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The left over shadow.... (Priv. Laina)

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Tema Privado The left over shadow.... (Priv. Laina)

Mensaje por Viral & Kiba el Vie Ene 05, 2018 7:05 pm

Desde hace un tiempo que entre ciertas criaturas sobrenaturales un rumor había comenzado a crecer. Un rumor, como era ya habitual, relacionado a fuentes externas de un gran poder con múltiples funciones. No era muy extraño que cada tantos meses o simplemente, cada semana, un nuevo rumor naciera, a veces uno más estúpido e incoherente qué el otro. Bastaba decir que la gran mayoría de ellos, por no decir casi absolutamente todos, resultaban la mayor parte del tiempo siendo nada más que cuentos fantasiosos o exageraciones absurdas de una idiotez que hasta el mago más novato podría hacer o imitar. Sin embargo, cada tanto, en muy contadas situaciones, la excepción llegaba. A veces los rumores que se corrían eran ciertos, pero también es verdad qué en estos casos el peligro que representa la búsqueda de artefactos de ese estilo termina haciendo creer que nuevamente son puro cuento….¿Por qué? Porque eventualmente, nadie ve aquellos artefactos, nadie los consigue, nadie los encuentra…..o mejor dicho, nadie quien vive para contarlo.

Los rumores que esta vez se comenzaron a expandir, fueron bastante…..escasos, como si realmente ni quien haya comenzado a hablar sobre ellos supiera demasiado al respecto. Hablaban sobre unos….unos extraños cristales, unos cristales negros, perfectamente esféricos y con un tamaño similar al de 3 canicas juntas. No se sabía en lo absoluto su procedencia como el de donde vienen o el cómo están hechas o si quiera cuantas de ellas había, y lo único que uno escuchaba al respecto era una historia inventada dependiendo de quien contase el rumor, pues con tantas versiones e hipótesis distintas uno perdía totalmente la cuenta.

Tan solo se sabían dos características “Certeras” en aquellos rumores y el cual no variaba sin importar quien te hablara de ellas. La primera, era su enorme poder y las grandes capacidades que tenían. Se decía que aquellos objetos, tenían el suficiente poder como para “destrozar” las paredes de la realidad misma, lo que permitía a quien las tuviera en su poder utilizarlas para distorsionar mismísima realidad, creando así paradojas, logrando fracturar el tiempo o el espacio, permitir cambiar algo de la historia, unir distintos mundos, dimensiones o realidades en una sola……Capacidades que sin dudas, harían a miles buscarlas por mera codicia de no ser por la segunda certera afirmación de los rumores: Su ubicación. Todos indican que aquellos artefactos se encuentran bajo las manos de una antigua organización llamada “Los Testigos”.

Poco se sabía de ellos, salvo que durante la historia, a habían intervenido varias veces en lo que a criaturas u objetos sobrenaturales respecta, y qué, a pesar de que por su aparentemente pacífica forma de actuar muchos los confundan con criaturas débiles, seres de temer hay entre ellos…..Junto con los rumores, surgió la duda. ¿Si de verdad las poseían, por qué no las utilizaban? Ya que objetos de esa categoría, sin duda no pasarían desapercibidas a la hora de ser usadas. La respuesta, sin embargo, está totalmente ligada a las suposiciones de cada quien, siendo las dos posibles teorías qué “Ni si quiera ellos han encontrado aún el funcionamiento de aquellos objetos”, mientras que la otra es qué….”El precio a pagar para su uso, es demasiado grande para que puedan o quieran usarlas”. Para ojos de muchos, el que ellos las posean y no las utilicen es un gran desperdicio, sin embargo…..pocos se han atrevido a intentar atacarlos, y quienes lo han hecho no han terminado del todo bien. Eso sin contar el hecho de que aquella “Organización” está, prácticamente, repartida en distintos rincones del mundo, lo que hace más difícil el intentar encontrarlas. Y para quienes intentan investigarlos…..Son lo suficientemente meticulosos y misteriosos para dificultar enormemente el llegar a saber lo que sea de ellos.

Aunque aparentemente…..Ni aquellas precauciones fueron suficiente.


Éadrom, 02:23 AM.


- ¡Eso es todo lo que se! ¡LO JURO! – Decía un apaleado y temeroso mago en un oscuro callejón, con su buena cantidad de moretones y heridas tendido en el suelo de espaldas, intentando alejarse ridículamente del encapuchado enmascarado que tenía enfrente suyo. El poseedor de la túnica con capucha negra tan solo avanzaba lentamente hacia él en completo silencio, hasta que una vez el hombre chocó su espalda contra una pared, se detuvo frente a el – No quiero juegos. Se qué eres parte de “Ellos” – El hombre tragó saliva – Te daré una última oportunidad. Habla…. O conseguiré a otro que hable por ti – Comentó el encapuchado mientras retiraba de entre sus ropas una afilada daga – E-está bien, está bien, hablaré……T-te diré e-en qué Sede las esconden, e-es todo lo que sé…..


...

Los rumores no tardaron mucho en llegar a Kiba. Una vez los escuchó por parte de uno de los tantos subordinados que tenía por parte del culto de Aoz (Qué hasta hace poco había empezado a resurgir), su preocupación se hizo notar de inmediato. ¿Simples rumores? ¿Cuentos? No, claro que no. Kiba tenía mucho más que claro lo verídico de aquellos rumores. ¿Cómo? No era la primera vez que escuchaba hablar sobre eso. Ya en el pasado, antes de ser sellado, había leído acerca del tema…y se había relacionado bastante con estas, de hecho…..aunque en esa época había llegado a pensar que acabaría siendo imposible crear esos cristales o por lo menos, hacerlos del todo efectivos. “Así que de verdad llegaron a ese extremo….” Se dijo así mismo en un suspiro apenas se enteró de todo ello. Tan pronto como pudo, se puso a investigar al respecto pues, a diferencia de otras personas, el tenía una “Mejor visualización” sobre el pasado de aquellos artefactos. Se preguntaba…¿Cómo demonios llegaron a las manos de “Los Testigos” No tardó demasiado en enterarse de todo. Sin dudas, esa jugada por parte de esas personas se convirtió en un severo dolor de cabeza para Kiba como mandamiento. Un severo dolor de cabeza el cual, tenía que tratar pronto. Razón por la que comenzó, como pudo, a investigar a aquel grupo, enviar a sus hombres tras ellos, rastrear, encontrar y sacar información a quienes se relacionaran con ellos. Así, pudo ir “Abriéndose paso”, llegando por fin a obtener una ubicación específica. Había obtenido una oportunidad que simplemente no podía desperdiciar. No tenía idea para qué “Los Testigos” querían aquellos artefactos, probablemente simplemente querían mantenerlos a salvo del resto, pero…..¿En ese caso, no sería mejor destruirlos? Algo no cuadraba. Y era su deber encargarse de esa maldita piedra que se les había metido en el zapato a los mandamientos.


Zona Desconocida, 1:47 AM.
Kiba yacía de pie sobre una rama de un árbol ubicado sobre uno de los tantos cerros que inundaban aquella zona, prácticamente alejada de cualquier otra ciudad a la cercanía con la intención de mantenerse “Oculta”. Allí, a lo lejos, podía visualizar lo que parecía un gran conjunto de templos. Según lo que había logrado informarse, era aquel sitio en donde se supone qué los cristales se hallaban, y no en donde lo había intentado enviar el sujeto que ahora mismo, yace muerto. El plan era simple, pero eso no le quitaba su dificultad. Había llegado consigo un gran número de sus hombres, los cuales se encontraban ubicados y armados en distintos puntos alrededor de los cerros que les rodeaban. Primero, tendría que infiltrarse él con tan solo unos pocos de ellos para poder averiguar donde se encuentran los cristales y, sobre todo, para qué es que estos tipos los quieren. Luego de obtenerlos, dejarían qué el resto iniciara un ataque sorpresa y acabaran con todos los que se les opusieran. Sabía, y había alertado al resto, que no podían confiarse. No sabían que clase de armas o que tanta protección podrían tener en ese lugar, por lo que el enfrentamiento que tarde o temprano se desataría, podría resultar más peligroso de lo que tenían previsto. Eso era algo que tan solo el tiempo podría decir.

- "Señor, todas las filas están en sus posiciones. ¿Comenzamos la infiltración?"
– Resonó el transmisor que tenía en la oreja izquierda, a lo qué el chico llevó su dedo índice al mismo para presionar el botón del mismo y activar el pequeño micrófono que traía consigo – Si, comencemos esto de una vez – Ordenó para luego desactivar el micrófono soltando el botón, con la vista pegada en aquellos templos mientras de a poco dirigía su máscara hacia su rostro, cubriéndola tanto por esta como por su capucha negra. “Si no hay alguna interferencia…todo debería salir según lo planeado” Se dijo a sí mismo instantes antes de impulsarse hacia adelante y saltar hacia la rama de un árbol adyacente, para repetir el proceso una y otra vez, cada vez mas rápido, sigiloso y cuidadoso que la vez anterior, al igual que como lo debían de estar haciendo demás subordinados suyos. Avanzaron todos con relativa facilidad y lograron evitar a un par de “Testigos” que se hallaban por afuera de los templos sin ser vistos. Cada quien entró por sitios distintos previamente distribuidos, siendo Kiba el último en entrar por una ventana casi en la azotea de uno de los templos.

Se coló entre las sombras para llegar a ubicarse por la parte posterior de la torre y una vez llegó allí, el zorro, evitando utilizar sus poderes para no llamar la atención, comenzó a escalar por la pared con ayuda de sus resistentes y afiladas garras. No tardó mucho en llegar hasta la cima de la torre, donde luego de abrir la ventana, entraría en silencio y con el cuidado de fijarse antes que no había nada en ese lugar, cuando su transmisor hizo de nuevo escuchar la voz de uno de sus hombres – “Señor….¿Está utilizando un traje blanco ahora mismo?” – La pregunta le desconcertó totalmente – No, claro que no. ¿A que rayos viene eso? – Preguntó cuidando su tono de voz aunque un tanto molesto por una pregunta tan aparentemente estúpida - … ¿Hola? – Insistió, pero, el mismo hombre no volvió a responder. Parecía que la señal se había perdido, aunque rápidamente se enteró de que esto no era así, pues la comunicación con todos los demás subordinados seguía exactamente igual. “Joder….Espero que se le haya descompuesto el transmisor o que lo rompiera por accidente” Se dijo a sí mismo, suponiendo lo peor. Algo pudo haberle pasado, pero ese no podía ser su problema ahora. Apresurado y decidido a continuar y terminar con su misión, se acercó a la primera puerta que daba con uno de los tantos pasillos del templo en donde había entrado, empezaría a correr, cuidando el sonido que sus pies ejercían y valiéndose de sus agudos oídos y olfato para saber qué y a quienes evitar, moviéndose siempre por donde creyera que no hubiera nadie. Aunque, había algo….extraño, en todo eso. Sentía que a los alrededores….había “Algo” fuera de lugar, como si en donde estaban ahora, algo “Sobrara”. Una extraña sensación dada por sus instintos. No tenía idea de que podría ser, pero….

Tenía un pésimo presentimiento.
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Tema Privado Re: The left over shadow.... (Priv. Laina)

Mensaje por Lariv & Laina el Vie Ene 05, 2018 7:08 pm

¿Cuánto tiempo llevaba en aquel lugar tan extraño? Tal vez mas de una semana o solo unos días, ¿Un mes quizás? No importaba, cada día que pasaba se desesperaba más sin duda. Le daban ganas de ir por ahí destruyendo todo a su paso, pero aquello era inmaduro y no solucionaría ninguno de sus problemas, es más, seguro le daría diversión a Spill que no hacia mas que aparecer cuando se le daba la regalada gana y fastidiar, molestar con tantas ganas como si su vida fuera eso, vigilarla y mantenerla de mal humor todas las horas posibles.

La chica se la pasaba prácticamente tiempo completo a investigar desde su llegada a este mundo actual, necesitaba saber cómo funcionaba, como no llamar la atención ni ser tratada como una enemiga, había pensado en tantos factores cuando llego y se enteró que sería dejada ahí, contra su voluntad que no dudo ningún momento en moverse de un lugar a otro solo para conseguir información. Le era todo tan extraño al inicio, el mundo funcionaba distinto, había luz en cierto tiempo y luego oscuridad, algo que sin duda a sus ojos en un inicio le pareció tan confuso, pero sin querer con el pasar de los días termino acostumbrándose. Conseguía lo que podría llamarse un trabajo temporal en algunas noches, todos demasiado fáciles y al mismo tiempo, demasiado despiadado para su gusto, sin embargo, no le importaba, en lo único que pensaba cada vez que los llevaba acabo era en su nación y en su Rey. Debían estar en guerra, debían estar en un caos muy grande y ella no estaba ahí, o tal vez aun no ocurría nada, tal vez habían conseguido un aliado, no podía saberlo porque estaba ahí en un lugar que no pertenecía, atrapada en otra especie de realidad que la ahogaba cada día que despertaba y veía el maldito sol en el cielo. No, no tenia nada contra él, ni nada contra ese mundo tan distinto, pero el solo ver las calles, los edificios, cada cosa de ese lugar le decía indirectamente no estás en tu mundo, no estás en tu hogar ni tampoco lo estarás en mucho tiempo.

Para su suerte, o mejor dicho, gracias a su experiencia pudo conseguir más de algún informante que era confiable dentro de lo que cabía, y constantemente les pedía información de lo mismo, de algo que le ayudara a volver, fuera un ser o un objeto, una estructura, cualquier cosa estaba bien mientras pudiera ayudarla, sin embargo, siempre que llegaban a darle su respuesta le decían que no sabían nada o solo traían rumores que no eran confiables y estos mismo en ocasiones le decían que no los tomara en cuenta, que solo un novato iría tras ellos. Era cierto, solo un novato y alguien tan desesperada como ella iría, aunque no iba, no se dirigía tras estos por el simple hecho de que sabia que perder el tiempo tras algo que solo la llenaría ilusiones no era una solución. Intentaba mantenerse calmada, a no dejarse llevar por impulsos ni por sus emociones, trataba todo el tiempo de mantener su mente despejada, aunque le era difícil, esa era su manera de ser y al mismo tiempo su solución para no perder los estribos.

Hasta que al fin llego a sus oídos un rumor que de alguna manera coincidió con cada informante que conocía, sus versiones eran algo distintas, pero en algún punto siempre concordaban y eso, eso era lo que le llamaba la atención. Considero desde un inicio que iria a un lugar peligroso después de que se informo quien eran aquellos que se llamaban “Testigos”, pues al parecer cada uno de los que le hablo de estos parecían atemorizados, a veces bajaban la cabeza o parecían estar nerviosos y empezaban a soltar consejos una y otra vez de que no era conveniente ponerse en el camino de ellos. Patrañas, eso es lo único que podía escuchar. No es que los subestimara, pero el excesivo respeto siempre considero un signo de debilidad, cobardía entre otros, algo que sin duda tuvo que enfrentar si quería conseguir la información de como dar con ello.

Empezó con uno de los informantes que mas conocía, con el que podría decirse que se “llevaba” bien-Entonces, donde dijiste que se encontraban-Quizás era la cuarta vez que repetía la frase. El pobre hombre estaba en el suelo retorciéndose del dolor por una simple herida que tenia en el brazo-Señorita, se lo juro que no se nada más… nunca le he mentido-La joven que tenia el rostro cubierto por una mascara rodo los ojos-Eso dijiste antes de que comenzaras hablar más, ¿Por qué haces esto mas difícil?-Chasqueo la lengua al ver que se había quedado inconsciente, se le había pasado la mano.

-Es agradable ver a la sirvienta del gran soberano Rey de la oscuridad haciendo trabajos sucios, y torturando a pobres inocentes.. ¿No que la oscuridad era la que traía la paz?-Una voz burlona se escuchó de fondo haciendo que la enmascarada soltara un suspiro que mostraba su irritación para después darse la vuelta y mirara hacia arriba. Ahí la tenían, con un vestido pomposo que no le llegaba mas allá de las rodillas, azul y su motivo del día era el símbolo de la pica que se veía en casi todo su vestuario y tatuado en las mejillas. Cabello corto, suelto y obviamente su gorro de bufona que portaba cascabeles, como siempre tan extravagante-¿Estas aburrida Spill? ¿Quieres acompañarme al baño también? Pareces muy entretenida metiéndote donde no te llaman-La bufona comenzó a reírse suavemente, parecía estar sentada en el aire como de costumbre-Ese pobre hombre ya te dijo todo lo que sabe, te lo puedo asegurar~ ¿Por qué no vas con el siguiente?-Si no hubiera tenido la máscara, se hubiera visto como Laina levantaba una ceja-¿Qué? No he averiguado por ti lo que quieres saber, ese es tu trabajo, pero se que te lo ha dicho todo porque si no, no se hubiera dormido-Seguía de la misma manera, no le veía su lógica ni tampoco intentaba entender a la bufona. Guardo sus navajas y dejo al hombre tirado ahí en el suelo, no podía perder el tiempo.

Ignoro que la bufona la estaba siguiendo, era la mejor forma de hacer que se fuera, porque no importaba lo que le dijera, hiciera, no la ayudaría ni tampoco le daría la información que quería-¿Y a donde vamos? Hoy día estas haciendo un trabajo más entretenido~-Perfecto, la estaría siguiendo por quien sabe cuánto tiempo-¿Sabes que es de mala educación ignorar a la gente cuando te habla? ¿Dónde quedaron los modales que tu querido padre te enseño?-Volvió a suspirar, no escucharla era imposible a veces, su voz tan chillona y su forma tan… de ella para hacerse notar que te estaba siguiendo, dando brincos por aquí y por allá que obviamente eran para llamar la atención mientras hacía sonar los cascabeles. La paciencia se le agotaba con cada sonido-¿A que vienes Spill?-Pregunto ya fastidiada-A decirte que vivas una vida de paz y armonía en este bello lugar~-Chasqueo la lengua nuevamente, ya iba a empezar-¿No has soñado con tener dos lindos hijos tan testarudos como tú? Piensa, una familia, una vida tranquila y alguien que tenga tan malos gustos como para quererte-Laina prefirió seguir caminando hacia el siguiente callejón, en unas cuantas cuadras habría alguien que tal vez hablaría más, pero se detuvo en el minuto que la bufona se le puso por delante-¿En serio quieres volver a un lugar que ya no existe?-Sus palabras la dejaron con un nudo en la garganta-¿Qué?-Fue su respuesta, tan solo esa pregunta la había llenado de tantas dudas, tantas emociones que desaparecieron en el momento en que Spill se esfumo como de costumbre, riéndose. Si se reía su afirmación pasaba hacer a ser un juego de adivina si es real o no que siempre, siempre odiaba.


1:30 Am
Lugar desconocido.


Las palabras de Spill no habían hecho más que aumentar su desesperación, ¿Cómo era eso de que el reino ya no existía? ¿Entonces la guerra si había terminado? ¿O acaso solo jugaba con ella para que se rindiera de intentar volver? Porque, si el rey había perdido se significaba algo que obviamente a la Meshitsukai no le gustaba y prefería ignorar de momento. La manera mas confiable de saber que había pasado era volviendo y por aquello había conseguido a dar con el lugar, claro, a base de medios que no hacían mas que recordarle a los antiguos tiempos que no extrañaba, pero eso no importaba.

Se encontraba fuera, escondida entre algunos de los árboles, mirando la estructura de los templos "¿En qué parte se encontraría lo que buscaba? ¿Estarían separadas o juntas? ¿Cuánta gente habría allá dentro? ¿Qué tipo de resistencia tendrían? Por lo que había oído deberían estar preparados como para contraatacar a alguien como yo.. ¿Pero realmente seria verdad? Podrían ser rumores también" Tenía tantas preguntas, sentía que entrar con tan poca información era un suicidio, pero no importaba a cuantos informantes mas golpeara, todos le decían lo mismo. Los testigos eran conocidos y al mismo tiempo no, una organización que había marcado de alguna manera en la historia de seres mágicos, pero había sabido mantenerse oculta.

Comenzó a tranquilizar su respiración mientras repasaba su propio plan. Entraría ahí solamente como una espía, conseguiría la información que necesitaba y si podía haría el robo, si no, tendría que improvisar, algo le decía que un vuelvo después pero mejor preparada no podría ser en esta ocasión. Su método de entrada era simple, había estado vigilando bien cada posible entrada y salida, sin mencionar a los que parecían guardias, uno de estos le ayudaría entrar con su sombra hasta cierto punto, de ahí, tendría ver como no llamar la atención.

