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El ataque de la cucaracha: Parte 1(?) [priv. Nashi]

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Tema Privado El ataque de la cucaracha: Parte 1(?) [priv. Nashi]

Mensaje por Yaoyorozu Momo el Miér Jul 19, 2017 11:39 pm

Viernes 10 am.


Al parecer el profesor de literatura no podría dar la clase ese día porque tenía un compromiso en la universidad importante, por lo que el secretario llego con la directiva de que sigamos con el próximo tema que nos correspondía por cronograma, y ella que tenía todo resuelto eso ya, incluso ya había terminado la nueva novela que entraría para el próximo examen. Suspiro con molestia pensando que podría hacer ya que comenzar con los temas que verían en dos meses le parecía algo exagerado incluso para ella, por lo que tomó su cuaderno de notas en búsqueda de algo para terminar o comenzar, incluso si eso ya fuera de otra materia.

-Yaoyorozu-san- escuchó una voz llamándole desde el escritorio de los profesores. Claro estaba lejos desde ese lugar, para ser precisos ella se sentaba al final de clase, desmintiendo el mito de que quienes se sentaban al fondo del salón eran los que menos trabajaban.  –¿Podría hacerme un favor?- La voz se acercó mezclándose con pasos que sonaban con el piso del salón, a lo que la joven respondiendo elevando su cabeza del libro mientras asentía con seguridad, mas su rostro no denotaba ninguna expresión en particular. Al parecer el secretario necesitaba alcanzarle unos papeles importantes al profesor de literatura que había olvidado en la sala de profesores, pero como no podía dejar a los alumnos solos en ese momento no podía moverse del salón. Por esa razón el secretario que conocía el compromiso de la chica hacia el estudio y como tenía la mayor parte de las clases adelantadas  la había considerado para realizar la tarea. Además confiaba en que ella entregaría con rapidez sin perder tiempo en el camino ni arruinar los papeles. –Entiendo, iré enseguida- dijo con un tono seco mientras se levantaba de su asiento sin más.

El secretario le entrego una pila de papeles considerable “¿Si era una pila de papeles tan enorme, ¿Cómo pudo olvidársela...?” negaba con su cabeza en forma de desaprobación puesto que aquello demostraba la verdadera esencia del profesor, no era alguien responsable después de todo. Caminó con cuidado de no tirar nada en el camino y de que no se volaron a causa de las pequeñas ventiscas que se formaban al pasar por al lado de una de las ventanas de los pasillos, o de incluso las escaleras que daban a la puerta de salida del edificio. “Hubiera sido mejor tomar alguna caja y sobre para guardarlos”.

Al salir observó el cielo donde el sol se encontraba en su máximo esplendor, ni una nube que indicar alguna lluvia inesperada.  Su mirada se dirigió a los árboles esta vez mientras caminaba a un paso rítmico, mas sin tomar mucha prisa por miedo a que algo se saliera de la pila. Las palomas se mantenían lejos de su posición así como otros pájaros que habitaban por los alrededores del instituto. Así asegurando el camino y el éxito de su misión en la entrega de los papeles pudo llegar al edificio de la universidad luego de unos 10  minutos. No estaba ni muy lejos ni muy cerca de su salón, pero de todos modos se había tomado el tiempo necesario sin abusar de que todo llegara en orden.

Sin embargo, en su camino a uno de los salones de la segunda planta la estaba esperando una pequeña amiguita viajera, una que era tan vieja casi como el polvo o los dinosaurios mismos. Bueno “amiga” lo que se dice “amiga” no. La mirada de la chica se encontraba en los papeles intercalándose con el camino del pasillo para evitar chocar con alguien, y eso fue lo que provocó que nuestra “amiguita se mostrara”. En un rincón del suelo, casi en una esquina, una cucaracha se escondía o mantenía quieta en su lugar, vaya a saber quién qué era lo que estaba haciendo allí, mas lo que se puede saber es que es lo que hacen cuando uno les pasa cerca. Moverse . Sus pies pasaron cerca del pequeño insecto y al ver o sentir la presencia de pasos comenzó a moverse rápidamente por entre los pies de ella, casi pasando por encima de sus pies y corriendo por el pasillo hacia otra punta.

En un principio la joven no pudo más que sentir el insecto pasar por encima de sus zapatos, más cuando se alejaba pudo divisarlo con claridad. Sintió todo un escalofríos recorrer su espalda mientras no podía evitar mostrar una expresión de asco y pánico. La pelinegra sacudió su cabeza con pequeños temblores mientras presionaba sus ojos fuertemente por unos segundos. Ciertamente quería salir gritando por ello, pero no, debía mantener la compostura y entregarlo los papeles.

“Tranquila… no es nada, sigue tu camino” Se decía mientras caminaba unos metros más por el pasillo con sumo cuidado y estando al 100 % alerta. Miraba al piso fijamente, ya los papeles no eran de tanta importancia. Buscaba en las esquinas, pero nada podía ver ya que la desgraciada se había escondido muy bien.  “M-mejor que no salga de donde este” pensaba mientras tocaba la puerta de uno de los salones y le entregaba los papeles al profesor quien le agradeció por las molestias causadas. Ella simplemente acepto las gracias y se marchó al andar en el pasillo.

