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¡Y hoy inauguramos este hermoso espacio para los beios cumpleaños del mes! ¡Perdonen nuestra tardanza en volver! Pero aquí estamos para poder celebrar junto a nuestra Hanita, también conocida como Trinity su cumpleaños (un pelín atrasadito, perdón uwu). ¡Y es que esto es un momento especial! Porque ella es un usuario que siempre ha estado con nosotros desde hace muchos añitos, apoyándonos y ayudándonos un montón. ¡Siempre está allí para todos! Es que es un amor de persona y una excelente moderadora de eventos. Personalmente, les queremos desear un maravilloso cumpleaños a nuestra hermosa Trini Porque la amamos mucho en el staff. ¡Y no se queda corta! Que también es muy querida por los usuarios mismos, por supuesto que si. Así que muy feliz cumpleaños.
¡Y te tenemos un regalito!



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Tema Privado Las sombras de la muerte || Priv Saya Vlad

Mensaje por Una el Jue Ago 16, 2018 9:49 pm

Hora Actual, azotea de un edificio.
Una noche de luna llena, una suave brisa del océano, que rodeaba la Isla donde se encontraba la ciudad de Éadrom. Algunos transeúntes se podían divisar desde aquella altura de unos 20 pisos. Los pocos que quedaban en un día de la semana, pues los horarios de trabajo solo dejaban a unos ociosos en la calle o miembros de algunas pandillas de poca monta que molestaban la tranquilidad de la ciudad.

Sobre la azotea del edificio se encontraba una pequeña, la cual no aparentaba más de 8 años de edad, con cabello largo y unos ojos color ámbar bañados por las lágrimas, tratando de limpiar unas manchas de barro de un pequeño oso de felpa.

-Fufu… han sido muy malos… ellos han dañado a fufu y han golpeado a Una… waaa… - mencionaba frotando sus ojos con fuerza, mientras las lágrimas caían en una cascada incesante sobre su mejillas.

Unos segundos más tarde….
Una sonrisa salió de aquella niña vestida de negro -¿Qué dices Fufu? ¿Qué le demos su merecido?- pregunto hablando con aquel muñeco, mientras acomodaba su dedo índice sobre su pequeño mentón.

Saco un pequeña cintilla de su vestido, abrió dos pequeños agujeros de él y luego se lo coloco en la cabeza del muñeco en modo de antifaz. –Wiii Ahora eres: ¡súper Fufu cha cha chan!- comento jugando con su muñeco.

-Ahora es el turno de Una. ¡Holly Night!- Su cuerpo se vio cubierto de una armadura negra, pero este no fue único cambio. Su tamaño había crecido al menos 3 veces hasta medir casi dos metros de alto, su contextura física aumentó considerablemente. Aquella armadura negra poseía dos enormes alas, similares a las de un cuervo.

-Sr. Cuervo- menciono llamando a un ave que la vigilaba desde la distancia.

-Buscar, buscar, buscar-
Grazno el ave y emprendió vuelo. Al poco tiempo está regreso con noticias.

Tomo al pequeño ave y poco tiempo después ambos emprendieron vuelo. No pasaron más de 20 minutos hasta que quedaron parados al lado unos enormes edificios, con Fufu en su mano derecha.

-Esto será peligroso… es mejor que esperes a Una aquí- Mencionó mientras dibujaba una sonrisa detrás de aquella mascara, similar al rostro de un cuervo. Mientras dejaba al muñeco a un costado de la calle.

Luego de ello, sin decir una sola palabra, solo el resonar metálico de su armadura, camina hacia ellos con paso firme. Solo un objetivo pasaba por su mente en ese momento, sus emociones habían quedado de lado, se había convertido en aquello que estaba genéticamente diseñado en los de su Raza.

Observo como el primero se acercaba, sin decir solo una palabra, un filo plateado paso entre el cuello de aquel joven, tiñendo de carmesí las calles y una parte de la pared este cayó al suelo.

Paso poco tiempo para que otros tres cayeran bajo el filo de un cuchillo de carnicero, similar a una de esas hachas, los que usan para romper huesos.