El inicio le salió como esperaba, iba movilizándose con ese guardia que parecía hacer una ronda hacia al interior, ¿Hasta dónde? Era la pregunta que tenia ahora, solo que le quedaba esperar con tranquilidad hasta que vio la oportunidad de salirse y esconderse en lo que era parecido a un hueco en la pared, para luego al ver que el extraño se alejaba dando la vuelta hacia el pasillo siguiente, salir e ir por el mismo lugar, pero con cuidado y en silencio. Ese pasillo hacia llegar a una sala que se dividía en tres direcciones y no tenia exactamente un lugar para esconderse, además de las sombras del lugar por la luz que proporcionaban ¿Las antorchas?

De repente escucho una voz a su espalda, se había descuidado y apenas se dio la vuelta encontró el intruso que suponía que le estaba hablando a uno de sus superiores, claro, no dudo en cortarle el dispositivo que estaba utilizando para hablar, aunque después de hacerlo pensó que no fue la mejor idea. Eso podría alertar a todo el lugar, pero…había algo que le molestaba desde un inicio, y era la diferencia de ropa que tenia con el guardia inicia, además de..-¿Qué diablos?-Lo había murmurado, pero no pudo evitar decirlo viendo a alguien que literalmente tenía la misma túnica que ella, blanca, los mismos detalles, no obstante, tenía una máscara distinta-¿Spill?-Pregunto dudando incluso, no era posible que siquiera fuera ella, estaba hablando con alguien más a través de esos aparatos tan extraños que tenían este mundo y aun le costaba comprender.

-¡¿Quién eres tu?! ¿Por qué llevas una máscara distinta? ¡Reportate!-Chasqueo la lengua, al parecer no era la única que se infiltraría o tal vez, era otro rango de seguridad, cualquiera de las dos opciones no cambiarían la forma en la que actuaría. Rápidamente corrió contra el contrincante y en el último momento cuando parecía que iba a chocar con este, saco sus dagas para cortar directamente al cuello. No tenía ni idea si esa túnica era resistente a la magia como la suya por la que prefirió atacar a un lugar seguro, aunque tampoco espero que el contrario se quedara plantado como si estuviera dudando de si hacer algo o no.

No paso ni medio minuto antes de que apareciera alguien mas con el mismo traje y se le quedara viendo después de ver a su compañero tirado en el suelo desangrándose además de aparentemente agonizando. Chasqueo la lengua nuevamente, sentía que estaba haciendo un error tras otro. Sabía que entrar había sido mala idea desde un inicio, pero ya no había vuelta atrás-¿Buscabas algo?-El contrario dudo por un segundo si moverse o no después de escucharla hablar, al parecer no sabia a donde correr y decidió darse la vuelta, devolverse solamente para intentar comunicarse-¡Atención a todas las unidades! ¡Nos ha descubierto alguien con una apariencia similar a l-!-Obviamente la chica no se iba a quedar parada mientras lo oía hablar y correr, avisándole a quien sabe cuantas personas de su existencia. Salió corriendo tras él a penas este comenzó a moverse y se le tiro encima para quedar sobre su espalda, amenazando con matarle de un corte en la garganta igual que su compañero, claro al mismo tiempo que le rompía el aparatito.

-Bien, tú me vas ayudar, ¿Quién eres? ¿Proteges este lugar o también viniste como invitado especial?-La mascara del contrario se había caído, podía verle el rostro mientras cada segundo que pasaba hacia más presión en la garganta, parecía que el individuo no iba hablar, su mirada le estaba diciendo de una manera desafiante que no lo haría. Suspiro, no podía perder el tiempo, por lo que le hizo un pequeño corte lo mas suave posible desde el cuello hasta el mentón con el filo de su daga que ya estaba cubierta con su magia, acto seguido se quito de encima mientras escuchaba los pequeños quejidos del contrario-¿Eres un testigo?-Pregunto en un tono moderado en lo que escuchaba una especie de gruñidos junto a su respuesta-¡N-no! ¡Mi lealtad esta con los Mandamientos!-Al parecer había dañado su orgullo al llamarle de tal manera, y se notaba que a pesar de que se estaba intentando desgarrar de alguna manera la zona donde tenía la herida por el dolor que sentía, no había querido decir aquellas palabras porque ahora se estaba castigando así mismo y diciendo idiota como si fuera el mejor lugar para hacer ese tipo de show. La chica no iba a quedársele mirando ver su pequeño teatro de dolor y arrepentimiento, para nada, solo le daría el golpe final y se iría. Lamentable para el pobre chico tenia que morir, seguro luego seria un estorbo, sin contar que podría decirle a alguien de su presencia en el lugar. Lo tomo sin mucho cuidado y lo lanzo a donde estaba el otro “Así que estos individuos pertenecen a una organización llamada Mandamientos..” Procesar la información nueva solo hacía que tuviera más dudas “¿Estarán juntas? No recuerdo que los testigos tuvieran aliados” Corrió a revisar hacia la sala, abrió una de las tres puertas de lugar, iba a tener que dejar los cuerpos ahí, si los lanzaba por una ventana se percatarían de estos, no había lugares donde esconderlos y lo peor, no sabía cuanto tiempo tenia para alejarse antes de que los notasen. Miro por última vez hacia atrás y se fue cerrando la puerta hacia sus espaldas, de todas maneras tenia que irse de ahí a investigar, claro con mas cautela, y sin errores.
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Tema Privado Re: The left over shadow.... (Priv. Laina)

Mensaje por Viral & Kiba el Vie Ene 05, 2018 7:09 pm

El albino enmascarado y encapuchado corría por entre los pasillos, haciendo uso de su eficiente memoria para recorrer cada rincón despejado del templo sin llegar a perderse ni repitiendo caminos e incluso formando un "Mapa mental" en su cabeza para tener idea de cómo moverse. Desgraciadamente, además de haber zonas a las cuales no podía acceder por la constante presencia de enemigos, aquellos sitios que terminaban a su disposición terminaban resultando relativamente inútiles – Tsk… - Y por si la dificultad de intentar averiguar más respecto a aquellas instalaciones no fuera lo suficientemente jodido para el albino, una nueva piedra se metió por su zapato. “¿Qué rayos….?” Se detuvo de golpe y se ocultó pegando su espalda contra la pared bajo unas escaleras para detenerse a escondidas y así poder concentrarse más en lo que el transmisor oculto bajo su capucha hacía sonar. “¿Nos descubrieron? Joder….” Se llevó la mano a la cabeza, soltando un profundo suspiro. Peor fue cuando la voz que dijo aquello, igual que la anterior, desapareció. Alcanzó a reconocerle, sabía quien era su compañero y en donde se supone qué estaban, aunque a estas alturas ya debía limitarse a darlos por muertos. Desgraciadamente, ambos subordinados no solo habían sido descubiertos, si no que habían sido inmediatamente desconectados y aislados del resto, por lo que la información que tenían era aún…incoherente, incompleta y extraña.

- Atención, atención – Comenzó a hablar por el artefacto – Hemos sido descubiertos. Los refuerzos deben preparar su maniobra ofensiva, iniciaremos la batalla e intentaremos recuperar lo que podamos. Los infiltrados, busquen una zona segura y… - Sin embargo, a medio mandato de reposicionamiento, sería interrumpido por uno de sus hombres – "Señor…No detectamos movimientos anormales, alertas ni acciones ofensivas de la zona Norte" – El chico guardó silencio, confundido por lo que escuchaba – "zona Sur, Este y Oeste en igualdad de condiciones. Señor, tal parece que no hemos sido descubiertos. Los Testigos no han cambiado sus rutinas ni han tomado ninguna medida" – El zorro soltó un profundo suspiro y guardó el silencio durante unos segundos para ser capaz de comenzar a poner en orden sus ideas. ¿Qué podía estar pasando? Era claro que sus dos subordinados habían sido encontrados por alguien, pero….¿Porqué entonces parecía que nadie más en toda la cuidadosa organización de Los Testigos se había enterado si quiera? La situación era demasiado extraña…y no podía darse el lujo de ignorar un detalle así de importante - Envíen a uno de los infiltradores de respaldo a mi posición. Procederé a reemplazar a los dos caídos e iré yo mismo a averiguar que rayos pasó. Comiencen un ataque masivo y recolecten lo que quede de la batalla si paso más de 30 minutos sin dar señales de vida – Dicho eso, volvió a quitar el dedo del micrófono y soltó un profundo y pesado suspiro – Casi parece que tengo que hacer todo yo… - Murmuró antes de despegar su espalda de la pared y correr de nuevo por los pasillos, esta vez a una de las tantas habitaciones vacías que había recorrido hace poco.

Llegó a la habitación que buscaba. Entró en ella y se encaminó hacia una ventana de la misma, parándose en el borde de ella, aún en el último piso y visualizando una ventana del templo adyacente unos pisos más abajo, más sin embargo parecía tener un total de 3 testigos en su interior. Gracias a la oscuridad de la noche, Kiba podría hacer uso de sus sombras para mover un pequeño “Hilo” de estas desde la propia ventana hasta su “Perilla”, girándola y abriéndola abruptamente. Como era de esperar, los tipos se alertarían, más simplemente creerían que se trataba del viento. Entonces, uno de ellos iría a cerrarla, y fue entonces cuando Kiba saltó hacia la ventana. Por su traje negro y su caída silenciosa, no lo pudo ver hasta que ya era tarde. El encapuchado cayó sobre el hombre, derribándolo al mismo tiempo que llevaba la mano derecha contra el suelo para no perder el equilibrio y encajaba las garras de su mano izquierda justo en el pecho y pulmones del hombre, lo suficientemente hondo como para qué no tuviera el aire para gritar. Alzó la vista, viendo como ambos hombres se percataron de ellos e intentaban actuar, aunque no lo suficientemente rápido. Antes de que si quiera pudieran reaccionar con un “¿Qué?”, Kiba se paró en una carrera hacia el Testigo más cercano, llevando las garras de su mano derecha contra su yugular y partiendo su garganta, haciéndolo caer en el suelo ahogándose con su propia sangre. El otro, que estuvo a punto de gritar del miedo, no pudo ni notar el instante en el qué Kiba retiró un par de Kunais entre sus dedos para arrojarlos con precisión hacia su cabeza. “No puedo perder mi tiempo limpiando esto….” Refunfuñó internamente antes de salir al pasillo con el que daba esa habitación para ahora, empezar a correr, intentando seguir el camino que se supone, debían hacer sus compañeros. Finalmente, y luego de recorrer tan solo un poco, logró reconocer el aroma de ellos, aunque junto a eso, había un olor muy similar que comenzaba a resolver sus sospechas…y eso no le gustaba para nada.

Tan rápido como podía sin perder el sigilo que intentaba mantener la mayor parte del tiempo, se dirigió hacia donde sus compañeros debían de estar. Una vez llegó, pudo enterarse de la muerte de sus subordinados…aunque el fuerte olor a sangre ya le había dado una pista al respecto – Confirmo el asesinato de los dos desconectados – Informó a los demás, en lo que veía de reojo unas cuantas gotas de sangre sumamente mínimas en tamaño y muy poco visibles por la luz en el suelo a unos cuantos pasos de distancia por otro de los pasillos. Simples detalles que cualquiera, con facilidad, podría simplemente llegar a ignorar…..detalles que sin embargo Kiba había aprendido a detectar cuidadosa y meticulosamente - …Quien sea que haya hecho esto, no informó a Los Testigos al respecto, de lo contrario no hubiera dejado los cadáveres aquí. Puede que no seamos los únicos intrusos, manténganse alerta al respecto – Finalizó para comenzar a dar un par de pasos hacia ese pasillo. Se agachó a ver aquellas gotas de sangre que se perdían un par de pasos más allá y que, eventualmente, dejaban de caer. Seguramente, sangre que caía del arma que usó o algo por el estilo. Aunque bueno, eso no importaba…importaba que sabía por donde se había ido. Por eso, y luego de detenerse a sentir y memorizar la mezcla de aromas que ese sitio tenía, el albino apresuraría a correr por ese pasillo.

Luego de perder su rastro, el camino que comenzó a recorrer fue guiado por nada más que sus instintos. Necesitaba urgentemente atrapar a ese ser que los había descubierto, ya qué era lo único en toda la misión lo cual era una “Sorpresa”, y por ende, era lo único capaz de echar a perder todo. Por lo mismo, Kiba veía de no detener su corrida en ningún momento. Incluso cuando uno hubiera optado por esconderse por la cercanía de los enemigos, el prefería continuar corriendo, a veces solo cambiando de rutas y a veces arriesgándose a que alguien lo viera antes de entrar en otro pasillo. Sin embargo, todo ello valió la pena cuando, por fin, pudo encontrar un aroma particular. Un aroma…¿Agradable? No importa, era uno el cual no encajaba con lo que le rodeaba y mucho más importante, complementaba la suma de olores del pasillo donde asesinaron a sus hombres. Le había encontrado, ahora solo le faltaba atraparle.

Guiado ahora totalmente por ese aroma, se apresuraba y corría cada instante más rápido, aún cuidando el sonido de sus pisadas para no ser fácilmente detectado. Se negaba a dejar que escapara, no podía permitirse ese lujo. Sentía como su aroma se hacía cada vez más presente, significando eso que cada vez se acercaba más y más al intruso. Incluso, llegó un punto en el cual fue capaz de escuchar sus pisadas e incluso, visualizarle corriendo delante de él. “Te tengo….” Una vez el ser extraño pasó hacia una zona un poco más “Espaciosa”, bastante similar a una iglesia y con la presencia de unas cuantas estatuas a los alrededores, sería qué Kiba entraría por la misma puerta qué ella, sacando justo en el instante que entraba, uno de sus dagas y destrozando con esta el lazo que mantenía a la puerta qué pasaron (Relativamente más grande que las demás), haciendo que la puerta se cerrara detrás de él de golpe. Sin importar si el intruso se había volteado hacia él, este continuó corriendo en su dirección, casi como si le fuese a estrellar. Sin embargo, antes de llegar a eso, el chico pegaría un salto por derriba suyo, girando de cabeza sobre su propio eje en el aire mientras retiraba de sus ropas y entre todos los dedos de sus manos, variados kunais que utilizaría para arrojar a diestra y siniestra de tal modo que los mismos chocaran entre sí o contra objetos metálicos cercanos, desviándose constantemente hasta llegar hasta los lazos de las distintas puertas que había alrededor o por lo menos, las que tenían más cercanas. Finalmente, el chico acabaría cayendo de pie sobre el suelo, resbalando un poco la suela de sus zapatos por el suelo al igual que su mano derecha (La cual apoyó para poder frenar con más facilidad), deteniéndose completamente con la mirada baja - …. Eres tú quien mató a los dos enmascarados, ¿No es así? – Preguntó no con un tono de voz enfadado o molesto, si no, serio, calmado…y frío. Elevaría su vista y cuando vio su figura, no pudo evitar sorprenderse y abrir un poco los ojos por debajo de la máscara de la sorpresa qué le dio ver….ciertas similitudes que su vestir tenía con él. Claro que no dejaría que ella se enterase de que algo como eso le inquietaba, por lo que se erguiría de pie nuevamente, y con el mismo tono de voz, hablaría - ¿Quién diablos eres tú? No tienes pinta de pertenecer a Los Testigos….Casi llega a parecer qué intentaste infiltrarte con los mandamientos – Dedujo, flectando un poco las rodillas, alistándose para cualquier tipo de reacción por su contraria - ¿Qué rayos es lo que buscas aquí? – Habló esta vez con un tono de voz más duro, agresivo y un tono un tanto más….alto.
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Mensaje por Lariv & Laina el Vie Ene 05, 2018 7:10 pm

La enmascarada tenia que seguir su camino sin duda, no iba a perder el tiempo valioso que ya hacia contado en su mente, había comenzado a correr por el único sendero que tenia enfrente con el sumo cuidado de no hacer muy fuerte sus pisadas “Tal vez debí haberme infiltrado con ellos...” Lo había pensado antes sin duda, pero no le agradaba la idea, ¿Hacerse quedar como una tonta para pasar desapercibida? No, no era una opción además de que tampoco le hacia gracia que vistieran como ella, ¿Qué era todo aquello? ¿Una burla? Quería pensar que un encantamiento mágico tal vez, pero ni siquiera lo había sentido, ni olido nada, tampoco le daba la impresión de que fuera una ilusión como cuando veía Spill que tenia siempre una presencia tan notoria si sabias detectar a los seres mágicos. No, aquello no era una ilusión porque aun cuando se habían quitado la máscara, cuando los había matado seguían luciendo igual. Realmente era un traje “¿Debería darle importancia a su forma de vestir…?” En su mente se hallaban los recuerdos de las veces contada que lo había utilizado, ningún lugar donde fuera muy notorio, por no decir que casi no quedaban testigos, ¿Entonces por qué? Si ella venia de otro lugar, ¿Por qué esa similitud? “Si salgo de esto… o ella viene, se lo preguntare...seguro tiene una idea, si es que no es parte de sus estúpidos juegos” Un ultimo pensamiento para despejar su mente y volver a tomar su ritmo de antes para avanzar más rápido hasta terminar parando enfrente de una puerta que acababa de abrirse de golpe.

-Cállate, se que es mi turno, ya me voy, ¿Izquierda, izquierda, derecha verdad?-Una voz ajena, parecía la de un joven-¡No lo estés diciendo en voz alta idiota! ¿Y si alguien te escucha?-Otra voz proveniente del cuarto. Laina estaba aguantando su respiración para no ser detectada, casi atrás de la puerta para luego pasar a su sombra, era demasiado arriesgado seguir ahí a la vista -¿Quién va escucharnos? ¡Nuestra seguridad esta noche es impenetrable!-Se escucho un suspiro-Tienes aire en el cerebro como siempre, ya vete. Yo en un momento volveré a mi puesto-La joven no pudo ver que gesto hizo el Testigo que estaba saliendo para despedirse, pues se había trasladado a la sombra de este antes de que cerrara la puerta. Tendría que movilizarse con él por un tiempo lamentablemente “¿Para que era esa combinación?” Varias dudas habían comenzado a surgir en la cabeza “No quería que la dijera en voz alta…entonces, ¿El camino? ¿Una clave?” Tenía que descubrirlo, podría ser importante.

Se salió de la sombra del sujeto al notar que se adentraría por una puerta donde por si ya había dos sujetos más vigilando. Se traslado rápidamente a la sombra de un objeto, luego a otra hasta que ya no estuvo a la vista de nadie y se quedo quieta por unos segundo-¿No ha ocurrido nada anormal?-Era la voz del testigo que la había llevado a un lugar un tanto peligroso-No señor, nada por aquí. Ha estado bastante tranquilo-Escucho unos golpecitos y el sonido de la puerta abriéndose-Es hora de trasladarlo al...-Ya no escucho nada más, las dudas le quedaron en la cabeza “¿Qué se llevarán? ¿Las canicas o hay algo mas que tienen entre manos estos tipos...? Por la información que me dieron es posible...” El asunto se le estaba haciendo molesto, iba a tener que retroceder, no podía quedarse ahí a la vista de cualquiera que se acercara.

Se devolvió por camino que había pasado hasta que nuevamente en una vuelta por un pasillo choco con alguien, misma túnica que ella-Tks…¿Pero que haces?-Se quedo en el suelo mirando hacia abajo para que no le viera la máscara-Lo siento-Murmuro “No puedo dejar otro error atrás..” Y vio como el contrario se levantaba, iba ofrecerle la mano, no obstante se escucharon unos pasos ajeno a ambos alertándolos-Muévete, rápido, rápido-Parecían ordenes, pero por simplemente seguirlas termino pasando desapercibida junto con quien por vestuario parecía aliado al esconderse juntos detrás de una muralla hasta que-… ¿Por qué tienes esa banda en el brazo?-Chasqueo la lengua, iba a empezar el cuestionario-Debo irme, tengo algo importante que hacer-No iba a dejar que notara lo de la máscara, si no armaría un escándalo como los otros dos, por lo que se marcho sin decir nada mas por el camino que iba a tomar desde un inicio.

“Así que no son aliados…” Fue el primer pensamiento que se le cruzo por la cabeza una vez se marchó, lo había notado antes porque no veía de hace un buen rato a sujetos con vestimenta blanca, y ahora que se había hecho pasar por uno de ellos, sabia que si se estaba ocultando de los guardias es porque no estaban invitados, tal como ella.

“Serán un problema... si me los sigo encontrando de esa manera” Era de esperarse, parecía que pensaban como ella si tomaban sus mismas rutas o quizás el problema iba en la demasiada vigilancia que tenia el lugar, no dejaba muchos caminos abiertos. Ella tenía varios porque podía pasar entre las sombras de estos, pero no se arriesgaba demasiado. Un paso el falso y echaría todo a perder, mas de lo que ya creía haberlo hecho matando esos sujetos de atrás. No dejaba de recalcárselo, y esperaba no haber alertado a los demás de los mandamientos a buscar el asesino porque solo haría que tuviera mas problemas “Lo mas seguro es que si… ¿Aunque lo dejaran pasar? ¿Vendrían por quien le dio dos bajas? ¿O seguirían con su objetivo?” Varias ideas empezaron a rondarle por la cabeza, desde preguntas de que hacían en este lugar hasta que pasaría si la pillaban entre varios o si se daban cuenta de que habían matado a dos de los suyos. Las preguntas le estaban comiendo la cabeza, sin duda había sido su peor error meterse con otra organización cuando estaba buscando la manera de robarle a otra.

