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¡Y hoy inauguramos este hermoso espacio para los beios cumpleaños del mes! ¡Perdonen nuestra tardanza en volver! Pero aquí estamos para poder celebrar junto a nuestra Hanita, también conocida como Trinity su cumpleaños (un pelín atrasadito, perdón uwu). ¡Y es que esto es un momento especial! Porque ella es un usuario que siempre ha estado con nosotros desde hace muchos añitos, apoyándonos y ayudándonos un montón. ¡Siempre está allí para todos! Es que es un amor de persona y una excelente moderadora de eventos. Personalmente, les queremos desear un maravilloso cumpleaños a nuestra hermosa Trini Porque la amamos mucho en el staff. ¡Y no se queda corta! Que también es muy querida por los usuarios mismos, por supuesto que si. Así que muy feliz cumpleaños.
¡Y te tenemos un regalito!



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Tema Privado Otra noche... otro dólar... (Priv. Shiryuu Sawada)

Mensaje por M. A. Marchessi el Lun Jun 25, 2018 7:43 pm

Otra noche...
- Salió del departamento temprano. Cuando le tocaba "ese" puesto en el trabajo, debía llegar antes para acomodar al niño, y para que la arreglen bien antes de comenzar. La sillita en la que trasladaba al niño, estaba ocupada por el mismo, que la miraba molesto, puesto que llevaba más de 20 minutos luchando contra el sueño y el hambre. Magdalena necesitaba que resista hasta que ella se marchase a cubrir su primera ronda, para asegurarse de que no molestaría tanto en la guardería del trabajo. 

Cerró con llave, sabiendo que su "compañero" de departamento tenía copia para cuando... decidiese regresar en algún momento. Un taxi, cinturones colocados y partió rumbo a una de las discos más grandes de toda la cuidad. 

0-0-0

"La pirámide", uno de los sitios con mayor vida nocturna, resplandecía en la noche. Una fila de  casi una cuadra torturaba a las personas que, adornadas hasta decir 'basta', esperaban a por entrar a uno de los lugares más exclusivos de toda la cuidad. Maggy notó que, muchos de ellos, iba de traje... otros con camisas... pero pantalones formales. ¡Vaya, si no era diferente al común de juventud alborotada que solía luchar contra la espera para poder entrar! - Doble a la izquierda, por el pasaje... - indicó al taxista, que ya dos o tres veces se había cruzado con aquella joven, con bebé y con aquel camino.- Gracias, buenas noches. - le indicó al pagar y bajar con velocidad, metiéndose en una de las puertas tras dar una palabra clave. Los pasillos ocultos de la disco, revelaban quizá mayor movimiento del que había dentro de sus salones oscuros a explotar de gente moviéndose al compás de las músicas más variadas que existen.

En los oídos de la castaña, resonaba el ritmo constante que le invitaba a mover la cabeza suavemente. No era algo de lo que estaba orgullosa, la verdad, pero ponía el pan sobre la mesa... y aseguraba un techo sobre ella y su pequeño, quien se quejó todo el tiempo entre que ella se cambió junto con sus compañeras , las maquillaron y las dejaron listas para salir "a escena". Ella, junto con otras 2 mujeres, dejaron en la guardería del lugar a una mujer que fue contratada para poder aliviarles la tarea de pasar toda la noche trabajando. Maggy dió las instrucciones y sobre tacones de 15 cm, salió por un pasillo, dónde una tarima circularles esperaba a ella y dos más de sus compañeras. 

Ataviadas con faldas cortas, escotes prominentes y con la sensualidad a flor de piel... comenzaron a marcar lentos y suaves ritmos con caderas, hombros, cabezas... en una de las tantas coreografías que ofrecía la disco por medio de sus bailarinas. Magdalena solo debió recordar el rostro sonriente de su pequeña y regordeta adoración, para comenzar a "sacarle chispas" como bien gritó uno de los hombres que aullaba con fuerza por fuera del vidrio que las protegía, deleitándose con el... espectáculo.

Y pensar que una vez, siendo muy pequeña, había soñado con ser bailarina... que irónica resultaba la vida, la mayoría del tiempo.

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Tema Privado Re: Otra noche... otro dólar... (Priv. Shiryuu Sawada)

Mensaje por Shiryuu & Meneth el Lun Jun 25, 2018 8:55 pm

La noche era joven, la gente aún paseaba por las calles tanto en pareja  como con sus mascotas, Shiryuu no era la típica persona que salía de fiesta ni nada para el estilo, pero, a veces, le apetecía disfrutar de la frescura de la noche y ésta en particular, se prestaba para dar un refrescante paseo y conocer un poco más la vida nocturna de la ciudad, quizás encontrara gente que no vería bajo los rayos del sol ”Aburrido… ¿Qué no hay nada interesante en esta ciudad deprimente?... “ cómo era costumbre, el gran Penumbra, se comunicaba telepáticamente con su amigo mientras permanecía pegado a los adentros del muchacho ”no llores tanto, vas a ver que este lugar es divertido, seguramente debe haber una biblioteca o un café con ajedrez abierto a esta hora, ¡¿no te parece emocionante?!” unos pocos segundos hubo de silencio entre ambos ”por eso no tienes novia” Shiryuu comenzó a gritarle a su compañero desde la mente perdiendo la noción de su alrededor

–Hola preciosa… ¿estás sola?- un escalofrío subió por la espalda del muchacho quien giró lentamente la cabeza para ver lo que se hallaba tras de si. Unos muchachos de su misma edad se encontraban mirándolo a una distancia bastante cercana, uno de ellos rodeó los hombros de Shiryuu de una forma dura y firme - ¿Por qué no te vienes con nosotros a un club genial y cómodo que está cerca de aquí y nos tomamos algo? ¿Qué dice hermosa? – el idiota tomo al muchacho del mentón mientras los otros dos lo inspeccionaban más detalladamente - meh, por mi puedes quedartela, es un poco plana para mi gusto…-el tercer sujeto, y el más desagradable, poso una de sus manos en la parte posterior del pelilargo –jojo, pero mira que firmes que están… si tan solo usaras una mini falda yo-…- harto de la situación, Shiryuu cerró los ojos – si me tocas adelante, te encontraras con algo mucho más duro pendejo- los tres estúpidos sintieron el horror al escuchar esa voz grave y furiosa – tu.. tu eres un… hom…!- un puñetazo se clavó en la cara de aquel sujeto el cual comenzó a perder bastante sangre por la nariz mientras ambos amigos se sorprendían al ver que el cuerpo inconsciente se disparaba unos pocos metros de su posición inicial – oooooh… jojojojo, estos dos pelmazos ¿son para mí, Shiryuu? – una neblina oscura salía de la espalda del joven Shiryuu, la cual lo envolvía finalmente tomando la forma de un dragón negro con detalles rojos de unos 10 mts de largo –todos tuyos mi amigo – el dragón dejo escapar una sonrisa diabólica chorreante de baba mientras se dirigía hacia ambos pusilánimes paralizados del miedo y suplicando por sus vidas -  ¡perdonanos, no sabíamos que eras hombre, no teníamos la intención de molestarte, amigo! ¡te daremos todos, toma estos pases VIP, son del club más glamuroso que hay y son de por vida, valen como 5000$ cada uno, pero por favor perdonanos!-  Penumbra jugaba con los pases que le habían entregado mientras Shiryuu se ponía en frente de ambos sujetos -¿creen que hice lo que hice porque me confundieron? Tratar así a una mujer es imperdonable, me vale poco, si pensaron que era Angelina Jolie o Scarlet Johansson, no importa cómo se vista o se vea, se la debe tratar cómo una dama, ¡¿de acuerdo?!- al concluir el grito del hombre, la bestia lanzó un rugido que espantó incluso a los civiles que veían la escena - ahora largo antes de que me arrepienta de dejarlos con las rodillas intactas – ambos jóvenes tomaron al tercero y salió corriendo a una velocidad sorprendente debido al miedo y a la adrenalina. Penumbra por su parte regreso a su forma etérea reingresando al cuerpo de Shiryuu ” Club “la pirámide” suena interesante” Shiryuu rio mientras miraba los pases ”¿Quién se gasta 5000 verdes en pedazo de plástico? ¿quieres ir?” la felicidad de la bestia no cabía de su felicidad ”!CLARO!, todo es mejor que una biblioteca a las 2 am” partieron hacia la dirección que aparecía en el pase, convenientemente impresa y con letras realmente claras, pareciera como si fuera marketing puro. Al llegar vio una fila gigantesca la cual le quitó toda ganas de entrar – ¡no voy a esperar todo eso! – el dragón volvió a salir de su cuerpo, pero esta vez convertido en una pequeña lagartija la cual se escondía en uno de los bolsillos de su traje – ¡mira! Se ve que la gente que tiene estos pases no tiene que hacer la fila, no hay que esperar- la lagartija señalaba a unas personas que bajaban de un auto deportivo super lujoso y mostraban esas mismas credenciales a los guardias quienes abrían la puerta para dejarlos pasar. Shiryuu suspiró pues algo le decía que ese lugar no sería de su agrado – ojalá me hubiese vestido deportivo, así no me dejarían entrar…-

