6 AÑOS
Instituto Takemori Rol [ITR] es un foro de rol libre basado en una escuela que acepta seres sobrenaturales y humanos para que estos interactuen y se vea así que la paz es posible. Sin embargo nada puede ser utópico. No existe la paz eterna. Takemori se encuentra en una ciudad 'mágica' llamada Éadrom, la ciudad de la luz, creada por un ángel para que todo aquel que habite allí esté protegido. El ambiente es siempre agradable y puedes encontrar diversos secretos en este. Atrévete a interactuar con nosotros en un foro donde todo es posible.
¡CONFIRMACIÓN DE CUENTAS!
A partir del 8 de Junio, las cuentas nuevas deben ser confirmadas vía E-mail para evitar usuarios troll. Por favor, revisa tu correo, tanto en la sección principal como en la sección de Spam.Sí el correo no te ha llegado, por favor contáctate con la administración de ITR al Skype: lbotp-7
Conectarse

Recuperar mi contraseña


Dos cabezas piensan mejor que una [Priv. Yuno]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Dos cabezas piensan mejor que una [Priv. Yuno]

Mensaje por Midoriya Izuku el Jue Abr 20, 2017 12:27 am

Me encontraba inspeccionando las calles que rodeaban el Instituto Takemori, tratando de encontrar alguna pista, algún hueco por el que infiltrarme en el recinto y poder desbaratar los planes de La Secta acabando con su líder, el cual suponía que podría encontrarse en éste... Con cautela, avanzaba agachado por las calles de Éadrom, con cuidado de no cruzarme con ninguna patrulla de aquellos fanáticos en mi reconocimiento del terreno. No escuchaba apenas nada, un silencio casi sepulcral invadían las zonas por las que pasaba, y sumado a los escombros caídos de los edificios, aquel panorama se me antojaba casi apocalíptico. Era de noche, pero por alguna razón mis ojos sabían ver mejor en la oscuridad que la gente normal, por lo que conseguía guiarme con eficacia por aquellos páramos desolados. Además, aún había algunas farolas que conservaron un estado pasable para alumbrar de forma tenue lo que las rodeaba.

Trataba de acercarme a las calles conectadas al instituto, pero éstas estaban demasiado custodiadas por la organización, por lo que tuve que evadirlas. Al ver que aquel "reconocimiento" no me llevaba a nada, desistí de aquel plan, para regresar con el mismo cuidado al edificio desde cuya azotea tenía mejor visión del instituto.

"No hay manera... Quizás no pueda entrar por mi cuenta. Tendré que esperar a que algo suceda..."

-¡Maldita sea!-
Maldije en voz baja para mí mismo, frente a la impotencia que sentía en aquella situación. Si ni siquiera podía acercarme, ¡¿cómo podría ayudar a los más necesitados?!

Entonces fue cuando me puse alerta
. Agudicé mi oído todo lo que pude, conteniendo mi propia respiración y sin mover un músculo para confirmar mis sospechas, las cuales acabaron siendo ciertas: Unos pasos se dirigían a mi posición, pero el autor de dichas pisadas no iba en grupo... Al menos así me lo aclaró mi oído. Escondiéndome detrás de uno de las decenas de coches abandonados a su suerte por toda la ciudad, asomé con discreción la cabeza por encima del capó delantero del coche, atisbando una silueta aproximarse lentamente. Pero era una figura extraña... Una vez se encontraba lo suficientemente cerca como para divisar su rostro y cuerpo con claridad, descubrí que se trataba de una chica... ¿¿Una chica??

"No parece mucho más mayor que yo... ¿Qué hace merodeando por las calles, con lo peligrosas que son? ¿Acaso quiere que la capturen?"


Antes de que se acercara lo suficiente al coche como para darse ella misma cuenta de mi presencia, yo mismo me erguí algo cauteloso y haciendo señales de "Son de Paz". Lentamente, dejé al descubierto mi cuerpo entero al alejarme unos pasos del coche, y con la voz más baja pero a su vez clara posible, traté de comunicarme con aquella joven de pelo rosado.

-¿Qué haces aquí? ¿Acaso no sabes lo que está ocurriendo? Deberías marcharte a tu casa y encerrarte en ella hasta que todo esto haya pasado- Comencé a dirigirme a ella en susurros, mientras me acercaba poco a poco para así fuera más fácil que me entendiera. No sabía qué hacía ella en aquel lugar, pero desde que vi su rostro, el cual daba una sensación de inocencia, supe que debía ponerla a salvo primero, antes de seguir con mi "Operación de Rescate" -¿Qué pretendes conseguir deambulando por las calles como si nada...?- Continué entonces, algo más confuso aún.


Hablo - Narro - "Pienso"


¡I.W.E. IS LAIF! <3:

Thx Vin <3 (?:


¿Acaso eres un Villano?:
avatar

Salón :
1 A
Edad :
17
Dromes :
38088
Reputación :
10
Mensajes :
204

Ver perfil de usuario
HÍBRIDO

Volver arriba Ir abajo

Re: Dos cabezas piensan mejor que una [Priv. Yuno]

Mensaje por Yuno Gasai el Jue Abr 20, 2017 2:13 am

Minutos antes...

Había estado esperando sobre la cama de aquella habitación oscura a que llegara mi amado. Me aferraba a mis piernas esperando cualquier noticia de su persona, pero las horas pasaban y no llegaba ningún tipo de información. Observaba mi celular cada 30 segundos para ver si había algun mensaje de texto. Tomaba el móbil para enviarle un mensaje cada minuto que pasaba. Si. La factura iba a llegar un poco alta este mes. Estaba empezando a desesperarme. No tenía noticias de Shin-sama, y no sabía si estaba bien o si necesitaba mi ayuda. Sabía que él era un hombre fuerte, pero aún así, habían seres más fuertes en este mundo. Esas eran las palabras que mi amado Shin me había dicho una vez para que tuviera más cuidado. Y a pesar de que se me hizo difícil aceptarlas por orgullo, las había tomado en cuenta.

Spoiler:

Regresé a la casa a esperarlo, pero nada... Comí, descancé, como a él le hubiera gustado que hiciera, pero no era tiempo para seguir haciéndolo. Tenía que seguir buscándole.

Me armé de mis armas: Katana en mi lateral izquierdo, dagas y pistolas puestas debajo de mi falda, amarradas a mis piernas. Pero decidí ser más lista que eso y dejarle una nota sobre la mesa a mi amado Shin: "Te estaré buscando por la ciudad. También pasaré por los lugares que solemos frecuentar y nuestros lugares favoritos. Si no te encuentro regreso a casa y saldré de la ciudad. Te amo." - Y dejé la hora y fecha anotada en el papel que escribí el mensaje, para que, en caso de que Shin-sama lo viera, supiera mi hora de partida.

No podía quedarme de brazos cruzados conociéndo la situación de la ciudad y no poder hacer nada por él...

Presente...

Por eso estaba caminando por las calles de Éadrom. Vagaba como si no tuviera un lugar a donde ir, pero en mi mente si sabía donde tenía que ir. Vi muchas cosas horribles allá afuera. Destrucción, cuerpos muertos, ríos de sangre y muchas más. Mas no podía detenerme por cada cosa que pudiera desviar mi atención. Solo ayudé a unas pocas personas que si lo necesitaban realmente: Un hombre que estaba muriendo, dándole un poco de mi energía para que pudiera ponerse de pie y seguir su camino. Lamentablemente no podía curarle hasta dejarlo en perfecto estado, porque no pensaba sacrificar mis propias energías para beneficiar un desconocido. Eso solo lo haría por Shin-sama, y si sabía que Shin-sama estaba bien, entonces pasaría a hacer el sacrificio por amigos cercanos, como Sharon-nee-chan...

Fuí testigo de secuestros por parte de las personas de la Secta. Por suerte, pude esconderme a tiempo para evitar que me encontraran. Eran pocos de la Secta en comparación a muchos civiles. Y yo sabía muy bien que podía detenerlos, pero no lo hice... No quise hacerlo... Esas personas no estaban corriendo un "peligro de muerte inminente." Cualquier otro "Héroe de la Justicia" podía ir a ayudarlos. Esas personas secuestradas tenían un porcentaje bajo de supervivencia... Confiaba en que el destino les diera una oportunidad de vida. Pero yo, de momento, no podía... No podía ir a ayudarlos. No quería. Ignorar a los necesitados es algo que NO haría Shin-sama... Pero es algo que yo SI haría con tal de no atrasarme más para poder encontrarlo... Quizás era esa una de las pocas cosas que nos diferenciaban. Él era el Demonio Blanco. Yo era... El Ángel de la Muerte... Mientras el luchaba usando cualquier método que fuera necesario para salvar inocentes, yo luchaba usando cualquier método que fuera necesario para salvarlo a él... Y la desgracia de esos civiles no era mi problema... Mi vida o la de Shin-sama no estaba en peligro por ellos. Lo más importante en esta guerra era guardar la suficiente energía que pudiera y mantener el mejor contacto físico posible, para serle de utilidad a mi amado.

Spoiler:

"Gomen-ne, Shin-sama... No puedo... No quiero salvar a todos los inocentes..." - Pensé en aquellos momentos mientras miraba esperando que terminaran por meter aquellas personas dentro de un camión para llevarselos. No sabía en que condiciones estaba Aoshin, era en lo único que pensaba. "...después de todo, nadie me salvó a mi cuando más lo necesité." - Esperaría diez minutos después que se fue el camión para salir de mi escondite. Era probable que tuviera que rendirle cuentas a Shin-sama después de eso, pero... "La única persona que me salvó fue... Usted..."- ...quizás si no le decía nada... Tehehehe. ~

No ganaba nada salvándolos. No podía usarlos de peones. No podía sacar información. Solo poner su vida en riesgo. Siguió caminando por las calles de Éadrom, alerta a sus alrededores, escondiéndose entre columna y columna de edificios que ella veía que estaban "estables", hasta que se asomó en la esquina y pudo ver una calle vacía.

Había notado que Takemori estaba custodiado por unos guardias y que estaban llevando rehenes ahí. Descartó la idea de buscar a Shin-sama en ese lugar. Sabía que él ya se los hubiera cargado a todos... Y tampoco sentía su presencia en ese lugar. Por tanto, siguió caminando un poco más alejada del Instituto, tomando sus debidas precauciones para no ser vista.

Y fue ahí cuando sintió que algo raro pasaba. Noté unas señales que salían desde la parte de atrás de un auto, haciéndo que mis pasos se detuvieran en seco por unos momentos. Mi corazón comenzó a latir rápido por la impresión que me llevé. Pero eran señales en "son de paz". Se la creería pero... Eso no evitaría que yo bajara la guardia. No sabía cuales eran las verdaderas intenciones de esa persona. Quizás era una persona mala que estaba usando aquellas señales como finta. Solo había que averiguarlo.

La persona que salió de atrás del auto era menor de edad, o eso parecía, quien sabe que edad tuviese él realmente. Se acercó a mi haciéndo unas preguntas en voz baja. -¿Qué haces aquí? ¿Acaso no sabes lo que está ocurriendo? Deberías marcharte a tu casa y encerrarte en ella hasta que todo esto haya pasado- - El chico no se veía como una persona mala. De hecho, se notaba más preocupado por ella, que por él mismo, aconsejándole que se fuera a su casa para evitar pasar algún mal rato. Por mi parte, negué con la cabeza ante su petición. Había salido de mi casa varios minutos atrás y no podía regresar allá porque tenía que encontrar cierta persona. Si se cumplía esa condición, regresaría... No, lo seguiría.

-¿Qué pretendes conseguir deambulando por las calles como si nada...?-

-Gomen-ne... - Hice una leve reverencia ante el chico peli-verde que estaba frente a mi. Por alguna razón se me hacía conocido. Tenía memoria fotográfica, así que podría reconocerlo independientemente del tiempo que hubiera pasado. Hmmmm... De haberle conocido, ¿me recordaría él a mi? No importaba... Solo hice aquella reverencia, disculpándome de momento. -No puedo regresar a casa, no aún. - Mencioné también en voz baja, con un tono de voz tierno, lleno de amabilidad. Mi tono de voz no era una finta, era simplemente así. Al menos cuando estaba con mi apariencia dulce.

-Estoy buscando una persona que no ha regresado a casa. Es parte de mi familia. - No eramos familiares de sangre, pero lo consideraba a él como mi nueva familia. ¿Qué eramos exactamente...? ¿Compañeros...? ¿Novios, amantes, esposos...? No... No lo sabía. Solo sabía que vivía con él y daba lo mejor de mi para hacerlo feliz, y viceversa. Era una relación secreta, no eran muchos los que sabían de ella. A mi me bastaba con que Shin-sama me considerara como suya. Aunque claro, yo planeaba casarme con él aunque tuviera que drogarlo en el proceso.

-Espero que entienda la razón por la que no puedo regresar a casa. - Respondí con una sonrisa amable. -No se preocupe por mi, lo encontraré. - Miré a ambos lados después de decir aquello, para asegurarme que no hubiera nadie en las cercanías. -Nee, usted debería hacer lo mismo. Es muy peligroso para un chico como tu estar por estas calles. - Comencé a caminar para ir a la acera y esconderme detrás de algo. Si ibamos a entablar una conversación, que fuera en un lugar seguro y no en el medio de la calle. Así que, caminé junto al chico hacia aquella zona segura. -¿Qué haces fuera de tu casa? ¿Hay algún refugio por aquí cerca que estas haciéndo la guardia, o qué...? - Al menos con aquella pregunta podría sacar un poco más de información sobre refugios. Dudaba que Shin-sama se hubiera metido a uno de esos, sinceramente... Pero al menos podría conocer los lugares donde hubieran personas refugiadas por si acaso me hacía falta ir allá en busca de algo. Era mejor saber eso, a saber nada.




No estoy loca... Yo solo amo con locura... ~ ♥

MIIII SHIN-SAMAAAAAAAA >__<:

¡Gracias por los Stamps, Red! ^^

♥️ Ficha ♥️ Cronologías & Relaciones ♥️

avatar

Salón :
Universitario(a)
Dromes :
51916
Reputación :
19
Mensajes :
321

Ver perfil de usuario
ÁNGEL CAÍDO

Volver arriba Ir abajo

Re: Dos cabezas piensan mejor que una [Priv. Yuno]

Mensaje por Midoriya Izuku el Jue Abr 20, 2017 3:30 pm

Aguardé algo confuso la explicación de la joven debido a la sorpresa que me fue encontrarme con un civil caminando como si nada por las calles... Aunque no era quién para quejarme de ello, ya que mi caso era el mismo, seguía siendo un simple estudiante al fin y al cabo. Una vez ya algo más cerca de aquella chica, sin embargo, pude apreciar mejor su cuerpo en sí, y pude ver que portaba consigo una especie de funda de espada, más bien de una katana, algo que me dejó un par de segundos ojiplático. ¿Qué hacía con una katana mientras recorría las calles?

Escuché su disculpa, adornada con una voz de lo más suave y tierna. Quizás era aquel tipo de chica tímida que pone esa clase de voces al relacionarse, o le saldría natural, pero aquel hecho sumado al trato formal que me daba llegaron a hacerme sentir inexplicablemente mayor y respetado. Pensé en un principio que deambulaba por la ciudad porque se había escapado de La Secta y no tenía dónde refugiarse, pero su razón real acabó superando con creces mis expectativas.

-Vaya, ¿entonces esa persona que buscas tiene que estar por aquí...?

Por alguna razón, aquel momento se tornó incómodo. ¿Y si capturaron al familiar de aquella chica...? ¿O peor aún...? Comencé a mostrarme cada vez más preocupado y metido en su causa valiente, para entonces ignorar discretamente las insistencias de la joven en que no me preocupara y seguirla hasta un lugar más apartado en el que proseguir la conversación, un movimiento tan lógico y básico en aquella clase de situaciones encubierto que me sentí como un tonto al no haber tomado la iniciativa antes. Qué imprudencia.

-... Tienes algo de razón. ¡Pero sé defenderme!- Dije mientras le esbozaba una sonrisa cordial y confiada al escuchar cómo remarcaba lo obvio de mi situación, ya que seguía siendo un simple adolescente. Entonces bajé un momento la mirada hasta la funda de su katana, y con un tono algo sarcástico proseguí -... Y supongo que tú también sabes. No puedo dejar que se salgan con la suya esos fanáticos...- Comenté mientras señalaba con la cabeza en dirección a donde se encontraba el instituto, ya adoptando un tono y expresión más serios -Hay personas inocentes retenidas en aquel lugar... No puedo dejarlas a su suerte, debo ayudarlas como pueda- Así me lo decía mi forma de ser, quizás era demasiado terco en estas situaciones, pero mi moral no me permitía mirar a otro lado cuando el fuerte abusa del débil. Me veía obligado a intervenir.

Agaché la cabeza tras decir aquellas palabras, recordando el fracaso que tuve en mi reconocimiento por las zonas circundantes al recinto académico, y preguntándome con cierto pésame por lo que estuviesen pasando los alumnos y civiles secuestrados en el instituto. Apretaba con discreción los puños en señal de impotencia, para luego tratar de desprenderme de tal incómoda sensación y de esbozar aunque sea una leve sonrisa hacia la chica, mientras me apoyaba en la pared que se encontraba a nuestro lado y me cruzaba de brazos.

-... Pero no estoy haciendo nada útil...  No estoy teniendo éxito en el plan de rescate. Al final me queda mucho camino para ser un hér---... B-Bueno, sobre lo que preguntaste de los refugios... Quizás haya patrullas de héroes o policías que rastreen la zona en busca de civiles que poner a salvo. Quizás incluso hayan llevado consigo a tu familiar, y estará ahora mismo en un lugar seguro...

Me erguí de nuevo para situarme frente a la chica como era debido, , mientras le miraba confiado y cooperativo, tratando de ser de utilidad al fin -Pero si no estás satisfecha con lo que dije, ¿qué tal si lo buscamos juntos? Así será más seguro deambular por las calles, y dos pares de ojos cubren más zona que uno sólo, ¿no?- Me incliné levemente para comenzar con mi presentación, una costumbre de la zona que acabé adoptando finalmente, para luego extender mi mano ya erguido hacia la joven.

-Mi nombre es Izuku Midoriya, pero puedes llamarme "Deku". Quisiera ayudarte en tu búsqueda- Tragué difícilmente saliva, para proseguir hablando algo más incómodo -... Y si dejaras de lado las formalidades, me sentiría más cómodo.


Hablo - Narro - "Pienso"


¡I.W.E. IS LAIF! <3:

Thx Vin <3 (?:


¿Acaso eres un Villano?:
avatar

Salón :
1 A
Edad :
17
Dromes :
38088
Reputación :
10
Mensajes :
204

Ver perfil de usuario
HÍBRIDO

Volver arriba Ir abajo

Re: Dos cabezas piensan mejor que una [Priv. Yuno]

Mensaje por Yuno Gasai el Vie Abr 21, 2017 7:08 am

Todo daba a indicar que el muchacho no me recordaba, pero eso no era lo de menos. Considerando los meses que habían pasado, no era como si alguien común y corriente fuera a acordarse de una persona random. Además... Considerando la situación en la que estabamos, era lo de menos pensar en cosas tan triviales como esas. Entonces el chico me siguió hacia el escondite y comenzó a hablar en base a lo que yo le había dicho.

