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CAPITULO III: A PRUEBA DEL AMOR (BASE DE LA SECTA)

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CAPITULO III: A PRUEBA DEL AMOR (BASE DE LA SECTA)

Mensaje por Ambientacion el Mar Mayo 30, 2017 9:09 pm



BASE DE LA SECTA
CAPITULO III

• A PRUEBA DEL AMOR •


Yuno Gasai y Aoshin Monji, luego de haber estado varias horas intentando encontrarse bajo el caos de la ciudad, logran hacerlo. Aquellos enamorados, deciden tomar un rumbo que bien podría cambiar por completo sus vidas sin embargo, estos parecen estar ajenos a esta cuestión y continúan según lo pensado.
Aoshín logra dar con la base de la secta y junto a Yuno, hacen demostración de lo que podrían hacer dejando a varios soldados [NPC], inconscientes en el suelo.

Rápidamente son rodeados y tomados como posibles amenazas. Con sus armas en alto apuntaban a las cabezas de ambos chicos, esperando que a que cometieran cualquier paso en falso para apretar el gatillo. Cuando se trataban de tomar resoluciones, no se andaban con miramientos, ni dudas.
Pero las palabras del joven pelinegro, hizo que todos se mirase entre sí y comprendieran porque habían dado semejante espectáculo de bienvenida. Lentamente comenzaron a retirar sus armas pero sin confiar demasiado, hasta que la voz de un superior de estos, les indicó que se apartaran y así lo hicieron.
Ahora los jóvenes veían a otro soldado uniformado [NPC], que parecía tener un poco mas de rango que los que se encontraban a su alrededor como para que estos se hicieran a un lado.
Éste les informó que serían llevados a hablar con un superior para que comentaran que era lo que hacían allí y su deseo de unirse a el bando correcto en todo este caos. Luego les extendió una venda y les indicó que se la pusieran.

Así es como Yuno y Aoshin fueron escoltados al interior del fuerte de la secta, privados de su visión, y conducidos a quien sabe dónde, para hablar con quién sabe quién.

Mientras tanto, en el salón principal de la secta, descansaba aún el mal herido de Michail Ivanov, quien había quedado muy mal luego de su última pelea y llevado de urgencia a los hospitales del cuartel. Se podía decir que ya se encontraba de mejor estado, pero claramente no estaba apto para salir nuevamente a patrullar por la ciudad. Sin embargo, en la Secta nadie se quedaba mirando el techo.

Alguien entró por la puerta, otro soldado [NPC], irrumpiendo con el silencio y la calma, y le informó que sería el encargado de entrevistar y corroborar la veracidad de las palabras de dos jóvenes que habían irrumpido en la fortaleza, diciendo querer unírseles.
Se le proporcionaron un par de detalles de sus aspectos físicos y le aseguraron que de un momento para el otro estarían en el mismo lugar que ambos.

Así es como la mañana de Michail estaba a punto de volverse más interesante que hacía días atras.



SISTEMA Y DADOS

•Ambientación•

Los turnos son los siguientes:
-Michail Ivanov
-Aoshin Monji
-Yuno Gasai

En este tema, los enamorados deberán convencer al escéptico de Michail que los ve como niños indefensos que realmente quieren entrar en la Secta.
Se les dará tiempo para que interactúen entre si, que expongan sus razones para unirse y preguntarle a Michail si tienen alguna duda.
Cuando lleguen a un acuerdo y este considere que cree en lo que le están diciendo entonces, deberá poner un spoiler con la resolución.
Luego de esto, Ambientación intervendrá para seguir con la trama.

Turnos: Máximo de 7 días por usuario para contestar, de no emitir respuesta, se saltea. A la 3ra falta de respuesta, su personaje sera levemente manipulado por Ambientación para dejarlo fuera del tema.





Última edición por Ambientacion el Jue Ago 17, 2017 7:14 pm, editado 1 vez
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Re: CAPITULO III: A PRUEBA DEL AMOR (BASE DE LA SECTA)

Mensaje por Ambientacion el Miér Jun 07, 2017 9:02 pm

Aclaración:
Por el momento Michail no podrá participar de la trama, por lo cual en su lugar se introducirá un NPC para que cumpla su función. Muy buena suerte a todos!


Esa mañana me tocaba hacer trabajo dentro de la organización. Se estaban gestando los preparativos para una práctica generalizada de los novatos que quería aprender el arte de ser francotirador.
-Ingenuos.-miré a través del cristal del gran ventanal que estaba en el salón principal.
A esta hora, todo se encontraba muy tranquilo. Y por tranquilo nos referíamos a dentro de la base, ya que aquí todos estaban cumpliendo con sus respectivas tareas. En las calles, era otra historia. Allí había un auténtico caos.

Me separé de la ventana para acercarme a la pequeña mesilla de al lado del mullido sillón en donde había estado sentada hacía momento atrás. Tomé el té que había en ella, y miré un par de papeles que aún reposaban en ella. Eran los informes del día anterior.
-Que aburrido.-suspiré y finalmente me decidí a tomarlos para leerlos.
Un par de personas ingresaron en el salón donde me encontraba y al verme se inclinaron en forma de respeto, a lo que respondí solo con una mirada y me dispuse a seguir con mi tarea. No servía de nada relacionarme con personajes extras dentro de la Secta.

Finalmente decidí sentarme en el sillón y cotillear las noticias desde el móvil, cuando comencé a escuchar unos ruidos provenientes del exterior. ¿Qué sería? No es mi problema, pensé.
Seguí así por al menos 30 minutos mas cuando un escuadrón de aviso ingresó en el salón principal y se paró a escasos metros de mi.
Levanté la vista y con mi expresión tan característica de que me dijeran algo que valiera la pena o los haría sufrir por interrumpirme, uno de ellos me informó que en la entrada a la base se había desatado una mini pelea entre dos jóvenes, una chica de pelo rosado y un chico de pelo negro, contra los soldados que custodiaban esa zona.
Aún así lo interesante es que dijeron querer unirse a la secta y por eso quisieron demostrar de forma pequeña que podían dar.
-¿Y qué esperan? ¿Qué los felicite?-los miré algo molesta

Me paré y fui nuevamente a la ventana, uno de ellos me comentó que los estaban trayendo a donde estaba para que comprobara si su historia era verdadera y les hiciera las pruebas correspondientes.
Intenté preguntar si no había alguien que se encargara de eso por la base, ya que no entraba dentro de mis responsabilidades andar de secretaria pero me dijeron que Michail que era el asignado para encargarse, aún seguía grave y no podría.
Me di vuelta para ver a la escuadrilla y les dije que no tardaran en traerlos o sufrirían las consecuencias de haberme hecho esperar. Y con esto último, simplemente la habitación volvió a quedar vacía y en silencio a la espera de que llegaran los famosos revoltosos.
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Re: CAPITULO III: A PRUEBA DEL AMOR (BASE DE LA SECTA)

Mensaje por Aoshin Monji el Dom Jun 11, 2017 8:29 pm

Una vez vio dudar a los soldados se "relajo" un poco, ambos tenían los medios para seguir combatiendo o simplemente defenderse, por lo que no le importaba ser atacado, solo era cuestión de tiempo para que alguien que valiera la pena notara el alboroto "Parece que entrar sera fácil..." Penso al ver la llegada del superior y de como este les indicaba a los demás que se apartaran "Quedarnos o salir con vida, sera un poco mas complicado" Guardo sus armas ante el comentario del sujeto, cruzo la mirada con su compañera, mientras que sus ojos se tornaron rojos de forma fugaz "No bajes la guardia, no es necesario que lo diga" Tomo la venda y cubrió sus ojos para ser escoltado al interior de la base.

Estaba confiado, no necesitaba crear ningún plan de infiltración, alguna mentira elaborada que pudiese ser descubierta, ni nada por el estilo, realmente deseaba unirse a La Secta después de todo, ellos mismos habían incitado a la población para que los apoyaran en primera instancia, así que a parte de algún método invasivo que tuviesen para interrogarlos, no esperaba demasiados problemas para que los aceptaran.

Luego de un rato llegaron a su destino o eso pensó cuando se detuvieron, así que no tardo en quitarse los vendajes, para encontrarse en lo que parecía ser un salón, con la visión de una mujer ante sus ojos, aunque un detalle resalto de inmediato -Asumiré que eres la persona a cargo o que al menos posees cierto rango en este lugar - Desvió su mirada para ver de forma breve a través de la ventana, manteniendo una expresión fría y calmada en todo momento -Sin ver el panorama completo, puedo decir que tus soldados son incompetentes, mostré un mínimo de mis habilidades, me permitieron entrar a su base como si nada, completamente armado y con nada mas que una venda en los ojos, vaya forma de ser precavido -

Bostezo antes de volver su mirada hacia aquella mujer -También esta esa ventana... Puedes ignorarme, solo pienso en voz alta... Tal vez, yo solo puede haber armado el teatro de afuera, entrar con X persona cargada de explosivos, esa persona actuaria como un bombardero suicida, dejando al activo importante, a mi, libre de usar la ventana para escapar y repetir el proceso un par de veces, o de forma simultanea con ayuda de otros, si eso fuese posible necesitan mas ayuda de la que imagine - Se rasco un poco la cabeza antes de ocultar las manos en sus bolsillos -Solo es un ejemplo, asumiendo que veo el panorama completo, podría haber una barrera que anule nuestras habilidades y esa ventana podría ser una ilusión, en ese caso... estoy mas interesado en unirme a ustedes -


Última edición por Aoshin Monji el Dom Jun 11, 2017 8:39 pm, editado 1 vez (Razón : Olvide quitar la firma)
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Re: CAPITULO III: A PRUEBA DEL AMOR (BASE DE LA SECTA)

Mensaje por Yuno Gasai el Lun Jun 12, 2017 7:44 pm

Por fin el dúo había llegado a la Base de la Secta. Durante el camino volando hacia allá, Ao-kun le había explicado a la pelirosa todo lo que tuviera que explicarle, las razones por las que quería unirse a la Secta, a lo que Yuno suspiraba con pesadez.

Pasado:

-Ao-kun... Deberiamos escapar juntos y ser felices por nuestra cuenta... Por primera vez en tu vida deberías ser egoísta y pensar en nosotros... Tehehehe... ¡Hahahahahaha! Nee... Si eso es lo que quieres, vida mia... ...te acompañare... Solo para protegerte. ♥ ¿Está bien, Ao-kun? - Sonriendo.
(Aclaración: Los colores de letra representan "cambios" en su tono de voz. Los rosas más claros es con un tono de voz más dulce, mientras que los colores rojos/rojizos es con un tono de voz más "maduro" y/o agresivo, en este caso, no hay agresividad activa (gritos), sino pasiva (charla))

Presente:

Volgear Gate le importaba una mierda. La Secta le importaba una mierda. ¡Sus propios amigos le importaban una mierda! ¡Los inocentes, la guerra, cualquier cosa! ¡Hahahahahahaha! ¿Y por qué estaba aquí? Aaah ~ Para cumplir los caprichos de su querido. ~

A Yuno no le agradaba la idea de entrar a una guerra porque no quería arriesgar la vida de su amante. Bien podían usar ese tiempo para hacer cualquier otra cosa en un mundo lejos de Sectas, en  un mundo lejos de Tashiro, de su hermano, de mujeres que quisieran arrebatarle el amor de Shin-sama, de lo que fuera, y ser felices entre los dos... Pero ya que él había insistido, vale... Allí estaría ella, como una mujer de guerra luchando al lado de su amado, protegiéndolo como había jurado proteger. Parecía ser que la unica forma de acabar con todo ese círculo vicioso era exterminando todo lo que estuviera interrumpiendo la felicidad entre Ao-kun y ella. La pelirosa siguió a su lado a pesar de esa pequeña "discusión marital" (?) por si tenían que unirse al grupo atacante, o ignorarlos e irse y rehacer sus vidas en otra parte. Aunque durante el transcurso del viaje, recordó dos personas que habían logrado ablandar su corazón humanitario: Midoriya y Tharja. Aun así, se le hacía un poco molesta esa agrupación a la que su marido quería unirse.

"Después de todo, la Secta la había separado de Shin-sama por algunos días con su estúpido ataque repentino a la ciudad..."

Y allí estaban, en la base de los infelices que la separaron de su amor, fingiendo una sonrisa que no sentía, controlando sus instintos asesinos por no liar los sueños y metas de su amado...

"¿Cuánto tiempo podría aguantar...?"

Pasado:

Tomó las manos de su querido y se las puso en el pecho...
-Usame... - Sonrisa leve. -...quiero ser lo más importante para ti... Así que usame para alcanzar tus metas. Usame a tu favor. Contrólame... A cambio, lo único que pido es... tu amor...  

Era una persona contradictoria, pero más importante: Estaba enferma. La pelirosada había salido de una familia disfuncional y he allí una de las razones de su locura. Por eso...

Presente:

...por eso estaba en la Secta. Aguantando mis ganas de matar a todos los que me apartaron de Shin-sama por unos días. Por eso no les destruía todas esas malditas armas de fuego con mi técnica. Por eso sonreía sin querer hacerlo. Porque estaba ahí para cumplir los sueños y metas de la persona que me estaba salvando de la auto-destrucción... Pero ¿cuáles eran mis verdaderos sueños y metas? Estar con Ao-kun... ¿De qué manera...?

-Tehehehehe. ♥ ~   - Dejó salir una leve risa tierna cuando vió salir al soldado uniformado de más rango. Habían llamado la atención tal y como quería hacer Ao-kun. El hombre les había informado que serían llevados a hablar con un superior, y les extendió unas vendajes para que se las pusieran en los ojos. ¿Hmmmm? Eso había sido raro. Ella pensaba que los iban a tomar, les iban a tirar al piso, a desarmar y a vendar los ojos a la fuerza, pero parecían ser bastante amables para como ellos entraron al lugar. Probablemente por las palabras que Ao-kun les había dicho antes.

Ao-kun había guardado sus armas. Yuno hizo lo mismo, solo que... Ella atacó usando su katana sin desenfundar, sus puños y patadas, así que la volvió a poner en el lateral de su cuerpo. Traía sus otras armas consigo, bajo sus vestimentas.

