Bienvenido a la ciudad de Éadrom, donde la alianza entre humanos y seres sobrenaturales se hace cada vez más fuerte y posible ¿O no?
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Diciembre 2018
Durante muchos años, miles de seres sobrenaturales fueron cazados hasta la extinción. Hoy, existe un "rayo de esperanza", situado en alguna zona de japón llamado "Éadrom", donde es posible la convivencia entre seres sobrenaturales y humanos.

Cubierta por un manto de protección, la también llamada "Ciudad de la Luz" sirve de hogar para muchos que aún lo creen posible, otorgándole educación a las jóvenes promesas sin importar su raza en uno de los institutos más grandes de todo Japón: el Instituto Takemori.

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Even the bright Sun cannot make our darkness disappear [Ōjo o tasukemasu]

Mensaje por Cloud el Mar Ago 08, 2017 11:49 am

Música Ambiental (Opcional):

Aquella era una noche algo más fría de lo normal.

Cloud se encontraba deambulando por el templo de la ciudad, más bien por las zonas circundantes a éste, ya que por alguna razón una mala sensación siempre lo acababa invadiendo cada vez que amagaba con adentrarse en tal recinto con mayor profundidad. Se encontraba paseando por las colinas que lo rodeaban, en un silencio absoluto, sepulcral, recorriendo con calma y serenidad admirables las desoladas vías adornadas con aquellos árboles de cerezo, poco a poco dejando atrás las hermosas flores de sakura que hasta entonces deleitaban a todos los ojos que las contemplaban en primavera.

Acababa de zanjar un encargo aquel día, uno que le fue de lo más aburrido realmente. Una simple redada en uno de los pisos francos pertenecientes a la mafia enemiga de la que lo contrató. Ríos de sangre inundaban el interior de dicho edificio una vez el rubio se puso manos a la obra, y en un abrir y cerrar de ojos ya había cobrado sus dromes correspondientes por el trabajo.

Dando un ligero suspiro por algo de aburrimiento que sentía en aquel entonces, el mercenario se encontraba en ese momento deambulando sin rumbo fijo por las calles de Éadrom, en busca perezosa de una nueva forma de mantenerse entretenido, manteniendo en todo momento una expresión seria e incluso inanimada, como si no pudiera expresar ninguna emoción a través de su rostro. Sin embargo, tras unos minutos de caminata sin destino aparente, el rubio se acabó cruzando con un pájaro: Más en concreto, una paloma común. Ésta se posó en la baranda que separaba la vía de los árboles de cerezo que la bordeaban, observando con ojos bien abiertos y curiosos la figura de Cloud. El joven hubiera pasado de largo sin siquiera prestarle atención a tal ser... Si no fuera porque en el mismo momento en el que éste se posó en aquella baranda, una voz comenzó a sonar en su mente. Una profunda, como si fuera un anciano milenario y de lo más experto.


"Eres Apto, chico..."


Pareció decir en ese momento aquella voz, resonando en la mente del rubio una y otra vez en forma de eco sombrío, llamando al instante la atención de éste y obligándolo a adoptar una expresión sorprendida y mostrando con ello cierto desconcierto, dirigiendo casi al instante sus orbes azulados en dirección a la paloma de la cual sospechaba que provenía aquella misteriosa voz.


"... Eres Apto para poder encontrar a Hikoboshi. Sí... Tienes una mente de lo más imperturbable. Eres indicado para lo que tengo que pedirte..."


-... ¿Qué demonios...?- Murmuró extrañado Cloud, volteando con ello la cabeza completamente para encarar como era debido a aquel extraño pájaro. Se encontraba confuso, pero no por ello iba a interrumpirlo, dejaría que... "Se explicara".


"Estarás ahora mismo confuso... Pero no hay tiempo. Cada segundo que pasa es crucial para dar de nuevo con Hikoboshi"

-... Entonces, ¿a qué está esperando? Vaya al grano...- Por muy raro que pareciera, el joven se encontraba conversando en aquel mismo momento con una paloma posada sobre una baranda.

"... Necesitamos que des con el paradero de la pareja de nuestra ama Orihime. Thanos ha escapado de la galaxia en la que se encontraba retenido y busca adueñarse de la Tierra... Y salió Hikoboshi a detenerlo... Pero no sabemos dónde se encuentra"

-... ¿Cuánto pagan...?- Fue al grano el rubio, sin siquiera cuestionarse a qué se refería con ese tal "Thanos" ni quiénes eran "Orihime" e "Hikoboshi". Preguntando directamente lo que le interesaba.

"¿Hm...?"

-Si quiere mi ayuda, tendrá que pagarme a cambio.

"... Tendrás todo lo que quieras una vez hayas traído de vuelta a Hikoboshi..."

-Entonces, acepto. ¿Qué tengo que hacer...? ¿Alguna pista de su paradero...?

"Puedo formar un portal que te lleve tanto a ti como a otra chica que apareció cerca de esta zona y que ya me reuní con ella antes. La tengo a la espera, en busca de alguien Apto para acompañarla en su travesía a través del portal"

-... Siempre y cuando no peligre mi vida al viajar por ese... "Portal"... Lléveme ante ella.


[Minutos más tardes. En el interior del bosque de Éadrom, paradero exacto desconocido]


-... Entonces... ¿Usted es la chica?- Preguntó con tono neutro y sereno Cloud, finalmente frente a una chica pelirrosa la cual aparentemente sería su compañera de viaje en ese entonces -... Espero no sea un lastre.

La paloma que reunió a ambos en aquella zona frondosa del bosque de Éadrom no perdió un segundo más apenas intercambiaron los jóvenes unas pocas palabras, creando con un violento aleteo un portal de grandes dimensiones, algo más grande que los árboles de la zona, en aquel claro en el cual se encontraba situado el grupo.


"¡Rápido! No hay apenas tiempo. Este portal os llevará a un tiempo diferente al actual, al Pasado, Thanos es demasiado cobarde como para querer adueñarse de la Tierra en estos tiempos por la de seres poderosos que abundan en ellos... Debéis encontrar a un ser de gran poder llamado Hikoboshi, el aura que desprende es inconfundible y se nota a gran distancia. Vuestra prioridad es su regreso, lo que ocurra con Thanos no os incumbe... Tan sólo traedlo de vuelta. ¡Vamos, aprisa!"


-... No nos dejan más opción... Cuanto antes demos con el niño perdido, antes tendré mi recompensa...- Dijo en ese instante Cloud, sin siquiera presentarse como era debido ante su compañera y comenzando a caminar muy lentamente hacia el portal, esperando que con aquel ritmo en calma ésta lo persiguiera y con ello poder dar comienzo a la travesía al fin.


[Tebas, capital del Antiguo Egipto, 1213 a.C. ...]

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Re: Even the bright Sun cannot make our darkness disappear [Ōjo o tasukemasu]

Mensaje por Yuno Gasai el Mar Ago 08, 2017 4:09 pm

Cuenta la leyenda, que en una Galaxia muy lejana
existía un amor incorrompible.
Este era el amor de a princesa Orihime y el príncipe Hikoboshi.
Un amor puro, pero que muchas veces había sido frustrado por un enemigo que tenían en común:
Thanos, una horrible bestia sedienta de poder, sangre y ambición.

Esta es la historia de un amor puro, y maldito.
Frustrado una y otra vez, cada 700 años.
Golpeando con más fuerza y rabia la paz de estos dos seres.

El príncipe debe alejarse de su amada para proteger más que una nación, más que un amor...
...toda una Galaxia...
Ella debe esperar al otro lado, enviando rezos y buena vibra
para fortalecer la energía espiritual de la persona que ama.
Es una espera dura, al otro lado del horizonte.
Siendo el hilo rojo del destino lo único que los unía cuando estaban separados.

La temible bestia había sido sellada en un planeta,
con la unión de poderes entre el príncipe y la princesa.
Pero ese sello eventualmente fue debilitándose,
porque el príncipe no pudo hacer la guardia en el astro.
El amor que le tenía a la princesa le hizo romper el Juramento,
fue a verla una sola vez...
...y el tirano aprovechó ese gesto de debilidad...
...y se liberó de sus cadenas para volver a atormentar.


Bosque de Éadrom.
10:30 p.m.

-¡Aaaaaaaaahhh! ♥ - Se tira en el cesped una hermosa pelirrosada. -Hoy hay una buena luna llena para violar a Shin-samaaaaaaaaaa. ♥ ~ - Sacó su celular de sus vestimentas y empezó a enviar mensajes de texto.

-¡Shin-samaaaaaaaaaaaaa! ♥
¿Qué haces?
Estoy en el bosque, cerca del lago.
¡Deja lo que estas haciendo y ven a miiii! ~
Hace buena brisa, hay una luna llena, y verás...
... -emoticon sonrojado-
¡Hace un poco de frío, Shin-samaaaaa! >///<
¡Quiero que me calientes! u///u
...-emoticon sonrojado-

La pelirrosada no había perdido la costumbre de spamearle mensajes de texto a su amante. Y bien, ella iba a seguir spameandole hasta que lo viera llegar, de no ser porque algo fuera de lo común cambió sus planes.

"Eres apta para este trabajo, muchacha..."

-¿Nani...? - La chica dejó de atender su celular por unos momentos, sentándose en el césped del bosque y mirándo a su alrededor. "¿Un enemigo...? - Fue lo primero que pensó, entrecerrando sus ojos y poniéndose alerta.

"Tranquila, joven ángel. No soy un enemigo. Vengo en busca de tu ayuda." - La voz sombría resonaba en la cabeza de Yuno, quien en un principio pensó que eran otras de sus alucinaciones ocasionadas por su enfermedad mental, la esquizofrenia. En la rama de uno de los árboles se encontraba una paloma posada. La pelirrosada la vió, pero la pasó por alto. Jamás en la vida hubiera pensado que era la paloma quien se comunicaba con ella.

-Eh... - Pero ¿por qué? ¿Por qué ahora estaba teniendo alucinaciones de ese tipo? Su mente estaba tranquila. Tenía que avisarle a Ao-kun lo que le estaba pasando para que viniera a calmarle. No quería perder el control en una noche de luna llena. No cuando ella estaba planeando tener una luna de miel al aire libre. Justo en esos momentos la paloma voló y se posó frente a ella.

"Tranquila. Soy yo quien se comunica contigo. Mi nombre es Yamato."
-¡Una paloma! ♥
"Así es. Soy una paloma mensajera, y vengo del planeta Xhut, en una Galaxia muy lejana."
-¿¡Qué haces aquí!?
"Vine a pedir tu ayuda."

En esos momentos Yuno tomó el celular y...
"¡Shin-samaaaaaaaaa! ¡Apresúrate!
¡Una paloma de nombre Yamato vino a pedirme ayuda!
Viene del planeta Xhut!!!!
Una Galaxia muy lekana
lejana*
-emoticon de paloma-

-¿Qué necesitas, pequeña paloma?
"Necesito que dos personas me ayuden a encontrar al príncipe Hikoboshi, y que lo traigan de regreso al presente, para que se reuna con su amada prometida, la princesa Orihime."
-¿Nani? ¿De regreso al presente? Pero ¿por qué no lo busca ella?
"Porque ella tiene que quedarse en el presente para generar los portales hacia el pasado."
-¿Ah? ¿Y cómo demonios el príncipe viajó y se perdió en el pasado? ¿Es idiota?
"No, no. La historia es más complicada que eso. Verás. El príncipe Hikoboshi es una persona poderosa. Está encargado de cuidar el area Alfa de nuestra Galaxia: Thut. La princesa Orihime está encargada de vigilar el area Omega de nuestra Galaxia. Ambos son herederos de sus respectivos Reinos. Ambos son contra-parte. Pero un día pasó lo que no tenía que pasar. Se vieron y se enamoraron a primera vista. Desde ese entonces se juraron amor eterno. Un amor puro y único, pero frustrado por este temible enemigo llamado Thanos."
-¿Quién es Thanos?
"Thanos es un temible enemigo de nuestra Galaxia. Es un noble de la sección Alfa de Thut, o sea, del área que Hikoboshi debe proteger. Este ser maligno está obsesionado con el poder y la ambición. Quiere destruir a ambos, para controlar el Alfa y el Omega a la vez. Si lo hace, tendrá una gran cantidad de poder en sus manos y comenzará su conquista Universal."
-Y entonces ¿quiere que viajemos al pasado para destruir a Thanos y traer de regreso al príncipe?
"Así es. En estos momentos el poder de Thanos sobrepasa un poco al del príncipe Hikoboshi, y necesitamos que tu y otra persona viajen al pasado para ayudarlo y traerlo de vuelta."
-¡Aaah! ♥ - La pelirrosada se puso las manos en las mejillas. -¡Entiendo, entiendo! ¡No se preocupe! ¡Le diré a Aoshin-sama que se una a mi para ayudarlos! ¡Estoy segura que él querrá...!
"No..."
-¿Ah?
"Ya tengo otra persona en mente... Lo siento, pequeña."
-¿Por... Por qué?

Musica de Fondo:

"Thanos es un ser que se alimenta de oscuridad. Si enviamos a tu compañero, lo único que haremos es fortalecerlo. No creas que te he elegido a la ligera, Gasai Yuno, te estuve observando por un tiempo antes de tomar esta decisión."
-¿Q-Qué? P-Pero me observaste tan bien que no te diste cuenta que mis poderes son... - La pelirrosada creó una esfera de energía oscura en sus manos.
"Cuando vayas al pasado, volverás a ser un ángel puro y celestial. Lo que necesitamos para detener a Thanos. Esto es porque en el pasado no cometiste ningún pecado."
-¡Pero entonces, Ao-kun...! - La paloma negó con la cabeza.
"A diferencia de ti, Aoshin nació maldito. Lo siento." - A la pelirrosada se le llenaron los ojos de lágrimas.
-¿Cómo sabes tanto acerca de nosotros? ¿¡Por qué juzgas a Ao-kun de esta forma!? ¿¡Por qué me escoges a mi, sabiéndo que ahora estoy maldita!?

Aquella paloma guardó silencio, mirando a Yuno a los ojos. No quería hacerlo, pero no tuvo otro remedio. La paloma comenzó a transformarse hasta adoptar una apariencia humanoide. Tomó a la fémina del mentón y le subió la mirada.

