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Muchas gracias!
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[Trama] El Dojo de la Muerte V.2 [Midoriya, Wade, Edgar Von Karma]

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Tema Privado [Trama] El Dojo de la Muerte V.2 [Midoriya, Wade, Edgar Von Karma]

Mensaje por Yuno Gasai el Jue Mayo 11, 2017 5:00 pm

Wiiiii:
¡Holaaaaaa y bienvenidos a mi trama! ¡Gracias por participar! ^^ La estoy improvisando y como verán, hay muchos NPC's.

Siéntanse libres de manejar los NPC's si gustan, siempre y cuando no les desvirtuen las personalidades. Así me ayudan a mover las fichas y también tienen libertad de poder controlar algún npc para beneficio de su personaje, apoyar la trama en algo y enriquecer la historia. Si ven que voy a usar un NPC para algo que ustedes tenían planeado, avísamelo por MP en confianza !! ^^

Pero lo mejor será que me envíen sus cuentas de Discord por MP para reunirnos todos allá y hablarlo mejor. ^^

Les dejo el color de los personajes en "code". ^^

Ahora, lean y disfruten *-*  *Los empuja* >w<

Código:
Rena Ryūgū (Hospedada):
[color=green]- [/color]

Shion Sonozaki (Hospedada):
[color=#ff0066]- [/color]

Mion Sonozaki (Hospedada):
[color=#990066]- [/color]

Eva Ushiromiya (Heredera de la Familia Ushiromiya):
[color=#cc66ff]- [/color]

Genji (Mayordomo):
[color=#3399cc]- [/color]

Chiyo Kumasawa (Empleada del Hotel Youkai):
[color=#669999]- [/color]

Toshiro Gohda (Cheff del Hotel):
[color=#00cc99]- [/color]

Kiyone Makibi (Guardia de Seguridad del Hotel Youkai)
[color=#9933ff]- [/color]

Mihoshi Kuramitsu (Guardia de Seguridad del Hotel Youkai)
[color=#00cccc]- [/color]

Nilo (Guardia de Seguridad del Hotel Youkai):
[color=#009999]- [/color]

Terumasa Nanjo (Médico)
[color=#999900]- [/color]

Yuno (Hospedada):
[color=#ff99ff]- [/color]


El Dojo de Youkai, un poco apartado de Éadrom, había sido convertido en una especie de Hotel pequeño para pasar algunas noches. No se hablaba mal de el, y daban un buen servicio. Sin embargo no tenía tantas atracciones como pudieran tener hoteles más lujosos. El Hotel era conocido por sus aguas termales y obras con temática japonesa que celebraban en el salón de actividades. Escogían un Youkai y esa iba a ser la obra de la noche.

No era una noche en la que hubieran muchos visitantes. Habían pocos empleados encargados del hotel, tres guardias, y entre los tantos visitantes se encontraba una chica pelirrosada rondando por el area de las aguas termales en kimono. Lo había comprado en la tiendita del hotel, quería formar parte del ambiente.

¿Y quiénes eran los demás invitados?

Area de las Termas:

-¡Aaah! ¡No puedo esperar a que lancen los fuegos artificiales a las 12:00 de la noche! *-* ¡Debe ser un espectáculo hermoso!

Spoiler:
Ryūgū Rena
Estudiante
Raza: ???


-¿Fuegos artificiales? ¡Naaah! ¡Yo estoy esperando la obra de Youkais!- Decía con entusiasmo una chica de cabellos sueltos.
-¿Tienes idea de que Youkai vayan a escoger esta vez? - Preguntaba la de cabellos amarrados.
-Ni idea. Siempre escogen el Youkai al azar, nee-chan. ♥  

Spoiler:
Sonozaki Shion & Sonozaki Mion
Estudiantes
Razas: ???



Cerca de los Estacionamientos del Hotel:

-Maldita sea, maldita sea... - Se escuchaban unas quejas detrás de un camión. -Deberían irse todos a la mierda. - Cierra de mala gana las puertas de la parte trasera del camión. -Un poco más y me ponen de sirviente...

El jóven policía estaba ayudando a llevar alimentos al area de la cocina. Se supone que él no trabajara de eso, pero la falta de empleados durante estas tres noches había dejado exhaustos a los empleados restantes. Y así había terminado Nilo, quien sin fijarse, retrocedió y chocó contra Wade, empujándolo a su vez para que terminara chocando contra Midoriya y Edgar. El jóven giró su rostro de frustracción y vió que eran nuevos clientes del Hotel. Se llevó la mano al rostro por el error que había cometido y suspiró para intentar callar su frustracción.

-¡Aaagh! ¡Disculpenme! - Intentó demostrar una sonrisa, pero se notaba que no estaba pasando un buen momento. -Bienvenidos al Hotel. - Mencionó para seguir con el protocolo. -Pueden entrar por esa puerta. Pasen una buena estadía. - Trataba de dejar los problemas personales a un lado, y concentrarse en su trabajo.

-Aquí estoy a la orden, por si necesitan algo. - Esperó a ver si había algo más que responder y se fue caminando cuando terminara con los nuevos hospedantes.

Si tenían alguna sobre los alrededores del Hotel, precios, etc: Podían preguntarle a Nilo.

Spoiler:
Nilo
Raza: ???


Mientras tanto, en el lobby:

-No se como pudiste traerme a este hotelucho, Genji. ¡Tantos hoteles habidos y por haber! ¿¡Y me tenías que traer a esta posilga!?
-Mil disculpas, señorita. Pero es que...
-¡Pero es que NADA! ¡TU DEBER era llevarme de vuelta a casa! ¡No a este...! -Abre el abanico de mano y comienza a abanicarse. -¡...lugar de segunda mano!

Spoiler:
Eva Ushiromiya
Heredera de la familia Ushiromiya.
Raza: ???



Genji
Mayordomo de la familia Ushiromiya.
Raza: ???



Una envejeciente se acercó a los nuevos recién llegados. Era un grupo que parecía no conocerse, cada uno iba por individual, pero llegaron todos a la vez. Estos eran Wade, Edgar y Midoriya. La señora traía un uniforme del Dojo. No había que ser un genio para saber que trabajaba allí. Y era su deber darle la bienvenida a los nuevos.

-Buenas noches, jovenes. Sean ustedes bienvenidos al Hotel Youkai. Soy Chiyo Kumasawa, encargada de verificar que todos estén pasando una buena estadía en nuestro aposento. Me gustaría saber si hay algo que podamos hacer por ustedes en su estadía. ¿Desean cuartos grandes, medianos o pequeños? ¿Más almohadas? ¿Algo de comer? Pueden decirme, en confianza. - Mencionaba con un tono de voz amable, ofreciéndo sus servicios para que las personas se sintieran como en casa. Detrás de la señora estaba lo que podían ver como el area de la recepción. Al lado de la recepción había un gordito calvo, con sus manos detrás de la espalda y con los ojos cerrados. Parecía que estaba durmiendo de pie, dando pequeños ronquidos que no eran escuchados por nuestros amigos -a menos que tuvieran sentidos agudos-. Pero vamos, ¿quién se fijaría en eso? Si podían verlo durmiendo.

Spoiler:
Chiyo Kumasawa
Empleada del Hotel Youkai
Raza: ???



En la cocina:

-¡Muevan sus culos, señores! ¡El banquete tiene que estar listo en quince minutos! ¡La Obra Youkai va a comenzar!- Decía a toda voz para agilizar a sus empleados, pero también para motivarlos.
Cocineros: ¡Si, señor!

Spoiler:
Toshiro Gohda
Cheff del Hotel Youkai



En las afueras del Hotel Youkai:

-¡Que aburrido! ¡Me gustaría tener un día libre para poder entrar a esas aguas termales! ¡Aaaaww! *-* ¡Esas personas deben estarla pasando de maravilla! *-*
-Oh my God, Mihoshi! ¡Ya me lo has dicho CINCO veces esta noche! ¡Por favor, callate ya! O__O
-¡Que sean diez veces, pues! *-* - Aparece Nilo.

-Oh. Idiotas.
-¡Nilo! *-*
-¡Hey! -o-
-Iré a darme una vuelta por los alrededores. Ya van llegando más personas a esta hora y ya saben, la estúpida rutina.
-¿No llegó tu compañero?
-Ese idiota siempre está ausente. Ojalá lo despidan. -.- Me haría el trabajo más fácil.
-¡Pobrecito! TwT
-Vale. Patrulla el área ahora que es temprano en la noche. Luego nos tocará ir a nosotras. - Para una mujer como Kiyone, antes de las 2:00 am siempre era "temprano en la noche".
-Va, va. Suerte con su relación. - Se va caminando para ir a patrullar por el Dojo.
-¡Que no soy lesbiana! >w<
-Ya cálmate, Mihoshi. Que lo hace por joder. -o-

Spoiler:
Mihoshi Kuramitsu
Guardia de Seguridad del Hotel Youkai
Raza: ???



