Bienvenido a la ciudad de Éadrom, donde la alianza entre humanos y seres sobrenaturales se hace cada vez más fuerte y posible ¿O no?
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Octubre 2018
Durante muchos años, miles de seres sobrenaturales fueron cazados hasta la extinción. Hoy, existe un "rayo de esperanza", situado en alguna zona de japón llamado "Éadrom", donde es posible la convivencia entre seres sobrenaturales y humanos.

Cubierta por un manto de protección, la también llamada "Ciudad de la Luz" sirve de hogar para muchos que aún lo creen posible, otorgándole educación a las jóvenes promesas sin importar su raza en uno de los institutos más grandes de todo Japón: el Instituto Takemori.

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Tema Privado Un crossover un tanto extraño

Mensaje por Shantal Nadine Beaulieu el Jue Mayo 17, 2018 9:30 am

La profesora de educación física por suerte no pertenecía al estereotipo de mujer robusta de imponente presencia que trata a sus alumnas como un ganado que debiera demostrar su potencial de supervivencia en la vida en base a como esquivaban una pelota, pero existía una muchacha que si cumplía con esas características, se trataba de una alumna de primer año, 1°A para ser más específicos. La edad de esa muchacha tendría que, supuestamente, rondar entre los 15 a 16 años ¡Pero era enorme! Medía casi dos metros, sus piernas, sus brazos y sus manos poseían una masa corporal que alcanzaría para que más de un hombre se lo pensará dos veces antes de atreverse a querer dirigirle la palabra, musculosa, de facciones duras en su rostro pero gordos labios que hacían juego con esa apariencia de amazona que poseía, te hacía sentir que podía exterminar hordas con sus manos desnudas, Shantal no se sentía intimidada por ella, de hecho, consideraba admirable la majestuosidad con la que llevaba tremendo porte. No era Wonder Women, era la princesa guerrera Xena, sí, pensar en ese personaje ficticio era pensar en esa señorita ¿Quién sería la rubia? No sabía precisarlo pero si llegará a preguntar daba por hecho que le nombrarían uno tras a otro a Supergirl.

Quemados, ese era el juego que sería el protagonista de esta clase. El más clásico, todo el mundo conocía las reglas, también las odiaban, sobre todo las pobres criaturas que no poseían los reflejos suficientes para esquivar las pelotas. Xena (así le llamaba para sus adentros al no conocer el nombre de esa joven mujer) no tenía límites a la hora de utilizar la fuerza en actividades de ese estilo, se notaba a kilómetros el sádico placer que la envolvía cuando acababa uno tras otro con sus enemigos. La mayoría de las chicas, menudas, pequeñas, y delicadas, se comportaban como pollitos recién mojados que buscaban con desesperación el seguro y tibio nido de su mamá gallina ¿Y ella? Estaba de pie esquivando, atacando, admirando más no dejándose intimidar por la otra que, sin perder el tiempo, intentaba sacarla del juego cada vez que tenía oportunidad. No la culpaba, era consciente de que alguien como esa persona viera como un insulto que una princesa del baile como ella le hiciera frente sin miedo, lejos de ofenderse a Shantal le divertía ser la piedra de su zapato.

La clase término con el marcador dejando al descubierto un empate, en efecto, solo ellas sobrevivieron a la carnicería. Por la rubia estaba más que bien, pero a la morena ese resultado le crispaba los nervios, la hacía sentir la ira hirviendo su sangre, su orgullo estaba herido no solo por no ganar, sino también por quedar al mismo nivel con alguien que no consideraba un igual. El grupo estaba cansado, el uniforme deportivo de la francesa se pegaba al cuerpo de esta en las zonas dominadas por el exceso de sudor, el ejercicio fue largo pero no era algo que pudiera dejarla molida en el piso. Dio su inició el camino a las duchas sin pensar demasiado en nada, pero a cuando poco le faltaba para unirse a su grupo de amigas el cuerpo de Xena apareció ante sus jades ojos, la notaba molesta.

-¿Necesitas algo?-Cuestionó la más baja mientras mantenía una expresión serena en su rostro, se hacía a una idea de lo que venía buscando la contraría pero no pensaba perder la compostura por alguien como ella. La morena le dijo algo que muy en sus adentros no le importaba, estaba acostumbrada a que la vieran menos por arquearse las pestañas, perfumarse o pintarse las uñas de rosa.- Lo siento pero deberías desquitar tus inseguridades con un especialista, no conmigo.-Y paso por al lado de ella, llegado a este punto solo estaban ellas dos en el gimnasio que permaneció con las puertas abiertas en espera de otro grupo. Soltó un suspiro, no tenía ánimos para este tipo de cosas, admiraba como esa se movía a la hora del juego pero fuera de este no era más que una fanfarrona incapaz de aceptar cualquier cosa que no se moldeara a su pensamiento cuadrado. No, no pensaba disculparse por no ponerse histérica si se le rompía una uña. Quería volver a alejarse pero esa mujer no pensaba permitir que le dejarán con la palabra en la boca, sujeto a Shantal de la muñeca queriendo obligar a esta a que escuchara cualquier cosa que quisiera decirle, a la fuerza.- Ya te dije que no tengo nada que hablar contigo, suéltame.-Hablo tranquila pero se notaba un pequeño ápice de molestia en su voz, la ausencia de terror en su mirada solo enfurecía más a la chica alta. De lejos se notaba que esto no era una charla de amigas, esto era una discusión donde en apariencia la rubia parecía perder, pero en la realidad era todo lo contrario. Solo no quería ser violenta, estaba buscando la forma de terminar con esto mediante el camino pacifico pero eso parecía imposible.


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Tema Privado Re: Un crossover un tanto extraño

Mensaje por Skye D. el Dom Mayo 20, 2018 4:53 pm

La clase de gimnasia no era la favorita de Skye, no porque fuera perezoso o vago, si no porque sus compañeros aprovechaban cada oportunidad para dejarlo en ridículo o hacerle daño. A veces la clase consistía en carrera de obstáculos, natación y otros tipo de ejercicio donde Skye podía lucirse sin tener que hacer ningún tipo de enfrentamiento que eran en las ocasiones en que sus compañeros se aprovechaban. En aquella ocasión tocó una de aquellas actividades que Skye detestaba, una en la que sus compañeros podían aprovechar para hacerle daño y todo por ser distinto a los demás, por no querer adoptar forma humana y mantenerse como dragón. Pese a todo aquello al dragón no se le daba mal jugar al balón prisionero, con sus garras le costaba coger la pelota para lanzarla, pero se las apañaba agarrándola con las fauces o devolviendo la pelota bateándolas con su cola. Pero claro, no era fácil no solo enfrentarse al equipo enemigo, si no también a sus propios compañeros que hacían todo lo posible por ponerle las cosas difíciles. La profesora de gimnasia había dividido a los chicos y a las chicas para aquel ejercicio, las chicas se quedaron con la pista interior y los chicos fueron a la exterior, además de que en su juego usaban varias pelotas a la vez.