Luego de realizar el proceso de ingreso, el guardia abrió la puerta invitándolo a pasar al canto de “adelante señorita, bienvenida y que lo pase en grande” –gracias… pelón….- el guardia puso la misma cara de horror que aquellos jóvenes antes mientras la largatija se partía de la risa dentro del bolsillo.

El lugar era todo lo que se podía esperar de un club nocturno, luces bajas, gente tomando alcohol como si fuera agua mineral, mujeres escasamente vestidas, hombre con joyas más grandes que sus manos y mucho pero mucho ruido – ¿Por qué te hago caso? Espero que el sector VIP sea más tranquilo-  y no se equivocó el lugar era mucho más elegante y la música no entraba tan fuerte hasta allí, el ambiente era más relajado e incluso un camarero le entregó una exquisita bebida –muchas gracias, señor- shiryuu tomó la copa de la bebida mientras el camarero se retiraba extrañado de que le hayan dado las gracias. Tomó un sorbo de aquel trago, era delicioso, odiaba con todas sus fuerzas las bebidas alcoholicas pero esta, era de otro nivel - es increíble… está genial…- sirvió un poco en una pequeña tapa de refresco que tenía encima y se la metió en el bolsillo para que su compañero probara – wow. Es genial, necesitamos saber el nombre de esto… y de eso…  la pequeña alimaña asomó su cabeza mirando el espectáculo de baile que se daba en aquel lugar - ¡divinas, divinas todas, me caso con todas! –  gritó con todas sus fuerzas haciendo que todos se volteen a ver a Shiryuu quien metió la mano  en el bolsillo para castigar a su compañero – te odio… - su cara tomaba una pequeña cantidad de rojo en sus mejillas por la vergüenza del acontecimiento.
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Tema Privado Re: Otra noche... otro dólar... (Priv. Shiryuu Sawada)

Mensaje por M. A. Marchessi el Lun Jun 25, 2018 10:12 pm

Otra noche...
- La coreografía estaba saliendo bien, sin que se choquen, ni empujen ni nada por el estilo la una con la otra en un espacio que la verdad... era reducido para tres personas adultas. Un grito en particular resonó aún por sobre la música, haciendo que entre giros y sutiles meneos, las bailarinas intercambiasen una  mirada. Magdalena vio solo una cabellera larga donde se dirigía la atención, antes de tocar el suelo con las manos, sin flexionar las rodillas; necesitaba concentrarse para lo siguiente. Se acercaba el final de aquella canción revolucionaria, mezcla de estilo clásico y ritmos modernos, que auguriaba "No hay lluvia sin agua".

Paso, giro, cadera y baja. Cabeza, cabello, rodilla y silueta. De espaldas, cadera izquierda, derecha y... pose.

Acabaron con sincronía escuchando el mar de aplausos que era cada vez que las veían bailar. Saludaron con sonrisas coquetas falsas, para que una pequeña puertita se abra y las dejase salir para poder fungir como meseras a partir del momento. Una gargantilla con un adorable moñito negro, las "vestía" de meseras para la gente del VIP. Era una de cumpleaños al parecer, porque todos parecían conocerse conversar y celebraban... ¡Oh... un despedida de solteros! Quizá en una curiosidad peligrosa, estiró el cuello para buscar o intentar buscar al duelo de aquel... extraño grito. Era divertido ver a veces a las parejas discutir por el excesivo entusiasmo de alguna de las partes en las bailarinas.

Sonrió divertida, antes de recibir una bandeja con 6 bebidas de las dulces. Se acomodó el labial y partió desde la barra para ser detenida a pocos metros por interesados... en las bebidas. - No sé de qué sean, esta noche yo solo reparto... - sonrió de costado, ya prácticamente habituada a que no le viesen a  los ojos en ningún momento, a que más de uno le deje el camino libre, dando una caricia a su cintura, al menos hoy, cubierta por las ropas ajustada que le correspondían. -

... - sonrió al que le felicitó por el baile, que se llevó la 5ta bebida de su bandeja, mientras intentaba preguntarle... ¡vaya! Cuántos años tenía.- ...  21. - dijo notando como la mirada... del hombre parecía oscurecerse de alguna forma. Detestaba cuando se cruzaba con los de tendencia "pedo"... o "lolly": siempre jugando en el filo de la ley y de lo permitido, siempre con las más jóvenes. - Tengo una bandeja que vaciar, permiso... - pidió con toda la paciencia del mundo, casi derramando la última copa cuando el hombre se interpuso en su camino.- ... pero ya tomó una... - hizo un puchero... haciendo que el hombre se relama los labios. Eran esas situaciones en las que recordaba el placer de poder defenderse a los golpes a sus 13-14 años. Habían quedado muy lejos aquellos tiempos. - ... - se dio media vuelta y tomó otra ruta, pero todos tenían sus bebidas ya, por la atención de sus compañeras... ella seguía avanzando con aquella bebida, y con el hombre aquel pisándole los talones.

¡Solo quería entregar esa bebida y volver a la barra para avisar que había alguien molestándola! Era una de las reglas principales del espacio VIP: no acosar a los meseros. Y de la nada... alcanzó a ver un vaso casi vacío por lo que sonrió... sinceramente al ofrecer la bebida al... ¿joven? No necesito ni de desviar la mirada para notar que en efecto, no era mujer, carecía de busto.- ... ¿Quieres probar una de las bebidas de las 12? - le ofreció con esmero y una sonrisa ladina al joven... ¡vaya, era más bonito que todas las meseras juntas! Solo esperó a que aceptase... con una súplica atascada en la garganta, antes de sentir que aquel hombre le tomada del antebrazo, derramando en el suelo la bebida que había cargado en la bandeja y la... apegaba completamente a su frente.-

¡Vamos, no te hagas de rogar! - le habló sobre el rostro... con aliento a Whisky. Maggy solo cayó en cuenta de que ese hombre NO era VIP, y que una de sus compañeras llegó a su lado, tratando de hacer que el hombre la suelte, sin llamar mucho la atención.-

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Tema Privado Re: Otra noche... otro dólar... (Priv. Shiryuu Sawada)

Mensaje por Shiryuu & Meneth el Mar Jun 26, 2018 3:45 pm

El dragón no podía resistir el llanto por la risa que le producía la situación, la gente se reía de Shiryuu e incluso un empleado de seguridad le hizo una advertencia sobre no molestar a las bailarinas - lo lamento… no volverá a pasar…-  agachó la cabeza en forma de disculpa “cuando salgamos te mato…” la lagartija seguía bebiendo aquel néctar delicioso que le había entregado su compañero “ no nace quien se atreva pequeño Shiryuu, tenemos que buscar más de esto”.

