Bienvenido a la ciudad de Éadrom, donde la alianza entre humanos y seres sobrenaturales se hace cada vez más fuerte y posible ¿O no?
CONOCE MÁS SOBRE LA HISTORIA
AMBIENTACIÓN
CONOCE NUESTRA HISTORIA

Octubre 2018
Durante muchos años, miles de seres sobrenaturales fueron cazados hasta la extinción. Hoy, existe un "rayo de esperanza", situado en alguna zona de japón llamado "Éadrom", donde es posible la convivencia entre seres sobrenaturales y humanos.

Cubierta por un manto de protección, la también llamada "Ciudad de la Luz" sirve de hogar para muchos que aún lo creen posible, otorgándole educación a las jóvenes promesas sin importar su raza en uno de los institutos más grandes de todo Japón: el Instituto Takemori.

ESTACIONES
cambiantes cada día

SISTEMA MONETARIO
Monedas: Dromes
Billetes: Soilses

Shiki Topsite!


CONEXIÓN
bienvenido a la ciudad éadrom
Conectarse

Recuperar mi contraseña



NAVEGACIÓN
links importantes



BÚSQUEDAS DE ROL
¡Publica tu búsqueda aquí!



BÚSQUEDA
Se buscan temas
POR Jestro Jokster
A ESPERA
Título de la búsqueda
POR NICK
A ESPERA
Título de la búsqueda
POR NICK
A ESPERA
Título de la búsqueda
POR NICK
A ESPERA
Título de la búsqueda
POR NICK
A ESPERA
Título de la búsqueda
POR NICK


ÚLTIMOS TEMAS
de habitantes


MINI ANUNCIOS
¡colabora con la comunidad!

CLUB DE COCINA BUSCA MIEMBROS
¡Anímate a ingresar al club de cocina! Da click aquí para más información!
TÍTULO MINI NOTICIA
¡Muy pronto!



MEJOR POSTEADOR
¡de esta semana!




¡FELIZ CUMPLEAÑOS!
¡TAKEMORI TE DESEA LO MEJOR!






Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Tema Privado Muerte y Resurrección — Priv. Aranea

Mensaje por Kasady Carnage el Mar Nov 21, 2017 4:01 pm

El reloj estaba a punto de marcar medianoche, con la ciudad siendo iluminada bajo el brillo de la luna llena. Justo en el límite de la calle central con el cruce norte, en una enorme propiedad que ocupaba una cuadra entera, Carnage ingresaba por el portón principal manejando su Yamaha Mt 250 con un poco de torpeza. Abrió la reja e ingresó conduciendo mientras balanceaba peligrosamente su cuerpo en las curvas. Por suerte, el tramo entre dicho ingreso y su casa no era tan extenso como para ocasionar un accidente.

Dentro de los límites se extendía una zona verde, con un poco de césped en los extremos del pavimento formando un bello paisaje hasta la puerta de la casa. El pelinegro guardó su vehículo en la cochera que se encontraba en la parte externa, resguardada por una puerta enrollable. Tenía dos motos más que llamaba "bellezas", así que se estacionó a un lado antes de refugiarse en el cálido interior de su hogar.

Era una mansión, aunque a él no le gustaba llamarla así porque atraía atención innecesaria. Solía ser una guarida segura para un narcotraficante y sus colaboradores, pero como a Carnage le agradó su ubicación decidió quedarse con ella. Está de más mencionar lo que les sucedió a cada uno de los involucrados en el negocio, así que solo él se encarga del lugar ahora. Incluso se tomó el tiempo esperar a más socios, quienes intentando tomar venganza conocieron un trágico final entre torturas y dolorosas sesiones científicas. Para evitar el ingreso de extraños, este pequeño palacio tenía una estructura complicada: Por fuera tenía cámaras de vigilancia con visión térmica, sensores de movimiento, detectores de radiación y otras artimañas secretas. Y el edificio contaba con dos pisos, sin incluir el sótano y la terraza; el lugar más alto lo conformaba ese espacio dedicado para armar fiestas, disfrutar de la vista nocturna y vigilar los alrededores; además de que venía con helipuerto incluido. En el segundo piso los visitantes podían apreciar las habitaciones, tres estancias que contaban con las comodidades fundamentales para considerarlas de primera. El alien tenía como suya la que se encontraba justo en medio, debido a su cercana ubicación para las escaleras que conectan con la planta principal. En dicho nivel, se encuentra la enorme sala de estar con techo alto y decoraciones oscuras que sirve de recepción. Además, una pequeña zona de entretenimiento estructurada al fondo, con un bar para disfrutar mejor de la mesa de billar.

Con un tambaleo ingresó a través de la puerta de roble, la que por falta de mantenimiento resonaba como en una película de terror. Un rastro de sangre se extendía siguiendo sus pasos, proveniente de su cintura. Para que negarlo, estaba teniendo un rato difícil porque no era capaz de regenerar esa herida y perdía fluidos a un ritmo considerable

Una voz de disgusto resonó en la cabeza del joven, protestas de la personalidad conflictiva, que por primera vez en mucho tiempo no tenía el control del cuerpo, «¡¿No te jode que tengamos que huir?!» le repetía. Carnage estaba disgustado por tener que volver con las manos vacías, que todo el daño recibido fuera por gusto. Pero lo que más lo molestaba era que su orgullosa defensa fue vulnerada con relativa rapidez. — Lo que me jode es que tengas tantos deseos suicidas. Ya tendremos oportunidad de tomar revancha — Kasady también experimentaba sentimientos familiares; sin embargo, no se dejaría influenciar por sus emociones, así que tomó el control del cuerpo para sacarlos de una pelea inclinada claramente hacia una muerte segura.

Caminó entre pasadizos hasta llegar una puerta metálica con clave biométrica, usando su rostro y huellas dactilares para identificarse logró que se abriera, mostrando detrás un campo de fuerza que se desactivaba con una contraseña especial. Todos estos métodos avanzado de seguridad daban paso al sótano, el área más destacada, y a la que realmente no desearías entrar por el bien de tu integridad física. Su tamaño era de unos increíbles 2500 metros cuadrados, un ambiente separado del resto por esa puerta doble, paredes reforzadas con aleación de metales resistentes a explosivos y calor, silenciadores de ruido, protección láser y su propio campo gravitatorio, así que es mejor considerarlo como un mundo aparte con respecto a todo lo demás.

Allí dentro se dividía en dos espacios claramente diferentes entre sí. Siendo el primer área de "cirugía", sellada con cristal antibalístico y ocupando el 70% del total. Herramientas de medicina yacían perfectamente acomodadas en el exterior por motivos de precaución, mezcladas entre elementos quirúrgicos con raros utensilios de procedencia dudosa y función desconocida. Dentro estaban acomodadas en paralelo dos camillas con sábanas azules, además de una larga mesa de acero en la que descansaban prótesis robóticas. También era visible un frigorífico con variadas muestras de sangre, simbiontes y parte de experimentos genéticos siendo reservados en un punto cercano al cero absoluto. Todo dependía de una gran computadora que monitoreaba todo el entorno, tecnología capaz de suplir la función de 10 u 11 máquinas distintas. Otros detalles menores escapaban entre el desorden, pero eran de poca importancia.

Ingresó allí luego de tomar un cuchillo plateado que destellaba por la pulcritud de su acabado. — No fue una noche tan mala, descubrimos cosas interesantes — Suspiró mientras se acomodaba en una de las camas. Su costado izquierdo mostraba sangre a través de la ropa. Una herida causada por una mujer con una espada de fuego casi termina de partirlo en dos, y posiblemente por efecto del calor su tejido no era capaz de sellar por completo la herida que no dejaba de sangrar. Se quitó la parte superior de la ropa, dejando ver la piel separada y su órganos internos aún en funcionamiento. Tuvo que remover todo lo que el fuego ajeno hubiese cauterizado, usando hábilmente el cuchillo que de inmediato se tornó carmesí. Una vez limpio de bloqueos, procedió a engraparse en el corte para facilitar su curación, acercando el tejido para que enlazarse no tomara demasiado. A esta hora era donde los criminales comenzaban con la acción, así que necesitaba estar listo para salir a conseguir más “muestras”.

Probó moviendo su torso un poco y vio la herida unirse a paso constante. — Bueno idiota, creo que en media hora estaremos como nuevos — Dicho esto volvió a ceder el control del cuerpo a Carnage ya que no le gustaba lidiar con la sensación del metal en su organismo. Este último saltó de la camilla y avanzó hasta el segundo ambiente ubicado en la parte trasera, una prisión modificada para soportar el poder de las criaturas mágicas que habitaban la ciudad. Había cinco celdas selladas, todas en forma de cápsulas de criogenización. Por el cristal se podían observar dos cuerpos dentro, mantenidos con el frío para ser usados cuando sea conveniente. Claro que él solo usaba criminales para sus experimentos, basura que nadie extrañaría. Ambos eran humanos, y hasta ahora no conseguía capturar alguna criatura poderosa.

En una mesa de madera, al lado de la cabina de control del espacio de confinamiento, una radio antigua, con una sólida y pesada estructura, esperaba por ser encendida. El alien se acercó para poder sintonizar una emisora local, desde la cual era capaz de interceptar las comunicaciones radiales de las fuerzas del orden. Estaba sonando Queen justo en ese instante, así que su humor mejoró un poco.

"Tonight I'm gonna have myself a real good time
I feel alive and the world it's turning inside out Yeah!

...

I'm floating around in ecstasy
So don't stop me now don't stop me
'Cause I'm having a good time having a good time"

Tarareando sobre la gran noche que debía tener, no dejaba de recordar a la muchacha, en un momento fue capaz de ver como su cuerpo se tornaba intangible y se movía feroz como intentando devorarlo. Sentía que de capturarla lograría un progreso sustancial en sus investigaciones, pues los humanos no eran capaces de soportar la presión que ejercía un organismo extraño en sus cuerpos. Incluso si los mejoró con drogas y partes robóticas, terminaban con su interior aplastado o sumidos en la locura.

Descansando un poco al ritmo de Freddy Mercury, sentía que finalmente estaba recuperando las fuerzas. En espera de cualquier indicio, pudo escuchar en la radio una distorsión de onda, algo que no era común pues había adecuado especialmente ese aparato para funcionar incluso bajo la interferencia de su tecnología alienígena.

— ¿Pero qué…? —

Sus sospechas de que algo antinatural sucedía se confirmó cuando los sensores perimétricos de la propiedad se disparaban, alertando a la computadora de que un intruso no-humano se aproximaba. En vez de preocuparlo, este tipo de desarrollos lo emocionaban al punto de ser incontenible una carcajada. Tal vez sus plegarias fueron finalmente escuchadas




Mis colores(?):
—Carnage dice estupideces— y «Carnage piensa estupideces»
—Kasady dialoga— y «Kasady reflexiona»
Little Boy:




avatar
Salón : Universitario(a) Dromes : 24140
Reputación : 2
Mensajes : 32
Ver perfil de usuario
field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: Muerte y Resurrección — Priv. Aranea

Mensaje por Aranea el Sáb Nov 25, 2017 2:49 am

”Ambientación”:


Ya hace tiempo había olvidado lo que era que la noche azotara sobre la ciudad, había contemplado con una mirada vacía y perdida en el cinismo de la nada la gente, las luces, los edificios y cada estructura representante de la simpleza y a su vez compleja civilización, apenada en parte por sentir la presión en su pecho de que había perdido gran parte del afecto a esta misma, poco a poco sentir en el vibrar de sus pies descalzos sobre el coche el movimiento y bullicio, desde las voces hasta el tráfico que ahora transitaba. Algo triste podía denotársela, su piel tan pálida, más de lo que acostumbraba debido a un año y meses estando con un lado salvaje provechosa de una alimentación brutal presentada como glotonería insana, asqueado véase quien pregunte o curioso descifre producto de su naturaleza. Se recostaba sobre el asiento trasero, cubierta de esas prendas prestadas que eran más grandes de lo que acostumbraba a llevar, cerrando el cuello a la vez que intentaba ejercer una presión física en el pecho, evitando o intentando de poder reducir esa pesada sensación mientras con la otra mano sostenía algunos billetes y un extraño aparato electrónico, con fuerza sumida en la mar de pensamientos, como un loco extraviado en una ciudad de fantasmas… Recuerdos que jugaban con su mente, carrozas y caballos que se difuminaban con los automóviles, desde las prendas elegantes londinenses hasta las actuales sueltas y exhibicionistas modernas.