De pronto, sus ojos atentos la encontraron. La idea de matarla se había cruzado por su cabeza, detestaba el ruido crujiente que hacían al matarlas por lo que aprovechando que sus piernas estaban descubiertas por la pollera, creo un repelente contra cucarachas allí mismo con su cuerpo. Agitó un poco al aerosol acercándose con cuidado a la cucaracha. Ésta se encontraba cerca de una apertura de la pared que al parecer debía arreglar, por lo que caminó lentamente e incluso de puntillas y cuando ya la tenía prácticamente bajo de ella (lo cual le extraño bastante a decir verdad que no se moviera para nada) presionó el botón dejando todo el repelente salir bañando al insecto.  Lo mantuvo así como por unos 10 segundos, mas lo que pasaría a continuación jamás lo hubiera imaginado.

Una enorme cantidad de cucarachas comenzaron a salir del agujero de la pared y algunas hasta volaban. La expresión del rostro de la pelinegra lo decía todo, estaba terriblemente asqueada y horrorizada, tanto que comenzó a correr por el pasillo mientras los insectos la perseguían por el pasillo. Encontró un salón con la puerta abierta, por lo que rápidamente entró y cerró la puerta esperando a que no pudieran entrar.  No se había fijado nada al entrar y esperaba que no hubiera nadie allí porque le daba algo de vergüenza que la vieran actuar de aquella forma por un par de bichitos.


Última edición por Yaoyorozu Momo el Dom Ago 20, 2017 11:18 pm, editado 1 vez
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Tema Privado Re: El ataque de la cucaracha: Parte 1(?) [priv. Nashi]

Mensaje por Otonashi el Dom Jul 23, 2017 2:23 pm

Intro:

En una galaxia no muy lejana, después de todo vivo aquí y ustedes también, se genera cierto encuentro, entre una pelinegra y un pelirrojo, ambos estudiantes de cierto instituto llamado Takemori, uno que pertenece a la preparatoria y el otro a la universidad, tal vez seres opuestos en varias cosas, la seriedad de uno y lo bromista del otro son ejemplos claros de esto, pero iguales en algo que sería claramente el foco de su encuentro, insectos… Si señores leyeron bien, insectos, a ambos nos dan cierto miedo ¿vale? Y por favor quitenme esa música de fondo ¿Poner el tema de Star Wars para poder hacer un chiste? ¿En serio tipo detrás del PC? Hasta a Axel se le hubieran ocurrido mejores cosas… Oh, espera, que ni lo conozco aún lololol. Retrocedamos un poco, al tiempo donde yo no estaba en un salón vacío, sino en un trance viendo mi celular en una clase aburrida, es decir, hace 15 minutos… Ahora sí, colóquenme una música de fondo para relajar el ambiente, o bueno, no la coloquen, da igual lololol.

Músicas ambientales (Opcionales, cualquiera vale):




‘¡Otonashi-kun!’ alzó la voz el profesor de introducción a la robótica, tratando de captar mi atención, y eso hizo, sobre todo por sus siguientes palabras de disgusto ‘¿Estás siquiera prestando atención? No has despegado la vista del móvil en toda la clase’ ¿Y a mí que me importaba eso? Un profesor que solamente hablaba de estupideces de los supuestos errores que encontraremos al hacer una inteligencia artificial, cuando lo que explica no tiene nada que ver con una inteligencia artificial -¿Sabe Minamoto-sensei? No está diciendo no solo algo que nos interese a nosotros los alumnos, sino que incluso está diciendo cosas erróneas ¿Una IA no puede ser programada sin parámetros que generen su personalidad o que no puede ser programada con auto-aprendizaje porque eso lo único que haría es que pudiera reprogramarse y hacer lo que quisiese? ¿Solo sabe decir falacias o qué?- Dije hastiado de la clase, ya había ocurrido dos veces que este profesor decía las misma estupidez, dos clases seguidas, pero momento… ¿De verdad respondí así? Recuerdo que la otra vez fue solo en mi imaginación lololol.

‘¿Y qué le llevó a decir eso Otonashi-kun? ¿Acaso usted sabe más que yo sobre la materia que imparto?’ Pues sí, lo había dicho en voz alta, así que ahora tenía que jugármelas a insultar la clase del profesor, que gran inicio del semestre, me levanté de mi asiento y tomé mi bolso, sabía lo que ocurriría apenas mis palabras salieran de mi boca, haber estado en la CIA dos años y luego robarle información al mundo no es algo que un simple chico haría, aunque no podía decir aquellas cosas como base a mis razonamientos lololol –Por lo visto si, después de todo el hecho de que aún no se haya hecho una inteligencia artificial comercialmente es únicamente por una simple razón, tratamos de crear un alma artificial, que se puede hacer, pero la brújula moral no se puede hacer mediante códigos, porque una brújula moral es diferente en cada persona…- continué dando razonamientos lógicos en un debate con el profesor en medio de la clase, cada uno de mis argumentos destruía por completo los del profesor –Así que hasta que no tengamos cubiertos todos estos puntos no podemos decir que una IA puede ser creada, después de todo tienes que criar a un ente virtual para que tenga conciencia lo más humana posible… ¿Entendió Minamoto-sensei?- Podía ver el enojo del profesor, sin contar que el silencio retumbaba, ahora que lo veía me había metido directamente con su clase, tal vez no pudo haber sido la mejor manera de responderle al profesor, pero ya lo hice así que da igual lololol.