La coreografía parecía terminar, observaba que las chicas que acaban de bailar regresaban al sector VIP en un santiamén para empezar a servir como meseras... –vaya. Si que explotan a los empleados aquí. Deben pagar muy bien- su vaso se encontraba vacio, claramente él no era de esas personas que soportan mucho el alcohol, así que prefirió dejar pasar los ofrecimientos de las demás meseras, sin embargo, recibió la oferta una oferta de las muchachas quien lo decía de una forma bastante más exigente – oh, no muchas gracias yo… - detrás de aquella dama se encontraba un ser grotesco y bastante desagradable, su fragancia se podía sentir incluso a varios metros de distancia “¿lo matamos? Será interesante” de manera natural y muy caballeresca el muchacho rodeó la cintura de la señorita con su brazo tomando una de las copas sobre la bandeja, llevándose con él a la mesera -¿Por qué no me acompañas con una copa, preciosa, te vez un poco cansada luego de esa fenomenal perfomance- el joven encantador miró de reojo al sujeto con una sonrisa burlona mientras se perdía en la multitud con aquella dama ”Penumbra, has lo tuyo amigo” la lagartija sonrió “a tus ordenes, mi señor” de forma discreta y sigilosa, la alimaña abandonó su refugio pasando bajando por la pierna de su amigo hasta llegar al suelo, luego caminó de manera agil y precisa entre los pies de los clientes parando exclusivamente entre aquellos pies de la camarera que intentaba persuadir al ebrio degenerado, el lagarto levantó la mirada para ver que yacía sobre su cabeza, realmente solo buscaba ver que yacía bajo las faldas de aquella mesera -este día se está poniendo bueno… muuuuyyyy bueno…- siguió su camino hasta encontrar una pequeña copa de un licor fuerte que habían dejado en el suelo, con su gran fuerza no tuvo dificultad en arrastrar dicho recipiente hasta aquel borracho infeliz y verter todo el contenido en los calcetines de aquel sujeto – ¡esta fiesta está que arde, papuh! –  transformó sus dedos en filosas garras pequeñas que dieron un zarpazo al suelo generando una buena cantidad de chispas, las cuales se convirtieron en llamas al entrar en contacto con el licor, luego realizó la misma acción con el otro pie del sujeto antes de escapar de la escena.

La gente reía frenética al ver como aquel sujeto quedaba en ridículo al intentar apagar el fuego sin ningún tipo de éxito, pronto las llamas alcanzaron sus pantalones que rápidamente avivaron el calor del fuego, teniendo que despojarse de su vestimenta, el tipo se halló semidesnudo en frente de todos, lo cual encendió aún más las carcajadas de todos los presentes haciendo que escapara escondiendo su cara entre sus manos. – Díganme, Penumbra, la mano rápida del oeste, ¡perras! – el pequeño ser siguió su camino en búsqueda de su amigo y aquella chica.


Luego de escapar de la multitud, Shiryuu decidió salir hacia el balcón para poder perderse de la vista de todos, una vez allí soltó a la mujer y dejó la copa sobre una mesita  - mil perdones por eso señorita, no era mi intención incomodarla, no se me ocurrió otra forma de salir de ahí sin armar revuelo –  el muchacho rascó su nuca debido a la vergüenza que quizás le había hecho pasar a la muchacha, su tono encantador  y “seductor” había desaparecido y en cambio, una personalidad cálida, amable e inocente había tomado su lugar. - ¿estás bien por cierto? ¿ese tipo no te hizo nada no? Si te toco o algo dímelo y lo pondré en su lugar. Hay dios… que mal estoy quedando seguramente, lo siento, no tuve un muy buen día- sonrió de forma amable mirando a los ojos de la joven muchacha.
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Tema Privado Re: Otra noche... otro dólar... (Priv. Shiryuu Sawada)

Mensaje por M. A. Marchessi el Dom Jul 01, 2018 8:33 pm

Otro idiota...
- El solo hecho de escucharlo comenzar a negarse a la bebida... hizo que sus ojos se cristalicen notoriamente. ¡Solo quería entregar y volver y avisar e irse a casa a dormir con su pequeño sol! Más, de inmediato, tras el segundo de asimilación ante la negativa del joven, pensó en... pedirle ayuda, que solo "le cuidase" la bebida... solía funcionar cuando debían repartir cierta cantidad de tragos predeterminados, algunas noches.

Pero... sucedieron varias cosas consecutivas, quizá demasiado rápido para que su mente alterada pudiese procesarlas como corresponde. Alguien le tomó de la cintura, recibió un piropo y una invitación... que fue llevada a efecto de inmediato, prácticamente arrancándola de los dedos grasoso del sujeto con el que su compañera, con varios años más que ella y mucha más experiencia, logró mantener a raya al sujeto, antes de que algo que no esperaba, sucediese.

Al tipejo se le encendieron los pies. Literal. Magdalena abrió los ojos enormes, mientras... resollaba con lentitud pero fiera impresión... "¿Acaso fui yo? ¿CÓMO ES POSIBLE, HACÍA AÑOS NO SUCEDÍA? ¿CÓMO PUDE HABERLE HECHO ESO A OTRA PERSONA...? Por mucho que se lo mereciera... maldito mirón, panzón, feo..." La volvieron a arrastrar, tomándola de la cintura, haciendo que de alguna forma se recomponga, procurando enfrentar a quien la llevaba... oh no, al balcón. Nunca pasaban cosas buenas en los balcones. Más cuando giró para pedir, no del todo amable, a que la suele... ¡Era el chico atractivo...! De cerca... tan cerca, era más lindo aún. Sus rasgos era finos, delicados, pero sin quitar algunos detalles básicos para reconocerlo como hombre, quijada demasiado fuerte y angular, disposición y posición de ojos y cejas, contextura de los hombros y diámetro de la cintura... a la que debió sostenerse por escasos segundos con un brazo, ya que al salir al balcón... siempre olvidaba el ligero desnivel que separaba ambos ambientes.

Más, a penas se hubieron adentrado un poco en el lugar, estratégicamente oscuro, fue soltada y notó que dejaba la copa sobre una de las mesas. - ¿Señorita...? - susurró extrañada, notando el cambio drástico de su personalidad lejos de la gente. ¿Qué se traía ese chico entre manos? No era el primero que la ayudaría para luego... sí, intentar toma ventaja, vendiéndose como "chicos buenos", terminado ser peor que de quienes la rescataban. Se mantuvo seria... o todo lo que podía, porque era inevitable mirarlo... ligeramente de más; no podía ser TAN apuesto. -

Estoy bien, gracias... - hizo un ligera reverencia con la cabeza, era por obligación del trabajo, ella no acostumbraba esos modismos. - Claro que me tocó... todos lo hacen de una u otra forma, con notables o no tan nobles intenciones... - alzó una ceja, ya que él había sido el que...más la había "tocado" en lo que iba de noche. - Algo así... - cambió el peso del cuerpo del pie izquierdo al derecho, quebrando cadera, sonriendo de costado. Vaya, vaya... pero ¿qué tenía en frente...? Ocultó la sonrisa maliciosa y se inclinó para tomar la copa que había dejado en la mesita... acercándose para dejársela en mano. Le miró de cerca.- ... toma otro y deja atrás todo eso... tú que no estás en horas laborales... - bromeó, soltando una risa suave. - Vamos... si no te gusta la gente, puedes quedarte aquí, pero ten cuidado... - se acercó para susurrarle aún más cerca. - Se llena de parejitas toda esta zona - dejó entrever el qué significaba que la halla dejado allí. - Si no... sígueme, me salvaste, así que debo una... - le hizo un gesto con la cabeza, antes de entrar de nuevo.

