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¡Y hoy inauguramos este hermoso espacio para los beios cumpleaños del mes! ¡Perdonen nuestra tardanza en volver! Pero aquí estamos para poder celebrar junto a nuestra Hanita, también conocida como Trinity su cumpleaños (un pelín atrasadito, perdón uwu). ¡Y es que esto es un momento especial! Porque ella es un usuario que siempre ha estado con nosotros desde hace muchos añitos, apoyándonos y ayudándonos un montón. ¡Siempre está allí para todos! Es que es un amor de persona y una excelente moderadora de eventos. Personalmente, les queremos desear un maravilloso cumpleaños a nuestra hermosa Trini Porque la amamos mucho en el staff. ¡Y no se queda corta! Que también es muy querida por los usuarios mismos, por supuesto que si. Así que muy feliz cumpleaños.
¡Y te tenemos un regalito!



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Tema Privado What I lost in the sea - What we found in the stars [My Eli]

Mensaje por Akira Tohsaka el Jue Feb 15, 2018 8:09 pm

La habitación del primogénito inspiraba poca semejanza con lo que se esperaría de un joven de su edad: Varias estanterías de libros, un escritorio con numerosos cuadernos y hojas de apuntes, ni un elemento tecnológico a la vista. Y... ¡Juguetes! Un cajón de madera con una variada colección dentro, rodeado de algunos libros infantiles. Adicionalmente, un par de peluches, entre los cuales resalta uno estilizado puntualmente como Akira.

Tras un suave murmullo y un refunfuño por lo bajo, Akira palmeó la cabecera de su cama en búsqueda del despertador, uno clásico de hojalata que sólo se encuentra en las tiendas de antigüedades, finalmente dando con el mismo y palmeándolo a ciegas hasta que éste se calló. A su cuerpo le costaba reconocer las mañanas, pues éstas solían empezar en casi completa oscuridad: Cerraba con cuidado las cortinas, evitando la posibilidad de que la pequeña comenzara el día con el ardor del sol en su rostro. Soltando un suspiro, la aferró más en sus brazos, acurrucándola contra su pecho mientras le acariciaba la frente con sus labios, y el calor de su aliento. Todas las noches las concluía con su pequeña acurrucada en sus brazos, era algo que siempre le traía mucha paz. El insomnio y las pesadillas se habían perdido en el olvido desde que ella llegó a su cama, mimando sus suaves cabellos albinos hasta que cayese en su dulce sueño de muñeca.

Finalmente se forzó por despabilarse, sabiendo que un segundo más de relajación significaría volver a ahogarse en el sueño. Estiró sus ya largos brazos y piernas cual gato desperezándose, retirando las gruesas frazadas.

- Arriba Eli, ya empezó el día.

La apremió con suaves palmadas en su cadera, y luego tomándola de los hombros y ayudándola a reincorporarse. Se agachó hacia ella, envolviéndole los ojos con cuidado en su seda negra, y luego le corrió el flequillo con los labios para dejarle un beso en la frente.

- Adorable dormilona.

Exclamó con una sonrisa, bajando los dedos por su rostro para darle una caricia en su redondeada mejilla. Bajó hasta sus dedos para tomarle la manita, llevándola hasta el baño. Lado a lado, ambos se lavaban el rostro, cepillaban los dientes, y luego peinaban mutuamente, una rutina que ya habían asimilado cada mañana. Aún en pleno invierno, la mansión se encontraba más que templada, la chimenea arcana resguardaba los muros en su suave calor, lo bastante para permitir prendas ligeras, no lo suficiente para que la salida causara un choque de temperatura.

- Oh, hoy es…
-pausó mientras luchaba por pasar el cuello de tortuga blanco por su cabeza, conflictos de utilizar ropa demasiado ceñida- …¡Uf! Hoy es sábado, lo había olvidado. Eso significa que no hay Uni, y tengo el día entero para mi Eli -le compartió con una amplia sonrisa, acariciando su cabecita-. ¿Tienes algún antojo en especial para hoy?