‘Fuera de mi clase, y no te quiero ver nuevamente acá’ reí ante aquello ¿De verdad me estaba vetando de su clase? Ugh, no tenía que haber hecho eso, se había metido con el cyborg equivocado –Lo que usted diga, simplemente puedo ir con el decano y pedir un cambio de clase, además de que no importa qué quiera hacer usted, el hecho es que no pudo negar ninguno de mis argumentos… Oh y por cierto…- Retiré un momento mis lentes, la información de aquel hombre gordo, la paredes, algunos estudiantes, el escritorio, el pizarrón y muchas demás cosas inundaban mi cerebro, la composición de cada cosa, pero lo que me importaba era la de este viejo “Así que hipertensión… altos niveles de colesterol… oh, incluso tiene 2 hijas…” No piensen mal de mí, no voy a secuestrar a sus hijas ni nada por el estilo, es solamente info que tengo de los registros que he robado de la CIA y algunos otros países, aunque casi nunca hago esto, volví a colocarme mis lentes, bloqueando la obtención de datos de nuevo –Minamoto-sensei, es mejor que se tome la pastilla para el corazón, no vaya ser que le dé un infarto por ver cómo su trabajo se derrumba… Y recuerde dejar las hamburguesas, que no es por un problema de la tiroides que está obeso- Dije antes de voltearme y darle la espalda ¿Creían que me iba a quedar a escucharle respoderme alguna estupidez? Ni en un millón de años lololol.

¿Qué haría ahora? Me quedaban dos horas libres hasta la próxima clase, y con esto no iría de una a la oficina del decano, estoy lo suficientemente seguro de que ganaré la discusión con el decano, igual me debería algún favor luego por cierta persona que dañaría el sistema del instituto, pero eso es para otro día lololol. Caminaba por los salones, esperando ver que clase iban dando ¿Con qué razón? Ni idea, solamente vagaba por allí, no tenía más nada que hacer… Hasta que de pronto un salón vacío apareció a mi vista, ni una sola alma en ese lugar “Un lugar tranquilo al menos” pensaba mientras abría la puerta y entraba, sin cerrarla luego, quien sabe si necesitase salir corriendo porque de repente llegase algo por la ventana “Claro, cómo la CIA siempre me está buscando y no tienen más nada que hacer” Hey cerebro ¿puedes dejar de intervenir en mi narración? Gracias lololol.

Me puse a ‘jugar’ en el celular pegado a la ventana, y digo jugar porque lo que hacía era un juego para mí, solamente estaba inmiscuyéndome en el sistema de la universidad, quería ver qué otras cosas podía haber en este lugar, más que nada los expedientes de algunos alumnos, aunque solamente universitarios –Hmmmm no está mal…- Decía al ver a ciertas personas algo... inusuales, después de todo tenían aspectos muy extraños, algunos incluso con centenares vivos, era realmente fascinante ver que había gente cómo en los cuentos, y en los registros de la CIA, que podían tener vidas longevas y aun así conservar su apariencia joven… que es lo que me ocurrirá a mí en cierto momento lololol. En fin, volvemos al punto actual de nuestra historia, ese encuentro se encontraba a segundos de ser realizado cuando escuché a alguien entrar y cerrar la puerta, alcé la mirada en ese momento, una pelinegra, bastante linda he de admitir, su cabello recogido en una cola de caballo mientras dejaba un mechón de cabello fuera de esta –Disculpa, acá daré una clase dentro de unos minutos, vagancia avanzada ¿Eres alguna de mis estudiantes?- Bromeé un poco riendo, tenía que romper el hielo de alguna forma, después de todo su rostro no mostraba que estuviera muy relajada que digamos, conocía ese rostro, ella estaba asustada –Oye ¿estás bien?- comenté mientras guardaba mi celular en mis jeans negros mientras me acercaba, no soy tan mier*a como para no preocuparme por alguien que pone un rostro como ese.

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Tema Privado Re: El ataque de la cucaracha: Parte 1(?) [priv. Nashi]

Mensaje por Yaoyorozu Momo el Mar Ago 01, 2017 2:44 pm

¿Cómo podía ser que aquellos insectos la siguieran todo el camino desde el pasillo hasta aquel salón? Incluso sabía que estaban detrás de la puerta, podía presentirlo. Incluso la cara de horror en su rostro lo decía todo. Además de encontrarse algo agitada por la súper maratón que se había dado por el pasillo. ¿Qué ocurriría si alguien la veía actuando tan irrespetuosamente por la universidad? Ni siquiera era en el instituto y estaba dado por sentado que ella quería asistir a la universidad y obtener una carrera decente para pertenecer al mundo de los profesionales. Claramente no era necesario por el estatus de su familia actualmente, era solo un capricho, un deseo que quería cumplir para hacer honor a sus padres biológicos, que quien sabe dónde se encontraban en ese momento.

Se encontraba de cara a la puerta, con sus manos sobre la madera de la misma intentando recuperar el aliento y pensando que hacer al respecto. Salir por donde entró no era una opción, y otra puerta no había. ¿Entonces qué? Decidió que mejor sería tomar un poco de aire y pensarlo con claridad, el repelente no había servido de nada, solo acrecentó la ira de la cucaracha y sus amigas así que debería pensar en otra cosa. –Qué asco…- susurró por lo bajo luego de dar un suspiro de alivio, aunque su rostro no se relajaba por completo. Al darse vuelta tampoco lo haría. Cuando se tornó hacia los bancos del salón se encontró con un joven pelirrojo de anteojos. Se veía mayor a ella, y claro seguramente era estudiante de la universidad, y ante aquel pensamiento su rostro no podía calmarse y se estresaba cada vez más. “¿Y si dice que me vio corriendo y entrando a un salón sin permiso?”

