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Sacred Flame of Justice [Jeanette ID]

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Finalizada Sacred Flame of Justice [Jeanette ID]

Mensaje por Jeanette Eizenhard el Miér Nov 08, 2017 8:07 am

Datos personales
Nombre: Jeanette Alexandra
Apellidos: De Eizenhard
Apodos: Jean/Lex.
Fecha de nacimiento: 15/octubre/ XXXX

Sexo: Femenino
Orientación sexual: Bisexual
Ocupación: Estudiante de trabajo social/Inquisidora del mal/heroína en su tiempo libre.
Salón / Sección : Universitaria, 3er año de carrera.
Casa: Roja
Raza: Elemental de fuego
Edad: Aparente 21/ verdadera desconocida.
Firma.

Descripciones

Descripción física: Jean es una chica delgada, de 1.74 de alto, su cabello es negro, cortado hasta que quede un poco más abajo de sus hombros, de rostro bien parecido y una figura delgada, ejercitada por deportes y entrenamientos. Su rostro no presenta imperfecciones a lo largo de este, sus ojos son de un color gris acero, decorados por unas sensuales pestañas y una expresión gentil, pero cuidado que las apariencias engañan, de labios suaves y bien delineados, al igual que sus expresiones faciales en general, su piel si bien no es pálida, presenta un suave color rosa que contrasta con su cabello oscuro.

En su forma de cruzada su expresión se vuelve más severa, imponente, una mirada aún gris acero pero más fría, algo irónico para un elemental de fuego, su cabello es tomado por una coleta que nuevamente cae un poco más abajo de sus hombros, todo esto sumado a su apariencia madura, aunque en el fondo sigue siendo la misma de antes, sólo que en un cuerpo curtido para el combate. Cuando está enojada o siente la presencia de un mal poderoso uno de sus mechones de cabello se vuelve color carmesí y se mueve levemente como si imitara una llama, lo que podría considerarse como una advertencia para realizar su labor de inquisidora.

Descripción psicológica: Jeanette fue una cruzada en el siglo XIII, y bastante devota por cierto, pues en ese entonces no se conocía otro estilo de vida, y gracias a sus méritos logró destacar como mujer en medio de una sociedad que las excluía y se les relegaba, casi como un instrumento. Pero no, ella se convirtió en una guerrera santa de fuerte carácter para poder doblar la mano, literal y figurativamente, de los que buscaban aprovecharse de ella. Es alegre la mayoría del tiempo, gusta de bromear sin medirse muchas veces, es un tanto deslenguada, porque realmente poco le importa lo que los demás lleguen a pensar de ella y sus métodos, siempre y cuando ella crea que es lo correcto, pero no por ello está cerrada de mente para escuchar consejos, o regaños. Debido a sus enseñanzas durante la época de las cruzadas logró establecer su propio código de honor, guiado por sus ideales de justicia y en su disposición de ayudar a los débiles, como una paladín, pero en la actualidad, incluso llegando a los extremos con asegurarse de que eso suceda, sin importarle lo demás. No suele aguantar a los bravucones o aquellos que se aprovechan de los más débiles de una u otra forma, ella no se lo pensará antes de meterse y defender a quien lo necesite; es una de las ventajas de ser tan cabeza dura, no temerle a nada ni a nadie. Al pasar los años ha descubierto nuevas experiencias que se han vuelto sus favoritas, como el comer hamburguesas, sobre todo con extra queso, la música y los placeres de la vida, como ver series en Netflix cuando está lloviendo y no debe o no quiere salir.

Cuando se le llega a conocer más de cerca, siempre y cuando ella lo permita se le ve como una mujer sumamente pasional, atrevida, decidida, algo terca de por sí, pero de noble corazón e intenciones y si ella llega a encariñarse con alguien, no lo dejará ir, a menos que sea sumamente necesario. Debido a su compromiso con su causa de cruzada anterior logró el beneficio del libre albedrío a la vista de los ángeles y los dioses, por lo que no debe preocuparse de su actuar, siempre y cuando cumpla su misión principal, aunque claro, a veces Uriel la fastidia por esto, pero porque se preocupa por Jeanette. Ciertamente ella no es una dama refinada, pero si una muy divertida compañía.

Por otro lado en su forma de cruzada del fuego santo su actitud es más seria, comprometida con su causa y objetivo, implacable y muchas veces despiadada si se trata de impartir castigo a los pecadores y seres oscuros que se hayan ganado su propia ejecución a manos de Jeanette. Esta es una faceta que usualmente no muestra, salvo que ella lo considere necesario, pero a pesar de lo antes mencionado también es capaz de sentir piedad por otros seres, aunque en raras ocasiones. Puede mezclar sus personalidades en su forma de cruzada, haciéndola más tranquila e incluso amigable, pero nunca dejará de lado su misión en ese momento.

Gustos:
- El rock.
- Beber junto a amigos, aunque nunca se ha embriagado. Ella usualmente se encarga de que todos estén bien después de beber hasta que caen como rocas al suelo.
- Salir a trotar.
- Pulir sus armas y armadura de cruzada del fuego santo.
- Ayudar a las personas.
- Comer comida chatarra, en especial las hamburguesas.
- Ver Netflix, en especial series de súper héroes.

Disgustos:
- Que le digan cómo hacer las cosas que ella ya sabe hacer.
- que la despierten muy temprano por las mañanas.
- los bravucones, abusadores y las personas soberbias. Le dan ganas de quemarlos vivos.
- La comida vegetariana, en especial las hamburguesas de soya. Si bien come ensaladas prefiere no dedicarse sólo a eso.
- Los demonios, seres de la oscuridad,pero no se niega a conocerlos en caso de que sean agradables, pues puede ocurrir, pero de no ser así los crucificará en caso de que traten de hacer algo malvado, aunque sea la más mínima insinuación, lo mismo con pecadores sin remordimiento por sus acciones.

Aficiones/Hobbies:
- Gusta de salir a trotar pues le ayuda a mantenerse en buena condición física y a admirar el paisaje al mismo tiempo.
- Cuando la universidad y su deber divino le permiten, suele dárselas de heroína, ayudando desde ancianitas a cruzar la calle, hasta pelear contra seres extra dimensionales que amenazan con destruir el planeta, lo usual.
- Salir a pasear por la ciudad, visitando lugares interesantes para comer, pero nada muy refinado, es más de gustos informales.
- Darse el tiempo de conocer a gente nueva.

Habilidades


- Debido a su don otorgado por ángeles como recompensa por su servicio de cruzada, su fuego trasciende el plano físico y mágico, considerándose más como llamas ancestrales que escapa de los conocimientos de este mundo, pero que ángeles y dioses conocen. Su fuego tiene una naturaleza extraña; debido a su alianza con Uriel, la arcángel del fuego santo o "fuego de dios" sus llamas tienen la capacidad de dañar severamente a seres oscuros como si con luz se les atacara, pero significando también que sus llamas pueden ser afectadas levemente por la oscuridad. Cuando Jeanette decide dejar de usar esta capacidad, su fuego se vuelve normal, perdiendo la debilidad a la oscuridad pero también perdiendo su beneficio ante esta, aunque es capaz de retomar su anterior forma si ella lo desea. En el caso de su fuego sagrado sólo ella puede controlarlo.

- Su cuerpo y fuerza poseen la capacidad de levantar a lo más una tonelada, pero sólo en su forma de cruzada. En su forma normal llega a los 250 kilogramos como máximo.

- Su cuerpo es extremadamente resistente a golpes físicos e impacto de proyectiles, no así a magia, de la que conserva sólo su resistencia ganada por entrenamientos y la otorgaba por su armadura santa. Resistencia del 55% a lo antes mencionado salvo magia.

- Su velocidad de reacción es impresionante, cerca de 200 km/h.

