Bienvenido a la ciudad de Éadrom, donde la alianza entre humanos y seres sobrenaturales se hace cada vez más fuerte y posible ¿O no?
CONOCE MÁS SOBRE LA HISTORIA
AMBIENTACIÓN
CONOCE NUESTRA HISTORIA

Octubre 2018
Durante muchos años, miles de seres sobrenaturales fueron cazados hasta la extinción. Hoy, existe un "rayo de esperanza", situado en alguna zona de japón llamado "Éadrom", donde es posible la convivencia entre seres sobrenaturales y humanos.

Cubierta por un manto de protección, la también llamada "Ciudad de la Luz" sirve de hogar para muchos que aún lo creen posible, otorgándole educación a las jóvenes promesas sin importar su raza en uno de los institutos más grandes de todo Japón: el Instituto Takemori.

ESTACIONES
cambiantes cada día

SISTEMA MONETARIO
Monedas: Dromes
Billetes: Soilses

Shiki Topsite!


CONEXIÓN
bienvenido a la ciudad éadrom
Conectarse

Recuperar mi contraseña



NAVEGACIÓN
links importantes



BÚSQUEDAS DE ROL
¡Publica tu búsqueda aquí!



BÚSQUEDA
En busca de dulces
POR Jestro Jokster
A ESPERA
Título de la búsqueda
POR NICK
A ESPERA
Título de la búsqueda
POR NICK
A ESPERA
Título de la búsqueda
POR NICK
A ESPERA
Título de la búsqueda
POR NICK
A ESPERA
Título de la búsqueda
POR NICK


ÚLTIMOS TEMAS
de habitantes


MINI ANUNCIOS
¡colabora con la comunidad!

TÍTULO MINI NOTICIA
¡Muy pronto!
TÍTULO MINI NOTICIA
¡Muy pronto!



MEJOR POSTEADOR
¡de esta semana!




¡FELIZ CUMPLEAÑOS!
¡TAKEMORI TE DESEA LO MEJOR!






Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Una serie de Catastróficas Desdichas || Priv. Kiba

Mensaje por Midoriya Izuku el Vie Ene 05, 2018 9:44 pm

[Entrada al Instituto Takemori. 8 AM...]


-¡L-Llego tarde, tarde, tardeeeeee...!


Mi pelo rizado se encontraba ligeramente enmarrañado, unas leves ojeras se podían entrever en mis párpados, mi piel se mostraba a la gente con una tonalidad más pálida de lo normal... Y encima en ese preciso instante estaba llegando tarde a la primera clase del día. Una cuya materia me era bastante difícil... "¡¡El profesor de Química me va a regañar...!!", pensé con una expresión invadida por los nervios y el terror, mientras trataba de correr lo más rápido posible al interior del edificio correspondiente del recinto cargando en volandas la maleta escolar. Seguramente, aquel sería un verdadero día de mala suerte.

El Porqué del que en ese entonces me encontrara llegando tarde a clase era... bastante simple, pero a su vez tonto: Porque me excedí en mi entrenamiento nocturno. Últimamente, en mis ocasionales patrullas por la ciudad de Éadrom con la intención de detener pandilleros, ladrones, etc... comencé a cometer bastantes errores tontos. Que si tropiezos en el peor momento, que si perder de vista al ladrón entre la multitud, que si equivocarme y detener a la persona equivocada "solo porque se parecía al criminal"... ¡Aquellos momentos de evidencia que vivía una y otra vez eran realmente incómodos! Relacioné, luego de reflexionar sobre mis errores ayer, dichos fallos a mi capacidad física. Quizás no hubiese entrenado lo suficiente el último mes, y aquella "relajación propia" que me di pudo haber afectado seguramente tanto a mi rendimiento en mi labor de justiciero como a mis propias funciones locomotoras. Por lo que decidí arreglar el estropicio y ponerme manos a la obra cuanto antes... Entrenando el cuerpo con pesas, cintas de correr y demás hasta las 5 AM.

