Bienvenido a la ciudad de Éadrom, donde la alianza entre humanos y seres sobrenaturales se hace cada vez más fuerte y posible ¿O no?
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Febrero 2019
Durante muchos años, miles de seres sobrenaturales fueron cazados hasta la extinción. Hoy, existe un "rayo de esperanza", situado en alguna zona de japón llamado "Éadrom", donde es posible la convivencia entre seres sobrenaturales y humanos.

Cubierta por un manto de protección, la también llamada "Ciudad de la Luz" sirve de hogar para muchos que aún lo creen posible, otorgándole educación a las jóvenes promesas sin importar su raza en uno de los institutos más grandes de todo Japón: el Instituto Takemori.

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You remember my lips, Honey? Do you miss them? A810

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+18 You remember my lips, Honey? Do you miss them?

Mensaje por Invitado el Mar Sep 26, 2017 11:11 pm

Ambientación:
~The Caravan Palace~ 00:21


El olor a tabaco y puros invadiendo el aire con una humareda densa y de un exótico olor, el ruido de las copas cristalinas chocando entre sí mientras el hielo danza entre aquellos líquidos coloridos traslucidos, el póker, las fichas las bellas meseras exhibiendo sus caderas y sus esbeltos traseros con esos shorts a media nalga ajustados de látex negro, un pequeño volado de tul que no cubría, camisas sin mangas de esbeltos escotes y la clásica corbata corta ocultándose entre la brecha de sus pechos, todas con sombreros fedora y unas antiparras oscuras haciendo sus miradas resaltar en misterio y sensualidad ¿Me preguntan la música? Un entretenido y sensual “Electro swing” que animaba el ambiente, presentado por una banda local con una seductora dama de 35, vestida muy de la época con un sexy traje rojo a lunares negros y una vincha con una rosa al costado y dos largas plumas de pavo real que decoraban aquellos rizos castaños. Un ambiente exquisito donde varias mesas con ambiciosos entrajados junto a sus damas de compañía con elegantes y reveladores vestidos de noche, lentejuelas y delgados cuellos con lujosas joyas… “Que sensual y deliciosa vista” solo podía cruzársele a la bartender, portando ella un corset oscuro escotado sin ligas ni breteles, aquel short que llevaban todas las féminas del lugar, unos altos tacones oscuros acompañados de unas medias de red ¾ y una graciosa máscara de conejo negro que solo dejaba descubierto sus pómulos y sus labios rosados brillantes, con guantes oscuros de gala y su pelo (Que su jefa le obligó a atar) con un coqueto rodete sostenido con dos palillos chinos con la terminación de dos rosas rojas. Muy pocas veces se veía a la rubia con tan llamativo y bello atuendo, más era la ocasión, hoy se presentaban las personas más delicadas y con clase a participar de juegos en negro y bebidas costosas e importadas.

Hoy no habían bailarinas hasta la 1:30 y era cuando la rubia y dos barteneders más se encargaban de llenar las copas, atareados entre tanto whiskys, martinis, daikiris para las damas y bebidas exóticas de coloridos nombres, la rubia mucho no le agradaba más no tenía opción hoy su exótica jefa vestida como una dama del 1800 se encontraba fumando en una mesa a su lado, apostando con unos japoneses con apariencia de yakuza entre risas y whiskys, no le sorprendía que clanes mafiosos y estafadores se presentaran esa noche entre sus comensales, el lugar con luces tenues entre la oscuridad y la música, más sus mesas iluminadas con lámparas de una intensa luz, un ambiente por demás fino ye exquisito de momento. Por si no saben (? Nuestra enmascarada de conejo no es más que nuestra animada súcubo, que ahora terminando una orden de 5 sex on the beach destinado a unas damiselas  de los reservados del fondo, aligerada de la exigencia de bebidas ahora tranquila y sacudiendo sus caderas al ritmo del swing con un movimiento provocativo bailaba tras la barra, mientras encendía la licuadora con varias fresas amaceradas para un pequeño trago para ella misma, al  ritmo de una voz acelerada ya había aprendido el coro de esa pegajosa canción, lo cual motivaba a la rubia a exhibir de aquella  silueta nata con su sensual más animado movimiento mientras con una sonrisa divertida sosteniendo la tapa del artefacto cantaba - Cause you know we re living in the fast lane, speed up It ain´t no game, just turn up all the beams when I come up on the scene~- cuando la voz de la cantante derrapo con tanta suavidad la última letra sus caderas dieron un sensual movimiento, dando una gran vuelta de aquellas firmes caderas, desde ya su compañero de la barra la vio, portando aquel traje sensual para hombre (como si fuera un strip tease) y la misma mascara de conejo –AY linda… Deberías estar en el escenario y no aquí entre copas vacías- aquel final suspiro mientras apoyaba su mano en la barra y la otra la posaba en la cadera, el clásico estereotipo de una mente distinta en un cuerpo dudosamente correcto –Ay bonita, gracias~ Aunque me sienta bien aquí…- dijo la rubia mientras de su escote pretendiendo que nadie la viera retiraba una extraña píldora blanca que colocó bajo su lengua, se sirvió el licuado en una copa con hielos, luego algo de ron para completar hasta el tope y lo decoró con una sombrilla, algo de licuado había quedado en el cristal, se había sobrepasado un poco con la fruta, un trago mientras posaba su abdomen en la barra y aquella pastilla surtía efecto ¿Que era? No entremos en detalles éticos y morales (?, observando todo el entorno, no le desagradaba la barra, pero ver aquellos esbeltos cuerpos pasear le daba envidia en parte.


Última edición por Tiziana Tabaré el Mar Nov 21, 2017 8:17 am, editado 1 vez
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+18 Re: You remember my lips, Honey? Do you miss them?

Mensaje por Invitado el Jue Sep 28, 2017 11:46 pm

Veamos y juguemos un rato mas antes de que el mundo se acabe como supuestamente todos rumorean a causa de la serie de acontecimientos situados al otro lado del mundo, ambientes desastrosos posibles guerras vamos que a quien le importa ese tipo de asuntos y mas y al final estas para morir además, que recordemos Eadrom era un ciudad de perpetuas guerras y enfrentamientos mágicos, mas allá que un simple misil nuclear. Una noche un esbelto y de mentón alto rubio entraba a un sitio de discordia y diversión con alcohol tras una invitación de unos tres músicos de sinfonía a la cual dirigió hace años atras. Los había pillado tres días antes en un centro comercial. Ellos estaban de visita en Japón especialmente en esta ciudad por una gira de recaudación de fondos a la que el día siguiente tienen que asistir a cumplir sus deberes, pero como siempre el lado de la musica clásica nunca era el espejo de la tranquilidad y elegancia por parte de los intérpretes. Mark el violinista principal adoraba visitar bares llenos de mujeres el dia antes de los conciertos y desde ese momento se había vuelto una ley por parte de el cuartetos especial. Mozart con ellos se sentía como en casa, esos hombres si sabían lo que era pasar el momento.


A por un buen asiento, a por unos buenos tragos de whisky con hielos y las bebidas de la casa además de la carta de otros servicios mas privados; todo sobre la mesa listo para su orden. Aquel rubio de un pie en alto se puso de pie con gran entusiasmo a servirles la bebidas y dictarle empezar. Mark en cambio volteó su cabeza en búsqueda de lo de siempre, estaba exaltado con Mozart tras haber tenido una conversación en el camino acerca de su nuevo trabajo. Ser profesor indicaba siempre dar un buen ejemplo pero el hecho que este compositor se mostrara tan despreocupado por sus responsabilidades y levemente estresado por tener la directora de la facultad todo el dia en su espalda exigiendole resultados. No, como un compañero tan cercano y amigo de salidas a casinos, bares e incluso callejones era necesario elevar la apuesta a un simple momento de relajación. Él sabía lo que Mozart le encantaba tras la experiencia de hacer este tipo de planes antes además de verlo siempre hablar paja. De a vuelta una dama de proporciones altas y ropa casi invisible le trajo una bandeja que encima posee una cajita de aproximadamente dos centímetros cúbicos. Mozart suspiró largo y profundo, sonriéndole tras voltear sus ojos. "Aquí está de nuevooooo" pensó, y sin duda sus compañeros comenzaron a joderlo tratando de lanzar lejos la cajita con el fin de hacerlo desperdiciar dinero y que este comprara mas. Lo hicieron. pero este violinista no se dejó consiguiendo una calma en cuanto movimientos en aquella mesa apartada de cojines en forma de media luna que los apartaba un poco hacia el lado de las bebidas. Debían tenerlo cerca, estos no se iban sin antes estar totalmente ebrios. Entre Menos indispuesto para el trabajo es mejor. En esos entre sus conversaciones entre tragos recordaban ese dia que Mozart llegó casi dormido a un concierto,dirigía de maravilla pero su notaba que el alcohol aun ni había terminado su cuerpo de este de tanto que su hígado recibió la noche anterior. Otro dia hasta habían asistido a un ensayo aun en los efectos de la hierba por la grandísima idea de el flautista principal, allex, el chaparro de cabellos negros de aproximadamente 35 años. vaya recuerdos, como el tiempo los consumía al hablar de ellos y tomar.


Entre un momento de silencio por parte del elocuente y humorístico Mozart el mismo que se la pasó la mitad de la botella de whisky lanzando sus asquerosos chistes obscenos y llenos de literalmente mierda sintió como unas manos frotaron su cabellera rubia la cual sin lazo estaba, acariciaron suave y tenaz. De ojos entrecerrados y una mirada relajada echó un vistazo al origen. eran unas dos hermosas bailarinas que se dejaron llevar por el aura seductora pasiva de aquel rubio, aquel vampiro escondido entre la apariencia de músico. Xing, el chelista secundario un hombre de edad de aproximadamente unos 50 años que amaba y en verdad... AMABA ser infiel a su mujer y tragar alcohol como loco lanzó el comentario de "Joda Mozart, maestro. Alguna vez en su vida debe compartir." Mozart rió muy sonoro, las chicas entre risillas lo acompañaron. La compañera de una se alejó yendo por el Alex que la andaba llamando en busqueda de mas trago y algún dinerito para que se quedara a una partida de poker. Estaban acostumbrados a que este hombre siempre trajera algo para días como estos. La otra chica de cabellos morenos y estrellas en sus pezones dejó caer estos redondos pechos sobre el sillon por detras de mozart. El no dejó sus ojos lejos de ella. de a palabras coquetas le elogió su trabajo, la musica y por supuesto el mismo hecho de ella existir. Había algo llamado mirar y no tocar pero cuando la chica quiere nada se puede hacer. Ella lo seducía, este tambien. Si pudieran allí mismo tiraron. Movió sus gruesos labios rojos y parpadeo varias veces aleteando las largas pestañas con puntos rosados en sus terminaciones.