El último no la paso tan bien, trato de correr, pero ella era más rápida un fuerte golpe en la pierna derecha, fue suficiente destrozar aquellos huesos humanos. Una vez el sujeto se encontraba en el suelo, aquella pequeña, no tan pequeña en estos mementos se acercó.

-Deja de llorar maldita mocosa- mencionó luego de dale una patada que lo envió hacia el callejón que de donde había llegado.

-Esas palabras… las dije más temprano… ¿Quién eres?-
comentó el joven con muestras de completo dolor en su rostro. Pero se detuvo un segundo para ver el muñeco. –¡Tú eres esa niña!-
-Que mal… la identidad de Una ha sido descubierta… ¿Y ahora tiene que hacer Una?- comento la voz infantil dentro de aquella armadura – Oooh! Fufu eres muy inteligente. Los muertos no hablan- menciono mirando al sujeto, mientras que una espada, una katana aparecía en su mano derecha. –Una te verá en el tártaro- comento mientras lanzo un corte directo en el corazón de aquel hombre.

El bullicio había alertado a los vecinos y no tardó mucho en que las sirenas de la policía escucharan con claridad. –Debemos huir Fufu- dijo con voz chillona, pero si escapaba se expondría –Tienes razón Fufu, es mejor hacer eso. Holly Out- La armadura desapareció con aquellas palabras y el rostro infantil de la joven, su estatura y su cuerpo volvieron a la normalidad, tomo a su conejo de felpa entre los brazos y se arrodillo pegando su espalda contra la pared. No poseia manchas de sangre, ya que estas se alejaron junto con la armadura y su transformación se había dado en la oscuridad donde nadie la pudo ver.

-¡¡Ayuda un hombre malo!! ¡¡Los mato!!! WAAAAAAAAAAAAAAAAA!-


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Tema Privado Re: Las sombras de la muerte || Priv Saya Vlad

Mensaje por Saya Vlad el Dom Ago 19, 2018 11:06 pm



Calles de Éadrom
11:36 P.M


Las calles estaban casi vacías, alguna que otra persona transitaba por las avenidas principales para evitar algún contratiempo, la mayoría sólo quería regresar pronto a su casa mientras caminaban a paso veloz con las manos metidas a sus bolsillos; en cada respiración podía notarse el aire frío que anunciaba el próximo otoño a la vuelta de la esquina. La fémina de cabello lavanda se encontraba patrullando las calles de la ciudad cuando un mensaje de la ACV llegó a su celular, un llamado de asesinato múltiple se había suscitado no muy lejos de su ubicación por lo que se le asignó hacerse cargo del caso.  
Minutos más tarde la agente Saya Vlad había arribado a la escena del crimen, el lugar estaba acordonado y algunas unidades patrullaban la zona alrededor, la peli lavanda enseñó su identificación a los oficiales para anunciar el traspaso del incidente a la Asociación de Cazadores del vacío.
─Agente Saya Vlad, miembro de la ACV. Agradezco su trabajo pero nos encargaremos de la investigación de ahora en adelante.
─ACV?─ respondió el oficial más veterano─ Ya veo, así que es un caso especial.
Ambas personas se adentraron a la escena para llegar a la entrada del callejón donde se encontraban los cuerpos de los fallecidos.
─Algunos vecinos llamaron para reportar unos gritos, creían que era algún otro pleito entre borrachos o pandilleros pero cuando llegamos las cosas estaban así.
La detective miró los tres cuerpos desde su lugar, a simple vista presentaban cortes limpios y profundos en sus cuerpos, acto de un agresor con mayor fuerza que las víctimas; las manchas de sangre en el suelo y la posición de los cuerpos ya comenzaban a darle a la fémina un interpretación de los sucedido. Uno de los tantos detalles que llamó la atención de la mujer fue la composición de uno de los tres cuerpos, la agente siguió con la mirada el suelo para descubrir una ligera marca cerca de sus propios pies de lo que parecían ser dedos.
Como si una película de terror se proyectara en la cabeza de la agente, Saya “observó” como aquella víctima había querido escapar del lugar, pero fue arrastrado de regreso al callejón para asesinarlo.
─Además hay un testigo…. aunque no sé si será de mucha ayuda…
Aquella información inmediatamente llamó toda la tención de la agente que no pudo esperar por encontrarse con aquella persona;sin embargo, el individuo con el que esperaba reunirse había escapado por completo de sus expectativas.