Skye se vio arrastrado hacia atrás por el lanzamiento por uno de los miembros del equipo rival, el dragón se había visto obligado a ponerse en pie sobre las patas traseras, agarrando la pelota con ambas garras delanteras. La pelota llevaba tal fuerza que giró un poco en sus garras, casi viéndose como salía humillo entre ellas. El dragón gruñó y lanzó la pelota arriba y giró el cuerpo lanzando un coletazo a la pelota, que salió disparada hacia los miembros del equipo enemigo. En cada lado de la pista quedaban tres y cinco chicos, llevando la ventaja el equipo de Skye. El pelotazo del dragón no alcanzó a nadie y tubo que lanzarse al suelo y girar como una croqueta para esquivar dos pelotazos que iban en su dirección. Tras un par de intercambio más de pelotazos, el dragón se incorporó de nuevo sobre las patas traseras para agarrar una pelota con las patas delanteras, el dragón atrapó la pelota correctamente, pero entonces uno de sus compañeros de equipo se puso detrás de él, desequilibrándolo hacia atrás. El dragón solo miró un momento hacia el lado y justo cuando volvía a mirar al frente recibió un fuerte pelotazo en todo el hocico arrancándole un gruñido de dolor, haciéndole arquear el cuerpo hacia atrás y al instante recibió otro pelotazo, puede que más fuerte que el anterior entre las patas traseras. Aquel golpe le arrancó un fuerte quejido de dolor y lo hizo derrumbarse en el suelo, haciéndose un ovillo tembloroso. El dragón hacía todo el esfuerzo posible por no vomitar, pues aquel golpe bajo le había revuelto el estómago hasta lo indecible. Skye solo escuchaba las carcajadas y las burlas de su compañero, hasta que varios minutos después, cuando creyó que podía moverse, un par de chicos que no tenían nada en contra de él, lo ayudaron a incorporarse y caminar renqueante hasta una zona de gradas, incluso uno de aquellos chicos llevó una bolsa de hielo que colocó en la zona dolorida del dragón que se había tumbado panza arriba.

Allí se quedó Skye hasta que el resto de la clase acabó, incluso esperó a que sus compañeros se adelantaran a los vestuarios y como era la última clase el dragón no tenía problemas en quedarse solo para luego ir a las duchas. Cuando pensó que sus compañeros ya estarían en los vestuarios y el que más o el que menos terminando, se incorporó dejando que la bolsa de hielo se deslizara al suelo. La cogió con el hocico para llevársela a la enfermería del gimnasio, donde había el material necesario para asistir heridas ocurridas durante el ejercicio, como raspones, torceduras, golpes y similares. El dragón entró al gimnasio y fue a la enfermería a dejar la bolsa de hielo, caminaba un poco raro, como encogido y cojeando pues aún sentía la zona bastante dolorida. A veces le daban punzadas que le obligaban a detenerse, apretando los dientes y respirando entrecortadamente. Cuando llegó a la pista interior que quedaba de paso a las duchas, se detuvo de golpe a ver a dos chicas, una de sus compañeras que destacaban por encima de todas las demás por su estatura y corpulencia que ocultaba a otra con su cuerpo, cuando el dragón se acercó un poco más vio que se traba de la rubia Shantal. No sabía mucho de aquella chica, de echo no sabía siquiera si era humana o si pertenecía a alguna otra raza y se ocultaba bajo dicha forma.

-Hola chicas… -Saludó un poco extrañado, pues notaba cierta tensión en el ambiente que no entendía. -¿Qué tal fue la clase? ¿No tendríais que ir ya a las duchas? -Preguntó, esperando que con su mera presencia hiciera que aquella tensión.

Se notaba la incomodidad del dragón en su postura y en el movimiento rígido de su cola musculosa. Al dragón no le caía especialmente bien “Xena”, pues la chica era una de las pocas chicas que se burlaban de él, ya fuera por ir siempre como dragón, de ser demasiado esbelto y pequeño para ser dragón pareciendo más una dragona o el “secreto” a voces de que le gustaban tanto los chicos como las chicas, algo que no todos aceptaban.

-¿Quieres que vayamos juntos? -Preguntó a Shantal, dando un respingo y ruborizándose al darse cuenta de como había sonado su pregunta. -Qu-quiero decir, que podemos ir juntos hasta los vestuarios, luego cada uno que vaya al suyo y todo eso… -Explicó apartando la mirada, rascándose el morro.

Skye iba siempre “desnudo”, no usaba ropa, sería ridículo que un dragón lo hiciera, pero sabía que muchos de sus compañeros o compañeras podrían darle mucha importancia a su intimidad, de modo que procuraba respetar las normas y costumbres sobre separar a chicos de chicas. Esperó a ver que ocurría mientras esperaba tranquilizarse un poco y que el rubor abandonara su rostro. Lo último que quería era tener que separarlas de una pelea, pues no se sentía con ganas ni con fuerzas por el golpe que había recibido, de modo que lo único que le quedaría sería llamar a la profesora. Una vez se hubo calmado las miró tranquilo y serio, esperando que “Xena” entrara en razón y soltara a Shantal y ya fuera sola o acompañada la dejara ir. Mientras tanto los compañeros de Skye ya habían dejado los vestuarios por lo que el dragón podría asearse tranquilo y después quizás ir a la enfermería del instituto a por una pomada, una pastilla o alguna otra cosa para el dolor.


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Tema Privado Re: Un crossover un tanto extraño

Mensaje por Shantal Nadine Beaulieu el Mar Mayo 22, 2018 9:24 am

Los preciosos espejos jades de la rubia devolvían el reflejo de un pequeño dragón al cual la rubia conocía de nombre y poco más. No es como si ella ignorara a sus compañeros pero ciertamente es que eran un grupo bastante grande en el cual solía interactuar con la misma gente de siempre, cuando sonaba el timbre para la hora del almuerzo o algún recreo personas de otros salones se acercaban a su persona, antes de que pudiera darse cuenta su campo visual era bloqueado por amigos de amigos, así había sido desde siempre. Pero, viniendo al caso, era prácticamente imposible de no percatarse de que tenían literalmente un gran reptil conviviendo con ellos, el principal obstáculo era que el muchacho tendía a alejarse de todos cuando tenía la oportunidad. Pero ahora mismo estaba allí, aparentemente no en el mejor estado de todos, interviniendo con la discusión unilateral que se estaba presentando dentro del gimnasio; Shantal lo que menos quería era entrar en conflicto pero Xena no estaba dispuesta a dejarla ir así nada más.

-¿Acaso alguien te llamo, fenómeno?-
Hablo la mujer más alta mientras miraba con desdén a la criatura que se había atrevido a dirigirle la palabra, en realidad lo hizo con ambas, pero para ella solo su persona podía tomar el protagonismo, nadie más. Se acercó amenazante al único hombre presente sin soltar a la rubia, parecía que sería su rehén hasta que accediera a cumplir con sus caprichos nacidos desde la más profunda envidia y, quizás, cierta obsesión.- No te metas donde no te llaman, animalucho estúpido.-La grave tonalidad de la voz de la adolescente estaba envenenada tanto con despreció como soberbia, lo veía desde arriba, como sentía que debía ser. Quizás hubiera continuado aprovechando de las diferencia del otro para enaltecer sus supuestas cualidades superiores pero todo el gran cuerpo de la morena se balanceo en cuanto la más pequeña se soltó del agarré con un jalón que casi la lleva al piso.

-Claro Skye, vamos juntos.-Le hablo al contrario a la par que se acercaba al mismo, al estar lo suficientemente juntos le regalo una avergonzada sonrisa por meterlo en este tipo de problemas solo por no decidirse a ser más contundente con Xena desde el vamos.- No tenemos nada que hacer aquí.-Entonces la otra volvió a mostrar una incoherente cólera que manifestó en la posición intimidante que había acomodado su cuerpo, estaba buscando volver a soltar improperios contra el dragón pero la loba no estaba dispuesta a permitirse pasarle otra más.- ¡Es suficiente!-Exclamo en un grito autoritario mientras se daba media vuelta poniendo su cuerpo frente al del chico, si la otra iba a usar su físico para expresarse ella también, y el mensaje estaba siendo bastante claro; no pensaba que siguiera metiéndose con ese chico.- Si tienes algo que demostrar hazlo en el campo de juego, no fuera de este. Me da bastante igual lo que pienses o digas de mí, pero si te vuelvo a escuchar una cosa más respecto a él vas a desear haber resuelto esto con una pelota, y no con una pelea.-Amenazó, e iba en serio, muy en serio.

