image
NORMAS
image
EVENTOS
image
PREMIOS
image
STAFF DE ITR




















Instituto
Takemori
¡BIENVENIDO A A ÉADROM!

¿Estas preparado para escribir tu propia historia en el Instituto Takemori? Adéntrate en el mundo mágico de Éadrom en donde casi todo es posible. Convive junto a otros seres sobrenaturales y humanos. Comprueba si es posible que ambas especies vivan en paz y armonía. Diseña tus propias aventuras, persigue los objetivos que te trajeron hasta aquí y por sobre todo pásatelo en grande! Estas a un paso de formar parte de esta gran historia! Adelante!
¡Felicidades por los 7 años!




















Últimos
temas
¡LA ACTIVIDAD DE
NUESTRA COMUNIDAD!
Últimos temas




















¡Vota por
nosotros!
¡APOYA A NUESTRA COMUNIDAD!



Shiki Topsite!












HAPPY BIRTHDAY
Hana Iwafune
¡TE DESEA TAKEMORI!
¡Y hoy inauguramos este hermoso espacio para los beios cumpleaños del mes! ¡Perdonen nuestra tardanza en volver! Pero aquí estamos para poder celebrar junto a nuestra Hanita, también conocida como Trinity su cumpleaños (un pelín atrasadito, perdón uwu). ¡Y es que esto es un momento especial! Porque ella es un usuario que siempre ha estado con nosotros desde hace muchos añitos, apoyándonos y ayudándonos un montón. ¡Siempre está allí para todos! Es que es un amor de persona y una excelente moderadora de eventos. Personalmente, les queremos desear un maravilloso cumpleaños a nuestra hermosa Trini Porque la amamos mucho en el staff. ¡Y no se queda corta! Que también es muy querida por los usuarios mismos, por supuesto que si. Así que muy feliz cumpleaños.
¡Y te tenemos un regalito!



Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Tema Privado Tragedia en el cuarto del pobre diablo [Priv.Ariel]

Mensaje por Vane el Sáb Mayo 26, 2018 8:22 pm

Una mañana fría de cielo nublado daba la bienvenida a la ciudad de Éadrom.

La falta de vehículos por las calles se debía al día en que nos encontrábamos: Domingo, 07:30 de la mañana.
En el corazón de la ciudad, se alza sobre el suelo una enorme edificación con motivos gótico-victorianos. Ventanas con imágenes religiosas y coloridas se extienden hasta las diferentes cornisas que marcan el comienzo del tejado, donde múltiples gárgolas de piedras vigilan los alrededores.

Sobre una de las gárgolas mencionadas, se posa una paloma pálida como la nieve. Esta se encuentra sola y perdida de su parvada. Con movimientos nerviosos la pobre ave mueve su cabeza en busca de un olor, mas solo se encuentra con un cuervo que, cayendo del cielo, le da caza y comienza a devorarla.

Vane observa desde abajo a sus cuervos, sus "sombras", acumulándose en el punto donde la naturaleza muestra su curso. Sin prestarle mayor atención, como cualquiera que convive con los fallecidos, simplemente metió sus frías manos en los bolsillos, y emprendió camino hasta la entrada principal de la Iglesia.

____________________o____________________

Allí fui recibido por un inspector común y corriente, a la vista asombrada de párrocos asustados.

-Llegó temprano, ¿no había tráfico? -dice el policía, sabiendo que puedo volar.
-Lo siento, inspector. No quisiera seguir bromas cuando estamos en una situación de homicidio...
-¡Jaja!, a veces ameniza un poco el ambiente. Debemos trabajar, después de todo.
-¿Y bien, está lista la escena?
-Aun no, los médicos forenses están aislando el lugar, pero puedes interrogar a los testigos...
-No es necesario, dejaré ese trabajo en sus manos, inspector. Por lo que tengo entendido, solo tenemos un testigo, y es la monja que descubrió al cadáver en su habitación, ¿verdad?
-Correcto.
-Bien, dejaré la toma de testimonios en sus manos, prefiero dar una vuelta al edificio. Llámeme cuando esté listo.
-¿Estás seguro, Vane?
-Esta iglesia es enorme, más me vale escabullirme por cada centímetro si quiero hallar una pista.

Tras estas palabras, caminé con decisión hasta un pasillo protegido por una enorme puerta doble. Termino de entrar cuando cierro la puerta, cerrando toda visión que tuvieran los demás hacia mi.
Entonces, comencé un monólogo que nadie debía escuchar...

-En esta iglesia donde reina la paz, un párroco ha caído en su propia habitación...
Un cuarto cerrado por dentro con llave, donde, sin duda alguna, se cometió un terrible asesinato...


Llevando los dedos de mi mano derecha hasta la frente, y poniendo mi cuerpo de frente a una enorme ventana, pronuncié palabras en un tono aun más dramático.

-Sí...en este hogar santo, es necesario un héroe que pueda salvar el alma de un pobre pastor, víctima de de la codicia del ser humano...y ese héroe soy yo...
Porque soy el vigilante de la noche...
La sombra de los cielos...
La espada de la verdad...
Y el vocero de los muertos...


Finalicé mi discurso innecesariamente ostentoso volteando para dar la espalda a la blanca ventana a la par que extendía los brazos de lado a lado.

-¡¡Descuiden, ciudadanos!!
¡¡Témanme, villanos!!
¡¡¡El héroe de los muertos ha llegado!!!


Llevé mis manos hasta mis caderas y reí mirando al cielo como si desafiara a algo más grande.

-¡¡¡Dwaaaaaaaaajajajajajaja!!! ¡¡¡DWAAAAAAAAAAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAAAAAAA...!!!

Mis últimas carcajas fueron adornadas por un rayo muy a lo lejos, anunciando una tormenta, y el eco del discurso que, supuestamente, nadie escuchó.