El pelinegro había cruzado miradas con ella. Sus ojos se le habían vuelto rojos por unos momentos. No ascintió con la cabeza, no dijo nada, para que los soldados no malinterpretaran, pero ella había entendido lo que Ao-kun quiso decir. Esperó a que él se pusiera las vendas en los ojos y miró a su alrededor con desconfianza. Quería asegurarse que todos hubieran bajado sus armas para que ninguno le disparara a traición a Shin-sama. Cuando ya estaba segura de ello, decidió ponerse la venda en los ojos y seguir a su compañero a su lado.

¿Qué estaba haciéndo la pelirosa durante el recorrido...? ¿Pensando en tener unas buenas vacaciones con Ao-kun? No, algo totalmente diferente a eso.

"X" pasos en línea recta... "X" pasos hacia la derecha... Bajamos tres escalones, cuatro pasos después de girar... Después de "X" pasos volvimos a girar hacia la..." - Pensaba con mi "verdadera naturaleza."

Estaban metiéndose en la cueva del lobo con los ojos vendados... Pero nada le impedía contar los pasos y escuchar a sus alrededores para saber por donde los llevaban. Es decir, estaba haciéndo un mapa mental del lugar, solo en caso de que tuvieran que abandonar la base de emergencia...

Finalmente los metieron dentro de una habitación... "No estamos muy lejos de la entrada principal... Calculo que una media distancia." - Se quitó la venda cuando... -Asumiré que eres la persona a cargo o que al menos posees cierto rango en este lugar - ... escuchó como Aoshin comenzaba a hablar.

La pelirosada observó la habitación y sus exteriores (el pasillo a ver si habían guardias y cuantos habían, en caso de que la puerta no fuese cerrada), observó la ventana como una vía de escape, y también observó la mujer de arriba a abajo. Esperaba que no se le ocurriera coquetearle a su amado y que mantuviera su postura. Ya le había prometido a Ao-kun no estallar de los celos con locas que se le acercaran protegerlo excesivamente, pero quien sabe, quien sabe como manejaría ella la situación. De momento, aquella pelinegra armada no parecía tener esas intenciones. Era un "alto cargo", o al menos alguien importante, así que se mantendría en silencio, escuchando como su Shin-sama decía las cosas al grano y sin rodeos. Verdades (a su parecer) que eran hirientes y humillantes para esa organización, quien sabe como ella lo tomaría.

-Solo es un ejemplo, asumiendo que veo el panorama completo, podría haber una barrera que anule nuestras habilidades y esa ventana podría ser una ilusión, en ese caso... estoy mas interesado en unirme a ustedes . - La muchacha caminó algunos pasos hacia al frente, mirando la mujer a los ojos.

-Gasai Yuno. - Se presentó para señalar a su compañero con el dedo pulgar. -Aoshin Monji. Mi esposo. - Había mentido en eso. No se habían casado, pero igual marcaría territorio (lo hacía con todo el mundo) y disolvería la duda que pudiera tener ella de "¿Por qué vinieron juntos?" o algo así. Matar dos pájaros de un tiro. Aaah, nada mejor como que fuera tu chica la que tomara la iniciativa. Los cuentos de hadas de Yuno eran algo como: "No esperes que tu príncipe venga a ti. Tu, se mujer, toma la iniciativa. Buscalo, secuestralo, violalo." -¿Con quién tenemos el placer de hablar?

Esperó a que ella se presentara, si es que lo haría. La cuestión fue que... -Cierto, mis modales... - Hizo una reverencia a la señora. Era costumbre de la pelirosada hacer reverencias por su nacionalidad. -Y diganos, ¿para qué somos buenos? Mi compañero ya ha dejado en claro que desea unirse a la Secta. Si vengo con él, es porque quiero lo mismo. ¿Hay algo que desee saber?  - Sonrió. Su tono de voz no era el de la Yuno tierna que todos conocían, ahora era un tono de voz maduro. No usaba sarcasmos, ni burlas. Simplemente hablaba con neutralidad.
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Re: CAPITULO III: A PRUEBA DEL AMOR (BASE DE LA SECTA)

Mensaje por Ambientacion el Miér Jun 21, 2017 1:04 pm


Unos mocosos confiados de sus habilidades, solo porque los soldados era uno mas incompetente que el otro, es algo que me llena de rabia. Pero debo reconocer que admiro esa clase de confianza, si bien el chico ya parecía alguien mayor y la niña una simple alumna, han demostrado ciertas habilidades, pues han superado con tremenda facilidad a mis soldados, eso quiere decir que son seres mágicos, no son comunes y corrientes, eso puede notarse a lo lejos. Si algo busca La Secta, es gente que se una a su causa, para no tener enemigos potenciales ni problemáticos, tal vez pueda aprovechar esta situación y conseguir a la organización dos reclutas mas.

Sin ir mas lejos, no dejaría que por dirigirse a esa manera hacia mi persona les fuera tan fácil, había que enseñarles un poco de respeto. -Pareces alguien muy confiado para solo haberme demostrado que puedes deshacerte de unos incompetentes soldados con juguetes, muchacho- Una sonrisa malvada se plasma en mi rostro, ya tengo algo planeado para ellos. -¿Ustedes en serio piensan que entrar a una de las bases de La Secta, seria tan fácil? ¿Que solo designaríamos a un par de soldados armados en medio de una ciudad llena de seres mágicos?... JAJAJAJAJA- Una risa maliciosa y muy sincera se genera en el ambiente, una carcajada de gracia y a la vez de malicia. Poco a poco empezó a detenerse y a respirar un poco. -Ha... lo siento, es que no acostumbro a escuchar cosas tan graciosas todos los días, menos viniendo de mi- Me limpio las pequeñas gotas de lagrimas de risa que se generaron en mi rostro, usando también un poco mi muñeca. Me siento firme y ya lista para hablar en serio con ellos.

-Verán... no es tan fácil pertenecer a La Secta así como así, chicos. Deben demostrarme si son capaces de llevar esta insignia en su pecho- Señalando el escudo de La Secta en mi uniforme con mucho orgullo, quien deshonre este símbolo se vera obligado a ser sentenciado por mi misma. -¿Saben la razón por la cual hay simples soldados rodeando esta base?- Hago una pausa cerrando los ojos con mucho orgullo, para luego abrir mi ojo izquierdo, en el cual se genera un tatuaje muy pequeño alrededor y se vuelve de un amarillo llamativo. -Eso es porque yo estoy aquí, y yo sola puedo defender esta base con éxito créanme eso...- Inmediatamente después de decir las ultimas palabras, hago uso de mi poder, concedido por el gran Volgear, mi ojo "All Might", el cual mediante el, me vuelvo capaz de generar una fuerza invisible, esta fuerza busca someter a la pareja, haciendo un peso constante de una tonelada sobre sus cuerpos, como si estuvieran siendo aplastados por esta. -Para ser miembro de esta organización, se necesita tener dedicación y enfoque, hahaha...- Rio un poco para mi misma. -Libérense del poder de mi ojo sin usar ningún tipo de poder y sin ayudarse entre ustedes, cada uno por su cuenta. No dudare en ejecutarlos si reprueban, por hacerme perder el tiempo...-

-Libérense de este poder... y veremos si son dignos de siquiera saber mi nombre...- Su mirada amarilla y diabólica se ubica sobre ellos, aplastandolos poco a poco.

Sistema:
¡Saludos chicos! Muy bien, la fuerza del poder es de una tonelada (la máxima en el foro y ninguno seria capaz de liberarse de ella físicamente) Y como bien dijo la sargento, no pueden usar poderes ni ayudarse entre ustedes, es una prueba individual. Si desean unirse a La Secta, deben cumplirla. La explicación para liberarse del poder es calmar la mente y enfocar su voluntad en liberarse de ello, muy parecido a la respiración, la cual se calma a medida que se esta mas tranquilo, solo que aquí es un poco mas fantástico. (?) ¡Buena suerte!


Última edición por Ambientacion el Sáb Jul 15, 2017 11:47 am, editado 1 vez
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Re: CAPITULO III: A PRUEBA DEL AMOR (BASE DE LA SECTA)

Mensaje por Aoshin Monji el Dom Jun 25, 2017 3:12 pm

Mas allá de burlarse, no había ninguna razón para hacer esa clase de comentarios, estaba allí para unirse al que el consideraba el mejor lado, bien sabia que eran soldados sin importancia, así que no tenia sentido jactarse de ello, que tampoco lo había hecho -La idea era llamar la atención, pero en todo caso pude entrar, el método es irrelevante mientras el resultado sea el mismo, sobre lo demás, ya que por el momento soy solo un intruso, no necesito demostrarle nada - El seguía esperando a que la mujer llegara a un punto, no había ido a charlar o tomar una taza de té.

Observo la insignia brevemente, manteniendo una expresión fría en todo momento, luego permaneció atento al resto de sus comentarios, realmente no le importaba la razón, que ella pudiese defender la base sola, era tan cierto como que el pelinegro podía invadirla el solo, ya que la mujer frente a el tampoco le había demostrado nada, si era tan fuerte como afirmaba, no tenia ninguna necesidad en presumir en frente de unos simples "muchachitos" descocidos, estar seguro de las habilidades propias es una cosa, subestimar al enemigo era algo por completo diferente -Aclarado esos puntos, es libre de probar nuestras habilidades cuando guste -

Permaneció inmutable tan pronto sintió aquella presión alrededor de su cuerpo, no tardo en idear varias formas para escapar, nada sutiles en su mayoría, pero no perdería la calma, apretó un poco los dientes tras el "ataque" inicial, pero recupero la compostura de inmediato, no le daría el gusto, por eso no demostraría el dolor que sentía en ese momento, tampoco quería que Yuno reaccionara de forma impulsiva, por lo que el pelinegro debía mantener la calma -Nada mal... -

No se rendiría ante algo tan simple como eso, que según aquella mujer, solo era para saber su nombre "Luchar con una maldición por tantos años, para que venga una desconocida a someterme con una mirada... No me hagan reír" Por esa misma razón estaba en desventaja, tenia que "luchar" contra dos cosas al mismo tiempo, pero su voluntad se antepondría tarde temprano, como siempre lo hacia, nada lo desviaría de su objetivo, aquello no era mas que otro escalón que debía subir.
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Re: CAPITULO III: A PRUEBA DEL AMOR (BASE DE LA SECTA)

Mensaje por Derven Greyback el Dom Jun 25, 2017 3:12 pm

El miembro 'Aoshin Monji' ha efectuado la acción siguiente: Juegos


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Re: CAPITULO III: A PRUEBA DEL AMOR (BASE DE LA SECTA)

Mensaje por Yuno Gasai el Mar Jun 27, 2017 2:47 am

Spoiler:



Estabilidad mental... Estabilidad mental... Estabilidad mental... ¿Qué era eso? ¿Con qué se comía? ¿Cómo podías pedirle estabilidad mental a una joven que no conoció sus verdaderos padres, que sus padres adoptivos le hicieron tener una familia disfuncional, que recibió maltrato de todo tipo por tantas personas, y que eventualmente la vida la quebró.

Yuno era como una bomba de tiempo. En cualquier momento sus plumas podían caer y volverse un demonio. Depresiones severas, soledad, locura, enfermedades mentales... La pobre ya estaba llegando al límite de la locura sin vuelta atrás cuando conoció a Ao-kun meses atrás. En ese momento el camino que llevaba para transformarse en un demonio se había detenido, quedando entre medio de lo que sería un ángel caído y un demonio, es decir, que de haber seguido por esas sendas oscuras, era probable que hubiera terminado como tal.

Era por eso que, a pesar de tener la mente fría para muchas situaciones, a veces no podía tenerla cuando alguien se atrevía a... -Libérense de este poder... y veremos si son dignos de siquiera saber mi nombre...- ...ponerle un miserable dedo encima a su amo y señor, Shin-sama...

¿Había escuchado bien...?
¿Esta hija de puta se había atrevido a atacar a Aoshin-sama...?

La pelirosa enseguida intentó usar su magia de oscuridad una vez, haciéndolo de forma violenta. No estaba con juegos ni rodeos. Ella era el ángel guardián de su amado y no iba a permitir que esta zorra lo hiciera ponerse de rodillas. Al contrario, la vieja tenía que ponerse de rodillas ante él. Justo cuando usó su magia oscura, la pelirosa notó que no funcionaba, no servía de nada.

"¿Qué demonios...? Mi magia de oscuridad no sirve. Y tampoco puedo concederle mis poderes a Ao-kun para potenciarlo... Mis alas... N-No. No puedo dejar que esa maldita zorra haga lo que quiera con MI Ao-kun..." - Pensó.

En un inicio se había tratado de mover violentamente para salir de aquella presión que le estaba impidiendo el movimiento. Quizás no tenía estabilidad mental... Pero su fuerza de voluntad para proteger a Aoshin-sama la estaba dando la motivación necesaria para pasar... O al menos intentar pasar la prueba que le ponía la mujer. En esos intentos de escape, la pelirosa notó como el uso de sus poderes mágicos no estaban funcionando. Era como si lo que hizo aquella mujer con su ojo amarillento les estuviera suprimiendo, o de alguna forma, negando la enorme cantidad de poder.

Flashback: Vuelo

-Puede que nos interroguen, torturen o algo, debes mantener la calma... Solo asi nos aceptaran.

-N-No se si pueda, Ao-kun... - Sonrisa nerviosa. -No se si pueda mantener la calma viendo como te torturan... S-Si... Puedo curarte pero... No podré perdonar aquella persona que te haga daño. - De tan solo pensar que alguien atacaba a Ao-kun de esa  forma... -D-De todas formas, lo haré por ti. Lo intentaré... Pero ya conoces mi problema...

Presente:

"Quería matar a esa mujer...
Arrancarle la tráquea...
Despedazarla...
Sus demonios internos le estaban pidiendo a gritos... Hacerla... Pedazos... Aunque estuvieran dentro de la Base Enemiga.
Estaba harta de la Secta.
La habían separado de Aoshin-sama por días... Y ahora se atrevían a atacarlo...
¿Qué podía hacer? Aguantar por Ao-kun... Pero eran esas mismas personas las que lo habían separado de su amado, y ahora lo estaban atacando a traición."