- Es capaz de percibir y ver espíritus con naturalidad gracias a Signum Uriel (sólo para trama//consentimiento del otro usser)

- Gracias a Uriel y a sus llamas de la revelación es capaz de ver la maldad en el corazón de las personas que la rodean, para así en caso de ser necesario comenzar su misión (sólo para trama//consentimiento del otro usser)

- En su forma normal es capaz de manifestar a lo más 1 de sus armas sin tener que entrar en su modo de cruzada.

- Controla a la perfección el fuego, así como también materiales a altas temperaturas.

- En su forma de cruzada adquiere cierta resistencia al agua, pero gana debilidad a la oscuridad. Debilidad al agua reducida en 30%, debilidad adquirida a la oscuridad 20%

- Los ataques de hielo ven reducidos sus efectos en ella en 30%.

- Sus poderes incrementan exponencialmente dependiendo de qué tan grande sea el mal al que se enfrente. Buff: de 5% a 35%

- Su voluntad es férrea lo que la hace muy resistente a ataques mentales.

-Su fuego sagrado es capaz de sanar heridas y curar enfermedades, y en este caso puede ser manifestado tanto en su forma normal y su forma de cruzada (sólo para trama)

- Habilidades innatas de elemental:
•Pueden generar/ controlar en su totalidad un único elemento.
•Se transforman en el elemento que controlan.
•Pueden volver una extremidad de su elemento estando en forma humana.

Poderes

Todos los poderes a continuación serán usados para trama//consentimiento del otro usser.

- Ignis Magnus: Concentrando su poder, Jeanette es capaz de crear un campo de fuego sacro de un área de 30 metros, el cual daña a los enemigos que se encuentren dentro de este, causando quemaduras mágicas al alma del enemigo. Mientras que a aquellos que considera aliados, el fuego sagrado sanará sus heridas y repondrá sus fuerzas. El fuego sagrado causa 20% de daño continuo mientras los enemigos estén sobre este, y sana con una intensidad de 25% constantemente a los aliados. La sanación es sólo para trama//consentimiento del otro usser.

Limitación: El campo de fuego sagrado una vez creado es incapaz de ser movido, y sólo se obtendrán sus beneficios o daño al estar dentro de este.

- Crucen Stigma: Mientras Jeanette esté en combate, marcas con una forma de cruz carmesí aparecerán en sus enemigos si son golpeados por la cruzada, pudiendo tener hasta 3 a la vez en un mismo enemigo. Los estigmas causan daños constantes y debuff que variarán dependiendo de la cantidad de estigmas que se tenga:

1- Estigma: Causa quemaduras constantes de 2do grado hechas por su fuego sagrado, reduciendo a la vez en 15% las energías de sus enemigos. El daño de las quemaduras es de 15% constante mientras no sea retirada la marca.

2- Estigmas: Causa quemaduras al alma del enemigo, reduciendo a la vez sus energías en 25%. El daño que las quemaduras en este caso son de 25% mientras no sean retiradas.

3- Estigmas: Inmolación; el enemigo es envuelto en un estallido de llamas de fuego sagrado que queman con un daño de 35% constante mientras no sean retiradas, incapacitando energías mágicas y reduciendo defensas en 25%.

Limitación: Los estigmas pueden ser retirados con agua bendita, y con rituales sagrados, cuando Jeanette sale de su forma de cruzada, los estigmas desaparecen al igual que sus efectos. Si es incapacitada en combate los estigmas desaparecen.

- Archangeli Vis: El espíritu del arcángel Uriel viene a asistir a Jeanette en combate. El ser sagrado se manifiesta como una presencia divina que sale del cuerpo de la cruzada, atemorizando con su presencia a todo ser que ella considere hostil o merecedor de castigo, incapacitándolos y reduciendo sus fuerzas en 35%, a la vez que aumenta en 35% las habilidades físicas de Jeanette, y su afinidad al fuego sagrado(más para trama)

Limitación: Este poder genera gran estrés físico en Jeanette, por lo que tras usarlo se ve en la obligación de descansar por un corto periodo de tiempo. En caso de no descansar sus fuerzas mermarán en 15% hasta que consiga reposo o sea sanada. La intimidación puede ser resistida por entereza mental.

- Magna Aegis: El escudo protector de los débiles e inocentes; Jeanette es capaz de conjurar un aura protectora hecha de fuego sacro que reduce drásticamente los daños mágicos recibidos por ella y sus aliados. El aura es capaz de almacenar el daño recibido, liberándolo con un 25% más de potencia en forma de una explosión carmesí y plateada de 10 metros hasta 25 metros dependiendo la cantidad de daño recibido. Reducción de daños mágicos 55% en caso de tener 1 escudo, en caso de tener 2 disminuye a 27%, y en caso de tener 3 disminuye a 18%

Limitación: Jeanette puede compartir hasta con 3 personas esta aura de protección, y en caso de liberar el daño almacenado, aunque sea un poco, esta aura desaparece. Si Jeanette pierde su aura primero al ser incapacitada, sus compañeros también lo harán.

-Inferno: La técnica de castigo suprema, enseñada por los arcángeles a Jeanette hace muchos años; clavando sus armas en el suelo, un pilar hecho de plata santa alza a Jeanette en el aire y un incendio sagrado de grandes dimensiones se crea, surgiendo del suelo como fuego del juicio de 15 metros de alto, quemando y atrapando a sus enemigos, inmovilizándolos. a la vez que 3 cruces encadenadas de gran tamaño hechas de fuego sagrado se alzan desde el suelo detrás de Jeanette, haciendo que sus cadenas persigan al enemigo, atándolo y crucificándolo allí mismo, mientras el fuego sagrado purga sus almas antes de enviarlas al más allá. El área del incendio sagrado es de 70 metros, las cadenas tienen rango propio al perseguir a sus enemigos y una velocidad de 270 km/h, la crucifixión daña severamente el cuerpo de los involucrados, y el fuego que los rodea daña sus almas, reduciendo efectos mágicos en 35%, causando daños constantes mientras dure este proceso. Las llamas sólo pueden ser manipuladas por Jeanette y ella es capaz de detener la crucifixión, así como también ella no recibe daño por el fuego sagrado ni tampoco sus aliados, a menos que ella así lo desee.

Limitación: Mientras Jeanette invoca el fuego sagrado y las cruces de penitencia ella es incapaz de moverse ni defenderse voluntariamente de los ataques enemigos, lo que ciertamente la deja vulnerable. Sólo es capaz de moverse una vez terminado este poder o cuando al menos 1 enemigo haya sido crucificado. Sólo se puede usar esta habilidad 3 veces por tema.

Debilidades

- En su estado de fuego normal es débil al agua, y en su forma de fuego sagrado es levemente débil a la oscuridad debido a la dualidad luz/oscuridad, reduciendo en parte su debilidad al agua pero ganando debilidad a la oscuridad.

- Contra seres sagrados de alma pura sus poderes de fuego sagrado se disminuyen.

- Si bien su fuego sagrado tiene cualidades luminosas, ella es incapaz de controlar la luz y sólo logra este particular fuego encantado gracias a la bendición de Uriel y a su símbolo en la espalda de Jeanette.

Objetos

- Armadura del Arcángel Gabriel:
Su armadura y símbolo de inquisidora, esta armadura hecha de aleaciones de metal divino es capaz de reducir los daños mágicos recibidos en 55% mientras Jeanette esté en su forma de cruzada, y brinda una resistencia del 15% innata al estar en su forma normal.

- Rosario de penitencia de Uriel: Un rosario sagrado de carácter etéreo unido a una cadena hecha de fuego sagrado, la cual sirve para atrapar el alma de sus enemigos y traerlos físicamente al rango de ataque de Jeanette, el rosario es capaz de extenderse hasta atrapar a sus enemigos a grandes velocidades.

- Ignis Labrys: Una hacha de doble filo hecha de metal angelical que pertenecía a su padre adoptivo, que es capaz de utilizarse en sinergia con los poderes de fuego sagrado, dotándolos de sus propiedades y aumentando el daño de sus ataques en 25% y es capaz de dañar a seres etéreos como espíritus como si fuesen de carne y hueso, incluyendo almas.

