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The Doll, the Knight and the blond one [Priv. Saori/Yuki]

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Tema Privado The Doll, the Knight and the blond one [Priv. Saori/Yuki]

Mensaje por Cloud el Lun Jul 17, 2017 8:09 am

Aquella mañana era como si el cuerpo de Cloud pesara unos quintales más de la cuenta, o que las sábanas lo estuvieran reteniendo en la cama hasta mediodía. Ese día realmente se encontraba algo más fatigado y cansado de lo normal, necesitaba reunir tantas energías que eran las 12 AM y aún se encontraba en cama. Aquel apartamento en el que vivía, situado por el centro de la ciudad de Éadrom, se trataba de un estudio de unos 20 metros cuadrados. Era un espacio algo pequeño en comparación con otros apartamentos y casas, teniendo incluso que ahorrar sitio con una de esas camas que se guardan en la pared en forma de armario, con aquel sistema que con elevar simplemente el somier ya poco a poco cedía y se cerraba junto a la pared, como si fuera un "armario cama". El apartamento se encontraba limpio casi siempre, no le gustaba al chico vivir en una pocilga y se esforzaba por mantener su hogar reluciente. Era para satisfacción propia, al fin y al cabo no recibía visitas... La luz intensa del mediodía ya entrado se filtraba por las rendijas de las persianas echadas justo al lado de la cama de Cloud, algunos rayos de luz del Sol dirigiéndose de forma molesta a los orbes azules del chico, llegando a irritarlo a tal punto que se vio obligado a levantarse y espabilar de una vez, aún con el cuerpo algo adolorido y exhausto.

"¿De dónde viene todo este cansancio...?", se preguntaba el rubio mientras se encaminaba de forma algo pesada y lenta en dirección al frigorífico, echando el guante una vez a su altura a un pequeño cartón de leche para llenarse con ella un vaso pequeño y dar lentos y pausados sorbos en él, echando un vistazo mientras subía lentamente las persianas al exterior. La luz del Sol era casi tan radiante como siempre, lo cual en parte molestaba al chico ya que le era dañino a los ojos tal brillo.
"Hoy... Es el día. Debo estar preparado...", pensó en el momento que vio familias y demás transeúntes habitar las calles que se extendían bajo sus ventanas, continuando con los sorbos fugaces y lentos al vaso de leche.

Aquel día debía estar centrado. No siempre recibía encargos de secuestro, por lo que debía centrarse al máximo aquella vez... Acostumbrado a matar, le resultaba en parte más peliagudo capturar con vida. Pero como ese era el caso, debía de tenerlo todo bien organizado y planeado.


[Hace un par de días, por la noche. En un callejón de los barrios bajos de Éadrom]


Música Ambiental 1:


-... ¿Esta chica de pelo azul es mi objetivo...?- Preguntó Cloud mientras sostenía una foto sacada en la lejanía de una chica aparentemente joven enfundada en un traje de maid, acompañada por otra chica con apariencia felina y ataviada en trajes... ¿De caballero...? Quizás fuera uno de esos disfraces tan extraños que eran populares hoy en día. El rubio ignoraba dichas modas de todas formas.

-Exacto. Nos han llegado rumores de que esa chica es una muñeca...- Respondió un hombre de unos cuarenta años que se situaba frente al chico, con un rostro desaliñado, intimidante y lleno de cicatrices, de pelo negro revuelto e incluso con un ojo parchado, concretamente el derecho. Iba enfundado como solía ser habitual en las mafias yakuza con un traje de un color rojo oscuro liso -... En nuestra "Familia", las sirvientas nos son muy útiles. Tener a una muñeca como una... Realmente nos haría ganar prestigio entre las demás Familias.

-... Entiendo... ¿Tiene alguna información sobre dónde podría encontrarla?- Saltó el chico a una nueva pregunta mientras guardaba en el bolsillo derecho de su pantalón la foto de su objetivo, volviendo sus orbes azulados a los avellana de aquel hombre, interrogativo.

-Tenemos la dirección de la casa en la que sirve- Respondió el hombre trajeado, buscando en el momento que decía aquello en el bolsillo izquierdo de su pantalón para entonces darle una vez encontrado un papel casi en blanco al rubio, con únicamente una dirección escrita en él -Podríamos hacernos cargos nosotros mismos de la chica, pero es posible que dejemos evidencia de nuestra presencia en el lugar del secuestro, o incluso que debamos aniquilar a sus amos llegado el caso...

-No se moleste... Conmigo la tendrán aquí sin evidencia alguna, asegurado- Asintió un par de veces el chico ante las palabras del contrario, tomando el papel y volteándose con ello en dirección a la salida de aquel callejón, caminando hacia él lentamente.

-La queremos en nuestra mansión en un máximo de 4 días, chico...- Comentó a últimas el mafioso, mirando de reojo al rubio con cierto brillo asesino en sus ojos -... Espero sepas lo que haces...

-... Hai, hai...- Respondió vagamente Cloud, alzando un poco su brazo izquierdo y meneando de un lado a otro la mano en señal de despreocupación y de restar importancia al asunto, desapareciendo finalmente al cabo de unos segundos tras la esquina del callejón.

Aquel encargo se lo pagaban con una gran cantidad de dinero... Era bastante atractivo a los ojos del rubio, por lo que se dispuso a planear el secuestro de la chica peliazul en el mismo momento en el que estuvo de vuelta en su apartamento.


[Más tarde en la actualidad. 7 PM]


Música Ambiental 2:


Se encontraba en lo alto de los tejados de aquellos edificios que se situaban en las calles de aquella zona de Éadrom, haciendo una especie de guardia constante, a la espera de encontrar alguna pista o figura que fuera semejante a su objetivo y poder de esa forma seguirle el rastro. Al fin y al cabo, aquella zona se encontraba aún transitada por el momento... Y debía de encontrar la forma de atrapar a su objetivo en un lugar menos habitado, para así no llamar la atención.

Observando nuevamente la foto mientras se asoma constantemente por la cornisa del tejado del edificio, aguarda la aparición de la peliazul de la foto que sostiene en la mano izquierda. La luz del Sol se había teñido de un anaranjado propio del atardecer ya cercano de aquel día, las sombras tanto de los edificios, transeúntes como del propio chico se habían vuelto largas y extensas, y pronto llegaría el momento del día que más le gustaba a Cloud: La noche. Si la operación se alargaba hasta tal punto de que finalmente el manto de estrellas hubiese caído antes de secuestrar a la muñeca, lo tendría incluso más fácil teniendo en cuenta que habría más oscuridad en el ambiente. Más oscuridad que aprovechar para escurrirse entre las sombras y asaltar a la chica cuando menos se lo esperara.

"... Me pregunto... Si una muñeca es capaz de sentir...", pensaba con cierta curiosidad el rubio, sin apartar casi por ningún momento la mirada de la entrada a la supuesta casa en la que sirve el objetivo. "Quizás... Pudiera comprobarlo antes de entregarla...". Una intensa curiosidad e interés comenzaron a invadir al joven incluso antes de hacer contacto con su víctima. Pero no era momento para pensar y reflexionar sobre tales trivialidades. Debía concentrarse al máximo.

Debía secuestrar a la chica.


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Tema Privado Re: The Doll, the Knight and the blond one [Priv. Saori/Yuki]

Mensaje por Saori & Yuki el Lun Jul 17, 2017 10:11 pm

Desde temprano Saori se había levantado para hacer el aseo del hogar, era costumbre que siempre se levantara antes que los demás, pero en esta ocasión era distinta, se había levantado aun mas temprano  y la razón era porque según le habían informado en la noche abría una cena especial. Lavo la ropa y plancho la que con anterioridad se había encargado de que estuviera en perfectas condiciones al ser las que sus señores ocuparían esa misma noche. Una vez teniendo todo aquello preparado se dirigió a la cocina para hacer el desayuno.

— Saori—Escucho una voz media adormilada dentro de la cocina acompañado de lo que parecía ser una caída junto con algún objeto. La chica suspiro y entro al lugar para fijar inmediatamente su vista al suelo, donde se encontraba un semi-felino sentado, sobándose la cabeza—Lo siento nyan~ Estaba buscando un vaso—Decía esto para luego mostrar parte de su lengua y guiñarle un ojo a la contraria—En mueble que esta arriba de su cabeza joven Felix—Le contesto sonriendo ligeramente, algo que no era habitual en la muñeca era que su rostro mostrará emoción alguna, sin embargo solía hacerlo cuando estaba a solas con el felino que siempre decía de manera orgullosa que era un caballero— ¡Oh! ¡Cierto Nya~! —Respondió con gran sorpresa en lo que se reincorporaba rapidamente, levantaba la silla que había botado de paso para finalmente buscar el vaso.

La cocina era un lugar bastante amplio al igual que la casa por completo, por lo que cualquiera que entrara se demoraría un par de minuto en encontrar lo que buscase al menos que tuviera la buena suerte de encontrarlo a la primera. Había varios muebles, cajones y mas de una cocina. El fregadero que también era bastante amplio se notaba limpio y reluciente, mientras que al lado estaban las típicas rejillas donde se pondría los trastes limpios, pero que estaban vacías. Todo estaba guardado en su lugar, de manera que el chico al entrar solo tuvo que arrojarse a la búsqueda del tesoro perdido (que realmente era un vaso) antes de que si quiera escuchara los pasos de la sirvienta acercarse.

—No me digas joven Felix, suena extraño—Se volvió a escuchar la voz del felino que parecía algo molesto mientras se servia el agua— ¿Debería decirle jovencita?—Pregunto la contraria con un rostro de estar algo extrañada por la molestia del contrario—Nononono, solo Felix. ¿No hay nadie cerca y somos amigos, no? Deja las formalidades entonces, ¡tu lo prometiste! No hay personas, no hay problemas— Dijo esto último mientras alzaba el vaso con agua en la dirección donde se encontraba la chica. Saori tenia ganas de discutirle aquello de que eran amigos, pero conocía tan bien al felino que sabia como terminaría la discusión sin importar que le dijera—Felix...—Pauso un momento antes de volver hablar en lo que veía a su compañero tomarse el agua con una sonrisa y moviendo la cola de un lado a otro— ¿Que le gustaria desayunar?—El felino le quedo mirando seriamente e incluso parecía estar pensando por un momento hasta que hablo—¡Un pájaro asado!—La contraria solo pestañeo un par de veces mostrando su total sorpresa antes de que escuchara hablar nuevamente al gato que le estaba gastando una broma—No es en serio, ¡no pongas esa cara! Cualquier cosa que prepares estará bien—Apenas termino esa frase, vio como dejaba el vaso en el fregadero y luego se acercaba a ella para acariciarle la cabeza— ¡Iré a cambiarme nyan~! ¡Hoy día saldremos de paseo cha chan~!—Solo fue un momento, su caricia en conjunto con esas palabras algo melódicas, la muñeca no había tenido ni tiempo para decirle que ese día no podría jugar con él, o si quiera cumplir sus caprichos— ¡Fe-Felix!— Intento no gritar muy fuerte para atraer su atención, sin embargo el semi animal ni se molesto en parar, solo seguía su camino por el pasillo moviendo la cola de un lado a otro— ¡Te ayudare con las bolsas Saori~!— Se le alcanzo a escuchar antes de que desapareciera, indicándole que realmente la acompañaría en las compras que debía hacer en la tarde luego del almuerzo.

2:00 PM
Hora del Almuerzo, en la mesa.

El silencio parecía estar reinando en el comedor, a penas y los ruidos que se escuchaban eran el de los cubiertos al cortar la carne o cuando tomaban algunos de los bol que estaban en el centro de la mesa con algunos agregados. Saori se encontraba sentada en aquella mesa con su típico traje de sirviente como de costumbre en compañía de los que en este momento debía llamar como padre y madre, ademas de Yuki y su hermana. En su mente, pasaban varios recuerdos mientras comía, estaba desconcentrada realmente, ni siquiera sentía el sabor de lo que ella misma había preparado, solo se llevaba algo a la boca y luego lo masticaba sin pensar si quiera en que podría haber fallado esta vez en el almuerzo como solía hacerlo a diario. Una critica de su misma limpieza, cocina u otras cosas con tal de mejorar para poder sentirse conforme con su propia persona.

Fragmentos de
 Recuerdos.


—¡Kaori! ¡Kaori! ¡Kaaaori! ¡Despierta por favor Kaori! —

Aun recordaba esos gritos, no eran suyos, eran de alguien mas, de la persona que estaba al otro lado de la cama tomando la mano de su hermana que estaba para su lado. Ella no gritaba, solo lloraba, no le salia la voz para gritar, ni quería perturbar el sueño de su hermana que estaba enferma, ¿Había caído en un coma? ¿O solamente estaba muy cansada por culpa de su enfermedad? No era algo que quería recordar exactamente, sin embargo ahí estaba recordándolo, otra vez. Había sido envenenada por el sustituto del cocinero de la casa, y eso lo supieron tiempo después, cuando su gemela se recupero. Según los hechos que ella había relatado, daban los indicios de que había sido aquello y al investigar mas a fondo, descubrieron que era verdad.

—Saori cocina delicioso, ¿Por qué no la dejan hacerse cargo de aquello? Ella nunca nos haría daño, al menos hasta que regrese su viejo amigo—

La gemela de la muñeca al decir aquellas palabras no tenia ni idea de que provocaría...

—Saori, ya que estas limpiando la cocina, ¿Qué tal si aprovechas de limpiar mi cuarto? Hoy con tu padre saldremos y llegaremos algo tarde, por favor—

Ni que ella misma al aceptar ese tipo de peticiones se perjudicaría, solo quería tener el cariño de nuevos padres, ser...una buen hija.

—Madre, ¿Por qué están despidiendo casi todos los sirvientes de la casa?—.

—¿Hm? Solo para evitar traiciones, ademas, mientras estés tu, no lo veo necesario, después de todo eres una doll, eres perfecta para encargarte de la casa y que a tu hermana no le pase nada—.

—...pero—.

—¿Hm..? ¿Te vas a quejar? Kaori se la pasa estudiando, esforzándose para ser la mejor, claro tu también estudias pero no tienes las habilidades como ella, ademas como ahora eres una doll, obviamente seras mas débil de lo que ya eras antes...Piénsalo, tu hermana estudia y mi marido junto a mi trabajamos para que puedan vivir plácidamente ambas, ¿No seria bueno que ayudaras en algo?—.

Tal vez si en ese momento hubiera contestado...lo que era en la actualidad seria diferente...

—¿Ves..? Tu también piensas que es una buena idea—.

Aquello, aquello lo había dicho mientras le acariciaba la cabeza a la chica. Ella no le miraba, solo miraba el suelo, y empezaba a preguntarse...

"¿Si hago esto? ¿Si ayudo como ella dice? ¿Seré parte de la familia?".

Solo le quedo averiguarlo, y este era el resultado después de tanto tiempo.

Alguien la llamaba, una voz que le parecía conocida y hace poco había escuchado en sus propios recuerdos.

Cierre de
fragmentos
.


— Saori-chan, ¿intenta llegar lo mas antes posible cuando vuelvas de las compras esta bien? Necesitamos que esta cena sea perfecta —Se escucho hablar a su madre, en lo que la peliazul solo levantaba la mirada para a sentirle con la cabeza en el momento que la mujer la mirara.

— No te preocupes madre, solo con que ella haga la cena todo sera perfecto—Aquella era la voz de su hermana que en aquel momento le estaba sonriendo— ¿Segura no quieres que te ayude a cocinar para que no estés tan presionada? —.

— Estaré bien, Onee-sama. Preocúpate de estar bien arreglada para cena— Contesto con una sonrisa, mirando de reojo a sus padres que ya habían alzado la mirada con algo de desagrado. Esto era algo de las tantas cosas que su hermana nunca se percataba, y para Saori aquello estaba bien. En su mente prefería aguantar todo eso sola, sin la necesidad de tener que recibir la ayuda de nadie, así todo estaría perfecto.

— ...pero tu también también debes estar ahí aunque te encargues de la cena, no te vayas a ocultar entre las sirvientas como la última vez—La voz de su hermana parecía algo molesta, y ella lo único que podía hacer era sonreírle ligeramente— Esta vez no va faltar sirvientes como en aquella ocasión...—Su voz se oía amenazante, por lo que la chica no pudo hacer nada mas que a sentirle con la cabeza para que la semblante de su hermana dejara también de verse tan amenazadora.

Yuki solo estaba en silencio, moviendo su cabeza de un lado a otro mientras comía, fingiendo que estaba ignorando la conversación y no estaba viendo a sus señores. El felino detestaba esa conducta, pero mas detectaba no poder hacer nada al respecto cada vez que sucedía en la mesa.