Kiyone Makibi
Guardia de Seguridad del Hotel Youkai
Raza: ???


Volviendo a la Recepción: El gordito despertó tan pronto escuchó a Chiyo darle la bienvenida a unas personas. Eran tres, en total. El hombre se talló los ojos y caminó tambaleándose hacia el área de registro. No estaba enfermo, ni padecía de ninguna condición que le hacía caminar así, eran esos efectos por haber despertado. Tomó un bolígrafo en manos para prepararse y atender a los recién-llegados.

Spoiler:
Terumasa Nanjo
Médico
Raza: ???


-......

Y finalmente volvemos a nuestra querida amiga, Gasai Yuno. Como ya habíamos dicho, se encontraba merodeando por el area cerca de las termas donde se encontraban Mion, Shion y Rena, pero decidió moverse de lugar, siguiendo sospechosamente a aquella anciana que se veía tan buena gente. La pelirosada detuvo su caminar cuando la anciana llegó a donde los recién-llegados. Su mirada se clavó en ellos. Ladeó la cabeza a un lado con el rostro sonrojado.

Spoiler:
Gasai Yuno
Estudiante Hospedada
Raza: ???






No estoy loca... Yo solo amo con locura... ~ ♥

MIIII SHIN-SAMAAAAAAAA >__<:

¡Gracias por los Stamps, Red! ^^

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ÁNGEL CAÍDO

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Tema Privado Re: [Trama] El Dojo de la Muerte V.2 [Midoriya, Wade, Edgar Von Karma]

Mensaje por Midoriya Izuku el Sáb Mayo 13, 2017 12:52 pm

Música ambiental (Opcional):

"Hoy me encuentro algo revuelto...", pensé al ver que aquella extraña sensación en mi interior persistía desde su aparición por la mañana, como si de un mal augurio se tratara, mientras me adentraba en aquel dojo, interesado por las noticias de un evento cercano propio de la cultura japonesa. Quería aprender más sobre ella, por lo que quise asistir al lugar donde tomaría lugar dicho evento: En el dojo a las afueras de la ciudad, ejerciendo en aquel entonces de hotel. Unas cuantas personas curiosas se reunían en tal lugar, aunque sólo tuve contacto visual con unas pocas: Una mujer egocéntrica, visiblemente sobervia y acostumbrada a los lujos que seguramente vivía constantemente gracias a su familia, al pobre de su aparente mayordomo cargando con la furia de ésta; Un par de chicos, uno pelirrojo y otro moreno, tirando a castaño, con los cuales me topé gracias al tropiezo de un policía, seguramente a cargo de la seguridad del hotel en aquel evento... Éste se disculpó por su error y nos deseó una buena estancia, para luego desaparecer de nuestra vista. Nos quedamos algo perplejos por lo irritado que se veía, pero lo dejamos pasar.

-¿Estás bien?- Pregunté al chico con el que se tropezó aquel policía, un pelirrojo sobre el que flotaba una especie de... ¿robot? -V-Vaya... Los juguetes de hoy en día sí que son... avanzados- Comenté algo curioso mientras observaba a aquel aparato, el cual parecía tener vida propia y moverse con libre albedrío. Sin embargo no nos encontrábamos los do--- Los tres, solos... También se encontraba en escena el hombre castaño, el cual era tan alto que ciertamente me acomplejaba...

-Entonces, ¿los tres nos alojaremos en el dojo...? Q-Quiero decir, los cuatros...- Rectifiqué mirando de reojo nuevamente a aquel aparato volador que se encontraba a un lado del pelirrojo, ciertamente incómodo por tener que estar constantemente corrigiéndome por éste -U-Un placer estar con ustedes, ¡llámenme Izuku!- Dije entonces, viendo como si por alguna razón acabáramos por formar un pequeño grupo de tres de la nada gracias a aquel tropiezo del policía, juntándonos a los tres.

Fue entonces cuando el grupo volvió a tomar la marcha, dirigiéndonos a la recepción del dojo-hotel, donde nos recibiría amablemente una vieja señora visiblemente simpática y paciente. Seguramente se trataba de una de las empleadas más valoradas del dojo, y sus años de experiencia debían de ser incontables.

-Buenas noches, jovenes. Sean ustedes bienvenidos al Hotel Youkai. Soy Chiyo Kumasawa, encargada de verificar que todos estén pasando una buena estadía en nuestro aposento. Me gustaría saber si hay algo que podamos hacer por ustedes en su estadía. ¿Desean cuartos grandes, medianos o pequeños? ¿Más almohadas? ¿Algo de comer? Pueden decirme, en confianza.

-Es un gusto, señora. Mi nombre es Izuku Midoriya- Respondí ante lo que dijo, siendo el primero en ello y en presentarme ante ésta -... Bueno... ¿Podría alojarme en la habitación más... "b-barata" que tengan...?- Pregunté ciertamente avergonzado. Al fin y al cabo, los ingresos mensuales de un estudiante no solían ser muy exagerados, menos en mi caso, teniendo que ser muy estricto con cada cosa que compraba, planteándome si la necesitaba seriamente... ¡Realmente uno se vuelve de lo más tacaño cuando tiene tan limitado margen de dinero!

Mientras hablaba, pude notar cómo un señor de aproximadamente la misma edad que la empleada se nos acercó para seguramente tomar nota de nuestras preferencias, visiblemente somnoliento, pero servicial. Aunque fuera bien vestido, quizás se trataba de otro empleado del dojo-hotel... Aunque no reflexioné mucho sobre ello, ya que al terminar de hablar vi la presencia de una chica pelirrosa no muy lejos nuestra, en la recepción, con la mirada puesta sobre nosotros con una expresión que de alguna manera supo llenarme de una mala sensación. Parecía tímida y por eso se encontraba observando a tal distancia sin siquiera acercarse a socializar, quizás... Pero la forma en la que nos observaba llegaba a alterarme algo, debía admitir. Pero dejé pasar tal hecho, atento entonces a lo que responderían mis dos "nuevos compañeros" a las preguntas serviciales de Chiyo, la empleada mayor que nos atendió con una sonrisa paciente dibujada en su expresión. Me recordaba al típico prototipo de abuela permisiva y amable que mimaba a cada uno de sus nietos.

Aquel alojamiento en el dojo-hotel sería excelente, una nueva experiencia para mí por completo, y tenía ganas por empezar a vivirla cuanto antes. Además, pude ver de reojo a unas cuantas chicas guapas por el camino... Por supuesto, no me atrevería a tratar de ligar con ellas ni de lejos, no sería capaz. Pero aún así, ¡estar rodeado de ellas tampoco iba a ser un mal trago!

Por supuesto, toda esa actitud positiva y llena de energía era la que llevaba antes de que aquello ocurriese.


Hablo - Narro - "Pienso"


¡I.W.E. IS LAIF! <3:

Thx Vin <3 (?:


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Tema Privado Re: [Trama] El Dojo de la Muerte V.2 [Midoriya, Wade, Edgar Von Karma]

Mensaje por Wade Starson el Sáb Mayo 13, 2017 1:55 pm

La agencia de Detectives Wade Starson & Whitley es una prolífera y honrada empresa cuyo único objetivo es ayudar a las personas en tiempos de necesidad. Considerando que Éadrom no es precisamente una ciudad libre de males, provoca que se abra un gran abanico de posibilidades para todos los agentes y detectives privados que trabajan bajo el mando del dúo dinámico… o al menos así es como debería ser.

Pero, por desgracia, la “honrada empresa” sólo está fecundada por la peor escoria de la ciudad, y eso sólo si se tiene en cuenta a sus dos fundadores. Nadie con dos dedos de frente o que tenga el mínimo aprecio por la vida y el bienestar ajeno se atrevería si quiera a pensar en unirse a la agencia de detectives. Solo decir su nombre en voz alta provoca pánico en los más creyentes y asco en todos los demás. Ni siquiera podían tomarse en serio ellos mismos. Para empezar, sus mejores detectives se conforman por borrachos, adictos al tabaco y estupefacientes o, en la mayoría de los casos, de personas que pertenecen a ambos grupos.

Aun así, existían quienes acudían a este peculiar grupo esperando que pudieran traer algo de decencia a sus desastrosas vidas, pero no sabían que eso significaba ser incluso más…

¿Se puede saber qué diablos haces, Whit? —preguntó Wade, interrumpiendo a su compañero, quien parecía estar recitando un guion de una novela de detectives.
Lo siento, solo estaba creando el ambiente, Wade —respondió la esfera flotante, algo desilusionado por haber sido interrumpido—. ¿Quieres que vuelva a empezar? ¿Hay algo que fue demasiado avanzado para una mente tan simple y reducida como la tuya?