Para su suerte o tal vez mala suerte el rompió el hielo primero, y con solo escuchar el principio de la oración la chica empalideció aún más. “¿Clases? ¿Entonces es un profesor? Ay dios…. Todos mis logros los acabo de echar a la basura…” ya se encontraba lamentando de perder su oportunidad de entrar a la universidad en Takemori… Si era algo exagerada y extremista, pero la palabra “vagancia” la logró sacar de su mundo pudiendo conectar la oración completamente. No era un profesor, se trataba de un alumno, y por lo que acaba de decir no era muy aplicado –¿Huh?- fue lo primero que salió de sus labios, y esta vez sintió como sus hombros se aflojaban y caian rápidamente a su lugar, incluso hasta le había sacado una risa por aquello.  –Lamento decir que no estoy aquí por la clase- su tono era bastante formal, pero  no relajado del todo porque todavía recordaba que los insectos se encontraban del otro lado. –Por ahora si… bien, gracias- A pesar de que su plan no era que un chico más grande que ella la tomara por inmadura ya que estaba asustada de unas cucarachas ya era demasiado tarde para eso. La había visto entrar asustada al salón y como si de un asesino se tratara en todo este tiempo.

-Hmm- no sabía cómo empezar a contarle lo que en verdad estaba pasando y de su visita a la universidad. Se sentó en uno de los asientos mientras sentía como sus piernas aun le temblaban un poco por las otras asquerosas. –Bien… tuve un pequeño problema en el pasillo y necesitaba pasar al salón porque….- Apunto de buscar una excusa, no sabía que inventar, tampoco era buena para mentir, pero mejor intentarlo y robar algo de tiempo hasta poder abrir la puerta. –…Se me calló un arito-  aseguro poniendo su mejor cara de preocupación por su accesorio, mientras señalaba a una de sus dos orejas. –Creo que cayó por aquí dentro- pero claramente eso no explicaba porque estaba tan apurada para entrar al salón.

Se puso de pie y comenzó a mirar el piso de madera como si estuviera buscando el arito. Hasta se había puesto de rodillas y comenzó a gatear por la parte de adelante del salón “Momo.. Estas perdiendo tiempo de clases….” Pensaba mientras se arrepentía de temerle a los bichos y poder salir corriendo de esa misma forma de vuelta al edificio de la secundaria. –No te preocupes enseguida me iré, lamento haber interrumpido- Aun desde el suelo se encontraba hablando, mas del lado de atrás del escritorio del profesor “revisando aquel sector”.

Sin embargo, en aquel momento en que se ponía de pie para ir otro lado del salón a buscar se dio cuenta de que las cucarachas estaban entrando por el espacio que había entre el pido y la puerta. –Ay no…- susurró mientras una vez más su rostro empalidecía. ¿Cómo podía ser que ahora entraran al salón? ¿De verdad esos insectos tenían suficiente cerebro como para querer vengarse? Rápidamente de sus piernas, mientras se mantenía detrás del escritorio para que no la viera, creo un repelente contra cucarachas “Por favor funciona” Este se suponía que era uno más fuerte que el anterior, tenía otros químicos que ella misma le había agregado especialmente en la creación del objeto. Se acercó una vez más a la puerta por donde las desgraciadas estaban entrado y roció el repelente por unos cuantos segundos otra vez. Una vez más eso solo hizo que se enfurecieran.

Con una rapidez asombrosa comenzaron a entrar al salón, haciendo que la chica diera un pequeño grito de terror y corriera al escritorio más cercano y se subiera sobre este. Estaba al borde de comenzar a gritar, ya no sabía qué hacer y para el colmo eran demasiadas las que habían entrado. Con sus manos cubrió sus ojos presionando sobre su rostro. – Esta bien era mentira… yo venía por el pasillo y quise matar a una cucaracha y ahora se enojaron y me persiguen- confesó con un tono de voz tembloroso. Realmente estaba asustada, aunque no recordada desde cuando les temía de esa forma. “Felicidades quedaste como una niña frente a un Senpai” fue lo único que paso por su mente, el repelente no servía, ninguno de los que había creado y pisar más de 100 cucarachas (las que habían entrado hasta el momento) no estaba en sus planes. –¿Tienes idea de qué hacer?-


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Tema Privado Re: El ataque de la cucaracha: Parte 1(?) [priv. Nashi]

Mensaje por Otonashi el Sáb Ago 12, 2017 10:45 am

Su cara de asco me preocupaba, no era normal que alguien entrase a un salón con esa cara, y menos de la manera en la que entró, habían varias posibilidades, que hubiera visto algo espantoso, que se haya asustado porque le viesen en horas académicas deambulando por la universidad, cuando se veía claramente que no pertenecía a esta debido a su uniforme, que he de decir que el que hizo estos uniformes tiene buen gusto, realza el atractivo tanto de las chicas como de los chicos… ¿En serio me he desviado del tema para hacer una acotación del vestuario de los del instituto? Ya caí como el típico protagonista de visual novel, gracias tipo detrás del PC, ahora sí quedé como el cliché andante… y eso que ese era el primer título de Axel lololol. De vuelta al caso, me fijaba en las expresiones de la chica, trabajé dos años en la CIA, algo de análisis en frío debí de aprender, pero quien sabe, pasé más tiempo detrás de una computadora que en el campo así que tal vez no había aprendido lo suficiente, o tal vez ella sería una maestra del disfraz, conseguirse a cualquier metamorfo por estos lares del instituto no es algo anormal, de hecho nunca se sabe que raza era cada persona, por lo que la mayoría asumía que eran humanos si no mostraban indicios sobrnaturales, como yo… Además de que los lentes le agregan cierto realismo a mi apariencia lololol.

