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Hace 6 años se creó esta comunidad con la intención de unir a los roleros y crear una familia. Hoy me es grato decir que se ha cumplido desde el inicio. Bienvenidos a Éadrom, bienvenidos a Takemori.

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Muchas gracias!
6 AÑOS
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CAPITULO III: ¡LA GUERRA! (CALLES)

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CAPITULO III: ¡LA GUERRA! (CALLES)

Mensaje por Ambientacion el Mar Mayo 30, 2017 9:05 pm



CALLES
CAPITULO III

• LA GUERRA •


El pequeño grupo de “héroes” liderado por Ryutaro Takahashi, se disparan a toda velocidad a las calles de Éadrom, cada uno en su distintiva montura. Bajaban por una colina a toda velocidad, a punto de colisionar con cientos de soldados (NPC) de La Secta, quienes se encontraban transportando a habitantes hasta Takemori, para tenerlos de rehén hasta que todo este ataque a la ciudad llegue a su fin. Los miembros de La Secta se percataron de la presencia de Ryutaro, Wade, Dylan, Luffy, Shin y Ban, sus galopantes ruidos amenazaban con desmoronar todo el control que tenían sobre los reprimidos habitantes, quienes aprovecharon para escapar cuando observaron que los soldados se encontraban distraídos, mirando a los “heroes” bajar por aquella colina.

No hay tiempo que perder, los habitantes han escapado, y tienen que decidir si ir a capturarlos de nuevo y dejarse aplastar por aquellos jinetes, o si abrir fuego de manera bruta para detener su paso. Optaron lo segundo, cada uno de los aproximadamente 500 soldados, abrieron fuego con sus metralletas a los jinetes, esperando acabar con ellos de una sola y organizada acción. Los soldados (npc) no seran los mas fuertes de La Secta, pero son bastantes peligrosos si son un gran número de tropas.

Entre toda esa multitud de personas, esta Ayiw Kryomi, quien se escondía como podía para no poder ser descubierta, detrás de unos edificios abandonados. Cuando uno de los soldados de La Secta está a punto de descubrir su escondite, y está a punto de meterse en una pelea con un soldados armado hasta los dientes, llega el equipo de jinetes para llamar la atención de aquel soldado, al igual que todos los demás. ¿Qué es lo que hará la joven Kryomi en una situación así?



SISTEMA Y DADOS

•Ambientación•

Los turnos son los siguientes:
-Ryutaro Takahashi
-Wade Starson
-Dylan Walker
-Luffy
-Ban Boraycho
-Ayiw Kryomi
-Ambientación (soldados NPC)

En este post tendrán que acabar con todos los soldados de La Secta. Estos 500 hombres representan el 30% de las fuerzas de La Secta, su victoria o derrota aqui sera vital para la continuidad de la trama. A su vez, Ayiw debe hacer lo necesario para sobrevivir en medio de todo el pleito, y los jinetes deberán mantenerla a salvo en caso de un peligro. También pueden rolear que hay algunos habitantes que no lograron huir y salvarlos a ellos también.

Dados: Los dados serán los de “habilidad de ataque” en caso de un ataque, y los de “defensa” en caso de alguna defensa. Cada uno empieza con 100% de vitalidad, se tendrá en cuenta la raza, el ataque, el poder, entre otras cosas, para decidir cuanto porcentaje se le resta a la vitalidad de tu personaje. Recuerden que usamos un sistema de narrador y van a haber momentos donde las cosas no se deciden con dados y simplemente suceden para agilizar al tema.

Turnos: Máximo de 3 días por usuario para contestar, de no emitir respuesta, se saltea. A la 3ra falta de respuesta, su personaje sera levemente manipulado por Ambientación para dejarlo fuera del tema.



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Re: CAPITULO III: ¡LA GUERRA! (CALLES)

Mensaje por Ryutaro Takahashi el Vie Jun 02, 2017 1:10 am

Spoiler:


Off-Rol: Permiso de los usuarios para manejar / mencionar / hacer acto de aparición de sus personajes.

¿Quiénes eramos? Los Anti-Héroes. Unos más hijos de fruta (?) que otros. Cada uno tenía su estilo y su personalidad, y eso era respetable. Quizás no todos nos llevaramos "bien", pero precisamente eso era lo que nos unía, a su modo. Personalidades chocantes, peleas entre otros, pero a fin y al cabo, comenzaba la unión de una nueva alianza futura, sin saber que un incidente como esta guerra nos uniría.

Conquistar a Éadrom para salvarlo de la ilusión de la Esfera. Lo único que de momento necesitaba eran guerreros(as) que tuvieran más o menos la misma línea de pensamiento que yo. Y allí estaban ellos: Wade Starson & Whitley, Dylan Walker, Luffy, Shin TaeOh, Ban Boraycho. Todos trabajando juntos, pero a la misma vez, sin perder esa escencia individual que nos caracterizaba.

El "problema" de esta situación y de formar un grupo improvisado, con los "desterrados" que me encontré en el camino, fue lo siguiente: Tenía que convencerlos de unirse a mi causa.

Flashback: Luffy's Story

-Necesito tu ayuda.
Luffy: -¿Para qué? - Comiendo un trozo de carne en medio de un restaurante destruido.
-Quiero conquistar y salvar Éadrom. - Esos eran los planes del vampiro en resumidas cuentas. -No me parece correcto que La Secta esté tomando rehenes para destruir la Esfera de Winter, pero... Tampoco me parece correcto que los que se supone que protejan Éadrom, estén protegiendo la civilización en base a una esfera que mantiene a sus habitantes dentro de un mundo lleno de sueños.
Luffy: -No me interesa, la verdad.

El Dokuganryu se quedó mirando al Rey de los Piratas con un semblante inexpresivo. Se encontraba de brazos cruzados y con sus Seis Garras del Dragón (katanas) en los laterales (tres a cada lado).

-¿En serio piensas eso, estúpido?
Luffy: Si. - Toma otro pedazo de carne.
-¿Y qué es lo que te interesa? ¿Estar sentado, comer y hacer el vago todo el tiempo, mientras ves como se destruye todo a tu alrededor?
Luffy: Supongo.
-¡Hahahahaha! Espero que no te arrepientas de la decisión que estás tomando, Rey de los Piratas. Cuando veas un Reinado de Terror a tu alrededor... Cuando veas como las buenas personas que prepararon ese pedazo de carne que estas comiendo ya no están... ¡Cuando ya no puedas salir a hacer el vago por culpa de la Secta...!

Luffy dejó de comer la carne por unos momentos para mirarlo a los ojos.

-No estoy pidiendo que te arrodilles y sigas mis órdenes, no soy ese tipo de líder. Te estoy pidiendo una Alianza Temporal, hasta que destruyamos la Secta. Cuando la destruyamos ya podemos empezar a hablar de otros temas. De mis metas con Éadrom, y de tus metas en la vida. -

Luffy: Hmmmmm...

-Vamos, Rey de los Piratas. Te aseguro que será divertido ir allá afuera y patear algunos traseros. - Sonríe con malicia.

¿Por qué? - Se hurga la nariz.

Presente

-¡¡¡YEEEEEEEEEEEEEHAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!! - Ibamos bajando en nuestras propias monturas: Caballos, toros, ¡y hasta un oso polar! En el caso del caballo del Dokuganryu, este amigo lo había acompañado desde tiempos inmemorables. ¿Por qué no estaba muerto de vejez? Bueno... No queremos matar a su fiel acompañante. Tentativo: Caballo-motora-vampiro. (?)

Spoiler:

Flashback: Dylan's Story

— Antes de que abran la boca, con sus estúpidos discursos de justicia o de la maldita secta, les responderé: No. No participaré en esta estupidez. Y nada de lo que digan me hará cambiar de opinión…

-¡¡¡JA!!! - Venía sobre su caballo, cruzado de brazos, y con una sonrisa pícara y determinada en su rostro.

@Dylan Walker escribió:Varios minutos después.

Aún no podía creer que hubiera aceptado la propuesta...

-Entonces, ¿te quedarás a ver como unos idiotas mal de la cabeza, toman control de la ciudad? Para que luego en un abrir y cerrar de ojos priven tu libertad...

— No lo negaré, sin duda alguna son idiotas - susurró, para sí mismo- — Pero no entiendo, ¿Privar mi libertad? ¿Es que no sólo querían destruir esa estúpida esfera? -cuestionó, algo confundido por sus palabras-

-Ojalá solo fuera eso, pero observa a tu alrededor. ¿Dónde están las personas? Te responderé: Están de rehenes en el Instituto Takemori. La Secta solo tiene un punto de vista muy limitado: O estas con ellos, o te secuestran para... A saber que harán contigo.

Dylan bajó la mirada, molesto. El parchado no se equivocaba, ¿Qué era de aquellos que habían sido secuestrados?, ¿Qué les había pasado? La Secta no era nada bueno-. — Tienes razón... Su objetivo quizá no es tan malo, pero sus métodos no lo son... -lo miró de nuevo y sonrió con sarcasmo-. —Responde una cosa: ¿También buscas proteger esa esfera? Dímelo y yo te daré una respuesta.

-Mi meta es clara: La Conquista y la Prosperidad de mis territorios. Mediante la Conquista me aseguraré que los ciudadanos no vuelvan a vivir bajo el manto de una esfera, que como ya ves, se puede romper en cualquier momento. - Guardó silencio por unos momentos, esperando que el contrario analizara mis palabras. -No estoy a favor de los métodos crueles de la Secta, pero tampoco estoy a favor de quienes defienden hoy Éadrom. Se me hace una ideología demasiado débil y egoísta el estar escondiéndose atrás de una Esfera para resolver los problemas de una pequeña porción de la ciudad.

El vampiro se bajó del caballo para caminar hacia Dylan y tener una plática en un mismo nivel que él: El suelo. No quería parecer egocéntrico, no quería estar sobre una "carroza" cuando le hablara a esos que fueran a seguirlo. Quería tenerlos de frente, de tu a tu. Para este punto, ya había reclutado a los cinco integrantes que estaban junto a él. -La Paz Absoluta no existe. Quiero preparar a mi pueblo para enfrentarse a esta realidad. No obligaré a los civiles a armarse, no los obligaré a ir a guerra, pero quiero que sepan como protegerse. Quiero que se eduquen y no vivan en una utopía eterna. El mal se acaba dando la cara a la raíz del problema, no poniéndo un vendaje en la herida.

Dylan lo escuchaba con atención. No entendía del todo a qué se refería con sus territorios, quizá, no era lo más adecuado estar con alguien como él. Sin embargo, ambos compartían una misma idea. Ambos estaban de acuerdo con que esa esfera no era algo bueno, sino todo lo contrario-. --La esfera es un peligro... -susurró para sí mismo, mientras él hablaba. Asintió, indicándole que continuara-. -Después de todo, creo que compartimos ese pensamiento.... -le habló, pudiéndose notar una pequeña pizca de rabia en sus palabras, al pensar en lo que hacía la Secta, aplicando a la perfección aquella frase "El fin justifica los medios". Notó como él bajó de su montura, desviándolo de sus pensamientos. Ahora estaban frente a frente-. -La paz no existe... La gente debe de abrir los ojos, para dejar de vivir en esta falsa realidad... -de nuevo, habló para sí mismo, aunque sabía que él podía escucharlo-.- Es hora de terminar con esta farsa -asintió. Para posteriormente ofrecerle la mano-. -Estoy contigo... -habló, esperando que él estrechara su mano.

-Heh. - Sonrió con picardía y le estrechó la mano a Dylan. -El día de hoy tendremos una agradable fiesta. - Soltó la mano del elementalista y le ofreció un caballo, a menos que él quisiera ir en su oso. -Pateemos a todos.

Presente:

El vampiro, de brazos cruzados, montado en su caballo, sonreía observando a todos esos tipos apuntándoles con sus armas.

"Esta es tu parte, Dylan..."- Siguió hacia adelante como un verdadero líder de guerra. Sin titubear, sin desconfiar de su ahora aliado: Dylan Walker. El apasionado guerrero se mantuvo a la espera de las defensas que el elemental de hielo pudiera darles.

El elementalista hizo su trabajo. Creó un escudo de hielo para frenar las balas, las cuales impactaban contra el escudo gigante. El escudo quedaría dañado en un area por culpa de las municiones, haciendo que se cayese una parte del escudo de hielo en una de las esquinas. Era una barrera muy poderosa, envidiable, pero el enemigo no se quedaría atrás y lograron hacerle ese daño.

El Dokuganryu se llevaría esa parte que cayó del escudo usando la telequinesis mientras llevaba sus manos a ambos laterales, sosteniéndo los mangos de las seis katanas a la vez (tres en cada mano), comenzando a sonreír con la picardía que le caracterizaba. De ser necesario, su caballo saltaría para pasar por encima del escudo creado por Dylan, de lo contrario, lo rodearía e iría a donde sus enemigos.

-¡Derramen toda la sangre enemiga que puedan, muchachos! ¡La podré necesitar más tarde! - Claro, no dijo porque podía necesitarla. Pero lo cierto era que: Mientras más sangre enemiga hubiese derramada en el campo de batalla, mejor. No por sadismo, sino porque... Era un Hemomancer. Las balas iban chocando con el escudo de hielo generado hasta que por fin iba acercándose a los idiotas con armas. -¡Y no maten a los rehenes! - Mencionó para asegurarse de que ninguno de los suyos le hiciera daño a los rehenes que habían aprovechado para salir corriendo de las garras de los soldados de la Secta. Aunque claro, el vampiro tenía ciertas reglas con respecto a los civiles. Si ellos tomaban un arma y lo atacaban, el samurai les iba a dar un aviso e intentaría averiguar porque ese civil estaba atacando (quería asegurarse que no era algún tipo de manipulación)... Si aún así, seguían queriendo atacarlo, entonces eso significaba que estaban listos para morir.

El samurai vió a la primera fila enemiga que ponían cara de terror ante su paso. Había de todo un poco: Aquellos enemigos determinado, los que estaban atemorizados por su presencia, los que estaban concentrados, etc. Tenía que darle un punto a los enemigos: No retrocedían como cobardes; Se mantenían luchando por sus ideales. El Dokuganryu se puso de pie sobre el caballo y saltó en los aires. Para esta ocasión utilizaría una de sus técnicas: War Dance. Un aura azul aparecería alrededor del cuerpo del vampiro, protegiéndose con el Escudo de Hielo frente a él (telequinesis) para evitar balazos.

Entonces fue cuando el Dokuganryu cayó al suelo entre medio de su parte de sujetos, claro, moviéndo el escudo a un lado para que no se rompiera con el impacto. La caída ocasionó que el vampiro dejara un pequeño cráter donde aterrizó y levantara una cortina de humo. Observó con rapidez los enemigos a su alrededor, viendo como unos salieron disparados lejos de su persona y cayendo encima de otros enemigos integrantes de la Secta de ser posible, lo que conllevaba a que interrumpieran futuros posibles ataques.

Spoiler:

Se lanzaría entre la multitud como si fuese un demonio. Aunque claro, de momento no estaba usando todo su poder. Estaba apenas "calentando" con los peones del Líder enemigo, que no sacaba la cara en la guerra (no estaba ahí para pelear con ellos). Al menos, a ojos del Dokuganryu, eso estaba mal, muy mal. Un líder tenía que estar de pie, guiando a sus seguidores, no escondiéndose detrás de ellos.

Spoiler:

Ataques como si fueran garrazos. Con pasión, con fuerza. Sacaba volando a unos, desgarraba los corazones de otros, destruía las armas de fuego de otros más. Eran enemigos y ya habían escogido un bando. ¿Había oportunidad de redención? Si, la había. Pero esos enemigos que tenía de frente no parecían querer cambiar de bando, y por eso era que el Dokuganryu terminaba con sus  vidas. Tal y como en los viejos tiempos, tal y como en las guerras antiguas de samurais. Solo que de frente tenía unos cobardes que usaban armas de fuego para atacar. Sus habilidades o dignidad no estaba en el entrenamiento físico y psicológico por años, sino en esconderse detrás de un arma y apretar un gatillo. ¿Qué de divertido tenía eso?

Utilizaba patadas en el pecho de sus rivales para que cayeran sobre otros y ahí aprovechaba para atravesar los pechos de dos a la vez. Seguía usando el escudo hecho por Dylan con telequinesis para moverlo alrededor de su cuerpo y defenderse con este. Inclinaba su cuerpo hacia adelante y corría para pasar entre medio de otros y asestarle cortes en el estómago, para picarlos a la mitad. Su plan de llenar el campo de batalla de sangre había comenzado.

En todo ese "hype" de cortar cabezas, desparramar órganos internos, destruír armas, dejar manco a otros, dejar sin pierna a otros cuantos, derramar cerebros, derramar sangre a quien-sabe-cuantos-enemigos, el Dokuganryu llegó apropósito frente a un edificio abandonado, poniéndo su cuerpo detrás de donde se supone que estuviera Ayiw. Dejaría que esta viera el símbolo que había en la espalda de su uniforme, y relajaría su cuerpo, bajando sus armas.

Spoiler:

-Let's make it cool... - Lanzó el escudo de Dylan (telequinesis) a donde había visto aquella rehén que no había podido escapar. ¿Cómo supo que estaba ahí? Habilidades vampíricas. Tenían buen oído, buen olfato, y buena visión nocturna. Podía quizás, estar de día, pero en el edificio estaba oscuro. ¿Que si el escudo era pesado? Aaah, todo dependía de la fuerza física de la fémina. Él ya había cumplido su parte con darle ese pequeño fragmento de protección, que ella lo usara como quisiera, y si no lo quería, entonces él lo retomaría denuevo.

Esa mujer necesitaría el fragmento de escudo de hielo más que el vampiro. Y esperaba que Ayiw no fuera del tipo "Damicela en peligro" porque entonces se desesperaría y se la tiraría a Wade o Whitley... En fin... Le había otorgado el escudo haciéndo como si lo estuviera "desechando" a la basura para no hacer obvio que allá estaba escondida un pequeño gatito temeroso, según el vampiro. Después de eso comenzaría a caminar cerca del edificio buscando sus próximas víctimas y vigilando el área con discimulo. Era probable que él hubiese limpiado el area escogida con la masacre que había planeado hacer (a decisión de narrador). De ser así, se uniría a sus compañeros a "limpiar" otras areas para seguir divirtiéndose. ¿Cómo le iría a sus compañeros? Cada uno tendría que matar un buen número de hombres. Que importaba. Pero Ryu no pensaba quedarse sin diversión por culpa de que otro de sus compañeros se hubiera cargado a todos.

Como dato adiccional: Se trajo un fierro... golpeador de parejas felices ...junto a sus katanas. Es decir: A cada lado de su cuerpo tenía tres katanas enfundadas. Bueno... Hay que sumarle un arma más: El fierro, que todavía no lo había usado, pero lo usaría de ser necesario. Ya hasta estaba pensando enfundar sus katanas para ir a golpear personas con el fierro.

Sin embargo, dentro del grupo del Dokuganryu, faltaba una pieza muy importante. ¿Dónde estaba su estratega, su maestro, aquel que era como su padre, su fiel acompañante desde mucho tiempo? Eso lo sabremos en... El próximo Flashback.

Explicaciones y Habilidades:
Habilidades:

Para controlar el Fragmento del Escudo:
-Telequinesis, poseen la capacidad de manipular y controlar objetos con la mente.

Para combate:
-Aunque le da flojera, es bueno haciendo estrategias. Se vio forzado a aprender por tener un cargo elite en su propio clan. El ajedrez lo ayudó a desarrollar su sentido de la estrategia, observación y análisis del rival, ambiente, sus alrededores.

Para encontrar a Ayiw:
-Son capaces de poseer buen oído y olfato (principalmente para sentir sangre). Si bien no poseen una vista sumamente desarrollada (en comparación a otras razas), si son capaces de ser sumamente atentos a los movimientos, además de visión nocturna.