Si le seguía o no... era cosa suya; ella tenía que volver, para que no piensen mal de verdad del sujeto los de seguridad que se asomaron por la puerta del balcón justo antes de que ella volviese.-

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Tema Privado Re: Otra noche... otro dólar... (Priv. Shiryuu Sawada)

Mensaje por Shiryuu & Meneth el Lun Jul 02, 2018 4:21 pm

La pequeña alimaña continuó su búsqueda guiándose por su olfato el cual se veía demasiado limitado por el lugar y el tamaño de su cuerpo –el olor a alcohol y drogas me están quemando la nariz- tapó su hocico con ambas manos mientras comenzaba a mirar a sus costados pudiendo reconocer el cabello de su amigo –¿Cómo es que nadie lo detuvo? Pareciera que está secuestrando a alguien… - siguió el camino de ambos jóvenes dirigiéndose hacia aquel balcón, pero la puerta se cerró frente suya tirándolo unos metros hacia atrás -¡auch! Cuando lo vea lo voy a matar…- transformó su cuerpo en la neblina oscura para poder pasar despacio por debajo de la puerta ”gracias por dejarme tirado ahí con esos mons-….! – vio como la muchacha a la que había ayudado estaba muy cerca de Shiryuu en una posición sugerente mientras le daba una copa “tiene lindas caderas. Tu sí que tienes suerte” la neblina se introdujo en el cuerpo del pelilargo sin que la muchacha se diera cuenta “tranquilo, ella solo está tratando de ser amable, aunque no debería, fui muy atrevido al tomarla de esa forma, y ya deja de mirar a las chicas, suficiente tuvo esta muchacha con el mugroso desagradable ese” tomó la copa que la muchacha le ofrecía –muchas gracias, realmente este trago es exquisito. La verdad es que allí dentro hay mucho ruido y…- de pronto encontró la cara de la mujer muy próxima a la de él – ¿pa…rejas…?- miró a su alrededor con sus ojos, pero no conseguía ver a nadie, quizás aquellas parejas no habían aparecido “si, seguro te quiere agradecer de forma amable, que lento eres amigo mio…” shiryuu volvió la mirada a la muchacha quien se estaba retirando insinuando que la siguiera, pero el muchacho dudó por unos segundos ”¿Qué esperas afeminado? ¡Síguela!” el muchacho dio unos pasos más con duda “¿podrías cerrar la boca? ¡Intento concentrarme! por un segundo la bestia saco un brazo para darle un golpe en la cabeza a su compañero sin que nadie se diera cuenta “¿concentrarte? ¡tranquilo Confucio, solo ve!” el muchacho empezó a frotar la parte golpeada de su cabeza mientras seguía a la muchacha.

El sitio se veía muy concurrido, la gente en su mayoría parecía gente adinerada de grandes recursos a la que les encantaba ostentar de grandes joyas o ropajes de los más descabellados precios, Shiryuu sentía un poco de incomodidad al estar rodeada de esa gente “me pregunto qué sentirán al gastar todo eso en una noche, me encantaría arrancarles el cerebro si es que tienen uno” el muchacho seguía cerca de la dama para no perderla de vista “déjalos ser, mientras no se roben el dinero de otras personas para gastarla aquí, a mí me da lo mismo, si pueden hacerlo que lo hagan”  agachó un poco la cabeza para hablar cerca de la mujer – oye ¿A dónde estamos yendo?- volvió la mirada hacia el frente corriendo se un poco de la dama para darle espacio personal, miró sus propios ropajes “viendo a toda esta gente como está vestida… no entiendo cómo es que entré… “
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Tema Privado Re: Otra noche... otro dólar... (Priv. Shiryuu Sawada)

Mensaje por M. A. Marchessi el Mar Jul 03, 2018 7:52 pm

Otro amigo
- Se contuvo con mucha dificultad, de reír al verlo checar el rededor en búsqueda de las "parejitas". En ese balcón pasaban demasiadas cosas, demasiado rápido, entre demasiadas personas. ¿Sabría lo que era un "touch and go"? Lo dudaba, simplemente ante aquel gesto inocente de parte del chico al buscar evidencia de sus palabras. Intercambió una mirada con los de seguridad que habían notado su ausencia, para indicar que todo estaba bien respecto del joven que, esperaba le siguiera en breve; ya en la madrugada la zona VIP se tornaba en... no tan VIP, permitiendo a personas sin pases a casi toda la zona.

Maggy avanzó con seguridad a cada paso con los tacones, haciendo que la gente consciente e inconscientemente, se abra a su paso; era parte de su forma de ser, solo por le hecho de respirar en un lugar, era notada, era vista e incluso a veces admirada, motivo por el cual había sido aceptada en dicho puesto, incluso siendo tan joven. - Por aquí... - volteó el rostro cuando escuchó su pregunta, notando que de inmediato se regresaba a una distancia prudente de ella. "¿Acaso no es una ternura...? Me pregunto si estará disponible..." Sonrió ladina, estirando un poco el cuerpo para tomarlo de la muñeca. - No te pierdas, que si no, no podré encontrarte cuando habiliten la pista VIP... - fue casi una advertencia, debiendo ladear el cuerpo para pasar entre el tumulto de personas que iban llenando cada vez más el lugar, haciendo difícil el avance de ambos jóvenes.

Magdalena, no podía evitar... notar a todas y cada una de las mujeres con excesos de maquillajes, con ropajes ostentosos pero baratos y modales (por no decir coquetería) que las hacían ver más como "'mujeres' nocturnas" que como las damas que pretendían ser. Miró sobre el hombro a quien aún guiaba entre el gentío. Esa clase de sujetos "buenos" siempre caían con esas locas... aún no sabía cómo hacían aquellas arpías para incluso, enamorar con solo un par de palabras y coqueteos. Y los pobres sujetos, caían rendidos a sus pies como... - ¡...! - se detuvo en seco, sintiendo que el joven chocaba contra su espalda; quiso voltear a verlo, a ver si se avergonzaría o no por aquello, pero... todo mal pensamiento que tuvo contra cualquier otra mujer en el transcurso de aquella caminata, le vino como un claro reflejo de lo que ella debía hacer en ese trabajo: convencer, coquetear, venderse hasta un punto de moralidad dudosa y hacer a los adinerados gastar y gastar y gastar más.

Apretó los labios y alzó la mirada y notó a "Max" uno de los guardias del "Salon VIP", que le preguntó si se encontraba bien. ¡Vaya! al parecer su acosador había llamado la atención hasta de esos guardias, que estaban prácticamente en la otra punta del piso aquel. - Estoy bien... gracias a este amigo... - lo presentó con ánimos, diciendo que sería un invitado de ella en el salón por esa noche. - Por fis, Max... evitó que me lleve una mala esta noche... - suplicó con un puchero, abrazándose a su brazo, haciendo que el hombre acceda... pero llevándose la advertencia que ante el cambio de guardia a las 3:00 am, no se haría cargo de ese "flacucho". - Eres un tierno... - la castaña besó la mejilla del hombre de casi dos metros, que se tuvo que inclinar para aquello, y les dejó pasar a un ambiente prácticamente sin música, se escuchaba de fondo, y había sofás cómodos en varios sitios en la penumbra aumentada. - ¿Cómo te llamas...? Puedes llamarme Maggy - le preguntó y se presentó en lo que lo llevaba a uno de los mejores sitios, debiendo espantar a... varias chicas en ropa interior que se quisieron acercar a... "entretener" al joven.- Si las quieres, las llamas... pero parecías querer un sitio tranquilo. - lo sentó ella misma y alguien la llamó a su espalda. - ¡Ya voy...! - volteó a verlo con una sonrisa, la verdad... agradecida.- Vuelvo en 25 minutos que es mi descanso ¿vale? Y ten cuidado con... la.... Pelirroja... te bailará aunque no la quieras y te obligará a pagar - advirtió  sobre el hombro antes de salir del sitio, cruzándose con dos hombres que ingresaban a esa zona aparte, quienes de inmediato fueron ataviados de las bailarinas "privadas" que prácticamente los arrastraron a uno de los sillones para... bailarles.