Yamato:

-La vida es un carruaje de experiencias. Soy Yamato, la mano derecha de la princesa Orihime. Soy un sabio, especialista en la busqueda de conocimiento e información. Así es como he llegado hasta ti, Gasai Yuno. Vine en busca de ayuda a este planeta. Los conocí y los estudié. Se que eres un ángel caído, y se que si viajas al pasado, volverás a obtener la pureza que tanto quisiste. Aquella por la que tanto te caracterizaste. Tus pecados son lo de menos. Lo que quiero es tu fuerza de voluntad. - El hombre apartó con delicadeza su mano del rostro de la pelirrosada. -Te escogí a ti, porque sabes amar. Quiero que luches para salvar a Hikoboshi, como si estuvieras luchando por salvar a tu amado.
-¿Quieres que arriesgue mi vida por alguien que no es Aoshin-sama...? - Negó con la cabeza. -Gomen-ne... Yo solo sirvo por... - En esos momentos apareció un holograma al lado de Yamato. Era la princesa, con sus manos juntas y sus ojos llorosos.

-¡Por favor, Gasai Yuno! ¡Le pido de rodillas...! - Se arrodilla.
-¡Orihime-sama! ¿¡Qué hace!?
-¡¡¡LE PIDO QUE ME AYUDE A SALVAR A HIKOBOSHI!!! - La princesa llevó sus manos a sus ojos y rompió en llanto. Todo este tiempo había estado aguantando esas ganas de llorar, pero ya había sido suficiente. La preocupación y la lejanía, la frustracción por esa maldita bestia la tenían destruida. Ahora Yuno se encontraba entre la espada y la pared. Ella solo luchaba por y para Aoshin-sama, no para hacerle favores a otros.

-Eres una patética princesa...
-¡Yuno!
-¡¡¡DEBISTE IR DETRÁS DE TU PROMETIDO DESDE EL MOMENTO QUE VISTE QUE SE FUE POR EL PORTAL!!!
-¡P-Pero yo tenía que hacer los portales en el presente para que la conección no se rompiera!
-¡¡No importa donde tenías que hacer los portales!! ¡¡No importan las excusas, no importan las razones, estúpida!! ¡Nadie! ¡¡¡NADIE VA A CUIDAR A LA PERSONA QUE AMAS COMO LO HARÍAS TU!!!

¿Qué era el amor, y hasta qué punto se tenía que dejar de luchar por él?
Este tipo de conductas era algo que la pelirrosada criticaba bastante. Las personas se quedaban de brazos cruzados esperando que la vida misma resolviera sus conflictos emocionales, o esperando que alguien fuera a salvarles el amor de su vida.

Pero era en esos momentos en los que uno como mujer, tenía que tomar las armas que tuviese disponibles y tirarse al barranco a salvar a la persona que amaba...
...eso fue lo que la princesa olvidó hacer.

-Yuno...
-¡Ao-kun! - Voltea a ver con una sonrisa a su querido, que estaba recostado de un árbol con los brazos cruzados.
-No seas cruel con los que no saben amar...
-¡P-Pero Ao-kun...!
-¿Qué haría yo en esta situación?
-Ayudarlos... - Dijo con la cabeza baja, como si fuera una niña que estaba siendo regañada.
-Ve al pasado. - Se apartó del árbol y caminó hacia ella. -Ayudalos. Gana experiencia, y cuando regreses al presente... - Puso sus manos sobre sus hombros. -Usa esa experiencia para protegerme. - Aunque él estaba mintiéndo con esto último. No quería que ella lo protegiera, pero de alguna forma tenía que alentarla a ir al pasado. Aunque sabía que eso le iba a costar... La pelirrosada lo miró con su rostro sonrojado.
-S-Siii... Ao-kun... L-Le enseñaré a esta pareja de novatos como luchar por un amor de verdad... - Hizo una reverencia.
-..... - Se quedó mirándola con su rostro neutro.

"Bien, ya que hemos hablado demasiado, no se diga más. Iré a buscar la otra persona." - El sabio hizo una reverencia a la pareja. "Gracias por ayudarnos, Gasai Yuno. Volveré en breve." - Se transformó en una paloma y salió volando del lugar, dejando a la pareja allí.

Minutos más tarde...

-... Entonces... ¿Usted es la chica?- Preguntó con tono neutro y sereno Cloud, finalmente frente a una chica pelirrosa la cual aparentemente sería su compañera de viaje en ese entonces -... Espero no sea un lastre.

La pelirrosada observaba a Cloud con un pequeño frenesí en su sonrisa. Dejó salir una leve risa que ocasionó un diminuto eco en el lugar.

-Vamos a ver quien termina ayudando a quien. ♥ Pequeño estorbo... Hmhmhm... ¡¡Hahahahahahaha!! - Mas le valía a Cloud no meterse en su camino, porque a pesar de que era una Justiciera del Amor, a Yuno se le podía olvidar ese pequeño detalle y podría arremeter en contra de su compañero si se ponía pesado.

-No lo mates...
-No te preocupes por mi, Ao-kun... Volveré, volveré, volveré, volveré, volveré... ♥ Volveré teñida de la sangre del enemigo. Reuniré una pareja infeliz... - Miró de reojo el holograma de la princesa y dejó salir una pequeña sonrisa maliciosa... -Recuerda algo, princesa... Si no puedes matar por amor, entonces no es amor.
-....

La pelirrosada volvió su mirada a Shin-samaaaaaaaaaaaaaa...
-¡Nos vemos pronto, Shin-samaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa! ♥ - Le miraba con un semblante de enamorada, pero un pequeño aura de malicia en ella. El estúpido de Cloud la había puesto así. Ahora la pelirrosada caminaba de espaldas hacia el portal mientras se despedía con la mano. El sabio había creado dicho portal por donde entrarían nuestros pequeños héroes anti-héroes.  

Spoiler:

"Lo último que vieron mis ojos antes de traspasar el portal, fueron los orbes oscuros de mi compañero. ­­­­Esto no era un adiós, era un hasta luego. Era en estos momentos donde comenzaría a dar mis Clases de Amar 101, para que la estúpida princesa aprendiera algo de mi...

Ahora era cuando unía fuerzas con un mercenario mal educado, y luchar por salvar a Hikoboshi, en el nombre del amor verdadero.. Era momento de salvar el pasado, el presente y el futuro. Era hora de salvar no solo un mundo, también la vida de miles y millones de personas... En mi caso, viajaría al pasado para salvar la vida de Aoshin-sama. No dejaría que Thanos se apoderara del espacio-tiempo ni de nuestro futuro a su antojo. Ahora era cuando entendía las palabras de Ao-kun. No solo estaba ahí para hacerle un favor a la parejita estúpida, estaba ahí para... Protegerlo."


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-¡Kyaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa! - La pelirrosada cayó al suelo lleno de arena. El portal había sido creado algunos metros en el cielo, y el Antiguo Egipto no los recibió con el pie derecho. -Tsk... - Se levantó del suelo y se sacudió la arena. Fue entonces cuando recordó las palabras del viejo sabio:

"En el pasado no cometiste ningún pecado, por tanto tus alas..."

Lo primero que hizo la pelirrosada fue extender sus alas para atraerlas hacia al frente. Sus ojos se llenaron de lágrimas cuando se dió cuenta que el sabio hablaba con la verdad. Sus plumas habían sido lo que era antes de volverse un ángel caído.

"Ao-kun..." - Pensó. Era un sentimiento mixto entre la alegría y la nostalgia. Había vuelto a ser quien era, pero eso significaba una cosa. Ya no estaba "maldita", ya no caminaría el mismo sendero que su amado. "Pero... Mis alas oscuras..."

Se sentía triste por no tener las alas negras, pero de momento no pensaría en eso. Había que derrotar a Thanos para salvar a Ao-kun y al príncipe, para salvar el pasado, presente y futuro de todos. Por ahora, a disfrutar de sus alas originales y a terminar su misión de amor.

-Nee, nee. ¿Y usted, cómo se llama? - Cambió su expresión a una sonrisa para no dejarle saber al contrario que quizo llorar de la nostalgia. -Soy Gasai Yuno. - Le sonrió a Cloud, para volver a mirar a su alrededor y observar lo que había. ¿Por dónde comenzar...?
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Re: Even the bright Sun cannot make our darkness disappear [Ōjo o tasukemasu]

Mensaje por Cloud el Mar Ago 08, 2017 5:57 pm

-... Y-Yamato... Te ves exhausto, ¿estás bien...?

-... Debí haber reunido a la vez a este par... Por el dichoso cuchicheo de la pelirrosa... Andaba falto de tiempo y...

-Y-Ya está bien... Ahora tómate un descanso...

-Estoy viejo para estas cosas... *Cough cough*


--------------------------------------------------


Cloud hizo caso omiso de los demás sujetos que se encontraban reunidos en aquel punto de reunión. No le interesaban al rubio, tan sólo se trataban de "mero paisaje" para éste. Tal era la forma de ser antisocial del chico que apenas les dedicó al grupo una mirada, su atención nada más que fue dirigida brevemente a la pelirrosa frente a la cual se encontraba y al portal que cerca de ellos fue abierto. Si hubiera que describirlo de una forma... Sería como un agujero negro de pequeñas dimensiones, quitando la absorción como cualidad. "Entonces... Si paso a través de eso... ¿Viajaré en el tiempo...?", pensaba el mercenario en silencio mientras lentamente se encaminaba hacia dicho portal, adoptando una expresión entre confusa y desconfiada.

El chico acabó ignorando todo comentario que hizo su compañera al dirigirse por última vez a ella, haciendo oídos sordos a cualquier burla que ésta profiriera. Al fin y al cabo, su atención la acababa de captar aquel extraño fenómeno que se postraba frente a sus ojos -Vayamos pues... Vuestro príncipe estará de regreso antes de que se den cuenta...- Murmuró el rubio casi más para sí mismo que para los demás que se encontraban en el lugar, dando unos últimos pasos algo más lentos e indecisos en el interior de aquel "túnel extraño", sin voltear en ningún momento la cabeza, dando la espalda a todos los presentes como si no existieran para él y comenzando finalmente con aquella extraña misión.


Música Ambiental:


[Tebas, capital del Antiguo Egipto, 1213 a.C. ...]

Zona:


-... ¡¡Hmpf...!!


Profirió un doloroso quejido Cloud tras aterrizar en un suelo aparentemente de albero, o al menos cubierto casi en su totalidad de una fina capa de arena, empapando su vestimenta de ésta y tener que sacudírsela con las manos un poco a medida que iba incorporándose lentamente y de forma adolorida sobre sus dos pies de nuevo. Realmente habían escogido un lugar curioso donde situar el portal por el que acababan de salir disparados al suelo... Se encontraba suspendido en el aire al fin y al cabo. Sin embargo, también fue situado a su vez en una especie de red o laberinto de callejones urbanos...

Era de día, el Sol casi se encontraba en su punto más álgido y desprendía tanta calor y fuerza sus rayos que llegaba a pegarse el ardor a la piel de mala manera. Unas pocas gotas de sudor no tardaron en aparecer por las sienes y frente del rubio mientras observaba la zona en la que habían aparecido. Se trataba, como antes se dijo, de un callejón, rodeado sin embargo de edificios de no más de dos plantas como mucho. Al parecer, la época en la que habían resurgido quizás aún no tenía dominada la humanidad las construcciones de más allá de 2 o 3 plantas... O quizás fuera aquella una civilización endeble.

Nada más lejos de la realidad. Acababan de adentrarse en una de las civilizaciones más impresionantes y avanzadas de su época.


-... Parece que hemos aterrizado en una ciudad...


Murmuró el joven en ese instante al ver que se encontraban ocultos a miradas ajenas e iluminados por los molestos rayos de aquel Sol tan brillante, ladeando su mirada con frialdad y cierto distanciamiento hacia su compañera, la cual parecía al igual que él haberse ya repuesto de la caída.

Es más. Incluso en ese mismo instante se veía tan vigorizada que se encontraba expandiendo una especie de alas blanquecinas, como si ella misma fuera una...


-... No me diga que también es una paloma...- Soltó Cloud al ver aquella escena que estaba protagonizando la pelirrosa, observándola curioso de reojo mientras se cruzaba a la vez que daba un pesado suspiro los brazos. Sin embargo, el chico supo analizar lo suficiente el semblante ajeno como para percatarse de la expresión entristecida de su compañera, la cual dejó pasar sin dar mucha importancia. No quería distraer su mente al fin y al cabo de su verdadero cometido: Dar con Hikoboshi y traerlo de vuelta al presente. "Pero... ¿Cómo sabremos dónde se encuentra exactamente...?". Aquella era realmente una incógnita. Si mal no los informaron, sentirían una energía característica provenir del paradero de dicho príncipe. ¿Pero cuál? Todo aquel asunto parecía verse obstaculizado por una densa neblina de desconocimiento y dudas...

-¿Hm...?- Soltó un pequeño quejido molesto el mercenario al verse interrumpido cuando se encontraba en medio de una reflexión interna, llevando de nuevo sus orbes azulados a los rosados de la contraria. Ésta mostraba en ese instante una actitud más amistosa y cooperativa que antes, quizás para hacer todo aquello más liviano. Aunque aquel no era el estilo de Cloud -... Me llaman Cloud...- Respondió el chico a la presentación de Yuno, asintiendo una sola vez en su dirección en señal de pequeña reverencia, mientras ladeaba de nuevo su mirada, en esa ocasión a lo que aparentaba ser la salida del callejón en el que se encontraban.

-Deberíamos investigar el lugar... No sabremos dónde se esconde el príncipe que buscamos, si ni siquiera sabemos dónde nos encontramos nosotros mismos...- Reflexionó el rubio en un tono suave y en calma, lo suficientemente algo como para informar de ello a la contraria mientras deshacía ante dichas palabras su cruce de brazos y comenzaba a andar lentamente hacia la salida a la cual miraba desde hacía un rato, a cada paso que daba dudando más y más de si era buena idea abandonar la comodidad y frescura pasable que les otorgaba la sombra que formaban en conjunto aquella red de edificios.