Ayiw y Combate:
-Tuvo que aprender a desarrollar sus sentidos un poco más que un vampiro original, porque su padre lo dejó medio-cegato de su ojo derecho.

Combate:
-Dar saltos altos, hasta un máximo de 2 metros de altura.

Explicaciones:

-Traigo conmigo las armas y armadura descritas en mi ficha.

-Dylan defenderá al grupo con el Escudo de Hielo. Nuestra defensa grupal estará basada en su post. Y si no postea, lo mato ... (?)

-Metí la pata y no quise editar porque ya había escrito mucho así que puse que los disparos afectaron una parte del escudo de Dylan, tirando el hielo al piso. Tomo este pedazo de hielo con la telequinesis y lo uso para irme al "party." Es decir, a jugar con el fragmento de hielo para darle más vida a la defensa del personaje. Hablado esto con Dylan para recibir su permiso.

-Mi caótico personaje salta del caballo activando el War Dance (técnica) y le cae encima a los enemigos de la Secta describiendo todo lo que describí.

-Empieza la masacre usando el War Dance para hacer lo que hice más potente. Que bien lo podía hacer sin el War Dance, pero por si acaso, lo uso.

Armas:

-Seis katanas (tres en cada mano, que utiliza entre medio de sus dedos como si fueran garras).
-Armadura (buscar fotos de Date Masamune como referencia).
-El fierro golpeador de parejas felices.

Ataque y Defensa:
Ataque:

5) Nombre del poder: War Dance.

Descripción del poder: Ryutaro hace uso de sus espadas (1 - 6) para hacer ataques en combo - maniobras, utilizando sus stats de vampiro (el aumento de fuerza, agilidad, velocidad, etc). Es una técnica "libre" donde puede hacer cualquier combo (ejemplo: slashes, cortes horizontales, cortes verticales, patadas entre medio de los cortes, lanzar sus armas y controlarlas por medio de telequinesis), haciendo uso total de su fuerza como criatura de la noche. El enemigo sentirá que el impacto de sus ataques es más fuerte (con esta técnica) que los impactos en técnicas anteriores, produciendo un 10% de daño más que las otras técnicas.
- Recarga: 4 turnos.
-Contra: Los combos pueden ser interrumpidos si son muy largos. Uso excesivo de esta técnica (más de tres turnos seguidos sin descanso) puede empezar a desgarrar sus músculos.

Ejemplo de Combos: Puede lanzar espadas para clavar las vestimentas del enemigo en una pared -no en el aire como se muestra en las imagenes- y hacer esto:




Defensa:

Escudos de hielo:


Dylan puede crear escudos para su protección. En este caso concentra de nuevo el poder en su anillo de hielo y además en su propio cuerpo, ocasionando que estos generen una protección a base de hielo, la cual lo puede proteger de ataques a los cuales sea débil. Los escudos o protecciones pueden ser del tipo grueso o un poco más delgados, dependiendo la necesidad de Dylan. Cabe destacar que los escudos son estáticos, por lo cual Dylan no puede moverlos, solamente se protege detrás de ellos.

Recarga: 2 posts para escudo delgado y 3 para escudo grueso.
Tamaño:

Delgados: 2 metros de altura y 2 metros de ancho. 10 cm de grosor.
Gruesos: 5 metros de altura y 5 metros de ancho. 20 cm de grosor.

Duración: 3 posts escudo delgado y 5 escudo grueso.
Resistencia:

Delgados: 25% contra ataques enemigos. 15% en caso de que sean ataques de elemento fuego y 20% en elemento rayo.
Gruesos: 45% contra ataques enemigos. 35% en caso de que sean ataques de elemento fuego y 40% en elemento rayo.

Contras: En un ambiente de calor, la duración del escudo se vería reducida en un turno en ambos tipos. Además, Dylan sólo puede fabricar en total sólo 3 escudos gruesos en todo el combate.
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Re: CAPITULO III: ¡LA GUERRA! (CALLES)

Mensaje por Derven Greyback el Vie Jun 02, 2017 1:10 am

El miembro 'Ryutaro Takahashi' ha efectuado la acción siguiente: Juegos


#1 'Habilidad de Ataque' : 2

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#2 'Defensa' : 6
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Re: CAPITULO III: ¡LA GUERRA! (CALLES)

Mensaje por Wade Starson el Sáb Jun 03, 2017 7:52 am

Las calles, dominadas por los sectarios y desdichados rehenes, rompieron su silencio cuando en el horizonte, cual Gandalf luego de aparecer al amanecer del tercer día, un grupo de jinetes comenzó una embestida hacia las centenas de soldados armados. ¿Qué clase de locos optarían por ir de frente contra tantos enemigos? Tal vez personas con pocas ganas de continuar con vida o quienes tuvieron la desdicha de tragarse un spoiler de aquella serie, juego o película que tanto esperaban. Normal que ya no quisieran seguir con vida luego de enterarse que Superman se vuelve un villano.

Como era de esperarse, pues es algo que uno haría si tuviera una ametralladora completamente cargada entre sus manos, los miembros de la secta abrieron fuego contra los valientes suicidas que se abalanzaron sobre ellos desde lo alto de las calles.

Las balas recorrían la distancia con destreza, zumbando en el aire y produciendo un silbido espontáneo y perpetuo. Lo único que impedía que los jinetes se convirtieran en coladores humanos era el prominente escudo de hielo creado por uno de ellos en el momento en que el tiroteo dio comienzo.

¿Una lluvia de balas? Debe ser una broma… —comentó la esfera con desdén.
Tan cliché —respondió Wade con un tono igual de monótono—. Esto es lo que se hace en todas las películas, series y/o videojuegos bélicos. El enemigo vacía sus cargadores contra los valerosos héroes que llegan a combate sin esperar a que se acerquen lo suficiente como para que puedan acertar con mayor facilidad. ¿Es que ninguno piensa que la munición no es ilimitada?
Tal vez crean que iremos en línea recta y nos suicidaremos —la esfera se elevó un poco y una bala se estrelló contra su cuerpo brillante y destrozándose. Whitley no pareció ni notarlo—. Veo… cerca de 500 npc’s. Todos ellos débiles y tontos, no más avispados que un muñeco de nieve al descubrir que ya comenzó la primavera.

Wade se recostó sobre el caballo, su galopeo constante lo relajaba al punto de que estaba considerando echarse una siesta, pero no era el mejor momento ni lugar para ello. No porque se haya visto envuelto en un tiroteo, sino porque temía caer del caballo. Se limitó a cerrar los ojos y recordar momentos de su pasado, Whitley se acercó e intentó imitarlo.

Si esto fuera una película, en estos momentos se produciría un degradado o un aumento de la opacidad de la imagen fundiéndose en negro, un texto con letras blancas aparecería en pantalla, rezando: Años atrás…


Flashback.


Wade nació y se educó en Neocity, una ciudad futurista creada en una galaxia muy, muy lejana. Fundada por humanos de otra dimensión yu/o espacio, los cuales abandonaron el planeta Tierra y se adentraron más allá de las estrellas para encontrar un nuevo hogar. Neocity partió de este sueño, al igual que los Agentes Espacio-Temporales, y con ellos llegaron miles de cambios dimensionales. Pero esto es otra historia. Concentrémonos en el pequeño Wade Starson.

El niño se encuentra en su hogar, una pequeña cabaña en el bosque, donde vive felizmente con sus padres, sus abuelos y su tía sobreprotectora. Un día, luego de volver de jugar con las vacas dimensionales, el pequeño Wade se enfrenta a su padre y con un tono firme y decidido le dice:

¡Quiero ser un super héroe!
Su padre, quien era excelente viendo el potencial de las personas y nadie discutía sus decisiones, se inclinó para estar a la altura de su hijo, puso sus manos sobre los delgados hombres del niño y le dedicó su mejor expresión de asco.

No puedes. Eso es un sueño estúpido. Madura de una vez, niñato adoptado. Harás algo útil y se te venderá como esclavo para pagar las deudas de alcohol que tiene tu madre.

¡Eh, si vas a contar la historia hazlo bien! —gruñó Wade, rompiendo la ilusión de ese falso Flashback.
Lo siento, colegui. Por más que lo intente no puedo narrar tu pasado, por suerte aún no te conocía cuando eras un niño. De lo contrario te hubiera matado en ese momento, todos nos ahorraríamos los problemas… —admitió Whitley.
Déjamelo a mí, te enseñaré cómo se hace.


Flashback 1.0



Durante eones, los seres pensantes se han preguntado si es posible crear vida artificial, que fuera completamente autónoma y no padezca de debilidades tales como enfermedades, fatigas o miedos. Un ser superior, capaz de resistir una gran cantidad de daño sin verse perjudicado y así poder devolver el golpe con una intensidad igual o superior. En resumen: un arma definitiva.

Una raza desconocida consiguió este objetivo que para muchos parecía algo imposible, creando un ser que pudiera pensar por su cuenta y tomar decisiones sin atenerse a un código. El problema fue que esta esfera se rebeló contra sus amos y, a causa de su actitud arrogante, inestabilidad mental y malas bromas, decidieron desconectarlo. Luego, el ser mecánico, fue abandonado en unas antiguas ruinas, condenado a ser olvidado como la basura que era. Y así debió seguir…

Estaba teniendo la mejor siesta de mi vida cuando tu estúpida raza decidió despertarme, no puedes culparme a mí de que tus antepasados fueran tan idiotas.
No sabían en lo que se metían…
¡Pero si había un enorme cartel que decía: PELIGRO, NO DESPERTAR! —refutó la esfera, algo molesta—. ¿Qué creían que significaba? ¿“Dulces gratis aquí”? Monos estúpidos…
¿Me dejarás acabar mi historia?
No.

Presente.

Se supone que los Flashback se utilizan para narrar el pasado de los personajes, de esta forma es posible enriquecer el trasfondo de los mismos y darles más profundidad. Pero estos dos eso le importaba poco y nada, ¿quién podía culparlos? No estaban allí para entretener a una gran audiencia, sino para pasar una tarde aburrida de domingo.

¿Acaba de pedirnos que derramemos sangre?
¿Te sorprende? Esto es la guerra, colegui. ¡QUIERO SANGREE! —exclamó la esfera, asomándose por encima del escudo de hielo. Las balas se desintegraban al golpear su cuerpo.
No podemos matar rehenes, no te vuelvas loco, idiota —Wade se irguió sobre el caballo y paseó la vista entre todos los presentes, luego la detuvo en frente, donde se encontraba el ejército enemigo—. ¿Apuestas? Yo digo que me llevo a la mitad.
Déjame atacar a mí y acabo con todos de un solo golpe. Quiero ser Saitama.

Observó cómo, en medio de los sectarios; sorteando las balas como si jugaran a “quemados”, los rehenes huían despavoridos. Los que tuvieron la suerte de no ser alcanzados por los disparos aleatorios al menos. Wade no estaba muy de acuerdo con no matar rehenes, no por ser sádico o malvado, sino porque no se podía predecir el comportamiento de alguien que fue sometido a altos niveles de estrés. El daño psicológico provocado a civiles acostumbrados a una vida sedentaria suele ser grave y, en ocasiones, su actitud se vuelve autodestructiva e irracional. Decidió que, si alguien quería salvarse, debía hacerlo por su cuenta para así evitar problemas a futuro. Él se encargaría de alejar al enemigo de los civiles desarmados, pero no interactuaría con ninguno, no se anotó a aquello para actuar como niñera, tampoco se arriesgaría a una apuñalada por la espalda de parte de algún cobarde psicótico.

Cuando estuvieron suficientemente cerca del enemigo, el pelirrojo se preparó mentalmente. No estaba nervioso, pero para una situación como aquella debía analizar todas las posibilidades y la mejor opción para actuar en consecuencia. Como la única arma masiva de amplio rango era Whitley y si lo utilizaba no solo morirían, sino que también saldrían mal parados los jinetes, optó por la mejor alternativa.

Whit, a ti no te afectan las balas.
Claro que no, idiota ¿por qué lo mencionas ahora?
Muy bien, manos a la obra —dijo el pelirrojo al tiempo que empuñaba su espada con una mano, sujetaba la esfera metálica con la otra y saltaba del caballo, elevándose quince metros por encima del suelo con la ayuda de su jetpack y, acto seguido, se impulsaba hacia delante, embistiendo contra la oleada de enemigos que lo observaban con temor, sabían la mierda que les caería encima.

Wade dio un corte horizontal con su espada, partiendo por la mitad a todos los enemigos que se encontraban en los veinte metros que fueron invadidos por el detective. Luego se detuvo en seco y, sin tocar el piso, extendió la espada y comenzó a girar sobre sí mismo y moverse a gran velocidad, como si fuera un trompo. Whitley, contra su voluntad, repelía las balas perdidas efectuadas por los soldados que tuvieron la fortuna de no ser despedazados por el torbellino demoledor, pero eso no ocurriría una segunda vez.

Corto. Desgarro. Quiebro. Impacto —recitó Wade con un cántico perturbador mientras era bañado por la sangre de sus en enemigos. Lo estaba pasando bien.

La esfera metálica, por su parte, comenzó a reproducir “Dancing in the Rain” mientras ambos eran baneados por la sangre y miembros dispersos de los sectarios. La espada del pelirrojo despedazaba con facilidad el cuerpo y alma de los enemigos, sino también sus armas y, en el caso de que algún disparo fuera directo hacia su filo, también sufría el corte provocado por su aterrador filo.

Cuando dejó de girar, no lo hizo porque estaba mareado; su resistencia le permitiría seguir de la misma forma tanto tiempo como quisiera, pero quiso darle al enemigo una falsa sensación de seguridad y ver sus rostros por escasos momentos. El terror y tortura psicológica era su especialidad. La mejor forma de ganar un combate con inferioridad numérica era quebrando la mente del rival, sin importar cuánto demorara en hacerlo, sabía que lo conseguiría. Con esto en mente, Wade retomó su implacable ataque, esta vez embistiendo de frente y aprovechando la velocidad y destreza otorgada por su jetpack para esquivar con mayor facilidad la represalia de los sectarios, utilizando también el cuerpo esférico de Whitley para detener los disparos que fueran hacia él.

¡Eh, que no soy un maldito escudo! ¡Sueltame! —rugió la esfera, pero su voz se vio opacada por los disparos, los gritos de terror y dolor del enemigo y la resonante voz de Wade al efectuar un ataque preciso.
¡Esto va por joderme el trabajo, desgraciados! —En parte era cierto, el detective no contaba con demasiados clientes porque la mayoría huyó, fue asesinada, secuestrada o preferían mantenerse ocultos antes que gastar dinero para resolver problemas cotidianos. De todos modos, eso no consolaba a Wade, quien se desquitaba con los enemigos que tuviera en frente, pero siempre teniendo la precaución de no dañar a ningún civil inocente. Lo último que necesitaba era enfrentarse a la ira del psicópata y amante de la sangre que se lanzó primero al combate.

Habilidades y otros:

Habilidades utilizadas al momento de entrar en combate:
*Diestro en combates cuerpo a cuerpo y a distancia (con cualquier arma)
*Atlético.
*El traje se conecta directamente al cuerpo y mente de Wade, aumentando un cincuenta por ciento su fuerza, resistencia física y características psicoquinéticas, haciéndolo mejor que un humano normal.

Armas utilizadas (se explicará lo que hace en "Ataque y Defensa"):
*Su Jetpack para movilizarse por el aire a mayor velocidad.
*Su espada láser para la ofensiva.
*Su compañero Whitley quién, contra su propia voluntad, es utilizado como un escudo para repeler las balas.

Defensa grupal basada en el post de Dylan y, cuando salto a combate, utilizo a Whitley y la movilidad del Jetpack para defenderme.


Ataque y Defensa:

Ataque:



Jetpack: Wade puede elevarse hasta 15 metros por encima del suelo y moverse a gran velocidad en el aire.
Consumo: 5 por post que se mantenga en el aire, hasta un máximo de 20 (se puede utilizar 4 veces por tema).
Contra: mientras esté en el aire, si desea usar un arma de fuego para atacar, debe mantenerse inmovil, esto lo convierte en un blanco fácil.

Espada láser: una espada con gran filo, capaz de cortar hasta diamante con facilidad. Tiene dos fases, la primera provoca daño de normal y aumenta la velocidad de ataque un treinta por ciento; y la espectral, que provoca daño de luz.
Consumo: 10 cargas por activación.
Contra: Es posible separar a Wade de su espada, al hacerlo la misma se desactivará y no podrá volver a activarse.

Defensa:


Whitley: posee una forma esférica, similar a la de una pelota de metal de unos 40cm de radio. Su cuerpo está hecho de adamantium y solo puede ser dañado por el mismo material. Gracias a su tecnología superior de nanomáquinas, las cuales trabajan en el interior de su cuerpo, la esfera puede hacer trabajar todas sus funciones sin necesidad de un mantenimiento externo. Todas las reparaciones y correcciones de daños tanto internos como externos se resuelven con las nanomáquinas autónomas que trabajan sin descanso en su interior.


Cargas Temporales restantes: 95.


Última edición por Wade Starson el Sáb Jun 03, 2017 6:08 pm, editado 1 vez
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Re: CAPITULO III: ¡LA GUERRA! (CALLES)

Mensaje por Derven Greyback el Sáb Jun 03, 2017 7:52 am

El miembro 'Wade Starson' ha efectuado la acción siguiente: Juegos


#1 'Habilidad de Ataque' : 8

--------------------------------

#2 'Defensa' : 9
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Re: CAPITULO III: ¡LA GUERRA! (CALLES)

Mensaje por Dylan Walker el Mar Jun 06, 2017 1:48 am

Off-Rol:
Permiso de los usuarios para manejar / mencionar / hacer acto de aparición de sus personajes.

Es sorprendente cómo de estar en la noche, caminando por las calles buscando alguna tienda abierta, se pasa a estar sobre un caballo color negro, rodeado de los que son posiblemente los tipos más raros de toda la ciudad y, además, detrás viene un oso polar. Sin duda alguna, está noche la podría considerar como una de las más raras de su vida, por no decir que es el más raro. Se había unido a un grupo demasiado extraño, pero todos con el mismo objetivo: derrotar a la Secta. Pero no eran héroes, ni siquiera se acercaban a serlo.

A a varios metros del grupo (si es que se le podía llamar así), había una gran cantidad de soldados, pertenecientes a la Secta, escoltando a una gran cantidad de civiles, para mantenerlos como rehenes. Mientras que todo el grupo al que él pertenecía se dirigía hacia ellos, con un solo objetivo: no permitir que siguieran haciendo de las suyas. El problema era que estaban armados y los superaban en cantidad. Por suerte, tenían un… ¿Plan?


Flashback: Minutos antes del combate.


Los caballos continuaban galopando. Pero algo llamó la atención de Dylan, a quien le pareció divisar un grupo de personas, como si estuviesen reunidas, algo no le gustaba de ver eso—. Parchado —le habló, acercándose a su caballo—. ¿Qué se supone que hay allá en frente? —preguntó, temiendo lo peor.

-Pues considerando que son tipos uniformados, y personas con ropas casuales, adivina que es lo que es. ~ - Respondió con una sonrisa de picardía en el rostro. - La Secta con más rehenes.