- Signum Uriel: Un símbolo sagrado que se encuentra en la espalda de Jeanette, que brilla con intensidad al entrar a su modo cruzada. Este símbolo añade luz a los ataques de fuego, siempre y cuando la cruzada así lo desee. No obstante Jeanette no puede controlar el elemento de luz, pues sólo "encantan" su fuego, dotándolo de ciertas propiedades divinas en un 30%.Al activar su fuego sacro el porcentaje de su fuego cambia y pasa a ser: 70% fuego por su parte elemental y 30% luz por la parte encantada de luz.

- Aegis Baltheon: Un escudo modelo gota de agua y una espada hechos de plata angelical que interactúan con el fuego de Jeanette, y al hacerlo incrementan su rango de 2 a 5 metros, así como el rango de protección del escudo en la misma medida y es muy resistente a proyectiles.


Historia
]

Siglo XIII

Una niña cubierta de harapos recorría los territorios del Imperio latino en el año 1203 en busca de comida, refugio de las inclemencias del clima, de los aprovechadores y de todo aquel que quisiera matarla, una niña sin nombre, pero con una voluntad digna de una guerrera, lo que en parte la motivaba a seguir con vida día tras día, sin un objetivo claro trascendental. Sólo quería vivir y ver el sol nacer en el horizonte una vez más.

Esta niña en ese entonces tenía 10 años, rebelde por naturaleza y fuertes actitudes, todo curtido por la necesidad de comer, protegerse y sobrevivir, lo que la llevaba a robar en muchas ocasiones, arriesgando a que sus manos fuesen cortadas a causa de su delito, o incluso su cuello, pues es cierto que nadie recordaría quien era, no llorarían su muerte y lo más probable es que la historia la olvidara, cosa que ella sabía bien, pero en vez de dejarse llevar por estos pensamientos que si de una forma poco sana le daban tranquilidad, seguía luchando contra cada obstáculo en su camino, y todo a una temprana edad. Hasta que un día, casi por obra divina tuvo la oportunidad que cambiaría su vida para siempre.

La orden de los Eizenhard, un grupo de mercenarios la mayoría del tiempo, pero en esa ocasión reclutados para servir a causa santa, motivados por las riquezas, el poder y las tierras buscaban reclutar más personas para sus líneas, pues si bien eran una orden o un “clan” ninguno de ellos compartía sangre, pero si ideales y ese complicado sentimiento de hermandad que suele unir a las personas en una suerte de refugio para sus dubitativas mentes y para calmar su ansiedad. Aquí la pequeña vio la chance de poder ser algo más y salir de la miseria que la perseguía desde que temía memoria. Al principio todos lo consideraron como una burla, una broma, no por el hecho de su edad, sino por su condición de vagabunda, huérfana y sobre todo por ser mujer, y se hizo a la pequeña a un lado, pero ella regresaba una y otra vez como un perro terco, siendo golpeada muchas veces, amenazada muchas otras; moretones cubrían su piel, sus uñas rotas por tratar de aferrarse con todas sus fuerzas al suelo antes de ser golpeada, sus piernas y brazos lastimados con severidad y lágrimas caían de sus ojos, pero nunca se quejó, nunca miró hacia abajo en un ademán de inferioridad, sólo limpiaba sus heridas y volvía al lugar, terca como ninguna otra. Quizás la pequeña trataba de demostrar algo, o solamente no entendía. Fuere cual fuere la razón, lo consiguió.

Tras cerca de un mes de volver y volver, uno de los generales de la orden de Eizenhard visitó el puesto de reclutamiento que era donde esta niña cabeza dura estaba, y justo en el momento en que aquel general llegó a la escena, la pequeña era golpeada nuevamente, pero esta vez con porras, y esta sólo cubría su cabeza con sus diminutos brazos y manos, tratando de resistir la paliza. Posiblemente el general en cuestión se apiadó de esa pobre criatura golpeada, por lo que detuvo a los agresores y simplemente miró a la niña, la cual se levantó con sus ojos llenos de lágrimas pero una expresión seria en su rostro, y dio la espalda, tratando de retirarse pues las heridas en esa ocasión le estaban dificultando el caminar, y su conciencia estaba siendo ligeramente nublada por los golpes recibidos, era inexplicable como logró salir viva de aquel acto salvaje cometido en su contra, pero lo hizo, y probablemente regresaría al día siguiente, claro, si es que lograba sobrevivir la noche.

Pero algo sucedió, el General la detuvo con su mano, tomándola del hombro con fuerzas con sus manos, lo que la pequeña consideró un nuevo intento de ser golpeaba y simplemente trató de morder sus manos con todas la fuerzas que tenía, que por cierto era poca pues la desnutrición, los golpes y el frio afectaban su cuerpo, pero no su espíritu de guerrera, no se dejaría lastimar sin antes dar una pelea, como había hecho por casi un mes completo, preparando sus brazos para tratar de parar el golpe que recibiría por su acción contra el General. Pero no hubo golpe, simplemente no lo hubo.

El General se mantenía inexpresivo mientras la niña trataba de atravesar sus guantes de cuero con sus pequeños dientes, sin éxito claramente, pero ella no lo sabía, y aunque así hubiera sido lo habría hecho de todas formas, pero el hombre en una acción desconocida para la pequeña guerrera, se agachó frente a ella y acarició su cabello con delicadeza, pero aun así ella no soltaba la mano, como si fuese una loba tratando de escapar de un predador, aunque en esa ocasión la fuerza de sus mandíbulas iba cediendo, y la expresión furiosa de su rostro comenzó a cambiar, hasta volverse una expresión seria, aún humedecida por las lágrimas y el polvo que cubría su rostro tras la paliza, hasta que eventualmente cedió, sin dejar de mirar al hombre ni bajar su guardia.

-Tranquila pequeña guerrera, no te haré daño alguno, ni menos ellos, yo no lo permitiré- Mencionó mientras apuntaba con su mano a los guardias que la habían golpeado, los cuales se miraron las caras extrañados, buscando alguna excusa para salirse con las suyas – Pero señor, es una huérfana y una don nadie, además es una mujer- protestaron, recibiendo la aprobación de la gentuza que pasaba por el lugar – Una criatura como esa debería estar ardiendo en el infierno, no ensuciando las calles- rieron, y la pequeña sólo observaba, pero las lágrimas se asomaron por sus ojos nuevamente; ella conocía que su vida era dura, que nunca conoció a sus padres y que probablemente nunca lo hará, que era marginada, una criatura sucia de las calles, pero creía que si trataba duro, con todos sus esfuerzos, lograría al menos poder vivir con un poco más de paz. Hace tiempo había escuchado de un ser misericordioso que gobernada a todos los seres vivos en este mundo, se hablaba de que recompensaba a los justos y castigaba a los malvados, que daba amor a su creación y que nunca los abandonaba ¿acaso ella no era lo suficientemente digna para ser reconocida? Pues eso creía, y también creyó que si buscaba la forma de vivir un día más sería digna en algún momento de aquella misericordia de la que se hablaba, de ese amor que ella nunca había sentido, idealizando a este ser, incluso llegando a respetarlo sin saber si realmente era real, no importaba eso último, pues para ella era la fe uno de sus pilares de su voluntad, creer en ese algo que, algún día le daría la recompensa que ella quería y la dejaría descansar en paz. Tal vez no fue lo que se esperaba, pero a veces este ser actúa sin que se sepa, y este es el caso.