Una voz mas grave y ronca empezó hablar, aquel como era de suponer era el padre de las chicas— El señor Yuki te acompañara para que no tengas problemas con las bolsas, y si necesitas mas ayuda podemos enviarte a otro guardia solo intenta no tardar. No sabemos como es la gente de esta ciudad y...—No quiso terminar de hablar, con solo eso bastaba para que Saori entendiera la idea de que no tenia problemas de prestarle mas ayuda mientras no fuera por mucho tiempo, pues ellos necesitaban mas la protección que ella, y para que su otra hija no lo comprendiera empezó toser como si se hubiera ahogado con algo—Cuidado padre..— Se escucho proveniente de la gemela—Bueno, lo que quiero decir es que...ten cuidado hi...— Esta vez si fue interrumpido— ¡Nyan~!  ¡No se preocupe señor, conmigo bastara para ir de compras y volver!—El hombre no dijo nada, solo rió un poco para luego a sentir con la cabeza, indicándole que aquello estaba bien, mientras que Yuki a pesar de que sonreía, por dentro sentía ganas de golpear a algo. Odiaba la hipocresía y la injusticia que había contra la peliazul porque ni siquiera la consideraban un ser vivo.

¿? PM
Después de las compras, fuera de la casa.

El sol parecía estar ocultándose, la sirvienta de la casa ya había llegado a su hogar hace un par de horas con todo lo que necesitaba para la cena o eso pensaba, entre platillo y platillo que cocinaba se percato de algo, había olvidado los ingredientes para el postre y otro para el plato fuerte, por lo que a penas lo noto salio corriendo de la cocina, claro, dejando con antelación las instrucciones a los otros sirvientes que habían llegado para ayudar.

Por otro lado, Yuki se encontraba en la puerta de la cocina, viendo correr a las personas que estaban dentro de un lado para otro, y de paso estaba riéndose como en cada mueble tenia un papel pegado con un inscrito para decir que contenía este—¿Qué tal si luego dejas los papelitos ahí Saori?—Comento antes de soltar unas carcajadas para luego ver a la chica saliendo. No se había percatado de que se había puesto a dar mas ordenes, y aun si lo hubiera visto no le extrañaría porque parecía la chef de un local de alta clase con la diferencia de que ella iba poniendo sus toques en cada platillo que cocinaban.

—¿Eh? ¿Saori? ¿A donde vas? ¿Te enojaste? ¿Y la ce..?—La peliazul ya le estaba tapando la boca y haciendo un sonido de silencio, acto seguido prosiguió su camino, claro con el gato siguiéndola por la curiosidad— ¿A donde vamos?—Murmuro con aire de misterio, parecía fascinado por la situacion—No puedo creerlo, Saori rompiendo las reglas—Seguía hablando bajo a la vez que intentaba no reírse—Shh.. Señor Felix cállese por favor, se me olvido comprar algo y si usted se va, sera aun mas sospechoso—El semi animal abrió los ojos de la sorpresa, no esperaba esa respuesta ni que le dijera señor, y solo por eso frunció el ceño—No estoy tan viejo—Le discutió, como si no le hubiera prestado atención a lo que la muchacha acababa de decirle—Señorita Felix, no es el momento por favor—Suplicaba en lo que seguía caminando por el pasillo con cuidado de que los señores de la casa no la fueran a pillar—¡SIEMPRE ES EL MOMENTO!—Llego a gritar el contrario, solo para decir aquella frase mientras levantaba su brazo y apuntaba hacia arriba con su dedo indice—¡Felix! En serio, por favor.. necesito terminar esa cena sin problemas y los invitados no tardan en llegar—La forma en que alzo la voz la muñeca hizo que el felino quedara mas sorprendido que nunca, e incluso se sentía algo culpable por haber gritado—Lo siento, solo tenia ganas de decir la frase. No te alteres, te acompañare para que no te pase nada, ya es algo tarde—La contraria le miro de pies a cabeza e hizo un gesto de no muy claro, hasta su enojo aun parecía notarse en su rostro—Dudo que pueda defenderme si esta vestida así señorita—Comento, deteniéndose un momento frente a la puerta principal después de haberle observado. Aquel felino estaba vestida como una dama perfecta para estar en una fiesta de gala, o mejor dicho para la cena de esta noche.

—¡Dije que iré y es porque lo haré, te guste o no nyan~! —Insistió luego de un minuto meditándolo, sin embargo para cuando hablo nuevamente Saori ya había salido por la puerta dejándolo solo—¡No me dejes hablando sola nyan~! ¡Eso es cruel!—Le siguió, cerrando la puerta al salir e intentando no hablar tan alto al no querer llamar la atención—Saori, ¡No me dejes sola nyan~!¡Se que los mejores amigos se tratan mal, pero tu forma de tratarme me hace daño nyan nyan~!—El caballero, ahora disfrazado vestido de mujer que incluso llevaba una pequeña cartera entre sus manos ya estaba empezando a dramatizar como cada vez que quería hacer reír a la contraria. Movía su cola en incluso se meneaba así mismo mientras exclamaba cosas poco coherentes en lo que la muñeca solo daba un suspiro, no de cansancio si no de alivio en lo que ambas caminaban hacia un lugar donde transitara algún transporte publico que podría llevarlas al supermercado mas cercano.

—No fueron mis intenciones señorita, pero tengo algo de prisa para sus juegos—Respondió en lo que una pequeña sonrisa aparecía en su rostro, realmente le hacia gracia que se comportara así, sin embargo nunca reía—¿Juegos? ¿Llamas a nuestra amistad juego? ¡Nyan! ¡Eso es doloroso!—El chico se tapo la cara disimulando cubrir sus lagrimas—¡Hieres mis sentimientos!—Y siguió dramatizando su propio espectáculo a la vez que caminaba, dejando ver sus ojos nuevamente pero que estaba cubierto de lagrimas—Señorita, se le arruinara el maquillaje..—Comento en lo que sacaba un pañuelo de sus bolsillos y se lo pasaba.

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Ese mismo vestido, pero lo que es esta de negro seria de color azul, a excepción de las panti/medias que seria de color blanco.
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Tema Privado Re: The Doll, the Knight and the blond one [Priv. Saori/Yuki]

Mensaje por Cloud el Mar Jul 18, 2017 8:59 am

Los minutos pasaban... Y Cloud se encontraba pacientemente aguardando en el tejado de aquel edificio. Su mirada se posaba una y otra vez a través de unos edificios, los cuales dejaban a ver entre sus separaciones casas lujosas, propias de gente rica. "... Esa zona debe ser de la gente adinerada...", intuyó el rubio, mientras sus orbes azules destellaban un brillo ciertamente rencoroso y molesto. Como alguien el cual vivió entre la pobreza y vivió una mala vida durante gran parte de su existencia, no podía evitar guardar en su interior algo de... "Desconcierto", hacia tales personas adineradas. ¿De dónde sacaron el dinero...? ¿Se lo merecen? ¿Hacen buen uso de él, o sólo se lo gastan en tonterías caprichosas? Aunque realmente no le incumbía, aquellos pensamientos varias veces acudían a su mente, perturbándola por unos minutos hasta que siempre decidía dejar el tema de lado al ver que no llegaba a ninguna conclusión clara. Lo mismo ocurrió en ese momento: Meneando levemente su cabeza de un lado a otro, apartó de esa forma sus pensamientos a un lado para volver a centrarse en vigilar la entrada a la especie de "mansión" que era donde según aseguraba la dirección que le dio el papel del mafioso, servía la muñeca objetivo del encargo.

Esperó, y esperó... Hasta que, de pronto, su mirada se entrecerró y su ceño se veía fruncido ligeramente, agudizando de esta forma su vista mientras, con un tono frío, comenzó a hablar consigo mismo en murmullos.


Música Ambiental 1:


-... Te encontré- Soltó el chico nada más ver la chica a la cual debía secuestrar ataviada en su traje de maid, como el de la foto, junto a la acompañante que la foto misma mostraba a su vez. Sólo que aquella vez no iba enfundada en un traje caballeresco, sino en uno algo más femenino: Un traje para una fiesta. "... Están por el momento muy lejos... Además de que esta zona se encuentra muy transitada... Les seguiré el rastro...", pensó Cloud, mientras se sacudía un poco los hombros para entrar en calor y comenzar a correr por el tejado en el mismo sentido en el que caminaba la pareja en la lejanía, saltando entre los huecos que dejaban entre sí los edificios en forma de callejones estrechos de forma ágil y rápida. "No puedo seguirles así... Estoy lo suficiente alejado para hacerlo por tierra...". Al reflexionar sobre aquello, el rubio usó una de las separaciones de los edificios para bajar saltando de ventana en ventana y aferrándose a los alféizar de cada una para luego impulsarse con las piernas en la pared a otras del edificio opuesto, finalmente tocando sus pies el suelo tras un minuto de descenso.

Se sacudió un poco el polvo que había acumulado con ello sus prendas y, apresurándose para salir del callejón, comenzó a dar un severo esprint, cruzando la carretera que le separaba de la acera contraria, sorteando hábil los coches que podrían haber llegado a atropellarlo en más de una vez si no hiciera uso de movimientos, fintas y demás saltos en su carrera. Finalmente llegó a la acera a la cual se dirigía y, manteniendo el esprint vigente, recorrió con velocidad uno de los callejones, el cual separaba a dicho chico de la zona lujosa de Éadrom por un muro alto de hormigón, de unos 2.5 metros. Como era capaz de usar el entorno para su propia ventaja gracias al tiempo que vivió en el pasado en las calles, tomando impulso con si pierna izquierda en la pared del mismo lado en medio de un salto, consiguió dar un "doble salto" a tal altura que consiguió aferrar sus manos en la cima de dicho muro, impulsándose con sus brazos para poder sobrepasarlo y hacer que cayera al otro lado del muro en un abrir y cerrar de ojos. Al fin, ante los ojos del chico, justo después de la salida del callejón, una urbanización dedicada a mansiones lujosas y casas con un estilo extravagante se abrió ante él.

Con discreción y cautela, comenzó a andar en el sentido que vio antes caminar a la pareja a la cual pensaba seguir el rastro, buscándola mientras tanto con la mirada en la acera opuesta a la que él mismo se encontraba, llegando a observarla en la lejanía, aguardando en una de esas paradas de autobús de la ciudad... "¿Van a tomarlo...? ¿A dónde se...?", se preguntaba el chico, para entonces ver un bus con un número señalado en la parte superior del cristal delantero pasar por el lugar en el que se encontraba el objetivo... Y en ese mismo momento vio estupefacto cómo la pareja se internaba en aquel vehículo, abriendo levemente la boca de la impresión.


Música Ambiental 2:


-¡¡O-Oe...!!- Vociferó inconscientemente mientras alzaba su brazo derecho en la dirección en la que se encontraba aquel bus, el cual comenzó a moverse con lentitud y velocidad gradual, haciendo que en parte se desesperara Cloud al ver cómo su objetivo se esfumaba ante sus ojos. La gente que transitaba la calle a los lados del rubio lo observaba algo curiosa y extrañada, apartándose un par de pasos de él por precaución a lo que hiciera aquel extraño, mientras se disponía en ese mismo momento a correr con todas sus fuerzas, no en dirección a la que se iba el transporte público que recogió a su víctima, sino a la parada en la cual la recogió. Una vez allí, con una respiración algo agitada por la de tiempo que se pasó hasta entonces corriendo a gran velocidad, inspeccionó el mapa de la ciudad en el cual se encontraban marcadas las rutas de cada número del autobús.


"... ¿Va a parar al mercado de la ciudad...?"


[Una hora después, con la noche ya recién llegada. Cerca del mercado]


- ... -

Cloud se encontraba aguardando pacientemente en los alrededores del mercado, en el cual supuso que se encontraría la pareja a la cual pretendía perseguir. La noche ya había caído apenas unos minutos, el cielo aún mantenía a lo lejos de éste el poco brillo que quedaba del Sol ya oculto tras el horizonte, con una Luna llena reinando en el cielo como bella sustitución. El chico realmente no tenía mucha idea si su certeza era cierta. Aquella línea de transporte público que cogió su objetivo junto a su acompañante tenía como destino principal el mercado de la ciudad... Por lo que supuso que era el lugar donde se dirigían. Como tal, no quería internarse en tal lugar por completo ya que, en parte porque no le agradaban los lugares con mucha gente a su alrededor, era más seguro esperar al regreso de la pareja en cuestión a las afueras de la zona. Conocía qué parada y línea deberían de tomar de vuelta en ese caso, por lo que se encontraba al acecho... Además, las calles por las que debían pasar antes de llegar a tal parada se encontraban a aquellas horas muy poco transitadas, a tal punto que parecían más que nada calles secundarias, propias de zonas residenciales.

Cuando regresara el objetivo y su acompañante de vuelta... Podría aprovechar en uno de esos desvíos solitarios, ¡y asaltarlas!


...


-Al fin...- Murmuró el chico para sí mismo al ver a la pareja salir de la zona del mercado, al parecer cargada de bolsas de la compra. Comenzó a seguirles el paso a una distancia de 7 metros prudentes, para entonces poco a poco notar cómo los transeúntes de las calles y la anchura de dichas vías van aminorando tanto en número como envergadura... Los faroles iluminaban con su luz blanquecina las calles por las que caminaban... Para de pronto, encontrarse él solo acechando a ambas chicas, sin apenas nadie alrededor. Lo había decidido.

Aquel era el momento del asalto. Era ahora o nunca.


Haciendo uso de la red de callejones de la zona a la cual ya se había habituado el chico de las veces que exploró y recorrió la ciudad de Éadrom para memorizarse la distribución de sus calles y demás, consiguió ganarle terreno a la pareja y adelantarse a sus pasos.


Música Ambiental 3:


Emergió al ver con discreción tras la esquina de la salida de un callejón justo cuando las chicas se encontraban a 3 metros de él. Con paso lento salió de la oscuridad de dicho callejón, cortándoles el paso con ello mientras les dedicaba una mirada fría acompañada de su rostro inexpresivo.

- ... - Se quedó observándolas unos segundos en silencio, con su cuerpo girado en dirección a la acera opuesta, siendo necesario que mantuviera su cabeza volteada en la dirección de ambas para observarlas de reojo -... Perdone...- Comenzó a hablar en un tono sereno e imperturbable, mientras poco a poco alzaba su brazo izquierdo en dirección a la peliazul vestida de maid que se encontraba justo al lado de la chica con disfraz de felino, enfundada en aquel vestido de fiesta -... Pero usted debe venir conmigo...

Tras decir aquello, giró su cuerpo para dar la cara por completo a ambas chicas, sin siquiera llevar por el momento sus manos a la empuñadura de la enorme espada que se encontraba envainada a su espalda. Aquel par no le hacía sentir la suficiente amenaza como para plantearse siquiera en un principio hacer uso de su espada... Por lo que se dispuso a dar un par de pasos lentamente hacia éstas, acortando un poco de distancia antes de proseguir -Quisiera que cooperaran... De esta forma no correrán peligro.

Tenía la certeza de que su objetivo, la muñeca de pelo azul, se iría con él por las buenas, o por las malas.


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Tema Privado Re: The Doll, the Knight and the blond one [Priv. Saori/Yuki]

Mensaje por Saori & Yuki el Mar Jul 18, 2017 6:49 pm

Se había subido ambas al primer autobús que paso en aquella parada mas cercana, agradeciendo que el primero que lo hizo si las llevaría al supermercado y era una de sus paradas principales, por lo que al subir, la tensión que sentía en un inicio se notaba en decadencia e incluso el gato aseguro verla con una pequeña sonrisa aunque fuera solo unos instantes.

En el autobús, asientos traseros.

—¿Ves Saori? No hay que preocuparse, llegaremos antes de que si quiera se aparezcan en la casa—Hablaba el felino con una sonrisa de oreja a oreja mientra se limpiaba con el pañuelo la pintura que se había corrido por sus tonterías—Lamento haber arruinado su maquillaje—Se disculpo la doll desviando un poco la mirada mientras sujetaba un pequeño espejo para que el contrario se fuera mirando a medida que se limpiaba. Esta sentía que debía disculparse, porque a pesar de que estaba en todo un aprieto, como de costumbre también estaba Felix detrás de ella intentando relajarla para que no se nublara su mente y pensara todo con calma gracias a sus acciones tan chistosas—¡Ay que cosas dices niña~! YO arruine mi pintura porque quise, ademas ¡miramiramira!—Agito su cartera de mano para después mostrar su interior—¿Ves? Pintura y algún que otro desmaquillante, soy precavida~ Pensé que algo como esto podría pasar, me conozco así que no te preocupes—Termino de decir en lo que empezaba a pintarse de nuevo. Felix siempre se sentía extraño cuando debía pintarse, pero aun así le parecía algo nuevo y divertido colorear su cara solo para engañar a gente, por lo que tomaba aquel acto como un juego que hacia con gusto, claro sin exagerar nada, toda la pintura que siempre traía encima era suavecita y poco notoria hasta que lloraba.