Maggy tardó casi 10 minutos en informar sobre la apariencia del pervertido en cuestión, para que los de seguridad de la entrada al VIP tuvieran cuidado de no volver a dejarlo entrar. Por alguna razón... estuvo de más "simpática esa noche", por lo que en menos de 20 minutos, repartió más de 3 bandejas enteras... eran 20 tragos... por lo que cubrió su "cuota" en muy poco tiempo. Se preguntó qué sería de su "amigo"... lo iría a ver a penas terminase esa 4ta bandeja. Sentía curiosidad por él... y esperaba que aquella colorada del infierno, no lo molestase, si es que él no quería ser 'molestado'... si se entiende.-



Última edición por M. A. Marchessi el Mar Jul 03, 2018 7:55 pm, editado 1 vez (Razón : Formato cochino 7.7)
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M. A. Marchessi
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Tema Privado Re: Otra noche... otro dólar... (Priv. Shiryuu Sawada)

Mensaje por Shiryuu & Meneth el Miér Jul 04, 2018 6:39 pm

Los pasos en la pista eran torpes y de diferentes longitudes, a veces cortos, a veces largos, todo con total de no perder el equilibrio, en todo el camino no podía dejar de observar la gente que los rodeaba, mujeres desagradable sin el más mínimo respeto por ellas mismas, normalmente cualquier hombre caería rendido a los pies de aquellas féminas, pero para él las cosas eran distintas, no le gustaba lo fácil… quizás porque nunca le había ocurrido, su única experiencia con un acto mas o menos parecido fue con una muchacha que creyó que él era mujer… por lo que las cosas no terminaron del todo muy bien ”me pregunto si aquellas señoras verán las fotos al día siguiente y desearan que la tierra se las trague” se comunicó mentalmente con su compañero “¡nah!, al gente viene a pasarlo bien, no a pensar en que si lo que están haciendo va a traer consecuencias a la capa de ozono o esas estupideces. Ya relájate maldita sea” quizás el dragón estaba en lo cierto, el pelinegro solía pensar las cosas demasiado, es como si intentara buscarle el lado malo a las cosas, pero esta vez, y de pronto, tomó la decisión de dejarse llevar y que pase lo que tenga que pasar

De pronto la muchacha se detuvo haciendo que golpeara su cuerpo contra el de ella – lo siento no fue mi intención – pronto levantó la cabeza para encontrar la sima de la humanidad ese gigantón que se encontraba frente a ellos “creo que se le perdieron los frijoles mágicos… espero no tenerlos encima …” para Penumbra, en cambio, no le parecía un sujeto tan rudo, solo una ramita más gruesa que el resto  ”bah, si se hace el grandulón malévolo, le torcemos el cuello 180 grados y seguimos nuestro camino” el muchacho no tenía nada en contra del guardia, pero su altura intimidaba, más en ese país que parecían ser todos muy bajitos. Claro que empezó a gustarle la idea de su compañero cuando aquel fornido le dijo “flacucho” “dame la orden y lo dejo sin hijos” el muchacho observó con ojos de desagrado al guardia quien los dejó pasar a ambos luego de que la muchacha le mostrara aprecio – cuantos más grandes, más fuerte la caída… claro, hay que ver si primero te dejo tocar el suelo- susurró el muchacho para que solo aquel pudiera escuchar. el grandulón enfrentó al joven, pero desistió de empezar un combate al ver el rostro diabólico de aquel dragón que aparecía en su espalda por lo cual solo dio un paso al costado – gracias Max Steel, que tengas buenas noches – ingresó sin mirar al sujeto mientras pintaba una risa en su propio rostro.

Enceguecido por su ego Shiryuu siguió a la dama que lo guiaba, luego al darse cuenta, se vio rodeado por una oscuridad sospechosa, la tranquilidad del ambiente y los sofás que se encontraban en la sala lo hacían ve todo muy raro, parecía como si aquella sala no perteneciera a aquel lugar en el que se encontraba, pero sus pensamiento debieron detenerse debido a la consulta de aquella joven – un gusto conocerte Maggy, Me llamo Shiryuu, la verdad es que no suelo venir a estos lugar – empezó a reír de manera suave y tranquila hasta que se fue sentado por aquella muchacha “¡OH SI, ESTO SE VA A PONER BUENO!” el dragón despertó sus emociones al ver todo el acto e incluso aumento más las mismas al ver a todas esas muchachas de ligeros ropajes acercándose a su compañero “!POR FAVOR POR LO QUE MÁS QUIERAS, DEJAME POSEER TU CUERPO POR AHORA, POR FAVOR!” el joven encendió su cara con un rubor atroz “¡Cállate!” el muchacho se relajó al ver como aquella dama echaba a las demás mujeres mientras a la vez le advertía sobre una mujer de cabellos rojos bastante bonita que los miraba mientras se peinaba, finalmente aquella dama se retiraba de la sala para seguir con su trabajo al cual no le quedaba mucho tiempo –Maggy no me dejes aquí so…lo…- la mujer no pudo escuchar las plegarias de él gracias a las prisas, dejó salir un largo suspiro mientras agachaba la cabeza, no deseaba levantarla, ya sabía que había dicho de dejarse llevar… pero no esperaba que fuera tan rápido – aaaaaaaahhh~~~ ¿Cuánto me queda para morir?...- no pasó mucho tiempo hasta que sintió que algo o alguien se sentaba a su diestra, sabía que era muy mala idea mirar pues la advertencia había sido clara, solo esperaba que aquella mujer desistiera o se aburriera de él. La pelirroja comenzó una charla en la cual solo recibía respuestas vagas seguidas de una risa incómoda y escueta, pensó por un momento que lo estaba consiguiendo hasta que una pierna se posó sobre las suyas. Su cuerpo se congeló, ya no sabía que más hacer lo único que se le ocurría era ser desagradable y mal hablado, pero prefería la muerte antes de ser una criatura sin modales – disculpe señorita, es usted muy amable, pero realmente solo estoy esperando a mi amiga, gracias por la oferta igualmente- la mujer se paró frente a el tomándole el rostro mientras preguntaba “lo que sea que pueda hacer ella, yo lo puedo hacer mejor” lo cual empeoró aún más el rubor de la cara de shiryuu quien solo podía pensar en el tiempo que faltaba que faltaba para que su compañera regresara – salvenmé… - susurró sin saber a donde escapaba mientras su mente se veía invadida por las risas de aquel dragón burlón
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Tema Privado Re: Otra noche... otro dólar... (Priv. Shiryuu Sawada)

Mensaje por M. A. Marchessi el Sáb Jul 07, 2018 11:38 pm

Otra zorra
- La verdad, si todas las noches fuesen como esa noche... podría dormir mucho más todas las noches, irse a casa temprano, evitarse la hora feliz de las 3:00 a.m. dónde más problemas surgían por las borracheras. Por suerte su contrato dictaba 3 responsabilidades sencillas. Y había cumplido con las tres, para cuando, notó faltaban 3 minutos para que se cumpla el tiempo de espera que le había dicho a aquel muchacho... ¿la habría... esperado? ¿O se habría entretenido con alunas de las otras...? Esperaba de corazón que aquella pelirroja del infierno no lo molestase si es que él no quería, claro. No sabía la verdad qué quería o... si era de los que "miraban y no tocaban", o bien de los que miraban y tocaban... o de los que, con solo dos de las empleadas (una de ellas esa pelirroja), hacían. Y por decir hacían, era hacían lo que sea por el cliente. No quería... bueno... no sabía, pero...

