Bienvenido a la ciudad de Éadrom, donde la alianza entre humanos y seres sobrenaturales se hace cada vez más fuerte y posible ¿O no?
CONOCE MÁS SOBRE LA HISTORIA
AMBIENTACIÓN
CONOCE NUESTRA HISTORIA

Octubre 2018
Durante muchos años, miles de seres sobrenaturales fueron cazados hasta la extinción. Hoy, existe un "rayo de esperanza", situado en alguna zona de japón llamado "Éadrom", donde es posible la convivencia entre seres sobrenaturales y humanos.

Cubierta por un manto de protección, la también llamada "Ciudad de la Luz" sirve de hogar para muchos que aún lo creen posible, otorgándole educación a las jóvenes promesas sin importar su raza en uno de los institutos más grandes de todo Japón: el Instituto Takemori.

ESTACIONES
cambiantes cada día

SISTEMA MONETARIO
Monedas: Dromes
Billetes: Soilses

Shiki Topsite!


CONEXIÓN
bienvenido a la ciudad éadrom
Conectarse

Recuperar mi contraseña



NAVEGACIÓN
links importantes



BÚSQUEDAS DE ROL
¡Publica tu búsqueda aquí!



BÚSQUEDA
Un recuerdo, una ronda... ¿Algo más?
POR Chiasa Yokomiko
A ESPERA
Título de la búsqueda
POR NICK
A ESPERA
Título de la búsqueda
POR NICK
A ESPERA
Título de la búsqueda
POR NICK
A ESPERA
Título de la búsqueda
POR NICK
A ESPERA
Título de la búsqueda
POR NICK


ÚLTIMOS TEMAS
de habitantes
Últimos temas


MINI ANUNCIOS
¡colabora con la comunidad!

CLUB DE COCINA BUSCA MIEMBROS
¡Anímate a ingresar al club de cocina! Da click aquí para más información!
TÍTULO MINI NOTICIA
¡Muy pronto!



MEJOR POSTEADOR
¡de esta semana!




¡FELIZ CUMPLEAÑOS!
¡TAKEMORI TE DESEA LO MEJOR!






Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Des étrangers unis [Priv. Zackary Argyreon]

Mensaje por Liu Feilong el Dom Sep 16, 2018 3:57 pm


 
Aún recuerda la primera vez que bajó al mundo humano. Una terrible enfermedad había estado matando a los niños y a los ancianos del pueblo. Él había dado sus servicios herbolarios y conocido su primer amor allí.  Los años fueron pasando, décadas, siglos y él había logrado mucho más de lo que se había propuesto, viviendo una vida tranquila y sin mayores sobresaltos.
 
 En la actualidad tenía cuatro crías, una de ellas, apenas un adolescente que iba al último año del instituto Takemori, la ciudad a donde se había mudado, un poco lejos de su lugar de origen. Tenía un gran negocio de casas de Té, y algún que otro enemigo acérrimo, lo que era normal a sus más de tres milenios. Sus hijos eran su vida, y su negocio, su entretención, pero hasta él necesitaba un descanso, un breack, apartarse de todo lo mundano para internarse en la naturaleza, para volver a la elemento que le tranquilizaba y eliminaba el estrés del día a día de sus sistema.
 
Pensaba en lo que haría de postre esta noche mientras que su enorme cabeza de caballo salía del agua, pues él era un dragón oriental, ese que venía de tantas leyendas y que reunía lo mejor de los nueve animales mitológicos de China. De vez en cuando se escapaba, como en esa ocasión, de sus responsabilidades y se iba a dar un chapuzón en el lago que estaba en el bosque. Era un lugar solitario, limpio, lejos de la civilización y a donde la mayoría prefería no ir. Se hundió de nuevo, llegando al fondo sin casi esfuerzo. Sus quince metros se estacionaron en el fangoso suelo y salió un tiempo después, recostando su enorme cuerpo sobre las rocas para secarlas al sol.
 