-¿Deseas algo... Mas, Guapo? -Ella le sonrió, había bajado su mirada turquesa hacia sus propios senos rápido en medio de la conversación. Mozart le siguió la mirada permitiendo frotar el cuello de la chica. Alzó sus cejas y le correspondió la sonrisa. - Quiero el perfume que reside en tu cuello. -Respondió con palabras de doble filo. La chica rió suave y arregló su postura. Ella Sacudió su largo y ondulado cabello dejando su vista al descubierto. - Si me invitas a una copa. Tendras el perfume de no solo el cuello. -Se acarició a sí misma el contorno de sus pechos hasta el plano abdomen jugando con sus curvas. Aquí cada quien tenía sus propias intenciones. Ella dinero, Mozart su cuerpo y su sangre. ignoró por completo a sus ex compañeros de trabajo y de un trago mas se levanto con cuidado de no tirar la mesita e ir a la barra, su presa le esperaba. Estaba facil esa presa. Sin embargo algo mas estaba allí. Una energía igual de fuerte a la propia afloraba detrás de la barra. Una chica de cabellos rubios bien picados desprendía un olor fuera de lo terrenal y humano. Sus ojos se quedaron implantado mientras caminaba a lo largo de la barra con aquella mujer parásito. Descaradamente tomó asiento al frente y de un ademán en la cara le ignoró. Había justo al frente de él alguien muchisimo mejor. Alguien que enérgicamente le golpeaba en el orgullo de ser infernal. Alguien de mejores pintas. Ella se veía que disfrutaba estar, ella se veía atractiva a mas no poder.


-¿Si tanto te gusta bailar porque no sales y lo haces? Te pareces a un renegado de la sociedad queriendo evitar que le miren pero haces totalmente lo contrario.
-Habló sin verguenza alguna interrumpiendo a la chica detrás. Apoyó ambos codos sobre la madera barnizada del bar entrelazando los dedos en el acto y de un guiño de sus ojos azules profundos llamó su atención.- Se te nota desde lejos que no dejas de ver un punto en especial.
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+18 Re: You remember my lips, Honey? Do you miss them?

Mensaje por Invitado el Dom Oct 01, 2017 11:59 pm

La bebida fría que pasaba por su garganta mientras la voz de la cantante iba con esas letras rápidas de fondo, animadas y con la única sensualidad que podía brindarle junto con las caderas de la súcubo acompañando al compás inquietas mientras ahora daba una vez más la espalda al publico y el frente a las bebidas exhibidas, bebiendo de su trago y dándose el tiempo para disfrutar de la noche, esos pequeños ratos de paz, al momento que el ritmo se volvió lento así su cuerpo reacciono igual, en cada momento acompañaba el fondo musical, cerrando los ojos mientras sentía una ligera anestesia en su boca que lentamente la inducía a una dulce droga, más una voz la trajo de nuevo a la realidad interrumpiendo su tortuoso y retardado trance… Si, de los bartenders disponibles a ella acudieron, su compañero se abrió paso de la escena levantando las manos mientras daba unos pasos hacia atrás con aquella sonrisa pícara, no era sorpresa que Tiziana estuviera en una de aquellas rachas de conquista gracias a sus curvas y su deleite en la música que la mecía desbordando su sensualidad… Más hay que prestar atención a un pequeño detalle: “Oye oye… ¿Qué esa voz tan familiar?”-Hey, brother, what you thinking?...That good ol' sound is ringing, They don't know what they're missing…- ladeó apenas el rostro de costado, posando su azulada mirada por arriba del hombro detrás de la máscara de conejo negro, ese armonioso tono que retumbó por su mente transportándola a viejos recuerdos, un aroma exquisito que imaginaba en el recuerdo lejano, que tensó su espalda y erizo su piel… Lo confirmó tras verlo, con aquel guiño tan particular, esos mechones dorados y ese ojo que jugaba con el color de la misma mirada de la rubia “Que curioso es el destino, mi viejo querido amante” sonrió divertida más no dejó de sacudir sus caderas en ese baile, un vaivén que se detenía en seco ante cada frase de la mujer de fondo, tomó una fresa del canasto y la mordió justo en la mitad mientras giraba su cuerpo gracilmente mientras se acercaba, levantando y bajando los hombros para que sus pechos rebotaran mientras acortaba distancia hacia la barra, mordiendo aquel fruto para que apropósito una gota de jugo se deslizara por la comisura de sus labios, rodara por su mentón hasta formarse una pequeña gota carmín traslucida en uno de sus senos exhibidos por el escote de su corset –Pues no quiero alardear, solo quiero llamar la atención de ciertas miradas…- volvió a colocar la mitad de la fresa en sus labios de una forma muy provocativa mientras recostaba el antebrazo en la barra justo frente al rubio, seguido sus pechos exaltaron más a la vista al apretujarse por la postura y luego empujar con su dedo índice la restante fruta hasta el fondo de su paladar, regalándole la visión de cómo el jugo brotaba al ser mordido por sus blancos dientes queriendo escapar de aquellos labios que se teñían.

-Tuve suerte, tal parece... Igual que pena que no vino a invitarme a bailar usted, si no, aquí estoy cómoda bailando- descaradamente pasó sus ojos por el mayor escaneándolo por completo “Si, eres tu mi querido Conde~” sonrió lasciva ante ese pensamiento terminando de mascar aquella dulce fruta mientras ahora observaba de lado a la coqueta compañera de exuberantes pechos (Muy bonita para la vista de la súcubo) más esa latencia y esa chispa del pasado que sucumbía a quizás un poco de aquellos celos posesivos la quemaban por dentro, más aun se divertía con el hecho de que el contrario no supiera su identidad, no tenía aquella cabellera revuelta y su rostro estaba a salvo con otra identidad, la real oculta –Siéntase afortunado, ya no tengo que forzar la vista... Ya tengo más cerca lo que observaba- una piadosa mentirilla solo para incrementar su juego, un tonito más agudo pero seductor, juguetón y soberbio disfrazando lo que ella realmente era normalmente, solo para extender el misterio. Una vez más el estribillo brilló invadiendo la sala y no pudo contenerse en soltar una risilla ya que ahora comenzaba a divertirse aun más, sacudiendo sus caderas mientras tomó impulso hacia adelante encimándose sobre su propio brazo, por segundos provocándolo al contrario adrede con la cercanía de su aliento al rostro ignorando las manos, solo para deslizar sus brazos por la barra hacia atrás, derecho hacia la licuadora sin evitar seguir bailando con aquella sensualidad haciendo que el látex de su ropa marcara esas curvas y marcara sus gluteos, tampoco el detener su canto acompañándolo ya que a su querido ex-compañero seguro le daría gusto el disfrutar e su animado acto y gozo mientras servía unas copas misteriosas sin haberlo preguntado siquiera...

-Baby can you move it round the rhythm, So we can get with 'em
To the ground and get us a rock and roll round,
Just a downtown body body coming with a super-hottie…-


Toma del cristal de la licuadora para verterlo en un rápido movimiento en las copas, retira su guante de latex oscuro dejando a la vista su brazo y su mano de tez pálida, arrojando el guante en la barra de espaldas sin siquiera mirar más teniendo la certeza que cayera frente al espectador rubio -…Let's go, yes, no, hell no…- cuatro rápidos giros acompañaban cada frase, apoyando su peso sobre uno de sus tacones mientras levanta la pierna, en cada giro posando su vista al paso rápido sobre el contrario, asegurándose que se deleite con la vista que le regalaba, aquella rápida voz que acompañaba gracias a la delgada figura, volvió a atender la preparación de los líquidos... -…Baby can you move it round the rhythm cause you know we're living in the fast lane, speed up, It ain't no game, just turn up all the beams when I come up on the scene~- repitió de nuevo aquella parte mientras tomaba dos botellas de ron, simultáneamente vertiéndolos cual cascada hasta llenarlas al borde, luego de costado lamió su dedo índice para que se asegurase de verla, siempre con aquella sonrisa traviesa dibujada en su rostro, luego dio una mordida en la punta de su yema con mucho cuidado, ante eso tuvo que volver a darle la espalda ya que una gota carmín brotaba de la piel y la cual debía de esparcir sobre el contorno de una de las copas, cubriendo de una delgada línea circular sanguínea el cristal, invadiéndolo el sabor de aquella copa luego al posar el dedo herido dentro para mezclar su delicioso sabor.

El tema había terminado, más aun se escuchaba el adejo final de las cuerdas y el teclado mientras la rubia de un lado a otro con una copa en cada mano los llevaba a sus dos “clientes” –La casa invita a nuestros espectadores…- sin mirar a la dama de compañía le colocó la bebida frente con gran desinterés pero con especial cuidado y atención apoyó la copa que tenía su dedo frente al rubio, retirándolo en cuanto tocó el mármol. Limpio el corte aprisionando el dedo entre sus propios labios, guiñándole un ojo al casual caballero, solo para apoyarse con su mano libre, acentuar su cadera mientras levantaba los hombros, alardeando la figura que notaba que observaba y esperaba que se fijara con detenimiento, deseosa de ver la reacción del contrario en cuanto probara aquella copa especial, impregnada con el sabor de la súcubo en su interior y la sorpresa que llevaría el gusto en cuanto sus labios la tocaran, más era obvia en parte, ya que intentaba contener esa risilla mientras mordía su dedo disimulando en lo posible el truco que había hecho. Travesura o no, soportaba aquella intriga, aquella sensación que hacía temblar por dentro en salvajes recuerdos del rubio, divertido era que no supiese de quien se trataba, más un trago especial, que sabría que solo a él lo afectaría bastaba... Quizás no, pero los recuerdos la invadían peligrosamente.
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+18 Re: You remember my lips, Honey? Do you miss them?