"Ok, mantén la calma y piensa las cosas con mente fría ¿por qué diablos no querrías que ella se le tire a Shiryuu...?" dejó la bandeja vacía sobre la barra y quedó de pié allí mismo, con mirada perdida "Hasta su nombre es precioso y único" inevitablemente sonrió a la nada y al alzar la mirada, el barman la miraba con una sonrisa de oreja a oreja.- No digas nada... ¡NADA! - aulló con la cara roja, señalándolo con fuerza mientras se alejaba de la barra tras anotarse la cantidad de tragos entregados, dejando atrás al joven que preparaba con destreza todas las delicias que repartían, sin dejar de carcajearse por lo mínimo, con una actitud que enamoraba a más de una cliente, y que tenía la atención de casi todas las trabajadoras.

Caminó entre las personas con gracia, regalando sonrisas, pues aún no terminaba su turno del todo. Al llegar a aquella zona, entró dando un saludo al de seguridad, quien parecía distraído con unas de las clientes, con sonrisas finas y ropajes realmente caros. Avanzó en la penumbra aumentada, para dirigirse sin dudas donde había dejado al chico, quedando petrificada al ver a la jod*da pelirroja sobre las piernas de... ¿quién diablos era ese viejo? El alma le volvió al cuerpo cuando notó que, en efecto, NO era Shiryuu. Tan brusca había sido su aparición, que llamó la atención de los dos presentes allí.- ¿Dónde está...? - preguntó, recibiendo como respuesta una sonrisa maliciosa y luego... nada, la muy... maldita, volteó a ver al sujeto, le susurró algo al vejete aquel y ambos rieron como idiotas.

Magdalena tuvo que usar todo su autocontrol, para no armar una escena. Era una regla... en ese espacio, nadie se metía con el cliente de nadie. Incluso los hombres que, con camisas abiertas ofrecían ciertos... "bailes", solo interferían si alguien se propasaba con aquellas con las que no había que propasarse. Miró alrededor, sin ver al de cabellos largos por ningún lugar. Caminó, mirando con respeto a los clientes de las zonas ocupadas, sin lograr verlo por ningún lado.- ¿Eh? - alzó las cejas cuando uno de los bailarines, le preguntó que a quién buscaba. - Es alguien que... bueno, un amigo. Es más o menos de este alto... tiene cabello largo, y es tan guapo que lo escogerías antes de la zorra colorada - hizo un ademán con la cabeza y el hombre hizo memoria... terminando por decir que le apreció verlo salir del VIP Oscuro, pero... no estaba seguro.

Una despedida breve, la llevó a salir a la pista VIP, ya habilitada y con tanta gente que era aún más difícil moverse. Debió esforzarse mucho mientras preguntaba a los guardias en cada esquina, si lo habían visto. Solo uno de ellos, admitió haberlo visto salir de la zona oscura con cara de... ¿pervertido? Esa había sido la descripción, y según el mismo guardia, había salido hacia la ¿barra? Miró la hora... llevaba ya 10 minutos buscándolo, y si había salido a la barra se lo habría cruzado... lo que quería decir que aún estaba en la zona oscura.

Se apresuró a regresar, para verlo... literalmente, entre la pared y la pelirroja esa... esa... ¡Maldita! No supo porqué avanzó con velocidad para hacer a un lado uno de los brazos de la mujer... zuela esa, y prácticamente gruñirle en la cara. - Él es MI cliente esta noche. Te quede claro... - y tomando de la mano a Shiryuu... lo arrastró hasta que ante sus ojos se apareció un living vacío, en el que sentó de un empujón al joven para sentársele en las rodillas de inmediato. Si estaba en esa zona... debía comportarse de forma un poco más... ¿osada...? sensual, era la verdad.- ¿Dónde demonios estabas? -le preguntó con urgencia, entre susurros. - Me quitaré a penas esa loca se vaya ¿Okay? - si bien muchas veces se había dicho de actuar profesional de tener que hacer lo que hacía en ese instante... sus mejillas se vieron inundadas de rosa, más aún, al envolver con un brazo el cuello del "cliente" y con la mano libre abrirle el frente de la chaqueta que llevaba, a todas vistas... incómoda, avergonzada... novata. Por primera vez.-

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Tema Privado Re: Otra noche... otro dólar... (Priv. Shiryuu Sawada)

Mensaje por Shiryuu & Meneth el Vie Jul 13, 2018 3:02 pm

Como por arte de magia las palabras del pelilargo fueron escuchadas: la muchacha castaña había regresado para salvar la situación - Maggy~~~~ -  extendía la mano libre que le quedaba hacia ella cual ahogado deseando ser rescatado, la muchacha parecía una bestia desatada cuando se acercó a aquella pelirroja confianzuda quien tenía encima. Sorprendido el muchacho prefirió guardar silencio, obviamente no iba a permitir que se hicieran daño, pero prefirió no meterse en el problema

Al terminar la pelea, Shiryuu se vio arrastrado por su nueva compañera “esto… esto se va a poner bueno…” el muchacho estaba confundido, ¿A dónde lo estaba llevando? “¿ a qué te refieres? Explícate dragón degenerado” el final del camino indicaba un salón pequeño donde había un lindo sofá en el cual se vio sentado por aquella chica quien se sentó en sus piernas luego de sentarlo “¿aún necesitas que te explique?” el muchacho negó con la cabeza suavemente como si aquella bestia pudiera verlo negar –Maggy… no estoy seguro si…- el muchacho reflexionó un poco, ella había dicho que era solo cuestión de que aquella colorada se largara, quizás era buena idea seguirle un poco la corriente -  olvídalo, has lo que gustes – le regaló una sonrisa suave mientras tomaba la cintura de aquella dama lentamente con sus manos “¿eh?, mejor… me borro del planeta… “ el dragón tomo la forma nuevamente de la lagartija y se fue del salón, no quería ser inoportuno.

Aquella bestia caminaba por el gran salón, de pronto el pareció como si hubiese el doble de gente de la que había hace cierto tiempo “Se suponía que veníamos a pasar el rato, no a seducir mujeres… pelilargo afeminado… ¿ahora qué hago yo aquí?...” los ojos del dragón se movían por toda la sala, nada parecía se llamativo para sus garras… hasta que visualizo aquel cartel al cual solo podía alentar a una mente perversa y degenerada: “Sala de efectos especiales e iluminación” Sus ojos aumentaron de tamaño mientras una pequeña baba caía de su hocico “ no debería… pero lo haré igualmente” soltó una risa maléfica con un toque de inocencia, ya no podía hacer los estragos que tanto le divertían, pero quizás arruinar la rutina de baile de los hombres en la pista le haría recuperar un poco la emoción de la noche.

Mientras tanto, Shiryuu se encontraba absorto con su compañera, sentía un poco de frío y una tonelada de nervios, aún así se preocupaba más de que ella sentía incomodidad y pena –maggy… no tienes que hacer esto si no quieres o no estás segura…- tomó suavemente las manos de la mujer – recién me conoces y seguramente no debes saber nada de mí, no es que me moleste, al contrario, me siento halagado, pero no deberías presionarte tanto – le sonrió dulcemente, luego miró tras ella – lo más probable es que ella ya se haya encontrado a otro a quien sacarle dinero ¿no? Así que relájate y solo continua si deseas hacerlo – acarició una mano de la muchacha para calmarla un poco, el realmente no tenía ninguna intención de nada, pero a veces el cuerpo actúa por su propia cuenta.
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Tema Privado Re: Otra noche... otro dólar... (Priv. Shiryuu Sawada)

Mensaje por M. A. Marchessi el Mar Jul 17, 2018 11:26 pm

Otra falsedad
- La idea era hacerle creer a aquella arpía dos cosas: que él estaba interesado en los servicios que ofrecían en aquella zona, y que era ella misma que se encargaría ser "servir" a aquel cliente en específico. Hacía mucho no se acercaba tanto a una persona; mejor dicho, hacía mucho que no se acercaba con aquellas intenciones (así fuesen...¿falsas?) a un hombre.