Se trataba de una niña rubia rondando entre los 7 y 9 años de edad, llevaba entre sus brazos a un peluche al que se aferraba con ímpetu, la detective inmediatamente visualizó su vestimenta y la posición de su cuerpo, pues tener a una niña en una escena de crimen como única sobreviviente era un acontecimiento que siempre resaltaba en los archivos.
─La encontramos en el callejón, dijo que un hombre malo los había matado y…
─Prefiero hablar directamente con la testigo si no le molesta.
─Claro, usted es la encargada ahora.
Sin más contratiempos, el oficial se retiró a movilizar al resto de uniformados mientras los investigadores de la ACV arribaba al lugar y comenzaba a trabajar en el caso.
Mientra tanto, Saya se acercó a la pequeña testigo y la miró desde arriba.
─Saya Vlad, detective de la Asociación de Cazadores del Vacío. Me encargaré del caso del asesinato─ La fémina comenzó el interrogatorio presentándose primero, esperando tener una buena respuesta por parte de la niña. La peli lavanda se acuclilló para poder ver a la testigo desde un poco más abajo de la estatura de la contraria ─¿Cuál es su nombre y el nombre de su amigo? ─preguntó también por el nombre del peluche ─¿Podría contarme lo que sucedió, pequeña dama?




Los trabajadores de la ACV pronto se apoderaron del lugar, tomaron fotografías, cogieron muestras, hicieron cálculos y archivaron cada hallazgo en una carpeta que pronto fue repartida a las personas correspondientes, entre ellas: Saya.
─Detective Saya, estos son los datos hasta el momento, pronto se mandarán los cuerpos a la morgue para practicarles la autopsia correspondiente. Si quiere revisar algo será mejor que lo haga pronto.
La fémina se había levantado cuando los pasos del otro agente anunciaron su acercamiento; tomó la carpeta y miró las fotografías que habían impreso los demás miembros de la ACV.
─Con esto será suficiente, ya he visto lo necesario. Gracias.
Una ventaja de trabajar con compañeros que tenían un formación similar en el ámbito de la investigación, era poder obtener datos más concisos y con el ángulo de visión que la agente Vlad requería y no podía pedir de trabajadores externos.
─¿Quiere un poco de té para calentarse?
Le preguntó nuevamente a la niña para tratar de ganarse su confianza mientras pensaba en el desarrollo del caso



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Tema Privado Re: Las sombras de la muerte || Priv Saya Vlad

Mensaje por Una el Mar Ago 21, 2018 12:15 pm

La pequeña niña se quedó sentada, con su espalda contra la pared mirando aquel cuerpo, inerte, sin vida que aun poseía un rostro horrorizado, como si hubiera visto cara cara a la mismísima muerte. Apretaba fuerte su animal de felpa y repetía en voz audible.

-Un hombre malo, un hombre malo lo hizo-
mientras las lágrimas seguían recorriendo sus mejillas sin poder hacerlas parar.

Pronto llego la policía, de azul, se acercó a la joven para hacerle preguntas, esas preguntas típicas de la policía, pero aquella niña repetía lo mismo. Que un hombre malo los había matado, sin dar mucho detalle, aparentando un shock nervioso. No paso mucho tiempo hasta que una joven se acercó al Sr. El más veterano de la fuerza para luego acercarse hacia donde estaba la pequeña.

Una levanto suavemente su rostro, con sus ojos bañados de lágrimas. Una chica de aparentemente unos 17 años de edad, la miraba desde arriba, rápidamente ella bajo su cabeza, escuchando su presentación. “detective de la Asociación de Cazadores del Vacío ¿Qué es eso?” se preguntó en la mente, nunca había odio hablar de tal asociación. Pero podía observar claramente de que se trataba de una experta.

El juego se había puesto un poco más complicado, una cosa era tratar con policías mediocres, otra muy distinta era enfrentarse, como lo definió Una en su mente, a la encarnación de Sherlock Holmes. El juego de las sombras había comenzado:

-Una no posee un nombre-
Dijo entre suspiros, como cuando los niños lloran desconsoladamente y tratan de calmarse – El, es Fufú- menciono levantando un poco el conejo, para que la joven lo vea con mayor claridad. Para luego regresarlo a su pecho y abrazarlo con fuerza.