Cualquiera pensaría que eso bastaría para que por fin todo se descontrolará pero la gigante fémina se quedó en su sitio. Poseía deseos egoístas, entre estos se encontraba el de provocar la escondida furia de la contraria por su propia cuenta, no porque defendiera bichos poca cosa como ese, deseaba calar en ella con sus palabras, con sus desdenes, pero no gracias a su ataque a terceros. Finalmente cedió a los deseos contrarios pero solo porque lo que estaba sucediendo no era lo que quería, se alejó sin dirigirles la palabra azotando los pies contra el suelo del gimnasio. Shantal relajo los músculos dejando caer los hombros mientras soltaba un suspiro aliviado, era increíble cómo podía cambiar de un segundo a otro, ya no se veía amenazante, era la misma chiquilla de fácil sonrisa de siempre.- Skye…-Hablo a la par que se daba media vuelta para descubrir nuevamente la parte delantera de su cuerpo al pequeño dragón.- Lo siento, sé que tenía más que merecido un golpe pero simplemente no puedo, no me gusta la violencia al menos que sea estrictamente necesaria.-Se disculpó con él sintiendo que no había hecho suficiente para defenderlo de Xena.- Pero puedo compensártelo invitándote a comer después de ir a los vestuarios ¿Qué te parece?-Le pregunto mientras entrelazaba las manos detrás de su cintura de avispa.- Un banquete para un héroe, no suena nada mal ¿No?-soltó unas pequeñas carcajadas antes de prestarle más atención al chico, la expresión dulce y alegre no tardo en transformarse en una de genuina preocupación, recién caía en la cuenta de que el otro no parecía estar del todo bien- ¿Skye, te paso algo malo?


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Tema Privado Re: Un crossover un tanto extraño

Mensaje por Skye D. el Mar Mayo 22, 2018 5:12 pm

Skye le devolvió con tranquilidad a su compañera de clase, era evidente que “Xena” no iba a dar su brazo a torcer fácilmente, pero la ignoró centrándose en Shantal hasta que la gigantona se acercó amenazante hacia él. El dragón no retrocedió, tampoco podría haber ido muy lejos con lo que le dolía en aquel momento entre las patas traseras, de modo que se limitó a alzar el hocico y erizar un poco las escamas del lomo en actitud amenazante y de advertencia. Puede que tuviera prohibido hacer daño a sus compañeros de clase, pero evidentemente si su integridad se veía en peligro podía defenderse.

-¿Te has mirado al espejo?
-Espetó cuando “Xena” no insultó de aquel modo, haciéndole agitar la cola ofendido y enfadado.

El dragón abrió el hocico dispuesto a replicarle sobre meterse donde no le llamaban, pero antes de poder decir nada, Shantal reaccionó parándole los pies a aquella tipa. Se mordió la lengua y dejó que las dos chicas aclarasen sus diferencias, pero tal como solía ocurrir cuando se le echaba cara a los bravucones, “Xena” se amedrentó y retrocedió, poniendo alguna estúpida excusa para no entrar en conflicto con los dos, pues todos sabían que un dragón podía ser un terrible enemigo.

-Muy bien…
-Asintió cuando Shantal le habló diciendo que fueran juntos.

Por un momento no pudo evitar ruborizarse, pensando en que se refería ir a las duchas, pero estaba seguro que no había querido decir aquello. Sacudió la cabeza para librarse de aquellas ideas beligerantes y ahuecó las alas y sacudió la cola cuando se colocó a su lado, esperando una señal para echar a andar hacia los pasillos de los vestuarios. Cuando el dragón se disponía a dar un paso cuando la rubia le indicó que no tenían nada más que hacer, la gigantona se interpuso de nuevo en su camino. Skye lanzó un gruñido de enfado y molestia, pero fue Shantal, cuya voz sonó como un latigazo la que se impuso en aquella situación. Incluso el dragón se sintió un tanto intimidado y se encogió un poco, observándola son sorpresa y los ojos muy abiertos, pues nunca la había oído alzar la voz de aquella manera. Retrocedió un paso cuando se puso delante de él, como si lo defendiera y aquello le dolió un poco, pues lo que le faltaba era que sus compañeros de clase se enterasen que una chica lo había defendido ante la gigantona. De todos modos guardó silencio y esperó, su educación en Avalar en el que las hembras llevaban la voz cantante y prácticamente tenían el control en los jóvenes dragones machos, hacía que Skye aceptara una posición dócil y sumisa ante chicas como Shantal. Tal como ya había sucedido antes, “Xena” no aceptó el desafío de la joven rubia de aclararlo todo con una partida de pelota como la que habían tenido y tal como esperaba vio como se alejaba hacia los vestuarios. Cuando De nuevo ose dirigió a él, su mirada pasó de la gigantona a la joven rubia y el dragón le prestó toda la atención, meciendo lentamente la musculosa y larga cola tras él.

-No te preocupes, a mi tampoco me gustan las peleas y los enfrentamientos innecesarios, en Avalar una de las primeras cosas que te enseñan cuando eres pequeño, es que todos los conflictos pueden solucionarse en mayor o menor medida con el dialogo. Y si eso no es suficiente, pueden solucionarse mediante pruebas o desafíos reglamentados.
-Explicó el dragón, ahuecando un poco las alas. -No tienes por qué invitarme a nada. -Dijo un poco desconcertado por la amabilidad de la joven. -Pretendía echarte una mano y al final a sido casi al contrario… -Miró hacia donde se había marchado “Xena”. -Pero si me permites una sugerencia, yo no iría ahora mismo al vestuario de las chicas, esperaría a llegar a mi cuarto o si quieres puedes entrar en el vestuario de los chicos. Seguro que nuestros compañeros de clases ya han salido y puedo vigilar la entrada. -Ofreció, pues por experiencia sabía que las chicas deseaban darse una ducha en cuanto terminaban cualquier actividad física, a él no le importaba esperar hasta llegar a su cuarto. -No soy un héroe, ni mucho menos. -Replicó ruborizado, apartando un poco la mirada y rascándose el morro con una uña, en actitud avergonzada. -Pero si de verdad quieres comer algo, no diré que no, aunque al postre invitaré yo. -Advirtió.

En todo momento se había mantenido encogido y de vez en cuando había echo alguna mueca de dolor cuando había dado algún paso con las patas traseras o había movido la cola con más fuerza de la cuenta. Se sorprendió un poco que la joven rubia se hubiera percatado de aquello, haciéndole dar un respingo de sorpresa, haciéndole retorcer la cola nervioso e hizo una mueca, pensativo.