-Vaya, ¿entonces esa persona que buscas tiene que estar por aquí...?

Negué con la cabeza. Tan pronto vi la situación de Takemori supe automáticamente que no estaría allí. No lo se. De momento sentía que era como un juego de niños, al menos para él. De que si podría haber una remota posibilidad de que estuviera secuetrado, eso no lo descartaba. Pero de ser así, lo imaginaba en algún lugar más... propio para él. Es decir, de más peligro y difícil acceso.

El muchacho comenzó a explicarme que sabía defenderse. Eso significaba que era algún tipo de humano con conocimientos de las artes marciales, un ser "bendecido" o "maldito" -dependiendo de la perspectiva de cada quien- con poderes especiales , o definitivamente, un adolescente estúpido sin ningún poder, pero que era el típico "sabelotodo". No era por insultarlo, pero no podía dar por sentado que él era perteneciente a alguna raza de las que habitaban en Éadrom. Tenía que cubrir todo tipo de teoría posible, para estar preparada en caso de que se diera lo que conocíamos como "el peor escenario" en la guerra. Además de eso, ¿sería él más fuerte, más débil, o me igualaba en poder de pelea? Esos datos de momento eran un misterio. Mas debía tomar su palabra como que sabía defenderse.

Además de eso, pude sacar un poco más de información del peliverde. Él parecía ser lo que, a lo que yo le llamaba "Héroe de la Justicia". Una persona que se preocupaba por todos. Lamentablemente, esas personas vivían en un mundo de fantasías. Querían ayudar a todos, ¿a cambio de qué? Solo estaban gastando sus energías en personas que ni si quiera conocían, y cuando les tocara ayudar a los que amaban, no iban a poder hacerlo, ¿verdad...? No era que yo fuera diferente... Pero yo prefería concentrar mis energías en proteger una sola persona. Protegiendo una sola persona sería más fácil que querer protegerlos a todos. No tenías que pasar por tanto stress, y podías vivir tranquilamente junto a él.

No estoy diciéndo que estaba mal querer "protegerlos a todos", pero ¿cuántas personas en el mundo habían con esa personalidad? Eran más los egoístas, que los que querían cambiar el mundo. Yo una vez quise cambiar el mundo de las personas... Yo una vez quise ayudarlos a todos, tal y como el peliverde lo estaba haciendo, tal y como Shin-sama hacía, a su manera... Pero la vida me enseñó que así no funcionaban las cosas. La vida me enseñó a que: "Si eres fuerte, vives. Si eres débil, mueres." Y yo tuve que aprender a hacerme fuerte para no morir ahogada en el maltrato físico, emocional y casi-sexual para no dejarme pisotear más por mis compañeros o familiares. Para aquellos tiempos no hubo un "Midoriya-san" que hubiera luchado realmente por mi. Yo tuve que aprender a tomar la Justicia con mis propias manos y luchar por mi... Así que, no entendía del todo por que ese afán enfermizo de querer proteger a los demás, cuando salías mejor protegiendo a uno y poniéndote como meta ser feliz junto a esa sola persona. Que los demás lucharan por su propia felicidad...

-Entiendo que quiera ayudarlas, señor. - Mencioné con amabilidad, una pequeña sonrisa y mi rostro levemente ruborizado. -Lamentablemente no puedo ayudarle. - No podía hacerlo... ¡No quería hacerlo! Estaba realmente preocupada por Shin-sama... Me moría si le llegase a pasar algo. Y de entrar allí era probable que mi mente no estuviera del todo concentrada en mi deber. Mi objetivo sería "Salir de aquí para ayudar a Shin-sama." y probablemente hubieran muchos inocentes muertos en caso de que entrara en un estado de frenesí por pura desesperación. Además de eso, los de la Secta eran muchos, y no podía calcular cuales eran sus niveles de poder. Si había un pez grande entre ellos, o si eran todos normales. Así que, seguiría en lo mio. Si llegaba a encontrar a la persona que estaba buscando y él decidía ir a apoyarlo, entonces lo haría. -Es admirable su afán de querer ayudar a todos. Sin embargo, hay que tomar en cuenta muchísimas cosas. Cuantos son los que hacen la guardia, que tipo de poderes tienen, cuanto tiempo tendremos antes de que ellos den la señal de alerta a una escuadra más grande... - Por unos momentos se quedó pensativa mirando a la "nada". -Y sinceramente, mi cabeza está más preocupada en encontrar mi ser querido que en otra cosa. No podré concentrarme del todo. Espero que me entienda. - Hizo una leve reverencia.

-... Pero no estoy haciendo nada útil... No estoy teniendo éxito en el plan de rescate. Al final me queda mucho camino para ser un hér---... B-Bueno, sobre lo que preguntaste de los refugios... Quizás haya patrullas de héroes o policías que rastreen la zona en busca de civiles que poner a salvo. Quizás incluso hayan llevado consigo a tu familiar, y estará ahora mismo en un lugar seguro...

La pelirosada dejó salir una pequeña risilla amable, pero no de burla. Entonces le dedicó una sonrisa cálida. -Entiendo muy bien como se siente, señor. - No era que se veía viejo, pero no sabía como llamarle al no saber su nombre. -Estamos frustrados porque somos jóvenes aún. Pero algún día tendremos el poder suficiente para salvar todo aquello que deseemos salvar, y todo aquello que amemos realmente. Por ahora solo basta con hacer lo que podamos hacer. Lo demás ira encajando en base a nuestras "pequeñas" acciones. - Aunque Yuno no se creía tanto ese cuento. Digamos que un 50/50. Ella también era terca y no se daría por vencida hasta conseguir lo que quería, de una forma u otra. Pero al menos estaba empezando a ser consciente de las limitaciones que tenía. Claro... Eso NO la iba a impedir defender a Aoshin de algo bastante riesgoso. Prefería morir dándo la vida por él, a verlo morir con sus propios ojos. Entonces se acercó a él y puso su mano derecha sobre el hombro del jóven.

-Estoy segura que algún día serás un gran héroe. - Mencionó con una sonrisa sincera, para luego apartarse de él. No había que ser un genio para saber que quería decir el peliverde cuando cortó sus palabras. Me di la vuelta y caminé un poco hacia la esquina de las paredes -pero sin sacar mi cuerpo- para estar alerta de los alrededores. Al no ver a nadie decidí volver a adentrarme. Había estado escuchando con atención lo que él decía de los refugios. Negué con la cabeza.

-El problema es que... Estoy segura que mi familiar no iría a un refugio sin mi. No lo creo capaz, pero tampoco ha llegado a casa. Es por eso que, como ya sabes, decidí ir a buscarle.

-Pero si no estás satisfecha con lo que dije, ¿qué tal si lo buscamos juntos? Así será más seguro deambular por las calles, y dos pares de ojos cubren más zona que uno sólo, ¿no?-

-Hmmmmm... - Me quedé pensativa. ¿Sería buena idea llevarlo conmigo? ¿Y si terminaba siendo él una molestia? No estaba segura. Aunque sinceramente, tampoco estaba acostumbrada a trabajar en equipo con desconocidos... Mi círculo social era basura. Me ponía nerviosa conocer personas nuevas sin saber de donde habían salido, y por eso muchas veces caminaba para pasar por desapercibida en Takemori. El problema aquí es que no sabía si él iba a ser de ayuda o si iba a ser un problema. Tampoco podía enseñarle "mi verdadero yo" a un desconocido. Él no podía saber que yo era un ángel caído, y que podía matar sin discriminación si mi vida o la de Shin-sama dependía de ello. ¿Por qué? Porque si antes me dieron la espalda por tener poderes "celestiales" siendo un ángel, ¡imagina nada más que pensarían si descubrieran que mis poderes son de "oscuridad" y soy un caído! ¡Hahahaha! Pero a la misma vez, quizás podía usar al chico de peón, ¿o no? Hmmm. Era complicado. Él podía tener razón sobre la cantidad de personas, pero a la misma vez eso me jugaba en contra. Ah, que demonios. Vamos a arriesgarnos por esta vez y ver como resulta. Después de todo, ya había estado vagando sola por mucho tiempo.

-Esta bien. - Sonreí con aquel rubor en mis mejillas. Hice una leve reverencia hacia el chico. -¡Muchas gracias, en verdad! ¡Le debo un favor muy grande! - Nunca había dicho algo como eso, pero aquí vamos. Estaba realmente agradecida por la ayuda.

-Mi nombre es Izuku Midoriya, pero puedes llamarme "Deku". Quisiera ayudarte en tu búsqueda- Tragué difícilmente saliva, para proseguir hablando algo más incómodo -... Y si dejaras de lado las formalidades, me sentiría más cómodo.

-¡Ah! ♥ - Reí levemente, con amabilidad. -¡Deku-san! ¡Que apodo más tierno! - Llevé el dorso de mi mano sobre mis labios y seguí riendo levemente, no para burlarme de él, sino porque el apodo me había tomado de improvisto. Si no me hubiera dicho que le llamara "Deku", ya estuviera llamándole "Midoriya-san". Aunque accedí a dejar las formalidades tal y como dijo. Así que, le llamaría "Deku-san" sin darme cuenta que estaba usando formalidades hasta en su apodo. Estaba muy acostumbrada a mis buenos modales, que se me iba hasta en eso.

-Soy Yuno. Gasai Yuno. - Sonreí haciéndo una leve reverencia. Llevé mi mano hacia el mango de mi katana. -No soy experta como un samurai lo sería, pero... He estado entrenando para mejorar mis habilidades en combate con la katana. Y creo que es tiempo de demostrar lo aprendido si nos llegarán a atacar. - Sonríe. -Bueno, ya busqué por la mayoría de la Zona Oeste. Me estoy dirigiendo ahora al area Este a ver si encuentro algo. - Se escucharon algunos aviones de guerra en las lejanías. Me quedé callada esperando a que pasara el ruido de aquellas naves. -Vaya... Tal parece que están patruyando lejos de aquí. Espero que no se les ocurra tirar una bomba. >w< ¿Nos vamos, o tienes algo más que agregar?

Así que, el dúo de muchachos partiría tan pronto Midoriya-san dijera lo que tuviera que decir. Y así comenzaba aquella nueva aventura en: El Apocalipsis Zombie La Ciudad Destruída.




No estoy loca... Yo solo amo con locura... ~ ♥

MIIII SHIN-SAMAAAAAAAA >__<:

¡Gracias por los Stamps, Red! ^^

♥️ Ficha ♥️ Cronologías & Relaciones ♥️

avatar

Salón :
Universitario(a)
Dromes :
51916
Reputación :
19
Mensajes :
321

Ver perfil de usuario
ÁNGEL CAÍDO

Volver arriba Ir abajo

Re: Dos cabezas piensan mejor que una [Priv. Yuno]

Mensaje por Midoriya Izuku el Vie Abr 21, 2017 2:38 pm

Confiaba en mi instinto, demasiado quizás, pero jamás me traicionó en ningún momento. Siempre acababa llevando la razón de alguna forma, haciendo que cogiera confianza en mis corazonadas... Y por alguna razón, mi instinto hacía que aquella chica irradiara "Peligro". Noté una sensación extraña proveniente de su semblante, haciéndome dudar por un momento si no tenía siquiera al enemigo justo en frente de mí. Pero descarté dicha opción al ver cómo se dirigía con respeto constante hacia mi persona. La chica sin embargo me sorprendió de nuevo. Decía admirar mi forma de actuar, tratando de ayudar a los inocentes en todo momento, pero me enumeró la de factores que hay que tener en cuenta para llevar a cabo lo que pretendía hacer. Ya pensé en un principio en aquellos datos, por eso mismo comencé el reconocimiento antes, sin sacar apenas información por no poder siquiera escabullirme de la alta vigilancia que La Secta tenía dispuesta por las calles más cercanas al instituto... El conocimiento que tenía la joven sobre esta clase de situaciones me pilló por sorpresa, debía admitirlo.

"Y sinceramente, mi cabeza está más preocupada en encontrar mi ser querido que en otra cosa. No podré concentrarme del todo. Espero que me entienda"

-Es comprensible. De todas formas no busco ayuda, ¡no quiero que nadie más se ponga en peligro por mi culpa!- Respondí a lo que dijo, esbozando una leve y torpe sonrisa. Pero entonces, la chica se puso muy comprensible con mi causa, diciendo cosas que me sonaban a verdades que no supe ver, y poniendo su mano en el hombro mientras me daba ánimos. "No hay forma que sea una mala persona, ni una peligrosa... No con lo que está diciendo. Quizás mi instinto se esté oxidando ", pensé, mientras asentía enérgico y con alegría renovada ante sus palabras.

Finalmente, cuando me presenté y ofrecí como ayuda para encontrar a su familiar, la chica se quedó pensativa un rato, como si en verdad estuviese dudando seriamente si le vendría mejor ir sola por aquellas peligrosas calles que con compañía. Aunque, por supuesto, nos acabábamos de conocer y quizás desconfiara gravemente de mí, lo cual sería lo más normal en la situación en la que nos encontrábamos. Pero por suerte, aparentemente supo ver que no presentaba una amenaza para ella, por lo que se presentó a la par que yo (tras "reírse" aparentemente de mi apodo, aunque debía admitir que era bastante curioso, por lo que no me molestó tal reacción en ella, incluso un leve rubor rojo apareció en mi rostro por cierta vergüenza que estaba pasando) mientras se inclinaba en señal de respeto. Traté de apartar la timidez que me trajo en un principio su reacción para luego proseguir hablando.

-¡Un placer, Yuno!- Miré de nuevo a su katana entonces cuando comentó la habilidad que adquirió en su manejo, con una expresión algo incómoda -Sí que debes de tener entusiasmo por encontrar a ese familiar, ¿eh? Tanto como para querer ir a buscarlo tú sóla, sin ayuda y armada con una katana. Quizás deberías tener en cuenta muchos factores: Las patrullas que hay por la zona, el número de guardias, las posibles emboscadas...- Comenté en un tono algo burlón como venganza por el anterior apunte que me hizo, sin intención de ofenderla ni mucho menos y haciendo eso ver en mi rostro paciente y amistoso -Tratemos de no llamar la atención, pero si tenemos que defendernos... ¿Serías capaz de arreglártelas para sólo noquearlos con la funda de la katana, o incluso con su empuñadura? No digo que hayas pretendido desde el principio utilizarla letalmente... Pero quisiera reducir las bajas al mínimo. Ninguno de los dos quiere que cabezas vuelen, ¿no?- Bromeé para aliviar la tensión que traía al ambiente aquella incómoda petición que le estaba haciendo. Quizás no fuera tan fácil defenderse tal y como le estaba pidiendo a Yuno, pero no podría ver cómo mueren personas por nuestra causa, sea cual sea el bando al que pertenezcan.

-De todas formas, si hacemos esto bien, ninguno de los dos tendrá que defenderse- Fue entonces cuando escuché aquellos rumores por el cielo de aviones sobrevolando la zona. Quizás fueran simples aviones del ejército que iban de paso sin percatarse siquiera de la situación de Éadrom, pero al parecer Yuno tomó aquello de una forma completamente diferente -¡N-No digas tonterias, jajaja!- Reí ciertamente nervioso al pasarme por la cabeza aquella idea de una bomba cayendo sobre nuestras cabezas, tratando de aparentar confianza al escuchar aquello -Deberíamos ir cuanto antes, así podríamos encontrar a la persona que buscas más pronto. Aunque quizás podríamos ir a la plaza comercial que se encuentra en la Zona Este. Está llena de tiendas, restaurantes y cafeterías que la rodean, desiertos por la incursión de aquellos fanáticos en la ciudad. Quizás tu familiar esté escondido en uno de esos locales... También se sitúa allí el edificio de comunicaciones de la ciudad, que se encarga de reunir los números de los habitantes y de las comunicaciones en general. Así podrías probar a llamar a tu familiar desde aquel lugar si tu móvil no funciona... No sé qué hicieron esos malditos, pero sólo funcionan algunos dispositivos eléctricos en la ciudad, y estoy seguro que en aquel lugar deben de funcionar las llamadas. ¿Te parece buena idea? Y así vamos buscándolo mientras nos dirigimos allí... Si tienes una idea mejor, ¡no hay problema!

No se me ocurría en aquel instante una mejor idea para rastrear a la persona que buscábamos. Quizás no funcionara mi móvil ni posiblemente el de Yuno, pero aún cabía la posibilidad que el de aquel individuo sí que funcione... O incluso puede estar refugiándose en uno de los diferentes locales vacíos de la plaza, a la espera de que alguien lo llevara a un lugar seguro y escabulléndose de La Secta por sus propios medios... Debía admitir que aquella pareja, Yuno y su familiar, debían de ser más duros de lo que aparentaban, ya que tenían una capacidad de supervivencia admirable en situaciones críticas como era esa.

Caminé lentamente para asomarme con precaución a la calle en la que nos encontrábamos, para entonces, al ver que no había moros en la costa, ofrecerle una cálida sonrisa a la chica y hacer un gesto con la cabeza hacia fuera -No hay peligro, salgamos. De aquí a la plaza nos tomará cerca de una hora aproximadamente, más si nos topamos con varias patrullas que evitar... Pero si tienes una idea más clara sobre dónde podría encontrarse la persona que buscas, ¡eres la guía!

Decía con cierta energía y de forma alegre, mientras observaba el horizonte de que dejaban ver las laberínticas calles de Éadrom.
Siempre quise ser de ayuda a alguien en una situación especial y crítica, como era aquel día. Estaba algo aburrido de cazar tantos criminales de poca monta y ponerlos entre rejas llevándolos a la policía... Necesitaba sentirme parte de algo más grande... Y tenía mi oportunidad para satisfacer, por infantiles que fueran, mis deseos. Aquel paisaje sí que era apocalíptico, digno de formar parte de una invasión zombie una ciudad en ruinas.


Hablo - Narro - "Pienso"


¡I.W.E. IS LAIF! <3:

Thx Vin <3 (?:


¿Acaso eres un Villano?:
avatar

Salón :
1 A
Edad :
17
Dromes :
38088
Reputación :
10
Mensajes :
204

Ver perfil de usuario
HÍBRIDO

Volver arriba Ir abajo

Re: Dos cabezas piensan mejor que una [Priv. Yuno]

Mensaje por Yuno Gasai el Sáb Abr 22, 2017 6:35 am

Lo bueno de todo esto era que el chico comprendió mis intenciones de no poder ir a ayudarlo, de momento, a salvar a los ciudadanos. No me juzgó, ni me insultó como esperaba, por haber decidido seguir mi propio camino. De por si ya en mi vida esperaba automáticamente insultos o algún trato negativo hacia mi persona por las marcas que se me habían dejado en el pasado. Solo el tiempo lograría borrar todos aquellos traumas por los que pasé, al menos, ahora que tenía una persona que me entendía, sentía que si podía hacerlo. Mi autoestima había mejorado mucho desde que le conocí. Ya no era tan... torpe, cobarde e ingenua. Ahora podía sonreír más seguido y ser un poco más decidida en mis acciones.