-Bien, bien, debo investigar este sitio a fondo antes de ver la escena... ¡hora de investigar!


Última edición por Vane el Vie Jun 08, 2018 12:59 pm, editado 1 vez


Pienso | Hablo | Actúo
avatar
Edad : 23 Dromes : 13321
Reputación : 1
Mensajes : 46
Ver perfil de usuario
Vane
VAMPIROS

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: Tragedia en el cuarto del pobre diablo [Priv.Ariel]

Mensaje por Invitado el Dom Mayo 27, 2018 12:21 am

-Todo estará bien Hermana Aurora, se lo prometo.

Consolaba con honestidad mientras envolvía las envejecidas manos de su casi madre entre las propias, jóvenes, de largos dedos blancos y limpias uñas cortas que daban la imagen de ser incapaces de causar algún daño ni siquiera por error. Ambas siluetas eran iluminadas por la vencida luz de un sol que intentaba trasmitirles calidad frente a la desdicha, pero las abultadas nubes no se lo permitían, ellas sabían que era tiempo de llorar ante la terrible profanación perpetrada en uno de los muchos hogares de Dios. La mujer mayor se mostraba afligida, y no era para menos, ver como las lágrimas sobrepasaban las arrugas en su rostro lograba que el corazón de la menor se sintiera estrujado, pero no podía hacer nada más que continuar trasmitiéndole serenidad viendo, en momentos como estos, su incapacidad para trasmitir incertidumbre como una gran ventaja. Continuaba prometiendo, por más horrible que resultará este percance no podía permitirse perder la esperanza en la ciudad de la luz.

Salió de la habitación de veterana mujer con la cabeza en alto, cerró la puerta tras de si con cuidado de no hacer mucho ruido antes de, finalmente, comenzar a alejarse por los pasillos. La Hermana no se encontraba en condiciones de ir abajo por más que la policía hubiera dejado bastante en claro que cualquier testimonió era importante, su deber ahora era pedirles amablemente que fueran a la habitación de la señora a preguntarle lo que sea allí, temía por la salud de ella por más que su rostro se mostrará imperturbable tanto a la situación como al lúgubre ambiente que se descubría por los enormes ventanales de la estructura. No supo muchos detalles de lo sucedido más allá de que habían asesinado a alguien dentro de uno de los cuartos perteneciente a una de las muchas monjas que vivían en el lugar, fue una horrible manera de iniciar su jornada, lo primero que atino a hacer fue correr donde Aurora e intentar que esto no hiciera mella más de lo necesario en su persona.

Sus pasos generaban eco en los pulcros pasillos, su corto cabello se balanceaba ante sus movimientos al caminar, su violácea mirada reflejaba todo aquello que estuviera en su camino dotándolo de un brillo propio. Surcaban muchas cosas en su cabeza, desde preguntarse la motivación que empujaría a otra persona a realizar tal barbarie, hasta hacerse a la idea de que existían posibilidades de que el siniestro pudiera repetirse, sentía el temor, pero no lograba trasmitirlo. La vulnerabilidad en hechos como estos, desearía poder descargarla en alguien, y mientras pensaba en aquello una voz masculina se adueñaba de la acústica de la iglesia, aceleró el paso ante la idea de que pudiera estar ocurriendo lo innombrable, debía hacer lo posible para evitar un nuevo hecho como ese. Pero solo se encontró con un joven hombre hablando y riendo a solas.

Se detuvo en el momento adecuado para que la distancia entre ambos fuera bastante cómoda. Ariel podía expresar felicidad, desconcierto o simplemente neutralidad, en este momento la segunda de esas tres opciones se materializaba en las delicadas facciones de su adolescente rostro de perfil un tanto aniñado. No supo que decir, solo se había quedado allí con las manos apoyadas sobre su pecho y un pie ubicado un paso atrás, como si estuviera preparada para darse media vuelta fingiendo que no fue testigo de nada, pero no podía mentir, eso era pecado, y ya se había perpetrado uno demasiado importante entre las santas paredes.

-Buenos días.-Acabo por hablarle al contrario mientras terminaba por regalarle una cordial sonrisa al dueño de melena azabache, quizás estaba haciendo un espectáculo en el sitio menos indicado bajo las circunstancias no muy idóneas, pero eso no quería decir que no mereciera un trato cálido de su parte.- ¿Héroe? ¿Así debería dirigirme a usted?-Pregunto un tanto en broma y otro en serio, se notó que casi dio un respingo en su lugar cuando un trueno impuso presencia pero intento en lo posible ignorarlo debido a la tarea que se había encomendado cumplir acomode lugar. La pequeña se encontraba vistiendo el vestuario obligatorio para los coristas, pues se suponía que iba a asistir a la misa bajo esa calidad de presencia, pero no es necesario decir que se domingo la cita con Dios se vio obligada a cancelarse.- Quizás debería reprenderlo y decirle que no es el sitio para gritar de esa manera.-inició mientras se encogía de hombros desviando la mirada, parecía que se sentía pequeña.- Pero, sinceramente, no puedo negar que es agradable ver ese tipo de humor en una situación como está, bajo un cielo tan gris y deprimente como el de ahora.-Pareciera que iba a fruncir el entrecejo pero solo termino por elevar su rostro en dirección al otro.- Lo siento, estoy divagando un poco, es que simplemente esta mañana no ha sido la mejor de todas…
avatar
InvitadoInvitado

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: Tragedia en el cuarto del pobre diablo [Priv.Ariel]

Mensaje por Vane el Dom Mayo 27, 2018 1:07 pm

Terminado mi discurso, vuelvo en mí nuevamente. Esas palabras suelen darme valentía ante situaciones atemorizantes, las he memorizado desde mi infancia hasta convertirlas en un ritual para cada caso policial. No obstante, no siempre quería ser visto por alguien más, dada la tensión de un homicidio con respecto a los cercanos a la víctima. Para mi sorpresa, me percato de la presencia de alguien cercano.