Como resultado, mis ojos sufrían al encontrarse abiertos, sentía escozor en ellos y ahora mis músculos dolían y se encontraban ciertamente entumecidos, dificultándome el correr para llegar a tiempo a clases...


[Cinco minutos más tarde...]


BAMP!


Deslicé la puerta corrediza de la clase a un lado con tal fuerza que el estruendo que ésta emitió al chocar con el marco resonó por todo el aula. Quizás no fue la mejor idea del mundo abrirla de dicha forma... La clase había ya comenzado, y observé cómo todos los alumnos de la clase presentes giraban confusos, desconcertados y algunos aguantando sin disimular apenas la risa sus rostros en mi dirección a través de sus pupitres.

Música Ambiental [Opcional]:

-¿Midoriya-Kun? ¿A qué viene este arrebato?- No tardó apenas en hacerse escuchar la suave y envejecida voz del del profesor de Química quien se encontraba justo en medio de una escritura en la pizarra con tiza -¡Vamos! ¡Dirígete a tu asiento ahora mismo!

-S-Si, sensei...


Balbuceé en voz baja, cabizbajo, invadido por la vergüenza mientras aferraba a mi cuerpo el maletín color marrón que colgaba de mi hombro por su única correa y me apresuraba a mi siento en la clase mientras escuchaba de fondo las risillas de mis compañeros de clase y las miradas burlonas que me dirigían en ese entonces. "¡¡P-Porque no os quedásteis hasta las tantas entrenando, que si fuera así...!! ¡N-No juzguéis porque sí...!".


[11:40 AM. Descanso/Recreo]


-Sheez... Necesito... Un respiro...


Solté en forma de sonoro suspiro mientras echaba mi cuerpo sobre mi pupitre, posicionando ambos de mis brazos frente a mi rostro, arqueados, y ejerciendo de almohadas sobre las que apoyar mi frente y cerrar los ojos solo por un momento...

-¡Miiiiidoriya-Kuuuun~!- Una voz femenina me llamó la atención de repente en ese instante, una melódica pero que de alguna forma se las arreglaba para hacerse irritante. Alcé mi rostro con lentitud y pereza, mostrando somnolencia marcada en mi rostro mientras mis orbes esmeralda se posaban en el rostro de la compañera de clase que se había posado frente a mi mesa, cargada de un pilar perfecto de folios que le sobrepasaban la altura de la cabeza incluso -Eres un estudiante muy dedicado y amigable, ¿cierto~?

-... ¿Uhm...? ¿Q-Qué ocurre...?

-¡Un justiciero como tú ayudaría a una dama en apuros! ¿Cierto~? ¡Ten!- Tras decir aquello con aquella voz canturrona y ciertamente molesta, dejó caer aquella montaña perfectamente lineal de folios sobre la superficie de mi pupitre, haciendo que temblara ligeramente del peso -¡Debes llevar estos informes a la Sala de Profesores! Ya sabes, se encuentra en la zona de los cursos superiores al nuestro... ¡En la otra punta del edificio!

-... ¿¿Eeh...?? ¿T-Tengo que llevar YO esto...? ¿¿P-P-Por qu--??

-¡Ánimo, "Midori-Kun~"!


Antes de lo que cantaba un gallo, aquella chica acabó desapareciendo de mi vista tras la puerta del salón... "Perfecto... Acabo de desperdiciar la única oportunidad de descanso que tendría por la mañana...".


[Unos minutos más tarde...]


-Izquierda... Agh... Derecha... Izq... uierda... Der... echa...


Sí, me encontraba coordinando mis propios pasos mientras cargaba ya a duras penas aquella enorme pila de folios en mis brazos, la cual iba más allá de mi propia cabeza y se tambaleaba en ocasiones peligrosamente de lado a lado. Por suerte, ya casi me encontraba a punto de alcanzar la Sala de Profesores y aquella tortuosa travesía vería su fin. ¡La verdad, me había sorprendido mi equilibrio y que hasta entonces aquella pila perfecta no se hubiese derrumbado...!


PAM!