Era admirable los deseos de superación de ese muchacho. Quería ayudar a todos por su propia cuenta sin dejar que nadie más se pusiera en peligro. El problema es que, esa mentalidad podía conllevar a una gran debilidad emocional. El enemigo podía jugarse esas cartas a su favor, atacando inocentes para hacerle daño emocional al peliverde y pudiendo descontrolar su personalidad en el acto. Justo como estaba haciendo la Secta, o alguien peor que la Secta pudiera hacerlo. Esperaba que ese chico tuviera autocontrol y que no se pusiera en plan de "Héroe" tipo caballero blanco a defenderme. Eso podía significar un problema si las cartas no eran jugadas bien y él resultaba herido. Aunque... De momento, no era que yo pudiera hablar mucho del "autocontrol". Heh... Todos los días era casi un reto mantenerme controlada, y ahora más, que había perdido lo que me mantenía cuerda.

-¡Un placer, Yuno!- - Mi sonrisa se esbozó un poco más ante el entusiasmo del chico. No era mala persona después de todo. Aunque todavía no podía cantar victoria. Makoto se había mostrado como un ángel, y terminó siendo un demonio que me hizo mucho daño. De todas formas, tampoco quería estar paranoica buscando a Aoshin por todas partes con el peliverde al lado mio. Ya bastantes problemas habían por las calles con esos soldados que salieron de quien sabe donde. No tenía ganas de estar pensando en una posible traición por parte de Midoriya-san. Tenía que relajarme un poco más. De momento dejaría que el destino fuera el que pusiera las cartas, y que pasara lo que tuviera que pasar.

-Sí que debes de tener entusiasmo por encontrar a ese familiar, ¿eh? ]-Tanto como para querer ir a buscarlo tú sóla, sin ayuda y armada con una katana - Ascentí con la cabeza, con una sonrisa tímida y un leve rubor en mi rostro. Iba a decir algo como: "Cualquier persona haría lo mismo por su ser amado.", no exactamente esas palabras pero por ahí iba la cosa, después de todo, si no se hacía no era amor de verdad. Sin embargo, Midoriya-san siguió hablando... -Quizás deberías tener en cuenta muchos factores: Las patrullas que hay por la zona, el número de guardias, las posibles emboscadas...-

- craiplz ..... - Y esa fue mi expresión. ¿L-Le había molestado cuando intenté ayudarlo de buena fe? Empecé a hacer reiteradas reverencias. -¡L-Lo se...! ¡D-Disculpa! ¡Mil disculpas! - No sabía si estaba él bromeando o no, pero me había puesto nerviosa el hecho de que hubiera dicho eso tal y como yo le había aconsejado. ¿Era vengativo? ¿O quizás fue que se me salió lo "sabelotodo" y me escuché arrogante cuando intenté ayudarle? No sabía cual era la respuesta, pero no quería que se malinterpretaran mis acciones. ¡No denuevo!

-Tratemos de no llamar la atención, pero si tenemos que defendernos... ¿Serías capaz de arreglártelas para sólo noquearlos con la funda de la katana, o incluso con su empuñadura? No digo que hayas pretendido desde el principio utilizarla letalmente... Pero quisiera reducir las bajas al mínimo. Ninguno de los dos quiere que cabezas vuelen, ¿no?-

Lo miré con una sonrisa en el rostro y ascentí con la cabeza. Aunque dentro de mi, esa idea no me gustaba para nada. Yo me había convertido en algo así como una "máquina asesina" que desaparecía a toda persona que interfiriera entre mi persona y mis objetivos o los de mi ser amado. No era persona de "jugar" con mis víctimas. Iba al grano. Era mi vida o la de ellos, y no estaba dispuesta a perder en un combate a muerte. Estaba a tan solo un paso de llevarme inocentes de por medio: "El Fin justifica los medios." después de todo, pero Shin-sama me mantenía a raya. No quería cometer un "error", que él se enojara conmigo, y perderlo... La pregunta era, ¿hasta cuándo podía aguantar ese instinto asesino...? Estaba trabajando en ello, pero no estaba segura de cuanto más podría aguantar. De momento, me quedaba seguir los pasos y las enseñanzas de mi maestro.

Hice bien en no enseñarle mis alas y no decirle más acerca de mis poderes. No quería que él empezara a cuestionarme sobre el porque mis alas se tornaron negras. Tener que explicar que asesiné por amor -o falta de- era problemático. Al menos para alguien que no compartiera los mismos "atributos" que yo, es decir, que no fuera un ángel caído. Por eso me emocionaba conocer muchos caídos. Solo esperaba que no le diera con preguntar más acerca de mi. No quería atrasarme en mi búsqueda por estar huyendo de él, o por estar intentando matarlo si la cosa se agravaba.

El peliverde había comenzado con la iniciativa de decidir  donde podíamos ir a buscar. Primero mencionó una plaza comercial. La pelirosa dudaba muchísimo que Shin-sama estuviera en esos alrededores, pero igual hecharía un vistazo en caso de que estuviera cerca. ¿Quizás había pasado por allí para salvar a alguien? No sabía. Lo que la motivó a tomar la decisión de ir fue la mención del edificio de comunicaciones de la ciudad. Deku-san le había dado una pequeña esperanza. Ascentí con la cabeza. -Me gustaría ir al edificio de comunicaciones. Uumm... Quizás... - Me quedé pensativa por unos momentos. -¿...quizás podamos aprovechar para reestablecer los servicios en general...? - Y mataban dos pájaros de un tiro. Algo así como el sacrificio que hizo el Escuadrón de Rogue-01... ¡Solo que ella no planeaba morir! ¡Kyaaa! Igual... No estaba segura si ahí se reestablecían los servicios de comunicación, pero quizás hubiera una leve posibilidad de que se pudiera, ¿no? Era buen plan si se podía hacer desde ahí. No se desviaba de su objetivo, no se desviaba de su camino, y todos salíamos ganando. Y eran esas las acciones lo que no hacía que Yuno fuera una completa villana.

-No hay peligro, salgamos. De aquí a la plaza nos tomará cerca de una hora aproximadamente, más si nos topamos con varias patrullas que evitar... Pero si tienes una idea más clara sobre dónde podría encontrarse la persona que buscas, ¡eres la guía! - Le sonreí y le miré con decisión.

-¡A la torre de comunicaciones! >w< - Mencioné señalando el horizonte. Ambos jóvenes saldrían corriendo, escondiéndose entre las estructuras, mirando hacia todos lados, incluso, hacia las ventanas de los edificios abandonados. Había que tener en cuenta que podían haber francotiradores enemigos y eso no era bueno. Por ahora todo parecía estar completamente vacío. Solo que en las lejanías se escuchaban disparos de diferentes tipos de armas. Por suerte y por ahora esos disparos no parecían estar cerca del dúo que había emprendido camino hacia la torre de comunicaciones. Solo esperaba que Deku-san estuviera en lo cierto, y que ninguno de los aviones que se escuchó anteriormente viniera a bombardear la ciudad. No tenía idea si sus habilidades le defenderían de una bomba...




No estoy loca... Yo solo amo con locura... ~ ♥

MIIII SHIN-SAMAAAAAAAA >__<:

¡Gracias por los Stamps, Red! ^^

♥️ Ficha ♥️ Cronologías & Relaciones ♥️

avatar

Salón :
Universitario(a)
Dromes :
51916
Reputación :
19
Mensajes :
321

Ver perfil de usuario
ÁNGEL CAÍDO

Volver arriba Ir abajo

Re: Dos cabezas piensan mejor que una [Priv. Yuno]

Mensaje por Midoriya Izuku el Sáb Abr 22, 2017 8:29 pm

Aparentemente, a Yuno le pareció buena mi idea sobre ir al edificio de comunicaciones, incluso aportó un "plus" extra a dicho plan: La posibilidad de poder reestablecer las comunicaciones de la ciudad. Al tratarse de un edificio con tal propósito, que era el de controlar y mantener estable la red de comunicación de Éadrom, podría haber una forma, un dispositivo que podríamos usar en aquel lugar que reactive la red en caso de emergencia, como era aquel caso -Tienes razón... Podríamos volver a hacer que funcionen los dispositivos eléctricos... Cabe la posibilidad. ¡Vayamos cuanto antes!- Dije con voz motivada y confiada mientras miraba a la chica a la par que con un gesto con la cabeza señalaba al exterior.

Al no haber aparentemente moros en la costa, pudimos salir sin problemas del escondrijo. Debíamos estar atentos en todo momento, sin embargo, por si escuchábamos pisadas que revelaran la presencia de patrullas de La Secta alrededor nuestra. Avanzábamos por las calles con la mayor cautela, yendo de cobertura en cobertura, refugiándonos en éstas por si acaso nos topábamos con miembros de aquella organización. Llegué a percatarme de cómo Yuno estaba a su vez atenta a las ventanas de los diferentes edificios que nos rodeaban... ¿Buscando, quizás, señales de la presencia de enemigos alrededor nuestro, apostados en ellos...? Tomando en cuenta el ruído que escuchábamos de disparos a lo lejos, supuse que quizás pensaba la chica que podrían haber "francotiradores" vigilando la zona... O así me lo decía mi intuición.

-... Admiro tu precaución constante, Yuno- Comenté tras un par de minutos de recorrido en silencio al empezar la caminata -... Pero no creo que hayan "francotiradores" por la zona. Es... difícil de explicar, pero por lo que vi de los fanáticos hasta ahora... No son aparentemente el tipo de organización que hace uso de armas de fuego para imponerse...- Notaba algo de confusión respecto a la chica al decir aquello, por lo que vi necesario seguir con la explicación aguardando tras uno de los diferentes vehículos estacionados a nuestro alrededor.

-... Soy una persona que se fía mucho de su instinto... Y puede que no sea fiable, pero diría que La Secta no usa en especial armas de fuego. Deben de valerse de otra forma, otra que les permita mantener a raya a los que se les opongan...- Fue entonces cuando recordé retazos de las palabras que me dedicó antes la chica.

"...Sin embargo, hay que tomar en cuenta muchísimas cosas. Cuantos son los que hacen la guardia, que tipo de poderes tienen [...]"

-... Yuno, antes mencionaste algo sobre que debía de tener en cuenta qué poderes tenían los guardias de La Secta... ¿Cierto...? ¿Querías decir, como magia o algo parecido...?- Pregunté algo extrañado, ya que mi naturaleza escéptica me incitaba a no creer ni de lejos en aquella posibilidad de que pudiesen usar la magia como arma. Pero las cosas que vi y experiencié durante mi estadía en Éadrom cambiaron tal mentalidad por completo, y me mostraba más abierto frente a estas disparatadas opciones -Entonces, es posible que se basen en esa magia para reducir a sus adversarios... Y en ese caso, ¿qué es ese ruído de disparos a lo lejos...? Será mejor que sigamos.

Una vez expresados mis pensamientos, comencé a preguntarme seriamente quién o quiénes eran los causantes de aquellos disparos que llegábamos a escuchar algo más lejos de nuestra posición... ¿Acaso eran bandidos? ¿Y si estaban aprovechando el caos del momento para saquear las tiendas que se encontraban indefensas frente a sus garras? Cada vez se sumaban a la causa más enemigos a los que evitar, y en el peor de los casos, combatir.

Cierto era que, aunque lo más seguro no hubiesen francotiradores por la zona, podrían tener apostados en los edificios vigías que alarmaran a las patrullas circundantes de nuestra presencia en el caso de que nos vieran, por lo que decidí que la estrategia de Yuno de ir siempre escondiéndose tras coberturas y coches era la mejor opción para tener un viaje seguro y sin obstáculos.


Unos diez minutos más tarde, a unos cuarenta de la plaza


-B-Bueno, ¿cuál es tu historia?- Pregunté mientras caminábamos con precaución por las calles de la ciudad al ver que era seguro conversar, ya situados en su Zona Este, y tras unos minutos de una tensa caminata en silencio bajo la oscuridad de la noche, iluminados de vez en cuando por las farolas -Quiero decir, ¿cómo llegaste a Éadrom? ¿Acaso eres una estudiante del Instituto Takemori?- Yuno se veía joven, no de mi misma edad por supuesto pero no mucho más mayor. Además, tenía la constante sensación de que ya la había visto antes, en algún lugar, y su nombre me sonaba bastante... Pero no podía encontrar el por qué, no en aquel momento... Era algo que me incordiaba bastante, ya que no me gustaba para nada olvidarme de las personas que había conocido alguna vez en mi vida... Pero no era un coraje tan severo, ya que debió de haber pasado tiempo en el caso de que nos hayamos conocido desde la última vez que nos vimos, ya que ni ella misma parecía reconocerme.

Aún nos quedaba un largo recorrido por delante, y el conversar un rato con la seguridad de que no había peligro a nuestro alrededor sería lo mejor para aligerar el trayecto, ¿cierto? Quería conocer a la chica más a fondo, ya que no todos los días me encontraba con alguien capaz de buscar a su familiar en una ciudad en ruinas, armado con una katana y en solitario... Se trataba verdaderamente de alguien bastante extravagante.


Hablo - Narro - "Pienso"


¡I.W.E. IS LAIF! <3:

Thx Vin <3 (?:


¿Acaso eres un Villano?:
avatar

Salón :
1 A
Edad :
17
Dromes :
38088
Reputación :
10
Mensajes :
204

Ver perfil de usuario
HÍBRIDO

Volver arriba Ir abajo

Re: Dos cabezas piensan mejor que una [Priv. Yuno]

Mensaje por Yuno Gasai el Dom Abr 23, 2017 6:09 am

Parece ser que a Midoriya-san le había agradado la idea que dí sobre restablecer las comunicaciones. Podía servir de mucha ayuda para todo el mundo, incluyéndome, por su puesto. Decían que las acciones heróicas empezaban por pequeños detalles, y si mi plan funcionaba, podía salvar la vida de muchas personas. Si no, pues... Al menos se intentó. Por eso había sonreído con timidez, sonrojándome por haber sentido que fui de utilidad para algo.

Por fin habíamos partido hacia un destino en específico: La Torre de Comunicaciones. Ya no estabamos tanteando pensando a donde ir. Ahora iba a intentar comunicarme con él desde otro medio, y esperaba realmente que funcionara eso.

Durante el camino me mantuve alerta. No quería ser víctima de una emboscada, y mucho menos que ninguna sorpresita nos cayera encima. No quería imaginarme que el peor escenario posible nos viniera encima cuando yo tenía asuntos importantes que atender. Todo este tiempo habíamos ido en silencio. Incluso pasamos por una relojería, donde intenté fijarme en la hora de la mayoría de los relojes. Si la mayoría de esos no estaba retrasados o adelantados, quería decir que ya era un poco tarde en la noche. Y comparándolos con el cielo frente a nosotros se podía deducir más o menos que hora era.

Entonces escuché como Midoriya-san rompió el silencio. Me halagaba por mi preocupación constante pero me explicaba que no pensaba que hubieran francotiradores por la zona. Dándome también datos de lo que el había visto de momento. Me explicaba que no parecían ser el tipo de personas que usara armas de fuego. Detuve mi caminar para pensar muy concentrada en lo que él decía. Pero entonces, ¿qué habían sido esos disparos? Algo no estaba encajando. Intentaba pensar en los más miserables de los humanos o criaturas usando "armas humanas" para no hacer tanta destrucción de la que ya había. Considerando que tenían rehenes en Takemori y la estaban custodiando por alguna razón...

Escuchaba con atención lo que decía mi compañero: La Secta podría no utilizar armas de fuego. Según Midoriya-san, era posible que usaran otros métodos para sembrar el caos y destrucción que había en la ciudad. Por mi parte, yo intentaba acomodar la información que me decía Midoriya-san junto a lo que yo estaba pensando y había escuchado que era la Secta.

-... Yuno, antes mencionaste algo sobre que debía de tener en cuenta qué poderes tenían los guardias de La Secta... ¿Cierto...? ¿Querías decir, como magia o algo parecido...?- - Pero las preguntas de Midoriya-san me bajaron a la realidad. ¿Acaso él...? ¿Acaso él no sabía que era la magia...? Pero si Deku-san vivía en Éadrom, ¿no? ¿Cómo era posible que no supiera de la magia...? -Entonces, es posible que se basen en esa magia para reducir a sus adversarios... Y en ese caso, ¿qué es ese ruído de disparos a lo lejos...? Será mejor que sigamos.

Pero antes de seguir, tuve que hacerlo. Tomé con firmeza la muñeca izquierda de Midoriya-san para detener su paso. No podía ser posible lo que estaba escuchando.

-Midoriya-san... No, Deku-san... - Lo solté de la muñeca para mirarlo con seriedad a los ojos. -Para usted, ¿qué es la magia? - Le hice aquella pregunta, ahora mirándolo con más tranquilidad. Negué con la cabeza. No podíamos quedarnos ahí parados hablando cuando probablemente teníamos enemigos siguiéndonos los pasos en las lejanías.

Me sentí como una verdadera tonta. La mayor parte del tiempo pensaba en "enemigos humanos" dejándome llevar por mis pensamientos sobre "La Secta podría ser una Organización de Jerarquía, así que en la ciudad solo hay soldados de bajo nivel", pero olvidé algo muy importante: Los Soldados de Raza tales como los lycántropos, que tenían un gran sentido del olfato, o los vampiros, que podían ver en la oscuridad o transformarse en animales oscuros para espiarnos. Los demonios pudieran quizás sentir presencias. Y aquí estaba yo a solas, en medio de una ciudad caótica, con un chico peliverde que no quería que matara a mis enemigos y que ahora parece que no tenía conocimiento de la magia. Sin mencionar los posibles "Enemigos con poder más allá de mi entendimiento" que me había mencionado Shin-sama.

Si hubiera sido otro tipo de muchacha, es posible que en esos momentos hubiera dejado que el miedo invadiera mis sentidos, hubiera entrado en más desesperación de la que estaba y estuviera llorando. Pero como parte de mi inocencia se perdió el día que maté a mis propios padres... Bueno... Solo podía sonreír, ¿verdad? Estaba metida en un graaan problema. ~ Pero no importaba. ♥ Yo era fuerte y podía salir de esa situación.

Mientras caminabamos, decidí hablarle a mi acompañante sobre la magia. No tenía ganas de que nos atacaran y tuviera que salvarlo yo a él por no saber de las razas. O bueno, al menos quiero asegurarme de que esté en la misma página que yo.

-Si, es posible que usen la magia para reducir sus adversarios. Pero también pudieran estar usando las armas de fuego para torturar mentalmente a los civiles que están capturados en Takemori. - Mencioné con seriedad. Escuchar ese tipo de municiones podía ser utilizado para torturas mentales y manipulaciones. -Además, ¿por qué usaría magia en contra de una persona, si puedo hacer lo mismo con un arma de fuego? Es decir... Si un integrante de la Secta quiere herir un humano, puede usar sus armas, evitando usar sus poderes de raza para cansarse o no hacerle mucho daño. Entonces, esos poderes de raza los usará con alguien que sea "igual a él". - Se quedó pensativa. -Usan las armas de fuego para lo que ellos consideren insectos, y usan la magia para oponentes verdaderos. A menos que quienes usen armas sean simples humanos en la Secta, o su magia esté en el uso de algún tipo de magia especial. - Es probable que para mi compañero aquello fuera un trabalenguas, pero... Tenía que decirlo. Tenía que sacar toda posible teoría de mi cabeza. Decidí morderme la lengua para no hacer mas tensa esa situación, pero tenía que decirlo.