Yuno tenía suerte en algo, y es que cuando acompañaba a Ao-kun a "cazar", él se dió cuenta de su desequilibrio mental cada vez le hacían daño. Hacer eso era como darle un "buff" apasionado a la pelirosa para que se luciera más en combate. Además de los intentos de asesinato accidentes que tuvo hacia personas inocentes por haber pensado que sonrisas coquetas significaban que le iban a quitar a SU Shin-sama... La cuestión es que, a raíz de esto, Ao-kun no solo se convirtió en su acompañante-amante-novio-esposo secuestrado, también se convirtió en su maestro-mentor-psicólogo-psiquiatra y ella en su estudiante. ¿En resumidas cuentas...? Él se había dado cuenta de su desequilibrio mental y la estaba ayudando a estabilizarse, pero no sería algo que se daría de la noche a la mañana. Por eso...

-Nada mal... - Giró la cabeza para ver a su acompañante sereno, tranquilo... Ao-kun, ¿no te dolía...? Estaba segura que si... Mas las acciones de esa mujer habían sido adrede, con intenciones de herirlos. La pelirosa cerró sus ojos y apretó los puños, recordando las palabras de la fémina: "¿Saben la razón por la cual hay simples soldados rodeando esta base? Eso es porque yo estoy aquí, y yo sola puedo defender esta base con éxito créanme eso..."

O eso era verdad, o estaban intentando ponerlos a prueba para ver si se atrevían a matarla. De ser así, la prueba fallarían, y la misión de Ao-kun se iría a la mierda. Con los ojos cerrados intentaría encontrar ese equilibrio mental que no tenía. ¿Para qué engañarnos...? Estaba tratando de suprimir los instintos asesinos por el bien de Ao-kun. Recordando las lecciones de supervivencia que su compañero le dio: Siempre habría alguien más fuerte que ella. Y Yuno en esos momentos se sentía tan...

No pensaba doblegarse. No quería que su compañero se doblegara, y de hacerlo, le metería una patada en plena cara por haber sido tan débil. Ahora que lo pensaba, ¿acaso todos los soldados de esa organización habían pasado por esa prueba, por pruebas similares, o es que se la estaban haciéndo a ellos dos por haber entrado de esa forma a la base, o para ver si sacaban sus verdaderos colores? De ser la primera opción, ¿cuántos entrenamientos de terror habrían pasado los soldados de la Secta?  

Ao-kun era mucho para la Secta... Ao-kun debería formar su propio ejército y no seguir órdenes de otro para que le trataran de esta forma... Veía en Ao-kun un líder nato, y no en esta posición en la que se habían metido.

"Analicemos la situación con la mente fría. No puedo usar mis poderes, tampoco mi fuerza física. Esta maldita presión nos va a matar. Parece que Ao-kun tampoco puede usar sus poderes ni su magia. El ojo de la señora es feo..." - Pensaba. "¡Ah! ♥ ¡Shin-samaaaaa! ♥ ¡Creo que lo tengo, mi amooor! ♥ ¡Solo tengo que arrancarle el ojo a la mujer, para liberarnos de estoooo! ¡Kyaaaaa! ♥ ¿No es genial, querido? ♥ " - Seguía pensando. "Esta bien, Ao-kun... Conseguiré el ojo de la señora para ti, mi vida. ♥ La dejaré con vida, pero... ¡Nos liberaremos de esto, mi querido Shin-samaaaa! ♥" - Ahora pensaba con un tono de voz dulce y comprensible para su amado.

La pelirosa sonrió. El odio en su mirada había desaparecido, ahora llevando ambas manos a sus mejillas por haber tenido aquel pensamiento tan bello. Si lograba liberarse de eso, iría a donde la mujer, la golpearía en la cara, le quitaría el ojo, y con esto hecho podría entregarselo en las manos a su Ao-kun para liberarlo de ese castigo. ♥ Lo unico malo en sus planes era que tenía que mantener la... cordura, y resistir a lo que le había dicho Ao-kun durante el vuelo, pero... Aah, maldita sea. Solo quería pensar en que lo hacía.

Y así, con su fuerza de voluntad en un 400% y su mente decidida a hacer lo que fuera por Ao-kun o casi todo, porque Yuno no conocía la palabra "privacidad", se llenaría de fuerza devoción, lealtad, y ganas de hacer algo por su querido, e intentaría lanzarse en contra de aquella mujer... No para matarla, no para quitarle el ojo. Sino que, aquellos pensamientos ayudaban a darle la "fuerza de voluntad" a Yuno  para poder seguir apoyando a Shin-sama. Eso si, si lograba llegar a donde la mujer, le golpeaba la cara, o el estómago. De momento no estaba demostrando su faceta violenta porque se había calmado pensando en todas las cosas que podía hacer por Ao-kun, y al verlo a él tranquilo (que no le convencía porque sabía que le dolía, pero lo usaría de ejemplo) lo haría ella igual.

"Unirme a la Secta por Ao-kun... ♫ Ser una buena niña por Ao-kun... ♫ Matar por Ao-kun... ♫ Sacar el ojito de la señora por Ao-kun... ♫" - Cantaba aquella canción en sus pensamientos para tratar de ignorar lo que no se podía ignorar... Buscaba, tambaleante, lograr liberarse de aquella fuerza invisible para salir corriendo hacia la mujer, golpearla en el estómago con fuerza para dejarla sin aire, demostrarle su poder y que así ella perdiera control de su fuerza para poder liberar a Ao-kun.

O esas eran las ganas que tenía...
...pero de momento se enfocaría en salir de esa técnica.

-¡¡¡HAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHA!!! - La pelirosa empezó a reír de la nada. Para la mujer: A saber que diablos estaba pensando y que era tan gracioso. Para Aoshin: Quizás se imaginaba que le pasaba por la mente, aunque a veces la mente de la pelirosa caminaba por senderos misteriosos. De momento, a salir de la técnica con su fuerza de voluntad por poder servirle a Shin-samaaaaaaaaaaaa. ~  ♥
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Re: CAPITULO III: A PRUEBA DEL AMOR (BASE DE LA SECTA)

Mensaje por Derven Greyback el Mar Jun 27, 2017 2:47 am

El miembro 'Yuno Gasai' ha efectuado la acción siguiente: Juegos


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Re: CAPITULO III: A PRUEBA DEL AMOR (BASE DE LA SECTA)

Mensaje por Ambientacion el Sáb Jul 08, 2017 12:23 pm


El poder de mi ojo prácticamente es un golpe gravitacional, algo que dobla hasta a los seres mas fuertes y que la fuerza bruta solo le haría mas complicado, todo esta en la calma y equilibrio de voluntad que cada uno tenga. Yo no haría mas que sonreír y cruzarme de piernas de manera muy llamativa, sentada en algo muy parecido a un trono, el reposo ideal para alguien de mi rango y mi poder, y con la vista perfecta para observar como estos niños se doblegan ante el poder All-Might. Mi ojo brillaba de una forma llamativa, observando a ambos, quienes estaban dentro de la zona de presión, si lograban salir entonces seria algo beneficioso para ellos y para mi, habría ganado a dos interesantes aliados y los planes se pondrían en marcha una vez tenga algún trabajo para ellos.

El chico varón tener complicaciones, era de esperarse, casi nadie era capaz de soportar ese enorme peso invisible sobre su cuerpo, como si un edificio estuviera aplastando y amenazando con pulverizar cada uno de sus huesos. Pero por otro lado, aquella jovencita se encontraba en silencio, lo cual borro la sonrisa de mi rostro, para abrir bien mis ojos e impresionarme ante lo que estaba presenciando.

-Esta chica... esta demente...- Dije casi para mi misma, la peli-rosa se ha liberado completamente y ya no tiene dificultades para mover su cuerpo, pero lo que mas me causo impacto fue aquella aterradora risa.  ¿Como alguien con tan poco juicio puede liberarse de tal poder? ¿Que sentimientos o pensamientos ha usado? Parece ser que seria una pieza clave a futuro. Pero, si bien ella ahora esta libre, ahora quedaba el otro chico, quien parecía no estar del todo seguro y con algunas complicación respecto al poder. A medida que pasan los minutos, mi poder sobre su cuerpo aumenta. -Una lastima que el no pueda lograrlo...- Volví a sonreír y apoyando una de mis manos en la mejilla. Esto esta mas interesante de lo que pensaba.

Spoiler:
Gracias a que Yuno se libero en las primeras del poder, el dado se reduce de 14 a 10. Aoshin sigue con complicaciones y cada vez la fuerza del ojo es mas pesada en su cuerpo. Yuno no puede ayudarlo.

¡Suerte!
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Re: CAPITULO III: A PRUEBA DEL AMOR (BASE DE LA SECTA)

Mensaje por Aoshin Monji el Miér Jul 12, 2017 2:36 pm

El joven pelinegro estaba comenzando a perder la paciencia, con la ayuda de Yuno había derrotado a los soldados de la entrada sin derramar una gota de sangre, se había preparado mentalmente para esa situación, puede que llegara a aceptar ordenes de "buena" gana, pero el estaba allí para cumplir con sus propios intereses, no para arrodillarse ante una persona con aires de grandeza. Aunque el le había avisado a Yuno de las posibles situaciones que enfrentarían, peleas, torturas, etc. Ella era demasiado devota como para dejarlo en esa situación "Este no es el momento, no dejare que salgas lastimada por matar a esa maldita" Las cadenas del joven salieron de sus mangas a gran velocidad, para rodear el cuerpo de su compañera, derribarla y mantenerla en el suelo, entendía perfectamente lo que sentía, pero no era el momento adecuado.

Su mirada permaneció fija sobre aquella mujer, sus ojos de color carmesí expresaban la ira que sentía en ese momento, aunque estaba manteniendo la calma no necesitaba paz mental, con su voluntad seria suficiente para liberarse de cualquier atadura ¿porque estaba allí? estaba allí por mera conveniencia, la secta era un medio para un fin, tenia que mantenerse en la cuidad, apenas tuviese oportunidad se encargaría de erradicar a todos los que, como la secta, contaminaban este mundo con su mera existencia, aquellos débiles como su padre, que aun pudiendo hacer algo se quedaban de brazos cruzados, estaba luchando por los demás, podría parecer un propósito vació y tal vez lo era, hasta que la conoció, ahora no solo estaba luchando por la paz y la felicidad de otros, sino también por la propia.

"Yuno... Proteger la ciudad, hacerme mas fuerte, matar a Tashiro y obtener su poder, destruir el mal, traer la paz..." Sus ojos regresaron a la normalidad mientras pensaba en aquello y observaba a su compañera "Eso paso a segundo plano el día que te conocí... así que superare esta maldita prueba, me haré mas fuerte y creare un mundo mejor, para que todos sean felices, pero sobre todo, para que tu seas feliz"


Última edición por Aoshin Monji el Dom Jul 16, 2017 4:46 pm, editado 1 vez
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Re: CAPITULO III: A PRUEBA DEL AMOR (BASE DE LA SECTA)

Mensaje por Derven Greyback el Miér Jul 12, 2017 2:36 pm

El miembro 'Aoshin Monji' ha efectuado la acción siguiente: Juegos


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Re: CAPITULO III: A PRUEBA DEL AMOR (BASE DE LA SECTA)

Mensaje por Yuno Gasai el Jue Jul 13, 2017 12:13 am

-Esta chica... esta demente...- Dije casi para mi misma...

"Matala. Matala. Matala. Matala. Matala. Matala. Matala. Matala."

Aaah ~ La demencia. Se pueden decir tantas cosas sobre la locura, la falta de juicio. ~ Pero ¿quién era quién para juzgar la locura y la cordura? ¿Quién era quién para decidir quién estaba bien y quién estaba mal? ¿Qué era lo correcto, que era lo incorrecto? ¿Qué era el bien y qué era el mal? ¿Acaso luchar por algo te hacía malo...?

"¡Matala! ¡Matala! ¡Matala! ¡Matala! ¡Matala! ¡Matala! ¡Matala! ¡Matala! ¡Matala! ¡Matala! ¡Matala! ¡Matala! ¡Matala! ¡Matala! ¡Matala! ¡Matala! ¡Matala! ¡Matala! ¡Matala! ¡Matala! ¡Matala! ¡Matala! ¡Matala! ¡Matala! ¡Matala! ¡Matala! ¡Matala! ¡Matala! ¡MATALA! ¡¡¡MATALA!!!"

¿Acaso pensar o sentir diferente a otros te hacía demente...? ¿Acaso la cordura era el bien en este mundo, y la demencia era el mal en este mundo? Volvemos al inicio. ¿Quién definía lo que estaba bien y lo que estaba mal? ¿Qué era la moral? ¿Quién había puesto esas definiciones en la humanidad? ¿Acaso los Dioses...? ¿Acaso los tiranos para intentar regular a la humanidad?

"¡¡¡MATALA!!! ¡¡¡MATALA!!!  ¡¡¡MATALA!!! ¡¡¡MATALA!!! ¡¡¡MATALA!!!    ¡¡¡MATALA!!! ¡¡¡MATALA!!! ¡¡¡MATALA!!! ¡¡¡MATALA!!!    ¡¡¡MATALAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!!"

Las voces en mi cabeza, las escuchaba. Susurraban a mi oído que hacer. Me susurraban cerca... Muy cerca... Mi mente me pedía que lo hiciera. Mamá me pedía que lo hiciera. Papá me pedía que lo hiciera. ¡Midoriya-san me pedía que la matara! ¡Sharon nee-chan! ¡Kaede nee-chan! ¡Todos lo hacían! ¡Conocidos y desconocidos por igual! ¡Mi corazón latía con emoción al escuchar dichas órdenes! ¡Aaahhh! ♥ ¡Quería hacerlo por Aoshin-sama! ¡Sentir esa sensación carmesí recorrer por mi cuerpo era como entrar a un estado de éxtasis.

"¡¡¡MATALA!!!"

No me importaba...

"¡¡¡MATALA!!!"

...ir a prisión...

"¡¡¡MATALA!!!"

...o perder extremidades de mi cuerpo...

"¡¡¡MATALA!!!"

...si con eso podría liberar a Aoshin-sama...

"¡¡¡MATALA!!!"

...de su sufrimiento...

-Una lastima que el no pueda lograrlo...

Y que esa mujer siguiera hablando sandeces, no ayudaba...

-Calma, recuerda lo que te dije.

Madre: "¿Vas a dejar que tu Aoshin-sama sufra...?"