-¡¡Aaaaah...!!- Noté cómo chocaba contra una especie de... Muro que me cortaba en ese preciso momento el paso. Sí, a las puertas de mi destino, de mi libertad, encontré finalmente el primer obstáculo en el camino y el cual resultó ser el más mortal... La pila perfecta de folios dejó finalmente de ser perfecta, desmoronándose completamente y esparciendo cada folio que la componía por el suelo del pasillo... -Itte... De veras... hoy es un día lleno de mala suerte...

Música Ambiental [Opcional]:

-... Deeekuuuu... Hijo de perra...- Una voz grave, algo ronca y llena de hostilidad y furia hacia mi persona llegó a mis oídos en ese momento. Giré lentamente mi cabeza, deseando que fuera todo un malentendido, una mala pasada de mi mente que había implantado aquella voz amenazante en la escena tan sólo para asustarme. Nada más lejos de la realidad -¡¡CÓMO TE ATREVES A EMPUJARME, IMBÉCIL!!

-... ¿Ah?- Una especie de "chico estereotipo de macarra musculitos" (al cual no conocía pero de alguna forma él sí conocía mi apodo...) se encontraba, al igual que yo, sentando sobre el suelo, seguramente por haberse caído del impacto (justo como yo), encontrándose frente a mi y presionando sus manos entre sí, haciendo crujir los dedos de sus puños sin disimular sonoridad a la par que me lanzaba una mirada hostil.

-¡¡VAS A LAMENTAR HABERME FALTADO EL RESPETO, IDIOTA!!- Dando un brinco, se incorporó aquel musculitos malote, casi a la par que otros dos chicos (no tan musculitos, sino más bien los típicos "buenos para nada" que seguían en masa al musculitos) emergían de su espalda como si estuvieran todo el rato pasando desapercibidos a mi vista. De pronto ahora eran tres en mi contra, aquellas tontas sonrisas de los dos nuevos chicos que acababan de aparecer los delataban como cómplices del musculitos... Sentí en ese entonces el agarre del musculitos en el cuello de mi uniforme, presionando hacia arriba para elevarme del suelo en el que me encontraba sentado a tal altura que debía de poner en puntillas mi pies para posar las puntas de éstos en el suelo. Me encontraba ya sin fuerzas, bastante que había cargado hasta aquel lugar en las pésimas condiciones en las que me encontraba aquel montón de folios... ¡¿Ahora cómo podría defenderme...?! -Veamos quién es el chulito ahora, brócoli...




"¡¡ESTA ES UNA SERIE DE CATASTRÓFICAS DESDICHAS!!"


Hablo - Narro - "Pienso"

¡Debo dar lo mejor de mí...!:
MITTE MITTE!! (?):

¡I.W.E. IS LAIF! <3:

Thx Vin <3 (?:


avatar
Salón : 1 A Edad : 18 Dromes : 74964
Reputación : 14
Mensajes : 229
Ver perfil de usuario
field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Re: Una serie de Catastróficas Desdichas || Priv. Kiba

Mensaje por Viral & Kiba el Sáb Ene 06, 2018 9:08 pm

La mañana de Kiba había comenzado, como era común ya a estas alturas, bastante mal. El albino dormía profundamente con el despertador que hace tan solo un rato había empezado a sonar, aplastado y roto en la palma de su mano. ¿Cuántos llevaba ya? Ni si quiera podía llevar la cuenta. Viral, por otro lado, seguía intentando encargarse de que su hermano menor dejase de una vez por todas de hacer tanto problema por ir a la escuela ya qué, aunque entendía perfectamente la flojera y el cansancio por el que pasaba con tanto deber encima, sabía también el por qué rayos debía ir a Takemori en primer lugar… y por ello cada vez que tenía que ir a despertarlo, lo hacía de mal en peor. Así, Viral aprovechaba de divertirse un poco cada mañana: Poniendo de mal humor al pobre zorro cada vez que podía.