Mensaje por Invitado el Lun Oct 02, 2017 11:23 pm

Vaya impresión la que se ha llevado cuando esta chica de una vuelta muy atractiva ha deslumbrado su identidad para el Wolf. De un corto suspiro y una sonrisa de lado enmarca su entusiasmo por el tesoro que encontró. La otra chica levantó las cejas y sonrió sin ganas de como saludo hacia la rubia. Al parecer entre ellas varias sentían gran envidia otras gran apetito por esa talentosa dama. Pero ya el tema no se refería nada acerca de las acompañantes. En el olvido fue entrando la idea de estar acompañado por un bocadillo andante. Enderezó su espalda y cruzó sus piernas masculinas. Situó sus conod izquierdo como soporte para su mejilla.


-Entiendo muy bien cada una de tus palabras Chiquita. Debe ser divertido que incluso levantes miradas de envidia. Que odioso y excitante destino. -Dijo con los ojos cerrados enmarcando drama con la ayuda de su mano derecha disponible. Enderezó su postura volviendo a dejar las manos hacia el frente bien sujetas.- Pues lo estas haciendo muy bien. -Sonrió de lado. Hizo un silencio necesario mientras la rubia procedía su erótico baile. En un instante Wolf miró por encima de la mirada a la chica que le acompañaba dejandola en ridiculo con tan solo lanzar unos que otros gestos hacia ella. volvió a darle el gusto de ser observada a la rubia.


El aroma que ella desprendía lo embriagaba tanto lo estimulaba. Una sensación combinada con con el propio infierno emergente, solo pocas personas en su vida desprendía dichoso humor. Si ella quería ser observada con aquellos ojos de lujuria pues muy bien lo obtuvo. Sin embargo, si este rubio fuera un simple humano ya hubiera caído en alguna garras demoníacas tan fáciles como la mujer que lo acompañaba. Pobre e indefensa de lo que se ha salvado. Si tan solo hubiera seguido su camino esta sería la última noche en la cual ella bailaría por dinero.Desató el nudo entre sus piernas, colocando cada pie a lado y lado en el soporte de la butaca inclinando su torso hacia adelante apreciando cada movimiento, sacudida, rebote de el cuerpo de la fémina. Aquel movimiento de caderas era inolvidable. Pronto su juego llegaba al fin. El goce de ella actuaba como reflejo, a cualquier persona se contagia de sus andanzas. Vamos que esto se debe bailar con alguien mas. Desató por igual sus dedos apretando las manos por las meras ganas de seguir sus impulsos de un movimiento rápido caracterizados de su raza tomarla y hacerla totalmente suya. Esos momentos en el que el bar comenzaba a molestar. Todo facil de controlar, hasta cuando la magia apareció. De carmesí se tiñeron sus ojos con tan solo un corte apreciar un corte.


-Estás provocando lo que yo necesito. -Comentó al verla traer unas bebidas.


Sin chistar tomó el vaso y de una mirada al aire testeo como la luz inhabilitada trató de pasar a través de aquel líquido como si de vino fuera al son de broma. Acercó su fina nariz cerca de la boca de esta, sintiendo cada uno de los sabores preparados. "El dulce aroma de sangre, vaya chiste" Pensó entre una risilla. Miró a la chica una vez mas. Esa figura y esa voz, además de aquel toque pícaro en identificar las preferencias bastaban. Suficiente. Esta mujer lo tiene todo. No era humana, tampoco era un ángel por lo que aparentaba.


-Tizi. Te he dicho muchas veces que yo prefiero la sangre humana. Ya veo porque te terminé. -Bromeó entre sonrisas, tomó sin problema un trago de este, saboreando en especial el alcohol combinado con la sangre de un demonio.- Tú tienes un aroma muy peculiar. Si querias seguir jugando, lastima. Gané. - Le sacó la lengua adjunto a un guiño. Sus ojos regresaron a su estado natural de un azul cielo. La combinación de sabores mas que perfectas ha creado ella y cada molécula distribuida por su cuerpo quedó. Dejó aquel vaso sobre la mesa. Los celos cubrían por su totalidad a la otra chica, esta como típicamente en modo de defensa llevó a su pecho al chico.


-Uui en serio estas diciendo eso. - Wolf la miró de reojo y sonrió complacido.De una caricia sujetó la mejilla de la contraria acariciándola con solo el pulgar.


- Tengo unos asunticos pendiente hermosa. Si aun estas interesada en algo, ahorita te caigo.- Respondió con su particularidad sinceridad.


La chica contraria miró a la rubia con recelo, tomó el vaso de la bebida y de una vuelta regó su contenido. Dejó el vaso sobre la mesa y bruscamente se alejó siguiendo su trabajo. Sabía lo que pasaría si se quedara el mas tiempo con Tizi, todos lo sabían. Wolf solo tuvo la opción de silbar elevando las cejas ante tal acción. Miró a la rubia con cierta expresión llena de incredulidad, era malo captando el ambiente y mas si se trataba de mujeres.


-Creo que no le gusto. -Dijo con un cantadito mirando como se iba hacia alguna mesa a capturar clientes. Su atención regresó a la rubia danzante.

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+18 Re: You remember my lips, Honey? Do you miss them?

Mensaje por Invitado el Dom Oct 08, 2017 2:21 pm

La enmascarada sonrió divertida al comentario del vampiro y no pudo evitar luego frotarse las manos cual caricatura animada malvada mientras esbozaba una de esas tenues y tétricas risas malvadas, rompiendo aquella postura sensual para darle el gusto a la broma, en sí luego volvió a su postura cruzada de brazos con el descaro de resaltar sus pechos mientras se apoyaba una vez más sobre la barra ignorando el desliz cómico y resaltar descaradamente aquellos pechos sobre la barra mientras el vampiro se saciaba con la bebida –Oh claro que sí… Asi que te sientes ganador vampiro, pues qué pena, veo que el encanto de mis curvas sigue atrayéndote con esta máscara- le devolvió el guiño y sacó su lengua exhibiendo su piercing de bolita cual brillante entre las bajas luces que se hacían presentes en el lugar, aquellos tonos picarescos de ambos rubios remontando a sus jugarretas pasadas, en sí podía decir lo que quisiera pero se sentía con mucha suerte y confiada la rubia ya que tenía la atención del vampiro que no hacía caso a la bella zorra que lo acompañaba, claro que Tizi no podía sacarle los ojos de encima aquel exuberante pecho que se apoyaba sobre el contrario, como adoraba a las mujeres maduras, desde luego la súcubo mantenía la misma figura desde que cumplió los 18, le gustaba su proporcional tamaño y toda prenda le quedaba bien, si bien las humanas son divertidas nunca cambiaría su naturaleza que la haría bella por siempre.

Por otro lado el efecto de la droga la sumergía lentamente en un efecto relajante, pero la esencia del vampiro estaba mejorando las cosas, solo pudo con la mano sacudir los dedos a la presente mostrando una fanfarrona sonrisa “Bye bye lady~ Abrase camino ante la Reina de la noche” la competencia se vio celosa y enfurecida ante la ofensa, observó cómo su bebida regaba el suelo y la copa era devuelta a la barra, su compañero fue el que la recogió mientras se miraban de reojo con Tizi entre sonrisas divertidas –Carácter la de las chicas hoy en día~ ¿No?- dijo con su tono suave el bartender y le guiño un ojo a la rubia encargándose del cristal y dejándolos a solas. Volvió a reír por lo bajo la rubia mientras observaba como la dama se alejaba y solo pudo dar un giro de sus ojos en una expresión fastidiosa más con esa sonrisa dibujada en su rostro –Ay este bello caballero… No sabes cómo tratar con las mujeres. “Ya veo por qué te terminé”- bromeó repitiendo lo que contrario señaló hace instantes, siguiendo el hilo del jugueteo mientras ahora acomodaba mejor el rodete emprolijado que llevaba en su cabello, luego se atrevió a acercarse un poco más, acercándose al rostro del vampiro para desprendes su delicioso aroma, que lo sienta de cerca, mientras sus caderas se cotoneaban al ritmo del nuevo animado swing, más este presentaba mucho más lento y melódico inclusive con una pizca “romántica” dando perfecto a la ambientación del reencuentro –Vaya igual veo que no has olvidado mi sabor Moz~- la coquetería en su hablar y el movimiento de su cuerpo mientras tomaba lentamente la copa del contrario más dejando la mano allí, haciendo que su dedo descubierto y hace rato herido jugara un poco más con aquella copa Además ¿No es raro que sirvan bebidas con sangre? Querido… Yo no olvide lo que más te gusta~ Niega lo que quieras, pero veo que ando perdida en tus recuerdos- ante eso acercó su rostro solo para con la punta de su legua dar una suave lamida al labio inferior del mayor.

-¿Algo para beber? Seguro que para eso has venido…-
imitó un tono triste más juguetón alejándose de aquel rostro más aun sosteniendo la copa vacía, la cual volvía a tener todo el reborde de este del color carmín de su sangre -¿O para sacarme a bailar?- agregó por ultimo sentenciando con un ladeo de su rostro recostando su mejilla sobre su propio hombro mientras su mirada lentamente se tornaba al rosado neón, no hay que admitir que comenzaba a sentir un cosquilleo en su vientre y una explosión en su paladar emergente de un iracundo calor interno.
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Mensaje por Invitado el Lun Oct 23, 2017 10:02 pm

...

-¿Sabes que si? Recuerdo plenamente aquellos momentos, no es que se olviden tan facil las experiencias tan satisfactorias. Imaginate. -Trató de aguantarse la risa  pensamientos sin coherencias, apretando los labios  en el que sus ojos desviaron  el focos de atención. Solo fueron dos segundos antes de dárselo todo a la rubia.  Afirmó varias veces con la cabeza únicamente, mientras jugaba con su boca al fundirla hacia los lados. Aún rondaban unos cuantos temillas en su cabeza. - Además, si me hubiera olvidado de ti significa que para nada diste el cobre que yo busco para ese tipo de ocasiones. Tienes suerte. -Susurró las dos últimas palabras al inclinar el torso hacia adelante, su mirada relajada, aquella misma que guardaba misteriosos juegos y cochinadas. Aquella mirada azuleja vampirica.


