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There´s no love in this dead heart [Priv. Victoria Skasgard]

Mensaje por Alaister Phantasmagoria el Jue Oct 19, 2017 3:42 pm

El vampiro se encontraba sentado, ocupado en usuales lecturas, sumido por completo en estas; pensando, analizando, complementando sus conocimientos para obtener respuestas, y más preguntas a la vez, en lo que parecía ser un ciclo eterno en busca de una verdad que no cambiara con el tiempo, o tal vez sólo buscaba pasar el rato y no aburrirse, ambas opciones válidas en este caso. Pero independiente de la razón de su lectura el ambiente era ideal para esta actividad; un silencio sepulcral y calmado, ni una sola alma se sentía en el lugar cosa que armonizaba el ejercicio del vampiro, pues siempre lo ha preferido así.

La azotea era el lugar ideal para esto, y debido a la hora no era un lugar muy concurrido; Alaister había salido antes de un examen pues le había resultado sencillo y prefería no perder tiempo esperando a que todos terminaran, además que las clases estaban próximas a acabar, y los rayos del sol no podían alcanzarlo ya, refugiado a la sombra por si acaso, nunca estaba de más tener un poco de cuidado, sobretodo en su condición de vampiro. La luz seguía bajando, pero no le presentó ninguna dificultad debido a su capacidad de ver en la oscuridad, bastante práctico para no depender de la luz natural ni de la eléctrica ¿no es así? Pero tras haber leído considerables páginas de sus libros, simplemente los cierra pues había perdido el interés, razón más que suficiente para detener su actividad y buscar alguna otra entretención. Levantándose de su lugar original simplemente se acerca al borde de la azotea, mirando sin saber exactamente a qué, disfrutaba el observar cosas en completo silencio “Tal vez ya debería abandonar este lugar, he estado casi 2 horas aquí…supongo que sería lo mejor” a pesar de este último pensamiento permaneció en el sector, mirando a la nada en una sensación algo nostálgica, la soledad a la que estaba tan acostumbrado, pero que en un instante se sintió incómoda, vacía, casi desagradable, pero no le quedaba otra que resignarse a aquel sentimiento que hace años era parte de él pero que aun así no podía asimilar.

-Sabes perfectamente cómo es esto Alaister, así que ya es suficiente de sentimentalismos…sabes que no te los puedes permitir, aunque hayas hecho un trato con…”eso”, sabes bien que puede traicionarte algún día si eres lo suficientemente débil o iluso, así que ya basta- Tras esta reflexión en voz alta, simplemente guarda silencio, cruzando sus manos detrás de su espalda, pensando, aunque en su rostro se podía ver una extraña sensación de tristeza y quizás abandono, incluso se podría decir que si fuera una persona normal rompería en sollozos, pero no, tampoco podía permitirse eso, todo por su poder, ese maldito poder que vivía dentro de él, creciendo más fuerte e imparable por cada situación así, se alimentaba de su frustración, de su dolor, su felicidad, y su amor.

El Sanguinem era una habilidad temible sin duda, pero ser el heredero de esta conllevaba un enorme sacrificio propio, siendo captor y prisionero a la vez, si el fallaba en contenerlo,  la muerte inundaría el lugar, pero era prisionero a la vez de este poder vil, no siendo capaz de experimentar lo que otras personas pueden, algo tan sencillo como la alegría o la tristeza, el enojo o la decepción, ni siquiera el amor,  pues de hacerlo estaría un paso más cerca de su propia muerte, así como también de aquellos a su alrededor; amigos, enemigos o lo que fuera, el ser maligno no discriminaría. Simplemente no podía dejar que esto pasara.


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Re: There´s no love in this dead heart [Priv. Victoria Skasgard]

Mensaje por Victoria Skasgard el Vie Oct 20, 2017 10:35 am

Off rol:
Has tardado mucho, maldito vampiro (?) me he aburrido tanto que tienes biblia de regalo. ¡Idiota! (?)
Los Skasgard éramos un linaje con 1500 años aproximadamente de historia. El fundador de la casa real, Arthur Pendragón Skasgard, fue el legendario Rey de Camelot, del que surgieron millones de mitos, y se casó con Gerheade, reina de Edingburgh, con tal de mantener la pureza de la línea de descendencia real. Así, me concedieron a mí, Gowther el Pecado de la Cabra, un muchacho que entrenó durante décadas con tal de obtener la vindicación de los sacerdotes de toda Britania, hasta que el mismísimo Merlín me dio el título de chamán, y por injustas razones, madre me asesinó y maldijo para que no parara de reencarnarme en un cuerpo a otro. El próximo Skasgard fue Fraudurin de la Lujuria, un hombre que pasó media vida entera meditando en una cueva, hasta encontrar el poder del amor, que iría sucediéndose de Skasgard a Skasgard, y luego se enamoró de una mujer con la que intentó conquistar Camelot. Lo obtuvo, y gracias a su magia del sentimiento, poco pudieron hacer los soldados de ese reino del que una vez fui príncipe. No obstante, en la hipotética noche de bodas, su mujer murió, y él pensó que era el culpable, con lo cual, se suicidó abandonando todo el poder que había obtenido y pasando al próximo ancestro, que no hizo nada, por cierto, y así hasta que llegó una tal Victoria, Guardiana del Árbol de la vida y cuyo poder mágico era… Penoso, sin lugar a dudas. No obstante, fue gracias a eso que el sello de mi maldición se rompió ligeramente y pude volver a este mundo con la condición de tener que vigilar a la niñata esa. Me gustaría decir que era poderosa, que luchaba por el honor del linaje, pero…

¡G-Gowther! ¡Mi pócima del amor ha desaparecido!

