image
NORMAS
image
EVENTOS
image
PREMIOS
image
STAFF DE ITR




















Instituto
Takemori
¡BIENVENIDO A A ÉADROM!

¿Estas preparado para escribir tu propia historia en el Instituto Takemori? Adéntrate en el mundo mágico de Éadrom en donde casi todo es posible. Convive junto a otros seres sobrenaturales y humanos. Comprueba si es posible que ambas especies vivan en paz y armonía. Diseña tus propias aventuras, persigue los objetivos que te trajeron hasta aquí y por sobre todo pásatelo en grande! Estas a un paso de formar parte de esta gran historia! Adelante!
¡Felicidades por los 7 años!




















Últimos
temas
¡LA ACTIVIDAD DE
NUESTRA COMUNIDAD!
Últimos temas
» Despedida
Ayer a las 7:50 pm por M. Levka Nikoláyevich

» You?...Again? (Priv. Velkan)
Ayer a las 5:38 am por Velkan Alexander Belmont

» Coffee Time. (Priv. Velkan)
Ayer a las 4:16 am por Velkan Alexander Belmont

» Rhodes Ann
Sáb Sep 22, 2018 10:04 pm por Khaeli Dunkheit

» ID. AKURA YUUMA
Sáb Sep 22, 2018 10:01 pm por Khaeli Dunkheit

» Caso 152463122 - A: Culpas y venganzas Pt.1 [Priv. Saya Vlad]
Sáb Sep 22, 2018 9:56 pm por Shiryuu & Meneth

» Cambios para mi ficha
Sáb Sep 22, 2018 9:36 pm por Rechy Syphiras

» Pie de lombrices y crema [Finalizado]
Sáb Sep 22, 2018 9:12 pm por Rechy Syphiras

» [Tablilla] White rose queen
Sáb Sep 22, 2018 6:04 pm por Aphrodite P

» Meet the Wolf | Libre |
Sáb Sep 22, 2018 12:34 pm por Nate Sköll





















¡Vota por
nosotros!
¡APOYA A NUESTRA COMUNIDAD!



Shiki Topsite!












HAPPY BIRTHDAY
Hana Iwafune
¡TE DESEA TAKEMORI!
¡Y hoy inauguramos este hermoso espacio para los beios cumpleaños del mes! ¡Perdonen nuestra tardanza en volver! Pero aquí estamos para poder celebrar junto a nuestra Hanita, también conocida como Trinity su cumpleaños (un pelín atrasadito, perdón uwu). ¡Y es que esto es un momento especial! Porque ella es un usuario que siempre ha estado con nosotros desde hace muchos añitos, apoyándonos y ayudándonos un montón. ¡Siempre está allí para todos! Es que es un amor de persona y una excelente moderadora de eventos. Personalmente, les queremos desear un maravilloso cumpleaños a nuestra hermosa Trini Porque la amamos mucho en el staff. ¡Y no se queda corta! Que también es muy querida por los usuarios mismos, por supuesto que si. Así que muy feliz cumpleaños.
¡Y te tenemos un regalito!



Página 2 de 3. Precedente  1, 2, 3  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Tema Privado "El amor más insensato es el más verdadero" (Priv: Hiru <3)

Mensaje por Iorun el Dom Feb 25, 2018 11:52 am

Recuerdo del primer mensaje :

Aunque Iorun disponía de residencia propia dentro de los límites del instituto, había optado por mandar construir otra en la ciudad. Habían tardado en torno a cuatro años construirla, teniendo en cuenta que Iorun había pagado por acelerar todo lo posible las obras sin hacer disminuir la calidad del trabajo final. Era una casa de estilo victoriano, más que nada, porque era la época que más le gustaba a la vampiro, al menos estéticamente hablando. Lo que más destacaba no era tanto la casa en si misma, si no los extensos y cuidados jardines que la rodeaban y las altas vayas de hierro forjado que rodeaban el perímetro, situándose la casa casi en el centro de todo. La cantidad de vegetación era tal, que el edificio quedaba parcialmente oculto tras ella, y a las paredes de piedra, se aferraban distintas variedades enredaderas, como los jazmines. Lo más extraño de que un vampiro escogiera ese estilo de construcción era que una de sus características eran los amplios ventanales y miradores, y por tanto había demasiados sitios por donde podía pasar la luz, pero eso lo solucionaban con opacos cortinajes y cristales que podían oscurecerse.

El interior de la casa, su decoración, también seguía el estilo victoriano, pero bastante menos recargado que el original y con habitaciones más amplias y menos sobrecargadas de cosas, además de fundirse con lo último en tecnología. Destacaban los suelos de maderas cubiertos de alfombras en varios tramos y los techos de madera taraceada, y puertas de acceso altas de doble hoja. Iorun sentía especial afecto por las cosas hechas a mano por que, a su modo de ver, cuando se hacían a mano nunca jamás podría haber dos cosas iguales aunque se pretendiera que así fuera, por eso todos los muebles habían sido pedidos por encargo, en maderas nobles, al igual que muchos otos objetos de la casa.

La casa, tenía capacidad para albergar a todo el servicio y como a 10 personas más en las habitaciones del segundo piso. Todas ellas equipadas con todas las comodidas, aunando tecnología y un estilo antiguo en cuidadoso equilibrio. Iorun, había escogido para Hiru una habitación contigua a la suya, con su propio baño y vestidor, televisión de plasma, y un ordenador de sobre mesa que parecía que había salido de alguna novela de ciencia ficción de una época demasiado adelantada en comparación a la actual a pesar de su simple diseño, aparte del moviliario de inspiración victoriana que caracterizaba a aquella casa junto a un ventanas con balcón,. todo ello en tonos claros y... alarmantemente lleno peluches, desde el suelo hasta la cama, pasando por algunos muebles. Y es que Iorun antes, solía utilizar aquella habitación como una prolongación de la suya propia, de ahí el estilo ligeramente infantil de los objetos que contenía, como pilas de mangas y de libros de otras temáticas que saturaban las estanterías y los inquilinos en forma de esponjosos y peludos peluches de aspecto tierno, incluso había algunas muñecas de época... por que realmente eran de épocas pasadas.

También, debía admirtir que había escogido ese cuarto porque comunicaba con el suyo por medio de un acceso oculto tras los paneles de madera que cubrian una de las paredes.

Tras llegar a la casa, bastante entrada la noche, Iorun no se entretuvo en formalidades. Le llevó directamente a la habitación, y con toda la dulzura y la delicadeza que motivaban su amor por él, procuró ser sumamente cuidadosa a la hora de aplicarle el tratamiento curativo y regenerativo de sus poderes vampíricos de línea de sangre. Tardó entorno a una hora, pero cuando finalizó, de las heridas de Hiru solo quedaban finas líneas rojizas donde debían haber quedado cicatrices, pero incluso aquellas marcas, acabarían desapareciendo hasta convertirse en tan solo en un suave y casi invisible tejido de un tono ligeramente más claro al de su piel. Todo el daño interno había sido completamente restaurado, como si nunca hubiera ocurrido. Tras el tratamiento, la energía de Iorun se vió mermada, por lo que sus propias quemaduras tardarían un tiempo en sanarse. No obstante, no era algo que la importase siempre y cuando Hiru, su mundo, estuviera bien.

Después le preparó un baño de agua caliente, y al final le dió un compuesto de hierbas que lo haría dormir profundamente, hasta la noche siguiente, ayudandole a concebir un sueño reparador que descansase tanto su cuerpo como su mente. Además de ayudarle a soportar lo extraño que debía ser tener sangre ajena tu raza corriendo por las venas. Se quedó con él toda aquella noche y parte del día, acurrucada contra él, velando su sueño, hasta que no la quedó más remedio que salir a ocuparse de asuntos apremiantes.

Aún así, acabó liquidandolo todo rápidamente, pues quería estar presente cuando él se despertase. Por ello, a última hora de la tarde, regresó a la habitación, esta vez vestida con ropa sencilla de estár por casa, que le daba un aspecto bastante infantil. Se trataba se un sweater de angora blanco hasta mitad del muslo y un bolsillo en el centro sobre el estómago, con orejas y ojos negros de panda en la capucha, junto a unos calcetines largos por encima de la rodilla también con la carita de un panda en la parte superior.

Se coló silenciosamente en la habitación, cerrando muy suavemente la puerta tras de si, escuchandose tan solo un leve click, cuando se terminó por encajar. Se deslizó de puntillas hasta la cama, dejando ropa límpia sobre una silla cercana, de un estilo semejante al que le había visto llevar que ella misma había mandado hacer como medida provisional hasta que él decidiera que tipo de ropa concreta quería. Tan solo se escuchó el leve crujido de la colcha de seda y plumas que cubría la cama cuando se acercó a gasta hasta él y se tumbó a su lado, frente a frente, tan cerca que podía sentir la caricia de su respiración sobre su rostro.

No sabría decir cuanto tiempo estuvo allí simplemente observándole con un brillo de profunda adoración y ternura en los ojos, pero no se decidía a despertarle. Estaba tan adorable dormido tan plácidamente que casi se le antojaba un delito despertarlo, hasta por un momento, pensó que podría pasarse toda la vida contemplándolo de esa forma y sentirse muy feliz por ello. Pero, en algún momento, la ganaron las ganas que tenía de hablar con él, volver a escuchar su voz y que la abrazara, además de querer contarle muchas cosas. Se sentía como una colegiala, o más bien supuso que así se debían de sentir, pues nunca había experimentado nada como aquello, tanta emoción y un deseo irrefrenable de mimarlo y consentirlo, además de que su adolescencia había acabado hacía muchos siglos.  

-Hiru...- susurró acercándose un poquito más a su rostro- Amor- le dió un beso de esquimal y le acarició la mejilla con cariño- Es hora de despertarse...-siguió con aquel tono delicado y mimoso, hasta darle un breve pero cálido beso en los labios... para después esbozar una pequeña sonrisilla entre traviesa y maliciosa y morderle ligeramente el lóbulo de la oreja.- Si no te despiertas, te comeré a besos hasta que me digas que pare...-le susurró divertida cerca del oído.
avatar
Salón : Universitario(a) Dromes : 23401
Reputación : 1
Mensajes : 70
Ver perfil de usuario
Iorun
VAMPIROS

Volver arriba Ir abajo


Tema Privado Re: "El amor más insensato es el más verdadero" (Priv: Hiru <3)

Mensaje por Suwako Giru el Miér Mar 07, 2018 7:28 am

Hiru comprendía el interes de Iorun por los auriculares; Inclusive los primeros días él mismo tambien quería saber que tenían que ver consigo esos auriculares que desconoce haber obtenido de alguna manera, pero Giru-Suwako le explicaba siempre que no se preocupara mucho por ellos; que eran simplemente una posesión suya y de nadie más.
-Sí amor, es cierto, tengo el telefono... Pero es que aveces miro tus ojos y te veo a ti y pierdo la noción del tiempo, entonces suelo verme la muñeca en intención de saber cuanto tiempo he pasado mirandote- dice sonriente -Pero no importa; realmente no me gustaría estar tan cargado... Un reloj no es tan necesario despues de todo, y el hecho de que sea digital es porque no entiendo los de aguja- dijo soltando una leve risa.

Se acercó para ver mejor su dedo, entonces suspiró y sonrió -No me culpes por culparme; después de todo dije que te protegería, y es lo que quiero hacer... Pero si puedo hacerte sentir mejor entonces estoy bien. Pero no permitiré que la proxima pase algo parecido, sinó, me corto un dedo- dijo serio.

Ella le preguntó por los auriculares de manera más directa, de manera que Hiru entendió que podría estar preocupada por estos de ser algo como una treta de Giru-Suwako.
-¿Podría tratarse de alguna trampa que Suwako me ha puesto? Incluso él mismo dijo que eran un imán de problemas...
Hiru tomó el movil y miró sonriente a su amada, conectó los auriculares y se acercó a ella -No te preocupes por nada, es algo que estoy seguro que me pertenece a mí, después de todo la única pertenencia de Giru-Suwako no era nada más que esa espada, la cual e... Digo, olvidemos de una vez ese incidente- dijo sonriente, luego la abrazó y le dió un beso a un costado de la cabeza mientrás tomaba su mano -Permíteme escuchar yo primero; es solo que podría tratarse de algun aparato contra vampiros o algo así.

Pidió a Iorun que pusiera a sonar el telefono, sin embargo, se quedó un buen momento parado sin escuchar nada... -Como lo supuse... Están dañados...- dijo rascandose detrás de la cabeza y poniendoselos a ella para que comprobara.


-Hablo- -Pienso- -Narro-
"Sí, este soy Yo... Mucho gusto en conocerte"

avatar
Salón : 1 A Dromes : 37270
Reputación : 3
Mensajes : 178
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: "El amor más insensato es el más verdadero" (Priv: Hiru <3)

Mensaje por Iorun el Miér Mar 07, 2018 9:46 am

Cuando dijo con tanta seriedad aquello de que se cortaría un dedo si volvía a ocurrir algo así le miró perpleja. Tardó un momento en reaccionar ante la idea de que Hiru se le ocurriese hacer algo así.

-¡¿Qué?! ¡Ni se te ocurra, amor! ¡Que ni se te pase por la cabeza!- le reprendió entre asustada y escandalizada.

Si hiciera algo así, podría volver a unirle el dedo, o cualquier otra extremidad al cuerpo sin problema, pero su mente era incapaz de aceptar que nadie le hiciera daño, ni siquiera él a si mismo.

-Cuando acabes tu entrenamiento inicial como guardián, tendrás múltiples ocasiones para protegerme, amor mio, créeme.

La encantaba la idea de tenerlo siempre cerca de ella, incluso, la idea de no estarlo la generaba un considerable desasosiego, entre otras cosas, porque sabía que tarde o temprano aquellos que querían liquidarla se enterarían de que había alguien importante en su vida... un humano, los cuales solían considerarse débiles... y eso no podía permitirlo bajo ningún concepto.

Cuando vió a su amor ponerse los auriculares, exhaló un leve suspiro y pulso el play. Se le quedó mirando fijamente, denotando una ligera tensión, como si estuviera dispuesta a saltar hacia él en cualquier momento y apartar el aparato de él. Pero no ocurrió nada...Incluso se los puso a ella para que lo corroborase. Evidentemente, no escuchó nada, ni bueno ni malo, lo cual la relajó bastante. Paró la reproducción del móvil.

-Una lástima que no funcionen...- dijo, disimulando el alivio que le producía el que no hubiera ocurrido nada desagradable, para variar. Entonces sonrió dulcemente a su amado, y tomando los auriculares con ambas manos se los volvió a poner a él entorno al cuello- Quédatelos amor, si están contigo desde que puedes recordar quizá sean algo importante. Además de que te favorecen mucho- añadió acercándose un poco más su cuerpo al suyo para poder darle un breve pero amoroso beso.- Aunque no hay nada que al chico más atractivo y maravilloso del mundo no pueda caerle bien- susurró con cariño al acabar el beso y soltó los cascos para separarse un poco. Entonces le enseñó el dedo donde antes había estado la quemadura- Como nueva, tal y cómo te dije- aseguró, ladeando ligeramente la cabeza con aire risueño.

La verdad se sentía algo boba y avergonzada, normalmente, su instinto no la fallaba pero estaba empezando a plantearse muy seriamente el que estuviera entrando peligrosamente en el terreno de la paranoia. A decir verdad, el excederse en preocuparse y en imaginar mil posibles situaciones peligrosas la había mantenido con vida en más de una ocasión, tanto a ella como a sus seres queridos, algo normal teniendo en cuenta que su vida estaba permanentemente amenazada. Pero sentía que con Hiru ese instinto de protección se disparaba exorbitantemente, de hecho, pobre del desdichado al que se le ocurriese si quiera pensar en ponerle un solo dedo encima, por que iba a desear no haber nacido como tuviera la desgracia de que acabase siendo Iorun la que le pusiese un dedo encima.

Repentinamente, la alarma de notificación de un móvil que no era el suyo la sacó de sus pensamientos.

-¡Oh! eso es tú móvil- justo cuando acabó de decir eso, sonó el suyo.

Era un mensaje de Shion, indicando que había subido ya el horario de entrenamientos intensivos que le había preparado a su amado. Cuando abrió el archivo adjunto hasta ella se quedó perpleja al ver cuan saturado estaba el horario. Sin duda alguna, Shion no iba a tener piedad, le exprimiría hasta la última gota de energía, sudor y esfuerzo. No solo tenía entrenamientos diarios de artes marciales,prácticas de tiro y manejo de armas de filo, también había reservado unas pocas horas para que continuara con sus estudios... a fin de cuentas era un adolescente. Prácticamente sus único momentos libres eran los momentos en que se servían las comidas y la hora de dormir, teniendo en cuenta que se trataba de un horario cuya actividad se desarrollaba, en parte, bien entrada la noche, ajustado a los hábitos nocturnos de los vampiros.