De vez en cuando se topaba con seres sobrenaturales, pero estos solían simplemente seguir de largo. Comenzó a pensar en que hace muchos años que no se topaba con uno de los de su razas que no fueran de su propia familia, era normal, quedaban muy pocos y solían ser muy reservados. 



avatar
Dromes : 20231
Reputación : 11
Mensajes : 38
Ver perfil de usuario
Liu Feilong
DRAGONES

field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Re: Des étrangers unis [Priv. Zackary Argyreon]

Mensaje por Zackary Argyreon el Lun Sep 17, 2018 11:52 pm

En la tranquilidad de aquél cálido bosque, se encontraba echado sobre el césped el dragón de rosados mechones de cabello. Así lo hacía de forma usual cuando terminaba de cortar la leña y buscar aquellas bayas que le servían de alimento cuando la carne escaseaba, justo ahí descansaba a la orilla del lago, dejado llevar por el sonido que provocaban las ondas del agua a un profundo sueño. Aún con los ojos cerrados, sus cejas se movían intranquilas, como si realmente no pudiera concebir algo de sueño... ¿por qué? Eran seguramente aquellos sucesos que habían ocurrido recientemente en los alrededores, aquellos hombres que habían tratado de herir a sus amigos, siempre la inadvertida presencia de los humanos que buscaba profanar los secretos más protegidos de aquella reserva natural, y lo peor, por poco y perdía a su prometida. Pero ésta última, parecía tener un lado especial en su corazón ¿por qué hasta ahora? Años atrás, ni se acordaba que tenía a una mujer esperándole, de no ser por la información que recabó los últimos meses y que en efecto, confirmaron aquél pacto entre los reinos de sus padres, todo para conservar la especie.

Gruñó y mejor se incorporó, quedándose sentado ahora observando la superficie del agua moverse. Cuando ladeó la cabeza sus ojos se abrieron de par en par, había una criatura escamosa a su derecha sobre unas rocas en medio de la laguna ¿cómo no lo había percibido antes? Dios, esa cosa era gigantesca, tal vez un poco más grande que él en su forma regular. — ¿Qué haces tú aquí? — Preguntaría con pocos modales, así directo, más porque había quedado en shock y por otro lado porque su carácter frontal siempre le llevaba a ser de lo más tosco. Se convenció a si mismo de que la criatura seguramente se había quedado en el fondo acuático desde antes de su llegada y que apenas había salido a tomar algo de aire, eso lo obligó a no ponerse de necio y tratar de expulsarlo. — No deberías tomar tu forma original con tanto descaro, hay muchos detrás de las escamas y no dudarían en ponerte un tiro en el pecho con un francotirador. — Vaya, lo había dicho 'francotirador', aquella palabra si que era nueva en su vocabulario pero que había aprendido por las turbulentas experiencias que lo acechaban casi del diario. Zack debido a ello no era partidario a mostrar aquella característica gigantesca suya, simplemente lo consideraba peligroso.

Se mostró más indiferente a la bestia, porque ahora estaba seguro de que prefería ver a otro dragón que a un sujeto armado hasta los dientes buscando secuestrar a alguna sirena o ninfa. Eso hizo que se hiciera el de la vista gorda, porque aún de buen humor, era un dragón territorial al que no le intimidaban cuestiones de tamaños.



My princess:

avatar
Dromes : 7166
Reputación : 11
Mensajes : 111
Ver perfil de usuario
field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Re: Des étrangers unis [Priv. Zackary Argyreon]

Mensaje por Liu Feilong el Sáb Oct 06, 2018 6:30 pm


 
Sabía que se había acercado, y emití un sonido de molestia, ya esta parte del bosque no estaría cubierta por mí y otros pocos animales salvajes. — Uh, hola — Le dije en un tono tranquilo.
 
Volteé a mirar por fin al recién llegado, pero solo mis ojos porque mi cabeza seguía del mismo modo — Extraño… Yo casi he contado los pasos que has dado en el bosque, pequeño Dragón —Dije en su cabeza, es que estaba realmente muy cómodo y no quería mover a mi forma humanoide — Los cazadores son ruidosos así que cualquiera con tres dedos de frente podría reconocerlos a kilómetros y cuidar su existencia — Yo no les temía, sinceramente los humanos eran un misterio del universo y solían caerme bien, de hecho, mejor que algunos sobrenaturales. Aunque realmente los había desalmados. Separados no eran una amenaza, los humanos eran peligrosos cuando comprendían que en la unión estaba la fuerza.
 
Noté su tono de voz y su actitud, así que me digné a moverme, el sol alumbraba mis escamas rojas y doradas y formaba bonitos detalles en el lago. Me puse de espaldas, dejando que mi panza le diera el sol, emitiendo un suspiro casi de gozo. Hace tiempo que no me escapo de mi rutina diaria, aunque no desaparecía demasiado tiempo y siempre dejaba mi ubicación a alguno de mis hijos por si acaso, además, soy un dragón milenario, tengo mis ases bajo la manga.
 