Tanto Wade como Whitley decidieron tomarse unas pequeñas vacaciones, el pelirrojo necesitaba alejarse de la vida de la ciudad y los peligros que acarreaba vivir en un barrio de mala muerte. Por desgracia, estar anclado a una esfera con tendencias asesinas y espíritu yandere, no contribuía en nada a su idea de descansar. ¿Quién podría relajarse teniendo como compañero eterno a alguien capaz de hacerte estallar solo con un leve movimiento de tuercas y engranajes? Quien haya inventado a Whitley debía tener una mente muy retorcida, probablemente descubrió su error pocos segundos después de haberlo activado.

Guarda silencio un rato, ¿quieres? —pidió el detective. Estaba demasiado cansado y su primer vistazo al hotel no fue demasiado bueno. Para empezar, uno de los empleados tropezó con él y lo empujó hacia otros dos inquilinos, uno de ellos llegó a presentarse y mostrar algo de simpatía. Wade le lanzó su mejor mirada asesina al sujeto, pero este se marchó antes de que pudiera desahogarse. Esa persona no tendría tanta suerte la próxima vez.

Se distrajo en sus pensamientos y no fue capaz de escuchar al completo lo que la mujer frente a él decía, pero pudo entender a la perfección las últimas palabras…

Soy Wade Starson y quiero comida —el detective se moría de hambre, una de las tantas desventajas que acarreaba ser pobre era que las comidas diarias se reducían de manera drástica. No rechazaría algo de comida gratis… al menos esperaba que fuera gratis.

Whitley se quedó mirando al gordito que se acercó a ellos, no hablaba, pero parecía estar esperando algo. ¿Era quien los atendería? No parecía alguien muy despejado, eso era un grave error, pues para hablar con Whitley sin ver perjudicado por completo su condición física y mental debían tener los reflejos bien pulidos, de lo contrario el resultado llegaba a ser… desagradable.

Eh, anciana. Anota un cuarto grande para mí, que tenga paredes anchas, lo suficiente como para que el sonido del exterior no me perturbe el sueño y desde el interior no se escuche a nadie gritar, planeo divertirme mientras esté aquí —comentó la esfera, sin ninguna pisca de vacilación en su voz.
D… ¿disculpe? —la mujer parecía confundida, ¿cómo no estarlo?

Wade se apresuró a intervenir, lo último que necesitaba era que los echaran la primera noche. No iba a permitir que una esfera arrogante y con tendencias psicópatas le estropearan unas vacaciones ya pagadas, solo pensar en ello era inconcebible.

Ignore a mi compañero, solo está defectuoso y comienza a decir cosas sin sentido. La mayoría parecen sacadas de películas, el pobre es adicto a la televisión —el pelirrojo se acercó un poco a la empleada y le susurró—: Pero yo que usted no me movería por los pasillos oscuros mientras estemos aquí. Ya sabe, nunca se sabe cuándo podría tropezar y caer desde el techo o sobre un cuchillo...
Lo siento joven, creo que…
No se preocupe, ya encontraré yo la cocina. Adeu —se apartó un poco antes de que la mujer pudiera responder. Esquivó por lo poco a las dos personas que llegaron al lugar junto a él. Uno de ellos se había presentado antes, ¿cuál era su nombre? —. Oh… Izuki Mirrodilla, ¿verdad? Apártate, que llevo prisa, tu también, intento de protagonista de novela romántica —no era su intención sonar grosero, pero tampoco intentaba ser amable.

Todo parecía haber conspirado en su contra para hacerle la vida imposible solo en el primer día en el hotel. No paraban de aparecer bichos raros o personas cuya única meta en la vida era ser insoportable, como la niña mimada que no paraba de gritarle a su guardaespaldas, casi como si fuera mierda. Wade no entendía cómo algunas personas podían soportar tales actos, el pelirrojo estaba dispuesto a educar a esa mujer si alguien se lo pedía.
Whitley lo interrumpió de sus pensamientos. Acercándose un poco al pelirrojo susurrando algo.

Eh, Wade. Mira, allí hay alguien que nos está mirando —dijo, señalando con su esférica forma a la mujer de pelo rosa de pie a unos metros de donde se encontraban.
¿Y eso qué? Es libre de mirar hacia donde le dé la gana —respondió Wade, irritado—. Todos aquí miran, es parte de las ventajas de tener ojos, ¿sabes?
¿Acaso debo explicártelo todo? Escucha, ella es una fémina fértil, tú eres un semental, aunque indiques todo lo contrario.
Gracias…
Lo que intento decir es que ella te está mirando, Wade. ¿Sabes lo que significa? —se acercó un poco más y habló en un tono más profundo y seductor—. Quiere copular.
Whitley, guarda silencio, por favor.
Pero…
No, solo… silencio. Sin hablar. Eso es, paz.

Wade no podía esperar a encerrarse en su habitación, arroparse bajo las sábanas limpias de una cama y terminar ese horrible día. Si algo le enseñó años de experiencia y frases de filósofos era que, si un día comenzaba siendo de la peor forma posible, a partir de allí solo podía mejorar… excepto si se aplicaba la ley de Murphy. El pelirrojo deseó con todas sus fuerzas que no aplicara en ese lugar, necesitaba que esas vacaciones fueran perfectas o comenzaría a cortar cabezas.




"No puedes morir si ni siquiera estás vivo" —Whitley.
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Tema Privado Re: [Trama] El Dojo de la Muerte V.2 [Midoriya, Wade, Edgar Von Karma]

Mensaje por Edgar von karma el Dom Mayo 14, 2017 3:50 pm

Letra tras letra, palabra tras palabra, parrafo tras parrafo y pagina tras pagina. Mis ojos cansados perseguian aquel patron que habia seguido por horas, meses e incluso años, una buena lectura comprensiva hubiera sido lo mejor, sin embargo mis ojos solo perseguian letra, sin estar muy seguro de que estaba leyendo. Solo podia divisar un par de palabras en ese espacio tan oscuro, el cual solo estaba alumbrado por una lampara, mis cansados brazos se desviaron de su trayectoria colocando sus dedos en el  borde de ese libro de cuero, un grueso y gran libro de cuero, para que con un esfuerzo considerable levantara una parte de el cerrandolo completamente, antes de ver el ultimo capitulo dando cierre al ibro, pude notar a mi izquierda un par de libros antiguos, una gran torre de ellos, los cuales ya me habia terminado. Mis ojos se dirijieron hacia la libreria de mi derecha y pude divisar una cantidad absurdamente grandes de libros faltantes, mi mano se dirijo hacia la libreria y saco uno de alli, uno cualquiera, no es que tuviera mucho enfasis en ese detalle.

El proceso comenzo una vez mas, tomaba el libro, lo abria desde el primer capitulo y empezaba a examinar palabras las cuales por la fatiga del momento eran imperceptibles y insignificantes. Note como mis ojos empezaban a entrecerrarse sin voluntad propia alguna, los parpados bajaban de manera pausada y despacio cada vez mas, hasta que se hizo el silencio total, mi vision se quedo reducida a nada. Solo podia apreciar un panorama negro y como mi cuerpo se desplomaba lentamente en la silla.

Hasta que senti la presencia de un individuo y de como se abria la puerta lentamente. Abri los ojos de manera brusca y retome la lectura unos segundos. Para luego levantar la vista hacia uno de mis servidores,  -Que pasa-

-Señor Edgar, ha estado sentado en su asiento por horas, nisiquiera se ha dado un momento para descansar- Dijo el mayordomo de mediana edad

-Estoy bien, Estoy bien, necesito leer 5 volumenes mas, asi que sal por donde viniste- Dije de manera aspera y un tanto fria

-Señor, realmente lo esta? Recuerde que hasta los mas grandes genios de la historia tenian descansos. Su padre los tenia...-

Habia utilizado las palabras correctas, ademas de que capto mi atención. El argumento era lógico, era un mayordomo experimentado en la familia Von Karma, e inumerables veces había demostrado ser un buen consejero

-Tienes Razon... Programa una cita hacia el hotel mas esperanzador que encuentres, tienes libre eleccion- Dije mientras me llevaba las manos hacia el pelo desordenandolo un poco.

