FELIZ CUMPLEAÑOS
Hace 6 años se creó esta comunidad con la intención de unir a los roleros y crear una familia. Hoy me es grato decir que se ha cumplido desde el inicio. Bienvenidos a Éadrom, bienvenidos a Takemori.

Muchísimas gracias a todos nuestros usuarios. Este es un triunfo que compartimos no solo con los registrados actuales, si no también con aquellos que se fueron.
Muchas gracias!
6 AÑOS
Instituto Takemori Rol [ITR] es un foro de rol libre basado en una escuela que acepta seres sobrenaturales y humanos para que estos interactuen y se vea así que la paz es posible. Sin embargo nada puede ser utópico. No existe la paz eterna. Takemori se encuentra en una ciudad 'mágica' llamada Éadrom, la ciudad de la luz, creada por un ángel para que todo aquel que habite allí esté protegido. El ambiente es siempre agradable y puedes encontrar diversos secretos en este. Atrévete a interactuar con nosotros en un foro donde todo es posible.
Últimos temas
BÚSQUEDA DE STAFF
¡CONFIRMACIÓN DE CUENTAS!
A partir del 8 de Junio, las cuentas nuevas deben ser confirmadas vía E-mail para evitar usuarios troll. Por favor, revisa tu correo, tanto en la sección principal como en la sección de Spam.Sí el correo no te ha llegado, por favor contáctate con la administración de ITR al Skype: lbotp-7
GRADUADOS Y
CONDECORADOS
Conectarse

Recuperar mi contraseña


Meeting in darkness [Priv. Mandamientos]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Tema Privado Meeting in darkness [Priv. Mandamientos]

Mensaje por Nero el Mar Ago 08, 2017 6:41 pm

En una lejana ciudad...

Su estancia en este mundo había sido desde siempre repulsiva. ¿Hace cuanto que había pasado a convertirse en un habitante más de esta dimensión, a mano forzada? Pues, lo había hecho hace ya unos 5 años atrás, el día en el que decidió dejar toda su humanidad de lado para abrazar la oscuridad que luego permitió, dejar que invadiera cada rastro de su ser, creando al demonio que es ahora y asesinando al simple niño alquimista que existió antes de el. Desde que llegó a este mundo, siempre tuvo la sensación....de estar viviendo "El pasado" del mundo en donde el nació. Sentía que todos en el cometían los mismos errores, como si de un bucle se tratase el cual tan solo tenía un límite: El fin de todo. ¿Vivir con las razas sobrenaturales ocultos de los ojos humanos? ¿Ir mostrándose ante el mundo poco a poco? Es exactamente lo mismo que en su mundo había sucedido, y de seguro acababa de la misma forma: Con los humanos sobre los cadáveres de los demás. No había más remedio que pasar a ser otro de esas personas que fingían ser un humano común y corriente -Aunque el maldito parche que debía usar por culpa de cierta persona, lo dificultaba-, aparentando vivir una vida común, haciéndose pasar por nada más que un estudiante promedio común y corriente, un "ejemplo" o como quieras llamarlo...puras patrañas, puras fachadas, ocultando siempre aquello que había estado buscando desde antes de condenar a su propio mundo a la extinción...

¿Habría una forma para simplemente, iniciar todo desde 0? ¿Acabar con la vida en este miserable y podrido mundo para regresar todo a como debería de ser? ¿Un mundo...igual? Durante mucho tiempo, pasó día tras día buscando alguna forma de poder alcanzar esa meta que cada vez, parecía ser más y más un simple sueño. El haber venido a este mundo por cuenta forzada había causado que sus poderes se limitasen bastante en comparación a lo que alguna vez fue, lo que lo ponía contra las cuerdas como para poder si quiera intentar simplemente librar una guerra por sí mismo. A medida que el tiempo y los años pasaban, aquella visión suya se iba desvaneciendo en el olvido, llegando a creer que quizá realmente no existía nada parecido y que la única forma sería re-crear lo que hizo en su propio mundo, cosa que le obligaría a recuperar sus poderes y le tomaría quien sabe cuanto tiempo...