-Una estaba por la calle, como siempre, buscando que comer… pues una no tiene padres, ni nadie que la cuide- comenzó la pequeña –Cuando Una se encontró con estos señores- señalo a las víctimas- Ellos golpearon a Una…- sus llantos comenzaron nuevamente a salir – y y y tiraron a Fufu al barro- menciono mostrando las partes sucias de su muñeco- luego patearon a una y estaba en el suelo- tomo aire para seguir con su conversación mientras con sus manitos fregaba sus ojos – De repente un hombre, malo, más malo que ellos salió de allí- señalo hacia el callejón sin salida donde se encontraba – Saco un cuchillo y … waaaaaa- su llanto se volvió más lastimero – y y y los corto a ellos tres… luego pateo a ese hombre y de una sola patada lo trajo hasta ahí. Una tenía mucho miedo… mucho… - comento – luego en su mano apareció una espada, de esas que tienen los samurái y se la clavo al señor malo. Una estaba callada para que no la viera, pero en ese momento la vio y se acercó a Una- abrazo con más fuerza a Fufu –Me dijo que si Una decía algo… le iba a pasar lo mismo que a ellos- Comenzó a llorar desconsoladamente – Una no quiere morir… Una es buena niña… Una no quiere morir…- Mintió la pequeña, claro esta era una mentira a medias, pues Una entendía que las mejores mentiras son aquellas que se mesclan con la verdad.

La señorita, fue de nuevo a hablar con el Veterano de la policía, mientras ella no se movía del sitio en cuestión. Y abrazaba con fuerza a su pequeño animal. Cuando ella se acercó, para ofrecerle un té. La pequeña accedió con la cabeza -¿Y Galletas?- pregunto mientras tapaba parte de su vestido con el juguete.

Luego de unos segundos ella, tiro un poco de la ropa de la joven para que esta se agachara y la escuchara, mientras el rostro de la pequeña se ponía rojo como tomate en un susurro menciono – Una tenía mucho miedo… Una se hizo pis… - mientras las lágrimas estaban por brotar nuevamente de sus ojos.


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Tema Privado Re: Las sombras de la muerte || Priv Saya Vlad

Mensaje por Saya Vlad el Mar Ago 21, 2018 5:42 pm

Apenas recibió las primeras respuestas de la testigo, Saya pudo hacer un rápido análisis de la niña y una evaluación de su persona, sin duda sabía que no era una situación normal el simple hecho de que una niña de su aparente edad estuviera en las calles sola a altas horas de la noche, y pronto una pequeña de su sospecha fue aclarada por la misma infante.
La pequeña empezó a contar su historia desde el inicio, incluso desde antes de asesinato lo cual captó de inmediato la atención de la mujer de ojos morados, que en un gesto imperceptible entrecerró ligeramente los ojos.
Con los nuevos datos proporcionados por la pequeña que se hacía llamar Una, la detective ordenó en su cabeza y visualizó el ataque en el callejón de acuerdo a la posición de los cuerpos., sin embargo el pequeño detalle de la aparición de un ser masculino desde un lugar sin acceso era sin duda una pista peligrosa.
─Si quiere galletas, pediremos que traigan galletas ─respondió Saya a la pregunta de la niña para alentarla a seguirla, sin embargo antes de que la agente pudiera dirigirse hacia la pequeña carpa que ponían los agentes de la ACV, ésta fue interrumpida por el ligero jalón de ropa. Lo que Una declaró a continuación, abrió un par de posibilidades a la detective que no tardó en escoger una de ellas. Saya posó una de sus manos sobre la cabeza de la niña mientras se agachó nuevamente para quedar a la altura de la contraria.
─¿Le gustaría ir a mi casa? tengo una tina con burbujas aromáticas y las mejores galletas de la ciudad.
Una vez terminada su pospuesta, la fémina se levantó y ofreció su manos a la pequeña rubia para que la cogiera y pudieran retirarse del lugar.