Apretó los puños, molesto. De nuevo esos idiotas —. Bien, ¿Cuál es el plan? ¿Llegar y golpearlos? ¿O debemos de tomar en cuenta algo más? —cuestionó de nuevo—. O me dirás que no tienes nada en mente…

-Hay que tomar en cuenta muchas cosas, Dylan. Su raza, sus armas, sus estilos de pelea, su organización... - Pensaba mientras recordaba cada sermón que le decía Kojuro. Esos malditos sermones aburridos... - ¿Quieres ser el estratega de esta pelea, Dylan? - Sonriendo con picardía. -Porque yo quiero ir de lleno a volar cabezas. - Y era probable que ahí el elementalista de hielo se diera cuenta de algo: Era probablemente el único "cuerdo" del grupo, o al menos con dos dedos en la frente. Porque de momento el Dokuganryu quería patear traseros, o eso se veía. Si, el samurai era bueno formando estrategias cuando las cosas se ponían serias, cuando no estaba Kojuro a su lado, pero ahora mismo... Dylan iba a tener la "mala suerte" de ser su "Kojuro." Ya Ryu se pondría a pensar en otra ocasión. Solo quería llegar y comenzar con la fiesta.

—Hay mucho que tomar en cuenta, y no tenemos tiempo —le dijo, sin quitar su vista del frente—. Sería un honor —sonrió ante sus palabras sobre ser el estratega—. Podríamos detenernos, pero eso sería peligroso para los civiles —habló, para sí mismo, analizando la situación—. Necesito saber unas cuantas cosas para pensar en algo rápido —dijo con su tono frío—. Ryutaro, ¿Puedes ver qué tipo de armas tienen aquellos sujetos? —pidió—. O dime qué crees que sean ellos.

-No tengo ni puta idea de que raza sean. Parecen humanos, pero la vida da sorpresas. Y sobre sus armas... - Mencionó fijando su vista al frente, usando sus sentidos de vampiro para intentar ver algo. - No parecen katanas... - Dijo por lo bajo. - Prepárate para cualquier cosa. Armas blancas, armas de fuego, e incluso, alguno que otro loco entre ellos que tenga "magia." No te limites a este juego con lo que "puedas ver", bailemos tomando en cuenta lo que nuestros propios ojos no son capaces de ver. La vida... Los enemigos dan sorpresas, mi querido Dylan. Y muchas veces tienen un "haz" bajo la manga. Juguemos teniendo en cuenta eso.

—Entonces averigüemos qué son —dijo al escuchar las palabras. La información no era de mucha ayuda, pero sabía que algunos poseían armas de fuego—. Tengo una idea, aunque no sé si será efectiva —admitió—. Diles a tus… Lo que sea que sean de ti, que me escuchen —le pidió—. Necesitaremos que se apeguen al plan. Si atacamos sin una idea clara, seremos derrotados. Y supongo que no quieres eso.

-Heh. - Sonrió, recordando a Kojuro cuando escuchaba a Dylan hablando. -¡¡¡OK, CABRONES!!! ¡¡¡ESCUCHEN A DYLAN!!! - Quizás entre ellos se estuvieran preguntando "¿Quién carajos es Dylan?" Así que era mejor especificar a quien iban a escuchar. -¡¡¡EL CABRÓN AL QUE LO SIGUE EL OSO!!! - Y esperaba que no confundieran el oso con el toro. (?)

—Escuchen con atención —les pidió, aunque parecía una orden—. Según Ryutaro, en frente hay varios sujetos de la secta, armados, escoltando rehenes —explicó—. La posibilidad de que nos ataquen son altas, entonces, salvo que alguno sea inmune a las balas, deben de hacer caso al siguiente plan —hizo una pausa—. Crearé un escudo, para intentar protegernos del primer ataque. Cúbranse detrás de él y lo que seguirá es simple: —sonrió—. Acabar con ellos —les indicó—. Sean prudentes y no ataquen a los rehenes —fue la última indicación. Miró a Ryutaro y suspiró—. Hazme el honor —dijo, aunque sabía que se arrepentiría.

-¡¡¡HASTA LA VICTORIA, SIEMPRE!!! - Comenzó a reír por esa... pequeña... frase. -¡¡¡MUY BIEN, CABRONES!!! ¡¡¡IREMOS A COMER PIZZA DESPUÉS DE DESTRUÍR LA SECTA!!! ¡¡¡ASÍ QUE...!!! LET'S PARTY...!!!!


Actualidad.


Aún le dolía la cabeza por aquel grito que pegó Ryutaro, sin embargo, no era tiempo de quejarse. Estaban a escasos metros de aquellos soldados, que según lo que había dicho el parchado, eran parte de la Secta. El tiempo no les permitió elaborar una estrategia correcta, pero tenían un “plan”, el cual tenía mucho margen de error. Pero él se encargaría de que aquel plan funcionaría. Todo el grupo dependía ahora de su defensa para que pudieran tener alguna oportunidad de ganar este enfrentamiento.

Dio un salto de aquel caballo, para posicionarse frente de todos—. ¡Detrás de mí! —exclamó, esperando por que todos hicieran caso a aquella indicación. Posteriormente cerró los ojos por un instante, a pesar de que estaba completamente seguro de que aquellos sujetos armados estaban a nada de dispararle. Intentó concentrar energía en su cuerpo, la del ambiente, la temperatura y atraerla hacia sí.

Abrió los ojos, apuntando su anillo hacia el frente. La piedra incrustada en este brillaba con bastante intensidad, debido a que en este también se concentraba la energía del chico de cabellos azules. Entonces, de un momento, liberó dicha energía, formándose un escudo con bastante rapidez, el cual lógicamente estaba hecho de hielo.

Posteriormente, el muchacho volteó hacia sus “compañeros”, para dar la siguiente indicación—. ¡Cúbranse de las balas! —gritó de nuevo, para después agacharse, tomando algo de distancia con respecto a aquella defensa que él les había proporcionado a todos. Además de eso, intentó cubrir con sus brazos su cabeza, puesto que sabía que cualquier disparo que llegara a impactar con su cráneo, podría ser mortal.

Cuando escuchó que la oleada de balas cesó, se levantó lo más rápido que pudo. Miró hacia el frente, notando como el escudo estaba demasiado dañado. Suponía que este podría seguir sirviendo para defenderse, debido al grosor que tenía, aunque no estaba del todo seguro, puesto que sabía que ese primer ataque lo había dañado lo suficiente, tanto que una parte del mismo había caído.

Notó que dos de aquellos tipos raros que lo acompañaban habían empezado su ataque. Sonrió, puesto que él no quería que todos ellos fueran los únicos se divirtieran. Corrió saliendo por el lado izquierdo del escudo, o bueno, de lo que quedaba del mismo. Notó como aquel oso polar lo seguía, lo cual no le agradaba del todo, no por su presencia, sino que no quería que saliera lastimado. Sin embargo, aprovechó y se subió al mismo mientras corría, para poder avanzar con mayor velocidad y quien sabe, quizá este podría asustar a algunos de aquellos soldados.

Sin titubear, intentando esquivar cualquier ataque que se dirigiera en su dirección, se levantó sobre aquella bestia y dio un gran salto. Dicha acción logró mantenerlo en el aire, lo cual supuso serviría para distraer a aquellos solados. Es decir, ¿Quién está acostumbrado a ver a un chico de cabellos azules, montado sobre un oso, y saltando sobre ti? Cualquiera que respondiera esa pregunta con un “yo” sería el primero en ser convertido en una estatua de hielo.

Estando en el aire, aprovechó para de nuevo dirigir el frío que se encontrase en el ambiente y así poder concentrarlo en su anillo. No tardó demasiado en caer al piso de nuevo, estando frente a frente con varios de los soldados de la secta. Entonces, dirigió su mano izquierda hacia el frente, sabiendo que ellos no dudarían en atacarlo al instante.

Al instante se empezó a generar una especie de viento, proveniente de la piedra incrustada en aquel anillo y, de un momento a otro, salió disparada una ráfaga de viento helado, como si se tratara de una pequeña ventisca, pero esta enfriaba todo a su paso, dejando algunos rastros de hielo en el piso, lo cual, para el de cabellos azules, era perfecto. Además, debido a que se trataba de una especie de viento, bien sabía que podría ralentizar las balas o inclusive, llegar a detenerlas.

Sin pensarlo dos veces, cuando la ráfaga estuvo a nada de llegar a aquellos soldados, salió corriendo en dirección hacia ellos. Cuando notó que la ráfaga golpeó a sus enemigos, se encargó de conectar golpes y patadas a cualquiera que se le cruzara, en cualquier parte del cuerpo, ya sea en la cara, abdomen, piernas o inclusive sus brazos o manos, para así provocar que alguno perdiera cualquier arma y así poder usarla tanto él como sus aliados.

Posteriormente, tomó al soldado que más cercano tuviera, le proporcionó un golpe en el rostro, para después tomarlo de los hombros y lanzarlo (o empujarlo) en contra de sus compañeros. Esperaba que, con el impacto, cayeran los soldados como si de pinos de boliche se tratasen, para así generar mucha más confusión en sus filas, ¿Y por qué no? Permitir que sus aliados los tuvieran en bandeja de plata para acabar con ellos.

Al mismo tiempo que combatía con aquellos soldados, intentando cualquier golpe o disparo lanzándose al piso o bien, buscando algún tipo de cobertura, aprovechó para empezar a disminuir la temperatura del ambiente, dirigiendo el calor extra del ambiente a su cuerpo, para así disminuirlo al absorberlo—. Si vamos a jugar, será bajo mis reglas —dijo para sí mismo, con una leve sonrisa en su rostro. Sí, esto apenas daba inicio.


Habilidades y Explicaciones:

Habilidades.

• Capacidades físicas aumentadas: Al ser un elemental posee una velocidad y fuerza superior al promedio.

Explicaciones.

• Dylan baja del caballo y crea un escudo de hielo grueso (explicado con detalle en los poderes), el cual será utilizado por todo el grupo para defenderse del ataque con balas de aquellos soldados. A menos que uno salga con una estupidez y no quiera protegerse (?)
• El escudo, como mencionó Ryutaro, es afectado debido a las balas, por lo cual una parte del mismo cae en el suelo y es utilizado para protección (explicado por Ryutaro en su post).
• Haciendo uso de su velocidad, sale corriendo en dirección hacia los soldados. Posteriormente se sube al oso (que lo seguía (?)) para poder avanzar e intentar intimidar a los enemigos.
• De la misma forma, se pone de pie sobre el oso para dar un salto mayor y así distraer a sus enemigos, buscando caer frente ellos.
• Cae frente a un grupo de los soldados de la Secta y lanza una ráfaga de hielo pequeña en su dirección.
• Aprovechando el ataque anterior, Dylan corre en dirección hacia aquellos soldados afectados y haciendo uso de su fuerza los golpea, buscando derribarlos haciendo uso de golpes y patadas (y esperando que caiga algún arma para tomarla él o alguno de sus aliados).
• Lanza a uno de los soldados también haciendo uso de su fuerza, para que impacte contra sus compañeros y tratar de generar un efecto dominó (que caigan varios de ellos (?).
• Mientras combate, dirige la temperatura del lugar a su cuerpo para disminuirla, empezando a activar su poder “Absorción y disminución de temperatura en el ambiente”. Este post es tomado como el primero en su activación de la habilidad, en el siguiente post esta habilidad terminará de activarse.
• En cuanto a la habilidad anterior, se toma como centro (para tomar en cuenta el radio del área) a cualquier zona cercana al escudo de hielo, que es la zona en la cual Dylan está combatiendo. (Explicada la habilidad con detalle en el siguiente spoiler)

Poderes:

Por orden de uso:

1. Escudos de hielo: [Defensa]

Dylan puede crear escudos para su protección. En este caso concentra de nuevo el poder en su anillo de hielo y además en su propio cuerpo, ocasionando que estos generen una protección a base de hielo, la cual lo puede proteger de ataques a los cuales sea débil. Los escudos o protecciones pueden ser del tipo grueso o un poco más delgados, dependiendo la necesidad de Dylan. Cabe destacar que los escudos son estáticos, por lo cual Dylan no puede moverlos, solamente se protege detrás de ellos.

Recarga: 2 posts para escudo delgado y 3 para escudo grueso.
Tamaño:


  • Delgados: 2 metros de altura y 2 metros de ancho. 10 cm de grosor.
  • Gruesos: 5 metros de altura y 5 metros de ancho. 20 cm de grosor.


Duración: 3 posts escudo delgado y 5 escudo grueso.
Resistencia:


  • Delgados: 25% contra ataques enemigos. 15% en caso de que sean ataques de elemento fuego y 20% en elemento rayo.
  • Gruesos: 45% contra ataques enemigos. 35% en caso de que sean ataques de elemento fuego y 40% en elemento rayo.


Contras: En un ambiente de calor, la duración del escudo se vería reducida en un turno en ambos tipos. Además, Dylan sólo puede fabricar en total sólo 3 escudos gruesos en todo el combate.

2. Ráfagas de hielo: [Ataque]

Dylan puede crear ráfagas de hielo mediante la utilización de su anillo, en el cual concentra la temperatura del ambiente y lanza las mismas ráfagas de vientos helados, que son capaces de lastimar a su oponente. En sí puede generar dos tipos de ráfagas: ráfagas pequeñas que son más débiles pero requieren mucho menos energía para ser realizadas. Y ráfagas grandes que llegan a ser más rápidas y poderosas pero ocupan más energía para su realización.

Recarga: 1 post entre ráfaga pequeña. 3 posts entre ráfaga grande.
Daño:


  • Ráfagas pequeñas: 20% de daño.
  • Ráfagas grandes: 35% de daño.


Alcance: 10 metros de distancia para ambas ráfagas.
Contra: Si se encuentra en un ambiente en el cual existe calor (y no frío), sólo sería posible utilizar las ráfagas pequeñas, debido a que sería complicado generar el suficiente frío para crear las ráfagas grandes.

3. Absorción y disminución de temperatura en el ambiente: [Activándose: 1 post]

Dylan, al ser un elemental de hielo tiene la capacidad de disminuir la temperatura del ambiente en el que se encuentre, para ocasionar que el campo de combate sea beneficioso para él. Para poder activar este poder Dylan debe de concentrarse para que el calor o la temperatura "extra" que se encuentra en el ambiente se dirija hacia él y posteriormente absorberla, para que en el interior de su cuerpo esta disminuya, debido a su habilidad. Esta habilidad sirve para potenciar los movimientos o bien, para que evitar que temperaturas altas o ambientes de calor disminuyan el poder de algunas habilidades.

Se debe de aclarar que Dylan puede estar en movimiento cuando la habilidad está activa o bien, está siendo activada. Sin embargo, la habilidad no se mueve en conjunto con Dylan, lo cual significa que tanto él como su enemigo pueden salir del rango de la misma habilidad.

Activación: 2 posts para absorber la temperatura y transformarla.
Duración: 4 posts.
Recarga: 3 posts.
Rango: 25 metros de radio.
Contra: Si se encuentra en un ambiente demasiado caluroso, la habilidad tardaría más en ser activada, debido al tiempo que tardaría Dylan en absorber el calor del ambiente. En total serían 3 turnos para activarla. La habilidad no tiene efecto sobre el enemigo si este se encuentra fuera del rango marcado.
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Re: CAPITULO III: ¡LA GUERRA! (CALLES)

Mensaje por Derven Greyback el Mar Jun 06, 2017 1:48 am

El miembro 'Dylan Walker' ha efectuado la acción siguiente: Juegos


#1 'Habilidad de Ataque' : 3

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#2 'Defensa' : 8
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Re: CAPITULO III: ¡LA GUERRA! (CALLES)

Mensaje por Luffy el Jue Jun 08, 2017 10:02 pm

Aclaración OFF:
Permiso de los users para hacer mención de sus personajes, apariciones y demás.
FLASHBACK.
Necesito tu ayuda.
¿Para qué? - Comiendo un trozo de carne en medio de un restaurante destruido.
Quiero conquistar y salvar Éadrom. - Esos eran los planes del vampiro en resumidas cuentas. – No me parece correcto que La Secta esté tomando rehenes para destruir la Esfera de Winter, pero... Tampoco me parece correcto que los que se supone que protejan Éadrom, estén protegiendo la civilización en base a una esfera que mantiene a sus habitantes dentro de un mundo lleno de sueños.
No me interesa, la verdad –.  El Dokuganryu se quedó mirando al Rey de los Piratas con un semblante inexpresivo. Se encontraba de brazos cruzados y con sus Seis Garras del Dragón en los laterales.
¿En serio piensas eso, estúpido?
Si – toma otro pedazo de carne.
¿Y qué es lo que te interesa? ¿Estar sentado, comer y hacer el vago todo el tiempo, mientras ves como se destruye todo a tu alrededor?
Supongo.
¡Hahahahaha! Espero que no te arrepientas de la decisión que estás tomando, Rey de los Piratas. Cuando veas un Reinado de Terror a tu alrededor... Cuando veas como las buenas personas que prepararon ese pedazo de carne que estas comiendo ya no están... ¡Cuando ya no puedas salir a hacer el vago por culpa de la Secta...!
Luffy dejó de comer la carne por unos momentos para mirarlo a los ojos.
No estoy pidiendo que te arrodilles y sigas mis órdenes, no soy ese tipo de líder. Te estoy pidiendo una Alianza Temporal, hasta que destruyamos la Secta. Cuando la destruyamos ya podemos empezar a hablar de otros temas. De mis metas con Éadrom, y de tus metas en la vida.
Hmmmmm...
Vamos, Rey de los Piratas. Te aseguro que será divertido ir allá afuera y patear algunos traseros – sonríe con malicia.
Ryutaro logró movilizar un poco la consciencia de Luffy al hablar de esa manera, sin embargo, no había sido así por completo. Mugiwara continuaba sentado en esa silla, más enfocado en su comida que en cualquier cosa que el Dragón de un solo ojo pudiera decirle. Esto parecía molestar mucho a Ryutaro. No era para menos. No obstante, fue Kojuro quien interrumpió la posible disputa que estaba a punto de darse entre ambos, o al menos entre Ryutaro y un Luffy almorzando, hablándole directamente a su líder.
Ryutaro-sama, no podemos permitirnos el retrasarnos más. La Secta se ha enfocado en mantener el flujo de rehenes con propósito desconocido. Nadie ha sido capaz de plantarles cara por la superioridad numérica que representan. Se han enseñado cobardemente contra los únicos que no son capaces de defenderse – hace un silencio unos segundos -. Aquél que desee regir esta tierra ha de velar por ella. Si algún día ha de hacerlo, ¿por qué no demostrar ahora que es capaz de hacer frente a este desafío? No por el lugar en sí, sino por su gente. Este lugar fue erigido en pos de resguardar a los que no tenían un lugar en el mundo. Si bien, han fallado en cumplir esa promesa, las víctimas no tienen la culpa de ello. ¿Olvidaremos a esas personas que le han sonreído amablemente al desconocido, o dejaremos que la Secta les robe la alegría?
Los dos samurái continuaron conversando entre ellos, como Luffy como espectador pasivo, quien comía apaciblemente. De repente se pudo escuchar cómo tragó y se puso en pie arrastrando la silla hacia atrás. – Esos tipos me han hecho enojar – interrumpió Luffy con gesto serio, y algo molesto.
FIN FLASHBACK.
Un exagerado bullicio se escuchaba en el horizonte, avanzando a toda velocidad en una estampida de solamente 5 individuos. Cuatro de ellos en caballos, uno de ellos era seguido por un oso polar, curiosamente, y el quinto era Luffy, que iba montado en un enorme toro, riendo como si fueran a una fiesta.

¡Vamos, Ucy! – gritaba Luffy, animando al toro que mugía excitado al igual que el pirata. Ese toro era fácilmente dos veces más alto que Luffy, y al menos diez veces más grande en general, pero se portaba manso y alegre junto a Mugiwara, como un cachorro cualquiera de perro doméstico.

Spoiler:


El animal corría a toda velocidad por la cuesta, siguiéndole el paso sin problema alguno a los caballos que transportaban a Ryutaro y a otro grupo de personas que fueron convencidas por este. Ahora Luffy estaba envuelto en la situación, sin mostrarse arrepentido por ello. Se encontraba enojado con aquellos de la Secta, por más de que la risa tan estridente que se escuchaba salir de su boca al viajar en Ucy afirmase lo contrario.