-Quiero que alimenten a la niña; que coma carne, verduras y frutas hasta hartarse, que beba agua hasta calmar su sed, denle ropas y refugio, ahora ella vendrá conmigo, será parte de la orden. Tiene agallas y tiene pasión, si entrena algún día será una poderosa guerrera, y si alguno de ustedes trata de tocarla nuevamente, que Dios se apiade de sus almas, porque yo no lo haré-

Ese fue el primer rayo de esperanza que recibió esta niña en su miserable vida y quien iría a saber que era el inicio de algo mucho más grande.
-Dime pequeña ¿tienes nombre?- preguntó el General con un tono de voz grave y autoritario, pero que a la vez demostraba confianza, pero la niña meneó su cabeza en negativa, pues era capaz de entender al hombre a pesar de que ella no sabía hablar, pero identificaba algunos vocablos y sus significados. Quizás tuvo nombre que le dieron sus padres, pero no lo recordaba así que prácticamente no lo tenía. – Bien, entonces en el nombre de Dios todopoderoso, te bautizo como Jeanette…Jeanette Alexandra de Eizenhard, parte del clan Eizenhard y la única mujer que se ha ganado ese privilegio con su fuerza de voluntad en toda la historia de nuestra familia- haciendo un gesto solemne el General colocó su mano en la cabeza de Jeanette, recitando una oración sagrada para terminar su improvisado bautizo. Era curioso, pero cada palabra santa que salía de la boca del hombre hacían que Jeanette se sintiera acompañada, un calor inundaba su pecho, una convicción férrea invadía su mente, y por primera vez en su corta vida, se le vio sonreír.

Pasaron los años y Jeanette creció bajo el manto protector de su clan adoptivo; eran severos, con ella lo eran aún más por ser mujer y verse tan frágil, pero no es una forma de despreciarla, sino para hacerla más fuerte que todos los allí presentes, siempre supervisada por el General al que comenzó a considerar como su padre adoptivo y él miraba a Jeanette como a su propia hija. Más adelante Jeanette supo que su nombre fue el de la hija biológica del General, que había sido asesinada cruelmente en una de las cruzadas, pero peleó hasta que la llama de su vida se apagó. Jeanette consideró portar ese nombre como un honor, y haría todo lo necesario para honrarlo, con ello a la memoria de esa mujer, esa heroína de guerra.

La niña conocida como Jeanette ahora era una adolescente de fuertes convicciones, un cuerpo moldeado por los ejercicios casi inhumanos a los que se sometía, educada de igual manera bajo la filosofía de su familia, y lo más particular de todo, es que ahora ella sabía que era, un elemental de fuego. La verdad nunca lo había imaginado, pero siempre se sintió atraída por el fuego, y este hacia ella, como si existiera una conexión más allá de lo físico o lo mágico, aunque su naturaleza fue completamente revelada durante una misión de urgencia; Era de noche, y una horda de delincuentes había comenzado el incendio a uno de los pueblos que gozaba de la protección del Clan Eizenhard, se desconocían las razones de su actuar, pero los inquisidores no tardaron en acudir al lugar, comenzando una guerra contra los malhechores, pero siendo incapaces de controlar las llamas que arrasaban todo a su paso, incluyendo personas, familias completas que eran calcinadas por el calor infernal y el abrazo cruel del fuego, pero por cosa del destino o por obra de un ser superior Jeanette estaba allí, junto a sus hermanos del clan, aunque desesperada pues veía que todo se consumía a su alrededor, que las madres morían quemadas con sus hijos entre sus brazos, en un inútil intento de protegerlos ¿qué podía hacer ella en esa situación? No lo sabía, sólo trataba de salvar a los más posibles, pero sin mucho éxito, en medio de la desesperación y los gritos de la gente Jeanette no notó que el fuego no la lastimaba, pensó que era la adrenalina que recorría su cuerpo y que después sentiría el dolor, pero no importaba, quería salvar a las personas, necesitaba hacerlo pues nacía desde el fondo de su alma, no aguantaba ver que la gente sufriera, simplemente no podía tolerarlo, pero era impotente ante la situación, el fuego parecía avanzar más rápido a cada segundo, y muchos de sus compañeros se retiraban, dando por perdida la situación, pero no ella, terca como siempre, motivada por el deseo de salvar a las personas, aunque en ese momento consideró la idea de que todo estaba perdido, negarse no haría más que dañarla, e incluso matarla, o eso creía. Pero todo se detuvo ante ella al escuchar un grito ahogado de una niña pequeña, que era abrazada por su hermano y su madre incapaces de escapar de una de las pequeñas casas en ruinas a causa del fuego, su padre yacía bajo los escombros llameantes, sin vida y la niña lo llamaba, con lágrimas que caían por sus ojos, volviéndose negras por las brasas y polvo que ensuciaban la cara de la pequeña, la madre tenía graves quemaduras en su cuerpo, pero no cedía ni un centímetro en lo que parecía ser su última voluntad, su último aliento de vida utilizado para tratar de evitar que sus hijos fuesen dañados por las llamas incontrolables, aunque sólo retrasaba lo que sería inevitable para ellos, su cruel final y destino, pero no fue así, y todo gracias a un milagro.

-¡Dios, por favor, dame la fuerza para poder salvar sus vidas, te lo ruego, te daré mi alma si es necesario, sólo déjame salvarles! – Gritó con fuerzas la cruzada, mirando al cielo esperando alguna respuesta -¡Te lo ruego!-

Y sucedió lo inesperado, pues dicen que la fuerza de voluntad es una de las capacidades más poderosas, y en este caso guio a Jeanette hasta un nuevo nivel. Partes de su cabello comenzaron a moverse como el mismo fuego, tornándose de color carmesí, y sus ojos grises brillaban con pasión, instintivamente acercó su mano al fuego, y este a la mano de Jeanette, comenzando a ser absorbido por esta, reduciendo su intensidad rápidamente, a la vez que los diferentes focos de incendios se movían a través del aire hacia la cruzada, siendo consumidos de la misma forma, apagando el incendio en todo el pueblo rápidamente, salvando a la familia de una muerte segura. Los compañeros que se retiraban vieron la escena y no tardaron en acudir a ayudar a los heridos, sin tomar mucha importancia a lo hecho por la joven cruzada. Esta miraba a la familia que alzaba su vista hacia ella con una sonrisa, algo desfigurada por el dolor de las heridas y la pérdida del padre, pero realmente agradecidos por tener la oportunidad de vivir un día más –Vengan…ya están a salvo- Mencionó Jeanette mientras su cuerpo volvía a la normalidad, cayendo al suelo inconsciente pues había utilizado gran cantidad de su poder recién descubierto para absorber el fuego y la fatiga física la consumió por completo. Por suerte sus compañeros la cargaron hasta las carrozas, donde se le permitió descansar, sin siquiera preguntarse lo que había pasado, pues no era necesario, habían salvado muchas vidas y todo gracias a ella. Esa noche Jeanette había sido la heroína.

Pasado dos días volvió en sí, en su habitación, sin heridas en su cuerpo aunque con muchas dudas de lo que había ocurrido, y sin esperar más se levantó de su cama, en busca de su padre adoptivo, el cual contó todo lo que había ocurrido con ella, sorprendido de lo que pasó aquella noche del incendio, pero siendo incapaz de cuestionar a Jeanette – Estoy orgulloso- mencionó antes de guardar silencio, no era un hombre de muchas palabras, ni menos de hablar por hablar, pero Jeanette sabía que sus palabras eran honestas, lo que hizo que se pusiera una nueva meta en su mente; aprender a usar su nuevo poder.

El tiempo siguió su curso, y Jeanette mostraba cada día un control excepcional sobre su poder, aprendiendo sus manifestaciones, sus debilidades y más, todo por el bien de su causa y por el bien de los débiles y los inocentes. Pasaron un par de años más, y Jeanette ya tenía 21 años, una mujer de admirable belleza, una voluntad inquebrantable y de un poder superior, incluso se decía que era superior al General, pero a eso no le tomaba atención, pues le debía todo lo que era ahora a ese hombre que la había adoptado y que le tuvo fe cuando nadie más lo hizo. La cruzada había ascendido rápidamente entre las filas de su clan, nadie cuestionó esto, pues se sabía que todo era por mérito de ella. Se ganó el respeto de todos allí tanto como guerrera y como mujer, lo que ciertamente la hacía sentir satisfecha, recordando hace tiempo la pregunta que se hizo si es que era digna de la misericordia de Dios, y ahora creía que sí lo era, pues de seguro él había puesto las circunstancias a su favor el día que fue reclutada, y aquel que le entregó sus dones de fuego. No podría estar más de acuerdo con esa nueva idea que atesoraba en su mente.