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Tema Privado Re: What I lost in the sea - What we found in the stars [My Eli]

Mensaje por Elizabeth el Dom Abr 15, 2018 10:36 pm

Mansión Tohsaka // A inicios de la mañana…


~”Wake up you sleepy head! Put on some clothes and shake up your bed
Put another log on the fire for me, i've made some breakfast and coffee…”~


Los días se habían vuelto efímeros en compañía de su mentor, con la malacostumbre que consintió Akira en dejarla dormir con él, ella por hábito que le encantaba cada noche busca su pecho y busca envolverse en aquellos cálidos brazos cual sábanas, no ha habido un tiempo en el que ella durmiera sola desde que llegaron a la mansión dejando lejano el recuerdo de aquella cabaña, no terminaba de adaptarse pero lo intentaba un paso a la vez y con solo la paciencia que el de rizos oscuros poseía ella progresó. Hay que darle tiempo, aún no podía socializar mucho con la mujer que vivía allí, siendo muy atípico el verla ya que Eli pasaba la mayor parte del tiempo practicando su lectura con cuentos infantiles que Akira le había conseguido o si no pasaba el rato jugando con sus juguetes, más le gustaba cuando lo acompañaba en sus noches de estudio, cuando ella se ponía a jugar en silencio más revoloteaba siempre a su alrededor cual niña hiperactiva. En la brevedad de las semanas tal parecía que había un gran desarrollo en su carácter, poco a poco tomaba forma cual dulce matiz de niñez de aceleradas etapas transcurriera y con ello desarrolle sus primeras aficiones creativas; Dibujar y escribir (aunque torpemente), leer al nivel de un niño de primaria, conocer muchas palabras y expresiones suficientes para una sencilla charla aunque aún no conocía mucho del mundo y su gente por timidez. Las “travesuras” eran mucho más ligeras y pasaron a ser “pequeños accidentes” al intentar día por día n acercarse a las habitaciones cercanas, regularmente pasaba cuando él se iba a la “universidad” por algunas horas, también así buscando un buen hábito en la limpieza y el orden de su hogar, más bien era una de las cosas que más disfrutaba pues esto dibujaba una sonrisa en Akira y sentía ser una ayuda para cuando él llegara cansado, dedicándole sus últimas horas tanto al estudio como a ella, pero el tiempo lograba escasear mucho en estas atareadas semanas, pues aunque para ella era un “mundo de adultos” comprendía que todo el papeleo y libros eran parte de sus deberes del mundo exterior.

La habitación era adecua a la comodidad de Eli, las gruesas cortinas que vestían los cristales imposibilitaban la entrada de la luz mala, más siempre algún otro rayo buscaba esa pequeña franja y se desplazaba n busca de la cama. –Mmn… ¿Ya?- musitó con su dulce voz adormecida, sin poner resistencia cual niña obediente que comprende que la hora del descanso terminó y siendo fácil de guiar cuando la sienta en la cama, cada mañana antes que la luz llegue Akira siempre le colocaba aquella venda protegiendo sus sensibles ojos, el beso del buen día que incentiva a la pequeña a despertar, cual obediente solo bosteza y lo abraza, a la altura de su abdomen más solo es ese pequeño engaño instintivo en usarlo como una almohada breve segundos antes que éste la lleve al baño tomando su mano, arrastrando sus pasos llega y como rutina sincronizan en higienizarse, siendo natural el alcanzarse las cosas y guardarlas en su lugar, arreglarse l uno al otro en lugar de usar espejos, era el momento que comenzaban entre risas y las espontaneas charlas matutinas. A pesar del tiempo nunca se le hizo la costumbre de vestirse sin ayuda, no solo era por su comprender, si no que se le hacía imposible imaginar una mañana en que aquellas gentiles manos la atiendan y se encarguen de cada detalle, pareciéndole divertido que luego quedaran enfrentados y acomoden sus prendas entre sí, era útil pues Eli como siempre atenta no dudó en ayudarlo a bajar aquella prenda, estirar el cuello y luego reacomodarlo para que no marque su piel algún pliegue indeseado, si bien parecería complicado, solo en este caso se retiraba la venda, pues necesitaba sus ojos de zafiro para ayudarle, además de que todas las luces del baño habían sido remplazadas por luces tenues no corría peligro. Cada habitación por más cálida que sea siempre portaba el diseño de su primer vestido victoriano, más últimamente había estado usando una versión que Akira recreo para ella, una sin esas mangas de hombros abombados cual princesa victoriana, dejando solo el encaje del escote y la uniformidad del negro satinado.