-Cómo cambian las cosas…- “Pero yo no, por más que luche, me veo marginada de ellos ¿Cómo podré sentirme algún día con el control? Mi cuerpo se siente como una alucinación, tan débil al recuerdo y la euforia… Tan incompetente al esbozar algo tan autodestructivo, aquí dentro de mi mente todo es confuso, siento que cada año lejos de ellos todo se acelera…” el viaje terminó, desde los límites de la ciudad hasta el parque central, allí más adelante en la zona comercial, frente al local abandonado, una triste vidriera con estantes vacíos y vidrios polvorientos, fue cuando se demoró en abrir la puerta, acurrucada en la esquina con los pies subidos al asiento, una postura muy poco familiar para la educación y el refinado accionar que solía tener la mujer de ojos carmines, esbozando un profundo suspiro mientras su pecho se levantaba y se centraba en el letrero de luces apagadas “Reina Rubí”, su tan amada y adorada joyería que abandonó por tanto tiempo, años y años desplomados por el vandalismo, aquello que la arrastró a la nieve y despertó un cólera que solo era saciado por la Viuda, el rencor y el odio podían volver a consumirla, infectando su corazón a la vez que sus pálpitos se aceleraban, humillada por el triste tropezar de los infortunios, no de las situaciones, conocía que fue su poca limitación y control que lo llevó a la razón de este pensar; Como había decidido sobre estos mismos. Furiosa de que un puñado de siglos le fueron arrancados por la codicia material, de reluciente platería y oro a telas y la nada misma… -Ya llegamos, señorita- anunció la ronca voz del conductor mayor, sin siquiera mirarla, solo ladeando el rostro y levantando el mentón para mostrar la dirección, comprobando el destino –Lo sé… Solo aprecio el olvido- una confusa y sinuosa poesía de sus finos labios, con ojos casi brillantes mientras llevaba una mano a sus labios, la pena y el dolor eran inevitables en este punto, carcomía su mente y suprimió la necesidad de avanzar, pero pagarle al hombre que no era culpable de ese delirio era lo correcto y bajar con un pie a la vez del carro, afrontando el pasado.

Tardó un tiempo en poder avanzar, al principio solo observó perdida la puerta tomando el coraje de abrirla y tras el chirrido de la vieja madera, el campaneo dio a resonar, abriendo sus ojos de par en par, el oscuro interior que ella podía apreciar despertó por dentro… Las imágenes aparecieron dentro de ella, cambiando su postura en un respirar, irguiéndola y afilando aquellos ojos mientras la frialdad marcaba en su rostro… Ella recordó quien era Aranea III Roi Breier, estaba en casa.


~...Ruidos de melancolía de esperar ¿Que espera? Espera que ella vuelva y le diga "Aquí estoy mi amor, no existe el olvido. Aquí estoy mi amor de vuelta, he vencido... No puedes creer, no existe el olvido, mi amor"... ~


Avanzó por su preciado local, pasando la mano por la mugre de cada exhibidor, frotando sus dedos para retirar los restos de la pedicura mientras confirmaba que las puertas secretas de su preciado local no fueron descubiertos, accediendo por una, oculta en las paredes de madera con el deslizar sobre un fragmento de las guardas, adentrándose por el pasillo mientras sus ojos se encendían y el sulfuro de la respiración avanzaba poderosa sintiendo como el control volvía, como recordaba cada momento y cada experiencia vivida, la Viuda la debilitaba, tanto que al llegar al pequeño patio como el claro de un patio recubierto en telares, sintió un paralizante dolor que hizo que se colocara de cuclillas al reprimir el quejido entre sus dientes, cubriéndose la boca mientras sus parpados se abren de par en par y sus pupilas se contraían temblorosas hasta terminar de desplomarse sobre el suelo, soltando y que se aparte aquel pequeño artefacto de su mano, cayendo inconsciente en el suelo, con ojos bien abiertos y expectantes de la sumisión de lo desconocido para su cuerpo.

Sus niñas ansiosas la esperaban, exóticas tarántulas y variadas especies de grandes tamaños y llamativos colores se acercaban a su reina, eran muchas más que antes y habían plagado toda la zona, un manto blanco que cubría los viejos faroles, la banca y el gran sauce del centro, habían anidado inclusive en cada esquina del basto techo dentro de la casa que rodeaba ese lugar, la mansión oculta tras la fachada de los edificios donde alguna vez la dama habitaba “Estaba de regreso” ellas la rodearon y otras se posaron encima de ella, aguardando que despertara quien compartía su extravagante e imprevisible aroma… El rato pasó, la luna estaba en lo alto del manto nocturno estrellado, claro que opacado en su mayor parte por la contaminación lumínica de la zona céntrica, pero al abrir los ojos circunstancialmente el aparato comenzó a titilar, un cántico incómodo que terminó por obligar a la dama a lentamente levantarse –Oh… Mis niñas…- una voz débil mientras tomaba con ambas manos a la par que se sentaba sobre sus piernas a 3 pequeñas (No tan pequeñas) amiguitas, varias bajaban por un hilo hasta posarse en su cabeza y otras se prendían a las ropas, como una madre con sus bastas pequeñas ansiosas –Que hermosas que están… Han comido muy bien, como siento dejarlas… Mis amores- susurraba mientras sus dedos jugaban con las finas patitas ajenas, moviéndolas y sacudiéndolas con delicadeza mientras dibujaba una sonrisa y volvía a dejarlas a un lado. Flexión una rodilla y se apoyó sobre la rodilla dando al movimiento de levantarse, pero otro quejido resonó mientras torpemente se adelantó en unos dolorosos pasos y tropezones hacia adelante, cayendo justo frente al objeto pero era cosa secundaria… -¿Pero qué?- el dolor se sumía con un hormigueo en su pierna derecha y cuando ladeó el rostro se horrorizó…

Bajó la comisura del pantalón asomaba su Wapen, el exoesqueleto oscuro exhibía ese bello tacón con una larga punta que crecía en la base de sus dedos humanos, esta trepaba y comenzaba a sumergirla en su forma humanoide –No puede ser ¡No! No quiero… Basta ¡Detente! Yo no te pedí que aparezcas- Como si le hablase a la viuda se alteró y el Wapen dejó de poseerla, de las caderas para abajo tenía ese traje negro con rubíes rojos llamativos, contemplando cuando levantó el elástico del pantalón prestado –Esto no es bueno…- No tenía control de su propia forma y lo que no comprendía era por qué genera ese dolor, era normal que el esqueleto oscuro emergiera de la piel y se hallara externamente pero jamás había dolido. Para detener el chillar de ese aparato infernal lo tomó con violencia y presionó un botón como bien antes le había explicado Accel –Aranea…- dijo seca, molesta y casi asustada volviendo a examinar sus extremidades –Si… Dime como lo encuentro- contestó más calmada, cerrando sus ojos y suspirando en un desánimo –No es nada… Estoy… Bien, sí, llegué bien... Sí, iré- mintió, pues su estado era claramente lo contrario, la Viuda aún no se había apagado del todo, sus instintos animales comenzaban a poseerla, debía mantener la calma y luchar con la contraparte humana si necesitaba tener el control para la misión que le había sido dada.


~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

Ambientación V.2(?:


~Zona Residencial - 00:31 P.m ~

Vagó por las calles, no deseaba volver a tomar uno de esos vehículos, solo deseaba llegar a donde el aparatejo electrónico le indicaba, visualizando un mapa y dos luces, una titilante donde era el destino y la otra en movimiento cual según le fue explicado era ella, un gps (El primero que en su vida había manejado, ni celular tenía) con tecnología alienígena, ya debía de marcar su desagrado con el ceño fruncido y mirada filosa, pero esa misión no era más que el favor que decidió aportar por el bien de la misión, la razón que dio el confiar una vez más en la evolución y desenvolverse… Aunque esto estaba delimitado en la lírica. Ahora era mucho más alta de lo habitual, con dos metros y veinte centímetros gracias a los “tacones aguja” como los extremos de sus pies, esas peligrosas puntas como agujas naciendo de unos pies humanoides oscuros bajo el vestido rojo que tuvo que reforzar con otro retazo de tela rojo, para que curiosos no se espanten del imposible desafió que contentaba a la gravedad, limites humanos que no debía de explicar, el equilibrio era por la naturaleza, pero deseaba mantener la postura y su disfraz humano, la elegancia victoriana de la tela satinada y el corset rojo jugando con la gargantilla plateada, delirada en la forma de una araña con un gran rubí rojo como abdomen y 4 incrustaciones más pequeñas como ojos, cuyas dos patas delanteras se fundían en donde los pechos se unen y pierden el escote y las traseras rodeaban el cuello, un tapado de piel negra tan largo como le permitía sobrepasar las rodillas mientras se sentía un fenómeno por lo alto.

Presionó el botón azul ubicado a la izquierda, con eso llamaba a la voz de Accel y podía comunicarse –Aranea aquí…- -No hace falta que te presentes a cada tanto…- -Me disculpo, no sé cómo se usan aún estas cosas… Deseo informar que diviso el lugar- -Ok, presiona el botón rojo cuando estés cerca, si accedes a la tecnología, coloca este dispositivo, podremos saber de qué se trata…- -Entendido- cortó la transmisión y se paró sobre el cordón de la vereda frente a la gran mansión mencionada, contemplando el lujo de los barrios con clase, sonriendo de lado al bufón de su nariz como la soberbia invade la burda necesidad de los ricos “¿De aquí proviene la señal que mencionó? Como sea… Ordenes son órdenes” No le gustaba el sentirse inferior, normalmente trabajaba sola o mancipaba la independencia, pero era solicitada para este caso en particular, antes de cruzar la calle, la voz del ajeno resonó –Oh y Aranea… Ten cuidado- advirtió Accel cortando la transmisión, eso hizo que se detuviera justo enfrente del portón, sabía y fue advertida que no sería fácil o a lo sumo riesgoso, pero era la indicada… O “era” ya que sentía el temblequeo de su mano derecha tendida a un costado del cuerpo como un tic, era el Wapen que deseaba tomar control del cuerpo, la Viuda dentro de ella que deseaba volver al salvajismo, pero la dama deseaba lograr hacerlo con sus propios métodos… Aunque odiaba admitir que necesitaría ayuda.

-Bien… Con cuidado, solo necesito 2… Solo dos…- susurraba respirando hondo y guardando el aparato dentro del escote, cerró sus ojos y mentalizó con exactitud como deseaba desenvolver su esqueleto… Nadie rondaba por la zona por suerte, pues verían como del tapado costoso asomaban 8 largas extremidades, patas duras, largas y oscuras con puntas aguja enardecidas en el carmín –Tsk… Dije 2…- su voz se tornó más grave y su rostro expresó un gran enfado, a lo cual sacudió su cabeza para cambiar la actitud, un tenue dolor en el lóbulo frontal ejercía presión, dando a entender que esto la llevaría a la metamorfosis del humor –Vamos…- presionó el botón rojo, generando una onda que ella no sabría sus efectos, pero sabía a ciencia vaga que Accel podría interferir con las señales magnéticas –O alguna chorrada avanzada así- permitiéndole estudiar mejor lo que buscaba, el cimiento de algo familiar entre los alienígenas más desarrollados. Colocó sus patas sobre el suelo y estas comenzaron a sentir y estudiar cada mínimo movimiento de la zona, la sensibilidad y las vibraciones funcionaban, pues detectaba extraños objetos y… Electricidad, cableado subterráneo, varios, algunos no poseían (Lo cual serían inalámbricos) pero el desconocer lo que se trataba supuso a simple instancias que se trataría de armas o algunas trampas –De alguien deben ser…- musitó antes de centrar su vista sobre segundo piso del edificio, escupir con una gran precisión y fuerza y delgado hilo blanco hasta el reborde de la terraza y luego un salto mientras comenzaba a engullir de regreso, para que atravesase el patio, no deseaba arriesgarse a sorpresas, pero… Al posarse sobre la pared con la ayuda del adhesivo natural de sus patas, se paralizó… -A dónde ir… ¿A dónde?- sus ojos rondaban y giraban, por lo bajo y la terraza, pensando por segundos hasta decidirse comenzar a subir, resonando el crujido de sus patitas mientras instintivamente sostenía los pliegues de su vestido, alzándolos como el nato reflejo de caminar o subir las escaleras, aunque solo sus extremidades arácnidas cumplían con esta función verticalmente hasta que sus dos primeras patas tocaban y rozaban la cornisa del balcón, tal como la imagen de la cazadora en busca de la presa, en esta caso de la "fuente" que tanto se esmeró en ser explicada, pero debía tener cuidado a lo que se encuentre, de entrar en combate el Wapen estaba latente y su mente aún no se reponía de la arcaica forma instintiva.


"No importa cuantas veces la lluvia se lleve tu tela, solo vuelve a tejerla"

Hablar // Pensar // Actuar // Stalkear (?
ﺘ ﺙ ﺜ ﺝ ﺠ ﺡ ﺢ ﺤ ﺥ ﺨ ﺬ ﺅ ﺆ ﺇ ﺈ ﺉ ﺊ ﺋ ﺌ ﺍ ﺎ ﺏ ﺐ ﺑ ﺒ ﺓ ﺔ ﺕ


~I will not be forgotten
I've got the scars to prove it
Only the strong survive!
I'm not afraid of dying
I've never favored weakness~


Arañita:
 
avatar
Dromes : 20901
Reputación : 4
Mensajes : 104
Ver perfil de usuario
Aranea
ALIENS

field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: Muerte y Resurrección — Priv. Aranea

Mensaje por Kasady Carnage el Dom Dic 03, 2017 3:28 pm

La computadora emitió un constante infrasonido que alteraba el cuerpo del alien. Era un método doloroso pero infalible para conocer cuan extraña era la anomalía presentada. Se dispuso a apagarla; sin embargo, la valiosa pieza de tecnología se descontroló sin previo aviso, apagándose automáticamente para reducir daños potenciales. Tanto Carnage como Kasady quedaron aturdidos por los sucesos inusuales, pero eso apenas duró unas cortas respiraciones antes de recuperasen la compostura y de manera decidida avanzaran de regreso a la primera planta sin mayores preparaciones más que asegurar adecuadamente los sellos su preciado laboratorio.