El momento en el que la musica daba sus vueltas a causa de la gran rumba. Las luces si acaso se movían cerca de la barra, ella estaba iluminada por las propias, pero por detrás las luces danzan con el calor y el éxtasis de todo momento.  Debía beber mas alcohol, pero aquel sabor de la sangre como lo volvía totalmente loco. La clase y la elegancia de sus facciones denotaban la seducción característica por su raza. Los vampiros, expertos en  proliferar sensaciones que a cualquier ser atrae, excepto a los que luchan por el mismo puesto de la raza mas seductora. oh cómo esa mujer hacía que el joven Mozart danzara con sus feromonas.  lamentablemente ella no se le iría tan facil. Una vez que ella se acercara sería su  encarcelamiento. Sin mas que poner pautas tras recibir la lamida sus manos a acción de un reflejo sujetaron el mentón de la chica. Sus ojos rojizos la observaban con esa relajación que tanto lo caracterizaba. Su sonrisa  a medio punto  rompió la pausa pronunciando pocas palabras en el oído de la contraria.


-De esta no te me escapas esta vez. Tu sabes muy bien como  me rompes con tantos juguetes y meneos.-Susurró en su oído lo siguiente.- Tu sangre no es algo para dejar ir. - Besó su ojera para luego echar una mirada a la piel de la rubia.


Podría morderla justo allí en plena vista de cualquiera pero obviamente, eso sí sería un gran problema. Soltó con suavidad su benton oculto tras esa chistosa máscara. Enderezó su postura y coloco ambas manos sobre el meson, Su tonalidad Azul en ojos regresó, no era tiempo para dejar que sus impulsos vampíricos le dominaran por querer arrancarle el pequeño cuello.  Sentía unas miradas de unos hombres de negro, grandes y fuertes que cuidaban a cada una de las chicas. Como dicen en la normativa del lugar, mirar  y no tocar a no ser que ellas toquen primero. Vaya chiste.


-¿Tu quieres bailar o quieres pasar un rato conmigo? Sin compromisos sin compromisos. tranquila. me dejaste claro ya eso. -Rió suave, tomándolo como una broma mas.
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+18 Re: You remember my lips, Honey? Do you miss them?

Mensaje por Invitado el Miér Oct 25, 2017 7:12 pm

Rió por lo bajo mientras su cuerpo se estremecía al recordar aquellos labios sobre la piel, como el cálido aliento cosquilleaba en su lóbulo, aquellas finas manos sosteniéndole el rostro, todo aquel aroma que desprendía despertaba esa hambre, ya conocía a este vampiro, como olvidar la bella sensación como uno se alimentaba del otro en el culminante acto que envolvían las dos mejores cualidades de cada quien -Oh parece que estamos discretos~- notó que el contrario tomaba la precaución, ya casi hasta por momentos con la proximidad de antes había dudado que estaría tentado a la piel… Pero la rubia  sin pensarlo incrementaría esa tentación usando sus armas seductoras, llámese por su naturaleza y la atracción colateral de ambos rubios en la escena, ese fortuito encuentro junto con el lívido que borboteaba de su interior y el llamado del pasado, por diversión. La rubia decidió hacerle una pequeña jugada, frotando la yema del dedo que estaba dañada para luego exhibir su cuello, en cuanto la gota de carmín se desprendió de la piel tan solo hizo el pequeño dibujo de una cruz, justo mostrando allí donde la yugular resalta, un fino hilo deslizándose por la tez pálida y perdiéndose en la gargantilla que adornaba y jugaba con el conjunto, esbozando una amplia sonrisa solo para luego señalar aquella descarada acción. Pero terminó apartando la copa sin necesidad de limpiarse, dejándola a un lado mientras le daba la espalda en la danza de sus caderas a la música, claro que de tanto arqueando la espalda para que su trasero se marcara mejor al paso, como adoraba jugar con lo visual y la distancia de la barra –Oh que miedo~ No me escaparé- y cual damisela actriz colocó su muñeca en la frente con aquel tonillo gracioso y melodramático una vez más, ladeando su rostro para poder observarlo sobre el hombro con el brillo rosa, pero acto seguido las sinuosas caderas volvieron pero con un movimiento aún más llamativa, flexionando rodilla a rodilla para que el cuerpo se meciera.

Tomó dos copas y servir el restante del licuado, con mucho cuidado pues estiraba el cuello a su jefa que se veía muy entretenida en la mesa, divisó las copas vacías a lo cual interrumpió el coctel para preparar 5 cristales más de whisky, antes de que viera la señal de la jefa llamando a unas meseras Tizi las colocó en una bandeja lo más deprisa posibles y las acercó sobre la barra, nada más práctico para que la compañera la retire y la súcubo siguiera con las copas carmines, colocando una pequeña dosis extra de alcohol, con el detalle de una gota que expulsaba aun su pequeña lastimadura sobre la escogida, algo de hielo y un giro final mientras el swing ambientaba las cosas. Una de las copas fue destinada al vampiro mientras se la notaba sonriente –Oh cariño~- nuevamente colocó su escote sobre la barra, levantando la copa esperando a chocar copas con el contrario con el tintineo del cristal -¿Acaso crees que no me pones? No olvide esa noche en los bosques… Tal parece que te mantienen tan bello como siempre, el tiempo te sienta bien~- hablaban dos seres rebosantes de una exótica belleza y el carisma natural para seducir a sus víctimas, cómplices en barbáricos escenarios que inducían al peculiar brillo de las miradas turquesa (Bueno en este caso el rosa seguía encendido tras la máscara) un fondo blanco a la bebida tras el brindis y luego dejó escapar un llamativo suspiro, dejando la copa alado de la anterior, exhibiendo juguetonamente la marca de sangre fresca en el cuello adrede –Cuando pasamos el rato juntos baby… Bailamos, en todas las formas que nadie se imaginaria~- agregó juguetonamente relamiéndose el labio superior acercó su mano a la camisa contraria posando un dedo sobre el para luego ascender en una caricia hacia la mejilla, volviéndose a acercar para susurrarle –Casémonos por esta noche si quieres~ Invítame… Oh mejor aún; Secuéstrame de la barra a la pista… Recuerdo como el buen caballero que eres, de tomarme, tienes siempre mi permiso después de todo~… A todo- redundante pero eficaz alejando la mano y ladear el rostro cerca del ajeno, observando aquellos labios que alguna vez la degustaron, apreciando el aroma desprendiesen una vez más, esta noche en particular no podía resaltar a ninguno de los seres presentes, con la fantasía centrada en ambos, el hematófago y la demonio.
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+18 Re: You remember my lips, Honey? Do you miss them?

Mensaje por Invitado el Miér Oct 25, 2017 8:05 pm

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Fue inevitable rei con la actuación de la chica de tal juego daba. La comedia en vivo si que es perfecta. Muchos dicen las rubias no sirven para eso. Está al menos sirve para todo menos una comedia decente. Igual, en sentido de humor era alto. Cualquier cosa de ese calibre de a gran sonrisa le podría llegar a sacar.  Sus cejas estaban arqueadas mientras de a risillas correspondió  sus palabras. Cruzó sus brazos  descansó la cabeza hacia un lado mirando con gracia los movimientos de ella. Tal cual una bestia detrás de un vidrio, no  había nada mas que  mirar  y compartir palabras hasta guiños. Aquellos guardias del zoológico estaban cumpliendo a la perfección el trabajo de dañar la porqueria en vivo. El aroma de su sangre demoniaca mas que común de entre las que ha percibido durante su tiempo de vivir en Eadrom. El ahora de un súcubo es hasta mas dulce de cualquier demonio, debido a la cantidad de libido que llevan consigo y las feromonas que necesitan proyectar para sus víctimas. Mozart observó con gusto el show casi olvidándose por completo de sus amistades con las que llegó al recinto. Era obvio que sus viejos amigos de trabajo como el antiguo director habían visto  sus mañanas y que cuando este capturaba una dama era prácticamente el adiós por un largo periodo de tiempo. usualmente regresaba aquel sonriente músico  ya a punto de tirarse  a dormir de lo satisfecho que quedaba. Envidia de el grupo de músicos. Los tiempos de gloria cuando era el Director de una gran sinfonía.


La chica volvía de sus quehaceres. De tal manera Wolf no era de esos que se daba cuenta facil de cualquier aspecto de su ambiente. Típico de las personas con pésima lectura de energías casuales. Puso la atención a las otras meseras que pasaban por el alrededor. Sinceramente este era un bar al que no iba tanto, prefería otros de otro tipo, pero bueno, todo  por la amistad.  Aun con los brazos cruzados con la mano derecha  tocaba un teclado imaginario a escondidas, la música lo distraiga de a buenos ratos. Soltó el amarre aceptando la otra preparación de la experta. Percibió el mismo toqué con solo  tenerlo enfrente, la curiosa y juguetona seguía atrayendo con su sangre y movimientos eróticos. Vaya dura que es.  Estaba totalmente claro cualquier circunstancia con el habla. Wolf echó un vistazo a los gorilas gigantes que le pusieron la vista además de la mujer que al parecer parecía la comandante de todo esto preguntandose si era seguro para ella dar un salto y romper la pista de baile. Mantuvo el silencio unos segundos antes de responderle a todo con un gesto despreocupado. Sonreía  suave a duras penas mostrando  su colmillo izquierdo, aquella mirada tan relajada que a muchos eloquencia. Sus ojos azulejos la invitaban con solo la vista. Sus tactos eran dignos para ser correspondidos.


