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¡Y hoy inauguramos este hermoso espacio para los beios cumpleaños del mes! ¡Perdonen nuestra tardanza en volver! Pero aquí estamos para poder celebrar junto a nuestra Hanita, también conocida como Trinity su cumpleaños (un pelín atrasadito, perdón uwu). ¡Y es que esto es un momento especial! Porque ella es un usuario que siempre ha estado con nosotros desde hace muchos añitos, apoyándonos y ayudándonos un montón. ¡Siempre está allí para todos! Es que es un amor de persona y una excelente moderadora de eventos. Personalmente, les queremos desear un maravilloso cumpleaños a nuestra hermosa Trini Porque la amamos mucho en el staff. ¡Y no se queda corta! Que también es muy querida por los usuarios mismos, por supuesto que si. Así que muy feliz cumpleaños.
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Tema Privado Escribe tus penas en mi tabla artificial [Priv. Helena]

Mensaje por Sayori el Mar Abr 03, 2018 9:37 pm

Estuvo en ponerse de acuerdo con uno de sus profesores de clínica, en los que debía hacer una series de informes con pacientes de ellos, en consultas que al psicologo eran direccionadas como sus rutinas semanales para seguir los tratamientos de las terapias necesarias según cada caso. Pero había un especial, una chica la cual apenas estaba siendo redirigida a el hospital mas grande de Eadrom, uno de sus apartados en la sección de mentalidad. Era su primera vez ya en lo serio, fuera de estar tratando con los libros y lapiceros con casos hipotéticos, esta vez estaría en frente de un paciente el cual le contaría todo lo que en su corazón y mente le atormentan para de esta forma tomar la decisión correcta de como llevar en terapias el tratamiento imposto por el psiquiatra. Estos dias no solo los medicamentos eran importantes, tambien las charlas con especialistas cada semana en lo que se evaluaría como iría el paciente y de esta manera enviar los informes al medico cabecera. Allá sabrá tan doctor en qué hacer con sus pacientes.


Este fue el caso de la primavera tardía, a mes para entrar en la época mas calurosa del año. Clai era un estudiante honorifico, designado a multiples de tareas por sus profesores y uno de esto lo tomaría temporalmente como asistente mientras realizaba su proyecto. Fue una tarde, la cual ajetreada como siempre fue por fin asignado bajo el supervisamiento del psicólogo, a una chica peculiar.


De ella hay pocos datos, tenemos los básicos de su descripción y el informe del médico. Debes recordar los conceptos de experimentación, de test y sobre todo el lógico para situar en alguna categoría de terapia. Lo que escribas será lo que revisaré. Esta es una vida, no es un papel mas así que entenderás Sayori. — Explicó el psicólogo de la institución. — Eso si, quiero que entiendas que cualquier cosa puedes encontrarte. Profesional mi chico, tu estas preparado para estos trabajos ya.

Si. Muchas gracias Profesor.


Era muy extraño por qué la necesidad de estos Japoneses de tener estables a todos los habitantes de alguna forma. Era extraño tener que ir a un cementerio a encontrarse en una cita privada con una chica que muy bien se encontraba apartada totalmente de las personas. Se preguntó tanto en el camino ¿Como era que ella estaba registrada a nivel medico tambien?


---Flash Back---


Otra cosa Sayori...

Arreglándose, la vista del menor se dirigió al superior.

Estos son registro de alguien que no está pero a la vez si está. Por lo tanto. Se discreto en tu trabajo.

---Fin del Flash Back---


...

"¿Qué era eso que él trató de decir acerca de la señorita Helena?"


Pensaba mientras se movilizaba entre la zona de el cementario con cuidado. Aún había luz del día debido al leve cambio horario por la inclinación de la tierra. Eran aproximadamente las cinco de la tarde y el son presentaba aún sus tonalidades de tarde, entre el resplandor y el anaranjado en alarma de la noche. Era cierto que según lo comentado resultaba ser la paciente una persona que preferiría mil veces estar aislada, por lo tanto situaciones de Hospitales eran apartados de obligar a asistir. Exactamente, Clai no sabía donde ir. Le habían escrito la dirección pero para nada como avistar "Hey, vengo del hospital por parte del psiquiatra que ya te ha visto antes y de su psicólogo que hace tus informes, si, me mandaron aquí por ellos." Estúpido.


¿Señorita Helena Dominé...?— Pronunció su nombre suavemente mientras atravesaba la zona del cementerio leyendo las columnas horizontales típicas del Japonés.



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Tema Privado Re: Escribe tus penas en mi tabla artificial [Priv. Helena]

Mensaje por Helena Isabelle Dómine el Sáb Abr 07, 2018 8:39 pm

El rey estaba casi derrotado de su trono y poco alcanzaba a quemar los hombros de su súbdita. Los canticos malsanos viniendo desde el infierno, envolviendo con las llamas los exhaustos caracoles de la chica, dibujando la verdad que sólo ella podía escuchar por ser la predilecta, las raíces de su cuerpo se movían entre las sombras de las viejas y desgastadas lápidas mostrándose la monocromática que había en la piedra. Los caminos se bifurcaban abrazados de los sentimientos que iban y venían a su antojo, manteniendo la pobre mente siempre ocupada con las caricias que el viento le daba antes de aplastar su sucia maraña. El pecado, el error y la confusión ocupaban su desperdigado espíritu y trabajaban su endeble cuerpo alimentándolo con el dolor que las amarillas hojas de los manchados y desgastados libros cuya tienta corrida marcaban en el oscuro los susurros del diablo. Aquella joven desteñida era la mendiga de la vida.

¿Por qué estaba ahí? Se preguntaba ella una y otra vez como disco rayado a pesar de saber la respuesta, los payasos de blanco y nariz de un enfermo rojo le habían buscado en el mapa y habían dado con su camino de baldosas amarillas, dando con sus restos apenas sobrevivientes de la locura. Le decían una y otra vez sobre un relojero, pero nunca era suficiente. Las agujas depositando el hilo en sus brazos y cuello nunca eran suficiente. Querían remendarla con ellas, querían unir sus piezas, pero ella misma las había arrojado al pozo oscuro y ahora le tocaba esperar por nuevas drogas, podría escapar, pero no tardarían en dar con sus cadenas y jalar de ella. Así que se encontraba ahí con los cristales en el cielo que se teñía de la negrura, las mariposas inquietas de sus brazos pasaban sus patas por la piel hasta dejar que su vida se desbordara en pequeñas cascadas que terminaban en el pasto. Dando vida a la vida.