En un abrir y cerrar de ojos alcanzó la espaciosa sala de estar, lugar perfecto para observar cada rincón de la casa sin ser obstruido por paredes. Si bien mantenía la forma humana, todos sus sentidos estaban en el máximo punto de alerta. Si su visitante es amigable o no, para él era lo de menos, pues desde que ingresó a la propiedad estaba condenado a convertirse en una herramienta más del alien.

En su mente, resonó la calmada voz de Kasady «Confirmada una presencia en el exterior de la casa» con la que su rostro neutral ahora mostró una sonrisa torcida. Una vez que detectó al visitante, solo restaba revelar su ubicación exacta. Entonces, sus ojos se recubrieron con una membrana blanquecina, similar a la de los tiburones. A partir de ese momento era capaz de detectar las diferentes temperaturas dentro de su rango de visión. Solo necesitaba una reacción de su visitante, así que no tuvo mejor idea que mostrar su ubicación con la voz — Señor — dijo mientras analizaba las paredes con una precisión difícil de ver en él. — Esta es una propiedad privada así que le pediré que se retire —

Fue entonces cuando pudo descubrir movimiento a las afueras de la segunda planta, mostrado como una mancha oscura a través del concreto que mantenía su color blanco por el resto de la casa. Si no fuese porque carecía de la información suficiente para confrontar al invasor ya abría soltado una carcajada ruidosa y uno que otro insulto para burlarse y provocarlo a aparecer. Pero esa "cosa" definitivamente no era humana, sus movimientos seguían un extraño patrón de golpeteo, lo que obligó al hombre a mantenerse concentrado y no subestimarlo. — ¡Hey amigo! — El sonido emitido por su garganta carecía de hostilidad. — ¿Acaso eres de los que viene a hablar de su dios? —

El pelinegro se desplazaba a través de su hogar, subiendo por las escaleras que llevaban a la zona habitacional. Cada uno de sus pasos estaba amortiguado por su propia piel, pareciendo como si no tocase la superficie. — No tengas miedo. Incluso si eres un vendedor puedo estar interesado en tu mercancía — Cada tanto mostraba su posición actual mediante la voz, pero también exponía completamente su estado desarmado y herido. Podría ser un jodido estúpido; sin embargo, todavía reconocía que era la otra parte quien intentaba ponerse en contacto con él, y era obvio asegurarse de que la zona donde entrarás no esta repleta de artilugios que puedan ponerte e una situación desventajosa.

— Por otro lado, puedo ser yo el que salga — Solo cuando hubo dicho eso, su mirada se mantuvo fija en la mancha anterior. Su corazón era incapaz de mantener reprimida la curiosidad, quería saber la identidad de la persona que hoy, voluntariamente, le permitiría alcanzar un nuevo paso en su camino al poder absoluto.





Mis colores(?):
—Carnage dice estupideces— y «Carnage piensa estupideces»
—Kasady dialoga— y «Kasady reflexiona»
Little Boy:




avatar
Salón : Universitario(a) Dromes : 24140
Reputación : 2
Mensajes : 32
Ver perfil de usuario
field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: Muerte y Resurrección — Priv. Aranea

Mensaje por Aranea el Jue Dic 07, 2017 6:38 am

Pasó por cada ventana, concentrada en la subida más una vibración, algo muy extraño ha de notarse en la primer planta, su sensibilidad capta las vibraciones y el mismo delatar de una voz que no podía dar caso omiso, el instinto la hizo paralizarse, completamente en silencio mientras sus ojos carmín se abrían de par en par y prestaba suma atención a esa voz “Señor… Esta es una propiedad privada así que le pediré que se retire” “Bla bla…” giraba su vista en el desgán de la poca seriedad con la que veía que era tomada su invasión, era de esperarse, no le iban a encargar una misión tan sencilla como parecía al intentar irrumpir en un lugar desconocido, mucho menos tras apreciar la cantidad de tecnología que a simple vista alarmaba y acobardar a cualquiera. No sólo fue descubierta, sino que hasta con humor tomaba esa ¿Advertencia? “De serlo, no me acercaré, que me busque si es necesario” continuó escalando por las paredes, la adhesión de sus patas daban la gracia de la perturbadora imagen de esas extremidades de dos metros en un corto desarrollo de tiempo… Pero sentía como por debajo de la larga falda u Wapen seguía cubriéndose, tapando ahora por su espalda y ensanchando el corset, ajustándose al punto que el escote se ciñera más –Tsk… Maldición, contrólate- musitó para sí misma, aflojando las cuerdas del frente para que su respiración no sea abruptada, negándose al contacto auditivo que este continuaba mostrando… El lado positivo, era que sabía dónde estaba, el timbre de la voz al ser fuerte activa su sentido sensorial, la pone en alerta conociendo que este se desplazaba “Ahorra habla de dios pero que… No importa, debo llegar antes, el encuentro será inevitable” más lo imaginaba su cuerpo temblaba, pero era más intenso el instinto de la Viuda, que yacía en el crujir del Wapen que poco a poco tomaba posesión de su cuerpo, acelera el pulso, el éxtasis que provoca esa jaqueca debía de intentar acallarla, pues si debía de perder los estribo que antes sea el colocar el dispositivo donde se le indicó, cerca de la fuente donde era emitida la señal.

Sus extremidades delanteras tantearon el barandal de la terraza, temerosa de que algún campo de fuerza lo recubriera, pero por fortuna o torpeza ajena se encontraba limpia, en parte sería mejor que la subestime, pero antes de subir por completo decidió responder a algo que no podía ignorar, si bien el mantener la discreción era absurdo, que la tomen de miedosa era algo que no podía resistir -¡ﺤ ﺥ ﺨ ﺬ ﺅ ﺆ ﺇ ﺈ ﺉ ﺊ ﺋ ﺌ ﺍ ﺎ !-Te estaré esperando!) Pero al exhibir esas palabras, notó como sus cuerdas vocales habían cambiado, ese chillido agudo, alternado en una voz secundaria como eco con el leve repteo en el indescriptible modismo de su idioma natal, aquella serie de sonidos que un humano jamás podría imitar o alguna máquina semejante. Cubrió su boca y fue cuando se vio aún más sorprendida, pues al apartar la mano notaba esas poderosas garras carmines contrastando el negro del Wapen en evolución, fuera del control y la voluntad de Aranea en la inestabilidad emocional, el exoesqueleto logró cubrir sus manos y la viuda poco a poco aparecía, el síntoma febril y el dolor de cabeza ahora se explicaban… La ira, la reciente llegada a la falta de costumbre de su vieja forma humana obliga a transformarse, gruñía entre dientes intentando no colapsar en la tensión de su rostro en ese gesto de furia “No me queda mucho tiempo… Y no sé qué ocurrirá”.

A riesgo de todo, un salto la posicionó sobre la terraza y con la vista merodeando la zona se acercó a la puerta, una de metal de dos fases sellada, otro obstáculo que la obligaban a dar uso de sus toxinas… Pero estas despertarían ese salvaje sentir. Aún podía ser un ser racional, lo cual tomó el comunicador y con sumo cuidado de sus garras presionó el botón a un costado de la pantalla –Aquí Aranea, voy a entrar…- -¿Lograste infiltrarte?- -Negativo, aún no pero estoy en proceso, el ignoto se acerca, me han interceptado, puedo sentirlo…- lo último era una aclaración a nivel personal, voz apagada mientras tomaba una buena bocanada de aire y expulsaba de su boca un buen chorro de ácido, tan intenso que deprendía un intenso vapor por la temperatura y una pestilencia única, del centro de la puerta subió, apreciando como su toxina más fuerte carcomía el metal y se comía cada fracción de este, aún sentía bajo sus extremidades el vibrar, el retumbar de la estructura donde se hallaba… Sea quien sea estaba subiendo, faltaba poco para que el olor lo atraiga –Necesitas refuerzos… Iré ahora mismo person…- -¡NO!- su voz se deslizó a más grave al interrumpirlo, la adrenalina la estaba poco a poco sacando de su cordura –Lo-lo siento, No. Repito; No importa cuánto me tarde, lo conseguiré, te contactaré en cuanto lo logre, pero por favor, no vengan por mí, repito… ¡No nec...- y escuchó un portazo, la puerta estaba a punto de terminar de consumirse abriendo un gran hoyo hasta que la altura se propicia para ella -… No necesito refuerzos, no intentes contactarme, sé lo que hago- mintió, interrumpiendo la radio para que la voz no vuelva a  advertirle o nada siquiera… Ella tenía una cita con la Viuda, algo por lo cual luchó toda la tarde hasta establecer su forma, pero el Wapen ganando dominio y su creciente humor la delataban.

Guardó el dispositivo, justo en la brecha donde los senos se unen en el escote, pasó por el agujero y una vez entrando a la casa llevó la mano a la comisura de su labios inferior, por dentro sentía el ardor, como su carne se veía levemente quemada y la molestia generaba que ahora su respiración se torne agitada –Ya está por llegar…- agradece poder modular lo más humanamente posible, pero aún se notaba algo reprimido esa agudeza en la garganta,  esa pequeña molestia que daba el arrastre de las sílabas… No quiso enfocarse en ello, se adhirió a las paredes y comenzó a expulsar algunas sedas de hilo de su boca, comenzando a caminar por este en el choque con el dueño de casa al no encontrar otra salida posible y entrelazando la puntas de la tela para que cuanto verlo, arrojar un gran manto blanco sobre él y avanzar en lo posible ignorándolo, antes de perder la conciencia y luchar por la supervivencia debía concluir con el aparato que le dieron.


"No importa cuantas veces la lluvia se lleve tu tela, solo vuelve a tejerla"

Hablar // Pensar // Actuar // Stalkear (?
ﺘ ﺙ ﺜ ﺝ ﺠ ﺡ ﺢ ﺤ ﺥ ﺨ ﺬ ﺅ ﺆ ﺇ ﺈ ﺉ ﺊ ﺋ ﺌ ﺍ ﺎ ﺏ ﺐ ﺑ ﺒ ﺓ ﺔ ﺕ


~I will not be forgotten
I've got the scars to prove it
Only the strong survive!
I'm not afraid of dying
I've never favored weakness~


Arañita:
 
avatar
Dromes : 20901
Reputación : 4
Mensajes : 104
Ver perfil de usuario
Aranea
ALIENS

field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: Muerte y Resurrección — Priv. Aranea

Mensaje por Kasady Carnage el Vie Dic 15, 2017 3:54 am

El pequeño juego de las escondidas estaba cerca de acabar, pues la parte contraria tampoco temía mostrarse a través del sonido. En la silenciosa propiedad lejos de vecinos, de la ciudad y sin otro ruido, tal acción solo podía ser intencionada. Lo que sorprendió un poco al alien fue que incluso con su dominio de idiomas fue incapaz de entender ese chillido repentino, sonando más como una bestia que un ser racional. «Déjame lidiar con esto» Exclamó con autoridad la parte prudente de su ser, que sonaba especialmente animado. — ¿Quieres quedarte con la diversión? — Le replicó el pelinegro, que parecía hablar solo a la vista de cualquiera sin conocimiento de su situación. «No es eso. Siento que puedes matar a nuestra visita por error, y sería una pérdida considerable» Aquella voz demostraba una calma indiferente, recordando algunas veces cuando Carnage se dejó llevar por la emoción. «Si la situación llega a mayores volveré a entrar» Era una decisión definitiva, y lo demostró al forzar con extraña violencia al molesto devorador, tomando el control del cuerpo por segunda vez en esta noche.

Si bien ambos co-existían siendo conciencias independientes, había una diferencia marcada entre cada personalidad, así como sus atribuciones. Por ejemplo, mientras Carnage ocupaba todas las funciones corporales, Kasady podía sentir lo mismo que él, ya sea a través de las terminaciones nerviosas o directamente sus emociones. El pelinegro era también, incapaz de hablar por pensamiento, así que siempre lo hacía en voz alta. Por otro lado, ese problemático sujeto, en su labor de observador, era incapaz de sentir algo, incluso si el cuerpo era herido o sufría innumerables torturas. Simplemente veía por los mismos ojos de Kasady y se comunicaba por el pensamiento. Esto le resultaba increíblemente aburrido, así que por eso tenía el control la mayor parte del tiempo. «Vaya, ¿acaso eso es...?» Una frase cargada de excitación resonó como bocina en la cabeza de ambos cuando llegaron a la recta final que conducía hasta aquella azota. Humo se extendía desde la ahora inexistente cerradura. «Debo admitir que estoy intrigado por la identidad del intruso» Avanzó midiendo sus pasos, porque la corrosión mostrada sería capaz de calar con extrema velocidad hasta sus huesos. En el laboratorio tenía un compuesto químico con efecto similar, pero la producción limitada lo hacía un recurso que pocas veces llegaron a utilizar.