-Bu-bueno, no me siento muy bien ahora mismo… -Comenzó a decir, pensando en decirle que le dolía el estómago, pero sabía por experiencia que sus compañeros no tardarían en contar lo sucedido para burlarse de él. -Me han golpeado en el ejercicio de balón prisionero… -Suspiró. -Debería habérmelo esperado, pero se han coordinado varios de los chicos para jugármela, me golpearon en el hocico cuando me incorporé para atrapar un balón con las patas delanteras. Ese golpe no me dolió demasiado, más bien me sorprendió y aprovecharon eso para lanzarme otra pelota que me golpeo en…. entre las patas traseras… -Concluyó, todo rojo y avergonzado. -En la enfermería del gimnasio solo había bolsas de hielo, de modo que después de la ducha me acercaré a la enfermería del instituto a por una pomada para el dolor o algo así. -Explicó, encogiendo las alas. -Te acompaño, aunque caminaré algo lento. -Se disculpó, echando a caminar hacia el pasillo de los vestuarios, esperando ver que decidía hacer Shantal sobre la solución que le había dado para que pudiera darse una ducha sin correr el riesgo de volver a tener un enfrentamiento con Xena si entraba sola a las duchas de las chicas.


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Tema Privado Re: Un crossover un tanto extraño

Mensaje por Shantal Nadine Beaulieu el Vie Mayo 25, 2018 8:39 am

Si ahora mismo pasará un mago con la habilidad de volver atrás en el tiempo y este le ofreciera poder evitar esa pequeña especie de enfrentamiento con la enorme adolescente Shantal, amablemente, se negaría. Quizás la había pasado mal permitiendo que sentimientos que no le agradarán dominarán su racionamiento para defenderse, pero si no fuera por la casi pelea que se inició entre ambas no estaría relacionándose con el dragón que caminaba a su lado. Poder interiorizarse más con su compañero le traía una plenitud que superaba con creces el amargo sabor de boca de antes, sí, quizás Xena volvería en otro lugar en busca de salirse con la suya pero ahora mismo esa mujer estaba volviendo de las prácticas sola, la rubia estaba junto a alguien que consideraba una gran compañía. No conocía mucho a Skye pero, por lo poco que venía descubriendo de él, se notaba que era un chico realmente agradable con buenos sentimientos guiando sus acciones.

-Lamento mucho escuchar eso.-Y la preocupación que reflejaban sus preciosos ojos verdes era sincera. Siempre fue una muchachita rodeada de personas, querida por muchos, nunca vivió acoso escolar en su vida gracias a varios factores; como una familia que se preocupaba por enseñarle a defenderse sola, muchos amigos dispuestos a dar la cara al peligro por ella, una valoración de si misma que no permitía que las opiniones ajenas hicieran mella en su persona, los bravucones siempre tienen como presa a las personas solitarias, tímidas, incapaces de defenderse debidamente de un ataque en grupo. La gente que ataca de esa cobarde manera, para quienes pertenecen al reino del racionamiento, podrían llegar a creer que eran lobos pero no, solo se trataban de aves de rapiña en la cacería de una autoestima muerta.

-Hagamos esto.-Hablo nuevamente con una tonalidad más animada dominando su adorable voz que acariciaba los oídos de quien fuera afortunado de escucharla.- Antes de ir a comer te acompañaré a la enfermería, no puedo permitir que mi caballero ande por allí malherido.-Comentó lo último mientras cerraba los ojos con aire solemne, se había llevado una mano a la cintura mientras con la otra alzaba el dedo índice, no parecía dispuesta a una negativa.- No es como si fuera una experta curando heridas, pero por ti-Termino por centrar sus gemas en el otro, reflejándolo en un espejo de infinita dulzura.- Lo intentaré, daré mi mejor esfuerzo.-Sonrió mostrando un poco de sus brillantes dientes blancos debajo de sus brillantes y voluminosos labios rosados.

Shantal finalmente acepto la idea del pequeño dragón. No podía simplemente arriesgarse a que Xena quisiera iniciar nuevamente una pelea, ahora que sabía que su compañero estaba herido no se sentía capaz de meterlo en problemas, no más al menos. En su mente suplicaba silenciosamente que la otra no buscará meterse con él cuando lo vea a solas, aunque si se llegaba a enterar de algo así, pues, estaba dispuesta a perdonarse una excepción en su convicción pacifista. Cuando llegaron al vestuario de hombres pudo comprobar que dentro de este, efectivamente, no había ni un alma, no era raro, faltaba poco para que la escuela cerrará al darse por acabadas todas las clases. Por las ventanas se notaba como el anaranjado brillo de un moribundo sol iluminaba con delicadeza las superficies, quienes estuviera dentro del instituto a tales horas deberían ser solo miembros de clubs haciendo las actividades propias de estos.-No tardaré mucho.-Le hablo al pequeño mientras se despedía con una media sonrisa.

Estaba sola en la gran habitación de las duchas siendo bañada por las cálidas gotas de agua que chocaban contra su pelo, su rostro, sus labios, su cuello, brazos, y otras zonas que no hacía falta nombrar. El agua generaba pequeños rastros húmedos que eran las pruebas de las zonas que llegaron a recorrer de aquella blanca y tentadora piel blanca antes de perderse en sitios que, para muchos, daba pudor hablar. Soltó un lento suspiro que se perdió en medio del gran silencio del lugar que se mostraba casi como una alucinación nacida de los bajos instintos, el vapor prestaba una imagen poco nítida de lo que sucedía, era como un sueño si se viera desde afuera. La rubia se detuvo en seco cuando noto el jabón que estaba disponible, claro, no es que fuera especialmente dedicada como se esperaba pero lo cierto es que no quería usar ese producto de allí, ni siquiera usaba el del baño de chicas ¡Y eso le hizo darse cuenta de que no trajo su bolso de ropa tampoco! Todo lo sucedido antes de llegar allí la distrajo demasiado. No dudo en salir para, desnuda y completamente mojada, terminará por golpear la puerta de los vestidores sabiendo que Skye estaba del otro lado.- ¡Skye! Lo siento, me olvide que debíamos pasar a buscar mis cosas al vestuario de chicas primero-Exclamo con vergüenza ante su propia torpeza.- Pero no te preocupes, no te haré ir hasta allá, me convertiré e iré por ellas yo misma, no creo que Xena esté allí de todas formas-Luego acabo por soltar una carcajada.- No creo que deba pedirte que cuides mi ropa sucia.-Más allá de su conjunto deportivo solo tenía su ropa interior y su sujetador, eran de encaje color rosa con pequeños adornos blancos perla, típico de ella.- Así que no te preocupes, volveré por ti.


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Tema Privado Re: Un crossover un tanto extraño

Mensaje por Skye D. el Sáb Mayo 26, 2018 11:59 am

-No pasa nada, no es como si hubiera sido tu culpa. -La disculpó el dragón, ladeando un poco la cabeza, agradecido pero a la vez un poco extrañado por la amabilidad de ella, pues las chicas solían rehuirle debido a su mala fama de pervertido. -Muy bien, vamos entonces. -Asintió Skye, que supuso que se refería a que él vigilara la entrada a las duchas mientras que ella se duchaba.

Echó a caminar junto a ella, con las alas recogidas contra los costados y balanceando la cola al caminar. Era cierto que cojeaba un poco al caminar, apretando los dientes cuando apoyaba una de las patas traseras en el suelo, pero mantuvo el ritmo que Shantal quisiera marcar. Cuando ella se ofreció a acompañarlo a la enfermería, pareció un poco sorprendido de nuevo, pero sonrió y asintió.

-Claro, aunque no soy ningún caballero…
-Respondió con una media sonrisa, agitando un poco la musculosa cola.

Cuando ella continuó diciendo aquello de las heridas se la quedó mirando, al principio serio pero luego ruborizándose, notándose en el puente del hocico. No quería entenderla mal, pero parecía que ella se estaba ofreciendo a aplicarle la pomada o lo que sea que le dieran en la enfermería.