Su cabeza casi se dislocaba contorneándose hacia la persona que llegaba. Clavando como piedras sus espejos rotos en los bosques inexplorados ocultos tras la caja de cristal. Ver, pero no tocar. No entres más allá de lo estipulado. Cual vigía de mirada penetrante su rostro petrificó pasando las azules yemas por el aire.

-Cazador, ¿vienes a buscar al lobo? –Su garganta rechinaba oxidada, pasando la lija por sus cuerdas – perdona, me lo he comido –Una convertida en un viejo roble apunto de desmoronarse en el suelo dejando un eco en la habitación.



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Tema Privado Re: Escribe tus penas en mi tabla artificial [Priv. Helena]

Mensaje por Sayori el Jue Abr 12, 2018 4:33 pm

La respuesta a todo sería un no. Aventurarse en el cementerio en búsqueda de una chica sugerida por registros prácticamente vencidos de alguien la cual se clasificaba como una habitante mas de Eadrom. ¿Qué es lo que catalogan los políticos como habitante? ¿Los médicos como paciente? Inclusive una rana tendría mas prestigio que un profesor. Echar cabeza sobre las palabras de su superior no fueron suficientes para descifrar la maravilla encontrada en el fango del olvido. Una chica en un cementerio jamás resultaban buenas noticias. ¿Podría estar abandonada o tan solo un refugio de un ser que no parece ser lo que los humanos plantean como realidad? Pensó varias veces, múltiples siendo necesarias en cuando las pisadas quedaban marcadas por el suelo de rocas adjuntadas una con otra en un juego de niños del infierno. Bastó una exhalada para que los ojos verdes pálidos ocultos detrás de dos cristales en un marco semi ovalado, abrazados con grandes ojeras en muestra de los días de falta de sueño. Estos cristales rodaron en una dirección a otra leyendo rápidamente los nombres de los fallecidos al pasearse cuando de repente la voz oxidada de una chica rompió el fúnebre silencio.


Bingo...


¿Disculpa? — Lo mas inteligente que pudo decir. — El rey me pidió acabar con el lobo y al parecer te has comido la presa de este, lobo.


"¿Qué acabé de decir?"


Pensó rodando la vista al segundo antes de regresar hacia ella.


Ejem... Disculpe de nuevo... Señorita Helena. Aquí no hay cazadores pues las cazas han sido prohibidas desde hace varios años atras por ser despiadadas con cualquier tipo de ser en búsqueda de la harmonía, y lobos en esta zona del cementerio no hay. Solo una dama perdida la cual me han solicitado para acompañarla.— Realizó una pausa frunciendo el ceño desplazándose hasta quedar a un metro de distancia, deteniendo ambos pies derechos y punteantes a ella. — Me temo interrumpirla en su caminata por este bello lugar, pero necesito de usted ¿Ha de disponer tiempo?



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Tema Privado Re: Escribe tus penas en mi tabla artificial [Priv. Helena]

Mensaje por Helena Isabelle Dómine el Vie Abr 13, 2018 7:09 pm

Su alma bullía ante la tinta que era escupida en aquel pueblo de los que sufren en silencio, sin cascadas saladas empañando las viejas y sucias ventanas. Aquellos cuyo pesar es mayor. La botella del alma se movió dejando que los pies descalzos paseasen a un ritmo inestable en los alrededores, mantenido la cinta me medida siempre por encima de todo, él se movía y siendo imán de polo opuesto estaba en su deber de huir. Comenzaba a agradarle aquel sujeto, pero su sonrisa se marchitó junto a su golpeado rostro lleno de gritos en las mejillas y secretos en la frente.

-Otra pieza del pastel que tiene miedo de sí mismo, deja de ignorarte y olvidarte. Este cielo es el peor cuento de hadas. Deshazte del material puro de tu rostro que puedo ver la carne podrida por debajo. –La lija era frívola y madreada, llena de sacrilegio, pero nunca perjuraba en vano y podía presentarse de forma impúdica y a la vez aborreciendo esta. –Tus caminos están vendados.

Las uñas rasgaban lo que podían, llenas de una desesperación casi alarmante, los espejos del alma empañaban su imagen en un retrato congelado que se encontraba entre los muros. De pronto sólo paró y la serenidad volvió, pero con un roce melancólico, listo para marcharse si era necesario, o más bien desahuciado de su lugar, el cual pocas veces visitaba.

-Los ríos del tiempo son el oro de las personas, pero a mí me tiene sin cuidado. El mío se secó hace mucho tiempo a pesar que mi rojo carmesí sea tan profundo como el infierno nunca fluye la vida ni se aspira la muerte hasta llenarme los pulmones. Simplemente es tan insulso como las personas que pretenden causarme atribución. Aunque al final soy yo quien les hace pasar un mal rato. Soy yo a quien le regalan el regocijo de la soberbia.

Sus andares danzantes dejaron de oprimirse siguiendo el son de los murmullos que el viento le contaba a los árboles y estos le contestaba agitando las piedras preciosas, meneándolas con concupiscencia. Ínfulas en cada atisbo y agasajo. Las flores que dejaban sus dedos en el suelo eran tan distorsionadas como su persona y muchas veces poco notorias, pero cada una de ellas llevaba el rehuir de la vida.

-Los ángeles se manchan de sangre y pierden su deslumbre, tú te manchas con algo peor. Algo pesado y oscuro. Demasiado pegajoso para mi gusto.