Me levante del escritorio para posteriòrmente apagar la luz de la lampara, sumiendo ese lugar en oscuridad, tire de la perilla para abrir esa robusta puerta de roble, sin mi mente concentrada en nada mas me dirije hacia el jardin para poder apreciar esos coloridos campos de flores por ultima vez antes de marchar.


y aquí estoy, un par de pasos antes de lo que parece ser la entrada del dojo, parecia tener una tematica oriental, lo que le daba un toque acogedor, estaba en compañia de dos personas aparte de mi, pude divisar a un policia, parecia estar descargando algún tipo de mercancía de un camion. Este sin percatarse de la precensia choco con uno de nosotros, provocando que los demas hicieramos lo mismo, Maldita sea, solo buscaba un lugar de descanso competente, era tanto pedir? trate de ocultar mi enfado por cortesia,

.-¡Aaagh! ¡Disculpenme! Bienvenidos al Hotel

Pude escuchar como se disculpaba, no esperaba menos, sin embago no es que le dara mucha importancia. Parecia estar un tanto molesto por alguna cuestion. Quejas del trabajo? no lo se. Pero no es que me importara mucho.

Una vez el policia se fue pude apreciar mejor a los acompañantes, uno de ellos parecia ser un muchacho bastante joven, vestida de una manera comun, ademas de que no parecia tener mucha estatura, luego me fije en el otro chico, el pelirrojo, sin embargo un detalle detuvo mi examen, que se supone que era eso? era un especie de robot levitante, un tanto impresionado me dirije junto a ellos hacia la puerta.

Nos dio la bienvenida una señora vestida con un Kimono. Nos dio la bienvenida y nos dijo lo tipico de los hoteles, debido a esto mientras esta hablaba aproveche para apreciar mi entorno, varias plantas de aspecto oriental se habrian espacio en el lugar, ademas de lamparas, alfombras y un sin fin de decoracion oriental, pude divisar incluso varias armas blancas de la misma procedencia colgadas junto a estandartes. Tan pronto como la empleada dejo de dirigirnos la palabra se acerco un individuo que parecia estar somnoliento. Pude escuchar la peticion de aquel chico,
-... Bueno... ¿Podría alojarme en la habitación más... "b-barata" que tengan...? Dijo de manera avergonzada a la par que timida. Sin embargo no mucho despues aquel pelirrojo con su chatarra voladora se dirijo de manera un tanto grosera ante nosotros
-Oh… Izuki Mirrodilla, ¿verdad? Apártate, que llevo prisa, tu también, intento de protagonista de novela romántica-

En el momento me senti un tanto ofendido y molesto, -Zoquete- pronuncie en voz baja. Sin embargo al cabo de un par de segundos analizando lo que dijo solte una que otra risa en voz baja, -Si brillo a la luz del sol y todo...- Pronuncie en voz baja.

Una vez olvidado me dirije hacia la anciana diciendole -Mi nombre es Edgar, Edgar Von Karma, me gustaria reservar una habitacion, la mas cara y lujosa que tengan por favor- Dije sin escatimar en gastos alguno. Luego fije mi vos en la de aquel chico que se hallaba junto a mi, -Otra para el tambien por favor- Susurre, teniendo precaucion de que escuchara, mientras sacaba de mi bolsillo un gran fajo de billetes, sin importarme el cambio.

Posteriormente esquivando a la señora, pude divisar a un par de metros a una chica de aspecto joven, la cual tenia el pelo de un rosado un tanto peculiar, estaba espiándonos? probablemente solo fuera curiosa y tímida. Sin importarme mucho pase tras un costado de ella esquivándola e ignorándola completamente, una vez hecho esto di con un pasillo un tanto largo, al final de este parecía dar con el exterior, era un hermoso campo de arboles sakura, había oído hablar de ellos, sin embargo no había visto uno nunca, sus pétalos coloridos caían al suelo suavemente mientras eran arrastrados por el viento, a la par que un par de músicos orientales tocaban temas característicos del lugar. Este panorama hacia que me invadiera una sensación de tranquilad.

Me quede en ese lugar un par de minutos, Habia una especie de evento esa noche. Lo recuerdo, el lugar era característico por ellos, me imagino que una vez que empezara lo avisarían, así que sin preocuparme mucho por el tema simplemente repose en un banco que había cerca de un sakura, esperando con ansias ese evento tan impresionante del que había escuchado
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Tema Privado Re: [Trama] El Dojo de la Muerte V.2 [Midoriya, Wade, Edgar Von Karma]

Mensaje por Yuno Gasai el Miér Mayo 24, 2017 12:44 am

Lobby: Yuno, Wade & Whitley

Eh, Wade. Mira, allí hay alguien que nos está mirando
"¡E-Eeek...! ¡M-Me han visto...!" - Pensó a la vez que se escondía detrás de una columna. Su corazón se aceleraba por la vergüenza que había pasado.
¿Y eso qué? Es libre de mirar hacia donde le dé la gana —respondió Wade, irritado—. Todos aquí miran, es parte de las ventajas de tener ojos, ¿sabes?
¿Acaso debo explicártelo todo? Escucha, ella es una fémina fértil, tú eres un semental, aunque indiques todo lo contrario.
Gracias…
"¿¡Q-Qué está ... diciéndo!?"
Lo que intento decir es que ella te está mirando, Wade. ¿Sabes lo que significa? —se acercó un poco más y habló en un tono más profundo y seductor—. Quiere copular.
"¿A...? ¿¡Aaaaaaaaaahhh!?" - Su rostro se puso completamente rojo, y sus ojos se quedaron en blanco. "¿¡Que yo qué!? ¡N-No! ¡Q-Que me estoy guardando para la persona que ame en el matrimonio! ¡E-Estúpida esfera!" - Pensó. Su corazón se había agilizado por los comentarios del metálico ser, poniéndose blanca como si hubiera visto un fantasma. S-Solo esperaba que el otro no le fuera a creer los comentarios al ojo flotante.
Whitley, guarda silencio, por favor.
Pero…
No, solo… silencio. Sin hablar. Eso es, paz.

Lo mejor era salir de ahí y evitar al pelirojo a toda costa, sobretodo al ojo metálico. Mejor iría a acosar a los nuevos a un lugar más escondido.

"Ahora que lo pienso..." - La pelirosada subió su mirada para ver el area de las termas a lo lejos. En ese lugar habían tres muchachas de más o menos su misma edad. En ese entonces no se animaba a ir a hablarles. Ellas parecían tener su grupo ya formado y no quería ser la pieza sobrante. Dejó salir un leve suspiro y se fue caminando por el area del hotel con su kimono. Iba a  regresarse al area de las termas.

Lobby: Chiyo, Nanjo, Edgar, Midoriya, Whitley & Wade

Terusama Nanjo había terminado de registrar a los tres jóvenes que habían llegado, dándole la llave de los cuartos a caa uno de los presentes. Él le había dado la llave de un cuarto más grande a Midoriya gracias a que Edgar lo había pagado.

-Que pasen una buena estadía en el Hotel Youkai. - Mencionó el gordito, con un tono de voz bastante amable y haciéndo una leve reverencia.

-Si gustan, podemos ayudarles a llevar sus maletas a sus habitaciones. - Esta vez dijo Chiyo. No era el trabajo de Nanjo ni el de ella llevar las maletas hacia las habitaciones, pero por alguna razón, los maleteros y otros miembros del staff del Dojo habían faltado a trabajar. Unos se habían reportado enfermos, otros necesitaban la semana para resolver problemas, y otros simplemente no se habían reportado. Una de las tantas razones por la que Nilo estaba bastante molesto con su trabajo, aunque de momento, eso era desconocido por los demás.

Cocina:

Toshiro Gohda, el Cheff, había aparecido nuevamente a ver como le iba a sus cocineros. Él había salido de la cocina para revisar que todo estuviera en orden y estrictamente limpio en el lugar donde iban a servir su comida. No toleraba que algo relacionado a su trabajo saliera mal, y mucho menos por terceros irresponsables. Pero gracias a los Dioses de Éadrom, todo daba a indicar que sus platillos serían el centro de atención para esa noche.

-¡Vamos! ¡Apúrense, que ya falta poco!  
-¡Todo en órden, capitán! - Respondió uno de los cocineros.
-¡Muy bien! Aunque aquí me faltan personas...
-DIjeron que volvería en cinco minutos, capitán. - Mencionó otro de los cocineros.
-¿¡QUÉ!? ¡Tenemos un gran evento que atender...! ¿¡...y regresan en CINCO minutos!? ¡No puede ser, maldita sea! ¡No me digas que se han ido al baño denuevo a enviar mensajes de texto! - Los pocos cocineros que quedaban guardaron silencio, sin atreverse a mencionar ni una sola palabra de lo que ocurría. Ellos sabían que se habían ido, pero sus compañeros nunca dijeron para donde, así que no se atrevían a darle ese comunicado al Cheff.
-¡Ya verán! ¡Les suspenderé una semana del trabajo...! - Salió de la cocina murmurando maldiciones.