Entre todas sus preguntas pudo oír unos pasos a lo lejos que parecían ir hacia su dirección sin importar a donde doblara o fuera, parecía que sabían dónde estaban “¿Quién es? ¿Realmente viene hacia a mí?” Otro asunto molesto sin duda no podía estar investigando con alguien que parecía ir detrás suyo. Su único alivio era que no se escuchaban cascabeles en cada paso, pues esto significaba que no era la odiosa de la bufona, aunque quizás en este momento fuera los más agradable que podría escuchar.

Termino entrando hacia un lugar donde había una gran puerta, esperando con ganas que dentro no hubiera nadie porque lo peor que podría esperar era aquello, aunque al entrar si se encontró con alguien, un guardia que al parecer iba a salir por otra puerta. Chasqueo la lengua al mismo tiempo que saco una de sus dagas impregnadas nuevamente por su magia para lanzársela al extraño que pareció esquivarla “Perfecto” Fue su pensamiento inmediato, pues lo había alejado de la puerta y con eso había ganado algo de tiempo para correr a su dirección y lanzarlo hacia al lado opuesto, en medio de la sala. Tomo su daga para guardarla rápidamente en su vestuario, y camino hacia donde se encontraba el tipo intentando levantarse. Puso el pie sobre su cabeza impidiendo que soltara algún grito al estar pegando todo su rostro con fuerza al suelo y fue cuando escucho la puerta abrirse “Tks..casi me olvido de este sujeto” Claro, lo había notado desde antes que la estaba siguiendo, sin embargo, por unos segundos olvido el asunto al haber visto a este tipo que pertenecía a los Testigos descubrirla entrar a tal salón tan grande.

Siguió con la mirada los actos que hacia el nuevo intruso, le había hecho un favor de momento y al mismo tiempo no si veía que ahora ni ella ni el guardia que tenia bajo su pie tenían escapatoria. Bueno, tal vez ella sí, si era cuidadosa podría hacerlo.

Se quedo mirando al nuevo individuo, notando que tenia otra vez una apariencia similar a la suya solo que el color de su túnica había cambiado, esta era negra además de su máscara, era diferente a las que había visto hasta ahora “¿El jefe...?” Pensó al ver la banda, al menos para ella eso significaba. Solo la portaba quien tenía algo así como un rango alto al menos en su nación, y obviamente ella tenia una al ser la sirviente del rey.

Asintió con la cabeza ante su primera pregunta, ¿Si estaba aquí con ella es por que de alguna manera la había seguido no? Quien sabe como había conseguido el camino hasta su persona, pero ahí lo tenía enfrente. De alguna manera sabía que era la culpable, aunque si esta fuera él, también lo pensaría por muchas razones.

-Kuratsukai-Fue su respuesta a quien era de una manera cortante, no esperaba que la reconociera ni nada, simplemente le dio un "nombre" mientras se guardaba las ganas de decirle que era a ella quien no le hacia gracia que ocuparan su uniforme, pero por la forma en que le había hablado le había hecho entender que él no tenia ni idea de que ese era como su vestuario propio para este tipo de misiones, y que lo había llevado por milenios-En este momento…que él me responda un par de preguntas, pero si lo que quieres es saber mi objetivo…solo un artefacto que al parecer tienen estas personas, ¿Qué buscas tú?-Su voz sonó neutra como era de esperarse, y sin darle mucho tiempo al contrario de responder saco el pie encima del guardia para tomarlo de la cabeza con fuerza haciendo algo de presión con una mano. El hombre ya tenia la nariz rota, por lo que le sangraba junto con parte de la boca-¿Sabes de casualidad que trasladaran esta noche y a dónde?-Sabia que el tiempo corría, y quería asegurarse cuanto antes que no era lo que buscaba lo que se llevarían.

No hizo falta que hablara para que Laina le diera un golpe en el estómago y lo dejara caer en el suelo nuevamente, le había visto con indicio de gritar y eso no iba a hacer buena idea en este momento. Llamar la atención cuando todas las puertas estaban bloqueadas, a saber, quien estaba detrás de ellas y si este guardia estaba pasando por aquí cuando entro, tal vez habría más cercanos. Se desataría un desastre más rápido y grande que el de los cuerpos encontrados en unos cuantos pasillos atrás-Bueno, no hable si no quieres, pero tampoco grites o te daré razones para al menos hacerlo-Amenazo en voz baja mirando al contrario de reojo que parecía estar atento por si a la chica se le ocurría atacar, lo hubiera hecho si hubiera estado sola tal vez, no obstante, no lo estaba y tenia algo de lo que quería sacar provecho, de preocuparse también porque no sabía si tenia otro extraño aparatito consigo. No le había visto ninguno a simple vista.
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Mensaje por Viral & Kiba el Vie Ene 05, 2018 7:12 pm

Frunció el ceño ante su respuesta, pues realmente no le servía para nada. Si de por sí era confuso y extraño tener delante a alguien con un traje idéntico al que utilizan sus subordinados con una máscara, una banda y ciertos detalles similares a los que él utiliza, más extraño le resultaba ver lo indiferente que actuaba ante los propios mandamientos. No actuaba realmente como alguien que si quiera hubiera buscado colarse en sus filas, pero realmente no encontraba otra razón para que tuviera esas prendas - - El chico llevó su dedo hasta el transmisor en su oreja, apretando el botón que le permitía comunicarse con los demás – Agujereen sus máscaras justo a la altura de la nariz. Todo quien no tenga esa marca en su máscara, es un enemigo – Murmuró un tanto más bajo, buscando que su contraria no le terminara de escuchar del todo. Realmente, no creía que tuviera infiltrados ni tampoco creía que aquella persona estuviera trabajando con alguien más ya que hasta ahora, todas las acciones que se habían llevado a cabo fuera de lo que tenía planeado habían sido llevado a cabo únicamente por ella….Pero de todas formas, no quería arriesgarse. Si habían más personas intentando colarse entre los mandamientos, era eso un riesgo el cual no podía dejar pasar, mucho menos si era tan sencillo de prevenir.

Realmente, ya tenía claro el qué quería obtener en este sitio. Una vez los rumores empezaron, era de esperar que algún que otro idiota o descuidado intentaría venir por aquellos cristales de los que tanto se hablaban. Sin embargo, le fue una enorme sorpresa que además de su grupo, alguien más fuese capaz de llegar tan lejos o si quiera que decidiera correr los riesgos que esto conllevaba. ¿Cómo es que alguien, sin ningún tipo de ayuda, había logrado descubrir la zona a la que debía acudir? Aquello resonaba en su mente, aunque de todas formas, no se permitía a sí mismo de desenfocar su mente de su principal propósito: Quitar de en medio la piedra del camino - …. ¿Y tú para qué quieres los cristales negros? – Empezó a avanzar en dirección a quien portaba la túnica blanca, sin terminar de mostrarse del todo amigable - ¿Qué es lo que buscas con esa cosa? … Poder…Control….Modificar las cosas, destruir…. – Moviendo sigilosa y casi imperceptiblemente su hombro derecho, dejó que una daga oculta se deslizara por debajo de su manga derecha, hasta llegar a la palma de su mano, la cual mantuvo sujeta entre sus dedos índice y medio, ocultando su filo tras su mano - ….Cambiar la realidad, desaparecer algo….viajar entre mundos…… - Se detuvo a tan solo un par de pasos, con la vista enfocada totalmente en su contraria, aunque casi aparentando una total indiferencia gracias a su máscara - … Ninguno de ustedes tiene idea alguna sobre esas cosas….Si has venido por los rumores, déjame decirte que esas cosas en tus manos no servirán. Es por eso qué…. – Estiró su brazo por delante suyo, dejando ver el filo de la daga sobresaliendo entre sus dedos – Que no permitiré que nadie me arrebate esto – Y sin dar mucho tiempo a reaccionar, se impulsó hacia adelante, casi pareciendo que iba a abalanzarse sobre la encapuchada, sin embargo aquello….fue tan solo una finta. No alcanzó a avanzar ni 3 pasos de distancia para cuando frenaría de golpe y con un ágil y rápido movimiento, arrojaría la daga directo contra el torso del guardia, atravesándolo y causando que la daga entrase por un costado de su espalda para salir por otro. Aquella finta, simplemente la hizo para que se pusiera en guardia, dejando desprotegido al hombre y evitando que intentase salvar su vida. Si, él pudo haberle dado información útil, incluso pudo haber ganado más información sin hacer nada y solo dejándole continuar su interrogatorio….Pero no quería arriesgarse a nada. No le importaría dificultarse solo un poco más su misión, si eso significaba dificultar la misión de su contraria mucho más.

Ya muerto el sujeto, esta vez su atención si se dirigió totalmente a la encapuchada. Sin decir nada más, el albino empezó a caminar en su dirección, mientras a su vez, dejaba fluir su poder, pareciendo rodear su cuerpo de una verdosa y resplandeciente energía – Sean cuales sean tus motivos, tendré que impedir que continúes interfiriendo en mi misión – En ese momento, flectó las rodillas mientras llevaba hacia atrás su brazo derecho, estirando la palma de su mano y concentrando mayores cantidades de aquella energía verdosa en esta, listo para atacar. Sin embargo, cuando iba a saltar, pareció que todo el templo comenzó a temblar con fuerza, lo que hizo al chico perder el equilibrio y caer con la rodilla derecha y la mano izquierda al suelo - ¡¿Qué mier….?! – El templo en general empezaba a retumbar con fuerza. Era difícil mantenerse de pie e incluso, luego de caer un tanto de polvo del techo, pareció que el mismo empezó a resquebrajarse y a dejar caer trozos de él mismo: El lugar se estaba derrumbando - ¡¿Qué pasa allí afuera?! – Gritó Kiba mientras activaba el transmisor a la vez que pegaba un salto hacia adelante y rodaba por el suelo para apartarse de escombros que casi cayeron por derriba suyo – “¡Señor! ¡Nos han descubierto! ¡Ha comenzado la maniobra ofensiva!” – Efectivamente, de fondo, se comenzó a escuchar el sonido de fuertes explosiones, algunas armas de fuego, otras mágicas, provenir de las afueras. “¡…! Como rayos pasó esto…..” Se maldijo internamente.

Zona Desconocida, unos instantes atrás.

Un par de Los Testigos de guardia pasaban caminando por el templo, haciendo las rondas diarias que debían hacer. Como siempre nada pasaba, tan solo charlaban y caminaban, hasta que caminando por uno de los pasillos, un pésimo olor llegó a sus narices - ¡Argh! ¡Aguántate a llegar al baño, dios….! - ¡¿YO!? ¡Mira quien lo dice! Maldito puerco….. – Ambos se llevaban las manos a las narices ante un olor que a pesar de ser malo, no llegaba a ser horrible como otros… aún. Más pronto que tarde se percatarían de que esto, no provenía de ninguno de ellos, y como era su trabajo…irían a investigar, encontrándose con los cadáveres de los dos mandamientos - ¿Qué rayos…..?¿Quiénes son ellos….? ¿Estas ropas son a caso de…..? – Se miraron durante unos segundos y luego de entender de quienes eran estos uniformes, no dudarían en salir corriendo a alertar a sus superiores.

Los Testigos inmediatamente tomaron cartas en el asunto, aunque las tomaron como siempre, cuidadosa y pacientemente. No tomaron una medida agresiva de inmediato, avisaron tan solo a unos pocos de la situación y fueron ellos quienes empezaron a movilizarse por el bosque a escondidas…..siempre fuera del ojo de los mandamientos. Finalmente, cuando pudieron encontrar la ubicación de la organización enemiga en distintos puntos de la zona en la que se encontraban, alertaron a los superiores para que los mismos comenzaran a movilizar sus fuerzas por el bosque a escondidas. Más tarde que temprano, los mandamientos lograrían descubrir el movimiento oculto y camuflado de las fuerzas enemigas, pero para ese punto Los Testigos habían logrado una ventaja de posicionamiento por sobre los mandamientos. En ese momento, la batalla entre ambos bandos estallaría. Aquellos sin capacidades mágicas harían uso de las armas que se les habían brindado, mientras qué los demás utilizarían todos los poderes que se encontraran bajo sus manos. Explosiones, fuego y rayos abarcarían toda la zona en el exterior, pasando a llevar la batalla a algunos de los templos que por allí había. De los muchos, un par serían derribados, otro par se verían gravemente afectados, pero la gran mayoría…lograría mantenerse a salvo, por ahora.

Zona Desconocida, interior del templo, actualidad.
Con algo de esfuerzo, el zorro logró ponerse de pie y mantener el equilibrio, justo a tiempo para empezar a correr, a saltar y demás para evitar que fragmentos de escombro le cayeran encima. Más sin embargo, a mitad de aquella constante caída de trozos de cemento, estatuas, y lo que sea, se le vino a la mente la razón por la que estaba en ese lugar si quiera - ¡…! Tsk….No puedo dejar qué escape – Y apretando un tanto los dientes, el chico comenzó a correr y a movilizarse con la agilidad que le caracterizaba por aquella peligrosa zona, buscando de nuevo a la encapuchada de traje blanco. Entre tanta destrucción a la redonda, le había perdido, aunque su aroma seguía presente y era este el qué impedía que le perdiera el rastro. La situación era bastante complicada, en todos los sentidos. Habían perdido el factor sorpresa, aparentemente la batalla estaba un tanto más inclinada a favor del enemigo, la búsqueda se había dificultado….y tenían ahora a alguien más que podría aprovechar el caos que reinaba para buscar los cristales con mayor facilidad. Claro, aún tenía un par de subordinados que continuaban buscando debido a que no podía enfocar todo a la batalla en caso de que Los Testigos quisieran trasladar los cristales a otra de sus tantas bases, aunque esto significara una menor cantidad de soldados que ayudaran a mantener la línea. Era una decisión complicada, y realmente no sabía si era la correcta. Tan solo decidió optar por la que creía, le daba más chances de encontrar esas cosas.

Finalmente, logró volver a visualizarla. Dejando guiarse más por sus instintos animales que por su conciencia e incluso llegando a gruñir por lo bajo enseñando los colmillos (A pesar de tener la máscara que impedía dejar que se vieran), empezó a correr contra ella a una mayor velocidad. Se notaba en cada uno de sus movimientos como actuaba más como un animal qué como una persona, incluso cada tanto, llegando a movilizarse de escombro en escombro con ambas manos contra el suelo como si de patas se tratasen. Claro que ahora había una dificultad mayor, y era el hecho de que ya no solo tenían que intentar cuidar sus pisadas e intentar evitar que algo les cayera encima o algo debajo de ellos se destrozara…había que cuidar el hecho de que, ya que habían entrado en una batalla, podían ser acribillados por el enemigo en cualquier momento. Estaba tan concentrado en ello que casi no llegó a darse cuenta de que su transmisor sonaba, por uno de sus subordinados intentando contactarse con él - ¿Hm….? – Lo que escuchó de su parte…..hizo que en su expresión se viera una mezcla de sorpresa y ligera….preocupación - ¿Seguro…….? ¡HMPRF!, aguarda allí y pide refuerzos – Respondió ahora con una notable molestia incluso aunque tuviera la máscara puesta debido al tono de voz. Necesitaba ir a “Ese” sitio, ahora mismo….pero no podía dejar a la de capucha blanca libre así como así…..Ya empezaba a comprender por qué era que Viral había decidido no convertirse en un mandamiento. El trabajo resultaba un verdadero dolor de cabeza.


Última edición por Viral & Kiba el Vie Ene 05, 2018 7:17 pm, editado 1 vez
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Mensaje por Lariv & Laina el Vie Ene 05, 2018 7:13 pm

Ahí lo tenían, lo veía hablar por ese extraño aparato del cual más adelante debería averiguar. No le importaba en lo absoluto lo que estuviera diciendo de momento, si planeaba algo como rodearla, mandar información sobre su ubicación o lo que sea que estuviera comunicando lo vería después, de todas maneras, no iba a poder evitarse un enfrentamiento con los mandamientos, lo tenia claro.

Aprovecho el instante que se puso a dar ordenes para intentar hacer el hombre hablar o eso iba hacer, se había inclinado algo para levantarlo de la ropa esta vez. Lo había tomado del pecho, y ahora que veía al de la túnica negra moverse diciendo una que otra palabra, debía dejar su plan para vigilar sus movimientos mas que lo que decía “Así que venimos por lo mismo…” La forma en que había formulado su primera pregunta le había hecho entender que él también las quería “…sin duda este tipo será un problema.” Si venían por lo mismo entonces hacer que el hombre hablara frente a él tal vez no seria buena idea, no sabia si él contrario aceptaría una alianza y lo dudaba demasiado, le había matado dos hombres, eso sin duda no era un buen inicio para un pacto de paz, y como ella no tenia un grupo que la siguiera exactamente ya que venia sola, tampoco se la iba a poder devolver para quedar a mano a menos que le diera un par de golpizas que obviamente no se dejaría dar.

Escucho con atención cada posible funcionamiento de esos cristales, y cuando dijo el que le interesaba, si no fuera porque tenia la mascara puesta, se hubiera notado su reacción en el rostro, claro si es que era atento a sus reacciones ya que solo había abierto un poco mas los ojos. El sentimiento en el pecho de la ansiedad le invadió de nuevo en conjunto con otros más, su rey la necesitaba, lo presentía o era lo que quería creer, no le importaba si la había mandado ahí, seguramente lo había hecho para evitar que esta peleara y saliera dañada, era tan típico de él últimamente sobreprotegerla como un padre a su hija, el problema estaba en que ella no era su hija, era su sirviente y quien tenia que protegerlo no al revés. Si ella moría no pasaría nada, nada de lo que considerara importante a diferencia de si él lo hacía.

Vigilo cada uno de los movimientos del enmascarado, se estaba comportando de una manera que ya había visto antes en el pasado con cierta tipa que hasta el día de hoy no dejaba de molestarla “…No es alguien de los que escuche...” Se dijo así misma antes de que sintiera que el contrario iba a lanzársele, parecía que lo iba hacer y si no era así, de todas maneras, prefería tomar precauciones, no estaba exactamente en un lugar donde le fueran a pedir amistad, amor y paz.

Tomo con más fuerza al guardia para levantarlo, en vez de usar sus armas iba a usar al sujeto de escudo, ya no lo necesitaba porque sabía que no iba a hablar, lo único que parecía querer hacer el hombre era gritar y tampoco quería que lo hiciera, ni uno ni lo otro-Eso lo veremos hasta que este en mis manos-Contesto dejando que el arma del contrario atravesara la espalda del individuo, justo en los pulmones para luego soltarlo y saltar hacia atrás algo extrañada “¿Qué fue eso? ¿Quería desde un inicio atacarlo a él? ¿Con qué fin?” Las preguntas empezaron a rondarle la cabeza para terminar con un “Ya veo…pensamos igual” Ella tampoco quería brindarle información así de fácil, si no tenía intenciones de cooperar ¿Por qué iba hacerlo?

El hombre que ahora ya hacía botado en el piso estaba dando sus últimos sonidos de agonía, de esa herida no se salvaría y para la chica era hombre muerto desde hace el momento en que lo vio, solo había querido retrasar su descanso eterno por unos minutos más.

Había saltado en dirección a una puerta cercana, no tenia intenciones de pelear, seria perder el tiempo si lo hacía, para ella el tiempo seguía siendo contado por el hecho de los cadáveres, además del objeto que iban a trasladar, no podía perder ningún segundo mas en aquel lugar-Creo que tu interfieres la nuestra-Contesto de esa manera apropósito, quería confundirlo, iba hacerle pensar que estaba acompañada aunque realmente no tuviera a nadie, tal vez una estúpida bufona molestosa que dudaba que iba aparecer a menos que estuviera a punto de morir para burlarse, y aun así, dudaba sobre su presencia porque no era algo que pudiese predecirse.

Comenzó a dar pasos hacia atrás, sin descuidar su frente mientras observaba la luz que le rodeaba “¿Naturaleza? ¿Rayos? ¿Veneno? …¿Cuál? ” Empezó a preguntarse que tipo de magia es a la que pertenecía, sabia cuales descartar y cuales no por el simple hecho de ya reconocerlas con su mera presencia, pero eso no significaba que llegara a saber cuál era la que se estaba presentando en el sujeto. No podía arriesgarse a recibir un golpe porque no sabia si su traje lo resistiría o no, o ella misma en sí. Desconocía totalmente la fuerza de los seres sobrenaturales de aquel mundo y arriesgarse a saberla en este instante no era una opción.