Había captado mi broma, e incluso se había reído un poco, gracias a dios lo había hecho, me iba a sentir mal si al menos no se relajaba un poco, aunque bueno mis bromas pueden cambiar el ánimo completamente de las personas, a veces para peor, pero ese no es nuestro caso, de momento lololol –No te ves muy bien que digamos- Dije ante su respuesta, no había que ser un experto para saber que aquello no era completamente cierto, podía ser que mi broma la hubiese relajado, pero esa seriedad que ella tenía reflejaba angustia ¿De qué se andaba escondiendo que no me podía decir? ¿Acaso un altercado de acoso con un profesor? ¿O le estaba intimidando alguien de la universidad? ¿Un alumno? ¿Un empleado? No lo sabía, y lo único que podía hacer era sacar conjeturas, era extraño, pero sí, esas cosas podían ocurrir, la mayoría de ellas claro, no era como si le fuera a colocar más probabilidades al hecho de que ella fuese humana y la haya abducido un dragón polimorfo alienígena unos minutos atrás… Aunque tampoco podía descartar ese hecho, con tantas cosas que suceden acá en Éadrom si me dijese que sucedió eso, o incluso algo más irreal yo me lo creo lololol.

“Esto no pinta bien… Tuvo un problema”
Pensaba al momento en el que ella comenzaba a hablar ¿Era posible que hubiese dado en el clavo en mis primeras conjeturas? ¿O había pasado algo más grave que aquellos problemas? ¿Tal vez algo con el director?... ¿Qué cosas pienso? Si Derven es más bueno que el pan con chocolate, o la Dr. Pepper, o las Honey Buddha-Chips, bueno, no tanto como las últimas que son un jo*ido manjar de los dioses pero ustedes me entienden lololol… En fin, no me dejen desviarme del tema, que luego empiezo a narrar y narrar una cantidad inconmensurable de estupideces, como en este momento ¿Ven que no me prestan atención? Aunque bueno, no es como si me pudieran interactuar conmigo… Lamentablemente, sería muy divertido como “Ya cállate y vuelve a la narración”… Bueno, al menos tienen un aliado de su parte lololol. Volviendo al tema… ¿dónde estaba? Ah sí, ella me había dicho que había tenido un problema, aunque no me esperaba lo que vendría a continuación, una excusa tan barata, burda e inútil que incluso el idiota de GM lo entendería en un dos por tres ‘Haré como que te creo, pero eso no explica tu cara de susto’ Hubiera dicho, sinceramente no tenía ni la menor idea de cómo no sonar como un idiota al hablar –Ya veo… Así que solo ha sido eso… ¿Ese arete es muy importante para ti?- Pregunté, con un tono completamente neutro, sin importarme realmente la respuesta, una cara de preocupación de ese estilo no era algo que uno tiene cuando se le pierde algo importante, ni porque estuvieras muy ligado a ello… Aunque si se me perdiese el móvil tal vez ande como loco buscándolo, así que puede haber una posibilidad de ello lololol.

Aproveché que ella se había puesto detrás del escritorio del profesor para levantar mis lentes y evaluar el ambiente… Madera, acero, yeso, argón, un 3% de mezcla de cemento, vidrio, aluminio, pintura en base de plomo, radioactividad en el ambiente por debajo del 2%, presión del aire normal, temperatura 25ºC, velocidad del viento 15cm/s ¿Te preguntarás que son estos datos no? Pues era lo que aparecía en mi mente al analizar el entorno con mis ojos biónicos, pero aunque buscase detenidamente en cada espacio que pudiese ver no lo podía hacer –No importa si te tardas mucho o poco… Tu arete no está acá…- Dije justo en el momento en el que un grito se escuchó desde donde ella estaba –¿Pero q-?- Exclamé antes de darme cuenta de esas mal*itas desgr*ciadas del **** ** ** *****, *** *******, ***** ** ** ****** **** cucarachas, subiéndome con extrema rapidez en uno de los escritorios, justo igual que ella, solo que guardando más la compostura, a pesar de que tenía una ligera fobia ante estas criaturas del diablo, esta solo llegaba a la repulsión, por lo que gritar despavoridamente no era algo que hiciera… de momento lololol