Hace muchos años, como trescientos, que me topé con una organización humana que quería reunir una taxidermia de todos los seres de este planeta. Su error fue haberse fijado en mí, que en ese tiempo ampollaba mi primer huevo. Me persiguieron unas semanas y yo quemé su institución hasta los cimientos con todos ellos dentro. Fue todo un trabajo. Me hice pasar por un especialista que venía desde China, de esa forma reuní información sobre sus líderes, recursos y  otras cosas importantes. Al tener todo fue fácil acabar con ellos. Mi forma de atacar no era directa, yo prefería sentarme a charlar con mi peor enemigo y arreglar de esa misma forma su derrota sin que él lo supiera, de esa forma lo disfruto más. Me dirigí a su mente de nuevo — No me digas que no extrañas sacar tus escamas. Si no lo hago por cierto tiempo mi humor se vuelve algo inestable… 



avatar
Dromes : 20231
Reputación : 11
Mensajes : 38
Ver perfil de usuario
Liu Feilong
DRAGONES

field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Re: Des étrangers unis [Priv. Zackary Argyreon]

Mensaje por Zackary Argyreon el Miér Oct 10, 2018 4:13 pm

Un poco extravagante quizá, la apariencia de ese dragón era singular al no tener alguna especie de alas con las cuales desplazarse. Zack estaba acostumbrado a sus alas y a ver a la gran mayoría de sus allegados con ellas, pero tampoco era como si no fuese consciente de la existencia de aquellos que carecían de esas extremidades para volar. No daba crédito todavía a tener muy cerca a una entidad de dimensiones estrafalarias, y el trauma cual soldado a mantener un perfil bajo lo conflictuaba teniéndolo de frente sin ninguna clase de temor.

Sonrió ladino, un poco indiferente — Humph, si te matan no me sentiré culpable, ya te lo he advertido — Se encogería de hombros después. Sería un tremendo error creer que el joven dragón se sentiría cohibido por el tamaño, pero se limitó a mantener su distancia, sus manos se encontraban entrelazadas entre si ahí donde estaba sentado con las piernas dobladas. — Je, eres un ancestral entonces... un antiguo — No debía olvidarse que el dragón podía ser algo irrespetuoso, pero tampoco era como si no admitiera que el ajeno podría tener uno o dos secretos por ahí. De nueva cuenta se echó de espaldas al césped para mirar el atardecer, los troncos y maderos que había colectado durante el día se encontraban perfectamente apilados allí donde la humedad no pudiera alcanzarles y los llevaría consigo después a su choza en el medio de un frondoso claro del bosque, a un kilómetro de ahí.

Puede ser que a veces extrañe mi forma, pero suelo limitarme a usarla solo cuando es muy necesario o mis amigos corren peligro, también cuando tengo que mudar escamas y bueno, ya no es tan necesario usarla para buscar pareja, mi hembra tiene una forma humana, y creo que pronto tendremos crías, así que comprenderás que no me es indispensable ahora mi apariencia más salvaje — Diría antes de bostezar. — Admito que es conveniente, ya que éste cuerpo humano me limita en muchos sentidos y mi poder se ve disminuido casi a la mitad, pero he estado tan ocupado acabando con los hombres malos de la ciudad que vienen a buscar escamas que a veces se me ocurre no mostrar mi verdadera identidad durante meses, ya sabes, para evitar llamar la atención — Dijo directo, sin tapujos.

El dragón de fuego escuchaba atento a las palabras del mayor aún sin dedicarle del todo la mirada, pues ésta se encontraba en el horizonte, viendo al sol partir. Cuando dijo aquello sobre una vieja organización, sus orejas se movieron un tanto, pues eso le había llamado la atención. ¿Qué más tendría que decir? Iba a escucharlo todo, por su parte en esos días (la semana anterior), había escuchado por parte de un estudiante de Takemori sobre un grupo que buscaba a los dragones para eliminarlos, pues los consideraban una raza peligrosa. ¿Sería aquella misma organización de la que hablaba? Pudieron haber pasado siglos, si, pero para un ser longevo como el reptil los años eran simples trazas de luz.