-Parece que vas a estár muy ocupado estos días...- entonces se percató de que había una clase con Demian...esa sí que iba a ser dura- No te han dejado mucho tiempo libre... Bueno, no te preocupes, nos podremos ver mucho más de lo que piensas. A algunas de esas clases voy yo también, podremos entrenar juntos- digo esbozando una dulce y entusiasta sonrisa- Te puedo asegurar que con este horario, en poco tiempo formaras parte oficial del cuerpo de guardaespaldas. Aunque los primeros días se te hagan muy duros, te acabarás acostumbrado- comentó girándole un ojo al final para darle ánimos y no se agobiara con tan saturado horario- Por la noche, si quieres, te puedo dar un masaje que te dejará como nuevo- dijo con cierta emoción, aunque con un aire completamente inocente, la verdad es que no iba con ninguna connotación subida de tono, pero de pronto se percató de que podría ser entendido así y se puso los dedos de una mano sobre los labios- Uy...
avatar
Salón : Universitario(a) Dromes : 23401
Reputación : 1
Mensajes : 70
Ver perfil de usuario
Iorun
VAMPIROS

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: "El amor más insensato es el más verdadero" (Priv: Hiru <3)

Mensaje por Suwako Giru el Miér Mar 07, 2018 2:23 pm

Él simplemente se encogió de hombros y sonrió; no le importaban los auriculares siempre y cuando la tuviera a ella, aunque, como había dicho, no quería deshacerse de ellos.
Cuando Iorun le mostró que estaba completamente recuperada este se alivió y dejo escapar un suspiro, pero apretó los puños y se puso serio -Pero a pesar de que tengas una capacidad regenerativa sorprendente seguiré siempre prefiriendo saber que no debes recurrir a esta por alguna herida- recordó sus propias heridas en el combate de la última noche y dejó salir una risilla y sacó la punta de la lengua.

Sintió algo viniendo de su bolsillo; era su movil. Lo sacó después de que Iorun le avisara que claramente era su movil, entonces Hiru vió junto con Iorun el horario de entrenamientos intensivos que le tenían preparado, era mucho entrenamiento, y parecía que sería tambien muy intenso...
-Parece ser bastante entrenamiento, y bastante intensivo... Y bastante horario jejeje- dijo bastante alegre, con un brillo en sus ojos y con una gran sonrisa. Hiru levantó el puño emocionado y abrazó a Iorun -¡Será increíble! Y lo unico que podría desmotivarme es si no podré tener suficiente tiempo para verte, pero ya que asistes a algunos entonces estoy completamente deseoso de empezar.

Era dificil para él el ocultar su emoción, entonces miró el telefono y observó la hora -Bien, aun hay bastante tiempo, se supone que aun debo ver a la loli diseñadora, así que no puedo dejarle esperando- fue a ver el pastel al horno y no podía evitar mover la cabeza de lado a lado con una gran sonrisa.
Fue con Iorun la abrazó y le dió un beso -Amor, desde que te conozco mi vida ha sido mucho mejor; ahora que tengo un horario apretado para entrenar no tendré tiempo para meterme en problemas jajajaja.

La tomó de los hombros y empezó a masajearla -Gracias por ese detalle de darme masajes amor, es tan hermoso de tu parte... Pero yo soy un masajista profesional certifi... Bueno, no certificado pero sí sé dar masajes increíbles- lo decía totalmente en serio; Hiru antes de conocer a Giru-Suwako se dedicaba a estafar a las personas, ofreciendoles en ocasiones masajes a bajo precio, con los cuales estos dejaban descuidadas algunas pertenencias al cuidado del antiguo "Giru" y este les daba un masaje tan increíble que los mantenía relajados un buen tiempo; el suficiente para tomar dromes o algunas pertenencias para vender y poder escapar.
-Vaya... Acabo de recordar otra cosa que mi Yo anterior hacía. Realmente me alegra haber cambiado... No, más que cambiado, renacido... ¿Renacido?- se puso pensativo y luego chasqueó los dedos.

-Iorun, amor mío... Soy incapaz de recordar el día de mi nacimiento. Realmente lo desconozco y por ende no sabría decir cual es mi cumpleaños; pero he visto que son divertidos y todo...- se acercó a ella sonriente y tomó sus dos manos y las entrejuntó dandoles una hermosa sonrisa -Ahora que soy Hiru de la familia Voldaren, y considero que he renacido ¿Podría decirse que hoy he nacido?... Es decir, este nuevo Yo del cual estoy muy contento ha nacido este día; y aprovechando el pastel ¿Que tal si hacemos de este día mi cumpleaños?- dijo sonriente.

-Espera... Si hoy cumplo años ¿Entonces no tendré 0 años desde ahora?... No lo sé, es complicado- se puso pensativo y observó a Iorun con gesto interrogante -¿Amor mío, cuando cumples años? Quiero estar preparado para darte un regalo especial para ese día... Además, yo nunca olvido nada importante, y mucho menos una fecha como el día en que nació el amor de mi vida- bastante ironico considerando que no recuerda muchas cosas de su pasado...


-Hablo- -Pienso- -Narro-
"Sí, este soy Yo... Mucho gusto en conocerte"

avatar
Salón : 1 A Dromes : 37270
Reputación : 3
Mensajes : 178
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: "El amor más insensato es el más verdadero" (Priv: Hiru <3)

Mensaje por Iorun el Miér Mar 07, 2018 8:30 pm

Era maravilloso verlo entusiasmado con su nuevo horario, uno muy restrictivo y exigente, pero bien pensado si lo que se pretendía era aprender rápidamente lo necesario para poder convertirse en guardián. Sabía que Shion sería duro con él, y más aún Demian, sabía que era algo necesario, y esperaba que su motivación y entusiasmo no se desinflaran al acabar extenuado ante el duro entrenamiento, que probablemente al principio resultaría un tanto frustrante. Aunque con la determinación y fuerza de voluntad que había demostrado frente a Giru, para finalmente expulsarle de su cuerpo, dudaba que se fuera a dejar avasallar por un poco de trabajo duro y cansancio. Teniendo en cuenta también que ella iba a estar allí durante y al final de la jornada para mimarlo y consentirlo todo lo del mundo.

-Uf, seguro que te ha citado para que te pruebes lo que ha hecho para tí. Estarás un buen rato probándote cosas- dijo dedicándole una divertida sonrisa- Ah... y no la llames loli. Nunca. Jamás. Por alguna razón que no alcanzo a comprender,  no la gusta nada- le previno.

Cuando comenzó a darla el masaje de improviso, primero se alegró de que su comentario no se hubiera mal interpretado y segundo, su cuerpo se estremeció de gusto. Ciertamente no era un profesional, pero para no serlo lo hacía increíblemente bien, lo cual la llevaba a pensar en cómo había logrado desarrollar tanto aquella habilidad. Quiso preguntárselo, pero lo cierto era que él contacto de las manos de Hiru contra la tensión de sus músculos la entumecían y ralentizaban los pensamientos. Hasta que chasqueó los dedo, por alguna razón, y se giró un poco sobresaltada y con cara de disgusto porque hubiera parado. Entonces la tomó de las manos y la contó su idea acerca de conmemorar su "renacimiento" señalándolo como si fuera su cumpleaños.

-¡Qué buena idea!- comentó contagiándose del entusiasmo de su amor, y al mismo tiempo alegre ante la idea de poder dedicar un día entero únicamente a celebrar la existencia del amor de su vida... aunque la verdad eso pensaba hacerlo todos los días. Resultaba descorazonador pensar que nunca le habían celebrado ningún cumpleaños, pero al mismo tiempo eran más razones para celebrar la fiesta perfecta.- Te prometo que tendrás una fiesta inolvidable, ¿cómo te gustaría que fuera?- le preguntó mientras empezaba a planear cosas.

Cuando Hiru la preguntó cuando era su cumpleaños, se quedó un momento pensativa, mirándole atentamente, como si en su encantador rostro pudiera encontrar la respuesta. Le dedicó su más dulce sonrisa, pero guardó silencio...

-Pues...pues no me acuerdo- dijo un tanto confundida, y sorprendida al no poder identificar esa fecha inmediatamente y elevó la vista al techo mientras cavilaba- Es que hace tanto que no lo celebro- comentó mirándole de nuevo y esbozando una pequeña sonrisa a modo de disculpa. Mientras, seguía intentando recordarlo- Sé que era en octubre...- frunció ligeramente el ceño, con evidente esfuerzo por rebuscar en su memoria- ¿El siete?... ¡Sí el siete!- comentó contenta por haberlo recordado- Quizá yo también debería ponerme otra fecha de cumpleaños, a fin y al cabo el día más importante de mi vida fue el día en que llegaste a mi- le susurró con profunda adoración y amor, y le acarició la mejilla con la punta de los dedos.

-El mejor regalo eres tú amor, nada puede superar eso- añadió con tierno amor antes de darle un breve beso en los labios-Igualmente ¡Ahora lo importante es preparar para ti una fantástica fiesta de cumpleaños! ¿qué te gustaría hacer? ¡Hoy es tu día especial!...Bueno, en realidad todos los días serán especiales, eso te lo prometo. ¡Pero hoy será el día super especial del amor de mi vida!-dijo sin disimular la ilusión que la hacía. No recordaba sentirse así desde que era una niña y la emocionaba el día de su cumpleaños - ¡Ah! y habrá que contárselo a los otros, seguro que te felicitan y te hacen algún regalo- sacó el móvil y mandó un anuncio general sobre el evento que debía celebrarse hoy.

En pocos segundos, el móvil de Hiru se llenó de notificaciones de todos los mensajes que le estaban llegando con toda clase de gifs animados e imágenes, incluida una imagen en ropa interior picante de la sucubo, la cual, si llegaba a ser vista por Iorun, acabaría buscándose un problema bastante serio.

-Y tendré que hacerte un regalo...-
se quedó un momento pensativa, a escasa distancia de él. Entonces, su rostro se iluminó y una momento después, se le encendieron levemente las mejillas y le miró a los ojos, los cuales cerró de pronto como si él pudiera adivinar que se le había ocurrido- Tengo el regalo perfecto -aseguró y entonces, le rodeó el cuello con los brazos y le besó. Fue un contacto largo, dulce y en absoluto apresurado pero muy deseado, hasta el punto de que podía notar su corazón latir con más fuerza contra el pecho de su amado Hiru- Eso es solo parte del regalo...-aseguró en un cálido susurro al separar sus labios de los suyos, y poco a poco, soltó los brazos de su cuello, sin apartar su mirada de ojos brillantes y entrecerrados de la de él- Luego vendrá lo mejor, te aseguro que te gustará mucho- dijo animada- Pero ahora, tienes que irte, yo me encargo de decorar la tarta... eso también será una sorpresa- comentó y se dirigió al horno a ver como iba.

Una vez determinó que estaba lo bastante echa, apagó el electrodoméstico y con las manoplas sacó el pastel, del que emanaba un delicioso aroma a bizcocho y chocolate. Lo dejó rápidamente, se quitó las manoplas y le tomó de la mano para llevarlo fuera de la cocina tras desbloquear las puertas.

-Te acompañaré hasta el taller de Gwendolin, y después tendrás tú sorpresa- anuncio con una pizca de misterio y entusiasmo.
avatar
Salón : Universitario(a) Dromes : 23401
Reputación : 1
Mensajes : 70
Ver perfil de usuario
Iorun
VAMPIROS

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: "El amor más insensato es el más verdadero" (Priv: Hiru <3)

Mensaje por Suwako Giru el Jue Mar 08, 2018 9:57 am

Él estaba contento de que su amada Iorun se hubiese emocionado también con la idea de celebrar ese día su cumpleaños. Ahora que tenía un nombre propio, tenía una familia, metas por lograr y alguien por quien luchar lo único que faltaba para él era el tener un cumpleaños, pues todos debían tener uno.
-Sí, bueno... En realidad este vendría siendo mi primer cumpleaños así que no sé qué podría pedir, porque igualmente no comprendo del todo como funciona esto de los cumpleaños; igualmente ya tengo lo que quiero- dijo sonriendo y abrazando a su amada -Si estoy contigo puedo ser feliz, sin importar el día que sea.

Cuando Iorun le dijo el día de su compleaños, sonrió y se puso el dedo indice a un lado de su cabeza -7 de Octubre,
guardando información... Completamente registrado ¿Desea poner una nota?-
decía esto con una voz graciosa simulando ser algun tipo de maquina -Guardado como "El día donde el amor de mi vida ha nacido".

Empezó a reir y le tomó las manos -Ahora que sé cuando has nacido puedo preparar algo especial para ti y tomarte por sorpresa- dijo sonriente y le dió un dulce beso -Aunque... Igualmente, estaba dispuesto a hacer de cada día de nuestra vida el mejor y mejorar cada vez más cada uno de ellos...

Entonces empezaron a llegar montones de notificaciones a su móvil y empezó a verlas todas -Vaya, parece que todos están emocionados también... Son tan amables- dijo con una sonrisa mientras una lagrima le brotaba.
Ella le dio a Hiru un beso increible que hizo que su corazon palpitase y este se sintiese vivo, además de sacarle hasta la ultima gota de felicidad que tenía dentro de sí.
-Corrigete amor mio; el mejor regalo de todos eres tú...- sonrió y levantó el indice al cielo y luego se señaló con el pulgar -Y soy yo quien ha recibido la oportunidad de recibir a la más hermosa y especial de las creaciones conmigo; estoy realmente agradecido de por vida.

Entonces le tomó de la mano y le dijo que le guiaría hasta el taller, donde le estaban esperando. Hiru iba con una gran sonrisa y muy feliz debido a que nada podía ya estropear su vida... Nada; no importa lo que sucediese despues, no importa lo que el destino quiera causar, Hiru ya estaba agradecido de todo y finalmente podía decir que podía morir porque finalmente estaba vivo.
-Me haré fuerte por ella, por mí... Por nuestro futuro- la miró y se determinó aun más -Lucharé por quien amo y nadie podrá hacer nada.

-Ehmmmm, mi amor... ¿Estamos cerca?- dijo curioso -Porque quiero seguirte tomando de la mano eternamente.


-Hablo- -Pienso- -Narro-
"Sí, este soy Yo... Mucho gusto en conocerte"

avatar
Salón : 1 A Dromes : 37270
Reputación : 3
Mensajes : 178
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: "El amor más insensato es el más verdadero" (Priv: Hiru <3)

Mensaje por Iorun el Jue Mar 08, 2018 7:19 pm

Mientras se dirigían por los pasillos hacia el taller de la malhumorada Gwendolin, meditaba acerca de que consejos podía darle para no molestar en exceso a la vampiro. La verdad es que era más complicado de lo que parecía, teniendo en cuenta lo susceptible que era, incluso cuando conseguías caerle bien, tenías que andarte con mucho cuidado.

- Pues... la verdad es que acabamos de llegar amor- comunicó, deteniéndose frente a una puerta de considerables dimensiones y doble hoja- No te preocupes ¿vale?- le animó dándole un cariñoso apretón en la mano- Será vehemente, autoritaria, directa e incluso impertinente, pero es la mejor en lo suyo y una maestra de protocolo sumamente estricta. No la contraríes, se muy cortés, y si no sabes que decir, mejor no digas, pero si insiste en algo, intenta decirle algo, que si no se enfada más...-le dijo rápidamente, en voz baja, como si Gwendolin pudiera estar espiando detrás de la puerta- y... creo que eso es todo. Tranquilo, lo harás genial, y seguro que te ha hecho una ropa estupenda, te va a encantar -le guiñó un ojo, le acarició la mejilla y le dió un breve pero tierno beso, sin soltarle la mano- Yo debo irme a prepararlo todo. Así cuando salgas celebraremos tu cumpleaños como se debe. Pero recuerda que aunque no esté de cuerpo presente, ten en mente que siempre estoy contigo y siempre siempre, pienso en tí y te llevo en mi corazón- le sonrió amorosamente- ¿vamos?.

Iorun llamó a la puerta, al otro lado, la vocecilla de Gwendolin no tardó en darle paso con cierta brusquedad, como si la irritase la que la interrumpieran. Nada fuera de lo normal, teniendo en cuenta malhumorada solía ser su estado habitual, lo único que cambiaba era la intensidad. La pura sangre abrió, y ante ellos, se alzó una gigantesca habitación abarrotada de infinidad de maniquies con ropa puesta, bien terminada o a medio hacer, entre amplias mesas con telas estiradas sobre ellas, donde tres de las ayudantes de Gwen, trazaban patrones bordaban o cosían. La susodicha, estaba sentada tras una elegante mesa de caoba, junto a un delicado juego de té y un bloc de dibujo. A sus espaldas, la pared estaba llena de dibujos de sus diseños.

Iorun llevó a Hiru hasta la loli de mirada severa y aburrida, le dió un suave beso en la mejilla y le deseó suerte antes de girarse hacia Gwen y advertirla muy seriamente que se comportara. La susodicha se limitó a encogerse de hombros, como si no supiera a que se refería, pero Iorun sabía que por más que fingiera que le daba todo igual aquella advertencia sería escuchada, pues puede que Gwen tuviera mucho temperamento, pero no podía medirse con la ira de Iorun. Cuando la puerta se cerró tras la pura sangre Gwen, miró a Hiru de abajo arriba con mucho detenimiento, por encima del borde de su tacita de té.

Pareciera como si le estuviera tomando las medidas del ataúd, en vez de para preparar prenda alguna que no fuera una mortaja. Pasados unos angustioso y asfixiantes segundos de silencio, la vampiro resopló, se bajó de su mullido sillón rosa palo y se acercó a él. Le sostuvo la mirada, con una autoridad intimidante, incluso teniendo en cuenta que medía la mitad que Hiru, y entonces dijo...

