Bienvenido a la ciudad de Éadrom, donde la alianza entre humanos y seres sobrenaturales se hace cada vez más fuerte y posible ¿O no?
CONOCE MÁS SOBRE LA HISTORIA
AMBIENTACIÓN
CONOCE NUESTRA HISTORIA

Febrero 2019
Durante muchos años, miles de seres sobrenaturales fueron cazados hasta la extinción. Hoy, existe un "rayo de esperanza", situado en alguna zona de japón llamado "Éadrom", donde es posible la convivencia entre seres sobrenaturales y humanos.

Cubierta por un manto de protección, la también llamada "Ciudad de la Luz" sirve de hogar para muchos que aún lo creen posible, otorgándole educación a las jóvenes promesas sin importar su raza en uno de los institutos más grandes de todo Japón: el Instituto Takemori.

ESTACIONES
cambiantes cada día

SISTEMA MONETARIO
Monedas: Dromes
Billetes: Soilses

Shiki Topsite!


CONEXIÓN
bienvenido a la ciudad éadrom
Conectarse

Recuperar mi contraseña



NAVEGACIÓN
links importantes



BÚSQUEDAS DE ROL
¡Publica tu búsqueda aquí!

A ESPERA
Título de la búsqueda
POR NICK
A ESPERA
Título de la búsqueda
POR NICK
A ESPERA
Título de la búsqueda
POR NICK
A ESPERA
Título de la búsqueda
POR NICK
A ESPERA
Título de la búsqueda
POR NICK
A ESPERA
Título de la búsqueda
POR NICK


ÚLTIMOS TEMAS
de habitantes
Últimos temas
» Nefelibata [Morancatl ID]
Hoy a las 12:04 pm por Luffy

» Registros esponjosos como la cola de un conejo
Hoy a las 11:38 am por Buna

» ZONA DE CUMPLEAÑOS
Hoy a las 11:28 am por Buna

» ¿Búsqueda del Club de Héroes?
Hoy a las 10:55 am por Buna

» Amargo — Priv.
Hoy a las 8:19 am por Katsuki Hans

» Cerveza gratis [Busqueda]
Ayer a las 11:23 pm por Bastian Shawn

» Hello Stranger (Priv. Irathorn.)
Ayer a las 9:06 pm por Eileen Wolff

» Cierre/Apertura de temas
Ayer a las 8:44 pm por Alice/Elizabeth

» Solicitud de Desbaneo
Ayer a las 8:37 pm por Alice/Elizabeth

» ¡Búsqueda pyon!
Ayer a las 8:30 pm por Buna



MINI ANUNCIOS
¡colabora con la comunidad!

SE NECESITAN PROFESORES
Daremos una recompensa de 3 000 dromes. Reclámala aquí
NECESITAMOS LICÁNTROPOS & ÁNGELES
Daremos una recompensa de 3 000 dromes. Reclámala aquí



MEJOR POSTEADOR
¡de este mes!




¡FELIZ CUMPLEAÑOS!
¡colabora con la comunidad!






Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Tema Privado La Tranquilidad de la Soledad, y sus Sentimientos [Eilen & Khaeli]

Mensaje por Eilen Shinsei el Miér Ago 08, 2018 1:04 am


¿Cuánto tiempo había pasado desde que me logre sentir de esa forma?”, pensé mientras caminaba sin rumbo, sin un objetivo, sin una meta final, solo acompañado del viento y de mi aliento. Acompañado de mis escamas, de mi colosal peso y forma draconiana. Un monstruo gigante tan negro como la oscuridad, con una presencia tan peligrosa como legendaria. Era un dragón, sin embargo los sentimientos eran más humanos que cualquiera podría tener. “Tal vez la idea de venir aquí no fue tan mala después de todo”, fueron los pensamientos que cruzaron mi mente durante un momento, a pesar de haber vivido tanto, ¿era realmente feliz? Me preguntaba. Conocer a varias personas en ese instituto y fuera de él eran experiencias únicas, probablemente por la gran cantidad de seres con una índole mágica.

Creí que llegaría un punto donde dejaría de sorprenderme, de aprender. Tal vez no había vivido lo suficiente, o quizás fui demasiado ingenuo y arrogante como para pensar que ya lo había visto o experimentado todo. No estaba en lo cierto y eso me hacia feliz, sentir esos acontecimientos como si fueran la primera vez, sentir que realmente estoy vivo, era algo que mis milenios no podían explicar ni entender. Aunque esas divagaciones solo llegaban a eso pues, con mi sangre recorriendo mis venas a una velocidad desorbitante, me pedían ir más arriba y más arriba. Agitar aquellas alas y sobrepasar las nubes, llegar al sol y a la luna. “Estoy muy romántico”, me burle a mi mismo mientras daba una voltereta en el cielo mismo, como si lo controlase a la perfección, cambie de dirección y fui directo hacia el suelo, cayendo en picada.

Al atravesar ciertos cúmulos de nubes pude por fin ver la ciudad, el instituto con todo su esplendor, desde el cielo más sideral que podía presenciar un ser errante del viento, aunque desde el suelo no pudieran verse las estrellas. Pero donde aterrizar, donde habría la suficiente poca gente como para no llamar tanto la atención. Podía utilizar mi velocidad gracias a la caída pero aun era demasiado grande como para no ser visto por nadie. Aunque era cierto que no sería mucho problema ser visto por unos cuentos, ya sean humanos a los que se les tomaría como locos o seres mágicos que para nada sería raro ver tal ser longevo en sus territorios. Pero debía admitir que esperaba un poco de tranquilidad y soledad, no alguien intentando encontrar al dragón que había visto en el cielo. “…A quien quiero engañar, eso sería algo divertido de presenciar”, me contradije a mi mismo en mis pensamientos, recordando lo terriblemente tolerante que podía llegar a ser con las demás personas. Ser un dragón tampoco era la poca cosa, al fin y al cabo.

Había escuchado una vez sobre un edificio, uno bastante viejo y abandonado, uno que pertenecía al nombre de la Escuela de Takemori pero que ya se encontraba inhabitada. Llegue a la conclusión de que no perdía nada con ir hacia ese sitio, no había ido con anterioridad por lo que sería interesante visitarlo. Aunque poco después, luego de localizar mi objetivo, comencé un descenso veloz, cada vez más potente y feroz. El viento golpeando mis escamas con tanta fuerza, el mismo escapándose por los espacios aterradores provocados por mis largas uñas negras, ensuciadas con la oscuridad, provocaban en mi un éxtasis propio de un animal amante del vuelo. Con tal de liberarlos, sin temor ya de que nadie pudiese escucharlo, rugí solo como un dragón podría. Un ruido tan potente y escandaloso se movía por el aire y el viento, sonando como un trueno que provenía de la nada, uno que transmitía llegada, el avecindamiento de un ser monstruoso. O al menos así lo sentiría un humano o demás criaturas incapaces de entender a los dragones por completo.

Agite mis alas con fuerza  en el momento justo antes de llegar al suelo, aterrizando con habilidad en una parte del antiguo establecimiento donde antes parecía haber un patio, ahora era un jardín reclamado por la naturaleza que se negaba a dejar de crecer y apoderarse de la edificación. Al menos era lo suficientemente grande como para poder estar ahí en mi forma original. Los rayos del sol que tocaban e iluminaban las plantas y flores eran tan acogedores, tan tranquilos que, sin cambiarme a mi forma humana, decidí acostarme y colocar mi pesada cabeza en mis palmas. Cada vez que exhalaba el aire se podía escuchar y sentir en el edificio, mientras le acompañaba un gruñido lento. “¿Debería procrear mi especie?”, pensé en un momento fulminante, aquella atmósfera se alimentaba de mis más profundos pensamientos, aunque no dejaba que durasen más de un minuto siquiera.







Carnet to´ Elegante:
Sensualidad(?):


Un regalito <3:
Eilen Shinsei
Edad : 26 Dromes : 191029
Reputación : 17
Mensajes : 355
Ver perfil de usuario
field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: La Tranquilidad de la Soledad, y sus Sentimientos [Eilen & Khaeli]

Mensaje por Khaeli Dunkheit el Miér Ago 15, 2018 2:32 am

Usualmente frecuentaba las áreas de los jardines y la azotea cuando tenía tiempo libre, procuraba siempre estar alejada de sus compañeros pues a pesar del tiempo que tenía estudiando en Takemori, continuaba sin acostumbrarse a convivir con las personas, su poca capacidad de interactuar con las personas se debía a sus propios miedos e inseguridades, miedo a que la trataran como hacían las personas en el templo donde despertó sin memoria años atrás e insegura de no poder adaptarse, de que su incapacidad visual resultara en una carga para las demás personas y por supuesto, estaba ese otro detalle llamado ¨orgullo¨, no le gustaba que las personas la compadecieran y trataran de adaptarse a ella por su ceguera.

Ese día ella necesitaba con urgencia un sintió donde pudiese estar tranquila, su primera opción había sido la azotea pues era su sitio favorito, la altura y el viento la relajaban cuando las dudas comenzaban a invadirla aunque también la inundaba de una inexplicable sensación de melancolía y añoranza que ella no lograba comprender y que a la vez estaba segura que se trataba de sus alas y el hecho de no ser capaz de usarlas por el miedo de separar los pies del suelo, pero al llegar a la azotea, el sonido de personas riendo en el lugar la hizo dar la vuelta en dirección a los jardines donde obtuvo el mismo resultado, personas hablando, bromeando y ni un solo espacio libre donde pudiese estar sola con sus pensamientos.

Fue entonces que recordó, había escuchado de un edificio abandonado en el territorio del instituto, si su memoria no le fallaba –lo cual resultaba irónico considerando que no tiene memoria de su pasado- ese sitio abandonado estaba en dirección a la universidad ¨Habían dicho que estaba pasando la enfermería¨, esperaba que al menos ese sitio se encontrara vacío y fue de esa forma que después de varios minutos logro dar con el lugar, lo supo en el instante que la invadió la sensación de vacío, no sabía cómo explicarlo pero cada lugar tenía su propia ¨energía¨ y desde que despertó ciega y sin memoria, Abigail –su ¨tía¨- le había enseñado a guiarse por medio de la energía, el aura y esencia de las cosas.

Sin embargo al estar ahí, sus pensamientos dirigidos al pasado que no recordaba fueron opacados por la curiosidad que el lugar despertó en ella, quería explorar el interior del edificio y siguiendo ese impulso se adentró al lugar guiándose de su bastón. Escuchaba el crujir a cada paso que daba y sabía que debía tener cuidado en su avance al no poder ver el área que pisaba, el olor del lugar…ese aroma ¨antiguo¨ inundaba sus fosas nasales, incluso pasaba sus manos por la pared y algunos muebles antiguos para grabar en su mente la sensación que dejaban en la yema de sus dedos ¨este aroma…la sensación es familiar¨ se decía a cada exploración que hacía y por más que intentaba recordar, nada acudía a su mente y eso la frustraba.

Y estuvo a punto de caer en esa frustración por la falta de recuerdos de no ser por el sonido estridente que llego a sus oídos, un escalofrió la recorrió por completo al pensar en qué clase de criatura podía generar esa clase de rugido y se quedó completamente quieta cuando sintió la imponente presencia alojarse fuera del edificio, tardo un minuto en atrever a moverse, un minuto que le pareció una eternidad, cualquier otra persona seguro hubiese tomado el camino contrario para escapar de ahí, pero la curiosidad de Khaeli podía mas que ella, algo que en más de una ocasión la metió en problemas, pero así era ella, compensaba su falta de vista con la curiosidad, explorar, conocer y no limitarse a sí misma solo porque no podía ver.

De esa forma fue que envuelta por la emoción e incertidumbre se aventuró a salir del edificio, a cada paso podía sentir y escuchar una especie de respiración y ¿un gruñido?, cada fibra de su cuerpo le pedía dar la vuelta y alejarse pero seguía caminando al frente ¨es mala idea…es una terrible idea¨ se decía constantemente hasta que sintió los cálidos rayos del sol en su piel, bajo con cuidado los escalones y avanzo un par de pasos más hasta que algo obstaculizo su avance cuando su cuerpo choco contra ese ¨algo¨, soltó el bastón y le costó solo unos segundos comprender que aquello que sus manos tocaban eran escamas…grandes escamas.



—Khaeli Habla— ¨Khaeli piensa¨ Khaeli Actua/Narración

Khaeli Dunkheit

Si conocieras mis demonios...¿Tomarías mi mano y me salvarías del abismo?

FichaPerfilMPSavageTheme
 
 



~Pasa el cursor por la imagen~
Khaeli Dunkheit
Salón : 3 A Edad : 18 Dromes : 138163
Reputación : 19
Mensajes : 710
Ver perfil de usuario
field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: La Tranquilidad de la Soledad, y sus Sentimientos [Eilen & Khaeli]

Mensaje por Eilen Shinsei el Miér Sep 12, 2018 2:29 am


La calidez de los rayos del amable sol, la brisa del delicado viento, los sonidos roncos de mi respiración. Incluso el canto de las aves podían oírse. Todo aquello y más decoraban el ambiente, podía sentirse. Después de tantos años, de tantas guerras, conflictos, fiestas, experiencias, había nacido en mí ese hábito de mantenerme en silencio con la naturaleza, dejándola hablar para mí. Recuerdo además haber visitado monjes en mis largos viajes, aprendiendo la paciencia para mantenerme en aquel “trance” que fácilmente podrías decir, desde otro punto de vista, que te conectaba con la vida que te rodeaba, o hasta la que tú mismo podías transmitir. “Palabras difíciles de entender a la primera”, pensé inmediatamente mientras recordaba el pasado.

Mi esencia, mi espíritu, la energía que transmitía, o como prefieras llamarlo, mantendría a los animales lejos de lugar, al fin y al cabo hablábamos de la presencia de un dragón, un ser de leyendas y como tal, su presencia en el lugar podía notarse en los instintos animales. “Aunque no funciona muy bien con humanos”, me replique mientras exhalaba con más fuerza. Negaba que un ser con una buena capacidad para sentir a los demás seres vivos, las esencias de los mismos, no pudiese sentirme, aunque no podía decir lo mismo de los humanos normales, incapaces de sentir aquellas fuerzas que no pasaban como más que una ilusión para ellos. Casi hasta que lo preferiría así, el conocer todo lo que conozco, o verlo incluso era algo que no sabía si un ser tan efímero como ese pudiese soportar. “¿La ignorancia trae felicidad no?”, pregunte en mi mente, en donde solo se escuchaban los ecos de los recuerdos.