Antes de partir, la detective envió un mensaje por celular a un número privado, después se acercó a uno de sus compañeros de trabajo e informó los echos para ser archivados con los demás datos.
─Tenemos un posible cazador.
─¿Cazador? ─ el hombre se sorprendió ligeramente ante la declaración de Saya, casi de inmediato el uniformado volteó a ver a la niña mientras seguía dirigiendo sus palabras a la Vlad ─ ¿Cuál es el plan?
─Llevaré a la pequeña dama a casa para protegerla como testigo, si el asesino va tras de ella será más seguro no involucrar a agentes de la policía local.  
─¿Qué hay de ti? ─el hombre volvió la mirada a la peli lavanda
─Esperaré los resultados de la autopsia, también enviaré los detalles del suceso a la base y la declaración de la testigo.
Después de un par de minutos en silencio, el agente varón pareció resignarse y apoyar el plan de Saya; también aseguró que se encargaría del papeleos con los uniformados locales antes de volver a su trabajo.
Por otro lado, desde la calle aledaña al acordonamiento, un auto negro con los vidrios polarizados se detuvo a esperar a las dos mujeres. Se trataba de un Civic Deportivo, el interior era impecable dejando relucir las vestiduras de piel de los asientos, lo único curioso posiblemente era la numeración de la placa: V-666.  
Saya abrió una de las puertas traseras para permitir que Una pudiera subir al auto, detrás de ella la detective también montó en el vehículo y tras cerrar la puerta emprendieron el camino a su departamento



Departamento de Saya
12:21 A.M.

La residencia de la detective no destacaba del resto de las demás, pertenecía al mismo complejo habitacional que los alrededores, tan sólo se componía de una pequeña sala conectada con la cocina, el comedor y un cuarto de limpieza para la lavadora, un baño con tina y bañera dentro de  la habitación de la fémina que también fungía como un pequeño estudio, con una computadora y varias carpetas acomodadas perfectamente. Tras indicarle a Una que entrara al departamento, la agente de inmediato puso a llenar la tina con agua caliente y una fragancia aromática dulce.
─Puede bañarse aquí. Usará la playera de mi pijama en lo que se lava y seca su ropa. También puede bañar a Fufu para que vuelva a ser un conejo guapo. ─tras dejar todo lo necesario al alcance de Una, la peli lavanda se dispuso a preparar el té y las galletas prometidas ─ Al. está afuera vigilando la calle, si el asesino aparece, lo capturaremos…


"Al", el diminutivo por el cual llamaba Saya a su chofer Alexander había aparcado frente al complejo departamental, sin embargo jamás había mostrado su rostro a la pequeña niña.
Mientras la pequeña se ocupaba de su higiene personal, la agente puso la lavadora, preparó la mesita de centro en su habitación y envió por correo la declaración que Una le había dado anteriormente. Una vez terminado todo, la fémina se sentó a la orilla de su cama, donde descansaba su peluche de gato regordete, para esperar a la testigo y poder seguir con el interrogatorio mientras trataba a la pequeña como una invitada muy apreciada para asegurarse de hacerla sentir cómoda.



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Tema Privado Re: Las sombras de la muerte || Priv Saya Vlad

Mensaje por Una el Lun Ago 27, 2018 8:46 am

¿Las mejores galletas de la ciudad? ¿Quién podía negarse a tal oferta? Obviamente Una no. –Si Una quiere probar esas galletas- comento agarrándose la pancita, sin olvidar su tono lastimero al hablar. –Pues Una no ha comido nada el día de hoy- comento dando un suave suspiro.

Pronto subieron a un automóvil, de color negro. Para la joven no era gran cosa, todos los carros eran iguales según su punto de vista. Mientras viajaban hacia su destino la joven se quedó callada, memorizando cada calle que pasaban por el camino, mientras su cabeza miraba hacia el suelo y en sus brazos aquel pequeño animal de felpa se encontraba abrazado.

No tardaron mucho en llegar hasta el apartamento de aquella joven. –Permiso…- dijo con mejillas completamente sonrojadas, dando a entender que tenía un poco de vergüenza. –¿Tu… cuidaras de Una y Fufu esta noche?- Pregunto suave, aunque conocía la respuesta.