¿Y a mí que coj… me cuentas? Te quedas sin magia un tiempo y punto, hasta que consigamos más.

Mi descendiente se había despertado tras sus clases como profesora ya de sí con problemas de memoria, pues resultaba que ni siquiera se acordaba que el día anterior se había dedicado a rociar con su magia del amor a todo lo que se moviera y fuera del mismo sexo con tal de que se enamoraran y tuvieran esas parejas que tanto parecían gustar a las adolescentes de hoy en día. Cada cual con sus fetiches, pero los de esta niña me parecían asquerosos, y lo dice un hombre que utiliza ropa femenina con tal de parecer menos varonil. Es por eso que el recipiente que le entregué con amor líquido había desaparecido, cosa que sin duda alguna, podía suponerle un problema a la pobre, pues la magia de los Skasgard solo salía del amor puro, y como ella aún no había llegado a sentir nada por nadie, no le quedaba más remedio que recurrir a la obtención de energía mágica a través de rituales que me cansaban y consumían mis reservas personales.

¡P-pero Gowther! ¡Necesito mi frasco! Justo hoy un alumno me había pedido consejo de cómo pedir salir a su amada, ¿¡ahora qué le digo?!

…Que se joda un poco. Y yo aprovecharía para decirle a la esquizofrénica que tengo como pariente que deje de gritar, está en medio de un pasillo y solo ella me ve, con lo cual, estás haciendo bastante el ridículo.

Esto lo decía más que nada porque era bastante cómico ver cómo los alumnos que pasaban cerca de Victoria se reían de ella, pues ya era de sí raro que una niña llevara una pila de documentos variados (ni yo sé exactamente porqué utiliza eso en sus clases, si nunca pone exámenes, pero bueno, ya he dicho que cada cual con sus fetiches…) como si de una profesora se tratase, también era curioso escucharla gritar contra un tal Gowhter que siquiera estaba cerca de ella, ¿Cierto?

Vale, tranquilízate un poco. Vete a tomar un café o algo así que hacéis los profesores, y yo me encargo de esa estupidez.

No me quedaba más remedio, al fin y al cabo, si ninguno de los dos recibía amor por un periodo de tiempo prolongado, acabaríamos muriendo ambos. Es gracias a esas palabras que mi pequeña descendiente pudo tranquilizarse un poco más y dirigirse hacia la azotea, donde podríamos realizar teóricamente el ritual de transferencia con tal de otorgarle un poco más de magia. Odiaba hacer eso. Era molesto, incómodo, y juro que en los treinta años que lleva esta mujer en el mundo he gastado más magia de mi tanque de reserva que durante el resto de mi existencia.

Así pues, tras terminar de dejar esos malditos documentos cuyo contenido sigo desconociendo en la sala de profesores, Victoria aprovechó para tomar una taza de café y dirigirse lentamente hacia la azotea, mientras yo la seguía desde el mundo espectral preparando ese puñetero hechizo que tenía como objetivo la liberación de un poco de amor hacia otros cuerpos, pero esto tenía una desventaja clara: en caso de que otras personas estuvieran cerca durante la transferencia, podrían obtener sin querer amor, y por culpa de eso, imaginarse cosas que nunca habían pasado siquiera, y no vamos a detallar pues es totalmente innecesario. Por eso, Vic se tuvo que alejar a un lugar tan apartado como ese, en el que normalmente no solía haber nadie, y una vez allí, aprovechó para quitarse esa chaqueta que le obligaban a llevar con tal de no provocar (no sé qué perturbado puede sentir atracción hacia una mujer con cuerpo de niña, pero he visto cosas peores) y quedarse solo con su vestido de seda blanco, que le permitía, obviamente, sentir el aire pasar a través de su cuerpo, y con esta misma facilidad, podría adentrarse también el amor. Siguiendo el ritual ancestral de los Skasgard, nos colocamos de la siguiente forma: uno mirando al norte, y el otro (Victoria) al sur. Una vez este paso se termina, yo desde el mundo espectral abro una brecha entre ambas realidades. Una vez termino este portal, envío con calma un poco de amor, esa sustancia rosa que se puede ver perfectamente y se expande hacia todos lados, buscando la manera de adentrarse en el cuerpo de todos los que estuvieran cerca. Normalmente, la energía rosa solía ir directamente hacia Victoria completamente y sin más, no obstante, algo me llamó la atención. Un pequeño hilo se alejaba del resto, dirigiéndose hacia un… ¿Muchacho? ¿Cómo no podía haberle sentido? El amor de la gente me atraía, todos desprendemos ese sentimiento… Pero él no.