Eran ya las 3 de la mañana cuando el chico estuvo apunto de darse por rendido, más mientras tomaba los escritos de los cuales había estado investigando, una simple mención hizo que un antiguo mito le llamara la atención. Guiado por la curiosidad, se sentó unos segundos más, estirando aquel viejo y arrugado papel para leerlo con mayor atención "¿Los mandamientos? ... ¿Qué es esto?" Una pequeña anécdota de ellos hizo que su atención se centrase en aquellas extrañas personas. Al inicio, no le daría mucha importancia. Un par de días más tarde y solo por curiosidad, empezaría a buscar un poco más acerca de ellos, siendo más difícil de lo que creía encontrar información al respecto. Poco a poco, empezó a enterarse de quienes habían sido en su pasado, leyendo e informándose acerca de como sometían al mundo en el que vivían con garra de acero. Mucho mayor fue su sorpresa cuando además, logró encontrar un nombre hacia quien alguna vez se atribuyó que los mandamientos le servían. "¿Aoz...?" Intrigado por conocer quien era el qué estaba detrás de aquellas personas fue que empezó a informarse de el, incluso siendo este último más difícil de encontrar en textos y pergaminos antiguos que los mismos mandamientos. Finalmente, pudo descubrir que aquel nombre pertenecía a un dios, un dios que...para su grata sorpresa, compartía al pie de la letra tanto su pensamiento, como su objetivo personal.

Inmediatamente y con tan solo 18 años, el chico se dispuso a averiguar si aquello que estaba plasmado en esos textos, era verdad. Pasó un año completo buscando indicios o lo que sea que le pudiese guiar hasta ellos, y lo conseguía, lograba encontrar pistas para decir que realmente existieron, pero...junto con ello, logró averiguar que habían sido detenidos, sellados y habían simplemente, desaparecido de la faz de la tierra. ¿Habría alguna forma de hacer que regresen? ¿O que su dios Aoz, vuelva a interferir en este mundo? Dispuesto a hacer algo al respecto, se encomendó a sí mismo a buscar lo que sea, hasta dar con lo que sea que fuese una pista o una puerta para traerlos de regreso. Muchas veces pasó por Éadrom, ciudad que conocía bastante bien por ser aquella que albergaba a tantos seres sobrenaturales. Sin embargo, lo tomaría bastante por sorpresa en cuando ciertos rumores, así como ciertas noticias, se empezaran a esparcir. "¿Viste las noticias? ¡Tal ciudad fue destruida!" o "¿No has visto aquellas masacres que se han estado haciendo por allá? Esas cosas son...peligrosas" o "Esos monstruos acabaron con todo...." Se lo hubiera atribuido a mil y un situaciones más, de no ser por que las descripciones que escuchaba solían concordar demasiado bien con la de las que había leído. "¿Será posible...que hayan regresado?" No podía simplemente darse el lujo de tomar una mera suposición como real. Tenía que comprobarlo, y si era así...había dado un gran paso para aquello que tanto anhelaba....la aniquilación de todo.

Empezó a seguir aquellos rastros de destrucción que se empezaban a sembrar por tales y cuales lugares, empezando a seguir el orden más lógico con la intención de en algún momento, interceptar a quienes llevaban semejante caos al mundo. Así estuvo semanas desde que aquello empezó buscando dar con ellos, hasta que luego de un buen tiempo de búsqueda, logró dar con los responsables de aquellas destrucciones. Caminaba en la nada, en su forma real, con las manos en los bolsillos cuando vio una pequeña ciudad a lo lejos, una ciudad sin movimiento, sin personas, sin....vida. Todo lo que veías a lo lejos eran ruinas, pero esto no era como las otras ocasiones: Fácilmente podrías notar que esto era reciente, que había sucedido hace poco.