-Si sigue confusa por la caída al haberse golpeado la cabeza o algo, tan sólo siga mis pasos sin rechistar... No quiero hacer de niñera...


Tras decir aquello con un tono algo más burlón y sin preocuparse demasiado por la reacción de su compañera, finalmente el mercenario emergió de la salida de dicho callejón en el cual aparecieron, dejando vía libre a intensos rayos de luz del Sol invadir su semblante por completo, adoptando un brillo todo el panorama tal que el mismo chico tuvo que llevarse ante sus ojos el brazo derecho para al menos hacer más llevadera la visión, otorgándose con el propio antebrazo algo de sombra en sus orbes.

En ese instante, una enorme vía aparentemente principal se abrió ante los estupefactos ojos de ambos viajeros en el tiempo. Se trataba de una calle tanto peatonal como de carros de lo más ancha, llegando a medir seguramente una anchura aproximada de 20 metros, cuya extensión en largo era tan exagerada que sus límites se perdían a la vista, tras un horizonte el cual parecía curvarse como efecto óptico del calor en la lejanía. Un montón de transeúntes poblaban dicha vía inmensa, los cuales sorteaban con brío y ciertas prisas los carros cargados de mercancías tales como telas, alimentos, etc... que transitaban por el lugar, tomándose algo más de tiempo en ello. Además, dicha vía se veía bordeada por edificios bajo los cuales se extendían por casi toda la extensión de la calle tiendas, tanto interiores de los edificios como simples tiendas acopladas a sus paredes. Cada tienda vendía cosas distintas a las demás y de lo más exóticas: Especias, mantas, pieles de animales, armas incluso, fragancias, dulces extranjeros...

Aquello realmente se veía como uno de esos mercados de los antiguos.


-... Al parecer, nos encontramos en una época bastante antigua...- Se planteó en ese mismo momento Cloud, mientras sus orbes azulados escrutaban la extensión que se abría ante ellos de dicha vía enorme. La gente que paseaba y andaba frente a la pareja les lanzaba miradas tanto extrañadas por la apariencia exótica que tenían, completamente opuesta a los turbantes, pañuelos y demás que cubrían sus cuerpos como vestimenta en sí, como hostiles. Al fin y al cabo eran extranjeros, y sea lo que fuera lo que portaba el rubio en todo momento a su espalda, cubierto con una tela negra en su totalidad para evitar miradas curiosas a lo que fuera que estuviese ocultando, se veía casi de lejos que era un enorme mandoble... Que se encontraba aquel chico armado.

-La gente nos mira mal... Será mejor no deambular mucho por aquí...- Murmuró para sí mismo Cloud, para entonces dirigir de nuevo una mirada de reojo a Yuno, inexpresivo -Deberíamos conseguir información del príncipe de alguna forma... Preguntemos a transeúntes o a los dueños de las tiendas... Podrían tener algo que contar, seguro ese sujeto que buscamos no viste como ellos tampoco, y llamará la atención...
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Re: Even the bright Sun cannot make our darkness disappear [Ōjo o tasukemasu]

Mensaje por Yuno Gasai el Jue Ago 10, 2017 1:08 am

Al parecer le había tocado con un compañero que no era de muchas palabras. Un amargado, sarcástico de porquería, al que lamentablemente su amado le dijo que no asesinara. De seguir así, es probable que a la pelirrosada le diera con ignorar dicha orden, de no ser porque había un peligro mayor que les acechaba. Ah, que problemático. Bien, de momento intentaría calmar su pequeño mal humor, que gracias a los Cielos no había escalado a más... O en este caso, a Osiris, Anubis, Horus, ¡el que fuese! Así que por el momento trataría de llevar las cosas con el pie derecho. Lo que le llamabamos un "borrón y cuenta nueva." Quizás si le preguntara su nombre de una forma más amable, el chico podría ver que no estaba ahí para ralentizarlo, como él pensaba.

-... Parece que hemos aterrizado en una ciudad...

La pelirrosada subió la mirada por unos momentos para ver todas esas estructuras que le rodeaban. Aunque en esos momentos no podía ver mucho porque estaban metidos dentro de uno de los tantos callejones que habían por la gran ciudad. "¿Jerusalém?" - Se preguntó de primera instancia, pero no podía formular tantas teorías como hubiera querido. Para hacer eso, tendría que salir del callejón donde se encontraba y ver más alla de lo que estaba viendo en esos momentos. Aun así, volvió su mirada a sus propias alas para seguir admirándolas y pensar en que iba a hacer cuando llegara el momento.

"Si tengo mis poderes celestiales de vuelta, eso significa que serían la contra-parte de los que ya tenía, ¿verdad? Hmmmm... ¿Las personas de esta ciudad estarán enterados sobre las razas? Será mejor guardar las alas antes de..."

-... No me diga que también es una paloma...

-¿¡Aaaaaah!? - Se sobresaltó por la pregunta, abriéndo sus ojos grandes por la sorpresa. ¿¡De cuándo acá las palomas tenían las alas de esa forma!? A-Aunque bueno, si, podría ser parecidas hasta cierto punto. Mas ese "Habitante de Éadrom" parecía que no tenía ni una sola idea de que... De ser así entonces, ¿por qué el viejo sabio lo había escogido a él? No podía menospreciarlo. -Soy un ángel. - Mencionó la joven con una sonrisa en el rostro. Mintiéndo y no haciéndolo a la vez. Claramente, era un ángel, al menos en esos momentos. Pero fuera de esos tiempos era otra historia la cual no tendría tiempo de contar.

-... Me llaman Cloud...-

Así que se llamaba Cloud. Tehehehe. ~ No le diría nada pero era un nombre gracioso. Sería divertido empezar a llamarle "Nubecita" si el la molestaba. Aunque si era nombre o un apodo, quien sabe, era lo de menos. Al menos ya tenía como decirle. Algo que no se resumiera a un simple "¡Hey, tu!"

-Deberíamos investigar el lugar... No sabremos dónde se esconde el príncipe que buscamos, si ni siquiera sabemos dónde nos encontramos nosotros mismos...

Ella estaba de acuerdo con eso. A lo lejos se escuchaban los murmullos de una civilización, el galopar de caballos arrastrando lo que parecían ser carrozas. Fuese quienes fuesen, las personas hablaban un idioma diferente al japonés. Por suerte para ella, era un lenguaje que si podía entender. ¿Egipcio...?

Spoiler:
• Tienen la habilidad para entender cualquier forma de lenguaje y comunicarse en cualquier idioma, sea humano o no.

Ahora, tenía que ver que hacía con el pequeño detalle de tener su katana en su lateral izquierdo. Las cuchillas y dagas no importaban, esas no se veían, pero ¿qué tipo de cultura había allá afuera? Ya de por si llamarían la atención con las vestimentas, por sus facetas, color de cabello, para tener que llamar la atención también portando armas. Entonces la pelirrosada decidió seguir al rubio al ver que comenzaba a alejarse.

-Si sigue confusa por la caída al haberse golpeado la cabeza o algo, tan sólo siga mis pasos sin rechistar... No quiero hacer de niñera... - Cloud podría sentir que le dieron con algo detrás de la cabeza justo cuando terminó esas palabras. Yuno se había desquitado dándole con una de sus alas blancas, para acto seguido, hacerlas desaparecer. No sería una buena idea salir así sin más.

-Cuidado que el que no acabe siendo un bebé sea otro. - Mencionó la fémina con un tono de voz sútil a pesar de la burla en sus palabras. Quizás estaba dando una impresión frágil, y a Yuno sinceramente le gustaba dar esa impresión de chica débil. De hecho, era exactamente lo que quería. Le agradaba ver como sus enemigos, aliados o quien fuera, la subestimaban. Era una de las cosas que la fémina usaba a su favor a la hora de combatir: Su propia apariencia.

-... Al parecer, nos encontramos en una época bastante antigua...-
-Así es. - Mencionó con una sonrisa. Ya Yuno tenía mas o menos una idea de la epoca en la que estaban. La razón de esto es porque a su "Elegido" le gustaba leer todo tipo de libros, y bueno, la pelirrosada desde su infancia tuvo una vida en base a estudios estrictos gracias a sus padres, además, al ver que a su amado le gustaba la lectura... Adivinen nada más donde se metió. Lo que no lograba era dar con la "Ciudad" o el "Año" en si. Mas eso no era problema. Se aseguraría de preguntar.

-La gente nos mira mal... Será mejor no deambular mucho por aquí...- Murmuró para sí mismo Cloud, para entonces dirigir de nuevo una mirada de reojo a Yuno, inexpresivo -Deberíamos conseguir información del príncipe de alguna forma... Preguntemos a transeúntes o a los dueños de las tiendas... Podrían tener algo que contar, seguro ese sujeto que buscamos no viste como ellos tampoco, y llamará la atención...

La pelirrosada se detuvo frente a Cloud, acercándose frente a él con una sonrisa en los labios. Ella pensaba tener un plan, pero tenía que explicarle algo primero, pues no sabía cuanto conocimiento tenía el rubio sobre esas épocas. Lo tomó de la mano y se lo llevó a paso rápido por las calles para meterse en el siguiente callejón que vieran. Una vez hecho esto, le soltó la mano para acercarse a él.

-Permítame explicarle algo, Cloud-kun. - Mencionó en voz baja. -Sospecho que estamos en el antiguo Egipto. No se que año exactamente, pero ya he visto algunos pergaminos con jeroglíficos mientras pasábamos por las tiendas, además de los lenguajes de la civilización. - Guardó silencio un momento para mirar de reojo a su alrededor, no quería que nadie les escuchara.

-Estas personas tienen una pirámide social que va así: Faraón; Nobles, sacerdotes y altos funcionarios; Soldados; Escribas; Comerciantes y mercaderes; Artesanos; Campesinos; Esclavos. - Mencionaba esta pirámide social esperando que el chico tuviese buena memoria para recordarla. -De momento y lamentablemente no vamos a poder hacernos pasar por soldados. - Obviamente, sus apariencias no ayudaban mucho. -Pero si podemos hacernos pasar por Comerciantes y Artesanos. - Menciona sin dejar de sonreír amablemente.

-Quiero que tengamos un orden y plan de acción. Eventualmente alguien podría preguntarnos, por hostilidad u otra cosa, y debemos estar sincronizados con nuestra historia, ¿si? - Esperaba que su compañero estuviera en la misma página. -Bien, yo tengo conocimientos artísticos, así que puedo hacerme pasar por una artesana. Habré sido yo quien hizo nuestras vestimentas, modas, y otros inventos. Tu puedes ser el Comerciante. - Llevó su mano a su muslo y sacó una daga fuera de la época, así como también sacó un arma de fuego.

-Son armas menores que puedo volver a conseguir una vez llegue a Éadrom, pero puedo hacer trueque con esto, a cambio de información. Eso lo haré de ser verdaderamente necesario. - Guardó las armas y puso la mano sobre el mango de su katana. -Ni se te ocurra... - Jamás iba a hacer trueque por su katana, y esperaba que Cloud entendiera ese sentimiento, porque él también traía un arma bastante notable.

-Ahora, ¿podría pedirte un favor? Sería bueno que intentáramos buscar una tienda con objetos que sobresalgan de los demás. En mi caso, estoy buscando objetos que pueda leer. Papiros. Quizás podamos encontrar información mediante la lectura, para al menos ubicarnos en la época, la ciudad y quien está al mando en estos momentos. También mediante estos intentos de trueques, puedes aprovechar y preguntar sobre nuestro querido "compañero" perdido, o sea, el príncipe. ¿Te parece?

Así que el plan era: Acercarse las tiendas para sacar información mediante sus objetos. Usar la carisma para socializar con los comerciantes y poder buscar el príncipe perdido. De preferencia, acercarse a las tiendas que tuvieran papiros para ver que tipo de información podrían sacar acerca del Gobernante de turno. Con suerte, no tener ningún inconveniente con los soldados que pasaban por las ciudades o que alguien se quejara.

Si tenían algun problema, Cloud podría mencionar que Yuno era una buena artesana y era quien había hecho las vestimentas y estaba tomando pedidos. Después de todo se supone que él fuera el Comerciante, y la pelirrosada esperaba que pudiera hablar el mismo idioma que ellos, o al menos que encontraran un idioma intermedio. Si no, le tocaría hacer todo el trabajo a ella y eso sería tedioso. A menos que el rubio tuviera otro plan bajo la manga. Pero de que tenían que endulzar el oído de los otros comerciantes, tenían que hacerlo. Ahora guardaría silencio para saber que opinaba su compañero al respecto.
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Yuno Gasai
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Re: Even the bright Sun cannot make our darkness disappear [Ōjo o tasukemasu]

Mensaje por Cloud el Jue Ago 10, 2017 10:49 am

Música Ambiental 1:

"Mmm... ¿Cómo es posible que haga tanto So--...?"

Pensaba Cloud en ese instante, mientras caminaba hasta la salida de aquel callejón, para entonces ver sus pensamientos de pronto ser interrumpidos por un golpetazo en la zona de su nuca que hizo que inclinara levemente con ello la cabeza del impacto.

-¡¡E-Eh!! ¡¿Qué está haciendo...?! ¡Controle esas alas...!- Se aquejaba el rubio, mientras continuaba caminando con paso lento mientras miraba de reojo a Yuno con cierta ira contenida.

"No me puedo creer que me acaben de dar un alazo, qué humillación... ¿Realmente es un ángel...?"


---------------------------------------------------------------------


-Mmmh...

Cloud se encontraba reflexionando. Se encontraban finalmente en la vía enorme a la cual acababan de salir a la luz ambos compañeros, los cuales inspeccionaban el área con ojos algo asombrados y curiosos. Al fin y al cabo, se acababan de topar con un nuevo y exótico paisaje en un abrir y cerrar de ojos. "Quizás deberíamos andarnos con... sumo cuidado...", pensaba el mercenario mientras sus orbes azulados escrutaban con discreción las figuras de los transeúntes que paseaban frente a ellos, los cuales dirigían miradas algo amenazantes a su posición. Eran extranjeros, y seguramente no solían recibirlos con buena gana así de la nada. Mucho menos cuando mostraban sus armas abiertamente de tal forma.