Vic, ¿Lo estás notando? Una parte de amor se ha ido hacia él, pero no le he podido detectar antes...

Mi descendiente se acercó hacia ese sujeto fingiendo normalidad, y con una misteriosa sonrisa que yo seguía sin comprender incluso desde el mundo espectral. Ahí, todas las auras tienen color: por supuesto, la mía es violeta y la de Victoria rosa, pero ese joven era… Negro, rojo. Variaba a cada rato, no obstante, podía notar una carencia de amor notable.

¡Yoh! Creo que han venido por aquí unos hilos rosas muy raros que se intentan meter en las personas, ¿no los habrás visto por casualidad, cierto? Oh, sí, supongo que antes de eso se saluda. Buenos días, querido alumno.
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Re: There´s no love in this dead heart [Priv. Victoria Skasgard]

Mensaje por Alaister Phantasmagoria el Jue Oct 26, 2017 8:58 pm

Actuando con total naturalidad, es capaz de notar a la mujer desde que entró en escena, pues no era nada discreta en su actuar, sobre todo al realizar aquel ritual, pues emitía fuerzas que eran fácilmente reconocidas por el vampiro, su vínculo con el Sanguinem y su ser vil interior, aunque para ser honestos el vampiro poco se interesó en esto, ni menos en la muchacha que realizaba aquellos ritos. Pero en un instante algo de la sustancia que ella había convocado fue en dirección a Alaister, y este permaneció inmóvil, expectante a aquella forma de energía que sutilmente se acercaba, como si se tratara de una ligera danza “¿Qué será?” se preguntó al sentirla más y más de cerca, y él en un además casi involuntario trató de alcanzarla con sus dedos, hasta que en un instante la misma energía siniestra del vampiro consumió aquella estela rosa, volviéndola de un color negro y carmesí, para luego hacerla desaparecer. Claro, se trataba de alguna emoción o alguna magia, solía tener ese efecto al contacto con estas, bastante conveniente, pero bastante siniestro al conocer lo que ocurría detrás de aquel poder y sus efectos. Tras ese intento fallido, sólo cruza sus manos detrás de su espalda, observando en un silencio total.

Pero fue interrumpido por la mujer; se trataba de la profesora Victoria, de filosofía, se le conocía en Takemori por su apariencia y por charlar con lo que parecía ser la nada, ¿pero quién es él para juzgarla por eso, cuando su propia mente pelea cada segundo con un ser maligno que busca matar todo a su paso? Pues nadie, ciertamente.

-Buenas tardes profesora Victoria – mencionó aludiendo a que el sol ya se estaba ocultando, pero no lo suficiente para hablar de que la noche había llegado. Pero fuera de esto se dedicó a pensar la pregunta que le había hecho, pues no creyó que ella lo tomara en serio, no tenía la apariencia ni la actitud para hacerlo, pero nunca juzgues a un libro por su portada, muchas veces terminará en error. – Ciertamente vi unos pequeños hilos rosas, pero…los perdí de vista ¿Acaso eran suyos? Lamento no poder darle más información, estaba algo disperso-

Mentiras, desde que Victoria entró a la azotea pudo sentir su presencia, sus acciones y las manifestaciones de su poder, simplemente no quería entrar en detalles de lo que había pasado, no le creería, y aunque lo fuera a hacer la única forma de demostrarlo sería haciéndolo de nuevo, pero es demasiado peligroso, tanto para ella como para él.

-Es bastante tarde, ¿qué hace usted aquí, no debería estar llenando su libro de clases?- preguntó de modo trivial con tal de desviarse del tema antes mencionado, evitando que la charla que quizás surgiría de esto se enfocara en ese tópico. – Yo estaba leyendo, preparándome para los exámenes, y este me pareció un lugar bueno para hacer; silencioso, con una leve brisa y una vista encantadora, ¿no cree?- Expresó con calma, sin demostrar ninguna emoción, sólo una postura estoica.


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Re: There´s no love in this dead heart [Priv. Victoria Skasgard]

Mensaje por Victoria Skasgard el Vie Oct 27, 2017 8:35 am

Off rol:
Debido a lo raro que se me hace rolear como Gowhter, a partir de ahora rolearé en tercera persona.

Oye, Victoria. Este tío me cae mal.

La maga y el espectro permanecían totalmente quietos, cada uno desde su propia dimensión. No obstante, y como era normal por parte de Gowther, la inquietud que sentía era tal que ni su descendiente podía detenerle. Principalmente, el amor NO era algo que aparecía o desaparecía porque sí. Se necesitaban actos de verdadero odio para erradicarlo.

¿Eh, clases, qué? Oh, cierto. Qué pereza me da.

Victoria comenzó a levitar unos pocos centímetros sobre el suelo con tal de parecer estar “sentada” en el aire, y así parecer al menos, algo más alta.