-E-eres muy amable, Shantal, pero no se si sería apropiado que me ayudaras con la pomada… A mi no me importa que quieras ayudarme, de echo me agrada mucho tu ofrecimiento, pero no quisiera que mi cuerpo reaccionara de mala manera y pueda surgir algún mal entendido que pudiera molestarte u ofenderte… -Explicó, esperando no espantarla con aquello, pero debía ser sincero y darle a entender que podría ocurrir algo si se ponía a aplicarle la pomada en la zona dolorida.

Cuando llegaron a los vestuarios Skye comprobó que no había nadie, sus compañeros habían salido en estampida, algo normal teniendo en cuenta de que era viernes y que la mayoría de ellos se irían el fin de semana a sus casas.

-No tengo prisa, este fin de semana me quedaré en Takemori. -Respondió el dragón, que la siguió hasta los vestuarios y se sentó de espaldas a la puerta que llevaba a las duchas.

Mientras ella se duchaba, Skye se imaginaba distintas escenas, pero una punzada de dolor entre sus patas traseras le hizo ver que no sería buena idea en pensar en aquel tipo de cosas, algo tremendamente difícil teniendo en cuenta que estaba en época de celo. El dragón se lamió un poco la zona dolorida, pues su saliva tenía cierto poder curativo, aunque por algún motivo en sus propio cuerpo no tenía tanto efecto como en otros, algo para lo que no tenía explicación. Después de aquello se limitó a hacer guardia, sentado sobre el trasero y la cola medio enroscada en torno a él, dando golpecitos con la punta de la cola mientras tarareaba para sí mismo. Estaba de nuevo volviendo sus pensamientos a desviarse hacia cosas indebidas cuando se escuchó una llamada a la puerta que tenía detrás, haciéndole incorporarse de un salto que le provocó punzadas de dolor en la zona dolorida. Aguantándose un poco las lágrimas y retorciendo la punta de la cola de dolor escuchó la voz de su compañera de clases.

-Oh, ah… bueno si quieres yo puedo… -Antes de que pudiera ofrecerse para ir a buscarlo, esperando que Xena se hubiera marchado ella lo cortó diciéndole que no se preocupara, explicándole algo sobre convertirse. -¿Con...convertirte en qué? -Preguntó curioso y extrañado, pues la joven nunca le había dado razones para pensar que era algo distinto a la humana que parecía. -N-no te preocupes, cuidaré de tus cosas… -Dijo poniéndose mucho más rojo que antes al recordar como nada más llegar a Takemori, sentía curiosidad por las hembras bípedas y la ropa interior que llevaban, pues eran cosas que nunca antes había visto en persona. -Claro, aquí te esperaré, me daré una ducha rápida… -Indicó.

Aunque los dragones no sudaban, al acalorarse sí desprendían un aroma almizclado que se intensificaba tanto con el celo como con el esfuerzo físico y que provenía de unos pelillos escamosos de debajo de la mandíbula inferior y de la hendidura en la que se ocultaba el aparato reproductor del dragón. Una vez ella hubo salido, ya fuera bajo su forma humana o animal, cosa que sorprendería mucho al dragón y en lo que se fijaría en todos los detalles, entraría a las duchas, dirigiéndose directamente al montón de ropa. Miraría curioso la ropa interior, se inclinaría un momento para olfatear la ropa, tras lo cual, para evitarse una situación incómoda, se fue a duchar. Se metió bajo una de las alcachofas y usó un cepillos de púas semiduras y jabón especial para sus escamas. Para cuando Shantal regresara con sus cosas, el dragón estaría en mitad de la ducha o casi terminando, según lo que tardara la joven rubia en recoger sus pertenencias del vestuario de las chicas.


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Tema Privado Re: Un crossover un tanto extraño

Mensaje por Shantal Nadine Beaulieu el Dom Mayo 27, 2018 9:13 pm

No tardo realmente mucho, en menos de un santiamén se veía a si misma recogiendo su bolso de uno de los muchos casilleros de los vestuarios de mujeres. No tardo en cambiarse, quizás otras muchachas vieran como una molestia llevar un par de ropa interior limpia en los días de educación física, pero la rubia simplemente no podía concebir la idea de continuar usando una prenda previamente sudada luego de un baño, suficiente era con comprender que esta vez no llego a enjabonarse como le hubiera gustado, intento ignorarlo. El uniforme se entallaba en su cuerpo con una gracia que invitaba a imaginarse que se ocultaba debajo de la falda tableada, le gustaba el detalle de utilizar finas medias blancas que combinaban con sus deportivas rosas, si tuviera más tiempo quizás hubiera acomodado los pequeños prendedores con forma de cereza, corazón y un adorable cachorro que tendían a darle personalidad al bolsillo derecho del saco ¡Bien! Se sentía fresca ahora, volvió caminando a paso un tanto apresurado aprovechando que bajo su apariencia humana conservaba bastante velocidad de su físico aullador.

No la tomó por sorpresa no encontrarse con el dragón haciendo guardia en la puerta, como dijo anteriormente, cuidar ropa interior no era precisamente la misión más exigente del mundo, se adentró a los vestidores masculinos de todas formas con la idea de que quizás el contrario fue por su cuenta a la enfermería, no lo imaginaba volviendo a su hogar sin decirle nada. Una vez adentro escucho las duchas funcionando ¿Seria él? No se hacía a la idea de un alumno volviendo solo para bañarse, ni profesor, ni a un vagabundo buscando higienizarse ante la oportunidad de una baja seguridad del instituto, fue apenas unos segundos más tarde que recordó que su compañero le indico que iba a bañarse. Acomodo su lencería dentro de su bolso. Una vez hecho eso salió para pararse junto a la puerta, esperaría que el contrario terminará.

Se estaba tomando muchas situaciones con una despreocupación que haría ruborizar a más de uno. Que los vestidores, que la ropa interior, que ducharse ante la guardia de un ser que acaba de conocer ¿Acaso Shantal tentaba al destino, o más bien, lo seducía? Para nada, para su raza, o más bien para la educación que hacía muchas generaciones recibía su clan, la desnudez no era algo de lo que debería avergonzarse, ni el sexo una palabra prohibida, no veía razones para sentirse vulnerable a situaciones como esta por más adolescente virgen que fuera. La inexperiencia no tenía por moldear su manera de afrontar las bajas pasiones, sonrió para sus adentros mientras bajaba la cabeza cerrando los ojos, fue cuando sintió la puerta abrirse que se despegó de la pared en un elegante movimiento, ya estaba lista para recibir al otro con una dulce curvatura en sus labios.

-Tardaste mucho, y se supone que la chica mimada aquí soy yo.-Le recrimino con un falso tono de molestia decorado con una envoltura aniñada, para regalar una actuación más convincente incluso inflo la mejilla derecha en señal de capricho, pero enseguida volvió a la amigable expresión de siempre riendo de sus propias bobadas.- Bueno ¿Ahora debemos pasar por la enfermería, cierto?-Consulto al reptil mientras aprovecha a estirar un poco los brazos.- Ahora que lo pienso dijiste algo raro sobre eso antes ¿Cómo puede ofenderme curarte el hocico? ¿O será que acaso estabas pensando otra cosa, Skye?-Al volver real la segunda incógnita se cruzó de brazos entrecerrando los ojos mientras se acercaba descaradamente al rostro de su compañero, esa cercanía sirvió para que ambos alientos colisionaran entre si, pero no duro ni un minuto antes de que la rubia decidiera ponerse firme soltando una nueva carcajada.- Bueno, pensarás lo que pensarás, si quiero ayudarte en lo que pueda pero ¿Estás seguro de que estás bien caminando? No hay nadie en la escuela ahora, no creo que te digan nada si vuelas ¿O preferías que te cargue?