- 3….2….1…..¡ARRIBA! – Y en ese instante, el rubio volteó una cubeta llena de agua fría sobre Kiba - ¡¡¡hMPRF!!! – Inmediatamente, se levantó, totalmente congelado y empapado de tal forma que los cabellos de su flequillo qué pasaban por su rostro, le impidieran ver - ¡¡¡YA DEJA DE HACER ESO!!! – Gritó furioso, a lo qué Viral tan solo le dio una sonrisa cabrona, soltando la cubeta por ahí – Entonces deja de romper despertadores cada vez que debes ir a la escuela, idiota – Y sin decir nada más, su hermano salió de la habitación, haciendo un gesto con la garra que tenía por mano como despedida - ¡Tsk…..! – Con una mano, apartaba los cabellos mojados de su rostro, mientras por lo bajo, no dejaba de refunfuñar y maldecir aunque sabía que las idioteces de su hermano de hecho, tenían razón. Ya debía acostumbrarse al nuevo estilo de vida que había adquirido, debía ir a Take aunque no le gustara y para ello debía dejar de pelear con cada despertador que llegaba a su cuarto, solo qué una duda de verdad le llegaba en cada situación como esa era……¡¿Era acaso este el mejor método para acostumbrarse eso o era solo el más divertido para Viral?!

Un rato más tarde...

No era la primera -Y tenía claro que tampoco la última- vez que Viral se las ingeniaba para despertarlo de una espantosa forma. Ahora era con una cubeta de agua extremadamente helada. Hace unos días, levantó su cama y lo lanzó de ella. Antes de eso, le colocó unos altavoces que quien sabe de donde rayos sacó en primer lugar, para despertarlo con la estática del micrófono. Entendía perfecta y lógicamente para que lo hacía, pero de verdad…el rencor seguía allí y no parecía querer abandonarlo.

Con un no muy buen humor, fue caminando de su casa a la escuela como era de costumbre, con una buena cantidad de tiempo de reserva por el mero hecho de que su casa y la escuela tenían para unos cuantos minutos de distancia a pie. Si quisiera, podría tomar un bus o lo que sea como el resto hacía, pero….realmente no lo hacía por simple comodidad. Desde siempre había detestado los sitios llenos de gente, y no pensaba ir en un bus escolar lleno de los estudiantes que constantemente ponen a prueba su paciencia o en uno público donde debe moverse como si se tratara de una sardina enlatada. Entre eso, y tener que darse una calmada y tranquila caminata, en la que puede simplemente mantenerse aislado y solo unos agradables instantes de tiempo sumido únicamente en sus tiempos sin que nadie lo interrumpa o moleste…..¿Que decisión era la mejor para tomar? Para el albino no había lugar a dudas. Si bien tenía que salir un rato más temprano de su casa, valía la pena. Y si no…..¿Que problema tenía con llegar tarde? Era una buena excusa para saltarse un rato del instituto, donde muchos de sus estudiantes…le desesperan.

Llegó a la escuela con unos cuantos minutos, atrayendo como era de costumbre ya para él, un par de murmullos y miradas de compañeros y especialmente de compañeras. Era molesto, aunque ya se había acostumbrado pues desde que había entrado a esa escuela hace tan solo un par de semanas qué pasaba. En un principio, llamó la atención, como siempre, por el hecho de ser un chico nuevo. Luego, su físico se encargó de hacerlo relativamente “Popular” y, el punto clave….fue lo silencioso, callado y apartado que resultaba de todo el mundo. Era alguien que nunca hablaba con nadie, siempre se le veía solo y no parecía demostrar interés en acercarse a las personas. Es más, las evitaba. Irónicamente, aquella actitud que claramente buscaba hacer de el un “Marginado” para poder estar tranquilo, hizo que las personas simplemente se le intentaran acercar cada vez más y más…un verdadero dolor de cabeza con el que había aprendido a vivir.