My princess:

avatar
Dromes : 7166
Reputación : 11
Mensajes : 111
Ver perfil de usuario
field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Re: Des étrangers unis [Priv. Zackary Argyreon]

Mensaje por Liu Feilong el Dom Oct 14, 2018 7:23 am


 
Su actitud afable con respecto a la muerte, o en este caso específicamente a mi muerte, solo me deja claro que él sería el primero en ayudarme en una ocasión de peligro. Parecía como si hubiera pasado algo terrible en su vida, tal vez cuando era una cría. No era un secreto para nadie la caza y venta de seres sobrenaturales. Era algo que repudiaba intensamente, pero lastimosamente, las personas en el poder, algunas, respaldaban y protegían este tipo de actividades. — Nadie matará a nadie, puedes dejar de preocuparte — Le dije mientras seguía tomando sol, la verdad es que este sol poco tenía que ver con el sol de hace milenios, era más opaco, casi sin vida, y eso se debía a que ser acerba a su edad adulta y en poco, tal vez un milenio más, moriría, se convertiría en una enana blanca y absorbería toda la vía láctea en ese momento. Yo me preocupaba por eso siempre, mis crías eran jóvenes, merecían una vida tranquila, o simplemente una vida. — Digamos que he visto muchas cosas— Le dije, no es que me molestara decirle mi edad, es solo que no le conocía bien como para darle detalles de quien era.
 
Felicidades entonces — Una hembra humana, interesante, pensé para mis adentros. No era malo, aunque muchos no estarían de acuerdo debido a que las crías serían mestizos. Pero esos eran los más dramáticos, los que toda raza tienen. Yo creo, a estas alturas, que mientras haya amor, lo demás no importa. — Al contrario, Joven, cuando tu hembra espere a tus crías, tus pensamientos solo darán vueltas sobre protegerla y darle todo lo que necesite, te recomiendo que liberes estrés ahora, que saques a jugar al dragón, por decirlo más coloquialmente, porque podrías perder el control en un momento de estrés. — No había nada más estimulante que tener crías, era lo mejor, pero también una época de miedos, de ansiedad y de tensión. — Te lo digo por la experiencia, tuve y críe cuatro huevos yo solo… Hice cosas que ahora repudio solo para protegerlos, pero no me arrepiento de nada, en ese momento, éramos nosotros, o ellos. — Oh, sí. Había comenzado por el padre de mis hijos. Ese bastardo había querido comérselos en busca de más poder. Le convencí de tomar un té, para prepararse para el supuesto festín al que yo le dejaría acceder, y mientras lo tomaba, le conté una historia, pero él se dio cuenta muy tarde de la situación. Estaba más muerto que vivo.
 
Parecía muy joven, no llegaba a los mil años, y me dio bastante malestar que este no hubiera aprendido a defenderse debidamente, yo lo entendía de esa forma, porque le temía demasiado a simples humanos. — Los humanos parecen preocuparte mucho. — Me senté en la piedra, una vez el sol terminó de ocultarse. Volví a mi forma humanoide, vistiendo un traje tradicional bastante simple, blanco, con detalles rojos y amarillos. — ¿Qué sabes sobre defenderte de ellos o de cualquiera? — Le preguntó — Puede que no lo parezca pero podría enseñarte algunos trucos de nuestra raza. — Le propuse, él era tan joven que mi hija mayor.
 
 


avatar
Dromes : 20231
Reputación : 11
Mensajes : 38
Ver perfil de usuario
Liu Feilong
DRAGONES

field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Re: Des étrangers unis [Priv. Zackary Argyreon]

Mensaje por Zackary Argyreon el Dom Oct 14, 2018 8:28 pm

Era un sujeto agradable, algo anciano a su consideración pero agradable. El menor lo miraba desde su posición con algo de ingenuidad una vez aquél comenzó a expresar su sabiduría ¿era cierto lo de liberar estrés? por alguna razón parecía entenderlo, pero se quedó callado para no mostrarse como alguien que no sabía con lo que estaba tratando. Sonrió de todos modos con ternura ante el pensamiento de proteger a la chica que amaba en un periodo en el cual su propia descendencia crecería en su vientre, claro, desde su punto de vista las diferencias entre los dragones mermaban con el paso de la conversación. Era como si por fin hubiera encontrado a alguien con quién hablar abiertamente sobre aquellas cosas que por primera vez sentía, es decir, era la primera vez que tendría crías y eso lo hacía sentir emocionado pero a la vez algo distinto. — Si te digo la verdad, no me imagino como es eso de ser padre — Suspiró todavía con aquella ligera sonrisa dibujada entre sus labios, sus ojos estaban clavados en el firmamento imaginando con detalle lo que su mente le otorgaba para plasmar una imagen bonita de pequeños escupe fuego sobre su regazo, unos que incluso podrían parecerse a él y a la hembra que les daría vida.