¿Realmente debía ocultarme?”, me preguntaba. “¿No es hora acaso de dejar la ignorancia atrás, a pesar de que aquello les traería más problemas?”, al fin y al cabo los seres sobrenaturales no se diferenciaban tanto de los humanos, y ocultarse del mundo no es algo que a todos les agrade. “Convivir con ellos sin necesidad de ser visto como un monstruo que nace para morir a manos de cazadores”, aunque no mantuve esa línea de pensamiento durante mucho tiempo. “El tiempo me dará o quitara la razón, a paso lento”, finalice aquel tema que rondaba mi cabeza como nubes que, a pesar de que avecinaban una tormenta, terminaban por alejarse sin desbordarse.

¿Coincidencia? O Solo es mala suerte”, resople en mis adentros al lograr captar a alguien dentro de aquel vejestorio edificio. Buen olfato, indistintos y experiencia, no era muy difícil saber que lo que se movía en aquel lugar no era solamente ratas o polvo. Tal vez con más ingenuidad de la habitual, creí que se iría y que incluso si llegaba a verme no se atrevería a acercarse. Aunque cabía la posibilidad de que fuese algún estudiante o ser que conociese de ante mano mi especie, y no se sienta intimidado o intimidada por mi robusta y altamente peligrosa presencia. A pesar de las verdades de mis palabras, solo eran en cierta medida, puesto que el exterior se sentía o se veía como tal, sin embargo otro dragón sería más que capaz de sentir la tranquilidad y lo pasivo de mi estancia en aquel césped.

Cuál fue mi sorpresa al notar que, no solo se acerco más de la cuenta, sino que se atrevió a tocar mis escamas. “Alguien con energías, supongo… O tal vez demasiado demente”, se me ocurrían las posibilidades, aunque segundos después de sentir aquel tacto abrí mis ojos y, con un movimiento lento, levante mi cuello y con el mi cabeza. El movimiento hizo sonar las ramas de los arboles que crecían alrededor, provocando también una pequeña perturbación en el viento. Mi tamaño no era una broma, por poco y no cabía en aquel jardín natural.

Cuando fije la vista pude ver a una muchacha, su llamativo cabello blanco fue lo que llamo mi atención a primera vista. Pensé que podría no tenerme miedo aunque al verla más detalladamente pude ver cómo, con sus acciones, estaba confusa, no fijaba su mirada a la mía casi como si no pudiese ver mi enorme cráneo, lleno de características dignas de un negro demonio alado. Lo que no podía dudar en aquel momento era ese sentimiento, uno raro al verla y tenerla de cerca. Había vivido muchísimo tiempo, visto innumerables rasar y especies diferentes, sin embargo había algunas que no podía ser capaz de identificar al momento. “Esto es incomodo”, pensé mientras intentaba aguantar el reírme de mi situación…en especial porque podría asustar a la pobre chica si me reía en esa forma.

-Fíjese mejor donde camina, señorita- Dije con gracia, con un tono lento y amable, aunque como tal un dragón era incapaz de hablar con sus cuerdas vocales, éramos capaces de entablar conversaciones a partir de la telepatía. Si era su primera vez podría sentirse raro, ya que mi voz draconiana era fuerte, rasgada y hasta un poco ronca, y ella la escuchaba dentro de su mente. –Hoy es un buen día para pasear y hundirse en los más profundos pensamientos, ¿verdad? Aunque se sienta un poco de calor- A la última frase, sin ningún indicio, sople en la dirección de la mujer cubriéndola de un viento fresco. Inmediatamente después recosté en el suelo mi cabeza una vez más, en esta ocasión mucho más cerca de la joven, haciendo más notorio el cambio y efecto que mi colosal figura provocaba al ambiente con mis movimientos.






Carnet to´ Elegante:
Sensualidad(?):


Un regalito <3:
Eilen Shinsei
Edad : 26 Dromes : 191029
Reputación : 17
Mensajes : 355
Ver perfil de usuario
field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: La Tranquilidad de la Soledad, y sus Sentimientos [Eilen & Khaeli]

Mensaje por Khaeli Dunkheit el Miér Sep 12, 2018 9:49 am

Sus dedos palparon con suavidad las escamas para confirmar que aquello no era producto de su imaginación y que no se trataba de una enorme roca, pero podía sentirlo bajo la yema de sus dedos, no tenía la textura de una roca y para ese punto pudo confirmar que efectivamente se trataba de una escama a lo que su cuerpo reacciono en respuesta a la certeza, sintió un escalofrió recorrer completamente su cuerpo y pensó en alejarse, estuvo a punto de hacerlo hasta que el movimiento contrario la hizo mantenerse completamente quieta en el lugar al no saber que esperar si hace algún movimiento brusco que alertara al ser con el que había chocado.

Y así se mantuvo por varios segundos, sin hacer ni un solo movimiento, sin buscar alejarse pese a estar extremadamente cerca, su corazón latía con demasiada rapidez mientras intentaba mantenerse lo más tranquila que podía pero fue cuando escucho aquella voz en su cabeza que no pudo evitar sobresaltarse, quiso pensar que solo se debía a su imaginación al sentirse nerviosa al no saber lo que podía suceder pero de nuevo esa voz se hizo presente en su cabeza —Oh por Dios…— Exclamo pero sin levantar demasiado la voz, un tono de absoluta sorpresa que reflejaba cierta incredulidad, más aun cuando sintió aquella brisa en su piel.

Pero de nuevo dio un brinquito en el lugar al sentir el movimiento, le había asustado escuchar esa voz profunda en su cabeza, incluso se había puesto nerviosa por el tamaño y los movimientos pero no percibía ninguna amenaza en la energía por lo que no se sentía intimidada pero si nerviosa…y curiosa, demasiado curiosa contrario a la desconfianza que usualmente mostraba ante las personas y tal vez su actitud se debía precisamente a que su desconfianza solo se manifestaba con seres de apariencia humana.

—L-lo siento…no… no puedo ver— Logro articular con voz suave y temblorosa su disculpa después de varios segundos en que trato de asimilar lo que estaba pasando, no había sido su imaginación, realmente había escuchado una voz en su cabeza lo cual dificultaba bastante que lo localizara para simular que ¨lo veía¨ pues al final de cuentas solo se guiaba por los sonidos y el hecho de dirigir su propio rostro en dirección a donde escuchaba las voces era solo por cortesía pero en ese instante no le era posible hacer —Es un dragón…— Musito con voz apenas audible, más que pregunta para él, parecía ser que hablaba para sí misma al ¨juntar las piezas¨ los sonidos que había escuchado antes, las escamas, el tamaño, nunca había interactuado con uno pero había escuchado historias y por su expresión que demostraba una mezcla de nervios y curiosidad sin duda no había imaginado que algún día se encontraría con uno.



—Khaeli Habla— ¨Khaeli piensa¨ Khaeli Actua/Narración

Khaeli Dunkheit

Si conocieras mis demonios...¿Tomarías mi mano y me salvarías del abismo?

FichaPerfilMPSavageTheme
 
 



~Pasa el cursor por la imagen~
Khaeli Dunkheit
Salón : 3 A Edad : 18 Dromes : 138163
Reputación : 19
Mensajes : 710
Ver perfil de usuario
field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: La Tranquilidad de la Soledad, y sus Sentimientos [Eilen & Khaeli]

Mensaje por Eilen Shinsei el Miér Sep 12, 2018 11:09 pm


¿No puede ver?”, me pregunte mientras escuchaba sus lentas y pausadas palabras, sin dudas no parecía estar acostumbrada a mi presencia. Podría ser que sea el primer dragón con el que se haya topado, o tal vez simplemente no es capaz de mantener la calma en situaciones como estas. Probablemente fue mi error al suponer que en las cercanías sería normal encontrarse con seres sobrenaturales como yo, aunque los de mi especie no eran muchos, eso es verdad. Fuese lo que fuere, no podía negar que aquella muchacha parecía no poder ni moverse por el miedo, un poco más y la tierra se la traga.

En un movimiento lento moví mi cabeza enfrente de ella, si pudiera ver se toparía con unos ojos rojos rasgados, tan grandes como peligrosos. Aunque probablemente lo único que fuese capaz de percibir seria mi honda respiración.

-Lo siento, no lo sabía- Me disculpe mientras la veía atentamente, logrando captar sus iris y comportamiento. “¿Ciega?”, repetí en mi mente sorprendido. No era muy habitual encontrarse con personas con esa discapacidad, al menos en esa parte del mundo. Gracias a mi longevidad fui capaz de ver muchos casos distintos, como aquello cambiaba a muchas personas. Irónicamente les daba otra “perspectiva”. –Si es así como es, ¿no debería tener algo que te ayude a moverte? Pareces confiar mucho en tus otros sentidos, ¿me equivoco?- No poseía un bastón, o cualquier otra cosa que pudiese orientarla para poder caminar. Si bien era bastante posible que, con la ayuda de magia o ciertas habilidades sobrehumanas, pudiera manejarse sin tales objetos seguía siendo raro ver a un ciego moverse por su propia cuenta.

Cabello blanco, igual que sus ojos. Una joven bastante bien cuidada, aunque no sentía como si fuese alguna noble. Tampoco podía sentir una mala personalidad, aunque ni siquiera eh oído una frase completa salir de su boca aun, pero así lo sentía. “Normalmente se divierten junto con los amigos a estas horas”, se me vino a la mente al instante al recordar las conversaciones con mis alumnos, esta persona podría ser de esas a las que les gustaba la soledad, como yo, aunque a mí me tranquiliza hasta cierto punto. De todas formas no podría sacar ninguna respuesta a mis dudas con solo observar sus movimientos y escasos comportamientos.

-¿Es la primera vez que alguien te habla telepáticamente?- Pregunte con esa característica voz gruesa, tranquila, sin muchas pausas. El viento parecía soplar a la par que mis palabras cruzaban la mente de la muchacha, y los pájaros, que raramente se acercarían a este lugar con mi presencia, no podían oírse. –No tenía la intención de asustarte, espero que no te incomode...- En aquella pequeña pausa cerré mis ojos e incline mi cabeza, aunque la acción era inútil ante aquella chica. –Me llamo Eilen Shinsei, profesor del Instituto Takemori… Es un placer, joven- Me presente, intentando ser lo más conciso posible, sin dejar de respirar junto con el viento del ambiente, que movía las hojas de los arboles alrededor. No dije nada después de eso, pero era obvia la respuesta que estaba deseando escuchar, aunque no fuese irrespetuoso de mi parte preguntar, aun así prefería que me lo dijese ella misma.







Carnet to´ Elegante:
Sensualidad(?):


Un regalito <3:
Eilen Shinsei
Edad : 26 Dromes : 191029
Reputación : 17
Mensajes : 355
Ver perfil de usuario
field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: La Tranquilidad de la Soledad, y sus Sentimientos [Eilen & Khaeli]

Mensaje por Khaeli Dunkheit el Jue Sep 27, 2018 5:07 am

—N-No yo…lo siento, no fui cuidadosa y…no…yo tenía mi bastón…— Contesto de pronto aunque algo distraída al darse cuenta que precisamente no estaba portando su bastón en ese instante, debido a la impresión que le había causado chocar con él no se dio cuenta que había soltado su objeto guia al momento de tropezar con él —Lo deje caer— Termino por decir al recordar lo que había sucedido, debía encontrar su bastón aunque en ese instante realmente no era la principal de sus prioridades, seguía nerviosa y curiosa aunque en ese instante no sabía cuál de las dos emociones predominaban en ella, aunque seguía sin sentir alguna amenaza el motivo de sus nervios se debía solamente por ¨enfrentarse¨ a lo desconocido para ella.

Dio tres pequeños pasos hacia atrás para apartarse pero tratando de ser cuidadosa, al no poder verlo no sabía hacia dónde dirigirse aunque su intención era la de no seguir invadiendo el espacio personal del contrario y de nuevo se mostró sorprendida ante la voz que sonaba en su cabeza —S-si es la primera vez…es un poco extraño— Admitió tratando de ubicarlo aunque en vano pues se guiaba enteramente por el sonido para localizar directamente a las personas y escucharlo en su cabeza le dificultaba demasiado conseguirlo.

—N-No…no me incomoda fue…fue mi culpa, yo tropecé con usted…— Para ese punto Khaeli había desistido en su intento por ubicar su rostro, por lo general solo hacia eso para no incomodar a las personas y demostrar que estaba poniendo atención, pero al no escuchar una voz más que en su cabeza no había manera de lograrlo por lo que termino solo bajando la cabeza mientras jugaba con los pliegues de su blusa —…— Sin embargo ante la última frase del contrario, Khaeli levanto la cabeza aun si sus ojos no podían enfocar nada en concreto pero la confusión era fácil de leer en su rostro —Khaeli Dunkheit…s-soy alumna en el instituto…profesor…¿Shinsei?— Expreso aunque algo confundida al respecto, no estaba segura de conocerlo aunque el nombre le resultaba vagamente familiar lo que le indico que debía prestar más atención a los nombres tanto de sus profesores como de sus compañeros, aunque estaba segura que no había manera de que un profesor dragón pasara desapercibido.


Vestimenta.:
Creo que habia olvidado mostrar como iba vestida Khaeli(?)


—Khaeli Habla— ¨Khaeli piensa¨ Khaeli Actua/Narración

Khaeli Dunkheit

Si conocieras mis demonios...¿Tomarías mi mano y me salvarías del abismo?

FichaPerfilMPSavageTheme
 
 



~Pasa el cursor por la imagen~
Khaeli Dunkheit
Salón : 3 A Edad : 18 Dromes : 138163
Reputación : 19
Mensajes : 710
Ver perfil de usuario
field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: La Tranquilidad de la Soledad, y sus Sentimientos [Eilen & Khaeli]

Mensaje por Eilen Shinsei el Sáb Sep 29, 2018 1:57 am


Sin duda me había sorprendido tal intromisión, aunque era natural en mí poner mis ideas y pensamientos en un estado calmado rápidamente, no tenia miles de años por nada. “Pero esta ciega…interesante”, no podía recordar la última vez que conocí a alguien con esa discapacidad…bueno si lo recordaba pero sucedió en un tiempo al cual no deseaba regresa, al menos no por ahora. Mientras vagaba en mi mente pude notar las acciones de la muchacha, como su voz entrecortada. Estaba nerviosa eso no lo dudaba, aunque me parecía bastante extraño teniendo en cuenta donde estábamos, y un poco lindo también, por qué negarlo.

-Nuevamente, es un placer Khaeli…- Tome un tiempo para luego seguir. –Por favor, no estés nerviosa, no muerdo…mucho- Dije lo ultimo cambiando el tono telepático para inmediatamente después lanzar una pequeña risa, la cual parecería un rugido de muerte para cualquier animal, los dragones eran así de temerosos. –Dejando las bromas de lado, ¿es esta la primera vez que se encuentra con un dragón imagino?- Pregunte pacientemente, era algo normal tanto en mi forma humana como esta reptil tener un tono de conversación demasiado tranquila, ya me habían dicho en más de una ocasión que mi voz calmaba el corazón de las personas que la oían, y esperaba que en esta situación no fuese menos.