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Tema Privado Re: Escribe tus penas en mi tabla artificial [Priv. Helena]

Mensaje por Sayori el Dom Abr 22, 2018 7:45 pm

Los tenues colores del dia a poco de iban tornando en deliciosos dulces de naranja adueñando el cielo en pinceladas abstractas de ocasió. las nubes dichosas de  hacerse presente daban una sensación de que se estuviese componiendo el dia como si estas quisieran adelantar la noche a pesar del tiempo. la gran sombra de a poco tiempo baño a  las dos criaturas materializadas en el cementerio  de columnas típicas japonesas. Aún era de dia, pero  las traviesas quisieron adelantar la oscuridad. Tal vez estaban tan curiosas como Sayori de conocer un poco mas cómo sería la daba en medio de la oscuridad. El azabache lo notó. Repasando en una vista rapida la obra maestra que las traviesas pálidas realizaron. Ellas se iban derritiendo  creando una técnica singular y vanguardista. Tal cual como las vió en sus fechorías así rodó la vista a la  voz rastrillada.  Otra vez estaban hablando incoherencias al oído de la sociedad. Un hermosos espécimen perfecto para aprovecharse de ella con palabras necesarias. Una chica sin pasado aparente o sin sentido de que esta en el mundo real, ese tipo de perfil predilecto a la mano de un manipulador. La deliciosa esencia de la sangre rebanarse en esculturas  con vida  a la espera de una fotografia a la cual nuestro psicólogo en proceso estaba esperando. El yo que jamás quiero conocer, es aquel que tomaría a la indefensa helena  bajo  su manto de susodicha protección.


lastima, que el actual Sayori Clai era aquel que aún ponía  el pie fuerte entre  las muñecas corruptas  aplastado todo aquello que le recordase lo que Clai siente en verdad que es el. Dia de suerte para la niña, la quería intentar ayudar como lo debería hacer cualquier profesional en la salud. Suspiró  largo incorporándose a la situación tratando de meditar la calma necesaria para seguir el hilo que ella le pueda  atrapar. Estaba perdida la niña, pobre mujer que no sabe ni en donde estaba parada. SIn embargo, no todo son apariencias, quizás ella supiera algo más y por eso sea su forma de hablar tan poética. necesitaba atrapar el hilo saliente de la mente femenina. Si tan solo lo supiera a simple vesta. "Vaya reto... Es un reto gigante ella. Pareciera que ella supiera leerme a través de mi ventana..." Pensó.


Entonces, Si no le queda mas  puede  pasar por el mio. No lo tengo ocupado tampoco  con alguna proyección. Solo está  ondeando a través de mis aguas... Pueda que usted no le quede, pero por eso yo estoy con mi vaso delante de el suyo echando  las aguas a ver si puede volver a  navegar en el barco. Señorita Helena, quizás esta vez  sea usted la que  puede acostarse en las nubes sin problema de lo que toque muere. No importa realmente de mi ahora... No obstante ahora, mi vida es toda para usted.  Permíteme acercarme un poco mas. No a su físico sino a lo que hay dentro de  su torre de control. — Se señaló a sí mismo, la cabeza de dos toques con el dedo índice creando un suspenso. No puede creer que le haya seguido el hilo de lo poético, era contagiosa y directa en lo que  este novato  estampa todos los días contra la pared de lo moral.—Aun hay rocas de las cuales sus pies pueden pisar. Puedo guiarle.


¿Sería adecuado poner en tema la estadía de un hospital? Ahora , Clai quería entender para qué ellos le interesa el caso de esta solitaria mujer. A simple vista y con lo que le ha contado  tan solo ve a alguien bañado en  petróleo hundido sin poder salir a la superficie.



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Tema Privado Re: Escribe tus penas en mi tabla artificial [Priv. Helena]

Mensaje por Helena Isabelle Dómine el Vie Abr 27, 2018 7:05 pm

¿Sería adecuado poner en tema la estadía de un hospital? Ahora , Clai quería entender para qué ellos le interesa el caso de esta solitaria mujer. A simple vista y con lo que le ha contado  tan solo ve a alguien bañado en  petróleo hundido sin poder salir a la superficie.

Su rostro se contorsionó en una mueca de Chesire mientras las madejas enmarañadas de gigante seda blanca se ponían como cortinas en contra del sol, dejando que las sombras alcanzaran ciertos lares. Sus labios sentenciaban sus dedos en la carne y uña mientras parecía ser atrapada por un posible camino que no le correspondía.

-Puedes acercarte, cualquiera lo hace, en la casa de la abuela hay muchas puertas, un solo camino fácil que te puede llevar al final que todos pueden alcanzar. Pero hay un bosque donde las plantas abundan al igual que los aullidos del lobo, sus mordidas son letales pero sus dientes contienen su ser. No puedes arrancarlo sin que te quite un brazo o deje tu cuero inerte y maloliente. Corta mi carne, arranca las venas y hazlas sangrar en ríos u océanos y a cambio dame tu cabeza, me complacerás más que el oro de los tontos ¿comerte es una necesidad o un deseo?

Saltó entre las tumbas, posando sus dedos entre el fétido aroma de la muerte, podía ver las rocas pintadas con las lágrimas culpando a la gravedad ¿pues a quién más? Cavar en la tierra, ensuciarse las uñas. Rasguñando en la tumba. Todo estaba sucio, muy sucio ¡Completamente sucio! ¿Pero a quién le importaba? Lo que importaba era el orden, los libros de la A  a la Z,  posiblemente por colores y tamaños ¡Tantas decisiones que tomar y muchos ya se marcharon sin avisar! Que malos trabajadores había en aquella tierra.

-Las personas mueren e irónicamente se transforman en semillas, puestos bajo tierra, alimentados con el dolor de la gente y la ira de sus enemigos ¿Qué florecerá de todo aquello? –Se preguntó en un desliz al pensar en su propia cabeza y el pasado como una sola. Prorrumpiendo en carcajadas- probablemente se prefiera no saberlo ¿Qué es lo que quisieras saber tú? ¿Qué le pedirías al mago de Oz? ¿Qué te arrancara la piel pura que llevas puesta? Puede que sientas que se pega a tus músculos y huesos, pero nunca será por completo utilizable. ¿Podrías pedirle la sanidad? ¿podrías pedirle números y palabras extrañas? ¿O pedirías un espejo en el que cuando te mires veas la verdad? ¿Pedirías que las voces dejaran las bocas ajenas y fueran exclusivamente tuyas?



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Tema Privado Re: Escribe tus penas en mi tabla artificial [Priv. Helena]

Mensaje por Sayori el Vie Abr 27, 2018 8:02 pm

Podría este ser el inicio de una retorcida relación con el paciente. Ella parecía tener cristales brillantes en contraste a el borde de las cuencas, negras y tan profundas que hacen que esos ojos a la luz del atardecer resaltaron en verdes faroles. Esa mirada de ella, pasivamente lo envolvía. Daba a sentir en el azabache la apariencia de poder leer su aura. Ese tipo de cosas de la energía que únicamente pone su empeño Clai en leer. Los cristales verdes. similares en perdición a el hombre provocaba el deseo de no perderse ni un instante de los movimientos. Ambos compartiendo el espacio haciendo las piedras y hojas cejas crujir en los movimientos de postura.