Pero como nunca la paz dura para siempre, eventualmente esta dejaría a Jeanette una vez más.
Se desató una guerra de grandes magnitudes contra los herejes y los seres malignos que trataban de acaban con la civilización como en ese entonces se le conocía, y el clan Eizenhard se encontraba en la línea delantera, ya no eran simples mercenarios, ahora eran caballeros santos inconfundibles, todos ellos al mando del General y padre de Jeanette, y esta como su mano derecha. La guerra fue cruel, hubo muchos muertos y heridos, se perdieron ciudades, terrenos completos fueron arrasados, reinos cayeron de la noche a la mañana, , el avance de los seres siniestros era veloz, casi imparable, su fuerza era inmensa y ni el clan Eizenhard pudo contenerlos, viéndose obligados a retirarse en muchas ocasiones, cada vez con menos miembros pues los que quedaban atrás eran asesinados y ni Jeanette pudo evitarlo; muchas veces ella estuvo al borde de la muerte al tratar de salvarlos, sólo para salir en retirada gravemente herida, por suerte y gracias a sus nuevos poderes era capaz de alimentarse del fuego, curando heridas y restableciendo sus fuerzas, pero no era suficiente. Los miembros restantes de su clan en su última retirada buscaron refugio en el templo de Uriel, sitio destinado a las oraciones a este arcángel del fuego de Dios, lugar designado para curar las heridas y el último bastión del decadente clan y los supervivientes de la masacre.

Era cosa de tiempo antes de que los seres siniestros alcanzaran su posición, tratando de invadir el templo con todas sus fuerzas, en su además salvaje de matar a todos los adentro sin piedad. Las puertas eran golpeadas, sonidos guturales demoniacos se hacían escuchar en el aire, y el miedo de los allí presentes era casi palpable, incluso Jeanette temía, no por ella, sino por los demás; su moral estaba en el suelo, sus cuerpos dañados y sólo esperaban la muerte, el padre de Jeanette estaba igual, había enfrentado solo a un escuadrón de estos demonios, eliminándolos pero no sin salir lastimado, una profunda herida de estocada se dejaba ver en su costado, y el sangrado no se detenía, a pesar de ser un mortal tenía una resistencia sin igual, pero esta comenzaba a ceder, llevándose su vida con cada suspiro que este daba. En ese entonces Jeanette había salido a buscar suministros; comida y algo de agua por encargo de su padre pues en ese momento era la que menos heridas tenía, pero ella nunca habría imaginado que los demonios llegarían tan pronto.

Cuando regresó la invasión ya estaba cerca de terminar, la sangre de sus compañeros se esparcía por el suelo y los seres oscuros se regocijaban en las vísceras de los muertos, bebían su sangre y tomaban sus cabezas como trofeos, todas salvo una, la del padre de Jeanette, pues él seguía en pie, blandiendo su hacha tratando de mantenerlos a raya, pero cada vez tenía que retroceder un paso, acercándose más y más al altar de Uriel, y a los muros detrás de este, y cuando eso pasara, encontraría su fin. Los demonios parecían disfrutar de la tortura psicológica hacia el hombre, pero todo se vio interrumpido por un grito de la guerrera, la que soltando los suministros corrió empuñando su espada y escudo, abriéndose camino mientras sus ropas se teñían de rojo por la sangre de sus enemigos, estaba enfurecida como nunca antes, ignorando el daño que recibía por parte de los enemigos, pero que inevitablemente mermaban sus fuerzas, su sangre cual lava caía al suelo, sus brazos cedían por el cansancio pero aun así no se rendiría hasta llegar a su padre, que ya estaba agonizante, pero aún de pie con su hacha en mano, mirando a su hija acercarse mientras alzaba su mano, tratando de alcanzarla, pero sólo para terminar cayendo en los brazos de esta. –Has crecido fuerte Jeanette, estoy muy orgulloso de ti…- Su mirada poco a poco se iba apagando- Pero me temo que hasta aquí llegamos, lo siento, no fui lo suficientemente fuerte, espero verte en el más allá mi niña…adiós- Y su voz se apagó, su cuerpo cedió ante el dolor, las heridas y el cansancio, el General, el padre de la cruzada había encontrado su fin a los pies del altar de Uriel, pero en su rostro no se mostraban señales de dolor, más bien falleció con una leve sonrisa, cosa que se grabó en la mente de Jeanette, soltando pequeñas lágrimas, similares a las de cuando era niña, pero no sacaba nada con llorar, así que simplemente secó sus lágrimas, se levantó y esperaría su muerte, pero no sin antes dar una última pelea, así que tomando el hacha de su padre, voltea a los demonios que gritaban divertidos ante la escena, la muerte y el posible final de la cruzada – Si he de caer, caeré luchando y el templo de Uriel será mi tumba…No me arrepiento de esta vida ni tampoco de haber servido a la causa santa…ayudé a miles de personas, les ayudé a encontrar la paz…y si hoy es el día en el que yo muera, lo haré sin resentimientos, sin dudas…- mientras decía en voz alta sólo tomó el rosario de plata que colgaba de su cuello, cerrando sus ojos unos momentos – Dios, te doy las más sinceras gracias por haberme hecho digna, ahora lo entiendo, no todos nacen siéndolo , pero tu das oportunidades a todos para demostrar que lo son…pero ahora en tus manos encomiendo mi espíritu, pues aquí encontraré mi final-

Se hizo un silencio sepulcral, ninguno de los seres siniestros movió un músculo, y la cruzada estaba dispuesta a dar el primer paso, pero se detuvo en seco, pudo sentir una presencia sobrenatural muy fuerte que venía desde sus espaldas, una presencia de noble intención, pero rebosante de poder, por sobre su hombro pudo ver a una mujer alada, que emitía luz sagrada como ninguna otra que hacía retroceder a sus enemigos en alaridos de dolor, Jeanette permaneció en el lugar sin moverse, y aquella mujer angelical posó su mano sobre el hombro derecho de la mujer, diciendo con una voz suave, que daba paz, pero decidida- Tu no morirás hoy Jeanette Alexandra de Eizenhard. Te he vigilado desde hace mucho tiempo, viendo tu crecimiento y admirando tu fe y devoción, por ello yo, Uriel, en este día fatídico te ofrezco fuerza nueva, un don del cielo en recompensa a tus acciones, un don que te permitirá juzgar bajo tus ojos a los que hagan mal y siembren caos en el mundo. Tu renacerás Jeanette, con el poder del fuego sagrado celestial y la fuerza de cientos combinada, con una voluntad inquebrantable…todo controlado por tu juicio, serás libre de decidir, siempre y cuando no pierdas el camino que aceptaste cuando eras una niña…- Todo parecía avanzar muy lento alrededor de la cruzada, la cual cerró sus ojos, asintiendo con su cabeza ante la propuesta- Pues entonces que se haga la luz…- En una espiral de fuego anaranjado, carmesí y plateado el cuerpo de Jeanette se perdió de vista, pero cuando aquella manifestación de fuego desapareció, una mujer en una brillante armadura, unos ojos decididos como nunca antes se había visto surgió. Arrodillándose mientras acomodaba el cuerpo del ya difunto General, el arcángel había desaparecido, y los demonios podían continuar, pero sentían algo, sentían temor de la nueva mujer allí presente, su esencia les decía que era extremadamente peligrosa pero lo ignoraron, pues tenían la ventaja de la cantidad contra ella, decenas de demonios y seres siniestros contra una mujer armada. Comenzó el ataque contra esta, lanzándose los demonios en un ataque salvaje, a lo cual la mujer respondió con un golpe de su hacha, la que emitía un fuego de gran fuerza, anaranjado y plateado, que fácilmente eliminó a los primeros atacantes, decapitándolos y quemando sus cuerpos, volviéndolos cenizas en el acto. Nuevamente retrocedieron al ver esto, pero resumieron su ataque una vez más, esta vez todos juntos, al menos eran 30 demonios contra ella, los que gritaban eufóricos y buscaban su sangre, pero la cruzada se arrodilló, clavando su hacha en el suelo, recitando una palabra casi en un susurro – Inferno…- Y del suelo se alzó un pilar de plata sagrada, que quemó a todos los que la tocaran, destruyendo sus extremidades, mientras fuego sagrado se alzaba del suelo, quemando a todos los enemigos a la vez, haciéndolos retorcerse del dolor, mientras 3 cruces se alzaban detrás de la cruzada del fuego sagrado, atrapando a los 3 demonios más fuertes de allí, crucificándolos en el acto, quemando sus cuerpos y purgando sus almas, hasta hacerlos desaparecer- Que Dios se apiade de sus almas, porque yo no lo haré- Esa frase resonó en el templo mientras todo era consumido en esas llamas tan particulares, eliminando todo rastro del ejercito demoniaco, para luego desaparecer como si nunca hubiese sido generado ese incendio sacro y sólo la cruzada estaba allí, esa cruzada era Jeanette, rodeada de los cuerpos de sus hermanos y compañeros, rompiendo en sollozos una vez que todo había acabado, arrodillándose mientras cubría su rostro con sus manos. Era la última de la Orden y Clan Eizenhard.