"Buenos días", es el saludo que recibo. Una voz silenciosa acarreando una calma particular me hizo girar hasta su dueño, que no era sino lo que identifiqué como una joven mujer, probablemente parte del coro eclesiástico. Ella preguntó si debía llamarme "héroe". Admito que ganas de afirmarlo no me faltaban, mas no era correcto no ser llamado por mi nombre.

Las palabras de la joven eran poéticas. Por su actitud, se denotaba el tiempo que vivía en atuendos de Dios. La manera extraña en que conversaba, junto a sus últimas palabras, me hicieron entender que estaba consternada por lo ocurrido.

Mi primer reacción fue la de dar un brinco, sentí el calor en mis mejillas por un momento, el cual se extendió al fijarme en lo dulce de su mirada, la postura que en se paraba...mi debilidad ante lo tierno no me permite actuar con autoridad ante ella, menos aun sumando la naturaleza de nuestro primer encuentro. De modo que simplemente llevo mi mano derecha detrás de mi cuello avergonzado, y converso con naturalidad.

-O-oh, lo siento, no creí que me verían...
Lo que viste, bueno...digamos que fue un ritual...que...que nunca ocurrió, ¿de acuerdo?
-sugiero inclinando la cabeza, para luego continuar-Y, claro...no la culpo por divagar, hermana.

Con esas palabras procedí a cambiar mi postura, mis manos se agarraron tras mi espalda a la vez que me balanceaba en un caminar un tanto cómico, me acerqué a la muchacha mirándola de costado como animal acechando a su presa. Intento observar, intento deducir, pero no obtengo nada. No comprendo qué es lo que veo...como si su forma física no importara, aquellas observaciones que suelo realizar con facilidad se me dificultan hasta quedar en la nada. Procedo, entonces, a excavar por información de una manera más directa.

-Bueno, supongo que debería presentarme mejor...
Mi nombre es Vane van Helsing, soy el encargado de resolver la tragedia acontecida el día de hoy...aunque claro está usted ya se enteró...
Si no le importuna mi falta de tacto... ¿Podría darme su nombre?
Además, de tener tiempo, quisiera saber si me puede enseñar los alrededores de este lugar...
Tengo que esperar a que los forenses terminen su trabajo de aislamiento, mas no quisiera perder el tiempo.


Mi habla era suave pero rápida. Incliné un poco las rodillas y el cuello al lado contrario, esperando la ayuda de la señorita rodeada por una extraña atmósfera de infinito misterio.


Pienso | Hablo | Actúo
avatar
Edad : 23 Dromes : 13321
Reputación : 1
Mensajes : 46
Ver perfil de usuario
Vane
VAMPIROS

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: Tragedia en el cuarto del pobre diablo [Priv.Ariel]

Mensaje por Invitado el Jue Mayo 31, 2018 8:24 am

Las figuras de poder tendían a intimidarla con bastante facilidad. Generalmente siempre era vista desde arriba recibiendo en el reflejo de los espejos contrarios un aspecto duro, ensombrecido ante la sobriedad de deberes cuyas responsabilidades iban más allá de lo que una chiquilla como ella pudiera imaginar, los policías formaban parte de ese grupo desde aquel momento en el que la inocencia de su principio de adolescencia fue arrebatada ante las garras de un malentendido que desfragmento su alma en muchos pedazos. Generalmente esos hombres y mujeres desean respuestas rápidas ante la presión de un tiempo valioso en el que se pueden perder pistas, testigos, entre más frescas fueran las pruebas recogidas más probabilidades existían de poder dar con el culpable, pero muchas veces los tiempos tanto de la justicia como de sus representantes podían ser muy crueles para con las víctimas, como con la hermana Aurora, su corazón no estaba hecho para estás cosas. Y quizás él de Ariel tampoco, pero no lo demostraba.

Cálida y delicada, como una muñeca de porcelana luego de ser bendecida por el don de la vida, se mostraba ante aquél hombre que tímidamente le realizó un pedido que no dudaba en cumplirle, no tenía razones para divulgar los secretos de nadie, mucho menos de alguien que logro arrebatarle una sonrisa en medio de todo este desastre ¿Sería poco profesional? Quizás podría serlo para sus colegas pero, en lo que ella respectaba, tomarse la molestia de aliviar la tensión era algo que cautivaba su persona, probablemente lo hizo sin querer pero verlo actuar de esa forma, ruborizarse, hizo que se diera cuenta que era una persona con sentimientos como ella y no una enorme pared de concreto que solo sabía exigir respuestas sobrepasando sobre las emociones de quien sea. Logro relajarse, eso se notó en la manera en la que sus hombros bajaron un poco, atino a juntar los pies aunque mantuvo las manos a la altura del pecho, jugando con sus dedos al hablar.

-No soy una hermana-Comentó sin poder evitar soltar una sonrisa que permitió que se asomará un atisbo de sus pequeñas perlas blancas, la sola idea de imaginarse con el hábito de las monjas le provocaba algo de nervios, sabía todo lo que exigía llegar a portar tal uniforme, no se creía capaz de soportar semejante peso sobre sus huesudos hombros, a penas y parecía que podía con la ropa que traía puesta.-Ariel Santana, formo parte del coro-Respondió mientras desviaba la violácea mirada hacía la ventana que, abierta a un lado de ellos, se veía como un silente testigo tanto de la charla como del clima que parecía insistir en recordarle que alguien había muerto, sintió un pequeño dolor que le recordaba que no debería mostrase así, tan afable, debía de estar triste pero tampoco expresaba eso.- Antes quiero pedirle un favor.-Acorto la distancia con el desconocido empujada por su responsabilidad, no podía olvidarse de su razón para merodear los largos pasillos de la iglesia.- ¿Podría decirle a sus colegas que le permita a la hermana Aurora prestar su testimonio desde su habitación? Ella es una señora mayor, me preocupa un poco que sus compañeros pudieran ponerla más nerviosa de lo que ya se siente.-En los pequeños y brillosos fragmentos de su alma se notaba la sincera preocupación en las palabras que, como tenues caricias, llegaban a los oídos ajenos en la forma de un descanso a todo el escándalo que la ciudad pudiera provocar, parecía que en cada rincón de su persona guardaba la paz del campo de dónde provino.
avatar
InvitadoInvitado