La pequeña seguía a Saya mientras esta le mostraba la casa. El lugar era pequeño pero acogedor. Demasiado ordenado para los estándares de Una, aunque para ella que vivía en una cueva, oculta en el bosque, este era un palacio. En su mente, parecía el 211B de Barker Street, pues Una la había relacionado desde un principio con este gran detective y eso no se lo podrían sacar de su cabecita infantil.

Una vez llegaron al baño, la pequeña aprovecho el momento en que ella entrara primero y se deshizo de todas sus armas, eso era fácil para ella, pues simplemente las tenía que enviar de vuelta, gracias a su habilidad de teletransportación de armamentos.

-¿Una se puede bañar aquí?- pregunto mientras retiraba suavemente el vestido de sus pliegues superiores. Ante la respuesta afirmativa de la joven Una contesto – ¡Shi Fufu quedara tan guapo como antes!- dijo con una sonrisa, aventándose a la tina.  El agua salpico el lugar y si había algo extraño en la chica, es que una esmeralda estaba incrustada en su pecho, detalle que ella había olvidado.

Pero las risas cesaron por un momento y un silencio abrumador, mas frío que el hielo se hizo presente por unos segundos, la pequeña agacho su cabeza y miro a su animal de felpa por unos instantes –Protegerás a Una ¿Verdad?- pregunto suave y algo triste – Una tiene miedo…- comento con suavidad –Pero confía en ti, sabe que tú la puedes proteger.- comento para luego comenzar a limpiar a Fufu.

Pasaron unos minutos y ella salió del agua con el cabello todo mojado, se colocó el pijama, el cual le quedaba como un vestido largo por la diferencia de estatura. Fufu, se quedó en el baño, secándose mientras ella sin decir una palabra camino hacia la joven y la abrazo en la cintura. Apoyando su cabeza.


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Tema Privado Re: Las sombras de la muerte || Priv Saya Vlad

Mensaje por Saya Vlad el Vie Ago 31, 2018 1:12 pm


La pequeña finalmente salió del baño con la cabeza mojada, la agente de ojos morados la miró acercarse en silencio y de repente abrazarla por la cintura. Aquél acto de debilidad por parte de la infante llamó la atención de la fémina, pues sin pensarlo mucho llevó su mano diestra a la cabeza rubia de la contraria y la acarició con suavidad como si se tratase de un gatito callejero que acababa de rescatar.
─El té se va a enfriar ─ comentó la peli lavanda para invitar a la niña a sentarse en la alfombra  y poder degustar aquella cena tardía.

En el centro de la mesa había un plato grande decorado con varias galletas de sabores y formas diferentes, a lados opuestos la fémina había colocados dos platos pequeños para depositar las moronas de la repostería junto con las tazas de té y un traste con azúcar. Saya esperó a que Una se acomodara en su lugar correspondiente e ingiriera algunas galletas para saciar un poco su hambre.
─¿Cuántos años tiene Una? ─ preguntó Vlad entre alimentos para recolectar información para el caso que estaba llevando. ─¿Por qué le atacaron los tres hombres malos?


A pesar de encontrar en medio del trabajo, la agente podía sentir algo diferente y extraño en la situación actual. Anteriormente Saya había tratado con niños de todas las edad en diferentes casos de diferente índole como preparación para ingresar a la ACV, pero en ese momento la detective sentía como si aquella reunión fuera un mero encuentro entre dos féminas ajenas a los recientes asesinatos. ¿Acaso el culpable estaba manipulando las acciones de la Vlad para distraerla y atacarlas con la guardia baja? ese tipo de pensamiento se llegó a cruzar en la cabeza de la peli lavanda que seguía atenta a los ruidos del exterior y las respuestas de Una.
La detective no sabía nada del sospechoso más que podía usar alguna especie de magia o poder para invocar una espada japonesa a su voluntad, aquello le indicaba a la fémina que no se trataba de un ser humano común y corriente aumentando el nivel de peligro, por lo que Saya tomó como prioridad descubrir la naturaleza y apariencia del atacante.
─¿A Una le importaría decirme cómo era la persona que la salvó? ─ preguntó a la infante mientras dejaba sobre la mesita su celular con el micrófono en dirección de la pequeña para grabar sus palabras. ─Pero si no quiere hablar de ello no la obligaré, Una estaba muy asustada ¿es la primera vez que ve un ataque?