Enterró los cuerpos uno por uno en el cementerio del templo, rezando para que sus palabras pudieran guiar las almas de los caídos al cielo y ayudarlos a encontrar la paz una vez por todas. Después de eso Jeanette desapareció de la faz de la tierra sin dejar rastro, aunque cuentan algunas historias a lo largo del tiempo que se vio a una mujer hermosa cual ángel combatir, que controlaba el fuego y de presencia imponente como ninguna, salvando al inocente y castigando a los malvados.

El tiempo pasó y alcanzó nuestra era, el siglo XXI, y Jeanette volvió a aparecer, aunque esta vez se veía como una mujer joven normal, una dama simple y no la cruzada que sembraba terror en los corazones de los injustos. ¿Qué había pasado? Pues es simple, Jeanette aprendió a utilizar este poder a su antojo, permitiendo que se manifestara a su voluntad, a su vez que los nuevos tiempos reforjaban su personalidad para no hacerla parecer un bicho extraño, todo sumado a su interés por lo nuevo y las personas. Esto inevitablemente la llevó a un lugar llamado Eadrom que se decía que era el epítome del sincretismo entre razas, cosa que ella quería ver en persona, además de ser una oportunidad perfecta para terminar sus estudios de trabajadora social en la universidad de Takemori y comenzar una nueva vida, aunque claro, aún continuando su misión como la cruzada de fuego sagrado, Jeanette Alexandra de Eizenhard había regresado.



Apariencia humana:
Fuera de combate:
Nombre del físico: Inventado.
Anime/Manga/videojuego: Inventado.

Apariencia verdadera:
En combate/A voluntad:
Anime/Manga/videojuego: Dungeon Fighter Online.
[/color]


Última edición por Jeanette Eizenhard el Vie Nov 17, 2017 2:43 pm, editado 33 veces
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Finalizada Re: Sacred Flame of Justice [Jeanette ID]

Mensaje por Alice Sadao R. el Miér Nov 08, 2017 6:44 pm


¡Ficha en construcción!

INSTITUTO TAKEMORI ROL

Recuerda activar el botón de “Finalizada” y postear en este mismo tema cuando hayas acabado tu ficha y así podamos pasar a revisarla.


Mamiko y Alice:


No Mires(?):

Moderadora desu(?):



Hey we acércate (?):


Gracias Anja <3

~Reilice~ <3



Gracias mi bella Daia <3

Gracias Lunaris <3:


Yo hablo-Yo pienso- Yo escribo
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Finalizada Re: Sacred Flame of Justice [Jeanette ID]

Mensaje por Jeanette Eizenhard el Mar Nov 14, 2017 1:12 pm

Ficha terminada, esperando revisión.
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Finalizada Re: Sacred Flame of Justice [Jeanette ID]

Mensaje por Luka Crosszeria el Miér Nov 15, 2017 6:12 am



¡Queda poco!

¡Animo!



¡Saludos! te doy la bienvenida a ITR ^^, ya queda muy poco así que procederé a efectuar la corrección de los  siguientes detalles:

Primeramente debido a que tus habilidades y poderes son más propensos a lo divino /ángel sería mejor que cambiaras a dicha raza pues, muchas de las habilidades y poderes que planteas en tu ficha no son afines a los Elementales, saliendo por completo de lo que la raza supondría, otra posibilidad sería que cambiaras gran parte de lo que se señalara a continuación para que encaje con la raza que escogiste. Sin embargo recuerda que debes tener presente que una vez en Takemori los poderes divinos menguan tal y como se cita en la limitación de poderes.

- Debido a su don otorgado por ángeles como recompensa por su servicio de cruzada, su fuego trasciende el plano físico y mágico, considerándose más como llamas ancestrales que escapa de los conocimientos de este mundo, pero que ángeles y dioses conocen. Su fuego tiene una naturaleza extraña; debido a su alianza con Uriel, la arcángel del fuego santo o "fuego de dios" sus llamas tienen la capacidad de dañar severamente a seres oscuros como si con luz se les atacara, pero significando también que sus llamas pueden ser afectadas levemente por la oscuridad. Cuando Jeanette decide dejar de usar esta capacidad, su fuego se vuelve normal, perdiendo la debilidad a la oscuridad pero también perdiendo su beneficio ante esta, aunque es capaz de retomar su anterior forma si ella lo desea. En el caso de su fuego sagrado sólo ella puede controlarlo.

Si eres un Elemental de fuego solo podrías controlar el fuego, la luz la podrías controlar si fueras un ángel o en otro caso que quisieras poder manejar cierto porcentaje de esta poseer algún objeto que otorgue dicha habilidad.

- Su cuerpo y fuerza poseen la capacidad de levantar a lo más una tonelada (o más para trama) pero sólo en su forma de cruzada. En su forma normal llega a los 250 kilogramos como máximo.

Aunque sea para trama el máximo es una tonelada

- Su velocidad de reacción es impresionante, llegando a ser capaz de evadir una bala casi a quemarropa.

La velocidad de una bala  puede alcanzar  10.000 km/hora , la velocidad máxima establecida para trama en el foro es de velocidad no superior a 270 km/h

- Es capaz de percibir y ver espíritus con naturalidad.

Esta habilidad como tal no pertenece a un Elemental, es más probable en un ángel o chamán que en un Elemental.


- Gracias a Uriel y a sus llamas de la revelación es capaz de ver la maldad en el corazón de las personas que la rodean, para así en caso de ser necesario comenzar su misión (sólo para trama//consentimiento del otro usser)

Lo mismo que lo anterior esta habilidad como tal no pertenece a un Elemental, es más probable en un ángel que en un Elemental.

- Controla el fuego de manera perfecta, incluso mejor que otros elementales de su mismo tipo debido a sus entrenamientos, su pirokinesis prodigiosa y a su naturaleza como elemental de fuego, y su fuego no necesita oxígeno para ser creado o mantenido, así como también puede controlar materiales que contengan altas temperaturas, pues de allí es capaz de sacar su poder.

No puedes ser mejor/superior a una raza o un grupo, esto lleva a problemas, puede tener una gran afinidad pero no puedes decir que eres mejor al resto de la raza,se encuentra dentro de las limitaciones. Tienes que tener presente que aun pueda manejar altas temperaturas  no es inmune al fuego , asi que tambien podria quemarse con dichas llamas aunque fuera un porcentaje muy leve, mientras usa las habilidades al límite.

- En su forma de cruzada su fuego es capaz de vaporizar agua en el acto, siempre y cuando esté utilizando los poderes concedidos por Uriel, de no ser así sigue teniendo debilidad a este elemento por su naturaleza.

El fuego siempre sera debil ante el agua, por lo cual no puedes hacer que sea inmune o que la vaporice pues es su contraparte y lo que puede combatirlo, estaríamos anulando su debilidad y eso no es posible.