Puse mis manos sobre mi cabeza y la sostuve con fuerzas. Mi cuerpo estaba tembloroso, mi respiración era agitada. En esos momentos no me importaba La Secta, ¡no me importaba nada! ¡Nada de esto tenía sentido si MI Aoshin-sama salía herido! ¡Podíamos conseguir los objetivos de mi amo de otra forma! ¡No podía! ¡¡No podía...!! ¡¡No podía verlo de esa forma!! ¡¡Dueledueledueledueledueleduele!! ¡¡DUELE MÁS, DUELE MUCHO MÁS QUE SI EL DAÑO ME LO ESTUVIERAN HACIENDO A MI!!

Giré mi rostro para ver a mi amado por entre medio de mis dedos.

Quería dejarle saber con mi mirada, que no aguantaba más...

No tenía que decirle nada. Ao-kun sabía que "pasara lo que pasara", que "actuara como actuara", lo hacía por él. Mi vida por él. Mi amor por él. Matar a esa mujer por él. Evitar que Ao-kun sufriera a causa de otros. Mi dedicación, mi devoción, mi todo por él. Intenté sonreír. Intenté ser pura en esos momentos para seguir adelante por él, pero no podía. Simplemente no podía reprimirme. Yo no era Aoshin-sama, yo era Gasai Yuno, y así era mi naturaleza. El ser más corrupto que podía haber cuando alguien hiriera a Aoshin-sama, sin importar que fuese una prueba, sin importar que fuese cualquier cosa. La vida me preparó para sufrir, Hefesto-sensei me preparó para sufrir, pero nadie me enseñó que hacer cuando veía la persona que amaba sufriendo, y por eso es que actuaba de tal manera, era una de las razones por las que exterminaba lo que le estuviera haciendo daño...

"¡Aaaah! ¡Ya recordé lo que quería hacer! ¡Quería sacarle el ojito! ¡Quería sacarle el ojito a esa maldita zorra por hacer sufrir a mi Aoshin-sama...!"

...pero había un problema... en estos momentos yo estaba... limitada...

"¡No lo hayas, Yuno-chan! ¡Eso significaría enviar los sueños de Aoshin-sama al demonio!"

No podía ayudar a Shin-sama de ninguna forma. Tenía una conversación mental conmigo misma. Mi parte buena, mi parte mala y mi neutralidad. Mis instintos VS mis sentimientos VS mi razón.

Me decidí.
VOY A MATARLA.

Ao-kun pudo verlo en mi mirada, en mi sonrisa... Mi cuerpo se mantuvo inmóvil por unos momentos. Entonces giré con una sonrisa amable, pero con lágrimas cayendo de mi rostro por haberle roto la promesa a Ao-kun. Las voces en mi cabeza ya se habían ido. Ya me habían dado la orden. ¡Shhhh! No dolerá. ¡Ah, si! ¡Me aseguraré de que si te duela...! ♫

Incliné mi cuerpo hacia al frente y me lanzé a toda velocidad hacia la maldita...
...pero...
...antes de poder hacer algo...
...antes de si quiera dar dos pasos, las cadenas de Ao-kun rodearon mi cuerpo y me arremetieron contra el suelo.

"¿C-Cadenas...?" - Pensé observando como mi cuerpo estaba rodeado completamente por ellas. Giré mi rostro para ver a mi compañero, aun de pie, aun luchando. "¿Por qué, Ao-kun?" - Me hacía esas preguntas. "¿¡Por qué no quieres que la extermine...!? ¿Acaso ella te gusta? ¿¡Acaso la amas!? N-No... Shin-sama está luchando, y también me está protegiendo..."

Las acciones de Aoshin-sama me llegaron al alma. Él me estaba protegiendo. Que estúpida soy. ¡¡¡QUE IDIOTA!!! Me quedé con la cabeza sobre el suelo pensando en todo lo que pudo haber salido mal por mi imprudencia. No conocía mi enemiga, no sabía cuan fuerte era, quería matarla, y sin embargo, Ao-kun me protegía, en vez de ser a la inversa. ¡Era yo quien tenía que ser su ángel guardián! ¡No él, el mio! ¡Aaagh...!

Viendo el lado bueno, estaba bajo la merced de mi amado. ♥ Si bien, yo podía forcejear para salirme, pero, en esos momentos quería permanecer amarrada con sus cadenas. Era la opción más segura que teníamos los dos. Ao-kun se encargaría de calmar mi mente mientras luchaba por liberarse de la técnica. Me quedé inmóvil, con mi rostro sobre el suelo y mi semblante no visible para aquella mujer. No se sabía que tipo de expresión tenía, pero decidí poner de mi parte una vez más y volver a intentarlo: Si Aoshin-sama estaba luchando, si él todavía seguía de pie, entonces yo pondría de mi parte para cumplir su voluntad y no intervenir en su vida de esa manera. Solo me saldría de control si sentía que las cadenas de mi amado se estaban debilitando, porque esa era la señal de que su poder también lo hacía, y yo no me iba a quedar de brazos cruzados viendo como mi amante moría frente a mis ojos.

"Cinco minutos, Ao-kun... - Giré mi rostro para mirar "mal" a mi compañero. O más bien, para decirle: "Haz algo rápido, antes que..." "Te daré cinco minutos para que salgas de esa técnica. Si en cinco minutos no sales, lamentablemente, voy a intervenir aunque tenga que luchar contra ti." - Pensé, porque como dije, no iba a quedarme de brazos cruzados a verlo morir.

Giré mi rostro hacia la mujer Sectaria. Mi semblante estaba serio y mi mirada decidida, fija en esa horrible mujer. Iba a responder a su estúpido comentario de antes.

-Él va a lograrlo. - La reté con mis palabras y con una mirada decidida.
-...y cuando Aoshin-sama salga de su estúpido juego... Cuando Aoshin-sama le demuestre su verdadero potencial... - La observé con frialdad, para acto seguido, sonreír con malicia.

-...la veré arrodillándose frente a él, pidiéndole disculpas por haber estado equivocada con respecto a nosotros, víbora.
- Se había aguantado querer llamarla por otro sobrenombre no muy grato para la salud mental de las líderes de su especie. Pero yo ya había hecho mi parte. Había sacado la cara por mi amante. Y ahora él tenía cinco minutos para salir de ahí. Confiaba en que Ao-kun era fuerte, y también confiaba en su voluntad. Así que le hice frente a esa mujer como toda dama de sociedad... encadenada, con mi frente en alto y sin demostrarle ningun tipo de inseguridad.

Pasado:

-No quiero entrar a la Secta, Ao-kun... No quiero estar en esta guerra. Ellos son malos. Nos separaron por días. Mejor ignoremos todo y seamos felices en otro lugar...

Presente:

"¿Por qué no me escuchaste...? Sabía que algo así podía pasar y no me escuchaste... Quiero odiarte, pero te amo tanto que prefiero odiarme..."

Todo sea por mi amor a ti...


Spoiler:
Explicación:

-Recuerden que los pensamientos y/o alucinaciones de mi personaje están representados entre comillas " ".

-Los diálogos de mi personaje, en guiones -.

-Cambio de colores entre pensamientos y diálogos de Yuno ---> En este caso: Trastornos de personalidad. Rositas claro = Voz dulce /// Rojos = Voz madura /// Colores oscuros = Se la llevó el diablo.  

-Su madre es producto de una alucinación.

Aclaración importante: No estoy dando por hecho que pasé la prueba. Todo este rol es desde la perspectiva del personaje, lo que ella piensa y siente. ^^ Me sumergí en el drama y seguí escribiendo *-* ♡ xD

-Vi cierta confusión en nuestra plática, así que dejo un recordatorio de que en nuestra introducción no se mató a ningún soldado de la Secta. Solo los dejamos tirados en el suelo, adoloridos, como muestra de nuestro poder y lealtad a la organización. ^^
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Re: CAPITULO III: A PRUEBA DEL AMOR (BASE DE LA SECTA)

Mensaje por Ambientacion el Miér Ago 16, 2017 6:36 pm


Aburrido, aburrido, aburrido… ¡aburrido, maldita sea! ¡¿Es que no eres capaz de librarte por tu cuenta?! ¡¿Tienes que retenerla para mantener ese orgullo pisoteado porque siempre sale a tu socorro?! ¡Sé un hombre, levántate y libérate como debe ser de la adversidad, mocoso! —vociferó la mujer ya cansada de estar perdiendo su tiempo en la pareja. Una mirada fría y despectiva que les dedicó demostraba con claridad sus intenciones alejadas de aquello.

Me he cansado de estos juegos preliminares. Vamos a aumentar el nivel por algo verdaderamente complicado, que demostrará mucho mejor de qué estás hecho, mocoso —la feroz mirada de la sectaria no se despegó en ningún momento de Aoshin, y el control mediante su poder que tenía sobre éste, tampoco. De hecho, aquel ojo comenzó a emitir un brillo completamente distinto y a desprender un aire inquietante a medida que una macabra sonrisa se dibujaba en su fino rostro. —No tienes permitido intervenir, muñequita. Voy a jugar con tu novio un rato para ver si en verdad tiene los huevos para venir y plantarnos cara como corresponde. Interrumpe y compartirás su tormento. Pero no te preocupes, porque si es capaz podrá liberarse de lo que estoy a punto de hacerle, y podrán estar juntos en ese cuento de hadas del que viven —una orden directa, de la que Yuno sería mejor acatar y mantener un bajo perfil por el momento. En cuanto a Aoshin, la influencia de la habilidad ya habría comenzado a surtir efecto.


~~~


¿Lo sientes, no? Como todo tu mundo se desmorona lentamente frente a tus ojos sin que seas capaz de hacer nada. Duele, ¿no es así? Es una mierda, ¿verdad? Dime qué sientes mientras ves cómo tus peores pesadillas se vuelven realidad frente a tus ojos y eres incapaz de hacer absolutamente nada al respecto. ¡Dímelo! ¡Grita de agonía para que pueda saber qué tanto te duele todo esto! —gritaba una voz ausente en la cabeza de Aoshin. Sonaba similar a la mujer de la Secta, pero deformada en tonos imposibles y volátiles que dejarían mareado a cualquiera. A partir de ese momento todo sería diferente para Aoshin.


~~~


Gracias a esa habilidad del ojo ahora la percepción de Aoshin en cuanto a espacio-tiempo estaría por completo distorsionada y controlada por la cruel fémina. Su efectividad fue incluso mayor al aprovechar que tenía atrapado al Monji previamente. Ahora él estaba a su completo merced, donde ella podría controlar todo lo que viera, escuchara, oliera, saboreara o sintiera. Sus cinco sentidos estaban bajo su control irrefutable, pero había una oportunidad de que rehuyera a la técnica. Sin embargo, apenas comenzaba lo verdaderamente divertido.


~~~


Dentro de su mente ahora todo estaba apagado. Junto a un muro, encadenado, semi-desnudo y con claras marcas de maltrato, hambruna y desahucio se encontraba Aoshin. Uno de los calabozos de la Secta era el lugar exacto, tras meses de haber sido capturado ese día que fue junto a Yuno a unirse a la Secta. Grandes cantidades de sangre y suciedad cubren el suelo y las paredes, demostrando el estado deplorable en el que se podía encontrar aquel prisionero.

Ese día había sido apresado junto con Yuno al no poder pasar el examen impuesto por la misma mujer que ahora lo sometía a esa terrible ilusión que no hacía más que comenzar.

El castigo fue brutal e inimaginable. Con tal de torturar a ambos los encarcelaron juntos, en celdas contiguas pero limitadas por los barrotes. Durante todo ese tiempo tuvieron que limitarse a contemplarse el uno al otro, incapaces de hacer nada, observando diario la tortura que a cada uno se les aplicaba, siempre procurando no asesinarlos. Lo peor había sucedido a las pocas semanas de ser capturados.

Durante una brutal paliza que le dieron a Yuno algo impensable e inesperado para los carceleros ocurrió: la muchacha estaba embarazada e, incapaz de contener más la salud del feto a raíz de los crudos maltratos sufridos, abortó frente a Aoshin para morir a la vez que el fruto de sus entrañas.

Una y otra vez.

Sin detenerse ni un instante.

Adoro esa expresión~ ¡Muéstrame más! —gritaba repleta de placer una voz femenina al rebobinar y repetir esa brutal escena sin descanso. Una tortura mental ocasionada por los miedos y pesadillas más profundas del Monji, llevados a un plano casi tan real como la misma realidad, de la que sería incapaz de despertar con facilidad. Sólo demostrando auténtica fuerza de voluntad o una estabilidad mental que le ayudase a salir de todo ese dolor insufrible le ayudaría a escapar finalmente.


~~~


En el exterior no habían pasado más que unos segundos, tal vez un minuto. La sectaria no despegaba su mirada de Aoshin y, a su vez, advertía a Yuno de no actuar irracionalmente si no quería empeorar las cosas.

En momentos como estos no puedes ayudarle, aunque valoro tu esfuerzo. Ese sentimiento de unidad es perfecto para nuestra organización, querida. Sin embargo, lo que él está pasando va más allá del soporte que puedes darle porque… estás muerta —una pícara risa, juguetona y burlona, se dejó escuchar entre sus labios. —Si logra zafarse entonces aplaudiré su valor, porque habrá demostrado que es alguien poderoso de mente. No cualquiera lograría liberarse de una pesadilla tan vívida como esa —otra risa estridente se escuchó. —Me haces tener envidia por tener a un hombre así~ eres en verdad muy afortunada~. Estoy ansiosa por comprobar si ambos pueden unírsenos, porque finalmente han logrado que me divierta, lo que significa que valen la pena —expresó finalmente sentándose en su cómodo asiento.
Aclaración:
La habilidad ha sido consensuada por los usuarios participantes del tema y moderada por el staff de fichas para su utilización.

La siguiente consiste en sumir a la víctima en una ilusión que altera su percepción del espacio-tiempo y controla la mente de éste para sacar a relucir sus mayores miedos y pesadillas para materializarlas. Para liberarse de ésta se necesita una fuerte voluntad o estabilidad mental. Funciona de una manera similar al Izanami de Naruto, repitiéndose en un ciclo que se detiene cuando el objetivo de este poder sabe liberarse.