-¿En sábado no?- preguntó inocente mientras ladeaba su rostro, aquella ligera mueca de sus labios rosados curvarse mostrando cual confundida se hallaba, pero ella al no poseer responsabilidades en el exterior debe de imaginar y preguntarse ¿Por qué el sábado no hay clases?¿Que tiene de especial ese día? Pero luego un pequeño sobresalto dibujó la misma felicidad en aquella radiante sonrisa mientras sacudía levemente su cabeza imitando el cosquillar entre sus hebras blancas, el lado bueno de la noticia era el regalarle más tiempo con él, todo un día -¡Todo el día!¡Sí!¡Para Eli!- emocionada no contuvo el abrazarlo, colocándose de puntitas de pie para colgarse de su cuello y que este la alzara tomándola de su cintura entre sus risillas –Oh, abajo, abajo ¡Eli buscará!- palmea suavemente los hombros ajenos aun no conteniendo ese leve temblar de la voz, la noticia la había animado más de la cuenta y no quería perder tiempo en decidir a que jugar o que hacer. Conocía que el día podía sr corto y como el aprender es lo que más completa decidió correr a la habitación, cerrar las cortinas para poder buscar entre las brillantes portadas de sus cuentos uno en especial -¡Sí!- celebra sonrojándose y aferrándose en un fuerte abrazo a un libro azul de letras doradas, mucho tiempo fue en el que no vía algo de la ciudad y ayer Akira le había leído dos cuentos, en el cual uno había llamado poderosamente la atención de Eli, emocionándola y encantándola con sus vibrantes ilustraciones, aquellos que por cada página es medio texto y medio dibujo para que los más pequeños se entretuvieran –Luz feliz ¿Podemos salir con Eli?...- sus ojos más brillantes y vivaces, una fosforescencia natural que era contrastada con la luz de la fogata –Afuera- pide permiso para elegir la actividad que compartirían ahora con un tono mucho más tímido, era extraño que pidiera salir de día, muy pocas veces se había animado a pesar los murales del castillo y donde más contacto con la naturaleza tenía era el jardín.


~” I think about a world to come, where the books were found by the golden ones
Written in pain, written in awe… By a puzzled man who questioned; What we were here for?”~
~”All the strangers came today and it looks as though… They're here to stay “~


Hoy se sentía motivada y sentía en sí una poderosa sensación, tal cual no pudo detener mucho mientras ebria el libro y en una de sus páginas al azar la imagen de una preciosa sirena de cabellos carmines y una cola con escamas metalizadas en azul sobre las costas del mar –¡Eli quiere conocer una sirena!- La dulce ignorancia que precede a es rostro inocente, ayer por ser muy tarde no pudo preguntarle “¿Las sirenas existen?” (Creo que aquí no ¿No?) aún no podía distinguir con claridad esa delicada línea entre la fantasía y la realidad, que eran los cuentos de fantasía se le hacía difícil, pues ella conocía la magia lo cual todo la llevaba a imaginar que cada libro revela algo nuevo, era verdad que muchas eran fábulas y algunas criaturas no existen, pro ni siquiera el ser más antiguo del mundo podría decir con claridad si todas las criaturas son reales. Pero su mente centella imágenes como faros intermitentes, seducida por la historia de "La sirenita" su más reciente hallazgo en el compensar del sueño –Una casa de sirena ¡Oh! Con ellos…- antes mostraba sus paginas de frente, ahora se lo ntregaba para que lo sostuviera y así con mucha más facilidad la pequeña muñeca pueda voltea sus páginas hasta dar con una imagen del fondo del océano, un paisaje azul con sus criaturas marinas cantando en cual animada orquesta figura en la escena, cangrejos, tortugas, delfines, tiburones, camarones, pulpos, anguilas y ballenas junto a una extensa variedad de peces coloridos y tan llamativos como nunca antes podría un niño disfrutar –Peces… ¿Podemos cantar con los peces también?¡En el fondo del océano!- Realmente ella desconocía que las personas no pueden respirar bajo el agua, detalles que nunca hubiera ocurrencia en el consultar pero dada las circunstancias por fin trajo nuevas posibilidades para comprender mejor el lado en el que este loco mundo gira...


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Tema Privado Re: What I lost in the sea - What we found in the stars [My Eli]

Mensaje por Akira Tohsaka el Lun Abr 16, 2018 8:36 pm

Ambientación:


Es curioso cómo contrasta nuestro concepto del tiempo, tan lineal en teoría, con el tiempo en nuestras memorias, tan caótico en la práctica. Para Akira, la presencia de Eli en su vida era un claro ejemplo de ello. Tan sólo compartían unas cuantas semanas, meses quizás… y aún así, ya no visualizaba una vida donde no estuviese su pequeña, sin importar cuántos años pasó sin ella. Como si su vida previa a aquel encuentro hubiese sido tan sólo un agrio sueño del que finalmente despertó. Nunca tenía suficiente de su compañía, jamás se cansaba de mimarla. Hasta algo tan monótono como las rutinas matutinas ganaba encanto en compañía de ella. Sus hermosas sonrisas, sus cálidos abrazos y su radiante energía eran cada una razones más que suficientes para empezar el día con los mejores ánimos.