En algún momento de la conversación me sentí incomodo en aquella posición donde tenía mis patas debajo de mi inmenso peso. Intentando no colapsar la estructura por error me levante ligeramente, alterando el ambiente aun mas se cavia la posibilidad. Acostándome una vez más colocando mí estomago en el suelo, con mis extremidades en una posición más confortable y cómoda. Si no recordaba mal el gato de uno de mis alumnos que trajo a la clase por error, se acostaba de esta forma. “Imagino que es natural entre especies cuadrúpedos con un cuerpo similar”, pensé inmediatamente para escapar de la posibilidad de verme como un gatito, uno enorme, con escamas y músculos arruinando la ternura.

-Aquí estoy- Fue lo primero que mencione al notar su cabeza moverse una y otra vez, como si estuviese buscando algo, al unisonó sople viento en su dirección, dejándola prever mi posición. –Su vestimenta y nombre son igual de hermosos como su presencia, casi me da envidia- Deje escapar un pequeño suspiro, aunque uno muy grande para un humano. Mis palabras eran sinceras y no guardaban rencor al ser pronunciadas, no buscaba nada pretenciosos además de hacerla sentir cómoda, aunque era cierto que podría tener el efecto contrario. Conocí a personas que no les agradaba mucho ser alagados por extraños. -¿Puedo preguntar? ¿Qué hace aquí una estudiante del instituto por estos lares? Y no te preocupes por lo de antes, no tenía tantas ganas de meditar de todas formas- Termine mi comunicación para luego esperar una respuesta, esperaba ansiosamente escuchar su voz más confiada y suave, no era un monstruo temible después de todo…o si.

Inmediatamente después, mientras esperaba que la mujer hablase moví uno de mis dedos y lo metí en un bolso que se encontraba atado en el dedo anular de mi otra mano, empecé a crear magia elemental a la que era afine. La oscuridad, tan negra como mis escamas, se formaba delante de mi sin necesidad de siquiera moverme, en esa forma no era necesario, al menos no algo de tan bajo nivel como moldear aquel elemento en una forma tan pequeña. En unos pocos segundos, y gracias al hecho de estar tocando la varita que se encontraba en aquella bolsa de cuero que siempre llevaba conmigo, pude crear lo que parecía ser un palo totalmente negro, hecho de oscuridad pura. Aunque el objeto que me permitía tal hazaña era tan pequeño o más que mis propias garras y lo hacía bastante incomodo.

-Tómalo, te servirá por el momento- Volví a hablar mientras que con un pequeño empujón le acerque el objeto parecido a un bastón que había creado hace nada. –No me gustaría que te tropezaras y te hicieras daño después de todo, ¡es el deber de un profesor proteger a sus estudiantes!- Declare con fuerza mientras sonreía, aunque ella no pudiese verlo, y era mejor así si no quería asustarse de aquella mueca terrorífica.






Carnet to´ Elegante:
Sensualidad(?):


Un regalito <3:
Eilen Shinsei
Edad : 26 Dromes : 191029
Reputación : 17
Mensajes : 355
Ver perfil de usuario
field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: La Tranquilidad de la Soledad, y sus Sentimientos [Eilen & Khaeli]

Mensaje por Khaeli Dunkheit el Mar Oct 02, 2018 2:04 pm

Una sonrisa nerviosa se dibujó en sus labios al escucharlo, aun le resultaba extraño la voz reproduciéndose en su cabeza aunque trataba de ignorar esa sensación que le provocaba el sentirse de alguna manera invadida al no conocer realmente las costumbres de los dragones, había escuchado historias, unas mejores que otras, de dragones buenos y otros siniestros pero no sabía que podían comunicarse de esa manera —S-si — Había contestado a su primera interrogante y ese primer encuentro con una criatura mitológica como los mencionaban en las historias que había escuchado, la tenía más curiosa que nerviosa aunque en ella resultaba sencillo confundir ambas emociones por su manera de actuar.

Fue inevitable para ella tensarse un poco al sentir el movimiento contrario, no necesitaba verlo para reconocer el tamaño del dragón, estaba segura que él podía aplastarla con una sola extremidad si así lo deseaba y eso le causo más intriga pues una cosa era ¨darse una idea¨ en base a los sonidos y otra muy diferente confirmar el tamaño del dragón.

—Es difícil localizarlo si no lo escucho de manera ¨externa¨ Admitió cuando sintió aquel viento por lo que volteo en esa dirección y aun así pese a que su rostro estaba dirigido hacia donde la cabeza de él estaba, sus ojos no lo enfocaban, era como si estuviera mirando permanentemente al vacío, distante…inconexa —G-gracias…— logro articular algo tímida ante su elogio, en otra situación seguro se hubiese sentido incomoda pero no era así en ese instante y no por nada en especial, simplemente se debía al hecho de que precisamente era un dragón y no alguien con cuerpo humano, su problema radicaba precisamente con aquellos de apariencia humanoide, le resultaba más difícil confiar y sentirse a gusto con otras personas y que él no tuviera una apariencia humana le hacía más fácil el hecho de tratar de socializar.

—Buscaba un sitio tranquilo…y me dio curiosidad, no conocía esta parte del instituto— Admitió sin más, sin ocultar ni mentir pues realmente eso era lo que la tenía ahí, había buscado un sitio donde poder estar alejada y en calma, llegar al edificio y reconocerlo como un lugar que no había visitado antes la hizo sentir curiosidad de ¨explorar¨ —…— Sin embargo al escucharlo que le ofrecía algo, Khaeli dudo por varios segundos en responder hasta que escucho su frase —G-gracias— Expreso cuando estiro su mano para tomar lo que él le ofrecía, sin embargo al momento en que su mano hizo contacto con el objeto sintió dolor, un dolor que podía describir como una corriente eléctrica que le recorrió desde la yema de los dedos hasta la muñeca y un destello de luz se presentó en su mano como un acto de defensa involuntario, no había sido su intención pero su propia energía angelical busco repeler de inmediato la energía oscura en cuanto se presentó el contacto con el bastón creado por él y de manera instintiva busco alejarse, no por miedo en realidad, su reacción solo se debía a la impresión y confusión que le causo lo que acababa de suceder.



—Khaeli Habla— ¨Khaeli piensa¨ Khaeli Actua/Narración

Khaeli Dunkheit

Si conocieras mis demonios...¿Tomarías mi mano y me salvarías del abismo?

FichaPerfilMPSavageTheme
 
 



~Pasa el cursor por la imagen~
Khaeli Dunkheit
Salón : 3 A Edad : 18 Dromes : 138163
Reputación : 19
Mensajes : 710
Ver perfil de usuario
field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: La Tranquilidad de la Soledad, y sus Sentimientos [Eilen & Khaeli]

Mensaje por Eilen Shinsei el Mar Oct 02, 2018 10:39 pm


Esto es malo”, pensé mientras repasaba mis acciones y las que pensaba cometer en un futuro. ¿Me estaba comportando bien? Esas clases de preguntas rondaban mi cabeza. Esperaba no ser demasiado confiado con un desconocido, no por mí puesto que no tenía problemas, pero los demás solían no tomárselo muy bien. “Casi provoco una guerra en la antigüedad”, recordé con una mirada melancólica dirigida al cielo. Esos temperamentos tan inestables hicieron mi trabajo un poco más difícil de superar, al igual que fue difícil aguantarme el desgarrar su piel junto con todo su ejército.

La conversación con la joven albina iba bien, o eso creía, no parecía demasiado incomoda ante mi presencia aparte de lo obvio, no era nada que no se pueda superar con un poco de práctica. Pero el olor que irradiaba su cuerpo era algo bastante molesto, no lograba percibir ni adivinar que era. “Humana no es”, me dije convencido, el olor de estos seres era muy normal y sin muchos resquicios de poder mágico. Podría decirse que en estos casos mis milenios si servían para algo aparte de que mis estudiantes me llamen “viejo”, una y otra vez. La experiencia me lo decía, esta persona era algo más y no podía averiguarlo lo que significaría varias cosas. Puede ocultar su poder mágico, no eh visto su especie nunca o tal vez podría ser efecto de objetos mágicos que desconocía. “Este mundo es muy grande…hasta para mí”.

-Eh?...!- No logre reaccionar durante unos segundos después de lo sucedido, fue tan rápido que tarde en responder a lo que mis ojos presenciaron, ante tal error.

Solté un suspiro profundo y caliente mientras mis garras se hundían en el suelo por la propia presión que ejercía mi respiración. “¿Cómo se me pudo pasar de alto?”, me replicaba al enterarme de la pura verdad, de una realidad que deseaba no haber sabido de esa forma. El viento que nos acompañaba en la conversación se detuvo de pronto, ¿abra sido casualidad o el mismo reacciono a algo? Quién sabe, el silencio reino los alrededores del edificio en ruinas, salvo un solo ruido, un solo estruendo estrepitoso que sonaba como tambores que avisaban una inminente guerra. El corazón del Dragón latía con fuerza y podía escucharse claramente ahora, junto con el impotente aullido de su respiración que escapa entre los afilados dientes de una bestia. El ambiente se altero durante unos pocos segundos, aunque suficiente como para que un ser vivo pudiese sentirlo. Se sentía como, sin dudas, un Dragón enojado.

Reflexiona ante tus acciones, reptil inepto”, fue lo último que mi mente logro procesar antes de volver abrir los ojos viendo a la muchacha de blanco enfrente de mí.

-Tendría que haberte dicho que el objeto esta hecho de oscuridad…- Confesé luego de un rato de silencio. Podría ser raro, sin embargo la voz telepática era similar a cualquiera vocal, podía mostrar los sentimientos del contrario, su ira, tristeza o alegría. Mi voz draconiana era lenta y triste, como si cada palabra pronunciada auto castigara a su emisor, como si doliera admitir un error. –Perdóname, mi error podría haber sido fatal- Me disculpe, tal vez exagerando la situación, sin embargo no podía aceptar que alguien con mi mente podría haberse descuidado de esa forma. “¿Me estaré volviendo viejo?”, me pregunte. –A pesar de actuar con tanta condescendencia te cause una molestia…Toma- Dije lo ultimo respirando profundamente mientras sacaba unas vendas de la bolsa de cuero, eran pequeñas pero lo suficientemente grandes como para cubrir la palma de una mano. –Están cubiertas de medicina, si sientes malestar tan solo frótalo en el lugar y pasara al cabo del rato- Explique mientras acercaba una de mis garras a la muchacha, donde se encontraba colgando la tela.

Los alrededores volvieron a su normalidad, el viento soplaba y las hojas bailaban a merced. Tan pronto como me había dado cuenta de lo que hacia retrocedí, no quería que la pobre se muriese de miedo, mas siendo la primera vez que se encontraba con uno de mi especie. “Podría ser aterrador”, y tenía razón para temer, un animal de semejante magnitud era peligroso, demasiado. Aunque esa ocasión podría ser bastante rara puesto que mis acciones como mi tono de voz habían cambiado de repente, luego de haber tenido aquella reacción con el objeto de oscuridad recién creado mi comportamiento hacia esa chica se torno un poco diferente. Probablemente fuese porque estaba en aquella forma que me encontraba tan protector, o tal vez era mi personalidad. Fuese lo que fuere no tenía planeado quedarme quieto ante semejante vergüenza.

-Discúlpame…- Pedí por última vez una disculpa mientras recostaba mi cabeza delante de ella, aplastando la hierba en ese lugar. –Entonces… ¿Eres un ser de luz? Te queda- Lance un último suspiro para tranquilizar mi respiración y poder olvidar el incidente ante ocasionado. –Si así lo deseas puedo transformarme en forma humana, la gente suele sentirse más cómoda con ella- Mencione esperando una respuesta, tal vez aquello logre esparcir el ambiente incomodo de alrededor que había creado por mi negligencia.






Carnet to´ Elegante:
Sensualidad(?):


Un regalito <3:
Eilen Shinsei
Edad : 26 Dromes : 191029
Reputación : 17
Mensajes : 355
Ver perfil de usuario
field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: La Tranquilidad de la Soledad, y sus Sentimientos [Eilen & Khaeli]

Mensaje por Khaeli Dunkheit el Jue Oct 11, 2018 5:29 am

El corazón le latía con rapidez y sus ojos se tornaron cristalinos por las lágrimas que al menos de momento no caían por sus mejillas resaltando aún más ese color perlado de sus ojos mientras sentía el dolor punzante en la palma de su mano derecha, ni siquiera era capaz de mover los dedos ante el dolor provocado y estaba segura que la piel de esa área había sido afectada ¨energía oscura¨ pensó de inmediato, era la primera vez que tenía contacto con algo así o al menos la primera vez desde que despertó sin memoria años atrás y no supo porque su mente de inmediato su mente lo asocio a ese tipo de energía aunque ¿Qué otra cosa podía causarle daño de esa forma? Sabía que no fue algo producido por fuego, no se sentía como una quemadura.

El nudo en su garganta le impedía hablar, escuchaba el sonido de ese fuerte latir aunque más que escucharlo le daba la sensación de casi poder sentirlo retumbar, el aullido en su respiración y la repentina tensión en el ambiente eran lo único que podía distraerla del dolor en su mano y esa desagradable sensación que sentía en la palma de la misma, todo en ella le decía ¨alejate¨, el repentino cambio de la energía en el ambiente le mandaba señales de alerta, sin embargo seguía ahí de pie, incapaz de moverse ni un centímetro más por la impresión que por el terror y es que el dolor experimentado no podía compararlo con algo que hubiese sentido antes.

Aun así no había gritado a pesar de que había sido un dolor intenso, estaba acostumbrada a las heridas pero su rostro reflejaba el dolor que su voz no expresaba, las lágrimas silenciosas que se negaban a escapar de sus ojos delataban su emoción en ese instante y si, sentía miedo, por él, por lo que sentía en ese instante y porque su mente de inmediato le pintaba el peor escenario posible —…— Pero la voz de él reproduciéndose en su cabeza le hizo darse cuenta de algo, le daba esa sensación característica a la tristeza y tal vez ¿arrepentimiento? No estaba segura de eso último pero al menos le dio la certeza de que aquello no había sido a propósito.