El día comenzó como cualquier otro. Llegó, se dirigió a su sala de clases, evitó hablar con quien sea y se quedó sentado en su pupitre a la espera de que la clase iniciara….donde fingía prestar atención, limitándose a copiar los ejercicios que la profesora de matemáticas copiaba. “Que aburrimiento….” Se decía constantemente entre suspiros de resignación, cuando escuchó a la profesora – Kiba, tú que estás prestando taaaaanta atención…. ¿Quisieras venir a resolver esto? – Comentó en tono sarcástico, a lo que Kiba con esa expresión tan neutra en su rostro, se levantó, se acercó, ojeó el ejercicio por primera vez y tan rápido como lo vio, copio su desarrollo en la pizarra y volvió a su puesto sin ver nada – B-bueno….M-muy bien… - Dijo confundida al ver como lo había hecho tan fácilmente, intentando aparentar mientras algunos volteaban de reojo a ver al albino y luego, continuar con sus deberes.

¡¡¡RING!!!

El timbre sonó, e inmediatamente todos los alumnos de su curso se apresuraron en guardar sus cosas para salir rápido o ir a hablar con sus grupos de amigos, mientras qué Kiba se limitaba a guardar sus cosas más calmadamente, para luego levantarse y salir de la sala de clases sin un real lugar al que ir, simplemente buscando irse de allí antes de que alguien le intentase hablar, pues ya había visto de reojo a un grupo de chicas observándole de reojo y murmullando….cosa que nunca le resultaba una buena señal si considerabas que la insistencia de los demás solo le enfadaba.

Salió a caminar por la escuela, buscando alejarse de los demás estudiantes cuando notó lo fácil que le resultara…como si no hubiera ningún estudiante en el patio o, mejor dicho, estuvieran todos en el mismo lugar. Vio de reojo a donde habían más estudiantes, notando una gran multitud de ellos observando como la mayoría parecía observar a dos estudiantes en concreto: Uno relativamente bajo, con otro mucho más corpulento. Tan solo ojear la situación, fue suficiente para saber que pasaba. “Un abusivo….” Se dijo así mismo, suspirando pesadamente “No tengo porqué meterme, pero…..” No podía negarlo, aquel tipo de situaciones nunca le agradaron, principalmente porque las conocía a la perfección. Le hubiera gustado no hacer nada, apartarse e irse, pero…..su instinto le jugó en contra.

Antes de darse cuenta, ya estaba acercándose a paso rápido por detrás del chico musculoso, a base de empujones con el resto. Apenas llegó, posó una mano sobre el hombro del chico, mirando de actuar calmado en una primera instancia – Hey, hey, tranquilo…Suelta al chico y guarda la calma – El hombre musculoso observó con claro enfado al chico albino, soltando de un empujón al chico de cabellos verdes , arrojándolo al suelo para encararlo – Mira, tu no te metas, así que lárgate antes de que tomes su lugar. ¡¿ENTENDIDO?! – Soltó junto con un empujón, a lo que Kiba retrocedió un paso, para luego suspirar pesadamente y enseñar ambas palmas en señal de que se calmara – Mira, no me voy a ir, no quiero problemas…. – Intentó hablar, más el otro le interrumpió - ¡¡¡PUES YA LOS TIENES!!! – Y sin previo aviso, lanzó un puñetazo hacia su mejilla izquierda, el cual evadió agachándose. Luego le seguiría otro puñetazo hacia la mejilla derecha del albino, el cual evadiría con un simple paso hacia atrás, para interceptar también su golpe sujetando con su mano la muñeca del chico – Lo siento – Dio un jalón a su brazo, haciéndolo avanzar por la pérdida de equilibrio hacia el e inmediatamente soltaría su muñeca para avanzar con el codo derecho hacia el centro de su tórax, hundiendo un poco el mismo en su cuerpo para cortarle de golpe la respiración. Continuaría con un fuerte puñetazo izquierdo en la mejilla derecha del contrario y, antes de que se lograse recuperar del puñetazo, Kiba avanzaría con el pie izquierdo hacia adelante, giraría sobre su propio eje y dirigiría una patada con el talón de su pie derecho hacia la cabeza del musculitos, arrojándolo al suelo aturdido, adolorido y quejándose un poco del dolor mientras un “UUUUUH” se escuchaba por parte de los compañeros que vieron todo – Sin rencores, ¿Verdad? – Dijo alzando las palmas en señal de calma a los dos “Amigos” del tipo, asegurándose de que no le intentarían atacar – No no, claro que no – Respondieron los dos al unísono, un tanto asustados e impactados en lo que apuraban a ir a ver al tipo caído que, aunque seguía consiente, quizá no se podría levantar en unos minutos sin ayuda. Ya habiéndose encargado de ellos, se voltearía al chico de cabellos verdes – Hey, ¿Estás bien? – Preguntó, mientras se le paraba enfrente, tendiéndole la mano para ayudarle a levantarse.