La atrapó en brazos cuando ella saltó a sus hombros, invadido por una alegre risa al hacerla girar de un lado al otro mientras la aferraba contra su pecho. Era imposible no contagiarse de su felicidad cuando ésta la invadía de tal manera, pues la pequeña, aún desconocedora de los filtros, expresaba sus emociones sin pudor alguno. Con cuidado la devolvió al suelo cuando ella lo reclamó, guardando con calma las manos en los bolsillos mientras la veía correr.

- ¿Afuera? -Interrogó con cierta sorpresa, ladeando el rostro, más su expresión se reemplazó rápidamente por una sonrisa- Por supuesto que podemos -Se presuró a apremiar sus dudas, agachándose hacia el libro que ahora le presentaba-.

- ¿Mmmh? ¿Una siren-? Oh…

Cierto, aquella había sido la lectura de la noche anterior, que había concluído preventivamente con la pequeña durmiéndose en sus brazos. Se llevó los dedos a su mentón, trompeando un poco los labios mientras meditaba al respecto.

- Pues… la verdad me encantaría mostrarte una sirena, pero lo cierto es que no he conocido ninguna.

Admitió con cierta pena, arqueando sus cejas hacia afuera mientras se agachaba a la altura de su pequeña. Se le hacía gracia, si acaso hubiese querido conocer un dragón le habría podido presentar a más de uno.

- ¡Sí puedo mostrarte los peces! Aunque -rió por lo bajo- me temo que ellos no cantan, y nosotros tampoco podríamos si estamos bajo el agua. El agua es… muy pesada para que los sonidos se muevan por debajo de ella.

Intentó explicar de la forma más sencilla que pudiese. El concepto de las vibraciones ya era complicado para él, no quería imaginarse lo que sería para su pequeña. Volviendo a la idea sobre los peces, recordaba haber visto por el centro un museo de fauna marina. Hace tiempo le había sugerido la idea a su hermanita, pero ella siempre estaba sumida entre sus estudios y el laboratorio. Lo cierto es que, pese a su marcado rechazo al océano, había un aspecto de éste que siempre le había dado curiosidad desde que lo estudió en la primaria: los tiburones.

- Muy bien, sólo necesitamos orden-

Pero se tragó sus palabras mientras recorría la habitación con la mirada. Los libros estaban organizados en sus estanterías, los juguetes en su cofre de madera, hasta la colección de peluches estaba sentada en orden en su esquina. Una serena sonrisa se dibujó en sus labios. Aquello traía al presente un pensamiento que ya llevaba tiempo formándose en su interior.

- Eli.

Llamó su atención en un tono dulce, dirigiéndole aquella mirada serena que sólo prevee cosas buenas. Le apoyó una mano en su cabecita, acariciando despacio esos cabellos albinos. Ella ya sabía que aquella era la forma en que su Luz Feliz la felicitaba.

- Has aprendido rápido en este tiempo... muy rápido. Con habilidad vas dominando las palabras, las letras. Ya caminas con la elegancia de toda una señorita. Has aprendido a limpiar y organizar, a tener tu cuarto impecable, y hasta ayudar en la mansión. No sólo has aprendido a arreglarte sino a ayudarme, y mis rizos no son tarea fácil -rió-. Has…

Se detuvo, dándose cuenta que estaba yéndose por las ramas.

- Lo que trato de decir es…
-bajó los dedos desde sus cabellos, tomándola con suavidad de su rostro, recorriendo con gentileza su mejilla con el pulgar- … que te has vuelto toda una hermosa damita. Has cumplido todas mis expectativas, y más aún.

Cerrando los párpados, se arrimó hacia ella, a dejarle un dulce beso en su frente, más largo de la cuenta.


- No podría estar más orgulloso de mi Eli.


Concluyó con firmeza, y una enooorme sonrisa en el rostro.


[...]


Afuera los esperaba una agradable tarde de otoño. El aire era templado, y una fresca brisa soplaba de a ratos, bañando el ambiente con el agradable perfume de eucalipto y hojas secas. Akira no se había resistido a lucir en ambos una indumentaria más que acorde a la temporada: Por arriba de su habitual vestido victoriano, Eli llevaba un abrigo de algodón negro con y mangas blancas afelpadas, y dos borlas colgando de su cuello, y sobre su cabecita un sombrero de ala negra, para ayudarla a protegerse del sol y camuflar un poco su vendaje. Él llevaba un suéter café y bordó por encima de un cuello de tortuga negro, con una roja y larga bufanda envolviéndole el cuello, con una boina a juego.