Espero que les guste.
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Re: CAPITULO III: A PRUEBA DEL AMOR (BASE DE LA SECTA)

Mensaje por Yuno Gasai el Jue Ago 17, 2017 3:36 pm

Aclaraciones:
-Permiso de Ambientación y de Aoshin para intercambiar mi turno con el respectivo usuario.

-Permiso de Aoshin para darle salseo a la tortura psicológica. (Perdón. Me ganó el drama.)

-Dado que en estos momentos soy usuaria de Kenshi Monji, he decidido que es un buen factor usar dicho personaje en la ilusión por el bien del drama.

-Post contiene escenas fuertes. Leer a discreción del usuario.

Aburrido, aburrido, aburrido… ¡aburrido, maldita sea! ¡¿Es que no eres capaz de librarte por tu cuenta?! ¡¿Tienes que retenerla para mantener ese orgullo pisoteado porque siempre sale a tu socorro?! ¡Sé un hombre, levántate y libérate como debe ser de la adversidad, mocoso!

¡¡¡NOOOOOOOOOOO!!! ¡¡¡AO-KUN NO ES ASÍ!!! ¡¡¡NUNCA HA SIDO ASÍ!!! ¡¡¡ES MENTIRA!!! ¡¡¡TODO LO QUE BOCIFERA ESA MALDITA MUJER ES UNA VIL MENTIRA!!!

Sus palabras no hicieron mas que hacer que apretara los puños con fuerza y mordiera mi labio inferior por el enojo. En mis ojos se veía el aumento de la rabia, la furia consumía mi corazón, los deseos por matarla, por torturarla una y otra vez, ¡¡Deseaba tomar la Justicia en mis propias manos para servirle más de una bandeja de lo que era el llamado Karma!! ¡Si tan solo las cadenas de Ao-kun no estuvieran amarrándome, ella ya hubiera...!

Me he cansado de estos juegos preliminares. Vamos a aumentar el nivel por algo verdaderamente complicado, que demostrará mucho mejor de qué estás hecho, mocoso

-¡¡¡NOOOOOOOOOOOO!!! - Comencé a moverme de lado a lado como si fuera un gusanito atrapado. -¡¡Shin-sama!! ¡¡¡Eres más fuerte que esto, Shin-samaaaaaaaaaaaaaaa!!! - Para este punto ya no sabía si mi amado podía escucharme, podía sentirme o podía mirarme si quiera. Esa mujer... ¡¡¡ESA ESTÚPIDA MUJER ME LO HABÍA HECHIZADO!!!

No tienes permitido intervenir, muñequita. - ¿Quién se creía que era ella...? —Voy a jugar con tu novio un rato para ver si en verdad tiene los huevos para venir y plantarnos cara como corresponde. Interrumpe y compartirás su tormento. - ¿¡QUIÉN DEMONIOS SE CREÍA QUE ERA PARA PROFANAR EL NOMBRE DE MI AO-KUN!? —Pero no te preocupes, porque si es capaz podrá liberarse de lo que estoy a punto de hacerle, y podrán estar juntos en ese cuento de hadas del que viven

-¿Cuento de hadas...? - ¿Cómo se atrevía ella a manchar la historia de su amor llamándole de esa manera...? -No hables tan casualmente de una historia que no conoces... ¡¡¡PERRA!!!

¿Quién era ella para decir que la historia de este amor era la de un Cuento de Hadas? ¿¡QUIÉN!? Esa maldita víbora no sabía nada, ¡no conocía nada! Ao-kun y yo vivíamos día a día un maldito y miserable infierno. Todos los días luchando en contra de las tentaciones, ¡en otros momentos simplemente dejándonos llevar! ¡Ambos estabamos malditos por culpa de los Dioses! ¡Ninguno tenía el lujo de pasearse por las calles para disfrutar de lo que sentíamos utilizando nuestra verdadera forma. ¿¡Y aun así se atrevía a decir que estabamos viviendo en un cuento de hadas!?

"Si yo seguía siendo un ángel caído,
era gracias a ese hombre.
De lo contrario..."

A diferencia de lo que muchos creían, nuestro amor no era perfecto. En nuestro mundo, si lo era. Y no precisamente porque estabamos narrando la historia de un príncipe, que con un beso vivió feliz para siempre con la plebeya que le amaba en secreto. Sino porque los dos nos entendíamos bastante, teníamos altas y bajas, pero lograbamos permanecer juntos porque ambos habíamos decidido conocernos, construir y luchar por lo nuestro.

Dentro de la Ilusión:
Advertencia: Las siguientes escenas estan subidas de tono y pueden herir sus sentimientos. Por favor, si NO está acostumbrado a ello, saltese la parte de la Ilusión.

La Secta nos había tomado de rehenes y nos habían llevado a esos calabozos oscuros y asquerosos. Lo unico que teníamos para poder iluminarnos eran esas antorchas que cambiaban cada cierto tiempo del día. Ya había sido más de una ocasión en la que había intentado librarme de esas cadenas para sacar a mi amado de su prisión. Las marcas de mis esfuerzos estaban alrededor de mis muñecas y mis tobillos.

En mi cuerpo habían marcas de latigazos, cortes de dagas, marcas de quemaduras, moretones por golpes físicos, cortes profundos, aunque no lo suficientemente graves como para morir desangrada. El enemigo no quería que muriera de esa forma, ellos querían torturarnos hasta el final. Estaba denuevo encerrada entre barrotes y siendo mutiladas de tantas formas diferentes a como me hacían en mi infancia. Incluso llegaron con instrumentos de tortura para comenzar a quitarme las uñas una a una, para luego con una cuchilla quitar de forma superficial un poco de carne que hubiese de donde alguna vez estuvieron, para terminar hechándome limón sobre las heridas.

No quería gritar. No quería preocupar a mi Ao-kun, pero ya no podía más... -¡¡¡GAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHH...!!! - Ya no podía... Y evitaba mirar a mi compañero cada vez que me torturaban para evitar que él sufriera, pero esos malditos me tomaban el rostro con firmeza y me obligaban a verle. Ellos querían que Ao-kun vieran las expresiones de dolor y las lágrimas bajando por mi rostro. -No mires... No mires... No mires... - Repetía automáticamente ya sin saber lo que estaba diciendo. Solo me salían esas palabras... Solo...

~ ~ ~

-R-Resiste... Saldremos de aquí, Shin-sama... Te amo... Te amo... - Estas eran algunas de las palabras de aliento que le daba a mi querido cuando los verdugos no estaban en la habitación. Mi tono de voz era débil, pero en él estaba la luz de la esperanza, ese pequeño rayo de fe para mantener con aliento a mi amado.


~ ~ ~

-¿Qué hacemos con sus alas...?
-Venderlas al mercado negro, por supuesto.
-No. Mejor vamos a disecarlas. Las alas de un ángel caído no se consiguen donde quiera.
-Preciosa, ¿cómo zurcarías los cielos junto a tu novio, si ya no tuvieras alas?
-Mis alitas... Mis alitas... - Aquellos hombres tomaron con fuerzas mis alas y empezaron a tirar de ellas para arrancarlas. -No, por favor... No me quiten lo que me queda de Ao-kun... No me quiten lo que me identifica con Ao-kun... No me quiten... - Pero no escuchaban mis súplicas. Los hombres eran despiadados y siguieron tirando. -¡¡¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAGGGHHHHHHHHHH...!!! - Y tirando... Y tirando de mis preciadas alit... -¡¡¡AO-KUN, AYUDAME...!!! ¡¡¡AO-KUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUN!!! - Y tomaron una daga para comenzar a cortarlas... ¡Mis plumas...! ¡Mis alitas! ¡Las alitas que me ayudaron a sentir atracción hacia Shin-sama! ¡Las alitas de ángel caído que me hicieron sentir curiosidad por él! ¡Ese símbolo con el que todo comenzó ahora me lo estaban arrebatando! ¡Ao-kun! ¡No! -¡¡¡MIS ALITAAAAAAAAAAAAAAAS!!! - Gritaba entre llanto para ver como me las maltrataban y me despojaban de lo que había aprendido a amar gracias a mi Aoshin-sama...

"Realmente amaba mis alas.
Cuando eran blancas, eran mi conforte.
Cuando se tiñeron de negras fue el comienzo de mi locura...
...pero gracias a mi locura, fue que logré amar a Shin-sama...
Shin-sama me enseñó a amar mis nuevas alitas...
Shin-sama me ayudó a aceptarme...
...y ahora esos hombres habían arrebatado mi conección física con mi amante..."

~ ~ ~

Después de tanto sufrir, solo podía darle una noticia... Tenía que mantenerlo vivo. No podía dejar que su moral se viniera abajo.

-Ao-kun... Tenemos una razón para seguir luchando... - Le hablaba con mi voz débil y temblorosa. -E-Escuchame, Ao-kun... E-Estoy... Sintiéndo sus primeras pataditas... - Por primera vez en lo que llevabamos en el lugar el pelinegro podría ver que estaba sonriendo en serio, a pesar de que estaba nerviosa por lo que pudiera pasar. No estabamos seguros, y eso me daba miedo. -Vamos a ser padres, Ao-kun... Será una hermosa niña, ¿si...? V-Vamos a salir de aquí... Concentrémonos y salgamos de aquí, juntos... - Por mis mejillas bajaban lágrimas de felicidad.

-Tira más fuerte de esas cadenas. Confío en ti, ahora necesito que confíes en mi. Saldremos de aquí, tomaremos venganza, purificarás el mundo, mataremos a Tashiro... - Dejé salir una leve risa para de alguna forma alegrar el ambiente. -Esta niña se parecerá mucho a ti, Aoshin... - Eran muy pocas las veces que yo le llamaba por su nombre sin el "kun" o el "sama", pero cuando lo hacía, significaba que estaba hablando en serio, muy en serio, y quería que él prestara toda su atención a mis palabras. -T... Te amo... No... Te amamos... Sarada y yo te amamos... N... No lo olvides...

~ ~ ~

Una y otra vez seguían torturándonos. No podía hacer nada para evitar que le hicieran daño a mi amado, y tampoco podía hacer nada para defenderme. Mis ojos ya no brillaban. Estaban completamente vacíos. Denuevo teníamos unos pequeños momentos de "paz." Observaba frente a mi al amor de mi vida. Lo único que podía hacer por él era...

-You raise me up, so I can stand on mountains.
You raise me up, to walk on stormy seas.
I am strong, when I am on your shoulders.
You raise me up, to more than I can be... ♫

Cantarle...

Aunque mi voz estuviera sin fuerzas, yo tenía que seguir cantándole para que él no perdiera las suyas.

Enviarle mensajes a través de mi canto para que supiera que todo estaba bien. Canciones en específico para que entendiera mis sentimientos, para confortar a mi ángel caído... Así como en los viejos tiempos cuando lo notaba decaído, o simplemente cuando quería dedicarle una canción desde el otro lado de la casa. Le había dejado saber lo mucho que me ayudó a través de lo que compartimos, pero ahora quería dejarle saber cuanto le amaba:

I remember sitting with you
Underneath the tree of life
We listened to every fainted cry
Of the creatures there on the day the world began

Looking at everything that I've lost
And almost everything that I've loved
I'll hold them all tightly in my arms,
Wondering where I am, so please tell me where to go

All of the answers you seek lie hidden in the sun
If I hadn't met you my life would've been in the darkness forever
In my wings are the powers of immortality
But by meeting you my whole life has changed
You give light to me, hope to me, strength into my life... ♫

Las puertas del calabozo se abrieron de golpe.

-¿¡Va a seguir cantando la maldita perra!? - Los hombres me tiraron con una cubeta de agua fría desde lo alto de las escaleras.
-Si quiere amor, no hay de otra que dárselo. - Se acercaron a mi desabrochándose los pantalones.
-......
-El perro Monji, ¿huh? Te traímos un invitado especial! - Mencionó uno de los hombres con una sonrisa burlona.
-Bien, entonces ¿empiezas tu o...? El maldito puso sus asquerosas manos en mi cuerpo desnudo. ¡Mi cuerpo solo podía tocarlo Shin-sama! ¡Solo él, él, y ahora estos malditos lo estaban ensuciando!

-¡No la toquen! - Se escuchó la impotente voz de una silueta allá en la puerta. Fuese quien fuese la persona, comenzó a caminar hacia nosotros con un porte elegante, pero sus órdenes fueron suficiente para que los asquerosos hombres me soltaran.

???: -¿Qué se siente, hermanito...? - Elegante armadura dorada. Un aura celestial... -Hace muchas décadas, tuviste la descarez de darle la espalda y traicionar a tu propia familia. Lo recuerdas, ¿verdad? Recuerdas como te sentiste grande, poderoso. Como pensabas que podías tener el mundo a tus pies, solo porque eras Aoshin "El Desterrado" Monji. - Caminó sin titubear hasta la celda donde estaba mi querido. Los hombres sabían lo que esta persona quería, así que con rapidez abrieron también su celda para que el rubio entrara en ella.

Kenshi: La vida es irónica, hermanito. - Mencionó con una sonrisa burlona. Te creíste grande por habernos traicionado, pero mira ahora donde estás. La propia Organización a la que querías unirte, te ha traicionado a ti. - Tomó la barbilla de Aoshin con firmeza y se inclinó hacia él para mirarle a los ojos con una sonrisa maliciosa. Por fin te tengo donde quería. Atrapado. Indefenso. Inútil. ¿Qué dirá papá cuando sepa que su "querido" hijo mayor ha muerto? - Comenzó a reír placenteramente. Ah, me imagino la expresión de su rostro. "¡Mi pobre hijo tomó un mal camino! ¡No pude salvar a mi pobre primogénito" - Imitaba a su padre con un tono de voz burlón. Lo miró una vez más a los ojos, soltando la barbilla de Aoshin con brusquedad para darse la vuelta e irse.

Kenshi: Es una lástima que nuestro padre ingenuo nunca se entere que yo, el ahora Heredero de la Familia, encargado de traerte a casa con vida, haya ayudado a La Secta a exterminarte. ¡¡¡HAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHA!!! - Comenzó a reír como un desquiciado.

Spoiler:

Kenshi: ¡¡¡Y AHORA, AOSHIN...!!! ¡¡¡ME QUEDARÉ CON LO QUE ALGUNA VEZ FUE TUYO!!! - Dejó de reír repentinamente. Por el mero placer de verte destruido... Solo por mero placer. - Sonrió con malicia.