Estira y afloja era el método que estaba usando la detective de ojos morados para obtener la información necesaria al mismo tiempo que mantenía una comunicación secreta con Al a través del teléfonos movil. 





[Off: siéntete cómoda de usar el espacio a tu gusto] 




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Tema Privado Re: Las sombras de la muerte || Priv Saya Vlad

Mensaje por Una el Mar Sep 04, 2018 9:07 pm

Las intenciones de la pequeña, no habían sido del todo buenas. En el momento que le abrazo, ella pensaba apuñalarla por la espalda, pero aquella caricia tierna, fue algo que no salió de acuerdo a lo planeado, nunca había recibido una caricia, siempre había estado sola y esta nueva experiencia la hizo sentir diferente, no podía lastimarla. Su mente se encontraba confundida.

Simplemente cerro los ojos y recibió aquel amable gesto con cariño, sin siquiera poder transportar su arma. El aroma de la joven era cálido, más cálido que cualquier cosa que habría sentido. Pero si se enteraba de su verdadera naturaleza. Ella estaría en verdaderos problemas, por lo que decidió rápidamente seguir con aquella mentira.

-Está bien…- menciono caminando, con el rostro gacho hasta su lugar en la mesa. Pronto, noto todas aquellas galletas y se podía decir que sus ojos brillaban, pues nunca se hubiera imaginado ver platos tan deliciosos a su vista –Una puede…- menciono mientras en sus manos ya estaban un par de galletas. Sin decir mucho comenzó a devorar las galletas y realmente en comparación a lo bien que su veían, su sabor era sublime.

Una pregunta, detuvo el ataque frenético de la pequeña a los dulces. “¿Cuántos años tienes Una?” La niña comenzó a contar con los dedos –Uno… cien… cero… siete… diez… cincuenta… un millón…. Ocho… Una tiene Ocho- menciono con dudas a aquella pregunta. Mientras sonreía.

“¿Por qué le atacaron los tres hombres malos?” –Una no lo sabe… Una solo caminaba en busca de algo para comer… en la… basura- comento algo avergonzada –Y escucho hablar a esos hombres sobre Dogas o algo asi… Una no sabe lo que son… de repente estos vieron a Una y sin más la golpearon- menciono mientras sostenía la taza de té con ambas manos – Una no les había hecho nada… solo estaba en el lugar buscando comida…- reafirmo.

“¿A Una le importaría decirme cómo era la persona que la salvó?” –Una no tiene problemas, Una contara todo lo que sabe- Se dio una pequeña pausa para beber un sorbo de aquel té – Era enorme, muy grande, sus pisadas sonaban Clan clan clan, estaba vestido de negro por completo, pero ese negro brillaba a la luz  de las lámparas… Traía dos espadas consigo colgadas de la cintura y su rostro estaba cubierto por una máscara de metal, de color negro. Apareció de las sombras, como si fuera magia… y se desvaneció de la misma manera-

Una observo a la joven por unos segundos –Gracias por todo, pero Una debe volver al bosque, es tarde ya, no es que a Una la espere alguien, pero debe regresar a casa. Gracias por la comida – comento calmada. –¿Una se puede quedar con el vestido?- comento con calma, mientras se levantó para ir a buscar a Fufu.

OFF:


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Tema Privado Re: Las sombras de la muerte || Priv Saya Vlad

Mensaje por Saya Vlad el Lun Sep 10, 2018 5:51 pm

La pequeña respondió a las preguntas de la detective, sin embargo desde el inicio del interrogatorio la infante comenzó a contradecirse. Un pequeño detalle que probablemente muchos detectives hubieran pasado por alto al valorar la corta edad de la testigo, pero el entrenamiento de Vlad la hacía fijarse en cada uno de los detalles del caso por muy minúsculos y  mundanos que fueran.
Saya continuó escuchando lo que Una tenía que decir mientras asentía de vez en cuando con la cabeza para demostrar la atención que le prestaba a la infante. La razón del ataque parecía ser un simple malentendido por parte de unos traficantes hacia la niña, aunque a la peli lavanda le extrañó el hecho de que los delincuentes decidiera simplemente darle un pequeño escarmiento a una niña de la calle en vez de… hacer lo que usualmente hacen los criminales de su rango.
Lo siguiente fue la descripción del hombre misterioso, la mujer de ojos morado no interrumpió en ningún momento el relato de la pequeña mientras mantenía la misma expresión impasible que la caracterizaba. El celular seguía comunicando al otro lado de la línea todo lo que se conversaba en la habitación de la detective sin recibir ni un sólo ruido del otro lado del aparato.