Y seguía en silencio mientras lo escuchaba, parecía paralizada y solo atino a negar con suavidad ante su ofrecimiento…era normal que se mostrara algo desconfianza respecto a volver a tomar algo sin saber su procedencia, a veces podía llegar a ser tan confiada y lo descubrió en ese instante por lo que debía ser más cautelosa en el futuro y de nuevo se tensó al sentir que se acercaba —N-no…— Logro musitar sin ser capaz de terminar la frase cuando las lágrimas que contenía comenzaran a caer sin poder contenerlas por más tiempo —L-lo siento…— Expreso con voz leve mientras intentaba controlarse, al final de cuentas resultaba normal que se sintiera abrumada al ser la primera vez que tenía contacto con energía oscura desde que despertó sin memoria.

Sin embargo, en vez de buscar alejarse, termino hincándose en el suelo mientras que su mano izquierda se posaba sobre su diestra emitiendo un tenue halo de luz para sanarse —N-no fue su culpa, no había manera de que supiera que…me lastimaría, ni siquiera yo me di cuenta hasta que lo sentí— Menciono esbozando una sonrisa débil pero comprensiva, no lo culpaba y no le tenía miedo, sabía que no había motivo para temerle pues la voz del contrario reflejaba su malestar o al menos así lo sentía ella y no podía culparlo ni molestarse por algo que no había sido intencional.

—Un ángel…eso me han dicho— Contesto ante su interrogante mientras continuaba intentando sanar la herida aunque le estaba tomando tiempo lo que reiteraba el hecho de que no era una herida normal ¨debo ser más cuidadosa¨ pensaba al confirmar que la energía oscura podía ser realmente perjudicial para ella si no tenía cuidado —…— Sin embargo escucharlo decir que podía tomar una forma humana la hizo detenerse y levantar el rostro en dirección a donde creía él se encontraba, sus ojos reflejaban que aquello la tomó por sorpresa, no sabía que los dragones podían transformarse y eso la hizo ponerse nerviosa N-no por favor…me siento más cómoda así como está ahora— Fue sincera al respecto, para Khaeli, si él se transformaba a una apariencia humana iba a ocasionar el efecto contrario a ¨sentirse cómoda¨ pues era precisamente porque él estaba de esa manera que ella podía sentirse tranquila en su presencia.



—Khaeli Habla— ¨Khaeli piensa¨ Khaeli Actua/Narración

Khaeli Dunkheit

Si conocieras mis demonios...¿Tomarías mi mano y me salvarías del abismo?

FichaPerfilMPSavageTheme
 
 



~Pasa el cursor por la imagen~
Khaeli Dunkheit
Salón : 3 A Edad : 18 Dromes : 138163
Reputación : 19
Mensajes : 710
Ver perfil de usuario
field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: La Tranquilidad de la Soledad, y sus Sentimientos [Eilen & Khaeli]

Mensaje por Eilen Shinsei el Miér Oct 24, 2018 10:03 am


"Espero que nadie lo haya visto”, pensé mientras la veía atentamente, estudiando sus movimientos. De otra forma podría caerme una buena reprimenda, aunque no decía que no la merecía, fue un error que podría haberse evitado fácilmente después de todo. No era muy aficionado en atacar seres de luz, por lo que no podría saber con certeza si podría curarse aquella horrible herida causada por mi magia, conocí a algunos que podrían pero no la conocía a ella. Tenía que ser más cuidadoso, no deseaba ser el próximo “monstruo” del instituto o algo parecido, mucho menos producirle miedo a una estudiante que no se lo merecía.

La muchacha parecía de piedra, no se movía ni parecía respirar siquiera, sus movimientos eran muy leves y lentos. “Normal delante de un dragón”, y habían razones más que suficientes para creerlo. Sentir la presencia de uno es diferente a verlo, sin embargo el miedo es el mismo y aquello me frustraba. Aunque no sabía qué hacer para calmarla mas allá de ser amable, lo mejor sería dejarlo estar, el tiempo y la propia muchacha dejaran claro y resuelto el error por si solos. Sentí que mis disculpas fueron bien recibidas por lo que no podría hacer mas, sería difícil pero deseaba que confiase en mí, lo necesitaba, era un profesor al fin y al cabo.

Suspire mientras veía su rostro, era la primera vez que nos habíamos topado, y aun así verla llorar me rompió el corazón. “Lo siento”, quería disculparme otra vez, pero me detuve antes de hablar, tan solo me quede en silencio, dejándola sola en el ambiente. No esperaba que reaccionara así pero un dragón no era una broma, mi presencia atemorizaba y lo tenía bastante claro. Por eso mismo deseaba volverme un humano para que pudiese tranquilizarla, me sentía impotente en esa forma, aunque suene irónico. Cuando dijo que era un ángel y que se sentía más cómoda con mi forma actual me sorprendí a la par con ambas oraciones. “Es algo que pocas veces se escucha”, pensé mientras me reía y me agachaba, posando mí estomago en el césped.

-Eh visto a muchos ángeles en este mundo, todos hermosos y valientes…Tu los superas en ambas cosas- Mi voz, ronca y ruda, parecía estar contenta, feliz y divertida. Como si hubiese recordado algo gracioso. –Conozco a una doctora del instituto… si lo necesitas tan solo dímelo y te llevare tan rápido como el viento- Dije preocupado, parecía tener problemas para sanarse la mano. Me tome una pausa mientras la veía para luego volver a hablar. –Soy un Dragón Oscuro, o un Dragón afín al elemento de la oscuridad que es lo mismo… En mi forma original mis habilidades están hechas de completa oscuridad, haciéndolas más eficaces contra seres de luz y débiles ante lo oscuro, tal vez por eso te cuesta curarte…pero no te preocupes, mi magia no tenía intención asesina en su interior o te habría matado al instante… Aunque tuvo que doler ¿verdad? Perdóname…Ah! Termine disculpándome de nuevo- Termine por soltar una pequeña risa al final, quería serle sincero y así lo fui. Mi intención asesina me permitía darle más energía al elemento, haciéndolo más poderoso, algo bastante peligroso.

Aunque algo paso por mi mente en un momento mientras la veía, podría ser una tontería o algo característico de ella. “¿Los ángeles no tenían alas?”, me pregunte, podían ocultarlas por lo que ese podría ser la razón, a pesar de que todos los ángeles que pude conocer eran seres que deseaban con todo su ser estar en sus formas originales. Les encantaban sus alas, mostrando su procedencia divina, su encanto, lo que les representaba. Me emocionaba conversando con los ángeles, ellos también podían volar después de todo. Compartir el gusto por sentir el viento en tu cabello, la vista desde los cielos, poder tocar las nubes, era un placer y mucho más cuando pasabas, como yo, cientos de años sin contacto con cualquier dragón o ser volador.

-Khaeli, ¿te gusta volar?- Pregunte curioso, no quería ser muy brusco y directo. Aquella era una buena pregunta, podría saber si le gusta volar o tal vez mencione por qué no está en su forma original, o quizás niegue mi pregunta, de todas formas tendría un tema de conversación cualquiera fuese la respuesta. Era entretenido hablar con ella, más cuando me daba cuenta del origen de su extraña presencia. “Un ángel eh?”, empecé a imaginarme la vida de los estudiantes casi como por naturaleza. No podía saber completamente que tan difícil la tendrían, aunque parecían divertirse la mayoría del tiempo. “Yo sigo siendo joven…si”, intentaba convencerme sobre mi juventud, una idea que los mortales sin duda rechazarían.

Al estar casi sumido a mis más profundos pensamientos no pude darme cuenta de que una especie de gato se aproximaba a las piernas de la muchacha, parecía reacio a acercarse a mí. “Sera mejor que no intentes nada”, pensé mientras lo miraba fijamente, casi como si pudiese comunicarme con el animal, y aunque no pudiese hacer tal cosa, mi sola mirada era más que suficiente para amenazar al pequeño felino. Veía atentamente como se acercaba cada vez más a las piernas de la mujer con cautela, hasta que logro alcanzarla y restregarse por sus pies, ronroneando. “Pareces necesitado”, pensé mientras me reía ante tal situación, no sentía rabia porque el gato haya estado atemorizado por mí, para nada.

-Eres toda una ángel…- Replique mientras suspiraba, ya recordaba haber visto esta escena antes, aunque en ese tiempo ese ángel era hombre, y el gato era una mujer. –No siento envidia, para nada- Dije con un tono sarcástico, tal vez quitarle seriedad al ambiente serviría para apaciguarlo un poco.







Carnet to´ Elegante:
Sensualidad(?):


Un regalito <3:
Eilen Shinsei
Edad : 26 Dromes : 191029
Reputación : 17
Mensajes : 355
Ver perfil de usuario
field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: La Tranquilidad de la Soledad, y sus Sentimientos [Eilen & Khaeli]

Mensaje por Khaeli Dunkheit el Mar Oct 30, 2018 6:13 pm

Khaeli intentaba calmarse, el motivo de sus lágrimas se debía solo a la impresión y el dolor, sin embargo se estaba sobreponiendo rápidamente, más aun al escucharlo un leve rosa pálido se pintó en sus mejillas —G-gracias…— Fue lo único que se le ocurrió decir ante su primera frase, no se consideraba tan valiente y respecto a lo ¨hermoso¨ no tenía manera de confirmarlo al ser ciega, sin embargo ante sus palabras negó rápidamente ante el ofrecimiento de la doctora —N-no…puedo curarme sola solo que es la primera vez que tengo contacto con energía oscura por eso me cuesta asimilarlo para sanarme como usualmente lo hago y usted podría meterse en problemas si cuestionan como me hice la herida— Sin embargo escucharlo decir que tipo de dragón era y lo que pudo haber pasado si la naturaleza de su esencia hubiese sido otra, no se asustó, solo se sintió intrigada al respecto.

Fue así que aun estando hincada sobre sus rodillas en el suelo, su energía se intensifico para ese punto y la herida comenzó a cerrar con lentitud, solo había necesitado asimilar la naturaleza de la herida para saber la cantidad de energía a emplear al momento de la sanación, lo había aprendido de Abigail, su tutora y protectora desde que escaparon juntas del templo —Y-yo... — Ante su pregunta, Khaeli no supo que contestar, desde que despertó sin memoria siempre anhelo el cielo aun si no podía verlo…había ocasiones en que subía a la azotea para sentir el viento y una extraña sensación de añoranza la invadía, sensación que no hacía más que incrementar cuando revelaba sus alas, añoranza que se convertía en tristeza al no ser capaz de usarlas y por eso siempre las mantenía ocultas.

Pero antes de poder decir algo más sintió como algo se frotaba en sus piernas, la impresión la hizo dar un pequeño respingo hasta que escucho el suave ronroneo y su sonrisa se marcó ligeramente en sus labios —Hola pequeño— Musito mientras su mano sana se dirigía al felino para acariciarlo con suavidad, la presencia del gato de alguna manera la había relajado y escucharlo a él la hizo sonreírle con levedad —nunca he intentado volar…me da miedo al no tener manera de guiarme— Fue sincera en ese punto, en el aire no podía usar su bastón, sentir el suelo bajo sus pies le daba cierta seguridad, seguridad que no conseguiría volando.



—Khaeli Habla— ¨Khaeli piensa¨ Khaeli Actua/Narración

Khaeli Dunkheit

Si conocieras mis demonios...¿Tomarías mi mano y me salvarías del abismo?

FichaPerfilMPSavageTheme
 
 



~Pasa el cursor por la imagen~
Khaeli Dunkheit
Salón : 3 A Edad : 18 Dromes : 138163
Reputación : 19
Mensajes : 710
Ver perfil de usuario
field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: La Tranquilidad de la Soledad, y sus Sentimientos [Eilen & Khaeli]

Mensaje por Eilen Shinsei el Mar Oct 30, 2018 7:48 pm


La chica era de pocas palabras, bastante pocas. Sin embargo era divertido verla reaccionar ante mis palabras y acciones, era muy tierna ver lo inocente que parecía. No podía saber ni mucho menos imaginar si quiera de lo que podría haber pasado para acabar así, sin embargo tampoco lo necesitaba, si podía verla sonreír como ahora mismo me bastaba. "Totalmente un ángel", volví a repetir en mi cabeza. La sonrisa que provenía de sus labios era digna de ser plasmada en una pintura para ser capaz de contemplar por toda una eternidad. Ese sentimiento albergaba sus sonrisas, aunque no estaba seguro si ella supiese ese hecho siquiera.

Ese día había hecho muchas preguntas bastante tontas, o eso parecían. Claramente seria difícil para alguien ciego disfrutar el cielo, el volar y sentir el aire en tu piel y cabello. Una sensación que anhelaba sentir muy probablemente por mi sangre de dragón. Por ello su situación me daba bastante pena, que alguien no sea capaz de disfrutar semejante experiencia, mas incluso siendo un ángel. "Debe desearlo con ganas", pensé al saber como se sentía el reprimirse a algo que tu propia esencia, tu propia sangre te gritaba que hicieras para satisfacer una parte de ti. La miraba atento mientras jugaba con aquel gato que tan bien se lo estaba pasando, tal vez hubiera sido buena idea despedirme, irme y suponer que todo aquello fue solo un encuentro extraño. Pero...

-...¿Quieres saber como se siente?- Pregunte de pronto, casi hasta con una peligrosa curiosidad por ver como reaccionaria a tal experiencias. Pocos eran a los que les disgustaba volar, mucho menos aun con un dragón tan o mas grande que un camión. -Si te sostienes en mi lomo no tendrás miedo, mi telepatía me permitiría hablar contigo aun a pesar del ruido del viento... No creo que sea una experiencia que tengas que perderte por culpa de tu vista- Dije soltando todo lo que tenia en mente, algo normal en mi ya que no tenia mucho miedo de las palabras. Lo único que no deseaba era alguna forma mala en la que podría tomarse mis palabras, no buscaba nada mas que ser capaz de provocar una de esas hermosas y sinceras sonrisas que no se hallaban con frecuencia en la chica, la sonrisa de un ángel. Sin mencionar que entendía por completo su posible angustia por los cielos.

Me puse de pie lentamente, trayendo conmigo algunas ramas y escombros. El sonido del suelo y las estructuras al intentar resistir mis movimientos eran tetricos, hasta antinaturales... Pero en el ambiente no se sentia el peligro, el aire no se habia detenido en esta ocacion. El viento y la propia naturaleza estaban de acuerdo en esta ocacion, aquel sentimiento que emanaba de ese enorme cuerpo escamoso y oscuro era la de un ser longevo, un monstruo sabio y legendario, un dragon.

-No se si te parezca bien... Aunque entendería las razones de una negativa a mi propuesta- Acepte aquella opción mientras hablaba. -Pero antes de poder escuchar tu respuesta, debo decirte que vale totalmente la pena el riesgo- Mi voz era una mezcla entre seriedad, felicidad y éxtasis, hablar del vuelo me emocionaba. -Como profesor del instituto te prometo que no dejare que nada malo te pase... Eso suena raro ahora ¿verdad?- Me reí al final, sin dudas decir aquello después de haberla dañado por error era como una broma de mal gusto. Aunque eso no quitaba la veracidad de mi afirmación, dudaba que fuese necesario alguna preocupación, los años de experiencia que poseía volando y las veces que había tenido un jinete no eran pocas.