Iba a sacar sus dagas para ponerse en una posición de defensa en lo que avanzaba hacia atrás, pensaba fugarse, después de todo lo que les había hecho a las puertas no le impedían a escapar, solo la retrasaba, pero de repente cuando ya se estaba preparando para el ataque del contrario, todo comenzó a moverse “¿Y ahora? ¿Qué ocurre?” Su mirada se dirigió de reojo al techo, a las paredes, viendo como la estructura parecía que en cuestión de segundos caería “Ahora.” Se dijo a si misma, aprovechando el caos para correr rápidamente hacia una de las puertas, esquivando lo que ya estaba cayéndose. No iba a perder el tiempo intentar abrir despacio la puerta, para nada, simplemente la rompió de una patada y huyo. Había salido por otro lugar que no conocía, pero gracias a que todo parecía estar desplomándose se tomo la molestia de ir por justamente esos lugares complicados y destrozados para intentar encontrar el lugar por donde había venido. Entre los caminos no hacía más que hallar gente de ambos bandos (más de los testigos obviamente) a los cuales ignoro con facilidad pasando entre sus sombras, la inestabilidad de luz en la zona le estaba ayudando para desplazarse aun mas rápido, pues su camino al ser inestable y “movedizo” hacia que pudiera marcar trayectos mas rápidos, saltando entre una sombra a otra hasta que se le acababa el camino, volvía a su forma original hasta que encontraba otro lugar que sabía que le sería más fácil movilizarse como un ser oscuro.

Su nuevo plan, encontrar esa sala o al mismo hombre que había visto con anterioridad, cualquiera de las dos estaban bien porque al menos con eso podría resolver su duda “Izquierda, izquierda, derecha había dicho.. ¿Qué será? ¿Para que servirá?” Mientras recorría el lugar de un lado a otro se repetía la misma pregunta todo el tiempo hasta que se terminó casi chocando con el hombre de hace un buen rato, por suerte no la había visto y había alcanzado ocultarse tras una pared. Venia escoltado con mas testigos y obviamente tenían prisa para ir por alguna salida-¡IDIOTAS! Al menos hubieran esperado nuestra señal, aún no hemos salido y ya se ponen armar una fiesta allá afuera-Ahí estaba hablando nuevamente, le reconocía por tener un acento peculiar-¿A ti todo te parece un juego verdad?-La otra voz también le parecía conocida, suponía que era quien le había llamado sin cerebro antes, pero no podía detener a perder el tiempo preguntándoselo “No hay prisa…no hay prisa, aun no sabes si ellos lo tienen” Claro, el recordar que esos cristales eran su única esperanza para volver la tenían algo alterada y necesitaba controlarse así misma de hacer algo impulsivo, sin mencionar que seguramente el de túnica negra ya estaba en camino hacia donde se encontraba, motivo por el cual se le ocurrió utilizar caminos que solo serían problemas, llenos de testigos o que habían iban obstruyéndose mientras se alejaba porque todo parecía ir cayéndose a pedazos, excepto ese lugar donde estaba que solo temblaba sin cesar, haciendo que la chica tuviera mas preocupaciones. No podía quedarse quieta ahí mucho tiempo, porque no sabia si el lugar se derrumbaría y porque los que considerara sospechosos se estaban moviendo.
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Tema Privado Re: The left over shadow.... (Priv. Laina)

Mensaje por Viral & Kiba el Vie Ene 05, 2018 7:14 pm

A medio correr, se detuvo sobre uno de los escombros de uno de los templos a unos 3 metros de altura. Suspiró profundamente. Veía a su alrededor y se le hacía mas que obvio el saber qué necesitaban su ayuda en distintos flancos y que, sobre todo, necesitaba perseguir a la intrusa de capucha blanca y llegar a tiempo a “Ese sitio”, donde sus subordinados lo llamaban urgentemente – Con lo mucho que odio hacer esto – Murmuró mientras cerraba ambos ojos en constantes maldiciones en voz baja, a la par que aumentaba la energía oscura que emanaba de su cuerpo. Llevó ambas manos a la altura y las unió, comenzando a trasladar aquella energía oscura que había reunido hacia las sombras que tenía alrededor para luego comenzar a moldear las formas de las mismas. De nueve puntos distintos, de las sombras, criaturas totalmente negras empezaron a surgir saliendo primero sus brazos, con los cuales se apoyaron para salir en su totalidad. Cada una de las “Figuras” que habían salido de las sombras, eran aparentemente clones oscuros y totalmente negros de Kiba, idénticos a él en apariencia, pero sin ningún color, tan solo con negro y gris reemplazando el blanco de su máscara o banda. Así, Kiba había logrado materializar un total de 9 clones de él mismo, todos “Conectados”, por así decirlo, telepáticamente al Kiba original. La razón por la que no le gustaba hacer esto en misiones de este estilo era simple, cada clon le trasladaría un enorme cansancio en caso de desaparecer, y no eran extremadamente resistentes que digamos. Eso podía representar para él más una desventaja que un punto positivo, pero en situaciones como esta….eso era casi obligatorio.

Apenas los clones estuvieran listos, cada cual se voltearía y empezaría a correr en distintas direcciones, con la intención de ayudar a sus compañeros, acabando de paso con múltiples soldados pertenecientes a “Los Testigos”, a base de pura habilidad física debido al problema que tenían en lo que a poder respecta por ser tan solo una parte del Kiba original. Claro que, sin embargo, no serían todos los clones los que partieran a ayudar a distintos flancos en el campo de batalla, pues 2 de ellos se quedarían junto a Kiba unos instantes. Los 3 mirarían en varias direcciones, intentando buscar un camino seguro para dirigir a uno de esos clones a un sitio en específico. Cuando lo encontró, el mismo comenzó a correr a través de árboles y arbustos, por un pequeño rincón del campo de batalla en el cual habían más muertos que nada y donde parecía que la pelea se había llegado a distanciar un poco – Bien, ahora puedo dedicarme a encontrarle… - Suspiró, en una mezcla de alivio y cansancio. Estar pendiente de tantas cosas a la vez le era exhausto, y más lo era el saber que aquellas medidas que iba tomando no tenían una seguridad de efectividad y le forzaban a estar constantemente pendiente, pues el más mínimo error por parte de sus clones le haría tener que mandar todo a la mierda y tomar una nueva estrategia. Ahora mismo, le apostaba todo al clon que ahora corría por entre una zona segura…..pues ese clon podría aliviarle increíblemente el resto de la batalla si hacía las cosas bien.

Habiendo, por ahora, atado un par de cabos, continuó corriendo mientras seguía el olor del intruso mientras su clon, le acompañaba. A medida que grupos de Los Testigos se les abalanzaban, ambos corrían de forma zigzagueante, intercambiando constantemente posiciones hasta llegar a ellos y abrirse paso a base de golpes, cortadas y demás acciones perfectamente sincronizadas. Le complicaba un poco el no perder su rastro, principalmente por la gran mezcla de olores que empezaba a abarcar en el aire por la enorme cantidad de gente, el constante aumento de muertos, el humo que salía del fuego que empezaba a acrecentarse a los alrededores, y demás olores producidos como efectos colaterales de distintas magias, poderes y tal. A eso, tenías que sumarle que debía mantenerse concentrado en demasiadas cosas. Aunque los clones funcionaban, técnicamente de forma “Autónoma”, tenía que mantenerse alerta a través de sus ojos para ver como estaba la situación a los alrededores, debía pelear y debía esforzarse en no perder el rastro, el cual aún se mantenía, aunque fino como un simple hilo atado a una aguja de coser. Lo que si debía agradecer ahora era, sin dudas, la pequeña ayuda que su clon le daba contra los soldados de Los Testigos que cada tanto se le avecinaban. Si que se creía capaz de lidiar con ellos por si solo, pero con la ayuda de otro como él….podía acabar con aquellos grupos de soldados mucho más rápido, avanzando con mayor facilidad y permitiéndole mantener esa persecución sin tantos contratiempos.

Finalmente parecía llegar a la zona en donde se encontraba. Sin embargo, al mismo tiempo que Kiba junto con su clon llegaban, pudo sentir también el aroma y escuchar las pisadas de múltiples personas, además de sus muy constantes murmullos y bromas. Un poco más adelante, solo un poco más adelante, podía sentir la presencia de la encapuchada. Sin embargo, en ese mismo pasillo unos cuantos pasos más allá….podía sentir la presencia de más Testigos, posiblemente armados y listos para ir a la batalla allá arriba. Eran muchos, pero no significaban un peligro del todo para el mandamiento, si no más bien una simple y mera pérdida de tiempo. Necesitaba encontrar de una vez a la encapuchada, y si eran ahora mismo ellos lo único que se interponía en su camino, para eso mismo tenía a su clon aquí mismo, a su lado.

El clon flectó las piernas, preparó un par de dagas en cada mano y tan rápido como podía, salió corriendo por ese pasillo que daba tanto con la encapuchada, como con el grupo de Los Testigos que justo pasaban por ahí. Durante unos simples segundos, unos simples mili segundos quizá, la figura del clon sombrío de Kiba pasaría corriendo justo al lado de la encapuchada. En esos mismos y tan breves instantes, el mismo voltearía un poco la cabeza y fijaría su mirada en ella, permitiéndole a su contraria saber qué…la había visto. Sin embargo, sin importar aquello, el clon continuó con su carrera, ignorándola totalmente y corriendo directo al grupo de Testigos que tenía por delante. Por un lado, aquel ser era MÁS que simplemente idéntico a Kiba, llegando incluso a ser difícil no confundirlos como uno mismo. Por otro lado, uno podría dudar por el mero hecho de los colores que traía consigo….Si, Kiba iba totalmente de negro salvo por la banda y la máscara, pero incluso aquel clon era mucho más…oscuro. No traía consigo más que negro y distintas tonalidades de gris, además de llevar encima una especie de “Aura” mucho más sombría u oscura que la de Kiba, casi llegando a parecer estar hecho de sombras por que de hecho….era así.

La llegada del clon para los hombres fue bastante sorpresiva. Apenas llegó hasta ellos, llevó su daga hacia el cuello del primero de los hombres, asesinándolo antes de que si quiera los demás terminaran de procesar que les estaban atacando. “¡¿Qué rayos….?!” “¡Ataquenlo…!” Fueron alguna de las pocas palabras que se pudieron escuchar. Apenas asesinó al primero, lo empujó con aquella fuerza inhumana que caracterizaba a Kiba, pasando a empujar a una buena cantidad de los guardias para darse el tiempo de pegar un salto por encima de ellos, mientras sacaba sus dagas y las arrojaba de forma que, de nuevo, rebotasen entre ellas para que todas fuesen dirigidas a distintos hombres. Apenas cayó al suelo, los que no habían sido heridos o por lo menos, no de gravedad, se le abalanzaban con la intención de matarlo, pero era inútil. El clon desvió el golpe de la espada de uno de ellos golpeando el costado con una de sus dagas para llevar la otra directo a su corazón, llegando incluso a atravesar su armadura de la fuerza que usó, aunque claro…rompiendo aquella daga en el proceso. Otros de Los Testigos intentaron correr hacia el por la espalda, pero deshacerse de ellos fue tan fácil como recibir a uno con una patada lo suficientemente fuerte como para estrellarlo contra la pared y partiendo la misma, para luego sujetar el brazo del otro y de un giro sobre su propio eje, arrojarlo contra el suelo, escuchando el inconfundible sonido de sus huesos internos partiéndose por el impacto. Así, las palabras, las maldiciones y demás cosas que pudieran escuchar por parte de los soldados desaparecieron y fueron reemplazados por gritos de dolor, agónicos, sollozos, y golpes. Aquel grupo de hombres estaba siendo masacrado pero….mientras, alguien más se acercaba.

Pasos calmados, tranquilos y lentos se escuchaban de la misma dirección por donde el clon de Kiba había entrado. Esta vez, aparecía el Kiba original, más este no fue a donde se encontraba su clon, peleando y acabando con el pequeño grupo de Los Testigos…si no que se desvió en dirección a la encapuchada – Seguirte se convierte cada vez más en un horrible dolor de cabeza – Dijo una vez estuvo delante de ella, con la espalda apoyada en la pared contraria a la suya y su vista, fija en los agujeros que formaban los ojos de su máscara – Hazme un favor y esta vez ahórratelo – Entendía a la perfección su situación, ¿Quién no hubiera escapado con semejante desventaja, con tantos enemigos cerca y con uno aparentemente a punto de iniciar un ataque sobre ella? Como sea….si ahora no continuaba con eso, era por que quizá, algo le había dicho que no era necesario atacarle….aún, el resto y la opinión que fuera a mantener o cambiar Kiba, dependería de ella – Tú máscara. Y….tu traje – Le miró de arriba abajo – En ningún momento actuaste como parte de los mandamientos. No tuviste la más mínima intención de infiltrarte…Eso me deja la duda…. ¿Por qué vistes como nosotros? …. ¿Cómo yo? – Entrecerró la mirada. Era raro en Kiba detenerse de esa forma ante un enemigo, pues esto solo pasaba en casos bastantes específicos. Podía ser simple curiosidad, o quizá, algo más…Resolver unas dudas, o tenía un propósito oculto, o quizá, simplemente…algo le había dado a entender que no tenía la completa necesidad de acabar con ella – O será…. ¿Qué según tú, somos nosotros quienes nos vestimos como tú? – El chico no era ningún idiota, ya había comenzado a sospechar. Una persona, con el mismo traje de los mandamientos, aparentemente sin tener idea que usaba el traje de los mandamientos “Modificado”, se las había arreglado por sí sola para adentrarse en la organización de Los Testigos y buscaba los cristales que fragmentarían la realidad a placer propio…..Ya la duda que empezaba a tener no era ¿”Quien” era ella?, si no….. - ¿”Qué” eres? – Preguntó totalmente serio y con un seco tono de voz - ¿Para qué….deseas romper las paredes de la realidad? – Preguntó justo en el instante en el qué el clon de Kiba, en un rincón del pasillo tal que era fácilmente visible para ambos si te asomabas un poco, sujetaba de los cuellos y ahorcaba a los dos últimos sobrevivientes de aquel grupo, precisamente aquellos dos hombres que aunque el albino no lo supiera, la encapuchada había reconocido hace poco.
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Tema Privado Re: The left over shadow.... (Priv. Laina)

Mensaje por Lariv & Laina el Vie Ene 05, 2018 7:15 pm

Aguanto la respiración unos segundos, sabía que tenía que hacer. Preparo sus dagas mientras miraba el lugar de reojo por ultima vez, necesitaba saber bien donde esconderse si algo salía mal, aunque no veía la necesidad de hacerlo porque sabía que podía con ellos si no dudaba, pero en este minuto que no hacía más que sentirse tensa con las imágenes de una guerra sanguinaria no dejaran de pasarle por la mente, no podía mantenerse tranquila, aquella guerra le daba una imagen de cómo podría ser la actual y lo odiaba, le desesperaba cuando ocurría aquello, cuando los recuerdos de algo que no había vivido con exactitud pasaran por su mente, era algo como la maldición de su rey por querer darle esas experiencias por adelantado. Una herencia del antiguo sirviente que nunca podría quitarse encima porque ambos eran lo mismo, la representación de la oscuridad misma de una manera muy neutralizada y humanizada. No eran buenos, ni malos, solo seguían lo que sus creadores creían correcto o que debía hacerse.

Se iba a preparar para atacar, pero cuando fue a siquiera moverse vio una ¿Sombra? No, no era eso, pero tenia la misma forma que el sujeto enmascarado con unas pequeñas diferencias, el color y lo que transmitía con tal solo tenerla algo cerca, ni eso era necesario para que la Meshitsukai se percatara de lo que era, un clon sin duda. Había pasado mucho tiempo desde que vio a alguien haciendo algo similar y no sabia si preocuparse o no, el clon la había mirado solo para avisarle que ya la habían encontrado “…no estoy dejando ninguna clase de rastro para que me alcance con esa facilidad... ¿Qué es ese sujeto? ¿Un perro rastreador?” La había fastidiado en cierta manera, y sabía que no tenia escapatoria si a pesar de todo el camino complicado que había a travesado por si las dudas ya la habían encontrado. Por esos milisegundos que alcanzo a verlo se puso en guardia por si la atacaba, sin embargo, al notar que había pasado de ella significaba una cosa, no iría por ella sino por sus objetivos y seguramente el real seria quien pelearía con esta como lo había querido hace unos minutos atrás.

Chasqueo la lengua guardando las dagas, mientras daba unos pasos atrás para quedar en un punto ciego de la copia en lo que detrás de la misma aparecía un ser igual que ella con la diferencia que era totalmente oscuro y transmitía casi el mismo aura que la copia de aquel sujeto, exacto también había sacado un clon, no para atacar si no para que la resguardara en el caso de que lo necesitara- Dekke meg-Ordeno en voz baja, y apenas pronuncio esas palabras el clon se oculto en la propia sombra de la chica antes de que si quiera alcanzara a ser vista por alguien.

Se quedo quieta esperando un poco impaciente que el que suponía como jefe de los mandamientos apareciera, lo escuchaba venir y también los gritos de agonía de los sujetos que tenia planeado atacar. Necesitaba registrarlos para ver si portaban ellos lo que iban a trasladar o si se había equivocado, apostaba más a la segunda opción por el simple hecho de que el señor bocón no había dicho nada al respecto o tal vez sí, pero ella no lo había escuchado porque había llegado tarde, no importaba, tampoco podría saberlo hasta que el de túnica negra la dejara tranquila.

Una vez con el contrario enfrente dio un suspiro al escuchar su primera afirmación, no respondió pero si lo pensó “Tu, te estas volviendo un dolor de cabeza” No le agradaba la idea de saber que tenía prácticamente un cazador detrás, pero es lo que le tocaba por haber cometido un solo error, y no hacia falta que alguien se lo reprochara ella misma lo hacia desde el momento en que sintió a alguien persiguiéndola por primera vez. Ante sus siguientes palabras la chica hizo un gesto con la mano que podría ser interpretado como un “Te escucho” o “Prosigue” pues realmente no le quedaba hacer otra cosa, además de vigilar sus movimientos, si su sombra hacia algo contra ella la suya actuaria de inmediato, esa era la razón por la cual la había creado, no quería estar en desventaja y necesitaba tener un ojo más aparte del suyo, solo esperaba que no la detectara.

No pudo evitar quedarse callada sin saber como contestar a su pregunta, abrió la boca (cosa que no se vio por la máscara) para hablar y se sintió interrumpida por la nueva pregunta que más que eso parecía una suposición a la cual asintió con la cabeza primero-Para mi también es extraño ustedes lleven mi uniforme, pero debo suponer que por lo que dices que no conocían de la existencia de que alguien más ya lo usaba...aunque tampoco es algo que me extrañe-También llevaba un buen rato preguntándose el porqué, ¿Por qué vestían iguales si venían de mundos distintos? Al principio pensó que era una broma de Spill solo por su manera de ser, pero ahora que tenían enfrente al jefe preguntándole la misma razón que ella quería, entendió de inmediato que la bufona no estaba metida en todo esto “¿Tendrá que ver con que yo pertenezca a otro mundo?” Realmente quería hablarlo con la odiosa, pero ahora no podía pensar en aquello ahora, debía concentrarse-Hm…es una pregunta difícil de responder con pocas palabras, y estoy segura que no te importara-No podía decirle que era porque sentía que la dejaría en cierta desventaja, ni tampoco sentía la necesidad. No eran aliados y aquello del interrogatorio tampoco le agradaba, sentía que perdía tiempo y más tiempo importante-¿Romper las paredes de la realidad?-Negó con la cabeza-Tal vez puedas decirle así, pero lo que quiero es unir dos mundos distintos por un tiempo determinado, abrir un portal en resumidas palabras-No sabía si era buena idea decírselo o si le creería si quiera, pero algo le decía que tal vez la escucharía-Y si quieres saber el por qué, simplemente porque yo no pertenezco a este absurdo mundo por muy ridículo que suene, ni quiero seguir en él-Se pregunto así misma si debía decir algo más, creía que con eso era obvio cual era su objetivo, sin contar que sus ultimas palabras sin querer habían demostrado algo de la molestia que sentía estar si quiera atrapada en aquel lugar, en aquella situación.