Volviendo a la perspectiva generar del alien, terminó por cerrar distancia y pateó el metal restante, doblándolo como si estuviese hecho de plastilina; en parte por su fuerza, pero sobre todo, por la capacidad destructiva de ese químico. Atravesó el umbral sin miedo, y carente de la sonrisa de burla proveniente del más rebelde; precavido sobre las intenciones escondidas por parte del atacante. Más cuando logró dar un vistazo a la "cosa", sus ojos se abrieron como platos al percibir la forma y tamaño de LA INTRUSA. Era una ella, mezclada con algunas extremidades arácnidas escapando por su espalda y costados. Después de tanto tiempo experimentó lo que se conoce como piel de gallina cuando su mirada se encontró con la ajena. La tipa era peligrosa, sus instintos de supervivencia le indicaban que fuese cual fuese el desenlace, deberá pagar un alto precio por ello. Tomó unos segundos para tocar la herida de su costado, verificando que faltaba casi nada antes de estar completamente recuperado.

— Oy- — Intentó entablar una conversación civilizada para obtener un poco de información y tiempo; sin embargo, fue recibido por la repentina aparición de una ¿red? ¿tela? , no importa lo que fuese pero causó que pierda el equilibrio y tropiece con sus propios pies, golpeando su trasero contra el suelo. Trató de rasgar su camino, mas fue incapaz de hacerlo sin importar lo mucho que intentase en su forma humana. Viendo el desarrollo de la situación, además de que la visita claramente no era terrícola, convirtió la piel de su mano derecha en una garra de un profundo color rojizo, con la que simplemente cortó la tela cual tofu.

Se puso de pie, intrigado ante el espectáculo frente a él. No tuvo el placer de ver algo como ello durante sus viajes a través del espacio sin límites, ni entre los desquiciados experimentos terrestres que iban en contra de toda lógica. — ¿Qué es lo que quieres? — No dio rodeos, ni palabras innecesarias. Si la respuesta contraria resultaba en un sinsentido lo siguiente sería arrastrar de las patas a la araña hasta lo más profundo del laboratorio, con nula posibilidad de ver el brillo del sol otra vez.




Mis colores(?):
—Carnage dice estupideces— y «Carnage piensa estupideces»
—Kasady dialoga— y «Kasady reflexiona»
Little Boy:




avatar
Salón : Universitario(a) Dromes : 24140
Reputación : 2
Mensajes : 32
Ver perfil de usuario
field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: Muerte y Resurrección — Priv. Aranea

Mensaje por Aranea el Miér Dic 20, 2017 10:27 pm

El sujeto ha develado su forma, pues la viuda usando la primer caracterización de su especie, logró adherirse a la pared, manteniendo la mirada fija en él y luego expulsando la tela sobre ese para que cayera, veloz giró en torno al techo que descendía en el juego de la escalera y de esa forma acompañando al compás de que este lo permitía, pues el espacio de ese pequeño pasillo hasta llegar a las más próximas paredes del siguiente subsuelo, con el crujir de cada articulación mientras por otro lado las telas del corset y sus vestimentas comenzaban a cubrirse de su Wapen –Oh rayos…- tuvo que detenerse, pues comenzaba a ver ahora ambas manos, como se formaba ese traje, comiendo sus mismas telas para generarse “Ya veo… No puedo controlarlo mucho más, no lograré dominarlo” Y los recuerdos de la nieve se aparecieron mientras la corona negra con retoques rubís cubrían su cabello, inclusive en las pulsaciones de su pecho comenzaba a sentir algo más que la intermitencia del vibrar del dispositivo móvil en su escote, solo se quedó estática apreciando como entraba involuntariamente a aquella faceta y sus ojos brillaban con más intensidad “Ya veo… Espero completar la misión antes que esto empeore” pero antes de comenzar a siquiera avanzar escuchó ese llamado de atención, seguido, ese ligero grito por parte del propietario “Maldición… Por favor dame más tiempo, necesito la cabeza fría un poco más” sabía la viuda que se avecinaba, pues cuando la ira la invadió y sus ojos tiñeron por completo sus cuencas ya sus reacciones no eran atípicas a su forma humana, por lo contrario, el quedarse completamente estática mientras la falda se dividía al medio, contaminada por su misma estructura.

Forma:

Ladeó el rostro, observándolo de espaldas por encima del hombro, exhibiendo aquellas 8 largas y puntiagudas formas arácnidas, había irrumpido en el “nido” de alguien, quizás muy tonto al creer que la invasora podría dar alguna respuesta, pero su saliva era de calificar, podía ser gastada en un sinsentido, pues si este intentaba detenerla, no duraría en paralizarlo y completar la simple misión, aunque desde la lógica “¿Esa interferencia era por causa de … este extraño? No, es algo de aquí, seguro él es un circunstancial... No tengo tiempo para humanos” sus pupilas lo recorrieron de arriba hacia abajo sin otra mención o noción –No te busco a ti, siéntete en paz por lo cual te ignoraré… Tómalo como que se te ha colado otra araña, no dejes nada abierto la próxima- casi burlona mas su tono era serio, seco y directo, el de la distorsión como si dos féminas voces se superpusieran entre sí mientras erguía su postura y volvía la vista al frente a la continuación de las escaleras, unos cuantos pasos bastaron para volver a detenerse, colocando las dos derechas delanteras en la pared y volver a verle, girar un poco su cuerpo para el aprecie de su extraña anatomía. Pero ¿Por qué? Matemática simple, si buscaba algo seguro este le producía –Tú… ¿Qué tienes debajo?- retórica pregunta, pues sentía la necesidad de inmiscuirse en asuntos que no le pretendían, oh quizás sí según sus órdenes. Una ladina sonrisa, amplia se le dibujó en el rostro con aquellos labios carmines, más no dudaba en que seguro lo protegería, lo cual mientras escalaba por la pared de las segundas escaleras de su boca expulsó otro telar que se expandió hundiendo la entrada y bajando a toda prisa, obstruir el acceso para perseguirla mientras buscaba algo que la llevara a su objetivo, a la siguiente planta baja mientras examinaba rápido la habitación, apartaba un mueble y comenzaba a meterse a recorrer a toda prisa en cada habitación.

-Maldición ¡Tecnología! ¿Por dónde?- más cuando dejó al sujeto y buscaba en cada sala tomó el aparato electrónico, este señalaba estar en esa misma ubicación, nada más podía indicarle otra cosa, su pulso temblaba y el sudor corría por su frente entre el agite del pecho, el Wapen volvía a centrarse, una mala señal para que poco a poco sentía la necesidad de que sus pensarse unieran… Sentir como la araña tomaba el control -¡No! Aún no…- molestaba se la denotaba buscando el acceso a las siguientes escaleras, necesitaba ir más abajo, penetrar en pisadas cada vez más fuertes sobre el suelo en busca de alguna zona hueca, necesitaba de encontrar en aquella morada algo que le indicará su objetivo, intentando y apresurandose a ignorar que era una intrusa que frente al dueño de casa se le había escapado y entrado con todo el descaro. Pronto escuchó las pisadas del contrario bajar y fue allí cuando decidió escalar por las paredes al techo, romper con un escupitajo de su ácido cada foco para inundar cada habitación de oscuridad mientras se desplazaba por el techo, ganar tiempo para desafiar su vista… Necesitaba solo eso, tiempo para encontrar lo que ni ella conocía.


"No importa cuantas veces la lluvia se lleve tu tela, solo vuelve a tejerla"

Hablar // Pensar // Actuar // Stalkear (?
ﺘ ﺙ ﺜ ﺝ ﺠ ﺡ ﺢ ﺤ ﺥ ﺨ ﺬ ﺅ ﺆ ﺇ ﺈ ﺉ ﺊ ﺋ ﺌ ﺍ ﺎ ﺏ ﺐ ﺑ ﺒ ﺓ ﺔ ﺕ


~I will not be forgotten
I've got the scars to prove it
Only the strong survive!
I'm not afraid of dying
I've never favored weakness~


Arañita:
 
avatar
Dromes : 20901
Reputación : 4
Mensajes : 104
Ver perfil de usuario
Aranea
ALIENS

field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: Muerte y Resurrección — Priv. Aranea

Mensaje por Kasady Carnage el Sáb Feb 03, 2018 3:18 pm

Aquel lugar quedó sumido en repentina calma, siendo únicamente audible el sonido del viento. «Hahaha, acaba de pasar completamente de ti» Habló Carnage con un tono en extremo divertido. Era obvio que su querido colega se había esforzado para mostrarse a sí mismo interesante y lograr de esa manera dialogar con la figura frente a ellos; sin embargo, la silueta femenina combinada con rasgos animales continuó hacia el interior de la casa como si Kasady no existiese para ella. «Creo que toda esa cháchara sin sentido es innecesaria. Mejor preguntemos directamente a través de la tortura» Continuó compartiendo sus pensamientos con el contrario, aunque si hubiese sido él quien estaba con el control, tal vez ya se habría abalanzado contra ella para propinarle la paliza de su vida. El pelinegro seguía de pie en la azotea, mientras Kasady respondía mentalmente y comenzaba un debate entre personalidades sobre el mejor curso de acción ahora.

Luego de un instante, el alien finalmente ingresó a su propiedad, todavía pensativo sobre lo que estaba ocurriendo. — Justo ahora, esas palabras que se escuchaban como ruido de interferencia me parecieron familiares. No sé si tu estupidez se me está contagiando, pero juraría que realmente escuché algo similar antes, incluso sentí que era una provocación hacia nosotros… — Murmuró a la par que sus garras cortaban las telas de araña que impedían su paso. Era un material resistente y pegajoso, así que esa labor le tomó un poco de tiempo «Parece que finalmente coincidimos en algo esta semana. Aunque siento que es una memoria mucho más antigua que tu propia existencia». Continuó con ritmo pausado, y para cuando alcanzó la segunda planta, repentinamente el escenario se tornó oscuro bajo el sonido inconfundible de las bombillas siendo fundidas bajo algún tipo de sustancia corrosiva, situación que también podía confirmarse con el olor que se extendía por el lugar.

«Divertido»

Como parte instintiva, su visión térmica se activó de inmediato, haciendo que su camino fuese igual de sencillo. Bajo la ayuda de esa habilidad sería fácil encontrar a la perpetradora de esta invasión a la propiedad privada. Carnage veía con interés al contrario revisando habitación tras habitación, era similar a ser espectador de un extraño juego de las escondidas entre seres que diferían demasiado de los humanos, siendo el objetivo una mujer-araña cuyo tamaño no favorecía. La parte más racional continuaba con el control del cuerpo, así que el metódico Kasady tenía cierta desventaja en esta área con respecto a Carnage, quien era capaz de percibir a sus ‘presas’ de maneras que incluso su conciencia compañera no sabría explicar.

Aun así, luego de terminar la segunda planta y dirigir su atención a la planta baja, se las arregló para encontrar a la arácnida en la parte intermedia de la recepción, saliendo de alguna habitación. Sin dudarlo por un momento, ni siquiera porque todavía no terminaba de recuperarse de su herida en el abdomen, saltó hacia ella juntando ambas garras. Retrajo las mortales armas hasta transformarse de nuevo en puños humanos, y golpeó con ellos hacia la parte superior del cuerpo de la mujer.

Thud

Ni huesos rompiéndose, ni sangre fluyendo. Solo un ruido seco que confirmaba la colisión sin mayores efectos. Esto fue sorprende para ambos, primero para Kasady, quien tenía la intención de noquearla con un golpe limpio y luego preguntar con calma sobre sus intenciones y propósitos; así como para Carrnage, el que esperaba ver partes corporales volando. La fémina estaba cubierta con una especie de exoesqueleto que era resistente al punto de ser ridículo, contrario a la sensación de flexibilidad y delgadez que emitía. Él retrocedió unos metros con dos saltos antes de levantar su guardia, mirando con nuevos ojos a la intrusa. Sin embargo, las sorpresas recién estaban empezando.

…..

Cuando la contraria finalmente estableció contacto visual con él, ambas conciencias sintieron cómo esa mirada carmesí los atacaba directamente, calando hasta lo más profundo de sus huesos y poniendo cada sentido disponible en alerta máxima. Miedo… por un momento se sintieron amenazados, pero sobre todo vulnerables. Completamente distinto al de la belleza hace breves instantes, era un sentimiento opresivo que desde su llegada a la tierra no habían experimentado. Incluso en la inmensidad del espacio pocas veces encontró un ser capaz de transmitirle la idea de que era mejor idea retroceder antes que directamente lanzarse de cara.