Spoiler:

Ese hombre... Ese maldito y asqueroso... hombre... Caminó hacia mi... Tomó mi cuerpo con sus asquerosas manos. Podía verlo en mis ojos. El miedo. La confusión. -¿Ao-kun...? -No. Ao-Kun ya no vendrá por ti, querida. - Él no era de "tomar" los objetos "sin valor" de otras personas, pero esta vez el desquiciado ángel haría una excepción. Giraría su rostro para observar con malicia a su hermano solo para tener el placer de verlo sufrir. ¡Solo por hacerle daño al ser que tanto repugnaba! -¡No, por favor! ¡Sueltame! - Comencé a mover mi cuerpo con brusquedad. -Tu hermoso tesoro se manchará con mi esencia. ¿Cómo se siente eso, Aoshin? ¿Cómo volverás a hacer tuya lo que ahora es mio? ¿Cómo podrás sentir sus caricias y escuchar su voz, sabiéndo que esta mujer ahora me pertenece? -¡¡¡AOSHIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIN!!! -Tranquila, que él te está viendo y nos ha dado permiso. ¡Miralo! ¡No hace nada por ayudarte! -¡¡¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAGGGHHHHHH!!!

......

Me sentía asquerosa. Ese maldito de la armadura había tomado mi cuerpo frente al amor de mi vida. Me habían tratado como una perra. Una y otra vez... ¡Una y otra vez...! Quería morir... Todo esto era mi culpa por no haber sido lo suficientemente fuerte como para impedirlo. Sentía que mis promesas de amor se habían ido a la mierda... Yo ya no era digna de estar con mi querido Ao-kun... Mi cuerpo y mis sentimientos puros se habían ensuciado por culpa de otro. Le fallé a la persona que más amaba...

"Fue la última vez que pude mirar a Shin-sama a los ojos..."

~ ~ ~

-¿Todavía me amas...? - Pregunté con mi cabeza baja. Moralmente estaba destruida... -...otros hombres tocaron mi cuerpo... Perdóname... Perdóname... Te fallé... Perdóname... Perdóname... No fui fuerte... Perdóname, Ao-kun, perdóname... Perdón... Perdón... Perdón... Perdón... Perdon... ¡¡Perdónperdónperdónperdónperdónperdónperdónperdón!! - Desde ese entonces me mantenía en silencio, y cuando hablaba era para pedirle perdón. No podía entrar en razón por el shock emocional. A este punto ya me hubiera suicidado, de no ser porque todavía tenía fe de salir de ese lugar y luchar, en mi estado emocional, por la persona que estaba frente a mi. Ese había sido mi Juramento... No, más que un Juramento, mi Pacto de Amor...

~ ~ ~

-All this time...
...these twelve thousand years, I know ai shiteru
Eight thousand years from the time that I've met you
my love grows strong than ever before...
Words can't say of this time I've been waiting to share my love with you
I'd give you my life, I would give you the world to see you smiling every day
One hundred million and two thousand years from now ai shiteru...
I want you to know since you came in my life every day, every night
you give light into the darkest skies...

All these twelve thousand years
I've been loving you... ♫

Ya no podía pensar en lo que cantaba, lo hacía por "automático." A este punto habían tomado mi cuerpo en más de una ocasión. No tenía las herramientas para pelear, y si usaba algún tipo de magia terminaban clavándome algun arma en el antebrazo. Ya no pensaba con claridad. Las palabras apenas salían de mis labios. Solo resistía, para que la persona que estaba frente a mi también lo hiciera. Era como si le estuviera entregando lo que me quedaba de fuerza de voluntad para que Aoshin-sama fuese fuerte.

-N-No olvides tu propósito, Shin-sama... Debes... ser... fuerte... Debes... traer... Justicia... D... e... b... e... s... p...u... r... i... f... i ... c... a... r.... e...l... m... u... n... d... o... - Seguía sin poder mirarlo. Mi cuerpo estaba derrumbado y lo unico que lo sostenía eran esas cadenas que ataban mis muñecas. Volvía a hacer el intento por salirme de esas cadenas, pero apenas podía moverme del todo. Una línea de sangre fresca bajaba por mis labios...

~ ~ ~

Esta vez habían entrado para darme una golpiza. Lo último que hicieron fue quitarme el ojo derecho para dárselo de comer a Aoshin. Habían marcas de sangre seca bajando por mi mejilla.

-M-Me duele... Me duele... Ao-kun... - Por primera vez en mucho tiempo me olvidé de la vergüenza que esos malditos hombres me habían hecho, y subí la mirada para ver a mi amado. Esto ya no se trataba de mi, se trataba de.. -S... a.... n... g... r... e... - Le miraba con lágrimas bajando por mi mejilla izquierda. Ya no podía sonreír más para él. No después de enterarme que estaba... -Se fuerte, Shin-sama... - ...perdiéndo a nuestro bebé. -Te amo tanto... Perdón... Perdón por todo... Perdón, porque por mi culpa estás sufriendo por amor... Perdón por haberte conocido... Perdón por no haber sido fuerte... Toma mi esencia... Sal de este mundo... Ve y demuestra quien eres realmente... Cumple tus metas y se feliz... Se feliz... Te cuidaré desde el Infierno, pero se feliz, mi amor... - Dejé salir una leve risa de los nervios. -Te amo... tanto... tanto... tanto... - Mi vista era nublosa. Mis palabras se hacían cada vez más débiles por cada segundo que pasaba. La voz de mi amado se escuchaba a lo lejos y tal y como cuando nos conocimos, yo... comencé a cerrar los ojos para desmayarme, esta vez lejos de sus brazos, esta vez para siempre...

Fuera de la Ilusión:

En momentos como estos no puedes ayudarle, aunque valoro tu esfuerzo. Ese sentimiento de unidad es perfecto para nuestra organización, querida. Sin embargo, lo que él está pasando va más allá del soporte que puedes darle porque… estás muerta

No pude más y miré a esa mujer con toda mi rabia. Se estaba burlando cada vez que abría la boca. Además, ¿¡a qué se refiere con que yo estaba muerta!? ¿¡Acaso planeaba quitarme del camino para quedarse con MI Shin-sama!?

Spoiler:

Si logra zafarse entonces aplaudiré su valor, porque habrá demostrado que es alguien poderoso de mente. No cualquiera lograría liberarse de una pesadilla tan vívida como esa —otra risa estridente se escuchó. —Me haces tener envidia por tener a un hombre así~ eres en verdad muy afortunada~. Estoy ansiosa por comprobar si ambos pueden unírsenos, porque finalmente han logrado que me divierta, lo que significa que valen la pena —expresó finalmente sentándose en su cómodo asiento.

-¿Qué clase de prueba es esta...? ¿Acaso hicieron esto con todos sus soldados...? -¿¡ACASO HICIERON ESTA BASURA CONTIGO TAMBIÉN!? ¡¡Te dijimos que estabamos aquí para jurar lealtad!! ¡¡Te expresamos nuestras ideas...!! ¡¡Te dijimos como podías mejorar las defensas de tu base!! ¡No seas arrogante! Tienes dos grandes soldados frente a ti ¿¡y no puedes reconocerlo, estúpida!? - Maldita sea. Lo único que me impedía atacar esa mujer era la amenaza que me había hecho en cuanto a torturar más a mi amado. Si Aoshin-sama no podía salir de esa maldita técnica entonces yo no podría mover un miserable dedo. Intenté aflojarme de las cadenas que me apresaban mientras me ponía de pie poco a poco.  

-La ciudad necesita a La Secta, ¡y tu estas aquí "divirtiéndote" con dos recién-postulados en vez de enviarnos en alguna misión! ¡No estoy aquí para que le heches el ojo a mi hombre! ¡Estamos aquí para trabajar para La Secta, para alcanzar los objetivos de La Secta, no para divertirte a ti! ¡El enemigo está allá afuera, y tu estás perdiéndo el tiempo! ¡Cada segundo que pasa es importante para la victoria de la Organización, y tu estás jugando con dos fichas que pueden servirte para lograr el objetivo de la Secta!

A pesar de que decía lo que sentía, también estaba haciéndolo con una doble intención: Darle tiempo a mi compañero para que se liberara de esa odiosa técnica. Si no salía entonces quizás tendría que ir yo misma y golpearlo, ¡hacer algo! Aunque en esos momentos prefería no hacerlo. Si la situación empeoraba entonces tendría yo que estar en mis cinco sentidos para protegerlo, o tomarlo de la mano y escapar. Solo de esta manera podría asegurarme de que Aoshin siguiera con vida... ¡¡¡MALDITA SEA!!!

Y una pequeña aclaración... Yo jamás me hubiese doblegado de esa forma en la ilusión. Mi verdadero "yo" hubiera luchado hasta la muerte. Y si llegase a enterarme de que Aoshin-sama estaba pasando por todo eso...

Lo que no sabía esa mujer es que mi naturaleza era la de un "ángel guardián." Ya yo tenía una "conección" invisible con mi querido. Podía sentir sus perturbaciones dentro de mi a pesar de que sus sentidos estuvieran nublados. Si Ao-kun no salía de esto en los próximos minutos, no me quedaría de otra que usar "esa" otra carta.

Organización de Razas:
Ignorar si  no se puede:

Ángel Guardián:
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ÁNGEL CAÍDO

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Re: CAPITULO III: A PRUEBA DEL AMOR (BASE DE LA SECTA)

Mensaje por Aoshin Monji el Dom Ago 20, 2017 1:49 am

¿Lo sientes, no? Como todo tu mundo se desmorona lentamente frente a tus ojos sin que seas capaz de hacer nada. Duele, ¿no es así? Es una mierda, ¿verdad? Dime qué sientes mientras ves cómo tus peores pesadillas se vuelven realidad frente a tus ojos y eres incapaz de hacer absolutamente nada al respecto. ¡Dímelo! ¡Grita de agonía para que pueda saber qué tanto te duele todo esto!

Esa voz era todo lo que podía escuchar mientras que sus ojos se posaban sobre su compañera, como un eco que distorsionaba su mente y su percepción lentamente "Cuando me libere..." Fue lo ultimo que pudo pensar antes de caer bajo el poder de la mujer, no importaba si las palabras habían sido para ella o para si mismo, lo único que importaba era el infierno que estaba por experimentar.

~ ~ ~

Su mente despertó en un ambiente que le era familiar, no podías vivir libre tanto tiempo mientras molestabas a gente poderosa y malvada, en algún punto menguaran tu suerte o habilidad y seras presa de la ira de tus enemigos, el lo sabia por experiencia, por eso lo esperaba cuando entro a la base de la secta, aunque en el mundo real fuesen horas, minutos, segundos o incluso menos, esos meses de tortura en aquella ilusión fueron tan vividos que hubiesen podido engañar a cualquiera, el dolor físico no importaba realmente, al menos no para el "Nada es eterno..." Aunque su cuerpo llegara al limite en cada sesión de tortura, esas palabras lo ayudaron en el pasado "Nada es eterno..." Algunas lagrimas bajaban por su rostro cada vez que las recordaba, pero esas palabras ya no le servían, los únicos momentos que tenia para reponerse, su mente los usaba de forma cruel, recordandole como Yuno le había pedido que se marcharan de la ciudad, como habían entrado a la boca del lobo en lugar de buscar una alternativa mas segura o como había fallado en la prueba "Esto es mi culpa..."

-¡¡¡VENGAN AQUI Y SUELTEN ESTAS MALDITAS CADENAS!!! - Le gritaba a los hombres que torturaban a su amada mientras intentaba zafarse por la fuerza -¡¡¡LES ARRANCARE LAS CABEZAS Y ME BAÑARE CON SU SANGRE!!!- Amenazas que mas que un producto de la ira, se basaban en el poco raciocinio que le quedaba, su cuerpo estaba demasiado lastimado como para luchar, entonces ¿de que serviría? todo lo hacia por ella, si con sus gritos, amenazas o cualquier cosa que hiciera lograba llamar la atención de los guardias, podría aliviar el sufrimiento de su compañera, un segundo, un minuto o el tiempo que les tomara a los soldados callar al pelinegro, eso era suficiente para el, y si fallaba, lo único que le quedaba era acumular fuerzas para intentarlo la próxima vez.

-No. Mejor vamos a disecarlas. Las alas de un ángel caído no se consiguen donde quiera.

-No, por favor... No me quiten lo que me queda de Ao-kun... No me quiten lo que me identifica con Ao-kun... No me quiten... -

-¡¡¡MIS ALITAAAAAAAAAAAAAAAS!!!-

Comentarios, quejas y gritos entrecortados, no solo tenia que verla sufrir, lo sentiría en carne propia, mientras que sus costillas eran destrozadas y sus pulmones se debilitaban por un ráfaga de golpes casi incesantes  -¡¡¡AAAAAAGGGHHHHH!!! ¡¡¡AAGGGHHCCOOFGHH!!!- Sus gritos llegaron a detenerse antes que los de su compañera, pero no por falta de dolor, la sangre que brotaba de su boca junto con el extremo daño en su cuerpo le imposibilitaban el habla, ni siquiera podía susurrar, las pocas fuerzas que tenia las uso para elevar un poco su rostro, esbozar una sonrisa a medias y observar a Yuno con mirada apacible, o al menos fue lo que intento, no podía decirle que todo estaría bien, que saldrían de allí pronto o si lograrían sobrevivir, solo estaba tratando de consolarla -A-Aho..ra...est...a...mos...igu..ales...- Aunque no lo recordaba a detalle, intento decir lo mismo de la noche en la que se conocieron, la primera vez que ella le mostró sus alas "Solo es un color..." Fue lo que le dijo, no importaba el color ni la naturaleza, ambos eran iguales, no importaba tener alas o no, aunque uno de ellas las conservara y el otro no "Siempre seremos iguales..." Fue lo que trato de decirle antes de que sus fuerzas se agotaran y terminara inconsciente.