Extras:


avatar
Salón : 3 A Dromes : 16671
Reputación : 8
Mensajes : 132
Ver perfil de usuario
field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Re: Una serie de Catastróficas Desdichas || Priv. Kiba

Mensaje por Midoriya Izuku el Sáb Ene 27, 2018 1:29 pm

Música Ambiental [Opcional]:

Tragué saliva con dificultad mientras mi mirada luchaba por mantenerse fija, ciertamente afligida, en la de aquel matón que me estaba tomando del cuello del uniforme en ese momento. Su rostro era un poema, ¡realmente se encontraba enojado conmigo! "¡¡N-No es mi culpa que haya tenido un mal día...!! ¡¿A qué viene esta agresividad...?!", me quejaba en mi mente mientras mi cuerpo se retorcía ligeramente en el aire, con ambas de mis piernas balanceándose de un lado a otro con dificultad, buscando desestabilizar el agarre del gamberro... Sin éxito.

De pronto, me percaté cómo los estudiantes del instituto presentes en la escena decidieron formar un círculo curioso alrededor de la escena. Algunos se reían por lo bajo mientras nos observaban, otros nos grababan con sus móviles mientras el resto, simplemente, espectaban todo lo que sucedía con rostros curiosos e interesados en lo que iría a ocurrir... "¡¿Q-Qué creen que va a ocurrir...?! ¡¡Necesito ayuda o...!!". ¡¿Qué hacían todos mirando?! ¡¿Por qué nadie venía a socorrerme...?! ¡Ojalá tuviera en ese momento las fuerzas suficientes como para defenderme por mi cuenta...! Y sin embargo, no podía, necesitaba ayuda... ¡Y los que nos rodeaban sólo se limitaban a mirar...! ¿¿Qué ocurría con ellos??


"¡¡¿Dónde quedó la verdadera Justicia?!!"


Sentía mi cuerpo temblar ligeramente en el aire mientras continuaba luchando sin apenas fuerzas en mi forcejeo para zafarme del agarre de aquel matón, pero mi tiempo parecía estar llegando a su fin. Un severo puñetazo en cuestión de segundos iría a encrustarse con violencia en mi rostro, y yo no podría hacer nada para evitarlo... Pero quizás, un albino venido de la nada sí. El sujeto misterioso emergió de entre la multitud que nos rodeaban al matón y a mí y, con calma, trató de calmar al gamberro. Sin embargo, aquello no hizo más que empeorar su ya de por sí horrendo temperamento. Me lanzó a un lado finalmente, haciendo que rodara un poco por el suelo y como tal mi uniforme se llenara un poco de polvo. Una vez ya había dejado de rodar, mi rostro se alzó con pesadez en dirección a donde provine, con un temor marcado en mi expresión. "Ahora... ¡la ha tomado con otro...! Debo... recobrar fuerzas... no puedo quedarme...".

Música Ambiental [Opcional]:


-... De brazos... ¿Cruzados...?