Seguro que ha visto mi amor. Necesitamos recuperarlo, es la base de nuestros poderes. Y SI CIERTA SEÑOR PUDIERA GENERARLO…

El espectro comenzó a rodear al vampiro buscando si sus hilos de amor estaban por allí, pero no quedaba ni el menor rastro. No es que hubieran desaparecido del mundo terrenal. Había sido erradicado.

Tú eras… ¿Alaister Phantasmagoria? Sí, creo que sí. ¿Vampiro, cierto?

La maga conocida como Victoria intentó disimular su poco interés por aquellos alumnos que carecían de amor alguno, con una sonrisa e intentando recordar algo de lo que le habían explicado sobre ese sujeto en cuestión. Por lo que sabía como profesora de primero, Alaister era un joven virtuoso en las magias que caracterizaban a los vampiros, pero incluso los maestros que compartían raza con él admitían que les superaba por mucho.

Con que espeso, ¿ciiiieeeeeeeeeertoooo? ¿Por qué? ¿Te gusta alguien y has venido aquí para no verle? ¡KYYYAA!

Victoria, cariño. Todavía no te ha dicho nada…

No era algo que la maga pudiera evitar. Antes siquiera de que el vampiro pudiera responder, la cara de Victoria enrojeció a un color rosado y una sonrisa se dibujó en su rostro. No obstante, el espectro sabía que no era por eso, pues, gracias a su lectura de auras, sabía que el joven no tenía en su interior el más mínimo amor.

Oh. Parece que no. Qué pena. Eres tan suave y fácil de…

VICTORIA, ¡CÁLLATE DE UNA VEZ!

Victoria cortó su frase súbitamente, mientras miraba al espectro (lo que se podía interpretar simplemente como mirar al aire sin más). Para recuperar poco a poco su color de piel natural: blanco como la piel de una vampiresa. Esto se debía a que, tras haber pasado tiempo internada en el interior de un bosque, no llegó a ver la luz del sol hasta una avanzada edad.

Bueno, poniéndome seria… sí, debería estar en clase. Pero imparto filosofía, la verdad, siempre suelo poner cuatro páginas para leer, digo un par de estupideces, respondo a catetos y me quedo dormida en mi silla.

La maga desprendió una pequeña risa tras su comentario, mientras el espectro, desde su respectiva dimensión, miraba la escena con cierta decepción. ¿Esa era la descendiente que debía dar inicio a otra línea sucesoria de Skasgard que mantuvieran el legendario legado de Arthur Pendragón? Qué decepcionante. No obstante, lo único que verdaderamente importaba al espectro era encontrar los dichosos hilos, o como mínimo, saber lo que ese joven había hecho para hacerlos desaparecer. Así pues, mientras los que en su opinión eran “jóvenes” seguían con su estúpida plática, el comenzó a pasear por el mirador, aprovechando para obtener más amor del que perdió. Desde allí, podía ver a tantas parejas, tantas almas con tanta fe en el futuro… Como si fuera un acto reflejo, Gowhter alzó sus manos, iniciando un ritual (totalmente visible) que le hizo ser rodeado en pocos segundos por millones de hilos rosas durante unos segundos, para luego desaparecer, adentrándose de nuevo en su reserva mágica.

¿Uh, has visto algo? –dijo la maga, intentando disimular la extraña imprudencia de su ancestro-


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Re: There´s no love in this dead heart [Priv. Victoria Skasgard]

Mensaje por Alaister Phantasmagoria el Vie Oct 27, 2017 7:56 pm

-Vaya…¿qué clase de profesora es usted? en fin, ya aprobé sus cursos, así que no debería preocuparme – Exclama mientras escucha a la mujer, sin realmente importarle su respuesta, pero si tomando atención a los movimientos peculiares contrarios; levitaba, aumentando su distancia del suelo en un ademán de obtener más altura, pero realmente sin mucho éxito, al menos no al “enfrentarse” a la altura del vampiro.

-Así es profesora Victoria, soy Alaister Edon Phantasmagoria, fui su alumno el semestre pasado y pude presenciar sus clases poco ortodoxas… y pues sí, soy vampiro ¿por qué pregunta profesora?- un tanto intrigado, pero no sin estar alerta pregunta, manteniendo en todo momento su vista en otro punto, estoico, con sus manos aún en su espalda, y conserva esa actitud ante el comentario inocente y algo impertinente, pero sin duda algo curioso.

– No profesora, le mencioné que estaba estudiando, y no hay ninguna otra razón para que yo esté aquí- aunque al parecer su respuesta no fue tomaba en cuenta, la mujer estaba demasiado enfrascada en sus pensamientos, bastante erráticos por cierto, pues se reflejaban en sus actos y palabras.

- Debería de estar haciendo su lab…- su voz se corta de pronto, al sentir que su energía maligna interna comenzaba a moverse inquieta, como si estuviera siendo provocada por una fuerza capaz de ser consumida. Ignorando la pregunta contraria, simplemente retrocede unos pasos, con cierta preocupación en su rostro; veía nuevamente esos hilos rosas que curiosamente parecían rodear una forma humanoide, en grandes cantidades, a la vez que su aura impía se desprendía de su cuerpo, en dirección a esta.