-Si no te reprenden. Da un salto a mis brazos y te conduzco a romper los colores del piso del centro de la sala.-Dijo antes de Tomar con la derecha el licor en su preparación establecida. Dando un ligero trago. Humecta sus labios y miró a la chica de nuevo. Entendiendo que de  un pie fuerte al piso dejó la bucata.  Tomó otro trago y dejó  la copa. -Espero que tu sangre no me la estes cobrando tambien. -Apretó sus cejas intentando imitar lastima. Claro. esas acciones le  parecieron estúpidas negando con la cabeza burlándose  de si mismo.  Parpadeo suave y miró a la chica.- Esta que esta sonando, realmente me encanta. Recuerdo  que a ti te fascina deslizarte en estas. -Estiró sus brazos queriendo  ver si se atreve a dar un salto atrevido o si por el contrario decide hacerlo con cautela. Quien sabe. A este hombre le encantan los movimientos alocados.
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Mensaje por Invitado el Lun Oct 30, 2017 11:11 am

Divertida observó al vampiro, ampliando aún más su sonrisa ya que ahora había volcado su juego, invirtió la escena invitándola a que ella osara de abandonar la barra (Que tarde o temprano sucedería como era su costumbre), claro que en su mirada se notó otro destello rosado exclusivo del deseo, ese particular brillo que intentaba disimular tras la oscura mascara de conejo pero muy visible a los ojos de Mozart, no tenía miedo en que le viera, pocas veces comentaban o preguntaban sobre ese color anti-natura, sea como los presentes que conocían la verdad de su naturaleza o quienes obviaban al estar perdidos en aquellas curvas. Ladeó la vista directo a la mesa "ejecutiva" donde la jefa se regocijaba entre los amigos las ganancias de las apuestas en el juego de cartas, significaba que estaba con ánimos y la risa exagerada marcaba cierto trance alcohólico provechoso, ya que no estaba asumiendo el control de sus empleados (Aunque Tizi era la única chica problema) pero se refugiaría en la poca exigencia de bebidas, sus compañeros tenían todo bajo control y el tono de la noche era muy joven, casi todos estaban sentados disfrutando de las compañías féminas que paseaban, aquellas busca-fortunas o damiselas de sucio trabajo que clamaban la atención de las billeteras. Por otra parte también comenzó a pensar en los guardias cercanos a la barra que si parecían estar atentos a todo, fornidos hombres de traje que miraban en tanto y tanto todo el panorama con su imponente presencia y postura erguida, pues su deber era el que las coquetas empleadas no sufrieran ningún percance o los clientes de malas intenciones les causen problemas… Pero Tizi desde ya era conosida por la poca seriedad que conllevaba en sus desmedidas acciones libertinas ¿Cómo negársele? Ella sin dudas se pasaba completamente por alto la autoridad, pero más preocupante era la jefa, mejor tenerlos a favor. Mordió su labio inferior, pensando en la posibilidad de saltar en ese momento sin planes ni restricciones, el vampiro le llamaba la atención poderosamente, el compartir unos pasos en la pista hacían que su estómago comience a cosquillearle por dentro recordando el pasado esas acciones similares, tomando la copa intentado rozar aquella mano disimuladamente mientras la apartaba a un lado sin quitarle los ojos de encima –Por supuesto que te cobraré…- soltó su risilla divertida y picarona -…Pero no con dinero, cariño~- le guiñó un ojo en señal del coqueteo, sin lugar a dudas no dejaría pasar este reencuentro, más aun acentuando el doble sentido, ese mensaje oculto en el chiste de apariencia "inocente" o quizás no tanto.

Ladeó el rostro para contemplar a su compañero expectante, apoyada su espalda contra el están de botellas mientras limpiaba una copa, claro que intentaba disimular bajando la vista tras la máscara pero sus facciones lo delataban, pues estaba atento a la conversación e insinuaciones del par rubio a su lado, un cruce de miradas entre ambos bastó con entender la señal, aquella respuesta aun no explicita de lo que haría Tizi para desligarse del trabajo –Cúbreme- musitó casi innecesario pero concretando esto, él solo asintió levemente mientras tomaba la botella de whisky en el recinto de Tiziana y se dedicó a servir nuevamente unas copas chatas con algunos hielos, ocupando el lugar de la bartender de bebidas especiales para que siga el alcohol circulando entre los pocos pedidos por parte de las camareras y alcanzándole dos de las variadas que sirvió. Seguido la rubia hizo un ademán a los guardias más cercanos sobre la columna de la barra, ofreciéndole las copas y les susurraba por lo bajo entre señales claras donde estaba sentada la jefa, estos asintieron sin más, ubicándose disimuladamente para obstruir la vista de la barra y la anfitriona. La música comenzó a retumbar en los oídos de la joven súcubo, siguiendo instintivamente el ritmo de la música con el cotoneo de sus caderas una vez más, ahora sumiendo la flexión de sus rodillas acompañando el ritmo –Recuerdas bien querido Mozy~- sonó divertida subiendo a la barra de mármol primero colocando sus rodillas y su mano ayudando en el agarre, divertida gateó hasta el contorno del otro lado y allí se ubicó con el cuerpo agachado, un buen salto propicio de las manos contrarias mientras sus manos se sostienen de los hombros contrarios y su cuerpo pegado al suyo –Aquí estoy guapo~- un fugaz y rápido beso sobre la comisura del labio inferior, solo para deslizar descaradamente su cuerpo, escote y caderas sobre el traje ajeno, la diferencia de estaturas jugaba y una vez sus tacones llegaran al suelo tomó la mano contraria y al ritmo de la música y dos giros entró en la pista, justo en el medio de las mesas privadas, allí donde las luces eran tenues pero podía apreciarse el pequeño escenario donde la cantante actuaba, el compas del swing invaía el cuerpo de la demonio haciendo que su cotoneo sea acompañado con el levante de sus pies mientras sus manos se paseaban situaban en sus propias caderas comenzando a bailar acercandose al vampiro.


Listen~:


-This man is a ticket for a ghost train...- No retiró la mirada de él, comenzó a rodearlo animadamente con el sacudir de sus caderas y utilizando el arsenal femenino,  siempre moviendo la cabeza de lado a lado exhibiendo aquel cuello, las pequeñas marcas de sangre fresca previos del juego anterior -...I believed what he said, but I'll never do it once again~- imitando la melodica voz de la joven apenas podía percatarse del de Tiziana, más el mover de sus labios daban a notar que la letra era dirigida a su compañero -...But nothing can stop me from goin' insane~- Una vuelta terminó una vez delante de él, tomando su mano para que siguiera ahora el vaivén de lado a lado, seduciendolo cual cobra mientras ahora se apegaba a su cuerpo, sus manos acariciando desde el pecho ascendiendo hasta el cuello donde el coro hizo su magia a lo cual la demonio no se le ocurrió más que traducirlo en el contexto al japones dejando el bello idioma que si bien amaba daría mejor impresión -Quiero ahogarte... Quiero maltratarte~ Quiero apretarlo... and break his neck, neck, neck~- ante lo último disimuladamente a la vista del publico presente a sus alrededores ejerció cierta presión a cada palabra, sintiendo el dominio sobre el cuerpo femenino esbozando esa sonrisa divertida y traviesa, luego un giro más esta vez dejando pasar parte de le letra para en la parte melódica y lenta acompañarlo, volviendo a retomar la cercanía sin intención de soltarlo -... Y sabes que pronto tomaré ... mi arma, my gun to shoot him down~- Rápido se volteó rozando las prendas y se agachó para al subir su trasero siguiera el dibujo de la tela de pantalón hasta allí, la zona erógena oculta del vampiro, el cual deleitó con el mover de sus caderas y la espalda semi-descubierta, mirándolo por encima del hombro como desafió en el juego de la seducción.
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Mensaje por Invitado el Jue Nov 02, 2017 8:41 pm

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Agitó su cabello quitándose algunos flequillos del rostro. Este día llevaba su mejor punta. Si aquella camisa negra y pantalones  blancos, adornadas con una gabardina de colores vino tinto  estampada de ciertos grabados. Su exagerado vestir de colores los llevaría a otro nivel añadiéndole estampados mas locos y  cinturones en contraste, lastima que este día el intento ir mas sutil a causa de sus ex-compañeros de orquesta. En sus brazos recibió la dame. Este  de un brillo y guiño en sus ojos  siguió los pasos de ella  de a saltadas agradables. Nunca la dejaría atras, dejaría que siempre ella sea libre le danzada como desee y este tal cual una orquesta seguiría al director. Ella era su maestra en esta sinfonía.  Le sonrió mientras la tuvo al frente dejando notar los llamativos colmillos de vampiro. Su raza poderosa y mas temida entre la jerarquía. De ves en cuando tomaba la mano de la chica la cual de a roses se alejaba, de un seguimiento pasaba sus manos por la cintura fina de ella, soltándola casi al instante. De a casuales toques acercaba su rostro al cuello de ella sucumbido entre movimientos  elegantes pero poderosos en una pista de baile. La musica no era mas que su propia fibra, podría seguirla a la perfección. Sus ondas no mas que el plano que determina el lugar de  los pasos de los pies.


Rompería  unos huesos de sus costillas para tener mas agarre en cuando sus cuerpos se juntaran. Su  espalda pequeña deslizarse cerca del pecho de este masculino. Su manos al sostenerla y llevarle el rosto no era mas que plumas estas la guiaban a donde el quería que ella se moviera. Vaya que el espectáculo  lo tenía que dar el. La dejaría moverse que esta lo seducir pero el tenía que marcarle donde quería que le coqueteara. Ella era su muñeca esta noche. La sostuvo pro la cintura bajando su torso haciendo que ella se inclinar, este la cargo y de un giro la dejó al otro lado. Pasó su mano por las nalgas de ellas atrayendola a su cuerpo y así dirigirla entre la pista de baile.  En un bello cambio de la música la tenia justo al frente. Rostro  a rostro,  subió su derecha obteniendo el poder de su cabeza pequeña. la cercanía nula invadía sus respiraciones agitadas. El sudor de el hombre era inexistente, se declaraba una criatura de resistencia muy fuerte. Pero aun así la respiración era lo que quedaba entre los dos seres de las tinieblas.  Sus cuerpos danzaban con la siguiente pieza que colocaron. La canción mas  situaba a lo que el hombre vivía.