Se detuvo de golpe, contemplando aquel espectáculo mientras una cínica sonrisa se formaba en sus labios - Bien.... - Desapareció, para luego re-aparecer en la cima de uno de los edificios, admirando mejor la ciudad que alguna vez había sido habitada, y que ahora simulaba más ser un cementerio - ...Es hora de encontrar a los responsables de esto... - Repuso, antes de volver a desaparecer en el interior de su "Dimensión Zero".
avatar

Edad :
19
Dromes :
3550
Reputación :
0
Mensajes :
18

Ver perfil de usuario
DEMONIO

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: Meeting in darkness [Priv. Mandamientos]

Mensaje por Desgracia el Miér Ago 09, 2017 4:04 am

¡Altruismo! ¡Venga ya, haz algo útil!

Desgracia. La desgracia era aquello que se cernía sobre aquella ciudad. Y ya tenía pensado utilizar las muertes más MACABRAS y sangrientas posibles, así pues, mi día comenzó en el templo de Aoz, aquél que había pasado a ser la base de los Diez Mandamientos, aunque realmente muchos de ellos solo estaban allí porque tenían un ligar donde caerse desfallecidos protegido de la influencia exterior del cristal. En mi humilde opinión, parte de nuestro poder debilitado se debía al simple hecho de que ese cristal existiera, y a pesar de que Zeldris opinara lo contrario, destruir ese orbe sí que era necesario. Tan necesario como nuestra nueva misión, asignada por el líder mandamiento a mí, y si no me equivoco, Altruismo, que a saber qué demonios hacía a esas horas. Por suerte, sus portales no serían necesarios, pues el templo contaba con magia suficiente como para transportarse a sí mismo a cualquier parte del mundo. Pero ahora mismo, toda esa magia estaba canalizada en una simple puerta para poder abrir MI portal. Obviamente, si ese vago, que casi alcanzaba el nivel de Pereza, quería ir por ahí, se tendría que comenzar a comportar bien conmigo. Además, compartíamos cosas en común… Ambos… Eh… ¡Ambos respetamos a Zeldris! Y hasta allí el parecido, ya que el Altruismo suele ser algo muy alejado de la Desgracia. No obstante, cuando le vi llegar, aun a sabiendas de que no me iba a escuchar y vete a saber si se iba antes de que terminara, me puse firme y a explicar mi maléfico plan:

¡Buenas, Altruismo-san! ¡Sigue escuchando, por favor, que tengo para un rato! -en ese momento, saqué un mapa de aquella ciudad y lo enganché contra la pared, para luego ir señalando los puntos clave mientras hablaba, aun a sabiendas de que Altruismo probablemente ya se hubiera ido y eso era un clon o estaba allí dormido ignorándome- Veamos, querido Mandamiento… Como ya debes de saber, Zeldris nos ha encargado el exterminio de esta ciudad. Así que lo mejor será dividirla para que cada uno la destruya a su manera. Como sé que te gustan las alturas, te quedarás con la parte norte, ya que además de poseer estructuras importantes, Taka podrá jugar con otros pajaritos autóctonos. Y yo la parte sur, ya que… Bueno, hay playa y es divertido matar a mujeres en bañador, terere~

Y tras eso, y aun a sabiendas de que probablemente hubiera escuchado hasta: “Buenas", abrí el portal y me lancé a la ciudad de X (no me sabía el nombre) apareciendo de esta manera en el Ayuntamiento.