Eh, que no tienes que decirlo dos veces, estoy dispuesto a enfrentarme a quién sea para defender mi futuro — Con tenacidad, dejó ver que no se trataba de un dragón inexperto en eso de ser territorial, y vaya que no lo era. Era un macho joven después de todo, su vigor se contemplaba en sus días de trabajo, en esas manos y cuerpo desgarrados por el tiempo, en su mirada fiera pero sobria, y en ese carisma que le daba un toque abrumador a su masculinidad.

Finalmente sus ojos se fueron de lleno ante aquella presencia humana que acababa de tomar y con atención y cuidado se dispuso a seguir con la charla: — Me preocupan porque son los que más daño me han hecho, es todo — No le daría detalles, pero no era para menos cuando esos infelices lo habían separado de sus amigos y para colmo lo habían esclavizado durante años como un mero peón en un calabozo de prisioneros de guerra. Suspiró con pesadez — Puede que para ti ellos no signifiquen mucho, pero en un tiempo me hicieron temer, y eso me da rabia... no me gusta temerle a nada — Concluyó siendo cortante, no le gustaba verse como una entidad frágil. Por otro lado, no le apartó la mirada y lo contempló cuanto pudo al seguir hablando. — ¿Qué? ¿Qué puedes enseñarme de todos modos? He vivido en ésta zona por mi cuenta durante años, he defendido éste páramo, a sus mágicos habitantes e incluso he ayudado a los humanos que se han perdido. Pero... supongo que no estaría mal... — Murmuró todavía con cierta desconfianza. Probablemente Zack carecía de esa elegancia que el otro dragón mostraba al hablar y en cuanto a gestos, se había criado siendo más tosco y para valerse por su cuenta como un chico salvaje, haciendo de las suyas cuando se le antojaba y siguiendo un sentido que distaba de lo común. Los instintos propios de su persona eran lo único que lo motivaban y de alguna forma le hicieron fuerte a su manera, pero estaba dispuesto a seguir aprendiendo y buscar apaciguar tan cruda realidad que de pronto lo abordaba.

Su temor hacía mucho que había dejado de ser personal, pues ahora se preocupaba más por las criaturas del bosque, por su territorio... y por su hembra, un mundo que significaba todo para él y que había llegado a amar más que a su propia integridad en todo concepto.



My princess:

avatar
Dromes : 7166
Reputación : 11
Mensajes : 111
Ver perfil de usuario
field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Re: Des étrangers unis [Priv. Zackary Argyreon]

Mensaje por Liu Feilong el Vie Oct 26, 2018 10:21 am


 
Podia entender la actitud del joven, yo venia de una casta completamente distinta de dragones, nos criabamos en lo mas alto del Himalaya y cuando pasabamos el primer cambio entonces podiamos bajar la mundo humano si asi lo decidiamos era por eso que todo lo que los humanos hacian, Bueno, casi todo, nos parecia un misterio, nos parecia intrigante, como se autodestruian, como peleaban en tre si, como se odiaban y amaban a la vez. La crianza en las montanas celestiales, como algunos lugarenos le llaman, era respetuosa, basada en la armonia y en la paz, eso era nuestro principal pertenencia y legado. ― De donde yo vengo apenas soy alguien que comienza su vida… Pero he visto cosas y me he dado cuenta que las mejores luchas se ganan sin tener que mover un solo dedo. Deberias leer el Arte de la Guerra.  No es cobardia, es inteligencia ― sonrei, recordando a los otros miembros de mi familia. La matriarca… nadie sabia cuantos milenios tenia, pero era mayor que mis abuelos, y eso era decir mucho. Y Bueno, mis enemigos han sido borrados de esta tierra, y muchos de ellos se tendieron trampas a si mismos sin saberlo.
 