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Tema Privado Re: The left over shadow.... (Priv. Laina)

Mensaje por Viral & Kiba el Vie Ene 05, 2018 7:16 pm

Mientras hablaban, su clon mantenía en alto y con los pies despegados del piso a los dos pobres diablos que intentaban gritar o rogar por ayuda, pero qué por la presión que hacía la sombra sobre sus gargantas con sus manos, se le hacía simplemente imposible. Pataleaban, le intentaban apretar, rasguñar y demás, pero simplemente no podían con él. El clon simplemente ejercía una intensa fuerza en el agarre a sus gargantas el cual aumentaba a medida que pasaban los segundos, asfixiándolos el poco tiempo que fueran capaces de resistir. Sin embargo, para vista de todos, el tiempo que aguantaron no fue mucho. El sujeto que mantenía sobre la mano izquierda fue el primero en ceder a la muerte. Su cuello empezó a crujir, partiéndose y rompiendo completamente su tráquea, lo que lo mataría casi al instante y por ende no haría más que dejar caer su cadáver al suelo. Con el otro fue poco más de lo mismo, llegaría el punto en el que su cuello se destrozaría por el fuerte agarrón y luego, lo dejaría caer para encaminarse hacia donde los dos encapuchados se mantenían uno frente al otro.

Allí, su contraria aparentemente había cedido a hablar, ya sea porque no temía en lo absoluto qué él poseyera aquella información, porque no creía que fuese relevante o que pudiera usarla en su contra, porque no tenía otra opción….o quizá incluso un poco de todas las opciones. No lo sabía, y la verdad, eso no importaba. Lo único qué ahora le importaba y a lo que le prestaba atención, era a las palabras de la enmascarada, razón por la que se quedó totalmente inmóvil y callado, sin llegar a mover el más mínimo músculo o articular la más mínima palabra, casi llegando a parecer una especie de estatua o algo por el estilo. Aparentemente ambos tenían cierta….curiosidad por el tema de los ropajes, aunque eso no era algo a lo que ninguno de los dos quisieran realmente darle mucha importancia. Aquello a lo qué si le dio importancia fue, sin dudas, al tema de los portales y, sobre todo, al viaje entre mundos, el hecho de que “No perteneciera aquí”….Fue lo que hizo calzar casi todo. “Así que ese era su propósito…..” Murmuró para sí mismo mientras elevaba un poco el mentón, denotando haber resuelto una gran duda que tenía encima. Si había decidido “Creerle”, fue principalmente por qué a primera vista, era esa la única explicación para las tan grandes similitudes de ropajes entre ambos, sin contar qué, según Kiba, su tono de voz podía quizá llegar a sonar algo molesto…pero era ese tipo de molestia resignada que te ayuda a confirmar cuando alguien dice la verdad, claro que eso no era más que una suposición, en resumen….le dio la impresión de que decía la verdad, y eso le dejaba las cosas mucho más fáciles, aunque por otro lado….Entendía mejor unas noticias quizá no muy agradables para la enmascarada.

Como si terminara de procesar la información, o como si esperara algo, se mantuvo en total y completo silencio durante otro par de instantes más mientras su mirada se mantenía en el suelo, aparentemente pensativo. Finalmente, y tras un “Incómodo” silencio, volvería a alzar la vista hacia ella - ¿Eso es todo? – Preguntó de repente, suspirando un tanto profundo – Así que solo eres una chica intentando regresar a casa… - Murmuró pesadamente, sin importarle en lo absoluto si su contraria llegaba a escucharle o si se molestaba en lo absoluto, mientras despegaba la espalda de la pared y se adelantaba un par de pasos hacia delante de ella - …. Lárgate – Soltó de la nada con una enorme e increíble indiferencia y tranquilidad, antes de voltearse en otra dirección y empezar a caminar por el mismo pasillo en el que estaban, deteniéndose de golpe y dándole aún la espalda. Giró un tanto su cabeza, tan solo lo suficiente como para poder visualizarla por encima de su hombro, aún con la máscara puesta – Ya te lo dije una vez y ahora, que lo he confirmado, te lo repito. Esas cosas en tus manos no servirán – Habló fríamente, con un tono tal que indicaba total seguridad en sus palabras, sin duda alguna sobre lo que estaba diciendo. Aunque claro, la decisión de creerle o optar por la idea de que simplemente le intentaba manipular o quitar del camino, sería algo que netamente ella decidiría. No podía negar el hecho de que ahora mismo, se estaba rehusando a atacarle incluso aunque la tuviera en un lugar sin escapatoria, atrapada y rodeada de sus subordinados en guerra justo a sus alrededores… Tan fácil atacar ahora, aunque no lo hiciera por un simple detalle – Si no te ataco ahora, es solo porqué…Detesto las pérdidas de tiempo, y esta es una. Ya no importa qué intentes hacer, incluso si consigues los cristales de milagro…te serán completamente inútiles. Si quieres un consejo, quedarte aquí solo te hará perder el tiempo para arriesgar la vida por nada - Volvió a dirigir su mirada hacia enfrente, dándole de nuevo la espalda - Yo no tengo interés en matarte, pero no puedo decir lo mismo de mis subordinados. Haz.... lo que quieras – Finalizó con aquel gélido tono de indiferencia, mientras el clon sombrío que se había quedado parado por allí empezaba a caminar a un paso un poco más apresurado, pasando también totalmente de largo de la encapuchada para llegar hasta el costado de Kiba y, casi de inmediato, pasarlo de largo a él también. No era tan difícil, Kiba caminaba a un paso despacio, cuidando sus energías para los seguros conflictos que podría llegar a tener ahora o bien en caso de qué uno de sus clones de sombra fuera destruido y eso le jugara una mala pasada. Misma razón por la que prefirió llevar a su clon por delante suyo, para qué el mismo pudiera recibir o encontrarse primero con los problemas que pudiera encontrarse más adelante. Claro que tampoco lo tenía demasiado adelantado, tenía el presentimiento de que la encapuchada que había dejado atrás seguro le interrumpiría o algo por el estilo…Por lo que se mantenía alerta en caso de que intentara hacer algo un tanto más agresivo.
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Tema Privado Re: The left over shadow.... (Priv. Laina)

Mensaje por Lariv & Laina el Vie Ene 05, 2018 7:17 pm

Se sentía tan absurdamente patética, estar ahí atrapada en ese lugar sin poder nada mas que intentar buscar maneras de volver a su mundo y no conseguir casi nada por mas que lo intentara. Quizás si su nación no estuviera en guerra estaría más tranquila, no estaría haciendo misiones que claramente para ella misma eran una idiotez, algo irresponsable, sin embargo, era lo que le quedaba, prefería arriesgar la vida si sabia que había una mínima posibilidad de que la ayudara a conseguir su objetivo, claro, tomando las precauciones debidas en cada idiotez que se le ocurría arriesgarse, tenia que llegar viva, no muerta por mucho que deseara estarlo si las palabras de Spill terminaran siendo verdaderas cuando volviera.

La chica asintió con la cabeza luego de haber escuchado su afirmación, pero haciendo como si respondiera su pregunta, no tenía nada más que decir al respecto. Sonaba algo tan absurdo para si misma “No poder volver a casa por mi misma...” Casi se sentía una deshonra si no fuera porque era la representación de la oscuridad. Por mucho que concentrara su poder en una pared en algún lugar, esto no abriría una puerta porque no era parte de su dominio, lo sabia muy bien, en cambio la bufona cuyos poderes siempre fueron desconocidos parecían tener una facilidad para viajar de un lugar a otro como si nada que le fastidiaba bastante en este momento.

Se quedo en silencio escuchando lo que tenia que decirle, y agradecía que la manga de su capa fueran lo suficientemente larga pues estaban tapando su única reacción a sus palabras. Apretaba con fuerza sus manos, empuñándolas de tal manera que casi llego a dañárselas, pero antes de llegar a ese grado prefirió soltar, y tranquilizarse dando un leve suspiro. Estaba frustrada porque sabía desde antes de entrar al lugar que existía la gran posibilidad de que aquellos cristales no funcionarían, no obstante, quería tomar el riesgo, se lo había propuesto desde un comienzo “Es la mejor manera que tengo de perder el tiempo en instante desgraciadamente” No lo dijo en voz, solo lo pensó por el simple hecho de que no quería volver a llamar la atención de este, ni tampoco forzar ninguna pelea. Para la desgracia de él, fuera real o no sus palabras iba seguir siéndole una molestia por el lugar, y una muy grande si sus subordinados empezaban a atacarla, más cuando había dicho algo que le había llamado la atención-Sin duda haré lo que me plazca-Fue lo último que dijo en voz baja para luego comenzar a moverse casi por la misma dirección que él, aunque por otro pasillo que ya se le hacia conocido. Había tenido que retroceder un par de pasos, paro no le importaba, no iba a ir por el mismo camino que este cuando el mismo tenia un clon consigo, claro ella tenia el suyo para respaldarla, pero al igual que al de túnica negra le molestaban las perdidas de tiempo e ir por le mismo camino que él seria buscar una pelea a toda costa.

Ya estando fuera de la vista del contrario volvió hablar-Gå videre og se-Lo hizo con un volumen moderado por precaución, y nuevamente como antes, apenas hablo, el clon que le pertenecía y se ocultaba en su sombra salió de inmediato de esta, empezando a movilizarse más rápido por el pasillo mientras que la encapuchada se detenía únicamente para formar otro clon y mandarlo hacia otro lugar. No necesitaba mas para revisar el lugar en lo que ella volvía a cambiar su dirección hacia cierto cuarto que le había llamado la atención anteriormente, había pensado dejar la idea de investigarlo por falta de tiempo, pero ahora que estaba el desastre y no importaba si la veían o no, pensaba tomarse el lujo ver que tenía, esperando que señor perro no volviera a buscarla simplemente por el desastre que harían sus copias en el lugar. Si no estaban dentro de su rango de visión no podría controlarlos muy bien, podía sentir que hacían a donde se dirigían si les prestaba atención, pero estos actuarían por si solos y e “Solo espero que no derrumben este lugar…” No lo decía por sus copias, tenían el mismo criterio que ella al pelear obviamente, lo decía por los testigos y los mandamientos que parecían estar teniendo una batalla bastante acalorada por el sonido que lograba filtrarse desde afuera.

No tardo en llegar a la habitación que buscaba, como supuso estaba sin vigilancia y entro forzando la puerta de un golpe nuevamente para encontrarse con un lugar lleno de escritos pegados por todas las paredes, muchos de ellos no los entendía por estar en otro idioma que no conocía, sin embargo, los que sí, contaban algo interesante. Algunos hablaban de los cristales y otros de otros artefactos que suponían ser un mayor peligro “Este mundo es tan absurdo… crear tantas armas para destruirlo” Negó con la cabeza dando un suspiro para empezar a revisar los muebles, mientras tanto…


Otro sector
Lugar desconocido

Una de las sombras de la chica paso enfrente de un grupo de los subordinados de los mandamientos, quedando enfrente de ellos y mirando a cada uno con sumo cuidado en lo que escuchaba a uno hablar-Señor, no hacia falta que mandara ayuda a este lugar ya hemos despejado aquí-Estaba hablando por esos aparatos extraños, al parecer la habían confundido por estar totalmente de negro, lo única que podría marcar la diferencia ahora entre esa sombra y la de su jefe era el dibujo de la mascara que no era muy visible. La sombra al ver que no tenían lo que buscaban apunto a uno los encapuchados blancos y con un gesto le hizo saber que quería que la acompañara para alejarlo del grupo mientras los demás aparte de quedar extrañados y empezaban a moverse, tenían que seguir con su trabajo al mismo tiempo que uno intentaba confirmar-Señor… ¿Necesitaba que alguien lo acompañara?-Por otra parte cuando el clon considero que ya estaban suficientemente lejos miro a lo que podría decirse que era su rehén-¿Los cristales? ¿Dónde están?-Eran contadas las veces que alguno de los clones de Laina hablaban, pues al igual que ella hablaban cuando lo consideraban importante o necesario-¿Qué? ¿No ha sido informado aun?-Lo interrumpió-¿Dónde están?-Apenas el contrario le contesto, decidió acabar con este de un corte en la garganta, uno profundo que sin duda no le dejaría hablar ni siquiera para pedir ayuda en lo que se marchaba a su nueva dirección.

La otra sombra ya hacia peleando frente a un grupo de testigos que no dejaba de agobiarla en las afuera del templo. Parecía apoyada extrañamente por los mandamientos, pero no era algo de lo que se preocupaba, sabía la razón y por lo mismo fingiría en aquel lugar hasta que encontrara un momento para irse o supiera que debía retirarse de forma obligatoria. Acababa con los grupos como si nada al tener la misma habilidad de combate que la original, sin embargo, no dejaba de ser precavida por si alguien notaba que no era exactamente quien creían que eran. Se estaba limitando a no usar las dagas o al menos no de una forma notoria y también el camino entre las sombras, le era un poco más difícil combatir de tal manera por falta de costumbre, pero lograba su objetivo a base de casi la fuerza bruta, para ir acabando con cada uno de los contrincantes con la menos cantidad de golpes posibles.
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Tema Privado Re: The left over shadow.... (Priv. Laina)

Mensaje por Viral & Kiba el Vie Ene 05, 2018 7:18 pm

A medio caminar, se detuvo durante unos muy breves instantes, moviendo un poco sus orejas por debajo de la capucha y escuchando aquel muy leve murmullo, apenas. Miró de reojo hacia atrás, por sobre su hombro, para luego simplemente volver a ver hacia enfrente y seguir aquel pasillo junto a su clon. Ya para estas alturas, parecía que el chico se había convencido de que la encapuchada no acabaría o, mejor dicho, ya no era, un dolor de cabeza tan grande como el qué representaba hasta hace tan solo unos instantes atrás. Probablemente incluso podría despreocuparse y dejar que ella misma tomase la decisión de irse ahora que sabía que, según Kiba, no existían esperanzas para ella en ese lugar con aquellos cristales…..O, simplemente, dejarle morir en el campo de batalla buscando una solución imaginaria a su problema. Realmente, mientras no causara demasiados problemas entre sus filas -O mejor dicho, más de los que ya tenían en aquella batalla que poco a poco y con gran dificultad, lograban comenzar a equilibrar-, no le tendría que interesar lo que fuese a hacer. Claro que, en cualquier caso inesperado o algo por el estilo, tenía de todas formas la capacidad de ayudar en casi cualquier sitio de los alrededores gracias a los clones que tenía esparcidos. De esta forma también podría llegar a enterarse con mayor facilidad si es que intentaba una jugada que pudiera ponerlo en jaque, cosa que a estas alturas, dudaba.

Ya para cuando finalizó el pasillo, logró salir por una de las aberturas que el templo tenía hacia el exterior, donde la batalla se daba aunque estando él en un apartado cubierto de ruinas por el que pocas personas pasaban y, donde los pocos Testigos que pasaban, eran asesinados por el clon que se mantenía oculto en las ruinas listo para asesinar a quien sea que se acercara al Kiba original. Este, por su parte, yacía de pie sobre un extenso pilar el cual llegaba a alcanzar los 7 metros de altura. Allí parecía esperar algo, o a alguien…qué prontamente, percibió cerca. “Al fin…”. No tuvo que decir nada para qué inmediatamente, su clon fuese corriendo en la misma dirección que Kiba miraba, aparentemente siendo por allí donde venía a quien esperaba. Aquello que se aproximaba era, de hecho, otro clon de Kiba, el otro que había enviado a un sitio en específico. Ambos clones se reunirían, con la mera intención de que el clon que había mantenido Kiba como guardaespaldas cuidase qué el recién llegado, pudiera aproximarse a él con mayor seguridad, como si realmente no quisiera que desapareciera aún. Finalmente, cuando lo tuvo enfrente suyo, Kiba saltó de aquel pilar, flectando las piernas para amortiguar el impacto y luego erguirse, mirando fijamente al clon que acababa de llegar - - No dijo nada. Solo tendió la palma de su mano y el clon pareció estrecharla con relativa fuerza al mismo tiempo que empezaba a desvanecerse, siendo absorbido de vuelta por Kiba. En el instante qué el clon desapareció, Kiba pudo sentir un breve mareo, tambaleando un poco y siendo ayudado por su clon, quien le sujetó el brazo. Como siempre, el agotamiento del clon pasó hacia su persona, aunque junto con eso pudo llegar también la información que el clon había adquirido. Pudo así, comprender mejor la transmisión que había recibido hace un rato por parte de su subordinado, con más detalles y mejor entendimiento – Así que era cierto….Tsk - No era información muy agradable…..Pero no había mucho más que hacer. Cerró el puño con un poco de fuerza, aunque regulándose un tanto. Por un lado, se había quitado un par de pesos de encima. Pero por otro….Sentía la necesidad de arrancarse la cabeza.

Mientras tanto, en otro sitio...
En el campo de batalla, varios soldados de los Mandamientos yacían por los suelos heridos, algunos muertos, incapaces de luchar y rodeados por Los Testigos. Sin embargo, los mismos empezaban a retroceder, incapaz de frenar a quien seguía de pie: Uno de los clones de Kiba. Aquel clon se encargaba, con sus propias manos o bien ayudado de sus dagas y las armas que encontrase en el suelo, limpiaba la zona de los enemigos hasta que finalmente, habiendo ahuyentado y asesinado a una gran cantidad de ellos, la zona quedó despejada – Tienen un camino libre hacia grupos de auxilio en esa dirección – Comentó el clon mientras apuntaba en una dirección – Envíen una transmisión de ayuda y esperen a que lleguen por ustedes Gracias, Pain… - Dijo uno de los hombres mientras el clon asentía levemente con la cabeza antes de voltearse y empezar a correr en otra dirección, para ayudar a continuar limpiando las zonas de Los Testigos cuanto más pudieran. Sus subordinados le continuaban obedeciendo como siempre ya qué la gran mayoría, por no decir todos, eran consciente de la capacidad de Kiba para clonarse y eran conscientes también de la forma en general que estos tenían. Aunque claro, tal parecía que no todos sabían diferenciarlos a la perfección…..

Mientras avanzaba, pudo notar a lo lejos un grupo de sus hombres siendo dirigidos por….Uno de….¿Los clones? No, no lo era. Se veía idéntico, parecía de verdad ser uno de ellos a lo lejos, pero….No. Los clones de Kiba tenían, por así decirlo, la capacidad de mantenerse siempre “Unidos” mentalmente, pero con aquel ser….eso no servía. Fue en ese entonces qué los recuerdos del anterior encuentro con la encapuchada le recordaron el instante en el qué dijo “Interfieres con nuestra misión”. ¿Podría ser entonces qué, aquel ser fuera otro impostor….? De ser así, la antigua decisión de Kiba de dejarle irse pudo haber sido gravemente errónea. Por ello, el clon de Kiba apresuró en correr derecho hacia donde se encontraba el pelotón de Mandamientos siendo dirigidos por un completo desconocido. Para el instante qué se encontraran, tanto el clon de Kiba como los hombres que seguían al intruso, se detendrían en seco. El clon, en completo silencio, y los demás hombres un tanto confundidos – Todos los demás, continúen – Dijo de repente y con la mirada fija en “El extra”. Eso hizo que la confusión entre todos empezara a aumentar y los murmullos empezaran a escucharse, más Kiba repetiría en un tono de voz más fuerte y hasta un tanto molesto – He dicho, ¡qué continúen! – Y sin atreverse nadie a llevarle la contraria, sus hombres continuaron corriendo, pasando a dejar solos a lo que parecían los dos clones de Kiba.

El clon le miró de arriba abajo, hasta que encontró el detalle en su máscara. No le tomó absolutamente nada de tiempo el reconocerla y asociarla a la encapuchada, lo cual alimentó sus suposiciones. Tan solo podía pensar dos posibles situaciones, y realmente ninguna de las dos era muy alentadora. Por un lado, la apariencia sombría que tenía, idéntica a los clones de Kiba, podía deberse precisamente a que ese ser fuera un clon de la encapuchada original…..Aunque la otra y peor opción, era la primera que había tenido: Si de verdad tenía más infiltrados así por ahí, la batalla podría haber entrado sin él darse cuenta en un verdadero peligro. Tenía que sacarle la verdad, pero obviamente, sin que esta se diera cuenta. Tendría que convencerla de que no tenía duda alguna, de qué sabía ya la verdad….o de que estaba totalmente engañado por alguna mentira, y a raíz de como reaccionara, saber qué era lo que sucedía. Y tenía una idea para descubrirlo…. – Vaya, esto no me lo esperaba – Comentó con frialdad, avanzando un par de pasos en su dirección y dejando caer de las mangas de sus brazos un par de dagas justo en las palmas de sus manos – Intentar hacerte pasar por mi fue demasiado, Kuratsukai …. – Entrecerró los ojos. Actuaría como si estuviera convencido de que la chica avanzaba sola. Ahora, tendría que analizar cuidadosamente las palabras de su contraria para saber si esa suposición estaba en lo correcto…o no.
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Tema Privado Re: The left over shadow.... (Priv. Laina)

Mensaje por Lariv & Laina el Vie Ene 05, 2018 7:19 pm

La encapuchada seguía leyendo uno que otro antiguo documento, le era difícil entenderlos porque algunos aparentaban ser bastante viejos, y otros por simplemente la falta de entendimientos en idiomas que le estaba siendo un problema. Había varios que le traían cierta curiosidad, pero no podía dejar que esta le invadiera de momento, pronto llegaría una de sus sombras para comunicarle algo, la sentía venir de vuelta y para desgracia de ella, no podía comunicarse con estas a distancia, por lo que debería estar atenta por si llegaba con alguna dificultad, aunque no sentía estuviera teniendo ninguna.