Antes de tener tiempo siquiera para idear la forma en la que podrían saber dónde se encontraban, el rubio vio sus pensamientos interrumpidos bruscamente por la pelirrosa que lo acompañaba, la cual lo tomó de la nada en ese mismo momento sin mediar palabra, llevándolo "a rastras" de vuelta a uno de los callejones circundantes, volviendo a ocultarse en ellos y tener algo más de privacidad y ocultarse de aquellos ojos amenazantes que tanto los incordiaban y juzgaban. El chico se mostraba algo confuso y desconcertado por aquella iniciativa salida de la nada que tomó su compañera, siguiéndola a regañadientes mientras balbuceaba visiblemente molesto muchos "¿Qué hace?" y "¿En qué piensa?" en el trayecto, para finalmente encontrarse ocultos de nuevo en las sombras.

-... Espero tenga un buen motivo para lo que acaba de hacer...- Rechistó Cloud formando en su rostro una mueca algo disgustada, mientras mantenía la distancia que podía de aquella chica y la miraba de reojo con frialdad, para entonces a medida que iba escuchando su explicación girarse más y más hacia ella hasta darle la cara por completo, transformando aquella expresión molesta y enrabietada por otra más curiosa e interesada en las palabras de la contraria. "Al final, no va a ser un lastre... Es un alivio", pensó en ese instante el joven mientras asentía receptivo ante las palabras de la pelirrosa, sorprendiéndose por la rapidez con la que ésta había ideado dicha "coartada" que podrían tomar por la seguridad de ambos en aquel exótica y nueva época a la que acababan de viajar.

-Comerciantes y artesanos... Es una buena idea...- Elogió entre murmullos el rubio mientras volvía a cruzarse de brazos y, con ello, tomar su propia barbilla con los dedos índice y pulgar derecho, adoptando una postura pensativa mientras la chica continuaba con su explicación, manteniendo sus orbes azulados fijos en los rosados de ésta, atentos a cada palabra que pronunciaba.

En efecto, aquello podía asemejarse muy bien al Antiguo Egipto que retratan docenas y docenas de libros de historia... Realmente, el mercenario no se encontraba muy informado de ello de todas formas, no era un "fan incondicional" de los hechos históricos al fin y al cabo. Pero su mínima cultura general le dejaba en claro en qué consistía aquella época: Si mal no tenía entendido, el mayor rango de toda la población es el de Faraón, el cual se trata como si fuera una deidad... Y los demás cargos, Escribas, Soldados, Artesanos y Comerciantes, incluso Esclavos... Todos y cada uno de ellos se encontraban peldaños por debajo del Faraón. Además, dicha civilización se establecía en páramos mayormente áridos y desérticos, colmados de arena en general y con un Sol usualmente abrasador bañando sus ciudades... Y dicha descripción encajaba perfectamente con el ambiente de la ciudad en la que ambos se encontraban.

Aun teniendo aquello en cuenta, Cloud no podía retener la curiosidad que más lo estaba corroyendo hasta el momento desde que la chica comenzó a "informarlo de la situación" en la que se encontraban: ¿Cómo era Yuno capaz de comprender el idioma en el que hablaban aquellos habitantes de fondo, e incluso identificar de qué lenguaje se trata en concreto? Seguramente por los jeroglíficos, son característicos de la sociedad egipcia...

Sea lo que fuera, no había tiempo para preguntas tontas.



-Ahora, ¿podría pedirte un favor? Sería bueno que intentáramos buscar una tienda con objetos que sobresalgan de los demás. En mi caso, estoy buscando objetos que pueda leer.

-Papiros...


Repitió justo luego de que pronunciara dicha palabra la chica en un tono bajo y cooperativo, mientras ladeaba su mirada en dirección a la salida de aquel callejón al que se habían adentrado. El chico no podía evitar sentir algo de sorpresa y desconcierto en su interior. Había subestimado bastante a su compañera, la cual pensó en tantas cosas útiles en tan poco tiempo... Quizás fuera un talento suyo, uno muy plausible y que vendría muy bien para aquella misión. En efecto, Yuno podría realmente ser una compañera de encargo digna para rubio.

-Comprendo... Entonces, seré el comerciante y usted será la artesana a mi servicio... O al menos, la que me proporciona la mercancía a vender... Una buena coartada- Dijo el chico en ese instante una vez la pelirrosa había terminado de explicar su plan de acción, asintiendo mientras hablaba un par de veces de forma leve mientras mantenía vigente un tono serio y en calma -Será mejor que nos pongamos ya en marcha... Si lo hacemos bien, no necesitaremos hacer ningún trueque para conseguir información valiosa... Comencemos, pues.


[Tienda de papiros 1]


-... Perdone, señor...


Comenzó a hablar Cloud en un tono sereno y relajado, con la segunda intención de contagiar tal actitud afable y tranquila al vendedor con el que se encontraba tratando en ese mismo momento. Dicho hombre se trataba de uno algo más delgado de lo recomendable, con un mostacho de gran longitud que colgaba hasta la altura de su barbilla, con aquel exagerado bigote como único bello facial, lleno de arrugas en su propio rostro y adoptando una expresión de pronta energía nada más ver llegar nuevos clientes, dejando de lado sus vestimentas extrañas y recibiéndolos aparentemente con los brazos abiertos.


-[¡Bienvenidos, bienvenidos! No sé que acaba de decir, buen señor... Pero os saludo con gran placer. ¿Qué desean?]


Realmente Cloud se encontraba confuso. Era cierto, la gente en aquellos tiempos, o al menos en aquella zona, no tenían ni idea del japonés...

Aquello sería un tema peliagudo. El rubio era capaz de entender sin embargo y a su sorpresa cerca de la mitad de lo que acababa de farfullar aquel sujeto ante el que se acababan de presentar ambos, pero a palabras sueltas... Aquella era una cualidad característica de su mitad ángel, para el mismo chico aún desconocida: No podía entender por completo cualquier idioma, pero sería capaz de adaptarse a él y aprenderlo con gran rapidez.


-[Señor... Yo... Querer...]

-[¿Hm? Oh... ¿Están interesados en mis papiros? Tomad, echen un rápido vistazo, a ésta invita la casa...]


Dijo con ánimo y alegría renovados el vendedor, mientras posaba en las manos de ambos chicos un par de papiros diferentes.


-[Son mis mejores piezas... Cada vez que las leo, se me agita tanto el interior...]

-... No entiendo nada... ¿Es ésto de utilidad, Yuno?- Preguntó desconcertado el chico, mientras le mostraba los papiros que sostenía en ambas de sus manos a la pelirrosa con fragmentos de lo que parecía ser una obra literaria de corta extensión.

Lo que no podía comprender en aquel entonces el mercenario, era que acababan de parar en una tienda que vendía papiros de contenido erótico.


[Evento de la danza]


-*Sigh*... Por el momento, no hay avance...


Suspiraba levemente el rubio ante la decepción de hacía apenas unos minutos, mientras caminaban con cierta precaución entre los transeúntes de aquella enorme vía en la que se encontraban, notando cómo los escrutaban con frialdad y amenaza de reojo la mayoría.

Se encontraban nuevamente en busca de una tienda que les llamara la atención, que les dejara la certeza de que podrían conseguir información a partir de ella...


Música Ambiental 2:


Cuando de pronto, una melodía algo anticuada movida por flautas exóticas y más instrumentos desconocidos y exóticos para el joven comenzó a llegar a los oídos de ambos compañeros de misión. Se trataba una de aquellas famosas danzas urbanas de las épocas antiguas, en las que una bailarina se disponía frente a una pequeña banda de músicos y comenzaba una danza hipnótica y sensual, deleitando con aquellos movimientos armoniosos de su cuerpo a sus espectadores.

La atención y curiosidad del mercenario se vio de pronto atraídas a dicha escena que protagonizaba no muy lejos de la pareja dicha banda de músicos ambulante y aquella bailarina de piel morena, como los demás transeúntes, ataviada en ropajes reveladores con telas finas colgando de ciertas prendas, otorgando a sus movimientos cierta armonía y suavidad, mientras la mitad inferior de su rostro se veía a su vez cubierto por una de estas telas, dejando ver con algo de translucidez dicha zona del rostro. Dicha vestimenta se conformaba mayormente de colores grisáceos y oscuros en sí, con decorados blanquecinos en los turbantes que llevaba.


Apariencia de la chica:


-... Parece ser un espectáculo callejero común de la época... Interesante...


Tomándose su tiempo, Cloud se detuvo y observó a una distancia de unos 6 pasos el baile de aquella misteriosa chica, la cual comenzó a danzar con más energía y brío al ver cómo atrajo la atención de extranjeros, lo cual aparentemente la motivó en demasía, esbozando una enorme sonrisa a medida que sus pasos de baile se volvían cada vez más hipnóticos y enrevesados.

-Es... Increíble- Murmuró en ese entonces el mercenario, absorto con una mueca algo impresionada e infantil los pasos de aquella chica, con los ojos algo más abiertos de lo habitual y alzando levemente las cejas mientras espectaba aquella armoniosa escena.

Para entonces verse toda aquella armonía corrompida por las voces irritantes de un grupo de 4 aparentes borrachos interrumpir burdamente el espectáculo, apresurándose hasta la bailarina para acosarla con descaro.


-[Vaya... ¡*Hip*! Menuda joven... más hermosa se nos ha... *Hip*... presentado...]

-[Bella dama... ¿No quisiera... divertirse más con nosotros?]

-[¡Dejen de tratarla como tal! *Hip*... ¡No es más que una furcia!]


Vociferaban con aquellos tonos de voz ebrios e irritantes los borrachos, mientras se podía ver cómo el último que habló tomaba un brazo de la chica de forma agresiva y brusca, trayéndola para sí con violencia mientras ésta adoptaba una expresión más que asustada, llena de furia y asco.


-... ¿Deberíamos intervenir...?
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Re: Even the bright Sun cannot make our darkness disappear [Ōjo o tasukemasu]

Mensaje por Yuno Gasai el Jue Ago 10, 2017 8:55 pm

-¡¡E-Eh!! ¡¿Qué está haciendo...?! ¡Controle esas alas...!- - La muchacha llevó su mano frente a sus labios y empezó a reír por lo bajo por la reacción graciosa de su compañero. Probablemente empezaba a entenderlo. Era uno de esos chicos "rudos" pero con buen corazón en el fondo... Muy en el fondo. Y esperaba que así se quedara porque no quería tener que tratar con un abusón, como le había pasado en la infancia. Sería un poco problemático en medio de una misión, a pesar de que ya empezaba a superarlo.

---------------------------------------------------------------------

Al parecer la chica tomó desprevenido al rubio. Probablemente éste estuviera sumergido en sus pensamientos, pero eso era lo de menos. -... Espero tenga un buen motivo para lo que acaba de hacer... - Y ahí ibamos denuevo con esa personalidad de chico rudo. Sin embargo, la pelirrosada empezaba a "entenderlo" y descifrar su comportamiento poco a poco. ¡Vamos! Vivía con uno similar. No diría que Cloud era como Ao-kun, mas ya había notado que se hacía el gruñón, pero podía escucharla.

La pelirrosada había comenzado a hablar sobre su plan, explicando primero la pequeña pirámide de poder que había en la sociedad del pasado. De esta forma, podía situar a su compañero para que éste comprendiera lo que quería decir. A Yuno le hubiera encantado hacerse pasar por un "Soldado" de la Guardia Real, pero de momento tenía que conformarse con lo que había. Podían usar a su favor el hecho de venir de otra época.

Pirámide Social Egipcia:


Usar la tecnología, vestimentas y lujos que tenían a su favor para ver al Faraón en persona. La pregunta era ¿sería buena, o mala idea? Todo indicaba a que sería buena idea, podían sorprender al actual Gobernante, quizás él y hasta pensara que eran Dioses. Sin embargo, esa misma carta podía jugárseles en contra. Uno nunca sabía como podía actuar la persona contraria al ver algo que su entendimiento no podía comprender. En el peor de los casos, podían ser juzgados por traer plagas a la ciudad, por ser enviados del mal. Después de todo, los antiguos egipcios también se regían por costumbres religiosas, y nunca se sabía si eso podía faltarle el respeto a sus Dioses.

Aunque también estaba la otra pregunta: ¿Sería el Faraón de ayuda? ¿Los soldados, o las personas del pueblo? ¿Debían alertar a la armada de Egipto para que les ayudara en contra de ese tal Thanos? Hacer eso alteraría mucho la historia. Un pasado que tenía que tratarse con pinzas para no alterar la línea del tiempo más de lo que estaba alterándose por ellos estar allí.

-Comerciantes y artesanos... Es una buena idea... - A su compañero pareció agradarle lo que decía. Sin embargo, también estaba la otra cara de la moneda: Era probable que tanto Thanos como el príncipe Hikoboshi no estuvieran en la ciudad, que el sabio Yamato los hubiera transportado a un lugar que nada que ver, o que estuvieran buscando en el extremo equivocado de la ciudad. También estaba la posibilidad de que Hikoboshi hubiera cambiado de atuendos para pasar por desapercibido. Mas la paloma sabia les advirtió que el noble había llegado al pasado para detener la criatura. ¿Le daría tiempo cambiarse de atuendos? ¿Estaba persiguiéndolo como si fuese un espía, o se había lanzado a perseguirlo como un guerrero enfurecido?

Mientras más pensaba en ello, más surgían las dudas. -Quizás estamos juzgando demasiado por las apariencias... - Mencionó por lo bajo, pero tampoco podían ponerse a preguntar persona tras persona. ¡Ugh! ¡Orihime y Yamato debieron mencionar como se veía el estúpido príncipe! ¡Dar una foto o algo! Que no dijeran nada dejaba saber que era algún tipo de guerrero, o noble con apariencias extravagantes, pero molestaba porque esa misma persona pudo cambiarse de vestimentas para pasar por desapercibido.

...o quizás ella lo estaba sobrepensando demasiado...

-Comprendo... Entonces, seré el comerciante y usted será la artesana a mi servicio... O al menos, la que me proporciona la mercancía a vender... Una buena coartada. Será mejor que nos pongamos ya en marcha...[/i] Si lo hacemos bien, no necesitaremos hacer ningún trueque para conseguir información valiosa... Comencemos, pues.