- Los ataques de hielo no surgen efecto en ella al alcanzar su piel debido a las altas temperaturas que esta posee, siempre que ella decida que así sea, pues es capaz de regular su propia temperatura externa e interna a voluntad sin sufrir daño alguno.

Todos los ataques deben de tener un tanto porciento de daño, no es posible ser inmune a un elemento por completo, se puede ser más resistente pero debe hacer un tanto porciento de daño.

- Su voluntad es inquebrantable, lo que la hace inmune a ataques mentales.

Las palabras inmune/invulnerable  no están permitidas como anteriormente pueden ser más o menos resistentes pero siempre habra un tanto porciento que pueda alcanzarle.


- Ignis Magnus: Concentrando su poder, Jeanette es capaz de crear un campo de fuego sacro de un área de 30 metros, el cual daña a los enemigos que se encuentren dentro de este, causando quemaduras mágicas al alma del enemigo. Mientras que a aquellos que considera aliados, el fuego sagrado sanará sus heridas y repondrá sus fuerzas. Tiene la capacidad de depurar buffs/debuffs de enemigos y debuffs en el caso de aliados. El fuego sagrado causa 20% de daño continuo mientras los enemigos estén sobre este, y sana con una intensidad de 25% constantemente a los aliados.
Limitación: El campo de fuego sagrado una vez creado es incapaz de ser movido, y sólo se obtendrán sus beneficios o daño al estar dentro de este. En su modo de fuego sagrado es ligeramente vulnerable a ataques de oscuridad y sólo puede depurar 2 buffs/debuffs en sus objetivos a la vez, no más.

Los Elementales sólo son capaces de dar Buff a sí mismos,al mismo tiempo que no son capaces de sanar o curar heridas. Los elementales no tienen tal poder de quemar almas al enemigos, son seres de daño primordialmente físico al ser un elemento los cuales no afectan a las almas como tal.Con respecto a depurar lamentablemente no es posible  no puedes quitar eso de los enemigos. La debilidad mayoritaria del fuego es el agua por favor añádela.


- Crucen Stigma: Mientras Jeanette esté en combate, marcas con una forma de cruz carmesí aparecerán en sus enemigos si son golpeados por la cruzada, pudiendo tener hasta 3 a la vez en un mismo enemigo. Los estigmas causan daños constantes y debuff que variarán dependiendo de la cantidad de estigmas que se tenga:
1- Estigma: Causa quemaduras constantes de 2do grado hechas por su fuego sagrado, reduciendo a la vez en 15% las energías de sus enemigos. El daño de las quemaduras es de 15% constante mientras no sea retirada la marca.
2- Estigmas: Causa quemaduras al alma del enemigo, reduciendo a la vez sus energías en 25%. El daño que las quemaduras en este caso son de 25% mientras no sean retiradas.
3- Estigmas: Inmolación; el enemigo es envuelto en un estallido de llamas de fuego sagrado que queman su cuerpo y alma con un daño de 35% constante mientras no sean retiradas, incapacitando energías mágicas y reduciendo defensas en 25%.
Limitación: Los estigmas pueden ser retirados con agua bendita, y con rituales sagrados, cuando Jeanette sale de su forma de cruzada, los estigmas desaparecen al igual que sus efectos. Si es incapacitada en combate los estigmas desaparecen.

Lo mismo que en anterior poder los ataques son físicos no espirituales.

- Archangeli Vis: El espíritu del arcángel Uriel viene a asistir a Jeanette en combate. El ser sagrado se manifiesta como una presencia divina que sale del cuerpo de la cruzada, atemorizando con su presencia a todo ser que ella considere hostil o merecedor de castigo, incapacitándolos y reduciendo sus fuerzas en 35%, a la vez que aumenta en 35% las habilidades físicas de Jeanette, y su afinidad al fuego sagrado(más para trama)
Limitación: Este poder genera gran estrés físico en Jeanette, por lo que tras usarlo se ve en la obligación de descansar por un corto periodo de tiempo. En caso de no descansar sus fuerzas mermarán en 15% hasta que consiga reposo o sea sanada.

Tiene que existir alguna manera de esquivarlo o resistir a dicho ataque.

- Magna Aegis: Es escudo protector de los débiles e inocentes; Jeanette es capaz de conjurar un aura protectora hecha de fuego sacro que reduce drásticamente los daños mágicos recibidos por ella y sus aliados. El aura es capaz de almacenar el daño recibido, liberándolo con un 25% más de potencia en forma de una explosión carmesí y plateada de 10 metros hasta 25 metros dependiendo la cantidad de daño recibido. Reducción de daños mágicos 55% en caso de tener 1 escudo, en caso de tener 2 disminuye a 27%, y en caso de tener 3 disminuye a 18%
Limitación: Jeanette puede compartir hasta con 3 personas esta aura de protección, y en caso de liberar el daño almacenado, aunque sea un poco, esta aura desaparece. Si Jeanette pierde su aura primero al ser incapacitada, sus compañeros también lo harán.

Debe ser débil ante al agua, en caso de que cambies y el elemento principal sea la luz debería ser débil ante la oscuridad, no puede proteger contra el elemento que sea su contraparte.


- Contra seres sagrados de alma pura sus poderes de fuego sagrado se disminuyen.

Los elementales no tienen dichas habilidades sagradas esos poderes suelen ser propio de ángeles, puede tener algún objeto que tenga esas cualidades, si decides cambiar a la raza angel deberias poner que el fuego lo controla por algún objeto mágico.

- Armadura del Arcángel Gabriel: Su armadura y símbolo de inquisidora, esta armadura hecha de aleaciones de metal divino es capaz de reducir los daños mágicos recibidos en 55% mientras Jeanette esté en su forma de cruzada, y brinda una resistencia del 15% innata al estar en su forma normal.
El debuff máximo para canon es de 35%

- Rosario de penitencia de Uriel: Un rosario sumamente filoso de carácter etéreo unido a una cadena hecha de fuego sagrado, la cual sirve para atrapar el alma de sus enemigos y traerlos físicamente al rango de ataque de Jeanette. El rosario persigue a los enemigos a una velocidad de 200 km/h y la extensión de la cadena de fuego sagrado es de 180 metros. Causa 10% de daño al atrapar el alma de sus rivales y leves quemaduras al alma.

Esto se considera un poder, es necesario o que lo cambies por uno de los poderes ya expuestos o no podrás tenerlo, puesto que el límite de poderes son cinco.

- Estandarte y alabarda de Jeanne D´Arc: Una alabarda santa bañada en agua bendita y que emite una fuerte luz divina capaz de cegar a los seres impíos. Su alcance es de dos metros e interactúa con el fuego sagrado de Jeanette. El estandarte puede ser clavado en el suelo, generando un aura de vigor y seguridad a todos los aliados que estén en un rango de 15 metros desde el centro del estandarte. otorgando un buff de 20% a la resistencia física y mágica mientras se esté en el área designada.

Este objeto también es considerado como poder , lo puedes cambiar por uno o quitarlo como ya expuse. Recuerda que solo puedes controlar un elemento siendo elemental de fuego, si quieres manejar la luz deberás buscar otra alternativa.

Por favor añade el nombre de Takemori en la historia.

Como consejo podrías hacer un híbrido entre ángel y Elemental si deseas manejar naturalmente ambos elementos, pero deberías reducir los poderes.

Eso es todo  n.n
Por favor, responde tras esta contestación una vez hayas efectuado el cambio, para que algún moderador pase a revisar tu ficha.
Si necesitas algo o tienes alguna duda puedes consultar con cualquier miembro del staff de fichas, a ser posible, vía mp.