Simplemente se concentró en no hacer temblar sus manos ¡era algo que podía hacer! algo que había hecho muchas otras veces en el pasado, controlando miedo, enojo, nervios... podía sobreponerse a esa situación. Solo abrió por completo la chaqueta del joven, dudando en cómo diablos continuar... no quería que él piense que se estaba aprovechando, lo había notado tan... inocente. Realmente, no deseaba asustarlo o hacerlo sentir incómodo si es que no era su deseo el...

"Pero... ¿qué demonios...?" alzó un poco las cejas al sentir las manos de él tomarla de forma lenta de la cintura. ¿Era eso... para su goce, o por inseguridad? Toda duda fue discipada cuando escuchó sus palabras, que hicieron que la mujer se aparte ligeramente, más sin retirarse del todo, incrédula que alguien escoja a aquella mocosa por sobre ella. Si ese enclenque le estaba siguiendo la corriente... aprovecharía para dejarla en evidencia, solo debía esperar un poco.

Mientras, Magdalena decidió... continuar. Sus manos, aún ligeramente temblorosas acariciaron suavemente la nuca de Shiryuu, mientras decidía por dónde comenzar. Si iba a engañar a la zorra aquella... debía ser convincente.

Solo serían un par de minutos y podría... asegurarse que nadie abuse de ese bombón de cabellos sedosos y se podría marchar a casa con su pequeño. Sonrió de costado al inclinarse sobre su cuello, pero él... la ¿detenía? No, ella sola se detuvo, pero él...  la apartaba. Lo miró con los ojo enormes, notando que miraba detrás... a lo que le tomó del rostro con ambas manos, haciendo que la mire directamente.- Si vuelves a voltear, creerá que la quieres a ella... - dijo solo para él, mirando a detalle en la cercanía. Aún entre las penumbras él era increíblemente apuesto; podría apostar que era mucho más "bello" que ella misma. -... así que sé buen chico, agárrate de donde puedas y déjame seguir... - apenas rozó sus labios contra los de él... solo por gusto, solo por quitarse las ganas al verlo de tan cerca, al ser él tan apuesto, al estar tan oscuro. - ... a menos que quieras que ella te dé el servicio com-ple-to ¿entiendes? - alzó una ceja jugando con el borde de su playera, sin dejar de verlo a los ojos.

Al encontrarse a horcajadas sobre él, debió de utilizar ambas piernas para sentarse lo más cerca de él que pudo, antes de ladear la cabeza y besar suavemente la mejilla del joven. Se inclinó un poco más y le besó el inicio de la quijada, antes de susurrar justo al oído: - Solo relájate... y finge que lo disfrutas ¿vale...? - murmuró antes de atrapar su lóbulo con ambos labios, antes de descender lentamente por su cuello, trazando un suave y cosquilleante camino con sus labios; un beso aquí... otro beso allí, descendió hasta sentir su camiseta en aquel trazo que llegó hasta la clavícula, antes de regresar. Sin ninguna prisa, introdujo los dedos por el borde de la camiseta, a penas acariciando la piel del joven bajo su ropa.

Entrecerró los ojos, sintiendo un aroma agradable provenir de la piel suave que besaba. Era un dulce exquisito y exótico que tenía el privilegio y placer de... probar; así fuese por un solo momento. Aprovecharía cada segundo.-

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Tema Privado Re: Otra noche... otro dólar... (Priv. Shiryuu Sawada)

Mensaje por Shiryuu & Meneth el Vie Jul 20, 2018 9:58 pm

El joven no se sentía realmente cómodo, pero debía apartar esos pensamientos de su cabeza, no es que la chica le desagradara ni mucho menos, es que simplemente la situación le parecía muy repentina, aún así siguió el juego de la muchacha, no estaba seguro si ella realmente no lo estaba haciendo de verdad, fugazmente se desasía de esos pensamientos, la muchacha le había advertido que solo se fijara en ella por el momento, luego sintió como sus labios se rosaban contra los suyos, su respiración se detuvo por unos segundos “quizás esto está yendo más lejos de lo que pensé… debería detenerla ahora…” su mente dudaba en si hacerlo o no, ella realmente le parecía atractiva y todo, aunque por otro lado sabía que esos sentimientos solo se encontraban ocupados por una persona, luego de analizarlo por unos segundos relajó su mente “descuida… seguramente esto no irá hasta donde parece… “ la muchacha le había pedido que fingiera agrado por la situación mientras esta lo besaba repetidas veces, Shiryuu dejó escapar una pequeña risa, acomodó uno de los mechones de la señorita de forma delicada – no necesito fingir –  le regresó el susurro mientras acariciaba la espalda de la muchacha, no sabía que tan lejos podía llegar

Rápidamente se acostumbró a la situación, hacía ya mucho tiempo que no estaba en compañía de una dama en estos términos y menos con una tan agradable a la vista como lo era la que lo acompañaba, la sensación de los labios de la muchacha en su cuerpo le agradaba, si bien algo en su cabeza no lo dejaba en paz, el resto le pedía tranquilidad y serenidad, que le siguiera la corriente, no debía faltar mucho para que ella se detuviera y terminara el acto para disuadir a la otra. Por un momento pensó en una posibilidad “¿realmente está tratando de alejar a aquella señorita de antes? Esa muchacha no parecía estar interesada solo en mí, seguramente ya esté con otro cliente… “  odiaba pensar tanto en las cosas, por un momento deseaba dejarse llevar y permitir que las cosas sean como debieran ser y punto, pero así era él, si podía cuestionarse algo lo hacía y punto. –Maggy… ¿ a dónde quieres llegar con esto?... – tomó las mejillas de la muchacha con las palmas de sus manos poniéndola en frente de él mirándola de cerca… quizás demasiado cerca pues el joven podía sentir la respiración de aquella bella señorita – podemos continuar… pero si tu realmente lo deseas… - quizás no se estuviera dando cuenta de lo que hacía pues los labios de ambos se encontraban realmente cerca

Mientras tanto, Penumbra se encontraba buscando la forma de ingresar a la sala de iluminación de la discoteca, pronto se dio por vencido - ¡bah!, no vale la pena – miró hacia atrás en dirección por donde se encontraban ambos muchachos – no es normal que Shiryuu actúe así, puede que esa chica tenga algo especial… nah, no lo creo… o si… - siguió explorando la discoteca, por alguna razón su ánimo recibió un subidón de felicidad y comodidad, se sentía tan bien todo, es como si estuviera en el lugar perfecto en el momento perfecto, no entendía por qué… hasta que al levantar la cabeza vio como aquella discoteca se había transformado en la personificación del pecado:  drogas, lujuria, excesos, ira, gula, todo lo que estaba mal en el mundo se encontraba al mismo tiempo en esa sala. Ahora entendía todo, cuando la gente realiza esas acciones libera oscuridad del fondo de sus almas, por eso Penumbra se sentía tan cómodo, al estar hecho de oscuridad podía absorber aquellos residuos de maldad y pecado que aquellos seres emitían, sin embargo, no estaba a favor del acto desmedido de los humanos, al contrario, le daban asco, sintió como su mente cambió de la comodidad al odio mientras una nausea de desagrado le recorría el cuerpo – debo encontrar a Shiryuu y largarnos de aquí – Shiryuu estaba desprotegido ante esta maldad, pues el joven pelilargo poseía una oscuridad inconmensurable en su espíritu al ser fruto del pecado entre un ángel y un mortal, para eso estaba Penumbra, para limitar esas tinieblas e impedir que el muchacho haga daño a los demás y hacia él mismo. Volvió rápidamente hacia la sala donde se encontraba su amigo, pero al ver la escena sintió como su cuerpo se paralizaba, en su perspectiva pareciera como si Shiryuu estuviera besando a la muchacha cosa que no era así, pero a sus ojos así se veía “justamente… ¿ahora?... “

Shiryuu seguía sujetando a la chica esperando una respuesta – no quiero que estés incómoda ni pases un mal momento… no es mi intención… -  decía en voz baja para no hacer tanto ruido, en la posición que estaban ella debía poder escuchar sin mucha dificultad. Acomodó un mechón de cabello que se escapaba de él poniéndolo detrás de su oreja, sentía como su cuerpo iba aumentando la temperatura, aún así mantenía la calma y serenidad en todo momento.
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Mensaje por M. A. Marchessi el Miér Jul 25, 2018 2:28 pm

Otro "caballero"...
- No... estaba mal. Nada mal.