Cómo llevarla había presentado complicaciones: Seguramente se sentiría intimidada ante el gran número de gente que se congregaba en el transporte público, y llevarla en su vespa también podía ser una experiencia incómoda, con los ruidosos vehículos acelerando a su alrededor, así que, para ir empezando, prefirió llevarla a pie. De por sí era su medio de transporte habitual, y era bueno para ella tanto el agilizar las piernas como el ir conociendo el exterior. Optó en tomar el camino por los suburbios, donde las calles eran más tranquilas y los vecinos más amables. Cruzaba por el centro de cada parque en el camino. Bastante seguido la llevaba a uno por las noches a pasarla en los juegos, pero por día eran diferentes, las flores estaban despiertas, y era más habitual cruzarse perritos.


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Tema Privado Re: What I lost in the sea - What we found in the stars [My Eli]

Mensaje por Elizabeth el Lun Abr 23, 2018 12:05 pm

~"Look out my window and what do I see… A crack in the sky and a hand reaching down to me
All the nightmares came today, it looks as though they're here to stay ...
What are we coming to? No room for me, no fun for you"~

-¿Ninguna?- Algo desilusionaba se oye con un leve apagar de su voz, quizás ella realmente esperaba con todo su espíritu aventurero en el confiar que su protector pudiera otorgarle ese pequeño capricho, aunque aquí es cuando los parámetros dibujan los límites entre la realidad, hay cosas muy tempranas antes del próximo mañana por descubrir, pequeños pasos para cambiar aquella expresión, la sinuosidad de esa mueco por labios tintados de un rosa pálido que acompañan el estallido de una nueva emoción. Una pequeña euforia al oír de los peces -¡¿Si?!- acompaña la risa tan grácil y gentil de su luz, pero ahora sufría el cólera de un cosquilleo en su vientre, una montaña rusa entre ánimos y desánimos de la realidad de la fauna marina que deseaba conocer, esa idea que seguía latente y su curiosidad la llamaba, no buscaba otro incentivo más que la noticia que hoy algo es posible, un brillo de esperanza. –Entiendo… ¿Oh?¡Podemos verlos!~ - pero llevo su mano a la comisura de su labio inferior, centrándose en la oscuridad en el descansar su mirada al caer de sus párpados y largas pestañas oscuras cuyo reflejo que dá ese particular y diminuto brilla en su extremo es de la tenue luz que iluminaba la habitación… Ninguna vez Eli se preguntaría si acaso Akira extrañaba las tardes soleadas, lo cual no dudó en colocarse le vendaje a la pausa del mayor y correr hasta la ventana, totalmente a ciegas con el paño de seda negra que se había retirado, lo había conseguido con la escusa del libro pero ya se necesitaba orden según ese clamo. Abriendo las cortinas de par en par, utilizando la memoria de los pasos por esa habitación y el tacto de sus manos con la tela que cubre los cristales. El sol inundó la habitación, rayos de luz radiantes y vivaces más inofensivos a los ojos vendados de la doll, como bien de su última experiencia Eli lo conoció como “Luz mala” pudo ahora comprender que era el día; Conocía la sensibilidad que sufren sus iris zafiros y también como estropea sus sentidos, ya mostraba desde sus primeros pasos mejor movilidad en la oscuridad, era mucho más cuidadosa una vez instruida en el habito, aunque también será característico su día a día, mundo y todo lo conocido bajo el ala de su protector.