Helena brindaba un papel importante del reflejo en palabras de las sensaciones ocultas envuelta en deseos cárnicos. Las uñas atravesaban la piel introduciendo las manos con fuerza a tomar delicadamente la médula espinal, jalarla y envolverla en un nudo especial. El susodicho de rodeo para los sentimientos. No se podría tomar textualmente las palabras de la femenina, entendió eso. Estaban llenas de poesía. Aun así, escucharlas nombrar precisamente lo que su mente no puede explicar gracias a su "Yo" provocaba que el ello brincara en emoción tomando las rocas del cementerio contra las paredes de cristal que lo encierran.


Puedo acceder, solo si me brinda todo su ser. — Contestó suave.


A pesar de mantener su semblante sereno. Único aspecto que agradece de la enseñanza rigurosa de su padre. el por dentro sentía la paz interior ser masacrada por su sentido moral. Vaya tesoro tiene al frente. Si fuera por él sonriera. Crujiera los dientes apretara párpados. Pero no, debía mantenerse profesional y sin ninguna emoción notoria. Alucinaciones. Todo es idéntico a comparación de aquel dia en el que alguien de procedencia demoníaca habló sobre los posibles deseos internos de Clai provocando que este hablara sintiéndose libre.


Tan solo apretó los labios dándose el tiempo de pensar las extravagantes preguntas. Algo podría encontrar para poderle contestar. Necesita alguna palabra exacta que le fuera útil. Helena. Le rompia la cabeza de una forma que lo adoraba.


Helena. — Fue directo en su nombre al pronunciarlo. — ¿Eso es lo que estás buscando tu? ¿Qué buscas tú con resguardarse? ¿Tanto te interesa demostrar algo? ...Seré directo. Quiero que vengas conmigo y te alejes de este cementerio. No importa cualquier animal el que deba ponerle el brazo. Necesito que me sigas. Puedo contestarte todas tus preguntas si tan solo vienes. Entre ambos podemos crear esta barca y ambos llenar el rio. Te necesito para encontrar la desembocadura. No hay momento para detenerse las flores ni las semillas.

Quería ser paciente con ella. La necesitaba no solo para cumplir si no para su propio beneficio. Un tonto trabajo final de carrera.






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Tema Privado Re: Escribe tus penas en mi tabla artificial [Priv. Helena]

Mensaje por Helena Isabelle Dómine el Vie Abr 27, 2018 10:20 pm

Para Helena aquel conejo frente a pesar de carecer de orbes rojos, tenía los cristales más empañados de sangre que nadie, una voz acunaba en su interior posando las palmas en el reflejo teñido de acidez y amargura. El visillo se cerró apenas dejando ver su interior. La lengua se paseaba por su boca como si llevara entre la viscosidad un dulce donde los patéticos sabores se instalaban con desprecio, desmembrando la poca sutileza del su ser.

-¿Qué busco yo? Nada realmente, mi búsqueda terminó hace mucho tiempo luego de que el odio y la venganza me acribillaran y no por la espalda, luego de saciar las desiertas gargantas con mi sangre y viseras. Luego me quemé en mis propios pecados, pecados iluminados por un estremecedor deseo ávido e impuro. Creando mis caminos bifurcados con las múltiples posibilidades, dejando que los helmintos se alimentaran de mi pútrida alma obteniendo la ensoñación y la preeminencia del regocijo de la locura. Las voces siempre estuvieron y siempre lo estarán, te susurran con soberbia y desprecio, siempre sabiendo que decir, besan tus ojos para regalarte el don de la verdad, pero a cambio supuran tus heridas, abriéndolas, enterrando los dedos en la carne despellejada. Yo ya me encontré con el mago y este fue mi deseo.

Su lengua bullía junto a sus dedos y la mirada perdida entre los arbustos en espera de que la liebre le invitara a tomar el té, posiblemente querría dos cucharas de azúcar esta vez. Incluso podría invitar al nuevo, del que podía sentir las acciones y palabras llenas de veneno ¿pero ¿quién no tenía una lengua así? Los deseos nunca van de a uno, y esos son los más caros, nunca se pueden pagar, el alma no es suficiente porque la corrupción que se saborea con concupiscencia hasta quedar preñado del pecado capital.

-Lo haré, porque uno tiende a descubrir cosas ruines en significados hermosos, pero encontrar los significados ruines de las cosas hermosas resulta más agradable. El decorado siempre resulta engañoso. Los ángeles se perdieron entre la engañosa niebla y te toca buscarlos ¿a quién encontrarás primero? ¿o será mejor preguntar “qué”? ¿Cuántas son las cabezas que explotan repletas de letras? Y ¿Cuántas son las que tú has abierto y esculcado? Ahora los humanos son unos monstruos ¿dónde queda la elegancia de sus acciones? Todo resulta zafio y lleno de indolencia. –Su entrecejo se arrugó mientras las llamas se apagaban y los faros de engrandecían con la oscuridad. -Que el sacrilegio no sea en vano. Puedes arrancarme la piel, pero ¿podrás roer mis huesos? Las piedras y palos no te servirán aquí



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Tema Privado Re: Escribe tus penas en mi tabla artificial [Priv. Helena]

Mensaje por Sayori el Miér Mayo 02, 2018 4:42 pm

Helena tenía mas que dar. No solo un bulto de palabras entrelazadas en historias de deseos o leyendas fantasiosas. Algo mas detrás de ello, como si fuera capaz de ver a través de los faros verdes ideas concretas distorsionadas por las "voces" anunciadas. La luz tenue dada, mostraba caminos vacíos y peligrosos hacia el mismo hoyo de la penumbra bajo un señuelo de victoria. Por mas que Clai la observaba en silencio, quedaba vacío por las expresiones rusticas y polvorientas; confundido en ¿Cual es la razón de su expresar? ¿Qué ve ella y qué cree que es verdad? Siendo acompañado en las vistas y palabras a libre interpretación por los pájaros que buscaban ya un lugar a dormir. Y estos dos, de alguna manera Clai tendría que hacerse cargo momentáneamente. Al menos, definir el posible futuro pues, el doctor a cargo del hospital del cual hace rotación en este semestre, estaba tan enfrascado de atraer de cierta forma a Helena; echos con relación a la búsqueda de información de ella bajo el fundamento de tratamiento,(Analizando tambien el punto que solo se tratan pacientes que accedan al recinto, mas no en su búsqueda a no ser que tengan cita prescrita.) Vamos que la chica esta en su lugar divagando sin maltratar a alguien o a si misma. Es mas, si quisiera ayuda minimo hubiera ido a por esta. Regresó su pregunta inicial. ¿Por qué rayos la quieren? ¿Por qué ellos desean que el estudio con respecto a la semilla del pasado lo haga con ella? Esta mujer lo único que estaba haciendo sobre Clai era bombardearlo de miles de preguntas y frases sin sentido.