LISTEN~::


-Y tu te las sabes todas. ¿te sabes tambien esta? - bromeó. dándole su libertad. Sabía que esta se le iba a safar. La sucubo era tan juguetona  y el vampiro de la misma manera lo era. Pasó sus manos detrás de ella subiéndolas con cierta presión hasta pos pechos de ella y posteriormente a el cuello de esta. Una manera sádica para los  acompañantes de dedicar esta  canción. Sus manos se bajaron la tomaron por la muñeca y la jalaron hacia si mismo. Sus ojos azules penetraron la mirada de la chica que de cabellos desordenados invadía su mirada. Este retiró un poco  el largo flequillo de ella. La deseaba. Esta si que hubiera sido una de las mujeres perfectas en su vida llegó a pensar. Wolf sonrió con picardía y  de a robarle un beso  claro que lo haría. Mordió en plan de chiste el labio inferior de ella con suavidad  de tal forma fuera una caricia mas. Sus ambas manos  la sostuvieron por el rostro en pleno acto. Volvió a besarla saboreando el labio inferior de ella. No dejaba de disfrutar con pasos suaves la musica mientras en sus garras ella estaba. El hombre al romper el beso le sonrió y bajó sus manos hasta su trasero apretándoselo al apegarla a el dejando estas sobre esas cómodas almohadillas. -Te voy a terminar comiendo toda ahora y aquí si no haces algo chiquilla. -Susurró a un buen volumen en el oído de ella. Este  una lamida y posteriormente un mordisco la hizo sangrar con un piquete de su filoso colmillo. Atrevidamente e infundido entre sus deseos, Seguía el sabor de la musica pero tambien no desperdiciaba nada de lo que ella le ofrecía.  Unos cuantos besos en esa zona mientras aprovechaba la herida.
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+18 Re: You remember my lips, Honey? Do you miss them?

Mensaje por Invitado el Sáb Nov 04, 2017 11:34 am

La música cambió y la danza se tornaba cada vez más cercana, mano tomaba por la contraria del vampiro para dar gala de aquellas caderas, exhibir sus curvas en sacudones, levantando una rodilla mientras jugaba con el equilibrio solo para luego dar el resonar del tap en los tacones tan elegante, notando como las vistas a su alrededor se veían cautivas por la exótica belleza de los compañeros de baile, tanto como los atrevidos pasos de la rubia en el cotoneo de sus curvas, en el roce constante a la provocación poco disfrazada al vampiro y este ejerciendo y pidiendo el control de aquel cuerpo, gozando cada facción en el baile sumergiéndose lentamente en los viejos recuerdos, la necesidad del contacto, esas noches donde la música los rodeaba como ahora y jugaban a la coquetería, siempre burlones, de carácter tan similares que lograban de saber cómo aprovechar toda una noche. Esos recuerdos eran preciados para la rubia, más allá que su naturaleza siempre sugirió de relaciones esporádicas y simples, pero las especiales llevaban a aflorar algún recuerdo en su mente, más cuando el cuerpo hablaba al agrado contrario tomando su mano o dejándose rodear en ocasiones durante el baile, divirtiéndose y osando de rozar siempre la cordura de Mozart.

Al sentir las manos clavarse cuales garras sobre su corset, ella arqueó la espalda hacia atrás, exhibiendo aquel escote a su vista mientras una mano danzaba acompañando la firmeza de las curvas en el movimiento y la otra sostenía el hombro del vampiro, la cercanía y el calor de los cuerpos deseosos interrumpidos por la fricción de las telas que marcaban la ropa solo eran estorbos esa noche. Se separó alevosa más un giro al vampiro volvió a enrollarla entre sus manos, sonriendo picaronamente tras la máscara al notar como crecía aquel incontrolable deseo, el uso de la belleza natural para coquetearlo casi se veía opacado por el carisma que derrochaba en la pista, sin contar el brillo neón rosa de sus ojos encontrándose con el turquesa del hematófago que apretaba sus nalgas, la rubia ¿Qué más podía hacer, colocarse de puntitas de pie al profesor y morderse el labio inferior mientras el cotoneo seguía, dando más trabajo a que aquellos dedos presionaran pero a su vez en el zafe creando una caricia en la superficie de estas. El choque de alientos mientras la súcubo dejaba que sus frentes chocaran en cuanto este permitía el acercamiento de sus rostros arqueando levemente su espalda, sus cuerpos en la danza frotándose generando el cosquilleo del cual tanto se menciona en la práctica de este swing.

-Oh~ ¿Dudas que no conozca algo? Me lo dices para otro show~ No me engañes~- susurró divertida, juguetona y graciosilla tras una risilla sobre sus labios mientras se alejaba acariciando el brazo contrario lentamente, sacudiendo sus pies de lado a lado acompañando las caderas, marchando alrededor d la pista para apartar a todo aquellos presentes, más interesados en permanecer de pie estáticos, o sentados en sus apuestas, esa humareda de tabaco y el alcohol paseándose por cada mesa, el show era la interpretación del cuerpo de la perra de atención rubia y el vampiro. Soltó su cabello arrojando la vara que la aprisionaba a algún lado inexistente de la pista, ya que era sabido de perderlo, agito su cabello para que caiga y cubriera su espalda, los largos y alborotados mechones rubios intensos característicos de la demonio seductor. Se acercó al vampiro al ritmo de la música, solo cantando sobre la voz femenina del escenario, tomando el desafío personal de conocer o no ese tema –Hello Mr. Wolf~…- rió divertida entre el tema, pues curioso que el vampiro compartiera una similitud a la letra, como si los cantantes combinaran su encuentro con los desconocidos hechos, acercándose solo para rodearlo acariciando su espalda y colocarse de frente –Well what a surprise~ To find you here so deep in the night- En el primer amague que intentó capturarle con una grácil vuelta escapó de sus brazos solo para pasar sus manos por aquellas curvas tentandolo y cantando su parte –I have “the thing” you love… But the need in you is way too much. If i pen wide, one of us is goins to need, to, die~- ante el estribillo volvió a acercarse para completarlo, en cada pausa de las voces de los cantantes del escenario la rubia exhibía aquel rostro teatral, caracterizando en carne propia cada palabra al deleite de la vista contraria –Si te pruebo~- osada de traducir el inglés al japonés –Sabremos si el amor mata…- ante eso tomó el cuello de la camisa contraria y lo jaló hacia su altura, con rudeza y juego entre risas – Or makes you whole, tears yoy open… Takes you home?~- sus labios rozaban los contrarios mientras apegaba su pecho al contrario, más la rudeza del contrario mostró a gusto la provocación tomando posesión de sus muñecas y por breves instantes crear ese cruce de miradas, aquellas candentes que incendiaban toda presencia ajena, ambos sumergidos en la divertida y grata compañía ajena “Tal como te recordaba… Maldito bastardo que altera mi libido” pensaba divertida respondiendo a aquel beso, abrazando su cuello mientras le deleitaba con algunos ligeros suspiros, gemidos tenues cuando su labio era capturado sintiendo desde sus fríos dientes hasta el contraste de los labios, esa suavidad y pasión solo que el le brindaba y la hacían gozar como si pudiera comer una porción de paraíso y derretirse en su entrepierna la cual presionaba. Recordó sus labios al igual que los extrañó. Como la tomaba de forma posesiva sin importar los comentarios ajenos, más justificados al ver a la provocativa mujer cual pavo real por la pista.

-Oh Darling… ¿Quién come a quién? Nuestras peleas se volvían interesantes…- le entregó su oreja susurrándole a la contraria por la pose, más luego mordió su labio exhibiendo una bella reacción cuando sintió como su piel era cortada por aquel tan bello colmillo –Mmnh… Mozy~ Que travieso e impaciente vampiro~- adrede sacudió sus senos sobre el pecho ajeno, riéndose por lo bajo mientras su mano ascendía para enredarse con los largos mechones ajenos de la nuca -¿Creo cariño que te corrijo… Yo te terminaré comiendo aquí mismo si sigues…- se relamió dejando que aprecie el sorbido sonido de la lengua absorbiendo, retomando el estribillo, empujando aquel rostro para tentarlo con su pálido cuello ¿Se animaría entre tanta gente? –I have “the thing”… The thing you love…- Cantó solo para luego lamer su lóbulo, lenta y tortuosamente –Die love… Die~- luego jaló de aquel cabello solo con la fuerza sucubica propicia, deseaba solo por torturarlo acercarlo a su cuello e interrumpirlo, para tomar sus labios, aventurar aquella lengua con el frío metal del piercing y saborear en un rápido giro su paladar completo, jugar con el sonido del aro chocar con sus colmillos y en el respiro separarlo (Siempre con sus manos dominando la melena ajena) –Amabas este tema... Tu eras mi lobo, yo solo quien podía morder como tú... No sabes cuanto te deseo ahora mismo- “Eso y la sustancia que consumí hace poco…” un desliz de pensamiento entre los susurros al vampiro, siguiendo con l baile mientras las trompetas impulsaban al meneo y guía del masculino, la posesiva  manipulador y juguetona demonio.
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Mensaje por Invitado el Dom Nov 05, 2017 3:36 pm

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-Entonces darme un fragmento de tu ser debes. -Pronunció  luego de el beso el cual fogoso  lo convirtió. Las respiraciones alteradas a causa de un demonio rosa, el baile excitante no era mas que pedir.


Puso un ojo a su alrededor buscando alguna señal de que alguien lo estuviera viendo. Era preciso, mas solos que nunca, la fiesta dentro de el bar estaba a su fluor. La noche cada vez mas se adentraba  y el alcohol, drogas, estimulaciones visuales invadieron el cuerpo de cada uno de los asistentes. Nadie  a esta altura estaba  en sus sentidos para estar al tanto en que  pasa a su alrededor. Como dicen lo que  pasa en el bar se queda allí mismo. Sería atrevido, pero sus instintos  podrían mas de él como hombre de pecar rápido ante mujeres. Era de esos que  buscarían y harían lo que fuera para llamar la atención de las chicas, darles sus deseos solo por una vagina mas. En este caso sangre. Recorrió con ambas manos el rostro de ella acariciando sus mejillas rosas con  el pulgar derecho. Su mirada roja determinaba todo. A ese cuello iba. Compartió unos que otros besos disfrutando  un sabor frutal, el típico hechizo de la raza demoníaca de ella. Una línea de estos bajó a través de su piel llegando al cuello en el que con sus brazos rodeó el delicado cuerpo de rubia. Vamos que si piensan que están atacando a una de las mas famosas y atractivas empleadas esos bueyes cornearon el pequeño cuento de músico. Quería besarla, apretarla, sangrarla, lamerle todo lo que en su  belleza frutal ofrecía.  Su respiración se difundió en la piel de la sucubo, miles de cosquillas estimulaban la parte sensible de su cuello.


-Como te gusta el dolor.
-Soltó una risilla. De un mordisco clavó los colmillos en ella. El descuido de ella ante todo.