Tomo unos cuantos papeles que le parecieron de importancia y los guardo entre su vestuario, tal vez, solo tal vez le servirían en un futuro. Algunos hablaban de los cristales y otros de otro artefacto curioso que seguramente terminaría siendo su objetivo si conseguía que cierta persona se los tradujera sin pedir explicaciones. No le sabia bien esto de meter a alguien que no tenia ni idea de la existencia de objetos como este o de organizaciones como los Testigos o los Mandamientos, pero no le quedaba de otra. Era la más confiable que tenía si sabía cómo hablarle obviamente.

A los minutos luego de revisar un libro que había encima en aquel lugar llego una de sus sombras la cual se le acerco con rapidez-Kuratsukai-Laina hizo un gesto con la mano para hacerle entender que tenía que bajar el tono. No confiaba en su alrededor y a juzgar por quienes las rodeaban, no era bueno hablar demasiado alto por muy fuerte que fueran, una pelea innecesaria era lo que menos quería en ese instante.


A las afuera del templo
Lugar desconocido.

La sombra que seguía combatiendo estaba terminando con lo último grupo de los testigos, dislocando los cuellos de par de sujetos que tenía en sus manos y luego soltarlos bruscamente, viendo a los pocos que quedaban salir corriendo. Soltó un suspiro preguntándose si debería ir tras ellos o quedarse en el lugar, no podía moverse de manera extraña ante el grupo que tenía enfrente. Intentar hacerse pasar por alguien que no conocía se le estaba haciendo pesado, no obstante, el sonido de alguien dando una orden la hizo darse vuelta, dejando su meditación, percatándose de que tenía a una verdadera sombra del jefe de los mandamientos enfrente. Lo podía ver y sentir, aunque estaba hechos de la misma forma, las sombras sabían identificarse entre sí, y al ver que los subordinados parecían dudar las órdenes del contrario levanto el brazo de una forma violenta para hacerles entender que también era una orden de ella. Tal vez aquella acción haría enojar al contrario, pero creía que era lo mejor en esa ocasión, si se quedaban ahí y este decidía atacarla teniendo respaldo no iba hacer una gran idea.

Una vez los vio empezar a moverse con prisa por la insistencia de la otra sombra, bajo el brazo y se quedo en silencio esperando que los subordinados se retiraran al mismo tiempo que esperaba alguna palabra del “original”, si no decía nada en cierto tiempo se retiraría pues al igual que su creadora, odiaba las pérdidas de tiempo y tenía trabajo que hacer aun.

-Me temo que no sé de qué hablas-Contesto con neutralidad y sinceridad, ella no había salido para hacerse pasar por este, si no para buscar un lugar seguro donde pudiera salir la real. Abrirle un camino en caso de que lo necesitara y eso hacía incluso cuando empezó hacer ayudada sin haberlo pedido-Yo solo estoy siguiendo mis ordenes, lo que has visto recién ha sido una simple confusión por parte de tus subordinados-Su voz seguía sonando igual de indiferente, mirando con atención al contrario, manteniéndose en el lugar al mismo tiempo que preparaba sus dagas que hacían ocultas bajo las mangas de su túnica. No iba atacar a menos que el otro lo hiciera, no obstante, escucho que venía otro grupo de testigo por donde habían aparecido los anteriores y sin pensarlo dos veces, se dirigió a este ignorando la amenaza que representaba el ser que tenía enfrente, claro, haciendo un leve gesto con la cabeza antes como diciendo “Si me disculpas” por mera cortesía que solía tener en ciertas ocasiones.

Se había dirigido a tal grupo con la intención de acabar con este rápidamente aunque sabía que era inútil seguir limpiado ese lugar porque parecían tener una interminable cantidad de hombres que no dejaban de salir, sin embargo, tampoco dejaría que la atacaran, y si podía tener el factor sorpresa para acabar con ellos, no perdería la oportunidad. Corrió hasta ellos sin dejar de prestarle atención a la otra sombra por si se le ocurría atacarla en lo que le daba la espalda, y a penas estuvo a una distancia prudente lanzo una de sus dos dagas directo a quien parecía el jefe del equipo, directo al cuello para matarlo de un solo golpe. Sin alguien que los guiara y un ataque imprevisto fue suficiente para que todo el grupo se alborotara, dándole suficiente tiempo para acercárseles e ir derribando uno a uno hasta conseguir su arma nuevamente, notando que al parecer venia otro grupo igual, pero en vez de prestarles atención simplemente levanto la mirada hacia cierta dirección, la estaban llamando para que regresara, podía sentirlo y como si se estuviera despidiendo miro nuevamente hacia la sombra ajena antes de utilizar a los nuevos enemigos como una distracción para largarse entre ellos mientras los mismos en el intento de atacarla terminaban dañándose.


Dentro del templo
Lugar desconocido.

La copia que ya le había dado la información que había conseguido en el camino de vuelta, más la que esta había sacado a base de un engaño la había dejado pensativa, tenía que tomar una decisión, y aunque no le agradaba ninguna de las dos opciones que le estaban dejando, de todas maneras se estaba obligando a escoger-Hvis du tillater meg å kommentere ...-Se escucho por parte del clon que hacía casi arrodillado enfrente de la original que nuevamente le levantaba la mano, esta vez como gesto de que guardara silencio cosa que hizo de inmediato-Jeg vet det-Fue su respuesta, para luego suspirar algo angustiada y mirar por última vez la sala antes de hacerle una señal con la cabeza de que hora de marcharse a su sombra que inmediatamente se levanto para seguirla. La decisión la tomaría por el camino, mientras salia de aquel cuarto y mandaba una señal a su segunda sombra, la estaba sintiendo pelear desde hace demasiado tiempo, lo que le había hecho entender que limpiar una zona para salir no iba a servir por lo que la mejor decisión que podía tener de momento era llamarla para que cubriera junto con la segunda en el caso de que se le complicara la situación.

Empezó a moverse con prisa en dirección a donde venia su copia, mientras que la que le seguía iba deshaciéndose de cada estorbo que intentara atacarla a su espalda. Debían movilizarse rápido, pues el templo nuevamente había comenzado a temblar y eso le había dado la señal a ambas de que su interior se había vuelto nuevamente peligroso.
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Tema Privado Re: The left over shadow.... (Priv. Laina)

Mensaje por Viral & Kiba el Vie Ene 05, 2018 7:20 pm

Afuera del templo...
Aquel clon, exactamente igual que como hacía su versión original, tan solo se mantuvo observándole en completo silencio, totalmente quieto, incluso sin llegar a parecer que respiraba como si de una completa estatua se tratase. A diferencia de lo que muchos hubieran creído, no le molestó en lo absoluto aquel incidente ocurrido hasta hace unos instantes atrás. No, aquello no llegaba ni si quiera a rozar su serenidad. Por un lado, entendía a la perfección que debían sentir sus hombres al tener a aparentemente dos clones del Kiba original casi qué “Enfrentándose” con las miradas. Por otro lado, simplemente no le interesaba. Tendría problemas si sus hombres le intentasen refutar una orden directa sabiendo que hablan con él. Tendría problemas si es que, por alguna razón, la misión que les encomienda a sus subordinados no fuese cumplida por que ellos decidieron no hacerlo o porque algo lo impidió. Sin embargo, al no ser ninguno de estos su caso, simplemente no le importaba. Claro que además de ello sabía que no podía perder la compostura, debía mantenerse como siempre neutral ante un enemigo para evitar que este hiciese alguna jugada en relación a sus emociones, como cada tanto le suele pasar a su mucho mas explosivo hermano mayor. A él si era fácil enfadarlo. A Kiba, por otro lado…

Apenas terminó de hablar, el clon bajó un poco la cabeza, con la vista al suelo, terminando de poner en orden sus ideas y resonando en su cabeza una y otra vez las palabras del farsante, analizando cada una de estas con extremo cuidado – Ya veo…. – Murmuró en voz baja, mas que nada para sí mismo y pensando en voz alta que con la intención de que quien sea que estuviera junto a él le escuchase. Tan solo elevó su mirada para verle de reojo, observando como se alejaba sin detenerle más tampoco sin perderla de vista. Dudaba realmente tener que hacer uso de la fuerza bruta por lo menos por el momento. Además, observando como se dirigía de cara hacia un grupo de los hombres enemigos, tampoco planeaba del todo detenerla. Después de todo, ¿Qué de malo tenía dejar que acabara con quienes se interponían en su camino? El clon se cruzó de brazos, observando con atención los movimientos de la chica que hasta hace unos instantes tan solo había podido observar desde la distancia. Podía notar en ella algo diferente al resto, algo que le llamaba la atención. No podía negarlo. Incluso, debía de admitir que aquello de dejar prácticamente una pared de Los Testigos -Los cuales corrían directo contra él- entre ambos para evitar dejar que le siguiera, fue bastante listo.

El clon empezó a avanzar confiado hacia la ola de enemigos que se le avecinaba y apenas estuvieron ya lo suficientemente cerca, fue que dejó salir su lluvia de dagas a medida que se les acercaba corriendo. Apenas los tuvo encima, los comenzó a enfrentar peleando únicamente cuerpo a cuerpo, esquivando los proyectiles y ataques enemigos o simplemente cubriéndose con los cadáveres o enemigos que tuviera cercanos. No tardó demasiado en acabar con esa oleada, quedando nuevamente solo él parado en un círculo de cadáveres y cadáveres enemigos. El chico sabía ya que hacer con respecto al encapuchado d negro, y por ello sabía que debía volver con el Kiba original. Para ello, se agachó al suelo y sujetó una de las espadas enemigas – Creo que ya se que hacer contigo… - Murmuró antes de atravesarse a sí mismo el vientre con la espada, empezando luego a convertirse en humo y desapareciendo, para devolver todas sus energías e informaciones al Kiba original.

En otro sitio, a las afueras del templo...
Kiba sintió repentinamente un mareo que lo hizo detenerse y llevarse la mano a la cabeza. Respiró profundamente, intentando estabilizarse de nuevo en lo qué su clon se le quedaba mirando a la espera de que se recuperara – Ya veo…. – Dijo pensando en voz alta, tras haber recibido las memorias de su clon, quien acabó consigo mismo para poder llegar hasta el Kiba original más rápido, una maniobra que ya había hecho otras veces aunque se limitaba a hacerlo cuando la distancia entre ambos era realmente grande y no había forma de que se pudieran reunir - ¡Señor! ¿Continuamos con el ataque? – Preguntó uno de sus hombres, acercándosele tras notar que se había detenido – Si, continúen hostigando. No los dejen ni respirar – Respondió, a lo que el hombre asintió y corrió a continuar dirigiendo a sus hombres en lugar de Kiba.

...

La situación allá arriba se había revertido totalmente. Los Mandamientos habían logrado retomar la ventaja en la batalla y se notaba con el como Los Testigos eran forzados a re agruparse, perdiendo cada vez más terreno y empezando a ser rodeados y masacrados por Los Mandamientos. Hace unos pocos instantes, Kiba se había reunido con una gran unidad de sus hombres y la había estado dirigiendo efectivamente para perseguir, hostigar, rodear y acabar con distintas unidades enemigas en específico. Con el albino al mando, parecía que todo se les facilitaba, es qué una vez el dirigía, poco o nulo era el contrataque que les podían aplicar. Sin embargo, Kiba no parecía apuntar aún a acabar con Los Testigos como tal….había grupos enemigos que ignoraba, dejándolos para sus demás subordinados. No, el perseguía grupos en concreto, o, mejor dicho, a un grupo en concreto. Un gran grupo de ellos, armado con varios Testigos que, sin embargo, a pesar de ser muchos en número, la ventaja territorial del enemigo les forzaba a retroceder y escapar. Llegó un punto incluso en qué aquel grupo se vio forzado a separarse en varios grupos, aunque estos llegasen a ser considerablemente grandes de todas formas – Nos dividiremos, los seguiremos y los acabaremos. Ustedes, sigan a los que se retiraron a las 4 en punto. Ustedes, continúen derecho. Ustedes…. – Y así, comenzó a dividir al grupo que tenía bajo su mando en variados grupos, hasta que su actual “General”, se acercó – Pero, señor….Hay un grupo de Testigos que dejó sin hostigamiento. ¿Los dejamos para el resto, o…..?Yo mismo me encargaré de ellos – Interrumpió mirándole de reojo, a lo que el hombre tragó saliva y sin pregunta al respecto, se fue con sus hombres - ¡UNA VEZ ACABEN, REAGRUPENSE EN MI POSICIÓN! – Ordenó, antes de alejarse de los demás, dirigiéndose con el grupo que él mismo se asignó.

...

Los Testigos corrían como podían. Apresurados, escapaban mientras atacaban disparando hacia atrás al enmascarado que los seguía. Se sentían acorralados por una sola persona que aparentemente, los había marcado para morir. El pánico les invadía y no tuvieron mejor opción que adentrarse todos en uno de los templos con la intención de ganar ventaja territorial o bien, poder perderlo. Allí, el Mandamiento del Dolor los perseguía de cerca, asesinando cada vez a más de ellos y sacudiendo el templo por el fuerte uso de sus poderes - ¡RAPIDO! ¡CORRAN DE UNA VEZ, TENEMOS QUE PERDERLO O ESTAMOS ACABADOS! – Gritaba el aparente líder de entre sus filas, quien dirigía a los demás Testigos en aquel templo. Entre tanto tambaleo, un golpe de los poderes de Kiba un poco más fuerte de lo esperado, sacudió mucho más fuerte aquel templo, pasando a hacer que trozos del mismo empezaran a caer, aplastando a algunos de los propios Testigos, derrumbando trozos del techo, derribando también pilares, paredes…..Paredes la cuales, luego de caer, rebelarían a aparentemente, otro miembro de los Mandamientos en ese edificio. Uno con la misma banda que el Mandamiento del Dolor, aunque con traje blanco…. - ¡ACRIBILLADLE! – Aquel hombre no podía perder el tiempo. Apenas vio a un enemigo, y aprovechando que estaba prácticamente rodeado por todos lados de sus enemigos y sin muchas formas de escape, un fusilamiento de quien rayos sabes cuanto hombres comenzó sobre ella, incluyendo allí tanto balas mundanas….como balas mágicas variadas.

Sin embargo….ninguna de las balas llegaría a su destino.

Fue como si cada bala que hubiera en el aire, hubiera comenzado a brillar en una energía verdosa y se hubiese detenido en seco, casi como si el tiempo se hubiera paralizado. El líder de los Testigos cambió su expresión desesperada, a una aterrada. Conocía aquellos poderes y tan solo voltear un poco hacia su lado le hizo comprobarlo. Entre uno de los pasillos, yacía el Mandamiento del Dolor, apoyando la espalda contra la pared y brillando en su característica y oscura energía verdosa – Jaque…. – Elevó su mano derecha e hizo un movimiento circular con su dedo, causando que las balas empezaran a voltear de dirección, apuntando ahora hacia quienes las habían disparado - …. Mate – Estiró con relativa velocidad su dedo índice e, inmediatamente, cada bala fue dirigida de vuelta hacia quienes las habían disparado, acribillando horriblemente a la gran cantidad de hombres presentes. Los gritos duraron bastante poco, pues la gran mayoría falleció casi al instante, dejando un lago de sangre en aquel templo - …..Realmente llegué a pensar que te irías – Dijo sin llegar a mirarle y caminando en dirección a los cadáveres – Uno de mis clones se encontró con…..Supongo, uno de los tuyos – Habló seguro de sí mismo, pues estaba seguro que si hubiera sido un aliado de ella….Este seguramente hubiera “Aparentado” darle la razón al clon con la intención de confundirlo. Eso, para empezar… - De verdad que eres terca e insistente, ¿No? – Se agachó frente al cadáver del hombre que pareció haber sido el líder de aquel liquidado pelotón, colocando su mano encima de el y empezando a registrarlo - …. – Le miró por encima del hombro – ¿Te calmarás de una vez si te explico por qué todo lo que haces aquí hoy, es inútil? – Realmente, se estaba ofreciendo a abrir un poco la boca. ¿Tenía algo bajo la manga? Eso era seguro….No por cualquier razón se ofrecería a hablar un poco de más ante una completa desconocida y, menos aún, dejaría vivir dos veces…a quien parecía estar constantemente metida en su misión.
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Tema Privado Re: The left over shadow.... (Priv. Laina)

Mensaje por Lariv & Laina el Vie Ene 05, 2018 7:20 pm

Entre mas corría por los pasillos, más podía notar como todo se movía de forma violenta, hasta parecía que realmente querían tumbar aquel templo, haciendo que las dos encapuchadas que casi iban juntas apresuraran en paso. Laina casi podía sentir que las paredes, el techo, todo se le vendría encima por lo que iba mirando cuidadosamente las estructuras al romperse para predecir cuales caerían antes y cuales después, sin dejar de prestar atención cuanto camino le faltaba para reunirse con su segunda copia. Necesitaba ambas consigo porque según lo que escuchaba, se le avecinaba una gran multitud de hombres y no sabia de que bando. Si eran de los mandamientos podría hacerse pasar entre ellos tal vez, ocultando a su clon, pero si era de los testigos, entonces le vendría una batalla larga y dura la cual obviamente no iba permitirse perder.

Iba esquivando constantemente los pedazos del edificio, a veces saltando sobre estos por simple reacción mientras en su cabeza no dejaban de rondar las dos opciones que tenia en la cabeza, marcharse o quedarse. Sabía cuál debía tomar, hasta su propia consciencia se lo estaba diciendo, incluso una de sus sombras quería darle aquel consejo y ella misma también se lo decía constantemente “¿Por qué dudo tanto..? Actuar por impulso no me hará regresar mas rápido con mi nación...” Sus pensamientos no la dejaban de agobiar hasta que suspiro, ya convencida de su decisión por mucho que la odiase. Ser testaruda y apegarse a una ilusión no eran exactamente parte de ella, tal vez si lo primero, pero lo segundo ni hablar, eso no era ella. Sabía que tan cegada había estado por su frustración y su ansiedad desde el primer instante que decidió entrar al templo y por primera vez en tanto tiempo no había querido asumir una realidad que no podría cambiar por mucho que lo intentase.

Dejo todo pensamiento de remordimiento, lo que fuera a sentir para después, primero debía centrarse en salir de ahí. Lo de reunirse con su segunda sombra iba hacer algo de camino en lo buscaba una salida, sin embargo, cuando menos lo espero casi le cayo una pared encima la cual su copia se encargó de destrozar rápidamente para mantenerla a “salvo”, aunque a penas todo se despejo noto como estaba rodeada por un montón de testigos “Ustedes sí que son un dolor de muelas” Pensó algo fastidiada al ver que le estaban apuntado y pronto iban a dispararle, no obstante, la encapuchada no perdió ese aspecto tan tranquilo que traía siempre consigo, no se puso en ninguna guardia, solo se quedó ahí parada pues sabía que no iban a darle, estaba confiada en eso, no porque supiera que iba a pasar, si no porque confiaba en sus habilidades. A penas escucho el sonido de los disparos hizo algo que había hecho en reiteradas ocasiones, esconderse en la sombra de su propio clon que tenía cerca, este iba a encargarse de moverse lo más que podía contra sus propios enemigos y de ahí solo le quedaba acabar con cada uno de ellos…pero, en esta ocasión el clon no se movió porque tanto ella como la original sintieron esa magia extraña nuevamente que había sentido anteriormente, que habían visto en el salón grande cuando habían estado con el encapuchado de color negro.

El ser hecho de oscuridad se quedo quieto mientras observaba la situación y su creadora salía de la sombra del mismo, con cautela y atenta por si uno de esos disparos eran dirigidos hacia su persona. No dijo nada al respecto al ver aquel grupo morir casi inmediatamente, solo se quedó ahí parada escuchando lo que tenia que decirle nuevamente mientras su clon miraba hacia atrás para ver al segundo llegar y acercarse en silencio, intentando entender cual era la situación de manera disimulada-Digamos... Que estuve a punto de hacerlo-Comento mirando al encapuchado, no podía perderlo de vista. No lo tomaba como un enemigo, pero tampoco como un aliado, aun si acababa de quitarle una molestia de encima, eso no significaba que dejaría de ser tan cuidadosa de mirar cada uno de sus movimientos, mas le había parecido que se había aprovechado de la situación para acabar con todos los hombres que el querer salvarla, algo así como que se le había presentado un error muy oportuno.