— Creo que esta será una buena oportunidad para adquirir experiencia — Calmando su ser, mostró una sonrisa excitada en su rostro. Dado que Carnage era quien se medía con los puños, Kasady logró adquirir gran cantidad de información teórica sobre las peleas, pero jamás había tenido oportunidad de aplicarlas en un caso real. Así que ignoró de momento las quejas de un berrinchudo alien, y se concentró a máxima potencia. Podría ser solo una personalidad adquirida; sin embargo, la sangre de un devorador corría por sus venas, la esencia de una raza que adoraba pelear y destruir. Así que luego de medir mentalmente el alcance de esas patas extras y su posible poder, cargó hacia adelante con el cuerpo totalmente desprotegido. Cuando entró nuevamente en el rango de ataque contrario dio un paso largo y agachó su cuerpo antes de levantarse inmediatamente juntando gran cantidad de fuerza en un uppercut dirigido al mentón

¡La pelea entre los seres del espacio había comenzado!




Mis colores(?):
—Carnage dice estupideces— y «Carnage piensa estupideces»
—Kasady dialoga— y «Kasady reflexiona»
Little Boy:




avatar
Salón : Universitario(a) Dromes : 24140
Reputación : 2
Mensajes : 32
Ver perfil de usuario
field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: Muerte y Resurrección — Priv. Aranea

Mensaje por Aranea el Lun Feb 05, 2018 5:30 am

Lluvia dorada de chispas, chirrido intermitente que ahora suspendían cables con cobre al desnudo envueltos en esa pestilencia, un rastro no tan ingenioso igual había dejado, ya que cada habitación que era recorrida dejaba las marcas en el techo culpa de sus afiladas extremidades, rasguños en los marcos de cada puerta y el eco en cada esquina de su respiración alternándose, inclusive ahora unas gotas de sudor recorrían su frente mientras el crujir de su Wapen lentamente marcaba más y más su metamorfosis, ahora cada vez su tamaño aumentaba y el negro dejaba poco que lucir de su piel blanca, casi como un insoportable murmullo trastornado en el agudo latir dentro de su cabeza cual migraña interrumpía su línea, ya casi por brevedad había olvidado que estaba para colocar ese aparato en su objetivo, pero no estaba lista para esta misión, la menos indicada parecía ser para este trabajo, la fuente de energía que necesitaban no estaba, no tenía ni siquiera un ligero indicio de donde estaba o que forma tenía, más se frustraba, más aludía a la enfermiza desesperación -Donde… Donde… Donde… Buscar, buscar- repetía con una ronca voz, casi como si dos mujeres hablaran al unisono, una mas gruesa y tosca, otra mucho más aguda pero con un timbre casi inentendible si no fuera por el contraste de palabras. Techo, pared o suelo, toda superficie era igual, más que ahora comenzaba a chocarse con cada mueble, rompía espejos, tiraba sillas, cuadros o cualquier decoración por la culpa de su tambaleo y sus grandes extremidades que torpes con el nuevo tamaño se flexionaban, hasta inclusive esa casa pareciera una pequeña pecera, túneles cada vez más angostos sobre el cual la araña debía de investigar como pudiera, a su vez intentar resistir ese frenesí, como sus instintos despertaban cual hambre, más la presencia ajena jamás fue su prioridad, casi como si no fuera tras moscas… Aunque de tener hambre, convendría que no se cruzase en su cam…

~“Can you feel that?... Ah shit”~

Tarde, los pálpitos eran cada vez más rápidos e intensos, de pié al salir de una habitación por una puerta que no se comparaba al tamaño de sus patas flexionadas se cruzó frente a frente con el humano, más la Viuda Aranea continuaba con la mirada baja y aquellos jadeos agónicos cual bestia “Interesante… Pero no tan asombroso...” aún así con un poco de su lógica y perspicacia no pudo evitar percibir como era observada, en plena oscuridad, la noche ayudando a que cada habitación se encuentre sumergida en las sombras ¿Cómo era posible?. Una cazadora en su hábitat, una criatura que al encontrarse con una amenaza alza instintivamente sus patas delanteras y exhibe su cuerpo, con brazos extendidos de lado a lado como si quisiera provocarlo, pero su rostro era ocutlo debido a una gran mueca de dolor, incontenible pues aún podía sentir como el Wapen se retorcía y jugaba con su forma, dando lo mejor de sí para que la razón aun luche pero… Ya hay un límite para esta presión.

Un golpe en seco, seguido de un agudo ardor se generaba en su vientre, su visión se encontraba nublada, confundida y algo atontada, pues algo en su cabeza dio un giro “Estoy en el límite… Yo ya no puedo controlarlo. Creí que volvería a ser como antes… Espera” y allí lentamente su mirada buscó la contraria, no respondía de sí, pues imágenes distorsionaban su realidad, varios rostros se cruzaron al frente y allí vió a los culpables, cada una de las lacras que buscaron a su bestia interna, quienes han profanado toda su humanidad en su búsqueda, caminos que se han cruzado y ninguno de estos terminó bien. Así lo veía, con una rabia oculta en la frialdad y un rostro tan inexpresivo como distante, levantando el mentón como si este no valiera nada, reconocía que quizás no era un humano, pero para la viuda no era una amenza “Es solo… Una mosca más” una presa, alguien que ha osado el tocarla y encontrarse con aquella armadura que ahora la asimilaba, que lentamente recubría su cuerpo completo y adoptaba una nueva forma “Ahora lo entiendo... Lo acepto. Él se lo buscó...”… Y una sonrisa ladina se dibujó, aquellos labios carmines, en plena oscuridad dejando que brillaran al igual que sus ojos y cada vez más se intensificaba cada pequeño detalle y terminación del Wapen en su transformación…

Ambientación:

~“Drowning deep in my sea of loathing…
It seems what's left of my human side is slowly changing in me…
Looking at my own reflection, when suddenly it changes… Violently it changes.
There is no turning back now… You've woken up the demon in me ”~

El odio gana, ya había olvidado a que había venido y ahora solo se encontraba con su instinto “Despertar y matar” que todo se torne rojo y que por su garganta se deslice la suave carne de ese humanoide, que su sed sea saciada. Devorarlo con la mirada mientras se le hacía agua la boca. Por fin el momento ha llegado y la araña no se ha movido del lugar, pues espero el segundo ataque, el motivo y toda su razón el cual cosquilleaba dentro de sus entrañas, sí, al fin comprendía que un animal jamás podrá escapar de ese mundo, que era como una enfermedad, sí, quizás ella estaba enferma… O hambrienta “¿Cuál es la diferencia?”. No bastaron palabras pues el contrario nuevamente la amenazaba y levantando el puño la araña no mostraría miedo, pues aun mantenía aquella postura tan clásica, extremidades en alto y esa sonrisa.

~“Get up! Come on get down with the sickness… Open up your hate and let it flow in to me!”~

En cuanto el puño estaba cerca, la mandíbula de la viuda se abrió de par en par a cada lado, el Wapen pareciera desgarrar la piel pero le había proporcionado una gran flexibilidad para que dos grandes colmillos se asomaran, cuales relámpagos descendieron en el encuentro con su carne y allí fue cuando esta lo capturó, junto con lo que ahora era un rostro completamente oscuro con varios rubís rojos brillando cual soles mientras un feroz gruñido gorgoteaba de su garganta, ese chillido infernal que marca el inicio del hambre, bajando de inmediato ambas patas una vez asegure atraparlo y directo a sus hombros, queriendo perforar y atravesar su carne para arrancárselos. Cuando una arácnida atrapa a su presa con sus poderosas encimas venenosas, utiliza cada ventaja, no importa si una parte de ella debe ser dañada, solo desea sentir la sangre correr por su paladar y tentarse en divertirse de jugar con su comida. Enfermarlo con aquel ardor del veneno corroer cada hueso para ser digerido cual elixir. Era un hecho… La viuda volvió, Aranea volvió a ese sueño, derrotada, aceptando que ya no podía ser de utilidad… Más la sorpresa y la ira la alimentarán en cuanto pruebe a este ser, el sabor fuera de este mundo la enloquece, el amargo sabor del recuerdo que solo hará que la muerte defina este encuentro.


"No importa cuantas veces la lluvia se lleve tu tela, solo vuelve a tejerla"

Hablar // Pensar // Actuar // Stalkear (?
ﺘ ﺙ ﺜ ﺝ ﺠ ﺡ ﺢ ﺤ ﺥ ﺨ ﺬ ﺅ ﺆ ﺇ ﺈ ﺉ ﺊ ﺋ ﺌ ﺍ ﺎ ﺏ ﺐ ﺑ ﺒ ﺓ ﺔ ﺕ


~I will not be forgotten
I've got the scars to prove it
Only the strong survive!
I'm not afraid of dying
I've never favored weakness~


Arañita:
 
avatar
Dromes : 20901
Reputación : 4
Mensajes : 104
Ver perfil de usuario
Aranea
ALIENS

field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: Muerte y Resurrección — Priv. Aranea

Mensaje por Kasady Carnage el Jue Feb 22, 2018 11:15 pm

Ambos cuerpos se encontraron enfrascados en un combate cercano desde el primer instante. El golpe se precipitó a una velocidad sobrehumana, acompañado por un suave silbido del aire causado por el movimiento; sin embargo, la araña también esquivó a un ritmo igual de increíble. Pronto el pelinegro vio su extremidad atrapada entre las mandíbulas ajenas que no encontraban resistencia en su piel, incrustándose como mondadientes en el tofu y aprisionándolo con ese enorme cuerpo suyo. Aún así, el alien solo dibujó en sus facciones una sonrisa burlona, antes de dedicarle unas palabras que no estaba seguro si entendería pues de ella solo provenían ahora extraños sonidos guturales — Hola señorita, ¿puedo preguntar qué motivo la trae a mi humilde morada? —


¡Bang!


Un horrible golpe seco causó un estruendo demasiado ruidoso. No era como el habitual puñetazo sobre la carne, sino como dos placas de acero estrellándose una con otra. Luego de hablar, el pelinegro aprovechó que la contraria intentó desmembrarlo con sus patas desde la altura de los hombros y falló, así que acertó un limpio y poderoso golpe en el abdomen exoesquelético con ayuda su brazo libre. Otro ataque más... y otro, y otro; cada uno de ellos más fuerte que el anterior, pero siempre dirigido al mismo punto, con la intención de romper esa coraza azabache. — Al menos charlemos un poco. Tal vez pueda ayudarte — Continuó dirigiendo algunas frases cada tanto, incluso si en ese entonces se encontraba recibiendo los lacerantes contraataques de la criatura.

Luego de una docena de puñetazos, finalmente sintió que el agarre en su otra extremidad se aflojaba, así que empujó hacia arriba con un impulso de sus piernas y se las ingenió para liberarse y alejarse a una distancia prudente. Lo que lo sorprendió tan pronto retrocedió fue que su equilibrio se veía ligeramente alterado, luchando para no caer de espaldas. Una idea cruzó con rapidez a su mente y dedicó una mirada a la parte de su brazo donde fue mordido. Una mancha verdusca se expandía hacia ambos lados, subiendo desde el antebrazo hasta el codo y por abajo hasta su muñeca. — Parece que mi resistencia al veneno tampoco funciona contra ti, o tal vez es una toxina demasiado aterradora por lo que estaría muerto de no ser por mi cuerpo?... — Esta vez su voz se redujo hasta un murmullo pensativo. Luego de una mínima reflexión levantó su cabeza e inmediatamente su cuerpo comenzó a vibrar, cambiando su piel a un tono rojo oscuro que en cierta manera combinaba con los colores de su inesperada visita.

Todo esto en realidad sucedió en solo unas cuantas respiraciones, pues la dama carmesí tenía la presencia y actitud de una depredadora nata buscando por la presa del día, así que no daba tregua en su persecución, mucho menos contra un ser herido. Kasady, por su parte, conocía perfectamente los límites de sus habilidades en esta apariencia, así que no dudó en usar el simbionte para lidiar con la araña. Antes que volviesen a enfrentarse, él ya había aumentando su tamaño por casi un metro, además de portar una apariencia totalmente distinta. Se mantuvo esquivando y retrocediendo bajo el incesante asedio contrario, usaba las paredes, vigas y mobiliarios para perder siquiera por un instante a la loca esa. Finalmente encontró algo de espacio subiendo por la superficie vertical hasta entrar en una habitación del segundo piso. Sin perder el tiempo, su boca se abrió de maneras que no eran para nada naturales antes de mostrar unos colmillos como sierras con los cuales clavó un gran mordisco en la zona de su cuerpo donde el veneno había comenzado a expandirse. Luego de dejar el hueso medio expuesto gracias a un acto de daño autoinflingido, obligó a la sangre fluir hacia la herida, limpiando su circulación a la par que dejaba un charco de líquido negro en el piso.