-C-con razón… ¿Cómo se te ocurre siquiera y a matarla? La hubieras dejado quieta… y te hubieras ido ¿Tan difícil era eso?- Le reclamé, para luego darme cuenta de que su voz sonaba temblorosa, tal vez había empeorado la situación, pero ya lo había hecho –Bueno, no te preocupes, ya no se puede hacer nada- Intentaba sonar lo más calmado posible en esta situación, para luego enfrentarme al verdadero problema ¿Qué haría? ¿Qué se me ocurría? –Pues…- Me acercaba hasta ella, con cuidado de no caerme al suelo y ser tocado por aquellos mugrosos seres ¿Qué sería lo que se me ocurriese? Veamos habían tantas posibilidades para hacer, pero ninguna sería la correcta, o por lo menos en mi mente parecía que empeoraba muchísimo las cosas… Podía usar mis nanomáquinas para matarlas, si no fuera que comparto conciencia con estas cosas y sentiría a las cucarachas, además de que quedarían restos de en mis pequeñas y ellas se meterían dentro de mi cuerpo, por lo que no era necesario, pero justamente cuando llegué a ella una idea se me vino a la mente… y una muy loca debo de admitir lololol. –Saltar por la ventana- Y no, no bromeaba, después de todo ipso facto la tomé de la muñeca, y usando mis mejoras físicas me moví lo más rápido posible, pasando a través de una ventana abierta antes que ella, afortunadamente solamente era un piso, por lo que no necesitaría demasiada fuerza para resistir la caída, y obviamente iba preparado para atraparla cual princesa, no sería mucho problema –Dime que tienes una granada o algún explosivo contigo para destruir ese salón y prevenir una inminente invasión cucarachística al estilo Terraformars…- Bromeé, aunque ojalá tuviera una de esas cosas para destruir semejante plaga lololol.
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Tema Privado Re: El ataque de la cucaracha: Parte 1(?) [priv. Nashi]

Mensaje por Yaoyorozu Momo el Dom Ago 20, 2017 11:15 pm

-Ahmm claro… es un regalo de mi madre, por lo que se supone que no debo perderlo- Intentaba seguir dándole forma a su mentira, dándole forma de la manera más rígida posible terminado esa oración mientras él le seguía la corriente de alguna forma. ¿Acaso había logrado engañarlo? Bueno si ella pensaba eso, lo cual en verdad le gustaría hacerlo, estaba muy equivocada, ella misma sabía las limitaciones que tenía para poder actuar falsamente. Entre tanto seguía con la mímica de buscar su arito por el suelo, mas eso no iba a durar demasiado ya que los insectos querían venganza y la de la coleta solo las hacia enojar cada vez más.

Incluso el mismo, casi simultáneamente en el instante en que salto a uno de los primeros escritorios, la había descubierto de que estaba mintiendo. No había que ser un genio para averiguarlo, pero de todos modos ¿Cómo lo supo sin siquiera moverse de su lugar? Bueno en realidad eso no era tan importante en ese momento sino el que estaban siendo rodeados por una horda de cucarachas enfurecidas. Estas poco a poco copaban el salón, hasta que de tantas que se habían juntado no se viera ni si quiera el suelo de madera. ¿O era ella que ni siquiera podía ver con claridad en ese momento?

Al escucharlo reclamarle por su actitud combatiente contra los insectos, sacó sus manos del rostro llevando las mismas hacia su pecho cruzándose de brazos. Estaba indignada con aquel reclamo y aunque sabía que no era la mejor forma de comportarse frente a alguien que era mayor a ella no podía controlar el impulso de decir lo primero que se le venía a la mente-¿Qué cómo se me ocurre???- en ese momento la desesperación la estaba haciendo salirse de sus casillas rápidamente -¿Debía dejarla vivir para que se reproduzcan??? Lo siento debí haber dejado que sumaran un par más para que su invasión no solo ocupara un salón entero sino que todo el edificio…- Su tono sarcástico y lleno de pánico lo decía todo, además parecía que el otro se encontraba en una situación parecida a ella, aunque no efusivamente desesperado.

Tomó un poco de aire mientras el continuaba hablando, al parecer intentaba calmar la situación en la que se encontraban. Cierto era que discutiendo entre ellos no iban a arreglar nada, lo importante era descubrir cómo salir de aquella situación… literalmente cómo salir del salón si ser tocados por aquellos insectos del infierno. Aunque no quería debía mirar hacia abajo, de todos modos el incesante ruido de sus asquerosas patas caminando por todo el salón lo escuchaba, por lo que mirar y buscar alguna opción entre aquel mar de insectos no le cambiaría mucho.  De pronto al sentir el ruido de los escritorios tambalearse vio que el otro se le acercaba hasta su lugar –No no no, espera no te acerques- ya había visto como los anteriores se balanceaban un poco mientras pasaba de uno en uno hasta acercársele –No quiero que nos caigamos ambos….-mas aquellas palabras no habían servido de nada puesto que el otro siguió con lo suyo hasta poder tomarle de la mano y contarle de su loca idea.

Así como si de nada grave o del otro mundo se tratara le estaba proponiendo saltar por la ventana del salón. –Espera… ¿QUÉ?- no tenía ni la menor intención de hacerlo, tenía que haber otra opción para salir de allí sin parecer delincuentes que se estaban escapando de las clases. ¿Qué pasaba si alguien la veía en ese acto de vandalismo? O aun peor… ¿Qué pasaba si alguna autoridad del instituto los veía saltar por la ventana?  No parecía haber otra salida mas que esa.  No era que tuviera miedo a las alturas o a lastimarse por saltar desde unos 5 metros de alto aproximadamente, de hecho sabía que podría resistir a tal caída, mas su preocupación era su expediente de buena alumna, no quería echar todo a perder por no pensar por mucho más otra salida.