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: Tragedia en el cuarto del pobre diablo [Priv.Ariel]

Mensaje por Vane el Jue Mayo 31, 2018 9:53 am

La muchacha tomó una postura propia de chica inocente, procedió a responder sonriente ante mi incorrecta asunción, con lo cual me queda un poco más claro el rol que tiene en este templo profanado. "Ariel" es su nombre, y tenía un favor que pedir a cambio de ayudarme con mi recorrido.

Considerando que la primera impresión de ella hacia mi fue una incógnita en todas mis observaciones, empezar a entender su posición y sus buenas intenciones relajó un poco el silente manojo de nervios que intenté reprimir con anterioridad. La joven corista expresó su preocupación respecto a la toma de testimonios para con una tal "hermana Aurora", claramente una monja de edad avanzada y quien habia sido seriamente afectada por esta situación.

-¿Entonces, yo te hago un favor y tú me lo devuelves, eh? -respondí en tono juguetón, para proseguir con una correcta contestación - ¡Por supuesto!, no soy un creyente de que los favores se deban hacer sin esperar algo a cambio, pues siento que pierden fuerza hasta volverse banales. Podríamos ir de inmediato, si te apetece, Ariel-san.-Terminé con una sonrisa de ojos cerrados con labios apretados, usar el nombre de las personas siempre servía para mentener la atención.

-De acuerdo a lo que dices, la hermana Aurora debe ser una veterana en este lugar... ¿Tiene algún rango particularmente alto? Tal vez eso me ayude a conocer un par de detalles sobre la vida alrededor de la víctima...Además, considerando que vienes con ella en mente, creo que el camino es por donde viniste, ¿verdad?-A la pregunta muevo la mirada en dirección al lugar de donde la joven debió salir.-Vamos, entonces. Sigo tus pasos.

Camino rumbo a nuestro destino, mi teléfono suena de manera particular. "¡El deber llama!", la voz naciendo del aparato es la mia. Un poco apenado e irritado porque suelo tener tonos de alerta vergonzosos, veo la pantalla para encontrarme con que se ha identificado a la víctima.
Era mi deber preguntar a la muchacha información respecto a la víctima, no obstante, esto siempre resultaba difícil. A mi punto de vista, el entorno de la víctima tiende a sufrir más que la misma.
Ante tal problema, utilicé aquello que aprendí con mi familia. Me acerqué a Ariel a una distancia a medida de su temperamento, el cual consideré como calmo y melancólico, e intenté reducir el volumen de mis palabras hasta que fueran casi susurros a los cuales debías prestar tremenda atención para entender.

-Ariel-san, lamento mucho tener que preguntar esto, pero...
¿Conoces a un tal Giovanni Pascal...?


Guardo mi teléfono dentro de mi abrigo, acto seguido veo a la joven a los ojos con expresión preocupada. Lo duro de ser detective es que buscamos una solución a la muerte, en tanto los cercanos solo necesitan un enorme apoyo emocional. Siendo sinceros, no hay una forma correcta de anunciar a un muerto. Ni para los médicos, ni para nosotros. Nunca la habrá.

Música ambiental:

En el entretanto...en una habitación oscura...


Un hombre flácido y tembloroso busca una respuesta entre cientos de libros de demonología.
Exorcismos, rituales, una de estas cosas sería la solución a lo que aconteció en este fatídico día...
O eso era lo que el necio pensaba.
Un truco de ilusionismo luce como un acto milagroso a los ojos del ignorante.

-"Es mi culpa... ¡es mi culpa...!
Es porque su hermana murió y yo le dije que la invocara...
¡Todo es mi culpa!
¡El demonio creó un asesinato imposible solo para mostrarme que él lo hizo!
Viene por mi... ¡Viene por mi ahora...!"


Pienso | Hablo | Actúo
avatar
Edad : 23 Dromes : 13321
Reputación : 1
Mensajes : 46
Ver perfil de usuario
Vane
VAMPIROS

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: Tragedia en el cuarto del pobre diablo [Priv.Ariel]

Mensaje por Invitado el Jue Mayo 31, 2018 9:58 pm

Caminaba con pasos pequeños y controlados, como si pidiera permiso a las baldosas para que las pisara ante cada nuevo movimiento. Las palabras del contrario le trajeron tranquilidad, incluso si avecinaban preguntas incomodas que podrían generarle dolor sentía que estaban bien si provenían de alguien que emanará tan buena energía como el otro al que guiaba a la habitación de la Hermana. Intentaba demostrar que le estaba prestando atención pues, claramente, no quería pasar como una persona maleducada pero la realidad era otra, estaba perdida en un mundo distante al presente envuelta en sensaciones que ensombrecían su semblante en la realidad frente a los espejos de esa tan triste ilusión.- Sí, es mayor.-Inició mientras se obligaba a alzar el mentón al caminar, sentía que era su deber mostrarse lo más completa que pudiera.- Pero llegamos aquí hace menos de una semana, venimos del campo.-Ante la última frase de su oración una melancólica sonrisa se dibujó en sus finos labios- Por eso la entiendo tanto. Allá todo es tan tranquilo, el verde llega más allá de lo que puedes ver, las estrellas son diferentes, todos se conocen entre sí y…-Cuando se dio cuenta que se estaba perdiendo en recuerdos que ahora mismo no significaban nada intento calmarse soltando un suspiro desganado.