¿Huh? – una voz metálica hizo girar a Luffy, quien vio que había una esfera plateada de considerable tamaño flotando justo detrás de uno de los jinetes. Luffy se quedó en silencio unos segundos, parpadeando perplejo. En uno de sus parpadeos los ojos cambiaron, convirtiéndose en dos destellos refulgentes de luz y una sonrisa enorme fue algo que destacó en su gesto. – ¡GENIAAAAAL! - gritó súbitamente, con un volumen incluso mayor al de Ryutaro en sus gritos de guerra.

Spoiler:


Bajaron por una colina a toda velocidad, precipitándose sobre una multitud enorme de personas. Estas parecían estar transportando civiles en unas condiciones muy inhumanas, y en cuanto Luffy se percató de esto se puso de pie sobre el toro que continuaba corriendo, sin hacerse mella alguna. Los dientes crujieron, los nudillos se apretaron, y un gesto de desprecio se pudo ver en el rostro de Luffy, que dejó su sombrero colgando de su cuello, abanicándose con el viento.

Las armas se alzaron y los cargadores se escucharon en un único y estruendoso sonido metálico rodeando a todo el grupo recién formado. De repente todos se detuvieron, y Ucy no fue la excepción. Al Mugiwara le bastó un “detente” con gesto serio para que el animal se detuviese derrapando en la tierra, quedando más o menos a la misma altura que todos los demás. – Lo siento, Ucy. Será mejor que te pongas a cubierto – fue lo que le dijo al animal, bajando de un salto de su lomo y parándose enfrente de la enorme multitud de soldados armados. El enorme toro asintió y se puso alerta, sabiendo que la situación sería peligrosa. Luffy empezó a caminar lentamente hacia los soldados.

Estos abrieron fuego por todas las direcciones. A pesar de ser lo suficientemente rápido para esquivar las balas no hizo esfuerzo alguno. Las que lo alcanzaron estiraron su cuerpo un poco y terminaron por rebotar de su cuerpo.

Spoiler:


La mayoría de los soldados no fueron capaces de ver lo que acababa de ocurrir, pero Luffy permanecía intacto tras esa balacera. Aprovechando la confusión momentánea el pirata se lanzó de cabeza contra el ejército, soltando un grito de guerra. – ¡Gomu Gomu no Gatling! – su veloz ataque comenzaría a barrer con los soldados que se pusieran en medio haciendo uso de su fuerza y velocidad superiores.

Cerca de ellos un soldado de la Secta encontró a una muchacha. Estaba muy cerca, y no fue difícil para Luffy lanzarse hacia allá y atacar al soldado con una patada por la espalda, con la fuerza suficiente para dejarlo fuera de combate en caso de acertar.

Spoiler:


El ataque frontal había comenzado, y el impetuoso Luffy había comenzado a atacar sin pensárselo dos veces, haciendo caso omiso a cualquier advertencia por parte de Ryutaro o el grupo en general.
Off Aclaración:
- Luffy es un Gomu Ningen (Hombre de Goma), pues comió la fruta Gomu Gomu, que le dio las facultades de ser un completo hombre de goma junto con todas sus propiedades a cambio de nunca más volver a nadar. Gracias a esto su cuerpo es inmune a golpes convencionales, ya sean desde puñetazos simples, golpes con armas contundentes, o caídas de grandes alturas. Incluso las balas no son capaces de dañarlo, rebotando en su cuerpo al no provocar perforación. Da igual la potencia de estos golpes, Luffy sale ileso y sin notar ningún daño.
- Otra de las ventajas es que su cuerpo, al estar hecho enteramente de goma, posee todas sus capacidades, desde estirarse, inflarse, contraerse, y demás. Para así poder ejecutar ataques básicos, los cuales en su mayoría consisten en estirar alguna parte de su cuerpo y atacar.
– Sumado a todas sus habilidades y resistencias aparte, Luffy es un luchador cuerpo a cuerpo portentoso. Posee una fuerza absurda que supera lo sobrehumano con creces, puesto que es capaz de destrozar acero con sus puños a pura fuerza bruta y sin necesidad de potenciarse de ninguna manera. Su velocidad también es algo a destacar, ya sea de combate o reacción. Puede moverse tan rápido que sus ataques frenéticos tipo “bombardeo” parecen multiplicar sus extremidades. Es capaz de reaccionar perfectamente a golpes que son tan rápidos que son “invisibles al ojo humano”. Es muy ágil y habilidoso a la hora de moverse, por lo que es escurridizo y difícil de capturar hasta para el más hábil guerrero.




Firma
Mugiwara no Ichimin:

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Re: CAPITULO III: ¡LA GUERRA! (CALLES)

Mensaje por Derven Greyback el Jue Jun 08, 2017 10:02 pm

El miembro 'Luffy' ha efectuado la acción siguiente: Juegos


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Re: CAPITULO III: ¡LA GUERRA! (CALLES)

Mensaje por Ban Boraychoo el Vie Jun 09, 2017 9:36 pm

FlashBlack: ¿participar en la guerra? No gracias....

Unas lunas atras.


Ban, se encontraba recostado en el sofá de la residencia de su señor sin nada que hacer. Haciendo de flojo como tenía por costumbre en las tardes, mientras su mente viaja a la antigua gloria de china.

Recién regresaba de una reunión con su señor. Entró por la puerta principal sin saludar de forma alguna. Simplemente caminó hasta la sala y lo primero que buscó fue al de cabellos bicolores. Sin más, caminó  hasta quedarse parado de frente ante el antiguo emperador-Tengo que hablar contigo. He de necesitar tu ayuda-

El dragón miro de costado al dragón sin moverse del lugar. -bushi-sama no había notado que llego- comento mientras cambiaba de posición para escuchar lo que tenía que decir el samurái, quien se había convertido en su señor luego de una batalla justa y contra la voluntad del mismo. -¿qué es lo que quieres pedirme?-

En condiciones normales, probablemente hubiese regañado al lancero por el apodo, pero el asunto a tratar era demasiado serio cómo para ello -Antes que nada, has de saber que actualmente existe una extraña organización que está intentando tomar el control de esta ciudad por motivos desconocidos. Es así, que Ryutaro-sama ha decidido emprender una campaña para enfrentarlos.- Hizo una pausa breve y luego le dio la espalda al otro dragón- En condiciones normales sería yo quién estuviese a la diestra de My Lord en esta situación, sin embargo, hay otros asuntos que yo debo tratar. -

Lo mira sin entender mucho acerca de la situación planteada por su señor, por lo que se acomoda prestando mayor atención a lo que dice, aunque su rostro se muestra despreocupado y sin interés -¿Y eso que tiene que ver conmigo?- paso un poco su habla para pensar - yo no sirvo a Ryutaro, y sus guerras no son de mi interés- comento haciendo un ademán despreocupado.

No se inmutó demasiado, pues ya se esperaba una respuesta de ese nivel. En su lugar, simplemente se viró lentamente para mirarle -Es ahí donde yo he de pedirte el favor. Debo vigilar asuntos relacionados a ciertos acontecimientos un tanto extraños con el resto de los integrantes del Clan de My Lord. Es por ello que me veo en la necesidad que tú vayas y pelees a su lado en mí lugar.-

-espera, espera, espera... ¿Lo que dices es que tengo que hacer de niñera de la sanguijuela? - pregunto el dragón olvidándose de las etiquetas morales como acostumbraba, en su habla vulgar

Una vena se marcó en su frente al escuchar el tono despectivo con el que se referían a su señor, pero respiró hondo para  tratar de manejar la rabia y no regañarlo, pues se desviaría del tema -No son las palabras con las que yo lo diría, pero al menos captas el concepto- Rodó los ojos tras pronunciar aquello -Ryutaro-sama no dudará en lanzarse al combate liderando a todos, y como tal, mi deber siempre ha sido acompañarle y resguardarle. Pero, debido a que se me ha encargado otra encomienda, es ahí donde tú tomarás mi lugar para proteger su espalda-

El emperador no tenía intenciones de participar en la guerra, pues tenía algo más importante que una simple batalla y no la quería perder, sabía que siempre que arriesgará su vida, más aún el hecho de que no había podido confesar sus sentimientos hacia esa persona, pero le había dado la paraba a Kojuro que le serviría y su honor le llevaba a obedecer a pesar de que él no quería - como digas iré a la batalla con ese sujeto, aunque me mentiste cuando me hablaste de el en el bosque... No lo veo como un gran comandante... - comento tranquilo, pero en un tono de preocupación - ire a la batalla, solo porque me lo pides - dijo al final. -solo una cosa deseo hablar con él antes de la batalla y ver qué estrategia tiene - por primera vez el dragón estaba tratando de preservar su vida en la mayoría de lo posible. -y no te preocupes, protegeré a tu amado~-

-¡Cuida más esa boquita que tienes! Podrías ahorrarte las burlas de vez en cuando, al menos conmigo.- Se volteó indignado y caminó con rumbo a las escaleras -No le pediría a cualquiera sobre esto, pero confío en ti para que cumplas con esto. Ya has de darte cuenta tú mismo.- Fue lo último que musitó antes de irse por su rumbo.

Dio fuerte carcajada al ver la actitud de su señor - vale, vale - mientras se levantaba y se dirigía a la puerta - iré a ver a tu señor~ <3 <3-

Flashblack: Perdido en la ciudad.

Esa misma noche, no encontro al joven Lord x.x


Flash Black: Buscando una Razón.

Algunas lunas atrás….

Una vez que Ban se enteró de que debía partir a una batalla, sus ánimos fueron decayendo, no por el hecho de tener que pelear, ya que estaba acostumbrado a las batallas. Solo que esta vez era diferente, tenía algo que perder, algo que le importaba más que una simple victoria. Alguien por quien vivir, y este nuevo sentimiento le hacía dudar si tendría que ir a la batalla.

Con aquellas dudas comenzó la búsqueda de aquella persona que le hacía dudar, tratando de localizarla, para sacarse sus dudas, era la noche de un sábado y probablemente se encontraría en algún bar. La pregunta era ¿Cuál? Busco en uno y en otro, pasando por cuatro diferentes, pero el obstinado ser no se daba por vencido a pesar de los resultados negativos. Fue así hasta que llego al bar, donde se habían conocido, no había bebido una sola gota de alcohol, en todo el día.

Comenzó a ver a las personas que se encontraban en aquel lugar, visualizando a cada una de ellas, tratando de localizar aquel largo cabello atado en una cola de caballo, con un con aquel flequillo perfecto, aquellos ojos que solo se podían comparar a el firmamento estrellado y aquella sonrisa que le quitaba el habla, casi por completo.

Al encontrarla, aunque estaba de espaldas él sabía que era ella. Se acerca con cuidado, mostrando una sonrisa en el rostro y sentándose a su lado. –Hola, chica de negro- comenta con calma mientras hace señas al cantinero por una botella grande de Whisky. -¿sigues siendo débil para el alcohol?- Pregunto el dragón, en un tono burlesco, que acostumbraba a tratar con la joven.

La joven se encontraba tranquila concentrada en su cerveza, cuando aquella voz familiar del dragón se hiso escuchar con aquel odioso apodo, el cual había tomado por costumbre Ban, desde el día en que la conoció. –Hola Borraicho- dijo la joven, pronunciando mal el nombre a propósito. Mientras echaba una mirada hacia el con una mueca en la cara –Yo nunca estoy débil para eso~ - comento la joven.

Ban escucho su nombre mal pronunciado y no pudo evitar echar una carcajada – Jajaja, a ver si algún día pronuncias bien mi apellido- dijo el dragón mientras comenzaba a llenar su copa. El tono de voz, no era de molestia, sino de una charla entre amigos, un tono divertido y lleno de alegría. Aunque la cara del Dragón cambio de apoco, mostrándose serio por primera vez desde que la conoció. –Revy… tengo algo que decirte- Comento, mientras pensaba en lo que tendría que vivir dentro de pocas lunas, no tenía las fuerzas para poder decirle, pues sabía que si ella decía una sola palabra él se quedaría a su lado a pesar de las promesas hechas, ella era lo único y más importante que poseía. –Oye ¿Qué te parece si bebamos hasta caer?- comento tratando de cambiar de tema, arrepintiéndose un poco de lo que le estaba por decir.

-Algún día~- Comento Revy, para observar preocupada a Ban, ya que había notado el cambio de humor del joven, como también el cambio de tema. Pero ella no lo paso por alto –eh, eh, vuelve atrás. ¿Qué es eso que me tienes que decir?- Menciono más seria que de costumbre sin apartar la mirada de Ban, mientras trataba de saber que era lo que estaba tratando de ocultar.

El Dragón rio al escuchar decirle “algún día” pues ambos se llevaban de esta manera, entre bromas y ocultando sus verdaderos sentimientos hacia el otro, por miedo de no ser correspondidos y por algunas cuestiones del pasado. –Pues eso espero Chica de negro~ - contesto aquello, pero al escuchar la siguiente pregunta, Ban comenzó a decir –ugh… pues- mientras mira a los ojos del joven, mientras comienza a girar el vaso – Tengo una misión, Bushi-Sama, me ha ordenado de ser de niñera de su discípulo e ir a enfrentarme contra la secta- Comento algo preocupado, sin poder ver el rostro de la joven por miedo a retractarse. –Pues, esta es la primera vez, que no tengo ganas de participar en una guerra, solo quiero estar a tu lado –Comenta sin dejar de ver la copa, para darle un fuerte trago. Pues habían cuestiones importantes en juego, su honor y su palabra, pero estaba dispuesto a renunciar a todo, aunque le doliera hacerlo y jamás se lo perdone.

Ella se limitó a observar los movimientos de Ban cuando este comenzó a explicarle lo que se venía encima -…- se quedó un poco impactada, Revy sabía de los problemas que había con la Secta pero nunca pensó que iría a pelear con ellos y menos ahora que estaba comenzando a sentir algo por él, algo que aún no quería admitir – Ban… Esa pelea no será una tontería… - No sabía que decirle, tenía miedo de sacar sus sentimientos pero no quería que se fuera y si no volvía –Si vas, no seas nenaza y mueras… - Intentaba tomárselo a broma pero por dentro se le estaba partiendo el alma de pensar en esa batalla.

Ban, no quería abandonarla, pero tenían una comisión y siempre cumplía con su palabra. Dentro del corazón, sabiendo que partiría dentro de poco, quería pasar tiempo con aquella mujer que le había robado el corazón, aunque él no lo quería admitir. Aquellas palabras de ánimo, le causaron gracia – Pues no soy una Nenaza. Ni creas que te libraras de mi tan fácilmente – comento bromeando – Pues volveré y beberé contigo hasta que caigamos en algún lugar – dijo riendo como acostumbraba, aunque había entendido lo que Revy quería decir.

Ella esbozó una sonrisa al escuchar que no se libraría de él tan fácilmente y realmente deseaba que fuera cierto – Más te vale que así sea, si cas a caer en algún lugar que sea conmigo… -Se quedó pensando en lo que estaba diciendo y aquel sonrojo que le quedaba estupendo a la joven se hiso notar- De lo ebrio que acabamos…- Intento arreglar mientras sujetaba el vaso firmemente desviado su mirada. Y otra pregunta llego a su cabeza – Ban, ¿Cuándo te iras?- Revy no sabía si estaba preparada para escuchar la respuesta pero debía saberlo.

Sonrío al escuchar las aquellas palabras, mientras pensaba en algunas cosas que se le pasaban por la mente, con lo que menciono en la primera parte de la oración. Pero Ban se limitó en las palabras. Su rostro acompaño al de la joven y se puso del mismo color –Más vale que bebiendo…- “En cualquier lado siempre que sea contigo” quiso responder el dragón, pero no se había animado. Miro a la joven y  dijo –Dentro de un par de lunas- comento para llevar el vaso de alcohol directamente a los labios. Para luego suspirar –Así quería estar…-algo sonrojado- pasar la noche contigo… - “Agg no seas tan cobarde y dile lo que sientes” –Digo, aquí en un bar.-

La cabeza de Revy daba vueltas a una frase : “En unas lunas”, en unas lunas no sabría nada de Ban hasta que volviera de aquella batalla, porque iba a volver, Seguro…, volvió a prestar atención a Ban cuando lo escucho hablar nuevamente –¿Pasar la noche en el bar?- Le pregunto intentando juntar las palabras que dijo aunque dentro de ella quería hacer algo más aparte de tomar un trago con él, pero eso nadie lo sabría.

El dragón tenía otras intenciones solo que las palabras no salían. El solo quería estar a su lado, solo estar con ella. Sentir su fragancia, quedarse el tiempo necesario para expresar lo que sentía, jugar entre las sabanas hasta que el sol tocara la ventana. Pero sabía que decirlo antes de partir a la guerra era una bajeza y prefería a volver de la batalla. Por lo que dijo lo único que podía decir en el momento – Revy, ágamos una apuesta, si regreso pasaremos toda una noche juntos- Sin dar muchos detalles de lo que aria o no, pero sabía que un simple abrazo de ella y ver su sonrisa era todo lo que esperaba.

Revy miró a Ban algo animada cuando le propuso la apuesta, la verdad que esa apuesta le dio esperanzas de que volvería sano y salvo – mmm, me parece bien, si vuelves como un hombre y no mueres como una nenaza, acepto la apuesta – En ese momento, a la joven, no le importaba ninguna apuesta ni nada, solo que Ban volviese de una pieza. –Y si no vuelves, juro que iré hasta tú tumba a pisotearla~-

Sonrió al escuchar a las palabras de la joven, ahora tenía una razón para luchar y una para volver. Garantizar la seguridad de Revy y regresar a los brazos de la misma. Esto cambio completamente el humor Ban -¡Ya basta de lamentos! ¡Bebamos!- “Regresare como sea, solo para ver tu sonrisa otra vez” Menciono para sí, mientras reía mirando su hermoso rostro –¡Pues ya no nos preocupemos más y sigamos bebiendo!- comento Ban, mientras pasaba el brazo por los hombros de la chica, para abrazarla y atraerla hacia él, mientras brindaban.

La joven acepto el abrazo mientras reía con él. Brindo dispuesta a pasar un buen rato en su compañía aunque de su mente aun no salían los posibles problemas que enfrentaría Ban –Por que vuelva el molesto de Ban-

En la batalla:
Epoca Actual


Existían dos cosas que Ban no aria. La primera, golpear a una mujer con intención de dañarla y la segunda, faltar a su palabra. Pues por órdenes de su señor, Ban había “decidido” acudir a esta batalla y proteger al discípulo de Kojuro. El dragón no era un héroe, es más le importaba muy poco esta guerra, ni siquiera le interesaba ayudar a aquellos que estaban siendo trasladados por la organización conocida por la Secta. Para él todos eran gente inútil, gente que por la que no valía la pena luchar.

Aun así, contra su propia voluntad, este se había metido en un embrollo de grandes proporciones, galopaban colina abajo, el un alazán, otros en diferentes caballos y un sujeto en un toro. Le seguía un oso, el cual a los ojos del dragón, se trataba de un alvino. En su mano derecha llevaba su Yari, una lanza al estilo japonés de 6 metros de largo y con un peso que llegaba a los 45Kg. Su ropaje, era ropa de guerra, una armadura de tiempos antiguos, con el dragón rojo de la China del periodo Quin en el pecho.

El polvo se levantaba tras las patas del caballo, mientras comenzaba a ver los enemigos. Los superaban en 100 a uno. Era toda una legión con armas nunca vistas por el feroz ser, estas fueron dirigidas hacia donde se encontraba el pequeño ejército y al escuchar “cúbrasen” el dragón salto de su montura para caer detrás de los escudos de hielos, hechos por un joven de cabello azul. Ban no se había dado el tiempo de conocer los nombres de los que los acompañaban, pues le parecía que este grupo era un tanto peculiar y creía que esta era una guerra un tanto complicada para todos. Aquellas amas sonaban como el rugido de diez mil truenos, mientras este sentía los impactos en los cristales de agua, esperando que fueran lo suficientemente resistentes para poder defenderse de aquel ataque.