- Alaister ¿puedes sentir esa energía? Puede ser nuestra, puede aumentar más nuestro poder… déjame consumirla, corromperla y volverla fuerza pura- “Guarda silencio, sólo lo harás si yo lo ordeno, cosa que no pasará hoy, así que vuelve a tu letargo” – Hehehe…sabes que estás cediendo y un día no podrás contenerme. Es cierto que hicimos un pacto, pero eso no significa que tengas el control…- Y la voz siniestra hizo silencio, a la vez que unas pequeñas gota de sangre caía desde el ojo derecho del joven, de un color negro y carmesí, con una densa aura maligna perceptible de manera sumamente sencilla con tan sólo verla, la cual limpió rápidamente con el dorso de su abrigo, tratando de no despertar sospecha – Lo siento, el estrés está afectando un poco mi salud, debería de ir a la enfermería si esto sigue- Una excusa bastante poco creíble, incluso desesperada; ¿quién hace algo así a causa del estrés? Nadie de seguro, menos hacer que sangre saliera de esa forma de sus ojos, sin mencionar las características de esta.

Toma un poco más de distancia pues el Sanguinem seguía extendiéndose, esta vez tratando de alcanzar a la mujer allí presente, pues la veía como una fuente de poder, o al menos como un paso para alcanzar esa fuerza, y si lograba hacerlo, todo saldría terriblemente mal. El vampiro trató de contener la fuerza siniestra, lográndolo a medida que templaba su carácter, olvidando cada sentimiento, o más bien reprimiéndolos, hasta que eventualmente la energía vil se calmó y volvió a Alaister, el cual mostró una postura más calmada, un tanto más aliviado, pero aún con su guardia en alto. -Maldición...-


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Re: There´s no love in this dead heart [Priv. Victoria Skasgard]

Mensaje por Victoria Skasgard el Dom Oct 29, 2017 9:31 am

¡Mis clases no son raras! ¡Solo es que me aburro e intento hacerlas lo más breves posibles!

…También tiene mucho que ver ese hecho, ya sabes, que no estás atenta a otra cosa más que mirar las parejitas felices.

Gowther no podía evitar reír ante la idiotez de su descendiente, además, ahora había recuperado su buen humor habitual gracias a la gran cantidad de amor que había obtenido. Esa energía era para él como la droga o el tabaco para los humanos corrientes, cuando lo obtenía, se saciaba y conseguía tranquilidad, pero cuando estaba demasiado sin él, comenzaba a hacer cosas raras y molestar más que otra cosa.

Eh, alto, alto, ¿aprobaste mi asignatura? No me acordaba de ello. Oh. No, espera. ¡Aprobé a todo el mundo! Verás, es que esa noche no había dormido mucho y ver una montaña de documentos me desmotivó mucho.

La maga sonrió, enrojeciendo un poco por la vergüenza que le causaba decir la verdad. Pero sí, realmente, ella aprobó a todo su curso por pereza. Estaba demasiado ocupada con cosas que verdaderamente le importaban, como el amor o esos jóvenes que querían declararse y no sabían cómo. Además, Victoria también era una mente incomprendida, e incluso desde la distancia, tenía que defender el Árbol de la Vida de amenazas exteriores.

¿Qué coj… es eso?

Desde el mundo espectral, Gowhter tenía una visión privilegiada de la situación, e incluso pudo anticiparse a lo que iba a suceder momentos después. Como si fuera un acto reflejo, utilizó su poder mágico para cubrir con amor el aura de Victoria, haciendo así que ninguna “entidad” pudiera rastrearla, sería como encontrarse un muro: por mucho que sepas que la otra persona está detrás, si no lo bordeas poco podrás hacer.

De nada, Victoria.

La maga miró al espectro durante unos segundos como forma de agradecimiento, pues incluso ella era capaz de notar un aura tan oscura. No obstante, también cabe destacar que la joven era algo más fácil de engañar que Gowther, pues nada más sentir al joven “llorar” sangre, hizo desaparecer el escudo de amor con tal de poder acercarse.

Oye, estás bi… ¡KYYYA!

La joven chamana se apartó rápidamente del muchacho, perdiendo su rojizo pigmento y volviéndose más pálido de lo normal incluso, tropezando en el aire y haciendo una voltereta sobre si misma, lo que además del terror que le produjo la magia del contrario, debíamos añadir ahora una vergüenza añadida por su torpeza.

…Este tío es una amenaza, ¡apártate, Victoria, voy a sellarle!

El espectro hizo aparecer en sus dedos un hechizo mágico creado con amor, que tenía como objetivo castigar el odio de las personas y con una gran cantidad de este sentimiento, arrojar una maldición que les volvía idénticos al momento de su nacimiento. No obstante, y antes de que Gowhter pudiera hacer algo o que Victoria pudiera evitarlo (nótese la coordinación que ambos tenían incluso con una conexión mental que iba más allá de lo lógico) los sentimientos del joven habían desaparecido, inutilizando así cualquier ataque que pudiera usar el espectro.