-No pienso dejar que te pongas ni uno solo de mis trajes como no seas capaz, cómo mínimo, de corregir esa postura de desarrapado desgarbado que tienes- inesperadamente saltó y le dió una fuerte palmada entr los omóplatos- ¡Ponte recto!- le espetó sin demasiada delicadeza, y de otro saltito volvió a sentarse, esta vez en el borde de su mesa- Se que has accedido a ser guardaespaldas y todo eso, pero creeme, si crees que para poder estár junto a una sangre pura en calidad de algo más que guardian solo necesitas  saber pegar fuerte y acertar un par de balas, más te vale irte por donde has venido- sentenció con dureza, cogiendo una larga regla de madera- Seguro que no tienes ni idea de que es ser un sangre pura, ni lo que significaba, por suerte para tí me has caído lo suficientemente bien, de momento, como para darte un poco de información, e incluso, te echare una mano para que no vayas haciendo el ridículo por ahí y no nos avergüences con tus tocas maneras- esbozó una media sonrisa maliciosa- Veras, ser sangre pura es como ser un miembro de la realeza entre los vampiros, son atractivos, peligrosos, poderosos, refinados y educados...al menos la mayoría. Para que lo entiendas, Iorun sería como...- entrecerró los ojos como intentando dar con la palabra adecuada- Como una princesa de cuento. Es epítome de la sutileza, la elegancia, la cordialidad, la clase y el decoro- por la forma en que lo decía, parecía valorar mucho esa clase de cualidades... incluso se le suavizó un poco el gesto. Pero cuando volvió a fijarse en el se endureció de nuevo y le amenazó con la regla- Tú no tienes ninguna de esas cosas- declaró tajante- Pero por suerte para tí, te he hecho un hueco en mi apretada agenda...- pulsó algo en su móvil y llegó una nueva notificación al móvil de Hiru, indicándole que habían actualizado su horario. Ahora estaba si cabe, más abarrotado que antes, pues Gwen había añadido una hora diaria de protocolo- Y yo no voy a esperar mañana para empezar... van a celebrarte una fiesta de cumpleaños, así que aprovecharás la ocasión para ponerte esto...- no era una pregunta, era una orden clara y concisa.

Dicho aquello, una de las ayudantes acercó un maniquí de tallaje con las medidas del cuerpo de Hiru (aproximación gráfica). Se trataba de un traje completamente negro, elegante, con una camisa negra y corbata gris, aunque había otras de otro colores sobre una bandeja en la mesa de la diseñadora, al igual que más maniquies con camisas de otros colores.

-Es un traje muy sencillo pero elegante, si quieres aspirar a salir fuera de esta casa con un traje mejor para acompañar a Iorun... al teatro por ejemplo... de hecho- le miró como si supiera algo que él no sabía, lo cual le producía un maligno placer- dentro de no mucho, se estrenará una ópera en la que Iorun es la soprano protagonista... será un evento de gala, sin duda alguna, con toda la alta sociedad... No te han hecho un horario tan intensivo para que aprendas deprisa porque sí, es una prueba que te han puesto los otros guardaespaldas, para ver si eres capaz de estar preparado para ese evento, y acudir como guardián, aunque sea de primer nivel.-Gwendolin soltó una perversa risita, pues suponía que ante aquella declaración Hiru empezaría a notar la presión de las expectativas- Y para eso también necesitas mi aprobación, a fin de cuentas voy a ser yo quien te va a hacer el traje para tal ocasión... y desde luego no te haré nada si no aprendes a comportarte durante mis clases.- aseveró con tajante sequedad- Bueno de momento ponte el traje, a ver que tal te queda. Aunque seguro que perfecto, como todo lo que yo hago- dijo con desmedido orgullo, y señaló a Hiru un cambiador.

Cuando estuvo dentro, se acercó a las cortinas que lo cerraban y las abrió de golpe sin miramientos.

-Por cierto niño, ¿qué estás dispuesto a sacrificar por quedarte en esta... familia?, no me interesa instruir a cualquier idiota que acaba rajándose ante un poco de presión. No me gusta que me hagan trabajar para nada- le preguntó apoyada contra un borde del cambiador, completamente ajena a su grado de desnudez, mientras le sostenía la mirada.
avatar
Salón : Universitario(a) Dromes : 23401
Reputación : 1
Mensajes : 70
Ver perfil de usuario
Iorun
VAMPIROS

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: "El amor más insensato es el más verdadero" (Priv: Hiru <3)

Mensaje por Suwako Giru el Vie Mar 09, 2018 8:49 am

Finalmente habían llegado, para Hiru el viaje había sido largo, pero no fue para tanto; solo estaba nervioso. Iorun le dio algunos consejos para que no se preocupara tanto y pudiese estar mas preparado.
-Espero poder hacerlo bien- dijo sonriendo y dándose un pequeño golpecito en la cabeza.

Cuando pasaron y Hiru estaba frente a ella parecia estar en completa serenidad -Es tan intenso... Creo que me voy a desplomar en cualquier momento...- decía para si mismo mientras tenia una mirada tranquila y una sonrisa calma en su rostro.
-Oh no... ¿Y si puede oler mi miedo?- entonces fue cuando Iorun le dio un beso y este se calmó finalmente, finalmente pudiendo tomar control de sus nervios -Ya venga... Yo, Hiru, no debo tener nada de que temer porque todo lo que hago lo hago por mi amada Iorun; y todo lo que hago por mi amada no debe ser menos que perfecto- notese la manera en la que la dice, puede recordar a alguien que ya ni existe.

Cuando Iorun finalmente se fue y quedó solo con Gwendolin este suspiró levemente y puso una cara de determinación, para indicarle a Gwendolin que estaba dispuesto a todo.
Ella le miraba como analizandolo, pero parecia de hecho que lo juzgaba; aunque esto no le puso nervioso, aunque en lo que se refiere a aspecto fisico Hiru no puede estar seguro de ganar punto alguno, en especial considerando su gusto por verse desaliñado y salvaje.
-No puedo esperar que junte sus manos me sonria y me diga "Aprobado"... Aunque sería tan calmante. Pero ya me imagino que no será así.

Y claro, era de esperarse, ella le reclamó, fue directa y le pidió además que se pusiera recto, y Hiru como era debido se puso recto...
-Pensé que estaba recto...
Ella fue, demasiado directa con Hiru, pero a este le encantó ese detalle; de no decirle las cosas que no aprobaba entonces se le haría dificil al pobre el saber que debía hacer. Le puso más apretada la agenda y este no se molestó para nada, en realidad tambien se alegró con esto -Siempre y cuando tenga a mi Iorun para cuando termine podré estar bien...- estaba por soltar su sonrisa tonta, pero intentó detenerse -No, no la hagas ahora... Nooooo- pero ya la tenía marcada.

Ella le dijo que se pondría un traje, uno que se veia ademas de muy elegante, muy caro... y muy elegante y formal... Demasiado elegante, caro y formal -Se ve increíble pero... ¿Irá conmigo?... digo, claro que sí; ella sabe lo que hace.
Se dirigió a un cambiador y se quitó los auriculares poniéndolos a un lado, luego se quitó el gakuran, la playera y los pantalones y quedó en... ropa interior -Mis heridas me hacen lucir más salvaje jejeje...- entonces tomó el traje y estaba por ponérselo pero ella abrió las cortinas y la reacción instantanea de este fue cubrirse y sonrojarse.

Preguntó por lo que estaba dispuesto a sacrificar por ser parte de la familia. Hiru suspiró y sonrió con una mirada decidida y sin duda alguna, entonces empezó a ponerse el traje -Antes de llegar acá, podría decirse que tenía una vida... Pero la he desechado, porque ahora quiero una mejor junto a Iorun, junto a ustedes- se había puesto el pantalón y ya no tenía nada de que avergonzarse -¿Que podría dar? ¿Mi sangre, mi sudor, mi aliento? No lo sé... Actualmente, todo lo que soy es de Iorun y para Iorun. Así que mi vida no podría dar; ya que es de ella. Aunque...- abotonándose el traje y acomodándose las mangas puso una mirada algo más seria y su tono de voz pasó a sonar más maduro -Si te satisface escuchar esto, puedo darte la garantía de tomar mi vida o darme la penitencia que desees si en alguna ocasión me muestro como alguien que no pueda cumplir con su palabra de mantener segura a Iorun; después de todo ¿Para qué seguir viviendo si no está conmigo mi razón de existir?- entonces miró hacia arriba mientras se acomodaba mejor la corbata -Pero ya te he dicho que mi vida es de Iorun; así que... No estoy seguro que este trato le parezca bien sin su permiso.

Hiru terminó por acomodarse el traje, se acomodó el pelo pasándose la mano hacia atras, aunque no se lo acomodó sino que aun persistió en seguir revuelto. Dio unos pasos hasta ella y metiéndose las manos a los bolsillos le miró sonriente -Pero no sabría que más dar... Es decir, lo que aun no he dado estoy por darlo cada día que esté con ustedes... Con ella. Ya no podría dar nada más. Y bueno, esta sonrisa es para todos ustedes, ya ella me la ha dado. Por favor, no la menosprecies.

Hiru ya terminado dio una vuelta y entonces aplaudió -Señorita Gwendolin, estoy fascinado; su habilidad es tan sublime y sus piezas tan fascinantes que inclusive alguien como Yo ha quedado como un perteneciente de la más alta casta... Ahora espero poder ser ideal para acompañar a mi amada a esa opera; de otra manera no podría estar tranquilo... Oh...- miró los auriculares y se los puso alrededor del cuello -Espero que no moleste el que tenga estos puestos... Son, de alguna forma, una parte de mí...


-Hablo- -Pienso- -Narro-
"Sí, este soy Yo... Mucho gusto en conocerte"

avatar
Salón : 1 A Dromes : 37270
Reputación : 3
Mensajes : 178
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: "El amor más insensato es el más verdadero" (Priv: Hiru <3)

Mensaje por Iorun el Vie Mar 09, 2018 1:43 pm

Gwendolin miraba atentamente a Hiru, con su imperturbable e imperecedera expresión malhumorada. En alguna oacasión, puso los ojos en blanco, sobre todo en las partes que ella consideraba excesivamente empalagosas... teniendo en cuenta que Gwendolin no era aficionada a las muestras de afecto, y que las pocas que ejercitaba eran más bien teñidas de cierta agresividad. No obstante, se quedó conforme con la respuesta del muchacho, evidenciandolo con una  media sonrisa y un ligero gesto de satisfacción con la cabeza.

-Bueno, bueno, podías haberte ahorrado el exceso de cursilería, pero me vale. Recuerda que te estaré vigilando, puede que los demás te hayan aceptado en mayor medida o menor sin pestañear porque eres el niño consentido de Iorun, pero para mi solo eres solo el nuevo en periodo de prueba. Tendrás que ganarte tu sitio, como todos. Y más te vale no decepcionarme...- dijo con tono peligroso, lanzandole una punzante mirada- Espero que todo eso que acabas de decir no se quede en un puñado de bravuconadas y estés a la altura.

Entonces Hiru hizo algo que al ego de Gwendolin le encantaba: aduló su trabajo. Enseguida la vampiro se irguió cuan alta era teniendo en cuenta su escasa estatura, y con las manos apoyadas en las caderas y el mentón alzado con orgullo, asintió con petulancia.

-¡Por supuesto! tengo el don innato e insuperable de poder convertir a la más inmunda bestia en el más perfecto de los caballeros- soltó una risita que rebosaba autosuficiencia- Pero... es mejor trabajar con buen material.- esbozó una sonrisa pícara y lo miró de abajo arriba, para después guiñarle un ojo- Tú tienes mucho potencial, incluso tu estilo habitual te queda bien, te da un aire desenfadado y salvaje que va bastante contigo...- se rascó distraidamente la mejilla, como si meditase acerca de algo importante, hasta que de pronto, sin venir a cuento se dió un sonoro un sonoro golpe con la regla en la mano- Pero no te emociones, es sólo porque te queda bien el que te permito conservar ese estilo ¿entendido?- en ese momento parecía una pequeña reina autoritaria y molesta, imponiendo su autoridad mientras le apuntaba con la regla.-Y habla con propiedad, no pareces de alta casta, lo eres... ¡Precisamente lo que te falta es parecerlo! y eso no lo conseguirás solo poniéndote una de mis obras. Pero bueno, eso lo solucionaré en los próximos días...-dijo mientras le lanzaba una larga mirada en la que podía apreciarse que no iba a ser precisamente suave con él.

En ese momento, sonó el móvil de Gwendolin, lo cual la hizo refunfuñar, no soportaba que la interrumpieran, pero igualmente se apresuró a mirar su aparato para ver de que se trataba.

Al parecer tengo que entretenerte aquí un rato hasta que venga a buscarte Iorun, para que no veas nada de la fiesta sorpresa que te están preparando...Oh, vaya, lo he dicho en voz alta- esbozó una nueva sonrisa maliciosa, dando a entender que se le había escapado a drede- Bueno, pues aprovechemos para comenzar con la lección sobre postura y reverencias... por que si realmente crees que tu pose es la correcta no podrías estár más equivocado.

Gwendolin tenía facilidad para que después de una hora con ella, empezaran a dolerte músculos que ni siquiera sabías que tenías. Por no mencionar el discurso sobre los tipos de reverencia que existían, cuando debían utilizarse unas u otras, ante quienes, si era adecuado o no besar la mano a las mujeres y un sin fin más de datos que más le valía memorizar si no quería que luego ella le reprendiera por no recodar algo.

Iorun no se hizo esperar demasiado, a la media hora se presentó, pero esta vez con un atuendo completamente distinto al ligero y desenfadado con que había ido a despertarle. Lucía un vestido cortito, formado por varias capas de seda roja translucida que se unían a un cuerpo de encaje y seda negro, sin tirantes. Por lo demás, iba descalza, y con el pelo suelto sobre los hombros. Al fin y al cabo nunca había sido demasiado amiga de los estilos recargados, y se sentía más cómoda si no tenía que caminar sobre una fina plataforma de varios centímetros. El único adorno extra que llevaba era un motivo vegetal elaborado en seda y encaje que se extendía por sus manos y muñecas.

La vampiro se deslizó silenciosamente dentro del taller. Gwendolin la vió, pero no dijo nada a Hiru, que se encontraba de espaldas a la puerta. De puntillas, muy sigilosamente, se acercó a él todo lo que pudo y tocando su cuerpo con el suyo, le tapó los ojos con las manos desde atrás, y acercó sus labios a uno de sus oídos...

-¿Quien soy?- susurró y soltó una leve risita antes de apartar las manos y dar un paso atrás para dejarle darse la vuelta y poder contemplar mejor el traje que le había hecho Gwendolin- Uy, y yo que pensaba que era imposible que pusieras estar más guapo...-dejó escapar una encantadora risita y le guiñó un ojo, mientras se lo comía discretamente con la mirada. Hasta que volvió a cruzar su mirada con la de él, dedicándole automáticamente sus sonrisa más dulce y amorosa. Entonces, alargó la mano, deslizó los dedos por la solapa de la chaqueta, sin dejar de mirarle a los ojos intensamente, hasta que de improviso le agarró por la corbata y tiró suavemente hacia ella para besarle. Empezó suave y tierno, pero poco a poco evolucionó ligeramente en intensidad y profundidad, hasta que empezó a faltarle el aire- Feliz cumple años, amor- le susurró con ternura y algo sofocada por el beso.

En ese momento Gwendolin se encargó de cargarse la magia aclarándose de forma exagerada la garganta, dejando claro que ellos dos la estaban estorbando. Iorun resopló y tomó a Hiru de la mano para sacarlo de allí mientras llamaba a Gwen "anciana gruñona" pues tenía un buen montón de años a sus espaldas. Cuando Gwen fue a protestar, la puerta cerrándose tras ellos, amortiguó sus protestas.

-¿Cómo te fue cariño? A parte de que te han añadido unas cuantas clases más- comentó ahogando una risilla- Si te ha hecho algo desagradable puedes decírmelo- su sonrisa se tornó algo tirante- que la pongo en su sitio al instante- eso sonaba a algo peligroso.
avatar
Salón : Universitario(a) Dromes : 23401
Reputación : 1
Mensajes : 70
Ver perfil de usuario
Iorun
VAMPIROS

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: "El amor más insensato es el más verdadero" (Priv: Hiru <3)

Mensaje por Suwako Giru el Vie Mar 09, 2018 5:03 pm

-Vaya vaya... Le gustan los halagos. Si algo he aprendido de la gente así es que debes darles su ración de halagos pero no excederte con esta... Lo sé por experiencia- dijo cuando Gwendolin dijo orgullosa de sus trabajos y sobre como podía hacer lucir bien incluso a Hiru.
Después de eso ella se encargaría de "entretenerlo" para que estuviese lista su fiesta "sorpresa" (que ya de sorpresa no tenía nada). Y claro, no podía sacar unas cartas y jugar con Hiru, en lugar de eso prefirió darle unas lecciones, que a él le encantó la idea; pues de haber sido las cartas seguro pasarían más tiempo explicando las reglas sobre el juego.

Cuando Iorun llegó Hiru no la había notado, pero en cuanto puso sus manos suaves como la más refinada seda supo que era ella.
-¿Quien podría ser? Soy malo adivinando- dijo en tono bromista, aunque en realidad si era malo para adivinar.