Entre ellos se encontraba el joven de cabello azul, el cual monto a su bestia, una vez formados los escudos y lanzo un ataque de hielo contra los enemigos. Un joven con una esfera un tanto extraña, que parecía volar sin alas, este también se había lanzado diciendo frases algo extrañas. El hombre del toro, un niñaco que no parecía fuerte, en absoluto y a quien había mando a proteger quien fue el primero en atacar. “Genial… tengo que proteger a un suicida” Dijo en su mente mientras veía aquellos ataques, él fue el último en actuar, pues se había quedado para analizar la mejor estrategia.

Al ver que todos se estaban divirtiendo y viendo como caían aquellos soldados, puso de malas al dragón quien trataba de idear una estrategia. “¡Al diablo con las estrategias! ¡A dar paliza a tortazo limpioooo!” dijo en su mente, pues al ver el actuar del grupo.

Salto impulsado por el arma, para quedar sobre los escudos formados por el chico de hielo –Malditos, No se los caguen a todos, dejen algo para mí- grito con fuerza el dragón. Una vez dicho eso se lanzó en picada dirigiéndose a la batalla, mientras su cuerpo comenzaba a cambiar de forma, en cuestión de segundos. Se mostró su verdadera forma, un enorme dragón chino de 15 metros de largo por seis de alto y tres de ancho. Similar a una enorme serpiente, con escamas de color dorado. Ataco como tren de carga, rompiendo las líneas enemigas a simple fuerza bruta y velocidad, llevándose todo lo que encontraba por delante. Para llegar hasta donde se encontraba a quien debía proteger. Aunque en su mente, se encontraba una promesa, una apuesta, una mujer. “No importan cuantos sean, volveré a tus brazos, volveré hasta ti” dijo en su propiamente, lanzando un colazo contra un buen número de enemigos, mientras se apegaba al Samurái.

“Escucha con atención Sanguijuela” Dijo en la mente de Ryutaro. “Usa mi cuerpo como escudo, espero que mis escamas sean suficientes para detener los ataques de estos sujetos mientras formo una barrera circular entre los enemigos y el vampiro. Dejando sus patas y estomago sobre el suelo. Respiro profundamente y lanzo su ataque, sin impórtale sus demás compañeros. Las plumas de su cola se endurecieron al punto de ser navajas y con un fuerte colazo las lanzo hacia donde se concentraban sus enemigos. Lanzadas a una gran velocidad y con una fuerza descomunal.

“Muéranse todos de una vez” dijo en su mente mientras las Plumas parecían impactar en el lugar correcto, por suerte para que ejercito de solo 5, ninguno de ellos se encontraba en el lugar.

Habilidades Utilizadas.
• Son los dragones más rápidos, resistentes y fuertes.
•Puede cambiar a su verdadera forma a voluntad.
• Capacidad de hablar mediante la mente en su forma dragón, si bien, no pueden leer la mente del ajeno, se pueden comunicar por esa vía.
Spoiler:
2-Black feathers
En español traducido como plumas negras, esta es una técnica que se puede utilizar en dos de sus formas solamente, con el mismo efecto. En primer lugar en su forma semi-dragon utiliza un buff para aumentar la resistencia de las plumas de su espalda, para lanzarlas en el mismo turno, volviéndolas tan fuertes como cuchillos comunes, permitiendo atacar solo a enemigos que se encuentran a su espalda. A una distancia de unos 10 metros, lanzando unas 15 plumas.
En su forma dragón, esta técnica cumple el mismo funcionamiento, pues utiliza un buff de resistencia sobre sus plumas, en la cola agitándola con fuerza para que estas plumas similares a navajas viajen una distancia de 15 metros, ya que se ve aumentada por la fuerza que tiene en la cola, solo pudiendo ser lanzada hacia ambos costados de su cuerpo y también el número se ve aumentado a 25.
Las plumas atacan en un rango de 3 metros a donde sean apuntadas, dentro de los metros del ataque antes mencionado en ambas formas. Provocando un daño total de un 35% el tiempo de duración de este ataque es de solo post.
Su tiempo de recarga es de 3 post.
Contras:
Solo se puede utilizar en su modo semi-dragon y Dragon
En el modo semi-dragon solo pueden ser lanzadas por a las espalda del sujeto en línea recta, puede ser esquivabas con facilidad y no afectan si el personaje enemigo se encuentra a una distancia superior a los 10 metros. Una vez utilizada, la transformación en semi-dragón se desvanece una vez que utilice esta técnica.
En su forma de dragón, estas solo puedes ser lanzada hacia los costados de su cola, siendo imposible lanzarlas hacia arriba. Si el personaje está alejado de a una distancia superior a 15 metros el ataque no surge efecto.
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Re: CAPITULO III: ¡LA GUERRA! (CALLES)

Mensaje por Derven Greyback el Vie Jun 09, 2017 9:36 pm

El miembro 'Ban Boraychoo' ha efectuado la acción siguiente: Juegos


#1 'Habilidad de Ataque' : 10

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Re: CAPITULO III: ¡LA GUERRA! (CALLES)

Mensaje por Ayiw Kryomi el Dom Jun 11, 2017 8:03 pm

- Cuidad. Destrucción. ¿Caos...?
 
No, el caos inicial ya había pasado. Ya no se escuchaban personas gritar, no había disparos, ni siquiera había derrumbes. La tormenta parecía haber terminado, si es que no estaba en el ojo del huracán y lo peor estaba por venir. 
 
El repiqueteo de sus pacitos, veloces y algo torpes, suaves, era acompañado solo por su respiración. Corta. Agitada. En la medida que seguía de cerca, a aquel grupo inmenso de títeres uniformados con todos aquellos rehenes, intentaba permanecer oculta, no sea que la capturasen y... bien, la eliminasen. Ayiw jamás se habría dejado dominar por ellos, por lo que sabía que de ser capturada intentaría luchar y gritaría y haría algún berrinche locura y que terminaría como los demás que había intentado sublevarse de la guarda de los soldados: con los sesos regados sobre suelo y otras personas. Por lo que su prudencia debía reinar por el momento, permitiéndole pensar qué podía hacer desde las sombras. 
 
El avance de los soldados era lento, pues ellos eran muchos y los rehenes dificultaban el avance, puesto que había niños y mujeres; los hombres no daban a basto para ayudar, los pocos que procuraban ayudarse entre ellos. Por lo que les podía seguir el paso con dificultad. La cuestión era...  ¿dónde los llevaban? y ¿para qué querían rehenes? Quizá si lograba capturar a uno de los títeres, dejar que el grupo se adelante y luego sacarle información, podría saber qué podía hacer desde su posición. Seamos sinceros... no había demasiado que podría hacer... y si le tocaba morir allí, esperaba poder cargarse a algunos con ella. Más no buscaba la muerte aún, por lo que procuraría avanzar con cautela, sin quitar de su mente la idea de ayudar a los demás. La empatía ante el sentimiento de esclavitud, le hacía imposible darse la vuelta y bajar los brazos ante la situación actual. "Simplemente... debe haber algo que pueda hacer...".
 
¿Cuántas horas llevaba con ese ritmo? El sudor goteó de su mentón, resbalando de los contornos de su cara cuando se detuvo tras una carrera más larga que las previas. Debió apoyarse sobre una de las paredes estables mientras intentaba controlar su desesperación por oxígeno. Miró alrededor en lo que se escaló con esfuerzo una ventana destrozada, avanzando por el interior del lugar el ruinas, para espiar por las ventanas sucias del lado de la calle por el que avanzaba la caravana. 

Se frotó un ojo con fuerza, el sudor le impedía ver con claridad, y... presenció algo que no le agradó en lo absoluto: Uno de esos cobardes, sostenía del cabello a una niña ¿cuánto debía tener...? ¿14... 15 a lo sumo? La castaña, observó cómo la sacudía agarrándola de la cola de caballo, gritándole algo que no llegaba a oír, pero... apretó la mandíbula. Sus pupilas se contrajeron, en lo que sacaba de su bolsillo una liga elástica. Tomó la primera piedra que encontró y se acomodó; estiró todo cuando pudo, para darse cuenta de lo que hacía justo después de soltar.

 
La piedra hizo 3 cosas: romper el vidrio; golpear en la mano al soldado, que soltó a la chica... y develar su ubicación. Salió despavorida hacia el segundo piso. En lo que se asomó entre las paredes destrozadas, para intentar ver qué había pasado con su imprudencia, notó que... algo se acercaba, la altura le había dado una perspectiva mejor. ¿Acaso eran más soldados? No... eran... ¿gente a caballo? Frunció el ceño, distraída de todo, cuando notó que los soldados parecían notar el alud que se les avecinaba. Ayiw los vio dejar prácticamente solos a los rehenes, a lo que se asomó y... anunció: -

¡CORRAN, ESCAPEN AHORA! - y de inmediato bajó a la planta inferior al ver a las personas dispersarse entre los edificios destruidos. Podía aprovechar para escapar, cuando... escuchó una balacera como no la había oído. Su cuerpo calló a tierra y permaneció allí, inmóvil, con ambas manos sobre la cabeza. ¿Qué... pasaba? No se sentía en error, al afirmar que quizá todos los soldados habían disparado. Los oídos le retumbaban, parecía que cada estruendo resonaba dentro del edificio, por lo que optó por salir de allí. Necesitaba aire, por lo que avanzó a rastras, hasta una puerta destrozada. 

 
Con toda la calma, esperó a quitarse lo aturdido antes de colocarse de pie. Si se paraba y tenía que huir, no llegaría muy lejos si estaba mareada. En pocos segundos logró sentirse capaz de moverse con libertad, por lo que se incorporó. Sacudió un poco sus ropas y avanzó con sigilo para ver qué diablos había pasado… cuando volvió a escuchar tumulto.
 
Eran gritos y tumulto, pero diferente al que había sucedido anteriormente. Y ella no tenía cómo enterarse de las cosas al haber salido por la puerta trasera del edificio. Avanzó una vez más para lograr… espiar oculta por una pared rota. Había gente saltando por todos lados, tanto así, que parecían ser mucho más que los escasos 5 que eran en realidad. Logró ver un toro… de tamaño colosal, un hermoso oso polar y… sangre. Sangre por todos lados. Sangre como no había visto… en esa ciudad al menos.


Quedó paralizada al ver a los cuerpos partirse en dos, cabezas rodar y tanta… masacre… parpadeó, sintiéndose de 4 años, presenciando un espectáculo… similar.
 
Flashback

Siempre le habían dicho que evitase salir del ala de la mansión donde siempre se movía: cocina, cuartos, sala de juegos y un acceso al patio trasero. Pero ese día se arriesgó para ganar en las escondidas ¡ninguna de las nanas daría con su escondite jamás! Porque la pequeña se había aventurado al ala de a casa que era de “los hombres”. Siempre veía a su padre y su abuelo, perderse en ese largo pasillo oscuro, al parecer frío, para hablar “cosas de hombres”, puesto que ni su madre ni su abuela iban para ese lado. 


Al avanzar, encontró un pasillo parecido a los de los cuartos ¡no habían cosas divertidas allí! Por lo que eligió una pieza en especial, la cual abrió, cerró y se metió bajo unas sillas apiladas que había allí. Con las manos sobre el rostro, cubriendo sus ojos, como si eso fuese a esconder su presencia mejor. Y esperó algunos minutos, entre risas mal contenidas, entusiastas, nerviosas por esa nueva aventura.

Pero al poco tiempo, la puerta se abrió con brusquedad, dejando pasar a 5 personas grandes, eran adultos y niños ¿una familia? Observó desde las sombras, conteniéndose de sonreír al ver ingresar a su padre. –

“Siéntenlos…” – ordenó a otros 5 hombres que ingresaron. Ayiw conocía a esos 5, eran hombres que trabajaban con su padre. – “Te dije que no tendría más paciencia…” – bramó su padre, a lo que el padre de la otra familia, intentó decir algo. – “No me importa lo que tengas que decir al respecto ahora… ya es tarde…” – el tono de su padre, era gentil y tranquilo, educado casi a un punto alarmante. – “Debes estar agradecido… de que seamos nosotros quienes tomemos justicia. Si te tocaba en la otra división, tu mujer y tus hijas serían las que peor lo pasasen” – ronroneó, antes de alzar la mano sosteniendo algo con firmeza… terminando por escuchar 5 estruendos que le retumbaron en el cerebro. La pequeña Ayiw, gimió, adolorida, pues no era bueno para ella estar expuesta a ruidos muy fuertes, haciendo notar a los 6 adultos la presencia de la infante. – “Alexxandra… mi niña…” – murmuró preocupado su padre al notarla allí. En dos zancadas atravesó el cuarto para cargarla con cuidado, sintiendo que la pequeña se aferraba con fuerza a su cuello.- “¿Te duelen los oídos?” – preguntó el hombre, sabiendo que ella le entendía cada palabra, le hablase en ruso, alemán o hebreo. La sintió afirmar con la cabeza, antes de buscar la salida. Los cuerpos estaban dejando el lugar bañado en sangre, no quería que ella lo notase, aunque… 

¿Qué… es eso? – sus labios modularon a la perfección, en lo que alzaba el cuerpo y señalaba el carmín del suelo. El hombre miró fijamente los ojitos de la niña y acabó por sonreírle. –
Es un juego… - murmuró, logrando que sus ojitos brillen con entusiasmo. – Si prometes no decirle a mami… te enseñaré a jugarlo. – se acercó hasta tocar su frente con la de la niña, quien cerró los ojitos, palmeando las mejillas de su padre con cuidado.- Pero tiene que ser un secreto…

Cекрет - repitió la niña, afirmando con la cabeza, volviendo a reposar la cabeza sobre el hombro 


del mayor, mientras veía la habitación inundada en sangre, ocultarse mientras la puerta se cerraba.


Fin del Flashback.
Parpadeó.
 
No debía sentir miedo. Primero, porque el miedo era de los cobardes, y ella no era cobarde. Segundo, porque aquellos 5 torbellinos, atacaban a sus enemigos. “Enemigo de tu enemigo, es tu amigo”. Inhaló con fuerza, cayendo en cuenta de que no iba a ser atacada por ellos, puesto que no habían atacado a los rehenes que habían huido.
 
Se mentalizó para hacer algo, pues pese a su debilidad ante las habilidades inhumanas de los demás, quería luchar. Todo su ser le impulsaba a luchar por defender lo que creía correcto. Pero no podía hacerlo desarmada... -

¡Qué…! – se cubrió la cabeza ante un estruendo y cuando notó una sombra en la cercanía se incorporó, con el corazón a mil y en la idea de luchar o… “Y… ¿este monóculo?” quedó sin saber qué hacer… hasta que le aventó algo, que por inercia, agarró… o intentó hacerlo. El trozo de… “¿HIELO?” sonó al caer al suelo, al no haberse preparado mentalmente para sostener el peso. Al voltear a ver al sujeto… ya no estaba, y logró escuchar más de la… masacre que se llevaba a cabo. Tenía que moverse… y ese trozo de hielo, le ayudaría, pero debía cerciorarse de tener el camino libre.

 
Se asomó cuidadosa… aun así siendo vista por un soldado. Abrió los ojos enormes, en lo que cerraba sus pequeños puños para luchar, cuando… un sujeto le daba la patada de su vida al soldado. “Sin dudas… es lo último que sentirá por debajo de las piernas si sobrevive” pensó, seguido de un escalofrío. Miró por un segundo a quien le había salvado… quiso sonreír o darle aunque sea una afirmación para agradecerle, más ese no era momento de conventualidades.
 
Tomó el trozó de hielo, algo de impulso… y se deslizó sobre su “transporte” directamente hacia una pila de cuerpos. Procuró mantenerse sobre el nivel del suelo, balas aún iban y venían, volaban soldados y ataques a diestra y siniestra. Tomó el primer casco que encontró y se lo colocó. Antes de comenzar a revisar… por cartuchos de las armas que había entre los cadáveres. Bien, balas, tenía de sobra… pero ¿dónde quedaba un arma entera???
 
Notó que… sí… era el que le había entregado el hielo… “Maldita sea, señor Monóculo.… ¿no podía dejar un… una sola de las metralletas?” pensó frustrada, antes de… sí… esa… tenía todo bien, solo… la mira, pero eso era un detalle menor. Tenía carga, por lo que la Kryomi, estaba lista.
 
Boca abajo en el suelo, recostada entre los cuerpos, apuntó el arma hacia donde había un grupo de soldados. Bien, no eran armas de largo alcance, pero… ¡Vamos! A 10 metros podía llegar a darles, no eran tan veloces. Apuntó… inhaló… y disparó… ¿quién sabe cuántas veces? Se aseguró de que no haya, ninguno de los… ¿guerreros… iba a decir realmente GUERREROS…? Porque de un segundo a otros, un INMENSO DRAGÓN hizo acto de presencia.

“¿Dónde diablos quedaste, mi tranquila vida en mi amada Rusia?” divagó, antes de procurar concentrarse en apuntar, disparar y parecer un muerto más. Era todo lo que, de momento, podía hacer.-
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Re: CAPITULO III: ¡LA GUERRA! (CALLES)

Mensaje por Derven Greyback el Dom Jun 11, 2017 8:03 pm

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Re: CAPITULO III: ¡LA GUERRA! (CALLES)

Mensaje por Ambientacion el Dom Jun 11, 2017 11:32 pm

Ambientación

Los cientos y cientos de soldados empezaron con la acción disparando de manera desenfrenada y sin miedo alguno. Ellos no son simples soldados, son fuerzas de La Secta, y esta organización esta específicamente preparada para combatir a Éadrom. No por nada dominaron Takemori muy fácil y casi toda la ciudad esta bajo su merced. Si bien el equipo de Ryutaro era algo de admirar en combate, las tropas no caerían sin dar pelea.

¿Ellos piensan que los soldados se quedarían disparando hasta que ellos se acerquen para destruirlos? Claro que no. Cuando el equipo de intrusos estaba a uno 100 metros, el sargento dio la orden de separarse e indico una táctica de contraataque. Aproximadamente unos 100 soldados se quedaron en la calle, mientras que otros se subían a edificios, entraban a casas donde tenían guardada la artillería, se escondían en lugares estratégicos aprovechando todo el lió de personas y disparos. Todo esto es una cuestión estratégica, que el sargento a cargo, Dom Reiner, esta controlando.

Dom Reiner:

Dom Reiner
Humano sargento y al mando de las tropas de infantería de La Secta. Gran estratega y cualidades expertas en la lucha de armas blancas, de fuego y anti-criaturas.

Apenas visualizo ese muro de hielo, con su boca semi-abierta por la impresión de tal concentración de poder elemental. Se concentro, pues el esta preparado para este tipo de circunstancias y no pierde la calma con facilidad.

Se da la vuelta junto con dos hombres que le siguen y escuchan sus ordenes para hacerlas valer a los demás. Carga su arma cambiando de cartucho mientras les habla.

-Quiero que todas las tropas se desplieguen a los edificios cercanos, ahora mismo, los jenizaros se quedan al frente para poder enfrentar de manera directa a estos tipos, no quiero que absolutamente nadie salga del perímetro, los detendremos aquí y ahora- Sus soldados asienten y empiezan a dar las indicaciones a los demás a través de las radios.

Jenizaros: Unidades de infantería que poseen tanto armas de fuego como armas blancas. Estos se especializan en el combate cuerpo a cuerpo con espadas inglesas y de plata.

Los Jenizaros al ver que ya no queda espacio para seguir disparando, al debilitar lo suficiente ese escudo, tiraron sus armas y sacaron sus espadas, listos para el confrontamiento. Mientras que desde lejos, en las alturas, escondidos, por todos lados, llovían balas cuidadosas para no herir a los suyos, no hay que tener bajas innecesarias.