~ ~ ~

No mucho después fue capaz de tener un poco mas de luz, una razón mas para pelear y mantenerse con vida -E-Escuchame, Ao-kun... E-Estoy... Sintiéndo sus primeras pataditas... - Tuvo un shock momentáneo al escuchar aquellas palabras, y unas pocas lagrimas comenzaron a bajar por su rostro, eran tanto de felicidad como de dolor, iban a ser padres, pero el destino de aquella hija era sombrío -Vamos a salir de aquí- Hablo mientras tiraba de las cadenas -... purificarás el mundo, mataremos a Tashiro... - Con cada palabra tiraba con mas fuerza -¡¡¡Al diablo con todo eso!!! ¡¡¡las amo y las voy a sacar de aquí cueste lo que cueste!!! - Nada mas cruel que dar una esperanza para luego quitarla, tirar de las cadenas, descansar, disfrutar de la voz de Yuno mientras le sonreía, para luego seguir tirando, un siclo que parecía ser interminable, y al mismo tiempo, demasiado corto.

Sabia que llegarían a eso en algún momento, pero el no tenia como impedir que esos malditos perros tomaran lo que era suyo, lo que ella le había obsequiado a el y solo a el, pero -¡No la toquen!... ¿Qué se siente, hermanito...? - Esa voz, con tan solo escucharla sus ojos se tornaron rojos y sus parpados comenzaron a temblar "Lo..." Las palabras del rubio no eran mas que ruido en ese momento "Lo matare..." Lo tenia en frente y no podía tocarlo, sus poderes no servían y no tenia la fuerza "Te matare..." Solo podía repetir eso, ante cada palabra, cada gesto y cada acción del rubio -...¡¡¡ME QUEDARÉ CON LO QUE ALGUNA VEZ FUE TUYO!!!...- Hasta que aquello llego a sus oídos.

-Tu hermoso tesoro se manchará con mi esencia. ¿Cómo se siente eso, Aoshin? ¿Cómo volverás a hacer tuya lo que ahora es mio? ¿Cómo podrás sentir sus caricias y escuchar su voz, sabiéndo que esta mujer ahora me pertenece? - Fue lo ultimo que alcanzo a escuchar antes de perder la razón.

-¡¡¡¡¡¡KEEEEEEEEEENSHIIIIIIIIIIIII!!!!! ¡¡¡¡¡TE VOY A MATAR!!!!! ¡¡¡¡¡QUITALE TUS MANOS DE ENCIMA!!!!!- Sus ojos al borde de salir de sus cuencas reflejaban su furia asesina, el dolor ya no importaba, comenzó a tirar de las cadenas hasta el punto en que estas atravesaron su piel y rasgaron los tendones de sus manos, la sangre caía al suelo mientras el metal chocaba con los huesos del caído, al mismo tiempo que sus ojos contemplaban el peor momento de su existencia.

~ ~ ~

-¿Todavía me amas...? Levanto su rostro con la mirada un poco apagada -Siempre te amare -...otros hombres tocaron mi cuerpo... -No me importa... -Perdóname... -no hay nada que perdonar... -Perdóname... -no hay nada que perdonar... -Te fallé... -No fue tu culpa -Perdóname... -no hay nada que perdonar... -Perdóname... -no hay nada que perdonar... -Perdóname... -no hay nada que perdonar...- Seguía contestando sin importan cuanto lo dijera, a penas podía imaginar los sentimientos de su compañera, y solo eso lo estaba destrozando -Te amo... Sin importar lo que pase...-

~ ~ ~

N-No olvides tu propósito, Shin-sama... Debes... ser... fuerte... Debes... traer... Justicia... D... e... b... e... s... p...u... r... i... f... i ... c... a... r.... e...l... m... u... n... d... o...  -Al diablo con el mundo... Solo me importan ustedes...- Solo quería ver sus ojos de nuevo, pero ella seguía sin levantar la mirada, para el eso era peor que cualquier otra tortura.

~ ~ ~

Era cuestión de tiempo, al final todos se quebraban, antes o después, nadie podía vencer al tiempo -...- Ni siquiera dudo al tragarse el ojo que le habían arrancado a Yuno y le obligaron a comer, ya no podía hacer nada -S... a.... n... g... r... e... - No podía sentir ira, no podía gritar, ni el mas mínimo sonido se escapo de sus labios, no pudo mover su cuerpo un milímetro para reaccionar, solo lloro mientras contemplaba esa escena, mientras lo único que lo mantenía de pie le era arrebatado -Las amo...- Fue lo único que pudo decir al verlas morir, antes de que su corazón se hiciera polvo, antes de perder lo único en su vida que realmente lo hizo feliz ¿que importaba el mundo sin ella? ¿que importaba su padre? ¿que importaba vengarse de la secta o de su hermano? ya nada importaba.

~ ~ ~

Quien sabe cuanto tiempo había pasado desde que la segunda celda termino vacía, el solo observaba las cadenas, lloraba, gritaba, escupía sangre, maldecía, todo su mundo era mirar el lugar donde una vez estuvo su compañera, su amada, la madre de su hija "Las amo..." Cada palabra, cada gesto, cada acción, todo comenzó a pasar por su mente, era lo único que le quedaba de su amada en ese momento, recuerdos, recuerdos que lo torturaban día tras día, pensaba en esos momentos felices, los repasaba uno por uno, hasta que recordo algo -Y dime, Ao-kun. ¿Alguna vez tocaste algún instrumento, o cantaste algo? Me gustaría que hicieramos dúo en el Karaoke, nee. ♥ S-Si quieres... -Lo siento pero no me gustan mucho esas cosas, puedo escuchar música y todo eso, pero nunca me intereso ningún instrumento, tampoco cantar- Ese recuerdo...

-You raise me up, so I can stand on mountains.
You raise me up, to walk on stormy seas.
I am strong, when I am on your shoulders.
You raise me up, to more than I can be... ♫

Estaba cantando, lo hacia mientras observaba aquellas cadenas, mientras las lagrimas brotaban de sus ojos, mientras trataba de sonreir...

-I remember sitting with you
Underneath the tree of life
We listened to every fainted cry
Of the creatures there on the day the world began... ♫


Ni siquiera sabia si era la misma canción, si lo hacia bien o si solo eran versos salidos de su mente, el solo cantaba lo que recordaba -Oye tu, cierra la boca!- Sin prestar a tencion a los demás, porque lo demás ya importaba.

Looking at everything that I've lost
And almost everything that I've loved
I'll hold them all tightly in my arms,
Wondering where I am, so please tell me where to go

-Así que esas tenemos, entonces te callaras por las malas- Los soldados fueron a su celda y comenzaron a golpearlo -All of the answers you seek lie hidden in the sun- Escupió algo de sangre -If I hadn't... met you my life would've been... in the darkness forever- Su vista comenzó a nublarse -In my... wings... are the powers... of immortality- Las lagrimas comenzaron a brotar de sus ojos -But... by meeting... you my whole... life has changed- En ese punto los guardias dejaron de golpearlo, su cuerpo estaba tan lastimado que no podía moverse, la sangre lo cubría completamente, habían cicatrices a cada rincón visible -Y-You... give... light to me... hope to me... strength... into... my... life... ♫- Pero el no dejaría de cantar, si terminaba inconsciente seguiría cantando al despertar, si lo torturaban cantaría letra por letra de ser necesario, y si lo mataban, si moría, podría tener ese duo con su amada aunque fuese en el infierno.

"No estas muerta... Ambas estan en mi corazón... Iré por ambas cuando salga de aquí... Hija... Espero que me visites si terminas como un angelito, si no, espero que seas feliz en el cielo... Si ambas están juntas... Yuno... Cuida de nuestra hija, si eres un demonio, si puedo invocare estaremos juntos de nuevo ¿cierto?... ¿Porque me preocupo?... Soy un ángel caído, puedo ir al infierno yo mismo para buscarte ¿no?... Espérame... Seré fuerte... Saldré de aquí y te veré pronto... Te lo prometo..."

~ ~ ~

-All this time...
...these twelve thousand years, I know ai shiteru
Eight thousand years from the time that I've met you
my love grows strong than ever before...
Words can't say of this time I've been waiting to share my love with you
I'd give you my life, I would give you the world to see you smiling every day
One hundred million and two thousand years from now ai shiteru...
I want you to know since you came in my life every day, every night
you give light into the darkest skies...

All these twelve thousand years
I've been loving you... ♫
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Re: CAPITULO III: A PRUEBA DEL AMOR (BASE DE LA SECTA)

Mensaje por Ambientacion el Sáb Sep 02, 2017 1:22 pm


Hm… —el silencio saliendo de su boca dejaba un mayor significado. Expectante de los resultados. Si Aoshin se liberaba, lo aplaudiría y reconocería; si quedaba sumido por siempre, lo asesinaría frente a Yuno, indiferente de los insultos y maldiciones del ángel caído de pelo rosa.

Con una risa estridente, lanzada a viva voz en el cuarto, el sádico deleite se palpaba entre sus labios. Un cambio inesperado en su actitud venido ante la patética imagen de Aoshin en el suelo, con Yuno en un estado de desesperación increíble que reforzaba con amenazas vacías e inútiles. Una mirada encendida en ira capaz de despertar la simpatía de Lenora, aquella mujer, hacia Yuno.

Me gusta esa mirada, niña. Me gustan esas agallas para mirarme de esa manera, porque no parece importarte el hecho de que puedo destruir el cerebro de tu amado desde dentro sin que seas capaz de evitarlo —se trataba de una provocación. Un engaño con el que probar a Yuno. Un gesto delicado con su mano sobre su propio mentón, agraciado y suave, acompañaba las acarameladas y venenosas palabras. Le estaba dando una mentira por verdad, comprobando su cordura. —¿Eres capaz de levantar un dedo en mi contra sabiendo eso? —su risa de pronto se vio interrumpida. Una sacudida dentro de su propio cerebro provocada por un temblor en su ojo. «¿Acaso él?» Las cosas comenzaban a esclarecerse de inmediato.

Era una mujer lista. Lenora entendía aquella sacudida como la propia conciencia de Aoshin sacudiéndose dentro de su habilidad. «¿Se está liberando? No, sólo se ha debilitado el sello. Aún no se puede liberar…» Una tensión en su comportamiento apareció inmediatamente. Su labio inferior dejó salir algo de sangre por la mordida sobre este. Muy a pesar de eso, ese símbolo de intranquilidad pronto se deformó hacia una sonrisa que dejó asomar su lengua para limpiar su sangre con esta. —No, pero con ustedes lo hago porque hicieron una entrada diferente a los demás. Regodearse del poder sin probarlo verdaderamente es no demostrarnos utilidad. No queremos habladores, sino gente que de verdad valga la pena tener en nuestras filas. Los inútiles son encerrados o asesinados, y ese es el destino de todo el que con su orgullo viene a mostrarse —con las piernas cruzadas y una pose de satisfacción proveniente de la fuerza de Aoshin, y no de su sumisión como lo daba a entender, acomodó su cuerpo frente a ambos.

Fueron ustedes, niños inmaduros, quienes creyeron que desplegarse como guerreros o ministros de defensa bastaría para que nos arrodillásemos ante ustedes como si fueran la fuerza que necesitamos. Mucha gente lo hace, y no necesitamos habladores, como te dije. Tenemos muchos elementos que valen la pena mantener con nosotros, pero para evitar que se unan inútiles estoy yo aquí. Soy la examinadora de aquellos que saben cuál es el camino correcto, pero que precisan de un empujón. Nos han subestimado, y no podemos permitir algo como eso, por lo que debo imponerles un castigo acorde a su impulsividad, o cometerán esta clase de estupideces con el enemigo en una misión importante, poniéndonos en peligro —una explicación proveniente del modo de pensar de los altos mandos de la misma Secta. Lenora tenía como objetivo inculcar a ambos. Yuno era la única capaz de escucharle, pero tenía muy por seguro que Aoshin lo estaba aprendiendo por las malas.

Venir a postularse no basta para que el mundo sea salvado. Es la prueba de la juventud e inexperiencia que cargas, querida. Te falta mucho camino que recorrer, y tu príncipe encantado está entendiendo por métodos horribles que con fuego no se juega —sus labios pintados dibujaron una sonrisa con una mueca hacia su izquierda, con el cuerpo echado hacia su derecha y su cabeza recostada sobre la muñeca.
Off aclaratorio:
Yuno, tu habilidad puede ser usada, pero de una manera instintiva. Es decir,
puedes detectar el dolor de Aoshin, pero no ver directamente lo que está pasando por su mente.
Entiendes lo que le ocurre anímicamente, pero no ves el porqué, en pocas palabras.

Mil disculpas por la tardanza.
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Re: CAPITULO III: A PRUEBA DEL AMOR (BASE DE LA SECTA)

Mensaje por Yuno Gasai el Miér Sep 06, 2017 11:41 am

Spoiler:
Hay apagones de luz por el huracán... :'D
Postearé algo "básico", iré editando :'D

Si en poco tiempo no edito más, es que mi luz murió. :'D Lo siento. Pero al menos quiero dejarles mis acciones para el próximo turno.

Esta maldita mujer lo que hacía era burlarse de mi Ao-kun. Se reía y carcajeaba a placer ante su dolor. ¡Eso era imperdonable! Por cada palabra que ella dijera, por cada movimiento de labios que hiciera. ¡Lo único que quería hacer era despellejarla! ¡Hacerle sentir en carne propia lo que mi Ao-kun estaba sintiendo, pero en mayor intensidad!

Me gusta esa mirada, niña. Me gustan esas agallas para mirarme de esa manera, porque no parece importarte el hecho de que puedo destruir el cerebro de tu amado desde dentro sin que seas capaz de evitarlo

-¿¡Aaaaaahhh!? - Y por primera vez en mucho tiempo, había sentido lo que era el no poder hacer nada para proteger lo que quería. Aun en aquellos tiempos cuando mi propia madre me tenía en sus manos yo pude tomar una katana y darle fin a su vida. Pero esta vez era diferente. Esta vez eramos nosotros quienes estabamos a merced de la bruja. El dolor de mi Ao-kun era mi dolor, y el saber que no podía hacer nada por él me hacía sufrir el doble. ¿Eres capaz de levantar un dedo en mi contra sabiendo eso? - Era lo único... ¡Lo único que me frenaba! No podía intentar matarla si tenía a Shin-sama de rehén. ¡¡¡MALDITA SEA!!!