—Lamento ser una carga para usted señorita Yuki—A penas el semi animal escucho eso, dejo su mini diversión de lado y la miro algo seria unos segundos antes de sonreírle amablemente—¡Baaasta~! No eres una carga, vamos, quita esa cara. Prefiero que se arruine mi maquillaje diez veces seguidas antes de ver ese rostro arruinado en feos gestos como esto—Le apuntaba el ceño de la contraria que parecía algo fruncido por la preocupación, ademas de tener una mirada triste—Ver tu rostro sonriendo porque te sientes así, es mas bonito que ahora. Entiéndelo, NO E-RES U-NA CAR-GA PA-RA MI—Volvió a repetir lo mismo pero silaba por silaba intentando que a la sirvienta le entrara en la cabeza la idea. No necesito que su compañera el contestará, una diminuta sonrisa suya fue suficiente como respuesta para que Yuki pudiera seguir con lo suyo sin preocupaciones.

Supermercado.

El resto del viaje la pasaron en silencio aun cuando el gato ya había dejado de pintarse, estaba animado como de costumbre, moviendo la cola o la cabeza de un lado a otro y cuando bajo del transporte lo primero que hizo fue elevar la manos y alzar un poco la voz—¡Llegamos!—No había necesidad de hacerlo que el chico hiciera eso realmente, sin embargo lo hizo solo porque quería estirarse de una manera disimulada—Señorita Yuki, creo que...de esa manera llama bastante la atención—Hablo la peli azul refiriéndose a la cola y orejas que no dejaba de mover, en especial la primera—Oh, cierto. No gritare—Bajo sus manos y puso una a la altura del pecho como si fuera hacer un juramento—Hablaba de su...ejem, disfraz—Intento disimular el tema ya había personas mirándolas como de costumbre—Oh, no te preocupes nyehehe. Son parte de mi cosplay—Saori le quedo mirando con una cara de no lo creo por unos segundos a la vez que apartaba la mirada.

—No parece un cosplay si va vestida de una manera tan elegante—
Comento cuando ya estaban entrando al local y caminando hacia uno de los pasillo—¡Es un cosplay elegante y sexy para atraer hombres embobados nyan ♥~!—En la mente de la peliazul no podía entrar como la persona que estaba a su lado era un respetado caballero que hacia gestos tan femeninos a pesar de su genero y ahora le estaba pestañeando como si buscara seducirla frente a tanta gente, por lo que prefirió guardar silencio, dejarla sola haciendo su escenita, y buscar las pocas cosas que necesitaba, también, aprovecho para traer otras que tal vez necesitaría al estar mas desocupada trajo una que otra cosa que al llegar seguramente se vería como innecesario, sobre todo los que su compañero había tomado sin que ella se percatara.

Intento andar de pasillo en pasillo con rapidez buscando algo que le hacia falta, sin embargo no lo encontraba por ningún sitio. Era día de pago y había demasiada gente en el local, por lo que su búsqueda cada segundo sentía que se hacia mas fastidiosa aun cuando se suponía que a mas tarde menos gente abría.

—Señorita, en vez de estar llamando la atención con su actitud algo extraña para la gente, ¿puede buscarme esto?—Pregunto pasándole un papelito con las cosas que le faltaban, y sobre todo con algo subrayado que parecía lo importante pero al mismo tiempo que no estaba en la canasta—¡Claro nyan~! Lo tendrá en poco tiempo—Aseguro antes de desaparecer como si nada en lo que Saori daba un pequeño suspiro de alivio. Camino con la canasta hacia algunas de las cajas donde había menos fila y se quedo esperando a que regresara su revoltosa compañía que apareció en el ultimo momento cuando ya estaba pasando las cosas—¡Una señora de contextura sobrada me ataco Saori-chan, y ...y me pego en la cabeza con su bolso porque creyó que le estaba mirando bajo la falda cuando soy toda una dama y lo único que quería era la caja faltante de..—Le taparon la boca—Luego me cuenta su emocionante aventura por los polvos para hornear y las 3 cajas de pudin que le pedí señorita. Hay toda una fila que esta esperando detrás suyo—Dijo esto con un poco de vergüenza al ver que hasta el cajero había parado de pasar los productos y miraba con gran sorpresa al chico, que ademas de que destacara por su actitud, sus orejas y cola llamaban bastante la atención de todos.

Calles, después de
las compras
.

En la salida del supermercado, caminando nuevamente a la parada mas cercana pero esta vez de un taxi que las llevara mas rápido que el anterior transporte y con montón de bolsas, Saori comenzó a registrar las bolsas con cuidado—Señorita, ¿Por qué compro comida para gatos si en casa no hay...?—Hablo en voz bajo hasta que la interrumpieron—¡YO! Soy su gato, y ese es mi aperitivo para la guardia de las 4 Am, no lo mires feo—La peliazul solo desvió ligeramente la mirada con una pequeña sonrisa—Puedo dejarle preparado algo si quiere...—Comento de nuevo sin poder terminar lo que iba a decir—Nononono, absolutamente no, YO quiero ese aperitivo y no quiero que te estés desvelando para prepararme algo porque te conozco señorita, dejaras algo semi-preparado y me harás ir a buscarte para que me lo prepares—La sirvienta seguía registrando las bolsas mientras parecía que no le prestaba atención a su compañero—Es mi trabajo cocinar y hacer el aseo de toda la casa, no veo el problema. Ademas, seguro le dará mas hambre y así no podrá...—Interrupción nuevamente—Tu, eres una hija del marques no la sirvienta de la casa. Deberías estar estudiando, no cocinando y...—Hablo de manera seria para luego darse cuenta que dijo algo que no debía. La muchacha bajo la mirada, viendo una cajita de leche que había en el interior de la bolsa, seguramente para su compañera también y negó con la cabeza para hacerle entender que no importaba lo que acababa de decirle—No se preocupe—Murmuro, dejando de revisar las bolsas y sin detener su paso—Si tiene hambre despiérteme, cocinare algo rápido para no molestarle—Termino por decir en un tono mas normal.

—Sa-Saori...—Yuki no sabia que decir realmente, sabia por dentro que lo había arruinado, aquello eran como las palabras innombrables ante la muñeca. No le gustaba que le dijeran su realidad, no le gustaba que dijeran algo al respecto pero ella...tampoco podía quejarse si le decían algo—¡E-eh! Sa-Saori—Intento llamar su atención al recordar algo—¿Te acuerdas lo de la señora con contextura sobrante de la que te hable? ¡En serio paso! Me pego con su bolsa y por suerte la pude esquivar, este vestido no me da tanta movilidad...menos mal no lo rompí, la cosa es que.. ¿Quieres oír la historia ahora?—Entre tantos enredos y algo de nerviosismo intento arreglar el asunto con dicho relato que tal vez podría animarla un poco. El seguir con el tema para decirle lo siento solo lo empeoraría mas, y como ambas se conocían bastante bien, el felino estaba seguro de que si ella decía que si estaría mejor, era como su oportunidad para que lo perdonara por su descuido—Esta bien..—Murmuro.

El muchacho en su interior se emociono lo bastante como para adelantarse unos pasos y caminar de espaldas solo para mirar a su compañera mientras el contaba la historia—Oh bueno, estaba buscando lo que me pediste y...—Fue interrumpido por una voz ajena a las dos chica—¿Eh?—Se dio la media vuelta para observar a un muchacho rubio. Lo que le escucho decir no le vio sentido alguno, pero aun así sintió las ganas de abrazar a Saori aun con las bolsas que este traía y mirar hacia atrás como una inocente damisela asustada—¡Te dije que atraigo hombres Saori, pero como ven que no tengo bum bum's me discrimina y te quiere a ti—La peliazul se quedo perpleja sin entender la situación mas que la actuación de su compañera que le hacia asegurarse de que no era esa la razón por la que la querían—Señorita no creo..—La interrumpieron. Su compañero que se había despegado un poco solo para apuntarle con el dedo para al poco tiempo parecer estar espantandolo con la mano al mismo tiempo que hablaba—¡Oh! ¡Ya se! ¡Chico precoz ella es mi sirvienta! ¡No esta aqui para saciar tus deseos lujuriosos! ¡Shoo! ¡Shoo!—No estaba alzando la voz muy alto, pero aun así con aquel pequeño escándalo que solía hacer siempre no era de sorprender que por los alrededores se viera algún mirón, que era realmente las intenciones del felino porque al estar vestido de una manera un poco absurda a juzgar por su genero y la falta de su arma, sentía que lo único que podía hacer era atraer gente por si el chico enfrente intentaba hacer algo raro.

Por otro lado Saori espero a que el felino dejara de hacer tanta drama para recién hablar—¿Necesita que le ayude en algo señor?—Pregunto por simple curiosidad y de forma respetuosa mientras le miraba, claro que al mismo tiempo que Yuki quedaran algo sorprendidas al escucharle decir que no pasarían peligro si lo acompañaban—Disculpe, pero...creo que a ambas nos gustaria que se explicara mas por favor—Intento mantenerse lo mas tranquila posible y sin querer agobiarlo de preguntas, tanto Saori como Yuki tenían la impresión de que algo había pasado en su hogar y que incluso habían mandado a alguien para protegerlas, ¿Su hermana tal vez?.
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Tema Privado Re: The Doll, the Knight and the blond one [Priv. Saori/Yuki]

Mensaje por Cloud el Miér Jul 19, 2017 7:16 am

Música Ambiental 1:


Los orbes azules del chico se encontraban escrutando las figuras de ambas individuas frente a él. Realmente el aspecto de éstas era de lo más extravagante... No acostumbraba a ver personas enfundadas en trajes de maid, ni siquiera disfrazadas de felinos y que fueran por la calle así como así. Debía admitir que ya con sólo las apariencias, aquel par llamó algo de la atención de Cloud, de su curiosidad. Pero no permitiría que aquello lo retuviese. Debía secuestrar a la peliazul que tenía frente a sus ojos al fin y al cabo... La acompañante de su objetivo no se veía muy peligrosa, tan sólo se veía como otra joven normal y corriente... En la cabida de lo "normal".

Su rostro sin embargo pasó de uno inexpresivo a otro algo más... "Sorprendido", alzando levemente sus cejas ante el actuar extravagante de la chica de apariencia felina. "... ¿Pero qué...?". Se encontraba algo desconcertado. De todas las reacciones posibles, el rubio seguramente no se esperaba aquella ni de lejos. Acababa de interrumpir sus pasos un completo extraño, armado con una enorme espada a su espalda, de rostro serio y una voz fría, el cual le estaba diciendo a la chica vestida de maid de acompañarlo. ¿No tenían acaso miedo? Era como si todo lo que estuviera ocurriendo, la felina se lo estuviera tomando a broma. Incluso se sintió algo ofendido el chico en su interior... Pero no podía perder la calma. "Ahora que me ha visto la felina... Debería dejarla inconsciente antes de llevarme a la muñeca...", se planteaba el joven mientras escuchaba de fondo y observando con ojos algo incómodos pero manteniendo su inexpresividad vigente a la chica de apariencia felina actuar de forma tan extraña.

-Me temo que no es el caso... No busco eso exactamente...- Respondió en un tono bajo y sereno Cloud ante lo primero que dijo aquella felina, sin entender bien del todo la expresión "bum bum's" y algo confuso en su interior, mientras meneaba levemente de un lado a otro la mano izquierda con la que señaló antes a la peliazul mientras le decía de acompañarlo y desviaba su mirada algo incómodo por las palabras de aquella chica. Realmente, la joven enfundada en el traje de noche debía de tener algún problema de hiperactividad, era tan enérgica que llegó en un momento a cansar incluso la mente del rubio. Observaba en ese momento de reojo a la supuesta objetivo de la misión, percatándose del tono relajado que mantenía o al menos se esforzaba por mantener en ese instante... "Al menos no soy el único normal aquí...". De pronto, en aquel momento dejó de lado inconscientemente su cometido principal, eclipsado por la curiosidad que aquella felina despertó en él junto a la muñeca. ¿No eran algo extrañas? Un extraño acababa de impedirles el paso en medio de la noche. ¿Acaso no sospechaban de un posible secuestro o...? ¿Tan seguras estaban de sí mismas?

"Sea como sea... Hiperactiva o no, esta chica es astuta...", pensó a sus adentros Cloud, percatándose de la presencia puntual de algunos mirones en la lejanía, atraídos por el actuar tan extravagante y extraño de la felina. Quizás aquel fuera realmente su plan, llamar la atención de la escena y de dicha forma evitarse problemas con el rubio. Si realmente aquel fuera su plan, sería un estorbo en su encargo cada vez mayor... Meneó apesadumbrado su cabeza ante las últimas palabras que escuchó provenir de la muñeca peliazul, dirigiendo en ese momento una fría mirada a ésta, ignorando como podía la figura de su compañera para que ésta no lo distrajera más de la cuenta.


Música Ambiental 2:


—Disculpe, pero...creo que a ambas nos gustaría que se explicara mas por favor—


- ... - Mantuvo un silencio sepulcral ante dicha petición de la contraria, analizando con la mirada de arriba a abajo a ambas chicas mientras respondía en un tono frío y en calma -... Me temo que no es posible... Tan sólo debe saber que vendrá conmigo, "Doll"...- Se dirigió con aquel nombre a la peliazul, el cual era el que tenía el chico entendido que era con el que se les solía llamar a dichas muñecas con vida propia. Manteniendo en ese instante el rostro inexpresivo y la mirada perdida en el suelo, llevó lentamente su mano derecha a la empuñadura de su espada envainada a su espalda, aferrándola sin llegar a desenvainarla, tan sólo como una especie de "muestra" de intenciones -... Tan sólo debe acompañarme usted... La felina debe quedarse atrás.

Dio en ese momento otro par de pasos, llegando al punto en el que sólo 2 metros separaban a la pareja de Cloud. Éste se esforzaba por mantener un semblante sereno e imperturbable, pero debía admitir que la curiosidad lo estaba corroyendo por dentro. Tantas preguntas pasaban por su cabeza, ya que al fin y al cabo jamás vio una muñeca con vida propia antes, y mucho menos llegó a hablar con una. ¿Aquella peliazul realmente era un Ser Artificial? Sus ojos se encontraban completamente posados en ella, dejando de lado como podía la presencia de la chica felina, de la cual por alguna razón el rubio mismo se esperaba nuevamente una reacción algo exagerada y extraña. "... Sin embargo... Si muestro demasiada hostilidad... Es posible que huyan, podrían llamar la atención...", reflexionó para sí mismo el chico, para entonces ante aquella posibilidad de la huida soltar la empuñadura de su espada y bajar lentamente su brazo derecho, volviendo a su postura normal y en calma de antes -Hay una familia...- Murmuró dirigiéndose a la pareja en ese entonces, mientras ponía con lentitud y tranquilidad sus brazos cruzados, sin apartar sus orbes azulados de la chica vestida de maid -... Que ha mostrado interés por usted. Me han contratado para llevarla con ellos... Si coopera, lo haría todo más fácil...


"Sin embargo... ¿Realmente es una Doll...? Parece una chica normal y corriente..."


La mente de Cloud se encontraba algo agitada y confusa en ese momento, pero era bueno ocultando dichas incertidumbre y podía mantener constante una apariencia serena. Su mente no podía parar de cuestionarse una y otra vez la condición de Doll de aquella peliazul vestida de maid. ¿En verdad era una muñeca? Su apariencia no era la de una ni de lejos, aparentaba ser una humana realmente... ¿Quizás se hubiese equivocado de objetivo? Era imposible, en la foto que le dieron como pista para localizar su víctima entraba también una chica de apariencia felina y vestida de caballero, y aquella chica era la misma a la que trataba de ignorar en ese mismo momento, torciendo al máximo su mirada para evitarla, dedicando contacto visual únicamente a la peliazul.

Lo que sí tenía en claro, era que no podía demorarse mucho más... Debía llevarse de una vez a la chica vestida de maid, y si no era por métodos pacíficos, se vería obligado a usar la fuerza para ello. No pensaba dejarle opción... No podía permitir que más mirones aparecieran por la lejanía, si atraía más atención de la cuenta aquella escena entonces sí que no podría llevar a cabo su encargo sin dejar evidencia alguna a su paso. "... Aunque quizás no deba ser muy brusco al secuestrarla... Quizás la 'desmonte' incluso... Debería andarme con cuidado...", reflexionaba el mercenario para sí mismo en su mente, sin tener mucha idea de cómo "funcionaba" la existencia de aquellos "Doll", mientras aguardaba una respuesta por parte de la maid, manteniendo su semblante sereno y su expresión seria, ladeando la mirada cada vez que se topaba con el rostro de la felina inconscientemente.