Al escuchar el claro llamado de él ella no duda en buscarlo a unos pasos para acercarse y colocarse frente a él, con una postura erguida pero con aquel "gestito" de su cabeza como quien busca la fuente de la voz, cerrando sus labios cual mueca confundida y atenta, inclinando levemente su rostro para la izquierda, similar a los cachorros cuando prestan atención al descubrir algo de su guardián, pero el tacto gentil dibujó en ella un vivaz resplandecer, comisuras que tímidas terminaron en exhibir esa sonrisa  llenándola de orgullo, realmente Akira había felicitado su desempeño como compañera, su tacto y sus palabras confortaban ese pensar constante, ese instinto que lo ha hecho para conseguir esto; la sonrisa de su protector, que si no fuera por él no podría habrá cambiado tanto y tan rápido, semanas para ya tener una capacidad similar al de una niña, pero no una de esa forma tan inocente y rebosante como el tan solo unas semanas atrás mostraba, si no que ahora el mundo a su alrededor cada día tenía algo mágico y era gracias a él, cada día era único y nuevo siempre cuando él se lo presentara, cada vez que debían afrontar el día a la par unen sus fuerzas. Quizás ni siquiera la pequeña doll podía reconocerlo a veces, casi todo era automático, todo tenía un desarrollo paso a paso hasta llegar, pero ella no veía el gran incentivo a veces, quien era nada más ni menos que aquellos labios que besan su frente. Bajo la venda podía verse el relajar de sus facciones, junto a un pudoroso rubor que tintó sus mejillas como si el calor la invadiera, pero solo era el tono de su cuerpo expresando cual agradecimiento, cual afecto es bien recibido y aunque no pueda ver su sonrisa puede escuchar su pausa y el movimiento de su cuerpo con la cercanía –Eli, es así porque todo es gracias a ti, es por ti- recita trepándose a sus brazos, en puntitas de pies alzándose unos pocos centímetros para que este la tomara y entre unas risillas comiencen el día.

-¡Veremos los peces!- terminó dando un salto hacia atrás cuando soltó sus brazos, en la oscuridad cual rumbo es incierto, más solo el ir al baño y servirse otra copa de agua, necedad de recuperar el aliento para poder preparar lo faltante, como es el quehacer cotidiano que debe respetar en su protector como la necesidad de comer. Con respecto a su naturaleza la pequeña Eli aún desconocía diferencias, pero so nunca significaba el que ella no comprenda que cada ser es único y diferente, ya conocía algunas especies, aunque por el momento sus significados y el recordar todas sus características le era imposible, la memoria se encuentra en su apogeo y cual esponja toma cualquier receptor externo, todo conocimiento y situación que se le presente, teñido como claro ejemplo a quien poseía la magia, ese vínculo el cual sus energías parecían sincronizarse mientras la sinergia genera en ellos el despertar del calor en manos de la compañía sensible. Más allá de eso, solo con una mano puede contar las oportunidades que ha tenido de visitar el mundo exterior por sí sola, sociabilizar aun le costaba trabajo pero tenía sus momentos de gloria, aunque esto desborde tantas sensaciones en ellas como la similitud empática de familiarizarse con un sentimiento y poder en su ofusco transmutarlo para su manía, adoptarlo a una forma que solo ella comprendiera; La simpleza verídica e inocente, el que el día no sea temido y sus mejores atributos florezcan a la acción y reacción propia de su entorno. Según advertía Akira; El clima era frío en la zona residencial alta donde vivían, la mansión era peculiarmente colonial, detalles de la infraestructura gótica asemejaba en los detalles que enmarcan puertas y ventanas rememorando una presencia arquitectónica inigualable, muy poco común en la demografía oriental, pero sin embargo el frente de las rejas presentaba esos tapizados junto con la radio que vigilaba el gran pórtico. Vestida con unos atuendos tan adorables como propicios al exterior –¡Pe-ces!¡Pe-ces!¡Iremos a ver a los PE-CES!- repite cantona cual alegría es en el saltar con los pies juntos sobre pequeñas columnas de hojas secas en la entrada, finalizando con una risa mientras rodea al mayor entre risas antes de saltar a sus brazos, justo en la entrada donde el portón extiende sus puertas permitiéndoles aventurarse en las sorpresas que el exterior deparará.

____________________________________________________

"Blue Ocean"
~Parque acuático~

Entrada:


Cuesta arriba sobre una calle en ascenso a la cresta de las colinas se hallaba entre sus calles, allí es donde guía el destino; Un gran parque con la temática acuática, una exposición llamada “Blue Ocean”. Ahora ¿Cómo hacemos para dibujar un mundo sin conocerlo? Conocemos lo básico de las formas, ella puede sentir como bajo la suela de sus tacones una gran cantidad de personas que se mueven de aquí para allá en la entrada. Dos muñecos animados, uno de camarón y otro de tiburón reciben a los dos; Eli abrazada y apagada al lar derecho de Akira, sujetando su brazo y ocultando la mitad de su rostro, algo abrumada se sentía por la gente, pro ene su rostro se dibujaba una amplia sonrisa, una tan dulce como entusiasta en la cual el rosado de sus labios brillaban con la intensidad del día despejado… Un señor con un traje de camarón gigante y otro de tiburón, con voces graciosas, chistes sencillos que sacan una risa de la pequeña –Mmn…- Algo apenada tiñe sus mejillas y toma la mano de Akira -¿Qué peces son?- y curiosa solo una mano tímida se extiende, tanteando entre la oscuridad de la sombra de su vendaje hasta solo tantear sus rostros, la fila era extensa a lo cual los personajes animados lee dieron un panfleto al joven mientras la doll volvía a refugiarse bajo el brazo ajeno, animada y contenta pero el reflejo de su timidez “aventurera” contraria sus reflejos. -¿Co-como son?¿Qué hay?¡Cuéntame cuéntame!¡Por favor! Luz Feliz… ¿Cuánto falta?- la pequeña cantoneaba levantando la suela de sus zapatos con tacón, alternando la punta de sus pies para descender y ascender sin soltarse del abrigo d su abdomen, cual pequeña criatura buscando el calor del ala, riendo a pesar de su ceguera en el imaginar el lugar que escuchaba, tantas voces infantiles como juveniles, paso a paso hasta llegar a la entrada.