Unos diez minutos más tarde, a unos cuarenta de la plaza

-B-Bueno, ¿cuál es tu historia? Quiero decir, ¿cómo llegaste a Éadrom? ¿Acaso eres una estudiante del Instituto Takemori?-

-¿Mi historia? o.o Uuum... - Me quedé pensativa, viendo como ordenaba mis pensamientos. -Me enteré por medio de unos papeles de promoción. - Subí mi mirada hacia al frente. -También escuché personas hablar de esta ciudad y quise darle una oportunidad. Me llamó la atención el ambiente de paz que decían que tenía. - Sonreí con una expresión amable en mi rostro. -¿Y usted, Deku-san? ¿Cómo llegó a Éadrom?

Para ser sincera, había contado una verdad a medias. No era que pudiera decir: "¡Pues maté a mis padres y tuve que irme de donde vivía!" Eso seguro lo traumaba y capaz y salía corriendo a donde los integrantes de la Secta en busca de protección. Aunque ahora que lo pienso, nadie en Éadrom conocía de mi pasado oscuro, salvo Shin-sama. ¿Cómo fue que llegué a contarle todo eso a él? Todo fue culpa de ese estúpido Cupido, pero a la misma vez le agradesco haberle dado la oportunidad de conocernos. No solo eso, sino que pude tener lazos de confianza con él porque vi que eramos iguales, es decir, los dos eramos ángeles caídos, y ahí fue donde me entró lo de demisexual. No podía ir por la vida contándole mi pasado a las personas. No había sido uno con un final feliz y probablemente me juzgaran por ello. Por esta razón no enseñaba mis alas oscuras a la gente. No quería tener que pasar por esa pregunta incómoda de "¿Y por qué tienes las alas negras?" ¡Nononono! Lo mejor era evitar preguntas sobre mi pasado. Mientras más simple las respondiera, más rápido salía del paso. Ahora solo esperaba respuesta de Deku-san.




No estoy loca... Yo solo amo con locura... ~ ♥

MIIII SHIN-SAMAAAAAAAA >__<:

¡Gracias por los Stamps, Red! ^^

♥️ Ficha ♥️ Cronologías & Relaciones ♥️

avatar

Salón :
Universitario(a)
Dromes :
51916
Reputación :
19
Mensajes :
321

Ver perfil de usuario
ÁNGEL CAÍDO

Volver arriba Ir abajo

Re: Dos cabezas piensan mejor que una [Priv. Yuno]

Mensaje por Midoriya Izuku el Dom Abr 23, 2017 6:12 pm

Hace diez minutos


-... ¿Qué pienso de la magia...?- Aquella pregunta que me acababa de hacer Yuno me dejó ciertamente desconcertado. No sabía que responder ante aquello, y sería un problema si tuviésemos que esperar hasta que supiese cómo responder... Pero por suerte, la chica negó con la cabeza, dándose cuenta de que aquel no era el momento para hablar, no en medio de la calle y sin tener la certeza de que no nos estaban espiando realmente...

Sin embargo, charlar por el camino cuando supiésemos que estábamos fuera de peligro no sería un problema... Aunque de momento, quería evitar aquel tema que interesaba aparentemente a Yuno. ¿Quizás ella sí creía en la magia, y por eso le extrañó mi mentalidad...? No lo sabía, ni quería descubrirlo en aquel momento, por lo que seguimos nuestro camino, de nuevo en un silencio incómodo tras aquella pregunta.


Vuelta al presente, a cuarenta minutos de la plaza


-Oh, claro, "lo normal"- Dije por lo bajo inconscientemente mientras le seguía el paso a la joven. Por alguna razón, me imaginé otros motivos mucho más disparatados por el que se encontraba en la ciudad que el real. Al parecer, según por lo que dijo de unos papeles de promoción, se refería a que, en efecto, era una estudiante del Instituto Takemori. Además, los rumores de "paz" y tranquilidad que reinaba usualmente en la ciudad le interesaron también. Mientras escuchaba tal testimonio recordaba, inconscientemente, la mortal Clase de Poderes que di con aquel profesor endemoniado... Y aquellas palabras de la chica, las cuales parecían desconocer por completo aquella faceta de la ciudad, tan peligrosa y ajetreada, me sentaron como un duro golpe en la mollera.

Cierto era que, en aquella infernal clase, viví momentos muy disparatados, demasiado como para que fueran siquiera reales... No podría explicar la de cosas sobrenaturales que vi y experiencié en aquella clase... Pero no era suficiente como para convencerme "por completo" de la condición sobrenatural de Éadrom... Ya que pudo haber sido fácilmente hipnosis aquello, quién sabe. Una parte de mí, seguramente la más terca y cerrada de mente, me incitaba a seguir rechanzando la posibilidad de que todo lo que vi en aquella clase era falso, irreal... Pero no era el momento para darle vueltas a tal tema, no en medio de aquel panorama apocalíptico.

-Oh, ¿yo?- Dije con un tono algo tonto y arrastrando las palabras, al haber sido sacado de pronto del trance que fue el perderme en mis pensamientos -Bueno... Mis padres-- Bueno, mi padre, quiso enviarme a Éadrom para inscribirme en el Instituto Takemori. Es demasiado inocente, y seguramente creyó en los rumores que corrían sobre la de seres fantásticos que estudiaban en la ciudad... Y, de alguna forma, pensó que ése era el ambiente perfecto para mí. Menuda tontería, ¿cierto?- Dije entre risas nerviosas, algo incómodo por las absurdas palabras que salían de mi boca -Lo cierto es que estuve entrenando mi forma física desde que era pequeño con mi padre. Siempre quiso lo mejor para mí y mi adiestramiento, al fin y al cabo, y si se mostraba tan entusiasmado con la idea de ingresarme a Takemori... ¡No podía decirle que no!


Minutos después, a veinte de la plaza


Pasamos el resto del recorrido hablando en ocasiones, preguntando acerca de nuestras metas, nuestros propios valores morales... Pero en todo momento, podía notar cómo Yuno se mostraba algo esquiva a mis preguntas, siempre dando respuestas usuales, que se caben esperar de una persona normal y corriente (el tipo de persona que menos me solía encontrar en aquella ciudad), y siendo siempre cortas y secas, sin desarrollar ni entrar apenas en detalle. Me resultaba extraño, ya que me esperaba que fuera alguien mucho más extrovertido de lo que en verdad decía ser. Cuando nos encontrábamos seguros de que no había por el momento nadie patrullando la zona por la que pasábamos, era cuando intercambiábamos palabras, yo revelando poco a poco mi visión justiciera del mundo en general. Por supuesto, tenía muy claro que el mundo era mucho más sombrío y oscuro que el mío utópico, en el que la paz pueda reinar al fin... Pero los sueños suelen ser de gran embergadura o casi imposibles al fin y al cabo, ¿no?

-... Sobre lo que dijiste de las armas de fuego- Insistí de nuevo en aquel tema, en una de nuestras breves conversaciones -Tienes razón, pueden hacerlas uso para meter miedo a las personas y tener a los rehenes bajo control... Pero, basándonos en la teoría de que usen magia... ¿No sería más fácil "ponerlos todos a dormir" con ella, hipnotizarlos... Quién sabe... Pero lo que pienso que es cierto es que--

Fue entonces cuando escuchamos ruídos de cristales rompiéndose justo a nuestra izquierda
, algo más avanzado en la calle a la que acabamos de adentrarnos. Aquel ruído era sonoro y resonante, ya que al fin y al cabo era casi lo único que se escuchaba en aquella zona, retumbando el eco por las paredes de los edificios... Y haciendo difícil a su vez analizar la procedencia de aquel ruído. Ambos, Yuno y yo, nos agachamos tras la hilera de coches que se extendía usualmente por el largo de las carreteras, con una expresión seria y atenta. Acabábamos de toparnos de nuevo con peligro. Ya ocurrió minutos antes, pero se trataba de simples patrullas de La Secta fáciles de sortear. Pero aquella era una situación totalmente diferente: Era una en la que no sabíamos dónde se encontraba el posible enemigo. No sabíamos si procedía de las tiendas en la acera que estaba frente a nosotros, con nuestra imagen al descubierto, o de las que se encontraban en la contraria, de cuya visión nos escondíamos.

Y la situación empeoraba por momentos. En un caso normal, hubiésemos podido retroceder y tomar una calle distinta. Pero mi instinto me decía a gritos que aquella era la peor decisión que podríamos tomar, como si fuera un billete de viaje directo a una emboscada de La Secta, sólo de ida.

-Y-Yuno, qué hacemos- Le pregunté algo nervioso, ya que el tiempo corría en contra nuestra. Sentía, escuchaba las pisadas de diferentes escuadrones de La Secta dirigiéndose a nuestra posición por un lado, y por el contrario se escondía la fuente de aquellos misteriosos ruídos. Y si tardáramos más, los problemas se juntarían, y los fanáticos irían a investigar aquel ruido... Quizás sean otros miembros los causantes de tal jaleo, pero, ¿y si fueran bandidos...? Nos veríamos envueltos en una batalla entre ambos bandos... -... ¿Qué camino tomamos? Sea cual sea, me encargaré de que ambos salgamos ilesos, ¿está bien? Así que tómatelo con calma, y dime. ¿Quieres retroceder y tomamos otro camino, o seguimos...? Si retrocedemos... Es muy posible que nos topemos con La Secta de frente...- Le dije a la chica, borrando la leve sonrisa de cortesía que trataba de esbozar siempre y la actitud positiva, cambiándolas por un porte más serio, incluso bélico. Mis músculos estaban tensos, preparados para lo peor...

"Lo que más me incordia es el hecho de que he llevado a Yuno a la boca del lobo... Si hubiese escogido una ruta más segura... ¡¡Mierda!! ¡No puedo dejar que salga herida por mi culpa!


Hablo - Narro - "Pienso"


¡I.W.E. IS LAIF! <3:

Thx Vin <3 (?:


¿Acaso eres un Villano?:
avatar

Salón :
1 A
Edad :
17
Dromes :
38088
Reputación :
10
Mensajes :
204

Ver perfil de usuario
HÍBRIDO

Volver arriba Ir abajo

Re: Dos cabezas piensan mejor que una [Priv. Yuno]

Mensaje por Yuno Gasai el Lun Abr 24, 2017 4:53 am

A cuarenta minutos de la plaza:

Bueno, esto no pintaba bien. Midoriya-san no creía en la magia. Si nos encontrabamos con enemigos peligrosos era muy probable que el saliera afectado. Solo restaba esperar porque el muchacho tuviera experiencia en combate y no fuera lo suficientemente estúpido como para ignorar ataques mágicos si el enemigo se los demostraba. Lo bueno era que, según lo que decía, su padre lo había enviado a Takemori buscando lo mejor para él. La pelirosada esperaba que al menos estuviera familiarizado con el arte de combate como él mismo decía. Esperaba que al menos tuviera un nivel de entrenamiento lo suficiente como para defenderse solo. Si no, estaríamos los dos en problemas.

-...Es demasiado inocente, y seguramente creyó en los rumores que corrían sobre la de seres fantásticos que estudiaban en la ciudad... Y, de alguna forma, pensó que ése era el ambiente perfecto para mí. Menuda tontería, ¿cierto?-

No... No podía reírme con él. No esta vez. No podía ser posible que el tiempo que estuvo en Éadrom o en Takemori no hubiera aprendido sobre seres fantásticos. Tampoco podía molestarme con él, no en esos momentos, no en un lugar como ese. Hacerlo equivaldría a tener un debate del nunca acabar, y no podíamos entrar en esas discusiones. Si bien, yo podía intentar hacerle creer en la "magia" enseñándole mis poderes y el tipo de alas que poseía, pensaba que esto no era lo adecuado. He estado escondiendo mi verdadera naturaleza, y temía que por el tipo de pensamiento que tenía él sobre la Justicia...

Era difícil ser un ángel caído, un ser de la oscuridad. En algún momento de mi vida pensé "volver atrás", volver a tener mis alas blancas y mis poderes celestiales. Pero si no hubiera sido por todo lo que pasé, no hubiera conocido el hombre que hoy día amaba.

Solo me limité a mirarle sin ningun tipo de expresión en mi semblante, es decir, con una expresión neutral en mi rostro. Decidí dejar el tema por terminado y que él se siguiera riéndo de lo que consideraba "gracioso", me giré haciéndole una señal con la cabeza para que me siguiera, y seguí caminando.

-Solo tenga cuidado, Deku-san. Que sus ojos no lo vean, no quiere decir que no exista.  - Traté de explicar. No estaba enojada, pero si un poco decepcionada, si se le podía llamar así. Aun de esta forma seguía usando un tono de voz amable. -Yo no puedo ver la gravedad, pero se que existe. No puedo ver las feromonas, pero se que existen. Y así puedo mencionarte muchas cosas que no puedo ver, pero están ahí alrededor de nosotros. - Le sonríe.

A veinte minutos de la plaza:

-... Sobre lo que dijiste de las armas de fuego- Insistí de nuevo en aquel tema, en una de nuestras breves conversaciones -Tienes razón, pueden hacerlas uso para meter miedo a las personas y tener a los rehenes bajo control... Pero, basándonos en la teoría de que usen magia... ¿No sería más fácil "ponerlos todos a dormir" con ella, hipnotizarlos...
-Podría ser...  
-Quién sabe... Pero lo que pienso que es cierto es que-- -Fue entonces cuando escuchamos ruídos de cristales rompiéndose justo a nuestra izquierda.

"M-Maldición..." - Me había agachado a la misma vez que Midoriya-san lo hizo. Afiné mi vista para ver si podía ver más alla en la oscuridad, pero nada.

-Y-Yuno, qué hacemos-
-No se... - No podía pensar con claridad. En esos momentos solo quería prepararme y saltarle encima al que fuera para asesinarlo, en caso de que viniera con intenciones hostiles. Pero considerando que tenía a Midoriya-san conmigo, tenía que suprimirme...
-... ¿Qué camino tomamos? Sea cual sea, me encargaré de que ambos salgamos ilesos, ¿está bien? Así que tómatelo con calma, y dime. ¿Quieres retroceder y tomamos otro camino, o seguimos...? Si retrocedemos... Es muy posible que nos topemos con La Secta de frente...-
-No te preocupes tanto por mi. Y dime, ¿cómo sabes que es muy posible que nos encontremos de frente con la Secta? - Giré mi rostro y lo miré a los ojos, manteniendo una sonrisa amable en mi semblante. Antes no había nada "allá atrás", pero ahora Midoriya-san se había sacado que era muy posible que nos encontremos con escuadrones de la Secta, cuando se suponía que el lugar estuviera despejado.

Aquella sonrisa solo significaba una cosa: "¿Lo ves? Es "magia". Si su padre lo envió a estudiar a Takemori era por dos razones: O Midoriya-san tenía que despertar un poder dentro de él, o su padre quería que Midoriya-san, un simple humano, aprendiera a convivir alrededor de seres mágicos para que le tuviera respeto a la vida.

¿Qué iba a hacer Yuno? Confiar en los instintos de Midoriya-san. Tomaría a Midoriya de la cabeza y lo agacharía para meterlo debajo del auto. Ella también se metería debajo de él. Por suerte, era una hilera de autos y no se verían de lejos porque los carros de al frente taparían la vista. Yuno le hizo una señal a Deku-san para que se movieran al auto de al frente. Si venían escuadrones de la Secta era probable que pudieran verlos por estar en el último carro. Así que estando debajo de los autos de más adelante, no los verían ni del bando que venía desde al frente, ni del bando que venía desde atrás.

Era una movida muy riesgosa, pero era la que tenían que jugarse de momento. Yuno no quería arriesgarse a correr y entrar a una tienda, no sabía que tipo de enemigos tenían al frente y si los verían moverse hacia alla. Probablemente estuvieran en el mismo medio de disparos y peleas, pero los autos les servirían para protegerse de las balas, de momento. ¿Sería capaz de protegerlos de la magia? No lo creía, al menos no de magias poderosas, y por eso ella quería seguir arrastrándose entre las hilera de autos hasta llegar lo más lejos que pudieran para salir de aquel posible enfrentamiento. Tan solo esperaba que fuera paranoia de ambos. Solo faltaba esperar a ver que pasaba.




No estoy loca... Yo solo amo con locura... ~ ♥

MIIII SHIN-SAMAAAAAAAA >__<:

¡Gracias por los Stamps, Red! ^^

♥️ Ficha ♥️ Cronologías & Relaciones ♥️

avatar

Salón :
Universitario(a)
Dromes :
51916
Reputación :
19
Mensajes :
321

Ver perfil de usuario
ÁNGEL CAÍDO

Volver arriba Ir abajo

Re: Dos cabezas piensan mejor que una [Priv. Yuno]

Mensaje por Midoriya Izuku el Lun Abr 24, 2017 3:25 pm

No entendía por qué Yuno estaba tan convencida de que la magia existía, sobretodo en aquella ciudad... ¿Quizás era porque ella misma la usaba? No importaba, no en aquel momento, cuando nos encontrábamos acorralados aparentemente. No sabría decir cómo, pero algo en mí me gritaba "Peligro", tanto por un lado como por el otro de la calle. Al decir aquello a Yuno, restó importancia a su propia seguridad para luego hacer hincapié en lo que menos me preocupaba.

-... ¿Por qué lo sé...? ¡A-Así me lo dice mi instinto! Ya lo dije, confi--

Meneé la cabeza algo enfadado al ver por dónde iban los tiros al preguntar aquello. La chica seguía insistiendo seguramente que no todo tiene por qué ser normal para mí, que no todo lo que mis ojos ven es lo único existente. Suspiré entonces, mientras evitaba la mirada de la joven, acompañada por aquella sonrisa de "Te lo dije".

Fue entonces cuando Yuno me forzó a agacharme y cubrirnos tras los vehículos junto a ella, avanzando por la extensa hilera de éstos y recorriendo poco a poco la calle, con cuidado de no toparnos de frente con el posible enemigo oculto. Di por hecho que confió en mí, y optó por evitar las supuestas patrullas de La Secta que se aproximaban a nuestra posición, atravesando la calle en la que se encontraba el peligro invisible. Los ruídos se hacían cada vez más notorios para nosotros, hasta tal punto que parecía estar en frente nuestra el origen de tales... Pero era simplemente un efecto sonoro del eco, ya que al ver que no había nada extraño en las tiendas vacías que se encontraban delante nuestra, asomé con precaución la cabeza sobre los coches tras los que nos cubríamos, observando cómo un grupo de fanáticos se encontraba registrando de forma muy indiscreta el interior de una cafetería. Pero, ¿por qué...?

-Esto no me da buena espina...- Tragué entonces saliva, pidiendo a Yuno que aguardara unos segundos para que me dejara analizar por un momento la situación. ¿Qué buscaba La Secta en el interior de ese edificio? Robar el dinero de la cafetería, lo dudo. ¿Probar el café que la hacía tan famosa en Éadrom? No lo creo... Quedaba entonces una posible razón por la que estuviesen examinando tan exhaustivamente el interior del local.