Balbuceé en voz baja cuando, en ese mismo momento, al alzar mi mirada y fijarme bien en la escena que se presentaba frente a mí, me percaté de cómo el mismo matón que me estaba alzando del cuello de mi uniforme en el aire estaba siendo tumbado por aquel albino misterioso de antes. Con la boca entreabierta, me quedé espectando mientras luchaba por incorporarme del suelo cómo aquel gamberro era apalizado en un abrir y cerrar de ojos y con una maestría pasmosa por aquel chico. Lo que segundos antes parecía una masacre por parte del matón, se acababa de convertir en una contienda en completa desventaja a favor del joven albino, quien finalmente se alzaba victorioso frente a su... Ya penoso y humillado contrincante, con los cómplices de éste lavándose las manos justo cuando el misterioso chico les dirigió su atención.

Cuando se aproximó el extraño hacia mí, no pude evitar sentir algo de sudor frío incómodo acudir a mi frente y sienes y, sobretodo, un ligero tembleque de piernas y voz -E-E-Estoy... bien, sí... ¡Sí!- En ese momento, como si finalmente me hubiese mentalizado de lo que acababa de ocurrir, un brillo ciertamente emocionado comenzó a ser desprendido de mis orbes esmeralda, lleno de admiración -¡Acabas de... salvarme! Si hubieras llegado un segundo más tarde... Ahora mismo estaría con la cara agolpizada... ¡M-Muchas gracias!

Me incliné una y otra vez frente al chico en forma de varias reverencias llenas de agradecimiento, agachando ligeramente mi cabeza mientras mantenía mis ojos cerrados con fuerza, como si me concentrara en reverenciar al albino con la mayor dedicación posible... O al menos, con la mayor que dedicación que pudiera dar a éstos con las fuerzas que me quedaban -¡D-De veras...! ¡Tienes t-todo mi agradecimiento!- Continuaba agradeciendo en voz alta y de forma emotiva, mientras se podía escuchar de fondo un murmullo lleno de admiración y alguna que otra ovación al albino por parte de la multitud que nos rodeaba.

Sin embargo, el momento de triunfo y alegría que en aquel entonces me encontraba viviendo apenas perduró.


-¿¿Qué está ocurriendo aquí??- Se escuchó una voz adulta emerger de entre los estudiantes que nos rodeaban y grababan. De pronto, la figura del profesor de química de antes se presentó ante ambos de nosotros -¿¿Joven Midoriya y Kemonoyasei?? ¡¿Qué ha pasado aquí exactamente?!



-¡¡Los dos, al despacho del supervisor ahora mismo!!


Hablo - Narro - "Pienso"

¡Debo dar lo mejor de mí...!:
MITTE MITTE!! (?):

¡I.W.E. IS LAIF! <3:

Thx Vin <3 (?:


avatar
Salón : 1 A Edad : 18 Dromes : 74964
Reputación : 14
Mensajes : 229
Ver perfil de usuario
field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Re: Una serie de Catastróficas Desdichas || Priv. Kiba

Mensaje por Viral & Kiba el Dom Feb 11, 2018 10:43 pm

Pareció que el joven albino llegó a tiempo pues, sin contar cuando ese matón le lanzó por los suelos para enfocar su atención en él, pudo apreciar que el chico no parecía exactamente apaleado, si no.... ¿Exhausto, quizás? Escuchar de las propias palabras del contrario, afirmando que se encontraba bien y quitándole una preocupación de encima suyo, hizo que una ligera sonrisa cruzara por encima de su casi siempre serio y neutral rostro - Me alegra oírlo - Comentó en lo que veía de ayudar al chico con cabello de brócoli a levantarse de todas formas y por si acaso. No era como qué el albino estuviera especialmente acostumbrado a buscar pelea con las demás personas, si no, todo lo contrario, llegando a ser bastante pacifista casi siempre...si la situación así se lo permitía, lástima que con algunos cabeza de músculo como era el tipo que estaba por los suelos, las cosas nunca resultaban de esa forma.