"Aun con lo fácil que debería ser este encargo... Mi curiosidad siempre acaba entorpeciendo..."


Música Ambiental 3:


Suspiró levemente el rubio en ese momento. ¿A qué esperaba? ¿A que la peliazul lo acompañara a cualquier lugar extraño...? Sólo había una forma para llevar acabo aquel encargo.


¡¡Alle-Hop!!


Con un par de zancadas grandes y rápidas, Cloud se puso en un abrir y cerrar de ojos a la altura de ambas chicas sin previo aviso, tomándolas por sorpresa con aquel movimiento. Al ver que se encontraba realmente cerca de la peliazul, agachó su cuerpo y lo inclinó lo suficiente de forma que su hombro izquierdo se pegó al estómago de la maid, y con cuidado de no hacerle daño hizo fuerza para elevar con ello su cuerpo, llegado a tomar por sorpresa a la pareja y a llevar en su hombro izquierdo a la chica de pelo azul. Se dirigió en ese instante a la felina, con una expresión serena como si lo que acababa de hacer fuera lo más normal del mundo, para comenzar a hablar nuevamente en aquel tono frío que solía caracterizarlo -Ahora, si nos disculpa... He de llevarla conmigo.

Notaba el tacto del cuerpo de la Doll reposar sobre su hombro como si fuera algo artificial, debía admitir. Algo en todo aquello no le encajaba al rubio. ¿Cómo podía parecer tan humana y acabar siendo una muñeca con vida propia? Además, el peso de aquella chica no era mucho apenas, o al menos así le resultaba al joven. Era como si llevara una muñeca de tamaño real a su hombro, mientras que con el brazo izquierdo la sujetaba de forma que no se cayera de él, notando con mayor intensidad el tacto artificial de aquel ser...

"... Extraño...", pensaba en ese instante el chico. Aun cuando fuera él el que se encontraba llevando en su hombro a una desconocida así como así.


Cloud Habla / "Piensa" - Yo Narro


Muchas gracias, Crash, por las usser bars <3
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Tema Privado Re: The Doll, the Knight and the blond one [Priv. Saori/Yuki]

Mensaje por Saori & Yuki el Jue Jul 20, 2017 5:47 am

Al escuchar su respuesta el felino no tuvo mas que dar un pequeño suspiro para demostrar su alivio—Fius..—Hizo aquel gesto tan típico solo para demostrar algo que realmente no le preocupaba, pero si calmaba las tensiones y de paso, como se había dicho antes, atraía la atención de personas cercanas del lugar con tal de sentirse en zona segura—Al menos ya sabemos que no es un violador Saori, tenia miedo de que nos ocuparan como trinchera—Le comento a su compañera en voz baja en lo que la chica intentaba no perder su neutralidad del momento por lo que llevo su mano hacia a la boca para taparla y fingir que se aclaraba la garganta—Señorita, su lenguaje—Dijo de manera respetuosa—Oh, si, cierto. Lo siento, ¡pero sabes que puede pasar!—Le continuo comentando a la vez que la contraria desviaba un poco su mirada de su compañero para fijarla en el chico rubio que hace poco había dicho cosas bastante preocupantes, ¿ Debía ella preocuparse por su hermana? ¿Realmente había pasado algo en casa? Tenia tantas cosas en mente que realmente no sabia que pensar, y por suerte gracias a las acciones de su compañero no se sentía tan tensa, sin embargo eso no hacia que sus pensamiento se despejaran del todo y menos con lo la siguiente respuesta que escucho del desconocido.

—¡SAORI!—Grito Yuki, no de forma alterada mas bien demostraba un poco de molestia en lo que fruncía el ceño y le apuntaba— Llámala por su nombre, no por su raza por favor, chico extraño—Continuo hablando en lo que cruzaba sus brazos e intentaba verse un poco mas autoritario frente al rubio. El felino parecía demostrar poco interés por la petición que pedía el desconocido al estar corrigiendo lo que al menos ambas aparentes chicas llamarían como error, mientras que Saori se preocupaba en el profundo de su corazón por el estado de su hermana, eso hasta que escucho que le llamo doll. Tal vez en el exterior no se noto como le afecto ser nombrada de esa manera, pero en su interior había surgido un dolor agudo en su pecho acompañado de un sentimiento que conocía muy bien, la tristeza, a la vez que en su garganta sentía que había un nudo que no le permitiría seguir hablando y en su rostro una neutralidad tan típica de ella y diaria escondiendo todo lo que se sentía. Felix conocía bastante bien a su compañera para saber que causarían esas palabras, por lo que apenas las escucho intento arreglar el asunto y que no se volviera a repetir nuevamente.

Las siguientes palabras que dijo también fueron algo fuertes para la chica de cabellos azules, "¿Por qué no puede venir conmigo?" se pregunto. No quería estar sola, no quería estar sin su apoyo moral en ese momento, aquel ser que la alegraba, sin embargo en el fondo volvía a su cabeza la memoria de aquella voz que despreciaba solo por las cosas que solía decirle casi todo el tiempo.

Fragmento de
recuerdos.

—Después de todo eres una doll, ¿No?—

.     .    .    .

—TÚ, eres la sirviente juguete de mi adorada hija, no otra hija mas aun si eres su gemela, así que te pediré por favor que te dirigías a mi como Señora Mathers y cuando este Kaori madre o mamá, ¿Entendiste?—


—Si...señora...—

.    .    .    .   .

—Saori, ¿Qué hace el señor Yuki siguiéndote todo el tiempo? Debería estar cuidando de la casa, de Kaori. Espero que entiendas que la protección a tu persona es lo de menos y nosotros vamos primero, así que..por favor, si lo ves fuera de su puesto...—

Ella no hacía nada. El felino la seguía siempre porque él quería y aunque nunca le decía que gracias a eso la regañaban, cuando llegaba el momento sentía un dolor en el pecho.

"Al menos...al menos déjeme estar con mi único....¿amigo?"

Ese, ese era el pensamiento de la chica, uno que se había guardado en aquella ocasión y que siempre lo haría con tal de no darle problemas a nadie, ni ella meterse uno. Eso, era lo que estaba bien.

Cierre de
fragmentos.

La peliazul estaba tan metida en sus pensamientos que no se percato de lo que hablo su compañero hasta después de unos segundos—Yo voy donde Saori vaya, ¡Como su creadora...!—No termino de hablar porque el rubio murmuro algo que le llamo la atención—¿Eh?—Se quedo en silencio para escucharle atentamente, hasta que lo dijo. La sincronización de ambas chicas en su pensamiento en algunas ocasiones llego a tal punto donde ambas mostraban cierta impresión que era similar, siendo la muñeca la menos expresiva como era de esperarse. Este, era una de esas ocasiones.

Por un lado estaba el felino que tenia una cara de no comprender la situación y que obviamente no iba a ocultarlo—¿Qué..dijiste?—Fueron una de sus palabras en voz baja, a la vez que la peliazul solo miraba el suelo con cierta decepción. En el pensamiento de ambas solo había venido una idea "Los señores Mathers habían vendido a Saori para otra familia, y aquel chico solo era un mensajero, el encargado de llevársela sin que Kaori lo supiera".

No paso ni menos de un minuto para que el felino se percatara rápidamente de que debía animar a su compañera. Si había tenido el mismo pensamiento que él, sabia que debia estar destrozada por dentro aun si no lo aparentara, después de todo así era ella—¡Sa-Saori!—Pronuncio su nombre con cierto nerviosismo en lo que comenzaba a ignorar la presencia de extraño—No es lo que tu crees, vamos no pongas esa cara—Continuo hablando—No pongo ninguna cara señorita—Se atrevió a contestar la doll en voz baja mientras levantaba su mirada y mantenía su rostro de siempre solo que de una manera mas fría a lo acostumbrado, cosa que obviamente el gato noto de inmediato—Mira, vamos a casa ¿Y consultamos todo si? ¿Sabes que no te dejaría ir sin una explicación razonable verdad? Los señores de la casa no son de tomar ese tipo de decisiones así como así sin informarme, piénsalo..seguro hay alguna confusión en todo el asunto—El nerviosismo que no hace mucho era muy visible en las palabras del semi animal se acababa de desaparecer, ya había dejado de tener una voz tan amigable y se notaba cierta seriedad en sus palabras al mismo tiempo que acariciaba los brazos de la chica constantemente para intentar hacerle entender que todo estaba bien.

Saori no contesto ni por si acaso a las palabras de aquel ser que había sido su compañero por tanto tiempo, ni un gesto, ni siquiera un pestañeo que indicara que ella se sentía mejor, en su mente veía que todo por lo que había trabajado para ser aceptada se iba a la basura mientras que en su cabeza rondaban todo el tiempo las palabras de "¿Qué hice mal?".

No noto cuando el rubio la tomo en brazos y la alzo hasta que estuvo prácticamente de cabeza mirando al suelo—¿Eh?—Fue la única exclamación que soltaba de sorpresa a la vez que con la mirada intentaba buscar a aquel caballero extraño que ya conocía hace un buen tiempo ¿Acaso ni despedirse de él le permitirían? Para ese momento, la doll se había resignado a que tendría que irse porque la había botado, vendido, y posiblemente ya no les servia mas en aquella casa que llamaba hogar—Ni siquiera pude terminar la cena—Murmuro muy bajo sin pensarlo.

—¡ESPERA!—Se volvió a escuchar el grito del felino—No te la lleves, ¡Te pagare el doble! —Aun cuando parecía estar llamando la atención nuevamente a la gente de alrededor, el gato estaba hablando muy en serio, incluso se estaba aferrando al chico rubio de la manera que podía con tal de que no se escapara sin él—Dijiste que te contrataron ¿No? ¡Pues entonces te pagare el doble de lo que ellos te darán si la dejas conmigo—Aquellas palabras no eran mentira, eran solamente la verdad un tanto desesperada de un caballero que no podía hacer nada por no estar con su uniforme, ni su arma, ¿Y si lo paralizaba? No, no serviría de nada, su compañera estaba en un trance que ya conocía bastante bien y aun si la llevaba encima a juzgar por la velocidad que se le había acercado, seguramente las atraparían fácilmente.

Se despreciaba a si mismo por tener que recurrir a ese método con tal de defender a su preciada muñeca, amiga e incluso se atrevería a decir que hija. Es cierto que le había jurado lealtad a la familia Mathew, pero él, él lo había hecho por las gemelas, tal vez en un inicio lo había hecho por los marqueses sin embargo con el tiempo, al ver su hipocresía, su maldad, sus ideales le impedían serle fieles a aquellas personas. Su mente ya estaba preparada para un castigo, incluso un bote de su propio cargo por haber desobedecido las ordenes de sus señores al no dejar que Saori se fuera, pero en su mente lo mas importante era una explicación del por qué hacer algo tan cruel en un día que hasta ellos mismo encontraban especial.
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Tema Privado Re: The Doll, the Knight and the blond one [Priv. Saori/Yuki]

Mensaje por Cloud el Jue Jul 20, 2017 3:37 pm

Música Ambiental 1:

Aun con el peso leve de la muñeca en su hombro izquierdo, cuyo tacto era de lo más artificial para el rubio, Cloud seguía preguntándose cómo podría llevarla de vuelta a su apartamento sin que nadie se percatara de lo "raro" de la escena que daban... Planeaba una vez la hubiese secuestrado llevarla a su casa, de tal forma que la retuviera en tal lugar hasta el siguiente día, en el que la entregaría finalmente a la mafia yakuza que lo había contratado y de esta forma recibir su merecida gratificación. Aun con ello... Debía buscar la forma de pasar desapercibido por las calles... "... La noche ha caído... Podría aprovechar los callejones y la oscuridad para avanzar... Pero si me topo con algún testigo, tendría que acabar con él...". En ese momento, sus orbes azulados se posaron con mayor frialdad sobre la felina a la cual acababa de dirigir aquellas pocas palabras de antes. Seguía siendo un testigo, al fin y al cabo... ¡Por lo que quizás se viera obligado a acabar con ella...!

Sin embargo, su mente no llegó a tales extremos. Su curiosidad se vio en ese mismo momento nuevamente atraída hacia la pareja. En primera estancia, se esperaba un mínimo pataleo y resistencia por parte de la peliazul a la que acababa de cargar en su hombro sin previo aviso. Pero dicha chica vestida de maid se veía de lo más mansa y cooperativa, como si no le molestara el hecho de que la llevara en volandas un completo desconocido. "... ¿Acaso no siente 'miedo'?", se preguntó Cloud a sí mismo mentalmente, mirando de reojo las piernas de la joven que colgaban de su hombro para en ese momento volver su mirada de vuelta a la chica de apariencia felina, la cual inesperadamente era la que mostraba una reacción más usual en aquel tipo de situación. Notaba cómo se aferraba a su cuerpo a la desesperada, mostrando un rostro algo descompuesto y nervioso... Segundos antes, cuando explicó el por qué se encontraba frente a ellas, el rubio notó un pequeño cuchicheo que ambas mantuvieron en ese instante. Pudo apreciar una escena extraña, con la peliazul vestida de maid manteniendo una expresión serena, una tan fría que incluso Cloud llegó a sentirse él mismo en paz al mirarla de reojo, y con la felina... ¿"Animándola"? ¿Ofreciéndole apoyo...? Al menos, las expresiones faciales que ésta hacía y sus gestos estaban todos encaminados a dichas intenciones.

El mercenario pudo ver todo aquello en esa escena protagonizada por ambas chicas gracias al buen análisis rápido que posee éste de la situación, pulido y mejorado a lo largo de su vida gracias a las situaciones críticas en las que se encontraba una y otra vez, viéndose obligado a hacer buen provecho de cada uno de sus sentidos y de su mente para salir con vida... Y si en verdad sus palabras llegaron de una u otra forma a afectar tanto a la pareja... ¿Quizás gracias a aquello mismo, la peliazul se encontraba tan mansa? La mente misma del rubio se encontraba hecha un completo lío, muchas dudas ajenas al contrato siquiera acudían a sus pensamientos, su tremenda curiosidad casi infantil le era en muchas ocasiones un estorbo en sus encargos, y aquella ocasión era una de ellas. Pero, de pronto, cuando se estaba planteando huir de inmediato al ver que ni siquiera estaba lo suficiente concentrado como para acabar con la vida de esa chica felina, su mente se puso completamente en blanco al escuchar levemente... "Las palabras mágicas".


Música Ambiental 2:


-... ¿El doble...?- Soltó el chico justo cuando se había volteado para echar a andar a uno de los callejones circundantes con la peliazul en el hombro, volviendo a girarse sobre sí mismo y dirigir sus orbes a los de la chica felina, entrecerrándolos levemente en señal de cierto interés. Realmente habían hecho hincapié en el punto débil de Cloud... Pero había un problema -... ¿Está segura que puede pagar por ello...? Me pagan una buena cantidad por la chica...- Le responde a la felina con un tono serio, frío pero neutro. Cierto era que el chico seguía siendo un mercenario, todo lo que movía sus acciones era no más simple que el dinero. Si aquella chica le estaba ofreciendo en ese mismo instante el doble de la cantidad que le garantizó la mafia por tan sólo permitir que aquella muñeca siguiera a su lado y hacer el visto alto... Era realmente una propuesta interesante para el rubio.

-... Es una cantidad de 100.000 dromes lo que me pagan... Si es capaz de pagarme el doble...- Al decir aquello, Cloud se separó un par de pasos sin parar de dar en ese momento la cara a la felina, para una vez tomada algo más de distancia hincar lentamente una de sus rodillas en el suelo mientras flexionaba la otra pierna levemente con aquel movimiento, dejando nuevamente en tierra los pies de la chica vestida de maid. Una vez liberado de su pequeña carga de tacto artificial, el chico volvió a erguirse y a mirar con inexpresividad constante los rostros ajenos, asintiendo un par de veces al percatarse de que la muñeca "no se había desarmado con todo aquello" y comenzando nuevamente a hablar, adoptando un tono algo más cooperativo y menos frío que el anterior. No quería incomodar a los nuevos clientes con los que se acababa de topar. Aquel sí que se trataba de un gratificante encuentro.