Ella se encargó de darle de nuevo las energias que Gwendolin se estaba encargando de hacer desaparecer poco a poco, aunque Hiru tenía su reserva secreta de energia así que podría seguir unas 5 horas más, gracias a lo entrenado que estaba su cuerpo.
-Y yo que pensaba que no podía ponerse mejor este día... Pero vaya, tú aun de estar siempre al limite de la belleza, elegancia y perfección has desarrollado un "Limit Break" para superarte; como siempre lo haces mi amor- dijo con su sonrisa tierna y dandole una mirada dulce a la par con la de ella.
Pero la magia desaparecería gracias a Gwendolin quien parecía que no soportaba tanto amor en pocas escenas; así que Iorun se llevó a Hiru afuera y le llamó de una manera divertida a Gwendolin que a Hiru le sorprendió -Oi, borra eso de tu mente... No vayas a decirle así en otra oportunidad; tú eres de los que gusta de llamar con respectivos apodos a las personas- se dijo riendo levemente.

Cuando finalmente estaban afuera ella preguntó cómo le había ido, a lo que este prefirió responder levantando el pulgar y guiñando el ojo.
-A ver ¿Algo desagradable?... Uhmmm, no, nada, ya sabes, lo normal. Bueno, no lo normal que para mí lo normal siempre está en un nivel exagerado; pero me fue mejor de lo que creí- levantó los puños a la altura del pecho y sonrió con un brillo en sus ojos -Además, me ha enseñado mucho; ahora siento que podría llegar al nivel del más elegante mayordomo. Creo que seré algo así como un "Mayordomo de Combate" o algun "Guardián Perfecto y Elegante"... Estoy emocionado- decía con un tono infantil demostrando mucho animo y alegría.
Entonces hizo una reverencia a Iorun, inclinandose levemente y poniendo el pie derecho un poco más atrás del izquierdo, tomó la mano de su amada y le dió un refinado beso corto en esta, luego con ambos brazos levantados hacia la izquierda levantó ligeramente la cabeza y la miró con una mirada provocadora pero sutil -Ahora mi señora ¿vamos en camino a la fi...?- abrió los ojos y se quedó un momento callado y luego se levantó y sonrió con los ojos cerrados mientras se rascaba detrás de la cabeza.
-Espere... En realidad yo...- elevó los brazos hacia la derecha intentando ocultar el hecho de que tambien se le escapaba por poco (o por completo) el hecho de que ya conocía el detalle de la fiesta sorpresa -¿O es por acá?... Usted guieme mi amada, estoy a sus servicios y en sus manos; por su parte estaré siempre a su lado y usted estará siempre resguardada y protegida por mí- dijo en un intento por realmente no hacerla pensar en lo que le faltaba por decir; que ella es inteligente y seguro no bastaría con desviar un poco.
-Estoy emocionado; ya quiero que los demás me vean...- dijo a ella antes de tomarla de la mano y darle un beso.


-Hablo- -Pienso- -Narro-
"Sí, este soy Yo... Mucho gusto en conocerte"

avatar
Salón : 1 A Dromes : 37270
Reputación : 3
Mensajes : 178
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: "El amor más insensato es el más verdadero" (Priv: Hiru <3)

Mensaje por Iorun el Vie Mar 09, 2018 8:26 pm

Hiru tenía la habilidad especial innata de lograr lo que nadie había conseguido desde hacía siglos: sonrojarla con cumplidos. Si cualquier otro le hubiera dicho exactamente lo mismo, se habría quedado tal cual, fría, pero bastaba que Hiru la alabase en cualquier aspecto para que se le llenase el corazón de emoción y se pusiera hasta nerviosa en algunas ocasiones. "Tú si que te superas a cada instante", pensó, pero no verbalizó por la incómoda interrupción de Gwendolin.

Una vez fuera la alegró escuchar que Gwendolin no se había propasado...al menos no en exceso, aunque teniendo en cuenta que su amado tenía un límite de aguante muy alto, era difícil decirlo. Probablemente si ella hubiera estado presente mientras Gwendolin hablaba la pequeña diseñadora vampiro habría estado en serios aprietos con la pura sangre.

Sonrió encantada cuando su amado le contó lo mucho que había disfrutado aprendiendo, y eso que las clases de protocolo y etiqueta solían ser muy aburridas, o al menos ella las recordaba así. Cuando se refirió así mismo como un "Mayordomo de Combate" y "Guardián Perfecto y Elegante", lo cual la hizo reír hasta el punto de que se cubrió parcialmente los labios con los dedos para amortiguar un poco la risa. Esa era otra habilidad especial única que tenía: hacerla reír.

Iorun le miró cautivada cuando hizo aquella reverencia, considerablemente bien hecha y eso que solo había estado una hora con Gwendolin. Era cierto que a la vampiro le gustaba el refinamiento y la etiqueta, pero para ella, Hiru ya era un perfecto caballero tal cual era. Aún así, le devolvió el galante gesto como correspondía a una dama ante un caballero.

-Gwendolin te ha dicho lo de la fiesta sorpresa.-afirmó Iorun cuando su amado intentó disimular que lo sabía, y aunque no se mostraba enfadada su expresión atestiguaba que tampoco la hacía gracia... pero ya contaba con ello. Cerró los ojos un instante y exhaló un largo y profundo suspiro para sortear la tentación de entrar en el taller y ponerse seria con la diseñadora.

Cuando volvió a abrir lo ojos, volvió a apreciarse la calma que solía gobernarla, aunque aderezada con la emoción y el entusiasmo de estar celebrando algo importante para su amor. Le miró largamente, embelesada, cautivada con su sola presencia. Ladeó la cabeza con los ojos brillantes de amor y alargó la mano para acariciarle la mejilla con suavidad y le sonrió.

-Amor, cuando nosotros celebramos un cumpleaños, el cumpleañero se convierte en el rey de la casa por un día. Eso quiere decir que no debes servir a nadie hoy, es tú día especial así que...-Iorun hizo una servil reverencia al más puro estilo de las maids y cuando volvió a incorporarse, con las manos entrelazadas a la altura de su regazo sonrió con afecto cerrando de forma encantadora los ojos- Pídame todo lo quiera, mi señor. Mi único cometido es cumplir todos vuestros deseos -añadió con gesto dulce y al mismo tiempo seductor- cualquier cosa- añadió de forma tentadora, pero sin abandonar aquella expresión un tanto inocente y obediente que correspondía a toda buena maid.- Permitidme guiaros hasta vuestro trono.

Entonces le tomó nuevamente de la mano y de camino al salón le explicó en que consistía un cumpleaños, al menos dentro de los límites del hogar Voldaren. A parte de que literalmente era considerado el rey de la casa, le explicó que la fiesta se iniciaba con la coronación del rey (sí, literalmente le ponían una corona), después un buen banquete que culminaba con una tarta donde se ponían tantas velas como años cumplía el afortunado, aprovechó para explicarle que antes de apagarlas de un soplido debía pedir un deseo sin decírselo a nadie, y si después conseguía apagarlas todas podría cumplirse, no añadió que era una superstición pero se sobre entendía. Después le explicó que venían los regalos, cada invitado hacía mínimo un regalo. Y por último, el rey podía pedir lo que quisiera a cualquiera de sus invitados, para ilustrarle la cuestión la vampiro le puso un par de ejemplos.

-Hace ya mucho tiempo, le pedí a Vincent que se vistiera de mayordomo y que me sirviera en todo lo que pidiera el resto del día como si fuera un hombre maids- no pudo evitar reirse al recordarlo, hasta el punto que le llevó unos segundos recuperarse- Le hice un cumplido y creo que hasta de sonrojó ¿sabes lo insólito que es eso?- y volvió a reír- Bueno solo es un ejemplo... puedes pedir lo que quieras a quien quieras, salvo a Demian, te echará una mirada asesina como se te ocurra pedirle algo.- le advirtió, pero aún con un brillo jocoso en la mirada.

Cuando alcanzaron las puertas cerradas del salón principal, le cubrió los ojos con una banda de seda negra y se plantó frete a él consciente de que no podía verla.

-Finge que no te lo esperabas amor, eso les hará ilusión. Y... yo te daré tres regalos, pero ninguno te lo daré cuando te los den los demás. Serán sorpresa- dicho aquello rozó suavemente sus labios con los suyos y poco a poco los fue aproximando hasta sellarlos sobre los de él en un beso. Enseguida podría notar un leve sabor a chocolate, n cuando ella profundizó el beso, le pasó un bombón que ella misma había hecho relleno de mus de chocolate y fresas- Eso es el primero -le susurró al separarse de forma seductora. Deslizó un dedo sobre sus labios para quitarle una mancha de chocolate y volvió a tomarle de la mano, guiándole con cuidado a través de las puertas que acababa de abrir.

Cuando le indicó que podía quitarse la venda, lo primero que vería sería oscuridad, y un instante después las luces se encendieron, revelando una habitación de enormes dimensiones, decorada por completo por infinidad de globos de colores, de distintas formas y tamaños, y una lluvia confeti plateado calló sobre él. Entonces sentiría la presión de una liviana corona de metal dorado en la cabeza que la propia Iorun le puso. Frente a él, había una larga mesa llena de toda clase de platos, desde occidentales, hasta asiáticos. La tarta saldría más tarde. Entorno a ella, estaban todos a los que había conocido hacía un rato, que aplaudieron y le felicitaron calurosamente, incluso Shion, Claire y Will se acercaron a abrazarlo, la súcubo hizo además pero la mirada de Iorun la hizo reconsiderar la idea. La vampira dió un suave empujoncito a Hiru para que se acercase a la especie de trono que había en la cabecera de la mesa...

-Tú eres el rey, recuerda... tú indicas que se debe hacer a continuación. Aquí nadie come hasta que empiezas tú...-le susurró.
avatar
Salón : Universitario(a) Dromes : 23401
Reputación : 1
Mensajes : 70
Ver perfil de usuario
Iorun
VAMPIROS

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: "El amor más insensato es el más verdadero" (Priv: Hiru <3)

Mensaje por Suwako Giru el Dom Mar 11, 2018 8:05 am

Su amada se tomó la molestia de explicarle sobre como funcionaban los cumpleaños, explicandole todo lo que necesitaba saber sobre estos y sobre el ser un rey.
-¿Ser un rey? Eso suena bien; pero aun mejor considerando a quien tengo por reina- dijo con gran alegria, recordando que antes tenía el titulo de no solo "Rey" sinó tambien "Dios de la Arrogancia", y no porque él lo haya querido así -¿Con qué orgullo podia decir eso?

Entonces le explicó la parte de los regalos y se puso a pensar, recordando que nunca habían hecho un regalo para él, o al menos que este pudiese recordar -¿Más regalos? ¿Segura que no confundes un cumpleaños con eso que llaman Navidad? Jajajaja- dijo con un tono burlón pero no por ello dejaba de ser una pregunta. Pero en un momento su mente empezó a ahondar en regalos y recordó que una vez alguien le había dicho "Te haré un regalo cuando me lo demuestres" dejandole una duda en la cabeza que sería efímera en ese momento y sin importancia.

Entonces llegaron a unas grandes puertas, y en su mente dijo la frase que más se decía a si mismo desde que había llegado "Este lugar es realmente sorprendente". Fue cuando su amada le vendó los ojos -Privado de ver la belleza de mi amada...- dijo.
Iorun le dio un beso de lo más inesperado, considerando que además estaba sin capacidad de ver, este venía con una sorpresa más que el beso mismo; un delicioso bombón que haría que Hiru se derritiese aún más de lo que el beso lo había logrado.
-Como si sus labios no fuesen lo suficientemente dulces se las ingenió para llevarlo a un nivel superior...

Las puertas fueron abiertas, y cuando se quitó la venda lo primero que hizo fue soltar un gran ¡OOOOH!, aunque las luces estaban apagadas haciendoles soltar una risilla tonta.
Despues las luces se encendieron y dijo "¡Oooooooooh...!", pero esta vez no fue fingido, realmente no esperaba que el lugar y todo fuese tan... Grande y majestuoso.
-Nunca dejo de sorprenderme aquí...

Todo fue muy hermoso, para él era algo que hubiese sido una lastima morir sin haber experimentado, aunque con su estilo de vida anterior podía haber muerto sin haberlo vivido. Luchando contra sus ganas de llorar de alegría sintió como una corona le era puesta sobre la cabeza, miró a su amada y le sonrió. Prontamente todos empezaron a felicitarle y este simplemente se rascaba tras de la cabeza mientras sonreía con sus ojos cerrados -Gracias, gracias, son muy amables todos...

Luego observó una clase de trono y Iorun le dió un empujoncito, indicandole que debía sentarse en este y diciendole que era el rey y que nadie empezaría a comer antes que él lo hiciese. Sonrió y entonces se puso la mano en la barriga y recordó que no había comido mas que dulces, entonces se sentó y saludó a todos sonriente.
-Antes que nada, debo dar gracias a todos por haberme recibido y celebrar junto conmigo y mi amada Iorun lo que sería mi nacimiento como nueva persona... Antes de haberles conocido tenía mis expectativas sobre como sería convivir con ustedes, pero fueron más que superadas; jamás esperé ser tan bien recibido... Por ello, todas sus expectativas, estaré trabajando arduamente para superarlas de igual manera. Doy gracias a Iorun, mi amada, por haber visto en mí esa esperanza que yo mismo había creído que no quedaba... Muchas gracias Iorun, si yo soy el rey entonces tú siempre serás la diosa ¡Gracias a todos!- juntó las manos y con una gran sonrisa miró a todos -Ahora pues, con esto... Comencemos el festín- dijo tomando un muslo de pollo que había visto y comenzando a comerlo.


-Hablo- -Pienso- -Narro-
"Sí, este soy Yo... Mucho gusto en conocerte"

avatar
Salón : 1 A Dromes : 37270
Reputación : 3
Mensajes : 178
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: "El amor más insensato es el más verdadero" (Priv: Hiru <3)

Mensaje por Iorun el Dom Mar 11, 2018 3:01 pm

Cuando Hiru tomó asiento, Iorun se sentó en al asiento a su derecha derecha en la mesa. Entonces apoyó los codos sobre ella y la cabeza sobre las palmas de sus manos. Miró a su amado con un brillo de orgullo, admiración y amor en sus ojos cuando soltó aquel emotivo discurso y habló tan amorosamente sobre ella. Incluso consiguió que se volviera a sonrojar. Cuando acabó, algunos de los presentes aplaudieron y se mostraron encantados con sus palabras, otros, como Vincent y la bibliotecaria permanecieron con su expresión malhumorada y circunspecta respectivamente, pero eso era algo normal en ellos. Aunque Vincent empezó a cambiar de actitud cuando le dejaron atacar la comida. Enseguida Shion y él se llenaron el plato hasta arriba.

Los vampiros, sobre todo los Damphir, empezaron por la carne poco hecha, ya que esa clase de productos les venía bien para alimentarse sin necesidad de tomar sangre directamente de otros seres vivos. Por otro lado, Claire le pasó un vaso alto de cristal lleno de una sustancia muy semejante a la sangre, pero que no era más que un compuesto sintético que ayudaba a Iorun a retrasar su sed de sangre real. Estaba retrasando aquel momento más de lo normal, porque la sangre aumentaba la frecuencia de sus pesadillas... pero no podía seguir evitando ese momento mucho más, ya empezar la clásica debilidad propia del exceso de abstinencia.

Miró a Hiru, con la cabeza apoyada en una mano, mientras sorbía por una pajita aquella densa sustancia, que tampoco es que supiera muy bien. Le observaba con adoración, fascinada, pero entonces, empezó a notar un latido que no era el suyo... era el de su amor, incluso podía percibir como corría la sangre por las venas de su cuello, como si brillasen bajo su piel. Recordó como olía como sabía... hizo un gran esfuerzo por retirar la mirada, y la fijó en lo que quedaba de la sangre sintética, con el ceño ligeramente fruncido, procurando que Hiru no la viera.

Pero esa ansiedad no acababa por desaparecer. Al final se levantó, se acercó a Hiru, esforzándose por mirarle a la cara y no bajar la vista hacia su cuello. Una vez a su lado le sonrió y se sentó en su regazo, apoyando uno de sus costados contra su pecho, y le dió un beso en la mejilla.

-¿Te importa si me siento aquí?- preguntó cerca de su oído tras depositar aquel beso.

Le sonrió y se inclinó hacia la mesa para coger unos palillos y una de las especialidades de Claire, las Gyozas. 

-¿No hay ningún problema si la diosa quiere mimar a su razón la razón de su felicidad, verdad?- dijo usando el termino que él mismo había usado para referirse a ella.

Le acercó la gyoza a los labios. Su voz sonaba algo ronca, como si la hubiera forzado antes y ahora sonase algo arenosa, debido a la intensa necesidad de beber que sentía en aquel momento. Lo cierto es que no se había acercado solo por amor, si no también impulsada por su primitivo instinto de vampiro, tan difícil de controlar en esas circustancias. Will, que había sido cazador de vampiros en su día, lo percibió y por eso los vigilaba por el rabillo del ojo.