-Yuno- Me dirigí entonces con un tono serio, de pronto tratando de imponer autoridad por primera vez ante la chica. Lo que le pensaba decir dejó de ser una petición como en ocasiones anteriores -Aguarda en en el coche del final, avanza con cuidado pero sé rápida a ser posible. Nada más que dé la señal, empieza a correr. Haz lo que digo, por favor- Mi mirada le imploraba a la chica el que me hiciera caso, ya que pensaba llevar a cabo mi plan con o sin ella haciéndomelo.

Música para el ambiente (?:

Entonces, tras esperar unos breves segundos, finalmente escuché el pistoletazo de salida. Un grito de horror, aparentemente de un niño, provenía de pronto del interior de aquella cafetería. Alzando mi vista, pude ver cómo lo sacaban a rastras del cuarto de baño masculino, aferrándolo de la muñeca y con éste llorando a cántaros. Fue en aquel momento cuando mi cuerpo pareció cobrar vida por sí sólo.


¡One For All Full Cowl! [Activación del estado, duración máxima 4 posts]


Salté por encima del coche, pasando sobre este con una acrobacia, para entonces abalanzarme hacia el local haciendo uso del Texas Smash para movilidad, pegando un enorme salto de 5 metros y, una vez aterrizado, esprintar hacia los fanáticos, los cuales por suerte parecían ser unos simples novatos, ya que perdieron los nervios al ver tal escena y no supieron en un principio cómo reaccionar. Me dieron margen de tiempo suficiente como para adentrarme en el edificio sin siquiera recibir un sólo ataque. Pero una vez dentro fue donde las llamas volaron. Observaba cómo bolas de fuego pasaban a mi alrededor, trozos afilados de hielos se adherían a las paredes al fallar su objetivo... Aquella situación no me resultaba para nada extrema, no desde que me enfrenté a tantos retos en la Clase de Poderes...

Con movimientos rápidos, conseguí conectar puñetazos certeros, sin fallar ninguno y darlo al aire, a cada uno más potente que el anterior por la adrenalina que recorría por mi cuerpo. Gracias a la fuerza ejercida, levanté el polvo que se encontraba acumulado en el interior de la cafetería por el derrumbe de escombros de su estructura debido al terremoto, haciendo que volara hacia al exterior en forma de vientos violentos.

Unos pocos segundos despues de mi entrada en la cafetería, aparecía de nuevo por la calle saliendo de ésta, con el hombro derecho quemado por el impacto de una de esas bolas de fuego y algo magullado en general, con un niño de 7 años ileso a mis hombros, algo sucio por haber estado escondiéndose en tal escabroso lugar -¡¡Yuno!! ¡Es el momento, corre!


A unos pocos minutos de la plaza


-Entonces te llamas Tharja, ¡vaya nombre más raro!- Exclamaba mientras andábamos de nuevo por las calles de Éadrom, recuperando el aliento tras aquella huída desesperada, yo ya en mi estado normal y corriente. No notaba entonces peligro a nuestro alrededor, por lo que podíamos darnos por aquel momento la libertad de conversar -No te preocupes, dentro de nada estarás a salvo y con tus padres- Llevaba a un chico pequeñajo, moreno tanto de piel como de cabello, de ojos color ámbar y vestido con ropajes algo descuidados y en malas condiciones por el haber estado refugiándose en tal lugar de la mano. Se mostraba silencioso y tímido, aunque agradecido. Miré algo apesadumbrado entonces a Yuno, la cual cada vez se mostraba más distante. Me acerqué un poco más a la chica, para poder hablar por lo bajo y evitar que Tharja se enterara de la conversación.

-Lo siento mucho, Yuno. Siento si esto nos haya retrasado, no podía dejar que se lo llevaran delante nuestra... Sé lo en contra que estás de lo que hice, y pido disculpas...

Nos encontrábamos a una escasa distancia entonces de la plaza a la que nos dirigíamos, unos cuantos cientos de metros más y podríamos adentrarnos entonces en el edificio de comunicaciones, tal y como era nuestro objetivo. Tan sólo esperaba que nada más ocurriese a partir de entonces, nada que nos fuera a poner en peligro de nuevo.

"Es increíble... Aún habiendo salvado al chico de un secuestro, puse a Yuno en un peligro innecesario a su vez. Haga lo que haga, alguien siempre correrá peligro por mi culpa, ¿uh...?"

Vestimenta:

Habilidades:
-One For All Full Cowl: Izuku permite que el "One For All", la fuerza licántropa la cual desconoce de su existencia pero que llamó él mismo de dicha forma, recorra todo su cuerpo. En esta forma, su velocidad, fuerza, movilidad y agilidad se ven potenciadas en un 25%. En el mismo post es capaz de reunir y distribuir por su cuerpo el poder, llenándolo de marcas que parecen sus propias venas reluciendo de colores brillantes. No tarda apenas en distribuir el One For All, por lo que puede ser activado en el momento en el que Izuku lo crea necesario. Sin embargo, este estado tan sólo puede llegar a durar hasta 4 posts del propio usser. En dicho estado, Izuku puede clonar las habilidades 2 y 3, limitando su poder hasta lo que el cuerpo le permita resistir sin que ocasionen heridas graves ni rompan sus huesos, recortando su eficacia un 50%
-Texas Smash: Izuku concentra todo su poder en uno de los talones de sus piernas, descargando con él un golpe de revés al oponente, haciendo un giro sobre sí mismo para acumular inercia. Esta habilidad también puede ser utilizada para la movilidad, en vez de sólo para el ataque, permitiéndole pegar grandes saltos de un lugar a otro a una distancia máxima de 10 metros (En el estado One For All Full Cowl, esta distancia se ve reducida a la mitad, 5 metros, pero se puede utilizar hasta dos veces en dicho estado, otorgándole mayor potencial de persecución). La pierna en la cuál concentre el One For All, se verá dañada, ya sea utilizada de forma ofensiva como por movilidad, y se verá cojo en la pelea.


Hablo - Narro - "Pienso"


¡I.W.E. IS LAIF! <3:

Thx Vin <3 (?:


¿Acaso eres un Villano?:
avatar

Salón :
1 A
Edad :
17
Dromes :
38088
Reputación :
10
Mensajes :
204

Ver perfil de usuario
HÍBRIDO

Volver arriba Ir abajo

Re: Dos cabezas piensan mejor que una [Priv. Yuno]

Mensaje por Yuno Gasai el Miér Abr 26, 2017 2:36 am

Los ojos de Midoriya-san habían cambiado y ahora eran completamente diferente a como estaban antes. Se había puesto completamente serio, diciéndome que llegara hasta el coche del final de la hilera y que cuando él diese la señal, saliera corriendo. Así sin más explicaciones. No estaba del todo segura por que el tipo quería que tomáramos caminos diferentes, quizás porque quería hacerlas de héroe, no lo se. No le había dado tanta importancia a los guardias, ellos eran los que querían entrar a la cafetería. Lo mejor era esperar pacientemente a que se fueran, pero Midoriya-san tenía otros planes.

Así que hice lo que Midoriya-san me pidió y me fui arrastrando hasta el último auto de la hilera, pero me mantuve al pendiente, esperando que iba a hacer el peliverde, y esperando también su señal. Aunque noté algo fuera de sitio: Uno de los hombres había dado un disparo al aire y después estaban sacando a rastras a un niño que había gritado y estaba llorando. Para luego ver a Midoriya-san entrar en acción con un gran salto en los aires y unos buenos cuantos destrozos, pero sin matar a nadie.

"¿Es en serio, Midoriya-san...? ¿Te pones en riesgo por salvar la vida de ese mocoso...?" - Me estaba haciéndo estas preguntas con el pensamiento. No sabía que era lo que el peliverde estaba pensando, pero si fuera por mi, había un 50% de probabilidades de que hubiera dejado que se lo llevaran. Como dije, no quería ponerme en peligro por otras personas, pero ya había ayudado algunos cuantos por el camino. Ayudé a aquellas personas con las que me sentí identificadas: Una mujer jóven que estuvo a punto de ser violada, un hombre que estaba tirado en la calle casi muerto, y unos pocos que no podían alcanzar comida para comer. Ahora que lo pensaba, probablemente les había dado la mano porque en algún momento me sentí de esa forma. Sin embargo ese niño tenía que seguir su destino: Ser secuestrado (nadie le ayudó en la infancia, así que fue una forma subsconciente de "desquitarse con la vida").

No sabía como o por que Ao-kun o Midoriya-san se empeñaban en ayudar este tipo de personas. Debían simplemente dejar que ellos aprendieran de los golpes duros de la vida. Si el niño moría era porque no se había adaptado, porque no había sido lo suficientemente fuerte para que la selección natural de la vida lo escogiera para seguir su camino. Pero "ayudar a los demás" era como "hacerle la vida más fácil". No los iba a dejar evolucionar o crecer a su propio ritmo.

-...... - Era una estupidez... que sintiera un poco de envidia por ese niño. No quería tener este tipo de sentimientos vergonzosos...  

Al quedarme pude apreciar un poco las habilidades físicas de Midoriya-san. Era una persona físicamente fuerte. Probablemente lo subestimé un poco pensando que solo sabía artes marciales a nivel "humano", pero esa fuerza utilizada era descomunal. Lo que todavía no terminaba de quedarme claro era, ¿qué tipo de raza era? ¿Un simple humano super-dotado, o es que había "algo más" en él? Pensando que tenía una habilidad para "escuchar a lo lejos" o "sentir presencias" pensé que podía ser algún tipo de demonio basado en la fuerza física. Hmmmmm... No lo sé. Pero ya yo le hubiera picado la cabeza a esos guardias.

-¡¡Yuno!! ¡Es el momento, corre! - Escuché la voz de Midoriya-san y decidí hacerle caso a sus indicaciones. Salí corriendo del lugar junto a él, esperando con eso perderlos de vista... Y que el nuevo mocoso no nos pusiera en riesgo con sus actitudes de niño. Aunque si yo hubiera tomado la piadosa decisión de ir a salvarlo... Es probable que hubiera dejado al niño a su suerte después de haberle cortado la cabeza a esas personas. Yo tenía un camino diferente que seguir, y el niño tenía el suyo.

A unos pocos minutos de la plaza

Durante el trayecto estuve con una expresión neutra en mi rostro. De vez en cuando miraba al niño para sonreírle, pero prefería evitar discimuladamente cualquier tipo de contacto visual con él. Verlo tan débil e indefenso me ponía de malas. Me enojaba ver en él un reflejo de lo que yo fui alguna vez: Una chica débil, patética, incapaz de defenderse a si misma. Aunque claro, no pensaba dejar que Midoriya-san viera estos sentimientos

-Entonces te llamas Tharja, ¡vaya nombre más raro!- -.......... -No te preocupes, dentro de nada estarás a salvo y con tus padres- - Los padres de ese niñó debían ser estúpidos. Dejar perder a su criatura en medio de una guerra... Si algún día ella tuviera hijos.... Me aseguraría de evitar que algo así les sucediera...

-Lo siento mucho, Yuno. Siento si esto nos haya retrasado, no podía dejar que se lo llevaran delante nuestra... Sé lo en contra que estás de lo que hice, y pido disculpas...

Negué con la cabeza.  -No se preocupe, Deku-san. - Volteé mi rostro a donde estaba él volviéndo mis pasos más lentos para que me alcanzara. Le sonreí con un leve rubor en mi rostro. -Hiciste lo que tenías que hacer. - No estaba tan molesta después de todo... Era algo que Shin-sama hubiera hecho... Y esas acciones me hicieron recordarlo. Solo que recordarlo me traía dolor por no tenerlo junto a mi.  -Él hubiera hecho lo mismo... - Bajé la cabeza con una sonrisa nostálgica refiriéndome a mi familiar.

Llegando a la Plaza

Cual fue nuestra sorpresa, cuando al llegar a la plaza nos encontraron muchos cuerpos muertos y crucificados en maderas en forma de "X". Algunos boca arriba, otros boca abajo. Muchos sin rasgos de piel, con sus tendones al descubierto. Otros con los ojos fueras de sus cuencas. Quien hubiera hecho eso quería enviar un mensaje: "No se interpongan o este será su destino."

Spoiler:

Una imagen traumante para Midoriya y Tharja, pero no para mi. Para el punto de vista de aquellos dos, es probable que yo tuviera el estómago fuerte, pero... mis ojos se perdieron en aquella obra de arte. Era como si una bestia dentro de mi quisiera salir y apoderarse de mi mente, mi cuerpo y mi persona. Me mantuve caminando hacia adelante, pasándole por el lado a los cuerpos porque había que hacerlo para llegar al Centro de Comunicaciones. Mas no podía dejar de admirar aquella masacre. Mis ojos se habían perdido entre los cuerpos, y al estar frente a Midoriya-san y a Tharja ellos no podían verlo.

Eran momentos como esos cuando tenía que estar cerca de Shin-sama para tener mi atención centrada en él, lo único que me mantenía estable. Si me salía de control, era él quien me ponía a raya para "tranquilizarme" y bajarme a la realidad. Pero ahora tenía que trabajar el doble para mantenerme dentro de mis parámetros más amistosos posibles.

-Nee, Tharja-kun. ¿Cómo perdiste a tus padres? - Pregunté en un intento por mantenerme controlada. Aunque quizás no era el tema adecuao considerando mi situación problemática.-¿Tienes idea de dónde puedan estar? - Seguí caminando delante de ellos, tratando de concentrar mi mirada en algún punto fijo del horizonte para evitar salirme de control en un momento como ese. Hacía preguntas como si quisiera ayudarlo, aunque más bien era para ayudarme a mi misma a no perder el control y poner la vida del grupo o hechar a perder la misión de buscar a Ao-kun. Confiaba en que Deku-san pudiera ayudar a Tharja con los datos que el chico me contestara basada en las preguntas que yo le hiciera, aunque yo tenía pensado que lo hiciera después de encontrar a Shin-sama. No era como si hubiera mucho que hablar por el camino tampoco. Pisaba algunos charcos de sangre que no era posible evitarlos de la gran cantidad que había. Dejando algunas huellas sangrientas que iban desapareciendo en el trayecto. Lamentablemente no se me ocurrió buscar otro camino para llegar al Centro de Comunicacione.




No estoy loca... Yo solo amo con locura... ~ ♥

MIIII SHIN-SAMAAAAAAAA >__<:

¡Gracias por los Stamps, Red! ^^

♥️ Ficha ♥️ Cronologías & Relaciones ♥️

avatar

Salón :
Universitario(a)
Dromes :
51916
Reputación :
19
Mensajes :
321

Ver perfil de usuario
ÁNGEL CAÍDO

Volver arriba Ir abajo

Re: Dos cabezas piensan mejor que una [Priv. Yuno]

Mensaje por Midoriya Izuku el Miér Abr 26, 2017 3:54 pm

Tuve que aligerar algo el paso para llegar a la altura de Yuno, la cual se encontraba más allá de nosotros, distante, para poder entablar conversación con ella y disculparme. Sin embargo, la chica mantenía su consistente sonrisa, aunque leve, y le restaba importancia al hecho de que la había puesto en un peligro innecesario. Mi intuición no hacía más que ver una faceta superficial en aquella expresión, pero para no mostrar descortesía ni asustar a Tharja, asentí mientras sonreía al igual que ella levemente, algo incómodo. Pero nos encontrábamos ya cerca de la plaza a la que nos dirigíamos, un momento clave, por lo que no podía bajar la guardia. Me mantuve entonces a la altura de la joven, con el niño cogido de mi mano derecha, caminando juntos hasta que finalmente divisáramos la plaza. Aquel panorama tan tétrico y digno de haber sido sacado de una pesadilla.

Nada más cruzar la esquina que abría ante nosotros la plaza, fue ver los cuerpos crucificados sobre aquellas cruces en forma de "X", los cuerpos demacrados de las víctimas y demás charcos de sangre y mutilaciones... Por acto reflejo, escondí rápidamente a Tharja tras de mí, quien no llegó a ver tal escena lo suficiente y se quedó con las ganas de averiguar qué ocurría, tratando de ver a través de mi cuerpo. Me agaché entonces rápidamente para hablar cara a cara con el niño mientras veía cómo Yuno continuaba a paso lento dirigiéndose directamente al edificio de comunicaciones, oculto tras aquellos cadáveres, con una serenidad y sangre fría innata.

"Cómo demonios consigue mantener la calma...", me pregunté a mí mismo, para entonces dirigirme al chico con una voz algo temblorosa, pero con el típico tono agudo que se utiliza cuando se charla con niños de su edad.

-¡B-Bueno, Tharja! H-H-Hemos... llegado. ¡T-Te estabamos ll-llevando a nuestra guarida... secreta! ¡Sí, eso mismo! A-Así que tendrás que cubrirte los... los ojos, sí. ¡¡No queremos q-que descubras dónde nos escondemos!!- Decía, mientras simulaba un tono alegre y una sonrisa, algo forzada pero esperando que diera el pego con aquel chico. Por suerte no rechistó, me arranqué un trozo de la camiseta interior negra que llevaba bajo el traje (el cual me solía poner para batallar), más en concreto el que estaba al descubierto de mi hombro, dejando parte de la carne al descubierto. Entonces, ya con el trozo de tela, le vendé los ojos a Tharja con cuidado de que no se le escapara un vistazo detrás mía, para una vez hecho aquello subirlo a mis hombros y evitar que pisara aquellos charcos de sangre -¡¡Ale-Hopp!!- Exclamé a la par que se subía a caballito el niño, el cual soltaba una pequeña risa por ello.

Una vez con Tharja a caballito y con sus ojos tapados, me apresuré hasta alcanzar a Yuno, quedándome unos pasos atrás por distraerme con lo enrevesadamente demacrados y gráficos que se encontraban aquellos cuerpos sin vida. Entonces, para romper el incómodo silencio que dejaba escuchar nuestros pasos sobre los charcos de sangre, la chica comenzó a preguntarle al niño sobre el paradero de sus padres. Éste se mostró en un principio algo esquivo ante tales palabras, pero entonces noté cómo respiraba hondo a mis espaldas para reunir coraje, y comenzar a hablar en aquel acento tan exótico, sin dominar nuestro y idioma y siendo algo difícil de entender, pero entendible al fin y al cabo.

-... Mamá morir hace tiempo... ¡P-Pero papá antes defenderme de malos! Se llevaron a papá para yo correr y escapar- Se notaba la preocupación de Tharja por su padre en sus palabras. En aquel momento me encontraba atento a lo que respondía el chico, ya que podría serme de utilidad al tratar de dar con su padre... Dejando atrás entonces varios de aquellos cadáveres, los cuales me daban náuseas que suprimir para no incomodar al niño. Pero aquella visión me acompañaría durante un buen tiempo... Una escena tan bizarra, tan inmoral... No esperé en mi vida presenciar un panorama tal como era aquel. Algún que otro cacho de carne humano se encontraba desperdigado por el suelo que pisábamos, dedos mutilados por doquier... Incluso jugaron con los ojos de las víctimas, sacándolos de sus órbitas... "... Estos lunáticos sí que tienen que estar mal de la cabeza, maldita sea..."

-B-Bueno, Tharja, siento mucho lo de tu mamá, y también el escuchar lo que pasó con tu papá...- Dije tras escuchar la respuesta del chico ante las preguntas de Yuno, tratando de desviar mi atención de todo a mi alrededor y centrarme únicamente en la conversación y el edificio de comunicaciones que se encontraba frente a nosotros, acercándose poco a poco -¿Podrías describirme cómo se ve él? Así podremos buscarlo y hacer que os juntéis de nuevo.