Frases de una temática popular.


La voz de ella continuó y los ojos masculinos se fueron abriendo. Vaya tonto. Aun así, lo siguiente a pensar radica en si esta mujer en verdad sin tornillos estaba. Pues, la mente parecía ser mas organizada de los otros pacientes a los cuales ha asistido con el psiquiatra de cabeza. Tu médicas, yo trato. Orden común en el campo laboral de sus superiores. Una pareja con discordia. Luchan por lograr equilibrar el mediatizar a las personas con palabras en vez de zambullirse a punta de medicamentos únicamente.


Daba igual. Mucho pretexto y palabrería al futuro psicólogo. Esta vez se basó en no contestar. Escuchar a la mujer a pesar de que esta se estuviese metiendo indirectamente con él. Respiró profundo. No quería quedarse en un lugar con poca luz, el frío llegará y molestaría. Elevó la vista buscando algún faro.


No quiero. — Rompió el habla de ella, asegurando su maletín y gafas. — Solo Ven a la luz conmigo, ahora. Porfavor.


Giró raspando la maleza con los zapatos lustrados de estudio. sacudiendo las botas muy bien planchadas del pantalón en el movimiento evitando rasparlas con las ramas secas del suelo sucio. Aseguró la maleta con todos los apuntes dentro. No mas le faltaba un sombrero, Debía comprar uno, apuntó mentalmente cuando el cabello se alborotó gracias a una corriente de aire. Quería que ella lo siguiera a los asientos en medio del Cementerio en donde los faros podrían abrazar a los dos perdidos cuerpos helados. En un momento se detuvo a verificar el andar de helena. Girando a medio aldo el cuerpo pasando un vistazo corto a ella.


Si, Leer su andar en lo que queda de mi laguna. Es lo minimo que puedo hacer por ti... Que por cierto, Tengo una pregunta para ti. ¿Estas consciente que tenías una cita con un psicólogo hoy? Das la impresión de que no lo necesitas en absoluto.


Mencionó sin poner opresión. El brazo extensión despacio señalándole con palma cerrada el camino que quería que tomara primero. Justo a unas sillas en medio del cementerio. Era obvio que no lo necesitaba pues ya en el hoyo ella se encontraba.


Hoy Vengo a hablar contigo de ti. No de mi. ¿Colaboramos juntos con la condición de al final decirte mis deseos al Mago de Oz?




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Tema Privado Re: Escribe tus penas en mi tabla artificial [Priv. Helena]

Mensaje por Helena Isabelle Dómine el Miér Mayo 02, 2018 9:05 pm

Los sentidos que llevaba ese cuerpo moribundo, artificial y mortal; poco se manifestaban y ponía su atención, no por nada aquel cubo de cristal que se cargaba estaba sucio y rayado, roto dejando que los desechos se encajasen en sus pies. Pero a veces Caperucita escapa de su cuento con un siniestro plan conjunto con el lobo como ayudante, blandiendo los colmillos y encajándolos en las gargantas de quien traté de detener la fuga. Le siguió en silencio a pasos más equilibrados de lo que pudo haber estado alguna vez su mente, madreando el suelo con las raíces desnudas que dejaban por detrás hojas secas en su camino hasta que su cuerpo se encontró bajo la luz amarillenta cuyo foco era víctima de las polillas que pasaban hipnotizadas por el lugar.

-Parece que seguir criaturas desconocidas no es un hábito únicamente mío. ¿Cuáles otros malos hábitos puedo encontrar en ti?

Ante las palabras del chico casi podía soltarse una carcajada digna de la reina de corazones. A veces los locos no eran los que tenían las mejores alucinaciones. Meneó la cabeza de un lado a otro con los cristales perdidos en alguna de sus irrespetuosas cavilaciones. Frialdad y rectitud era lo que resaltaba a la pobre y olvidada mente que tenía frente a ella, la imagen de una patente falsedad, rehuyendo de las lámparas que poseía en las fosas, escondida detrás de una pared perfectamente construida, pero mientras más perfecta más dolería cuando fuese demolida.

-Niegas lo que no conoces y aseguras no conocer lo negado. Puedo estar loca, pero no soy estúpida. Puedo tener un lamento siamés interrumpiendo mis tímpanos, pero puedo escuchar a las personas murmurar. Puedo esconder los pedazos rotos, pero en el espejo al final ahí están las piezas faltantes. Ya no puedo entrar al mundo de las maravillas, pues está tan roto como yo. No perjuro y eso me hace reconocer mis cicatrices, sólo hace falta un atisbo de ilusión para que se forme la mentira, por eso conozco la verdad.

La lengua se movía y sus dientes rechinaban mientras se acercaba a asiento helado, subiéndose en él, mirando el horizonte donde los focos nocturnos eran presentados en una magnifica que sólo duraría poco antes de ser interrumpida por el calor y el canto de un gallo degollado. El soslayo de la luna la mantenía atenta antes de bajarse de un salto casi infantil.

-Para poder entregar una parte de mí, darte la llave a las piezas importantes del pasado, debes dar también tu parte. Me parece bien el trato. Pero Alicia, no sigas al conejo toda tu vida o acabarás tu propia tumba. Si algo puedo afirmar con toda certeza es que entraras a oscuros, cenagosos y malolientes hoyos, aquí tu derecha no sirve de nada si te falta el ojo izquierdo, las hadas alaban a la luna, deja que tu piel descanse de tanto sol, que tu parte lunar lo agradecerá más que lo que te podrías imaginar. Podrías obtener el sosiego que buscas bajo las rocas equivocadas.

Podría ser un réquiem poco literal, una fatalidad de muerte impresentable, donde los ósculos se depositen en la frente, junto a los cabellos pegados a la frente a causa de las lágrimas que recorrían sus pies.



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Tema Privado Re: Escribe tus penas en mi tabla artificial [Priv. Helena]

Mensaje por Sayori el Dom Mayo 06, 2018 7:04 am

No contestó.