La educación ante todo, no la iba a desangrar ni nada por el estilo, simplemente unas cuantas cucharadas de su sangre prendieron a este vampiro tal cual el alcohol hace  en los humanos, deshinibirse y llevar las sensaciones mas placenteras. bajó sus brazos,  su derecha acariciaba la mejilla de la chica con el pulgar, y la izquierda rodeó  su diminuta cintura atrayéndola con pasion. Limitando cualquier burbuja de aire entre los dos cuerpos. El calor y la seducción  a causa de las feromonas de ella desprende con solo la sangre. La magia de un demonio de la lujuria.  Su izquierda  apretó el cuerpo de ella con fuerza. sus cejas se fruncieron.  El cuerpo masculino de tal efecto bajo drogas involuntariamente se balanceaba junto a ella como  permitiendo que el ritmo viaje a través de ellos como un rayo lo hace  con el polo tierra de un edificio.


Su izquierda se desplazó por la curva tan adictiva acariciando cada milímetro de  sus caderas, posteriormente hacia arriba donde aquellos brotes de montañas se movían temblando a causa del movimiento. Soltó la mordida y de lamidad pasionales acarició  la herida. De tal  perro se dice que cura todo así mismo su saliva lo hace. No desangre tan solo puntos atractivos. No fue mucho la verdad, lo necesario para embriagarlo. De un camino de besos  inclinó su espalda buscando su clavícula, está la rasguño con  sus dientes y besó. Si era por el,  literal rompería sus ropas en plena pista. Recorrió con su nariz cerca del surco que se crea en medio de los senos respirando la fragancia  de estos proyectaba. Los besó  de tal el ritmo de la canción daba. - ¿Quién se comerá a quién? Si te gusta pelear. - Susurró mientras regresaba a ver sus pronunciados ojos escondidos tras esa máscara. - Me gusta mas cuando te sumisas. - Retiro brusco la mascara de ella. Este sonrió de tal juego malicioso fuera. Lo sujetó por por las manos, la hizo dar un giro sobre su propio eje antes de guiarla a un lugar  del mismo recinto mas "privado"  Rojos muebles y en  el que solo los mafiosos suelen estar con sus mujeres de compañía. -
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Mensaje por Invitado el Dom Nov 19, 2017 7:56 pm

La rubia jugueteaba con la danza y la musa seductora que era ese vampiro, sentir como la fricción se intensificaba mientras sus risueños pasos alborotados a su cuerpo, zarandeando adrede su entrepierna con el bulto contrario, allí donde la zona erógena y comienza a estimular discretamente con su pierna en un continuo roce, observando divertida y estrechándose a su espalda en intensas caricias a través de la tela, deseando y rasguñando está deseosa de que no se interfiriera en la fricción de las pieles -¿Qué tanto verá este vampiro?...- musitó divertida y traviesa, con aquella amplia sonrisa exhibiendo y forzando la comisura de los labios a galantear esa blanca dentadura –Si viene de ti me encanta- tomó un buen respiro, aquel beso en el que los paladares se fundieron aún conservaba esa esencia, mostraba el deseo y lujuria, mordiéndose el labio, bajando la mirada a sus colmillos y luego a esa mirada carmín. Cerrando su vista mientras arqueaba la espalda y acomodaba su cabello peinándoselo, cubriendo la medida exacta en cuanto el frío del filo dentado rozó su cuello, extasiada y ambiciosa la súcubo sucumbió a dejarlo probar de su sangre, gimiendo sin descuido y entrelazando sus dedos en la cabellera ajena mientras presionaba ambos cuerpos en un abrazo, levantando el hombro para que su alborotada cabellera cubriera a vista ajena lo que realmente hacía Mozart, succionando su cuello… Sintiendo como el lívido subía y levantaba temperatura al son de que una pierna subía cerniendo la figura masculina y cual cobra se entrelazan alzándose a la altura de la cadera, atrapándolo mientras no se esforzaba en emitir ese deleitante sonido –Mmmnh… Aaah… Mozy…- surtamos efecto gracias a la droga que invadía su torrente sanguíneo, anestesiaba sus sentidos y la sumergía ahora en una leve pero gustosa jaqueca, el mareo natural que cernía su cuerpo y erizaba cada poro de su piel mientras la succión de su sangre era contemplada con el claro ejemplo de un tatuaje, cuando la aguja entra y esas vibraciones repercuten en el poro, la tinta invade el tinte de la tez… Claro que aquí el vampiro roba su esencia, pero Tiziana adoraba como el erotismo de la escena le era usurpada algo… Ella también puede quitar vitalidad, pero ahora poco beneficiada se veía, bueno no, estaba completamente contenta con esto.

-Oh Mozy~… Que malo~- se quejaba juguetona, infantil entre suspiros mientras acercaba su boca a la oreja contraria, hundiendo  su cara en la melena contraria mientras cerraba su puño y jalaba del cabello pero sin deseos de alejarlo –Sabes que yo no puedo alimentarme aquí mismo… Dame de comer, quiero devorarte…- susurró relamiendo sus propios labios y luego morder ese tentador lóbulo, succionar e invadirlo con sus labios y la lengua. Luego al alejarse, estremecerse cuando sellase la herida y mirarlo de frente, jadeante y expectante con ese sonrojo natural, el tenue aliento que escapaba entrecortado con la contracción del pecho, el rosado entrecerrar en la mirada mostrando que estaba desesperada, lo deseaba… La excitaba. Cada milímetro de su cuerpo temblaba al agarre masculino, cada caricia era de llevar a su éxtasis y reír nerviosa pero entre suspiros seductores, exhibiendo su lengua escapar de los labios para dar el brillo de su piercing bola recubierto de saliva, cual perra sedienta mientras esas manos invadía su cuerpo ante las descaradas vistas expectantes. Arqueó la espalda y estiró su cuello hacia atrás para dar permiso y total control al mayor de pasear por su cuello, clavícula y senos, sintiendo como la cálida respiración lograba en ella un shock eléctrico, solo podía con la parte más alzada de su pierna rozar y jugar con el bulto… Pero su piel se sensibiliza a cada tacto, su mano libre acarició la zona marcada y presionó su mismo cuello para reprimir los gemidos, el recuerdo de como la devoraba y el efecto de la droga daban a conocer una humedad en su parte más baja, la música invadía el lugar, su escena asemejaba a una parte muy erótica a embriagantes ojos –Oh Moz~ ¿Recordarás como domarme? Estoy impaciente de que devuelvas eso… Quiero comerte…- musitaba con una voz casi distorsionada por la lujuria, embriagada de sentimientos tanto insanos como impuros, dejando que su identidad se revela al retirar la máscara y verlo de frente una vez más –Voy a follarte cielo… Eso no se discute- dijo amenazante pero provocativa, deslizando la mano de la espalda al cuello y presionando. Cedió a apartarse para girar finalizando el tema y seguirlo cual perdida jovencita a la zona privada.

Bruscamente se lanzó sobre los asientos en “U” rojizos, se recostó muy cómoda, abriendo la entrepierna y pasando sus manos desde una caricia a las piernas, ascendiendo por las caderas, el costillar y apretar sus senos mientras miraba lascivamente al vampiro -¿Me deseas Moz?- exigente y vanidosa se acomodó sobre los asientos, volteando su cuerpo solo para posar sus senos sobre el respaldo y de cuclillas estar en el asiento, exhibiendo en un sensual vaivén aquel trasero ajustado por el látex de las cortas prendas oscuras, presenciando como las cortinas a espaldas el mayor se cerraban, tentándolo mientras por encima del hombro lo observaba mordiéndose su labio, el rosado mirar como faroles delatando su concentración directamente al masculino atractivo. –Oh Moz~ ¿Qué estás planeando?~- dijo divertida entre risas, comenzando con un movimiento circular, lento y sinuado esas caderas en acción, volteó su cuerpo y entre los almohadones comenzó a gatear cual animal hasta donde él estaba, sus manos comenzaron acariciando sus caderas, ascendieron hasta el cuello de su camisa y con poca delicadeza y brutalidad jalaron de esta prenda, obligando al vampiro que se sentara en el sofá, la rubia, no dudó en deslizar aquellas mansos hasta el cuello, cuales rodearon y mantuvieron a margen de cualquier impulso, para arrebatarle otro salvaje e invasivo beso, aquellos donde la lengua se aventura y abre paso al paladar, saboreando los restos del aroma masculino, mientras cada pierna se colocaba a cada lar y ejercía ese presión de la entrepierna sobre la ajena, enloquecida en un beso y jugueteo de lenguas mientras sus pechos se apoyaban sobre el contrario de igual forma.
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+18 Re: You remember my lips, Honey? Do you miss them?

Mensaje por Invitado el Mar Nov 21, 2017 3:19 am

Por obvias razones contuvo su respuesta para si mismo, estaba perfecto todo a su alrededor y por supuesto lo mas importante para él era esa dama tan aparentemente joven bailando, riendo, tocándole, gimiendo todo lo tenía el. La envidia de cualquiera se convertiría. Por esta noche esa mujer fue totalmente suya. Como animal permitió que ella se expresara como desee con el alto precio de ser agarrada, rasguñada, seducida, mordida y saboreada con los fluidos de su boca. Antes de irse hacia la zona privada de el bar no mas se dió el lujo de frotas  las cadera, acariciar esos glúteos tan definidos y muy bien parados. Moz viajó una de esas manos hasta la entrepierna femenina, este se la agarró como si fuera un juguete mas acompañado de un gruñido entre sus sonrisas llenas de deseo y lujuria. Adoraba tomar a las mujeres como unas muñecas mas, sacudirlas, morderlas y obvio excitarse tanto con tantos rasguños y sangrados ligeros por donde sus labios viajan.


Fue instantánea la respuesta de la chica que para el gran sofá rojo de la zona VIP se dirigieron. Menos mal había una porque de ser lo contrario le tocaría de nuevo tener sexo en un baño público o por el defecto en el mismo callejón. Vaya alivio no estaba de cuerdas para pagar algo mas ni mucho menos tener que posponer su excitación, por supuesto que no. Mozart con ambos pies sobre la tierra justo en diagonal de ella evitando ser interrumpido por la pequeña mesa estiró su espalda y cuello haciéndolo sonar mientras observaba con tanto deseo a la rubia.