¡Esa era la actitud! La pelirrosada respondió poniéndo sus dedos en forma de señal de la paz, sonriéndo ampliamente. Bien, ambos estaban de acuerdo, y esperaba que no tuvieran que hacer trueques de ninguna clase. ¡Ahora... En Marcha!

[Tienda de papiros 1]

-... Perdone, señor...
-[¡Bienvenidos, bienvenidos! No sé que acaba de decir, buen señor... Pero os saludo con gran placer. ¿Qué desean?]

Yuno se quedó junto a Cloud con una sonrisa en el rostro, por unos momentos, claro. Porque todo en la tienda le llamaba la atención. No era lo mismo ver esos objetos en un museo, a verlos en persona en su respectiva época, y por eso se había dejado llevar, caminando por entre los objetos y observando con emoción, admirando cada uno de los detalles del pasado. ¡Ah! ♥ Si tan solo Ao-kun estuviera ahí. La pelirrosada incluso se atrevió a sacar el celular para tomar fotos y sacarse algunos selfies entre medio de esos objetos y papiros.

-[Señor... Yo... Querer...]
-[¿Hm? Oh... ¿Están interesados en mis papiros? Tomad, echen un rápido vistazo, a ésta invita la casa...]

La fémina rápido guardó el celular cuando notó que estos terminaron de hablar. Regresó ella a donde el rubio para que pusieran un pergamino en sus manos, algo que la sobresaltó porque le tomó de sorpresa.

-[Son mis mejores piezas... Cada vez que las leo, se me agita tanto el interior...]

La jóven desenrrolló los papiros para comenzar a leer. Ella pensaba que iba a encontrar algún autor sobresaliente del pasado, e iba con la motivación para hacerlo. Sin embargo lo que leyó fue algo completamente diferente...

-... No entiendo nada... ¿Es ésto de utilidad, Yuno?- Lo que no podía comprender en aquel entonces el mercenario, era que acababan de parar en una tienda que vendía papiros de contenido erótico.

-¡A-a-a-aaahh...! ¡B-Bueno...! ¡V-Veras...! ¡Yoooo...!

Spoiler:

¡S-Sería un buen souvenir para Ao-kun! ¡S-Si! ¡Eso!

Saliendo de la tienda de papiros... -Entenderás cuando seas mayor. - Mencionaba la jóven ante las insistencias del rubio. Ella había aprovechado la tienda para salir con alguna de esas novelas eróticas de la época, y también con algunas históricas e informativas. Los había guardado en un bolso que el amable señor de la tienda le había brindado, y también se había sacado una foto junto a él. El señor quedó tan entusiasmado con Yuno y sus dotes de socialización, que hasta llegó a regalarle algunos papiros. ¡Y adivinen nada más a quien le iba a regalar los papiros-eróticos! Tehehehe. ~

[Evento de la danza]

Cual fue la sorpresa de ambos cuando en medio de las calles se encontraron con un evento bastante peculiar, pero no sorpresivo dada la época. Era un evento de la danza. Una hermosa mujer se acercaba al centro del lugar rodeado de personas para hacer un baile sensual. Su compañero rubio se había quedado prácticament embobado por la escena. Por otro lado, la pelirrosada estaba tomando nota mental para hacerle el mismo baile a su Ao-kun. Ah, ¿para qué engañarnos? La fémina se había puesto a grabar con el celular discimuladamente. Nyehehehe. ~ Ao-kun se iba a sorprender de lo mucho que aprendió cuando regresara a su tiempo actual. ¡Kyahahahaha!

Estuvieron observando por un rato, aunque en un momento Yuno comenzó a impacientarse un poco. Mas que impacientarse, era una pequeña preocupación. ¿Cuánto tiempo tendrían para encontrar al príncipe Hikoboshi? Esperaba que Thanos no lo estuviese matando, de lo contrario... -Um... Cloud-kun... - Mencionó por lo bajo. No quería interrumpir a su compañero, de hecho, ella también quería quedarse a ver, pero tenían que mantenerse atentos a la misión. -Psss... Cloud-kun... No olvides a Hikobo...

-[Vaya... ¡*Hip*! Menuda joven... más hermosa se nos ha... *Hip*... presentado...]

-[Bella dama... ¿No quisiera... divertirse más con nosotros?]

-[¡Dejen de tratarla como tal! *Hip*... ¡No es más que una furcia!]

Oh, no... Los problemas de la época se hacían presentes. La fémina pensó que lo mejor era alejarse del lugar, y rápido, antes de que ellos también cayeran en la situación de mal gusto. Los planes podían irse para abajo y si ocasionaban mucho escándalo podrían llevarlos a juicio. No estaban para perder tiempo en esos obstáculos menores.

-... ¿Deberíamos intervenir...? - Yuno negó con la cabeza.
-Intervenir solo hará que llamemos la atención y nos retrasará. - Mencionó por lo bajo. -Los Soldados deberían encargarse de ellos. - Al decir esto comenzó a mirar a sus alrededores a ver si veía alguna carroza real para detener el pleito, o quizás algún ciudadano de los mismos alrededores. -No estamos en condiciones para un juicio.

Por más crudo que sonase, esa era la verdad. ¿Para qué meterse en más problemas, cuando ya tenían los propios problemas de ellos Y el tiempo estaba jugando en contra? Así que el ángel decidió ignorar el pleito y alejarse de allí. Pensaba rodear la multitud y desviarse por algún otro camino para contarle a Cloud lo que pensaba que podía estar pasando sobre lo del príncipe no estar en "esa" ciudad.

Cual fue su suerte...

-[¡Oye tu! ¡La de pelo rosado! ¿A dónde crees que vas?] - Hablaba en aquel idioma egipcio. Yuno detuvo sus pasos por unos momentos pero luego siguió caminando.
-¡Deberías respetarte un poco! ¿Qué son esos atuendos tan cortos? ¡Hahahaha!
-[¡Ya se, ya se! ¡Hagamos una orgía con estas dos bellas damas!] - Hic.

La pelirrosada tan solo aceleró el paso, haciéndo enojar un poco a los tres hombres que sostenían con fuerza a la mujer.

-[¿No quieres? Entonces ¿qué tal si me enseñas un poco de esa mercancía?] - Era obvio que el comentario iba en doble sentido.

Si... Tenía ganas de asesinarlos a todos. Ella no soportaba que los pervertidos se pusieran a hablarle de esa manera. ¡Solo Ao-kun podía pervertirla...! Y esos asquerosos gusanos no eran Ao-kun. "Ignorar y seguir caminando." era lo que la pelirrosa se repetía constantemente para no hacer un mal movimiento que pudiera arruinar o atrasar la misión.
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Re: Even the bright Sun cannot make our darkness disappear [Ōjo o tasukemasu]

Mensaje por Cloud el Vie Ago 11, 2017 11:22 am

Alerta(?):
Lenguaje soez y ofensivo. Se ruega precaución en la lectura (?)

Música Ambiental 1:


-... ¿Cuando sea mayor...?- Comenta Cloud en ese instante al escuchar las palabras de la pelirrosa adoptando a la par que decía aquello una expresión desconcertada, alzando un poco las cejas -... Diría que soy más mayor que usted... ¿Por qué se rehúsa a explicar...?- Preguntaba, visiblemente confuso, haciendo alusión con ello a los papiros que acababan de tener en sus manos, sin apenas llegar a entenderlos el mismo rubio.


-----------------------------------------------------


Hasta entonces, el mercenario había ignorado completamente la insistencia de Yuno pro seguir con su misión, absorto en el baile hipnótico de aquella bailarina mientras se mantenía vigente en su rostro una expresión llena de asombro, como si fuera un niño observando un espectáculo callejero. "Realmente tiene dotes para la danza...", pensaba en ese momento el rubio mientras la veía recorrer el pequeño círculo que formaron los espectadores a su alrededor con gran brío y gracia...

Hasta que aquellos borrachos entraron en escena, como era de esperar.


-Intervenir solo hará que llamemos la atención y nos retrasará. Los Soldados deberían encargarse de ellos. No estamos en condiciones para un juicio.

-... Tiene razón. Este asunto no nos incumbe... Será mejor no retrasarnos más en nuestra búsqueda.


Dijo el chico como respuesta al razonamiento de su compañera, para entonces disponer a seguirla un paso más atrás de ésta, ladeando en ocasiones la mirada en dirección a la triste y desagradable escena que estaban protagonizando aquellos hombres ebrios y la bailarina. Se podía escuchar mientras caminaban poco a poco con más rapidez cómo éstos trataban de llamar la atención de su compañera, farfullando con aquellas voces tan inestables e irritantes debido a la borrachera insinuaciones sexuales. Al joven no le importaba aquello, no iba dirigido a sí mismo y, aunque fueran burlas dirigidas a su compañera, no era quién para detenerlas. Era asunto de la chica, no suyo...



-[¡¡Seréis hijos de ****!! ¡¡Borrachos de mi*rda, soltadme!!]



Se escuchó a sus espaldas a la bailarina gritar con todas sus fuerzas, llena de rabia y rencor, mientras que de aparentemente un rodillazo en la entrepierna del borracho que la sujetaba bruscamente del brazo se zafaba de su agarre. Al ver que nuevamente se encontraba libre, con rápidos esquives parecidos a la danza que un minuto antes se encontraba ejerciendo evadió a los otros 2 borrachos que buscaban apresarla... Siendo uno de aquel grupo de 4 hombres el que en todo momento se mantenía al margen. Quizás fuera el más listo de todos ellos o el menos ebrio, que sabía que si se metía en aquel asunto se traería a sí mismo problemas.

Tras unos segundos en los que Cloud y Yuno comenzaron su caminata, el rubio notó cómo una mano se aferraba a la capa que colgaba de su hombrera situada en el hombro izquierdo de su cuerpo, cómo tiraba dicha mano de ella... El chico detuvo su caminar al notar aquello, ladeando un poco su cabeza para mirar de reojo a sus espaldas, para descubrir de pronto que se trataba de aquella bailarina de antes. "... Pero qué demo--"


-[¡¡Imbécil!! ¡¿Ves cómo tratan a una dama en apuros y ni te dignas a ayudar?! ¡¡Sucio perro!! ¡¡Cuanto más grande es la espada, más pequeños son los hu*vos!!]

-...?


Realmente el mercenario no entendía mucho de lo que le estaba vociferando aquella chica de repente, pero por las palabras sueltas que llegó a entender... Seguramente no era nada bueno. Los orbes azulados del joven se posaron en ella con desconcierto y leve sorpresa, para entonces percatarse cómo a lo lejos se aproximaban con rapidez aquellos borrachos a su posición, con expresiones molestas y llenas de rabia. "... Estos amargados de nuevo...", pensaba en ese instante el rubio, mientras giraba de nuevo el rostro para tratar de caminar nuevamente, ignorando el agarre de aquella misteriosa chica. Sin embargo, ésta hincó ambos talones en el suelo y, anclándose con ellos, tiró de la capa que aferraba con fuerza.


-[¡¡Ayúdame, no puedes dejar atrás a una damisela en apuros, perro!!]

-... Y-Yuno... No me deja continuar...- Murmuraba algo confuso el rubio hacia su compañera, mientras miraba a la chica que apresaba su capa con cierta molestia marcada en sus facciones.

-[¡¡Malditos extranjeros!! Esos perros siempre se llevan a las mujeres más lindas...]

-[¡¡P*to rubiales!!]

- ¡...!

-[¡¡Será...!!]

-[Pfft... Oye... ¿¿No lleva el pelo como una palmera?? ¡Ha ha ha ha ha!]

- ¡¡¡...!!!


Música Ambiental 2:


Aquello fue la gota que colmó el vaso, las simples palabras mágicas para hacer que el temperamento de Cloud cobrase un nuevo nivel.


Apariencia:


El semblante del rubio se tornó a uno de lo más frío, transmitiendo cierta sensación gélida a través de su mero semblante. Aquel cambio de ambiente que acababa de dar el chico en parte hizo que las expresiones de los borrachos, que segundos antes se encontraban unos molestos y otro riéndose por la gracia que acababa de hacer, se tornaran a otras más desconcertadas, desencajadas, confusas...


-... ¿Qué acaba de...?- Preguntó muy lentamente el chico, ignorando el muro inquebrantable de idiomas que separaba a ambos bandos, mientras poco a poco se volteaba en dirección a dichos hombres ebrios, manteniendo vigente una expresión pesada y amenazante -¿... decir...?

Dirigió el joven en ese instante aquella pregunta al último hombre que acababa de hablar, el cual segundos antes se encontraba riéndose por la propia broma que acababa de hacer. Éste se veía algo estremecido y confuso.


-[... ¿El qu--?]


Antes de siquiera vocalizar aquel par de palabras llenas de confusión, el puño del rubio se encontraba siendo incrustado en el centro de su rostro. Sus facciones se colapsaron de la fuerza en la que aquel puño arremetía contra su cara, notando cómo el hueso de su nariz se quebraba con violencia y, del impacto, salió volando un par de metros por los aires, arrastrando su cuerpo por el suelo arenoso al aterrizar. La chica de antes, la bailarina, se encontraba sentada en dicho suelo, un par de pasos a un lado del chico mientras observaba con cierto asombro infantil aquella escena que acababa de protagonizar éste y aquel pobre borracho, quien se encontraba rodando el suelo mientras se posaba las manos en su nariz ensangrentada, lleno de dolor.

Justo antes de propinar dicho golpe, Cloud había apartado de un severo y rápido empujón a la chica misteriosa, viéndose obligada a ceder por la fuerza que ejerció el mercenario y a sentarse sobre el suelo, espectando dicho golpe en primera fila.


-[¡¡¡AAAAAARGH!!! ¡¡¡MFI NARIF!!!]


Los otros dos borrachos bribones que se encontraban antes al lado del que ahora yacía en el suelo sufriendo, más el que hasta entonces se había mantenido en todo momento al margen, acudieron al socorro de su compañero de borrachera, totalmente confusos, asustados y sin saber muy bien qué hacer. En ese entonces, los dos borrachos bribones restantes del grupo tomaron los brazos del tumbado y lo alzaron, ayudándolo con ello a incorporarse de nuevo sobre sus dos pies para, acto seguido, huir despavoridos. El único que se dignó a aguardar un momento, fue el hombre que hasta entonces se mantuvo alejado de la refriega.