Sin embargo, antes de que pudiera darse cuenta, y de terminar todas esas conjeturas que tenía en mente antes de tomar una decisión por todas él pelirrojo ya había saltado por la ventana y la estaba arrastrando a ella por el mismo camino. Si en algo tenía que darle la razón no había tiempo para decidir por lo que solo saltó de la ventana también y a pesar de que iba mentalizada en como aterrizar de la caída, él ya la estaba esperando con sus brazos para atraparla. -¿Ehhh?- se preguntó al ver que aun sus pies no habían tocado el césped que se encontraba rodeando al edificio, y en cambio al levantar la vista un poco pudo ver el rostro del pelirrojo. De un salto se recompuso la postura y se bajó. –Ejem... Gracias- acomodaba su cabello y su uniforme con ambas manos mientras disimulaba un pequeño rubor en sus mejillas por pasar semejante situación vergonzosa y de ¿Película, tal vez?

Mientras volvía en si, una vez más las palabras del otro la volvían a sorprender… Pero no exactamente para bien -¿Disculpa?..¿Lo estás diciendo en verdad?- y al mirar una vez más a su rostro supo que no era exactamente una broma. Dio un suspiro mientras negaba con la cabeza -¿Acaso quieres que nos expulsen por destrucción de las instalaciones?- una ceja se alzaba en el rostro de morocha mientras le dedicaba a su acompañante una expresión seria.  Mas la sensación de que se encontraban a salvo les iba a durar poco “¿En serio piensan seguirme todo el tiempo? ¿Qué quieren de mí?” su rostro comenzaba a transformarse mientras veía como la horda de cucarachas comenzaba a bajar por la ventana hasta la pared. Diligentemente y con un paso apresurado los insectos no dejaban de salir del salón –No… No me arrepiento de tirar una granada- le dijo antes de que si quiera le hiciera mención de la sugerencia que le había hecho apenas un minutos atrás.

-Hasta que haya algo que hacer, mejor corre- dijo mientras lo tomaba de su chaqueta y lo arrastraba con ella por las afueras del edificio. Pero… momento “¿Por qué lo estoy llevando conmigo?”  Probablemente por impulso lo había hecho, o para que no se encuentre en el medio del camino de los bichos ya que seguramente solo la perseguirían a ella en ese momento, y solo buscaban venganza de la chica de la coleta en forma de abanico. –Dame una idea que no tenga que ver con destruir el instituto- su voz agitada entre las corridas se hizo presente mientras sin mirar atrás continuaba con la carrera.


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Tema Privado Re: El ataque de la cucaracha: Parte 1(?) [priv. Nashi]

Mensaje por Otonashi el Vie Sep 01, 2017 5:34 pm

Retrocedamos un poco, al momento donde ella me dijo que aquello era de su madre, pero lo que más me llamó la atención fue lo que vino después ese ‘Por lo que se supone que no debo perderlo’, eso era lo que rodaba por mi mente en ese instante, ese fragmento de la oración “¿Se supone? Cualquier persona diría algo como ‘Me lo dio mi madre, no soportaría perderlo’ o algo por el estilo… Aunque puede que no se lleve tan bien con su madre, justo como en mi caso” No lo sabía con exactitud ¿Ella también había sido víctima del maltrato por parte de sus padres que luego la explotaron económicamente? ¿Sería otra como yo que le tiene cierto recelo a sus progenitores? ¿Mi alma ge…? ¿Qué demonios ando diciendo? Ni siquiera la conozco lo suficiente como para empezar a sacar estas conjeturas, aunque bueno, no soy alguien de tener una relación, por motivos obvios (y si no sabes por qué te recomiendo que leas mi ficha lololol), así que algo así como una alma gemela para mí no creo que exista, a pesar de lo linda que sea esta chica sigo teniendo mis principios, si es que a eso de no sentar cabeza nunca y vivir de relaciones abiertas se le puede llamar de esa manera lololol

Pero no dije nada acerca de eso, curioso ¿no? tener la posibilidad de tumbar una mentira, o sospecha de mala relación con sus padres en mi caso, era algo que cualquiera con una mente lo suficientemente vivaz usaría en algún momento, pero ¿cuándo acá un hombre no ha usado como método para ligar el ‘¿Sabes? No eres buena mintiendo’? ¿Qué? ¿Qué solamente yo lo he usado? Pero tío, que me tienes que avisar de estas cosas antes de que las diga ¿Es que acaso no leíste el libreto? Bueno, yo tampoco lo he hecho, pero de seguro de que si lo hubiera hecho no hiciera ese tipo de afirmaciones lololol No tenía sentido responderle aquellas preguntas, las que dijo en el salón claro, primero por el obvio tono sarcástico; que he de admitir que me agradó bastante, la chica tiene estilo; y segundo porque era más importante ponerse a pensar en cómo saldríamos que hacer una discusión por lo que ella hubiese hecho en vez de matarla, que claramente le habría respondido ‘La hubieras dejado tranquila y te ibas, así no me hubieras metido en tu problema’ pero sonaría un poquito muy cortante, y además se había vuelto, obligadamente, mi aliada en estos momentos, aunque claramente si no fuera por su cara de asco hacia estas criaturas del diablo la habría dejado allí sola apenas viese a las cucarachas lololol