¡Muchos ánimos! ♥



Gracias Caesar ~<3
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Finalizada Re: Sacred Flame of Justice [Jeanette ID]

Mensaje por Jeanette Eizenhard el Miér Nov 15, 2017 1:07 pm

Correcciones y aclaraciones.
1)       
-          Se modificó los detalles que rozaban las reglas del foro, como la velocidad de reacción.
-          Se replanteará el estandarte y alabarda de Joan D´Arc.
-          Se ajustó la fuerza a lo más 1 tonelada.
-          Se especificó lo del control superior.
-          Se quitó inmunidad y se agregó resistencia a poderes de hielo.
-          Es altamente resistente a ataques mentales contrarios.
-          Se modificaron buffs del estandarte y la alabarda para que únicamente afecten a la portadora, para no salir de los límites de objetos.
-          Se especificó la naturaleza de su fuego sagrado; al estar en su forma de cruzada y si ella quiere activar esta capacidad su fuego.
EDICIÓN
-          Se retiró la capacidad de atacar almas de todas las habilidades de Jean.
-          Se redujeron las capacidades de los objetos para no ser considerados poderes
-          Se removió el Estandarte de Jeanne D'arc y se sustituyó por Aegis Baltheon.
-          Se agregó la descripción de Signum Uriel según especificaciones entregadas por el consejo de mods.

Aclaraciones de la parte 1: Habilidades.

Si eres un Elemental de fuego solo podrías controlar el fuego, la luz la podrías controlar si fueras un ángel o en otro caso que quisieras poder manejar cierto porcentaje de esta poseer algún objeto que otorgue dicha habilidad.


-          En ninguna parte se dijo que Jeanette podía controlar la luz, de hecho en el apartado de debilidades dice de forma explícita que no tiene esta capacidad. En su forma de cruzada su fuego tiene cierta fracción de luz, pero sólo porque Uriel le otorgó eso a través de su don y su objeto, no así el control de la luz. Es similar al fuego oscuro, o como si encantaramos una espada con atributo de luz; su fuego está encantado con luz, pero no tiene control de ese elemento, Sólo controla el fuego en su forma normal y en su forma de cruzada su fuego encantado con luz.
 
Lo mismo que lo anterior esta habilidad como tal no pertenece a un Elemental, es más probable en un ángel que en un Elemental.


-          Gracias y exclusivamente a Uriel y a su objeto tiene la capacidad de ver espíritus y sentirlos DURANTE SU FORMA CRUZADA, pero no así en su forma normal, ella por naturaleza es incapaz de hacerlo, pero esta arcángel le brinda los sentidos necesarios para hacerlo en forma de una percepción sobrenatural, y se ha visto a razas ajenas a los chamanes o ángeles hacer cosas similares sin problemas. Lo mismo en el caso de las llamas de la revelación, es parte de las habilidades que Uriel le dio, no innatas a Jeanette. Se agregó un objeto para justificar esto.
 
El fuego siempre sera debil ante el agua, por lo cual no puedes hacer que sea inmune o que la vaporice pues es su contraparte y lo que puede combatirlo, estaríamos anulando su debilidad y eso no es posible.


-          Se especificó en el apartado de debilidades que en su forma de cruzada ella es débil a la oscuridad por el encantamiento sagrado de su fuego, pero si Jeanette quiere quitar esa mejora (cosa que sí se especificó en la ficha que puede hacerlo) su fuego es débil al agua como cualquier otro elemental de fuego. Se agregó una reducción daños de agua en 30% y aumento a la debilidad a la oscuridad en 20%
 

Aclaraciones parte 2: Poderes
 


° Ignis Magnus

Los Elementales sólo son capaces de dar Buff a sí mismos,al mismo tiempo que no son capaces de sanar o curar heridas. Los elementales no tienen tal poder de quemar almas al enemigos, son seres de daño primordialmente físico al ser un elemento los cuales no afectan a las almas como tal.Con respecto a depurar lamentablemente no es posible  no puedes quitar eso de los enemigos. La debilidad mayoritaria del fuego es el agua por favor añádela


-          En el apartado de la raza elemental en ninguna parte se dice que ellos están limitados a dar buffs a su persona únicamente, así que no es correcto negar esa capacidad si nunca se ha limitado, además según aclaración posterior con otros mods al ser un poder se tiene la capacidad de otorgar buffs a aliados también.

-          En el apartado de la raza elemental en ninguna parte se dice que los elementales son primordialmente de daño físico. Ahora si se quiere ver sus orígenes estos se remonta a las 4 energías primordiales (o los 4 elementos) los que tienen su base en MAGIA O ESPÍRITU, por ende la capacidad de dañar almas no se ve limitada ser un elemental, pues las dos bases mencionadas con anterioridad están ligadas al alma de una u otra forma (la magia con el éter y el maná, el espíritu es el alma en sí)

-          Por otro lado se dice que ellos no son capaces de sanar o curar heridas ¿pero si tienen control de su elemento, y ellos prácticamente son su elemento, no pueden sanarse? Eso no suena lógico, además se apela a otros elementales en el foro que son capaces de regenerar sus heridas cuando tienen contacto con su elemento.
 
° Crucen Stigma
Lo mismo que en anterior poder los ataques son físicos no espirituales.

-          misma explicación anterior respecto al alma
 
° Archangeli Vis
Tiene que existir alguna manera de esquivarlo o resistir a dicho ataque.

-          Habría dos formas de esquivar o resistir ese poder; la primera es simplemente no verla de frente pues su efecto es de INTIMIDACIÓN lo que causa a su vez el debuff, como cuando una persona siente miedo y se ve abstraída. Otro caso es la fortaleza mental que eso ya equivale a una habilidad, porque al ser un ataque de intimidación sólo se puede resistir si se posee resistencia ante tal tipo de ataques, lo que evitaría los debuffs, pero no los buffs de Jeanette.
 
°Magna Aegis

Debe ser débil ante al agua, en caso de que cambies y el elemento principal sea la luz debería ser débil ante la oscuridad, no puede proteger contra el elemento que sea su contraparte.


-          ¿Entonces se está diciendo que un elemental es completamente vulnerable e inútil contra su elemento opuesto? cito “No puede proteger contra el elemento que sea su contraparte” Lo que hace este poder es REDUCIR el daño recibido, no anular el daño ni tampoco negarlo, por ende el daño seguirá existiendo, sólo que menor.
 
Aclaraciones parte 3: Debilidades

Los elementales no tienen dichas habilidades sagradas esos poderes suelen ser propio de ángeles, puede tener algún objeto que tenga esas cualidades, si decides cambiar a la raza angel deberias poner que el fuego lo controla por algún objeto mágico.


-          Nuevamente se toca el tema del fuego sagrado; como está encantado con luz no tendrá el mismo efecto contra los seres mencionados en este apartado, pero si su fuego seguirá dañándolos, aunque con menor fuerza pues la fracción encantada con luz se verá reducida.Además tiene un objeto que dota de esas capacidades pero se reitera que no puede controlar la luz.
 
Aclaraciones parte 4: Armas y objetos.

Armadura de Gabriel

El debuff máximo para canon es de 35%

-          No se menciona en ninguna parte un debuff de parte de la armadura, pero en el foro si se acepta el 55% de resistencias frente a cierto ataque y eso es lo que hace la armadura (como resistencia a la electricidad o al viento por ejemplo) que no es lo mismo que un buff/debuff los que aumentan/reducen las capacidades de los personajes en un máximo de 35% en el caso de una raza canon. En este caso la resistencia sólo disminuye el efecto del ataque X al que se esté soportando.
 
Estandarte y alabarda de Joan D´Arc

Este objeto también es considerado como poder , lo puedes cambiar por uno o quitarlo como ya expuse. Recuerda que solo puedes controlar un elemento siendo elemental de fuego, si quieres manejar la luz deberás buscar otra alternativa.


-          A pesar de que posiblemente sea retirado es prudente mencionar lo siguiente: Nuevamente Jeanette NO controla la luz del objeto, esta arma es un arma bendecida por ende su afinidad elemental es la luz propiamente tal, similar a un caso a una espada de fuego, de trueno o de oscuridad, o a armas que presentan fuerzas elementales ajenas al usuario.


Gracias y espero comentarios respecto al análisis hecho en la ficha.
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