La luz tenue titiló en el manto de un cielo oscuro. La noche había caído a su paso lento de anciano paseando al rededor de los cuerpos acercandolos a la intimidad en medio de piedras memorables. La luz bajó chocando y dividiéndose entre lo conocido y lo oculto. Cegando cualquier partícula de sueños voladores. La luz fuerte para ojos acostumbrados a la oscuridad. No era mas que dos bancas de mármol para el reposo de los espíritus que vagarían en el cementerio a la hora de la cita asignada a cada difunto. Bienvenidos sean al mundo terrenal. Cualquiera tras pensar sobre la teoría de la función de los asientos estremecería al ser erizando cada punta de cabello. Pero a el azabache, cuyo humano era, jamás lo perturbaría ideales de fantasía de la noche lunar. El lúgubre clima y el pastizal seco mojarse por la humeda de una primavera latente del día quedó en olores descritos en pasión y descanso.


Clai no le molestaba quedarse hasta altas horas en un cementerio. Mas hay que tenerle a los vivos que a los muertos. Ademas, no era algo que le dedicara corteza cerebral. Aun así, no optaría como opción quedarse mas de la hora en aquel lugar.


La voz siniestra bajo el misterio de los faros irrumpió el sonido de las pequeñas ranas nocturnas. Forcejeando cada vez mas la estabilidad de su psicologo Amateur. Podría jalarle las prendas, quemarlo hasta el punto de tener que hacerlo gritas y escuchar bajo el mar de la brea que secreta su propio cuerpo; que cuando se estabiliza y porta el nombre de la familia en frente y en corazón artificial su voz no saldría a no ser que sea importante o necesario. Preguntas al aire quedarán. Ella en la poción que la dejaron sus superiores en una tabla de plástica no lo merecía. mas palabras de la que ya gastó. Lo que se ha dicho ha sido mas que suficiente. La mujer a su lado dispuesta era lo único que necesitaba al final. Eso si. Las ganas de averiguar ¿Por qué el interés de su superior? Tocaba su puerta de hielo.


"El hecho que estes loca no significa que estupida seas. Lo has descrito muy bien. Tu hablar es mas coherente de lo que un escritor psicodelico haría." Pensó acomodándose en la silla luego de ella acercarse. Cruzando las piernas en un porte de elegancia. Mentón en alto y maleta sobre su regazo en donde las manos recaen como pluma. Las gafas retiró clavando los jades fríos en los cristales artificiales. La vista a ella la mantendría en interés notorio. "...¿Mundo de maravillas? Roto como ella dice.... Me da cierta curiosidad hasta donde llegaría su psicopatía...—Levantó las cejas al recordar.— Ah. Cierto. Psicopatía. No altera la parte intelectual. Mas referido a sus conductas fuera de las reglas de la sociedad. No creo que esta mujer este totalmente perdida. Simplemente nunca tuvo punto de inicio. Si. Despues de todo eso lo menciona, pero mas allá no hay. ¿Donde he escuchado eso de la Izquierda y derecha? Será mejor solo conversar de forma general con ella. De ser así una sonrisa sería material... —Afianzó el ceño al verla ser. —...Para sus jugarretas, Así como ha tomado algo en mi para seguir su monologo. ¿Será que hace eso con todos? No lo sé. Me lee como yo leo a las personas. Solo que ella lo habla sin nudos en al lengua."


Clai dedicó un extenuante suspiro. Ladeando la cabeza al estirar el cuello, elevar el mentón unos segundos al hacerlo tronar.


"Empiezo a entenderte un poco. Ya veo que hacer con ella para mi tesis. Eso será. Eso."


Helena. ¿Puedo llamarte solo Helena? — Hizo una pausa.— Parece que te gusta leer bastante. — Solo abrió la boca en una voz suave en contraste de sus ojos a dar el comentario. — Alicia en el pais de las maravillas. Libros de espiritualismo o simbolismo se me hacen conocidos con los temas que tomas... — Sonrió de una pincelada de la mismísima Mona lisa. — ...Me pregunto si tienes alguna amistad mas allá de los libros. ¿No te interesan?





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Mensaje por Helena Isabelle Dómine el Lun Mayo 07, 2018 2:23 pm

Todo aspecto y semejanza terrenal eran tan vacíos que, aunque la luz brillara en sus encendidos faroles no había rastros del azar, alzando la piedra de la perdición y tomándola entre el frío de su cuerpo. Aquello era solamente de ella y las millas del océano sin retorno. Los recuerdos de los árboles se desprendían con los gemidos del viento, arrastrándose hasta sus pies. Las palabras eran lentas en aquellos helados y mudos labios.

-Puedes hacerlo, el “debería” es la verdadera pregunta, así como no se pregunta el “cómo” si no el “cuándo”, las cruces se han cargado durante años en la gelidéz del viento acariciar la perilla de la puerta roja. El hechizo que sostiene nuestros alientos es tan vacilante que cuando se vive muerta la realidad es sumamente insulsa, Alicia, Dorothy y Caperucita tienen muchas cosas en común. Ellas madrean las campanas que hacen estremecer tu cuerpo, sintiendo las vibraciones en tus huesos y traspasan las bóvedas ocultas. El nauseabundo aroma de la muerte penetraba las rocas yertas de las mejillas, siempre esparciendo los lóbregos sepulcros y la gente puedo olerlo, alejándose de aquella fetidez y la locura que lleva consigo. De todas formas, encontrar entre la paja la aguja con la que deseas pincharte el dedo y caer dormida es más complicado de lo que uno cree.

Cuando la helada muerte tira de tu mano ensucias tus uñas tratando de escapar de aquel hoyo sin fondo, raspas tus rodillas y cortas tu rostro para que al final, al ver la verdad de la vida desees regresar y dejar de vagar como ágil espectro entre los estrechos corredores mortales. Quieres retornar la fantasía y entonces las voces se ríes de ti a pesar de los intentos de amordazarlas. Que locura sonaba todo aquello y no pude evitar burlarse de sus propias cavilaciones, entre dientes y bullicios.

-¿Y tú? ¿vives entre a quienes etiquetan por enfermedades, haciéndoles olvidar su nombre? ¿o encuentras compañías en la espera de contagiarte y sanarte? ¿Sigues las aves que huyeron espantadas o te vas por las que llegaron a comer de tu mano?