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Tema Privado Re: Un crossover un tanto extraño

Mensaje por Skye D. el Mar Mayo 29, 2018 4:43 am

Skye no le gustaba darse baños o duchas rápidas, él disfrutaba del agua y podía estar horas con el aseo, asegurándose de que cada escama de su cuerpo quedara limpia y pulida y sumergidos en las aguas, frías o calientes según le apeteciera. Escuchó algún ruido al otro lado de la puerta de las duchas, le resultó un poco raro que no le avisara de su regresado, después de todo no iba a verle nada que no le hubiera visto ya, pues tanto en la ducha como fuera de ella no llevaba ninguna prenda de ropa. Tras remojarse rápidamente el cuerpo tras enjabonárselo un poco por encima, salió de debajo del agua e hizo el intento de sacudirse el agua, pero una punzada de dolor le recordó su malestar que por suerte había disminuido, aunque seguía notando el estómago un poco revuelto y a veces le daban punzadas como aquella. Salió y se encontró con la joven rubia, sacudiendo un poco las alas a los lados antes de salir del todo para no salpicarla.

-Lo siento, es difícil asearse uno solo, en Avalar acostumbraba a estar siempre con otro dragón, nos ayudábamos mutuamente.
-Se disculpó, caminando hacia su taquilla, sacando unas alforjas que se pasó por encima de la cabeza, las dejó deslizar por el cuello hasta el dorso, delante de las alas, donde con ayuda del hocico y las parras delanteras se ajustó las correas. -Sí, así es, gracias por acompañarme. -Dijo el dragón, que una vez estuvieran listo ambos, saldría de nuevo al pasillo que los llevaría al exterior y de allí ir hacia las instalaciones del instituto donde estaba la enfermería.

Cuando ella le comentó que había dicho algo raro antes y le empezó a preguntar Skye se dio cuenta de que ella se refería a su hocico, no al lugar del segundo golpe. La verdad es que el hocico ya no le dolía, pues al fin y al cabo lo habían golpeado con una pelota en un lugar duro y con escamas también duras. Pero el lugar del segundo golpe era otra cosa, era una zona “blanca” con escamas también blandas y flexibles, por lo que pese a ser una pelota el impacto había sido mucho más efectivo doloroso. Retorció la punta de la cola y apartó la mirada avergonzado.

-S-sí, estaba pensando en otra cosa… -Reconoció sincero, pues sería una tontería ocultarlo. -El hocico solo me dolió un poco el golpe, es una zona dura aunque sensible, pero la zona del segundo golpe sí que es más delicada y me sigue doliendo bastante, pensé que me querías ayudar con la pomada ahí… disculpa si te hago sentir incómoda. -Se disculpó un poco cabizbajo.

Skye dio un pequeño respingo y echó atrás la cabeza cuando ella se le acercó tanto, tragando saliva nervioso. Cuando ella se apartó de nuevo, le hizo ruborizar con su risa.

-Gra-gracias por querer seguir ayudándome… -Escuchó las propuestas de ella. -Volando me dolerá más, seguro y no creo que puedas cargar conmigo. -Dijo el dragón que pese a medir algo más de metro sesenta seguía siendo pesado y voluminoso por el resto del cuerpo. -Seré capaz de llegar si caminamos despacio. -Dijo el dragón, caminado junto a ella por el exterior del campus hacia la entrada que los llevaría hasta la enfermería.


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Tema Privado Re: Un crossover un tanto extraño

Mensaje por Shantal Nadine Beaulieu el Vie Jun 01, 2018 8:35 am

-Hablas mucho de Avalar.-Menciono la rubia con bastante animo mientras miraba con atención al pequeño dragón a su lado, el comentario lejos de ser una reprimenda o una pista para demostrarle que estaba harta de escuchar sobre un sitio que no conocía, reflejaba un interés propio de una persona con bastante curiosidad hacía todo. Caminaba al lado del reptil manteniendo el paso lento que este les había propuesto tomar por el bien de su zona lastimada, realmente se afligía por no poder ser de gran ayuda allí pero, bueno, mínimamente podía acompañarlo a la enfermería ¿Existirían Uber cuyos vehículos estuvieran capacitados para transportar razas físicamente no comparables a los humanos? Podría ser, esto es Éadrom después de todo aunque debía admitir que en tiempo que llevaba en la ciudad no se encontró con nadie como Skye, era maravillosamente único.- ¿Pero dónde se ubica exactamente? ¿Qué otras costumbres tienen allá?-Pregunto con honesta curiosidad tanto por el país como por las costumbres del mismo a su compañero de clases y, en este momento, de desventuras.

Continuaron su caminata mientras ella guardaba silencio para que cada palabra del chico tuviera toda su atención, de verdad buscaba saber más de su mundo para comprenderlo mejor, no había formulado esas preguntas solo para salir del paso. Por las ventanas del instituto se fue notando que el sol estaba resistiendo a duras penas sus últimos momentos de brillo, en nada sería de noche pero eso no era que preocupaba a la rubia ni a los padres de la misma; estaban acostumbrados que ella pasará el rato con amigos después de clases y, bueno, eso era lo que estaba haciendo ahora mismo. Se detuvo repentinamente cuando unos sonidos provenientes de la cercana enfermería llamarón su atención, gracias a sus agudos sentidos no necesito de más cercanía para captar ruidos que sobresalían demasiado en un ambiente repleto de silencio como el de una escuela vacía, volteo inmediatamente su rostro de ensueño hacía el contrario esperando que le hubiera pasado lo mismo que a ella.

-Parece que la enfermera esta algo ocupada.-Menciono con cierta gracia al chico mientras se cruzaba de brazos. Bien, quizás debería de estar indignada o avergonzada pero no es como si no pudiera comprender que los adultos-y personas de su edad, por supuesto.-encontrarán excitante la morbosidad de hacerlo en el área de trabajo usando la clandestinidad como el cómplice de sus bajos instintos, sí, efectivamente la enfermera lo estaba haciendo con alguien allí dentro a puertas cerradas, agradecía ese detalle ahora mismo, se escuchaba claramente como gemía y alguna de las camillas chillaba por culpa de la fuerza de los empujones.- Bueno ¿Qué hacemos?-Pregunto al contrario notando que tomaba con bastante naturalidad este tema.- No es como si me gustará arruinarle la fiesta pero de verdad te lastimaron con la pelota.-Dirigió su jade mirada en dirección a la puerta tomándose unos segundos para procesar lo que estaba ocurriendo, decidió que la señora podría tener sexo en cualquier otro momento.- ¿Sabes qué? Voy a tocar, da igual, solo no mires demasiado si no estás acostumbrado a estas cosas.-Bromeo con el dragón dedicándole una pícara sonrisa antes de comenzar a dirigirse en dirección a la plana superficie de madera.