-Siento las molestias...- Su semblante se veía algo más relajada. Al fin y al cabo, acababa de dejar atrás en sus pensamientos a la yakuza con la que había acordado secuestrar a la peliazul frente a la que se encontraba. Todo aquel contrato y suma de dinero eclipsados por la repentina propuesta de la joven felina. La cantidad que le estaba ofreciendo así como así era bastante grande como para dejarla pasar por alto, si era necesario traicionaría a su propio encargo si una oferta tan atractiva se postraba ante sus ojos de tal forma. ¿Conseguir el doble de la cantidad acordada con la mafia, y con sólo dejar a su objetivo libre...? Aun cuando poseía un mínimo de honor aquel rubio y se solía mantener fiel a sus contratos, aquella oportunidad le era tan bella que estaba seguro que se arrepentiría en el futuro si no sacaba provecho de ella. Y en verdad, no le resultaba tan difícil dejar de lado el contrato que hizo, siendo una mafia su contratista... Se mantenía siempre lo más imparcial y neutro con sus clientes, sin hacer distinciones ni permitir prejuicios de por medio cuando trata con ellos, pero él mismo debía admitir que un cierto rencor hacia las mafias del mundo en general poseía en lo más profundo de su ser... Por lo que no le resultaba un mal sabor de boca el dar la espalda a su encargo.

Los orbes azulados de Cloud se posaron en ese mismo momento en los de la chica. Se fijó con una mirada serena y analítica en su apariencia, aprovechando la cercanía de tan sólo un paso que había entre ambos para sacar a relucir mejor tanto las facciones del rostro ajeno como los rasgos de su figura en sí.

Pequeña estatura. Rostro sereno, frío. Mostraba una actitud taciturna, manteniéndose en silencio gran parte del tiempo, lo cual en parte hacía que el mismo Cloud se sintiera cómodo. Le agradaban en demasía aquel tipo de personas. Encontrándose harto de mafiosos arrogantes, civiles inseguros o incluso algunos que se tomaban su trabajo como una broma digna para unos niños queriendo pasar el rato, burlándose del rubio... Que lo irritaran una y otra vez era una buena forma de sacar de quicio a aquel sujeto. Y no podía evitar elevar un poco la comisura derecha de sus labios al observar con mirada seria y entrecerrada la expresión imperturbable ajena. "... Al menos, la chica es decente...", pasaba dicho pensamiento por la mente del rubio como un rayo, mientras volteaba en ese mismo su mirada en dirección a la felina la cual se encontraba junto a ellos pero algo más alejada, un par de pasos de la escena -... No pensé que una niña mimada como usted fuera capaz de igualar en fortuna a una familia Yakuza...- Soltó en ese momento el rubio mientras alzaba levemente sus cejas, mostrando cierta sorpresa pesada al mantener mientras hacía aquello su rostro sereno, como si se estuviese esforzando en todo momento a mantenerlo así de inexpresivo. Aun cuando era el rostro que acababa reinando en su día a día, era su naturaleza.


Música Ambiental 3:


-... Si me pagara algo más... Podría...- Pensaba continuar hablando Cloud en aquel tono frío y distante, pensando ofrecer él mismo sus servicios como guardaespaldas en caso de que quisieran ayuda para mantenerse a salvo de la familia yakuza a la que seguramente enfurecerían con lo que acababan de hacer. Al fin y al cabo, hicieron que el mismo mercenario al que contrataron se retractara de su encargo, engatusado por una cantidad mucho mayor a la acordada.

Pero en ese instante, se vio interrumpido por un sonido en la lejanía de la calle. Su semblante había cambiado a una mucho más hostil, sed de sangre irradiaba su ser. Aquella escena era como cuando un gato se ve venir el peligro a la vuelta de la esquina, y se muestra cauteloso a la vez que atento, con su pelaje algo erizado... La guardia de Cloud se veía alerta, llevando éste como acto reflejo su mano derecha a la empuñadura de la espada enfundada a su espalda. Los orbes azulados del chico escrutaban en la lejanía, observando cómo una sombra emergía de la oscuridad de la boca de un callejón situado a unos 7 metros de la pareja. Un intruso.


- ... -

Una respiración pesada y tensa dominó en el rubio, el cual se volteó en ese mismo instante, dando la cara al peligro inminente que se acababa de presentar ante sus ojos.

-... Tenemos compañía.


Cloud Habla / "Piensa" - Yo Narro


Muchas gracias, Crash, por las usser bars <3
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Tema Privado Re: The Doll, the Knight and the blond one [Priv. Saori/Yuki]

Mensaje por Saori & Yuki el Mar Jul 25, 2017 5:05 am

¿Acaso aquel día especial era porque vendiesen a Saori?, ¿Seria posible? ¿Lo tendrían todo planeado? El tan solo pensarlo hacia que le diera un asco muy grande al felino por lo que prefería dejar la idea de lado—Si el doble—Confirmo sintiendo que tal vez había logrado algo, pero por dentro no dejaba de sentirse agitado, aun no podía bajar la defensa hasta que la soltara—¡Estoy segura nya~! ¿Por qué ofrecer el doble si no lo tengo? Mírame, no tengo ni como enfrentarte—Respondió, sintiéndose aun mas mal consigo mismo, su orgullo de gran caballero se estaba dañando, sin embargo...¿Eso importaba? ¿Importaría realmente que se dañara cuando la vida de alguien estaba apunto de arruinarse aun mas? La única respuesta para Felix era no, él no era un caballero de apariencia que después se justificaba bajo los supuestos ideales que eran de su puesto solo para hacerse quedar bien, para nada, siempre había dicho y hecho cada vez que podía que daría lo que fuera con tal de hacer bien su trabajo.

Las palabras del rubio hacia que pensara para si mismo que lo que estaban pagando por su preciada amiga, la que casi consideraba una hija era una porquería. Tal vez porque él la apreciaba mucho mas, tal vez porque había visto casi toda su creación, antes de que si quiera su cuerpo se pareciera a lo que era en la actualidad o....tal vez porque para él tenia mucho mas valor que cualquier cantidad que le pusieran por delante, después de todo ¿Era su familia no? Fuera cual fuera la razón seguía pensando que era una miseria—Bien, entonces te pagare 250.000 dromes—Propuso algo mas de dinero de lo necesario, pero aquello era mas que nada como un soborno, un instintivo en el caso de que cambiara de idea o quisiera negociar mas, y si de paso le informaba mejor de la situación, ya que en el fondo quería saber que estaba pasando realmente e intentar corregir la imagen que estaba teniendo de sus señores. El felino quería pensar que no eran tan malas personas para llegar a ese extremo, deseaba poder confiar en ellos en este momento—Te lo pagare ahora con un cheque—Comento mientras sacaba de su carterita que por suerte en todo este tiempo no había botado, una chequera—A menos que quieras seguirnos a nuestra casa y te lo pase en efectivo...también puedo sacarlo de un cajero—No, Yuki no planeaba ninguna trampa aun por mucho que lo pareciera, no estaba en posición de hacer algo así, aun la tenia en brazos y no quería que huyera con ella por lo que de igual manera saco un bolígrafo y escribió la cantidad que había mencionado, firmo el papel y relleno todos los espacios necesarios para luego mostrárselo—Tu decides cual es el mas conveniente para ti—Termino por decir, viendo que dejaba a Saori en el piso.

Dio un pequeño suspiro sin prestar mucha atención a lo último que había dicho el rubio solo porque corrió a abrazar a la muñeca apenas pudo, ¿Era una reacción normal después de todo no? Se sentía algo mas aliviado por el momento, sin embargo aun seguía preocupado, la peliazul solo miraba al suelo con una mirada fría. Para Yuki ver aquello le rompía el corazón, sabía que seguramente en la mente de la contraria no dejaba de dar vueltas el pensamiento de "¿Por qué?" Sin prestar atención a lo que sucedía alrededor suyo a la vez que se torturaba mentalmente, y esto le desagrada bastante.

—Saori—Intento llamarla seguida de unas suaves caricias en su mejilla que la hicieron reaccionar en lo que se separaba un poco de esta—Señorita—Respondió, se sentía algo perdida, realmente no había prestado nada de atención a lo recientemente sucedido por solo adentrarse a sus recuerdos, pensamientos y algunos deseos—Fue una pequeña confusión, ya esta todo arreglado—Mintió el chico mientras movía la cola alegremente o fingía estarlo. Siempre que pasaba algo así, o en la mayoría de las ocasiones, agradecía que la muchacha se quedara en cierto trance para no enterarse nada, ayudaba a que se animara más rápido, pero también estaba al tanto de la que la mentira no duraría por mucho o no siempre servirían.

Saori simplemente le quedo viendo con su rostro de neutralidad como de costumbre—Creo que no comprendo—Volvió hablar la doll pestañeando un par de veces—Lo conversaremos en casa, ¿Vale? Recuerda que debes terminar la cena, tu hermana te esta espe...—No termino la frase, se sintió insultado e indignado de gran manera por el desconocido—¿Niña mimada?—Repitió en voz baja mirando hacia los pies de Saori con un pequeño tic en uno de sus ojos—Señorita, ¿Pago por....?—Pregunto casi de inmediato por la curiosidad, seguia sin comprender y lo que acababa de decir el rubio le daba entender que su compañero le acababa de mentir, ¿Entonces que pasaba realmente?

Por otro lado, Felix sabia muy bien, no era momento de enfadarse por muy orgullosamente mal que estuviera, no sabia que tipo de persona podría ser el rubio ni que podía hacerle ambas aun si le pagaba una gran suma de dinero. Podría ser de aquellos que aun pagandole les traicionaran o ser honorable, solo le quedaba jugársela el todo por el nada en el momento que le diera la paga, por lo que en ese instante decidió ignorar su comentario mientras en su cabeza rondaban las palabras de "Yo se quien soy y no necesito presumirlo ante un extraño por mucho que mi ser tenga ganas de gritárselo" Sonrió ligeramente luego de decirse aquello—Eso no importa ahora Saori, ¿Después lo hablaremos si?—Añadió con toda tranquilidad una vez se tranquilizo, lo cual fue a los segundos por pensar en cosas bonitas junto a su frase para controlarse así mismo(?) Por suerte no era alguien de temperamento idiota y las molestias se le pasaban rapidamente.

Se dio media vuelta tomando la mano de su compañera con antelación para mirar al extraño que aun ni siquiera se presentaba(?)—Podrías....tal vez, ¿darnos mas información acerca de la familia que quería a mi preciada niña? ¿O quien te contrato por el dinero extra que te daré?—Pregunto algo imprudente al mismo tiempo que ignoraba o al menos fingía no haber escuchado nada extraño por las calles. Yuki era alguien con experiencia para hacerse el distraído todo el tiempo, y era cierto que en esta salida se había confiado e incluso descuidado al no darse cuenta de que el chico que casi se llevaba a la sirvienta los seguía, o tal vez lo hizo pero no le presto atención, sin embargo llegando a estos extremos no podía hacer mas que desconfiar en todo lo que le rodeaba, incluso las sombras.

El felino no podía dejar de mirar al rubio solo porque estaba de nuevo poniendo su mano en la empuñadura, la mirada de este había cambiado al mismo tiempo que las preguntas de si un peligro los acechaba a todos juntos o solo a ellas empezaron a surgir en su cabeza, ¿Debía o no desconfiar del extraño? Aquello le comía la cabeza de apoco mientras que cerraba sus ojos. No era necesario mirar, solo escuchar para que el felino supiera que estaba pasando a su alrededor. Escuchaba pasos en distintos sitios, algunos que parecían ir con cautela y otros con prisa y no le gustaba escucharlos porque no sabia si eran personas normales o enemigos. Volvió abrir los ojos después de escuchar al rubio hablar mirando hacia la dirección que él lo hacia—Señuelo...—Murmuró, intentando decir que lo que tenían enfrente no era mas que una ilusión, o tal vez una simple sombra engañosa para distraer, algo que daba presencia pero no estaba ahí, en resumen "Magia" y de la que odiaba. Aquello le atrajo mas la curiosidad, ¿Por qué hacer algo así? No escuchaba los pasos de alguien aproximándose para un ataque sorpresa como en las películas, aunque el realmente ya había vivido algo parecido.

Se quedo mirando los alrededores por las partes bajas, hasta que una idea se le vino a la cabeza—Saori...¡Abajo!—Habló un poco mas alto a la vez que abrazaba a la sirvienta con la intención de bajarla con delicadeza aunque aquello hubiera terminado en una caída un poco fea al mismo tiempo que esquivaban lo que parecía ser un disparo algo anormal—¡Menuda apuntería tienes!—Grito casi inmediato como una reacción, cuando realmente se encontraba provocando al individuo para saber donde se encontraba. Otro dos disparo salieron de distintos lugares esta vez, uno dirigido al par de chicas que se encontraba en el suelo y otro hacia donde estaba el rubio—¡Ja! ¡Hasta mi gato con parkinson apunta mejor que ustedes!—Volvió a gritar casi en el acto para después levantarse en sincronía con la sirvienta a la vez que se sacudían la ropa—Señorita, no creo que sea el momento de...—Susurro la chica con cierta desconfianza hasta que vio a su compañero guiñarle un ojo. Un leve suspiro quería salir de la doll por la situación que estaban y mas por el comportamiento tan burlesco que solía llevar el caballero cuando no parecía ser la oportunidad para algo así.

Yuki reacciono de manera casi inmediata nuevamente empujando a la muñeca nuevamente(?) para separarlas y esquivar el siguiente disparo mientras buscaba entre los techos, en algún balcón o superficie alta que se encontrara en el lugar rastro de los individuos pero según lo que había escuchado cada vez que había un disparo se escuchaban pasos, ¿Personas? ¿Por qué no corrian al escucharlos? Aquel sonido tan agudo que producía el arma le estaba dejando media sorda, su buena audición era un poco perjudicante para si misma en estos momentos y lo único que parecía que harían era disparar, no obstante las dos siguientes veces que le dispararon al gato hizo que se percatara de algo solo porque vio que la peliazul se mantenía una distancia prudente a consciencia e incluso le hizo unas señas para que este se alejara, la estaban intentando apartar de él y como por el momento había estado mas preocupado de mantener a salvo no se había percatado del asunto.

Asintió apenas pudo, y solo en ese instante que hizo la seña una daga le rozo una de las piernas rompiendo parte de su vestimenta incluso. No se quejo de la herida obviamente—¡Mi ropa! Esto costo muy caro, y era original, ¡Sucios cobardes!— Hizo un pequeño berrinche en lo que parecía estar revisando su vestido cuando realmente se estaba curando la herida y rompiendo mas el absurdo vestuario que lo tenia harto por limitar su movilidad, no obstante no es como si le fueran a dar el tiempo para hacer algo así. No paso tanto antes de que le lanzaran mas que pudo haber esquivado fácilmente si no fuera porque la herida le estaba doliendo como si se hubiera echado limón en ella, terminando con tres heridas mas—Señorita, ¿que tal si en vez de la información pide protección?—Sugirió la de cabellos azules que se sentía algo inútil al no poder ayudar al semi animal y el estar mirando como le herían—¿Crees que necesito protección de fortachones con espadas mas grandes que sus propios brazos?—Si, se estaba poniendo a discutir el tema mientras parecía estar recogiendo las dagas que le habían lanzado recientemente—Si—Contesto intentando seguirle la corriente en despreocupación—Pero odio ser la damisela en peligro—Contesto al poco tiempo lanzando una daga a una sombra que se encontraba cerca de la muñeca solo porque le dio la impresión de que se acababa de formar algo extraño en ella—No creo que sea el momento de decidir si quiere serlo o no..—Hablo algo mas bajo solo porque no entendió que acababa de hacer su compañero—¡Aléjate de las sombras Saori!—Alzo la voz el felino al ver que a lo lejos una persona aparecía de la nada y se formaba gracias a una sombra.

—Ara~ Ara~ Se ha dado cuenta, se ha percatado OneSe escucho un susurro de una chica que parecía hablar de manera melódica. No se veía por ninguna parte pero un escalofrió empezaba a recorrer por el cuerpo del felino al sentir una brisa algo exageradamente helada y que parecía pasearse por alrededor de su cuerpo—Déjalo, aun cuando lo sepan..no escaparan—Se escucho una voz mas grave. Sonó mas fuerte que la anterior, y de igual manera parecía estar movilizando cerca suyo, aunque solo por unos segundos antes de pasar de él e ir hacia donde el rubio.

—Ding, dong dan...Miren a quien tenemos aqui—
Se volvió a escuchar la voz varonil en un tono burlesco—El premio, y el traidor...—Le respondió la otra voz de una manera tan suave—El traidor y el premio—Repitió el contrario haciendo notar la diferencia de ambos seres que aun no eran totalmente visibles pero por alguna razón se podían sentir.