Perfecto… Con mi cuaderno de muerte, eso causará estragos. ¿Por qué? Muy simple, tal vez no tenga fuerza inhumana a un nivel como el de Altruismo, ni un retraso mental como el de Sentencia (?), pero… Con ese cuaderno… MATARÍA A TODO LO QUE TUVIERA PIERNAS. Sería algo tan fácil que podría hacerlo mientras narro: lo primero era entrar como se debía, es decir, matando con mis dagas a todo seguridad y robando sus armas de fuego, además de romper todo teléfono y secuestrar a una recepcionista que tenía algo de busto, a la cual cargué como un saco de patatas, mientras seguía metiendo tiros a todo aquello que no fuera digno de este mundo (traducción directa de asesinar a todo lo que se moviera), aun con la señorita pateando mi espalda para poder escapar. Pero… No, me gustaban las chicas que se hacían las difíciles. Luego son mejores sacerdotisas… Aunque siempre había algún gracioso que me las mataba antes de que pudiera convertirlas en seguidoras de Aoz. Es algo muy molesto de aquellos que aparentan ser mayores, siempre tocan mis juguetes. Ahora sigamos con ese rollo de la masacre: entré a las oficinas administrativas tras meter un tiro a todo concejal y regidor de la zona y seguí con la matanza, disparando también a toda cámara y robando más armas. Tal vez en ese tiempo ya hubiera destruido media ciudad, pero de esta manera hacía que las cosas fueran más fáciles para Altruismo. ¿Por qué? Muy simple, sin administración, nadie podía dar la orden de llamar a algo mayor que un par de policías. Y ahora… Ya había llegado a ese ordenador. En el que se guardaba el… Registro Civil. Todos los nombres, apellidos e imágenes de cada persona estaban allí. ¿Se puede obviar qué fue lo siguiente, cierto? Sentarme a escribir nombres con una mano mientras con la otra acariciaba el pelo de mi pequeña mascota, tan graciosa con sus rasgos juveniles… ¿Qué tenía, 20, 25? Pues que agradeciera el hecho de que ahora estaba protegida temporalmente por un apóstol de la muerte. Mientras tanto, mirando los nombres y imaginando lo que pasaba fuera: todos muriendo misteriosamente sin que nadie los toque, y cuando llamas a una ambulancia, misteriosamente, mueres tú también.

Este es nuestro poder, pequeña… -dije a la recepcionista, mientras le acariciaba el pelo como a un gato- este es el poder del exterminador de Aoz. Imagina lo que debe estar haciendo mi terrible compañero, Altruismo…



Did you want to die, Invitado?


10 Mandamientos:


avatar

Dromes :
10785
Reputación :
4
Mensajes :
45

Ver perfil de usuario
HÍBRIDO

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: Meeting in darkness [Priv. Mandamientos]

Mensaje por Altruismo el Sáb Ago 12, 2017 11:03 pm

El templo de Aoz, un lugar hecho por uno de mis compañeros para nuestro querido Dios y nuestra base para que los mandamientos pudieran reunirse cada vez que nuestro capitán así lo pedía... También se usaba para secuestrar mujeres y torturarlas para satisfacer el raro deseo de aquel pervertido. Por lo que siempre me preguntaba en cuanto tiempo le duraba cada chica que secuestraba ¿un día tal vez?. Cada quien sus gustos y fetiches, pero las de él simplemente me enfermaban. —Es a él a quien deberían ponerle estas cadenas— No se confundan que no odiaba tenerlas, de hecho molaban un montón y me daba un aire mas hermoso (?). Solamente que a diferencia de Desgracia yo no hacía ninguna de esas cosas para llamar la atención. Si bueno, tengo mal un tornillo aquí arriba en mi cabeza pero por todo lo demás estoy correctamente, gracias por la preocupación.

—Spero eam magnum aliquid... aut, si non cortare caput— "Traducción: Espero que sea algo importante... o si no te cortare la cabeza" muy pocas veces hablaba en latín delante de los demás, la verdad era que solo decía algunas palabras ya sea para insultar o para ver el rostro de las personas tratando de adivinar lo que trataba de decir. Al final de cuentas era mi segunda lengua materna.
Ahora bien, ¿para que me llamaba mi querido compañero? eso se sabría mas adelante una vez que abrió su boca. Seré honesto, si que escuche la mayoría de las cosas que decía; solo omitía las partes menos interesantes donde no me mencionaba a mi. Por lo menos tendrían una tarde de lo mas divertida gracias al pequeño trabajo que el capitán nos había encargado.