De pronto la niña decidió que era momento de irse después de permanecer por unos momentos en silencio, su prioridad había sido ir a buscar su conejo de peluche al baño.
─Puede quedarselo si le gusta, pero Fufu aún no se ha secado, si sale ahora podría enfermarse o volverse a ensuciar   comentó Saya mientras se levantaba de la mesa y recogía los trastes sucios.─¿Una podría pasar la noche en mi casa? el hombre de negro tal vez la esté buscando y corra peligro. Debo proteger a Una hasta encontrar al asesino de los hombres malos.   dejó que la niña cogiera a su peluche mientras la lavadora comenzaba a secar el vestido de la invitada. ─o tendré que proteger a Una en su casa con esas palabras la detective esperaba que la niña entendiera que sólo había una opción: seguir juntas hasta cerrar el caso, pero sería Una quien decidiría dónde pasarían el resto de horas.  

Mientras tanto, un dibujo del supuesto agresor llegó al teléfono de la fémina según la descripción de la infante: un caballero de armadura negra y dos espadas medievales a los costados...



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Tema Privado Re: Las sombras de la muerte || Priv Saya Vlad

Mensaje por Una el Jue Sep 20, 2018 9:32 am

La pequeña observo atentamente a la joven –¿Una quedarse?- pregunto con un rastro de duda, su mente solo había pensado en la comida y no en los pasos a seguir. Observo a la joven de manera intermitente mientras ella hablaba. Tenía un buen punto en cuanto a Fufu, motivo por el cual decidió quedarse en aquel lugar. –Fufu se enfermara, una cree que tienes razón, viendo las opciones cree que es lo mejor- comento mostrando una sonrisa.

“Buscar al asesino, esto le tomara tiempo” menciono en su mente. –Está bien… es verdad… el hombre malo… tiene que estar afuera…- comento con calma la pequeña, mientras buscaba a Fufu, para saber cómo se encontraba.

Una no entendía que era, pero su plan se había venido abajo con una simple caricia y una extraña calidez de aquella persona.  Camino observando el acogedor departamento de aquella joven, organizado y demasiado estructurado para los estándares de la pequeña, más bien ella vivía en una especie de basurero, una cueva en el bosque llenas de tesoros para gea. Entre ellos se encontraban bolsas y cosas que realmente no poseían un valor monetario en sí, eran más bien recuerdos de sus propias aventuras, osos de peluche y alguna que otra chatarra.

Aunque algo, en el recorrido le llamo la atención. Un muñeco, específicamente un gato regordete, se encontraba ubicado en la habitación de la detective. Una no pudo evitar correr hacia él, aunque se detuvo antes de tocarlo, era normal, pues sabía que tenía dueña y seria de muy mal gusto tomar el amigo de otra persona. –Awww es hermoso- exclamo observándolo con detenimiento –aunque fufu es más lindo. ¿Cómo se llama tu amigo?- pregunto acercando su dedo hacia donde se encontraba el muñeco.

Poco después de la pregunta, Una se sentó en el piso, la posición era extraña, pues estaba acomodada, con una rodilla enfrente y la otra baja tocando el suelo, hecho su cuerpo un poco hacia delante y cerró los ojos –Día largo Una se duerme- comento calmada. Para aquellos conocedores, su manera de dormir era idéntica a la de los soldados, manteniendo una guardia, la forma en que acomodaba sus piernas, servía para levantarse rápido y prepararse para un contrataque si alguien la amenazaba, una costumbre adquirida de antes mucho tiempo atrás.


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Tema Privado Re: Las sombras de la muerte || Priv Saya Vlad

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