Uno de los blancos mas fáciles era el dragón, por su gran tamaño y era uno de los que estaba dando mas problemas. Reiner dio la orden de que usen la artillera escondida en las alturas de los edificios. Estas eran ballestas enormes forjadas en acero y a las cuales se les cargaba con electricidad. Su punta junto con la fuerza y velocidad, pueden perforar la coraza de los dragones con cierta facilidad. Ya que ni las balas ni espadas serian capaces de detener a ese dragón, las ballestas es lo único de lo que disponen para hacerlo caer o debilitarlo. La contra de estar armas es que son solo 3 en diferentes edificios, y son inmóviles, por lo tanto un blanco muy fácil. Están protegidos por jenizaros.

Para contrarrestar el hielo de aquel joven (Dylan) los soldados estaban bien preparados, pues para ellos es algo básico estar preparados para situaciones elementales o de criaturas con grandes magnitudes, así como ángeles y demonios, pero deben verlo para poder reaccionar. Ante el hielo, soldados que se deslizaron con sigilo hasta los edificios cercanos, edificios donde guardaban sus armas, se hicieron de lanzallamas tecnológicamente mejorados. Esto quiere decir que hace todo lo que un lanzallamas haría, pero en exageración y con mas potencia, pudiendo derretir con facilidad su hielo y con la intención de lastimar al chico de pelo azul.

Al ver que Luffy no sufre ningún daño ante las balas, y ante la inseguridad de que la espada de los jenizaros fueran inefectivas también, Reiner da la orden para activar los "Slug". Armadura robotica acorazada con una extrema resistencia a los cambios climáticos, golpes con fuerza aumentada. El Slug puede pelear con sus puños y ademas posee unas cuchillas pegadas a sus muñecas, pero su verdadera función es "abrazar", para ser mas exactos, capturar a un objetivo para dejarlo inmóvil, pues una vez capturado este sufre una leve transformacion que hace que el cuerpo robotico se adapte y ajuste al cuerpo del contrario, despidiendo a su piloto.

El sargento Reiner da todas las indicaciones desde un puesto seguro a 50 metros de donde ocurre todo. Si, sus soldados estaban siendo masacrados, pues la fuerza de aquel equipo es mucha, pero es cuestión de arreglar todo para siquiera hacer tiempo. Ante esta situación, Dom tuvo que pedir ayuda a la base central. ¿A quien enviarían?

Personajes
Slug:


Jenizaros:


Dados / Explicacion:
Saludos muchachos, ojala el tema sea de su agrado. Procederé a explicar el sistema de dados.

Antes que nada, debo recordares que la trama tiene un sistema "Narrador" por lo tanto, hay cuestiones que lo decide Ambientacion y no los dados.

Otro punto, se tendrá en cuenta la raza de su personaje a la hora de atacar a los personajes, el daño que hacen y el daño que reciben. En esta ocasión, todos son razas con fuerza y agilidad sobrehumana, por lo cual es lógico que superen a los jenizaros en un principio, pero estos al ser expertos y organizados pueden causarles un daño como respuesta, ustedes deben preocuparse mas por las tácticas del sargento Reiner mas que de ocuparse de los NPC en si. Un claro ejemplo es la manera en la que desplazo a los soldados, sino todos serian presa facil en el centro (?). Otro punto a tomar en cuenta es que La Secta esta preparada para lidiar con seres de Éadrom, por lo tanto, si ustedes muestran sus poderes es muy probable que ellos tengan una manera de responder (No saben que Luffy es un demonio, no saben que Wade es un Alien, no saben que Ryutaro es un vampiro) No saben nada hasta que ustedes le den motivos para que ellos sepan.

Muy bien, el dado es bastante sencillo:

Cada uno empieza con 100% de vitalidad como se dijo al principio del tema. Los soldados NPC, todos juntos, forman un total de 800% de vitalidad (El Slug es vitalidad aparte, no la comparte con los NPC). Se les pide por favor que no adivinen a cuantos NPC asesinan, ya que no saben la respuesta de ellos ,como la de ahora. Si su dado de ataque supera al de defensa de Ambientación, provocan un 30% de daño en vitalidad. En cuestión de rol, ustedes eliminaron un 30% del ejercito. Pero para esto también tendremos en cuenta el rol de ustedes. Un claro ejemplo, por obvias razones, Ayiw disparando no va a asesinar lo mismo que Ryutaro con su habilidad y Luffy con su poder. El % de daño puede crecer o disminuir acorde a lo que ustedes roleen y queda a criterio de ambientación.

Lo mismo sucede con ustedes, si pierden en dados, reciben un daño del 20%, un total de 5 ataques que recibir. Esto también esta a criterio de ambientación y puede disminuir o aumentar, pero lo base siempre sera 20%.

A continuación, los dados. Aquí haré una clara demostración de como interviene el narrador y no los dados. Daremos por hecho que la defensa del muro de hielo fue exitosa para todos los que estaban detrás de ella, en consecuencia, la muralla esta débil. De lo contrario, y haber tirado un dado, el dado de defensa de Dylan era compartido por todos y hubieran recibido un daño extra.

1 y 2)Primero dos dados, ataque y defensa contra Ryutaro.
Ryutaro:
Ryutaro se enfrenta a unos 50 Jenizaros. Sus cualidades físicas y poderes como raza le facilita superar a los soldados. Pero los jenizaros al ser especialistas en el combate cuerpo a cuerpo, pueden causarle un daño considerable como respuesta.

3 y 4) Tercer y cuarto dado, ataque y defensa contra Wade. (En el caso de acertar, Whitley se queda paralizado por las ondas eléctricas.)
Wade:
Wadese enfrenta a unos 50 Jenizaros y varios que le disparan de lejos al estar en el aire. Sus cualidades físicas y poderes como raza le facilita superar a los soldados. Pero los jenizaros al ser especialistas en el combate cuerpo a cuerpo, pueden causarle un daño considerable como respuesta. Al visualizar al robot Whitley, los soldados reaccionan de manera rápida y utilizan armas eléctricas para poder neutralizarlo.

5 y 6) Quinto y sexto dado, ataque y defensa contra Dylan.
Dylan:
20 Jenizaros son los que se acercan para intentar dañar a Dylan, pero lo mas importante es que se encuentra rodead por 5 soldados con los lanzallamas mejorados, directamente apuntando a el. El trabajo de los jenizaros es atacar a Dylan y luego proteger a los lanzafuegos.

7 y 8) Séptimo y octavo dado, ataque y defensa contra Luffy. (Este ataque es respondido por su próximo dado de defensa)
Luffy:
40 Jenizaros y un Slug son los que enfrentan a Luffy. El Slug es lento, y se acerca con la intención de atacar al demonio, pero sus verdaderas intenciones es abrazarlo para aprisionarlo dentro del robot. El Slug posee 150% de vitalidad.

9 y 10) Noveno y décimo dado, ataque y defensa contra Ban.
Ban:
Los jenizaros, soldados a distancia y demás era inefectivo contra la resistencia del dragón, lo único para poder hacerle daño son las ballestas, el Slug para lo distraiga un poco (pero esta ocupado con Luffy) y los lanzallamas (que los presentes están ocupados con Dylan). La única opción ahora son las ballestas, las cuales disparan sin perder tiempo.

11 y 12) Onceavo y doceavo dado, ataque y defensa contra Ayiw. Por la condición en la que se encuentra, con toda la situación, Ayiw posee una vitalidad de 60%. Corre peligro por cada vez que se involucre en la batalla. El daño que causan en Ayiw no puede disminuir, siempre sera 20% o mas por sus cualidades humanas.
Ayiw:
Ayiw se encuentra en un peligroso intercambio de disparos entre soldados a distancia. Ha optado por mantenerse en la lucha y ayudar a las personas que la salvaron. Los soldados están atentos ante los disparos de Ayiw y cerca de 10 empiezan a disparar a ella.

Por la magnitud y la fuerza unida de todos sus ataques, ya han bajado un 50% de vitalidad a los soldados.

Equipo de Ryutaro: Ileso (Cuando empiecen los daños, haré la lista completa con su vitalidad)

Secta: 750%

Apenas postee esta lanzada de dados, daré un resultado de la defensa de la Secta a sus ataques, luego pueden proseguir.


Última edición por Ambientacion el Dom Jun 11, 2017 11:40 pm, editado 1 vez
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Re: CAPITULO III: ¡LA GUERRA! (CALLES)

Mensaje por Derven Greyback el Dom Jun 11, 2017 11:32 pm

El miembro 'Ambientacion' ha efectuado la acción siguiente: Juegos


#1 'Habilidad de Ataque' : 10

--------------------------------

#2 'Defensa' : 9

--------------------------------

#3 'Habilidad de Ataque' : 10

--------------------------------

#4 'Defensa' : 8

--------------------------------

#5 'Habilidad de Ataque' : 15

--------------------------------

#6 'Defensa' : 10

--------------------------------

#7 'Habilidad de Ataque' : 11

--------------------------------

#8 'Defensa' : 11

--------------------------------

#9 'Habilidad de Ataque' : 2

--------------------------------

#10 'Defensa' : 3

--------------------------------

#11 'Habilidad de Ataque' : 3

--------------------------------

#12 'Defensa' : 10
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Re: CAPITULO III: ¡LA GUERRA! (CALLES)

Mensaje por Ambientacion el Dom Jun 11, 2017 11:43 pm

Resultado

Ryutaro fallo.
Wade empato (15%).
Dylan fallo.
Luffy acertó (dada la magnitud de su ataque, 35% de daños).
Ban acertó (dada la magnitud de su ataques, 40% de daños).
Ayiw fallo

Daño total: 90%

Vitalidad

Grupo de Ryutaro: Ileso

La Secta:: 660%

¡Mucha suerte!
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Re: CAPITULO III: ¡LA GUERRA! (CALLES)

Mensaje por Ryutaro Takahashi el Miér Jun 14, 2017 10:37 pm

Increíble. Había hecho una entrada que no era digna del Rey de los Dragones, líder de Oshu. Había fallado de la forma más estúpida y miserable, quizás. Es decir, pudo haber hecho más, pero no se daría por vencido y no dejaría que su primer intento le bajara la moral. Las llamas de su corazón ardían con pasión ante un combate, y ese apenas estaba comenzando.

Haciéndo su entrada pudo sacar información de los enemigos de la Secta:

-No eran enemigos comunes y corriente. Es decir, no eran soldados de relleno.

Eso era bueno y malo.

Bueno: Porque se iba a divertir un rato...
Malo: ...porque a quien quería era al líder de aquella Organización.

El guerrero samurai observó que los soldados enemigos se estaban moviendo de una forma muy organizada. Como si hubieran practicado una y otra vez que hacer en caso de un ataque contrario. Eso, o que había un cabecilla dando órdenes, escondido en algún lugar. Pero ¿dónde? "Tsk... Estos malditos cobardes de hoy en día, escondiéndose detrás de sus compañeros..." - Aunque ahora que lo recordaba... Personas así existían desde siempre, si es que su segunda teoría era cierta claro. No podía dar nada por confirmado, y tampoco se veía nadie de alto mando en los alrededores.

“Escucha con atención Sanguijuela” Dijo en la mente de Ryutaro. “Usa mi cuerpo como escudo, espero que mis escamas sean suficientes para detener los ataques de estos sujetos

-No seas idiota, Culebra Arrastrada. - Mencionó el Dokuganryu con un tono de voz firme. -Yo no soy el tipo de líder que usa sus propios aliados como escudo humano para sobrevivir... - Esto lo dijo con un tono de voz serio. -Ahora, te invito a que pelees a mi lado y acabemos con todo esto juntos, ¿qué dices?

No iba a quedarse a esperar una respuesta larga, porque observó de reojo el lío donde estaba metido Dylan. Todos dispersados por la ciudad... Es decir, se fueron a esconder a unos edificios, tres edificios para ser precisos. Les apuntaban con Ballestas. Bueno, a Ryu no, a Ban si. El problema es que Ryu estaba cerca de Ban y también le iba a afectar.

“Oye sanguijuela, atraparon a Dylan.”
-¡Maaaaaaldita sea! ¿¡Que no ves que estoy ocupado!?
"Lo tienen rodeados de lanza-llamas y hay ballestas en los edificios.”

"Tomar los edificios... Salvarle el culo a Dylan... Salvarme yo... Salvar la niñata que está por ahí... Encontrar un posible líder enemigo y mejor no miro la cosa robótica que parece Blitzcrank, pero eso también es un problema." - Pensaba analizando la situación. "Espero que el del sombrero de paja pueda con eso, que ya tengo las manos ocupadas aquí. Tsk..."

No le quedaba de otra mas que confiar en sus compañeros, cuyas habilidades (las mayorías) eran desconocidas de momento. No podía hacerse responsable de detenerlo todo. Tenía que escoger su próxima movida de guerra.

Por su parte, el Dokuganryu estaba rodeado de cincuenta Jenizaros. Había visto esas espadas antes, pero ese no era el asunto. El asunto es que esos soldado no parecían ser débiles. Estaban entrenados, eran fuertes, así que no podía tomarlos tan a la ligera. No podía seguir "jugando." y no podía defraudar a Kojuro. El vampiro se mantuvo con sus armas en manos, sosteniendo tres katanas en cada mano, observante a su alrededor.

Ryutaro saltó para subir al cuerpo de Ban.

-Ignoremos estos cabrones. Salvemos a Dylan. Si te encuentras la rehén, tomala con tu cola y besala. Cometela si quieres para que no siga estorbando o habla con ella para que haga algo. Ella ahora será nuestra rehén. - Esto último lo dijo de joda, pero es que no había nada más que pudieran hacer.

"No me queda de otra mas que hacer "Magia." - Pensó.
Y también recordó a Blaz. -Culebra Arrastrada, si me tienes que lanzar para regresar a tu forma original, hazlo.

El vampiro se tiró a la cola de Ban.

-Lanzame, Culebra Arrastrada. Lanzame con fuerza a donde Dylan. Y dile a Luffy que venga conmigo, o tu si quieres amarme más, como lo creas conveniente. ¡¡¡YA!!!

Ban, el dragón, utilizaría su cola para lanzar a Ryutaro con fuerza de vuelta a donde estaba Dylan.

No había nada más... Anti-Climático, que entrar a un campo de guerra con el corazón ardiendo en llamas por la batalla, y tener que volver atrás sin calentar armas. Sin embargo, Ryu no era tan... desgraciado. A veces... Cuando le convenía. La cuestión es que no podía dejar atrás un "aliado" en peligro. Quiene estuvieran dentro de su escuadrón corrían peligro de muerte, si, eso no lo negaríamos. Sin embargo, aquellos que mueran JAMÁS morirían en vano.

Estando en los aires, el Dokuganryu utilizaría su técnica: Gates of Babylon de forma ofensiva y defensiva.

Forma Defensiva:

La técnica se utilizaría de la siguiente manera:

-Para proteger a Dylan:

Dylan estaba haciéndo lo suyo para salir del lío en el que se había metido.

Ryutaro había visto los cinco soldados con lanza-llamas activando el arma para rostizar a su aliado. Entonces, ¿qué haría? Utilizaría el poder de la telequinesis para "controlar" el fuego que salía de las armas y evitar que alcanzaran a su aliado, el Elemental de Hielo.

Este fuego no estaba bajo el control de un "Elementalista de Fuego", al salir de las "armas de los lanza-llamas" ya estaba en propiedad del "ambiente."

Un pequeño "truco de magia" que le había utilizado a la idiota enana loli loca, es decir, a Stein, o Reki, o como diablos se llamara la niña-llorona fea.

Extendería unas alas desconocidas (?) que saldrían de su espalda, dada la velocidad del vampiro para "planear" en el aire y no reventarse contra el suelo. Con ayuda de estas alas, lograría llegar al terreno sin tener que joderse a si mismo. Llegado al suelo, guardó rápidamente las alas y se levantó.
Spoiler:
-Semi-Transformación: Puede volar sacando alas de murciélago de su espalda, y protegerse con estas, aunque sufrirán daños sus extremidades.

-¡¡¡CORRE COMO PUTA, DYLAN, Y NO MIRES ATRÁS!!!

Forma Ofensiva:

El Dokuganryu enviaría 2 de sus Katanas y el Fierro Golpeador de Parejas Felices con telequinesis para que atacaran a los soldados que estaban rodeando a Dylan, y a cualquier otro soldado que viniera corriendo como estúpido a interponerse entre Dylan y él. Si el Fierro (la cosa más random de su armamento) estaba ahí, que sirviera para algo. De esta forma, el vampiro no tendría que "gastar Katanas." porque ya tenía un fierro.

Y para eso lanzó el Fierro, para que junto a las Katanas, pudiera ayudar en la "limpieza de soldados."

Spoiler:
Armas:
-Seis katanas (tres en cada mano, que utiliza entre medio de sus dedos como si fueran garras).
-Armadura (buscar fotos de Date Masamune como referencia).
-El fierro golpeador de parejas felices.

Estilo de Combate:

-Puede pelear utilizando de una a seis katanas, utilizando las seis como "garras de dragón" cuando está peleando en serio.

-Es un Hemomancer (control y manejo de sangre propia y la ajena).

-Utiliza la telequinesis para que lo ayude en combate.

La cuestión es que se supone que ya Dylan estuviera sacando su trasero de ese lugar... Ryutaro solo lo "ayudó" a salir sin ser afectado por el fuego.
Dylan ya estaba "trabajando" para salir.

El ataque de Ryutaro NO se limitaría a controlar dos de sus Katanas y el Fierro (lo describimos aparte para no hacer un lío).

El vampiro "llamó" de vuelta sus dos Katanas y al Fierro, porque tenía algo más en mente (o sea, recuperé mis items después de haber cortado alguna que otra cabeza, de ser posible herir soldados).

El Dokuganryu utilizaría el fuego que había capturado con su "Defensa" a su favor.

Es decir, que además de las Katanas y el Fierro, también manipularía el Fuego (Cuarto Control) tal y como le había hecho a Reki.

-Ryu reunió este fuego para Contra-Atacar a los 5 soldados con Lanza-llamas.
¿A dónde los atacaría? A los "Tanques de Oxígeno y combustible" que tenían detrás de sus espaldas o donde los tuvieran para crear el "fuego." De esta forma, los tanques explotarían en 5 metros o más (a decisión de ambientación) y harían daños a los soldados de la Secta y los que estuvieran a sus alrededores.

Quería una explosión grande y buena. Esa explosión se encargaría de acabar con esos soldados (o eso esperaba Ryutaro) y con sus alrededores.

¿Qué haría el vampiro para esconderse de la explosión...?

Tal y como toda película de Michael Bay (?), salir corriendo, y no precisamente en cámara lenta, y esconderse detrás de la pared de un edificio.

A Dylan si lo vería corriendo en cámara lenta, porque puto Dylan. (?) No, pero hablando en serio, si le hacía gracia tener una imagen mental de Dylan corriendo en cámara lenta para no ser rostizado.

¿Y ahora qué?

Estaba detrás de la pared de un edificio (por la entrada) junto a Dylan. Tenían que volver a re-agruparse con los demás. ¿Sería ese el edificio de una de las balletas...? Para Ryu, si. (?) ¿Para ambientación? Eso lo veremos en el próximo capítulo. (?)

-Y tu, hijo de fruta, quedate cerca. - Le mencionó a Dylan mientras se ocultaba para buscar algún camino "sin soldados" o (los menos soldados posibles) y regresar con los demás. No estaban TAN lejos, pero si tenían que regresar. Tomó sus dos Katanas (las que había mandado a un paseo) en sus respectivas manos (derecha e izquierda), y el fierro golpeador de parejas felices en su boca, como si fuera Zoro Katana.

Spoiler:
Vampiros:
• Telequinesis, poseen la capacidad de manipular y controlar objetos con la mente

Explicación:

-Ban me lanza hacia Dylan con su cola.