«Vamos a atraerla al laboratorio, luego dejaré que el campo gravitatorio haga su trabajo» Explicando ligeramente su plan para que Carnage tomase el control una vez que estuviesen allí, salió para una segunda ronda de golpes, esta vez con un vacío en su brazo que finalmente dejó de sangrar y ahora mostraba unos apéndices moviéndose desesperadamente mientras regeneraban el tejido muscular que conectaba el codo. Le tocaba forzar a su oponente a usar todos sus trucos para luego no tener sorpresas desagradables cuando experimentase con ella en la calma de su laboratorio.




Mis colores(?):
—Carnage dice estupideces— y «Carnage piensa estupideces»
—Kasady dialoga— y «Kasady reflexiona»
Little Boy:




avatar
Salón : Universitario(a) Dromes : 24140
Reputación : 2
Mensajes : 32
Ver perfil de usuario
field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: Muerte y Resurrección — Priv. Aranea

Mensaje por Aranea el Mar Abr 17, 2018 7:54 am

¡I CATCH YOU!:

El Wapen concluyó su transformación con el crujir de su acorazado, intermitente azote de su parte torácica, vientre expuesto donde luce la última facción del cierre, allí donde hasta el último rastro de camuflaje humana se convirtiera en la suave membrana sellada, encargada de cuidar de su tierno interior mientras su gran abdomen vibraba mientras siente como por su torrente transporta la hirviente toxina directo a las fauces que se retenían al contrario, fríos colmillos cual dagas que siente como en penetrante el filo busca acaparar más la incisión en la carne deposita su semilla, un abrasador color y corrosivo que toma posesión de cada célula amenazando con consumirla en la nada misma. Reaccionaba con su chillar cuanto más rápidos y contundentes los puños se estrellaban con su exoesqueleto, una punzada que concentrada en el mismo lugar comienza a rasgarla, superficial agrietado que punza por dentro de la arácnida quien no podría estar más sorprendida que un humano resista, comúnmente servía para exponer la piel y licuar gran parte de sus órganos dependiendo de donde decida atacar, más en la improvisación solo le había proporcionado de una zona que poco podía sangrar por la cantidad de músculos, huesos y ser una de las zonas más tensadas en su uso… Que si bien también podía contemplar que eran muchos más resistentes comparándolo con sus ingiero de carne humana tan conocida.

Sus extremidades traseras comenzaron a flaquear justo en su articular, su cuerpo se sacudía a medida que cada golpe pareciera cada vez más y más pesado, recrea el agotamiento y limita su tiempo para seguir resistiendo, pues a pesar de sr unos cuantos seguros, ahora sus fauces vibraban sintiendo como también el veneno comenzaba a interrumpir su fluir, era afectado y pronto alcanzado hasta que sus quejidos comenzaban a desprenderse lentamente de la piel suave. Pero no hay lugar para pensar o cambiar de planes dentro de aquella cabeza cual sigue el pleno instinto depredador salvaje, incivilizado animal que solo puede dejarse infectar por la fiebre de la ira ante el adolorido vientre, tantos ojos en uso pero carecientes de una buena perspectiva o eso confundía su mente al ver que este no fue alcanzado por sus extremidades y aquella conocida voz de quien conservaba ese impetuoso ánimo, apaciguada en la fricción de la lucha por no ceder más territorio del medido en el enfrentamiento pero poco mostraba con aquella amplia sonrisa, solo enardeciendo y ofendiendo como si s jactase cual ingenuo subestimando a la criatura. -¡ﺘﺆ ﺇ ﺈ!- (¡Cállate!) Y fue ese descuido que costó su dominio, el lenguaje muerto eran como el tormento de fantasmas espaciales, el rugir que alerta con su ultimo instante una embestida de una de sus extremidades a las piernas ajenas, fallando en cuanto este salta, la punta carmín atacando al aire mismo en el ridículo esfuerzo cpor sometrlo en el contrataque -¡ﺅ ﺈ ﺊ ﺋ ﺌ ﺓ ﺔ !- (¡insecto bastardo!) y avanzar hasta brevemente perder el equilibrio, más sus extremidades no dudaron en alzarse y establecer aquel ejercicio, ahora aquella habitación parecía serle muy estrecha para la altura de su cuerpo quien sufría de posiciones incómodas para fanfarronear, pero también trae la nostalgia de las cuevas y sus nidales, donde las presas tenían menos oportunidades de huir.

Sus relucientes rubí sangre se posaron en el contrario, yacientes ambos en las sombras mientras su respiración resuena, músculos que se tensan y su pulso se acelera cual invasivo fervor corriera con  ira por ver como su presa escapó. La cercanía y el tan solo apenas legible vibrar en el ambiente cuanto éste habla percatan a la araña y la preparan para embestirlo con todo el peso de su cuerpo… Más apenas su cuerpo involuntario mostró un cambio de pose en el cual recostó rápido su vientre en el suelo y todos sus ojos se abrieron de par en par junto con cual espectáculo procede a que todas las facciones carmines que decoran su cuerpo acompañen su resplandor cual compañía de la sangre que sea filtró en el filo de sus colmillos, al retráelos y limpiar las puntas de aquellos finos hilos de sangre, rastro que degusta y despierta una vivida llama que vuelve a ocasionar que su gran abdomen tiemble mientras el carraspeo de su chillar acrecienta su tono hasta un largo y rotundo pitido. Era una explosión en su paladar, un sabor tan desagradable que solo trae la nostálgica amargura de una singular especie… Los fantasmas del pasado descienden y desinhiben la atención de ésta en la brevedad de segundos, la respuesta no necesitaba ser analizaba puesto que en la memoria genética albergan secretos increíbles y una fórmula infalible que ha desarrollado el lado “gourmet” de su dieta; Reptiles, aves, peces, mamíferos y humanos… Todos tienen un sabor tenuemente distinto, desde texturas hasta temperatura la araña ha degustado por siglos… Pero en la sangre se hallaba el ingrediente especial; el definir de la brecha entre seres inhumanos.

Ese mismo instante la bestia pareciera que su frisar era en reacción al repentino cambio contrario, más la verdad era que este era la confirmación que arrebata la respuesta a través del sabor inconfundible y tan familiar de la sangre; Un ser espacial, un hermano del cosmos. Vectores cubrieron cual masa carmín al humanoide hasta aportar un tamaño casi de comparar a la altura de la bestia arácnida si no fuera por la anchura que proporcionaba sus extremidades. -¡ﺘ ﺙ ﺠ ﺢ  ﺬ ﺈ ﺉ ﺎ ﺐ !- (¡No dejaré ningún rastro de tus huesos!) amenaza condenando su futuro ante aquello que la Viuda aún no podía abandonar como lo era la cacería de aliens. Cual toro busca el manto del torero arremete con una embestida al contrario, se impulsa en un salto mientras sus fauces se abren en un gran rugido delator, falla e impacta de pleno con la pared, agrietándola y dejando su huella en una leve inflamación en cuanto este logra esquivarla con mayor rapidez. Bendita sea su visión nocturna y su claridad que siguen aquella criatura desplazarse sin ningún problema en las paredes y techo… Hecho tan interesante y curiosa sería para Aranea, de no ser porque no esté consciente, solo la Viuda podía sonreírse y vibrar de emoción mientras mide a los muchos pies de la letra(? la distancia contraria, utiliza el mismo camino de éste en la huida, ventajeándose del rastro de sangre que este desprendía por la herida.

Caos reptante cual eco por la habitación, el estruendo de sus cuchillas incrustarse y perforar los murales en sus intentos por cazarlo durante la persecución, saltando de esquina a esquina mientras crujían los muebles despedazados y el vidrio de las ventanas cuando estos correteaban por las paredes, dando como sobrante cualquier ley de gravedad cada habitación que recorrían era solo producto de la furiosa araña que intenta capturarlo, arrojando entre tantos gruesos hilos de seda intentando crear obstáculos, despedazando columnas y lumbrales de puertas sin importar que su Wapen repercuta la sensación de los golpes, afecten por instantes su equilibrio pero que no interfiere en la maratón jugada. A estas alturas la misión no existía, todo el plan había fracasado por el engaño del instinto animal y el pequeña aparato electrónicos encontraba resguardado en una de las uniones del tallado contra el abdomen, discriminado por su Wapen que no pudo asimilar algo tan frío para que la membrana lo cubra, suerte también había sido, aunque ya se vería inútil bajo estas circunstancias. Pronto entre el disturbio la araña lograría perderlo, justo cuando atravesaba un pasillo, ignorando las puertas de sus costados y cual bélico alarido atravesó el estrecho pasillo, pero por la fuerza desmedida los golpes a las articulaciones primarias de los vectores en el impactar contras las columnas entumeció su percepción, estaba sola en una habitación vacía y había perdido de una forma inexplicable el rastro, ya no había sangre que la guiase ni vibraciones a su alrededor, no podía detectarlo -¡ﺘ ﺙ ﺢ ﺏ ﺐ ¡ !ﺈ ﺉ ﺕ!- (¡Sal para que te devore!¡Cobarde!) y de haber algún mueble intacto aún, esta comenzó a derretirlos con el ácido que desprende cual chorro de sus fauces, en busca de si había algún escondite para el pequeño inscto… Pero nada se libraba de su implacable búsqueda.

Voltea de lado a lado su rostro en cuanto su sensibilidad se estabiliza y siente como unas apresuradas pulsaciones se marcan en el suelo, vibra y logra interceptar en qué dirección se hallaba; Lo esquiva, aparta el cuerpo flexionando aún más las extremidades izquierdas, el cuerpo se mece en una grácil curva a la derecha mientras estas se tensas firmes para no perder el equilibrio… Algo nunca jamás imaginado en la naturaleza voraz de la Viuda ha captado ese segundo, cuando el extraño puño del humanoide avanza rozando muy cerca de los ojos rubís, aproxima al cuerpo mientras sus cuerdas vocales tan exóticas como del timbrar monstruoso parece articular una palabra humana, la gran intérprete de un vago escuchar coincide la expresión dl lenguaje intangible con el español japonés
–Te tengo- y al momento que los puños vuelven a buscar el enfrentamiento, la Viuda desliza sus extremidades reincorporándose en una pose defensiva al imprevisto ataque; Cubre su rostro cruzando sus extremidades delanteras, una cruz la cual retiene la siguiente oleada de puños que la hacen retroceder algunos cortos y veloces pasos hacia atrás como acorralándola… Pareciendo un segundo factor; La seda escapa de la cavidad abdominal, dejando un rastro pegajoso a sus pies mientras cede al inconsciente fingir de perder el poderío de la ventaja, pero sus telas solo es un alfombrado que permite el paso y anhela capturar los pies de su hostigador que invierte los roles con la vieja táctica. Exhibía sus fauces y se enrollan para morder su propia mandíbula, ahogar sus chillidos mientras el corte pasa su acorazado sin problema en dos perfectas perforaciones que son quebrantadas cuando los colmillos avanzan y desgarran la carne en dos hileras carmines oscuras, dos cascadas brotan y se oye el sorbido, el degustar de su propias heridas y la sangre plagándola… Despertando un pulsar e incrementando el estado febril mientras la puntas que la protegían se enciendan en un vivaz rojo como el metal expuesto en la fundición, vapor que desprende junto con una infernal temperatura y las llamas que genera a todo lo que toque.

Esa locura que priva del poco sentido de la criatura entra en un trance destructor, aventajados o queriendo hacerlo de la tela a sus pies comienza agitar con una vigorosa velocidad estas mismas cuchillas al rojo vivo, frenética e incontrolable mientras la cólera de la araña rige un avanzar poderosos, cuchillas que penetran con mucha más facilidad el suelo y despedaza en centellares de astillas calcinadas de la madera del suelo. Corre asegurando la cercanía y no se detiene en el desenfreno de cuchillas que asciendan y descienden cual punzantes agujas dispuestas a perforar y calcinar en vida aquel ser. Fervor de la cazadora por volver a establecer su dominio, la "Rabia Rubí" se mantiene estable en el percutir que devasta a su paso.

Rabia Rubí:
“Saboreando su sangre induce a los más primitivos sentimientos”, sus extremidades delanteras (las primeras patas de su estructura/manos) levantan una temperatura superior a 100° de temperatura, se vuelve mucho más ágil de su forma natural y su rabia la lleva a una incontrolable marea de puños como humanoide o en su forma original ataca con sus dos patas cuchillas delanteras.
Efecto: Incremento 35% de la velocidad de ataque y de su fuerza.
Duración: 1 post
Recarga: 3 posts
Daño: 25%
-Contra: Esta habilidad activa su instinto primitivo alterándola por completo y aumentando su ira, estos golpes impulsan su cuerpo solo atacando hacia adelante quedando inmune a los costados o retaguardia, no se detiene siguiendo a su víctima (Pierde por completo su sentido sensorial) también se agota con más facilidad, abuso de esta habilidad ocasiona desgarres que tardan mucho en curar.


Última edición por Aranea el Mar Abr 24, 2018 1:55 pm, editado 1 vez (Razón : Olvidé el idioma de la Viuda al publicarlo(?)