-Bueno, cuéntame algo sobre ti, ¿que año del instituto cursas?¿Desde hace cuanto que estas en Eadrom?- Intente preguntar para romper el hielo, no le había preguntado nada y poco sabia de la muchacha, me pareció un poco descortés no mostrar mas interese en ella así que lance las preguntas sin temor alguno. -¡Ah ya se! Como disculpa por lo de antes puedes preguntarme cualquier cosa vergonzosa... Como si estuve con alguna compañera profesora o si me eh dormido en mitad de una examen...hmp hmp...cosas así- Casi intentando obviar las cosas que eran ciertas pasaba de pregunta a pregunta, era un profesor pero también era un dragón joven.





Carnet to´ Elegante:
Sensualidad(?):


Un regalito <3:
Eilen Shinsei
Edad : 26 Dromes : 191029
Reputación : 17
Mensajes : 355
Ver perfil de usuario
field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: La Tranquilidad de la Soledad, y sus Sentimientos [Eilen & Khaeli]

Mensaje por Khaeli Dunkheit el Lun Nov 26, 2018 2:05 pm

Para ese punto, el rostro de Khaeli estaba dirigido hacia el gato recostado en su regazo, su mirada nívea tan solo reflejaba calidez, esa cálida bondad que caracterizaba a los ángeles, la calma que sentía en ese instante se reflejaba en su rostro y esencia lo cual había ocasionado que el felino se sintiera mas cómodo, en completa paz y terminara quedándose dormido sobre sus piernas mientras ella continuaba acariciándolo. Para Khaeli interactuar con las personas resultaba difícil, su desconfianza por lo vivido en el templo no le hacía fácil interactuar con otros de apariencia humana, contrario resultaba ser con seres sin una aparente ¨humanidad¨.

Pero fue ante su repentina pregunta que Khaeli levanto el rostro con evidente sorpresa, sin duda no se había esperado tan ofrecimiento que por la impresión la dejo sin saber que decir, realmente nunca había pensado en la posibilidad de surcar el cielo con la ayuda de alguien, la simple idea la intrigaba, atemorizaba y emocionaba en igual medida sin saber cómo lidiar con esas emociones, y aunque su rostro no lo reflejaba por completo, eran sus ojos los que no podían ocultar la mezcla de emociones aunque en ningún momento hubo indignación, pues no le suponía problema que mencionara aquello respecto a su ceguera, contrario hubiera sido que intentara ser condescendiente con ella y sintiera lastima por ese motivo.

Sin embargo no estaba completamente segura respecto a que responder y escuchar el sonido suscitado cuando se puso de pie solo la hizo distraerse un instante para poner especial atención en lo que sucedía a su alrededor pero no sintió miedo, simplemente estaba atenta a todo lo que sucedía más aún porque el gato en su regazo se había levantado de súbito por el repentino ruido y movimiento a lo que Khaeli busco calmarlo al acariciarlo de nuevo —Y-yo…necesito pensarlo— Contesto tratando de contener las emociones que solo se arremolinaban en su interior, una parte de ella le gritaba que accediera, sin dudarlo ni pensarlo ni un segundo, pero otra parte, su lado prudente le decía que era mucho riesgo al que se podría exponer si accedía pero realmente anhelaba hacerlo —No suena raro— respondió con una sutil sonrisa aunque para ella confiar en alguien no resultaba sencillo y ese era otro de los motivos que evitaron que accediera guiándose por el impulso de aquel anhelado sueño de volar.

Y se quedó en silencio por un instante sin saber que más decir hasta que él cambio la conversación —Curso el tercer año y vine a vivir a éadrom hacer un año aproximadamente— Aunque realmente no se había detenido a pensar en cuanto tiempo llevaba ahí producto de sus ganas por tener una nueva vida y ser una adolescente ¨normal¨ —No necesita disculparse profesor y no podría ser tan impertinente como para preguntarle respecto a su vida personal— contesto respecto a sus palabras respecto a si estuvo con alguna profesora, era algo que a parecer de Khaeli no le incumbía preguntar al profesor y tampoco resultaba ser un tema de interés para ella aun si él lo había mencionado —Me gustaría saber más de su raza profesor si no es problema para usted— Khaeli siempre se mostraba como una joven prudente y en muchas ocasiones seria, una actitud demasiado ¨correcta¨ que en pocas personas de su edad podía verse, pero la curiosidad en sus ojos era evidente, quería saber más de los dragones, al no tener memoria de su pasado y no conocer de muchas cosas en su actualidad, la curiosidad por saber de otros seres la volvía fácilmente impresionable aunque por poca capacidad de socializar, rara vez tenia la oportunidad de conocer a otros seres.



—Khaeli Habla— ¨Khaeli piensa¨ Khaeli Actua/Narración

Khaeli Dunkheit

Si conocieras mis demonios...¿Tomarías mi mano y me salvarías del abismo?

FichaPerfilMPSavageTheme
 
 



~Pasa el cursor por la imagen~
Khaeli Dunkheit
Salón : 3 A Edad : 18 Dromes : 138163
Reputación : 19
Mensajes : 710
Ver perfil de usuario
field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: La Tranquilidad de la Soledad, y sus Sentimientos [Eilen & Khaeli]

Mensaje por Eilen Shinsei el Sáb Dic 15, 2018 8:12 am


Quería morirme de la vergüenza, que espectáculo más patético acababa de dar en estos últimos sucesos. Tal vez eran los nervios que aun permanecían por aquel pasado error, o tal vez había algo en el ambiente que me provocaba un sentimiento de angustia, aunque de molestia por igual. “¿Qué es esto?”, me pregunte algo confuso, no era una sensación que sentirías en un lugar como Eadrom al menos no con normalidad. Podría no ser nada importante, pero debía estar atento a mis alrededores, tanto mis instintos como mi experiencia lo decían.

Realmente no esperaba una respuesta afirmativa tan rápido, no creía que fuese a aventurarse de esa forma sin pensarlo, parecía una chica que piensa mucho lo que hace…se notaba desde la distancia. Reí para mi mismo por esa observación mía, mientras que buscaba un buen lugar para volver a sentarme. Tenía cuidado de no tocar el edificio puesto que con su antigüedad, y mi tamaño junto con mis escamas, sería algo catastrófico. Y como si los dioses me hubiesen oído hicieron todo lo contrario, con un movimiento brusco choque contra uno de los edificios que rodeaba aquel antiguo parque, donde parecía haber sido antes un lugar de descanso para sus residentes. El golpe seco ocasión un sonido estruendoso de escombros cayendo, hasta que chocaron en mi cabeza y parte de mi hombro. Para cualquiera sería raro puesto que fueron dos sonidos de caída, cuando normalmente seria solo uno. “Me usaron de amortiguador…”, pensé después de sufrir el golpe.

-Si mis alumnos se enteran me empezaran a llamar “panzón” o cosas por el estilo…son unos demonios- Suspire mientras me froto con mis gigantescas garras las partes afectadas. Debería agradecer que mis escamas sean tan resistentes y fuertes, solo se sintió como un golpe sin mucho potencia. Probablemente no había medido bien el espacio cuando empecé a aterrizar, otro error para la lista, tendría que ver mejor el lugar antes. Ignorando todo el incidente y empujando los escombros hacia un lado me volví a acostar en el suelo con tranquilidad y un “gruuu” que salía de mi boca como un suspiro realmente ronco. –Así que el tercer año eh… ¿De qué salón eres?...- Me quede en silencio durante un rato, pensando. “Espera…¿no se me hace conocida?”, murmure para mí.

Ese cabello, esos ojos, ceguera, era realmente familiar. Solía intentar estudiar a mis alumnos y así poder recordarlos sin importar quienes fuesen, cada uno era diferente a su estilo después de todo. Recién había caído en la cuenta de lo realmente familiar que me resultaba su nombre, aunque no su voz. ¿Sera una estudiante que no participe mucho? Me pregunte, era una posibilidad. Si resultaba ser de mi salón le daría una decima disculpa en este día, olvidarme de un alumno no era algo que precisamente lo viese como algo bueno para mi posición. Cuando rechazo la oferta de preguntarme algo vergonzoso solo pude reír. “Si fueras uno de esos alumnos míos que tanto intentan saber sobre mi vida…”, suspire por última vez. Sin embargo su duda provoco que llamase mi atención. Era normal que alguien quisiera saber más sobre los dragones, prácticamente no había ser vivo en este planeta que no supiera lo majestuosos y peligrosos que podrían llegar a ser. Aun así me tomo por sorpresa su pregunta, como también me lleno de emoción.

-Que podría decir sobre los dragones…- Intente pensar como decir la información más precisa que podría dar, sin dejar de ser interesante. –Mi raza en particular se denomina Dragón Occidental o de Colores… Cuando nacemos nuestras escamas muestran el elemento al cual seremos afines con el color, yo soy completamente negro haciéndome afín al control del elemento de la oscuridad, por cierto- Dije lo último con una risa algo nerviosa. –Inclusive dependiendo del elemento con el que nazcas tu cuerpo puede cambiar. Delicado y majestuoso con la luz, veloz y radiante con la electricidad, calmado y sabio con el agua y el viento…- Hice una pausa de unos pocos segundos antes de seguir con la explicación. -Terrorífico y Monstruoso con la oscuridad- Termine mirando mis escamas, duras y temerosas, una marca de nacimiento que me seguiría incluso muerto, algo a lo que aprendí a aceptar después de tantos milenios. –Es normal formar familias entre nosotros, familias de colores. Cientos y cientos de dragones blancos, o negros, etc. De esta forma es sencillo conquistar continentes enteros… A pesar de ello pocas familiar sobrevivieron tanto tiempo, solo las más fuertes lograron sobreponerse de las demás destruyéndolas por completo- Moví mi cuello viendo el cielo en silencio. –Eran tiempos horribles… Tantos murieron- Murmure, aunque como era telepatía la muchacha seguiría escuchando perfectamente cada palabra melancólica y triste.

Junto a mi silencio me recosté por completo en el suelo, aunque mis piernas seguían de pie puesto que no alcanzaría a estar totalmente estirado en ese lugar. Tumbe mi cabeza y cuello al lado de la mujer, a unos pocos centímetros de distancia, tan solo mover el brazo era suficiente para lograr tocar mis escamas. Aunque lo hice lentamente para no asustar a nadie, no deseaba perturbar el ambiente tranquilo que se había logrado conseguir.

-Hay una leyenda… Hace muchísimo tiempo atrás hubo un dragón inmenso y sediento de sangre, con sus alas llego al continente Americano arrasando con todo aquello que tuviese en frente, casi como si no supiera distinguir entre lo que estaba vivo o no. La masacre que ocurrió en aquellas tierras provoco que muchos driadas y demás Protectores de la Naturaleza que Vivian allí se movieran a los demás continentes… O eso se dice- Termine el relato cerrando los ojos y respirando más lentamente. –No te metas con un dragón si no sabes que desea, es lo único que puedo aconsejar realmente- No tenía intención de asustar ni nada en particular, simplemente lo dragones no eran algo de lo que tendrías que confiar tan rápido. Alce una de mi manos y con extrema delicadeza uso una de mis garras para acariciar el cabello de Khaeli, siendo esta garra más grande que su propia cabeza. -¿Cuántos años tienes Khaeli?- Pregunte con tranquilidad, no me parecía mala idea intimar mas con la alumna angel.





Carnet to´ Elegante:
Sensualidad(?):


Un regalito <3:
Eilen Shinsei
Edad : 26 Dromes : 191029
Reputación : 17
Mensajes : 355
Ver perfil de usuario
field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: La Tranquilidad de la Soledad, y sus Sentimientos [Eilen & Khaeli]

Mensaje por Khaeli Dunkheit el Mar Ene 08, 2019 5:45 am

Khaeli escucho el crujir antes de que el estruendo suscitara, las ventajas de ser ciega caían en el hecho de que sus otros sentidos se desarrollaban más día con día, sin embargo eso no evito que se asustara por el repentino susto, el gato que descansaba en su regazo fue el primero en reaccionar al salir corriendo, Khaeli por su parte solo atino a ponerse de pie y alejarse un par de pasos de manera inconsciente, solo un auto-reflejo ante la sensación de peligro, sin embargo no tardo en escucharse, uno…dos sonidos estrepitosos, tardo unos segundos en asimilar lo que había pasado y al darse cuenta, sus ojos se abrieron más de lo normal.

—¿Se encuentra bien, profesor?— Cuestiono con preocupación, lo que tal vez para otros hubiese sido motivo de burla, en el caso de Khaeli era todo lo contrario, aun si estaba consciente que él era un dragón, al no estar plenamente consciente de su tamaño y la dureza de su cuerpo, solo podía preocuparse ante la posibilidad de que se hubiese lastimado, pero escuchar su primer frase la hizo relajarse un poco pero no volvió a sentarse en el suelo al escuchar el sonido de piedra deslizándose en el suelo, imagino que lo que sea que cayó al sueño con tal sonido debía ser grande y pesado.

—tercero A profesor… — Contesto con voz baja pero lo suficientemente audible, y entendía el motivo por el cual no lo había reconocido a él como su profesor hasta que escucho su nombre, al no escuchar su voz de manera ¨física¨ había ocasionado la dificultad para reconocerlo como uno de sus profesores hasta ese instante, y no le era de extrañar que él no la reconociera, por lo general procuraba pasar desapercibida en clases pues así evitaba la sensación de las miradas sobre ella, porque a pesar de no poder ver podía ¨sentir¨ y le causaba gran incomodidad, los murmullos de compasión, otros de burla y prefería evitar que sus compañeros se enfocaran en ella, no quería ser el ¨centro¨ por ser ciega y le costó trabajo conseguir que perdieran interés con el tiempo desde que entro al instituto.

Sin embargo al escuchar en su cabeza como él de nuevo le hablaba, los ojos níveos de Khaeli mostraron un brillo de curiosidad, interés e inusual emoción pues casi siempre se mostraba seria, distante y reservada pero en ese instante parecía mas una niña con la expectación en su mirada por la espera de una emocionante historia —…— Y se quedó en silencio al tiempo que de nuevo se sentaba en el suelo para ¨escuchar¨ la historia, en su mirada se notaba lo fascinada que se encontraba en ese instante sin embargo por un instante en sus ojos se notó el pesar de saber que a pesar de todo, ella no podría ser capaz de mirar dichos colores representados por la naturaleza de los dragones —…— No quería interrumpirlo por lo que continuaba atenta a cada palabra y lo último expresado por él, aunque no dijo nada al respecto, se mostró solemne ante ese tono melancólico de él, ella quien no recordaba nada de su pasado pero experimentaba la tristeza y ausencia de una verdadera familia y el recuerdo de la misma, de alguna manera la hacía comprender aunque no podía compararlo con lo que él narraba.