Patio del Dojo en las Aguas Termales: Rena, Shion, Mion, Yuno

La pelirosada había llegado a escena, observando las tres chicas riéndo desde lejos.
-..... - No creía que fuera prudente acercarse a "interrumpir" la conversación y risas entre un grupo de amigas ya establecido. Así que... Así que se quedó mirando de lejos por unos momentos. Caminó hacia un asiento playero y allí se sentó a mirar las estrellas, con su antrebrazo sobre su frente.

"¿Habrá algún día alguien... destinado para mi...?" - Pensaba sin dejar de admirar aquellas hermosas constelaciones en el cielo.

Cocina:

-Toshiro no llega, y nuestros compañeros tampoco. Esto se ve muy mal.
-Quédate trabajando. No querrás que te agarren del pescuezo a ti también.
-Hmmmmm... Ellos... - Refiriéndose a los cocineros que salieron. -...no han llegado, y nos han protegido antes. ¡Vamos, no sean así! ¡I-Iré a hechar un vistazo para dejarles saber que tienen que volver! - Salió corriendo de la cocina.
-¡Suerteee! - Mencionó una cocinera.
-Esto no me gusta nada. - Suspira uno de ellos. - El jefecito se va a enojar bastante.

Ya todos ellos sabían que al jefe le gustaba ser puntual, y que salieran a últimos minutos a hacer algo relacionado al trabajo era un no-no. ¡Ni si quiera durante el trabajo!

Lobby:

Eva seguía abanicándose con el abanico, mirándo muy por encima del hombro a los recién llegados, pero hubo uno de ellos que le llamó la atención: Edgar. Su físico no estaba mal, la forma de vestir, su elegancia, su seriedad y lo más importante de todo: Su dinero.

La mujer lanzó una mirada cautivadora a Edgar, dejando sus labios detrás de aquel objeto de mano con el que se refrescaba. Ella venía de una familia donde el matrimonio era visto como un "negocio." Las familias más poderosas -adineradas- se casaban con otras para mantener el poder, y en Edgar había visto esa... posibilidad.

-Creo que lo tengo, Genji. - Mencionó en voz baja sin dejar de mover el abanico. Si Edgar veía esto, se iba a dar cuenta de que era muy probable que estuvieran hablando de él. Pero de momento, era solo una conversación de dos, sin que nadie más les escuchara.  
-¿Tienes qué?
-El hombre con el que quiero casarme... Imbécil. Deberías prestar más atención y conocerme. - Genji solo se limitó a suspirar, cansado de la situación.
-¿Y bien? Es el de cabellos grisáceos que está por alla. ♥
-¿Quiere que le saque una cita con él, mi señora?
-No, no. Eso déjamelo a mi. - Desvía la mirada con un porte elegante, mirando de reojo a Edgar pero volviéndo su mirada orgullosa hacia al frente.  

Afuera del Dojo: Zona lateral derecha.

-Lo que daría por un pedazo de pizza, y porque estos imbéciles jefes míos me sirvieran por una semana. ¡Bah! - Siguió caminando por los alrededores del Dojo haciéndo la guardia.

-¡Que no soy lesbiana, Nilo! >w<

Nilo detuvo su caminar, congelándose al instante de recibir aquel mensaje. Sacó su radio de la cintura y apretó los botones. -Mihoshi... No me digas que estas... Usando el radio para eso...

-¡Pero es que...! TwT ¡Si sigues diciéndolo, espantarás a todos mis pretendientes! TwT - Su compañera Kiyone se había puesto la mano sobre la cara hace rato. Había intentado detener a Mihoshi de que cometiera esa estupidez. Por otro lado, Nilo, decidió hacer lo mismo.

-¡Deberías quedarte sin sexo toda la vida, por estar de homofóbica!

-¡Tampoco soy homofóbica! TwT

-¡USA EL RADIO PARA ASUNTOS IMPORTANES! - Pegó aquel grito por radio. Su cara se agigantó al momento de gritar, sus ojos se pusieron triangulares y sus dientes filosos. Todo volvió a la normalidad después que envió el mensaje. -Mira, no estoy para juegos esta noche, Mihoshi.

-¡Nunca lo estas! TwT

-Y por esa misma razón sabrás que no tengo paciencia para tus juegos. - Tratando de sonreír forzadamente. -Adios. n.n... - Se llevó el radio al bolsillo y siguió patrullando la zona. Mihoshi se quedó mirando su propia radio, con ojitos llorosos.

-¡Waaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa! - Y un mar de lágrimas comenzó a caer de sus ojos.
-Te lo dije... - Mencionó su amiga, resignada.




No estoy loca... Yo solo amo con locura... ~ ♥

MIIII SHIN-SAMAAAAAAAA >__<:

¡Gracias por los Stamps, Red! ^^

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ÁNGEL CAÍDO

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Tema Privado Re: [Trama] El Dojo de la Muerte V.2 [Midoriya, Wade, Edgar Von Karma]

Mensaje por Midoriya Izuku el Miér Mayo 24, 2017 1:20 pm

Música Ambiental!:

En el Lobby, junto a Edgar, Wade [Saliendo], Chiyo y Nanjo

-Izuku... ¿Mirroqué...?

Balbuceé al ver cómo me apartaba de su camino Wade Starson, visiblemente confuso y sin saber si encontrarme molesto o paciente. Era la primera vez que me llamaban de tal forma, no sabía si fue una equivocación o a propósito... No, no hay forma de que haya entendido aquello por error. Aquel sujeto iba a hacer daño, sin duda...

Di un par de pasos a un lado para dejar pasar a aquel hostil sujeto y a su esfera acompañante, la cual parecía burlarse de alguna forma de mí al observar la forma en la que me miraba aquel ojo azul enorme. Meneé de un lado a otro la cabeza, tratando de dejar atrás aquella ofensa, dando por hecho que así era la forma de ser del pelirrojo y que no había remedio a ello. Me volteé entonces al notar unos susurros a mis espaldas, provenientes de la conversación privada que mantuvieron unos segundos la anciana empleada del Dojo y aquel hombre tan alto y de aspecto... Adinerado. Observé algo curioso a la pareja al ver el secretismo con el que se desenvolvían, pero lo dejaron entonces de lado al percatarse de mi mirada.

-Ahora mismo se les hará entrega de las llaves de vueestras habitaciones. El señor Nanjo se hará cargo de ello- Especificó entonces la anciana, mostrándonos con un gesto de su mano derecha al hombre corpulento que apareció entonces en escena, servicial pero a su vez visiblemente somnoliento y vago. Aquel señor nos hizo entrega de nuestras llaves de habitación, la mía siendo algo extravagante para tratarse de una barata... "Vaya, espero no cobren mucho por la estadía..."

-P-Perdone, Señor Nanjo, ¿pero cuánto era el precio por noche de mi habitación...?- Pregunté en susurros al oído de aquel hombre, observando cómo Edgar se alejaba de nosotros hacia quién supiera.

-Señor Midoriya, si mal no tengo entendido... Diría que unos 25.000 yenes la noche

-¡¿25.000 YENES LA NOCHE?!- Exclamé de la impresión que me dio escuchar tal exagerada cantidad, atrayendo por ese instante la atención curiosa de Chiyo, situada a unos 10 pasos de nosotros, para entonces recobrar mi propia compostura y continuar susurrando a aquel hombre, con voz temblorosa y nerviosa -¿P-P-Pero cómo voy a pagar... ESA CANTIDAD? ¿Y-Y esa es la habitación "más barata" que tenéis...?

-Al contrario, Señor Midoriya. Es la habitación más cara que tenemos

-¡C-C-Creo que no me habéis entendido antes...!


-No se preocupe, su cuenta va a cargo del Señor Von Karma. Se hará cargo de los gastos de la habitación

-¿¿E-E-Edgar...??

Balbuceé entonces, mirando en la dirección a la que se había dirigido, ciertamente en shock por la tremenda generosidad que demostró tener con aquel enorme detalle. Ya no se encontraba en la escena, se esfumó mientras conversaba con Nanjo, por lo que, tras mirar de forma nerviosa en busca de tal sujeto por el recibidor, decidí ir en su busca raudo y veloz para mostrarle mi más sincera gratitud.

-Si gustan, podemos ayudarles a llevar sus maletas a sus habitaciones- Se interpuso en mi camino de forma sutil y servicial la anciana del Dojo, esbozando aquella tierna sonrisa de abuelita que tenía, haciendo que empezara a sudar por las prisas y la incomodidad del momento.