Guardo un prudente silencio mientras ella guiaba al azabache hacía el delicado destino final, nuevamente fue el producto de una actitud imprudente del ajeno-aunque debía reconocer que esta vez no era del todo su culpa-lo que logró que volteará a verle ante la sorpresa que le había generado tal ruido escapándose por los parlantes de su celular. Con vergüenza se llevó tres largos, fríos y delgados dedos blancos a los labios en un burdo intento de cubrir la tenue sonrisa que se le escapaba, podía jurarse que a esta le faltaba poco para escapar una risa infantil, digna de un niño luego de hacer una travesura o burlándose de un amigo sin el mínimo ápice de malicia. Pero, tal y como sucedió con la lluvia de la ventana, la realidad la arrastro a los hechos logrando que nuevamente su rostro perdiera iluminación.- No lo conocí demasiado, cuando llegamos las otras hermanas nos dijeron que llevaba tiempo algo alejado del resto.-Contesto mientras se detenía, se sentía algo incomoda ahora mismo pero si se trataba de la policía hablar de los rumores no era algo malo ¿Cierto? Se llevó la mano derecha al hombro izquierdo mientras desviaba la mirada al suelo.- Lo único que sé es que pasaba demasiado tiempo en su habitación. Se supone que era un hombre alegre, amable, adoraba cuidar el jardín y ayudar a las hermanas a cocinar pero de la nada eso cambio…

Escucho un grito que busco ser desgarrador pero se notaba que no existía vitalidad suficiente en la dueña de este. Los espejos violáceos de la muchacha inmediatamente, cual animal en alerta de cada pequeño crujido de un depredador, se quedó fija al frente hacía el final de un pasillo que tranquilamente podía ser interminable. No hablo más, no podía, no tenía tiempo, la agitada respiración la obligaba a jadear como lo haría un cachorro en abandonado en medio de una carretera ardiente. Corría, sus largas piernas cortaban el aire a la par que el ambiente se le deformaba en una película de terror donde la cámara no hacía más que temblar a la par de la desesperación del protagonista de turno. Su rostro no expresaba terror, pero sus ojos estaban muy abierto, agradecía que la puerta no tuviera ningún tipo de seguro, al entrar solo pudo ser testigo de la hermana arrinconada sobre la superficie de la cama hecha una pelotita temblorosa cuya amarronada mirada señalaba al culpable de su desdicha, cuando se volteó solo noto un bulto negro perderse entre la destrozada ventana del cuarto.
avatar
InvitadoInvitado

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: Tragedia en el cuarto del pobre diablo [Priv.Ariel]

Mensaje por Vane el Mar Jun 05, 2018 6:20 pm

OST:

Un sonido estremecedor.
El grito de la desesperación desgarró la garganta de una mujer cuyos latidos con suerte podían acelerar.
Su voz cayó como la esperanza en su corazón, mis pasos aceleraron a la par de los de Ariel, no tenía tiempo de pensar, la silueta en la ventana, carente de forma, desaparecía en dirección a las afueras de la iglesia. Naturalmente me abalancé hasta el marco con la intención de saltar, mi sangre bombea un calor proveniente del mismísimo infierno.

Mis manos trataron de atravesar más allá del horizonte ficticio separando la habitación de la anciana del resto del mundo, no obstante, en mis dedos se visualizó de inmediato una especie de interferencia o ruido más propio de un televisor que de la realidad.

Es imposible, no puedo atravesar la ventana. Una barrera incomprensible obstruye la existencia misma de un pasaje al exterior. Esta sensación...esta incapacidad de ir más allá de un cierto lugar...

-Lo reconozco.
Sé quién lo provca.


Sin embargo, algo está mal... "Él" ya debería estar aquí...
¿Qué es lo que falta?

Callando cualquier atismo de palabras, observo la habitación. "Él" debería venir, nos ha encerrado en esta habitación. Pero si él está cerca, debe haber un motivo...un cadáver, en alguna parte...............


SILENCIO


Eso fue todo lo que pude oír en el momento.
La anciana hermana había gritado, todos supusimos que era por el espectro. Quizá incluso estábamos en lo correcto.
No obstante, era otro el motivo por el cual la mujer temblaba sobre su cama.
Un enorme escupo de sangre roja, esparcido como pétalos de rosa, salió disparado de la hermana Aurora, hasta empapar el piso con una línea de dolor. Pálida, demacrada, arrugada y sin poder hablar, con los labios pintados de azul y sus encías faltas de dientes mostrándose en una mueca de muerte.
Muerte.
Era la muerte.
Cayó a la cama inclinándose a un lado.
Al tocar con mis dedos el pulso en sus muñecas...al escabullir mis manos entre la piel de su cuello...Lo único que pude sentir...era la muerte.

OST:

La hermana Aurora...habia muerto.
Sin heridas físicas visibles. Sin poder escupir ni una sola palabra más. Lo último que logró hacer fue estirar un dedo hacia, lo que creemos, era una silueta negra escapando por la ventana.

Está ocurriendo nuevamente.
Las paredes se tiñen de un color rojo como si los rayos del sol atravesaran una fina capa de rubí.
Tras nuestras espaldas (mía y de Ariel), una grieta propia de un cristal se abre en medio de la nada, comunicándonos con una realidad subalterna que desconocemos.
De allí emerge la demoníaca figura de un oso en blanco y negro, con la malévola risa particular.

-Upupupupupupupupu...
¡¡Esto está interesante!! ¡¿Puedo unirme?!