Un túnel de un cristal tan grueso como cristalino, perfecto reflejo del jugar de las luces con el agua mientras una gran variedad de criaturas se pasean, cada clase imaginable (Salvo exageradamente gigantes) frente a los ojos de los incautos, por encima y a los lares… Una oscuridad que se cierne sobre un pasillo tan extenso como largo… Eli deseaba disfrutar de su vibrar, el tocar los vidrios pidiendo permiso a su protector, rogando consejo sobre la guarda de explorar mediante el tacto y la lírica en imaginar dentro de la inmensidad d su propia noche un mundo vivo, nuevo… Claro que a pesar de tener el sombrero, jamás hubieran imaginado que tanto el día era enemigo de su percepción. La luz refleja cual caleidoscopio, las finas hebreas fluctuantes d masa acuosa, danza y distorsiona la visión del sol que refleja a lo alto, ese denso celeste que ofrece una vista de colores vivos y danzantes… Pero la majestuosa cinética de los seres marinos permiten mediante la vibración del espeso vidrio una noción de cada criatura, qué están haciendo, su magnitud, como danzan en esa masa acuosa cual simula la falta de leyes físicas… Una libertad de viajar en su medio de vida. -¿Qué hay?¿Cuantos?¡Eli quiere escuchar, cada cosa de ellos!- A pesar de no poder verlos, la emoción remarcaba en su expresión a cada momento y su ánimo se enfebrece y persiste cual constante Vulcano. Estaba emocionada de estar allí…


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Tema Privado Re: What I lost in the sea - What we found in the stars [My Eli]

Mensaje por Akira Tohsaka el Mar Mayo 08, 2018 2:21 pm

“Todo es gracias a ti.”

Palabras sencillas, pero que harían eco en Akira por muy largo tiempo, haciéndole arder el corazón con tanta calidez como sus ojos ahora vidriosos. Había cierto orgullo personal en comprender que el crecimiento de su pequeña era parte de su obra. Podría decir que todos sus esfuerzos habían rendido frutos, pero ningún esfuerzo se sentía como tal cuando se trataba de su pequeña: Cada pequeña alegría que traía a su vida le daba una inmensa satisfacción. La acurrucó en un abrazo delicado pero firme, mimando sus cabellos con suaves caricias. Aquel era su preciado tesoro, su pequeño paraíso en vida.

La atajó entre risas cuando ella voló a sus brazos, aferrándola mientras la hacía girar, con las hojas secas crujiendo bajo sus botas. No había día demasiado frío cuando ella se encontraba a su lado. Pero mientras la llevaba de su manita, se volvió sobre su hombro una vez más, dirigiendo la vista hacia uno de los extremos izquierdos de la mansión. Las cortinas de la habitación de su hermanita estaban cerradas, tal como su habitación lo estaba hacía varios días. Terminó volviendo la vista al frente, regresando sus pensamientos hacia su nuevo objetivo.


[...]


Viendo a su pequeña intrigada por la pareja disfrazada, tomó aquella manita que había extendido hacia ellos, alcanzándola hacia las patas de ambos animales para ofrecerles un estrechón a cada uno. -Éste señor es un camarón, y éste un tiburón, ¡Salúdalos!-. Indicó respectivamente, susurrándole por lo bajo.

- Parece que tu novia está algo nerviosa con la visita -Exclamó con jocosa voz el camarón, quien ilustraba marcados ánimos al saltar de una pierna a otra-.

