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¿Estas preparado para escribir tu propia historia en el Instituto Takemori? Adéntrate en el mundo mágico de Éadrom en donde casi todo es posible. Convive junto a otros seres sobrenaturales y humanos. Comprueba si es posible que ambas especies vivan en paz y armonía. Diseña tus propias aventuras, persigue los objetivos que te trajeron hasta aquí y por sobre todo pásatelo en grande! Estas a un paso de formar parte de esta gran historia! Adelante!
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This is only a chance encounter, right? [Priv. Cambria]

Mensaje por Aleister D. Hamilton el Jue Mayo 31, 2018 10:27 pm

" Caso de triple homicidio sin resolver: La policía no tiene indicio alguno."

" Doble homicidio en el teatro del centro: ¿Hay correlación con el triple crímen?"


" El asesino sonriente vuelve a atacar. Ya son seis los homicidios confirmados."


" ¿ Es realmente capaz la policía de resolver el caso del asesino sonriente? "

Que farol. Pensó Aleister mientras observaba el rejunte de titulares publicados en el periódico en los últimos dos meses. Esos cuatro titulares se encontraban desparramados encima de aquella rudimentaria mesa que cumplía la función de su sala de estar. Su departamento no es que fuera mucho mas que una cama de gran tamaño, una mesa y dos o tres sillas, además de una cocina que nunca usaba. Sus manos ahora se encontraban tocando una melodía fantasmal, sin medios para hacer que el instrumento tuviera voz.
El caso que la policía parecía no poder resolver había cautivado el interés de Aleister por varios motivos. El primero de ellos resultó ser que no le resultó demasiado complicado el discernir la calidad del trabajo del asesino. No dejaba rastros, nada de ADN, nada de huellas. Nada que la policía pudiera utilizar de acuerdo con su libro de reglas. Pero el elemental comprendió casi al instante lo que estaba haciendo. Quizás por tratarse de una mente retorcida viendo el accionar de otra en pleno centro del escenario. Pero supo dos cosas.

- Le está hablando a alguien. Quiere que ese alguien lo vea. Al mismo tiempo que se burla de la policía. - Dijo, mientras tomaba la varilla de su violín y hacía sonar dos notas, como si una cuenta estuviera iniciando. - La pregunta no es el por qué. Sino a quién quiere llegarle. - Dijo sonriente mientras cerraba los ojos y sus dedos se movían casi que por impulso. - Y ese condenado símbolo que deja...ese es el mensaje. - Dijo canturreando mientras la oda se acercaba cada vez mas. Cuando esta se hizo presente, Aleister se detuvo en seco. Mirando sonriente aquellos trozos de papel. - Y yo responderé a lo que sea que estés diciendo, Sr. Sonriente.

_______________________


- Es ahí, no sé que mierda quieres que te diga...¡Estás enfermo! - La quebrada voz de aquél hechicero llenó aquél sótano de mala muerte. Se encontraba atado a una silla. Pero aquello que lo retenían no eran sogas ni cadenas. Sino algo mucho mas complicado de romper o deshacer. Muchos magos necesitan demasiado las manos para poder defenderse. Y aquél hechicero en particular, era conocido por su maestría en el uso de la magia arcana. Siendo su estilo reconocido por lo gesticulado que era. ¿Como llevar todo listo cuando la misma oscuridad te devora en la noche? - Ya te dije lo que quieres saber, ahora déjame. ¡Largo, monstruo!

- ¿ Monstruo yo? Pero si yo no te he hecho nada. ¿ Que acaso tengo sangre encima? ¿ Que acaso tu y yo hemos peleado? - Preguntó alzando los hombros una y otra vez. Caminando en círculos alrededor de aquella silla. Al momento que volvió a encontrarse de frente con aquél hechicero maltrecho, pudo sentir como la carne se rompía. Como las ataduras oscuras iban desgarrando la carne del hechicero lentamente. - Me iré, claro que sí. Te agradezco mucho el dato. ¿ No se lo cuentes a nadie, sí? - Le guiñó un ojo y en un abrir y cerrar de ojos, la oscuridad lo engulló por completo.

Los gritos del mago no cesaron de inundar ese sótano por incontables horas.

___________________________

Una dirección. El asesino sonriente dejaba el mismo símbolo en todas sus escenas del crimen. En todas y cada una dejaba una sonrisa desdibujada. Material no identificable por análisis convencionales. Aleister dedujo correctamente que se trataba de un mensaje cargado de energía sobrenatural. Y el asesino sonriente era demasiado hábil como para no dejar un mensaje en dicha energía. Todo lo que hizo falta para el elemental oscuro, fue encontrar una persona capaz de interpretar el mensaje por él. ¿ Que era lo que había que esperar allí?

¿Acaso así habían caído las demás víctimas? Entonces no se podía imaginar hace cuanto la carnicería del asesino sonriente se venía sucediendo. Quería ver a ese asesino fanfarrón.