-Claro. Papá tener piel morena, como yo. Muy grande y fuerte. Muchos reconocerlo por su cicatriz en cara.

-¿Y qué pinta tiene? ¡D-Debe de molar mucho!

-¡Sí! Papá tener cicatriz que cruza la cara de lado a lado. Pasa por su nariz y...

El chico continuó hablando mientras hacía caso a tal descripción con toda mi atención, hasta que ésta se desvió completamente al pasar al lado de uno de aquellos cadáveres crucificados. En aquel caso, el cuerpo se encontraba tendido con la cabeza en la parte de abajo. La piel del sujeto era morena, era incluso más grande que el propio crucifijo. Se encontraba desnudo, por lo que se podía apreciar lo musculado que se encontraba antes de pasar a mejor vida. Pero lo que más me perturbó fue la enorme cicatriz que le cruzaba el rostro por completo, desde una mejilla a otra y atravesando el puente de la nariz... Tenía una expresión desencajada, como si antes de su último aliento hubiese sufrido horrores...  Quizás fuera porque aquel individuo se encontraba abierto en canal por el estómago,con sus tripas desparramadas por el suelo que yacía bajo éste.

-¡¡UHHHH-----!!- Di un salto hacia atrás al reconocerlo y ver en qué estado se encontraba su demacrado cuerpo, atrayendo en ese instante tanto la curiosidad del niño como la de Yuno, quien de pronto se veía más alterada que antes (cuando presenciamos la escena). Aquel hombre, ya sin vida, se trataba del padre de Tharja.


Frente a la entrada del edificio de comunicaciones


-Y... ¿c-cómo se llamaba tu padre, T-Tharja? Para ver s-si me resulta más fácil... más fácil encontrarlo...


-¡Oh, todos conocer como Clyde! Nombre chachi.

-¡V-Vaya que sí!

"Te tendré en mi mente, amigo. Siento que tu nombre figure en la lista de muertos..."

Qué debía hacer. No podía dejar que Tharja continuara pensando que su padre seguía vivo, siempre con la esperanza de volverlo a ver algún día, para luego enterarse por la cuenta de terceros de que jamás lo volvería a ver, no con vida. Pero tampoco podía decírselo, por una parte porque en aquel instante todo mi coraje se encogió al apreciar tal sangrienta y terrorífica escena, por otra porque no quería que el niño perdiese los nervios, se desvendara los ojos y...

Sería entonces cuando su cordura llegaría a su fin.

Miré cabizbajo a Yuno, la cual se mostraba, como casi siempre que no me dirigía a ella, inexpresiva, observando las puertas de cristal que daban paso al interior del edificio de comunicaciones. Entonces quise llamarle la atención -Bueno, Yuno. Entremos- Le dije con un tono algo perturbado, pero rogándole con mi expresión que no dijera nada todavía del padre de Tharja, para entonces adentrarnos a la vez en aquel edificio.

Una vez dentro, cerramos la puerta y, con la ayuda de un tablón de los que estaban desperdigados en la esquina donde debía de haber estado antes una estantería con libros informativos de las instalaciones y su funcionamiento atrancamos la puerta para evitar sorpresas desagradables. "Aún no estamos seguros de que seamos los únicos en este edificio", pensaba mientras miraba a Yuno a los ojos, tratando de que de esta forma entendiera la situación de forma silenciosa y sin alertar a nuestro joven acompañante, como si me estuviese leyendo la mente. "... Pero por lo pronto, dirijámonos cuanto antes a donde nos interesa ir".

Aquel edificio sí que era moderno. En la plaza, destacaba por su arquitectura contemporánea, de paredes acristalados, como si toda su estructura formara parte de una "gran ventana". Pero, debido al terremoto, esta "gran ventana" se encontraba agrietada y dañada en varias partes, haciendo que su estructura en sí llegara a ser algo aparentemente inestable viéndolo desde el exterior. Tenía una parte con forma de cilindro que subía al cielo, bordeado ya entonces por las paredes de apariencia cristalinas. Imponía a primera vista, pero en su interior, su extensión se veía más "simplificada".

Aspecto del edificio (algo más destartalado y por la noche of cors (? ):

Dejé en el suelo entonces al chico, quitándole el trozo de tela de los ojos y advirtiéndole que se andara con cuidado, "ya que nuestra base secreta sufrió daños por el terremoto y puede que se tropiece con rocas y palos tirados por el suelo". Tharja asintió obedientemente, mientras se agarraba entonces a la mano de Yuno, como si tratara de socializar con ella más, dejándome a mí vía libre para liderar la marcha. Un enorme vestíbulo, seguramente para recibir las visitas y demás, se abrió ante nosotros, dejando en la sala en la que estábamos presentes un recibidor, asientos para los que esperan su turno de consulta...

Nos dirigimos a uno de los varios pasillos que partían de tal sala de estar, al que tenía en sus paredes un mapa de las instalaciones. Observándolo, llegamos a la conclusión de que aquel edificio tenía unas 20 o 22 plantas, y de que la sala de mantenimiento de la red informática y vía satélite (la que nos interesaba, ya que era donde se suponía podría encontrarse aquel "sistema de emergencia" para reestablecer las comunicaciones) se encontraba en la número 16, al final de uno de sus pasillos.

-Así que, planta 16 sala 176... Como no funcionan los ascensores, nos queda un buen tramo por las escaleras- Miré entonces a mi pareja de acompañantes Yuno y Tharja, tratando de forzar una sonrisa confiada, aunque no me salió tan bien como hubiese querido (ni creía de todas formas que llegaría a hacerlo, no después de lo que había visto apenas hacía un par de minutos), para entonces asentir con energía -¡Mejor empezar cuanto antes!

"Algo me sigue dando mala espina de todo esto... Y aún no sé el qué... Pero algo en mí grita..."

...

Peligro


Hablo - Narro - "Pienso"


¡I.W.E. IS LAIF! <3:

Thx Vin <3 (?:


¿Acaso eres un Villano?:
avatar

Salón :
1 A
Edad :
17
Dromes :
38088
Reputación :
10
Mensajes :
204

Ver perfil de usuario
HÍBRIDO

Volver arriba Ir abajo

Re: Dos cabezas piensan mejor que una [Priv. Yuno]

Mensaje por Yuno Gasai el Miér Abr 26, 2017 9:01 pm

"Cling clang, go the chains,
Someone's out to find you,
Cling clang, oh the chains,
The warden's right behind you. ~ ♫"

Ugh... No. No denuevo. ¡No esa voz que corre por mi cabeza! Intentaba suprimirla por el bien de todos, por el bien de mi propia misión. Tenía que resistir. Demostrarme a mi misma que era lo suficientemente fuerte para poder defender a mi ser querido sin la necesidad de tenerlo a mi lado. Era una mezcla de sentimientos extraña, quizás sonara contradictoria hasta cierto punto, pero era mas bien, una lucha interna que tenía entre "morirme sin él" o "seguir luchando hasta volver a encontrarlo." Y definitivamente no pensaba quedarme en el suelo llorando cual niña indefensa para "morirme sin él." Yo VOY a llegar a él.

En parte me parecía exagerado que Midoriya-san le pusiera un trozo de tela sobre los ojos a ese chamaco. Ya estaba en la edad para entender que el mundo era cruel, y no se le podía negar la crueldad de la sociedad. Ese tipo de cuidado le recordaba al de "mamá gallina". El mundo era un lugar corrupto, y para cambiarlo había que conocer la verdad sobre este, o eso pensaba. El niño algún día descubriría esta verdad de la que Midoriya-san intentaba "protegerlo". Solo estaba en él ser fuerte y aguantar ver tantos cadáveres crucificados, tantos cuerpos mutilados, tanta sangre y órganos por doquier, o "morir" sumiéndose en la locura de no poder superarlo. Si un pasado trágico no te mataba, entonces nada lo haría, porque significa que lograste adaptarte para hacerte más fuerte y superarlo.

Tharja explicaba que su madre murió hace tiempo. Nada del otro mundo. Había olvidado lo que era el cariño maternal y evitaba pensar en eso para que no me diera nostalgia. No quería admitirlo pero me sentía un poco... identificada con el mocoso. Ni él, ni yo teníamos madres. Para ese momento había bajado la mirada, sin darme cuenta de que tenía una mirada apagada en mi rostro. A diferencia de Midoriya-san, yo no me veía capaz... No quería ser capaz de sentir milagrosamente algún tipo de afecto maternal por un niño, mucho menos tener algún instinto de protección por alguien que no fuese Aoshin... No me sentía capaz de proteger una persona que no fuera él, porque no sentía ese "vínculo" que me "ataba" emocionalmente...

Seguimos nuestros camino mientras escuchaba como el chico contaba como era que se había separado de su padre. Tharta describía con emoción y con lujo de detalle como era la apariencia de quien ahora era su protector. Por la forma en la que relataba su historia, su progenitor parecía ser un guerrero bastante fuerte. Sacrificarse a sí mismo para que la persona que amaba escapara con vida... Algo que yo era capaz de hacer por Ao-kun, aunque no se lo dejaría al enemigo tan fácil, porque yo quería tener un futuro feliz con él.

Pude salir de mi frenesí con ayuda de las respuestas del muchacho. Mantuvieron mi mente distraída y yo también di de mi parte para que aquella "locura" no se apoderase de mi. No iba a matar a nadie, pero iba a demostrarle a Midoriya-san una faceta que el no podía conocer. Ni él, ni nadie... Esa parte de mi era la que me mantenía, en parte, distanciada de los demás.

-Claro. Papá tener piel morena, como yo. Muy grande y fuerte. Muchos reconocerlo por su cicatriz en cara.

-¿Y qué pinta tiene? ¡D-Debe de molar mucho!

-¡Sí! Papá tener cicatriz que cruza la cara de lado a lado. Pasa por su nariz y...

-¡¡UHHHH-----!!-

Ambos escucharon una pequeña risa infantil después de la reacción exagerada y para nada discimulada de Midoriya-san. Quizás el peliverde estuviera preguntandose que demonios le pasaba a la pelirosada, quizás Midoriya-san se dejara llevar por la furia del momento. Pero cuando girase el rostro iba a ver la verdad...

-Eres un pequeño tontito, Midoriya-san. - Respondí con una voz fingida llena de gracia. -No deberías asustarte por cucarachas que vuelan hacia ti. - Volví a reír con un tono de voz dulce, pero de mis ojos...

Spoiler:

...estaban bajando lágrimas que ya no pude contener. Una mezcla de frustracción, de nostalgia, de no poder ver a Shin-sama, y ahora el colmo de tener a ese estúpido escuincle que no me importaba en tres demonios pero que lo había perdido todo. ¿¡Cómo podía llorar por eso!? Pero ... Me había convertido en aliada de Midoriya-san en ese entonces para ayudar a calmar la tensión y que el Tharja no se preguntara porque Deku-san había pegado el grito, ni se fuera a quitar el pedazo de tela de los ojos.

Frente a la entrada del edificio de comunicaciones

-Y... ¿c-cómo se llamaba tu padre, T-Tharja? Para ver s-si me resulta más fácil... más fácil encontrarlo...

-¡Oh, todos conocer como Clyde! Nombre chachi.

-¡V-Vaya que sí!

Para ese momento ya estaba menos llorona y más concentrada en mi misión, escuchando de "background" la charla de mis compañeros. No sabía que demonios iba a hacer Deku-san con el niño, pero por unos momentos pensé en la posibilidad de adoptarlo por haber quedado huérfano. Solo que... No sabía si Ao-kun iba a estar de acuerdo con eso. ¿Por qué estaba pensando en esto? El niño no se parecía a nosotros y necesitaba una "familia feliz" y por nuestras manos había demasiada sangre. Creo que por el bien de Tharja era lo mejor mantenerlo alejado. Además de eso, mi instinto maternal era pésimo, o eso pensaba. No había tenido el mejor ejemplo de madre del mundo ¿y me iba a poner a criar un ... escuincle? Eso... Daba miedo...

Volviendo al tema, llegamos al Centro de Comunicaciones y entramos. Paredes y demás se encontraban afectadas por el gran terremoto que hubo. Estar dentro de ese edificio era como estar dentro de una película de terror. Daba miedo que se desplomara o que hubieran personas de la Secta allá adentro. Había que andar con cuidado.

Midoriya-san de alguna forma... extraña... paternal... Le daba instrucciones al niño. Entonces empezaba a preguntarme cosas como: "¿Cómo demonios terminé con este de compañero...?" Solo esperaba que no se pusiera a salvar a cuando escuincle había por ahí. No quería un ejército de mocosos detrás de nosotros.

Ahora que lo pensaba... ¿Cómo sería Shin-sama de padre...? Mis pensamientos sobre esa parte de la vida de Shin-sama estaban en blanco. No tenía ni idea de como reaccionaría él. ¿Sería arisco...? ¿Sería protectivo? ¿O era childfree como yo...?

Mis pensamientos fueron interrumpidos cuando el escuincle tomó mi mano. Tragué saliva, pero igual le tomé la mano por... ¿Lástima? Tenía ganas de mirar a Midoriya-san con cara de "Quedate tu con el escuincle...", después de todo, él lo había traído a juego. No sentía tener ese instinto para protegerlo si algo pasaba. Creo que hasta era capaz de sacrificarlo para que no sufriera por las pérdidas de sus padres. Pero el niño no había hecho nada malo y tampoco había ofendido a Shin-sama para hacer algo así. Mas yo tenía esos pensamientos como acto de "generosidad". Si se quedaba vivo, es posible que fuera a sufrir si se enteraba de la forma cruel en la que mataron su propio padre, lo único que le quedaba, o eso pensaba...

Maldito Midoriya-san... Metiéndome en estos líos...

-Así que, planta 16 sala 176... Como no funcionan los ascensores, nos queda un buen tramo por las escaleras. ¡Mejor empezar cuanto antes! - Ascentí con la cabeza con una sonrisa natural en el rostro. Pero por dentro estaba con ganas de tirarle con el chamaco en la cara al peliverde. Yo quería estar tomada de la mano de Shin-sama, no de alguien que desconocía y que me llegó a traer recuerdos de mi vulnerable pasado. Era como enfrentar ese pasado denuevo (conscientemente no sabía que no lo había superado) y no estaba de humor para eso, no con Ao-kun perdido. Tuve que respirar hondo (mentalmente) y resignarme a la idea de llevar al escuincle de la mano. ¿Por qué yo...?

Los tres caminamos hasta abrir una puerta. Empezamos a subir las escaleras del lugar. Para mi sería más fácil si fuera volando y rompiera una ventana pero no podía enseñar mi verdadera naturaleza. Y bueno, afuera estaba el peligro de que pudieran verme y vinieran a joder con un ataque. Volví a concentrarme en la misión: Reestablecer los servicios de comunicaciones para encontrar mi familiar. Me mantuve con una mirada decidida en lo que tenía que hacer. De momento no se escuchaban pasos o sonidos extraños proviniendo de enemigos. No quería ni imaginarme como estarían los elevadores después del terremoto. No era prudente tomar uno por las condiciones de la estructura. De vez en cuando miraba hacia arriba y hacia abajo para evitar que los enemigos nos rodearan. Digo, no es que hubiera nadie por las escaleras además de nosotros, pero no quería fiarme... No estaba de más mantenerme alerta.




No estoy loca... Yo solo amo con locura... ~ ♥

MIIII SHIN-SAMAAAAAAAA >__<:

¡Gracias por los Stamps, Red! ^^

♥️ Ficha ♥️ Cronologías & Relaciones ♥️

avatar

Salón :
Universitario(a)
Dromes :
51916
Reputación :
19
Mensajes :
321

Ver perfil de usuario
ÁNGEL CAÍDO

Volver arriba Ir abajo

Re: Dos cabezas piensan mejor que una [Priv. Yuno]

Mensaje por Midoriya Izuku el Miér Abr 26, 2017 11:20 pm

Aparentemente, Yuno parecía ser más cercana a Tharja, o al menos más que antes, que parecía incluso evitarlo. Agarrados de las manos, seguían mi paso como si de pronto me hubiese convertido en el lider en la exploración de aquellas ruinas... -Está bien... Dejad que os explique la situación- Me giré entonces una vez frente al comienzo de las escaleras a la pareja para dirigirme a esta, mirando a ambos alternativamente -Yuno, ya sabrás este detalle, pero tú, nuevo recluta... Debes saber que en nuestra guarida... ¡S-Se infiltran malos de vez en cuando! Como eres nuestro nuevo fichaje, no estás cualificado para combatirlos aún, por lo que Yuno se... "encargará" de mantenerte a salvo durante... nuestra guía. ¡¿Entendido?!- Exclamé, observando curioso si la chica se mostraba cooperativa ante aquella "petición indirecta" que le acababa de hacer -Bueno... Pues en marcha.

Comenzamos a subir escaleras, yo en cabeza para ver si había algún enemigo del cual preocuparnos en nuestro camino, pero por suerte fue un tramo tranquilo y sin ningún problema. Una vez en la planta número 16, mis piernas se encontraban cansadas, al igual que las de mis acompañantes seguramente, por lo que al ver que no corríamos peligro en aquel lugar, descansamos un rato sobre los peldaños, cogiendo aliento para luego volver con el rastreo de la sala de mantenimiento.

-Bueno, Tharja... Cuenta, ¿qué haces--- "hacéis" en la ciudad?- Pregunté mientras tomábamos un rápido respiro, para romper un poco el hielo de la ocasión.

-Bueno... Recordar que papá querer empieza de cero- Respondió el chico con un tono imparcial, como si realmente no entendiera los motivos por los que su padre se mudó con él a Éadrom. Aún así, el chico se mantuvo desde que llegamos al edificio al lado de Yuno, como si de pronto hubiese desarrollado un cariño especial hacia ella por alguna razón -Desde la ida de mamá, no soportar vivir en nuestra antigua ciudad. Querer mudarse aquí por rumores. ¡Papá ser exitoso luchador de boxeo, poder permitirse!

-¡V-Vaya...! ¡Me alegra... Me alegra oírlo!


Frente a la puerta de la sala de mantenimiento


-... Este es nuestro punto de reunión. Pasemos a enseñártelo, recluta Tharja- Dije con un tono de voz exageradamente grave, tratando de imponer autoridad, que más que intimidante era ridícula. Quizás no sirviera como tópico del "Jefe de Banda Serio, Misterioso y Líder nato", tal y como me hice creer en un principio. Traté de abrir entonces la puerta metálica que señalaba con una especie de pegatina amarilla y negra la función de la sala que aguardaba tras ella, pero no cedía. Al parecer, estaba cerrada con llave -V-Vaya, se atrancó. Suele suceder... Un... Minuto...- Me puse en guardia asegurándome de que la pareja me dejaba sitio en mi retaguardia para prepararme, para entonces lanzar una patada contundente a la puerta, forzándola a abrirse de par en par -¡L-Listo! Tenemos que llamar a un cerrajero...