El atardecer habia explotado con sus miles de colores, formas y calidez, yo siempre intentaba verlo porque aunque se trataba de un mismo movimiento, jamas hubo ni un atardecer igual o un amanecer repetido. ― No puedo explicartelo… cuando tengas tus propias crias, veras que no son los latidos de tu Corazon los que te guian, ni siquiera tu companera… seran ellos, carne y sangre de lo que tu eres. Haras hasta lo inconcebible por ellos, quizas es agotador, confuso y a veces complicado, pero una vez esten en tu vida no recordaras como era tu existencia antes. ― me permiti sonreir, podia verme serio, pero en el fondo yo era un romantic de la vida, que amaba a sus hijos con todo.
 
Senti enojo cuando oi un poco de su historia, porque el podia ser uno de mis hijos, vagando solo por el mundo. Yo los habia criado bien, para ser observadores y letales, ahi estaba la diferencia, tal vez este chiquillo habia estado solo, sin respaldo en un mundo que podia ser hermoso y cruel, mas lo Segundo que lo primero. ― Ellos significan mucho en este mundo. He conocido algunos peores que demonios, pero eso no quita que sean simples mortales, su poder radica en un lugar que ellos no saben. Su inmortalidad nace una vez que muere su parte material… es sabiduria que ellos han olvidado ― Yo no era solo palabras y pocimas, sabia sobre como matar a alguien con solo usar una planta especifica, podia pelear cuerpo a cuerpo, pero siempre el enfrentamiento era mi ultimo recurso ― Te sorprenderias… supongo que contigo podria iniciar mis antiguas practicas… Usas un arma en especifico ademas de tu cuerpo? ― Quise saber. 


avatar
Dromes : 20231
Reputación : 11
Mensajes : 38
Ver perfil de usuario
Liu Feilong
DRAGONES

field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Re: Des étrangers unis [Priv. Zackary Argyreon]

Mensaje por Zackary Argyreon el Dom Oct 28, 2018 11:48 pm

Chasqueó la boca mostrándose aprehensivo, un poco, haciendo un gesto desdeñoso ahora que hablaba con cierta delicadeza sobre los humanos, ¿qué era? seguramente alguien que no tenía idea de lo que sucedía realmente en la actualidad. Los ojos del pelirrosa se quedaron escurridos sobre la superficie de la cristalina agua que fluctuaba frente a ellos. — Ah, me queda claro que tu y yo no somos iguales — Lo dijo sin sonar hostil del todo, era como indiferencia implícita, algo que no le importaba porque solo era necesario ver que el ajeno no tenía ni alas para volar, seguramente la estructura de su cerebro sería diferente... pero para Zack aquello de mentalidad abierta era algo muy familiar, por lo que desistió en nadar contra corriente, estaba agotado física y mentalmente como para discutir.

Escuchó y se mantuvo callado. Tendría que poner atención en eso de las crías, tenía preguntas pero su orgullo no lo iba a dejar hacerlas sin más, necesitaba ganar algo más de confianza antes de que el otro pudiera contemplar su propia ignorancia. Se encogió de hombros, rematando con un suspiro que no se cortó en ocultar cierto desasosiego. Un vapor caliente salió expulsado de forma imperceptible desde sus pulmones y escapó en el viento. — Hmph, pareces adorar a tus hijos — Habló una vez más ante el silencio monótono que se estaba volviendo usual entre los dos después de que el mayor terminase de hablar. Sus palabras provocaban cierta curiosidad en el ígneo, pero se mantenía tanteando el terreno ante tan cuestionables ideales. Por su parte, Zack provenía de una familia de dragones élite, guerreros desde el nacimiento, capacitados para matar y defenderse ante la hostilidad, una que no parecía importarle al otro hombre que se situaba sobre la roca aledaña a su posición inmutable.

Ya lo veremos, yo tendré que esperar algunos meses hasta casarme y bueno, he escuchado que las crías deben formarse, llevan su tiempo también. Así que para eso falta un largo viaje, nueve ciclos lunares y eso... — Dijo con tranquilidad aún con los belfos de fuera. — Muchos de los más viejos me han dicho que me ha tocado vivir de todo para ser tan joven, pero me alegra que no haya muerto, así podré dejar un legado. Mis hijos serán la prueba viva que he recorrido éste mundo y no me ha derrotado — Aquellas palabras las echó al aire, levantando la cabeza rumbo al cielo aferrado con las palmas de sus manos extendidas al suelo bajo ellas.