Sin embargo ante movimiento que sintió cercano a ella, Khaeli estuvo a punto atino a estirar su mano en un gesto amable, comprensivo de su parte y de alguna manera buscando reconfortar, pero esa incapacidad suya de mantener el contacto con las personas le impidió realizar su acción y antes de siquiera rozarlo, su mano regreso a su regazo —…— sin embargo su repentina acción la distrajo de su interés por querer saber más de la historia, para ella quien no podía ver, el contacto repentino sin un previo aviso la tensaba demasiado, en ese instante no fue la excepción, pero no mostro el rechazo que hubiese mostrado a alguien con apariencia ¨humana¨, simplemente una ligera incomodad que se reflejó en la manera por cómo se tensaban con levedad sus hombros —dieciocho profesor— Contesto sin más y de manera inconsciente comenzó a jugar con el relicario en su cuello para calmar esa sensación de ansiedad que le ocasionaba el contacto físico —¿Qué sucedió con el dragón de la leyenda?— Pregunto de pronto intentando enfocar su atención en la historia, quería saber más al respecto y distraerse de esa sensación provocada por la caricia en su cabello.



—Khaeli Habla— ¨Khaeli piensa¨ Khaeli Actua/Narración

Khaeli Dunkheit

Si conocieras mis demonios...¿Tomarías mi mano y me salvarías del abismo?

FichaPerfilMPSavageTheme
 
 



~Pasa el cursor por la imagen~
Khaeli Dunkheit
Salón : 3 A Edad : 18 Dromes : 138163
Reputación : 19
Mensajes : 710
Ver perfil de usuario
field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: La Tranquilidad de la Soledad, y sus Sentimientos [Eilen & Khaeli]

Mensaje por Eilen Shinsei el Dom Ene 13, 2019 9:51 am


¿Preocupada por un dragón? Tiene que ser muy inocente, o sin conocimientos del mundo sobrenatural. “Si todo este edificio se me cállese encima estaría bien, después de todo”, pensé ante la preocupación de la muchacha. Aunque el que estaba más preocupado era yo, no deseaba que un mal movimiento pudiese lastimar el frágil cuerpo humano de un ángel, definitivamente no podía ver ningún vestigio de poder en su piel. No al menos como el de los ángeles que en su día tuve que matar, a lo que tuve que desaparecer. “Ese poder sagrado es el más molesto que me eh encontrado hasta la fecha”, me replique con un suspiro.

¿Qué? ¿Malo yo, por haber quitado la vida a unos ángeles? Ellos comenzaron después de todo. En un mundo en guerra o matas o mueres, eso es algo que un dragón tiene que aprender. Aunque es una idea que me disgusta.

-No te preocupes, estás hablando de un dragón… Algo como tal no me haría nada- Le dije suavemente a la mujer, mientras aun me quedaba en aquella posición, viendo como la chica dudaba por un segundo en lo que parecía acariciar mis escamas. Tal vez por eso no pude contener una risa pequeña, aunque rara viniendo de la boca de un reptil. -¡Ahh! Ya me acuerdo, Khaeli de 3A… Pequeña, no sé cómo se te me olvido, debo estar volviéndome viejo- Bromee mientras intentaba recordar las clases, definitivamente esta chica estaba ahí. Siempre oculta, siempre sola, inclusive los que no querían destacar resaltaban más y podía entenderlo perfectamente. “Que aburrido tiene que ser”, no logre evitar pensar.

Esta chica…Mmmm… ¿Por qué no me dice que deje de acariciarla si tanto le molesta?”, casi estuve por decir pero me contuve. No podía evitar notar con mis sentidos aumentados, esos leves movimientos físicos, esa reacción di disgusto ante lo que sentía. La fobia ante el contacto con otros seres independientes a ti era algo normal en pacientes con traumes que llevaban consigo desde años, como si por alguna razón sus cerebros les dijesen que debían alejarse de ellos, como si el alejarse de todos les mantendría a salvo. No despegue mis ojos de ella en ningún momento, no podía saberlo con certeza, pero si poseía el más mínimo sentido de instinto ella sería capaz de lograr sentir mis ojos. Al igual que yo podía sentir los de alguien, mirando hacia aquí, aunque la sed de sangre lo hacía más notorio.

-Ohh…Eres joven, eso está bien- Mencione con algo de pesadez, puesto que no podía responderle en igual de condiciones. –Me encantaría poder decirte mi edad como respuesta, lamento por no poder hacerlo, simplemente no recuerdo cuantos años ya llevo viviendo- Murmure sinceramente, no era información que debía ocultar, nada que fuese realmente importante. Aunque su pregunta me dejo pensando un rato considerable ya que no sabía que responder, había muchas formas de decirlo, muchas historias diferentes. -…Hmmm…¿Qué le sucedió? Bueno, podría decirse que el mundo mismo lo castigo- Comencé a relatar nuevamente al mismo tiempo que dejaba de acariciar su cabello con mi garra. –Ese Dragón representa la misma muerte, simplemente desapareció… Lo más probable es que un grupo sagrado de ángeles de alto mando, junto con los dríadas conjuraron un poderoso hechizo de magia blanca destruyendo el mismo plano existencial de ese monstruo…- Silencio, fue lo único que predomino luego de mis palabras telepáticas. Aquella situación volvía a ocurrir, y estaba seguro que la muchacha lo entendería al solo escuchar. La telepatía no daba lugares a errores y el sentimiento de su interlocutor emanaba como un sonido único. Las palabras que utilizaba, y como las utilizaba, no daban a entender a aquel relato como un cuento. Si no como un recuerdo.

Ese sentimiento de malestar ante esa historia me comía desde dentro. En los miles de años que logre vivir, después de encontrar esa leyenda que era guardaba con recelo por mi familia, quise averiguar mas de ello. ¿Por qué les interesaba tanto un cuento? No lograba entenderlo. Al pasar los años y recorrer el mundo, encontré un idioma perdido, casi impronunciable para la lengua humana. “Idioma Dragón perdido”, era información invaluable.

-Aunque… Suena muy solitario ¿no crees?- Rompí el silencio, mis palabras se arrastraban con pena. –De todas formas se supone que posee un poder de reencarnar a su tiempo, a pesar de haber sido eliminado de la existencia, no es algo que una magia antigua prohibida para los dragones sea imposible lograr… Pero no te preocupes, dudo que aparezca de nuevo mientras sigamos con vida- Termine con un pequeño suspiro, preocuparse de mas no llevaría a nada y era mejor si las demás personas lo tomaban como una simple leyenda o cuento y no como la realidad. “Todo apunta a que ese desgraciado existió”, me reí de mi mismo mientras pensaba en ello. Aunque el buen ambiente que teníamos no duro mucho tiempo, al menos hubiese deseado disfrutarlo un poco más.

Lo que había ocurrido antes se volvió a repetir. Las hojas ya no sonaban al son con el viento, las aves ya no cantaban felices y el viento parecía estar paralizado del miedo. Me acerque a Khaeli lentamente para que sintiese mis escamas.

-Escúchame Khae… No te separes de mi, si lo haces morirás, ¿me entiendes?- A pesar de seguir siendo palabras telepáticas, estas sonaban más lentas, como un susurro preventivo. Inmediatamente después moví una de mis alas de tal forma que pudiese ocultar a la mujer, esta solo podría oír el movimiento. Aparte del silencio lo único que podía ser escuchado eran pasos, que venían del interior del edificio, viniendo directamente hacia aquí. Hasta que pudo oírse el cesar de estos sonidos. –Vaya…Que casualidad, no esperaba verte aquí señor Dragón Oscuro san- De pronto se escucho la voz de una persona, el tono era realmente calmado casi hasta juguetón. Con solo su voz podría decirse que era una mujer en sus 26, realmente seductora a mis ojos, aunque imposible de notar para Khaeli. –Siempre has sido Cínica, desde aquí podía sentir tu sed de sangre. No mientas, mujer patética-

¿Era para que mi estudiante pudiese entender la situación? ¿O por otra razón? Sea cual sea, deje que ella pudiese escuchar mis palabras también.

-Siempre has sido así conmigo… Te lo había dicho en su época, podrías haber sido de gran ayuda, podrías haber sido completamente mío…- Cada palabra de la presunta mujer era asquerosa, se podía sentir en la piel la falsedad de sus palabras con sus sentimientos. –Si estás diciendo estas cosas debo de suponer que vienes a advertirme de algo- Mis palabras eran frías, como si quisieran matar a alguien en cualquier momento. Eran completamente diferentes a cuando eran dirigidas para Khaeli. –Ay…Me conoces bien… Tienes razón, no vengo a buscar pelea. Sin embargo debo advertirte, los hermanos no toleraran que un dragoncito de la familia Liberosis vague por ahí más… Has matado ya a muchos ¿sabes? Hasta los humanos podrían intentar cazarte. Pocos no es la palabra que definiría a tus enemigos, querido- Podía notarse, disfrutaba lastimar con cada oración. No parecía ser alguien con quien entablar una conversación sea buena idea, pero lamentablemente la conocía muy bien. –Oh… y deja de ocultar a esa pequeña ángel. ¿Desde cuándo tienes citas con pequeñas basuras insignificantes?, además ni siquiera puedo sentir un gran poder sagrado de ella…- Quería matarla, no podía esconder ese sentimiento, a pesar de que tenia a una estudiante al lado mío. –Si es todo lo que tienes que decir, entonces metete en el agujero por donde saliste- Pero me aguante.

La misteriosa mujer, que tenía una cabellera sin atar ni peinar rojiza como el fuego mismo, y un kimono. Se empezó a reír mientras se alejaba. Todo el mundo volvió a la normalidad una vez se pudo escuchar las palabras: “Quedas advertido, Oh Gran Calamidad de los Dragones Oscuros…”. El viento volvió a resoplar, las aves volvieron a cantas y la atmosfera ya no era tan sofocante.

-Felicidades Khaeli, has experimentado el confrontamiento entre dos dragones de colores diferentes y has vivido para contarlo…- Le dije a la mujer con pesar, suspirando tranquilo, contento de que al menos ella estuviese bien.





Carnet to´ Elegante:
Sensualidad(?):


Un regalito <3:
Eilen Shinsei
Edad : 26 Dromes : 191029
Reputación : 17
Mensajes : 355
Ver perfil de usuario
field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: La Tranquilidad de la Soledad, y sus Sentimientos [Eilen & Khaeli]

Mensaje por Khaeli Dunkheit el Dom Feb 03, 2019 2:18 am

Se sintió más tranquila al saber que eso no lo había lastimado, ciertamente poco sabia de las cosas que podían dañar o no a un dragón y aunque estaba consciente que se trataba de un ser ¨grande¨ la falta de vista le impedía saber con exactitud qué tanto. Para Khaeli no era de extrañar que la olvidaran y lo prefería de esa manera, sus notas eran buenas a pesar de todo pero procuraba mantener un perfil bajo, al menos tanto como pudiera y su apariencia y ceguera se lo permitiera y se mantuvo en silencio tan solo escuchando sin evitar sentir ligera incomodidad, aun si ella no podía ver, no le era indiferente la sensación que causaba el sentirse observada.

—No se preocupe por eso profesor— Contesto cuando él menciono no recordar su edad, tal vez no era la misma situación, pero sabía lo que era no recordar algo…la única información que tenia de si misma era su edad y nombre gracias al relicario que siempre llevaba con ella donde estaban grabados ambos datos junto con una fotografía que según su ¨tía¨ se trataba de ella y sus padres o al menos eso creía —…— y de nuevo se mantuvo en silencio tan solo escuchando pero algo en su manera de decirlo le resultaba ¨extraño¨, por su propia naturaleza, la empatía era un rasgo marcado en ella, de alguna manera era susceptible a las emociones.

—…— y asintió con levedad ante su pregunta sin embargo algo en sus palabras llamo su atención —Aun si lo hiciera, todos merecen una segunda oportunidad ¿no cree? Al final de cuentas, siempre hay dos lados en la misma historia— Al menos ella así lo pensaba, tal vez de debía a su propia personalidad aunado a su naturaleza angelical o el hecho de su poco conocimiento sobre el mundo producto de su falta de memoria, ella quien había conocido el peor lado de la humanidad, aun a pesar de su personalidad defensiva y el miedo a interactuar con otros, en el fondo no podía evitar su propia bondad y aquellos pensamientos que la llevaban a creer que incluso el ser más ruin se merecía una segunda oportunidad.

Sin embargo algo la inquieto de pronto, la energía a su alrededor había cambiado súbitamente y sus sentidos se pusieron en alerta tan pronto sintió esa inquietud en el ambiente y al escuchar en su cabeza esa advertencia, confirmo que no se trataba solo de su imaginación, algo estaba pasando y ella obedeció manteniéndose en el mismo lugar, en completo silencio, algo que sin duda se le daba bien. Pronto el sonido de unos pasos llego a sus oídos, la ventaja de ser ciega recaía precisamente en que sus demás sentidos se encontraban más desarrollados incluso en el aspecto espiritual.

Y escucho la voz lo que le permitió comprender que se trataba de una mujer y pese al tono empleado, podía sentir la hostilidad emanar de cada palabra, pero no se sentía temerosa, no, aunque si estaba inquieta al pensar que podía llegar a ser un estorbo para el profesor si esa situación terminaba en un enfrentamiento —…— Aun así al escuchar cómo se refería a ella de manera despectiva, Khaeli no se sintió ofendida, quien la viera y conociera sin duda notaria que le daba igual que la menospreciaran, parte de su propio orgullo al saber que los entrenamientos con Abigail habían dado sus frutos para mantener su propia energía en niveles demasiado bajos como para pasar casi como una humana ¨Recuérdalo mi niña, tu ventaja radica en que otros no sepan de que eres capaz¨ eran las palabras que su tutora siempre le decía, aunque ciertamente sus capacidades de pelea eran diminutas en comparación a su capacidad espiritual la cual no estaba plenamente desarrollada debido a la falta de memoria.

No sintió que pasara demasiado tiempo cuando de nuevo la calma regreso y Khaeli se mantuvo serena en todo momento incluso después de escucharlo —Supongo tengo suerte, me pareció sentir que no tiene en ¨buena estima¨ a los ángeles— Menciono con calma y sin una pizca de molestia al respecto, sin embargo no se mostró curiosa más allá de esas palabras, no quería entrometerse en asuntos que sin duda no le correspondían.