Los ojos de Iorun acarició una mejilla a su amor para que la mirase e intentó esconder todo lo posible aquella ansiedad provocada por la sed que la carcomía por dentro. Aún a pesar de sus esfuerzos, era fácil apreciar que pasaba algo raro. Tentada, se acercó a su cuello, pero en vz morderle, se contuvo y se lo rodeó con los brazos, abrazándole tiernamente y así obligándose a resistir. 

-Hiru...-susurró junto a su oído- ¿sabes que eres muy especial?, en más sentidos de los que crees- añadió con dulzura y un atisbo de tensión. Se paso la lengua sobre los dientes, en especial, los colmillos, y se clavó las uñas en sus propios brazos al notar que podía perder el control.- Lo amo todo de tí... 

Entonces, se separó de él hasta que su rostro quedó frente al de él, y le besó. Buscaba frenar aquella acuciante necesidad de alimentarse, intentando compensar compensar eso con la droga que significaba para ella un solo beso de su amor. Posó las manos en sus hombros, y lo que empezó siendo un beso suave dulce y amoroso, empezó a crecer en intensidad y profundidad, tornandose algo más pasional. Acarició una de sus mejillas, dejando ahí la mano y con la otra le rozó suavemente el cuello. En un arrebato, rozó con un colmillo la lengua de su amado, y al sentir el sabor de sangre, ahogó un leve gemido de gusto, no solo por lo mucho que disfrutaba aquel contacto, si no notar de nuevo el sabor de su sangre.

Había probado muchas clases distintas de sangre a lo largo de su existencia, pero ninguna había resultado tan tentadora y adictiva como la de Hiru, y no solo tenía que ver con cómo sabía o por el hecho de que pertenecía a la persona que amaba, no... había algo más. Había sentido lo mismo cuando la probó por primera vez, pero en aquella ocasión, tenía otras prioridades en las que centrarse y bastante menos sed.

Durante aquel profundo beso, enredó su lengua con la suya y disfrutó del dulce néctar de aquellas gotas de sangre diluidas con su saliva. En parte, su sed se aplacó un tanto, pero acabó separándose, con aire triste y expresión compungida, pues sus ojos se habías tornado carmesí, revelando su forma pura de vampiro.

-Lo siento...- susurró con la expresión de una niña que ha hecho algo malo- Lo siento... no debería haber hecho eso- y desvió la mirada avergonzada, escondiéndola, de forma que sus ojos volvieron a cambiar a azules.- lo siento...- tampoco quería que pensase que lo quería por su sangre, y menos aún cuando le había dicho que no se alimentaría de él.
avatar
Salón : Universitario(a) Dromes : 23401
Reputación : 1
Mensajes : 70
Ver perfil de usuario
Iorun
VAMPIROS

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: "El amor más insensato es el más verdadero" (Priv: Hiru <3)

Mensaje por Suwako Giru el Dom Mar 11, 2018 7:39 pm

Hiru finalmente estaba comiendo; aunque él pudiese soportar un día entero más sin poder comer alguna comida decente que no fuesen dulces (como acostumbraba a hacer siempre) su cuerpo le pedía aportar los carbohidratos y ese montón de cosas que tiene la comida.
-Esta comida está tan rica, que no me molesta morir en este moment... ¿Que estoy pensando? Tengo que proteger a mi amada Iorun- la observó, bebiendo algo de una copa y entonces sonrió -Soy tan feliz de tenerla...

Vió mientras devoraba muchos platos, saciendo lo que podría ser su apetito contenido hace meses, una botella de vino, así que tomó una copa y se sirvió un poco. Al probarlo, lo primero que denotó en su paladar fue lo fuerte del alcohol, pero que de alguna forma entremezclado con los demás ingredientes y con la esencia frutada que sentía era dulce y agradable para su gusto.
-Es rico... Me gusta la sensación que transmite a mi cerebro cuando lo tomo ¿Será eso que llaman "Melanina"?- decía mientras se pasaba la lengua por los labios.

Cuando alguien le aconsejó que no tomase tanto vino fue cuando se detuvo, a tiempo; si alguien le aconsejaba no tomar tanto de eso debía ser por una razón.

En un momento que no vió venir, algo distraido pensando en cosas de interés único ("¿Será que todas las puertas realmente se abren hacia dentro?"), Iorun se sentó con él, de hecho, en su regazo, haciendo que este se sonrojase levemente pero luego le sonriera con cariño y acariciase su pelo -Claro que me importa, se trata de ti y tú me importas más que cualquier duda en este mundo; así que eres bienvenida a... Digo, claro amor, puedes estar aquí conmigo jejeje- decía algo relajado, no por causa del vino sinó porque estaba extasiado de tanta felicidad que ya se estaba desbordando.
Ella le dio de probar algo que estaba delicioso, pero pudo notar que el tono de su voz estaba algo alterado, pero no se preocupó demasiado por ello; no al menos en el momento.

-Iorun, no necesitas decirlo; yo sé cuanto me amas. Sin embargo, siempre me gusta escuchar que me amas... Yo tambien te amo muchisimo. Es más, no hay nada que no haría por ti mi amada- le dijo con toda la verdad del mundo, sin la menor pizca de duda en sus palabras.
Fue entonces cuando ella le dió ese beso tan apasionante, era muy apasionante de hecho, cargado de tanta pasión, por ambas partes. Pero sintió un pinchazo en su lengua y aunque fue algo leve y efímero pudo probar su propia sangre en ese momento, alertandole de algo -Esta es mi sangre... Iorun la habrá probado...- dentro de pocos momentos, en ese mismo beso comprobaría que sí, y que ella estaba disfrutando de esta -Es normal que le guste mi sangre; ella es un vampiro despues de todo. No me molesta darle ese placer, de hecho, tambien disfruto de esto... Me hace sentir mu...- entrecortó sus pensamientos cuando ella se separó.

Pudo ver sus ojos carmesí, haciendole sentirse sin palabras en un instante, siquiera sin pensamientos, simplemente la veía. Cuando ella se disculpó Hiru chasqueó la lengua y se sirvió otro poco de vino y le tomó las manos y la miró con una mirada penetrante y seria -No tienes que disculparte de nada mi amor; no has sido la única que lo ha sentido, yo tambien lo sentí... Esa conexión, fue maravillosa... Sentí como si de alguna manera, estuviera miles de pasos más cerca de ti de lo que nunca he estado- se levantó y entonces dió unas aplausos y sonrió a todos.
-Pido a todos que me den un chance; necesito estar con Iorun para tratar algo, espero me comprendan- tomó a Iorun de la mano y entonces se dirigió hacia la puerta y la abrió. Antes de cruzarla miró hacia atrás -Pido que por favor sigan disfrutando el banquete, sin preocuparse de nada... Pero eso sí, de ser posible, esperenme para poder regresar con ustedes junto con Iorun y así podamos cortar el pastel especial.... Oh sí, a los cocineros y encargados de preparar todo esto, han hecho un trabajo sorprendente y muy espectacular; realmente esto ha sido insuperable y no encuentro como terminar de satisfacer mis ganas de agradecerles. Ahora si me disculpan...- mostró el pulgar y cerró con cuidado la puerta.

Observó a Iorun y le sonrió, la tomó de los hombros y entonces la besó nuevamente pero por un pequeño periodo de tiempo... Se quitó los auriculares y bajó el cuello del traje mientras le sonreía de una manera atrevida y con una mirada provocadora.
-Derramé sangre por un sujeto arrogante que nunca terminé de conocer y no merece siquiera que alguien derrame ni una lagrima por él... ¿Cómo negarme a darte mi sangre? A ti, el amor de mi vida... Desde que acepté estar a tu lado, acepté que esta sangre que corre por mis venas era única para ti. Así que ven, deja de luchar contra tu instinto, y de ser necesario, toma cuanta quieras... Yo estaré encantado mi amor- dijo para luego tomar algo de aire y sonreir.
-¿Me harás usar ese "poder del cumpleañero" para hacerte combatir tu instinto?- dijo con una mirada dulce, provocativa, decidida y amorosa... Él tenía la capacidad de transmitir tantos sentimientos a través de la mirada y sus palabras, pero quería que tambien Iorun fuera capaz de sentir todo ese amor que su corazón bombeaba desde su corazón a cada parte de su cuerpo que recorría sus venas.


-Hablo- -Pienso- -Narro-
"Sí, este soy Yo... Mucho gusto en conocerte"

avatar
Salón : 1 A Dromes : 37270
Reputación : 3
Mensajes : 178
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: "El amor más insensato es el más verdadero" (Priv: Hiru <3)

Mensaje por Iorun el Lun Mar 12, 2018 9:16 am

Iorun miro a su amado un tanto sorprendida cuando se dirigió usando ese tono tan serio, tan madura y tan sincera. Pensó que se pondría nervioso, pero había sucedido todo lo contrario. Se sintió como una niña pequeña e insegura por tener tanto miedo de dejarse llevar por la sed de sangre… y acabar mordiéndole, ya que si llegaba a clavarle ambos colmillos acabaría convirtiéndole en vampiro., y no quería que eso ocurriera a no ser que el se lo pidiera. Pero lo que mas la sorprendió es la forma en que había descrito aquel contacto. La había angustiado morderle, por eso había cortado esa conexión tan intensa y maravillosa que había sentido con él, por temer perder el control y morderle.

Iorun le miró algo mas tranquila ya que no se había tomado a mal su impulso, mas bien todo lo contrario, pero aún se adivinaba un atisbo de duda en su mirada. Entonces, se levantó, y ella con él. Pensó que todo acabaría ahí, pero entonces pidió a los demás que les excusaran porque iban a ausentarse. Ella se quedó paralizada, sin saber muy bien como reaccionar. Intuía lo que iba a pasar… a él no le importaba que ella se alimentara de él, pero ella temía no poder controlar sus instintos y dañarlo. Sentía que estaba en una encrucijada, pero se sentía incapaz de negarle nada así que se dejó llevar fuera de la habitación.

Se estremeció al volvee a sentir el sabor de su sangre con ese beso, quedando ligeramente aturdida, pero no perdió detalle de lo que dijo a continuación. Su invitación a que ella le mordiera la puso nerviosa, y volvió a ver fluir la sangre bajo su piel, a escuchar el latido dl corazón de su amado, como un canto de sirena que la atraía poderosamente. El que expusiera de esa forma su cuello… hizo que tuviera que hacer acopio de toda su voluntad para no abalanzarse sobre él, y no solo por hambre… si no deseo, ansiaba volver a ver a sentir aquella cercanía, aquel vínculo que cada vez era más estrecho.

Levantó la mirada, cruzándose con la de él y entonces, todas sus dudas comenzaron a disiparse poco a poco, puesa mirada y esa declaración la atravesaron y la llenó el corazón además de atraerla y provocarle un agradable estremecimiento . El amor y el la seguridad que se percibía en aquellos ojos la conmovió y calmó su nerviosismo. Le dedicó una cálida sonrisa y entrecerró los ojos, con un brillo rebosante de amor y ternura. Una nueva punzada de hambre, de sed atenazó su garganta y dificultó su respiración. Cerró los ojos, para evitar fijar la mirada en el vulnerable cuello de su amado. Colocó una mano sobre el suyo propio, en unnintento de mitigar aquella abrumadora sensación y se concentró en controlar su respiración. La confianza y el amor que Hiru la había transmitido la ayudó a decidirse y ganar seguridad. Suspiró, podía hacerlo, no podía comtrolar su sed y saciarla sin morderlo. Mantuvo esa idea en la cabeza y abrio nuevamwnte los ojos, esta vez de aquel rojo sangre que la definía como vampiro. En aquella ocasión su mirada irradiaba

Apoyó las manos en su pecho y se acercó nuevamente a él, como si fuera a besarle y le sostuvo la mirada.

-No necesitas gastar tu deseo de rey de tu cumpleaños para que haga cualquier cosa que me pidas- susurró con tono seductor, calido y provocador, incluso un tanto servil, pues no bromeaba del todo cuando dijo que haría todo lo que él le pidiera.

Tras unos segundos, volvió a cubrir sus labios con los suyos y le besó, procurando no dejarse llevar demasiado por el turbador sabor de su sangre de nuevo en su boca, pero si fue algo más atrevida y pasional a la hora de enredar su lengua con la de él.

Sin soltar aquel beso, le empujó unos pocos pasos hacia atrás, hasta que la espalda de Hiru tocó la pared. Iorun exhaló un ahogado y sofocante de gemido ante la sensación que provocaba la sangre de Hiru en su mente y su cuerpo... resultaba tan cautivador, y despertaba tan cálidas sensaciones... mientras alargaba un poco más aquel intenso beso, con los dedos de una mano acarició el punto de paso de la carótida y la otra, descendió por su brazo hasta tocar el interior de la muñeca y clavar... un par de sus garras de vampiro levemente, lo justo para alcanzar ligeramente las venas que se extendían bajo su piel. El olor de la sangre se hizo más intenso cuando empezó a manar de aquellas dos pequeñas heridas. Resultaba tan tentador que, suavemente, separó sus labios de los suyos y se acercó su muñeca a los labios. Sus ojos entrecerrados parecieron brillar con mayor intensidad cuando vió la sangre. Respiró profundamente, deleitándose con el olor que desprendía, aún fascinada con ese aroma que parecía una droga para sus sentidos, pues nunca la había ocurrido algo así. Después, lamió la sangre que manaba de la herida, lanzando a su amado una provocadora y subyugante mirada de placer que iba más allá de lo físico. Al probar la sangre de Hiru de forma tan directa notó todas las emociones que le embargaban en aquel momento. Cerró los ojos y succionó durante unos segundos de aquella herida aquella deliciosa sustancia que aumentó su ritmo cardíaco y que provocó que su corazón comenzara a latir con fuerza. Entonces, se obligó a separar sus labios de la herida, y la cubrió suavemente con la palma de la suya. En ese momento, el tatuaje que tenía en ella se estremeció como su fuera un órgano vivo y se adaptó a sus heridas evitando que siguiera sangrando, de momento...

-Amor, la mordedura de un vampiro de mi clase... puede convertirte en vampiro ¿lo sabías?- le susurró, sin abandonar aquella seducción vampírica clásica de los de su raza bajo aquella forma, pero con un claro matiz serio en su voz y el amor que sentía por él. No estaba segura de si era consciente de ese hecho, así que decidió que lo mejor era decírselo- No te voy a morder, pero si alguna vez... lo deseas, solo te pido que lo pienses con mucha calma... Ser un vampiro no son todo ventajas-dicho aquello, esbozó una sensual sonrisa, que a pesar de ser tenue no pasaba desapercibida, le dio un cálido beso en los labios, depositando en el una muestra del amor y el deseo que sentía por él- Pero, tal y como dije, tus deseos son órdenes para mi...-aquella sonrisa se amplió un poco y acercó más su cuerpo al suyo, para poder rozar su cuello con los labios, en una suave y delicada caricia.- No te preocupes por esto...-dijo junto a su oído, refiriéndose al agarre de su mano sobre su muñeca que apoyó contra la pared al otro lado de la cabeza de su amado.- es para que no te desmayes por la perdida de sangre. No tardaras en sentir como entra la mía en tu cuerpo para compensar...

Contuvo el deseo de morder y en su lugar, fueron dos de sus uñas las que perforaron dos heridas del tamaño y profundidad justas para alcanzar la carótida y poder alimentarse. Aguantó la respiración cuando vió manar la sangre, y su cuerpo se tensó. Procuró que todo el proceso fuera lo más suave y cómodo posible para él, e hizo un esfuerzo enorme para evitar la tentación de cerrar los colmillos sobre la herida. Así que, simplemente, la rodeó con los labios, la acarició suavemente con la lengua y apretó el sello de sus labios sobre ella. Poco a poco, la sangre goteó en su boca y tragó.

Sus pupilas se dilataron un sin fin de sensaciones inundaron su cuerpo y su mente poco a poco. Podía notar como la influencia de Hiru llegaba a cada rincón de su psique, y estremecía su cuerpo, liberando poco a poco la tensión. Podía percibir por completo todas aquellas emociones y sentimientos que quedaban incompletas al intentar ser demostradas con simples palabras y acciones..., de pronto todo, parecía cobrar un sentido muy profundo, como si se fundiese cada vez más en él hasta quedar un solo ser.

A medida que ella bebía, su propia sangre penetraba en el torrente sanguíneo de Hiru para compensar la perdida que estaba sufriendo, pues la sangre de Iorun era compatible con la de todas las criaturas, transmitiéndole todas sus emociones y sentimientos.
avatar
Salón : Universitario(a) Dromes : 23401
Reputación : 1
Mensajes : 70
Ver perfil de usuario
Iorun
VAMPIROS

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: "El amor más insensato es el más verdadero" (Priv: Hiru <3)

Mensaje por Suwako Giru el Lun Mar 12, 2018 10:24 am

Mientras ella tomaba de su sangre Hiru simplemente pensaba en lo bien que se sentía poder ayudar a su amada de tal manera, aunque sintiese las punzadas, no eran nada que él no pudiese soportar; había sido entrenado para soportar grandes cantidades de dolor físico y para que cosas de nivel psicologico no pudiesen afectarle gravemente.
Cuando la veía tomando de su sangre y cruzaron miradas este no dejaba de sonreir mientras la veía. En algún momento se mordió el labio inferior y observó al techo mientras sentía una sensación que le hacía perder el sentido.
Perder la sangre podría ser un problema para muchos, pero Hiru de ser necesario daría toda la suya por Iorun... De ella ser una humana al igual que él, y esta necesitase que le donasen sangre, si esta fuese compatible con la de ella daría toda, inclusive sus organos.
-Un nivel de satisfacción que supera los limites que mi joven mente se ha impuesto. Un sentimiento de placer en darle a ella lo que tanto anhelaba y desea... Esta sensación que recorre cada parte de mi cuerpo... Glorioso.