OST:

MONOKUMA:

Es Monokuma, la deidad del Vacío.
-¡¡Monokuma!!
-¡Holaaa~! Cuánto tiempo sin vernos, Vane. Te veo con una nueva compañera a la que quisiera unir a mi juego.
-¡¿Eh?! ¿Compañera...?
Doy vuelta mi cabeza para percatarme de que Ariel está conciente de todo...
El tiempo se detuvo en la habitación, no, en la realidad en sí.
Pero Ariel y yo no nos detuvimos. Estamos dentro del juego de Monokuma...
-¡¡Déjala fuera de esto!!
-Claro que no, muchacho... ¿Cómo podría?
 Veo que su vida está llena de datos interesantes, ¡¡tengo que malde...digo, invitarla al juicio!!
 ¿Verdad que no quieres perderte la fiesta, Ariel? -El monstruo ya conocía su nombre.
 Upupupupupu......
 ¿Sabes algo, Ariel?
 Hablar con este chico fue tu peor error.
 Todo el que se le acerca se arriesga a desaparecer...upupupupu...
 Sí, la sangre de este chico está ligada a mi existencia.
 Mi trabajo, verás...se trata de provocar pensamientos homicidas en las personas más débiles, para que luego pueda comerme las almas de los muertos.
 ¡Pero no puedo hacerlo asi sin más!
 Por ello, yo y los miembros del clan de este muchacho celebramos un Juicio Divino...
 ¡Un juicio donde podemos resolver el crimen todos juntos!
 ¡¿Genial, no?!
 Aunque, bueno...si fallan, me comeré sus almas y la de los muertos y el asesino se suicidará, y también me lo comeré.
 ¡¿Genial, no?!
 Y al acercarte a él, te has vuelto un blanco fácil de la maldición. Fuiste seleccionada por mi para participar en este Juicio Divino, y posiblemente morir, sin siquiera ir al cielo ni al infierno, ¡¡Ese tipo prácticamente te mató!!
 ¡¿Genial, no?! ¡¡¿NO?!! ¡¡¡UPUPUPUPUPUPUPUPUUUUUUUUUU~!!!
 ¿Alguna duda en general, alguno de ustedes, par de inútiles?

Las palabras de Monokuma gozaban de un sonido tierno combinado con palabras horrendamente escogidas, simulaban inocencia, pero solo incluían atrocidades. Esto es horrible...esta vez no habia motivo para que Ariel fuese escogida para el juicio...
Si no resolvemos este caso en el juicio...no solo moriré yo, sino que cuatro almas más alimentarán a Monokuma, privadas del descanso eterno...
Con una expresión de odio, presiono mis dientes, arrugo la frente, veo a Monokuma con...
-¿Desesperación? ¿Te desespera algo, chiquillo?
 Es tu segundo juicio conmigo, ¿verdad? 
 ¡Venga, va! No estés ansioso...
 ¡¡Divirtámonos al igual que la vez anterior!! ¡¡Upupupupupupu~!!


Pienso | Hablo | Actúo
avatar
Edad : 23 Dromes : 13321
Reputación : 1
Mensajes : 46
Ver perfil de usuario
Vane
VAMPIROS

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: Tragedia en el cuarto del pobre diablo [Priv.Ariel]

Mensaje por Invitado el Vie Jun 08, 2018 9:28 am

Una pequeña presencia se removía dentro de su pecho arañando con algo parecido a garras los sentimientos más desoladores de la criatura de angelical apariencia, debería mostrarse rota, desesperada, abandonada por la cordura ante este nuevo ambiente que no era más que la perfecta incubación para la absoluta desolación. Presencio, nuevamente, una muerte atroz que se reflejó ante el precioso pero indiferente brillo de sus azules ojos, la humedad debería de recorrer sus mejillas de porcelana, más dicho juego de té no pasaría bajo el agua el día de hoy, quizás ningún día de hecho, por qué se había condenado hasta el fin de sus días a ser oculta bajo el polvo del abandono de su sentir más profundo. Las circunstancias la empujaron a verse frente una criatura totalmente desconocida para ella, mostraba una apariencia inocente, portaba el timbre de voz correcto para ser engañosa, una digna careta para el diablo y sus jugarretas.

Y la bestia le hablaba, ella escuchaba sin mirar. Ahora mismo toda palabra que saliera de la boca de ambos era una valiosa información que debía atesorar en lo más racional de su temple si quería continuar existiendo en el plano terrenal que siempre le perteneció, además, debía luchar por la paz del alma de la hermana Aurora, una pobre mujer mayor que conoció el final en su cara más atroz. La encarnación de los deseos más bajos de la violencia de los pensantes parecía representarse bajo la portada más adorable, pero fatídica. Esto no era más que un juego para un juguete, una distracción para un ser aburrido de la cotidianidad de, probablemente, la eternidad. El ocio podía ser genuinamente terrible, mientras el dialogo continuaba desarrollándose entre los desgraciados desconocidos ella se mantuvo callada, inmóvil, aparentemente imperturbable por más que fuera directamente amenazada no solo su integridad física, su eternidad era algo que estaba en riesgo también, su religión la empujaba el ver que jugaban con eso como la peor de las injurias, más continuaba allí de pie con la cabeza baja como si simplemente todo este asunto la hubiera superado al punto de arrinconarla ante un shock.