Oh, venga ya, esto es aburrido… Quería ver cómo era cuando tenía cinco años.

La maga se recompuso rápidamente, mirando al joven, ahora con algo de serenidad, acorde a su verdadera edad. Tímida, volvió a levitar para sentarse en el aire cerca de Alaister, mirándole con cuidado.
Ey, ¿qué te ha pasado?

Tras eso, movió su alma dentro de la dimensión espectral con tal de recoger su chaqueta, buscando unas galletas que antes había preparado con tal de repartirlas entre los profesores (que le caían bien, por supuesto, el resto se podían irse a tomar viento). Cogió la que parecía más dulce y volvió de nuevo a su cuerpo terrenal, teniendo ahora la galleta en la mano.

Come un poco, pareces cansado.

La maga exijía explicaciones, no obstante, como profesora debería preocuparse por esas cosas, además, el joven parecía verdaderamente afectado por una energía que escapaba de la mente de Victoria, y que obviamente, Gowhter no diría nada.


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Re: There´s no love in this dead heart [Priv. Victoria Skasgard]

Mensaje por Alaister Phantasmagoria el Lun Oct 30, 2017 2:32 pm

Aún en su además de aparentar que nada había pasado, simplemente ignora las preguntas contrarias, pues no tenía verdadera intención en que esta inmiscuyera más en su “problema”, no porque le resultara fastidiosa o algo, sino más bien por el simple hecho de ser recipiente de un poder que fácilmente podría ser consumido por el Sanguinem, matándola, y posiblemente a él también. Ocurrió algo similar al ver que esta traía una galleta de quién sabe dónde, la que miró por menos de un segundo pero negándose a recibirla.

-Descuide, es sólo que estoy algo enfermo, en un par de días pasará – Tras una nueva mentira sólo camina para salir del lugar, algo aletargado pues es Sanguinem seguía allí, si bien estaba calmado, seguía vigilando al escena – Sólo le pido que no comente a nadie lo que pasó, no quisiera que se…preocuparan por mí, confío en su discreción- En realidad no lo hacía, y si ella llegaba a contar algo de esto, del aura maligna, muchos llegarían hacia el vampiro buscando conocimiento de esta fuerza, otros con el afán de liquidarlo; cosa que ya había pasado antes y que terminó mal, para ellos.

- Si me disculpa, me retiro- Con una reverencia algo forzosa sale del lugar, caminando por las escaleras que conectaban el piso anterior con la azotea, aparentando estar calmado, limpiando los restos de sangre maligna que quedaba en su rostro - Hace tiempo que no se descontrolaba así…maldita sea, he bajado la guardia- mencionó casi en un murmullo para sí mismo, mientras continuaba su marcha hacia la salida del instituto, pues como era de esperarse y debido a la hora, ya no tenía que estar allí; y quizás un descanso pueda ayudarlo con su predicamento. Los rayos del astro rey ya se encontraban ocultos y la oscuridad salía a jugar en cada rincón, pasillo y sala de clases del instituto y el vampiro seguía su camino atravesando los extensos corredores que unían las diferentes secciones del lugar, ignorando todo a su alrededor, aunque no hubiese mucho que ignorar. Primera planta, ya la había alcanzado y podía divisar la salida del lugar, y la del campus por igual y una efímera sensación de libertad cruzó su mente, aunque no lo suficientemente profunda para deleitarlo y tomando las cosas de su casillero, ajustando su gabardina,  sólo sale, como si nada de lo anterior hubiera ocurrido, las heridas hechas por la sangre maligna en su rostro ya habían desaparecido, casi igual de rápido de cómo se produjeron; tal vez por su regeneración de vampiro, o quizás porque el mismo Sanguinem lo estaba sanando, cosa que había ocurrido antes, sobre todo cuando el vampiro estaba malherido, dejándolo completamente sanado, pero no sin experimentar un dolor terrible cada segundo que esta energía vil cerraba sus heridas, cauterizaba sus tejidos y paraba hemorragias, aunque siendo sinceros, muchas veces el beneficio era mayor al sacrificio…o al menos por ahora era así.

Ni una sola persona se veía en los patios, es como si todos hubieran abandonado el lugar a toda prisa tratando de llegar a sus hogares y hacer lo que tuvieran que hacer, vivir sus vidas jugando a ser malos, buenos, o lo que sea que quieran aparentar en un afán de sentirse parte de algo, sentirse importantes y tratar de destacar, no así este vampiro; preso de una maldición que hervía en su sangre y que le daba un gran poder, pero negándole la opción de una vida tranquila y normal como todos los otros, pues al ser el contenedor de esa fuerza siniestra era su guardián y no podía permitir que se saliera de control, pero a pesar de esta responsabilidad adquirida por su legado familiar y el trato hecho con el Sanguinem , el vampiro estaba desilusionado, cada día le importaba menos el seguir con vida si es que se puede decir que los vampiros tienen vida, lo dejaremos a interpretación del lector Pero no con la suficiente desmotivación para dejarse morir, de hacerlo el monstruo dentro de él se liberaría, pero se preocupaba, no por él, sino por todos los que lo rodean, aunque fuesen desconocidos y que no conocen y probablemente nunca conocerán el peso que cae sobre los hombros del vampiro, pero en una forma de obligación, no de aprecio, pues porque seguían siendo ajenos al vampiro. Pensar que al menos era capaz de mantener a ese ser oscuro a raya, era una especie de recompensa para él; vacía, sin reconocimiento, pero su recompensa a fin y al cabo lo que de una forma bastante vaya lo impulsaba a seguir un día más, aunque sin saber hasta cuando exactamente.