Sin embargo ¿era necesario que Desgracia viniera conmigo? No me caía ni mal ni bien simplemente le ignoraba la mayoría del tiempo y lo trataba como si no existiera en tiempo de paz. En el campo de batalla le gustaba estar de escandaloso y comportase de la manera mas extraña de que pudiera imaginar. Por lo que no todo iba a ser fácil y divertido... esa era la verdadera desgracia.
Aunque bien deberia de evitar el hacer chistes con el nombre de mi compañero, asi que para no confundirme le llamare enano esquizofrenico pervertido. Eso le queda mucho mejor ~~

Sin decir nada mas y sabiendo lo que tenia que hacer lo primero que hice fue el teletransportandome en la parte norte de la ciudad, tal vez para mi seria algo muy molesto de hacer o que me tomaría mucho tiempo en lograr tal hazaña... pero no primero podría utilizar a varias personas para poder hacer todo esto mucho mas fácil. Estando en la azotea de algún edificio alto pude concentrarme y crear una zona completamente en tinieblas en una parte de la ciudad; en ella les haría creer a los habitantes que se encontraban peligro y que todos los que están a su alrededor son enemigos, pequeña ilusión para comenzar. Para la otra parte usaría fuego, o algo parecido a ello ya que me gustaba mas usar la fuerza para cortar un que otro en dos con la katana.

Así que mientras las personas se masacraban una con otras y mis ropas se llenaban un poco de salpicaduras de sangre observaba como cuerpos caían al suelo sin ningún motivo estando ya muertas.
— El enano esquizofrenico ya ha empezado a actuar. Esto acabará mas rápido de lo esperado—  Admitía llamando a su Halcón que había llevado conmigo desde el principio. —Localiza sobrevivientes, no hay que dejar a nadie respirando —  Le daba la orden para que volviera a alzarse sobre los aires.


○ [Simon Blackquill] ahora es [Altruismo]


Shall i show you what a truly sharp blade is capable of?:


10 mandamientos:



avatar

Dromes :
9802
Reputación :
1
Mensajes :
27

Ver perfil de usuario
DEMONIO

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: Meeting in darkness [Priv. Mandamientos]

Mensaje por Nero el Dom Ago 13, 2017 11:37 pm

Se paseaba por aquella ciudad en ruinas casi como si se tratase de un campo de rosas. Aún quedaban algunas personas vivas para su sorpresa y estas poco a poco iban cayendo como si de moscas se tratasen. Gracias a sus portales y, sobre todo, a su dimensión Zero, era capaz de moverse constantemente de un lado a otro sin dejar el más mínimo rastro de su presencia: Ni si quiera podría llegar a ser catalogado como un fantasma, simplemente era...invisible. Observaba por calles oscuras y luego de edificios, desde el interior de sus casas, como si es qué no eran presas de alucinaciones que los forzaban a asesinarse entre ellos como si se tratase de un enfermizo juego con la intención de entretener, eran presos de un feroz fuego que los destruía lentamente en vida, y si sobrevivías a eso, o eras presa de una bestia con aspecto de payaso, o caías al suelo probablemente de un ataque al corazón. No importaba mucho, puesto que era claro que se trataba de quienes estaba buscando. O por lo menos, era eso lo que quería creer, puesto que de haberse equivocado...posiblemente se metería en unos problemas de los cuales no saldría sin ensuciarse las manos de un poco de sangre. Una molestia... 
 
Ahora, aquel chico de ojos negros y cabellos blancos se encontraba sentado en la cornisa de un tejado, con portales sobre sus propios ojos para permitirle observar con detenimiento lo que sucedía desde distintos puntos simultáneamente. No se movía en lo absoluto y lo único que demostraba "Algo" en él, era esa siniestra sonrisa en su rostro que simplemente no se desvanecía. ¿Era la sensación de haber encontrado aquello que tanto había estado buscando desde el día en el qué abrazó a la oscuridad dentro de sí, abandonando lo poco que alguna vez tuvo? ¿Era que simplemente, el paisaje le divirtiese? ¿O quizá, que fuera todo esto una especie de desahogo contra aquella repulsiva raza humana que tanto detestaba? Un poco de todo, esa era la respuesta correcta. Cerró ambos ojos, cerrando a la par aquellos portales sobre sus pupilas para luego simplemente, pararse en el aire, dándole la espalda a la cornisa en donde estaba sentado y con la vista sobre lo que alguna vez, fue una habitable ciudad. "Ya es la hora" Pensó para sus adentros, una vez comprobó que aquellos emisores de la muerte parecieron haber terminado su trabajo, o por lo menos en su gran y aplastante mayoría. 
 