"No importa cuantas veces la lluvia se lleve tu tela, solo vuelve a tejerla"

Hablar // Pensar // Actuar // Stalkear (?
ﺘ ﺙ ﺜ ﺝ ﺠ ﺡ ﺢ ﺤ ﺥ ﺨ ﺬ ﺅ ﺆ ﺇ ﺈ ﺉ ﺊ ﺋ ﺌ ﺍ ﺎ ﺏ ﺐ ﺑ ﺒ ﺓ ﺔ ﺕ


~I will not be forgotten
I've got the scars to prove it
Only the strong survive!
I'm not afraid of dying
I've never favored weakness~


Arañita:
 
avatar
Dromes : 20901
Reputación : 4
Mensajes : 104
Ver perfil de usuario
Aranea
ALIENS

field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: Muerte y Resurrección — Priv. Aranea

Mensaje por Kasady Carnage el Mar Abr 24, 2018 1:21 am

La enorme estructura vibraba a cada movimiento de ese par justo como si estuviera siendo azotada por una bola de demolición. Aquellas resquebrajadas paredes han envejecido por más de dos décadas en menos de una hora, resintiéndose por todos los brutales intercambios entre la viuda rubí y el devorador. Y es que entre ese oscuro escenario dos sombras van de aquí para allá cual borrones imposibles de distinguir, golpeándose y estrellándose contra el concreto. El simbionte se escabulle entre los pequeños rincones del lugar, aprovechando su increíble flexibilidad para agotar las fuerzas enemigas en una persecución donde él es el local. Si, está acorralándose a si mismo, pero no se siente como un cobarde huyendo por su vida ni mucho menos como la presa de esta cacería. Él solo espera el instante adecuado que la enorme araña pierda finalmente todo rastro de razón, con fría resolución marcada en sus ojos color mar, abriéndose paso hacia el laboratorio.

Escucha entre su escape los sonido guturales y responde con los suyos propios, mostrando su ubicación exacta para que ella no pierda el rastro. No sabe cómo pero percibe la intención de estos, claramente entiende que son una provocación desesperada por la infructuosa búsqueda de la enorme criatura. — Vamos, quiero golpear a esa perra — Dice Carnage en un tono enfurecido, exaltado por el parloteo contrario. Su contraparte entiende que ahora no es el momento para tener problemas entre ellos, así que decide aceptar esa decisión aunque retrase un poco el plan original. Ingresa a la cocina y en lugar de continuar hacia otra habitación decide esperar por ella. Su calma ante la situación le permite mantener una ventaja estratégica frente a la ruidosa Aranea que técnicamente le dice cuanto le falta para llegar. Toma una gran respiración y salta al encuentro de su enemigo luego de calcular el momento exacto donde cruzará por el mismo umbral que él.

Pero había subestimado el instinto salvaje que ahora guiaba a la criatura, pues esta lo recibió con las patas cruzadas para defenderse. Incluso con más de la mitad de su fuerza fue incapaz de atravesar esa barrera férrea, solo logrando empujarla hacia atrás unos escasos centímetros. Con el impulso a su favor no duda en continuar con el asedio; sin embargo, la araña esquiva el ataque entrante haciendo gala de una agilidad que iba contra toda lógica con respecto a su tamaño y peso. Ella logra ponerse en una posición ventajosa así que es su turno de poner al simbionte en aprietos. Esas patas se balancean ligeras pero duelen como barrotes de acero damasquino, causando suficiente daño como para matar a un humano común y corriente con un par de golpes.

«Es mejor dejar de jugar o realmente terminaremos muertos» El pelinegro ve desde cerca como se acercan a su cuello las fauces venenosas y entiende que debe actuar rápido antes de ser reducido a un charco de sangre pestilente por culpa del ácido. Se concentra para formar en su mano izquierda un hacha ayudado por los apéndices del simbionte y ataca con un corte horizontal dirigido al cuello ajeno. Encuentra una abertura y la aprovecha de la única manera posible bajo las actuales circunstancias, seguir atacando sin tregua. Golpe tras golpe vuelve a enfrentar el escudo natural que protege a su oponente. Tiene tantas ganas de dejar fluir su violencia, de devorarla por completo y disfrutar del sabor que puede ofrecerle tan difícil contrincante; pero su deseo por la investigación todavía está por encima de ello, así que se limita a descargar su furia mientras ruge y suelta poderosos hachazos que obligan a la araña a retroceder una vez más.

En su pequeño arrebato de locura no se percató de la trampa en la que caía presa hasta que las palabras ajenas le devolvieron a sus seis sentidos. Ese repentino acto de dañarse a si misma claramente significaba que tenía un as bajo la manga, justo por lo que él estaba esperando desde el inicio del combate. Sin embargo, su confianza inicial no dio cabida al pensamiento de que ese movimiento involucraría su principal debilidad, el calor. Tragó saliva cuando las mismas patas contra las que arremetía ahora emitían el brillo del metal ardiente, listas para cortarlo en finos pedazos. Kasady intentó escapar pero sus pies se encontraban atrapados en la tela al igual que un insecto ingenuo que fue a parar en la red de la araña. Ahora estaba a punto de ser capturado por aquel Depreda---

— ¿Depredador? HAHAHAHAHAHAHAHAHAHAAAAAAA

Una carcajada insana surgió de las fauces de Carnage, quien había tomado por la fuerza las riendas del cuerpo que ahora se manifestaba como una masa caótica asustada por el fuego que los rodeaba. — No eres más que una desesperada bestia salvaje. Se que no me entiendes pero créeme cuando te digo que debes prestar atención, porque justo ahora voy a enseñarte como se ve un verdadero monstruo — Sin titubear extendió sus manos humanas para sostenerla de las patas evitando así que se moviera. Su cara mostraba enormes colmillos que se abrieron como la mandíbula de un tiburón y con ello atacó directamente a la unión de su cuerpo con sus extremidades. Apretó con fuerza con la intención clara de arrancar su cabeza del resto de su cuerpo, aferrándose a ella por más que sus manos estaban cerca de resultar carbonizadas. Incluso el aroma de la carne quemada se extendía desde la posición cerrada donde luchaban.

Los dientes de Carnage estaban atravesando por primera vez la dura coraza exterior y sentía en su paladar el sabor de la sangre. Podía oír tensarse los músculos ajenos, luchando por mantener en una sola pieza a la araña. Y estaba a punto de lograrlo cuando sus propias extremidades no soportaron más y su mano derecha fue cortada limpiamente por la cuchilla caliente, haciendo que perdiera el equilibrio. El agarre de sus dientes se liberó, pero también lo hizo la tela en sus pies debido a que se quemó bajo el apoyo de la pata. Aun así, el alien no estaba satisfecho y volvió a gritar como una bestia primitiva llena de resentimiento, deseando continuar con la pelea. «¡Cálmate!» le reprochó Kasady «Podrás luchar con ella luego de estudiarla»

Él deseaba acabar con este asunto, pero entendía la necesidad de conseguir muestras de un ejemplar tan único como ese, así que corrió hacia el sótano por más que le embargaba la frustración. La araña, por su parte, embiste hacia adelante con el mismo deseo de acabar con la existencia ajena. No hay nada que la detenga en su marcha, ni siquiera las paredes reforzadas que ceden como delgadas láminas de papel frente a sus devastadores movimientos. Pero ya no habría más oportunidades para la enfurecida cazadora, al menos, no por ahora. Mientras bajaban por las escaleras también se adentraban en el corazón de la trampa del pelinegro, quien activó el campo gravitatorio de esa zona justo en el momento indicado.

No tenía idea de cuanta debía ser la fuerza adecuada para restringirla sin dañar su cuerpo, así que subió la potencia gradualmente desde el triple de la tierra. Además, selló toda salida para que la única ruta sea hacia la 'sala de tortura' que aguardaba paciente por sangre fresca. Carnage no es inmune al cambio, pero él ya tenía preparado desde hace tiempo el cinturón gravitatorio que le ayudaba a regular su peso con respecto a las otras fuerzas. Desde su posición privilegiada la ve arrastrándose presionada por el peso de un ente invisible, con su mirada todavía sumida en la locura y la misma resistencia que cuando todo comenzó. Sabe que puede ser un problema lidiar otra vez con ella así que sube el poder del campo hasta lograr hacer que pierda el conocimiento, justo la situación ideal para aprisionarla.

... ... ... ... ...
Tres horas después, en el mismo lugar

— Estudio B-Q1 para generar exoesqueleto parcial todavía tiene aspectos que mejorar, pero los resultados indican una posibilidad de éxito del 64% al fusionarse con el simbionte. Ahora se procede a iniciar el estudio B-Q2 del contra veneno para modificaciones temperamentales — Se escucha una voz calmada que dirige su monólogo hacia una cámara de video. Proviene de un joven usando una bata blanca manchada con tintes de rojo oscuro y negro que se encuentra extrayendo el ácido veneno desde los afilados colmillos de una enorme araña. Una vez que la muestra está separada, toma la jeringa especial y vierte su contenido en un líquido azul burbujeante antes de parar la grabación y sentarse en una camilla. La expresión de su rostro refleja cansancio, aunque también se pueden apreciar tintes de emoción, pues sus orbes brillan cuando se encuentran con la peculiar figura frente a él.

Luego de aquel breve descanso se levanta a mover el líquido desde su posición original hasta una matraz de Erlenmeyer. Sin prisa, coloca esa pieza en un sistema de destilación que comienza a funcionar tan pronto todo está en su lugar. La criatura ahora está despierta y forcejea intentando quitarse de encima todos los cinturones que la aprisionan, pero es en vano. — ¿Sabes? — Kasady la ve y comienza a hablarle como si se tratase de una charla casual con un amigo — Ese último movimiento tuyo me ha dado una gran idea... — Él dibujó una enorme sonrisa sádica — ...Si puede causar tal estado de desenfreno entonces debería ser posible revertir la fórmula para crear un suero capaz de calmarte — Mientras las últimas gotas del líquido terminan de viajar hasta el final del sistema, el alien prepara una nueva jeringa que usará para 'vacunar' a su colega del espacio — Imagina el hecho de reducirte a un estado de continuo entumecimiento y sumisión — Habla entrecortado pero sus acciones no se detienen. Termina de preparar la inyección y se acerca a Aranea para buscar un espacio entre la parte trasera de su abdomen y atravesar la coraza hasta alcanzar el corazón, dejando el líquido fluir en su torrente sanguíneo — Con eso sería capaz de estudiar más a fondo tu organismo sin la necesidad de tenerte limitada por estas absurdas restricciones... —




Mis colores(?):
—Carnage dice estupideces— y «Carnage piensa estupideces»
—Kasady dialoga— y «Kasady reflexiona»
Little Boy:




avatar
Salón : Universitario(a) Dromes : 24140
Reputación : 2
Mensajes : 32
Ver perfil de usuario
field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: Muerte y Resurrección — Priv. Aranea

Mensaje por Aranea el Miér Abr 25, 2018 6:28 pm

"Sobre la cima de las crestas de las altas montañas aparecen ellas, arrojando cadáveres y restos de su misma raza para que el enemigo sintiera la presencia pestilente de la sangre, su presencia estremece la tierra cual tormenta de guerreras, la marcha singular que imponente se oye cual cántico bélico de unos carraspeos arácnidos, su cuerpo es un arma viviente encendido y nutrido por una demencia frenética, voraz y aplacante en ese trance donde su cometido es destrozar todo lo que se encuentre a su paso levantando la polvareda blanca asoman esas cuchillas rojas, perforan las formaciones calcinas de acido mientras descienden y como una avalancha devoran lo primero que se encuentre… La carne de la Xanida Lobo era realmente tiesa a diferencia de sus otras vertiginosas primas, si bien no poseían aquellos acorazados podían permanecer mucho tiempo luchando antes que las viudas implanten sus toxinas y licuen sus órganos para hacerlo mucho más fácil al masticar la carne y beber la sangre." Viejas épocas donde las Rubí mostraban su atroz y singular arte de la guerra… Y ese recuerdo brilla mientras la Viuda continúa avanzando con el abrasivo calor, mientras inconsciente frente a ella y por el reflejo de los rubí por ojos se visualiza a el alien contrario desfigurarse, un estallido de su misma tez en un expandir de vectores y extremidades diversas, alborotadas comenzaban a cubrir a la Viuda quien demanda terreno y reclama todo a su paso. -¡ ﺤ ﺥ ﺨ ﺬ ﺅﺎ, ﺘ ﺙ ﺜ ﺝ!- (¡Maldito seas, Insecto!) Ocurrente fue una breve reacción pero automático era el agite de sus cuchillas ígneas, sintiendo como parte de la carne contraria se asaba y la sangre era cocinada mientras la textura se fracciona en la intervención del filo arácnido. Un aroma agradable, incentiva y hasta prende la dulzura que palpan sus censores, aunque la delicia de su propia sangre que escurre por sus colmillos sea aún más impertinente en el deleite.