-¡¡N-No se preocupe, señora!!- Exclamé, cogiendo de forma brusca y agresiva el asa de la bolsa de deporte en la que portaba mi ropa y demás pertenencias personales, colgándola sobre mi hombro izquierdo mientras que con la mano desocupada retenía con suavidad a la mujer de llevarla ella por la fuerza -¡¡S-Señora, le digo en serio que no hay necesidad!! ¡¡Y-Yo mismo me encargo, muchas gracias!! ¡¡Muchas gracias, dije!!- Vociferé al ver la insistencia de la empleada, haciéndole una finta y sorteándola por un lado para proseguir con mi "persecución" en dirección en la que se marchó Edgar Von Karma.


En los pasillos del Dojo, por la zona que da a la Cocina


-¡¡No puedo... creerlo...!!- Balbuceaba entre jadeo y jadeo, tras un largo recorrido a gran velocidad en busca de mi "salvador financiero". Me encontraba sudando, con la mochila de deportes colgando del asa en diagonal de mi hombro derecho a mi costado izquierdo -... ¡¡Me he perdido!!

-¡Ya verán! ¡Les suspenderé una semana del trabajo...!- Gritó una voz masculina y probablemente entrada en edad justo a mi lado, abriendo unas puertas de par en par de forma brusca, tanto que salí en volandas disparado frente a ella. Me encontraba recostado en el suelo algo exhausto por la carrera pero a la vez dolorido por la caída salida de la nada, mientras observaba con cierta confusión al hombre autor de dicho accidente, el cual se mostraba en un principio preocupado, pero luego evolucionando, o mejor dicho volviendo de nuevo a su enfado inicial

-¡L-Lo siento, renacuajo, no quería hacerte caer! ¡Fueron estos inútiles que--!- Se cortó a sí mismo, como si se acabara de dar cuenta de que pensaba dar información confidencial a huéspedes del Dojo, rectificando entonces y adoptando una expresión algo... Tenebrosamente inexpresiva -... Tenga una buena estadía.

Tras decir aquello, se volteó para seguir con su camino, algo incluso más apresurado que antes, dejándome a mi suerte ahí, en el suelo del pasillo. Como no quería ejercer por mucho tiempo de paño para la mugre de éste, me incorporé de forma algo trabajosa, sacudiéndome la ropa para quitar el polvo que se hubiese adherido a ella en la caída y retomando mi búsqueda de aquel sujeto, Edgar, por el Dojo.

"Los empleados tienen la costumbre de tropezar con los huéspedes, al parecer..."


En el Jardín de árboles Sakura


-... Me duelen... Los pies...-
Me aquejaba mientras caminaba perezosamente por aquel jardín tan hermoso que poseía el Dojo en su interior, lleno de árboles tradicionales de la zona, con aquellos pétalos rosados cayendo sobre mi cabello y el terreno, danzando con la brisa que los hacía caer -... Y mi estómago ruge... Tengo... ¡Hambreeee~~...!

"Un momento. ¿Seran visiones, espejismos de mi debilidad...? ¿O acaso ese sujeto sentado sobre aquel banco se trata de...?"

-¡E-Edgar! ¡V-Von Karma...!- Trataba de exclamar desde la lejanía para llamar la atención del individuo, quien de forma serena aguardaba sentado sobre un banco del jardín, como si estuviera disfrutando de la atmósfera que lo rodeaba de dicha forma. Pero mi debilidad y cansancio eran tales que no me dejaron alzar lo suficiente el tono de voz para que éste ni siquiera tuviese la sensación de que lo estuvieran llamando. Decidí aumentar el ritmo de mis perezosos pasos, acercándome poco a poco al chico de apariencia adinerada.

...

-¡Y-Ya verá! TwT ¡Le demostraré que no soy lesbiana! ¡Ni homofóbica! >0<

-Vamos, Mihoshi, no es momento para perder tiempo en estas tonterías. Estamos de guardia -o-

-¡¡No importa, Kiyone!! ¡Debo demostrar que se equivoca! TwT

-No lo lograrás, ya que tuvo algo de raz--

-¡¡M-M-Mira, m-mi víctima aguardando justo ahí!!

...

-... ¿Eh...?

Creí escuchar unas voces a mis espaldas, pero seguramente se trataba del ruído casi armónico de los pétalos de sakura al caer y acariciar el viento. Me fui acercando cada vez más, alcanzando una distancia finalmente de unos 10 metros de separación de Edgar, tratando entonces de alzar mi voz para llamar su atención, pero viéndome interrumpido por un par de chicas que de pronto se interpusieron en mi camino. Bueno, más bien se trataba de la chica morena y rubia del par, la cual se mostraba algo nerviosa al atenderme, mientras que la otra se encontraba algo más en segundo plano, visiblemente... ¿Molesta?

-¡H-Hola! >w< ¿Qué tal, todo bien? ¡Me alegro! ¡Justo pasábamos de patrulla por aquí y te vimos pasar! ¿Eres un huésped? ¡Oh, t-te ves "tiernamente" joven! ¿Qué edad tienes?

-... Mihoshi... Ya deja de hacer el ridículo...

-¿E-Eh? ¿Cómo? ¿Q-Qué edad tengo? Perdón, pero no puedo pararme a h-hablar porque...

-¡V-Vamos, si acabamos de conocernos! ¡M-Me llamo Mihoshi, ésta es mi compañera de trabajo, Kiyone! E-Es algo ruda, pero no lo tomes en cuenta... ¡Es súper adorable! ¡O-Oh, qué digo! >//w//<

-¡Y-Ya veo, ya veo...! Pero digo la verdad, no puedo entretener... me...- Dije entonces, mientras observaba por encima del hombro de la rubia el banco donde se encontraba Edgar, o al menos donde éste se encontraba... Antes de desaparecer.

-¡¡N-No!! ¡Otra vez no!- Exclamé, apartando a un lado de forma brusca a "Mihoshi" hacia su compañera para que la sostuviese, mientras comenzaba con cuidado de que no se cayera en el acto mi bolsa de deportes un esprint bastante enérgico, tomando en cuenta lo exhausto que me encontraba hacía unos segundos, retomando, "de nuevo", la búsqueda de Edgar Von Karma.

...

-Kiyone, me ha dejado tirada TwT

-... Si ibas a entrarle a uno, al menos que no fuera un niño... Pedófila...

-¡Que no soy pedófila! TwT


En el Patio del Dojo, zona de Aguas Termales


-¡¡Me rindo!!- Solté completamente exhausto mi bolsa deportiva a un lado de la butaca sobre la que pensaba echarme en ese instante a la par que decía aquello con voz cansada, situada frente a las aguas termales del lugar. Escuchaba un grupo reir unos pasos más alejados de mi posición, pero decidí ignorar tal hecho y descansar mi cuerpo sobre aquel asiento. Dejé reposar mi espalda en el respaldo inclinado, mientras daba un suspiro agotado. Tras un minuto con los ojos cerrados con la intención de relajarme de dicha forma, los abrí para fijarme en mi alrededor, percatándome de la presencia nuevamente de aquella chica pelirrosa que nos espiaba a Edgar, Wade y a mí en el recibidor. Desde un principio me sonó algo dicho rostro, aunque a su vez me perturbó igualmente...

"¡¡C-Claro, se trata de...!!"

-¡Y-Yuno Gasai!-
Exclamé irguiéndome levemente sobre la butaca, mirando a la chica algo sorprendido y a su vez incómodo por su sóla presencia. Ya que claro, seguía pareciéndome algo siniestra desde la clase que compartimos hacía unos días atrás, quizás semanas incluso.

-¡V-Vaya! ¿En verdad eres Yuno? ¡N-No esperaba encontrarte por aquí...! O-Oye... ¿Por casualidad no habrás visto recientemente a un chico alto, con gafas, de pelo castaño y... de aspecto adinerado...?- Dejé caer la pregunta por si acaso finalmente daba con aquel sujeto y mostraba mi gratitud como era debido, lo cual me estaba costando demasiado aquel día...

"De todas formas, quizás lo vea cuando empiece el evento... ¡Pero aún así...!"


Hablo - Narro - "Pienso"


¡I.W.E. IS LAIF! <3:

Thx Vin <3 (?:


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Tema Privado Re: [Trama] El Dojo de la Muerte V.2 [Midoriya, Wade, Edgar Von Karma]

Mensaje por Wade Starson el Jue Mayo 25, 2017 12:27 pm

El detective, ahora de vacaciones, comenzó a pensar con más seriedad sobre lo que había sucedido desde que llegó al dojo. Decidió que, pese a todo, le daría una última oportunidad al lugar. Los gastos estaban hechos y él ya se encontraba en el establecimiento, las únicas opciones que le quedaban era plantarse en recepción y exigir amablemente una un reembolso o quedarse y acabar sus vacaciones, aunque eso significara incendiar todo el edificio y echar a todo aquel que fuera una molestia a la calle.