Ante nosotros se abrió una especie de cuartillo enorme, con servidores informáticos dispuestos en filas por un lado y por el otro monitores y demás aparatos electrónicos los cuales se habían roto por el terremoto seguramente... Si no lo había hecho alguien antes de que pasaramos por allí -Está bien... Si mal no recuerdo, leí en internet--- Digo, recuerdo que, para activar el poder de nuestra guarida, debemos encontrar una "Palanca de Emergencia". Sí, como las de las películas, las de pared- Comenté entonces, para relajar un poco el ambiente y encomendar discretamente a Yuno y Tharja de ayudarme a buscar aquel interruptor manual.


Un par de minutos después


Mido-Sensei! ¡Encontramos!- Exclamaba desde la otra punta de la sala la voz exótica de Tharja, proveniente de aquel laberinto de servidores, haciendo que corriese hacia éste y rastreara la voz hasta dar de nuevo con la pareja. Miré entonces a Yuno, la cual estaba observando con cierta seriedad aquel interruptor, como si dudara por alguna razón de accionarlo ella misma. Entonces, viendo cómo ambos se encontraban todavía cogidos de las manos, tomé ambas para posarlas entonces sobre la palanca de emergencia -Vamos, observemos cómo la magia sucede juntos- Dije, mientras le guiñaba un ojo a la chica. "En nada sabremos dónde se encuentra tu familiar, no te preocupes", quería expresarle con aquella mirada, para entonces luego accionar los tres a la vez el interruptor, esperando por alguna razón una especie de "reacción en cadena" que al menos nos avisara de que íbamos por el buen camino.

Pero no ocurrió absolutamente nada.


Música para la ocasión (?:

-... Y-Yuno, mira a ver si puedes contactar con tu familiar ya...- Rompí el silencio tras unos segundos de tensa espera, a "algo", un aviso de que hicimos bien al accionar la palanca que nunca llegaría. Mientras la chica preparaba su móvil, yo comencé a deambular por la entrada, sintiendo de la nada un peso muerto en mi pecho, como si el mismo malestar que sentía antes no hubiese desaparecido aún. De pronto, empecé a notar como si alguien nos estuviese observando. Comencé a ponerme paranoico, mirando de un lado para otro en busca de alguien, o algo que causara aquella horrible sensación de inseguridad... Pero nada apareció, tan sólo Yuno y Tharja saliendo del laberinto de servidores, con la joven ladeando de un lado para otro con la cabeza en señal de negación. No había funcionado, nuestro plan de pronto se vió completamente torcido. Mi estrés entonces no pudo ser mayor.

-No.. No puede...- Balbuceé entonces, observando el rostro decepcionado de la chica, notando como aquel dichoso peso en el pecho cada vez se hacía más insoportable.

-No pasar nada. Papá volverá y salvarnos. ¡Ya veréis!

-... T-Tharja...- Me agaché frente al niño para quedar a la altura de éste, con una expresión suavizada pero a su vez incómoda y, debía admitirlo, algo triste y con los ojos cristalinos ante la confesión que le debía hacer -... Tu... Tu padre... No va a volver. Se ha ido. S-Se marchó a un mundo mejor... Los malos lo trataron muy mal y...

A medida que pronunciaba cada palabra, el niño cambiaba su risueña expresión a una cada vez más sombría y deprimida. Comenzó a temblar, a agarrar con mucha más fuerza la mano de Yuno. Comenzó a llorar.

-¡¡PAPÁ ESTAR BIEN!! ¡¡PAPÁ VOLVERÁ A ENSEÑARME BOXEO!! ¡¡PAPÁ VOLVERÁ A HACERME COMIDA!! ¡¡PAPÁ... PAPÁ SEGUIR VIVO...!!- Gritó entre llantos, pegando su cara contra la cintura de la joven, visiblemente alterado. Y era normal. Pero aquella reacción no era de alguien que acababa de descubrir que su padre había muerto. Era de alguien que vio cumplido su temor más doloroso y rechazado. En aquel instante supe ver que Tharja fue lo suficientemente listo y maduro como para sospechar la posibilidad de que su padre estuviese muerto desde el principio... Pero seguramente su lado infantil lo rechazaba, no quería aceptarlo... "Maldita sea... ¡Por qué siempre meto la pata...!"

-L-Lo siento mucho, Tharj---

Cuando traté de ponerle la mano en el hombro como signo de preocupación y entendimiento, el chico me apartó la mano de un golpetazo, de pronto comenzando a correr hacia la salida de la sala, gritando guturales llenas de dolor mientras lloraba.

-¡¡¡THARJA!!!- Ambos, tanto Yuno como yo, corrimos a la persecución de aquel niño lleno de dolor. No tuvimos tiempo apenas de reflexionar en el por qué no pudimos reestablecer las comunicaciones tal y como imaginamos que pasaría al tirar de aquella palanca de emergencia, tan sólo podíamos preocuparnos en que no le pasara nada a aquel chico, que acababa de aventurarse solo a unas ruinas desiertas.

O no tan desiertas como esperábamos en un principio.

De repente, al salir de la sala de mantenimiento, nos encontramos con un enorme grupo de miembros de La Secta cortándonos el paso. Uno de ellos llevaba echado en uno de sus hombros a Tharja, quien pataleaba de brazos y piernas porque lo dejaran ir, sin éxito.

-¡¡Eh!! ¡¡Dejadlo ir, valientes hijos de...!!

Pero antes de que pudiese vocalizar por completo, el grupo de lunáticos dispuesto en fila comenzó a disparar una especie de ondas sónicas al techo bajo el que se encontraban, haciendo que este se derrumbara delante nuestra y cortándonos el paso por aquella rama de la red de pasillos de la planta... No podíamos dejar que se llevaran a aquel niño, por alguna razón ansiaban tenerlo en su poder, evitando enfrentarnos a toda costa...

Ciertamente desesperado, pero entonces con una expresión mucho más decidida que la que llevaba anteriormente, la cual estaba llena de temor constantemente. No, en aquel momento, la llama en mis ojos finalmente volvió a brillar. Mis temores y preocupaciones pasaron a un segundo plano, para dar paso a la seguridad de mis cercanos. Volvía a ser el mismo chico enérgico de antes.

-¡¡Yuno, debemos seguirles la pista!! ¡No podremos acecharlos por el pasillo por el que huyeron... Pero no tienen más remedio que dirigirse a la planta baja para salir del edificio, debemos llegar antes que ellos y tenderles una emboscada!

Por alguna razón, sentía que lo correcto en aquella situación, aunque fuera tan crítica, era el dejarle el mando de la persecución a Yuno...

"Con que me dejes el trabajo sucio a mí, Yuno, me encargaré de darles su merecido una vez nos lleves ante ellos... Esos malditos no se saldrán con la suya. Ni de coña"


Hablo - Narro - "Pienso"


¡I.W.E. IS LAIF! <3:

Thx Vin <3 (?:


¿Acaso eres un Villano?:
avatar

Salón :
1 A
Edad :
17
Dromes :
38088
Reputación :
10
Mensajes :
204

Ver perfil de usuario
HÍBRIDO

Volver arriba Ir abajo

Re: Dos cabezas piensan mejor que una [Priv. Yuno]

Mensaje por Yuno Gasai el Jue Abr 27, 2017 6:32 am

Por ahora dejaría que todo siguiera su curso. No sabía hasta que punto de la historia Midoriya-san seguiría protegiendo la inocencia de ese niño. No era de mi incumbencia lo que pasara entre esos dos, así que lo dejaría ser. Deku-san jugaría a que esta era nuestra guarida, yo seguiría el juego sin decir nada, fija en mi objetivo.

La conversación entre aquellos dos se mantenía activa mientras ibamos subiendo las escaleras. Denuevo Deku-san le hizo a Tharja una pregunta parecida a la que me había hecho antes: ¿Qué hacía en la ciudad. El moreno respondió que se habían mudado a Éadrom para comenzar una nueva vida. Y pensar que si se quedaban donde vivían, el famoso boxeador hubiera salvado su vida y estaría al lado de su pequeño... La vida era irónica, cruel. Por querer escapar de un dolor ahora se había reunido en brazos de la muerte, dejando a un ser querido atrás. Lo único que faltaba era que ese pequeño también muriera. Pero esto era una guerra. Que cada quien escogiera a quien deseaba proteger y sobrevivieran en base a su propia suerte.

Frente a la puerta de la sala de mantenimiento

Deku-san seguía con el juego de rol con Tharja y consigo mismo, llamando a la sala detrás de la puerta nuestro "centro de reunión". El peliverde intentaba abrir la puerta pero estaba cerrada con llave. Yo por otro lado decidí hacer "algo" y me concentré para intentar escuchar presencias en las cercanías. Todo parecía estar despejado por el momento. Notaba como Deku-san pasaba trabajo abriendo la puerta e iba a ofrecerme para abrirla con una de mis habilidades. A este punto ya estaba "tan cerca, pero tan lejos" de mi amado, que no me importaba que vieran parte de mi verdadera naturaleza: El control de la oscuridad. Ya había llegado a mi objetivo y estaba tan cerca de cumplir con mi misión que desesperé por unos momentos. Y si para ese entonces me rechazaban, no importaba, porque al estar tan cerca de cumplir con mi misión solo quedaba... llamarlo, ¿verdad? No me iba a hacer daño gastar un poco de energía en esa pequeñez. Sin embargo, no me dio tiempo a ofrecer mis habilidades. Cuando estuve a punto de abrir la boca para articular palabra alguna, el peliverde logró abrir la puerta de una patada.

Al otro lado de la puerta habían un gran cuarto con servidores informáticos y computadoras. Muchos de los monitores estaban destruídos por el terremoto. Todos caminamos adentro. Antes de entrar del todo, observé de reojo una vez más a ver si todo estaba bien por los alrededores y miré a mi alrededor a ver si no había alguna trampa.

Un par de minutos después

Mido-Sensei! ¡Encontramos!-

Y en efecto, habíamos encontrado el interruptor. Mi sorpresa fue tal que no me atreví a activar la palanca. Quizás por el miedo a que no funcionara. Como dije: Tan cerca, pero tan lejos...

-Vamos, observemos cómo la magia sucede juntos-

Fueron sus palabras las que me alentaron y me devolvieron la sonrisa de antes. Ascentí con mi cabeza, acariciando los cabellos de aquel niño sin darme cuenta, para acto seguido, tomar del hombro derecho del escuincle y aferrarlo a mi cuerpo. Caminamos hacia el interruptor y pusimos nuestras manos en él para accionarlo juntos. Después de todo era un... ¿Trabajo en equipo...? Se... Sentía raro trabajar en equipo con alguien que no fuera Shin-sama... Por unos momentos sentí lo que era trabajar como "familia", como un "equipo", tener "amigos" aunque eran más desconocidos que...

Por primera vez en mucho tiempo me estaba divirtiendo con nuevas personas...


Pero dentro de mi sentía que era un sueño del que pronto tendría que despertar. Sueños y fantasías dentro de un juego de supervivencia donde tenías que matar, o morir: La Guerra.

-... Y-Yuno, mira a ver si puedes contactar con tu familiar ya...-

Ascentí con la cabeza y nuevamente me quedé atrás mirando mi celular y "jugueteando" con él para buscar señal, incluso hacer llamadas o utilizar el internet o mensajes de texto en busca de una milagrosa señal que me permitiera dar con Ao-kun, aunque fueran cinco malditos minutos. Eventualmente tuve que darle las malas noticias a Deku-san.

-No.. No puede...-
-No pasar nada. Papá volverá y salvarnos. ¡Ya veréis!
-....... - Sinceramente no quería intervenir en eso. Mas tuve que mirar a Midoriya-san con cara de "O lo haces tu, o se lo digo yo..." y digamos que en esos momentos yo no tenía las palabras adecuadas para decirle la verdad "amablemente" al pequeño. El instinto maternal no podia desarrollarse en mi como por arte de magia y muy posiblemente no tuviera el tacto que tendrían otras mujeres para tratar con pequeños mocosos. Tenía dos formas de tratar con eso: O diciéndole la verdad fríamente, o usando mis dotes de actuación para fingir la...

Maldita sea, Midoriya... De todos los mocosos en el mundo habidos y por haber, tenías que salvar JUSTAMENTE ese... Era como yo pensaba. Lo mejor hubiera sido dejar que se lo llevaran y que él sobreviviera por su cuenta. De no ser por ti, no tuvieramos que detenernos a llorar a causa de terceros...

-... T-Tharja...- Me agaché frente al niño para quedar a la altura de éste, con una expresión suavizada pero a su vez incómoda y, debía admitirlo, algo triste y con los ojos cristalinos ante la confesión que le debía hacer -... Tu... Tu padre... No va a volver. Se ha ido. S-Se marchó a un mundo mejor... Los malos lo trataron muy mal y...

...y ahora era yo quien tenía que sostener con firmeza la mano del pequeño. ¿Por qué, destino? ¿Por qué haces esto? Yo solo quiero estar al lado de Ao-kun. Mas algo dentro de mi no me dejaba ignorar esta situación como normalmente haría.

-¡¡PAPÁ ESTAR BIEN!! ¡¡PAPÁ VOLVERÁ A ENSEÑARME BOXEO!! ¡¡PAPÁ VOLVERÁ A HACERME COMIDA!! ¡¡PAPÁ... PAPÁ SEGUIR VIVO...!!-

Denuevo volvían estos sentimientos que hacen años no experimentaba. ¿Qué era esto...? ¿Empatía? ¿¡Empatía!? ¿¡Yo!? ¿¡Un ángel caído estaba sintiendo empatía por alguien que no era Shin-sama!? No... Esto daba miedo. ¡Esto tenía que ser una broma! ¡Terminaba herida cada vez que sentía empatía por alguien más que no fuera yo misma! ¡Todo salía mal cada vez que me preocupaba por alguien más! ¡Shin-sama! ¿¡Qué harías en estos momentos!? Yo solo trabajo para usted, le sirvo a usted, mis sentimientos están todos dirigidos a usted. Mi amabilidad, mi todo es... para usted. ¡Es imposible que sienta empatía por alguien más...!

Pasado:

"Intentaba siempre ayudar a los demás con una sonrisa en el rostro, allá en mi niñez cuando comenzaba a descubrir mis poderes. Había desarrollado magia blanca para curar y regenerar. Con esa magia ayudaba a mis amigos... O a los que yo erróneamente consideraba que eran amigos, cuando se caían y se daban malos golpes. A cambio...

...a cambio era yo quien terminaba en malas condiciones por culpa de esos a quien alguna vez les di la mano.

-¿Por qué soy diferente a otros niños? ¿Por qué solo yo puedo verte?
-Eres un ángel guardián, Yuno. Algún día tendrás que elegir una persona a quien proteger. La vida es difícil, pero no es imposible vivirla. Pasarás por muchas dificultades, pero deberás tener fé en los Dioses para que puedas proteger la persona que amas. - Guardé silencio mirando aquella silueta blanca, dejándo caer mi cabeza de lado.

-¿Quién eres...? - Si tan solo pudiera ver el rostro de aquella silueta, podría decir con certeza que me sonrió cuando le hice la pregunta.
-Sabes quien soy, pero no me recuerdas. Aún así, Yuno, no te apresures. Disfruta tu niñez, vive tu adolescencia. Se feliz. Porque llegará el día en que se te será asignada tu misión. Se te asignará la persona a la que debes proteger y lo harás. No pienses en eso ahora. Pero has nacido con un propósito...

"Y al final nunca supe cual era mi propósito, porque cambié las reglas del juego para sobrevivir. ¿Acaso los Dioses se habían olvidado de mi en aquel entonces? ¿O es que mi destino ya estaba predestinado para convertirme en esto...?

Pero aprendí una cosa de mi pasado, una muy valiosa que me dejó con vida: No podías proteger otra persona, si no pensabas primero en ti mismo. Y para protegerte a ti mismo, tenías que hacerte fuerte y jugar todas las cartas que fueran necesarias para poder..."


Presente:

-¡¡¡THARJA!!!-

"...para poder sobrevivir y ser feliz..."

Saliendo de la sala de mantenimientos nos encontramos con unos sujetos extraños de uniformes raros. Parece ser que eran de ese grupo que había atacado la ciudad y me había separado de Ao-kun. Ellos... Ellos debían morir por una simple y sencilla razón: Se interpusieron entre la felicidad de Ao-kun y la mia. Gracias a ellos ahora Shin-sama y yo estabamos separados. Y Tharja... Bueno... Tharja también había sufrido.

-¡¡Eh!! ¡¡Dejadlo ir, valientes hijos de...!!

Puse mi mano derecha en el mango de mi katana y di algunos pasos hacia al frente sin decir nada. Mi rostro se volvió oscuro por el area de mis ojos, y totalmente inexpresivo. Entonces vi como uno de ellos disparó al techo para cerrarnos el paso con escombros. Juego de niños.

-¡¡Yuno, debemos seguirles la pista!! ¡No podremos acecharlos por el pasillo por el que huyeron... Pero no tienen más remedio que dirigirse a la planta baja para salir del edificio, debemos llegar antes que ellos y tenderles una emboscada!

Sostuve la muñeca derecha de Midoriya-san con mi mano izquierda justo cuando se volteó para salir corriendo y llevar a cabo su plan. Me mantenía firme frente a los escombros, como si la vida de aquel pequeño no me importase en lo absoluto. Solo miraba los pedazos de estructura que habían caído frente a nosotros.


-Basta de juegos, Midoriya-san. Esta vez prefiero tomar la liebre de las orejas. - Dije con mi mirada al frente imaginando un lugar fijo por donde se habrían ido corriendo los enemigos. Solté al peliverde. -No quiero arriesgar la misión para ir por un camino que desconocemos totalmente. Esta vez... Tomarás a Tharja-kun en tus brazos y evitarás que mire atrás. - Los pedazos de cementro y otros objetos de construcción que habían frente a nosotros comenzaron a "desgastarse" como si la mismísima muerte estuviera viniendo por ellos. Era mi técnica de "deshacer" para siempre aquellos objetos que tocase: Death Touch La Magia estaba creándose frente a los ojos del mismísimo Midoriya y este no podía negarlo.

Había creado un campo de energía oscura alrededor de mi y de Deku-san para lograr aquellos efectos. -Sigueme... - Mencioné por lo bajo a la vez que inclinaba mi cuerpo hacia al frente y salía corriendo por los pasillos a toda velocidad para alcanzar los sujetos.

Iba corriendo a toda velocidad por el camino y aquellos tipos se dieron cuenta. Por eso se voltearon hacia nosotros disparando con sus ametralladoras, e incluso, lanzando granadas para exterminarnos. Pero en esos momentos yo tenía activa una de mis grandes defensas: Rotten Vibes / Death Touch, un campo de energía negativa que se encargaba de hacer "desaparecer" muchas cosas, entre ellas, las balas de sus estúpidas armas y todo aquel objeto metálico que tocase. Probablemente Deku-san estaba asustado porque nos estaban disparando con armas de fuego. Pero el peliverde, si tenía buena visión, podría ver como las balas se "desintegraban" cuando estuviera a tan solo tres metros alrededor de nosotros.

Mi mirada había cambiado por completo. Mis ojos se habían vuelto rojos y mi aura había cambiado a oscuridad. Probablemente Deku-san dejara de hablarme después de eso, pero le di instrucciones claras en clo de que pasara: "Llevate al niño y no lo dejes mirar atrás."