-Utilizo alas y las guardo rápido para que no me vean sensualmente y sepan que soy vampiro. (?)

-Etto... Utilizo la telequinesis de vampiro.

-Utilizo el Gates of Babylon de forma Ofensiva y Defensiva...

Forma Defensiva:
-Para proteger al puto Dylan. Le aguanto el fuego de los soldados de lanza-llamas y me apodero del elemento, ya que los soldados no lo están controlando... Y lo que expliqué en el post.

Forma Ofensiva:

-Saco a pasear 2 katanas y el Fierro para hacer daño a los soldados cercanos y defenderme.

-Utilizo el fuego que "sostuve" en la forma defensiva para ver si puedo hacer los soldados explotar, como lo explicado en el post.

-Me escondo detrás de una pared para que la explosión no me afecte.

3) Nombre del poder: Gates of Babylon

Descripción del poder: Técnica que tiene dos usos: Ofensivo y Defensivo.

Ofensivo: Utilizando el poder de la telequinesis, Ryutaro reune objetos alrededor de el y los lanza a toda velocidad en contra de su enemigo. Ejemplo de estos objetos: Sus propias armas, barriles, rocas, armas del ambiente, agua del río, etc.

Defensivo: Ryutaro utiliza el poder de la telequinesis para detener ataques que han sido enviado a su persona. Ejemplo: Proyectiles, armas, ataques que fueron lanzados y ya no estan en poseción del usuario ajeno. Esto lo hace por telequinesis pura (para ataques indirectos como los mencionados en los ejemplos), o usando la telequinesis para poner objetos en el medio, y bloquear los ataques que se le han sido lanzados (defensa para si poder bloquear otros usuarios que vienen a atacar directo).
- Recarga:
Ofensivo:
-Tres turnos corridos si está manejando 6 objetos o menos. Descanso de dos turnos.
-2 turnos si manejó más de seis objetos.

Defensivo: 2 turnos.

Rango de Control: 10 metros.

-Contra: -Defensivo: Ryutaro tiene que poner toda su concentración para detener el ataque enemigo, así que no podrá atacar ese turno.

-Los objetos que levanta no deben superar el peso de Ryutaro.

-Ofensivo con más de seis objetos: La defensa de Ryutaro queda completamente abierta a sus espaldas después de haber enviado los objetos al ataque.
https://www.youtube.com/watch?v=yw-7whIxOx4

-Ofensivo con seis objetos o menos (o sea, sus katanas): El manejo de sus armas deben ser con enemigos que esten en su rango de visión, o sea, que es débil ante ataques que puedan venir por puntos donde no puede ver. Ryutaro puede intentar defenderse en puntos ciegos gracias a sus sentidos desarrollados de vampiro (oído), pero sería más bien un acto de "pondré esta katana para detener tu ataque, pero no se con exactitud como me estas atacando." (Es como bloquear un ataque mediante lo que piensa que está por venir por el sentido del oído, y si fallan sus cálculos, lo bloquea mal).

-Ryutaro no debería enviar todas sus katanas a "jugar" un rato, porque podría necesitarlas para bloquear algun ataque sorpresa. Así que si todas las katanas estan muy lejos para cuando Ryutaro las necesite por este ataque sorpresivo, bueno, tendría que esperar a que las katanas lleguen a el o hacer algo para acortar la distancia.

Ejemplo minuto 3:25 https://www.youtube.com/watch?v=Zb6TDPBOhLw

-Los objetos que levanta no deben superar el peso de Ryutaro.

Turno Ofensivo Gates of Babylon: 1/3
Turno Defensivo Gates of Babylon: 1/2

Ataque: Mi ataque.
Defensa: Para Dylan.
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Re: CAPITULO III: ¡LA GUERRA! (CALLES)

Mensaje por Derven Greyback el Miér Jun 14, 2017 10:37 pm

El miembro 'Ryutaro Takahashi' ha efectuado la acción siguiente: Juegos


#1 'Habilidad de Ataque' : 3

--------------------------------

#2 'Defensa' : 1
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Re: CAPITULO III: ¡LA GUERRA! (CALLES)

Mensaje por Wade Starson el Sáb Jun 17, 2017 7:14 am

Whitley observó todo en primera persona, pues estaba actuando, contra su voluntad; como el escudo de Wade. Las balas golpeaban su superficie, peror se desintegraban al tacto. En un par de ocasiones al menos logró golpear el rostro de uno de los pobres sectarios, al menos eso fue una experiencia interesante. Una buena forma de examinar los poros de la otra persona en un primer plano y con una definición excelente.

De un momento a otro, los soldados se dividieron, tomando diferentes roles y ocupando áreas cercanas. También apareció un repertorio completo de cosplayers, la impresión fue tal que la esfera logró zafarse de las garras de Wade.

¿Qué carajo es eso? —preguntó el pelirrojo, señalando hacia un robot.
Robocop —respondió Whitley.
Ah, ya veo… ¿qué?
¿Te sorprende? Hemos visto cosas más extrañas, colega.

Wade se movió con destreza entre los restos de lo que alguna vez fueron cuerpos humanos. Examinó la zona sin bajar la guardia, pues aún había muchos enemigos, aunque la mayoría parecía estar distraídos con el dragón a unos metros de ellos. Tanto Wade como Whitley lo admiraron unos momentos, ver una bestia tan majestuosa aplastar a sus enemigos siempre era un espectáculo digno de ver, pero no había tiempo para esas distracciones. Aún había frikis que esperaban que sus disfraces fueran evaluados.

Mira a esos idiotas, ¿es que no tienen vergüenza? —inquirió el detective—. Están invadiendo una ciudad, secuestrando civiles, lo mínimo que se les pide es un poco de seriedad. Vestir como personajes de anime en una batalla no es nada profesional. ¿Qué? ¿Por qué me miras así?
Creo que deberías ver mejor, Wade. Nosotros no somos lo más normal. Vamos, que soy un ojo volador sacado de alguna película de ciencia ficción y tú un estudiante de secundaria con un traje capaz de limpiarse y regenerarse por su cuenta.

Wade abrió la boca para decir algo, pero la cerró al comprender que su compañero tenía algo de razón. Pero se negaba a aceptarlo.

El pelirrojo dio media vuelta y observó al dragón, a su lado estaba el jefe del grupo, parecía que… ¿fue lanzado? Así era, el enorme dragón lanzó al espadachín suicida por los aires. Se propulsó como si fuera una bala hacia otra zona del campo de batalla. Por unos momentos, tanto Wade como Whitley, sintieron algo de envidia. ¿Qué necesitaban hacer para conseguir que una criatura tan maravillosa los lanzara a ellos por los aires? De pronto, como si de una premonición se tratase, el detective descubrió la respuesta.

En lo alto de los edificios se encontraban armas medievales de gran tamaño, las cuales estaban dispuestas a disparar contra el dragón sin misericordia. ¿Tal vez sus escamas fueran lo suficientemente duras como para suavizar el daño? Wade no iba a arriesgarse, el permitir que la sangre de tal criatura se derramara por armas tan mundanas como ballestas le producía repulsión.

¡Nosotros te salvaremos, Dragón! —rugió con entusiasmo y lealtad desenfrenada.
¡Dragón-sensei! Nosotros…—una de las flechas cargadas de electricidad, la cual provenía de la ballesta, impactó en el cuerpo esférico del pequeño Whitley. Esto provocó que éste se distrajera unos momentos y guardara silencio mientras observaba como el proyectil se partía y caía al suelo —¿Fue una bala perdida o intentaron atacarme? —inquirió la esfera, algo confundida.

Estos idiotas deben creer que eres un robot, Whit. No puedes culparlos, son sectarios, apuesto lo que sea a que ni siquiera tienen estudios completos —comentó Wade con desdén—. Seguro no saben diferenciar un trozo de metal de un plátano.
Entendería si intentaran atacarme con uno de esos EVA o un lanzamisiles, pero una flecha eléctrica… ¿en serio? El hecho que alguien piense que soy tan débil me enfurece.
Ya cálmate, ellos no te conocen. Yo sé de lo que eres capaz.
Lo… ¿lo dices de verdad?
¡Claro! Has intentado matarme en incontables ocasiones, eres una máquina asesina y un bastardo caramelo sin corazón —sentenció el pelirrojo—. Ya se lo demostrarás a ellos también.
Eso me hace sentir mejor, gracias Wade.

El pelirrojo hizo un ademán de aprobación a su compañero y comenzó a correr hacia el edificio más cercano, ignorando completamente a los pobres sectarios que aún seguían en pie. En lo más alto había una de las ballestas, tan grande como majestuosa. Una sonrisa repleta de malicia se dibujó en el rostro de Wade cuando su mente hizo los cálculos necesarios para saber que aquello podría ser divertido.

Envainó su espada y luego escaló con destreza y velocidad. Quería llegar lo más rápido posible hacia la parte superior, no podía permitir que el dragón sufriera graves daños.

¡Dragón-senpai, notice me! —gritó Whitley mientras se elevaba sin dificultad sobre el edificio. Para un ser esférico y con la capacidad de flotar a voluntad, escalar un edifico no supone gran problema. Si es que a lo que hacía se lo podía considerar “escalar”—. Más rápido, Wade. Tal vez si lo ayudamos nos permita subir a su lomo o nos lance como al tuerto.

Aquellas palabras motivaron al detective de forma considerable, lo que provocó que aumentara la velocidad significativamente. Una vez en lo más alto, observó desde la cornisa a un grupo de cosplayers japoneses con máscaras, parecían estar protegiendo la enorme ballesta que atentaba contra el dragón.

¿Cuál es el plan? —preguntó la esfera con curiosidad, intentando ocultarse junto a Wade.
Subir allí y partirles el culo, luego utilizar la ballesta para hacerles un enema a todos los que están debajo —respondió Wade con determinación— ¿Me cubrirás la espalda al menos en esta ocasión?
Sabes cuánto te odio, colega. Pero, en esta ocasión, corre peligro alguien más, estoy dispuesto a hacer las paces hasta que hayamos vencido a todos estos hijos de puta y regresemos a casa —Whitley se giró para ver con su enorme ojo al pelirrojo y agregó con entusiasmo—: Deja tu vida en mis manos.
¿Es alguna clase de broma retorcida? —inquirió con inquietud.
No,¿por qué lo sería?
Olvídalo, adelante.

Wade se propulsó hacia arriba, colocándose sobre en la parte superior del edificio y desenfundó su pistola. Acto seguido vació su cargador contra los enemigos. Al escuchar la alerta de ausencia de munición, el pelirrojo volvió a guardar su arma con rapidez y embistió contra el resto de enemigos. Tal vez aquellos cosplayers tuvieran experiencia en el campo de batalla, pero Wade era experto en toda clase de combates y, gracias al entrenamiento recibido en la Academia, no le debería suponer un problema desarmar a uno de los Jenizaros y utilizar esa misma espada para acabar con el resto.

Si tenía éxito en su cometido, una vez que todos los enemigos fueran abatidos, el detective se centraría en la ballesta. Su idea era utilizarla para apuntar hacia el ejército enemigo y así hacerles probar un poco de su propia medicina. Era la mejor estrategia si quería deshacerse de ese problema antes de que se agravara la situación.

Desde lo alto del edificio pudo ver con claridad lo que ocurría en los alrededores. Si todo salía bien, y una vez que la ballesta estuviera lista para disparar contra los propios sectarios, Wade podría evaluar su siguiente movimiento aprovechando la posición ventajosa. Ya tenía algo en mente, pero lo concretaría solo si conseguía acabar con los NPC que lo estorbaban.

¡Bailemos! —gritó Wade al tiempo que se lanzaba contra el enemigo. Whitley, por otro lado, permaneció como un simple espectador. El acuerdo especulaba que él no dañaría al detective, pero nunca dijo que ayudaría en esa lucha.
Diviértete, cariño —dijo al final con un tono vacilón.


Explicaciones y otros:

Explicación y habilidades:

-Whitley no es un robot ni funciona con electricidad, un núcleo de plasma en su interior es todo lo que regula las funciones de su cuerpo. La electricidad, así como cualquier otro elemento o material, no le provoca daño alguno.
-Wade es diestro en combates cuerpo a cuerpo y a distancia (con cualquier arma).
-Muy inteligente, es capaz de aprender y dominar cualquier estilo de lucha, instrumento musical o idioma solo con verlo u oírlo un par de veces.
-El traje se conecta directamente al cuerpo y mente de Wade, aumentando un cincuenta por ciento su fuerza, resistencia física y características psicoquinéticas, haciéndolo mejor que un humano normal.


Armaas y defensas:

-Cosmotraje (traje inteligente, defensa junto a la habilidad que le otorga un 50% más de resistencias), adquiere la apariencia de una chaqueta y pantalones negros. Si se rasga puede regenerarse y limpiarse por su propia cuenta. Funciona con un sistema de cargas, conocidas como cargas Temporales, las cuales se van consumiendo con la activación de las funciones del mismo. Las Cargas temporales son el combustible base utilizado por todos los cosmotrajes creados por la Agencia. Recorre cada parte del traje mediante las fibras del mismo, lo que hace que el consumo de cargas sea instantáneo. Comienza con 100 cargas temporales, las cuales se van restando con la activación de cada mejora. Cuando el número de cargas-temporales del traje llega a 0, se dice que éste entra en sobrecalentamiento. En este momento el cosmotraje activa el sistema de energía de reserva, el cual funciona con la sangre del huésped. Se anulan la mayoría de las funciones activas, dejando solo las pasivas. Si se extiende demasiado este periodo el huésped pierde el conocimiento. (Las cargas se regeneran únicamente fuera de combate hasta un máximo de 50 cargas)

-T-Gon (ataque): Una pistola de corto alcance (10 metros, máximo) que puede disparar solo munición neutral. 5 disparos por post, 2 post de recarga (Sin consumo de cargas)





"No puedes morir si ni siquiera estás vivo" —Whitley.
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Re: CAPITULO III: ¡LA GUERRA! (CALLES)

Mensaje por Derven Greyback el Sáb Jun 17, 2017 7:14 am

El miembro 'Wade Starson' ha efectuado la acción siguiente: Juegos


#1 'Habilidad de Ataque' : 12

--------------------------------

#2 'Defensa' : 15


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Re: CAPITULO III: ¡LA GUERRA! (CALLES)

Mensaje por Dylan Walker el Mar Jun 20, 2017 12:36 am

—¿Qué mierda…? —susurró sorprendido, al percatarse de lo que había (o no) pasado a su alrededor. Apretó sus puños, demostrando toda la frustración que tenía en ese momento. ¿De verdad había fallado? ¿No había logrado golpear a nadie? ¿Qué carajo le estaba pasando en este momento?

Su cabeza estaba llena de preguntas, infinidad de ellas, buscando una explicación lógica a la razón por la cual todos (o casi todos) sus enemigos se mantenían prácticamente ilesos. Sí, no creía que sus golpes fueran lo suficiente para deshacerse de todos ellos. ¿Pero qué había de aquella ráfaga que les había mandado? ¿Acaso todos ellos eran inmunes a sus poderes? No, sabía que esa no era la respuesta.

Había fallado.

Gruñó, visiblemente molesto. ¿Cómo había sido tan estúpido para no apuntar antes de disparar con aquel poder de su anillo? Se había guiado por sus instintos, por pelear sin pensar un instante. Él no era así, él no se lanzaba sin pensar antes de tiempo. Siempre le gustaba mantener la cabeza fría. Y no, no se refería a la temperatura de su cuerpo.

De un momento a otro, su expresión cambió a una pequeña sonrisa. Sí, fue un estúpido, un idiota, no había sido él. ¿Pero era tiempo de lamentarse? Para nada. Era momento de levantarse y encargarse de derrotar cada uno de esos imbéciles y hacerlos pagar por todo lo que habían hecho. Él no caería esta noche, y si lo hacía, se llevaría a toda la secta con él.

Su mirada se entrecerró, analizando la situación. Se desconcertó. ¿Desde cuándo lo habían rodeado todos esos soldados? No importaba y no había el tiempo para intentar recordarlo. Estaban cerca de él, la gran mayoría portando espadas o quizá, alguna que otra arma blanca. Mientras que los otros parecían llevar consigo alguna especie de arma de fuego.

Los sujetos con las espadas se aproximaban a él, como si fuera una primera línea de ataque. Pensó que lo más conveniente sería deshacerse primero de ellos, para después encargarse de los que portaban dichas armas. Pensó…

Entonces, se percató de que no eran sólo pistolas comunes y corrientes, ni siquiera algún estúpido láser o flechas comunes y corrientes. No, puesto que para ese tipo de armas no necesitabas cargar contigo un tanque, el cual, según los conocimientos que tenía, podría contener alguna especie de líquido inflamable o gas. Era claro: lanzallamas para hacerse cargo de él.

Estúpido fuego.

Esto le confirmó que la secta no era un juego, que por muchos rivales que tuviera, podrían estar siempre preparados a cualquier situación. Ryutaro le dijo que se preparara para cualquier cosa a la que se enfrentara.

Y no era la primera vez que se enfrentara al fuego en su vida, pues ya se había enfrentado, en su infancia, a varios usuarios del fuego —elementales—. El problema era que ahora no era uno, sino que eran varios y estaba en desventaja. En un combate uno a uno se lanzaría sin dudarlo, por el odio que le tenía a aquel elemento. Pero sabía que ya había actuado sin pensar antes y no lo haría de nuevo, al menos no ahora.

Debía de escapar, pero en aquel círculo que lo rodeaba no le permitiría hacerlo con tal facilidad. Además, suponiendo que se deshiciera de los sujetos con espada, sabía que los lanzallamas lo atacarían sin dudarlo y si bien, puede que aquel fuego no sea tan fuerte como el de un elemental, le haría daño, bastante. Podría soportar algo, pero no sabía qué tanto. Sus opciones se reducían conforme pasaba el tiempo.

No se podía quedar inmóvil, por lo cual, al percatarse de que alguno de sus enemigos se acercaba intentó desviar el ataque o bueno, evitarlo, ya que no se podía dar el lujo de recibir alguna clase de daño en este momento, sería su fin. Intentó tomar sus muñecas, para desarmarlos, aunque sabía que la fuerza en conjunto podría superarlos.

Por suerte tenía un plan: cuando sus palmas empezaron a hacer contacto con sus oponentes, empezó a ocasionar que en sus brazos empezara a aparecer una capa de hielo, al principio fina, pero esta aumentaba de grosor debido a que el de cabellos azules continuaba manteniendo el contacto. Podría congelarlos, sí, pero le llevaría más tiempo. En estos momentos, sólo tenía la prioridad de desarmarlos, para así tener algo con lo cual podría atacar y defenderse.

Si soltaban aquellas armas sostendría una o dos, después de todo, no sería muy diferente a usar sus espadas de hielo. O eso creía. Si no conseguía hacerse con alguna de ellas, tendría que valerse de su velocidad y reflejos para esquivar todo.

Ahora el problema que tenía era escapar. Podría deshacerse de uno de los lanzallamas, pero no de todos, puesto que sabría que estos lo asesinarían si lo atacaban en conjunto. Intentaba idear una estrategia mientras peleaba. No tenía a nadie a su alrededor, no había alguien que lo apoyara. Había sido un idiota al haberse quedado atrás, al no estar con alguno de sus compañeros.

Cuando los lanzallamas empezaron a atacar supo que no tenía mucho tiempo. Pensó en qué hacer, una última opción, algo que lo salvara y entonces, escuchó la voz del maldito gritón con el parche y, por primera vez, no se molestó de que hablara tan fuerte.