Quería verlo. Y corroborar si sus sospechas eran acertadas.
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Re: This is only a chance encounter, right? [Priv. Cambria]

Mensaje por Cambria Kinsleigh el Lun Jun 11, 2018 4:27 pm

La penumbra nocturna envolvía la escalofriante escena de crimen, el cadáver del adolescente yacía en el suelo y su marco parecía estar intacto, si uno ignoraba la pierna contorsionada en un ángulo extraño. Una sonrisa extraña se encontraba dibujada en la pared que enfrentaba al cuerpo sin vida, pero si uno la observaba por mucho tiempo terminaba sintiendo un mal estar general, como si un depredador estuviera acechando desde las sombras.
La rubia primero observó a la victima, chasqueando con la lengua al ver aquella expresión de dolor en su rostro. La rodilla de su pierna había sido doblada hacia fuera, en un ángulo de 360 grados. Lo único que mantenía el miembro unido al cuerpo era el tejido epidérmico. De la boca del muchacho también salía más sangre, Cambria apenas la abrió un poco para darse cuenta de que se había seccionado la lengua con los dientes, un dolor terrible previo a la muerte. Pero la prueba más incriminadora eran las pequeñas incisiones sobre la arteria carótida, el asesino se estaba alimentando de la sangre del muchacho. A pesar de eso, Cambria no se sentía satisfecha con sus apreciaciones, generalmente los cuerpos de las victimas decían bastante, pero lo que este adolescente le decía no eran más que incoherencias.
Suspiró mientras se levantaba y caminó hasta la sonrisa macabra que estaba pintada en la pared. La apreció durante un instante, estudiando los trazos con cuidado y manteniéndose alerta. Sin duda alguna había un intento de magia allí, un tipo de mensaje que solo aquellos adeptos en lo arcano podrían descifrar. Sin meditarlo mucho, quitó el guante de su diestra y se mordió el índice, para luego pintar con su sangre un pentagrama de ocho puntas envuelto en el Uróboros.
El dibujó emitió un brillo rojo, el típico color con el brillaba la magia de ella. Luego de unos segundos6 supo porque le perturbaba, la sonrisa parecía vibrar sobre la pared y aquello creaba un sonido casi imperceptible. Era como escuchar una frecuencia de radio extraña, sus oídos humanos no podían identificar aquellas ondas sonoras. Sin pensarlo dos veces materializó el yelmo sobre sus hombros y escuchó con atención, sonrió orgullosa. Ya no podía escaparse.

Los pocos que se dieran el lujo de decir que conocían a "Cambria Kinsleigh" sabrían porque estaba dispuesta a salir en el frío de la noche a dar caza a uno de esos "mestizos asquerosos", no era que ella sintiera una obligación como ciudadana. Aquello lo había descartado hacía unos días. No, lo que mantenía viva a la rubia era el fuego de la batalla, ya no tenía el orgullo de su familia sobre su espalda, ni la obligación de la realeza que guiara su espada, ahora era libre de hacer lo que quisiera. ¿Y qué ciudad mejor que Éadrom para eso? Las calles estaban plagadas de monstruos vistiendo pieles de oveja.
Saltó del techo de un edificio al siguiente y con una brutal fuerza lanzó su espada hacia abajo. Esta se clavó contra la pared de una construcción y la rubia aterrizó sobre el mango de esta, quedando parada en el lugar y desde aquella altura podía apreciar gran parte del edificio. Apoyó las yemas de sus dedos sobre la pared y estos también brillaron, haciendo que las moléculas que constituían aquella estructura comenzaran a vibrar. Todo lo que no perteneciera a organismos orgánicos vibraría un poco y así era como pensaba identificar donde estaba su presa. Era hora de que el asesino supiera lo que se siente ser acechado.
Una vez lo supo se dejó caer y se sostuvo de su espada con la diestra, se balanceó de adelante hacia atrás y quitó la espada de su lugar. Se vio impulsada hacia delante y bastó cambiar el cemento del suelo con una superficie más blanda para poder aterrizar sin lastimarse, ya estaba infiltrada y estaba más que segura de que el asesino de la sonrisa estaba consciente de su presencia. Al erguirse notó un pequeño grupo de personas a su alrededor, entre las sombras que rodeaban el lugar. Frente a ella habían 3 personas que lloraban y gemían, detrás de ellas una que ni siquiera respiraba.
Cambria alzó su espada, apuntando a la cuarta. Su semblante reflejaba su enojo.
Mestizo estúpido. —Escupió las palabras—. Esta ciudad y sus habitantes están momentáneamente bajo mi protección y bajo mi honor de caballero, juro que esta noche bañaré mi plata de rojo con tus asquerosas entrañas.
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Re: This is only a chance encounter, right? [Priv. Cambria]