Su cuerpo desapareció de la nada, siendo absorbido por una especie de espiral que deformaba la realidad y el cual provenía desde su ojo izquierdo. Finalmente, no dejó absolutamente nada de él allí, desapareciendo totalmente de la faz de la tierra y también de la realidad misma. Era ese el método infalible que tenía para ir de un sitio a otro sin poder ser rastreado, siendo una teletransportación para nada usual. ¿Por qué? Si podías rastrear hacia donde se había ido, tan solo te indicaba que se había ido a "Otro mundo", y de ese mundo al que nadie accede...tiene libre albedrío para ir a donde plazca sin el temor a que le sigan. Así esta vez el chico fijó su atención principalmente en el extraño ser que contaba con un ave y quien, había que decirlo, parecía tomarse su trabajo de forma más eficiente o quizá menos "emocionada" que su compañero. Debía de tener cuidado y no presentarse como un tipo cualquiera, eso lo tenía claro. No necesitaba hacer el idiota para que lo tomasen como a un enemigo más, más debía…demostrar, que no se trataba de un niñato que les haría perder el tiempo. Un simple paso...para poder luego pasar a formar parte de ellos. 
 
Portales de una tonalidad violeta y que mostraban en su interior nada más que una zona negra, se abrieron a diestra y siniestra, casi como si estuvieran rodeando al mandamiento a unos cuantos metros a la redonda. Una voz resonó, sin embargo, parecía venir de cada uno de los portales...dando una noción totalmente nula de cuál sería su posición real - … Los estaba buscando – Dijo antes de soltar por algunos portales, flechas de una tonalidad negra disparadas a una increíble velocidad por aquí y por allá. Sin embargo y aunque pasaran cerca de Altruismo, no le hacía falta esquivar ninguna: Porque ninguna sola iba en su dirección. Todas pasaban de largo para ir a parar en el interior de alguna casa, en un callejón, en el interior de un auto, y todas sonaban exactamente igual en el mismo instante en qué se clavaban: El sonido de carne perforada, seguido de un temporal grito de dolor...en un simple instante, quien sabe cuántos sobrevivientes habían caído. De los mismos portales, ahora empezaban a salir y a caer al suelo simples cadáveres. Poco a poco, la cantidad de los mismos se hacía mayor y un detalle que podrías notar en todos es que ninguno tenía heridas, signos de lucha, ni nada…todos, simplemente, tenían encajadas en zonas vitales aquellas flechas negras, dando a entender que lo había hecho la misma persona...y que parecía estar del mismo bando que el de ellos. 
 
- …Mandamientos...... 
 
Concluyó una voz, esta vez proveniente de la espalda de Altruismo. La figura del chico se veía en su forma verdadera, de brazos cruzados y apoyando tanto la espalda como la suela izquierda de su zapato contra la pared de una casa. Literalmente, el chico había salido de la más absoluta nada. No hubo nada que delatase su aparición: Ni un ruido, ni un olor, ni si quiera alguien capaz de percibir energías puesto que hace unos segundos el chico no estaba en este mundo...simplemente, apareció. Más no parecía tener ganas de pelear, ni tampoco era lo que había estado demostrando. Lo único que demostraba...era esa sonrisa en su rostro, esa cínica sonrisa que se negaba a irse.
avatar

Edad :
19
Dromes :
3550
Reputación :
0
Mensajes :
18

Ver perfil de usuario
DEMONIO

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: Meeting in darkness [Priv. Mandamientos]

Mensaje por Contenido patrocinado



Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.
El SIGUIENTE DISEÑO HA SIDO CREADO POR JONSEI ESPECIALMENTE PARA ITR. varios de los códigos aquí son de mi autoria y algunos otros editados. agradecemos a sr.smith, Mikae y Roshio por guiarme y prestarme sus códigos.