—Khaeli Habla— ¨Khaeli piensa¨ Khaeli Actua/Narración

Khaeli Dunkheit

Si conocieras mis demonios...¿Tomarías mi mano y me salvarías del abismo?

FichaPerfilMPSavageTheme
 
 



~Pasa el cursor por la imagen~
Khaeli Dunkheit
Salón : 3 A Edad : 18 Dromes : 138163
Reputación : 19
Mensajes : 710
Ver perfil de usuario
field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: La Tranquilidad de la Soledad, y sus Sentimientos [Eilen & Khaeli]

Mensaje por Eilen Shinsei el Jue Feb 07, 2019 10:12 pm


Esta niña sin dudas era demasiado amable, no podía distinguir ningún fragmento de mentiras, o malicia, si quiera algo de jugueteo ante absolutamente nada. Era como el papel, terriblemente blanca, no habían manchas o al menos no era capaz de identificarlas. “Solo habla lo que cree necesario”, fue la conclusión a donde llegue. Ni aquí, ni en las clases. Pareciera que intentase volverse invisible ante los demás, no se comunica con frecuencia, no se mueve mucho y parece tan frágil como una muñeca de porcelana. Sin mencionar su aparente falta de emociones negativas. “Lo malo y bueno conviven juntos”, es una frase que enmarca muchos comportamientos complejos en los seres pensantes.

¿Se merecía una segunda oportunidad? No podía responder a esa pregunta. En parte porque había pasado demasiado tiempo desde esa leyenda, mucho tiempo donde las historias cambian y donde los ganadores terminan contando los cuentos para su propio beneficio. Y por otra parte no podía evitar sentir un pesar en mi corazón terrible ante la idea del castigo a este ser. Como si pudiese sentir empatía ante el Dragón Oscuro de las Calamidades. Terminaba como siempre.

[-…¿Qué es un monstruo?...-] Tal vez tú lo seas, es ambigua la pregunta. [-…¿Esa prostituta era un monstruo?...-] Dependiendo el punto de vista sí, pero no creo que sería vista como tal para todo el mundo… Sin embargo… [-¿La niña a tu lado es un monstruo?-] … No tengo tiempo para estos delirios, necesito seguir hablando con ella o se ira, o se alejara, tal vez para siempre… [-O nosotros somos el monstruo-]

Me reí lentamente ante las palabras de Khaeli, era muy buena escuchando y analizando las palabras de las personas aunque tampoco había que ser muy inteligente al notar aquello, las oraciones de esa mujer hacían que se delatase sola. Solté un suspiro cansado, esa voz que provenía de otra parte, pero que no era de mi mente, fulminaba mi resistencia mental bastamente. Por suerte la voz de la pequeña Ángel me había traído a la tierra rápidamente, irónicamente hablando de un Ángel que no podía volar.

-Pues si…- Comencé a explicar con un tono tranquilo, recordando el pasado. –Pero no puedes culparla, por mas podrido que este su cabeza o corazón… Fueron los Ángeles los que le arrebataron al hombre que amo en su tiempo después de todo, hasta yo no podría no guardar rencor. Bueno, seria mentir si dijese que no eh sufrido por culpa de los Ángeles y Ángeles Caídos- Termine confesando, sabiendo que era inútil guardar información, al menos de la que no importaría que otros escuchasen. –Antes era una mujer educada, ¿sabías?- Dije con un tono casi incrédulo, como si dudase de mis propias palabras. –Pero al final se dejo dominar por la oscuridad, es lo que ocurre cuando no eres lo suficientemente fuerte…- Termine por decir con lastima, no podías sentir otra cosa más que eso ante su triste historia.

Había superado el miedo, había superado el odio y la oscuridad. Logre ser uno con el oscuro paso de mi pasado, con mi oscuro destino y mi oscuro nacimiento. Sin embargo la angustia seguía ahí, mi pasado aun me perseguía. Si tuviera que elogiar a mis pecados de algo, seria de lo persistente que llegasen a ser para lograr tocarme y contaminar mi alma. No era tonto, por cientos de años trate de buscar relaciones de mi familia con la Calamidad de los Dragones, la Calamidad de la Muerte. No era un ingenuo, sabía que la marca maldita que yacía en mi cuello, era una marca representativa de las Calamidades que ese “monstruo” cometió. Aunque esto último era un secreto, información que la propia historia intento eliminar.

No era un simple hilarante buscador de fantasía, sabia de aquella duda que torturaba mi existencia. ¿Aquel Dragón seria el padre fundador de mi familia, o era algo más? La respuesta a esa pregunta avivaba los nervios más profundos de mi ser. Tenía el conocimiento suficiente para creer que si, sin embargo eso no explicaría su extraña desaparición. Como también el símbolo maldito que marcaba mi piel, una que extrañamente no aparecía en mis escamas de Dragón, solo en mi apariencia humana. Pero tan solo preguntándome estas cosas no me respondería nada en particular, no sabía tampoco si debía hacerle caso a esa extraña voz.

-La vida es cruel después de todo… Aceptarlo es parte del crecimiento de uno mismo- Dije de repente después de acomodar mi cuerpo en el suelo nuevamente. –Dime Khaeli, ¿Por qué te excluyes de los demás?- Le pregunte sin poder resistir ante mis dudas sobre el comportamiento de la niña delante de mí. –Eres hermosa, amable, la gente te apoyaría por pura inercia. ¿Por qué hacer de tu tiempo en vida uno solitario?- Aunque no cuestionaba ni criticaba el modo de vida de nadie, no podía no preguntarme el motivo por el cual ella lo hacía.






Carnet to´ Elegante:
Sensualidad(?):


Un regalito <3:
Eilen Shinsei
Edad : 26 Dromes : 191029
Reputación : 17
Mensajes : 355
Ver perfil de usuario
field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: La Tranquilidad de la Soledad, y sus Sentimientos [Eilen & Khaeli]

Mensaje por Khaeli Dunkheit el Mar Feb 12, 2019 10:47 am

Como venía haciendo desde que ese encuentro suscito, Khaeli se mantuvo en silencio tan solo prestando atención a las palabras que se reproducían en su cabeza, para ese punto la sensación de extrañeza por esa inusual forma de comunicación por parte del mayor desapareció sintiéndose menos inquieta y más tranquila al escuchar la voz en su cabeza, algo que podía notarse por la manera en que había dejado de sorprenderse cada que él ¨hablaba¨. Al terminar de escucharlo, el rostro de la joven tomo un aspecto un tanto más conciliador y respiro con levedad, tranquila.

—No la culpo profesor, tampoco la juzgo y mi pensamiento de ella es nulo precisamente porque no la conozco— Expreso con calma, para Khaeli las cosas eran así, ella no podía ¨juzgar¨ a las personas de esa manera, su pensamiento respecto a otros radicaba en el trato que tenían hacia su persona directamente y la mujer de minutos atrás solo había hablado producto de un rencor justificado a su parecer pero no había hecho algo más con la intención de dañarla, solo palabras, contrario hubiera sido claro si la hubiese agredido directamente —Lo comprendo profesor, todos tenemos motivos para ser como somos y ella tiene una razón fuerte— Contesto sin más pues ella entendía de alguna manera el sentimiento, por algún motivo escuchar la historia de esa mujer la hizo sentir extraña, como si conociera el sentimiento de pérdida aun si su mente se negaba a arrojar los recuerdos que ella tanto anhelaba conocer.

¨Cuando no eres lo suficientemente fuerte¨ había dicho él pero Khaeli lo había pensado de otra manera ¨a veces el dolor es tan fuerte¨ pensó sin decirlo, no porque temiera o no quisiera contradecirlo, simplemente deseaba ese pensamiento para sí misma porque había algo en esa historia que la hacía sentir extraña, sentía dolor, un dolor que no entendía al no saber su procedencia, su alma recordaba pero su mente seguía negándose a esclarecer el motivo de los sentimientos que día con día la aquejaban en diferentes situaciones y momentos del día.

Y fue al escuchar el movimiento del cuerpo del dragón que comprendió que de nuevo se había colocado de la misma forma de antes a que la mujer apareciera por lo que termino por hacer lo mismo y se acomodó en el suelo de la misma manera que antes, sobre sus rodillas con la espalda recta, demasiado ¨correcta¨ y aun así parecía cómoda —…— y ante sus preguntas junto con esa manera que tenia de describirla no pudo evitar un leve rosa pálido en sus mejillas aunque una ligera muestra de inquietud se presentó en su mirada —Agradezco sus palabras…es solo que…— Lo pensó un momento ¿debía decirlo? Desde que llego a Éadrom, escapando de esas personas del templo no había hablado de eso con nadie más que con Abigail –la mujer que la había ayudado a escapar y actualmente fungía como su tutora- pues estuvo con ella esos dos tormentosos años.

—Desconfianza profesor, aunque supongo en realidad solo es un sentimiento producto del miedo— Comenzó a explicar aunque buscaba las palabras correctas para no revelar demasiado de sí misma, era cautelosa porque temía que de alguna manera la encontraran, no sabía quién podía estar conectado con ese lugar y revelar su paradero, temía que la llevaran de regreso —Me…lastimaron por mucho tiempo, aunque no siento odio ni rencor por aquellos que me dañaron y sé que no todas las personas son iguales, no puedo evitar sentirme de esa manera y prefiero mantener mi distancia— Termino por decir esperando que esa explicación fuera suficiente para él, pues era fácil notar que para ella revelarlo resultaba difícil, su lenguaje corporal así lo indicaba pues se retorcía con suavidad los dedos de las manos sobre su regazo.



—Khaeli Habla— ¨Khaeli piensa¨ Khaeli Actua/Narración

Khaeli Dunkheit

Si conocieras mis demonios...¿Tomarías mi mano y me salvarías del abismo?

FichaPerfilMPSavageTheme
 
 



~Pasa el cursor por la imagen~
Khaeli Dunkheit
Salón : 3 A Edad : 18 Dromes : 138163
Reputación : 19
Mensajes : 710
Ver perfil de usuario
field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: La Tranquilidad de la Soledad, y sus Sentimientos [Eilen & Khaeli]

Mensaje por Eilen Shinsei el Vie Feb 15, 2019 10:35 am


"Incomodo”, era la palabra que podía usar para describir el ambiente en ambos, aunque dudaba que la misma estudiante a mi lado pensase igual. Los sucesos ocurrieron en un intervalo de corto tiempo, si tuviera que ser completamente sincero no esperaba para nada ver a esa mujer aquí. Entre todos los lugares que podrían haberme hostigado y acosado, Éadrom era de los pocos o únicos donde creía inocentemente que no se atreverían a pisar. Era bien sabido entre los seres sobrenaturales el tipo de personas que se encontraban aquí, el nivel de peligro era alto y no tuve en mente lo importante que era para ellos eliminar mi existencia.

Fue un error de cálculo”, me culpe a mi mismo por mi ineptitud. La primera vez fue en la playa. Mi combate contra el Dragón Azul en esa ocasión acabo rápidamente, pero el daño era mayor del que podrías creer con ese tiempo de conflicto. Inclusive a pesar de que había logrado mitigar el daño lo mayor posible gracias a que en ese mismo lugar había otro estudiante. “Casi se repite la historia”, lo vi demasiado extraño. Era como si esperaran a que estuviese con un alumno, uno principalmente mío, para hacer su aparición. Aunque en esta ocasión las consecuencias hubieran sido catastróficamente mayores. Lilith, la mujer pelirroja que había desaparecido en las inmediaciones, era un Dragón de Color Rojo. El fuego irradiaba luz y por tanto era fuerte contra mi elemento, por lo que una batalla contra ella hubiese ocasionado problemas. Este edificio desaparecería sin duda alguna, y el fuego se expandiría por toda la ciudad si no se apagaba a tiempo.

¿Qué le pasaría a Khaeli? Estaba inseguro puesto que no entendía del todo que tan fuerte era ella, aunque el que pueda usar bien sus poderes podría ser inclusive contraproducente. No pude evitar sonreír amargamente ante las reacciones de la niña, aunque la mueca parecería el de un depredador queriendo matar a su presa. Era cierto que en ocasiones hablaba de más, maldito era mi boca que por pura inercia interrogaba a los demás, buscando sus problemas o circunstancias mentales.

-Khaeli perdóname, por la costumbre de mi antiguo trabajo termino preguntando cosas innecesarias- Me disculpe sinceramente. El punto de vista que la mujer tenia de sí misma era demasiado borroso, su aparente estado mental y su ceguera no mejoraban su autoestima. No era una persona a la que pudiese interrogar directamente, conocer y comprender su pasado seria un trabajo largo y arduo…aun más si parecía tan insegura al respecto. –Uh… Me termine disculpando de nuevo… No se lo digas a mis alumnos… ¡Se burlaran de mi!- Comencé a hablar nuevamente, intentado crear una escena cómica para calmar el ambiente… Aunque no mentía sobre lo último.

[-Eres débil-]… ¿Eh? [-¿Soy débil?-] Que dices… [-¿Somos fuertes?-] Me siento extraño… [-No… No lo somos, aun-] Siento nauseas… ¿Nauseas? ¿Cuándo fue la última vez que tuve nauseas? [-Lo que está separado debe unirse… Unirse-]

De mis escamas se escaba un aura peligrosa, pero no para el entorno, sino para sí mismo. Mis garras comenzaron a incrustarse en la tierra, destruyendo sin misericordia las flores y plantas. Los latidos de mi corazón, del corazón de un Dragón, se pusieron inquietos. No entendía lo que estaba pasándome, podía sentir como la sangre de todo mi cuerpo comenzaba a calentarse exageradamente, tanto que comenzaba a doler. “Nunca había llegado a este nivel”, no entendía que diferenciaba este episodio de los normales. Recuerdo la primera vez como si hubiera sido ayer. Fue cuando había logrado llegar a la pubertad por primera vez, tuve un “episodio” donde lograba notar una voz recorrer mi alma. No era una alucinación auditiva, no podía serlo, mis instintos me lo decían. Aquella voz venia de otro lugar, como si la estuviera provocando yo mismo, pero al mismo tiempo no era yo el que lo hacía.