-[Siento mucho los problemas, buen señor... Espero nos disculpe...]- Se veía un hombre algo tímido y reservado, para una vez disculpado tanto en nombre propio como en el de sus compañeros, seguirlos en su huida.



[Minutos más tarde. Recorriendo la vía nuevamente]



-[¡¡Increíble!! Al final no eras tan inútil como pensaba...]

La bailarina que acababan de "salvar" indirectamente en aquel encuentro hostil de antes se encontraba... "Acosándolos". Por alguna razón, su agradecimiento era tal que no bastaba con un simple "Gracias", para ella.


-[... A posible ser... Dejarnos paz]- Trataba de pedir espacio Cloud a aquella bailarina, visiblemente disgustado e irritado, mientras una mueca de pesadez se mantenía constante en su rostro.


-[¿Hm? No, antes debéis hacer caso a mi agradecimiento sincero... ¡¡Hasta ahora me has ignorado, maldito!!]
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Re: Even the bright Sun cannot make our darkness disappear [Ōjo o tasukemasu]

Mensaje por Yuno Gasai el Sáb Ago 12, 2017 1:50 am

-... ¿Cuando sea mayor...?- Comenta Cloud en ese instante al escuchar las palabras de la pelirrosa adoptando a la par que decía aquello una expresión desconcertada, alzando un poco las cejas -... Diría que soy más mayor que usted... ¿Por qué se rehúsa a explicar...?- Preguntaba, visiblemente confuso, haciendo alusión con ello a los papiros que acababan de tener en sus manos, sin apenas llegar a entenderlos el mismo rubio.

Tenía que admitir que era divertido ver esa faceta ingenua y/o inocente de su compañero. Lo divertido era ver como se excusaba. De momento, la fémina no pensaba explicarle nada, y tampoco lo haría a futuro. Era un tema un poquito vergonzoso y no quería adentrarse en él, mucho menos si no tenía la confianza adecuada con el rubio. Ella simplemente seguiría caminando, con una sonrisa en el rostro y riendo en ocasiones, dejando que el muchacho se hundiera más en sus propias dudas. Además de que era más gracioso dejar el tema así.

------------------------------

-... Tiene razón. Este asunto no nos incumbe... Será mejor no retrasarnos más en nuestra búsqueda.

Y con esas palabras, ambos compañeros de misión comenzaron su marcha. Su compañero parecía un poco más sensible al no actuar para salvar a la exótica bailarina, pero para Yuno ese era el día a día del mundo cruel en el que vivían. ¿Le era indiferente? Quien sabe. Mas habían muchas personas dentro de ese círculo que podían socorrerla, los soldados del Reino, hasta ella misma si se dedicaba a golpearlos. ¿Por qué tendrían que ser ellos los héroes, cuando ya estaban con las manos llenas en una misión más importante?

La ignoraría y enfocaría su mente en la verdadera misión. También ignoraría esos hombres que staban diciéndole groserías. Quizás ya estaba acostumbrada a ser tratada como tal. Las golpizas, el abuso verbal y sexual fueron parte del diario vivir de la pelirroja. Solo tenía que ignorar y seguir adelante en lo que estaba enfocada. El otro camino que podía elegir era el de darse la vuelta y asesinarlos por ser tan cerdos, pero habían algunas cosas que estaban evitando que tomara este camino: La primera, ella era más propensa a una reacción violenta cuando se atacaba directamente a su protegido, Ao-kun; La segunda, recordaba bien lo que había dicho Yamato, la sabia paloma compañera de la princesa:

"Thanos es un ser que se alimenta de oscuridad. Si enviamos a tu compañero, lo único que haremos es fortalecerlo.

Si bien, Yuno podía ser impulsiva cuando algunos requisitos se cumplían, pero tampoco era una tonta. Si Thanos se alimentaba de oscuridad y ella tenía sus alas blancas, la respuesta a esa ecuación era obvia: Necesitaban la magia celestial, tal y como la mano derecha de Orihime les había mencionado. La pregunta era, ¿por qué había escogido a Cloud? ¿Alguna razón en particular...? Tendría que preguntarle.

-Nee, Cloud-kun. Disculpe la pregunta... - Mencionó alentando un poco el paso para caminar junto a él. De momento Yuno se encontraba ignorando todas las griterías y groserías que habían dejado atrás. "Solo tenemos que seguir caminando y todo pasará." Era lo que había pensado tomada aquella decisión. El mundo era cruel y frío, y los héroes no siempre estaban en el lugar adecuado. Lamentablemente para aquella mujer. Por ahora se concentraría en preguntarle a Cloud acerca de sus poderes y su raza, pero...

-[¡¡Ayúdame, no puedes dejar atrás a una damisela en apuros, perro!!]

-... Y-Yuno... No me deja continuar... - Yuno se dió la vuelta para mirar mal a la chica. ¿En serio...? Entre tantas personas, ¿tenía que venir a joderlos a ellos?

-[¿Eres una princesa caprichosa?] - Preguntó la pelirrosada mirando con un semblante neutral a los ojos de la chica. -[Las damiselas en apuros no existen. Toma tu espada y defiéndete, porque nadie lo hará por ti.] - Le mencionó la fémina a la bailarina en su idioma natal, para que la entendiera. En la vida ser una damicela en apuros era equivalente a la muerte, eso lo había aprendido Yuno muy bien, teniéndo que ser ella quien tomó su propia katana y se liberó de sus propias cadenas para poder seguir adelante. ¿Y ahora estaba esta estúpida pidiéndo ayuda...? ¿Llamándose a sí misma damicela en apuros? ¿¡Cómo se atreve...!?

El ambiente, que de por si estaba tenso, fue interrumpido cuando uno de los borrachos se burló de los cabellos de Cloud al decir que tenía los cabellos como una palmera. En esos momentos la pelirrosa subió la mirada para confirmar que efectivamente... Tehehehe, que dato curioso. ~ Mas no se reiría ni burlaría en esos momentos. Cada cual era libre de llevar el cabello como quisiera.

Lo sorprendente fue la forma de reaccionar de Cloud. Eso le molestó mucho, muchísimo, al punto de... "Oh, no. Por favor, no..." ...enrredárse el mismo a golpear a los fanfarranes borrachones, lo que temía. La fémina no quería crear un alboroto y mucho menos un efecto cadena. Yuno se quedó apartada observando como Cloud luchaba en contra de uno de ellos, llevando un gran puño al rostro del pobre engendro de tal forma que el impacto deformó su rostro. Bien, eso probablemente haya roto algunos huesos del rostro. Sinceramente no quería estar en su lugar.

-[Siento mucho los problemas, buen señor... Espero nos disculpe...]

Decir que sacó información del estilo de pelea de Cloud podía ser un error solo por verle "pelear" algunos momentos, pero más o menos iba viendo como era la cosa con su compañero. Tenía una fuerza física bastante envidiable. Podía mas o menos sacar algunas conclusiones de él, pero, tampoco quería adelantarse a hechos erróneos solo por verle lanzar un buen puño. Aunque era preocupante que se hubiera descontrolado por un comentario acerca de sus cabellos. Estarían en un poquito de desventaja si Thanos era un ser burlón y Cloud reaccionaba como ahora, sin pensar. Mas Yuno decidió dejar las cosas ahí para no adelantarse a hechos erróneos, como ya mencionamos con anterioridad. Por ahora, gracias a los Cielos, a Anubis, o al Dios Egipcio que fuese, esa situación no pasó a mayores. Aunque igual Yuno no había bajado la guardia. Observaba de reojo como ahora las personas de los alrededores les miraban con expresiones mixtas: Muchos sorprendidos, otros agradecidos, algunos con miedo y otros con molestia, quizás por llevar la situación a los golpes, quien sabe.

Había que bajar un poco los animos de la multitud y hacer algo antes de que tanto alboroto llamara la atención de los soldados, así que, Yuno comenzó a hacer repetitivas reverencias para intentar calmar la situación.

-[Lamento las molestias ocasionadas. Mil disculpas a todos por lo sucedido.] - Intentó disculparse usando su carisma y sus dotes de actuación para hacer creer que las disculpas eran serias. Aunque la pelirrosa sabía que no había nada de que preocuparse, lo mejor era hacer que los egipcios olvidaran el incidente en cuanto antes. -[Nosotros seguiremos vendiendo nuestros productos. Una disculpa si ofendimos a alguien con esto que ha pasado.] - Hablaba ella con amabilidad. Algunos egipcios aceptaban las disculpas, otros se iban del lugar asustados, mirando mal o como si nada hubiera pasado, pero al menos la multitud comenzaba a disiparse para seguir en lo suyo, salvo uno que otro egipcio que se acercó preocupado al ahora trío.

-[¿Se encuentra usted bien?] - Preguntó a Cloud un egipcio preocupado, mientras una anciana egipcia ayudaba a la bailarina a levantarse. Esta última le agradecía a la anciana por el buen gesto. Intercambios de palabras no importantes para Yuno, pero si para la bailarina, pero lo único que quería la pelirrosa era irse del lugar cuanto antes.

[Minutos más tarde. Recorriendo la vía nuevamente]

-[¡¡Increíble!! Al final no eras tan inútil como pensaba...] - Ugh... Y ahora la garrapata no dejaba de seguirlos. Yuno dedujo que probablemente se había interesado amorosamente en Cloud, pero no estaban para esos juegos. No ahora. Si Cloud quería llevarsela a los tiempos de Éadrom, que se la llevara, pero después de terminar la misión.

-[... A posible ser... Dejarnos paz] - Era bueno que no tuviera un compañero que se dejara llevar... Aunque bueno, Yuno no podía hablar mucho porque se pasaba acosándo a su Shin-sama... Pero ella misma sabía que dentro de las misiones era otro tema.

-[¿Hm? No, antes debéis hacer caso a mi agradecimiento sincero... ¡¡Hasta ahora me has ignorado, maldito!!]

¡Pero que molestia! Yuno detuvo su caminar de golpe y... -[Vamos. Si vas a besarlo, hazlo ya.] - Dijo la pelirrosa siendo directa, girándose hacia la bailarina y mirandola con seriedad. -[Tenemos un poco de prisa y lamentablemente no podemos estar para juegos. Nos gustaría compartir más contigo, pero estamos buscando a alguien que se nos ha perdido.]

Y justo tratando de quitarse la bailarina de encima con alguna excusa improvisada (muy común en ella) se le ocurrió una grandiosa idea: Preguntar acerca del príncipe. Quizás la bailarina lo había visto, ¿no...?

-[Lamento mi mal humor de hace un rato, pero...] - No, no lo lamentaba, pero había que endulzar el oído. -[...hemos perdido un preciado compañero en esta ciudad. Se llama Hikoboshi, y trae vestimentas mas o menos igual de exóticas que las nuestras. También estamos buscando a un tal Thanos. Nuestro compañero Hikoboshi se molestó con Thanos porque nos ha robado una mercancía importante, y se fue detrás de él para quitársela, pero no hemos podido dar con ninguno de los dos. ¿Tienes idea de dónde puedan estar? ¿Has escuchado sus nombres por alguna parte?] - Por primera vez le sonrió a la bailarina en lo que se conocían directamente. -[Primero necesitamos arreglar este asunto de suma importancia, y si quieres, luego podemos pasar tiempo contigo.] - Yuno se encogió de hombros. -[O bien puedo dejarte a solas con mi compañero para que le conoscas mejor.] - Le guiñó el ojo a la bailarina en señal de complicidad, pero dejándole claro que primero era lo primero: Encontrar a Hikoboshi y a Thanos.

Yuno no podía decir que Thanos era amigo de ellos porque era el enemigo. Decir que Thanos era compañero era un riesgo, pues el enemigo podía hacer algo malo y esa bailarina podía dar la señal de alerta para poner toda una ciudad en contra de ellos. Lo mejor era decir que el susodicho les había robado para evitar caer en algún tipo de alianza con este, pero a su vez, manteniendo una alianza con Hikoboshi. Además era más rápido salir del paso de esta manera. Era imposible que esa mujer les creyera todo este rollo del viaje al pasado, y de ser así, vendría el bombardeo de preguntas y curiosidades y lamentablemente no podían darse el lujo de quedarse a responderle todo. ¡Agh!
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Re: Even the bright Sun cannot make our darkness disappear [Ōjo o tasukemasu]

Mensaje por Cloud el Sáb Ago 12, 2017 9:09 am

Música Ambiental (Opcional):


El pequeño grupo que habían formado los 3 individuos se encontraba caminando nuevamente la extensión de aquella enorme y extensa vía, habitada constantemente por otros transeúntes los cuales continuaban lanzando algunos miradas furtivas a los compañeros de misión.


Minutos antes, el mercenario apenas se encontraba pensando mientras lanzaba aquel tremendo puñetazo al borracho que se acababa de meter con su pelo. En su mente no había cabida para el razonamiento en ese entonces, sin preocuparse por la de atención que podrían llamar él y Yuno si formaban de pronto una pelea en aquella misma vía... Por suerte, aquel incidente no escaló a mucho más que un pequeño barullo alrededor de la escena, el cual se fue calmando con el paso del tiempo mientras el joven observaba de reojo a su compañera disculparse una y otra vez de forma cordial y educada ante los demás, a cuyas disculpas el mismo chico acompañó con sus propias reverencias en señal de arrepentimiento mientras la pelirrosa hablaba. Tuvieron suerte, apenas formaron algo de alboroto, y fue fácil de tranquilizar a los transeúntes de la zona con rapidez.

Cloud se encontraba sin embargo con una mueca molesta dibujada en su rostro, mientras la voz de aquella misteriosa y ya irritante bailarina sonaba sin parar en el ambiente. "¿Qué hemos hecho para merecer esto...?", se quejaba el rubio mentalmente mientras continuaba caminando a la vez que daba la espalda a aquella chica, ignorando con toda su fuerza de voluntad sus insistencias por llamar la atención y demás.