Ante su segundo comentario levanto una ceja (cosa que no se vio por la máscara(?)) pues de aquello no estaba enterada y miro de manera disimulada a sus clones, donde la recién llegada asintió levemente. Laina por su parte no diría nada, prefería dejar que el señor perro siguiera hablando para ver a donde quería llegar-Mas o menos, como dije….estuve a punto de marcharme-Contesto con tranquilidad observando con detenimiento lo que hacia para luego asentir con la cabeza ante su pregunta aunque ya no veía la necesidad de que se lo dijera, por lo que había entendido de aquellos papeles que estuvo leyendo en aquel cuarto ya tenia una idea del porque no servirían, sin embargo, quería ver si el contrario tenía algo diferente que explicarle o mejor dicho, que se lo explicara mejor, ya que leer aquellos papeles le había sido todo un desafío. No acostumbraba a leer cosas tan maltratadas desde hace bastante tiempo.
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Tema Privado Re: The left over shadow.... (Priv. Laina)

Mensaje por Viral & Kiba el Vie Ene 05, 2018 7:21 pm

Una vez pareció encontrar lo que sea que buscaba, lo tomó y se irguió nuevamente, dejando aquel cadáver en paz. Por lo menos, aquella intrusa parecía ahora a sus ojos un tanto más prudente de lo que había pensado en un primer indicio. Por lo menos, sabía que de verdad había barajado la más adecuada opción: Simplemente, alejarse de aquella batalla que, por cierto, los mandamientos ya habían ganado prácticamente si tomabas en cuenta que la mayoría de Los Testigos estaban siendo capturados, asesinados y algunos pocos simplemente se limitaban a huir si es que no les alcanzaban las balas por la espalda. Gracias a lo que había visto de ella, tanto por sí misma como por su clon, sabía que no había sido una muy buena idea el dejarla libre por el campo de batalla así como así y realmente tuvo que haber mantenido su ojo encima de una forma más pesada, pero eso ya no importaba a esas alturas. Habían cumplido sus objetivos, habían acabado con aquella sede de Los Testigos, habían ganado esa batalla y ya no tenían mucho de qué preocuparse.

A estas alturas, los grupos de Mandamientos que había enviado a los alrededores a acabar con los grupos de Los Testigos restantes, ya estaban finalizando con su trabajo y, tal como se los había ordenado antes, se empezaban a reagrupar en la dirección donde él estaba. Se pudo escuchar el constante sonido de las pisadas de cientos de sus hombres caminando a las cercanías y, entre los agujeros que había en aquel templo en donde se encontraban, podías ver afuera la enorme cantidad de soldados que tenía. ¿Una trampa? Sería lo que cualquiera hubiera pensado al ver a tal cantidad de soldados armados reunidos exactamente a sus alrededores. Claro que, a pesar de eso, ninguno de aquellos soldados parecía estar consciente de que tanto Kiba como la intrusa se hallaban en ese sitio por el mero hecho de pasar de largo, ni tampoco Kiba parecía intentar llamar la atención de ellos, cosa que tenía realmente fácil y con lo que podría “Encerrarla” si así lo quisiera. Pero no, tenía otros planes, y no le interesaba en lo absoluto que sus hombres vinieran a montones a donde ahora mismo estaba.

- Realmente, dudo que puedas marcharte

Era verdad. Podía intentarlo, pero la enormidad de soldados Mandamientos allí afuera se lo pondrían más que difícil independiente de lo fuertes o débiles que pudieran ser, por el mero hecho de que su número, ahora que estaban todos reagrupados, era abismalmente grande. Entre aquellos hombres, un grupo de tan solo una docena de ellos corría tras uno de los clones de Kiba, quien se había adentrado en el mismo templo destrozado qué ambos encapuchados, buscando encontrarse con el original. Una vez llegó, se detuvo al observar a la encapuchada de blanco y cuando sus hombres llegaron, inevitablemente, alzaron sus armas en dirección a la de blanco, e instantes antes de librar el fuego contra ella, Kiba los detuvo alzando su mano derecha hacia el cielo en señal de que se detuvieran. Sus hombres le miraron confuso, más no se opusieron y sin apartar la mirada de la encapuchada, bajaron sus armas. El clon, por otra parte, se acercó a Kiba y le tendió la mano en lo qué el original parecía sujetar el objeto que le daba.

Una vez lo tuvo entre sus manos, el chico se volteó hacia la encapuchada y avanzó un par de pasos hacia ella, quedando a medio camino, justo entre sus tropas y la chica – Entiendes qué aquello que te dije pudo haber sido simplemente una distracción para mantenerte aquí los pocos minutos que mis subordinados tardaban en aparecer y rodear todo este sitio, ¿No es verdad? – Nuevamente, guardó silencio. Probablemente, de no haberse dado ciertas situaciones clave durante esa misión, lo hubiera hecho, la hubiera atrapado para asegurarse de que no continuara siendo un problema y se hubiera encargado de ella inmediatamente, pues era de aquellos que solucionan cada problema u obstáculo presente lo más rápido y pronto posible. Pero ahora no le veía como un obstáculo…del todo. Podría o no serlo, aunque eso se decidiría en los próximos minutos.

- Esta vez…no fue así – Admitió, dejando ver el objeto que su clon le había otorgado sujetado únicamente por su dedo índice y medio: Era uno de los cristales de los cuales los rumores tanto hablaban. Aquel cristal, como era de esperar, no era del todo como lo describían los rumores…..Si bien tenía un profundo color negro que parecía resplandecer y era perfectamente esférico, este parecía tener un centro blanco que irradiaba tanta o más energía que el resto negro de la esfera – No tengo idea que suposiciones hiciste con respecto al por qué te dije que estas cosas no te servirían – Decía mientras, metiendo su mano derecha en el interior de su túnica, retiraba de ella otras dos esferas del cristal negro resplandeciente, exactamente iguales a las otras dos – Porque no sean lo suficientemente poderosas, porque su funcionamiento extraño no hubiera sido descubierto, porque fuera muy difícil de aplicar, que simplemente estuviera mintiéndote…. - Colocó cada esfera entre sus dedos restantes: Una entre el dedo anular y el meñique, y el último entre el dedo anular y medio. Allí yacían en sus manos, las 3 esferas de cristal negro por las que tanta sangre se había derramado y por la cual se había llevado a cabo aquella tan dolorosa misión – Pero la verdad…..he aquí – Y hablando con un tono de voz profundamente frío, volteó su mano de forma que los nudillos terminasen apuntando hacia su persona. Todos los hombres miraban aquellas esferas, pero, de un momento a otro……¡¡¡CRAGH!!!....Kiba simplemente hizo su mano un puño, haciendo que su fuerza se encargara de trizar e inmediatamente destrozar las 3 esferas de cristal negro. Un silencio total hubo en la sala, no diciendo absolutamente nada ninguno de sus hombres ni él. Sin apartar la vista de la encapuchada, el chico pronto tendió su mano abierta en dirección a la encapuchada con la palma hacia arriba, casi pareciendo que le ofrecía lo que había en esta: Fragmentos de vidrio rotos que a cada segundo que pasaban, perdían aquella energía que los iluminaba y con ellos, cada una de sus capacidades mágicas. Simplemente se quedó así, esperando ver como reaccionaría, mientras el viento de la noche empezaba a soplar, haciendo que los trozos de los cristales rotos se movieran de su mano y empezaran a caer al suelo….
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Tema Privado Re: The left over shadow.... (Priv. Laina)

Mensaje por Lariv & Laina el Vie Ene 05, 2018 7:22 pm

El sonido de que acercaban varios hombres hizo que los clones que permanecían con ella miraran con cuidado su alrededor mientras en el pensamiento de Laina no venia mas que la frase “Si tan solo no fueras un perro rastreador” La idea de una trampa la había pensado ciertamente, pero si había decidido quedarse era porque su curiosidad por saber que iba a decir el contrario le había invadido, además de que presentía que tampoco la dejaría irse tan fácilmente, antes la había perseguido hasta encontrarla, y lo había hecho de una manera que hasta parecía ser fácil pero molesto para el contrario, esta vez no esperaba ser diferente si intentaba irse, ¿El por qué? No tenía ni idea, solo era un leve presentimiento que le habían dado sus palabras o porque se estaba tomando el tiempo de hablarle tal vez, ¿No era ella una pérdida de tiempo? No importaba, tampoco esperaba que se la dijera, si no que ver una forma de buscar una salida de todo esto.

El comentario que acababa de decir, no sabía si lo decía por los cristales, pues estos no le ayudarían volver a casa o del lugar donde estaba, en su mente no dejaba de rondarle la cabeza aquello, apostaba que ambos por como venía su gente en demasía. Sus clones se dieron la vuelta mirando cada una hacia un lado distinto mas no se pusieron en guardia, permanecían cada una tranquilas porque es así como lo estaba ordenando Laina mentalmente, teniéndolas cerca podría controlarlas mejor ya que veía que hacían, aunque tampoco creía que hiciera falta que lo hiciera al ser ella misma, en estas situaciones no solía verse de una manera “agresiva” simplemente porque se veía rodeada si no que, mantenía la calma, pensaba en soluciones y miraba a su alrededor para saber cuál era su situación, su terreno, sin embargo en esta ocasión no hizo falta mirar para saber que la cantidad que estaba en este momento rodeándole y apuntándole era bestial. Intentaba buscar algún escape entre todo esto si algo salía mal, pero no se le venía casi nada que le asegurara su huida con una alta probabilidad de escape, por mucho que invocara a sus clones, no se iba a librar de ellos ni mucho menos de señor rastrero que estaba segura que no le dejaría despedazar a sus tropas como si nada en lo que intentaba huir o simplemente que la dejara irse mientras sus clones hacían un estorbo si es que, quería algo con ella, ya fuera matarla o lo que sea que él tuviera planeado.

-Si, lo he tenido en mente todo el tiempo, pero me temo que si realmente no quisieras que me fuera por cualquier motivo que tuvieras en este instante, tu instinto de perro rastreador me hubiera encontrado sin importar donde me ocultara-Su comentario no lo había dicho de manera molesta, ni insultante, para nada, solo respondió su pregunta como siempre hablaba, sin ningún sentimiento….totalmente neutra, estaba diciendo lo que pensaba a pesar de que no era el mejor momento para hacerlo, ni la mejor situación, pero sentía que la tenía justamente como había dicho él anteriormente, en un jaque mate que difícilmente se podría sacar de encima “Necesitaría un milagro.. una pizca de piedad o un descuido muy grande para salir de esto con vida si realmente planea matarme.” Le era difícil pensar en la posibilidad de que la dejaría con viva, pero lo que le era aún más, era entender a qué quería llegar con todo esto, aun si le había dicho que no eran sus intenciones no bajaría la guardia por nada del mundo.

Se quedo mirando cada movimiento del encapuchado que era quien mas le preocupaba de todo el grupo realmente, escuchando sus palabras que no hacían mas que traerle curiosidad, sin embargo por la forma en que estaba mostrándole aquellas esferas se le había venido otro presentimiento que tampoco le agradaba. Ver ahí los tres cristales que en un inicio quería conseguir a toda costa, pero que hace no muchos minutos se había rendido de obtener le hacían sentirse extrañamente inquieta en su interior “He ahí lo que creía la probabilidad absurdamente baja de volver al palacio” Se dijo mentalmente mientras las observaba, para luego en el instante en que fue el contrario a romperlas, cerrar los ojos y apretar lo dientes con cierta fuerza, conteniendo por un segundo su respiración.

Ver esos cristales ahí enfrente suyo como una esperanza y luego rotos como si nada, le hacían sentirse en un mar de emociones que no sabía expresar ni quería hacerlo, solo prefería quedarse ahí mirándolo con supuesta calma, con la supuesta cara neutral que era tapada por la máscara, pero que siempre tenia en estas situaciones, no sabia si sentirse mas enojada, mas frustrada o simplemente triste, era tan difícil para si misma intentar comprender lo que sentía que prefería dejarlo de lado.

En lo que la encapuchada guardaba silencio y guardaba calma ante tal situación, así como lo hacían sus sombras que acababan de escuchar el crujido, una risa burlesca comenzó a escucharse de fondo. No era de Laina, ni sus clones, pero estas la reconocían con tanta facilidad porque últimamente no hacían mas que escucharla. El ser que la provocaba no estaba a la vista o al menos no aparentaba estarlo, pero si se escuchaban ciertos cascabeles que hacían evidente su identidad para la Meshitsukai mientras la risa de la misma parecía alejarse, de esa manera tan característica de la bufona que indicaba que se había ido “Y vienes solo para burlarte…” No sabia si fastidiarse mas o intentar ignorarla, en este instante le parecía tan difícil hacerlo, pero era lo mejor, fingir que no sabía quien era y buscar de reojo de donde provenía el sonido junto con sus clones, para después fijar nuevamente donde tenían sus miradas.
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Tema Privado Re: The left over shadow.... (Priv. Laina)

Mensaje por Viral & Kiba el Vie Ene 05, 2018 7:23 pm

El chico por su parte no hizo más que soltar un suspiro bajando un poco su mirada ante el comentario del perro rastreador, dispuesto a dejarlo pasar. No podía decir tampoco que estaba demasiado lejos de la verdad, casi le había atinado….Incluso y si ninguno de sus aspectos de animal se veían a plena vista, no podía negar que su actuar cada mucho resultaba como tal. El chico, con todo ello en mente, pudo en parte ayudarse a dejar pasar eso y hacer oídos sordos, no como uno de sus subordinados que aparentemente, se molestó ante ello. El mismo elevó el cañón de su arma apuntando a la contraria con algo de rabia, más este sería detenido por el clon de sombras de Kiba que dirigía a aquel grupo: Sujetaría el cañón del arma y miraría a los ojos de la máscara al sujeto, negando con la cabeza y el mismo entendería, agachando la cabeza en señal de disculpas. El clon entonces bajaría el cañón del arma, de nuevo dejándole apuntar al suelo antes de soltarla y, haciendo un gesto con el brazo extendido y doblado hacia arriba, señalaría a sus hombres que le siguieran a medida que se retiraba junto con el resto de los Mandamientos que marchaba a las afueras del templo, reuniéndose y dejando de nuevo a los encapuchados solos.

La rotura de los tan llamados y buscados cristales no fue algo que nadie esperaba. Ello resultó una completa sorpresa para absolutamente todos los presentes claro, menos para el clon de sombras que había por ahí. Kiba, por otro lado, tenía claro qué era lo que debía hacer desde el instante que su primer clon entregó la primera esfera y le transmitió toda la información que había recopilado. Apenas lo hizo, pudo suponer con solo observar a su contraria que eso…pudo haberle afectado. No era necesario ver la expresión en su cara cubierta por la máscara, no era necesario ver sus expresiones corporales cubiertas por la túnica y ni si quiera hacía falta detenerse a escuchar lo que sea, lo único que tenía que observar para comprobar el momentáneo shock que le debió de causar aquella simple acción…Era ver lo que hizo: Absolutamente nada. No se movió, no dijo nada, tan solo se quedó mirando los fragmentos rotos sin hacer nada al respecto. Por lo que había visto, ya en una buena cantidad de situaciones, aquella encapuchada no tenia ningún problema en demostrar su indiferencia ante la situación: No le importó su primera aparición en las estatuas, y continuó torturando a aquel hombre. No le importó a su clon el encontrarse con su sombra, y continuó con lo suyo. Si bien esta situación era distinta….había que recalcar que aunque fuera por la más mínima palabra, en ninguno de sus encuentras ella se mantuvo con la boca cerrada. Kiba había roto aquellas esferas enfrente de ella a propósito, con esa intención. Quería saber que ocurriría: Quería saber si le enfadaba, si le entristecía, si le desesperaba, si le daba igual o si simplemente le suponía una molestia mínima. Y con ver aquella impactada reacción….supo que las cosas iban por buen camino de acuerdo a lo que quería lograr. Le pareció bastante extraño el escuchar risas, llegando a creer que quizá la situación no era como él lo creía….hasta que distinguió que esas risas no provenían de ella, si no de alguien más, alguien que se alejaba – Sea quien sea, parece haberte abandonado – Murmuró en voz baja antes de volver a voltear a la encapuchada.

- ¿Tienes idea de por qué hice eso? – Preguntó, avanzando un paso hacia adelante y pisando los rotos fragmentos del cristal oscuro como si no fuese nada más que basura para él - ¿Sientes la necesidad de romperme la máscara de un golpe por destrozar tu oportunidad de volver? – Avanzó otro paso en su dirección – Vine aquí con la intención de encontrar estos artefactos para poder usarlos yo mismo. Sin embargo……Era inútil. Estas cosas ya no me eran de utilidad. ¿Sabes por qué los rumores hablaban de esferas completamente negras, y estas tienen ese color blanquecino en su interior? – Arrastró su pie por el suelo en dirección a la encapuchada, levantando y arrojando por el suelo los trozos de los cristales rotos, blancos y negros, justo hacia enfrente de la chica. Aquellos fragmentos que, como una luz en mal estado, parpadeaban en blanco o negro dependiendo del fragmento que vieras -….En un inicio fueron completamente negras. Estos no son los cristales que viniste a buscar. Fueron corrompidos por los Testigos – Observó entonces como el color de cada fragmento, finalmente se apagaba – Las esferas que buscabas, funcionaban liberando una gran cantidad de energía. La suficiente como para destruir una ciudad, un país, un continente…..las paredes del tiempo, las paredes del espacio….las paredes de los universos …. – Le dirigió la mirada de nuevo – Estas, fueron revertidas para funcionar de forma inversa. Estas cosas, neutralizan grandes cantidades de energías para hacerlas desaparecer. Es….todo lo opuesto a lo que buscas – Confesó – La mera existencia de estos cristales, tan solo hacía tu propósito….más difícil de lo que ya era.

Cualquiera en el lugar de la encapuchada podría desconfiar de sus palabras. Pero lo hiciera o no, eso no cambiaba el hecho de que hablaba con la verdad. Era esa la razón por la que tanto se molestó en el instante que recibió la transmisión de su subordinado, diciéndole qué habían manipulado la primera esfera que encontraron, y el obtener las demás tan solo pudo comprobar su teoría. No tenía idea si existían más de las esferas negras originales en algún rincón del mundo, pero realmente lo dudaba. Desde siempre que los Testigos habían sido enemigos de los Mandamientos, por lo qué era normal que estas intentasen tomar unos artefactos de esta magnitud para poder acabar con los planes que ellos harían, como es precisamente, la rotura de las paredes de los universos para permitir la llegada de Aoz, entre otros enemigos que tienen a los que seguramente también intentarían frenar o por lo menos, mantener en su lugar. Le dio un poco de tiempo, unos segundos para que terminara de procesar aquella información. Pero claro, el chico no planeaba dejarla ir aún. No simplemente le decía aquellas palabras porque le daba la gana o porque quería andar de buen samaritano, tenía intereses detrás, y eso involucraba a la encapuchada.

- Asesinaste a mis hombres – Comenzó, de repente – Te hiciste pasar por mí. Condujiste a mis hombres. Me mantuviste ocupado….Te metiste en mi camino – Sentenció, avanzando otro par de pasos hacia ella, con una apariencia un tanto amenazante - ….Te infiltraste sin ayuda en el territorio de Los Testigos – Esta vez, su tono de voz no sonó tan “Agresivo”…..Si no, más calmado – Acabaste con múltiples Testigos peleando sola, como clon y como tú misma. No te retiraste inmediatamente al enterarte del territorio de guerra en el que habías entrado … - Se detuvo justo enfrente de ella, con la vista clavada en su máscara – Todo, por cumplir un solo objetivo – Debía reconocerlo. Había visto bastante en ella. Bastante habilidad y, sobre todo, perseverancia. El solo hecho de llegar a esa zona de combate ya marcaba que no era una cualquiera, más si lo había hecho totalmente por sus propias manos. El mantenerse, y sobrevivir, demostró su valía. El hecho de haber barajado la decisión de retirarse….que resultaba lo suficientemente hábil y, lista – La gente como tú suele darnos problemas…o….. ayudarnos bastante – Guardó unos instantes de silencio – Si te unes a nosotros….y acatas mis órdenes……Puedo prometer que me encargaré personalmente de regresarte a tu mundo – Dijo con un neutro tono de voz, totalmente sincero y seguro de lo que decía – Nuestro más importante propósito, es poder romper las barreras entre universos para poder traer a una entidad conocida como Aoz a nuestro mundo. Muchos pueden abrir portales hacia distintos mundos, pero, para que hayas tomado una decisión como esta en vez de ir a por las opciones simples…. – Entrecerró los ojos - ….Volver a tu mundo no ha de ser bastante simple…..Pero puedo jurar también que con nuestra ayuda, lo lograrás - Mientras decía aquellas últimas palabas, estiraba la mano en su dirección, claramente, ofreciéndosela a la encapuchada - ….¿Que dices….? – Era cierto que, si la quisiera muerta, ya podría haberse encargado de ella en muchas otras ocasiones. No había muchos motivos para creer que mentía. De hecho…..no había ninguno.
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Tema Privado Re: The left over shadow.... (Priv. Laina)

Mensaje por Lariv & Laina el Vie Ene 05, 2018 7:24 pm

La encapuchada no noto cuando alguien le había apuntado con un cañón por su reciente comentario, quien lo hizo fue una de sus clones que casi se preparo para devolver el disparo en el caso de que fuera hacerlo, sin embargo, no lo hizo al notar que lo habían frenado, por lo que seguiría en su postura tranquila, observando con cuidado cada uno de los hombres que los rodeaba. Por otra parte, la original había querido hacer oídos sordos al suspiro del contrario, a su reacción en general para ver como el grupo volvía a moverse para dejarlos a solas “¿Y ahora que..?” Era su pregunta, sabía que no debía moverse, no innecesariamente porque podría costarle muy caro, se sentía atrapada, casi totalmente atrapada por quienes le rodeaban y aún más, por el sujeto que tenia en frente que era quien al parecer tenia la habilidad casi perfecta de perseguir a quien se le ocurriese.