—¡Enséñame cómo corren! —exclamó, debido a la forma en que le llamó, intentando mostrarse molesto. Sin embargo, se sentía algo aliviado, pues ahora mismo no estaba sólo. Sin decir nada más hizo caso a su indicación, corriendo en dirección hacia donde estaba su aliado, buscando alejarse de los lanzallamas y de aquellos soldados que aún estaban armados, mientras que en el camino se abría paso haciendo uso de aquellas espadas que había (o no) obtenido, además de algún par de golpes. Podría llevarse algunos daños, sí, pero no moriría, no ahora.

No pensó en nada más que huir, en buscar una protección para poder tomar un respiro. Necesitaba pensar mejor, relajar al menos por un par de segundos su mente. Sentía dolor, sí, pues sabía que había recibido alguno que otro golpe, un corte quizá e inclusive una quemadura, pero en estos momentos tenía más deseos de protegerse. Se sentía como un jodido cobarde.

Cuando estuvo detrás de esa pared, protegido al lado del parchado, quien le dijo que no se alejara. Volteó la mirada, algo molesto, pues sabía que él había sido el idiota que se había separado del grupo—. Gracias, supongo —susurró, para después levantarse. Era hora de continuar con la fiesta.

Se percató de que el clima ya estaba totalmente frío, por lo cual, ahora estaba en el ambiente que él deseaba, en su territorio. Aprovechando que no tenía ningún enemigo cerca, empezó a concentrar parte de su energía, al menos un 10% de la misma, para empezar a fabricar sus espadas de hielo. Sabía que no podría pelear sólo a base de ráfagas y congelar a sus enemigos. Era hora de ponerle más seriedad al asunto.


Explicaciones:

Habilidades
- Capacidades físicas aumentadas: Al ser un elemental posee una velocidad y fuerza superior al promedio.

Explicaciones.
- Dylan haciendo uso de sus capacidades físicas superiores, intenta evitar los ataques de los Jenizaros.
- Intenta utilizar su poder Congelación tomando la muñeca de uno (o dos) enemigos cercanos. Aprovechando el congelar dichas extremidades para así arrebatar las espadas (una o dos).
- Utiliza dichas espadas para defenderse o sino, continúa haciendo uso de su velocidad.
- Basado en el post de Ryutaro, Dylan intenta salir de aquel grupo que lo rodea, utilizando golpes o las armas que consiguió para abrirse paso.
- Se termina de activar Absorción y disminución de temperatura en el ambiente. Pasaron los dos turnos de activación, por lo cual, en el próximo turno empieza a estar activa.
- Dylan, aprovechándose de la protección de la pared, empieza a concentrar parte de su energía para activar su poder Espadas de hielo. [Primer post]

Poderes:

Absorción y disminución de temperatura en el ambiente: -Activándose: 2 posts. En el próximo turno está activa-

Dylan, al ser un elemental de hielo tiene la capacidad de disminuir la temperatura del ambiente en el que se encuentre, para ocasionar que el campo de combate sea beneficioso para él. Para poder activar este poder Dylan debe de concentrarse para que el calor o la temperatura "extra" que se encuentra en el ambiente se dirija hacia él y posteriormente absorberla, para que en el interior de su cuerpo esta disminuya, debido a su habilidad. Esta habilidad sirve para potenciar los movimientos o bien, para que evitar que temperaturas altas o ambientes de calor disminuyan el poder de algunas habilidades.

Se debe de aclarar que Dylan puede estar en movimiento cuando la habilidad está activa o bien, está siendo activada. Sin embargo, la habilidad no se mueve en conjunto con Dylan, lo cual significa que tanto él como su enemigo pueden salir del rango de la misma habilidad.

Activación: 2 posts para absorber la temperatura y transformarla.
Duración: 4 posts.
Recarga: 3 posts.
Rango: 25 metros de radio.
Contra: Si se encuentra en un ambiente demasiado caluroso, la habilidad tardaría más en ser activada, debido al tiempo que tardaría Dylan en absorber el calor del ambiente. En total serían 3 turnos para activarla. La habilidad no tiene efecto sobre el enemigo si este se encuentra fuera del rango marcado.

Congelación: -Usada. El próximo post es el primero para recargarse-

Dylan puede congelar objetos o enemigos transfiriendo su temperatura corporal baja a estos mediante contacto y, por lo tanto, ocasionando que las habilidades físicas de los afectados se vean disminuidas en un 35%. Además, se debe de aclarar que el enemigo no es congelado completamente, sino que sólo parte de él, generalmente extremidades.

Duración: 1 post.
Recarga: 2 posts debido a que Dylan transfiere su temperatura corporal baja, por lo que debe recuperarla nuevamente.
Contras: Se necesita estar en contacto directo para realizar esta habilidad. En contra de objetos con calor demasiado alto o elementales de fuego, la habilidad es inútil.

Espadas de hielo: -Activándose: 1 post. 2 restantes.-

Sin duda alguna su habilidad más poderosa de todas. Dylan, como en casi todos sus movimientos, concentra el poder de su anillo y el suyo, coordinándolos junto con la temperatura del ambiente para fabricar dos espadas de hielo, una en cada mano, las cuales tienen demasiado filo y son capaces de cortar hasta una roca sin mucha dificultad. Dylan debe de concentrar el 40% de su energía para fabricar las espadas.

Activación: 3 posts. Se puede estar o no en movimiento, debido a que esto no afecta a la fabricación de la espadas.
Dimensiones: 80 cm de longitud y 7 cm de anchura.
Duración: 5 posts.
Recarga: 5 posts.
Contras: Esta habilidad sólo puede ser usada dos veces durante todo el combate. Si se encuentra en ambientes de demasiado calor, la duración se vería disminuida a sólo 4 posts.

Ráfagas de hielo: 1 post de recarga. Se puede usar en el próximo turno.
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Re: CAPITULO III: ¡LA GUERRA! (CALLES)

Mensaje por Derven Greyback el Mar Jun 20, 2017 12:36 am

El miembro 'Dylan Walker' ha efectuado la acción siguiente: Juegos


#1 'Habilidad de Ataque' : 4

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#2 'Defensa' : 8
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Re: CAPITULO III: ¡LA GUERRA! (CALLES)

Mensaje por Luffy el Mar Jun 20, 2017 8:31 pm

El ejército comenzaba a menguar en cantidad y fuerza. Los jinetes estaban logrando hacer decrecer sus fuerzas, a pesar de que no tenían un plan o una organización con la cual afrontar a los sectarios.

Cada uno por su parte estaba batiendo sus propios combates, arremetiendo de diferentes maneras contra los soldados de la secta. Ryutaro, Dylan, Wade, Whitley, Ban y el propio Luffy se encargaban de batir con sus propias habilidades a quienes se pusieran en medio. El conflicto quitó la atención de los sectarios sobre los rehenes, que empezaron a aprovechar esa distracción y a huir a medida que iban sumiéndose en la batalla.

Pronto la reacción de los sectarios llegaría, mostrando que eran soldados preparados y no simples civiles con armas apostados ahí como la carne de cañón digna de la primera línea en un conflicto tan grande como la toma de una ciudad. Eran precavidos, tenían maneras de tratar con seres sobrenaturales al ser Takemori, su objetivo, una ciudad llena de éstos. Y a pesar de que no habían logrado dañar a Luffy en lo más mínimo, mostraron su tenacidad al liberar la segunda línea de ataque.

Un enorme robot se puso frente a él, mostrándose mucho más grande que el propio pirata. Y debido a eso, la sombra de la maquinaria cubrió a Luffy, quien se quedó observando al enorme armatoste acercándosele con un gesto de sorpresa. – A-ah… – sus pupilas reflejaron la figura metálica que, amenazante como sólo algo de ese calibre podía ser, batía su enorme cuerpo enfrente suyo. Un ligero tic en su mueca le hizo temblar, con sus brazos a los lados de su cuerpo intentando conseguir fuerzas.

¡Sugeeeeeeeeeeeeeeeeeeee! – gritó súbitamente, con los puños apretados, la boca abierta en una amplia sonrisa y sus ojos brillando con una fuerza intensa. – ¡Un robot gigante! – gritó nuevamente, ignorando por completo que esa máquina fuera un enemigo que estaba ahí para sacarlo de la ecuación. Fue el sonido de los disparos, de los gritos de guerra y de desesperación los que trajeron de vuelta a Luffy de sus propios delirios causados por esa enorme emoción al ver el Slug. Pero fueron los gritos de sus aliados los que lo trajeron de nuevo, sobretodo de Ryutaro, que estaba gritando más seguido que cualquier otro. Ban también, transformado en dragón, había logrado sacar a Luffy de ese estado de inconsciencia.

Spoiler:

Haber recuperado su concentración logró que viera ahora al Slug como una posible amenaza, sobretodo al ver que éste llevaba unas cuchillas en sus muñecas y estaba justo frente a él. – No importa qué tan grande sea – clamó con voz segura y una pose que mostraba que estaba muy tranquilo con la presencia de un enorme enemigo como ese.

Spoiler:

Bien – el Mugiwara echó rápidamente sus brazos hacia atrás, estirándolos considerablemente. Estos adquirirían un color negro metalizado desde el hombro hasta los dedos, siendo cubiertos por este efecto por completo. – ¡Busoshoku Kouka! ¡Gomu Gomu no… – su brazo izquierdo empezó a devolverse hacia su cuerpo a una gran velocidad. Al llegar a la distancia normal este se lanzó de lleno como un puñetazo hacia el Slug, con una potencia catastrófica. – … Bullet! – apuntó al centro del robot, y antes de hacer otra cosa hizo lo mismo con el brazo derecho, apuntando justo al lado de su mano izquierda, lanzando un golpe doble al Slug.

Spoiler:


Antes de que pudiera caer en un combate cercano con el robot, Luffy cortó la distancia devolviendo sus brazos a su cuerpo, aunque la defensa que el Busoshoku le daría haría difícil que las cuchillas atraviesen su piel y le cortasen. Luego empezó a saltar de un lado a otro, rodeando al robot y aprovechando lo rápido y escurridizo que era. Luffy empezaría a atacar con una enorme potencia al Slug haciendo uso de fuerza y velocidad, aprovechando también que su Haki le daría una ventaja defensiva ante los ataques.
OFF Aclaración:
Habilidades utilizadas:
- Otra de las ventajas es que su cuerpo, al estar hecho enteramente de goma, posee todas sus capacidades, desde estirarse, inflarse, contraerse, y demás. Para así poder ejecutar ataques básicos, los cuales en su mayoría consisten en estirar alguna parte de su cuerpo y atacar.
- Sumado a todas sus habilidades y resistencias aparte, Luffy es un luchador cuerpo a cuerpo portentoso. Posee una fuerza absurda que supera lo sobrehumano con creces, puesto que es capaz de destrozar acero con sus puños a pura fuerza bruta y sin necesidad de potenciarse de ninguna manera. Su velocidad también es algo a destacar, ya sea de combate o reacción. Puede moverse tan rápido que sus ataques frenéticos tipo “bombardeo” parecen multiplicar sus extremidades. Es capaz de reaccionar perfectamente a golpes que son tan rápidos que son “invisibles al ojo humano”. Es muy ágil y habilidoso a la hora de moverse, por lo que es escurridizo y difícil de capturar hasta para el más hábil guerrero.
- Busoshoku: Esta es una habilidad natural que Luffy despertó en sus años de entrenamiento. Haciendo uso de esto puede crear una armadura sobre su propia piel con la que aumenta sus capacidades tanto defensivas como ofensivas. Esta se manifiesta con un color negro metalizado en la zona en que lo utilice, y su poder físico, tanto en ataque como defensa, aumenta 45% estas estadísticas. Con esta habilidad puede golpear a seres que se basen en un elemento y no posean cuerpo físico, anulando el daño que estos puedan ocasionarle al entrar en contacto directo (ejemplo, fuego). Usualmente lo utiliza para recubrir sus brazos, piernas o hasta su cabeza para potenciar el daño que ejerce el impacto. Esta armadura invisible le permite comprimir el poder bruto y generar potentes ondas de choque a través de tierra, aire o mar.

Debilidad:
- Una debilidad es lo fácil que se distrae ante algo “demasiado genial”, que hace que pierda de vista rápidamente lo importante, al menos hasta que pase el shock.

El ataque que dio es sencillo de explicar. Simplemente echa sus dos brazos hacia atrás y los lanza los dos como puños hacia el cuerpo del Slug en momentos diferentes, aunque terminan los dos juntos antes de que los retire y empiece a moverse dando saltos de un lado a otro alrededor del robot.




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Re: CAPITULO III: ¡LA GUERRA! (CALLES)

Mensaje por Derven Greyback el Mar Jun 20, 2017 8:31 pm

El miembro 'Luffy' ha efectuado la acción siguiente: Juegos


#1 'Habilidad de Ataque' : 16

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Re: CAPITULO III: ¡LA GUERRA! (CALLES)

Mensaje por Ban Boraychoo el Jue Jun 22, 2017 11:27 pm

-No seas idiota, Culebra Arrastrada. - Mencionó el Dokuganryu con un tono de voz firme. -Yo no soy el tipo de líder que usa sus propios aliados como escudo humano para sobrevivir... - Esto lo dijo con un tono de voz serio. -Ahora, te invito a que pelees a mi lado y acabemos con todo esto juntos, ¿qué dices?-
”Ahora entiendo por qué el Bushi confía en ti. Está bien, te prestare mi fuerza pero recuerda que soy un servidor de la casa Katakura. Soy un servidor de Bushi-Sama” dijo firme el Dragón sin dejarse incomodar. ”mi deber es protegerte, Sanguijuela”

Ban se encontraba rodeado por el enemigo. Se podían ver por todo el campo de batalla, debido a la altura del dragón. Se notaba cuáles eran los que tenían mayores dificultades para pelear entre ellos estaba el chico de cabellos azules, el que tenía el oso polar. Que a los ojos del dragón era más útil que el muchacho en sí. Y el otro en problemas era el Dragón a causa de las molestas ballestas. En un momento se preguntó ¿Cómo diablos sabían que vendría un dragón? No era momento para pensar, en ese tipo de cosas, por lo que decidió infórmale a Ryutaro sobre la situación en la que se encontraban.

“Oye sanguijuela, tienen atrapado a Dylan” mientras estaban rodeados por los soldados de la secta. “Lo dejaran peor que chicharron”
-¡Maaaaaaldita sea! ¿¡Que no ves que estoy ocupado!?-
"Lo tienen rodeados de lanza-llamas y hay ballestas en los edificios.” Bufo en la mente de Ryutro pues no podía moverse con libertad.
-Ignoremos estos cabrones. Salvemos a Dylan. Si te encuentras la rehén, tómala con tu cola y bésala. Cómetela si quieres para que no siga estorbando o habla con ella para que haga algo. Ella ahora será nuestra rehén.-
“está bien iré por la mocosa” Comenzó a ver a los sectarios de una manera picara.
-Lánzame, Culebra Arrastrada. Lánzame con fuerza a donde Dylan. Y dile a Luffy que venga conmigo, o tú si quieres amarme más, como lo creas conveniente. ¡¡¡YA!!!
“¿Qué me vite cara de mensajero? Además… soy Ban Boraychoo ex emperador de china no una culebra arrastrada. Escucha con atención: Si te mueres me cagare en tu tumba”
El dragón tomo toda su fuerza mientras decía estas últimas palabras y lanzo a Ryutaro hacia donde estaba dylan con su enorme cola. Lanzándolo con extremada fuerza. “Ojala se parta la cabeza… culebra arrastrada…” dijo en su mente.
Ahora se tenía que preocupar de las molestas ballestas, por suerte los primeros impactos habían fallado. Gracias a la agilidad del dragón y poder mover su cuerpo como una gran serpiente. Además para Ban, no era la primera vez que se enfrentaba a armas de asedio de este tipo. El había sido un Gran comandante antes de volverse emperador, uno que luchaba en el frente de batalla junto con sus hombres, no una rata asustadiza que se escondía detrás de los suyos sin importarle la vida de ellos. Pero parece que el honor solo quedaba en este pequeño grupo de aliados, que se enfrentaba ante las fuerzas de la secta.

Una de ellas, las flechas. Fue detenida por una pequeña esfera voladora, lo que alerto al dragón y con movimientos en S pudo esquivar las otras dos. Escucho hablar al caballero de cabellos rojos. Caballero por su extraña armadura, sonrió.

—¡Nosotros te salvaremos, Dragón! —rugió con entusiasmo y lealtad desenfrenada.
—¡Dragón-sensei! Nosotros…—
“Al fin algo de respeto” pensó el dragón para sí mismo. “Muy bien les encargo ese ballesta. Yo iré por la otra cuando rescate a la mocosa” Dijo en la mente de ambos.
“¿Quién es Luffy?” se preguntó para sí mismo el dragón. Pues era sabido que Ban conocía muy poco a este ejercito improvisado, ya que los últimos días los paso en los brazos de su amada, antes que en empanizar con quienes tenía que luchar “qué más da” pensó comenzando a moverse del sitio, en su camino trataba de llevarse a todos por delante. En su paso firme iba tratando de derribar al mayor número posible de enemigos, que se encontraba en medio de su camino, hasta llegar a donde se encontraba la chica, que por suerte era uno de los edificios donde estaban posicionadas esas molestas ballestas.

Pues la lógica le llevaba a pensar al dragón, que si eran inamovibles como parecían, debían respetar un Angulo de tiro, mientras que Wade se encargaba de una de las tres, estaría a salvo de está dejando solo al peligro de solo una de las tres. Pues parecía prácticamente imposible que apuntara a los pies del edificio. Pero no se quedó solo con eso.

Mientras corría hacia Ayiw el dragón abrió enorme sus fauces mientras gritaba a todos los de la pequeña zona “La mocosa es mía yo me la comeré” Era parte de sus artes marciales, engañar a sus enemigos, para que estos bajaran la guarda, con actos falsos. Pero engullo entre su boca a la chica, dejándola entre su lengua, mientras metía su cuerpo en el edificio, ya que en tamaño era uno de los dragones más pequeños según las razas y con solo tres metros de ancho y 6 de alto, no era complicado que pudiera meter parte de su cuerpo en él. Rápidamente comenzó a trepar por el interior del edificio, para mantenerse a salvo de la otra ballesta. Destruyendo los niveles superiores a base de fuerza bruta (1000Kg fuerza) mientras hablaba en la mente de Ayiw.

“que mal sabor tienes, deberías cambiar de perfume”
“Vamos sujétate de mis dientes, no quiero comerme a una mocosa”
“Escucha con atención: No soy tu enemigo. Solo que no se me ocurrió otra forma de sacarte de ese embrollo”
”Tengo la misión de protegerte, así que luchemos juntos y acabemos con estos Cabrones”
“En mis tiempos, luche con muchos humanos, conozco su fuerza y voluntad, sino mira a todos esos que nos atacan, apuesto que la mayoría de ellos son humanos. Así que no creo que seas alguien inservible, sal de tu papel de damisela en apuros y lucha con todas tus fuerzas, pues es tu vida la que está en juego. Y tranquila ¡Yo te protegeré!”

Poco a poco se acercaban al techo, donde se encontraba la ballesta. Una vez su cuerpo completamente introducido en el edición, menciono las últimas palabras a Ayiw, quien seguía en su boca. Tratando de calmarla y hacerla reír.

“Cuando termine esto, me deberás agradecer, pero que sea con alcohol, pues este Dragón ya tiene dueña”

Para luego lanzar un golpe desde el suelo rompiendo la azotea y dando un fuerte golpe a la ballesta con la cabeza, tratando de enviarla hacia abajo, para que se convierta en un montón de escombros. Mientras se defendía de los ataques de la otra con el edificio.


DADOS:

Ataque: Ataca a la ballesta con un fuerte golpe de cabeza, una vez se trepo al edificio por dentro.

Defensa:
Ban, se oculta dentro del edificio, para no ser golpeado por la ballesta.
Ayiw: Con su permiso, Introducirla en la boca del Dragón, para que las balas no le afecten.
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