Mientras, el mercenario hacía grandes esfuerzos por ignorar a la bailarina en lo medida de lo posible, y no hacerla callar de malas formas para no seguir llamando la atención como antes... No quería cometer el mismo error de antes, sin haber reflexionado un segundo en las consecuencias que tendrían sus actos y, por ello, obligar a su compañera pelirrosa a disculparse por sus actos. No era un crío, no necesitaba a nadie que tomara responsabilidad de sus actos. Sin embargo, mientras hacía grandes esfuerzos para no girarse hacia aquella bailarina y darle un empujón para que dejara de perseguirlos, las palabras de Yuno resonaron en el ambiente.


-[Vamos. Si vas a besarlo, hazlo ya.]


- ¿...? - El rubio se mostraba en ese instante confuso. Al fin y al cabo, aún seguía sin entender del todo el idioma de la zona, sólo comprendiendo retazos de algunas palabras que pronunciaban los demás.

Aquella era otra incógnita. ¿Cómo era Yuno capaz de saber dicho idioma, aparentemente antiguo?


-[¡¡Iugh!! ¡¿Qu-Qué dices?! No te estaba hablando a ti, imbécil...]- Vociferó visiblemente molesta y asqueada la bailarina, mientras se cruzaba con fuerza de brazos y se detenía casi a la par que la pareja. Entonces, Yuno trató de convencer a la chica de dejar de seguirlo de forma sutil, para entonces observar el rubio de reojo cómo su expresión se tornaba a una mucho más molesta que la anterior. Ofendida -[¡¡N-No estoy jugando!! Ya soy mayor para juegos... ¡Tan sólo quiero que... me hagáis caso cuando os doy las gracias... por... ayudarme antes...!]


Cloud se mostraba casi en todo momento con una cara inexpresiva, mostrando algo de desconcierto a través de sus ojos, los cuales se posaban tanto en su compañera como en la bailarina alternativamente. "¿De qué están hablando? ¿'Besarlo', el qué? ¿Jugar? ¿Esta niña 'ya es mayor'...?", se preguntaba a sí mismo tontamente en la mente el mercenario, sin llegar a entender mucho más de aquella extraña conversación que dichas expresiones de las que se encontraba reflexionando. Entonces, cuando la chica misteriosa pareció comenzar a balbucear cosas sin sentido mientras mantenía su mirada ladeada y evitando las ajenas, la pelirrosa que acompañaba al mercenario pareció haber tenido una idea. Al ver el cambio de semblante y actitud que sufrió ésta de repente, el joven puso de nuevo su atención en ella, curioso por ver qué planeaba.

"... ¿De veras cree que puede sernos esta... Niña rara de ayuda...?", pensó en ese instante el mercenario mientras mantenía sus brazos cruzados, dejando que la pelirrosa se explicara por él y con ello buscara información del paradero de Hikoboshi con la ayuda de aquella bailarina. ¿Podría saber algo...?


-[O bien puedo dejarte a solas con mi compañero para que le conoscas mejor.]


-... Oe... ¿No le estará diciendo cosas extrañas?- Murmuró en susurros y con discreción a su compañera el joven, al percatarse de pronto de la actitud cómplice que ésta había adoptado y al entender ciertas palabras que lo desencajaron un poco.


-[... Está bien, no pasa nada. Os debo una... Podría ayudaros con vuestra búsqueda... ¡¡Y-Y no necesito tiempo a solas con este... perro antisocial!!]- Dijo en ese mismo instante la bailarina, mientras asentía un par de veces con levedad la cabeza en señal de aprobación. Una mueca satisfecha comenzaba a aparecer discretamente en el rostro del rubio en ese instante. Yuno acababa de hacerlo de nuevo, acababa de dar avances en su búsqueda -[... Pero antes, acompañadme. No sé nada de los hombres que buscan, pero... Quizás conozca a alguien que sí lo haga...]

Con aquellas palabras, la chica llamó la atención en demasía de Cloud, el cual se encontraba en ese instante mirando de reojo a su compañera de misión, como si estuviera diciéndole con la mirada "Esto nos puede interesar". La chica misteriosa, en ese momento, comenzó a caminar nuevamente, en esa ocasión en dirección a uno de los callejones que bordeaban la vía, mientras se volteaba una y otra vez hacia la pareja para ver si la seguían y animarlos con gestos de las manos a ello -... Por ahora... No tenemos una idea clara de cómo actuar, no sabemos dónde está el príncipe aún... Por lo que nos conviene ver si es útil esta niña...- Reflexionó Cloud en voz baja junto a Yuno, mientras que como afirmación a la propuesta de la bailarina comenzaba a caminar hacia ella, con cierta lentitud para permitir a la pelirrosa seguir su ritmo.



[Nuevamente, en el interior del laberinto de callejones]



-[... Si hay algo que tengo seguro... Es que si los hombres que buscáis visten igual de raro que vosotros, habrían formado un buen revuelo en la ciudad y toda la gente estaría hablando de "unos extranjeros con ropajes vistosos"... Y dichos rumores me habrían llegado. Pero como no lo hicieron... Es de suponer que esos individuos no se encuentran en Tebas]

Explicó entre susurros y con una actitud y tono de voz más en calma, mientras agitaba en ocasiones su brazos en medio de su explicación, como si explicara aparte de por palabras, por movimientos. Ambos, Cloud y Yuno, se encontraban atentos al relato de la contraria. Sin embargo, el rubio se mostraba aún algo desconfiado y alerta. Claro, la chica se había mantenido hasta entonces algo maleducada, pero mostraba buenas intenciones... Pero todo aquello podría ser fácilmente simples apariencias. Quizás fuera una ladrona, una que se hubiese aliado con unos borrachos y tratara, en efecto, de atraer a los "tontos extranjeros" a un lugar apartado una vez ya cogidas confianzas... Para emboscarlos y robarles todas sus pertenencias. Seguramente, dicha estrategia de hurto no sería la primera vez que se pondría en práctica, menos en aquellos tiempos donde era tan fácil ser robado/asaltado. Por lo que los orbes azulados del chico se encontraban escrutando con cierta desconfianza el alrededor del grupo mientras escuchaba a su vez la explicación de la bailarina, la cual pareció percatarse del estado alerta en el que se encontraban y dibujó en su rostro una leve mueca de disgusto, pero a su vez comprensible.


-[Entonces... ¿Hombres no estar en ciudad...?]- Preguntó como podía el mercenario, intuyendo que con "Tebas" se refería al nombre que tenía aquella ciudad a la que fueron a parar, vocalizando aquel extraño idioma lo mejor posible, mientras miraba de reojo a la pelirrosa, algo desconcertado. Había entendido cerca de la mitad de lo que explicó aquella misteriosa chica, e hizo dicha pregunta para al menos tener las ideas claras.

-[Exacto. Unos sujetos parecido a ustedes suelen llamar la atención en estos lares... Y seguramente, se encuentren ahora mismo en otra parte de Egipto, o quizás se hayan equivocado de región incluso...]- Aún con lo poco que fue capaz el chico de entender, comprendió lo suficiente de la explicación como para que una mueca pesada y confusa se dibujara en su rostro al escuchar aquello.


"... ¿Quizás hubo un fallo con... el portal...?"


-[¡Pero no os preocupéis! En el caso de que los sujetos que buscáis se encuentren aún en alguna parte de Egipto... Aún tenéis esperanza]- Exclamó en ese momento la bailarina, viéndose aparentemente satisfecha mientras se cruzaba de brazos con energía -[Conozco al hombre perfecto, el que sabrá lo más seguro dónde se encuentran los individuos que buscáis...]

En ese mismo instante, hizo una pequeña pausa. Quizás fuera para darle más "suspense" al momento... Pero no sirvió más para impacientar en gran medida a la pareja, al menos a Cloud.


-[¡Hable de una vez!]

-[¡Hehe, está bien, está bien...! Se trata de...]


[¡¡Nuestro faraón, Ramsés II!!]
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Re: Even the bright Sun cannot make our darkness disappear [Ōjo o tasukemasu]

Mensaje por Yuno Gasai el Lun Ago 14, 2017 2:36 am

[Nuevamente, en el interior del laberinto de callejones]

Aaah, y allí estaban nuevamente, en uno de los callejones por haber seguido a la chica sin nombre. Eso ya empezaba a hacerse costumbre, pero lamentablemente ella era la única "herramienta" que tenían a disposición. Dudaba que alguien más fuese a ayudarlos de la forma en la que ella le hacía. Si, podrían haber personas que le dieran direcciones, o alguna que otra ayuda disponible, pero la dedicación que esa extraña le ponía para ayudarlos era un poco extraña. Aunque Yuno no era quien para opinar sobre eso... La pelirrosada misma se había dedicado a su protegido desde el día en que le conoció, quizás era la misma situación con la chica, pero con Cloud.

Aunque también estaba la otra cara de la moneda. La bailarina podía ser aliada de los supuestos borrachos, o de algún otro grupo de ladrones, y les había llevado a ese callejón para emboscarles. A pesar de que Yuno le hablaba con amabilidad, ella había aprendido a no bajar la guardia. Lo tenía como costumbre, pues esta era la forma en que cuidaba de su amado. Sin embargo, la conversación siguió fluyendo entre Cloud y la chica, quien había resuelto una de las dudas existenciales del dúo: Ambos estaban en Tebas.

"Así que Tebas..." - Se quedó pensativa. "Una ciudad sagrada..."

-[Entonces... ¿Hombres no estar en ciudad...?]-

-[Exacto. Unos sujetos parecido a ustedes suelen llamar la atención en estos lares... Y seguramente, se encuentren ahora mismo en otra parte de Egipto, o quizás se hayan equivocado de región incluso...]-

Oh, oh, oh. Eso no pintaba para nada bien. Era probable que su compañero y ella hubieran dado por sentado que Yamato les iba a poner en la misma area donde estaban Thanos y el príncipe. Lo que decía la bailarina era cierto. Ambos hubieran causado una gran conmoción, y más si Hikoboshi había entrado con intenciones de detenerle. Si según Yamato, Thanos era un ser ambicioso y demás, se supone que ya estuviera causando alboroto, ¿no? Algo no andaba bien. Era demasiada "paz" para como la paloma sabia había descrito la situación. Y Yuno misma no quería ser alarmista pero, ¿y si les tomaron el pelo a ambos con todo este enrredo?

-[¡Pero no os preocupéis! En el caso de que los sujetos que buscáis se encuentren aún en alguna parte de Egipto... Aún tenéis esperanza]

-[¡Hable de una vez!]

-[¡Hehe, está bien, está bien...! Se trata de...]

[¡¡Nuestro faraón, Ramsés II!!]

-!!!!!!! - Así que Ramses II. Uno de los Faraones más respetados por su largo reinado y prosperidad económica. Además de permitir el desarrollo en las ciencias, la literatura y la construcción. Eso podría explicar porque tantos laberintos y megaconstrucciones en las lejanías.

-Ramsés II. Es un buen hombre. - Sonrió. -A todo esto... ¿Cuál es su nombre, señorita bailarina? - Hizo una reverencia luego de la pregunta. Tampoco es que quería llamarla todo el tiempo por su profesión.

-Mi nombre es Naunet.

-Un gusto, Naunet-san. Mi nombre es Gasai Yuno, y él es mi compañero Cloud. - Sonríe a la espera de que el rubio dijera o hiciera algo.

-Bien, y entonces, ¿cómo piensa llevarnos a donde Ramsés II? - Decidiría un plan de acción a tomar dependiendo de las ideas de la chica, pero... ¿Decía la verdad, o mentía? ¿Y si al final les llevaba a una trampa? Hmmmm...

-Mi idea es simple. ¡¡Esperaremos al anochecer para ir a donde el Gran Ramsés II!!

-¿¡Nani!? ¿¡Pero por qué esperar hasta el anochecer!?

-De momento, el Gran Líder debe estar ocupado con sus deberes. Además, hay muchos guardias que le rodean. Dudo mucho que algunos nos deje pasar sin pedir antes una consulta. Y de pedirla, no todos los casos le llegan directamente a él, sino a sus mensajeros. - Les guiña el ojo. -Creanme, esperemos unas horas más, y me aseguraré de infiltrarlos al Palacio del gran Faraón.

Esperar, pero... ¿Cuánto tiempo tendría el príncipe Hikoboshi...? La pelirrosada giró el rostro para ver a su compañero. Necesitaba saber que pensaba él.

-Supondré que tienen hambre. Yo invito por haberme salvado de los tipos de antes. - Guiñó su ojo. -Además, es una buena manera de pasar el tiempo hasta el anochecer.

[Cerca de una Tienda de Alfombras.]

De entre tantas tiendas, algo llamó la atención de Yuno. Una tienda de alfombras. ¿Por qué razón? Quien sabe, pero una de las alfombras llamó mucho su atención. Una color morada, con hermosos bordados dorados y rojos. La joven se quedó mirándola, mientras pasaba por el lugar siguiendo a Naunet y a Cloud.

Spoiler:

[Evento de la Serpiente]

Muchos egipcios se habían reunido alrededor de un restaurante. Ellos estaban asombrados al ver como un comerciante extranjero se había sentado en el suelo a tocar un instrumento llamado pungi. La serpiente estaba dentro de una cesta e iba saliendo de ella bailando, como si estuviera hipnotizada, mientras este hombre tocaba el instrumento. La pelirrosada quedó sorprendida y empezó a grabar con el celular y tirar fotos.  

"¡Aaahh! ♥ ¡La serpiente! ¡Es linda! ¡Y es sorprendente como lo hace! ♥"

Spoiler:

Una vez terminado el espectáculo, el grupo de egipcios reunidos comenzó a aplaudir al hombre y a la víbora, la cual regresaba lentamente dentro de la cesta, preparándose para el siguiente espectáculo..

[Tienda de Jarras]

Al lado del Restaurante donde iban a comer, había una tienda de Jarras. "Oh, Dios..." - La fémina no pudo evitar pensar en cierta tienda que...

-.....

[Restaurante]

Finalmente, llegaron al restaurante. Después de matar tiempo e ir conociendo los mercados del antiguo Egipto, después de conocer las calles y salidas de emergencia. Fueron muchas las veces que vieron soldados en carroza patrullar las calles. También notaron un establo, y otros lugares donde habían animales. En ese lugar había de todo un poco: Grandes estructuras de antiguos Faraones, de los Dioses. Era un lugar espectacular, y ahora estaban sentados a la mesa. Yuno se encontraba sentada al lado de su compañero, y Naunet se encontraba frente a ellos.