- Sí, está un poc- ¡No! -Se apresuró a corregir aquel malentendido que casi pasa por alto, con sus pómulos tiñéndose de rojo- No, no, ella…

Y en ese momento se encontró contra aquel problema. ¿Cómo podía presentarla? Él siempre la llamaba “mi pequeña”, siendo su adoptada y protegida, pero aquel título alzaría más de una ceja. Era apenas en aquel momento que Akira caía en cuenta las grandes particularidades que marcaban sus lazos. Siempre fue consciente de que su relación era algo muy especial, pero no había jamás considerado cómo esta se presentaría al exterior. Viviendo en ese pequeño mundo que sólo ellos compartían, aquel contraste le generó un creciente… rechazo. Incomodidad. ¿Hacia qué? No estaba del todo seguro, y no quería analizarlo en ese momento. - Con permiso - Solicitó a los animales, asintiendo con la cabeza en forma de despedida, y se apresuró hacia la casilla de boletos.

- Un mayor y una pequeñ... digo, dos mayores.

Aunque en este caso, el contraste le resultó más bien cómico, aflojando la tensión pasada. Sostuvo con firmeza la manita de su Eli, guiándola hacia el pasillo que se habría frente a ellos.

- Poco, falta muy poco -respondió en su tono habitual, sereno y gentil, palmeándole su cabecita con la palma mientras se adentraban- haré algo mucho mejor que explicártelos.

Exclamó con naturalidad, sabiendo que aquellas palabras inmediatamente alimentarían la enorme curiosidad de su pequeña. Akira fue ralentizando sus pasos a medida que se adentraban por aquel inmenso túnel, con su mirada perdiéndose por los infinitos azules que se intercalaban entre la luz que caía sobre ellos, filtrándose por la inmensa masa marina. Jamás había visto el océano desde aquel ángulo, era una perspectiva hermosa, casi mística… y que para su enorme y agrio pesar, no podía compartir con su pequeña. Aquella debilidad en sus delicados ojos separaba sus mundos, y por más que a su protector no le importaba resguardarse en el de ella, lamentaba no poder traerla al propio. Fue por ello que había preparado aquel momento por meses: un pequeño pero significativo ‘regalo’ que había estado puliendo hasta perfeccionarlo, y esa misma tarde era el momento ideal para entregárselo.


Ambientación:


- Ven aquí, Eli.

Se agachó hacia ella, y deslizó el dorso de sus dedos sobre su flequillo, corriéndolo momentáneamente a un lado. Arrimó su rostro hacia ella, presionando suavemente sus labios contra su sien. Y allí despertó: Aquel vínculo que comparten más allá de lo emocional, esa sinapsis mágica y espiritual que los une. La energía de ambos se conectó, transmitiéndole parte de su maná hacia su pequeña, ayudándola a despertar ese sexto sentido que ella había heredado de su Luz Feliz. Y poco a poco, el mundo de tinieblas donde vivía la doll se invadió de algo más que oscuridad.

Alrededor de ambos se expandió un alo de luz, cada vez más grande, casi como el sonar de un murciélago. Sólo que al no ser una vibración auditiva, no se detuvo con el chocar del cristal, se extendió mucho, mucho más, cruzando las aguas, el pasillo, bañando de luz todo aquello que tocaba. Lo artificial, lo estático apenas era diferenciable de la oscuridad, un gris opaco que remarcaba siluetas de todo aquello que la damita pudiese chocar. Pero lo vivo… aquello brillaba. Luces gentiles, cálidas, tal como el calor que ella le transmitía. Todo ser vivo sobresalía de la oscuridad como si irradiara su propia bioluminiscencia. Las siluetas distantes eran borrosas al comienzo, pero enfocándose y con un poco de concentración, la pequeña podía sentir a cada ser que la rodeaba, comprender sus siluetas, sentir la pureza (o impureza) de su energía y su luz. Su oscuridad ahora era un mundo de estrellas que danzaban a su alrededor.

- Bajo las estrellas te encontré... y esa noche te volviste la mía propia, iluminando mi vida. Pensé que lo más lógico era esto: Que vivieses en un mundo lleno de estrellas como tú.

Le susurró en la intimidad que compartían, mientras bajaba las manos hacia su cintura, tomándola con delicadeza. Y ahora que su ceguera era cosa del pasado, la pequeña podía ver el cambio en la silueta de su Luz Feliz: Las comisuras marcándose en una amplia sonrisa, aquellas que sólo ella podía generarle.


[Narro] - [Digo] - ["Pienso"]

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Tema Privado Re: What I lost in the sea - What we found in the stars [My Eli]

Mensaje por Demian Serkin el Mar Ago 14, 2018 3:57 pm



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