La colisión de dos seres que se desean el uno al otro Que candente(? y que anhelan el probar la carne contraria, ahora es posible salvo que el resultado es ahora desfavorable para la Viuda, sintiendo como su Wapen es azotado por el filo de una dentina mientras le era casi imposible seguir ante la nueva molestia, la sorpresa rebuscada de una forma de vida peculiar que responde en medio de la batalla con la jugada que arrebata el dominio de las especies en jugo, el aroma de la carne quemada abría el apetito pero la molestia cual insoportable comezón se generaba en todo un lar de su cabeza, justo fuera del rango d sus colmillos y el ácido que escurría con la sangre bordó de sus heridas -¡ ﺤﺘ ﺙ ﺡ ﺢ ﺤ; ﺏ ﺐ ﺑ ﺒ  ﺌ ﺍ ﺎ ﺏ !- (¡Seas lo que te creas; Morirás, despreciable!) y desesperada buscaba cotonear su cuerpo con agites bruscos y el intentar que sus extremidades traseras alcancen la cabeza ajena prendida, apuñalen su costillar más la sinuosidad de su morfología nueva acataba el desesperar de no conseguirlo. La presión de su exosqueleto se volvió una tediosa fricción hasta que un crujido y una punzada previene la instintiva reacción de un rugido, un conjunto de chillidos tan agudos como intolerables que desnaturaliza las frecuencias corrientes -¡ﺐ ﺑ!¡ﺐ ﺑ!¡ﺐ ﺑ!- (¡No!¡No!¡No!) sus quejidos retumbaban cuando siente como éste llega a la última capa de la armadura, cediéndole el control, permite que su sabor invada al parásito prendido a su cuerpo y se quiebra justo en las incisiones ajenas, la sangre bordó brota y el dolor se expande mientras la carne ahora se inflama mientras el forcejeo y la resistencia jugaban con todo el contraer de los músculos, intentando de alguna forma que por el movimiento su cuerpo lo rechace y se desprenda... Ha demorado mucho, solo enfureció más a la arácnida, catalogando al adversario como ahora un peligro.

Ahora la peste asemeja al aliento de la muerte en esa habitación, el forcejeo libra del agarre a la Viuda Rubí mientras agita sus extremidades, resentida chilla y evita el roce de su cabeza con la separación de su abdomen, los restos de su seda ahora eran charcos uniformes sobre el suelo, desperdicios desprendidos que son fáciles de moldear ante la brisa que levanta el rugir de grave y feroz de la bestia negra, escapando restos de la delicia sanguínea que aprecia la rubia, agitada se la notaba, el dolor generaba una presión en el pecho y esta alza sus patas delanteras hasta que intercepten el techo, reaccionando solo con un chirrido penetrante mientras se agitan sus colmillos -¡…!- (¡Disfrútalo, es lo último que probaras!¡Me deleitaré con el festín de tu carne ahora!) Y vuelve a la carrera, mientras cual manantial brota su sangre dejando un camino a su paso. Atraviesa las columnas y va tras él encarnada como la furia viviente, ajetreando sin importar que haya perdido parte de su corteza, que desprende por la refuerza y el retumbar del metal que cortan sus extremidades mientras desciende por las oscuridades de la planta baja por aquellas estrechas escaleras. Curiosamente atrapado bajo el vientre se hallaba el dispositivo, un constante titilar rojo que victorioso anunciaba el lugar correcto. Pero la bestia se ha tragado a Aranea e ignora por completo su existencia o es tenue vibrar del Wapen confundiéndolo con el punzante resentido de la mordida, ve aquel ser ni bien llega a un gran salón platinado -¡ ﺌ ﺍ ﺎ ﺏ ﺐ ﺑ!!- (¡Te tengo!) victoriosa se adelanta mientras alimenta esa euforia, esa fiebre enfermiza como la adrenalina la azota y dá un gran salto, unos cuantos metros provechosa de la altura que otorga la nueva zona más es incauta de las propiedades de éste mismo.

-¡¿ ﺢ ﺤ ﺥ ﺨ ﺬ  ﺏ ﺐ ?!-  (¡¿Que es esto?!) Le es imposible recordar la fuerza que ahora la envolvía y alejaba de la superficie, sentir como la densidad aclimata a una condición casi sofocante, el oxigeno escasea y al estar tendida en el aire su percepción se vuelve nula, no logra ver con claridad donde se hallaba el sujeto. Le sería imposible controlar sus facciones, quienes se retuercen mientras gira sobre su eje hasta que el vientre mire arriba, sus infernales chillidos, quejas mientras los restos sulfúricos bucales y la sangre cae desde la altura hasta formar un pequeño charco, la nula gravedad no solo altera y pone en histeria a la bestia hasta una rabieta la cual tras minutos… Cesa. Sus extremidades se tensan y con ojos rubí abiertos de par en par dan un falso aviso que sigue consiente, pero ahora la bestia ha sido empujada a la tierra de Morfeo, rindiéndose contra su voluntad a la fuerza omnipresente que marcó la diferencia del combate y que el sabor de la sangre que deseaba arrebatar del enemigo sea ahora solo un sueño.


___________________________________________________________

“Escucha aquella marcha, como las tropas desgarran a la infantería Lobo, el manto blanco cubrió por completo a la flota y de ella furiosas se hallaban las Viudas, rápidas como extravagantes con los rugidos más fervientes y bañadas con la sangre enemiga. Las invasoras no planeaban encontrarse con una estrategia tan oportunista, como era que utilizaran el terreno. Peculiarmente era riesgoso y muy pocos clanes se atrevían a atacar el terreno de las Viudas, su instinto y adaptación siempre compensó su tamaño… Como la más pequeña de las 4 razas. Las lobos cayeron, pero las Viudas siempre tenían la desventaja de ser las más impulsivas y subestimar siempre al enemigo; Cayeron cuando el piso se desplomó ante la segunda flota de Lobos y estas apreciaban bajo su majestuosa noche como reducían al enemigo y entre sus redes aquellas caídas establecieron el equilibrio… Las Lobo solo buscaban un gran botín de Rubí, intercambio de una parte de sus tropas más jóvenes para el provecho de su población, no sentían la necesidad de avanzar, solo arrastrar los restos de seda que envolvía los cuerpos, su Reina la Tarántula Loba rugió su victoria frente a la fosa que separaba ambos clanes arácnidos y volteó… Y entre la densa humareda calina la más grande de las figuras arácnidas hizo su aparición, su Reina la Viuda Rubí… Su dolencia estaba en el orgullo, aquel que cual síntoma febril la invadía, de una furia impotente” Ni bien al parpadear ahora su visión era mucho más difusa, algunas luces brillantes y tenues alternaban su sensibilidad cual es en el madrugar e intenta alzar su vista, pero su cabeza se ve retenida, no puede por más que intente... Antes de intentar articular algún sonido siente un intenso dolor que vuelve a tensarla y bajar sus párpados con fuerza. Ni bien termina puede ver una silueta blanca... Poco a poco retoma conciencia y sus funciones motrices despiertan, más cuando intenta alzarse hay una fuerza nueva que la obliga a permanecer quieta. No hace falta que forceje en vano, aún se siente débil y poco a poco nuevas punzadas cual quemaduras resaltan ciertas, zonas, sobre todo cuando su Wapen se ve imposibilitada de regenerarse por la tensión de sus músculos expuestos al dolor -ﺥ ﺊﺋﺥ ﺌ -(Ese insecto...) ¿Por que no le sorprendía? Llames su adaptación como la memoria muscular, lo familiar que se siente con el resentir de milenios atrás o cuando estaba en el bosque... Era una cautiva. Ahora un murmullo toma forma y se dá cuenta que a ella se dirigía -ﺘ ﺙ ﺜ ﺝ ﺥ ﺨ ﺇ ﺈ ﺊ ﺋ ﺌ ﺍ ﺎ ﺔ ﺕ - (No sabes el error que estas cometiendo, ya conozco a los de tu despreciable clase) Advierte en su idioma cual gruñido distorsionado, casi comparable como un siseo y el cantar de un grillo que graznan, su voz como Viuda estando casi sedada era distinta pero familiar a sus exaltados rugidos, más sabe que por más que ella comprenda la lengua humana, sus cuerdas vocales y sus fauces solo pueden expresar su idioma nativo, sus emociones también afloran, cólera y adrenalina que poco a poco bombea y aumenta la frecuencia cardíaca, el torrente sanguíneo se activa y cual bomba su abdomen tiembla a la par que el color carmín de su Wapen brilla con fervor.

- ﺬ ﺅ ﺆ-(Sabes...) Como si le respondiera tras su sueño, algo instintivo en ella abandonaba su primigenio salvaje, medidas desesperadas sugieren algo propio de un inconsciente que se creía dormido, pero no es más que el instinto evolutivo que la experiencia clama en Aranea, quien más a presenciado y ahora un cometido la puso de pié frente a un destino, cual creyente aportó que era una nueva prueba... El sobrevivir una y otra vez para redimir su error... O quizás, buscar la oportunidad, resistiendo. Pero desde la simpleza del orgullo también cede a otro camino, ya que su cuerpo en su esplendor srá algo que sirva a otro alienigena, otra vez el conejillo de indias que esperara el ojo de la tormenta si aqulla sguridad que mostraba en sus épocas de gloria que todo es cuestión de tiempo y trucos... "El lomo de la Tarantula Lobo era majestuoso, con aquel pelaje leonino y sombras oscuras, grandes y gruesas extremidades, 6 metros de majestuoso porte salvaje como astuto, cargando cuerpos entelados de las viudas... La Reina Rubí por otro lado observa y espera, ella aún no proclama su derrota.." - ﺤ ﺥ ﺊﺋﺥ ﺌ  ﺒ ﺓ ﺔ ﺤ ﺥ ﺨ ﺬ ﺅ ﺆ ﺇ ﺈ ﺉ ﺊ ﺋ - (Jamás me tendrás como mascota, el cuerpo de una Xanida Rubí ... Pero déjame ayudarte con algo...) Su cuerpo sabía que hacer, con el sentir de solo uno de sus colmillos libres y aún cargados con sus toxinas, lo retrajo hasta llegar a la comisura de su boca e incrustarse en la piel, mordiéndose a si misma logra que su Toxina Azax comience su efecto, su libido desaparece al igual que todo su sistema baja considerablemente su ritmo, sus glándulas sedarias se secan y el resto de sus encimas toxicas cual defensa detienen la cantidad de venenos, se auto-sabotean en solo aquel ácido que desprende cual saliva. Su cuerpo pasó de su esplendor a su decadencia, entumecida, tensa, Wapen opacado de su brillo y el rojo de sus facciones sumergiéndose en un bordó oscuro. Parecía que riera mientras forcejeaba ahora con el sueño, pequeño y forzoso regocijo ya que su umbral de dolor también descendía, cual anestesia propia, en antaño le funcionó para resistir y retrasar el trabajo de sus primeros captores - ﺏ ﺊ ﺋ ﺌ ﺍ ﺎ  ﺑ ﺒ ﺨﺙ ﺜ ﺝﺊ ﺋ ﺌ ﺍ ﺎ  ﺥ ﺨ ﺇ ﺈ ﺊ  ﺬ-(...Jodiéndote el resto. No te daré ningún secreto de las Xanida Rubí. Recuerda que caerás en mi red y te devoraré) amenaza afilando su mirada, todos esos rubí reflejando a la sinuosa silueta que identificaba como el desgraciado, -ﺠ ﺡ ﺏ ﺐ ﺑ ﺒ  ﺨ ﺬ ﺇ ﺈ -(Yo aún tengo el control... Insecto) divertido le parecería el hecho que creara su propio libertinajee.


"No importa cuantas veces la lluvia se lleve tu tela, solo vuelve a tejerla"

Hablar // Pensar // Actuar // Stalkear (?
ﺘ ﺙ ﺜ ﺝ ﺠ ﺡ ﺢ ﺤ ﺥ ﺨ ﺬ ﺅ ﺆ ﺇ ﺈ ﺉ ﺊ ﺋ ﺌ ﺍ ﺎ ﺏ ﺐ ﺑ ﺒ ﺓ ﺔ ﺕ


~I will not be forgotten
I've got the scars to prove it
Only the strong survive!
I'm not afraid of dying
I've never favored weakness~


Arañita:
 
avatar
Dromes : 20901
Reputación : 4
Mensajes : 104
Ver perfil de usuario
Aranea
ALIENS

field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: Muerte y Resurrección — Priv. Aranea

Mensaje por Demian Serkin el Mar Ago 14, 2018 8:06 pm



TEMA
CERRADO
Tema cerrado por inactividad.
Este tema lleva inactivo más de dos meses y por tanto, muy a nuestro pesar, debe ser cerrado y enviado a la papelera, pero ¡No temas! Si deseas recuperarlo solo tienes que pedir su apertura aquí.
Lugar: Casas.
Atte: Staff ITR.
RHODES PRINCE PARA ITR



Otras cosillas:

Gracias a la genialosa de Noire por la firma ♡
avatar
Edad : 64 Dromes : 814630
Reputación : 30
Mensajes : 1182
Ver perfil de usuario
field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: Muerte y Resurrección — Priv. Aranea

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado
field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.