-Eso ni lo dudes. te deseo toda. -Procedió a sentarse justo por el lado en donde estaban las piernas de ella, como un animal acechando su presa puso ambas mano a cada lado sobre el sofá rojo. Relamió suave los labios jugando con su lengua hacia ella, demostrándole todo lo que le haría con esta si tan solo se quedara como estaba. - Quiero verte, y sobretodo quiero tu vagina. La adoro. -Decía. Pero vaya impresión se llevó cuando ella se le volteó su trasero estaba en todo su panorama. Ella se movía tan provocativa tan desde ese ángulo. -La verdad... Tu sabes que yo no planeo nada. -Rió suave hacia dentro. Fue a atacar pero la tan escurridiza serpiente se le volvió a cambiar.


Abrió sus piernas despejando la pista,  tenía que el pene le palpitaba. Necesitaba sus caricias pronto o triste se pondría.  Wolf entonces hizo una mueca tras sacarle un poco la lengua, de burla a causa del desafío de  quien se come a quién y de inmediato aceptó con gusto la llegada de la chica con mas caricias abriendo sus brazos cuando de tirarse hacia el hizo ella, este la tomó y mientras la mujer jugaba relajado sentía las maravillas que ella hacía con su cuerpo. Como le hacía vibrar, provocar que la sangre le fluyera por todo el cuerpo. El rostro ligeramente rojo y la sangre donde debe ir. Utilizó solo dos dedos que curiosos llegaron hasta lo mas delgado del látex entre sus piernas y sin importar hacerle algo rasgó dañando esa tela. Moz solo sonrió complacido de tal broma se tratase dañando el beso de tan fogoso este se volvía. Abrió un poco su boca dejando que su respiración fluyera entre cortada. Este hombre la miró a los ojos retandola en sus juegos sexuales. Tomó a la chica por los hombros sin retirarle la mirada azul permitió que sus manos jugaran solas y de un solo movimiento bajarle el escote dejando que las dos bellas montañas estuvieran al aire, su parte favorita del cuerpo femenino. Saboreó acariciando uno de sus colmillos  creando una pausa de suspenso. Allí fue su cuerpo contra el de ella, la dejó caer sobre el rechinante sofá tomando ambas muñecas para colocarlas hacia arriba bien sostenidas con una sola mano. Mozart le guiño el ojo antes de divertirse un rato.


-Veamos. Lo que me encanta es que aún están como las deje. -Bromeó mientras pasaba su mano disponible por el cuerpo de ella  desde las piernas, rozando con apenas los dedos la dulce resguardada vulva entre  esas medias para luego  con toda la mano andar sobre su abdomen y pechos, estos permitiendo su rebote además de frotandolos con la presión indicada y la suavidad deseada. Implantó un beso mas, tomándose su tiempo en acelerarla con tantos movimiento vocales mientras su curiosa mano la aseguraba por la cintura. Por el momento la dejó libre soltando despacio sus muñecas mientras el beso se intensificó. Enseguida fue directo a tomarla con ambas por la mejilla mientras de acomodarse mejor sobre el sofá. Su espalda estaba curveada y erizada. Rompió el beso y la miró embriagado.  Bajó enseguida por el cuello rasguñando mientras que con su derecha la acariciaba. En ciertos impulsos se le daba por apretarla y darle  mordiscos con los incisivos. Sujetó las bellas montañas centrándose las dos y besándole los pezones al tiendo. Los besó, la miró y luego chupó succionando con movimientos circulares de su lengua como secreto si ella deseaba ver lo que hacía con ellos. Comenzó a masajearlos mientras con ellos jugaba. Movió además su pierna derecha recordando lo jugoso que debe estar eso alla abajo. Regresó a una postura erguida retirando con un sacudón los cabellos que le molestaba la vista. En el tanto que apreciaba la belleza de la sucubo desabrochó su pantalón relajando la tensión formaba en esa zona, le irritaba la sensación del pantalón contra su pene erecto.


-Si no te quitas eso por tu cuenta terminaras sin ropa para seguir tu empleo si es que quieres eso de vuelta.- Amenazó agarrando con fuerza el traje de látex. Por un momento jaló está atrayendo el cuerpo de ella al aire.
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+18 Re: You remember my lips, Honey? Do you miss them?

Mensaje por Invitado el Miér Dic 06, 2017 2:57 pm

Esa mano se acercó atrevida y tomó los labios de su intimidad, sin delicadeza mientras la fricción de la tela la envolvía y le generaba un delicioso placer que recorrió por completo su espalda, arqueándola mientras estiraba su cuello hacia atrás y mordía su labio inferior, gustosa regalando un placentero resonar reprimido entre sus labios –Mmnh~ Mozy~- acompañando el vaivén de la mano mientras sacudía sus caderas estimulando el rozar de aquella mano… Acompañaba y seguía con esa lujuriosa vista rosada, chispa del deseo y la lujuria, el fuego del infierno teñido en el pleno deseo del cuerpo, de sus manos… De ese trato tan peculiar que siempre lo recordaba, inclusive el imaginar como esos colmillos la desgarrarían amplificaban sus ansias, precipitaban sus manos para que los dedos jueguen con el pliegue de su ropa, encimándose y dando una suave presión de su entrepierna a la de él –Eso ya lo veó… Como arde aquí abajo…- susurró sobre sus labios, separándose breves segundos pero atacando una vez más esos labios, succionando en turnos en el inferior y mordisqueando el superior al son del bailar de la lengua, allí donde el aro metálico comenzó a golpetear suavemente contra los colmillos ajenos, mientras aventuraban ese paladar y saboreaba la calidez que desprendía, atrapaba su aroma y deseaba plagarlo de su esencia mientras sus manos pasaban de presionar ese cuello a descender, jugar con esa camisa solo para arrancar los botones y dejar al descubierto su pecho y esa blanca tez, la piel del vampiro siempre fue un afrodisiaco que al acariciarla aceleraba el jugueteo de su boca y aumentaba el frotar aquella erección, sentarse descaradamente y aletargar el placer mientras probaba su cuerpo.

El crujir de la tela resonó, tal parece que el vampiro en la ansiedad rasgó y creó una abertura en su traje, vaya tema que el uniforme se encuentre ahora estropeado… Pero fugaz se desvaneció mientras suspiraba sobre los labios ajenos, húmedos por los restos de saliva que quedaron bordeando la comisura, como había mojado sus bragas en ese preciso instante, más cuando ahora sus senos fueron liberados de la presión del corset y llevada a una nueva posición, alejando sus manos de aquel cuerpo que tanto deseaba jugar, pero el salvajismo de este era algo que también extrañaba –Si me dejas sin ropa tomaré la tuya Moz…- aunque en trato justo, camisa por la abertura de su entrepierna… -No me mires así, que te dejaré seco~- preguntó tanto provocativa como juguetona en ese tono viva, abriendo bien sus piernas, teniendo las piernas para dejar que esa mano presionara sobre su intimidades y luego suba al son de la respiración, el pulso frenético y aquellos jadeos deseosos mientras seguía el obrar de esos dedos. El peso de sus pechos mientras los aros de los pezones se erguían al contacto, se endurecen cayendo sobre el sofá, abriéndose de piernas para darse el lujo del deleite de aquellas manos, esos dedos de uñas largas que recorrían sus medias de red, pasando por aquella entrada, húmeda y de telas peligrosamente expuestas en la apertura del juego sexual.

-¿Y saben igual?~- dijo entre pausada de una respiración delatada por el sonrojo y el brillar de esa mirada non que no cesaba ni por un segundo en la búsqueda de desafiar esa mirada, los aros desprendiendo ese tenue brillar al leve rebote, la habitación si bien era oscura aún una gran lámpara tendía sobre su sección por encima de ello, una luz casi apagada y muy tenue que permitía ver con buen detalle el cuerpo semidesnudo de la súcubo. Pronto el beso volvió a unirlos y sus lenguas se enrollaban, la saliva embadurnaba ambos labios y los suspiros apabullados de la rubia resonaban mientras no oponía resistencia a aquel agarre, imposibilitando que sus manos saciaran la curiosidad de tocar aquel miembro, reprimiendo la ansias mientras el cuerpo se retuerce, contiene esos gemidos al ser la piel marcada, saliva, uñas y aquella pierna en la fricción de la tela envolviéndola más en el deseo.

Mordió su labio inferior y adrede chocó sus caderas con el contrario, rozando y bailando con la ayuda de su entrepierna la dureza despertante, comenzando a dar creciente el gusto mientras lo rodea con sus brazos por los hombros, una mirada lasciva y encendida -¿Oh si? Quiero ver en prueba esa amenaza, cielo… Pero antes~- presionando fuerte contra su entrepierna al son que da el uso de su fuerza para sentarlo a él sobre el sillón, colocando el peso de su cuerpo y deslizando sus pechos por el cuerpo, abriéndose espacio entre la camisa para apreciar ese pecho y el abdomen, luego llegar a la ereccion, donde con la punta de sus dedos deslizó la última prenda íntima para que ese miembro probará la libertad, el sacudirse y contemplar con sumo detalle que tan duro se encontraba el falo y como recorría la sangre a esa dulce extensión erógena. Tizi le gustaba ser sumisa, pero sus deseos gritaban el querer jugar también, el verse envuelta en la creatividad al tomar con una mano la punta y comenzar a torturarla en una caricia, rodillas desplomándose al suelo y ahora llevando a aquellos senos a que envuelvan ese miembro, que en un cálido abrazo jueguen y reboten contra sí mientras sus dedos estrujaba aquellas montañas blancas, jugando el índice y el del corazón con sus aros, jalandolos y pellizcándolos a la vista del vampiro –Oh Mozy~ Ya no soy esa “dulce” súcubo… Mis niñas también aprendieron trucos~- ¿Cuándo fue dulce? Nunca, es parte del juego y del engaño mientras buscaba que ese miembro explote en sus senos y su boca se acercaba a la punta que sobresalía en la unión de estas, posando la lengua en exhibición del alevoso aro una vez más, rodeando y bordeando la punta de este donde el presemen dulce brota y empapa sus labios en un beso, aquel que al separarlo y dedicar una última mirada rompe los dos hilos que los une y engulle el miembro, hundiendo su propio rostro entre jadeos ahogados, labios que capturaban y el rostro chocando con sus senos, envolviendolo por completo mientras su lengua dentro del paladar jugaba con el nuevo invasor, saboreando y degustarlo en una felación que iba en crescendo mientras su trasero acompañaba el compás inconsciente.
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