Las pocas luces que habían el lugar empezaron apagarse, y algunos focos explotaron de la nada en lo Saori se acercaba al felino y le tomaba de la mano, no porque tuviera miedo, sino porque tenia la mala impresión de que nada bueno estaba apunto de suceder—Parece una película de terror..—Murmuro Yuki sin poder evitarlo y recibiendo un gesto de mal gusto de la muñeca que intentaba recoger las bolsas de supermercado que se encontraban botadas y con las cosas esparcidas al ver que los dos seres sospechosos se centraban mas en el rubio en ese momento.

—¿Nosotros somos mejores que el traidor?—Se siguió escuchando la voz suave hablar, como si intentaran hacer enojar a el chico de espada innecesariamente grande(?)—Mucho mejores...él no nos puede ni tocar...—Volvió a contestar el extraño, al mismo tiempo que parecía asomarse esta vez por la espalda del rubio para luego desaparecer a los segundos en la oscuridad como si cuerpo pudiera fundirse en esta y desaparecer a gusto a la vez que podía formarse en esta—Me daría asco si nos tocara..iugh~—Comento la joven para terminar riéndose.

—Hacernos el trabajo mas fácil...—Dijo esto mientras el que parecía ser de genero masculino aparecía detrás de Saori y Yuki al mismo tiempo, abrazándolas por unos segundos para desaparecer nuevamente—...acorralarlas en este lugar tan agradable~ —La luna por el momento parecía estar cubierta por las nubes, haciendo que el lugar se viera mas oscuro y por unos segundo el lugar que los rodeaba parecía que había tomado formar de una jaula—Estas perdido—Se escucho apenas se vieron los barrotes de aquella cárcel que cubria todo lo que podía una salida para huir del lugar—Haz perdido~—Las risas de la joven volvieron a escucharse a la vez que aparecía por primera vez ante la presencia del híbrido rubio con la intención de abrazarlo y desaparecer.

La carcajadas de ambos sujetos se escuchaban por toda la zona hasta que la luna volvió aparecer e hizo desaparecer todos los barrotes que al menos eran alcanzados por la luz que al poco tiempo tambien se desvanecieron por completo, seguramente para evitar que los presenten se percataran de que con algo
de luz todo ese terrible cuento se esfumaría como si nada.

Sus apariciones eran constantes en todo el lugar, al lado de una pared, detrás del chico o las chicas, e incluso en algunos momentos parecían estar caminando por las paredes como si se estuvieran burlando de los presentes sobre lo invencibles que aparentaban ser—¿Que deberíamos hacer?—Se escucho de nuevo la voz masculina—Cortarle el cuello Niisan~—Se escucho una respuesta algo picarona, seguida de las típicas risitas inocentes, suaves—Ya te he dicho que NO...ME..LLAMES ASÍEl tono de la voz del chico cambio a uno demasiado brusco, resonando por todo el lugar como si estuvieran en todo el lugar en lo que su compañera contestaba de una manera complacida—Mmjmjmjmj, que enfado, que enfado..he desatado la bestia para el trabajo~— A los segundos, una sombra con forma de perro apareció, gruñendo desde un extremo de la calle y desde el otro extremo algo parecido a un león o un tigre.

En los momentos que ambos sujetos parecían estar conversando, burlándose Yuki aprovecho para acomodarse en un lugar y empezar a curar sus heridas. Sus manos emitían una pequeña luz blanca que empezaban a cubrir parte de sus heridas, sanandolas lentamente hasta que se percato de algo en una de estas, parecía que parte del arma que le había dañado estaba dentro, solo un trocito y cuando fue a comprobarlo una daga le rozo la cara como si fuera realmente una teleserie donde te amenazaban de esa manera. Apenas habían terminado de hablar ya le habían lanzado algo obviamente como advertencia—Muévete de nuevo gatita, y veremos quien tiene mas mala puntería—Aquella voz suave había dejado de ser tierna y agradable, había pasado a ser una muy amenazadora solo por ¿La curación de la herida? ¿O la pequeña luz que alumbraba el ser al hacerlo?

El felino iba a responderle, sin embargo a penas abrió la boca Saori se la cubrió y le miro en forma de regaño—Creo que subiré la paga a 300.000 dromes si salimos de esta—Menciono ni muy alto ni muy bajo como un simple comentario al no querer decir que necesitaba su ayuda para la protección de la sirvienta y él mismo, que estaba bastante jodido.
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Tema Privado Re: The Doll, the Knight and the blond one [Priv. Saori/Yuki]

Mensaje por Cloud el Mar Jul 25, 2017 12:38 pm

Música Ambiental 1:


Los latidos y respiración del rubio se detuvieron por un breve momento, con toda su atención puesta en la presencia de aquella figura borrosa en la lejanía. Los orbes azulados del mercenario la analizaban de reojo... Algo extraño había con aquel ser. Aparte de que su presencia era en cierto sentido borrosa e inusual, sus movimientos eran imprecisos. En el interior del mercenario, algo le decía que todo aquello andaba mal. Dejando de lado el hecho de que aquel ser era desconocido y de intenciones aparentemente hostiles, toda su figura era confusa. Como si no fuese real. Aquello podía llegar a intuir el rubio por el sexto sentido que acabó desarrollando con el paso de los años en la vida como mercenario. Algo no cuadraba en toda aquella escena, y las sospechas del chico no tardaron apenas en ser confirmadas.

Los orbes azulados de Cloud se encontraban fijos en aquella figura tambaleante, la cual se acercaba a ellos con pasos muy lentos, hasta que el joven escuchó vociferar a la felina que se encontraba a unos pasos de él mientras ésta se abalanzaba sobre la peliazul, con la intención de tumbarla y evitar de dicha forma una especie de proyectil venido de la nada, que apenas pasó cerca de la pareja. El rostro del chico se oscureció en ese momento. Fuera lo que fuese lo que estuviera ocurriendo, no era nada amistoso, sino al contrario. Estaban en peligro.

Recordando que la niña con apariencia felina aún no lo había pagado, se veía en cierta parte "atado" a ésta, planteándose con ello el defender a ambas chicas de todo aquello que ocurría a su alrededor. Al fin y al cabo, quería esos 200.000 dromes... Y a ser posible, en metálico. Ya que al rubio le seguía siendo algo lioso y poco confiable el depender de algún que otro cheque, le gustaba el tacto de los billetes entre sus manos. Observó a la pareja postrada en el suelo, mientras evadía de forma ágil un nuevo proyectil desconocido, observando el joven de reojo cómo otro se aproximaba a su posición. Con un movimiento rápido, ladeó su cuerpo a un lado de forma que dicha aparente "bala" raspara su mejilla de forma superficial, llegando a peinar el costado izquierdo del cabello del chico. "... Me han tocado el cabe...", pensó en ese mismo momento Cloud, mientras su expresión se tornaba a una mucho más pesada y hostil. Sus ojos azules desprendían un brillo rojizo asesino, mientras apretaba de forma discreta los dientes de la ira que comenzaba a invadir su semblante poco a poco, de forma gradual. En ese mismo momento, notó cómo una lluvia de dagas leve sacudía a la felina que lo acababa de contratar en ese entonces, ladeando su mirada hacia ella manteniendo una expresión seria. "... Corren peligro...". Si moría la felina y la peliazul en aquel asalto, al final el mercenario se quedaría con los bolsillos vacíos... No podía permitirlo.

También observó de reojo cómo la chica vestida de maid se mantenía unos pasos algo más alejada de la felina, mientras ésta parecía "burlarse" de los ataques contrarios una y otra vez, ambas manteniendo una actitud casi ociosa y afable. Era como si aquello no lo tomaran en serio. El tono neutro y en calma aparente de la peliazul desconcertaba en parte al rubio, ya que no se esperaba que una chica normal y corriente llegara a mantener la compostura en tal situación crítica... "Oh... Cierto... Quizás el ser una muñeca ayude a mantener la calma...". Y sin embargo, el mercenario seguía sin encontrar explicación aparente al actuar de la felina. ¿Cómo no podía entrar en pánico ante el peligro inminente?


—¡Aléjate de las sombras Saori!—


-Sombras...- Ahora todo comenzó a tener sentido, justo en el momento en el que aquel par de voces misteriosas sacudieron la escena. Mientras escuchaba dichas voces reinar en el ambiente, con un tono burlón y casi afable, notaba cómo una especie de sombra lo zafó a sus espaldas, abrazándolo brevemente en ese mismo momento. Sin dudar un sólo segundo, el rubio echó su mano derecha a la empuñadura de su enorme espada envainada a su espalda y, con un movimiento rápido y preciso de brazo, la desenvainó en un abrir y cerrar de ojos, propinando un fuerte tajo horizontal dirigido a sus espaldas, topándose con la mismísima nada. Estaban jugando tanto con él como con las otras dos chicas, a las cuales manipulaban abrazándolas de dicha fugaz forma.

Como si pudieran moldear el alrededor a su antojo, dichas voces parecieron ser las causantes de que, por un breve momento, Cloud se sintiera dentro de una jaula extraña, cuyos barrotes eran bien oscuros, y que encerraba tanto a éste como a las chicas que yacían a unos pasos de él. Sin embargo, cuando sintió el joven un peligro inminente acechar muy cerca de ellos, en aquella jaula extravagante, la luz de la Luna los iluminó por un momento y toda aquella escena macabra pareció desvanecerse en un pestañeo. "... ¿Acaso son usuarios de magia...?", se planteó el rubio mientras daba un giro lento sobre sí mismo y empuñando ya su Buster Sword con ambas manos, escrutando lo que lo rodeaba con ojos desconfiados y alerta. En aquella ocasión, el chico tenía la certeza de que no podría permitirse ningún despiste ni desliz, ya que aquello acarrearía seguramente en el fin tanto de su vida como posiblemente el de las chicas... Y había acudido a tal lugar para acabar lleno de dinero, no sin vida.

Al desvanecerse dicha jaula aparente de la nada, aquel par de sujetos desconocidos comenzaron a aparecer una y otra vez alrededor del grupo de forma burlona y divertida, mareándolos en cierta medida de dicha manera. Por mucho que se esforzara el chico por atrapar a una sola de dichas apariciones, éstas desaparecían de su vista justo cuando sus zarpas iban a hacer contacto con ellas. El rubio sin embargo se esforzaba por mantener la compostura, aquello seguramente se trataba de una estrategia para hacerle perder los papeles, y si lo hacía y se dejaba llevar por la rabia, entonces sí que sería aquel lugar su tumba. Debía conservar la serenidad y la concentración si quería que todo aquello se zanjara de la mejor forma posible. Apreciando en ese instante cómo las apariciones de ambos desconocidos enemigos aminoraron en intensidad, ya que parecían haberse sumergido ambos en una conversación mutua extraña la cual el mismo mercenario ignoraba para no desviar su atención más de la cuenta, sus orbes azulados se posaron alternativamente en ambos lados de la calle en la que se encontraban. Se percató de un par de animales de apariencia sombría surgir de ambos extremos de aquella vía oscura. Se trataban de un perro de pinta hostil, y de un animal cuya apariencia se asemejaba mucho al león o al tigre. Ambos se mostraban hostiles tanto hacia Cloud como hacia la peliazul vestida de maid y su amiga felina, la cual se encontraba curando sus heridas con algún tipo de magia y viéndose interrumpida por una daga salida de la nada aparente. Aquellos sujetos no iban a broma.

Pero fue en ese instante en el que la chica de apariencia felina le hizo una propuesta al rubio que éste no pudo rechazar.


Música Ambiental 2:


Situándose frente a ambas chicas, apartándolas poco a poco a una de las paredes de los edificios de aquella calle oscura, las "arrinconó" con su espalda mientras mantenía su postura erguida, blandiendo su enorme espada frente a sus ojos en un ángulo de 45º con ambas manos. Su rostro se mostraba sereno y centrado, mirando alternativamente a ambos de sus lados, posando sus orbes azulados en el animal parecido al tigre o león y en el perro. Sin apartar la mirada de éstos, volteó levemente su rostro hacia sus espaldas, dirigiéndose con ello a la pareja con un tono serio y más pesado en cada palabra que pronunciaba - Ponga el cheque de 300.000 a nombre de Cloud...- Murmuró dirigiendo dichas palabras a la felina, manteniendo su guardia vigente, para entonces notar cómo ambas figuras animales comienzan una carga frenética hacia el rubio. Éste, al ver cómo ambas se abalanzan a su posición a la vez, de dos rápidos tajos diagonales corta dichas figuras por la mitad por completo, las cuales se desvanecieron al inmediato tacto con el filo de la espada como si de sombras o ilusiones burdas se trataran.

Los ojos del joven se mantuvieron relajados y serenos ante dicho desenlace del encuentro, aun cuando en su interior reinaban ciertas dudas de lo que acababa de ocurrir, para entonces toparse con la imagen de ambos aparentes sujetos surgir de la nada, justo tras los restos de lo que parecía ser "sombra condensada" en el aire, y protagonizar en ese instante un ataque conjunto con las dagas con las que se veían equipados -¡¡Hmpf...!!- El joven Cloud profirió un pequeño quejido sorprendido, mientras echaba su espalda hacia atrás para, con dificultad, usar el filo ancho de su espada como propio escudo ante aquel ataque combinado. Ambas dagas se veían apuntando a sitios diferentes, una al estómago del rubio y otra a su propio cuello, pero ambas se vieron retenidas en ese mismo momento por la hoja de la Buster Sword, desencadenando en un intenso encuentro de filos en el que el chico se tuvo que esforzar para no ceder ante la fuerza bruta que en un momento mostraron tener sus rivales juntos. Tras un par de segundos de tenso choque de espada y dagas, las figuras de ambos sujetos parecían desvanecerse nuevamente en la oscuridad de la calle, mientras sus risas pícaras y burlonas reinaban en el ambiente tras sus desapariciones.


-Vaya~ El traidor sí que es inocente... Mira que caer en una trampa tan simple como esa, ¡sí que debe ser inferior! Tehe~- Se burló de forma ofensiva y con un tono de voz altanero aquella voz femenina de antes, más aparentemente hablando a su compañero que dirigiéndose al mismísimo grupo contra el que luchaban.

-¿Ves? No tenemos nada que temer, es sólo un infeliz que no sabe lo que le conviene...- Continuó conversando la voz masculina, manteniendo un tono de voz despreocupado mientras ambas voces resonaban cual eco en el lugar, y haciendo que Cloud volteara su rostro de un lado para otro mientras continuaba resguardando tras él a la peliazul y a la felina, tratando de divisar como pudiese el lugar de donde provenía aquella conversación de ambos extraños enemigos, sin éxito -¡Nos llevaremos el premio sin apenas pestañear!

Tras vociferar aquello la voz masculina, una horda de animales cuadrúpedos con apariencia de sombra aparecieron ante el rubio y la pareja, aguardando al parecer amenazante la orden de sus posibles "amos" para atacar en una carga masiva hacia ellos -Ara~ Ara~ Mira qué tenemos aquí, ¡nuestras mascotas tienen ganas de jugar con vosotros! Adelante, diviértanse- Tras decir aquello la voz femenina, la manada de sombras animalescas comenzó a abalanzarse en dirección al mercenario y las chicas que se situaban a su espalda. Cloud sin embargo no permitió que aquella escena macabra de docenas de bestias cargando hacia él lo echara para atrás. Mantuvo su postura erguida y semblante sereno, mientras una respiración lenta y armoniosa comenzó a reinar en su interior en ese mismo momento. Fue entonces cuando la primera tanda de sombras saltaron hacia el rubio para zampárselo a mordidas.

Den un sólo tajo horizontal, el chico acabó con aquella tanda de 5 animales en total en un sólo pestañeo, dando paso a otras oleadas en las que los animales se abalanzaban hacia él sin orden aparente y de forma aleatoria, obligando al joven de manipular agresivamente su Buster Sword de un lado para otro, propinando tajos y defendiéndose en casi todos los lados posibles y evitando con ello que una sola de esas bestias alcanzara a la pareja que se situaba tras él. Aquella escena era intensa, humaredas continuas de aparente sombra condensada proveniente de los "cadáveres" de las bestias que el chico enfilaba con su espada flotaban en dirección al cielo. La enorme espada del mercenario se veía propinando tajos a diestra y siniestra, y sin embargo con la de animales de apariencia sombría que había abatido hasta el momento el número de la horda parecía no disminuir. "... Como esto siga así, acabaré cansándome y dejando huecos en mi defensa...", se quejaba mentalmente el joven mientras continuaba sin cesar sus ataques. En ese momento, cuando el rubio comenzó a desesperarse al ver que aquella oleada parecía no tener fin, las nubes que en ese instante taparon la Luna llena que aquella noche reinaba en el cielo se despejaron y dejaron vía libre a ésta para iluminar mínimamente la calle en la que se encontraba Cloud y las jóvenes que defendía en ese entonces con la luz del Sol que reflejaba. Fue en ese instante en el que el mercenario comenzó a atisbar esperanza para aquella situación crítica en la que se encontraban.