Ahora volviendo al presente me encontraba cargándola, por tan solo unos pocos segundos, luego de que ella cayese en mis brazos, que gran oportunidad me había creado de hecho, aunque lamentablemente aquella chica se había bajado de mis brazos, tal vez estuviese nerviosa por la posición en la que estábamos, además de siendo perseguidos por una colonia de cucarachas –No hace falta que me agradezcas, después de todo te he hecho saltar por una ventana- le respondí mientras ella se arreglaba, lo poco que tuviera que arreglarse, tampoco es que estuviera desaliñada –Es eso o una inminente invasión- Seguí la broma alzando un poco los brazos, como si dijese con ellos ‘No hay más nada que hacer’, para luego reír, su mirada seria no era algo para temer, casi que sentía como eso penetraba en todo mi ser, pero bueno, posiblemente ella tuviese rayos x en los ojos o algo por el estilo, en este lugar se puede encontrar cualquier cosa lololol –Vamos, vamos no te lo tomes tan enserio, todo lo referente al insti pasa a segundo plano mientras no sepamos como ocuparnos de estas…- Agregaba mientras veía como la vista de ella subía hasta el salón, y créanme que no me lo podía creer, realmente estas cosas habían vuelto, y parecían más furiosas que antes –cucarachas… ¿Por qué no podían ser gatos? Todo el mundo ama a los gatos, pero no, el destino va en nuestra contra- refunfuñaba mientras ella me decía aquello de mi sugerencia -¿Cambiando de parecer tan rápido? No, no, Kurokami-chan, no puedes quitar tu faceta de prefecta así de fácil- Bromeaba, obviamente, agregándole un apodo en base a su color de cabello, tenía mucha lógica viendo que no tengo mucha imaginación cuando me están persiguiendo una colmena masivamente gigante de cucarachas, mientras era jalado un poco por ella, arrastrado al principio de aquel lugar –No hacía falta que me lo dijeses- respondí a lo que decía, aumentando la velocidad de mis piernas y ahora jalándola levemente yo a ella, aunque podía largarme de allí en unos momentos, siendo un cyborg era sumamente fácil eso pero… ¿Qué imagen iba a dejarle a una de menor año? Por dios tengo algo de dignidad, aunque tenerle repulsión a los insectos al punto de no querer ni verlos ya me quita bastante de hecho lololol

-¿Qué te parece rendirnos ante la inminente invasión de los insectos?- Nuevamente bromeaba, y esta vez reía para que no se lo tomase tan en serio, mientras se me ocurría alguna idea, pero nada, ni siquiera un genio como GOD SEVEN tenía alguna solución para este caso, pero bueno, siempre había internet –Ok, primero que nada… No te asustes si me desmayo de repente… si no vuelvo en 10 segundos simplemente olvídate de mí y no des marcha atrás, luego te explico- Advertía mientras sacaba mi móvil nuevamente, las cucarachas estaban lejos, por ahora, así que tenía un chance de meterme en el mundo digital, buscar información y volver antes de que estuviese en medio de esa colmena furiosa, o al menos eso creía yo, si me levantaba en medio de todas esas cucarachas lo iba a lamentar el tipo detrás del PC lololol

-Sólo corre por ahora- Fue lo último que dije, volteando un poco para verle antes de guiñarle un ojo y entrar en el mundo virtual pasando mi conciencia como si fuera un programa extra al móvil “Bien bien, busquemos información” pensaba mientras en unos cuantos segundos; para mí, en el exterior tal vez no habría pasado más de 1 segundo debido a la velocidad de procesamiento de datos; abría el navegador e introducía la búsqueda, claramente con ‘productos para fumigar’ era más que suficiente, y a la primera página que vi entré, no había mucho tiempo para ponerse a buscar en cada página que había, y menos si quería saber cómo salir de Takemori sin ser esclavizado por las cucarachas, afortunadamente conseguí la información adecuada y la dejé en el móvil abierta, por si no me acordaba cuando saliese, quien sabe, a veces perder información en el traspaso de conciencia es normal, sino, pues Oz tuvo un gran problema de programación al hacerme lololol –Volví- dije, mientras me levantaba y veía como estaban casi a unos pocos centímetros de mí, mi cara obviamente reflejaba el asco que le tenía a estas cosas –¡Pero si solo han pasado 5 segundos! ¡¿Cómo demonios estas cosas del demonio avanzaron tanto?!- exclamé antes de correr como si no hubiera mañana, y obviamente tomando por una mano a aquella pelinegra, y llevándomela casi que arrastrada ahora –Bien, ahora el plan es el siguiente… Vamos al laboratorio de la universidad, e intentamos fumigar como tremendos amateurs que somos… Conseguimos a alguien que pueda hacer fácilmente aquellos componentes que necesitaríamos para fumigar… O, simplemente hacemos un lanzallamas casero y las incineramos a toda ¿Tu que dices?- comentaba con una sonrisa, un poco forzada, además de una pequeña risa al final, como agregando que eso último era una broma o una medida desesperada… De todas formas la suspensión, o incluso expulsión, de la institución para evitar la supremacía cucarachística como en Terraformars, solo que sin cucarachas antropomorfas, no era tan mala idea... Oh, cierto, se me olvidó explicarle por qué aquel acto pero bueno... será en otra ocasión, casi ni tenemos tiempo para explicar lololol


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