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Tema Privado Re: Un crossover un tanto extraño

Mensaje por Skye D. el Dom Jun 03, 2018 4:57 am

-Claro, es mi hogar, creo que a casi todo el mundo le gusta hablar de su hogar, al menos los que tienen buenos recuerdos. -Respondió Skye, caminando meciendo la cola suavemente de lado a lado, algo que hacía sin pensar para mantener el equilibrio, al igual que los bípedos, como humanos y elfos hacían sus brazos. -Pues lo cierto es que no puede llegarse de manera “normal”, es decir no se lleca en coche, en avión o algo así, se llegan a través de portales mágicos de modo que su ubicación es un misterio incluso para mi. -Dijo el dragón que hizo una mueca pensativo, ayudando aquella distracción de olvidarse un poco de su malestar. -Bueno, tenemos muchas costumbres… -Comenzó, sacudiendo la cola un poco indeciso. -Tenemos una matriarca y un consejo de ancianos compuestos por machos y hembras, aunque son estas últimas las que suelen llevar la voz cantante en todo, de echo hasta hace pocos siglos ningún macho podía a entrar a formar parte del consejo. -Explicó mientras avanzaban. -Tenemos edificios increíbles, terrazas y parques maravillosos, una gran biblioteca, una universidad extraordinaria, trabajamos con mucho tipos de productos, pero los que más exportamos son gemas mágicas con distintas cualidades, mis padres trabajan con dichas gemas. -Aclaró. - Evidentemente mantenemos nuestra forma de dragón, por los que los edificios y demás está todo adaptado a nosotros. Las termas son comunales y lugares de reunión donde debatir, charlar e intercambiar noticias, nos ayudamos unos a otros con el aseo de las escamas. Los dragones machos con su primer celo y que están solteros suelen entrar a formar parte de algunos de los harenes de las hembras solteras que los mantienen “controlados”, este es un tema bastante enrevesado y extenso, no quisiera aburrirte con él… -Dijo un poco ruborizado. -Si quieres saber algo más, sobre cualquier cosa, solo pregunta. -La animó con una sonrisa.

Casi sin darse cuenta ya se habían adentrado en uno de los pasillos del instituto, el que llevaba a la enfermería, y el dragón también comenzó a escuchar aquellos ruidos de gemidos y jadeos. Se empezó a poner rojo poco a poco hasta que casi parecía haberle cambiado las escamas de la cara de color cuando fue comprendiendo el motivo de aquellos ruidos. No pudo evitar encoger las patas traseras y rezar para sus adentros para que su cuerpo lleno de las feromonas productos del celo en el que estaba no hicieran de las suyas, con lo que le dolía la entre pata no sería nada agradable tener una erección, además de la evidente vergüenza que pasaría por estar Shantal delante.

-E-eso parece… -Asintió el dragón a la chica, tragando saliva cuando mencionó que la enfermera estaría ocupada. -Bueno… quizás deberíamos esperar… -Mencionó Skye, que no se sentía con ánimos de provocar un coito interruptus. -Sí, me lastimaron, pero no creo que interrumpirlos la vayan a poner de buen humor… - Dio un respingo cuando Shantal decidió llamar. -¿Estás segura? -Preguntó inquieto, viéndola ir hasta la puerta y llamar para pedir la pomada. -S-sí que estoy acostumbrado… -Murmuró para sí, ruborizado, pensando en el sexo que él de por sí había tenido y además de todo el manga hentai que tenía, principalmente de dragones.

Nervioso, agitando la cola y arañando el suelo con las garras, esperó a ver como se desarrollaban los acontecimientos. Estaba decidido a ayudar a Shantal o a defenderla si la enfermera se ponía de mal humor. Esperaba que no hubiera mucho lío, él solo quería una pomada para poder aliviar el dolor de su entre pata, había pensado que la enfermera podría habérsela aplicado, pero después de lo que había escuchado, preferiría que no y como tampoco se lo iba a pedir a Shantal, supuso que tendría que hacerlo él mismo, aunque con sus garras le resultaría muy complicado al menos era mejor que nada.


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Tema Privado Re: Un crossover un tanto extraño

Mensaje por Shantal Nadine Beaulieu el Sáb Jun 09, 2018 9:09 am

Y toco la puerta, fueron tres contundentes golpecitos que bastaron para que todo el escándalo de hace unos escasos momentos se acallara de forma abrupta. La rubia rodo los ojos mientras decidía a apoyar el brazo derecho sobre la puerta mientras esperaba que las personas de adentro se acomodarán, cuchicheos desesperados, la cama volvió a sacudirse pero no tardo en asimilar que probablemente alguno cayó de esta por culpa del apuro de conseguir su ropa. Los minutos no fueron largos para la muchacha, solo un tanto divertidos ¿Con que cara les vería la enfermera ahora? Esa era una incógnita que lograba sacarle una sonrisa, dirigió su atención al dragón recordando que un comentario de este le llamo la atención, claro, había sido la respuesta a su última pregunta.- ¿En serio? Quizás deberías enseñarme algo, estás frente a una inexperta en esos temas.-le bromeó mientras cerraba los ojos para intensificar el aire pintoresco que venía adquiriendo todo este asunto.- Bueno, al menos en el aspecto práctico.-le aclaró hasta que la puerta finalmente se abrió.- Con permiso, enfermera.

Era bastante obvio que el sitio no estaba lo suficientemente pulcro. No tenía la menor idea de todo lo que pudo haber pasado allí hasta hace instantes pero prefirió ignorar el bulto negro que se escondía torpemente debajo de una de las camillas, la despeinada mujer que les atendió a duras penas tenía su uniforme bien puesto, no, no podía ser tan cruel de vanagloriarse de que escucho perfectamente más que suficiente. En cuanto el dragón entro no dudo en explicarle la situación del mismo.- Buenas noches, lamentamos venir a esta hora pero mi amigo no se encuentra muy bien.-Explicaba mientras se acercaba al joven solo para cerrar la puerta detrás de este. La mujer titubeaba al hablar, las manos le temblaban, el rostro seguía rojo y sudado, pero se aferraba lastimosamente a la idea de que los alumnos no escucharon absolutamente nada, un hecho más que improbable pero la fantasía era lo único que la ayudaría a sobrellevar esto. La portadora de preciosos ojos verdes tomo asiento en una de las sillas de la habitación mientras la señora decidía que lo más efectivo sería darle a beber una pócima de color violáceo que no dudo en alcanzarle al joven, claro, debido a la zona de la herida la sabía mujer decidió que no seguiría metiéndose en más problemas, en situaciones como estás podía agradecer trabajar en una enfermería de una ciudad mágica repleta objetivos tan convenientes como este.

-¿Te hizo sentir mejor?-Pregunto mientras se cruzaba de piernas a la par que apoyaba con etiqueta sus manos sobre la rodilla que quedo más arriba de la otra. Bien, pensó que quizás el otro entendería ese mensaje de buscar ignorar lo que sucedió en la intimidad de la enfermería.- Hay un Burger King no muy lejos de aquí, podemos ir allí si quieres.-Le sonrió mientras se encogía un poco de hombros, a los ojos de la trabajadora la relación de esos dos era extraña, o mejor dicho, el verlos juntos. Los dragones se supone que raptan princesas, no son sus amigos, había presenciado seres mágicos con anterioridad antes pero nunca ninguno que desentonará tanto con el entorno como esa.- Aunque entendería si estás muy cansado y quieres irte a casa, no te culparía la verdad. Todo este día debió de ser muy largo para ti.


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Tema Privado Re: Un crossover un tanto extraño

Mensaje por Skye D. el Mar Jun 12, 2018 4:47 am

Skye dio un sobresaltado respingo cuando Shantal llamó a la puerta de la enfermería, poniéndose rojo como un tomate al escuchar todo el jaleo del interior. Retorció la cola todo nervioso mientras escuchaba los cuchicheos y demás, mirando de reojo a la chica como si aún no creyera que realmente hubiera llamado cuando era evidente que los de dentro estaban copulando.