Las bestias sombrías comenzaron a desaparecer una por una a medida que éstas hacían contacto con la luz de la Luna. Aquella debería ser la debilidad clave que el chico podría aprovechar perfectamente para salir victorioso en aquel encuentro: La luz es el punto débil de aquellos seres. Aquel breve momento de lucidez fue suficiente para que el joven se planteara en un sólo segundo una estrategia que, en efecto, sería clave para zanjar aquel encuentro. Nada más desaparecer por la luz lunar la horda de bestias sombrías, los sujetos contra los cuales Cloud se encontraba luchando tomaron presencia ante sus ojos. Se situaban ahí mismo, a unos 8 pasos del chico, seguramente observando con tranquilidad y ocultos entre las sombras cómo la manada de bestias atacaban sin cesar al mercenario -... Esto es embarazoso...- Rompió el tenso silencio que se formó en ese instante la mujer con la que combatía el joven Cloud, al lado de su aparente compañero. Ambos presentaban apariencias extrañas: El hombre tenía un aspecto algo desaliñado, el cabello largo hasta algo más allá de los hombros y algo entrado en edad; Mientras que su aliada se veía en cierto modo... Juvenil, de pelo ondulado y a la altura de sus hombros, con un rostro burlón y un par de marcas negras en su mejilla derecha... El chico no pudo apreciar mejor sus apariencias por la aún tenue visión que otorgaba en ese entonces la sola luz de la Luna, sin embargo.

-¡Menos mal, sí que es oportuno...!- Comentó en ese momento el hombre justo al lado de la chica, observando cómo las nubes comenzaban nuevamente a ocultar tras de sí la Luna y dejando el panorama de nuevo a oscuras, con la luz tenue y parpadeante que daban los pocos faroles de la calle a la escena, todos en mal estado desde que aparecieron dichos sujetos y parpadeando su luz en patrones muy pausados. De nuevo, una horda nueva y aparentemente interminable de bestias surgió de la nada ante los ojos azulados del chico, empuñando aún con firmeza su enorme espada en dirección a ésta.


"Sólo hay una forma de llevar esto a cabo..."


Tras tomar nuevamente aliento de forma algo más pesada que antes, Cloud adoptó una postura diferente a la anterior. Flexionó su rodilla derecha, inclinando levemente con ello su cuerpo en dicha dirección mientras la pierna izquierda se extendía para de esta forma, adoptar una posición que pareciera estar ladeado al lado derecho del rubio. Todo aquello mientras empuñaba su Buster Sword con ambas manos, con la empuñadura algo más allá de su cabeza y apuntando el filo hacia el pavimento, inclinado  al igual que el chico. De esta forma, su porte transmitía tranquilidad y concentración, ayudado en parte por la lentitud y parsimonia con la que el joven hinchaba y relajaba su pecho con aire. Cerrando por un momento los ojos para mantener su atención fija en sus propios movimientos, justo al escuchar las palabras ajenas de alerta para que diera comienzo la horda en su ataque, el chico abrió de golpe sus ojos y, al contrario como antes que se mantenía fijo en su posición, cargó hacia los enemigos con fiereza mientras arrastraba con pesadez el filo de la enorme espada por la acera, formando con ello un sonido metálico que acompañaba a su carrera. Justo antes de toparse con la primera tanda, a un par de pasos de ésta, comenzó en ese mismo instante a cortar el mismísimo aire frente al que se encontraba, como si la punta de la espada fuera un pincel, dibujando con cada trazo de ésta poco a poco un Kanji. Se trataba de su poder característico: El Cross Slash.


Cross Slash:


Dibujó aquel Kanji de apariencia amarillenta y desprendiendo un brillo propio en el aire frente a sus ojos, englobando con su luz casi toda la calle de lo intensa que era, y aumentando la fuerza de su iluminación aún más con el último trazo, ocasionando con él que "explotara" dicha marca en una lluvia de luz sobre la escena. Era tal la intensidad, que dicho brillo era cegador a los ojos de las personas normales. Pero como Cloud ya se encontraba algo acostumbrado a su luz, pudo divisar a duras penas cómo la horda de bestias se esfumaba ante dicho Kanji.

Su cuerpo se sintió algo pesado por el esfuerzo al que sometió a sus músculos en ese instante, pero el joven decidió no desaprovechar un sólo segundo más al divisar las figuras estupefactas y cegadas de ambos rivales a los que se enfrentaba, y cargó de forma frenética y explosiva hacia éstos con un brío admirable. En un abrir y cerrar de ojos, el rubio se posó a la altura de ambos sujetos sin éstos apenas percatarse de su presencia y, de un tajo limpio en diagonal, hirió el torso del hombre en gravedad, el cual salió con vida de tal ataque gracias a sus reflejos plausibles, echándose un paso atrás al divisar por la milésima de un segundo el semblante del contrario. Un quejido de dolor provino de dicho sujeto, turnándose en ese mismo momento con su compañera para que ésta lo cubriera, lanzando una puñalada al costado derecho del rubio. Éste, aprovechando su inercia, se echó a tiempo a un lado para que la daga de la rival tan sólo profiriera una herida superficial en el lado derecho de su torso. Haciendo uso del fallo en el ataque de la chica, levantó la pierna derecha el mercenario para propinarle en ese instante un rodillazo dirigido al abdomen ajeno, viendo dicho ataque cubierto por ambos antebrazos de la contraria, empujándola hacia atrás de vuelta frente al compañero de la fuerza del impacto.

De pronto, las tornas se vieron cambiadas: Ahora era Cloud quien acechaba a ambos sujetos desconocidos, y éstos trataban de sobrevivir a sus ataques. Tras un intercambio de ataques y esquives mutuos por parte del rubio y de la chica mientras el hombre se quedaba a un segundo plano, quejándose de la herida que le cruzaba el torso en diagonal, de la cual fluían hilillos de sangre por su extensión, ambos bandos se separaron unos 4 pasos para tomar aliento. Mirando de reojo, el joven mercenario se aseguró de que la chica vestida de maid y la felina siguieran de una pieza, para entonces volver a encarar sus contrincantes con un semblante aún decidido, blandiendo nuevamente como antes su espada con ambas manos frente a la pareja desconocida.


-... Es vuestro fin. Cometieron un error al interponerse en asuntos que no los conciernen... Ahora pagarán con sangre.


Habilidad usada:
Cross Slash: Es un ataque elemental y bastante usado por Cloud, el cual consiste en lo siguiente: El rubio blande su Buster Sword de forma que propina 3 cortes superficiales en el rival y un último corte que explote la marca, todos realizados con una rapidez descomunal y potencia desorbitada, que más que dañarlo buscarán elevarlo al aire. Por cada trazo que haga la espada de Cloud, dejará tras de sí condensada en el aire energía de luz, dibujando el Kanji 凶 el cual resplandecerá con un fulgor amarillento. Es ésta fase de la habilidad la de mayor potencial, ya que una vez dibujado en el aire, Cloud dará un giro sobre sí mismo, llegando incluso a deslizar el filo de su Buster Sword por el suelo en ocasiones, para propinar un último corte/trazado completando el Kanji en cuestión, activándolo y haciendo que explote la energía elemental de luz que retiene. Este ataque se realiza en el mismo post en el que se comienza, es decir, sólo requiere de 1 post. Además, ambas fases presentan diferentes daños: La primera, la de los 3 trazos superficiales en el enemigo, ocasionará un 3% de daño por cada corte de los 3 primeros, siendo un total de 10% si llega a conectarlos todos. Aunque esquive el enemigo alguno de ellos, el Kanji seguirá siendo dibujado en el aire, y activado al 4º trazo. Ésta es la segunda fase del movimiento, la explosión del Kanji 凶. Dicha explosión, ante seres que no tengan debilidad a los ataques de luz, producirá un 10% de daño. Sin embargo, si el rival presenta alguna debilidad a la luz, este porcentaje de daño sube hasta un 15% de daño.


Cloud Habla / "Piensa" - Yo Narro


Muchas gracias, Crash, por las usser bars <3
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Tema Privado Re: The Doll, the Knight and the blond one [Priv. Saori/Yuki]

Mensaje por Saori & Yuki el Lun Ago 07, 2017 3:44 am

Felix no pensó, ni imagino que tan solo decir la cantidad del dinero el rubio comenzaría a moverse de inmediato y que incluso ambas terminaran a su espalda a los minutos después. No le gustaba la idea pero debía aceptarlo, no podía hacer nada sin armas y su magia no era especialmente para peleas "Después de todo sigo siendo un medico" fue su pensamiento mientras veía sus propias heridas e ignoraba el combate del mercenario—¿Se siente bien señorita? —Pregunto en voz baja y tranquila la sirvienta que le miraba de una manera neutra, aunque para los ojos del felino eran de preocupación—Me siento de maravilla, no todos los días somos rescatadas por un príncipe de ojos azules que le falta un caballo, supongo que quiso reemplazarla por la espada—Saori solo tosió, seguramente para evitar reírse o decirle que aquello era un comentario incomodo, sin embargo el felino seguía con su característica sonrisa a la vez que movía su cola a pesar del regaño, mientras que en su mente solo había un pensamiento que le era preocupante "¿Qué era aquello vi en la herida?" Gracias a que su magia era blanca y prácticamente era luz aquella cosita oscura se deshizo en poco tiempo, pero el dolor permanecía, sentía que le quemaba solo esa zona y no lo demostraba en su rostro.

Aprovecho la desatención que estaban teniendo ambas de los contrario al estar luchando con el rubio para empezar a curar el brazo, sin embargo a penas lo intento de nuevo sintió un dolor en la espalda que lo tomo desprevenido e hizo que hiciera una mueca demostrando lo que sentía—¿Señorita? —Pregunto de inmediato Saori al notar su rostro, después de todo no estaba muy interesada en ver la pelea enfrente de ella, ya que en si odiaba los combates—Estoy bien, estoy bien —Contesto casi de inmediato con una sonrisa. No preocupar a la muñeca era su prioridad, por lo que al ver que si intentaba curarse de nuevo le causaría dolor, prefirió tomar la chequera que curiosamente estaba dentro de las bolsas que aun tenia entre sus manos Saori y luego empezar a escribir el nuevo cheque con el pago de los 300.000 dromes—¿Dijo Cloud? —Murmuro mirando a su compañera quien le asentía con la cabeza—Es un nombre poco común—Comento mientras lo escribía —¿Hm?—Contesto con gesto de duda que se reflejaba hasta en su rostro —No todos los días encuentro a alguien que se llama Nube—La sirvienta hizo una sonrisa algo forzada, al parecer no había entendido del todo como es que el rubio se llamaría de tal manera —¿Crees que si le digo Nubecita o acumulación de agua flotante se enoje?—Su compañera frunció el ceño, y Yuki solo se rió por lo bajo para terminar de escribir en el papel—Usted se apoda Nieve—Murmuro de repente la peliazul—Pues llámame acumulación de agua congelada entonces—Contesto con una sonrisa—Es una falta de respeto —El chico cerro la chequera y la puso en las manos de Saori —Es un apodo entre amigas—Guiño el ojo—¿Tenlo tu si? Yo lo terminare ensuciando—Miro de reojo sus heridas, intentando hacerle entender que podría mancharlo con parte de su sangre, cosa que la muñeca entendió de inmediato y decidió guardar el objeto en el bolsillo de su delantal con una ligera pero notable mirada de tristeza.

En todo ese tiempo de distracción el mercenario había estado luchando mientras que las dos chicas parecían estar bastante distraída discutiendo cosas irrelevantes hasta que una luz algo brillante atrajo la atención, en ese momento fue cuando Yuki volvió a sentir un dolor punzante en parte de su espalda, incluso sentía que le estaba rasgando parte de la piel, sin embargo no decía ni demostraba nada, solo se mordía fuertemente la lengua al mismo tiempo que se tapaba los ojos junto a la doll —Nyyyaaa~ Odio la magia explosiva cuando viene del elemento luz —Murmuro al poco tiempo, demostrando parte de su dolor real y de paso pegando su espalda contra la muralla como si estuviera exagerando su reacción de manera nada innecesaria. Apenas sintió el golpe contra la pared sintió como si algo que había estado en su espalda se desvaneció de apoco y le escurría como liquido. Miro sus pies como acto de reflejo, intentando buscar aquello que supuestamente se había bajado por su retaguardia para solo alcanzar ver algo extraño que se escondía en su sombra y lo mismo pasaba con la sombra de Saori que se había formado gracias a la luz.

Trago algo de saliva, no le gustaba lo que acababa de ver por lo que intento sonreír pero solo le salio una risita nerviosa que atrajo la atención de la sirvienta—¿Sucede algo?—Saori conocía bastante bien a su compañero como para saber que esa risa no era típica de él, tal vez su actuación algo exagerada por la luz, de hecho ignoro su reacción porque seguramente era pare de sus típicas payasadas, cosa que agradeció el felino que ignorara pero en este momento se sentía tenso—¡Te-Tengo frió  ¿Una dama como yo? ¿Vestida con estas prendas y mas encima rasgadas?, aparte de hombres atraigo el viento—Se excuso acercándose a la contraria para abrazarla por donde creía que podía ser algo peligroso, percatándose que sentía que su fuerza se iba desapareciéndose, sus ojos pesaban y sentía molestias en gran parte de su cuerpo "Es una pena que no puedan cumplir su deseo" Pensó para si mismo.

—Señorita segu..—Fue interrumpida al poco tiempo—No te preocupes Saori, estaré bien—Murmuro muy bajo el chico, intentando agarrarse bien de su compañera, antes de dar su ultimo esfuerzo. No era necesario que pusiera sus manos en sus heridas para limpiar lo que había detectado en su cuerpo, veneno. El semi animal sabia que no podría hacer mas que limpiarlo que su magia antes de quedar inconsciente, después de todo había estado perdiendo sangre de hace un rato por sus estupideces y para darle el toque final, lo que le habían hecho en su espalda sin que nadie se percataran "Un poder aterrador" podría ser la opinión del gato si no fuera por lo orgulloso que era para pensar ciertas cosas. Según su pensamiento, si él al menos hubiera tenido su arma, no hubiera estado tan dañado y podría haber hecho mas cosas o eso quería creer.

El desmayo de Felix fue algo en lo que la doll se percato un poco tarde, estaba preocupada por él e intentaba pensar que nada malo pasaría, distrayéndose al ver la pelea del mercenario que parecía llegar a su fin hasta que sintió que su compañero ya no se estaba a sujetando e incluso se estaba cayendo. Se dio la vuelta rapidamente para atraparlo y vio una sombra a sujetándolo, tenia una cara parecida a la chica que supuestamente estaba enfrente del rubio, no lo comprendía, ¿Había dos? Aquella la sostenía a la vez que tenia algo que parecía un daga en el cuello que ya le estaba dejando una pequeña herida. La sirvienta se quedo mirando con frialdad aquel ser desconocido que ahora tenia mas forma al ya no estar presente la luz, y le daba la impresión de estar mas fuerte. El rostro de la copia de la chica estaba apuntando hacia un camino que era la salida como diciéndole que se moviera cosa que la peliazul hizo de inmediato al ver el estado del caballero, no chillaba, no hacia gestos, parecía dormir tranquilamente.

El lugar se había vuelto oscuro de nuevo, la luna estaba completamente tapada y unas gotas empezaron a caer, lo que hizo que Saori se detuviera en el acto y se diera vuelta para lanzarse de sorpresa encima de la sombra. La daga termino enterrada por alguna razón en su brazo mientras la peliazul abrazaba a su compañero, botada al lado de aquel ser al mismo tiempo que la creadora de este chasqueaba la lengua y aprovechaba la oscuridad para crear varias copias de si misma mientras se fundía de nuevo en las sombras para huir, aunque claro, no dejaría a su acompañante botado tan pronto.