Las heridas y frágiles gacelas corren entre las llanuras sin caminos, evadiendo a la flecha nocturna que apuntaba directo a su corazón, desgarrando su oscuridad y el terror del pasado. Nunca llores a quien se ha librado del sufrimiento.

-Entonces me tendrás que guiar por tu propio camino de colores, ¿qué color será? Me pregunto si es rojo, blanco o negro, posiblemente verde. Resuelve mi duda, que el amarillo del mío tiembla ante la idea de alejarse de mí e irme a compartir el de alguien más. Pero si algo voy a pedir de todo esto es que seas tú y nadie más quien entre en terrenos peligrosos.

Las estrellas en lo alto de los cielos son arrastradas constantemente mediante hechizos y conjuros, abriéndose ante la brisa abatida por el infortunio. Terminando por oscurecer el cielo.



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Tema Privado Re: Escribe tus penas en mi tabla artificial [Priv. Helena]

Mensaje por Sayori el Dom Mayo 13, 2018 8:50 pm

Dulce melodía que escuchó en su mente en cada movimiento pasivo de el cuerpo contrario contra la brisa de la noche. Árboles captaron su atención de segundos durante la intervención de Helena. Ojos que rodaron sin moven algún otro musculo de el cuerpo buscando la paz que solo el ambiente le daría. Al avanzar sus prácticas en el estudio todo libro se iba quemando pues la realidad era cambiante y lo que vendría no sería una historia mas relatable a niños en varias generaciones del estudio. Los orbes esmeraldas brillantes a pesar de la oscuridad externa hacían contraste bajando lentamente a los labios femeninos. Muchos podrían optar como la expresión de la seducción de tu analista. Estos rodean cada palabra emitida con su sabor de quemado. Palabras que venían para él en combinación del escudo de la chica y la resignación interna. Mataba a nuestro Azabache en la abducción de conocer más de lo que puede una mente sin escrúpulos dar.


Despacio la columna recayó contra el espaldar de la banca en la isla del cementerio. Las hojas caían a su alrededor incluso encima del dorso de la mano reposante a lo largo del espaldar. Los Zapatos lustrados negros se mostraron, cuando de piernas cruzadas a un estilo muy masculino el hombre las situó. Entonces, ladeo su cabeza en interés rayando de su expresión serena, plasmada en la seriedad que resguarda las respuestas de índole personal por parte de Clai.


En todo momento retuvo las palabras. De sueños perdidos y castigados en medio de personas que les han cautivado. La mente de sayori pasó a los nombres dados por Helena. "Alice, Dorothy, Caperucita" Chicas que todas por un camino de misterios pasaron, retos y... Lo guardará.


Con referente al "Color". A medida de todo esto lo podremos ir descubriendo. Tu deberías tener el tuyo presente, siempre contigo. Ya que el nunca te abandonará si no le dejas de dar su mano. Si sientes que está perdido o manchado. Puedo darte esa mano para que se mantengan encendido Y mute en su búsqueda personal. Y lo puedes hacer porque ese camino no se pierde siempre. Estás aquí y yo estoy aquí; Cálido y con movimiento... De aquí todo quedará entre los dos. Lo que piensas será algo que yo pensaré. Ambos tendremos la responsabilidad en este secreto. —Argumentó observándola, dejando fluir su voz de susurro en tenor a ella. Seguro de su ofrecimiento.


Con cuidado volteó la mano que reposaba al espaldar sujetando la seca hoja perdida. la esperanza de un llanto mas sobre sus manos. Lo comparó con los faros verdes femeninos. En la fría noche, no mas ella relucía con sus tenues movimientos. Cautivadores. Enfermizos. Aspecto que borró prontamente como vino cuando Acercó hoja seca al frente de ambos justo a la altura de sus rostros en una vista directa. Solo quería tener la mente en pensamientos únicamente acerca de ella.


Con el mío podemos tomarlo como Herramienta y darte el aceite del óleo para que lo sigas pintando y decida no abandonarte. Piensalo. ¿Estas sola ahora?¿En verdad necesitas tomarte del mio nada mas y perderte completamente en el mio? Agarra. — Le obsequia la hoja esperando a que la tomase. — Si la tomas, es porque hay alguien que está al lado tuyo obsequiando. Si quieres que resuelva "Tus" Dudas, Te ayudaré a hacerlo. Pero, piensa. ¿No es mejor que compartamos los dos? Tu color puedes mutarlo a tu disposición... Helena, ¿Hay algo que les encuentres a Alice, Dorothy y Caperucita similar en ti?




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Tema Privado Re: Escribe tus penas en mi tabla artificial [Priv. Helena]

Mensaje por Helena Isabelle Dómine el Lun Mayo 21, 2018 7:53 am

Frases de su agrado podía salir de los labios masculinos, abriendo puertas en la que tenías que dejarte caer, pues volaban cual aves. La puerta de la confusión lograba distorsionarte y cincelarte a su gusto sin que te percataras. Aunque ella prefería fielmente la de la locura, aquella que llevaba una boca cierta en el paraíso de sus pensamientos, conectada fácilmente con la de la confusión, pues esta última es la que iba de paso. La locura es cierta y el mundo lo ha permitido, aunque resulta intempestiva cuando se dejan los panegíricos.

-Entonces permíteme vomitar la pintura, así como las palabras. Pero no te sientas tan especial no es que yo necesite aferrarme al tuyo, esa necesidad tan errática puede llegar a exacerbar y ponerte en un estado tan dormido que tus pocos sentidos se mutilan el uno al otro. Yo quiero hacerlo pues como fruto de los humanos y los pecados que cometí, y de los que no me arrepiento, resulta imprescindible cuan curiosa o interesada pueda resultar ante lo conocido, que muchas veces es más acribillante y desentonante que lo que no hemos visto. Y quien necesita realmente tocar y sumergirse en lo que conoce y rechaza eres tú, amigo mío –Su mano empujó la hoja hacia el pecho del chico con aquel tacto rasposo y seco que poseía-. No te daré de las pinturas que yo misma cree para obtener mi bello color amarillo, pero te quiero dar las instrucciones para crear las tuyas y dejar que tu camino crea tan blanco monocromo. Soy egoísta, no comparto mis lápices de colores, admito tener miedo a que se pierdan y recalco que cada quien debe llevar sus propios útiles. Así yo bien, podré de igual forma ser utilizada cual marioneta para los propósitos que insistes en ocultar.