Luego de una pausa para reflexionar y reducir de forma considerable su hostilidad, se puso en marcha hacia el patio del dojo, su objetivo era buscar un lugar tranquilo donde poder estar hasta que pudiera acceder a su habitación. La mujer llamada Chiyo se oreció a llevar su equipaje a la habitación, pero Wade no tenía equipaje alguno, eso fue como un insulto para el pelirrojo. Su traje que podía limpiarse de forma autónoma y Whitley era todo el peso que necesitaba para unas vacaciones de calidad, ¿por qué perder el tiempo haciendo maletas? Nunca se sabe cuándo un psicópata podría hacer estallar el hotel en el que te encuentras, provocando que pierdas todos tus objetos valiosos.

Se distrajo tanto con sus pensamientos que no vio a tres jóvenes hablando frente a él. Las de cabello verde lo vieron venir y se apartaron a tiempo, la tercera no utilizó sus reflejos para esquivar ni sus manos para frenar el golpe cuando su rostro encontró el suelo.

—¡Eh! —gritó Rena una vez que su rostro se separó del césped. Al ver el rostro de desprecio del pelirrojo su tono se aflojó un poco—. Y… yo…
¡¿AH?! ¿Eres retrasada o muda? —Wade se limitó a observar a la mujer desde arriba, como alguien que contempla un gran montículo de basura momentos antes de pisarlo. Su tono era tan filoso como un cuchillo, pero no era su intención ser grosero, de hecho, intentaba ser educado—. ¿Por qué estás en el camino? Aparta, que alguien podría pisarte.
—¡Fuiste tú quien la hizo caer! —exclamó una de las mujeres colocándose junto a su amiga—. ¡Discúlpate con ella!

Whitley se puso delante de Wade y les lanzó una mirada metálica a todos los presentes. Para alguien que solo posee un ojo el resultado fue muy efectivo.

Yo lo vi todo, esa mujer se interpuso en el camino de mi compañero. Somos detectives, ¿saben? En estos momentos están entorpeciendo una investigación muy importante, podríamos encerrarlas por intentar frustrar un caso. ¿Eso quieren? ¡RESPONDAN!
—Tal vez…
No, olvídalo, Whit. Nos vamos, el caso se arruinó, todos esos pobres niños…
—¿Q… qué sucede con los niños? —se aventuró a preguntar la primera, ya de pie.
Ellos… yo… no puedo decirlo —comentó Whitley, luego rompió en llanto y se alejó.
¡Miren lo que han hecho, monstruos! —el pelirrojo corrió en su búsqueda, dejando a las tres jóvenes en shock.

Una vez llegó junto a la esfera, ambos soltaron una sonora carcajada que fácilmente podría haberse escuchado en todo el establecimiento. Eso hizo que Wade se sintiera un poco mejor, lo que necesitaba era distraerse de aquella forma, es la idea original por la que decidió tomarse unas vacaciones. Un merecido descanso, si Whitley podía comportarse lo conseguiría, esto sería fácil si la esfera no fuera tan bipolar y selectiva con sus víctimas.

Ambos se detuvieron al encontrarse con la mujer de cabello rosa observando el cielo de una manera dramática. Era el típico plano que solía usarse en películas de romance o cuando quería mostrarse al protagonista intentando resolver un conflicto interno. En estos momentos seguramente la mujer estaría pensando algo como: “¿Llegaré a fin de mes?” o “Qué cool me veo de esta forma”. Wade soltó un suspiro y se dispuso a seguir su camino, ignorándola. Whitley tenía otra idea en mente.

Eh, Wade. Mira, allí está la mujer de antes. Acércate y habla con ella.
¿Por qué debería hacerlo? —inquirió el pelirrojo con desdén—. Intenté hablar con otros huéspedes y la cosa no acabó muy bien.
Pero mírala, está posando, intenta atraer a un macho. Tú eres ese macho. Espera aquí, yo la traeré por ti —la esfera se acercó a la mujer de cabello rosa y se plantó frente a ella—. Eh, si pesas más que un po…
Cállate —Wade lo interrumpió, dándole un fuerte golpe con el puño. Se produjo un fuerte sonido metálico, similar al que se escucha cuando dos barras de acero se golpean entre ellas—. Disculpa a mi compañero, le faltan algunas tuercas.
Se me han caído al ver un ángel tan precioso como tú —comentó la esfera mientras observaba a Yuno con su ojo central, el cual se tiñó de un color rosado—. Si quieres pasar una anárquica, candente, sangrienta y desenfrenada noche, ven a nuestro cuarto.

Wade soltó un suspiro y alzó la vista hacia el cielo, observando las constelaciones. Aquello le hizo pensar en el tiempo que llevaba sin ver aquel abismo y comenzó a recordar sus aventuras como agente Espacio-Temporal. En el pasado no tenía que plantarse en un sitio y solo mirar, podía ir a donde sea en cualquier momento. Ahora, sin su nave, se sentía perdido, impotente… desolado.

Es una bonita noche, ¿no es así? —murmuró, distraído. Se frotó la nuca con la mano derecha y se despidió de Yuno con un ademán perezoso—. Ya nos veremos por ahí.
Aguafiestas… —Whitley se volvió hacia la pelirosa una última vez se despidió—. Llámame, muñeca.


Comenzó a recorrer las diferentes zonas que ofrecía el dojo, era detective y la naturaleza curiosa residía dentro de él incluso cuando estaba de vacaciones, no podía evitarlo. En su paseo se encontró con una de las personas con quien llegó al hotel, parecía estar discutiendo con dos guardias, o tal vez estaba siendo acosado por las mujeres. Pensó en intervenir, pero al ver el uniforme que utilizaban recordó que tenía algo importante que debía hacer, una sonrisa se dibujó en su rostro mientras aceleraba el paso, sin un rumbo fijo.

Atravesó los jardines dando grandes zancadas, ignorando por completo a las personas que se encontraban allí. Había una gran cantidad de actividades, los baños terminales podrían haber sido una buena elección, o incluso regresar al hotel y dirigirse a su cuarto a descansar. Pero Wade tenía otra cosa en mente, algo que dominaba cada uno de sus pensamientos como si tuviera prioridad sobre cualquier otra acción. Se movía de forma automática y su velocidad aumentaba a cada paso, incluso Whitley tuvo algunos problemas para intentar alcanzarlo cuando llegaron a la zona lateral derecha del dojo.

En ese momento ya había dejado de caminar para comenzar a correr. De repente se sentía vivo, emocionado, algo hambriento y muy feliz. Embistió al único guardia que estaba por la zona como si fuera un tren de carga, la desafortunada víctima rodó por el suelo varios metros hasta acabar bocabajo, sucio y algo magullado.

Wade se paró a su lado y lo miró fijamente, su rostro era la viva imagen de satisfacción por una venganza bien impartida.

Ups, lo lamento. No te vi —dijo con los ojos bien abiertos y clavados en el guardia, aún en el suelo.
Wade:

—Bastardo… —exclamó el guardia al tiempo que se reincorporaba—. ¡¿Qué diablos crees que haces?!
Te lo dije, ¿no? Fue un accidente, no te vi.
—Parece que lo hiciste a propósito. Aquí no tratamos muy bien a busca pleitos como tú…
Qué curioso, parece como si eso fuera una amenaza —el rostro de Wade se ensombreció un poco—. ¿Qué pasa? ¿Me golpearás? Dame tú… —el pelirrojo fue interrumpido en mitad de la frase a causa de un puño furtivo que se impactó en su rostro. El guardia era rápido y tenía agallas, tenía…—. Desearás no haber hecho…

Otro golpe volvió a interrumpirlo, parecía que la otra persona no era muy educada o tenía una forma de pensar muy similar a la del detective, quien creía con fuerza que los diálogos en los combates solo funcionaban en películas o videojuegos. Con esto en mente, el pelirrojo retrocedió su pie derecho para ganar estabilidad y efectuó un potente golpe con el brazo izquierdo, contrarrestando el ataque del guardia. El puño de Wade impactó contra el rostro de Nilo, pero no fue lo suficientemente fuerte como para hacerlo retroceder.

El guardia efectuó una patada en el abdomen del pelirrojo, obligándole a retroceder unos pasos. Con un rápído movimiento, Wade aprisionó la pierna de Nilo y giró sobre sí mismo, aprovechando su fuerza superior para lanzarlo algunos metros. El guardia rodó un par de veces y se puso de pie de un salto, pero no fue capaz de esquivar la rodilla del detective, recibiendo un impacto directo en su perfil derecho.

¡Ja! —gritó Wade, triunfante. Antes de que pudiera agregar algo más presenció cómo Nilo embistió contra él, rodeándolo por la espalda con los brazos—. Oye, ¿qué crees que…? ¡AH!