Intervenir en asuntos ajenos y, recibir agradecimientos, tampoco era algo a lo que acostumbraba, precisamente....Usualmente veía más de actuar de forma independiente y sin interferir, más una de las únicas situaciones que no llegaba a "tolerar", era ese tipo de abusos - ¿Huh? -Claro que incluso con eso, le costó terminar de procesar los muy enérgicos agradecimientos del muchacho – No es nada, no es nada, enserio - Enseñaba las palmas en señal de que se relajase en ese aspecto, aunque no podría negar que todo eso le llegó a dar gracia y quizá hasta se reflejó con otra pequeña sonrisa en su rostro, aunque esta pasó tempranamente a ser un poco más forzadas cuando empezó a escuchar como empezaban a hablar de él por entre la multitud de personas, llevándose la mano hacia detrás de la nuca y soltando un profundo suspiro. "Hubiera sido más fácil si no hubiera habido tanto testigo cerca....." Pensó internamente. No, no era del tipo que le gustaba llevarse el merito de...de casi nada realmente, si no todo lo contrario. Prefería pasar desapercibido aunque....este tipo de cosas se encargaba de permanecer así, fuera cada vez algo más y más distante. Irónicamente...siempre se las arreglaba para que la gente empezara a hablar de él.

Por si no fuera poco, no serían solo los alumnos quienes concentrarían su atención en toda la escena, para su desgracia. Cuando escuchó la voz adulta y enfadada cerca de ellos, movió ligeramente la oreja para poder voltearlo a ver, arqueando la ceja, incrédulo de la situación por la que pasaba ahora. "No puedo tener tan mala suerte....¿O sí?" Se dijo así mismo – Bueno.... - Intentó excusarse, más el hombre no tardó en interrumpirle, irónicamente para pedir explicaciones – Es qu- - No, tampoco pudo terminar la frase antes de que una segunda interrupción le hiciera callar, quedando en esos instantes con una expresión de resignación cuando le "Sentenciaron". "Sep, si puedo tenerla" se dijo así mismo. Cerró los ojos, abrió la boca pensando decir algo, pero...no hizo más que dejar soltar un muy profundo suspiro, prefiriendo no decir nada al respecto y lidiar con el castigo de una vez, antes de que se le agrandase – Si señor - Contestó tan calmado como siempre, inclinándose ligeramente hacia adelante en muestra de respeto y ahorrándose cualquier discusión.

En ese momento, se voltearía a ver al chico, para luego encaminarse junto a él al despacho a donde los habían enviado – Ehh....Lamento eso....Creo que no tuvimos demasiada suerte allá atrás - Comentó con cierto tono sarcástico en esas últimas palabras, mirando de reojo al chico qué, aparentemente, resultaba un par de años menor que él - Supongo que por lo menos ninguno de los dos termino con el ojo morado, es....algo - Obviamente, aludiendo con una simple broma al tercer sujeto que no había tenido la misma suerte, pero si que había tenido la suerte de que los dejaran libre, por lo menos de momento – Por cierto, a todo esto...Soy Kiba, un placer – Se giró un poco, para estirarle la palma de la mano derecha en señal de saludo. Lo mínimo que podía hacer era presentarse al sujeto al que acababa de mandar probablemente a dirección, incluso y aunque le hubiera impedido terminar apaleado como un saco de papas.
avatar
Salón : 3 A Dromes : 16671
Reputación : 8
Mensajes : 132
Ver perfil de usuario
field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Re: Una serie de Catastróficas Desdichas || Priv. Kiba

Mensaje por Demian Serkin el Lun Mayo 14, 2018 4:54 pm



TEMA
CERRADO
Tema cerrado por inactividad.
Este tema lleva inactivo más de dos meses y por tanto, muy a nuestro pesar, debe ser cerrado y enviado a la papelera, pero ¡No temas! Si deseas recuperarlo solo tienes que pedir su apertura aquí.
Lugar: Pasillos.
Atte: Staff ITR.
RHODES PRINCE PARA ITR



Otras cosillas:

Gracias a la genialosa de Noire por la firma ♡
avatar
Edad : 24 Dromes : 774869
Reputación : 29
Mensajes : 1175
Ver perfil de usuario
field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Re: Una serie de Catastróficas Desdichas || Priv. Kiba

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado
field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.