Solo necesito tomar un poco de aire antes de decidir que debía alzar el mentón en lo alto, sus orbes solo servirían para ser los espejos de la determinación en este preciso momento. Se acercó al contrario para terminar posicionándose frente a este buscando que dejará de centrar su atención en ese mal ser que se regodeaba de atormentarlo, poso su mano derecha sobre el brazo del contrario mientras alzaba el rostro para verle propiamente a los ojos, sabía que debía recriminarle esta situación, tenía bastante en claro que mínimamente tenía el derecho de enojarse por verse metida en todo esto por la mera acción de hablar con una persona que sabía que traía el peligro a sus espaldas pero ahora mismo solo había dulzura en su rostro, una firme.- Te necesito aquí.-Comenzó mientras hundía sus dedos en la ropa del otro.- Toda esta información y desgracia envolverían el corazón de cualquiera en la desesperación, lo entiendo, lo siento también.-Se tomó, entonces, la confianza de alzar sus manos al rostro del hombre apoyando sus yemas de tacto de algodón sobre la piel del otro, necesitaba que le viera, que por un momento se olvidará de todo lo que los rodeaba, de la voz que se les burlaba, de la muerte que se intensificaba ante cada segundo encerrados en el juego de Monokuma.- Lo acepto, sé ahora mismo que lo único que tenemos ahora mismo es a nosotros mismos. Por eso necesito que te concentres, quiero vivir, y tú también quieres hacerlo, así que de aquí en más yo haré todo lo que sea por ti por qué en este preciso momento te entrego mi vida.

Hablaba en serio, entendía que existía la posibilidad de no poder salir de allí con vida a menos que se entregará con total seguridad al otro, era el único compañero que poseía en esta desgracia, quizás la última persona que vería en su vida, por eso debía estar más que nunca segura de despegarse de la inseguridad de una vez por todas, ahora, hasta que durará el juicio, hasta el final o la salvación, final bueno o malo era indiferente. Ahora su delicadeza contrarrestaba bien con su fuerza de voluntad, como una flor de loto creciendo entre las adversidades de un pantano o una mariposa sobrevolando un bosque luego del incendio, era ese pequeño destello de belleza que daba algo de esperanza.- En el fondo sé que no estoy lista para estás cosas.-admitió un poco avergonzada mientras soltaba al contrario, nuevamente sus manos acabaron apoyadas sobre su propio pecho.- Pero ahora no me queda de otra más que intentarlo con todas mis fuerzas.-Acabo por tragar duro antes de darse media vuelta animándose de ver de frente al malévolo oso.- ¿Qué nos asegura que no harás trampa para hacernos perder? No pareces el tipo de ser que juegue precisamente limpio.
avatar
InvitadoInvitado

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: Tragedia en el cuarto del pobre diablo [Priv.Ariel]

Mensaje por Vane el Sáb Jun 09, 2018 4:28 pm

Mi sangre habia sido inundada de ira. Ver a Monokuma nuevamente encendió las llamas del rencor que quedaron tras la implicación de un tercero en un caso anterior. Mi segunda vez enfrentándome al monstruo del vacío...
Pero justo cuando creí que la ansiedad me ahogaría, dos manos benditas con la calma me despertaron de la pesadilla, devolviendo mis pies a la Tierra en donde aún debo aprender a andar sin tropezar.
"Lo acepto, sé ahora mismo que lo único que tenemos es a nosotros mismos. Por eso necesito que te concentres, quiero vivir, y tú también quieres hacerlo, así que de aquí en más yo haré todo lo que sea por ti, porque en este preciso momento, te entrego mi vida."
Lo habia olvidado...el peligro siempre ha estado ahi.
Monokuma existía cuando yo nací, y una vez que muera seguirá atormentando, soy solo un guerrero momentáneo. Es como mi padre decía...debo dejar de ver a Monokuma como un ente molesto, y entenderlo más como un terrible desastre natural. En esas catástrofes todos pierden la cabeza y es entonces cuando un verdadero héroe debe tomar la responsabilidad. Un héroe es responsable de la vida de quienes le rodean. Responsable de la muerte también.
Es cierto...soy un héroe...y este es un villano...y Ariel es una víctima más de su maldad...¡y es mi deber detenerlo...!
Esa chica sin nada de experiencia ni entrenamiento es capaz de hacerle frente a ese monstruo como si nada...
Está bien. No quiero dudar más. Debo hacerle frente como el héroe que clamo ser.

OST:

-¿Hacer trampas? Bueno, va...
 Quizá me dedique a ser un poco-
-No, no puedes.
-¿Ah? ¡¡Hey, me preguntó a mi!!
 ¡¡Esto es una violación a mi derecho de...!!
-Si no vas a respondar nada serio igual puedes guardar silencio, ¿sabes?
 Ariel. Monokuma no puede hacer trampas. Él no es el único implicado en su extraño tipo de magia.
Acompaño estas palabras con mi mano derecha mostrando el crucifijo colgando de mi bufanda.
-El tipo de magia que usa el vacío requiere de un riesgo. De otro modo, no funciona.
 El riesgo, desde siempre, ha sido la posibilidad de que los investigadores resuelvan el misterio.
 Por eso, Monokuma no puede hacer trampas. Por mucho que pretendas ser un juez, solo eres otro jugador más, ¿verdad?
El monstruo me mira sin expresión alguna en ese dibujo que tiene por rostro, no obstante, puedes notar cómo el ambiente se tensa alrededor.
Sin decir una palabra, sin esbozar una sola expresión, Monokuma es capaz de entregarte todo su odio. Ese es el tipo de existencia a la que corresponde.
-¡¡Bueno, bueno!! Ya que tú tienes ganas de contestar todas las preguntas, yo me voy.
 ¡Tienen poco tiempo para investigar, asi que vean ustedes cómo lo piensan gastar!
 Nos vemos en la corte, detectives.....
 ¡¡Upupupupupupu...!!
Acababa de escupir sus malas intenciones poco antes de marcharse por la ruptura por la que entró. El tiempo, antes congelado, vuelve a marchar a paso normal. Los colores dominantes se opacan tiñéndose tal y como siempre han sido. Por un momento, el aire aprisionante cerró nuestros labios.
......Mas no tardaríamos en, finalmente, encontrar las palabras para conversar.
-...Lo lamento, Ariel.
 No esperaba que esto ocurriera...
 Monokuma es impredecible a veces.
 ...¡Pero como dijiste! Es momento de luchar.
 Me dices que entregas tu vida en mis manos, pues juro como caballero que responderé sobrepasando expectativas.
 No te preocupes, Monokuma no consumirá nuestras almas. Ni la de quienes se perdieron...-Termino esta frase viendo de reojo a la nueva víctima tendida en la cama.
Llevadas mis manos hasta mi teléfono, llamo de inmediato a los refuerzos siempre preparados. Llegan forenses ofreciendo su ayuda de manera casi inmediata.
De primeras la impresión ante un nuevo cadáver se les nota en sus caras, no obstante mis demandas apresuradas motivaron el rápido actuar de los funcionarios, quienes me facilitaron una especie de linterna de luz azul, la cual configuré antes de entregar a Ariel.
-Necesito que me ayudes a investigar. Te diré lo que debes hacer. No te preocupes, resolveremos este caso...por más mal que luzca...-La veo a los ojos antes de continuar, con una sonrisa confiada, sin forzarla, pues he recuperado los ánimos al recordar mi entrenamiento de toda la vida