[-Unirse…-] ¿Unir qué?, en primer lugar que rayos eres. [-Tu y yo… Unirse-] ¿Unirme, unirnos? Ya no puedo aguantar el malestar, siento como si fuera a colapsar… [-Unirse, unirse, unirse, unirse, unirse, unirse, unirse, unirse, unirse-] ¡Cierra la boca!… Si tu eres yo entonces cierra la boca de una vez…por favor. [-… …-]… ¿Quién eres?... [-No puedes escapar de tu destino, el tiempo se agota… Unirse, hacerse fuerte… Completar, reencarnación-]… ¿? Creas más preguntas que respuestas…

Fue entonces cuando lo pensé. Existía una leyenda en mi Familia, aunque esta se tomaba como real. “El espíritu de Liberosis nos atormentara si lo hacemos enojar y manchamos el nombre de su familia”, aunque dicha historia era sumamente patética eh irónica para mis oídos. “Si eso es verdad entonces ya mancharon el nombre de la familia”, era lo que pensaba en mi interior. Los ancianos tan solo usaban las historias que estaban deformadas por el tiempo para aprovecharse de su poder, y del miedo de todos los demás. Pero en esa leyenda había algo interesante. “El ser conocido como Liberosis, el padre fundador de la familia Liberosis, no ha desaparecido, sigue con nosotros en nuestra sangre”. Si aquello era cierto. ¿Entonces que implicaba? No podía llegar a una conclusión relevante… Pero. “Completar y Reencarnación, esas fueron sus palabras”, repetí la voz que había oído.

¿Se reencarnaría entre sus parientes…?”, fue la hipótesis que se ocurrió después de pensarlo un numero innumerable de veces. Sin embargo esa idea solo funcionaria suponiendo que la voz que resonaba en mi alma no era otra que la del padre fundador, cuya existencia es un misterio para la familia, o al menos lo era cuando aun seguían vivos. Pero si suponía ese hecho, entonces otro problema más salía a la luz. Liberosis buscaba reencarnase entre sus hijos, y yo oía su voz resonar mientras rogaba que dicha reencarnación sea completada… ¿Eso no me ponía a mí como su recipiente para volver a renacer? “¿Es eso siquiera posible?”, no pude evitar dudar de mis propias conclusiones, eh incluso deseaba burlarme de ellas pera la sensación que sentía no me decía que estaba equivocado.

El tiempo se agota”, fue lo que dijo. ¿Entonces tarde o temprano ocurrirá? No pude no estremecerme. ¿Qué me pasara a mí, mi conciencia desaparecerá y mi cuerpo será su nuevo recipiente? Mi respiración era áspera y sumamente violenta... Tenía miedo, había pasado mucho tiempo desde que tuve miedo del futuro, de lo que no entendía. No podía calmar mi mente ni mi imaginación, no podía calmar el terror de desaparecer completamente. Tenía miedo.

Cuando me di cuenta ya era demasiado tarde, el dolor en mi cuello era infernal y sentía como si me quitasen la piel. Cuando lleve mi mano desnuda ante el dolor, pude sentir como mi piel estaba ardida, a una temperatura inadecuadamente peligrosa. Y eso… ¿Piel? Cuando gire la vista hacia abajo cuando me di cuenta, ya no estaba en mi forma original. “¿Por qué regrese a mi forma humana?”, fue lo que quise saber pero no podía responder. Si no fuera por mi visión, como también por mis instintos, probablemente no me hubiese dado cuenta que mi piel estaba extrañamente descolorida, no estaba lo pálida que normalmente debería estar. Se veía más oscura. Entonces volví a levantar la vista preocupado, ahí vi a Khaeli, su rostro no mostraba otra cosa que desconcierto, no parecía entender lo que sucedía; hasta era posible que me hubiese intentado hablar pero no preste atención.

Intente calmar mi respiración eh intuir lo que había sucedido, pero un simple vistazo era más que suficiente. El suelo donde me había recostado en mi forma de Dragón se hallaba completamente destruido o, mejor dicho, aplastado. Sin darme ni cuenta me había convulsionado mientras resistía el amargo eh irresistible dolor de tener mi cuerpo quemándose por dentro, tanto era así que no solo casi pierdo la conciencia, volví a mi forma humana por puro reflejo para mitigar el dolor de alguna manera. A pesar de todo aquello no pude evitar sonreír y reír ante la situación, aunque mi risa venia acompañada de un gemido de dolor. “Y pensar que su incapacidad de ver me salvaría de ser pillado completamente desnudo delante de ella”, fue lo que pensé con un suspiro de alivio.

-Siento haberte asustado… Volveré a mi forma original de inmediato… ¿Are?- A pesar de que sabía que mi voz humana, escuchada por ella por primera vez en este encuentro, le resultaría extremadamente familiar puesto que era la que oía en cada clase que partía, y que además le resultaría incomoda por lo que me había dicho anteriormente, no pude evitar hablarse de todas formas. Pero algo era raro, no podía volver a mi forma original por más que lo intentase, de hecho cada vez que lo hacia el cuerpo entero me dolía un montón. Fue entonces cuando sin previo aviso no pude sostenerme a mí mismo y caí al suelo con un golpe seco. -…Esto es un problema… No me puedo mover…- Dije preocupado, mi cara había colisionado con la tierra de frente, por lo que mi rostro estaba en una mal estado aunque la mujer enfrente de mí no sería capaz de verlo. –Ya veo… Mi cuerpo utilizo una cantidad de energía monumental para resistir el dolor… ¿para resistir la reencarnación?... Como resultado ahora me dificulta mover un solo musculo…- Comencé a divagar mientras exploraba las sensaciones en cada parte de mi cuerpo, aunque mi voz era lo suficientemente fuerte como para que cualquiera lo pueda oír. –Si es así entonces el reposo o magia curativa sería suficiente para moverme nuevamente… Agg… Eso duele…- Me quejaba entre divagaciones, mis músculos se contraían por su propia cuenta a lo que intentaban moverse.

Algo dentro de mí dolía, mi pecho se sentía triste…como si estuviera vacio. Aunque intente ocultar dichos sentimientos con palabras calmadas, no pude evitar que se escapasen por aquí y por allá tonos en mis palabras que amenazaban con mostrar mi estado emocional actual. Quería llorar, pero no quería demostrarlo, no debía demostrarlo. Más aun cuando ni siquiera yo entendía por qué me sentía así. “Al menos me hubiera gustado vestirme”, pensé aunque no dije en voz alta por si acaso.







Carnet to´ Elegante:
Sensualidad(?):


Un regalito <3:
Eilen Shinsei
Edad : 26 Dromes : 191029
Reputación : 17
Mensajes : 355
Ver perfil de usuario
field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: La Tranquilidad de la Soledad, y sus Sentimientos [Eilen & Khaeli]

Mensaje por Khaeli Dunkheit el Miér Mar 13, 2019 12:28 am

Khaeli le mostro una sonrisa débil pero sincera al escucharlo, sus nulos recuerdos antes del templo y su terrible experiencia después de haber despertado en ese lugar ocasionaban esas actitudes en ella, tan distante y retraída, ¨antisocial¨ no era la palabra correcta pero si introvertida, contrario a la persona que había sido en el pasado, mucho antes incluso de haber perdido la vista, ella quien había sido temida por su inusual apariencia y amada después de conocer que no representaba maldad el inusual rojo en sus ojos el cual actualmente resultaba inexistente aunque si la miraban a detalle sus ojos perlados tenían pequeños vestigios de ese color carmesí, apenas un reflejo —Profesor yo soy una de sus alumnas— Comento con algo de gracia al escucharlo decir eso pero no se estaba burlando, solo le resultaba curioso que continuara diciendo que ¨no se lo dijera a sus alumnos¨ considerando que ella era parte de ese grupo, la sutil risa que apenas se presentó como sonrisa indicaban que su intento por calmar el ambiente había funcionado hasta que…

…Sintió algo que inicio como una pequeña alteración, debido a su ceguera, Abigail la instruyo en el arte de reconocer la energía y el aura, gracias a que no tenía ese sentido su capacidad en el ámbito espiritual creció, la hacía más susceptible a esas alteraciones por lo que aun si no podía verlo, solo le basto sentirlo para darse cuenta que algo no iba bien, escucho el sonido de las garras clavándose en la tierra incluso tuvo la sensación de poder escuchar su corazón latiendo frenético, que fuera capaz de escucharlo solo le indicaba lo que desde un principio supo, que sus latidos pudiesen ser escuchados solo demostraba que efectivamente su tamaño era peligrosamente grande.

Y se puso de pie de inmediato pero su reacción no fue la de alejarse, no pensó en huir —¿P-profesor…?— Lo llamo e intento acercarse pero su repentino respirar con violencia la hizo detenerse, el sonido de su cuerpo retorciéndose en el suelo provoco que ella dejara de intentar acercarse sabiendo que si lo hacia lo más seguro era que terminaría siendo aplastada por él, pocas veces había hecho algo como lo que quiso intentar en ese instante, Abigail le había enseñado que siendo un ángel podía extender su aura para dar calma y concilio, el tiempo que estuvo en el templo lo hizo con personas heridas y aquellas cercanas a la muerte para darles paz en los momentos de dolor y miedo, pero siendo esa su primera interacción con un dragón no estaba segura si era ¨prudente¨ hacerlo aunque quería, al final de cuentas aun con su pérdida de memoria seguía siendo un ángel, la bondad era una parte inherente de su naturaleza la cual estaba fuertemente arraigada en ella aunque su ¨tía¨ le había dicho que esa cualidad suya no se debía precisamente por su raza, simplemente así era su personalidad, así era ella.

No entendía lo que estaba pasando, se llevó una mano a la altura del pecho para tomar su relicario, esa acción que realizaba siempre que estaba insegura, cuando no sabía qué hacer ni cómo ayudar y buscaba algo que le diera cierto confort, estaba confundida, sí, pero también preocupada y lo reflejaba en la expresión de sus ojos que a pesar de no poder ver resultaban ser demasiado expresivos —… — lo escucho reír con dolor… ¿lo había escuchado? Eso la desconcertó aún más pues la voz no se presentó en su cabeza como había sucedido con anterioridad y supo aun antes de que él se lo dijera que ya no tenía su forma de dragón.

Se quedó completamente quieta cuando le dijo que volvería a su forma original lo que confirmo lo que pensó y se mantuvo en silencio hasta que escucho el sonido del cuerpo caer al suelo —Profesor… — Lo llamo preocupada, más aun por escucharlo decir que no se podía mover y se acercó dubitativa, con pasos cortos y lentos a donde escuchaba su voz —No entiendo lo que quiere profesor pero puedo… — Se detuvo a una distancia prudente, podía darse una idea por la distancia de su voz cuantos pasos necesitaba para terminar de acortar la distancia —Puedo aliviar el dolor que siente…— Comento con voz baja pero no tanto como para no ser escuchada, ella había sido entrenada por Abigail para ser una ¨sanadora¨, le había enseñado a curar empleando su propia energía natural de luz como aquella que fluía en ella como su ¨energía de vida¨ la cual hace tiempo descubrió era efectiva para sanar a aquellos que no eran compatibles con el elemento de la luz, sin embargo había un hecho innegable en eso, la pureza en la esencia de Khaeli no necesitaba estar imbuida de luz para poseer un efecto similar a la misma aunque con menos consecuencias para aquellos seres que usualmente serian lastimados con ese elemento.



—Khaeli Habla— ¨Khaeli piensa¨ Khaeli Actua/Narración

Khaeli Dunkheit

Si conocieras mis demonios...¿Tomarías mi mano y me salvarías del abismo?

FichaPerfilMPSavageTheme
 
 



~Pasa el cursor por la imagen~
Khaeli Dunkheit
Salón : 3 A Edad : 18 Dromes : 138163
Reputación : 19
Mensajes : 710
Ver perfil de usuario
field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: La Tranquilidad de la Soledad, y sus Sentimientos [Eilen & Khaeli]

Mensaje por Eilen Shinsei el Dom Mar 24, 2019 11:49 am


Nunca me había pasado algo similar, jamas. Los Dragones eran seres inusualmente poderosos, fuertes ante prácticamente cualquier coas. Nuestras largas vidas nos daban protecciones aumentadas contra las enfermedades, nuestras memorias varias veces mas potentes que las humanas, nuestra fuerza indiscutible. Rara era la ocasiona en donde un Dragón moría en una situación similar a la de un humano normal, quitando la vejez claro. Pero en ese momento no podía mover mi cuerpo para nada salvo mi cabeza y mis ojos, mi respiración era agitada y cada parte de mis músculos ardían.

Parecía haber tenido una absurda exposición a una explosión, quitando las marcas del daño en la piel eso parecía. Cerraba los ojos eh intentaba respirar mas calmadamente, calmando de alguna manera el agitar de mi corazón. Olía la tierra mientras escuchaba a la muchacha acercarse hacia mi, aunque parecía dudar bastante. "¿Le tiene tanto miedo a los humanos?", cruzo por mi cabeza esa duda, ya me lo había dicho, pero no tenia idea que fuera tan grave. Aunque tal vez la situación sirva para poder aumentar un poco su confianza en esa situación. "Bien, haremos eso... No pasara nada por intentarlo", me convencí a ello. Era un profesor, así que debía cuidar y nutrir a mi estudiante, sin mencionar que el haberla olvidado y obviado era demasiado negativo para mi, le debía una compensación como disculpa.

-¿Un masaje?- Bromee mientras me reía de mis propias palabras, aunque esa risa pronto se volvía un gemido de dolor. -Perdona, estaba bromeando... Te lo agradecería si pudieras ayudarme...- Dije mientras suspiraba, aun en el suelo, aun sin poder moverme ni lo mas mínimo. Pero solo un pensamiento cubría mi mente, me atormentaba de preguntas sobre lo que acababa de ocurrir. ¿Por que paso esto? Algo me ocultaron en mi familia...o tal vez ellos ni siquiera lo sabían. ¿Una resurrección del padre fundador en nuestra sangre? Era demasiado para procesar con naturalidad. No podía siquiera entender el concepto mágico que podría haber utilizado para que aquello fuera posible siquiera.

Podría haber imbuido su sangre con tanta magia como para poder conservar su personalidad y recuerdos en la misma... Tal vez, o tal vez no. No debería ser físicamente posible, la cantidad de magia tendría que ser inmensa, bíblica. E incluso así no podía asegurar que funcionase, podría tener tantos efectos como átomos en el universo. ¿Poder modificar así la materia hasta ese nivel es posible? ¿Sera que alguna magia espiritual tendrá que ver? Si hablamos de resurrección es bastante probable que haya expuesto su propia alma a un ritual mágico, uniéndola con su sangre y su magia... Aterrador.

-Te lo dejare a ti entonces... Mientras me tomo la...siesta...- Cerraba los ojos lentamente mientras mis voz se volvía cada vez mas leve y apagada, hasta podía oírse un bostezo. Mi actitud aun no había cambiado en lo mas mínimo, seguía siendo yo, seguía intentando calmar a los que me rodeaban despreocupadamente, para hacerlos sentir bien, aun seguía siendo yo.






Carnet to´ Elegante:
Sensualidad(?):


Un regalito <3:
Eilen Shinsei
Edad : 26 Dromes : 191029
Reputación : 17
Mensajes : 355
Ver perfil de usuario
field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: La Tranquilidad de la Soledad, y sus Sentimientos [Eilen & Khaeli]

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado
field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.