Le surgió algo de tirria cuando escuchó al otro interrogarlo sobre su manera de defenderse. — Soy lo suficientemente fuerte como para depender de las armas convencionales, no soy ajeno a su uso, pero tengo mis alternativas a ellas — Ésta vez si le otorgó una mirada incisiva, no tenía intenciones de dejarse ver como alguien poco letal por su cuenta. La vida le había dado un camino cruento, ahí habría aprendido a usar sus manos ya maltratadas por el trabajo, sus puños, todo cuanto fuera bruto. — No me subestimes — Era un obvio dragón temperamental, y para dejar claro que no necesitaba de aquellos instrumentos dejó ver un poco de sus flamas alrededor de su brazo que encendieron de forma iridiscente el sello tan particular que tenía sobre su hombro derecho, uno que le recordaba que había sido esclavizado en el pasado, una marca que le había dado dueño, lo había convertido en una propiedad aunque fuera de manera temporal. Ya no le importaba ese sello que lo había marcado como ganado, de hecho hasta había aprendido a admirarlo como otra más de sus cicatrices que adornaban gruesa piel, pero tampoco se tomaba muy a la ligera el recordar semejante daño y maldad. Eso hizo que su alma se encendiera y aquellos soles que tenía por orbes ardieran calientes: — No necesito armas — Sentenció.

Los hombres las traen consigo, jamas han logrado derrotarme con ellas a mano limpia siquiera, eso me hace comprobar que no son útiles en nada — Su rostro se giró de nuevo para buscar apoyo en una de sus manos con claro desabrimiento.




My princess:

avatar
Dromes : 7166
Reputación : 11
Mensajes : 111
Ver perfil de usuario
field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Re: Des étrangers unis [Priv. Zackary Argyreon]

Mensaje por Liu Feilong el Sáb Nov 10, 2018 9:33 pm


 
Yo lo entendía, la juventud nos hacía impetuosos, derrochadores, poco aprovechadores, pero la vida nos vuelve sabios a su manera. Tal vez él hubiese vivido cosas terribles pero tenía que aprender a vivir la vida, sin miedos ni demoras. Se concentraba demasiado en su odio o su recelo, y al parecer el anexo de su compañera a su espacio trajo consigo todo tipo de expresiones territoriales. Nos pasaba hasta a los mejores y creo que empeorará cuando ella espere a sus crías, pero como él mismo dijo, para eso faltaba un poco más. — Somos la misma especie. Pero no se trata de eso, tal vez, cuando tengas más edad lo comprendas, pero desde ya te digo, que con esa actitud encontraras más problemas que noblezas… creo que sinceramente te hace falta relajarte de vez en cuando, exponer su testosterona extra contra un contrincante experimentado, luchar un poco — Me sentía sumamente extraño diciendo algo como esto, pues siempre era yo al que sus hijos tachaban de intenso.
 
Sé que él tiene dudas con respecto a las crías, sería un padre primerizo y eso era aterrador y más si las crías venían de una humana, pero supongo que su orgullo no le permitía mostrarse débil de alguna forma, lo que me parece ridículo porque saber, tener el conocimiento, podría ser la diferencia entre crías vivas y crías no tan soltarías. — Siempre fue aterrador verlos salir del cascaron, porque sabemos que este mundo y esta vida no son sencillas, pero a la vez no podríamos pensar en un mundo sin ellos. — Le dije — Si, cada gestación es distinta, puedo recomendarte a una partera especializada, me ayudó cuando los míos dejaron el nido. Si quieres, claro — Sería estúpido si no quiera todo con tal de ver a salvo a su familia.
 
Rodó los ojos sin poder contenerse — ¿Podrías dejar de estar a la defensiva? No digo que seas débil, solo que he conocido seres de todo que son unos enamorados empedernidos de armas de muchos tipos. Por ejemplo, y aprendí hace mucho el Camino del Kendo, porque me gustan mucho las espadas y eso no quiere decir que no pueda separar el cuerpo de un hombre en dos de un zarpazo. — Suspiré casi melodramáticamente — Vaya, tienes trucos…. — Ahora estaba bromeando, pero el otro chico era capaz de tomarse literal — Antes de que hagas un berrinche, solo era un chiste, creo que tus  habilidades son sorprendentes — Yo no controlada ningún elemento, así que eso siempre era algo a favor.  — Entonces que dices… ¿Algo de lucha estaría bien para ti?