Si bien era extraño, porque él era un "extraño", no podía decir que no era agradable. Él le gustaba, física y de primera vista, le gustaba... ¿acaso no eran así las relaciones en esos tiempos... y en esos sitios? No tendría por qué sentirse mal... o sentir resistencia de su parte... ¿verdad?

Entonces ¿por qué sentía que estaba abusando de un jodido menor... si, incluso, él era bastante mayor que ella? Como si él... no lo quisiera de alguna forma. Lo que la hizo dudar grandemente si... continuar o no. Él parecía disfutarlo, no había dudas de eso, pero... si... pero.

Había algo que le infundía un cuasi temor a continuar. Más aún al notar cómo la tomaba del rostro... ver sus ojos y de alguna forma, sentirlo por completo... analizando su lenguaje corporal, leyendo entre líneas y al sentirlo detenerla, no había más que decir. Solo lo miró algunos momento, mientras él hablaba... para suspirar con fuerza. - ... No creas ver en mí, tus propios prejuicios y límites. - dijo con mirada fija, seria y, la verdad, algo molesta. ¡Por primera vez quería que un chico se le acercase y le tocaba un... un... ! - ... - suspiró con fuerza, girando el rostro con suavidad, notando que la mujerzuela esa ya no estaba al acecho.

No lo miró, solo corrió el rostro y terminó por levantarse, tomando asiento a su lado. - ... Eso era todo; no quería llegar a ningún lado que Tú no quisieras llegar... - masculló cruzándose de piernas y brazos, recostando la espalda hacia atrás. ¿Por qué diablos se sentía tan frustrada? - Si no quieres que ella vuelva, vete... vete ahora... - señaló la salida con desgano, con el ceño ligeramente fruncido.

Guardó silencio algunos segundos, escuchando el compás grave de la música constante en las canciones que enganchaba el DJ de la pista VIP, así como las risas, los chiflidos e incluso... algunos gemidos que provenían de todos los pequeños espacios "aparte" que los rodeaban. - Hey... chico... - dijo tratando de ver cuál era la forma más digna de levantar su trasero y retirarse de allí.- ... una sola vez, me han hecho algo que yo no quería que pasase... - alzó un dedito, acabando por voltear a verlo.- No pienses que, alguna de las trabajadoras aquí, se dejaría hacer algo que no quiera dejarse hacer ¿vale? - alzó una ceja, aún fastidiada, levantándose.- Tengo el carácter suficiente para detenerte a tí o cualquiera que me quiera venir a abordar con p*jadas ¿de acuerdo? - se acomodó la nada desacomodada falda que prácticamente dejaba todas su piernas al descubierto y comenzó a avanzar a la salida. - Por que si vuelves por aquí, sin una determinación clara... será sencillo para cualquiera de las chicas, obligarte a hacer lo que quieran... Y eso me incluye. - aclaró, para hacer énfasis en eso. Sacó la cabeza... notando que la pelirroja hincaba los dientes en el cuello de un... hombre joven que pareció sorprendido... incluso cuando la mujer aquella prácticamente lo arrastró a uno de los espacios vacíos. Suspiró; esa loca siempre se desquitaba con lo primero que encontraba cuando no tenía "la presa" que elegía. -

Ahora sí... puedes salir tranquilo... - abrió las ligeras cortinas que los ocultaban y separaban cada espacio individual y lo esperó. - Pero déjame advertirte algo... - se le colocó justo enfrente, sosteniendo su camiseta ya desacomodada, mirándolo con fiereza.- No vuelvas a hacer que alguno de los trabajadores aquí, pierda su tiempo ¿me oyes? - siseó y lo soltó, para hacer un ademán con la cabeza, indicándole que le siguiera. Si lo despedía pronto... podría volver antes con su pequeño.-

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Mensaje por Shiryuu & Meneth el Sáb Jul 28, 2018 12:51 am

Una vez más Shiryuu había conseguido arruinar una escena perfecta para acercarse a una mujer, pero no podía evitarlo, la imagen de aquella otra dama estaba marcada a fuego en su mente. Dejó salir un gran suspiro al ver que la fémina se retiraba de encima suyo para terminar aquella escena –Lo siento Maggy, no quise ofenderte… es que todo esto fue demasiado rápido y no quería incomodarte… o incomodarme a mi mismo…- se desplomó en el asiento dejando caer su cabeza hacia atrás “pero no me la puedo quitar de la cabeza…” Sentía como la culpa lo carcomía por dentro, quizás aquella muchacha si deseaba algo de él y este solo  la hizo sentir menos preciada. Se levantó para seguirla como ella le indicaba, incluso pasó por al lado de su amigo sin darse cuenta quien entró en su cuerpo “Adivino… sigues pensado en ella…” el muchacho frunció el ceño girando los ojos “Cállate” el dragón rio dentro de su compañero “es mejor que nos vayamos, este lugar parece ser altamente peligroso para alguien como tú, no queremos que aquella cosa vuelva a aparecer ¿verdad?” le muchacho cambió su semblante, ahora la preocupación era lo único que invadía su mente “Sabes que aquello no funciona así, no me hagas tener miedo de todo, Imbécil” miraba a la muchacha que caminaba frente a él ” parece molesta…¿Qué le hiciste?....” el muchacho caminaba en silencio “volví a actuar como un idiota” luego de unos segundos de silencio “pero si tú siempre actúas como un idiota” ”Muérete” “Yo también te quiero”

Pronto ambos jóvenes llegaron al salón VIP, Shiryuu nunca se había sentido tan incómodo en un lugar, aquella escena era la representación más asquerosa de los defectos de los humanos. Sintió un dolor en el pecho y su cabeza empezó en cosas prohibidas “¿Qué me pasa?... nunca me había sentido tan así… “ corrió rápidamente al baño para intentar escapar de aquella escena, remojó su cara varias veces mientras respiraba agitadamente, sus manos temblaban, su pulso se había acelerado demasiado, la cabeza le daba vueltas ”relájate, es solo un ataque de pánico, puede resistirlo” el joven cerró los ojos intentando controlar su respiración, al levantar la cabeza logró ver como sus ojos empezaban a tomar una ligera tonalidad violeta –tengo que largarme de aquí-

El dragón salió del baño en forma de lagartija, luego se acercó a la barra de tragos y se posó en le hombro del barman –lo siento, guapetón, necesito tus tragos- con su pata le propinó un puñetazo al mentón dejándolo inconsciente –oops… creo que me pasé, bueno no lo recordará de todas formas- [/I] tomó la botella con la mayor graduación de alcohol de todas mientras tomaba la forma de un dragón de commodo de 2 metros de largo y se dirigió hacia un enchufe que se ubicaba detrás de la gran fuente donde varias parejas se encontraban… haciendo lo suyo… – Tres hombre y una mujer… ¿eso es legal?... en fín, lo lamento muchachos, pero la fiesta se acabó- lanzó con fuerza la botella contra el enchufe rompiendo el envase en mil pedazos. La mezcla de alcohol y chispas desata un pequeño incendio lo suficientemente fuerte como para activar los detectores de humo y hacer que la muchedumbre empiece a huir – i’m singing in the rain~ - se pone bajo la sombrilla de adorno que traían algunos tragos agarrando esta solo con la punta de sus dedos, corre hasta el baño donde se encontraba Shiryuu tirado en el suelo intentando recuperarse –no era necesario tanto escándalo- el muchacho se levanta, sus ojos habían regresado a la normalidad –gracias, pero ahora debo disculparme con maggy…-  sale del baño completamente recuperado buscando a la fémina
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