Al ser advertido por poderse convertir en vampiro Hiru se estremeció en su interior; pues podía dar todo lo que fuera por Iorun pero, su humanidad era algo de lo que no quería desprenderse. Aunque no era algo que desconociese, escucharlo nuevamente le hizo tomar consciencia sobre este hecho.
Sus ojos se cerraron y simplemente sonrió.
-Tienes razón... Quiero demostrarle a los vampiros y a todos que aun siendo Humano puede ganarme el derecho de estar a tu lado; bueno, al menos para ellos, porque desde mi punto de vista, creo que tengo por recompensa estar contigo desde que te prometí ser todo para ti- dijo en un tono calmado. Entonces se desajustó la corbata y tomó aire nuevamente -Necesito seguir siendo Humano para hacer desaparecer ese prejuicio molesto... Pero aún así... No descartaré algun día decidirme por estar contigo para toda la eternidad. Odiar al sol, como siempre lo hecho, pero esta vez no poder jurarle guerra...- él sabía que no viviría para siempre siendo un humano. Pero es que por saber de su mortalidad podía preocuparse de hacer que cada día las vidas de ambos fueran lo mejor posible siempre, cada uno mejor que el otro, aunque suene imposible.

Con el beso simplemente se dejó llevar y no le importó nada; sentía la satisfacción de estar con ella a ese nivel y entonces fue cuando sintió como su sangre goteaba pero como la sangre de su amada entraba en él... Era algo miles de veces mejor que el vino de hace momentos, era algo que le llevó a un nuevo mundo.
Las puertas de sensaciones escondidas fueron abiertas y fue para él como si pudiese acceder a todos los sentimientos que pudiese experimentar en toda su vida.
Tal conexión con su amada, era majestuosa; Hiru sentía algo de debilidad, pero era por tantas sensaciones que se mezclaron en su ser...
-¿Será que he alcanzado lo que se llama "Madurez"?... Creo que puedo acostumbrarme...

Mientras estaba en la pared, con ella bebiendo de su sangre... Hiru abrió los ojos y entre su sonrisa escapó un suspiro. La tomó del mentón separandola levemente de su cuello y entonces la besó apasionadamente, pasando sus dedos por la sangre que se iba escurriendo y dandolos a probar a Iorun.
-Amor... Escuchame... Debemos regresar; es de mala educucación dejar esperando a los invitados. Pero tranquila... Tendremos después toda la noche para nosotros, privacidad y estaremos más comodos- dijo guiñandole el ojo y acomodandose nuevamente... Le mostró el pulgar y sonrió -La noche aun es joven, al igual que nosotros mi amor...- su cuerpo se sentía frágil, ligero... Pero él estaba de maravilla.


-Hablo- -Pienso- -Narro-
"Sí, este soy Yo... Mucho gusto en conocerte"

avatar
Salón : 1 A Dromes : 37270
Reputación : 3
Mensajes : 178
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: "El amor más insensato es el más verdadero" (Priv: Hiru <3)

Mensaje por Iorun el Lun Mar 12, 2018 5:55 pm

La ansiedad por su sed de sangre se fue aliviando poco a poco, con cada sorbo de su dulce esencia. El cuerpo de la vampira se relajó, el hambre, la sed, dejaron de atenazarla insidiosamente. A pesar de que disfrutaba de las sensaciones que despertaba Hiru en ella, no quiso dejarse llevar demasiado, estando tan hambrienta, no quería tener un desliz. Cuando ya se había saciado bastante, notó como su amor la apartaba suavemente de su cuello. Iorun se relamió la sangre que había quedado en sus labios antes de que la besase. Después, la verdad es que la costó un poco prestar atención a las palabras de Hiru, pues el deseo de sangre solía entumecer bastante su mente y sus sentidos, y aún mas teniendo en cuenta lo intensas que habían sido las sensaciones que la habían embargado al hacerlo.

Aún así, alcanzó a enterarse de lo suficiente. Que tenían que entrar de nuevo en la sala, que tendrían el resto de la noche para hacer lo que quisieran... Antes de decir nada, le lamío la sangre de los dedos, de una forma considerablemente provocativa, tomandoselo con calma y recreándose en el gesto... pero el se lo había buscado.

-Bueno, me has convencido...- le dijo esbozando una pequeña sonrisa. Al menos su faceta de vampiro estaba satisfecha con la propuesta- pero espera un momento- metió la mano en uno de los pliegues del vestido y sacó un pañuelo.

En un momento limpió las gotas de sangre que se escurrían por su cuello y las de la muñeca. Debido a los parásitos de su sangre las heridas que habrían tardado tiempo en cicatrizar ya estaban cubiertas por una costra que en pocos minutos desparecerían.

-Si te manchas el traje a Gwendolin le va a dar un ataque- dijo con una sonrisa- Demian... ¿qué es lo que quieres?- dijo con su habitual tono cordial sin girarse.

El susodicho apareció por la puerta de una habitación contigua que se encontraba abierta. Iorun había percibido su olor desde hacía rato y supuso que se había abstenido de revelarse para no interferir. La vampiro le miró de soslayo por encima del hombro, aunque no necesitaba mirarlo para saber cual era su expresión en aquel momento y cuan dura su mirada.

-Tenemos que hablar.-dijo con sequedad.

-Si no es una urgencia, podemos hablar mañana de lo que sea que te preocupes- respondió sin perder la compostura, aunque sabía muy bien que quería hablar.- Y por favor, destruye esto, seguro que han olido la sangre y ahora están nerviosos- dijo, entregándole el pañuelo manchado de sangre. No podía entrar a la sala con eso encima

Le conocía desde que era una niña, de hecho, él podía considerarse su recuerdo viviente más antiguo junto con su madre, y como guardián suyo desde nacimiento, rara vez se habían separado y aunque nunca hubieran entablado una relación más allá de los profesional y una cordial amistad, se conocían muy bien. La mirada de Demian se desplazó de Iorun a Hiru, era una mirada dura e inescrutable, que ocultaba una intensa preocupación por su protegida y algo de resentimiento hacia Hiru, pues la presencia del chico en la vida de Iorun, el vínculo que habían establecido entre ellos, llevaría a su protegida a arriesgar la vida por el humano. No le gustaba ese modo que tenía la vampira de tratar a razas que a todas luces, para él, eran inferiores, pero por respeto y obediencia ciega que debía a su protegida, hacía el esfuerzo de adaptarse a la situación.

-Bien, me retiro entonces.- dicho aquello, le lanzó una última mira áspera a Hiru y desapreció con el pañuelo.

-No te preocupes por Demian- le dijo con tono tranquilizador- Es hosco en general con todo el mundo. Aunque no tiene en mucho estima a los seres humanos en general, y aunque no me discute... en el fondo no aprueba en absoluto que tenga tantos guardaespaldas de esa raza, de hecho el es mi jefe de seguridad. Es como una gallina clueca, es mi guardián desde que nací prácticamente.- le informó, para que supiera un poco más del que prácticamente iba a ser su jefe- Será muy duro, muy áspero e incluso puede que algo despectivo a veces, pero bueno... no te lo tomes muy por lo personal...-le recomendó y le volvió a besar brevemente antes de volver a la puerta- Bueno, volvemos a la fiesta, tú dirás que quieres hacer ahora... ¿pasamos ya a la tarta? o ¿sigues teniendo hambre?- le guiñó un ojo y le dedicó una pícara y seductora sonrisa- Yo por mi pasamos al postre ya...-su mirada no podía ser más sugerente, pero al final se rió divertida, le tomó de la mano y abrió la puerta.

Los vampiros fueron los primeros en lanzarles miradas furtivas, pues habían olido la sangre y podían intuir que es lo que había pasado. No obstante, parecieron sorprendidos al no percibir ningún cambio en Hiru, pues la mayoría habían imaginado que lo pretendía convertir en vampiro. Otros, no esperaban nada concreto, pero les miraban con curiosidad, como buscando algo que delatase que habían estado haciendo. Iorun no dijo nada, pues se suponía que era el rey el que debía llevar la voz cantante, y que era su cumpleaños. Después de haber saciado su sed, parecía más saludable y animada, y había asumido que su nuevo asiento iba a ser en el regazo de Hiru a no ser que la situación lo permitiera.

Tarta, por si quieres que la traigan ya:
avatar
Salón : Universitario(a) Dromes : 23401
Reputación : 1
Mensajes : 70
Ver perfil de usuario
Iorun
VAMPIROS

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: "El amor más insensato es el más verdadero" (Priv: Hiru <3)

Mensaje por Suwako Giru el Mar Mar 13, 2018 2:49 pm

Después de su encuentro con Demian y un intercambio de miradas que de tratarse de "quien mirase más intimidante al otro gana" hubiese sido una arrasante victoria por parte del antes mencionado, Hiru simplemente se rascó detrás de la nuca y suspiró.
-Incluso yo debo ser realista y admitir que no será fácil lograr que alguien como él me acepte...- tomó las manos de su amada y le sonrió -Pero será un reto que me encantará superar mi amor.

Cuando entraron nuevamente Hiru aplaudió y sonrió a todos con brazos abiertos -¡Bieeeeeen! Espero que no se hayan llenado con todo e...- miró la mesa notando que no quedaba casi nada del gran banquete y soltó una leve risa -B-bueno... Espero que aun les quede espacio para el postre... O bueno, el principal- se sentó nuevamente en su trono llevando consigo a Iorun y sentándola en su regazo.
-Quiero que estés conmigo amor...- dijo dándole una hermosa sonrisa. Luego pidió que trajesen la tarta y nuevamente su sorpresa... Aparte de verse sorprendentemente deliciosa era tambien grande.
-Aún no dejo de sorprenderme...- dijo para si mismo con los ojos casi que se le salían de la impresión.

Se acercó más a la tarta y pidió que todos se acercaran más hacia esta y a él... Entonces le dijo al oido a su amada:
-¿Cómo tenía que iniciar el ritual para comer la torta de cumpleaños? Creo que se me pasó ese detalle...- dijo en un tono bajo y con una sutil necesidad de reírse escondida.


-Hablo- -Pienso- -Narro-
"Sí, este soy Yo... Mucho gusto en conocerte"

avatar
Salón : 1 A Dromes : 37270
Reputación : 3
Mensajes : 178
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: "El amor más insensato es el más verdadero" (Priv: Hiru <3)

Mensaje por Iorun el Miér Mar 14, 2018 5:41 am

La vampira lanzó una mirada de indignación a los invitados, especialmente a Vincent, que se hurgaba sin ninguna clase de decoro con una uña entre los dientes. Vale que su amado les hubiese permitido seguir comiendo en su ausencia, pero arrasar con todo era sumamente descortés... y eso era exactamente lo que expresión con su mirada, causando algunos estremecimientos entre los que debían de sentirse más culpables.   Iorun no pudo evitar sonreír y soltar una tierna risita cuando Hiru le pidió que se sentase en su regazo, atrayéndola hacia él.    

-Como mi rey ordene...-susurró con una mezcla de dulzura y entusiasmo.

Le dió un cariñoso beso en la mejilla y se la rozó suavemente con la naríz al final en un amoroso e infantil gesto.

Ella se rió con dulzura mientras abría una cajita profusamente decorada y de vivos colores. Empezó a sacar unas pequeñas velas de colores y las dejó sobre la mesa. Eran tan tiernas las dudas de Hiru, era cómo tener un niño de cuerpo crecido, tan dulce e inocente, pero al mismo tiempo con unos toques de madurez, decisión y valentía impresionantes. Era la mezcla de lo más encantadora y seductora.

-Pues antes de cortarla amor, tienes que soplar unas velas ¿recuerdas que te dije qué podías pedir un deseo justo antes de soplarlas? si las apagas todas entonces se supone que se cumple ese deseo.- le dijo en voz baja y le guiñó un ojo.- Pero antes de que soples tienes que esperar a que te cantemos el cumpleaños feliz, entonces pides el deseo- le dedicó una mirada interrogante para ver si se había explicado bien.- Normalmente, se ponen tantas velas como años se van a cumplir, pero como para ti sería solo una y así sería muy fácil apagarlas, te vamos a poner algunas más- dijo con una sonrisilla pícara.

Fue Claire la que se encargó de poner las mencionadas velas, mientras, Iorun aprovechó el momento para acercarse más Hiru con un brillo lleno de amor en la mirada

-Hiru… vida mía - le rozo la mejilla con la nariz y le beso dulcemente la mejilla- te adoro con todo mi ser.-le acarició la mejilla opuesta para que la mirase y así poder besarlo posando sus labios entreabiertos sobre los de el, en una caricia suave pero muy sensitiva y llena del amor y adoración que sentía por el.

Al separarse de sus labios dió un par de fuertes palmadas al aire, para llamar la atención de los demás y  todos entendieron que debían guardar silencio. A una señal suya todos comenzaron a cantar, Vincent y la bibliotecaria con evidente desgana, pero ellos eran así, no les interesaba nada que no girase entorno a ellos. Iorun también cantaba, pero su voz quedaba cubierta por las muchas otras. Podía haber utilizado su tono de soprano, pero habría quedado raro. Cuando acabaron animaron a Hiru para que soplase.

Había unas dieciseis velas, siendo una de ellas de color blanco, la cual simbolizaba la edad simbólica que cumplía, y el resto la edad cronológica que ella creía que él tenía. Le dedicó una dulce sonrisa y le hizo un leve gesto con la cabeza para que procediera cuando estuviera preparado, recordándola al oído que debía pedir un deseo.

Cuando las velas se apagaron, aplaudieron a rabiar y de pronto, incluso antes de dar tiempo a proponer el cortar la tarta, Will le plantó un paquete profusamente decorado a Hiru, tenía forma rectangular,  más grande que un maletín y parecía pesar bastante

-Tío... como sea lo que creo que es ya podrías... cortarte un poco.- le reprochó Shion mientras sostenía su propio regalo bajo el brazo.

Will le ignoró y preguntó con una sonrisa encantadora a Hiru si podían entregar los regalos antes de comerse la tarta. Iorun enarcó una ceja y resopló, Will podía ser muy impaciente a veces.

-El rey decide...-se limitó a decir.

Cuando abriera en el envoltorio vería un maletín negro de considerables dimensiones y con tres alturas dentro, en cada altura había varias armas de fuego de inciación, todas ellas desmontadas y metidas en sus respectivos espacios de goma espuma. Pero el nivel más importante era el inferior, donde se encontraba el arma más vistosa de color plateado y considerable tamaño. Parecía una Colt M1911, pesaba bastante y en un costado tenía grabado su nombre: bloody rose. Era un arma anti vampiros, y todos los allí presentes, salvo Hiru, lo sabían y por eso los que allí ostentaban esa condición dieron un respingo y lanzaron feroces meradas a Will, pero este permaneció tan tranquilo y risueño como siempre. Iorun fue la única que no se inmutó cuando Will le explicó a Hiru que hacía esa arma, y para que servía, para después darle un abrazo a Hiru y aprovechar para susurrarle al oído "La mayoría de los enemigos y asesinos que encontraras, son vampiros. Nadie ha logrado disparar esta arma desde hace años... Pero si de verdad quieres protegerla a ella, creo que tú si podrás protegerla a ella por los dos" cuando se separó sonrió y dijo, "Cuento contigo ¿eh? no hagas que me arrepienta.

-Pero sin presiones ¿eh?- añadiría Shion con tono irónico.
avatar
Salón : Universitario(a) Dromes : 23401
Reputación : 1
Mensajes : 70
Ver perfil de usuario
Iorun
VAMPIROS

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: "El amor más insensato es el más verdadero" (Priv: Hiru <3)

Mensaje por Suwako Giru el Miér Mar 14, 2018 9:13 am

Mientras todas las voces mezcladas cantaban al unísono la canción del cumpleaños, Hiru seguía intentando recuperarse por completo de lo antes sucedido.
-¿Es esto lo que llaman "Experiencia Extrasensorial"?- era común para él preguntarse ese tipo de cosas... Era una persona que sabía de muchas experiencias humanas pero que no había vivido la vida de manera que pudiese sentirlas él mismo. En otro recuerdo fugaz que llegó a su mente recordó las siguientes palabras: "Pues, es cuando te sientes realmente mal y no puedes encontrar la manera de ser feliz. Generalmente causado por decepción, arrepentimiento o melancolía... Eso es tristeza"
-¿Y eso a que viene?... Pero vaya, no he estado más alejado de la tristeza en toda mi vida que en estos días; cuando Iorun entró a mi vida, cuando logré entrar a la familia Voldaren... Estoy agradecido.