Una vez completamente solos, los clones empezaron a mirar hacia adelante. Seguían ahí solo por el mero hecho de que le hacían su ruta de escape más fácil o mejor dicho un poco mas rápida, sin embargo, ya no sentía la necesidad de hacerlo porque era la segunda por no decir que casi la tercera vez que tenia la posibilidad de matarla pero no lo hacía “¿Qué es lo que planea..?” Las dudas sobre que quería el encapuchado enfrente empezaban a surgir “Sabrá que tengo aquellos papeles” Sugirió, pero lo dudaba mucho por el simple hecho de que no había subordinados de él cerca cuando estuvo revisando el lugar, y por lo poco que había entendido en los papeles, no esperaba que él estuviera detrás de aquel objeto.

Escucho aquel murmullo del contrario, pero al igual que antes prefirió ignorarlo, no iba a decir nada al respecto pues hacerlo era una perdida de tiempo, algo totalmente innecesario que no hacia falta explicar a un desconocido, aunque esperaba que no sacara conclusiones extrañas gracias a la compañía que tenia de forma obligatoria.

Escuchar la pregunta le hizo pensar nuevamente en los papeles que había visto-Creo tener una idea-Contesto, aunque mas que una idea era una suposición por esos dichosos papeles que, al no entender bien, solo la dejaron igual de indecisa que el contrario cuando le dijo que no servían, pero añadían un granito mas a la balanza de hora de retirarse. Negó con la cabeza antes de dar un leve suspiro-No, a ti no.-Fue su respuesta, pues a quien realmente tenia ganas de moler a golpes era a justamente la bufona, aunque no podía hacerlo, alcanzarla era imposible, antes de que tu te hubiese movido ella ya parecía saber cada uno de tus movimientos y los esquivaba como si de un juego se tratase, se reía en tu cara y en algunos casos, de un solo golpe ya te había dejado fuera de combate de manera que siempre quedases consciente para hacerte saber que no podías contra ella. No, nunca la había enfrentado, pero si la había visto en acción y aquello le hacía entender que por mucho que se esforzara, intentarlo era inútil.

Mantenerse en silencio era lo único que podría hacer mientras le escuchaba, o mejor dicho es lo que acostumbraba hacer, después de todo esta nunca fue muy habladora-Algún cambio tal vez..-Sugirió después de ver los fragmentos  y nuevamente recordar lo que había leído, en alguna parte de aquellos textos hablaba sobre una modificación, pero no decía si era para bien o para mal, todo parecía estar en tan mal estado al mismo tiempo que parecía ir cambiando de idioma o quizás, simplemente era la letra que aparentaba serlo, ya no importaba, el chico enfrente parecía estar dispuesto a decírselo por alguna extraña razón que esperaba que le dijera luego o al menos le diera un indicio-Eso lo explica…-Murmuro más para sí misma que para el contrario mientras miraba de reojo nuevamente los fragmentos tirados en el suelo. Aquello no le hacía sentir exactamente mejor, ni tampoco peor, pues en parte lo sabia y al mismo tiempo no, aunque ahora que estaba enterada de mejor manera el porqué, sentía un alivio de no haber actuado imprudentemente y haber tomado sus precauciones como siempre lo hacía “Y por eso... nunca debes dejarte llevar por las emociones” Se recordó a sí misma como una especie de regaño interno.

No tenia motivos para desconfiar de sus palabras, encajaba en cierta manera con lo que había leído y aun si no hubiera leído esos papeles, no veía la razón de porque mentirle a estas alturas o porque contarle todo aquello que le estaba diciendo, simplemente no le entendía, ¿Qué es lo que quería de ella? Suponía que, si realmente le había dicho todo eso, era porque quería algo a cambio o tal vez…¿Haría algo? No lo sabía, pero seguía atenta a cualquier movimiento extraño del contrario.

De repente, le escucho hablar de la nada sobre otro tema que esperaba que se lo reprochara en algún instante. Desde un inicio estaba esperando que se lo dijera, era lo normal según ella, y el que intentara deshacerse de esta también. Sus clones que tenían el mismo pensamiento como era de esperarse, apenas vieron que el contrario se acercaba de una manera que parecía ser una amenaza sacaron sus dagas de golpe, poniéndose en guardia de inmediato como si intentaran devolverle la amenaza que el mismo aparentaba demostrar con su forma de caminar, cosa que la real paro de inmediato extendiendo sus manos y mirando a cada una para tranquilizarlas. Espero a que estas guardaran sus armas para recién volver a su posición original y volver a mirar al encapuchado que había vuelto a decir algo y no dejaba de avanzar.

Se quedo en silencio mirando la mascara del contrario, exactamente a sus ojos cuando dijo sus últimas palabras diciéndose a si misma “Tenia que hacerlo.” Por no querer contestarle al chico, no quería interrumpirle ni que este empezara a interrogarla si es que le daba curiosidad, además de saber a donde iba a parar todo este reproche que acababa de darle, y cuando volvió a hablar, la primera frase le dio un indicio de algo que nunca había pensado, ni siquiera se le había venido la idea a la cabeza. Sus siguientes palabras confirmaron sus sospechas “¿Unirme al bando de alguien que le mate hombres?” Por un momento pensó que era una broma, pero por el tono que el contrario estaba usando le confirmaba en cierto grado que lo decía en serio sin contar que acababa de ofrecerle la mano. Pensó solo unos segundos si aquello realmente era buena idea y entre todas sus opciones, una le decía que, si no aceptaba y milagrosamente la dejaba ir, se volverían a encontrar porque al final y al cabo le acababa de revelar que él también buscaba abrir un portal para un dios que obviamente no conocía.

-Que esta bien..-Contesto, dándole la mano con seguridad-…Será un placer no tenerte como enemigo-Comento haciendo que sus clones desaparecieran al ver que ya no le eran necesarios, no obstante, esto no significaba que bajaría la guardia, lamentablemente para el contrario aun no se ganaba su confianza. Habían pasado tantas cosas en tan solo una madrugada que le era difícil digerir que ahora tendría un aliado para algo que deseaba desesperadamente, aunque no lo demostrara, no a simple vista.

Al cerrar aquel “trato” solo le quedaba una duda, y era la forma en que se comunicarían, ella no tenia exactamente un aparatos de aquellos con los cuales se comunicaban casi todos, esos que le llamaban celulares o bueno, si, pero no lo usaba por el simple hecho de que se le hacia tedioso cuando su querida compañera de departamento no dejaba de llamarla para asuntos tan absurdos, sin contar que aun le complicaba algo su funcionamiento. Suponía que si le pedía su número podía darle el papel que solía traer consigo de respaldo.
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Tema Privado Re: The left over shadow.... (Priv. Laina)

Mensaje por Viral & Kiba el Vie Ene 05, 2018 7:26 pm

Una vez escuchó las palabras de su contraria y esta le respondió estrechando afirmativamente su mano, una pequeña sonrisa se dibujó en el rostro del albino, aunque como utilizaba ahora mismo su habitual máscara, esto fue totalmente imperceptible para cualquier – Lo mismo digo… - Respondió. Cuando notó también el desaparecer de los clones que hasta hace poco parecieron estar a poco y nada de atacarle, pudo terminar de comprobar que la chica hablaba en serio. De todas formas, no es como que temiera de que la misma intentase traicionarlo o algo por el estilo, después de todo y siendo completamente objetivos, unirse a los Mandamientos era sin dudas la mejor oportunidad que tenía para llevar a cabo una transportación hacia su mundo. Realmente, no terminaba de entender aún del todo por qué el acceso al mundo de su contraria debía de resultar tan complejo como para necesitar los llamados cristales negros para llegar a ese sitio en vez de utilizar otros medios, otros artefactos más simples y corrientes, la ayuda de más magos que pudieran entender mejor aquel tema……Si de tantas opciones elegía la más complicada y difícil de conseguir de todas, es que su situación realmente no era sencilla. Pero bueno, ¿Podía acaso resultar más difícil qué la idea de abrir las puertas a un dios expulsado de ese plano por sus contrapartes? Aquello lo iba a comprobar. E independiente del resultado, tal como se lo había prometido, se iba a asegurar de cumplir a toda costa. Si ella servía para él….Tarde o temprano, ella iba a volver.

Ya teniendo el trato finalizado, el chico apartó de a poco su mano y dio un par de pasos, acercándose hacia la pared por cuyo agujero se podía observar el exterior. Simplemente, se quedó parado frente a la pared, observándola mientras su cuerpo empezaba de nuevo a emanar aquella oscura energía verdosa. Así mismo, igual que como había ocurrido con las balas, esta energía pareció comenzar a emanar de y a rodear a las paredes y el techo que tenían alrededor, causando que todo empezara a temblar con relativa fuerza, dejando caer el polvo, aunque extrañamente, esta vez, por estar rodeado de esa energía verdosa, ningún trozo caía al suelo. En ese instante, Kiba elevó su mano hacia el cielo y tanto las paredes como el techo del templo en donde se encontraban, se despegaron totalmente del suelo y de la construcción, quedando aquellos flotando por el cielo y dejando a ambos encapuchados a la vista del resto de soldados que pasaron a voltear a ellos. Kiba formó un puño con su mano, causando que el techo y las paredes que había elevado con su telekinesis se unieran, formando una simple esfera de fragmentos rotos del templo, la cual arrojó detrás de ellos, sin dañar a nadie por el tamaño tan reducido que había adquirido al convertirlo en una bola. Luego de ello, el fragmento del suelo en donde la encapuchada y Kiba se encontraron, empezó a brillar en esta misma energía y, luego de temblar un poco, se despegó del suelo, empezando a elevarse por el cielo en un total equilibrio – Esto será necesario – Comentó, viendo como empezaban a elevarse un par de metros por sobre su ejército – Para que nadie te confunda con una intrusa – Aquel fragmento de cemento empezó a moverse por el aire, posicionándose frente a sus hombres, quienes veían con curiosidad a la tipa de blanco a su lado. Si bien les daba curiosidad el hecho de que ahora estuviera con “Pain” un soldado común y corriente, esto rápidamente se vio opacado cuando comenzaron a ver detalles más importantes como eran su máscara, su bandana y ciertos símbolos en sus ropas. Los murmullos empezaban a sonar, y sería entonces cuando Kiba hablaría.

- Seré breve y conciso. La batalla no nos dio lo que vinimos a buscar, aunque conseguimos dejar profundas heridas en el enemigo. Los llamados cristales que vinimos a buscar ya habían sido corrompidos antes de que llegáramos, y por ello, para que no pudieran ser usados en nuestra contra, los destruimos – Suspiró pesadamente. Hablaba en un tono relativamente fuerte, más sin llegar a gritar. Se limitaba a alzar la voz lo suficiente para ser escuchado, ayudado también por el eco del lugar – Todos aquellos que habéis participado en la batalla tendrán su merecido descanso se los aseguro – Comentó, pues era claro que, durante un largo tiempo, aquellos hombres no contarían con las fuerzas de actuar bajo sus órdenes al 100%.... – Adicionalmente, quiero darle una noticia antes de dejaros ir a casa – En ese instante, observó de reojo a la encapuchada de blanco, haciéndole un gesto con la cabeza para que se acercara al borde del trozo de suelo en donde estaban, con la intención de que los demás le vieran – Quien usa este traje no se trata de ningún infiltrado, ni tampoco ningún enemigo – Volteó a ver a sus hombres – Quien ven, es guiado por mis órdenes directas. Por ello no solo no le atacaran, si no que le permitirán hacer su trabajo y acatarán lo que les diga como si fuera yo, solo conmigo por sobre su posición – Al instante que terminó de hablar, se pudo ver como todos se irguieron con sus armas a los costados, colocando una rodilla al suelo y gritando al unísono “SI SEÑOR” – Qué abran los portales – Dijo, en lo qué los magos de aquella milicia hacían lo que Kiba les había ordenado, abriendo entonces una gran cantidad de puertas espacio-tiempo, en forma de simples agujeros violeta – No intentes nada estúpido, porque lo sabré si lo haces – Advirtió sin voltear mientras el trozo de cemento se acercaba al suelo, terminando apartado de los demás soldados donde un mago había preparado un portal apartado para Kiba.

Kiba buscó en su traje, tomando un diamante aparentemente de un color blanco transparente y brillante, uno con el grosor de un pulgar y con el largo de  un dedo índice. Apenas lo tuvo entre sus manos, se lo tendió a la encapuchada – Si ves que cambia de color y que resplandece, es que los Mandamientos se están reuniendo. Aportar un poco de tu energía te permite usarlo como comunicador. Guárdalo y ya contactaremos luego, debo reunirme con los otros “10 Mandamientos” – Habló mientras caminaba hacia el césped en dirección al portal y se detenía, señalándoselo – Cruzarás y llegarás a un sitio apartado en el bosque continuo a la ciudad de Éadrom junto a los demás soldados. Puedes irte con la masa o tomar tu propio camino, ese es tú problema – Suspiró y dio unos cuantos pasos por el césped, mirando hacia su propio ejército, quienes iban cruzando los portales y desapareciendo – Por cierto, Kuratsukai…. – Le miró de reojo – Me conocen como “Pain”, el Mandamiento del Dolor. O…..”Ghost Fox” – Volvió a ver hacia su ejército – Bienvenida a Los Mandamientos.
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Tema Privado Re: The left over shadow.... (Priv. Laina)

Mensaje por Lariv & Laina el Vie Ene 05, 2018 7:27 pm

Era difícil que a la Meshitsukai no dejara de rondarle en la cabeza la idea de que tener aliados ahora era tan complicado de aceptar, tal vez, porque se había acostumbrado a trabajar sola o porque realmente nunca llego a pensar en conseguirlos, después de todo su objetivo era bastante extraño, o eso le habían dado a entender en varias situaciones. Ya no importaba, con el trato cerrado y ver que el encapuchado no hacia nada extraño de momento creía que ya tenia que hacerse la idea de que ya no era un enemigo. De hecho, de hace varios minutos se estaba diciendo lo mismo, pues no le veía el sentido de hacer todo un teatro para luego matarla, era tan innecesario que solo le quedaba ceder y relajarse, al menos un poco porque, aunque había conseguido aliados, aun no regresaba a su nación que era lo que mas le preocupaba.

Dejo sus pensamientos de lado para no hostigarse más a sí misma y se quedo mirando lo que ocurría en el lugar de manera disimulada “¿Y ahora que va hacer..?” Se comenzó a preguntar mientras la curiosidad de que era esa energía comenzó a invadirla nuevamente. Si estaba haciendo que movieran las partes del lugar temblaran como tal no creía que fuera ninguna de las anteriores opciones que había pensado “Quizás en algún futuro tenga idea... ahora no creo que sea buena idea consultar” Comento para sí misma mientras se posicionaba para no terminar cayéndose por falta de equilibrio, moviendo ligeramente un pie más atrás con la intención de que gracias a la túnica este no sé notara. Extrañamente se sentía algo mareada y débil, por lo que tuvo que empezar a recargar su peso más en un pie que en el otro, no podía dejar que el contrario notara su extraño cansancio repentino. Sabía perfectamente que esto no era algo debido al cansancio de la batalla en sí, sino algo totalmente externo de lo cual aun no había conseguido una solución exacta y a veces pasaba por alto, pues en todos sus años de vida nunca había tenido que preocuparse por esto.

Cuando el piso en el que estaban se comenzó a elevar sin previo aviso tuvo que posicionarse nuevamente mientras miraba al encapuchado, haciéndose una idea de lo que haría en ese instante a base de sus palabras a las cuales asentiría con la cabeza por simple inercia. Le era extraño asimilar que ahora tendría otra persona dándole ordenes que no fuera su rey, pero sabía que debía empezar haciéndose la idea y acostumbrándose a esto también si quería que este le ayudara. El problema claramente no estaba en seguir sus mandatos como era de esperarse, era algo a lo que estaba acostumbrada hacer desde su nacimiento prácticamente, si no que fuera alguien que no conocía más que a través de uno que otro encuentro que no habían sido del todo amistoso e incluso que en el ultimo la había hecho sentir totalmente atrapada por no haber querido irse antes.

A penas los murmullos se hicieron notar la chica dio un leve suspiro, si bien tendría que confiar en ellos ahora al menos en el momento que volvieran a estar en un campo de batalla, se preguntaba si ellos lo harían en ella realmente. No tenia ni idea de si estos estaban informados de que la misma había matado a algunos de sus compañeros, por no decir que al parecer también su clon los había estado “protegiendo” para que no la atacaran, sin contar de que al parecer estuvo siendo la piedrecita molesta del jefe en parte de su misión, y por último, pero no menos importante ya que era algo de lo que estaban conscientes todos, era que lo había “insultado” frente a ellos cuando prácticamente estaba colgando en un hilo de pasar de viva a muerta. Mas de alguno seguramente le tendría resentimiento, quizás el tipo que se había atrevido alertar a uno de sus clones, tal vez no era solo él, quizás habían varios que se habían molestado con tal comentario pero no eran tan impulsivos como aquel, no importaba ahora, tal vez en un futuro si realmente llegaba a chocar con alguien, por ahora solo le quedaba escuchar nuevamente la explicación que le había dado el encapuchado a ella y que en el fondo aun le dolía “Padre..” Cerro los ojos unos segundos, tenía que alejar la idea de la catástrofe de su mente y lo hacia pensando en la tranquilidad que siempre le trasmitía su rey con su simple sonrisa que no entendía como podía tener en las situaciones mas difíciles. Se acerco cuando se lo indicaron en silencio, pensando en aquello que tenía en su mente, sin darle mucha importancia a lo que decía el contrario.

-No hago nada sin razones, y dudo que alguien me de una para ir en tu contra-Respondió mirando hacia los portales con total sinceridad. Si bien, Laina era capaz de traicionarlo si le ofrecían algo mejor (cosa que de momento dudaba demasiado que alguien pudiera hacerlo) No estaba dentro de sus planes, agregando que ya había visto parte de sus habilidades y forma de liderar a sus hombres, le faltaba conocerlo, eso era verdad, pero a menos que apareciera alguien que le demostrara que mejor que aquello, ni de chiste iba hacer un cambio de bando.

Tomo aquel cristal y sin mirarlo mucho lo guardo en sus bolsillos-Entendido-Contesto dirigiéndole la mirada mientras en su mente se formaba cierto alivio de que por fin alguien conociera artilugios mágicos para comunicarse. No era de la forma que esperaba, pero de por si ya era un alivio tener algo de ese estilo, pues la dichosa tecnología del lugar ya la tenia harta, no por ser complicada si no que simplemente no agarraba la costumbre a pesar del tiempo que llevaba relacionándose con esta.

Bajo al fin de la plataforma con cierto cuidado una vez creyó que este dejaría de hablarle, pues la debilidad que sentía consigo aun no se le pasaba “Tendré que irme por esos portales…tal vez si me sintiera mejor, hubiera tomado el camino largo para revisar algo en el camino..” Su opinión prefirió dejarla en su mente, iba a seguir caminando hasta uno de aquellos, pero al escuchar la voz del encapuchado de nuevo llamándola se freno para mirarle-Hm..-Murmuro como si estuviera procesando sus apodos-Gracias… Ghost Fox-Hizo énfasis en la ultima palabra como si hubiera descubierto algo para luego marcharse, forzándose así misma para no demostrar su estado ni caer en el camino de regreso a casa.
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