La voz de la chica empezó a resonar por el lugar a la vez que la boca de las copias se movían para disimular que alguna de ellas era la real, la mayoría rodeaban al rubio. No eran un feroz león, ni un lobo ni un animal cualquiera, era la chica multiplicada, cada una con 5 dagas en cada mano como si estuvieran preparadas para atacar en cualquier momento de distintos puntos e incluso, algunas apuntaban a la chicas que el mercenario debía cuidar que ahora mismo se encontraban sentadas contra la pared. Su compañero que apenas se podía mover por el daño que le habían provocado intento fundirse igual en la oscuridad sin éxito alguno y parecía estar murmurando cosas un poco difíciles de entender al tener dificultad para hablar por el dolor que sentía—Two...ni se te ocurra huir, prometimos que estaríamos juntos hasta el final..—Algo de sangre empezaba a salir por la boca del tipo que rogaba piedad a su manera en lo que una risa algo maniática se hacia presente por todo el lugar.

One~ One~ One~ No te estoy dejando, te estoy intentando ayudar a huir....pero ni siquiera te muevesLa cara del hombre parecía algo enojado por como le había hablado la chica, un tono algo mandon que le desagradaba en demasía—¿Te burlas maldita perra?—Contesto del impulso olvidándose de la presencia de Cloud, en lo que la risa de la chica volvía—¿Quieres que te ayude después de lo que me dijiste? ¿Estas seguro? ...El enemigo no soy yo....es el traidor que esta enfrente tuyo—Empezó hablar nuevamente al inicio algo atrevida para terminar con la voz de una niña pequeña que parecía ser regañada y estaba arrepentida—¡Sácame de aquí! ¡Ahora!...por favor—Grito el hombre fuertemente de la mejor manera, intentando que su enojo no fuera notable, pues su cuerpo se sentía al limite y sabia que lo mas conveniente era tratar a su querida compañera de la mejor manera. Su respuesta, una risa de alguien que aparentaba estar muy mal de la cabeza y una daga que llego de la nada en su cuello, haciendo que el tipo empezara a botar mas sangre por su boca, la respiración le faltaba y no encontró mejor idea que quitarse aquella arma blanca de su cuello como si nada con la intención de sobrevivir, la cual pareció transformarse de golpe a una espada que le atravesó por completo—Siempre fuiste tan inútil y bruto..—Se continuo escuchando la voz algo de odio—Descansa One~, ¡Duerme~! ¡Duerme para mi, mi querido corazón~! ¡Te doy el honor de no sufrir mas, y morir en mis manos para que tu honor sea salvado~—El tono de su voz seguía sonando de una manera tan poco confiable en lo que se despedía de su supuesto amado—¡No creas que no has ganado traidor, aun quedo yo~!—Comento al poco tiempo que el hombre que era su compañero dejo de moverse e intentar quitarse aquel objeto que poco a poco lo estaba matando.

Unas dagas de distintos lugares fueron lanzadas por parte de Two hacia el mercenario sin dejar rastro de donde podría estar su verdadero cuerpo, al mismo tiempo que pasaban desapercibido entre las dagas pequeños dardos y el mismo ataque era dirigido también a el par de chicas que parecían totalmente indefensas en aquello. Saori que se encontraba sentada al no poder levantar a Yuki, la cubría con sus brazos con la intensión de mantener cerca y protegerla de ser rehén nuevamente; Al ver que los proyectiles se acercaban creo un escudo con las gotas de agua que ya estaban cayendo con mas fuerza, evitando el golpe, manteniendo su mirada fría y de odio hacia todo lo que ocurría en aquel momento. Los proyectiles desaparecieron apenas tocar el escudo y algunos cayeron para fundirse con la misma oscuridad del lugar, en lo que la peliazul empezaba a utilizar rapidamente el agua para intentar sanar la heridas del felino que aun seguía sin despertar, pero como siempre, a penas lo intento, mas de sus dagas e incluso ahora disparos, fueron dirigidos hacia el par con un importancia predominante hacia ellas y haciendo menos presión al rubio.

La doll no noto esto de inmediato y al no tener tiempo para crear el escudo, hizo lo posible para cubrir al felino con su cuerpo con la intención de recibir todos los golpes al mismo tiempo sin querer, una frase resonó en su mente.

"Después de todo...no estas viva..."
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Tema Privado Re: The Doll, the Knight and the blond one [Priv. Saori/Yuki]

Mensaje por Cloud el Sáb Ago 12, 2017 3:36 pm

Música Ambiental (Opcional <3):


Finalmente, aquel par de extraños se encontraba entre la espada y la pared.


Cloud estaba seguro de ello. Acababa de herir de gravedad a uno de los dos, el cual tendría dificultades a partir de entonces para siquiera mantenerse de pie correctamente, y ahora sólo quedaba hacerse cargo de la mujer, la cual sólo iba equipada con daga. No eran rivales para la Buster Sword del rubio. El mercenario se encontraba en ese momento en guardia, blandiendo su enorme espada con ambas manos, encarando con desafío y determinación a los desconocidos rivales, mientras éstos mantenían un semblante en alerta.


-... No tienen escapatoria... Este es vuestro final.


Como reacción en cadena a dichas palabras, justo en ese instante notó el rubio cómo había movimiento extraño por el rabillo del ojo, proveniente del lugar en el que se encontraban las dos chicas que custodiaba en ese entonces. Desvió por un momento su atención para centrarse en aquella escena que protagonizaban tanto la peliazul, quien aparentemente se encontraba protegiendo el cuerpo de (por alguna razón desmayada) su amiga felina, y una especie de sombra humanoide, de facciones muy semejantes a la extraña que encaraba. "... ¿Acaso estoy enfrentando a una copia...?", pensó Cloud en ese instante al percatarse de ello, para entonces percatarse de cómo varias figuras sombrías lo rodeaban en un abrir y cerrar de ojos, cuando la sombra que amenazaba la seguridad de las chicas pareció desaparecer en el ambiente.

Estas sombras se veían humanoides y semejantes a la mujer asaltante, como la de antes. Sin embargo, cada una se veía armada con 5 dagas en cada una de sus manos, acechando el alrededor del mercenario amenazantes, como si cada paso que dieran fuera uno potencial para abrir un ataque masivo sobre él.

-Será mejor que se deje de juegos... Estos engaños no me afectan- Comenzó a hablar Cloud en un tono de lo más centrado y sereno, mientras con lentitud y en guardia giraba sobre sí mismo, empuñando constantemente su Buster Sword con ambas manos. Escrutaba con la mirada a todas las figuras que lo rodeaban a la vez, atento a cualquier movimiento sospechoso que éstas hicieran -Si he de acabar con todas las sombras hasta llegar a usted... Así será- El rubio trataba de aminorar el valor que seguramente habría cobrado la enemiga ante aquella "astuta" estrategia que acababa de tomar, mostrando decisión y seguridad en cada palabra que pronunciaba. Aquello había pasado a ser una batalla mental a su vez, ninguno de los dos podían permitirse huecos en su espíritu de lucha.

Observó que algunas de dichas figuras que surgieron de la nada, entre las sombras de la nueva oscuridad que acababa de tomar el control del escenario, apuntaban amenazantemente a la pareja de chicas. "... Maldita sea...". En ese instante, Cloud observó que la peliazul a la que minutos antes estaba por secuestrar se encontraba... "Herida". O más bien, el brazo que de lejos ya se podía notar que era artificial se veía con una especie de "hueco". Quizás hubiera sido causado por la sombra de antes, que la hubiese herido con seguramente una de las dagas de la extraña mujer.

Con la llovizna que comenzó a invadir la calle en aquel entonces, el rubio empezó a respirar a un ritmo algo más en calma. No se encontraba tranquilo ni mucho menos, más bien alerta. Pero no podía dejar que una respiración agitada y descontrolada lo desconcentrara más de la cuenta, y de esta forma acabar malherido por su propia negligencia. "Debo concentrarme...".

Justo cuando se encontraba centrando nuevamente toda su atención en las diferentes figuras que lo rodeaban, las voces de ambos sujetos a los que el grupo se enfrentaba en ese entonces volvieron a reinar en el ambiente. Aparentemente, estaban teniendo problemas internos... "No pueden elegir mejores momentos para estas idioteces...", se quejaba mentalmente el mercenario, mientras trataba de ignorar las tonterías provenientes de dicha pareja que se escuchaba de fondo. Entonces, en un abrir y cerrar de ojos, aquella pequeña discusión escaló a tales niveles que, en ese momento, se podía escuchar los gritos ahogados y llenos de dolor del hombre que hirió anteriormente Cloud, y las palabras burlonas de su compañera, las cuales iban dirigidas lo más seguro a éste.


"Perfecto. Se están matando entre ellos... Menos trabajo sucio para mí..."


En parte, en la mente del chico aquellos gritos de angustia y de ahogo provenientes del hombre que seguramente se encontraba ya en su último aliento no eran más que una hermosa melodía. Cloud no podía llegar a comprender del todo la forma de pensar que tenía aquella mujer, la cual se encontraba asesinando a su propio compañero, en medio de una pelea a muerte con un rival formidable... Pero no le iba a buscar razones a tal asunto. Al fin y al cabo, poco le importaba. Lo único que le agradaba al rubio era la idea de que aquel encuentro tendría fin antes de lo que esperaba, y seguramente con mucha más facilidad...


-¡¡...!!


Se había perdido de nuevo en sus pensamientos, en sus reflexiones internas. Grave error. Notó de pronto cómo un par de dagas rozaban amenazantemente su brazo izquierdo, rasgándolos levemente con ello y formando pequeños rasguños tanto en la larga manga negra que cubría dicho brazo, como en su propia carne -¡¡Hmpf!!- Profiriendo una pequeña queja, más que por dolor para espabilarse a sí mismo con ello, blandió firme su Buster Sword y comenzó a reflejar la repentina lluvia de proyectiles que lo apresaba con su filo. Formó con aquellos movimientos rápidos y ágiles de espada una especie de espectáculo, protagonizado por el brillo de los filos de las armas impactar entre sí, formando en ocasiones de la agresividad con la que se desenvolvía la escena pequeñas chispas generadas por los impactos de los metales.

Finalmente, la tanda de proyectiles cesó por un breve momento, permitiendo al chico echar un ojo, un rápido vistazo en dirección a la pareja de la que se encontraba alejado unos metros más allá, con al intención de ver cómo se las apañaban aquellas chicas... Para entonces suspirar levemente, algo aliviado. Se topó con la imagen de la peliazul aparentemente creando una "barrera de agua", que la protegería con eficacia de los proyectiles que llovían sobre ellas -Al menos sabe defenderse...- Murmuró el chico al observar aquella escena, para entonces volver a centrarse en su propia situación. Reflejó nuevamente las incesantes oleadas de proyectiles que amenazaban con herirlo, percatándose del menor número de dicho proyectiles. Aquel era un hecho extraño. ¿Por qué aminoraron en cantidad...?

En ese instante, por un breve segundo, los ojos del rubio se posaron nuevamente en la pareja de chicas que custodiaba, finalmente percatándose de las intenciones del enemigo y, con ello, abriendo de par en par sus orbes, comprendiendo la situación precaria en la que se encontraban aquellas jóvenes.

Reflejando una última tanda de proyectiles salidos de la nada con su enorme espada, Cloud aprovechó un breve respiro que le dieron aquellos ataques y, con grandes y frenéticas zancadas, se dirigió hacia la muñeca vestida de maid y la inconsciente felina. Observó cómo, a unos 3 pasos de ellas, nuevos proyectiles repentinos comenzaron a surcar la escena en su dirección. "¡¡No tengo tiempo...!!".

Debía protegerlas, era por eso mismo por el que se encontraba maniobrando y ejerciendo tanto esfuerzo por derrotar a aquellos sujetos... No podía darse por rendido ahora. Aquellos 300.000 dromes tenían nombre, tenían ya propietario: Se trataba de Cloud. Dando una enorme y última zancada, se posicionó frente a ambas chicas mientras se abalanzaba hacia éstas, apresando en sus brazos tanto el cuerpo de la felina como el de la peliazul, ejerciendo de escudo humano con ello.


-¡¡¡Hmgh...!!!


En ese entonces, notó el rubio cómo unas 3 dagas se incrustaban en su lumbar, brazo izquierdo y hombro derecho, mientras un par de disparos castigaban los costados de sus piernas.
Dichos proyectiles se quedaron sumergidos en la carne del joven, sangrando por las heridas que ocasionaron en su cuerpo. Sin embargo, bastante suerte tuvo con que ninguno de dichos ataques impactara en su propia cabeza, la cual cubría como podía tras su propio cuerpo mientras abarcaba los de las dos chicas frente a él con sus propios brazos. Tras ver que había detenido con éxito aquella oleada de dagas y disparos, ignorando el dolor que sacudía su cuerpo Cloud se incorporó con rapidez, irguiéndose con postura recta y en guardia. Se giró nuevamente, blandiendo su espada con algo más de dificultad que antes y de nuevo con ambas manos, mientras notaba hilos de sangre recorrer la extensión de su espalda y brazo izquierdo.

Sin embargo, se esforzaba por reprimir el dolor y no mostrar emoción alguna a través de su rostro. Mantenerse frío, sereno, en calma, decidido. Con determinación.


...


Un silencio hostil se formó en el ambiente. El mercenario sabía que ahora se encontraba de pronto en desventaja, las heridas que sufrió castigarían cada movimiento brusco de espada que hiciera... Y ahora, se encontraba en desventaja contra aquella enemiga formidable. De nuevo, cambiaron las tornas en cuestión de segundos...

Hasta que el ruido lejano de sirenas policiales comenzó a reinar en el ambiente, el cual pareció alertar a la asaltante. Las sombras que rodeaban tanto a Cloud como a la pareja de chicas que se encontraba protegiendo con diligencia comenzaron a desvanecerse una por una, mientras la voz burlona e irritante de la contraria reinaba de nuevo en el ambiente, dibujando una mueca de asco disimulado en el rostro del mercenario.


-Has tenido suerte, querido traidor~~ Por esta vez te dejaré con vida... Pero no creas que a la próxima tendré tanta piedad~~


Se escucharon aquellas palabras de la misteriosa y sádica mujer de fondo, para entonces notar cómo ante aquello la última figura presente en la escena, la cual seguramente se trataba de la verdadera mujer, se desvanecía lentamente en la oscuridad de la calle.


...


Cloud podía notar cómo en ese momento, las luces de las farolas que poblaban la extensión de la calle en la que se encontraban, que hasta entonces se habían mantenido por alguna razón parpadeantes y con problemas de funcionamiento, volvían a desprender aquella luz blanquecina que las caracterizaba, iluminando poco a poco dicha calle. Se podía escuchar a lo lejos las sirenas policiales... Seguramente los mirones que hasta entonces se mantuvieron curiosos a lo lejos minutos antes se habían percatado del peligro que había alcanzado en apenas segundos la situación, con la repentina aparición de aquel par de misteriosos sujetos, y llamaron a la policía raudos y veloces. Finalmente, los coches patrulla seguramente se encontraban ya de camino y cercanos a la posición del rubio y las chicas que hasta entonces se esforzó por proteger.

Un suspiro lleno de alivio salió por la boca del joven a la vez que relajaba todos los músculos de su cuerpo (curiosamente, haciendo que con ello las dagas que se habían mantenido sumergidas en 3 puntos de dicho cuerpo se resbalaran y cayeran pesadamente y profiriendo un sonido metálico en la acera), que hasta entonces se mantuvieron bien tensos... Hasta que se dio cuenta que no podían permanecer más tiempo en aquel lugar. Al fin y al cabo, no querían que los culparan del asesinato del hombre que en aquel entonces se encontraba postrado en el suelo, ensangrentado con heridas graves... -... No tenemos tiempo... Debemos huir antes de que...- Dijo para sí mismo Cloud en ese instante, girándose bruscamente en dirección a la pareja que se encontraba a sus espaldas para, agachándose con rapidez y de la misma forma que cuando se encontró con dichas chicas, apoyó con fuerza su hombro en el estómago de la maid y la cargó sobre su hombro izquierdo, el cual se sentía bastante adolorido por la herida que le causó una de las dagas de antes al incrustarse en él. Manchó sin querer a su vez con ello el traje de la peliazul con su sangre, pero no le iba a dar importancia a aquello. Entonces, con su brazo derecho tomó rodeando con él el cuerpo de la felina, haciendo un rápido movimiento ascendente mientras hincaba rodilla para poder manipularla mejor y, con ello, cargándosela a su otro hombro, al derecho.

-Debemos huir... No tenemos tiempo...- Volvía a decir el rubio, mientras que con prisas comenzó a correr y huir de aquella escena, dejando a sus espaldas el cuerpo sin vida del hombre asaltante. Sentía ligeras punzadas en su espalda de la carrera a la que la estaba sometiendo, alejándose finalmente de aquel lugar con la intención de poder descansar en uno más alejado, algún callejón o pequeño parque a manzanas de distancia...


Cloud Habla / "Piensa" - Yo Narro


Muchas gracias, Crash, por las usser bars <3
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