Hiru se mantenía cerca de Iorun, tomandola de la cintura y con su cabeza recostada de su hombro izquierdo y sonriendo con los ojos cerrados. Estaba disfrutando escucharlos a todos cantarle cumpleaños, estaba feliz de tener a Iorun con él ahora sólo tenía una duda ¿Podía realmente pedir algo más?
Llegado el momento de soplar las velas Hiru se rascó detrás de la cabeza y sonrió algo apenado -Uy, debí aprovechar el tiempo para ponerme a pensar en lo que iba a desear... Pero vaya, ahora debo rápido pedir un deseo ¿Pero cual?- observó a Iorun y su sonrisa se mostró más calmada, luego miró a los demás y suspiró ligeramente y tomó aire para soplar bien las velas.
-Deseo el poder permanecer junto a Iorun, junto a todos por mucho tiempo más, para siempre o hasta que mi vida terminé... Deseo nunca olvidar este momento y poder vivir más como este... ¿No fueron dos deseos? Nah, eso fue un complemento del primer deseo- entonces sopló las velas y efectivamente logró apagarlas todas.
-Mira amor, las he apagado todas...- todos aplaudieron a Hiru y este se sonrojó levantando un poco los hombros como intentando esconderse, le dió un beso a Iorun y se levantó. Entonces observó como Will se acercaba, sonrió esperando cualquier cosa y este le entregó un paquete grande.
Shion hizo un comentario que le hizo gracia a Hiru y este tomó el regalo de Will con gusto -No hay problema alguno Will, te agradezco por esto... Aunque aún no sepa lo que es. Así que veamos...

Miró el regalo como examinandolo, buscando como se abría sin destruir toda la decoración, pero intentando buscar por donde empezar simplemente lo rasgó todo, se quedó paralizado y observó a Iorun pero ella le hacía un gesto de que estaba bien.
Suspiró y abrió por completo el regalo, entonces se sorprendió cuando vió el maletín negro que Will le había regalado.
Si Hiru nunca había parecido nunca antes tan como un niño, esta vez fue como si realmente fuese un niño al tener en sus manos su regalo de navidad. Con un gesto de curiosidad y maravilla en su cara abrió cuidadosamente el maletín y comprobó que tenía numerosas armas de fuego -Waoh, se ven increíbles...- Entonces su mirada se enfocó en una de ellas, una que tenía un aspecto más particular, pues se veía más llamativa y más grande. La tomó y leyó grabado "Bloody Rose".
Hiru simplemente no escapaba de su maravilla y Will le explicó que esa arma era una de clase anti-vampiros, haciendo que Hiru pusiera una sonrisa acompañada por un gesto de sorpresa e impacto a la vez -Y-Ya veo... Gracias Will, me gusta bastante- dijo poniendo el arma en su lugar con cuidado y mirandolas todas para luego dar su sonrisa caracteristica e ojos cerrados.
Will le abrazó y le susurrño algunas cosas que serían importantes para Hiru saber, este le sonrió con determinación y levantó el pulgar -Claro que puedes contar conmigo; todos pueden hacerlo, ya les he prometido...

Hiru miró a Iorun y le sonrió ladeando la cabeza, miró a Shion y se rascó detrás de la cabeza -Claro, sin presiones... Ahora bien, si tienen más regalos estoy aquí para recibirlos con gusto- dijo sonriente.
-Vaya vaya... Debo empezar a reunir información para poder regalarles algo cuando sean sus cumpleaños; no quiero aceptar estos regalos sin estar seguro que podré devolver la generosidad de todos.


-Hablo- -Pienso- -Narro-
"Sí, este soy Yo... Mucho gusto en conocerte"

avatar
Salón : 1 A Dromes : 37270
Reputación : 3
Mensajes : 178
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: "El amor más insensato es el más verdadero" (Priv: Hiru <3)

Mensaje por Iorun el Miér Mar 14, 2018 4:02 pm

Iorun observaba embelesada a Hiru, preguntándose como podía ser una persona tan sumamente adorable y tan increíble. Tenía unas expresiones encantadoras, tan únicas, y una forma de ser tan maravillosa. La verdad es que para ella, él era perfecto en todos los aspectos, amando todo, incluidos los defectos... los que fuera que tuviera que aún no conocía, pues aún no había encontrado nada que fuera merecedor de tan grave significado. Probablemente parecería algo así, como una niña embobada. 

Hasta hacía unos días, pensó que su vida transcurriría en soledad, hasta que llegase el día en que tuviera que elegir un marido para salvaguardar a los miembros de su clan, hasta que no le quedase más remedio tener que llegar a ese punto que con tanta habilidad y obstinación había estado esquivando desde hacía ya mucho tiempo. Nunca pensó que llegaría el día en que conociese a alguien por quien estaría dispuesta a darlo absolutamente todo, y menos aún que la correspondieran. Creía que conocía el amor, y entonces llegó él y le demostró cuando ignorante era... aunque creía que todo aquello iba más allá del amor.

Mientras Hiru decidía que deseo pedir, ella se preguntó a que estaría dándole vueltas, aunque a decir verdad, estaba bastante segura de que podía adivinarlo sin problema, pues seguro que era muy semejante a lo que pediría ella. Cuando apagó las velas, y la sonrió, su propia sonrisa surgió sin pensarlo. Le producía mucha ternura verle abrir el regalo de Will, para después mirarla a ella preocupado, como si hubiera hecho algo malo. Soltó una leve risita y le dedicó una tranquilizadora sonrisa.

-Debes de haberle caido muy bien a Will si te ha confiado a una de sus armas favoritas- le dijo acercándose a su oido- Pero también es una enorme responsabilidad, no basta con poner balas en su recamara para que se dispare... vas a tener que averiguar como funciona- añadió y le guiñó un ojo con aire divertido.

En cuanto dijo que si alguien más tenía algo que darle, que se lo diera, se acercaron en avalancha con paquetes en alto. No todos, pero la mayoría si. Iorun se rió.

-Tenías que haberles dicho que fueran de uno en uno...-sugirió la joven entre risas al ver como le avasallaban con ser los primeros en entregar sus regalos.

Claire, que es la que estaba más cerca, era la que más oportunidades tenía de ser la primera. El regalo que llevaba venía de parte suya y de Neith. Se trataba de una enorme caja de bombones de color rojo, llena de bombones de distintos sabores, rellenos de diferentes cosas, sin naranja, por supuesto. Iorun cogió uno de ellos y se lo acercó a los labios a Hiru, con una sonrisa encantadora.

El siguiente fue Shion, el cual le dió una de sus sonaras palmadas de oso, que parecían que te iban a desencajar el hombro del ímpetu y le dió un bonito paquete donde había un reloj, exactamente igual que el que llevaba él... podría decirse que costaba una barbaridad si no fuera por que no se vendía en el mercado. No era un reloj cualquiera, venía con un amplio manual de instrucciones que enumeraba todas las prestaciones de reloj como cámara espía, ganzuas, capsula de veneno etc

A continuación llegó Vincent, porque Iorun le había empujado, literalmente, hasta ponerlo en los primeros puestos. Él no fue muy amable, de hecho, se comportaba porque estaba Iorun vigilandolo de forma muy avasalladora. El regalo de Vincent consistía en portatil y una tablet de última generación.


-Aquí donde lo ves... Vincent es todo un hacker... con cierta tendencia a la vigorexia- comentó refiriéndose a musculoso que era a lo que el respondió con un gruñido. 

Después vino la súcubo, con una increíble juego de dagas, muy semejantes a las que utilizaba la propia Iorun, cosa que la vampiro le hizo notar a su amor mientras las examinaba haciendolas flotar con telekinesis. Lo última fue la bibliotecaria. El suyo era el paquete más grande, y pesaba una barbaridad, con razón, por la colección de mangas que había dentro. 


-Hora de comerse la tarta- le susurró al oido, mordiendole suavemente el lóbulo- ¿Te enseño como se hace? cuando tiene tantos pisos en más difícil de lo que parece- le tomó de la mano con delicadeza para guiarle en cómo tenía que hacerlo sin que se desmoronase todo- Vaya, es como una especie de boda...-dijo en un susurró- En las bodas los novios cortan la tarta juntos, aunque con una especie de espada- le explicó ya que no sabía si el estaba al tanto de en que consistía una boda, y se rió divertida pero la mirada que le lanzó fue significativa, dulce y pícara, incluso algo ruborizada.

Cuando ya se hubo servido a todo el mundo, siendo ella e Hiru los últimos, ella ignoró su trozo y le robó el tenedor a su amor, y se lo acercó a los labios con un trocito de tarta.

-Di aaah....-dijo con una tierna sonrisa y una expresión algo cómica.
avatar
Salón : Universitario(a) Dromes : 23401
Reputación : 1
Mensajes : 70
Ver perfil de usuario
Iorun
VAMPIROS

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: "El amor más insensato es el más verdadero" (Priv: Hiru <3)

Mensaje por Suwako Giru el Jue Mar 15, 2018 9:05 am

Cuando todos se acercaron, o mejor decir, aglomeraron, cerca de Hiru para entregar sus respectivos presente la cara de este fue más de gracia que de sorpresa.
Su amada le dijo que debió haberles hecho pasar de a uno pero este solo le sonrió -Está bien mi amor, así será más rápido- dijo mientras ponía el maletín que le había regalado Will cuidadosamente a un lado de la mesa.

Claire pasó y entregó su regalo, el cual era una caja grande de color rojo, este tambien venía de parte de Neith. Hiru miró la caja y la abrió intentando hacerle con cuidado, al abrirla pudo ver los deliciosos bombones que estaban dentro, haciendole agua la boca.
-Muchas gracias, los atesoraré muchísimo los guardaré como un hermoso recuerdo de este día- dijo sonriente para luego empezar a reír -Es broma jajaja, sé que debo comerlos cuanto pueda-. Iorun tomó uno de estos se lo dió a Hiru, que lo probó y estaba que se desmayaba del gusto -Está buenisimo... Ha sido con sabor a....... Uhmmm ¿Es esto lo que llaman canela?- preguntó al desconocer exactamente ese sabor que probaba por primera vez.

Shion se acercó y le dio una palmada que hubiese podido sacarle el aire de no ser porque el reflejo de Hiru la vió venir y este se preparó para recibirla. Le hizo entrega de un reloj muy bonito y caro, Hiru lo miró con asombro y se miró la muñeca -Es buenisimo... Muchas gracias Shion. Debo leerme las instrucciones cuando pueda- dijo sonriente.

Vincent sería el siguiente, y aunque fue algo seco al momento de entregar su regalo Hiru lo recibió como si se lo hubiesen dado con una gran sonrisa. Observó la laptop y la tablet por tiempo prolongado y se rascó detrás de la cabeza -Muchas gracias Vincent- dijo sonriente y miró a Iorun -Seguro que pasaré buen tiempo con Iorun pidiéndole que me enseñe a usar mejor la tecnología de hoy en día-
-Y buscar en un diccionario la definición de Vigorexia-

Isabelle le entregó un juego de dagas que Hiru observó detenidamente, como si fuese un experto en cuchillos y guiñó el ojo a esta -Son magnificas, incluso Iorun las ha aprobado- tomó una de las dagas y la hizo dar vuelta en el aire de manera pudo tomar esta justo en el mango, sorprendiéndose a si mismo y poniendo las dagas cuidadosamente en la mesa junto con los demás presentes.
-Fue algo inmediato mi atracción hacia estas, es como si...- se detuvo al ver llegar a Eloise con una caja sorprendetemente grande haciendo que la sonrisa de Hiru se viese pequeña en comparación con sus ojos.
Tomó este, estaba pesado y Hiru le dio una ojeada rápida, cuando abrió el paquete pudo ver que se trataban de una buena cantidad de mangas, lo que primero lo desconcertó y luego le hizo sonreir bastante -Esto es lo que se llama Manga- dijo emocionado. Hiru conocía de los mangas debido a Giru-Suwako, quien siempre le pedía oportunidad para leerlos y hablaba con Hiru sobre estos.
-Es la primera vez que veo uno de estos; por lo general Suwako los leía y me contaba... Tuve la oportunidad de tener uno a mano pero estaban en un lenguaje extraño que no compredí.

Cuando estuvo listo todo, Iorun le tomó para ayudarle a cortar el pastel. Hizo un comentario que le sonrojó y entonces soltó una leve risa.
-¿Lo crees así amor?- dijo con una gran sonrisa y viendo con cuidado como cortaban juntos la tarta. -Conozco de las bodas; de hecho, recuerdo haber arruinado algunas por una especie de locura que hasta ahora no logro recordar porque... Pero no he participado de una y desconozco la mayoría de las cosas- dijo rascandose la mejilla. La miró y le dio una dulce mirada llena de amor.
Ella le dio de probar un pedazo de la tarta y él la comió con mucho gusto, degustando con cuidado cada probada que le daba a esta y haciendo ruidos de gusto.
-Está buenisima, ahora prueba tú- dijo sonriente y dándole un pedazo a ella del mismo tenedor y poniendo la más dulce de las sonrisas con ojos cerrados.


-Hablo- -Pienso- -Narro-
"Sí, este soy Yo... Mucho gusto en conocerte"

avatar
Salón : 1 A Dromes : 37270
Reputación : 3
Mensajes : 178
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: "El amor más insensato es el más verdadero" (Priv: Hiru <3)

Mensaje por Iorun el Jue Mar 15, 2018 6:52 pm

Iorun asintió cuando Hiru le preguntó si se trataba de canela, con esa sonrisa encantadora que le reservaba solo a él. Tal y como imaginaba, su amado era como un niño al que habían mantenido alejado de muchas de las experiencias del mundo, algo comprensible teniendo en cuenta que había estado sometido a la locura de Giru y que no disponía de muchos recursos. Cerró los ojos y ladeó suavemente la cabeza, apoyada en una de sus manos, mientras pensaba que probablemente, en los próximos días y meses descubriría muchas cosas sobre sí mismo que desconocía. Además, también resultó evidente que tenía una notable capacidad de adaptación, solo había visto a Shion en dos ocasiones, de hecho, esa era la segunda, y ya había previsto el desproporcionado pero afectuoso garrazo de oso, o al menos había sabido disimular muy bien la mueca de dolor que seguía a semejante golpe.

No obstante, lo que más la sorprendió fue ver a su amor interesarse especialmente por las dagas, incluso lanzó una con bastante acierto, cuando lo normal, cuando se utilizaban por primera vez, era llevarse un buen tajo. Incluso Isabelle enarcó una ceja y escrutó con una disimulada mueca de interés a Hiru.

Aunque lo que más la fascinaba de todo era lo increíblemente transparente que era con sus emociones, de verdad era como un niño, sin ningún tipo de malicia... de hecho, solo era necesaria su presencia para que todo a su alrededor brillase. Cuando empezó a darle la tarta se preguntó si no estaría tratándolo demasiado como a un niño... vale que tuviera algo de esa inocencia, pero seguía siendo un hombre... bueno, un adolescente según los cánones humanos. "Pero es que no puedo evitar sobreprotegerlo..." resopló, pero también sabía que no le hacía un favor tratándolo así, tendría que empezar a comedirse.

Una vez acabó de darle la tarta, se quedo obnubilada mirándole, hasta tardó un rato en percatarse de que le estaba ofreciendo la tarta, cómo había hecho ella hacía un momento. Al final, se adelantó y empezó a saborear el dulce, un trozo tras otro, con una expresión dulce y encantadora que se debía ante todo a la presencia de Hiru, de hecho,  no habría permitido a ningún otro tratarla de forma semejante. Antes acabar de acabar con el trozo completo, la vampiro se adelantó y le besó, posando una de sus manos sobre la que sostenía el tenedor y la otra en una de sus mejilla. Compartió con él el dulce sabor del chocolate, aunque no había sabor más preciado y arrebatador que el de su amor. Al separarse, lamió una pequeña mancha que le había dejado en la comisura de los labios y le guiñó un ojo con gesto risueño.

-Gracias amor, pero ya no puedo más. Además...-se acercó a su oido- tengo que ir a preparar tú regalo...uno de ellos al menos.-dicho aquello se levantó- En 15 minutos, ¿sabrás llegar a la sala de música?- supuso que sí, dado que tenía el mapa. Entonces sonrió, y se inclinó un momento para depositar un beso en su frente- Hasta ahora amor.

Dicha sala, no estaba muy lejos de allí. Se trataba de una habitación de considerables dimensiones, forrada de planchas de madera y en cuyo techo habían pintado un ornamentado fresco con estrellas echas de plata y pan de oro, simulando el cielo nocturno. Las paredes estaban cubiertas de estanterías y muebles, los cuales contenían toda clase de instrumentos. Los que no cabían es los estantes y vitrinas, estaban repartidos por la sala. Pero sin duda alguna, el instrumento que presidía la habitación, era el piano negro de cola de Iorun, el que le había regalado su madre hacía pocos años. En una mesita cercana había un puñado de partituras con notas garabateadas por ella. En una de ellas, había escrito una pieza que había venido a ella cuando conoció  Hiru, la había escrito en tan solo un par de horas y sin apenas corregir nada. Era impresionante lo que hacía una emoción intensa con la inspiración. Pensaba dedicársela ese día, aunque la avergonzaba un poco, probablemente su música fuera incluso más íntima que la desnudez, y no es porque la preocupase que no le gustase, si no porque era algo muy profundo.