Mensaje por Aleister D. Hamilton el Miér Jun 13, 2018 9:57 pm

>>Perspectiva de Aleister Damian Hamilton<<


¿Llegaría a tiempo? Era difícil definir una respuesta para ese tipo de pregunta. Hasta él debía de admitirlo. Pero lo que era aún mas complicado de definir era lo que él realmente deseaba obtener aquél día. Por un lado sentía ansias de develar quién o qué era el asesino sonriente. Sus motivaciones para llevar sus "obras" al ojo público de aquella forma. El por qué de dejar esa señal detrás de él para que otros seres pudieran perseguirlo. Pero por otro lado deseaba llegar tarde. Deseaba llegar y que algún pobre infeliz hubiera llegado antes que él. Ver al asesino huyendo de la escena, discernir el método mediante el cual torturaba a sus víctimas. Algo mas interesante que arruinar el tercer acto cuando recién estaba iniciando el primero. Ambas opciones le atraían en demasía. Pero si algo debía admitir, era que su siempre hedonista corazón lo inclinaba mucho mas hacia la segunda opción.

Sólo faltaba un salto de sombras mas. Aleister ingresó al mundo de la sombras una última vez.

Lo que se iba a encontrar, sin duda alguna que lo sorprendería en demasía. Puesto que era la tercera e inesperada opción.

________________________________

>>Perspectiva del asesino Sonriente <<


Decir que era malo en lo que hacía era falaz hasta en la propia raíz semántica de la oración. No, en absoluto que lo era. Llevaba demasiado tiempo sobre la tierra como para no haber aprendido una cosa o dos. Y el método mas sencillo que había podido encontrar, y a la vez el mas efectivo, era hacer un escándalo público. Hasta un nombre le habían puesto. Era hasta hilarante para él. El asesino sonriente le decían. Una manufactura mas de los medios amarillistas. Y él no hizo mas que adentrarse de lleno en ese personaje estúpido que le habían construido encima. Había re-definido su modus operandi para que encajara perfectamente a lo que decían los medios. Dejaba sin alternativa alguna a los oficiales de la policía mientras no hacía mas que atraer a sus futuras víctimas hacia la escena del crimen.

No era estúpido. Sabía muy bien que todo aquél que supiera interpretar su mensaje era un ser hábil de por sí. Pero ese era el punto en sí mismo. Él no los asesinaba por una especie de odio o rencor. Los asesinaba simplemente por que podía y el hecho de hacerlo lo beneficiaba en demasía. Extraer el alma de aquellos que perecían ante él era todo el regocijo que precisaba. Todo el sustento que necesitaba. Y toda la motivación que aspiraba tener para seguir sobre ese camino. Y si algo debía admitir, no estaba para nada descontento con el ejemplar que ahora se postraba ante él. Hasta había tenido la osadía de llamarlo mestizo. ¿Mestizo él? ¿Que acaso se creía una suerte de super heroína? Ya probaba ser mas interesante que los últimos tres cazadores a los que había matado. No es que fueran mucho, pero algo era algo. Observó a la mujer y miró de reojo a los otros dos infelices. Las manos las tenían clavadas a una pared, de las mismas brotaba sangre a borbotones. Él suspiró con diversión y salió de las sombras, revelándose a su mas reciente invitada.

- Que osadía la que llevas encima al llamarme mestizo, niñata. - La sonrisa en su rostro se hizo incluso mas notoria. El rostro de aquél hombre esbelto, el cual llevaba un atuendo simple en el cual predominaba principalmente el color negro, se desdibujó en una carcajada. - Una caballero en los tiempos de la información virtual. Algo pasado de moda tu estereotipo, querida, pero debo decir que sólo con verte puedo notar que prometes mas que estos 3 imbéciles. ¿Eres una hechicera o algo por el estilo, no es así? - Le preguntó mientras observaba con algo de detenimiento la espada que blandía. Lo mismo hizo con el resto del atuendo de la mujer sin nombre. - Si esta ciudad está bajo tu protección, entonces..."haz" algo, caballero.

Le dijo con un tono visiblemente sarcástico. Mas allá de que el velo de la noche los había envuelto hacía un par de horas ya, aún quedaba mucha gente en el parque de diversiones. Un hecho que él supo utilizar a su propio beneficio al emboscar a los primeros tres cazadores. Le quedaba mas de una docena de trampas. Y la soldado de la justicia parecía pronta a caer en mas de una.

___________________________________________

>>>Perspectiva de Aleister Damian Hamilton<<<


- Por lo visto llegué en el mejor momento de la película. - El elemental se encontraba dentro del mundo de las sombras. No había precisado salir aún, cuando la presentación de aquella mujer lo había frenado. - Tal parece que quizás ni siquiera me podré presentar.

Bufó para sí mismo. Falsamente decepcionado. Estaba sorprendido. Y eso hacía todo mucho mas interesante.
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Re: This is only a chance encounter, right? [Priv. Cambria]

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