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Re: There´s no love in this dead heart [Priv. Victoria Skasgard]

Mensaje por Victoria Skasgard el Mar Oct 31, 2017 12:54 pm

N-no puedo quedarme solo con eso. No es una enfermedad, lo sé perfectamente, no necesito magia para ello.

JEJEJEJE… Este crío es interesante. No he visto un nivel de poder tan elevado en un vampiro desde… ¿Melascula, quizás? Oh, no, espera… Ella era una nigromante…

El espectro parecía totalmente ajeno a lo que pasaba en la escena, caminando como un idiota desde el mundo espiritual y analizando los restos de la energía que quedaba. Gowther nunca había sido un gran interesado en esas cosas, no obstante, ese muchacho desprendía un aura ajena al amor, algo que el ancestro nunca podía haber imaginado que existía. Parecía la mezcla perfecta entre contención más absoluta y el odio. Un sentimiento apestoso, a decir verdad. Con tal de analizar más detalladamente ese poder, el espectro utilizó su antigua magia de chamán para “grabar” en su memoria lo que había pasado en esa zona, una capacidad mágica que luego utilizaría para recordar y analizar más tranquilamente lo sucedido desde el mundo terrenal.

Tal vez necesite robarle a ese joven un poquito de energía vital. Pero eso ya llegará en su debido momento, de momento, me limitaré a mover mis hilos un poco más hasta que descubra como liberar del sello a Fraudurin de la Lujuria. En ese momento, Victoria, podrás enorgullecerte de que eres LIGERAMENTE parecida a un buen Skasgard.

El espectro, entre lo sádico y lo gentil, intentaba llamar la atención de la maga, a pesar de que sabía perfectamente que no le estaba haciendo caso. No obstante, eso era algo que también jugaba a su favor, pues podía hacer lo que él quisiera sin tener una vocecita mundana preguntando.

No me puedes decir que has bajado la guardia y luego asegurar tan tranquilamente que estás enfermo y ya se te pasará. No me gusta ponerme seria, pero…

Debido a la timidez de la maga, no se pudo percatar hasta segundos más tarde de que el joven ya había desaparecido sin más, y obviamente, el espectro aprovechó para reírse de la inocente profesora. No obstante, algo le hizo callarse casi al instante. Por primera vez en tiempo, Victoria, que ahora miraba con tranquilidad el suelo, emanaba un aura diferente, más rosada aún que lo que era corriente.

¿Qué demonios…?

Poco a poco, el espectro sintió que el vínculo mágico que le hacía estar transfiriendo amor constantemente a Victoria se desvanecía, como si ya no fuera necesario. Impresionado, Gowther se acercó hacia ella, analizando las facciones de la pequeña. Más sonrojadas que de costumbre, con una pícara sonrisa que no era muy normal (y mirad si es exagerado esto que estamos hablando de la mismísima Victoria Skasgard, la rareza en su estado solidificado: la más débil del linaje Skasgard, la primera humana casi sin poderes de este)

Perdona que te diga, Vic… ¿Pero eso que siento en ti es amor?

Como si fuera un flashback, y hablando de Fraudurin, el espectro recordó la cara de Melascula, su primera amada. Tanto Victoria como ella tenían esas facciones infantiles, con la diferencia de que Melascula nunca haría nada como…

¡P-pues claro que no, idiota! Solo me preocupo por ese chico, ambos hemos visto que no tenía amor en su cuerpo… ¡A-así que si a lo mejor yo le amo tanto como él debería amar al resto del mundo, se contrarreste y…!

Eso no funciona así, querida. Estás enamorada.

La maga comenzó a juguetear con sus dedos, tímida. Era la primera vez que le pasaba eso, pero sin duda alguna, ese sentimiento era suficientemente puro como para devolver a Gowhter todo el amor que le había dado y mucho más. Tras tomar un poco de aire, Victoria se levantó, dando un mordisco a la galleta.

¿Uh? ¿Qué demonios vas a hacer?

Cuando el espectro vio que su descendiente se acercaba poco a poco hacia la barandilla, mirando el gran vacío que separaba la azotea del suelo, solo pudo preocuparse ligeramente. Nada más. Lo que no esperaba era que Victoria saltara tal cual, precipitándose hacia al suelo directamente.

¡¿PERO QUÉ HACES?! ¡¡¿¿NO PUEDES ESTARTE QUIETA NI UN SEGUNDO, CIERTO??!!