-¿E-enseñarte algo? ¿Sobre qué? -Preguntó todo nervioso y desorientado, pues en aquel momento era como si su cerebro estuviera reiniciándose, pues no sabía con que cara iba a entrar a la enfermería después de saber lo que habían interrumpido y que ella le dijera que era una inexperta en “esos temas” no hizo más que confundirlo y que su mente sacara conclusiones seguramente equivocadas. -¿A-aspecto práctico? -Aquello casi lo dejó inconsciente cuando toda la sangre le fue a la cabeza y a otra parte del cuerpo, que por suerte pudo controlar para no quedar como un autentico pervertido.

Al fin la puerta se abrió y la enfermera les dejó paso, era evidente por el desorden lo que habían estado haciendo, además por el olor ambiental de sexo que flotaba en el aire. Aquel almizcle hizo arrugar el hocico a Skye, cuyo olfato era más sensible que el de un humano. Sacudió la cola, molesto, y siguió a la enfermera para explicarle lo que le había pasado. Skye miró algo extrañado al bulto que se escondía bajo una de las camillas, miró a Shantal pero como la joven no dijo nada si limitó a hacer una mueca y seguirla. Skye se sorprendió que le fueran a dar una poción, pero por otro lado le resultó un alivio, pues así se libraba de que la enfermera tuviera que aplicarle una pomada o buscarse él el modo de aplicársela con sus garras, que no eran tan ágiles como las manos humanas pero tampoco eran torpes como la de un simple animal. Se tomó la poción sin rechistar y luego abandonó la enfermería junto a su compañera de clases.

-Cre-creo que sí... -Respondió, aún un poco perturbado por lo vivido hacía un momento. -Bueno… no me gusta demasiado ese lugar, pero si te gustan las hamburguesas, conozco un sitio donde hacen unas hamburguesas muy buenas. Son un poco más caras, pero no hay ni punto de comparación. -Le dijo el dragón, que poco a poco notaba como la poción iba haciendo su efecto, aliviando las punzadas de dolor de su entre pierna. -Estoy bien, además es agradable poder charlar con alguien mientras se cena. -Aseguró con una sonrisa, agitando un poco su larga cola tras él. -Yo te invito a las hamburguesas y a lo que quieras, pero antes debo ir a mi habitación a recoger mis alforjas, allí tengo mi cartera y demás. -Explicó, esperando ver si quería acompañarlo hasta su cuarto.


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Tema Privado Re: Un crossover un tanto extraño

Mensaje por Shantal Nadine Beaulieu el Lun Jun 25, 2018 4:36 pm

Una buena noche casual cenando con un compañero de salón, no sonaba para nada mal. Se veía a si misma hablando alguna que otra idiotez con el contrario mientras se llenaban los estómagos con comida chatarra, podría preguntarle más sobre aquellas lejanas tierras de dónde provenía que tanto le terminaron interesando, intercambiar ideas sobre las materias y sus respectivos profesores, todo dibujaba bastante ameno en su mente. Lamentablemente antes de que pudiera darle el visto bueno a su idea su celular, oculto dentro de su bolso, sonó, rápidamente envolvió el aparato entre sus dedos para saber qué era lo que sucedía.- Dame un minuto.-Pidió con educación al dragón mientras acomodaba el objeto al lado de su oreja, era una llamada.- ¿Hola?-La charla no duro demasiado, básicamente era su padre recordándole que debía de volver pronto a casa esa noche. Las razones para cumplir con tal exigencia eran turbias, lo suficiente como para que el semblante brillante de la rubia se viera oscurecido por un casi imperceptible velo negro que también logró opacar un poco su preciosa mirada esmeralda.

-Lo siento mucho Skye pero no podré acompañarte-Inició avergonzada mientras intentaba mostrarse integra al sonreírle, estaba siendo educada, realmente no existían razones para que pudiera regalar esa tenue curvatura a nadie. Debía volver a su hogar a entrenar bajo los secretos de la noche, prepararse para volver a llenarse las manos de sangre, caer bajo esa realidad desvirtuaba su forma de relacionarse con el mundo. Pero Skye no tenía la culpa de eso, nadie la tenía, por eso hasta el último momento se comprometía a ser la amable persona que ese chico merecía que sea.- Un percance de último minuto.-Se excusó vagamente dejando en claro que no era su intensión entrar en detalles al respecto.- Espero, de verdad, que puedas perdonarme. Yo también estaba muy entusiasmada por ir a comer algo contigo, eres un chico encantador ¿Te lo han dicho alguna vez?-Le hablo mientras atrapaba la mirada ajena con la suya a la par que se acomodaba su largo mechón de cabello rubio detrás de la oreja.

Parecía que ella estaba en otro lado y solo dejo un cascarón con algo de contenido en su interior para reemplazarla. Se había detenido en medio del pasillo a pocos metros donde la graciosa escena de la enfermería transcurrió, se abrazó el codo derecho con su mano izquierda mientras las sombras, producto de la noche que se visualizaba por las ventanas, hacían juego con ella, como si la consumieran.- Te debo una salida al sitio que tú quieras ¿Vale? Eso nos da tiempo a planear algo más elaborado, no me molestaría que pasemos la tarde juntos en cualquier otro lado, ya me hace falta tener una salida de amigos con un chico.-Bromeó mientras se encogía un poco de hombros.


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Tema Privado Re: Un crossover un tanto extraño

Mensaje por Skye D. el Sáb Jun 30, 2018 1:05 pm

Skye iba caminando hacia su habitación pensando si ir a la hamburguesería o mejor a un italiano, la comida solía ser barata pero muy buena y seguro que había más variedad que solo unas hamburguesas baratas. Estaba por proponer aquella idea a su compañera de clases cuando la sonó el móvil, el dragón cerró el hocico y asintió, esperando a que atendiera la llamada.

-Oh… -Respondió claramente decepcionado cuando dijo que no podía acompañarlo. -No pasa nada, en otra ocasión, quizás. -Dijo con una media sonrisa, agitando un poco la cola tras él. -Claro, no te preocupes, espero que no se trate de algo grave. -Aseguró, agitando una de sus garras delanteras para quitarle peso al asunto.

Cuando le dijo que era un chico encantador, Skye dio un pequeño respingo, se puso un poco nervioso y ruborizado, notándose en el puente del hocico. Apartó un poco el rostro y se rascó todo nervioso el morro con una de sus garras delanteras.

-N-no, la verdad es que es la primera vez desde que llegué a Takemori…
-Respondió avergonzado, agachando la mirada y haciendo circulitos en el suelo con una de sus garras delanteras. -Si necesitas cualquier cosa puedes apuntarte mi teléfono, así podemos quedar para otra ocasión… -Sugirió.- El número es ***-***-***. -Indicó, esperando que lo apuntara. -Claro, ya tengo pensado en uno o dos planes, cuando tengas tiempo avísame y lo organizamos todos. -Asintió el dragón, agitando la cola un poco más agitado, con una media sonrisa en su hocico. -Cla-claro, ya somos amigos. -Dijo todo contento y emocionado, agitando la cola. -Nos vemos pronto, que todo vaya bien. -La despidió el dragón, dejándola ir, dándose media vuelta tras verla marchar y yéndose a su habitación arrastrando un poco la cola, tristón, pero con la esperanza de tener una cita.

Se ruborizó solo de pensarlo, sería la primera cita que iba a tener con una chica desde que llegó a Takemori, aquello lo animó y al final se alejó, agitando la cola y haciendo locos planes para una gran cita.


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Tema Privado Re: Un crossover un tanto extraño

Mensaje por Alice Donakis el Miér Sep 05, 2018 7:53 pm

TEMA CERRADO
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