-...¡Siempre resuelvo mis casos!



OST:





La investigación daba comienzo.

Lo primero que hice fue comprobar mis asunciones cuando vi a Aurora morir.
Acercando mis narices al aliento despedido por los restos de saliva en la boca de la anciana, me encuentro con el aroma propio del veneno.
-Definitivamente, la Hermana Aurora fue asesinada mediante un veneno consumible. No presenta heridas externas ni signos de forcejeo. Este es el hedor típico del B34....
 Ariel-san, la luz que te di te permite buscar rastros de veneno en cualquier lugar donde se haya mezclado, ya sea con algo de beber o algo de tomar. ¿Le diste algo a la víctima antes de salir? Por favor, comprueba todo lo que pueda ser consumido y cualquier plato, taza o vaso.

Continué entonces buscando en las ropas de la víctima. Para mi sorpresa, encontré una nota extraña...
-Ariel, ¿sabes si esta es la letra de la víctima...? Veo muchos caracteres, mayúsculas y minúsculas, parecen estar distribuidas de manera aleatoria...

aTRQW vhjGY sdftrt
HZErq gythB Mnhxz
PZLKn uDsQc

El contenido de la carta parecía confuso, pero si el mensaje correspondía a las últimas palabras de Aurora, entonces sería importante. Parecía que el papel hubiese sido escrito tan solo esta mañana, probablemente hace un corto período de tiempo.
Además...al otro lado del papel se agarraba una especie de pegatina con la imagen de un faro a orillas del mar.

FARO:

-Ariel, si este mensaje va dirigido a ti, tal vez conozcas algo sobre una conexión entre la hermana Aurora y este faro.
 Podría ser importante para resolver la carta.
-Pero...¿por qué dejar una carta escrita en acertijos...?
 Podría ser que... ¿no quería que el asesino la pudiera leer...?
 Entonces... ¿Aurora sabía que sería asesinada? ¿O era consciente de algún riesgo...?

Continué la investigación buscando debajo de la cama, donde pude encontrar una extraña caja escondida bajo la colchoneta. Parecía que Aurora guardaba aquí un secreto con recelo.
-Una caja fuerte pequeña...sea lo que sea que protege, está encerrado, y solo alguien con una clave de seis dígitos puede abrirla. ¿Será posible que...?
Sin seguir pensando en voz alta, me dirigí a registrar un pequeño cajón junto al lugar de descanso de la mujer, mientras conversaba un poco más con Ariel.
-Procura decir en voz alta lo que encuentras, Ari-chi...
 Oh, perdón, ¿te molesta si te digo asi...?
Me encontraba algo avergonzado, pero era mi costumbre tomarme confianzas repentinas con los demás. Tal vez a causa de dónde me crié, entre colegas de clan. De todas maneras continué dándole instrucciones.
-Una vez encuentres el veneno, procura registrar la ventana. No pude ni siquiera mirar por ella con anterioridad por el horizonte de Monokuma...es importante saber si a quien vimos huir se trataba de un humano o de algo más, si podría sobrevivir a la caída, y si dejo algo atrás...
Mis instrucciones fueron irrumpidas por un nuevo hallazgo. Nada más ni nada menos que una llave maestra.

LLAVE MAESTRA:

-Si la inscripción en esta llave es correcta, entonces es capaz de abrir y cerrar la mayoría de las puertas en esta iglesia...tendremos que interrogar al párroco principal...
Ni bien acababa de dar la información, cuando mi teléfono vuelve a hacer ese maldito sonido tan inoportuno. Un mensaje de los oficiales indicando que testigos importantes estaban dispuestos frente a la habitación de la víctima anterior, y que dicha habitación ya estaba lista para ser inspeccionada.
Levanté las rodillas con una decisión que contrastaba perfectamente a mi anterior muestra de terror.
-¿Terminaste, Ari-chi?
 ¿Algo que quieras comentar?
 Debemos partir a la otra escena del crimen...


Pienso | Hablo | Actúo
avatar
Edad : 23 Dromes : 13321
Reputación : 1
Mensajes : 46
Ver perfil de usuario
Vane
VAMPIROS

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: Tragedia en el cuarto del pobre diablo [Priv.Ariel]

Mensaje por M. Levka Nikoláyevich el Mar Sep 04, 2018 5:35 pm


Φ CERRADO Φ

Debido a la falta de respuestas en éste tema durante dos meses o más, y muy a nuestro pesar, el tema ha sido cerrado y retirado de la zona correspondiente. Sin embargo puedes recuperarlo, pidiendo su reapertura, aquí.
Lugar: Iglesia
Atte: Staff ITR.





avatar
Salón : Universitario(a) Dromes : 18287
Reputación : 2
Mensajes : 170
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: Tragedia en el cuarto del pobre diablo [Priv.Ariel]

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.