El sol había bajado y el clima estaba empezando a refrescar. La noche llegaría pronto.

-Bueno, ustedes pidan. La casa paga. - Sonríe guiñando el ojo. Naunet era bien querida en ese restaurante. Fueron muchas las veces que iba a comer ahí después de su espectáculo. Ese lugar era como su segundo hogar. Le había hecho bastantes favores a los dueños del lugar, que eran como su familia por todos los momentos que habían vivido juntos. El restaurante no estaba tan lleno, pero tampoco tan vacío. Las personas reunidas en el lugar comían en tranquilidad. Comida nativa de Egipto para los recién llegados. Yuno se quedaría esperando a ver que pediría Cloud para comer, y en base a su decisión, ella tomaría la suya. Aunque igual estaba leyendo el menú por adelantado. Solo esperaba que después de esa cena, la chica los llevara a donde el Faraón. De no ser así, sería una gran perdida de tiempo esa espera que tuvieron.
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Yuno Gasai
ÁNGEL CAÍDO

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Re: Even the bright Sun cannot make our darkness disappear [Ōjo o tasukemasu]

Mensaje por Cloud el Lun Ago 14, 2017 10:51 am

Música Ambiental 1:


-Ramsés II...


Murmuraba Cloud para sí mismo en ese instante, cuando finalmente la extraña bailarina fue al grano y les reveló la identidad de la persona que podría ayudarlos a encontrar a Hikoboshi y a Thanos. ¿Ramsés II, el faraón? Había escuchado rumores e historias de dicho faraón. Al fin y al cabo, era uno de los más famosos... ¿Y en aquella era reinaba en el Antiguo Egipto...? Realmente, el rubio no le dio importancia al hecho de que se encontraban en Tebas, la capital en ese entonces de Egipto. Era un dato por el momento sin relevancia, por lo que comenzó a plantearse el cómo era posible que dicho faraón les resultara a la pareja de utilidad en su búsqueda. Era cierto, el razonamiento de la chica misteriosa parecía ser correcto: Si hubieran pasado los sujetos que buscaban por aquella ciudad, habrían levantado un gran revuelo y no les costaría tanto dar con ellos... Por lo que, por el momento, debían de dar por hecho de que ni Hikoboshi ni Thanos se encontraban en Tebas. Por lo que, ¿cómo podrían descubrir el paradero de ambos? Acudiendo a la persona que se ve informada a diario de todos los sucesos que ocurren por toda la extensión que abarcan los territorios del Antiguo Egipto, el faraón Ramsés II.

Aquel era un plan de acción bastante plausible. Por ese instante, el rubio mantuvo su guardia algo más baja que segundos antes para poder centrarse con mayor precisión en su reflexión interna, manteniéndose cruzado de brazos en una postura pensativa.


-[A todo esto... ¿Cuál es su nombre, señorita bailarina?]

-[Mi nombre es Naunet]



"... Entonces... Si quisiéramos dar con el príncipe y Thanos... Podríamos preguntar al faraón directamente, debería de tener información sobre ellos... Pero..."


-[Un gusto, Naunet-san. Mi nombre es Gasai Yuno, y él es mi compañero Cloud. Bien, y entonces, ¿cómo piensa llevarnos a donde Ramsés II?]


En ese instante, mientras se encontraba reflexionando en su mente el mercenario con la pequeña conversación que se encontraban teniendo Yuno y Naunet de fondo, escuchó cómo la pelirrosa pronunciaba su nombre, atrayendo con ello su atención de nuevo hacia éstas mientras lanzaba una mirada algo molesta y fría a su compañera. "... Sé presentarme solo...", quería transmitirle con aquella mirada de reojo, para entonces sacudir un par de veces su cabeza con pesadez y prestar nueva atención a las siguientes palabras de la bailarina, las cuales podrían marcar un ritmo y estrategia claros que tomar desde entonces.


-[Mi idea es simple. ¡¡Esperaremos al anochecer para ir a donde el Gran Ramsés II!!]

- ... -


Cloud mantuvo un silencio sepulcral ante aquella propuesta de la chica, ajeno por completo a la alteración y confusión de la pelirrosa. Se encontraba pensando sobre aquella idea que acababa de tener la bailarina, la cual cada vez tenía mucho más sentido por cada segundo que se pasaba el rubio reflexionando sobre ella en sus pensamientos: De seguro el faraón no se atrevería a recibir en su corte a unos extranjeros salidos de la nada, además de ir armados... Si tan sólo quisieran optar por dicha amistosa alternativa, los obligarían a despojarse de sus armas antes de presentarse ante dicho faraón... Y a saber qué pensarían hacer con ellos luego de ello. Lo más lógico y seguro en aquella situación sería infiltrarse en el palacio en el que seguramente se encontraba Ramsés II residiendo, sin que los descubran... Y hacerlo de noche sería una gran ventaja para la pareja, ya que tendrían la poca iluminación y la oscuridad de su lado...


-[Créanme, esperemos unas horas más, y me aseguraré de infiltrarlos al Palacio del gran Faraón]


Como si hubiera leído Naunet la mente del rubio, éste asintió un par de veces con energía renovada y con gran decisión. Por primera vez sentía que al fin sus pensamientos coincidían con exactitud con los de alguien en aquel encargo, ya que si tuviera que depender de la pelirrosa "paloma" que tenía de compañera de misión... Iría listo. Aún con lo poco que había llegado a entender de aquella conversación, las palabras clave que había reunido de ésta en su mente y entendido fueron suficientes para más o menos seguir el hilo del plan con eficacia, por lo que ahora sólo necesitaban aguardar hasta el anochecer.


-[... Estar bien. Plan comenzar una vez noche... Agradecer invitación, Naenut]

-[¡¡Es Naunet, imbécil!!]


Dijo en ese instante Cloud, con aquel egipcio algo fuera de lugar y extraño que podía llegar a tener como máximo para comunicarse con Naunet. Por lo que, desde entonces, podrían hacer algo de tiempo y explorar los alrededores hasta que el manto oscuro de la noche cayera finalmente sobre Tebas.


Música Ambiental 2:


[Tienda de Alfombras]



-[Perdonar. ¿Qué clase de capas ser éstas?]


Interrumpió el paseo en el que se encontraba sumido el grupo en ese instante el mercenario, mientras que tomando despreocupadamente las alfombras que se encontraban de cara al público en sus manos, las posaba en el filo de su hombrera negra situada en el hombro izquierdo, haciéndolas pasar por la capa negra que cuelga de la misma hombrera. Se encontraba el rubio algo confuso y extrañado. ¿Qué clase de capas podrían ser tan gruesas y sedosas...?

-[¡¡Maldito extranjero!! ¡Fush, largo, fuera de aquí, ladrón!]- Se enrabietó en es instante el vendedor de la tienda, tomando en sus manos una escoba maltrecha y comenzando a golpear con ella la cabeza del joven, ahuyentándolo y haciendo que regresara por patas junto al grupo al evitar tener cualquier conflicto con quien fuera.

Un gran dolor de cabeza le invadía en ese entonces, sin embargo, mientras reanudaban la marcha y el mercenario se esforzaba por evitar tener contacto con las miradas de sus compañeras, algo... Avergonzado.



[Evento de la Serpiente]



- ... -

Al joven Cloud le entró curiosidad aquel espectáculo callejero con el que se acababan de topar. En efecto, se trataba de un músico haciendo sonar una flauta exótica y extraña, la cual su melodía era tan especial que incluso hacía con ella danzar a una cobra oculta en el interior de la jarra frente a la que se encontraba. Tanto atrajo la curiosidad del rubio que éste, inconscientemente y sin pensar mucho en lo que estaba haciendo, se aproximó sin avisar siquiera a Yuno y a Naunet a uno de los callejones circundantes a la zona de la vía que se encontraban transitando, acercándose con ello a unas cuantas jarras que se encontraban apoyadas contra las paredes de los edificios en dichos callejones y destapándolas para observar, con cautela, si en su interior también había cobras. Sin embargo, la mayoría de dichos recipientes sólo guardaban en su interior abono y comida putrefacta...



[Tienda de Jarras]



-... Me pregunto... Si saldrían de ellas un montón de cobras si las rompiera todas a la vez...

Murmuraba para sí mismo Cloud mientras seguía con algo más de torpeza el paso del grupo, ladeando su rostro y mirada en dirección a una tienda repleta de jarrones decorados con dedicación y con formas de lo más extravagantes, para entonces dejarlo pasar y continuar con el camino.



[Finalmente. En la taberna...]



-[... Agua... Querer agua]


Soltó una vez se encontraban sentado en una mesa de aquella poblada taberna. La gente reía y bebía sin mucho control a su alrededor, mientras el par de camareros del local se esforzaban por llevar jarras llenas de cerveza.

-[No saber que existir cerveza aquí...]- Soltó inconscientemente y en un murmullo leve el rubio, percatándose tarde de su error y mirando de reojo a Naunet, con la esperanza de que no hubiera escuchado aquello. Por desgracia lo hizo, sin embargo no se lo tomó a mal ni mucho menos...

-[Oh. ¿La cerveza? Es la bebida preferida de todo egipcio. La hemos creado nosotros, al fin y al cabo... No sabía que se ha extendido ya a otras regiones, qué rapido...]- Comentó en ese instante la bailarina, mientras tomaba una postura algo despreocupada y haciendo señas a un camarero corpulento que se encontraba detrás de la barra, "saludándolo" levemente con la mano. Quizás fueran conocidos...

-[Naenut...]

-[¡¡Naunet dije, perro!!]

-[¿Por qué ayudar tanto...?]- Preguntó en ese instante el rubio, con ojos fríos y expresión excéptica dirigida hacia la bailarina que se encontraba sentada junto a él y Yuno en aquella mesa maltrecha -[... Seguro estar... De que estar tomándose molestias de más...]

-[...]


La chica mantuvo un silencio algo incómodo y ladeando su mirada en ese instante, mientras se cruzaba de brazos e hinchaba un poco su pecho de aire. Se encontraba incómoda, sin embargo parecía estar ocultando algo.


-[... Os ayudaré a infiltraros en el palacio del faraón...]- Dijo en ese instante en susurros de lo más bajos, obligando a la pareja a inclinarse un poco hacia ella para poder entender mejor sus palabras -[... Si me lleváis con vosotros. Quiero hablar con el faraón de un asunto yo misma, en persona. Sólo eso...]


Manteniendo fuera la que fuera la razón que ocultaba aquella bailarina con tanto recelo, al terminar de decir aquello su semblante dejaba ver que no pensaba decir nada más. Cloud, al percatarse de ello, asintiendo con levedad un par de veces para, entonces, lanzar una mirada cómplice a su compañera. "Será mejor que lo dejemos estar...", quiso decirle a ésta con la mirada, para entonces dar la comanda al trabajador de la taberna que se acercó a la mesa, con el mercenario pidiendo sólo un simple vaso de agua, y aguardar a que trajeran lo que fuera que hubiesen pedido las otras dos chicas para pasar lo que quedaba de tarde en aquel local, disfrutando del ambiente risueño y enérgico que los rodeaba hasta que...

... Finalmente, la noche cayó.


Música Ambiental 3:


[Entrada la noche. A las afueras del palacio del faraón Ramsés II]


Apariencia del palacio por fuera:


-[Sssh... Silencio...]

-[Usted ser la única hablando...]

-[¡Que calles, imbécil...! *Zape*]

-[... Tener suerte de sernos útil...]


Se encontraba el grupo en sigilo, caminando con cuidado y precaución por los alrededores de la enorme construcción con patio interior y demás que era el palacio del faraón en el cual pensaban infiltrarse. Llegaban a tal punto que, posando sus palmas en las paredes exteriores de éste, caminaban de lado mientras mantenían sus espaldas apoyadas en dichas paredes, echando vistazos furtivos a lo que los rodeaba en busca de si habían soldados patrullando por los alrededores de aquella zona o no. Avanzando con cautela y lentitud admirables, tras un buen rato Naunet detuvo su caminar cauto, con ello deteniendo en cadena los de Yuno y Cloud, mientras la observaba el mercenario con cierta curiosidad y desconcierto.


-[¿Qué pas--?]

-[¡Sssh...! Por aquí...]- Susurró en ese instante que el rubio pretendía preguntar qué ocurría la bailarina, mientras posaba con cuidado y sutileza la palma de su mano derecha sobre una zona de la pared a la que se encontraban pegados. Dicha parte de la estructura pareció ser endeble, formando con ello una circunferencia de apenas 30 centímetros de diámetro la cual giró hacia la izquierda la chica al notar cómo cedía a su tacto. Como si fuera un mecanismo secreto aquel, el muro sobre el que se encontraba apoyado Cloud se abrió con suavidad pero a su vez con rapidez, tomándolo desprevenido y, con ello, ocasionando que se tropezara y cayera de espaldas en el interior de aquel pasadizo secreto que se acababa de abrir ante el grupo. Naunet acababa de accionar un interruptor que les mostraría al grupo un pasadizo secreto del palacio...


-[No hay tiempo para descansar, perro... Levántate, aún queda sortear unos pocos pasadizos y guardias...]

-[... Maldita...]


Murmuró en ese instante Cloud con cierta furia contenida mientras miraba la figura de la bailarina adentrarse en aquel oscuro pasadizo, dejándolo atrás sin esperarlo siquiera a incorporarse, animándolo con ello a hacerlo cuanto antes y seguir el paso de la chica con dedicación.

¿Qué podrían esconder aquellos pasadizos...? ¿Trampas? ¿Enemigos salidos de la nada...? ¿Iban directos a una emboscada...? Realmente, no lo tenía claro el rubio... Sin embargo, ante escasez de planes que seguir por el momento... Lo mejor sería seguir el paso de Naunet hasta el interior de palacio para finalmente poder presentarse ante el faraón, el afamado Ramsés II.
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Re: Even the bright Sun cannot make our darkness disappear [Ōjo o tasukemasu]

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