avatar
Dromes : 20231
Reputación : 11
Mensajes : 38
Ver perfil de usuario
Liu Feilong
DRAGONES

field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Re: Des étrangers unis [Priv. Zackary Argyreon]

Mensaje por Zackary Argyreon el Lun Nov 19, 2018 10:18 am

Probablemente, el carácter del dragón rojo se cernía de forma tan reacia sobre él porque a pesar de haber vivido durante eras como un peón y otras veces esclavo o salvaje animal, llevaba en sus venas la sangre de un monarca. Aunque a esas alturas ser una especie de rey no le atraía en lo más mínimo, su semblante y porte destilaban la gallardía de uno, aunque de manera más mañosa claro... jamás había recibido educación. Ostentaba un aire de alguien con experiencia a pesar de su corta edad, la seguridad y tono de voz con el que hablaba mancillaba cualquier intento de verle la cara, era como si las puertas de su destino ya hubieran decidido abrirse solamente delante de una cumbre, una sobre la cual su existencia debía ser dispuesta por mera naturaleza.

El pelirrosa revisitó el rostro del mayor y levantó las cejas un poco — ¿Me estás diciendo que debo luchar contigo para sacar mi ira? — Una vez dicho aquello se levantó del suelo y negó con la cabeza — Soy una persona que tiene sus quehaceres, no puedo ir luchando por ahí como me plazca, eso lo he aprendido de la peor manera — Dijo apagando la flama que ardía sobre la palma de su mano, fluctuando una sutil luz que desbordaba en su rostro. Muchas veces antes aquél mismo fuego que salía de su cuerpo y garganta terminaba ametrallando en contra de ese lugar que le daba calma, destructivo y voraz, incinerando de forma ingrata a aquella naturaleza noble que le daba refugio. — Mi poder es peligroso, y he decidido utilizar el monstruoso poder que poseo no para destruir... todo lo contrario — Se giró y comenzó a levantar sus pertenencias, entre ellas, organizó los maderos en pilas y los levantó para prepararlos. No esperaba regresar a casa cuando la luz del sol se acabase, por lo que se ocupó en la labor de atarlos para que en el camino de regreso fuera más práctico desplazarlos sobre su lomo. Resopló como si se alistara para un sobreesfuerzo, mero reflejo físico porque siendo una bestia de su calibre, llevar unos kilos de madera extra sobre su cuerpo no representaba dilema alguno. — He escuchado que mis crías vendrán vivas en un saco dentro de la hembra que ha de parirles — Lo miró acunando todavía un trozo de madera entre sus brazos, sostenido por unos guanteletes sobre las manos, tratando así de evitar las astillas. — Yo también creía que vendrían en huevos, pero como verás, mi vida cada día se vuelve más humana. Tampoco es como si me importe que ella de a luz a bebés con apariencia humana o que vengan de un saco en su vientre, mientras nazcan sanos y fuertes, con eso me doy servido — Su tono de voz sonaría tal vez indiferente, como si la costumbre al roce y calor humano lo hubieran hecho aclimatarse a los gajes de ser uno. — No recuerdo cual fue mi reacción cuando supe que no todo mundo venía de los huevos — Aún así, estaba seguro que descubrir la verdad le habría tomado de golpe.

Tengo que regresar a casa, vivo al norte de aquí — Señaló con uno de sus dedos hacia la dirección establecida — Se puede seguir el río por todo el camino por si gustas acompañarme, supongo que para ti nadar contra corriente no será problema — Diría encogiéndose de hombros a la par que colocaba alrededor de sus brazos algunas cuerdas para levantar las pilas de madera detrás de su espalda, como si de una mochila improvisada se tratase. Era extraño que no sintiera la predisposición aquella a comportarse territorial con esa criatura salvaje, seguramente porque el cansancio era extenuante o porque ya se había adaptado a su presencia sin el uso de la hostilidad de por medio, tanto que ahora le invitaba a proseguir el camino. — Descubrir que eres un príncipe no es algo fácil tampoco — Masculló entre dientes sin tratar de hacerse a escuchar, pues había susurrado solo para si.



My princess:

avatar
Dromes : 7166
Reputación : 11
Mensajes : 111
Ver perfil de usuario
field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Re: Des étrangers unis [Priv. Zackary Argyreon]

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado
field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.