El vínculo que habíamos establecido aquella noche estaba activo. Cada vez que sufría internamente, todo eso podía sentirlo en mi alma. Era un arma de doble filo usada también en mi contra, al menos en esos momentos. Sabía que tenía que mantener la calma, mi amado me lo había dicho antes de ingresar a la Base. Pero una cosa era una prueba, y otra era una tortura. Tenía que decidir por mi misma que era lo que tenía que hacer. Debía actuar sin poner la vida de mi protegido en riesgo. Si lo hacía de otra manera entonces todo por lo que había luchado se iría al mismísimo demonio.

Noté como la risa de la mujer se vió interrumpida y como la ya mencionada bruja guardó silencio para mirar fijo a Ao-kun. Pequeños detalles eran pequeños detalles. La conexión emocional que tenía con mi amado me dejó saber una cosa: Su mente, su alma se estaban tranquilizando. Mi amante estaba volviendo en si, y eso a su vez era algo que me tranquilizaba. Ese vínculo psíquico era algo del que nadie tenía conocimiento, salvo nosotros.

Las cadenas con las que Aoshin había rodeado mi cuerpo estaban flojas. En cualquier momento podía dejarlas caer y salir corriendo hacia esa zorra. Aun así, yo no podía hacerlo obvio. Tenía que seguir fingiendo que estaba preocupada por Shin-sama. De lo contrario, ella descubriría cuan "profunda" era nuestra conexión y las futuras estrategias en su contra se podían ir al demonio. Pensado esto la mujer respondió a mis reclamos justo después de haberlos hecho.

No, pero con ustedes lo hago porque hicieron una entrada diferente a los demás. Regodearse del poder sin probarlo verdaderamente es no demostrarnos utilidad. No queremos habladores, sino gente que de verdad valga la pena tener en nuestras filas. Los inútiles son encerrados o asesinados, y ese es el destino de todo el que con su orgullo viene a mostrarse.

No me quedaba mas que respirar hondo e intentar calmar mi instinto asesino, aun cuando seguía mirándole con aquella mirada llena de rabia. Ella mencionaba que habíamos hecho una entrada diferente a los demás. Derrumbamos algunos soldados de la Secta al suelo sin asesinarlos, solo para demostrar un poco de nuestro poder, y ahora estabamos en esta situación. El problema de todo esto era que no quería que Aoshin-sama se convirtiera en un perro que seguía órdenes solo porque si. Me gustaba que tuviera juicio propio, que pudiera ser libre y que hiciera las cosas porque él se sentía bien haciéndolas. No porque una bruja le pidió algo que no quería hacer. ¿Acaso esa mujer quería que entráramos a la Base con la cabeza baja como ovejas? Siendo siempre sumisos y sin pensamiento propio... Porque había dos formas de ver esto:

-Los inútiles de los que ella hablaba eran personas que habían decidido no seguir órdenes, sino sus propios ideales a pesar de tener cosas en común con la Secta. Y cuando dijeron que "no" por primera vez, fueron castigados de las formas en que Lenora mencionaba. De mi parte, quería proteger a Shin-sama de esto. Sabía que Ao-kun tenía características nobles, un ideal hermoso, y el día en que dijera que no le podían tratar como traidor y hacer pasar por tantas cosas malas hasta matarle.

-Lenora estaba diciéndo la verdad, y las personas que se habían postulado antes fueron personas poco confiables que quisieron hacer y deshacer la Secta a su antojo. Y ahora ellos estaban en una situación delicada al haber dado el mensaje de querer pertenecer a sus filas de la manera equivocada.

También recordé las palabras de Ao-kun cuando estaba entrenandome. Aquellas de las que yo pecaba cuando era una simple errante: "Habrán enemigos más poderosos que tu." Eran esos tiempos cuando se me habían subido los humos a la cabeza. Había cometido mis primeros asesinatos y pensaba que nadie podía hacerme frente. Y ahí es cuando me hacía las siguientes preguntas: "¿Cuán poderosa era esa mujer?" También me hacía más preguntas: "Solo su poder del ojo era peligroso, o tenía más técnicas equivalentes debajo de su manga?"

No quería admitirlo, pero tenía miedo. No por lo que pudiera pasarme, sino porque Ao-kun estaba prácticamente en sus manos y cualquier movimiento en falso podía hacerle daño. Tenía que pensar bien en mi próxima movida. Nada de impulsos. No esta vez. Casi lo hacía. Casi. Si no fuera por esa amenaza que me había hecho, le tiraba a matar aunque estuviera yo en desventaja. Lo único que importaba era que Ao saliera ileso. Pero...

Fueron ustedes, niños inmaduros, quienes creyeron que desplegarse como guerreros o ministros de defensa bastaría para que nos arrodillásemos ante ustedes como si fueran la fuerza que necesitamos. Mucha gente lo hace, y no necesitamos habladores, como te dije. Tenemos muchos elementos que valen la pena mantener con nosotros, pero para evitar que se unan inútiles estoy yo aquí. Soy la examinadora de aquellos que saben cuál es el camino correcto, pero que precisan de un empujón. Nos han subestimado, y no podemos permitir algo como eso, por lo que debo imponerles un castigo acorde a su impulsividad, o cometerán esta clase de estupideces con el enemigo en una misión importante, poniéndonos en peligro.

¿De qué demonios estaba hablando esa mujer tan creída? Ao-kun no había dicho nada malo... Ao-kun era perfecto. Ao-kun solo deseaba ayudar... Recordando sus palabras:

Aoshin: -Sin ver el panorama completo, puedo decir que tus soldados son incompetentes, mostré un mínimo de mis habilidades, me permitieron entrar a su base como si nada, completamente armado y con nada mas que una venda en los ojos, vaya forma de ser precavido -

Si. Ao-kun solo quería darles lo mejor, y esa asquerosa mujer lo había despreciado...!!!

Lenora: —Venir a postularse no basta para que el mundo sea salvado. Es la prueba de la juventud e inexperiencia que cargas, querida. Te falta mucho camino que recorrer, y tu príncipe encantado está entendiendo por métodos horribles que con fuego no se juega.

-En mi corta experiencia aprendí dos cosas importantes. La primera, los adultos también mienten. - Gracias a su madre fue que terminé como lo hice. El enemigo era capaz de mentir como nunca. Yo también lo hacía. Me estaba arriesgando a esto. -¿La segunda? Angels fall first. - Y no estaba dispuesta a pasar denuevo por eso, a menos que fuese por el bienestar de Ao-kun o que este se lo pidiera.

Yo no había viajado hasta los cuarteles de la Secta para esto...
Cerré los ojos por unos momentos para recordar a su profesor, Hefesto-sama, el que le había enseñado a base de torturas físicas, emocionales y mentales. Si, era cierto. Quizás por tener tan poca edad me faltaba "experiencia". Pero yo había aprendido de los mejores profesores y tenía mi propia maña.

-No se que tipo de ridículos se haya postulado ante ti antes, pero solo te diré una cosa más. - Dejé caer al suelo las cadenas que me ataban. Podía sentir el aura calmada de mi acompañante. -Aoshin-sama le dió unas meras sugerencias. Si la verdad le duele, ese no es mi problema. - No la miraría a los ojos. No quería caer en algo peligroso, así que llevé el vendaje que nos habían dado antes y los amarré sobre ellos. -Aoshin-sama saldrá de esto.

"Aunque tenga que darte mi alma, idiota..."

Comencé a recitar unas palabras en latín mientras caminaba hacia mi amante. Un area bastante significativa comenzó a afectarse alrededor de Lenora. Ella comenzaría a sentir efectos extraños en su cuerpo. Un olor asqueroso que comenzaría a asfixiarle. Los sentidos de la mujer podrían verse afectados (ver técnica), tal y como ella le había hecho a ambos. Ya era suficiente de "aguantar el tiempo", mas le valía a Shin-sama despertar de esa técnica, pues llevaba mucho tiempo dentro de ella.

En caso de ser exitosa, la vista de la mujer se distorcionaría. La audición sufriría daños. Sus cinco sentidos...

Su piel comenzaría a sufrir un comenzón horrible. La estaba (intentando) envenenar por dentro. ¿Y el vendaje en los otros? Le tenía respeto al poder del ojo que antes le había capturado "de la nada" así que tomaría precauciones. El sentido de la vista parecía fallar así que se mantendría al tanto con sus otros sentidos. Contó los pasos para dirigirse al cuerpo de Ao y lo tomó, aprovechando que, quizás, esa mujer ahora estaba "ocupada."

-Despierta, mi ángel de la muerte... - Utilicé mi propio apodo en mi amado. -Es hora de ir a casa. - Susurré por lo bajo para ayudar a levantarle. Haría un poco de "trampa" e intentaría pasar un poco de mi "esencia" a él para tratar de reanimarle. No sabía que le pasaba, pero quizás usando un poco de mis habilidades pasivas de ángel guardián caído pudiese hacer algo.

Spoiler:
Para Ao-kun:

Ángel Guardián:

•Establecen un vínculo psíquico que bien se confunde con “celestial” con su protegido. Una conexión hacia su estado emocional.

-De ser posible, cualquier cosa que lo ayude a despertar / mitigar los efectos de su maldición (sigo sin luuuz, se me dificulta buscar.)

Para Lenora:

5) - Nombre del poder: ♡ Poison-Curse ♡
 -Descripción: Yuno recita unas palabras en latín. Un area de 5 metros (asignada por Yuno) empieza a sufrir los efectos de esta energía negativa. Objetos biológicos empiezan a podrirse. Este ataque hace que los sentidos del usuario se distorcionen. Les causa fatiga, mareo, vómitos. La putrefacción es tan fuerte que va envenenando por dentro lo que esté dentro de esa area. La piel del usuario sufre deshidratación y comezón.
 - Recarga: 2 turnos de uso. 2 turnos de recarga.
 -Contra: Pierde un 5% eficacia contra escudos de luz. El afectado se vera afectado siempre que se mantenga dentro del area, una vez fuera o terminado el efecto, sus efectos secundarios desaparecen. Este efecto solo es 50% efectivo contra seres de luz o que utilicen la luz como defensa.

Explicacion:

-Yuno decidió poner sus instintos de ángel guardián por encima de la prueba.
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Re: CAPITULO III: A PRUEBA DEL AMOR (BASE DE LA SECTA)

Mensaje por Aoshin Monji el Dom Sep 10, 2017 8:28 pm

De nuevo su mente se distorsionaba, como si estuviese cruzando un túnel en espiral, la realidad "parpadeaba" en intervalos lentos y difusos, el escenario de la prisión oscura se fusionaba con la realidad por breves momentos, todo el ambiente de la ilusión se iluminaba, el dolor desaparecía, podía ver a su compañera, de nuevo encadenada, tal como se encontraba en la realidad, pero aun se encontraba atrapado, en ese punto ya se encontraba en paz, estaba calmado, su voluntad crecía con el deseo de salir de aquel lugar, mientras que el poder de Lenora traba de darle un sentido a sus visiones, todo para tratar de mantenerlo bajo control.

¿De verdad era Yuno encadenada en el suelo? tal vez en la realidad, pero para el, bien podrían ser visiones de su celda y de los recuerdos que regresaban para atormentarlo nuevamente, aunque eso no tendria sentido, ya no se sentía culpable ¿el dolor desaparecía? tal vez, pero quizá ya estaba tan acostumbrado que apenas lo sentía ¿que era esa luz? en la realidad era fácil responder a esa pregunta, eran las simples bombillas del techo, pero en la ilusión podrían ser el preludio de la muerte o de su mente volviendo a caer en la inconsciencia ¿estaba alucinando? ¿estaba muriendo? ¿alguien había venido a rescatarlo? ¿se estaba volviendo loco? cualquier cosa que sucediera era irrelevante en ese momento, ya lo había pensado, ya había razonado, tenia un solo objetivo en mente y lo seguiría, saldría de allí sin importar como.

En un principio no tenia intenciones de luchar, por eso había encadenado a Yuno cuando esta mostró señales de agresividad, aunque su mente ya no controlaba sus armas y la pelirrosa era libre de desatarse si lo quería, lo cual no tardo en hacer, por su parte, el joven de seguro estaría enojado cuando se librara de la ilusión -No, pero con ustedes lo hago porque hicieron una entrada diferente a los demás. Regodearse del poder sin probarlo verdaderamente es no demostrarnos utilidad. No queremos habladores, sino gente que de verdad valga la pena tener en nuestras filas. Los inútiles son encerrados o asesinados, y ese es el destino de todo el que con su orgullo viene a mostrarse. - De haber estado en el lugar de Yuno bien pudo haber esperado, pero no se hubiese callado ante sus palabras, la razón por la que no demostraron su poder fue porque no era necesario, ademas ¿para eso estaba ella no? para probarlos, no para meterlos en un juego que al final no tendria gran peso en una batalla o una misión, probar la mente era sensato, pero si los veía como habladores y quería una muestra del poder de ambos, pues Yuno estaba por darle el gusto.

-Fueron ustedes, niños inmaduros, quienes creyeron que desplegarse como guerreros o ministros de defensa bastaría para que nos arrodillásemos ante ustedes como si fueran la fuerza que necesitamos- Ante toda esa charla el hubiese pensado igual que Yuno ¿Acaso esa mujer quería que entraran a la Base con la cabeza baja como ovejas? porque independientemente de como lo hicieran, ambos serian probados, eso era mas que obvio, pero no valdría la pena si no eran capaces de vencer a unos cuantos soldados -... pero para evitar que se unan inútiles estoy yo aquí. Soy la examinadora de aquellos que saben cuál es el camino correcto...- Tal vez eso le hubiese dado la razón al pelinegro -Nos han subestimado, y no podemos permitir algo como eso, por lo que debo imponerles un castigo acorde a su impulsividad, o cometerán esta clase de estupideces con el enemigo en una misión importante, poniéndonos en peligro- Sonaba mas al comentario de alguien con el ego herido, la única que se había regodeado de su poder era Lenora, al decir que ella sola era capaz de defender aquella base, aun cuando Aoshin había dado un ejemplo de lo contrario, que si bien no arrasaría con la base la dañaría, lo que a fin de cuentas, era un error.

Cuando su compañera se acerco el subió la mirada un poco, no estaba seguro de lo que estaba viendo, seguía entre la ilusión y la realidad, pero pronuncio su nombre en voz baja y extendió su mano con algo de dificultad, hasta que alcanzo la de su compañera.
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