Probablemente su mirada estaba llena de ínfulas. Probablemente sólo era soberbia. No importaba realmente lo que ella observara entre las dunas de arena o las trampas de aquella sábana de calor, pues siempre la ventana a otro mundo sería tu propio reflejo en los oasis o en los espejos del palacio de las corrientes de aire, aquel que marcaba tu reino. Arrebató la hoja que anteriormente le había devuelto y la aplastó entre las mariposas huesudas, dejando que las alas aplastaran e hicieran polvo que se llevó el viento tan fácilmente como la vida humana.



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Tema Privado Re: Escribe tus penas en mi tabla artificial [Priv. Helena]

Mensaje por Sayori el Lun Mayo 21, 2018 8:23 pm

Tuvo que carraspear  e intentar bloquear cualquier sentimiento de  molestia con tantas palabras refiriéndose a su vida personal. Las características que describe por alguien el cual esos colores están mas difundido en acuarela, en litros de agua sobre algo de que debería permanecer en un ambiente de acete hacían un impacto en él. Como siempre y como todas las personas  que ven a través de sus ojos lo hacen.  Aun así, de la misma manera que estas palabras son tiraras en el campo de batallas, un paño limpio de detergente las limpia dejándolas pasar bajo la vaselina como unas mas sin grado de importancia. Clai estaba allí por su nota, no por ella, no por un deseo de ayudarla después de haber sacado su conclusión con respecto a la zona de profundidad negra que su mente se  ahogó. Nunca ha tenido un camino. A no ser que lo demuestre y por eso su deseo de quedarse con ella. Leerla como un papel mas sin uso. Ella no va a hablarle facil y tampoco es un ser de Dios como para compartir información. Algo debía sacarse de su mente lógica. algo que le salve la vida a el y a su caso.


De momento robó las palabras del futuro psicólogo. Meses esperan para graduación y experiencia en el piso que agarrar en la carrera para el éxitos. Si es que eso estuviera en su mente. Clai, siempre ha estado perdido al menos desde que  así se le impuso por su Sol.


Al final Suspiró, acomodándose en el asiento mejor. Arqueado hacia el frente  con las manos de apoyo sobre las rodillas miró  fijamente a la chica. Recordando y leyendo una vez mas las palabras expresadas ya. Algo de eso le podría sacar provecho o una pista. Al menos  lo intentará.


Realmente yo estoy aquí para usted. Tengo entendido los temas referente a mi y mi  interior. Los tengo Claro señorita  Dómine. — Expresó  suave en voz para  su paciente.— Si es así como lo desea. Esta todo bien...  Necesito que nos veamos en otro momento.  Uno que sea de dia y uno que no sea en este lugar. Tengo entendido que hay cierta molestia con respecto a la institución. ¿Es cierto esto? Si es así puede ser en un lugar  igual de calmado pero mas privado. Si hay alguna molestia con esto puede decirmelo. Puede seguir siento aquí. solo que. Con luz del dia.  Nos conoceremos  con su tiempo. Me interesa mas lo que usted me diga con lo que siente. Si esta mejor que ayer... o que hace meses. — Prefirió ocultarse detrás del protocolo.



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Tema Privado Re: Escribe tus penas en mi tabla artificial [Priv. Helena]

Mensaje por Helena Isabelle Dómine el Sáb Jun 02, 2018 9:03 pm

El algodón era gris, turbio y terco, cubriendo la luna, envidiando su resplandor a pesar de no pertenecerle y ser sólo un espejo. A pesar de eso para la joven ahogada en la muerte aquel reflejo era más bello que el original. Odiaba al sol. Era egoísta, actuando siempre todo alto y poderoso. Pretencioso. Mirándoles siempre hacia abajo. ¡Maldito!

La sombra temporal cubrió su rostro, aquellos grandes ojos poseedores de diversas emociones parecían abrirse en medio de la oscuridad gradual, como un búho… Aquellos animales que en medio de la oscuridad su vista es perfecta, presencian todo, más de lo que en el día podrían hacer. Era gélidos, mientras sus pupilas se ensanchaban.

-London bridge is broken down, falling down, falling down. London bridge is falling down… My fair lady.- su voz se mezcló con el sonido del viento que soplaba fuertemente, revolviendo las vestimentas y los ya enmarañados cabellos. El murmullo se acabó y la luz volvió a brillar sobre su rostro. –Dicen que el caer de la arena cura, pero no lo creo. Se queda ahí en una enorme cicatriz que te recuerda constantemente lo que deseas dejar atrás. Estoy mejor, mejor que hace muchos años, no me pidas señalarte en rojo el calendario, sería imposible para mí a pesar de que no hay nada borroso en ello, nada se oculta de mí. –Extendió su brazo hacia el frente al igual que los delgados huesos de sus dedos, dejando aparecer el cuchillo de plata que llevaba clavado a su pecho desde un inicio, sin dejarla escapar. –Los enemigos se convierten en amigos, los conocidos en enemigos… y los rostros en horribles pesadillas ¿duermes correctamente? ¿Comes correctamente? ¿Vives? Porque yo no, podría disfrutar de las dos primeras y crearme la ilusión de la tercera, pero nunca se haría realidad. -Los dientes rechinaban en sus palabras, vacías, torcidas, empañadas y vomitadas vilmente. – Búscame cuando gustes y me encontrarás a pesar de no ser el viento -Mezclando la sangre de su interior, arrojándola y manchando sus labios con esta, dejando que la viscosidad dejara caer gotas en el suelo. Y luego… Nada. Todo se esfumó, como una canción de cuna cuya caja deja de cantar a medias, dejando a los oyentes con el sentimiento de todo haber sido nada más que un vil sueño. ¿Quién podría  saber la verdad?



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Tema Privado Re: Escribe tus penas en mi tabla artificial [Priv. Helena]

Mensaje por Demian Serkin el Mar Ago 14, 2018 7:02 pm



TEMA
CERRADO
Tema cerrado por inactividad.
Este tema lleva inactivo más de dos meses y por tanto, muy a nuestro pesar, debe ser cerrado y enviado a la papelera, pero ¡No temas! Si deseas recuperarlo solo tienes que pedir su apertura aquí.
Lugar: Cementerio "Paraje de paz".
Atte: Staff ITR.
RHODES PRINCE PARA ITR



Otras cosillas:

Gracias a la genialosa de Noire por la firma ♡
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