Cogió la partitura de la pieza en cuestión y la escondió para que no la viera, quería que fuera una sorpresa. Entonces se sentó al piano, y usó el tiempo de margen para practicar escalas, y al final, empezó a tocar uno de sus temas preferidos, Claro de Luna de Debussy. Estaba tan cautivada, tan concentrada, que no se percataría de cuando él entrase, sintiendo la música como si fuera parte de ella.
avatar
Salón : Universitario(a) Dromes : 23401
Reputación : 1
Mensajes : 70
Ver perfil de usuario
Iorun
VAMPIROS

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: "El amor más insensato es el más verdadero" (Priv: Hiru <3)

Mensaje por Suwako Giru el Jue Mar 15, 2018 8:49 pm

Ella se retiró del lugar diciendole que llegara en 15 minutos a la habitación de música, a lo que él le había respondido afirmando con la cabeza, aunque debía revisar bien el mapa que tenía en su movil para no perderse en un lugar tan grande.
Entonces tomó el reloj que le había regalado Shion y observó la hora -Ahora bien, en 15 minutos. Pero me creo que iré en 10 minutos que entre caminar y leer bien el camino serán al menos 3 minutos, sin contar lo que gasto admirando las decoraciones que tiene el lugar.

Giru tomó la tablet, regalo de Vincent y empezó a usarla. Este mismo le ayudó con algunas cosas, y le dijo también un dato que le interesaría muchisimo... El hecho de que podía tomar fotografias con esta.
-¿Fotografias? ¿Son como las fotos? Esas que son como retratos dibujados por camaras... Creo conocerlo- decía entusiasmado a Vincent con la table tomada con una mano y su dedo indice de la mano derecha por encima de la pantalla de la tablet -Sí sí... Son esos recuerdos que quedan guardados en una imagen digital en un aparato electronico ¿no es así?- una definición digna salida de un diccionario.
Hiru pidió a Vincent que le mostrará como tomar fotos y este se tomó la molestia de explicarle. Hiru tomó algunas fotos y luego empezó a tomarse fotos con los demás... Fotos con Shion, con Claire, con Neith, con Vincent, quien no aparecía muy contento en la foto pero tenía una mueca bastante graciosa, con Will, con todos... En poco tiempo, de hecho, menos de 5 minutos, había tomado 73 fotos. Las observaba y entonces sonrió -Esto es excelente... Si guardo estas aun si sufro de amnesia o borran mi memoria podré mirar estos recuerdos y seguro recuperaré en poco tiempo mis memorias con ellos- se dijo contento, agradeciendo a todos por el haberse tomado fotos con él.
-Es bueno poder tenerlas; porque siento que hay alguien a quien olvidé... Será posiblemente esas personas que conocí junto con Suwako en esos días donde salíamos a"hacer historia".

Tomó entonces una de las dagas y miró el filo con cuidado, luego la puso en frente suyo y empezó a moverla como cortando con precisión el aire. Parecía que lo hacía con fluidez y sin resbalar un poco, luego sintió las ganas de lanzarla a algún lugar para ver si tenía precisión y puntería pero prefirió ponerla junto con las demás. Isabelle le hizo un cumplido el cual hizo sonrojar a Hiru y este le agradeció sonriendole, luego miró el reloj y observó que pasarían los 8 minutos así que se levantó.
-¿Podría pedirles que llevasen mis regalos a mi habitación? Quiero decir ¿Podrían hacerme ese favor? No es por molestar...- Claire, Neith e Isabelle se ofrecieron, sorprendentemente Will también. Así que Hiru se retiró dando a todos un pulgar arriba y una sonrisa... Luego regresó rapidamente con cara graciosa y tomó otro pedazo de pastel y un poco de vino -Solo para el camino jejeje- y se fue de una vez a buscar el salón donde se encontraría con su amada.

Estaba masticando aun el trozo de pastel que había cogido, quería probar y probar y degustar y saborear la delicia del postre combinado con el vino y este simplemente iba encantado intentando seguir el camino correctamente. El algún momento se detendría y voltearía la cabeza; pues fue como si se hubiese alertado de que había alguien cerca, como si su instinto estuviese refinado para detectar cualquier posible movimiento que pueda significar peligro o riesgo. Su reacción principal aparte de detenerse fue ponerse serio y mirar a la dirección de la cual creía haber visto a alguien, y efectivamente, parece que Demian estaba rondando por allí... Intercambiaron miradas, donde claramente Hiru le vería con una mirada limpia y pura sin mostrar ninguna emoción más que intriga por saber que pasaría... Hiru puso el puño y se tocó el pecho, en la parte donde se encuentra el corazón y luego le mostraría el pulgar, sin sonreir... Demian simplemente siguió y Hiru pudo suspirar.
-Pensé que me diría algo como "En cuanto me decepciones a mí no voy a dejar de desconfiar en ti, en cuanto decepciones a Iorun, te mataré"- pensó quedandose parado un rato, luego soltó una risilla y siguió.

Estuvo siguiendo el mapa y parece que había llegado a un punto donde se podía escuchar la música de un piano... La dulce pero potente melodía de un piano que conocía perfectamene y claro, por experiencias anteriores jamás podría olvidar como sonaba.
-Siento que voy a llorar... Me va a entrar melancolía... ¿Es melancolía? Podría tratarse de nostalgia pero desconozco bien la diferencia... Nah, debe ser felicidad.
Sin ver el movil abrió la puerta del salón y comprobó nuevamente que era un espacio bastante grande, agradable y muy refinado -Realmente este lugar no me deja de impresionar...-

Se quedó un momento parado escuchando las hermosas notas que Iorun hacía salir del piano y entonces cerró la puerta detrás de si con mucho cuidado para no interrumpir o desconcentrar a su amada. La observó sentada tocando con mucha elegancia y sonrió -Ella es tan bella, que me hace pensar que es la encarnación de la belleza o sentimiento que representa a la melodía... Ella es... Una musa. No cabe dudas, ella es la diosas de las musas. Mi razón de vivir- y a pesar de no haber usado antes la palabra "musa" y no conocer la manera correcta de usarla parece que acertó esta vez.

Esperó un momento oportuno para acercarse a ella, entonces la miró y le sonrió, esperando a que terminase de tocar para poderla besar y aplaudir.


-Hablo- -Pienso- -Narro-
"Sí, este soy Yo... Mucho gusto en conocerte"

avatar
Salón : 1 A Dromes : 37270
Reputación : 3
Mensajes : 178
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: "El amor más insensato es el más verdadero" (Priv: Hiru <3)

Mensaje por Iorun el Lun Mar 19, 2018 7:46 pm

Mientras tocaba, al levantar un momento la mirada vió a su amor... no se lo esperaba, y debido al trance que solía cautivar sus sentidos cuando tocaba solo atinó a esbozar una dulce sonrisa, la misma que la iluminaba siempre el rostro cuando le veía. Una vez se disolvió la última nota en el aire, levantó lentamente la mirada, aún sumida en aquella agradable ensoñación hipnótica. Se obligó a espabilarse un poco. No le esperaba tan pronto, así que supuso que él se había adelantado. No importaba, al fin y al cabo, ahora el tiempo se medía en tiempo con su amor y tiempo sin él, y había podido calentar, así que, la función podía comenzar.

Iorun le hizo un suave gesto con la cabeza y se echó un poco a un lado sobre la mullida y amplia banqueta negra en la que había tomado asiento frente al piano. Dió unas suaves palmaditas a su lado para que sentara junto a ella.

Curiosamente, cuando le sintió a su lado, de pronto, se puso nerviosa. Sus pulsaciones se aceleraron, no demasiado, pero lo suficiente para que su cuerpo de vampiro notase significativamente el cambio. La perspectiva de tocar para Hiru la alteraba, y no un mal sentido, si no porque nunca había llegado a componer nada para nadie que no fuera ella misma o un público amplio de gente. Intentó refrenar los nervios, pues no tenían sentido, no acababa de entender a que venía aquel arrebato tan repentino...¿de que tenía miedo? era una virtuosa del piano y del canto desde hacía siglos, talento y experiencia no la faltaba y en su fuero interno sabía perfectamente que a Hiru le gustaría... entonces ¿cual era el problema?. Tomó aire y relajó la mente. Probablemente fuera el simple hecho de que nunca había hecho algo así, al fin y al cabo, para ella aquello era mucho más intimo que desnudar su cuerpo físico frente a su amor, pues la música hablaba del alma, de aquello que las palabras no alcanzaban a definir, a expresar.

Meneó la cabeza al darse cuenta de que estaba tardando más de la cuenta en reaccionar. "Estas mayor para andarte con chiquilladas Iorun" se sentía terriblemente "anciana" al pensar así, pero no dejaba de ser cierto. Entonces le miró y enseguida un inexplicable rubor cubrió sus mejillas, pero no apartó su azorada mirada de la de él, ea difícil hacerlo cuando la sola contemplación del rostro de su amor atrapaba y cautivaba sus sentidos como nunca había logrado hacerlo melodía alguna. Atraída sin pensar por el amor que sentía por él, le besó. Nunca jamás se cansaría de besar esos labios, y no quería probar otros que no fueran los suyos. Aquellas dos certezas resultaban verdades absolutas para ella, ni siquiera se atrevía a pensar como podía ser la vida sin él, por que sencillamente no iba a permitir que eso ocurriera. Tomó suavemente su rostro entre sus manos, deslizando los dedos por sus mejillas en una cálida y amorosa caricia.

Alargó aquel contacto, mitigando en ese dulce y apasionado beso ese nerviosismo inútil. "Ni que fueras una virginal jovencita", le dijo la áspera y burlona voz de su conciencia vampírica, siempre esperando el momento oportuno para pincharla. No obstante, la ignoró, entreabrió en una fina línea los ojos y la asaltó el deseó de comerse esa dulce y atractiva carita a besos. No se reprimió, rompió suavemente el beso, esbozó una pícara y traviesa sonrisa y al retirar una de las manos de su rostro, cubrió la mejilla de pequeños y tiernos besitos, que descendieron por su cuello hasta que le dió un pequeño mordisquito en la clavícula.

-Seguro que está prohibido en algún lugar ser tan adorable y tan atractivo al mismo tiempo-dejó caer la vampiro dedicándole un atrevido y divertido guiño al final. Se giró nuevamente hacia el teclado del piano, y tocó rápidamente una escala y al final las primeras notas de una conocida melodía de Chopin- Bueno... este será el segundo regalo que te prometí...- de nuevo sintió que el pulso se le desbocaba y volvía a sentir las mejillas encendidas. Agachó un poco la cabeza, para el cabello se interpusiera aunque fuera levemente entre la mirada de Hiru y su rostro. Sintió un leve temblor en las manos que la hizo cerrarlas en puños sobre el regazo. "Iorun ¡espabila!" gritó esa exigente voz en su cabeza- Lo siento... es que me pongo un poco nerviosa... nunca había compuesto nada para nadie que no fuera una multitud... o para mi misma- ya lo había dicho, mirándole a la cara y no escondida como antes. Aún así, desplazó sus iris azules a un lado, enfocándolos en las teclas y volvió a posar una de sus manos sobre ellas, empezando a tocar lentamente el inicio de los primeros temas que había aprendido. No quería ni imaginar el aspecto- Te habras dado cuenta de que... siendo quien soy no se me permite expresar mis emociones, al menos no... las que siento realmente...-volvió a cruzar su mirada con la suya y una cálida sonrisa volvió a su rostro- No se como explicarlo... pero para esto es muy, muy intimo y...quería compartirlo contigo, además de que si fui capaz de componer algo así fue gracias a que tú me inspiraste, así que es tan tuya cómo mia- cerró los ojos y sonrió aún ligeramente avergonzada, aunque con algo más de decisión. Cuando volvió a abrir los ojos los entornó y le miró intensa y profundamente, completamente embelesada- Eres mi alma Hiru, mi inspiración no sólo en la música, si no en todas las demás áreas de mi vida...créeme, no alcanzas a entender lo que significa que te haya encontrado al fin- dijo en un profundo arrebato de sensible y profunda sinceridad.- Y como esto es tan tuyo como mío, te reservo el honor de ponerle el título que quieras- dijo muy cerquita de su rostro, y sonrió.

Tras darle un beso en la frente se acomodó para empezar a tocar de nuevo, aún seguía colorada aunque algo menos, pero había ganado decisión. Ya no temblaban las manos sobre el teclado y tras respirar una vez lenta y profundamente, sus manos comenzaron a tocar la melodía prometida con la soltura y la elegancia de quien lleva la música no en la cabeza si no en el corazón.

Musiquita <3:
avatar
Salón : Universitario(a) Dromes : 23401
Reputación : 1
Mensajes : 70
Ver perfil de usuario
Iorun
VAMPIROS

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: "El amor más insensato es el más verdadero" (Priv: Hiru <3)

Mensaje por Suwako Giru el Mar Mar 20, 2018 7:32 pm

Cuando sus labios y los de ella se acercaron, el tiempo pareció detenerse… Fue como revivir toda una vida, verla pasar frente a sus ojos, borrosas visiones y extrañas sombras, ruidos desconocidos y olor a sangre… Hubo un tiempo en el que Hiru, antes de ser Hiru, desconocía cualquier sentimiento, viviendo enteramente de su instinto.
Poco a poco parecía que colisionarían, esperando pacientemente el momento en el que pudieran juntar sus labios y estremecerse con el golpe de sentimientos intercambiados que eran mejor dicho compartidos; pues ambos sentían amor el uno por el otro.
Sintió como sus bellas manos tomaban su rostro, simplemente se dejó llevar por ella como si un ángel te tomara de la mano para llevarte a “La tierra prometida”. Finalmente en aquel beso Hiru volvió a experimentar que estaba en un nivel por encima de la realidad, inclusive la ficción se queda corta… De hecho, cualquier poesía, cualquier prosa, cualquier cosa era incapaz de utilizar palabra alguna en cualquier lenguaje que pudiese definirnos lo que sentía Hiru en cada beso de su amor.

-Puedo responder cada pregunta que tenga cualquier persona… Cada vez que la beso sé exactamente para que estoy aquí, cada vez que la miro sé porque existimos, cada vez que tomo su mano sé cual es mi propósito y cada vez que siento el calor de su cuerpo con el mío sé perfectamente lo que es felicidad, amor, alegría, gozo… Iorun-
Sintió como le dio un mordisquito en su clavícula y miró al techo con una mirada de placer y mordiendo su labio inferior mientras estaba sonrojado –Esta sensación…

-Te sorprendería cuantas cosas están prohibidas en este mundo mi amor- dijo esbozando una sonrisa.
Ella se puso nuevamente con el piano y él le miraba atento, pero sonriente en todo momento para bajar sus nervios ya que la había notado algo nerviosa cuando se sentó junto con ella.
-Tus regalos son bellísimos al igual que tú mi amor… Realmente estoy satisfecho con estar a tu lado- le dijo realmente feliz y agradecido.

Cuando le dijo que se ponía nerviosa, este abrió los ojos y dejó salir un pequeño “Ehm” que le hizo sonrojar y bajar lentamente la cabeza, buscando mirar a otro lado mientras se rascaba la mejilla izquierda. Le explicó que era la primera vez que le dedicaba alguna composición a alguien en especial, que no fuese un publico o para ella misma, haciendo que se sonrojase aun más poniendo una sonrisa nerviosa en su rostro y mirándola.
-¿Es su primera vez haciendo esto?... ¿Es esta esa primera vez de la que he oído hablar? Ahora comprendo. Realmente es algo único este tipo de experiencia, entendería porque se ponen nerviosas las personas; Yo también estaría nervioso si tuviese que dedicarle alguna canción a la persona que más amo… Y eso haré, algún día- dijo con mucha decisión en aprender finalmente a tocar el piano.

-Entonces debo ponerle el nombre… Está bien, permíteme pensar mi amor- se puso a pensar en un buen nombre. Ella le dio un beso en la frente y ahora más decidida empezó a tocar… Hiru sentía los nervios ahora, debía poner nombre a tan bella melodía, para tan hermosa composición, para aquella sublime obra artística salida del corazón con los más puros sentimientos.
-¿“Luz de la Luna para el Joven de las Sombras”? No lo sé… ¿”La Luna y El Sol”? Yo no siento que ahora pueda considerarme un sol… ¿”Eterno Amore”? Eso ya debe existir… Oh, “Sentimientos que superan el tiem… No- era más difícil de lo que creía; no quería ponerle un nombre que no estuviese a la par de la hermosa obra que había hecho su amada por él y para él.
Esa canción era la definición en forma musical de los sentimientos de Iorun, de sus sentimientos hacia Hiru, y a su vez, de lo que Hiru causaba en ella, en su mundo. Siendo una composición especialmente para Hiru que contenía los sentimientos de Iorun era una obra que era de ambos, pero se le dio a Hiru el honor de ponerle el nombre a esa bella canción que su amada estaba tocando para él, para ella misma, para ambos.
-“Eterno Recuerdo del Amor Imperecedero”- dijo aun con algo de duda, pero más decidido y contento por la elección que había hecho. La miraba mientras tocaba y la seguía para poder algún día tocar esa misma melodía en su estilo propio, y tal vez, ir aprendiendo algo para próximamente poderle dedicar a ella una composición.


-Hablo- -Pienso- -Narro-
"Sí, este soy Yo... Mucho gusto en conocerte"

avatar
Salón : 1 A Dromes : 37270
Reputación : 3
Mensajes : 178
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: "El amor más insensato es el más verdadero" (Priv: Hiru <3)

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Página 2 de 3. Precedente  1, 2, 3  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.