Y ahí estaba, metiéndome en problemas que no quería, por razones que no quería, pero luchando por una causa: Volver a ver a Shin-sama.

Estos tipos habían cometido bastantes Pecados que no se podían cometer ante Gasai Yuno: 1) Separarla de su amado; 2) Meterse en su camino para evitar que pudieran re-encontrarse. ¿Y pensaban salir con vida después de eso? No, no, no, no, no. Una vez metías tu cuchara entre el inmenso amor que sentía la pelirosada por su hombre, no habían Dioses que pudieran salvar tu pellejo.

Por ende, tomando lo aprendido de mis entrenamientos con Aoshin, sus entrenamientos a solas y la clase de Hefesto, haría uso de sus nuevas habilidades: Desenfundé su Katana con energía oscura imbuída en ella, y en un movimiento de Iaido todo comenzó:

Lanzé cortes a las piernas de los individuos, los que se retorcían de dolor porque su Campo de Energía Oscura estaba haciéndoles daño de oscuridad a sus cuerpos. Pues, conociéndo este dato, lanzé aquellos cortes a las piernas haciéndo que los tipos de la retaguardia cayeran al suelo sin sus extremidades.

Giré sobre mi propio eje para golpear con la katana la columna vertebral de dos sujetos, dejándolos tirados en el suelo. Es probable que esos se quedaran a morir o paralíticos.

Ahora solo quedaban tres. A dos de ellos les corté el cuello haciéndo un golpe fino con la punta de mi arma. Y el último, aquel que tenía a Tharja-kun en sus brazos...

-¡Un paso más y no respondo! - Mencionó, poniéndole una pistola en la cién a Tharja.

-Aun estando en el borde de la muerte decides tomar de rehén a ese niño... - Mi tono de voz había cambiado a uno más serio.

-¡Atrás! ¡Me dejarán ir o nos hundiremos el niño y yo! - Bajé mi mano derecha, aquella con la que sostenía mi arma blanca. -¡Tira tu arma a un lado! - Tuve que hacerlo. Tiré mi arma hacia el tipo sin dejar de mirarlo fijo, escuchando como Tharja-kun lloraba asustado.

-Ya está. Vete. No te seguiré. - El imbécil creyó mis palabras. Lo que no se esperaba era que... Yo había dejado unos hilos muy finos de oscuridad conectado desde mi mano hasta mi katana, y cuando el hombre pasó por encima de mi arma, manipulé la oscuridad para que traspasara al hombre por el mismísimo medio de su cuerpo.

Él no tuvo tiempo de reaccionar a ese ataque trampa. Su vida había terminado y ni si quiera se había dado cuenta. Su cuerpo estaba siendo dividido por la mitad a cámara lenta y Tharja-kun había sido liberado. Corrí hacia el niño para que no girase su rostro y lo abrazé, aferrándolo contra mi pecho y protegiéndolo de la lluvia de sangre que saldría de aquel hombre, así mismo, dándole protección dentro de mi campo de energía negativa.

-La vida a veces nos juega duro, Tharja-kun... - Mencioné en un intento verdadero por consolar el niño llorando. -En aquel entonces yo no tuve un Midoriya-san que hubiera salido a mi defensa... - Reposé mi cabeza sobre la de Tharja. -...y tuve que aprender a sobrevivir por mi propia cuenta con el destino y todos en mi contra. Midoriya-san... Hice todo lo que estuvo en mis manos para proteger al niño.

"De la única forma que se hacerlo..."

-Gomen-ne... Rompí nuestra promesa... - Refiriéndome a "no matar a los enemigos."

-Ustedes dos son chicos con suerte... Sus padres velaron por ustedes, cuidaron por ustedes, y se mantuvieron amándoles hasta el final... - Me aparté de Tharja y limpié las lágrimas de sus ojos. -Atesora esos recuerdos en tu corazón y conviértete en un gran boxeador como lo hizo tu padre, ¿si? - Le sonreí para luego devolverle aquel abrazo. -Midoriya-san, tengo un último favor que pedirte. - Esto último lo dije con un tono de voz serio.

-Lleva a Tharja-kun a un refugio. No hace falta que siga viendo estas barbaridades. Yo... Como habrás visto, yo... Puedo seguir por mi cuenta. - Me levanté del suelo, dándome la vuelta para ver a Midoriya-san a los ojos. Mi mirada había vuelto a ser la de antes: Gentil, mi rostro amable. Empujé a Tharja con Deku-san...

-A diferencia de mi... Mi familiar si es un Héroe de la Justicia... - Esbozé una gran sonrisa. No podía comprometer a Shin-sama por mis recientes actos impuros. Me di la vuelta y salí corriendo del lugar por las escaleras hacia abajo. Después de eso no había nada más que hacer. Deku-san había visto parte de esa personalidad que estaba escondiendo. Yo no podía pelear sin matar, defender sin matar. No cuando la vida de otros pendía de un hilo. Yo no era un héroe de la justicia, ni si quiera un villano. Yo luchaba por amor, basado en lo que yo creía correcto. En mi mundo no habían leyes o moral para luchar por la persona que amaba. ¿Por qué? Porque el enemigo no iba a pensarlo dos veces para terminar con la vida de tus seres queridos...

Vives o mueres. Asesina o deja que te asesinen. Hazte fuerte o desaparece de este plano existencial.

Esta era la Guerra. Este era el retorcido mundo en el que estabamos viviendo. No podía volver a mirar atrás para tener empatía con nadie más. La vida era un juego de supervivencia y yo tenía que ir a reunirme con mi amado para protegerlo del caos que se desataba en Éadrom. No podía perder más tiempo jugando al héroe. No podía seguir atrasándome ni mirando atrás..."

Spoiler:
4) - Nombre del poder: ♥ Rotten Vibes / Death Touch ♥
 -Descripción: Yuno crea una campo de energía negativa alrededor de ella (con un alcance de 3 metros a su alrededor), pudiendo cubrir un pequeño cupo de personas junto a ella. El numero máximo de personas es 2 (aparte de ella). Toda cosa que intente pasar por el campo de energía negativa tendrá sus consecuencias:

  Objetos Metálicos: Se oxidan hasta quedar hecho polvillo. Armas que un usuario sostenga se va oxidando gradualmente (a medida que pasen los turnos) siempre y cuando tenga contacto directo con la barrera. Armas que le hayan lanzado y el usuario no sostenga, serán oxidadas de inmediado hasta desaparecer (es una técnica defensiva).
 Objetos de Madera: La madera se va dañando hasta quedar hecha acerrín (ver descripción de objetos metálicos).
Objetos hechos con piedra: Se desgastan (ver explicación de como funciona arriba).
 Comida: Se pudren (ve descripción de objetos metálicos para saber como funciona).
  Cuerpos: Produce daño tipo oscuridad a los seres vivos.
  Elementos: Reduce la efectividad de los ataques de luz.
 -Recarga: Se puede usar 3 turnos corridos. Recarga de 5 turnos.
 -Contra: Es 50% menos efectivo contra magia / objetos sagrados.




No estoy loca... Yo solo amo con locura... ~ ♥

MIIII SHIN-SAMAAAAAAAA >__<:

¡Gracias por los Stamps, Red! ^^

♥️ Ficha ♥️ Cronologías & Relaciones ♥️

avatar

Salón :
Universitario(a)
Dromes :
51916
Reputación :
19
Mensajes :
321

Ver perfil de usuario
ÁNGEL CAÍDO

Volver arriba Ir abajo

Re: Dos cabezas piensan mejor que una [Priv. Yuno]

Mensaje por Midoriya Izuku el Jue Abr 27, 2017 8:23 pm

Música para el ambiente (Emotiva):

Yuno mostró entonces una faceta suya la cual apenas presencié hasta aquella crítica situación: Su expresión completamente seria y centrada, noté cómo su figura en sí se tensaba, y su mano posada sobre su katana. "Acaba de prepararse en un momento para entrar en acción... De veras, quizás todo este tiempo, el que estaba siendo protegido quizás fuera...".

Pero no teníamos tiempo que perder, por lo que me iba a disponer a comenzar la persecución tomando un camino diferente a aquel que se encontraba cortado, pero la chica me interrumpió agarrándome de la muñeca y detuviéndome -¡¿Qué ocurre?! ¡No hay tiemp--!

"Basta de juegos, Midoriya-san. Esta vez prefiero tomar la liebre de las orejas"

-... ¿Eh...?- Solté, visiblemente confuso, mientras veía cómo Yuno comenzaba a cubrirse de oscuridad a su alrededor, y cómo esta misma oscuridad también aparecía frente a mí. Observé cómo a su vez los escombros que nos cortaban el paso comenzaron a desintegrarse de la nada, como si algo los obligara a desaparecer de la faz de la tierra... -... ¿Pero qué...?- Balbuceaba, mientras veía cómo la joven comenzó entonces a perseguir a toda velocidad al grupo de fanáticos que nso daba la espalda, sorprendidos por el cómo se desarrollaron los eventos y de pronto se veían de nuevo enfrentándonos cara a cara. O más bien, enfrentando a Yuno. Comencé a seguirle el paso nada más decirme que lo hiciera, pero vi entonces cómo aquel grupo hizo uso de variadas armas de fuego para acabar con nosotros, incluso de granadas de fragmentación. En un principio me asusté ante aquello, pero no titubeé en mi avance, confiaba en el criterio de la chica al mostrarse tan seria y segura respecto a lo que planeó hacer. E hice bien, ya que el aura de oscuridad que nos rodeaba ejercía como una especie de "barrera", que desintegraba toda bala o granada dirigidas hacia nosotros. "¡¡E-Esto es increíble!!", pensaba para mí mismo mientras reflexionaba sobre el cómo Yuno podía hacer tal cosa, el crear una barrera que nos protegiera de todo proyectil. Por un momento me recordó al afán protector que tenía mi maestro de vez en cuando con sus habilidades... Pero aquello me cogió mucho más por sorpresa cuando lo descubrí que con aquel sujeto. La chica verdaderamente sabía valerse por sí misma.

Durante la persecución, Yuno se encontraba cambiada por completo. Su aspecto pasó a ser uno más sombrío y oscuro, como si de pronto un demonio acabara de poseer su cuerpo y hubiese tomado control de éste. Pero no, se trataba nada más ni nada menos de la misma chica, la cual se encontraba entonces dando uso a la katana que comenzó a empuñar: Movimientos audaces, veloces como el rayo precedían a cabezas volando a mi alrededor, cortes y golpes en seco que acabarían con la vida de nuestros oponentes, o como mínimo los dejarían inválidos por el resto de sus vidas. "... Ha estado ocultándome todo este tiempo este lado suyo... Es... ¿Un monstruo...?".

No podía serlo. Aquella joven sí que imbuía sed de sangre, pero no notaba verdadera malicia en sus acciones. No conseguía ver un cometido benevolente en sus movimientos, pero tampoco uno malicioso... Entonces, ¿cómo debía de pensar en ella? ¿Realmente fue todo este tiempo una "villana" de incógnito a la cual debí haber dado caza nada más verla, y de esta forma no se hubiese vertido todo este río de sangre que formó su katana? ¿O tan sólo quería sobrevivir, y aquella era la única forma que supo ver para ello? No podía juzgar de esa forma a Yuno, no cuando el cometido de toda aquella masacre era el salvar a Tharja... O al menos eso pensaba yo. ¿El fin justifica los medios? Realmente dudaba respecto a ello, ya que un muerto seguía siendo un muerto, en el bando que estuviera... Pero si no hubiese más remedio...

-¡Un paso más y no respondo!

Me detuve en seco junto a la chica, la cual también cesó la lluvia de sangre, mirando desafiantemente al fanático que llevaba a Tharja en brazos, en ese instante cogido como rehén y apuntándolo con un arma. Nos estaba amenazando con tal cobarde estrategia. La sangre comenzó a hervirme mientras veía como reposaba el cañón en la sien del niño, el cual estaba completamente asustado y con una expresión llena de horror. Yuno y yo hicimos lo que dijo, siendo ella la única que tirara el arma al ir yo sin una, con las manos en alto y observando cómo el lunático avanzaba lentamente hacia nosotros, seguramente para pasar de largo y llevarse a su rehén con éxito. "Que se lo cree él". Pensaba interferir una vez se encontrara lo suficientemente cerca de nosotros y tratar de noquearlo, pero sabía que no sería lo suficientemente rápido para hacerlo antes de que apretara el gatillo. Me sentía impotente, sin saber qué demonios hacer para resolver todo aquel asunto... Pero por suerte, no tuve que encargarme en aquel momento de solucionar las cosas. Con un rápido movimiento de dedos, la chica a mi lado, de alguna forma, hizo que a la velocidad del rayo su katana se alzara por sí sola, cortando por la mitad al miembro de La Secta y liberando con ello a Tharja. Justo en ese momento, la joven corrió hacia éste para aferrarlo entre sus brazos y evitar de esta forma que mirara la horrible escena, que era cuando la herida del hombre se abría por completo y una lluvia de sangre caía de nuevo sobre nuestras cabezas. Los tres nos encontrábamos entonces empapados...

Fue entonces cuando Yuno mostró un lado suyo completamente contrario al de antes.  De pronto, se puso comprensiva, comenzó a consolar al niño quien estaba de lo más perturbado por aquella sangrienta escena, animándolo a ser fuerte. Debo admitir que la vergüenza me invadió un poco cuando dijo aquello sobre mí, de poder haber estado ahí para defenderlo, pero aquel no era momento para esas cosas. Miré de lo más confuso a la chica: No sabía cómo debía de tratarla a partir de entonces, si seguir mirándola de la misma manera o voltear la mirada para evitar la suya desde entonces. No, no tenía por qué cambiar mi parecer. Incluso se disculpó por haber roto la promesa, quizás no tenía motivos para dejar de tratarla como siempre hice. Sin embargo, tenía la certeza de que aparecería por mi mente la escena que acababa de presenciar cada vez que hablara con ella, como un constante recordatorio de su faceta oculta. "Pero malas intenciones en ella, ni rastro... No puedo rechazarla".

-N-No pasa nada, Yuno... Hiciste lo que... pudiste- Respondí entonces a su disculpa, con un tono algo sorprendido e incómodo. No pensaba darle la espalda aun al ver aquella escena, no sabiendo que llegó a tales extremos con tal de salvar a Tharja -Hiciste un buen trabajo- Proseguí, esbozando entonces una leve pero sincera sonrisa de agradecimiento y aceptación. No pensaba dejar que se sintiera apenada al sospechar que cambiaría mi forma de dirigirme y tratarla, por lo que se lo hice saber con aquella sonrisa a la par de un leve asentimiento. Ya con el niño en mis manos, la chica me pidió llevarlo entonces a un refugio. "... Y de ese refugio, irá a parar al orfanato de la ciudad, eh...". Me dió pena aceptar ese destino para el chico, después de todo por lo que acababa de pasar aquella noche... Pero no había remedio, no podía hacerme cargo de él con el dinero que me daban mis padres al mes, ni pensaba que Yuno fuera a adoptarlo por su cuenta, bastante hizo por él hasta ahora -Claro, cuenta conmigo- Asentí ante su petición servicial, inclinándome levemente en señal de respeto. Entonces, Yuno quiso proseguir su camino en solitario. No. A solas no.

-¡P-Pero, Yuno! ¡Puedo seguir ayudándot--!

"¿No serías un estorbo para ella, Izuku? Piensa un poco en lo que debe de sentir al tener que esperar a que llegues a su ritmo..."


-... E... Está bien. Estoy seguro que encontrarás a tu familiar tarde o temprano, Yuno. Pero no te pongas en un peligro innecesario. No es tu estilo, ¿cierto?- Comenté, bromeando para tratar de calmar la tensión que se condensó en aquel ambiente -¡Recluta Tharja! ¡Despidamos a nuestra camarada!- Le di unos golpecitos con el dorso de mi mano en el hombro del niño, mientras me erguía y saludaba de forma militar, llevándome la mano extendida hasta la frente, con la otra pegada al cuerpo. El chico seguía aún en medio de un llanto, aunque algo más leve que antes, y no tardó en imitarme mientras las lágrimas recorrían sus oscuras mejillas y sus ojos ámbar suplicaban a la chica de quedarse.

-Y créeme cuando te digo... Ahora mismo eres una heroína para más de uno. ¡Te lo aseguro!



Minutos más tarde. De vuelta a la plaza


-... Mido... Mido-Sensei...- Balbuceó Tharja, quien se encontraba subido de nuevo a caballito y con los ojos tapados con la tela negra que arranqué de mi camiseta, mientras recorríamos de vuelta la plaza, en dirección a la periferia de la ciudad, donde escuché que se encontraban los refugios para los supervivientes a la catástrofe -... ¿Creer... Creer que poder ver a Yuno-San de nuevo?

Ladeé de un lado a otro la cabeza, mientras esbozaba inconscientemente una sonrisa, y finalmente una lágrima salvaje llegó a recorrerme la mejilla derecha, tras tanto tiempo reteniéndola.

-... Claro que sí, Tharja. La volveremos a ver. Ya verás. La próxima vez que nos veamos... Volveremos a ponerte a prueba para ver si das la talla en nuestra banda. *Sniff* Ya... ¡Y-Ya verás! ¡Nos lo pasaremos increíble juntos! Pero hasta entonces... Pasará un buen tiempo antes de que nos volvamos a ver. Aún así, ya estás a salvo... Venga, ahora descansa. Necesitas una buena siesta después de todo esto. A partir de ahora las cosas irán a mejor. Cierra los ojos y piensa en cosas bonitas.


.... Así podré dejar un mar de lágrimas en paz...


[FIN]


Spoiler:
Ha sido un verdadero placer rolear este tema contigo. ¡Espero que sigamos divirtiéndonos y hypeándonos juntos!


Hablo - Narro - "Pienso"


¡I.W.E. IS LAIF! <3:

Thx Vin <3 (?:


¿Acaso eres un Villano?:
avatar

Salón :
1 A
Edad :
17
Dromes :
38088
Reputación :
10
Mensajes :
204

Ver perfil de usuario
HÍBRIDO

Volver arriba Ir abajo

Re: Dos cabezas piensan mejor que una [Priv. Yuno]

Mensaje por Harry Blume el Dom Ago 20, 2017 9:52 pm

TEMA CERRADO
Éste tema ha sido cerrado y trasladado a la papelera debido a que lleva más de 2 meses de inactividad.
Si desean volver a abrirlo pueden pedirlo Aquí

Lugar: Ciudad de Éadrom - Calles


Hablo- Narro - Pienso - Habla alguien más

Soñando - One Shot Lean mi one shot de un pedasito de la vida de Harry <3


<3 Gracias <3:


Las Mamuhs~ <3 7u7 [?:


¡La mamuh señal!
avatar

Dromes :
96115
Reputación :
6
Mensajes :
481

Ver perfil de usuario
PROTECTORES DE LA NATURALEZA

Volver arriba Ir abajo

Re: Dos cabezas piensan mejor que una [Priv. Yuno]

Mensaje por Contenido patrocinado



Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.
El SIGUIENTE DISEÑO HA SIDO CREADO POR JONSEI ESPECIALMENTE PARA ITR. varios de los códigos aquí son de mi autoria y algunos otros editados. agradecemos a sr.smith, Mikae y Roshio por guiarme y prestarme sus códigos.