Ambos cayeron al suelo, viéndose envueltos en un amasijo de puñetazos, patadas, insultos y polvo. Whitley, quien se quedó admirando la escena desde las alturas, comenzó a reproducir “Rocky Balboa”

Rocky:

Aquella era la definición más cercana que conocía Wade para “vacaciones”. El día había mejorado de una forma sublime, aunque probablemente acabaría durmiendo en una celda o algo peor, al menos no sería el único magullado. Se preguntaba si alguien los detendría antes de la cena...




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Tema Privado Re: [Trama] El Dojo de la Muerte V.2 [Midoriya, Wade, Edgar Von Karma]

Mensaje por Edgar von karma el Sáb Jun 03, 2017 10:15 pm

Y ahí se encontraban los petalos, cayendo sin ninguna oposición al suelo, dando rienda suelta al ciclo, y una vez mas eran arrastradas por la brisa, la música era fenomenal, el piano resonaba en mis oídos, con una fuerza de mil ciclones, sin embargo daban la tranquilidad de un riachuelo, sin embargo, el gentío del lugar perturbaba mi conciencia de alguna manera. Aquellas multitudes pobladas provocaban un sonido bastante molesto, sin embargo trataba de mantener una postura indiferente ante tal situación.

Tras un par de minutos mi estomago emitía un gran rugido, se hacia notar y no callaba por nada en el mundo, mientras que estaba pensando en delicias, y manjares en mi imaginación aquel abarrotado sonido no paraba, sin darle mas vueltas al asunto me dispuse a levantarme de mi asiento para proceder a degustar algo, sin embargo una voz empezó a retumbar en mis oídos, había sido aquel chico, midoriya izuku. Sabia perfectamente que se hallaba allí, además de saber que buscaba. ¿Darme las gracias? Mejor y se las ahorrara, no había nada que agradecer.
Viendo como se abría paso entre un par de mujeres trate de salir de ahí al paso mas rápido que pude.

El lugar era encarecidamente grande, de no ser por los carteles de los carteles me hubiese desorientado mas de una vez. Tras abrir tantas puertas allí estaba, un cartel daba con la entrada hacia el comedor, las puertas blancas permitían ver varios ases de luz provenientes de la habitación, por la sombra juzgaría que eran varias lámparas, de esas típicas lámparas de decoración asiática, admiraba el decorado de aquella puerta, la cual a pesar de aparentar ser liviana tenia varios decorados de oro y plata en su superficie, además de varios grabados en ella, las cuales usaban palabras en japonés, seguido de dragones dorados detrás de estas. Sin darme el lujo a inspeccionar mejor el lugar me dispuse a entrar en la sala del comedor.

Con un poco de esfuerzo logre tirar de la puerta abriéndola completamente, esos ases de luz perturbaron y nublaron mi visión por unos instantes, hasta que pude apreciarlas como era debido. Mis teorías se habían hecho ciertas, varias lámparas las cuales desprendían una luz rosada se hallaban colgando del techo del lugar.

El primer detalle que pude apreciar al lugar fue de la manera en que una joven se acercaba hacia mi directamente
Spoiler:
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portaba un vestido de maid, y parecía trabajar en el lugar. La chica se acercó hacia mi con una velocidad que rozaba en lo agresivo. Mientras se posicionaba delante de mi iba inclinando su cabeza como gesto de saludo. Pude notar una sonrisa disimulada y nerviosa en ella, además de una placa en su pecho. La cual tenia un nombre en ella, Mika Hayate. Mi expresión de un ligero susto no paso por desapercibido. Debido a los tartamudeos que que emitía la joven

-Lo S-siento señor, no fue mi…

La interrumpe antes de que se armara un escandalo en el lugar.

-Tranquila Mika, gracias por tu hospitalidad. Me podrías indicar una mesa disponible para mi?

-Usted es Edgar Von Karma cierto? Nuestro invitado de honor. Acompáñeme por favor-

Invitado de honor? Hubiera pensado que fue una simple equivocación de no mencionar mi nombre, probablemente era tan solo una norma de cortesía que se hacia con la mayoría de invitados. Sin darle mas importancia de lo debido me dirige a acompañar a la maid.
La chica. recuperando su compostura casi de inmediato me dirijo hacia una mesa, una mesa con apariencia peculiar, era de color dorado, y se podía notar cierto brillo en ella además de poseer un diseño de pétalos de arboles sakura. Los cuales caían de las mismas, y parecían ser arrastradas por el viento, procedí a sentarme en uno de los asientos de la larga mesa.

-Su comida estará lista enseguida.-


Comida? Si ni siquiera había pedido una orden, habrá sido una equivocación? No lo creo, Mika se había dirigido bastante segura hacia la cocina. Analice con mi ojo el lugar en vano, buscando algún indicio o alguna explicación a lo que estaba pasando, hice un lento barrido con la mirada hacia los hospedados de la zona, todos parecían haber dejados de comer para dirigir su mirada hacia mi algo extrañados, e incluso hubieron algunos y algunas que se les pudo notar emoción en sus miradas, conforme ejecutaba el barrido las miradas que cruzaba con las demás personas rápidamente se desviaban hacia otro punto, en un absurdo y en vano intento de disimular. El descanso había ocasionado mas estrés del que me invadia por defecto, aunque respirar un poco de aire puro me aliviaba. Apartando mi mirada de aquellos hospedados dirige mi vista hacia el ambiente, el cual se podía notar muy rustico y decoraciones casi impecables, hasta que varios puntos del lugar llamaron de manera extrema mi atención, se trataba de varios marcos, recubiertos en una luz dorada brillante, la cual no dudaba fuera oro. Estos tenían tallados en la parte superior un titulo. “Invitado de honor” Mi curiosidad no conocia limites, dirije mi mirada hacia la parte inferior del marco, en el cual colocaba un nombre el cual era notable gracias a varias estelas y luces brillantes adornándole. “Edgar Von Karma” Mi cuerpo se petrifico, que demonios hacia mi nombre en ese lugar? Quien dijo que yo suponía ser el invitado de honor? Mil dudas se abrieron paso en mi mente, sin embargo se disiparon en un segundo al recordar algo. Mi mayordomo y consejero, era el responsable de que yo estuviese en ese lugar, y muy probablemente de que mi marco estuviera implantado en ese marco, el cual se hallaba en la pared, en los postes, y varios otros lugares perfectamente visibles. A pesar del nerviosismo que conllevaba me sentí halagado, todo apuntaba a ser un detalle de el.

A forma de liberar un poco el estrés estire mis brazos hacia adelante dejándolos caer sobre la mesa, la cual seguía preguntándome porque era tan absurdamente larga. Levante la mirada al escuchar un conjunto de varios pasos desordenados, los cuales iban acompañados de unos aromas agradables, además de una sensación de calor, y una gran cortina de vapor.

Varios jóvenes con trajes blancos se dirigieron hacia un costado de la mesa, y portaban en sus manos una cantidad absurdamente grande de platillos y platos extravagantes repletos de comida. Desviando la vista de la mesa ahí se encontraba el que parecía ser el coordinador del asunto, era un chef, algo corpulento y con el pelo grisáceo.

-Que lo disfrute señor Von Karma-


-Eso hare-

Pronuncie mientras regalaba una leve sonrisa. Posteriormente heche un vistazo a la mesa una vez mas, para poder presencia la cantidad de platos que se hallaban en la mesa. Habia sido repleta completamente de estos platos, hasta tal punto de que no se lograba distinguir el decorado de la mesa. Y antes de que pudiera dar una queja sobre la cantidad de comida se habían marchado tan rápido como habían venido. Una botella de vino se había colocado justo en frente de mi, el vino era una de mis grandes aficciones, asi que antes de degustarlo me dispuse a inspeccionarlo, quede totalmente atónito, “Le baiser de la dame rouge”.
(El beso de la dama roja) Se postraba ante mi una reliquia, este vino tan buscado, había acabado en mis manos después de tanto tiempo. Verti una buena cantidad de vino en una de las copas cercana a mi, tome un cuchillo y un cubierto dispuesto a degustar banquete de tal semejanza, antes de proceder con ello busque con mis miradas a los alrededores, en búsqueda de alguien con quien compartirlo, era una buena manera de empezar a socializar con una persona, y una charla amena no me vendría nada mal, una o mas personas eran necesarias en la mesa, de lo contrario no terminaría en cuestión de horas. Hundi con algo de esfuerzo el cuchillo en una pieza de cangrejo, mientras por alguna razón aparente se me vino a la mente aquel chico midoriya, en caso de que este quisiera agradecérmelo ayudarme con todo ese montículo de comida fuera una buena forma, de todas maneras a todo el que quisiese unirse le daría el derecho de hacerlo.


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Tema Privado Re: [Trama] El Dojo de la Muerte V.2 [Midoriya, Wade, Edgar Von Karma]

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