Le habían llamado a media noche, su padre había tenido un accidente y él junto a su hermano eran sus números de emergencias. ― Señor, pero yo estoy en Japón y mi hermano en Australia, nos tomará tiempo llegar hasta el lugar, por favor empiecen los preparativos y no se detengan por costos, que le atiendan con la últimas tecnologías. ― Fue rotundo. Ni siquiera tomó equipaje, solo su pasaporte, documentos, dinero en efectivo y se marchó.
 
No sería complicado obtener un vuelo hasta la ciudad europea donde estaba su padre. A este le había dado un ataque cardiaco mientras conducía, algo que desde hace algunas veces él no debía hacer por su edad. El gobierno había revocado su licencia pero eso él se lo pasaba por el forro. Algo normal en Patrick.
 
Llegó al aeropuerto, y este estaba funcionando como normalmente lo hacía, a toda marcha sin importar la hora. ― Señorita, deme un vuelo a Londres en primera clase, lo más pronto posible… gracias ― Le mujer revisó su computador para ver su tenía opciones ― Señor, el próximo vuelo sale a las 3 de la madrugada, y ya no tenemos asientos en primera clase, sino clase turista… ― Aceptó solo porque debía llegar pronto, y era media noche, un vuelo en tres horas no era problema.
 
Se sentó a esperar su llamado, con un bolso de mano cómodo, de todas formas en Londres tenía ropa o podría comprar de ser necesario, no era importante.
 
El llamado comenzó y él abordó lo más rápido que pudo. Se sentó en la ventana, donde era su asiento y llamó a su hermano para hablar de lo sucedido y ver cómo iba con su viaje. Para él sería más difícil la logística porque tenía a los niños, aunque su esposo podría quedarse con ellos. ― Hermanito… ¿A qué hora parte tu vuelo? ― Le preguntó a su hermano ― Jacob se quedó con los niños, estoy en el aeropuerto… ¿tu creer que papa esté bien? ― Judah suspiró ― Si, él es fuerte, pero la va a contar solo por poco… ― Se quedó callado al ver quien era su acompañante de vuelo. ― El Lobo feliz… ― Lo recordó, lo había visto en el parque comiendo algo delicioso y le había ofrecido. ― ¿Judah? ¿Judah?― Le llamó su hermano ― Lo siento hermano, el avión está por despegar… te llamo cuando llegue…
 
No dijo nada más, pero le observó con una sonrisa. ― Es verlo y que me de hambre…