Gowhter se abalanzó hacia ella, lo que no recordaba era que Victoria podía levitar perfectamente, con lo cual, la caída se detuvo a unos pocos centímetros del suelo. Lo había calculado perfectamente para caer extremadamente cerca del vampiro.

¡T-tú y yo hablaremos algún día! ¡No pienso quedarme con la intriga de lo que te pasa! Y... Este... ¡¡Castigado mañana conmigo porque yo lo digo!! Sí, eso, debe ser, eh... Algo... Justo, supongo.

El espectro miró decepcionado a su descendiente, que segundos después, se alejó de Alaister intentando ocultar su vergüenza con un manto de seriedad que no concordaba lo más absoluto con ella, imitando el elegante caminar femenino que Gowhter le enseñó, hasta desaparecer por la puerta de la Casa Ámbar. Como siempre, aquellos estudiantes que fueron dictados como “astutos” parecían más bien una panda de idiotas que no sabían hacer más que gritar. La maga chasqueó los dedos una sola vez, impresionando a los cercanos por su inusual rudeza y elegancia. Así hasta adentrarse en su habitación y poder gritar como una estúpida.

¡ME HE ENAMORADOOOOOOOOOOOOO!

…Este hombre va a tener problemas. Por si acaso yo ya le prepararé una habitación en el mundo espectral, tal vez le den ganas de meterse un tiro si descubre a la niñata que a partir de ahora le va a ir siguiendo como una acosadora. Paz a su pobre alma.
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Re: There´s no love in this dead heart [Priv. Victoria Skasgard]

Mensaje por Alaister Phantasmagoria el Dom Nov 05, 2017 12:41 pm

Sin dificultad es capaz de sentir a la niña precipitarse velozmente hacia él, pero Alaister ni se inmuta, pues no hay necesidad de ello; con su Sanguinem bajo control y su mente ya calmada, no había problema alguno, o al menos eso esperaba. Con un pesado suspiro sólo responde lo justo y necesario- ¿Qué quiere ahora…?-

Preguntó casi en un susurro, mientras la contraria en un además poco meditado se acerca a él de gran manera, algo incómodo, a lo cual el vampiro sólo suspiro cansado mientras escuchaba cada chillido de la niña- Hablaremos algún día con más calma, pero no hoy pues estoy ocupado, y no puede castigarme sin razón, y si lo hiciera sabe que no iré – continuó su marcha sin tomar más atención a lo que decía-

“Siempre me pasa que atraigo a personas cuando lo único que quiero es estar solo…”
un pensamiento bastante contradictorio, pues realmente el de cierta forma quería poder interactuar con más individuos, pero debido al riesgo constante de hacerlo prefería mantenerse a raya en la mayoría de los casos, al igual que mostrar emociones de forma limitada, pues él vagamente creía que eso le ayudaba a mantener su cordura y no dar rienda suelta a su frenesí de muerte, a la vez que era su limitación, un verdadero dilema.

Ya con su marcha resumida sólo sale de las instalaciones del Takemori en dirección a su hogar cerca del límite de la ciudad, su santuario y fortaleza, el único lugar donde podía ser él sin temor a dañar a otro.

Caminando por las calles a paso firme y veloz, al cabo de una hora logra llegar a tal lugar; una casa lúgubre de gran extensión, protegida por grandes rejas que repelían a los intrusos, decoradas con detalles siniestros para causar temor en los curiosos que quisieran investigar, todo separado con un sendero lleno de árboles sin hojas, ni flores,  un pasto verde- grisáceo pero no mal cuidado cubría el lugar, una pileta decoraba el centro con su centenar de detalles sacados de otra época, aunque sin agua que los hiciera resaltar. Ya una vez aquí sólo entra por el portal principal, abierto con unas llaves pesadas de color negro, en dirección a la casa que se veía un tanto lejana desde la entrada. Una vez en su hogar solamente arroja sus pertenencias en el sofá, quitándose su gabardina y camisa, quedando a pecho descubierto, el cual curiosamente estaba cubierto de cicatrices ¿Pero cómo es posible que un vampiro tenga cicatrices si puede regenerar su piel? Bueno, eran recordatorios de lo que pasaba cuando el Sanguinem perdía el control, siendo la primera vez en tu tierra natal, donde obtuvo esas marcas en su piel que se volvieron insanables por sus capacidades naturales y tomaron la forma de cicatrices, siendo hoy la segunda ocasión, aunque para suerte suya no terminó en peores circunstancias. Sentado en el sofá sólo cruza sus manos, inclinándose hacia delante, pensando, sin hacer más, esperando que de cierta forma la rutina o su oficio interrumpieran ese momento, mientras que su mente cuestionaba muchas cosas, buscando respuestas, pero eso será parte de otra historia, aunque claro, si es que este vampiro sigue en este mundo para contarlas.


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Re: There´s no love in this dead heart [Priv. Victoria Skasgard]

Mensaje por Harry Strauss el Vie Ene 05, 2018 7:59 pm

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Re: There´s no love in this dead heart [Priv. Victoria Skasgard]

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