FELIZ CUMPLEAÑOS
Hace 6 años se creó esta comunidad con la intención de unir a los roleros y crear una familia. Hoy me es grato decir que se ha cumplido desde el inicio. Bienvenidos a Éadrom, bienvenidos a Takemori.

Muchísimas gracias a todos nuestros usuarios. Este es un triunfo que compartimos no solo con los registrados actuales, si no también con aquellos que se fueron.
Muchas gracias!
6 AÑOS
Instituto Takemori Rol [ITR] es un foro de rol libre basado en una escuela que acepta seres sobrenaturales y humanos para que estos interactuen y se vea así que la paz es posible. Sin embargo nada puede ser utópico. No existe la paz eterna. Takemori se encuentra en una ciudad 'mágica' llamada Éadrom, la ciudad de la luz, creada por un ángel para que todo aquel que habite allí esté protegido. El ambiente es siempre agradable y puedes encontrar diversos secretos en este. Atrévete a interactuar con nosotros en un foro donde todo es posible.
BÚSQUEDA DE STAFF
¡CONFIRMACIÓN DE CUENTAS!
A partir del 8 de Junio, las cuentas nuevas deben ser confirmadas vía E-mail para evitar usuarios troll. Por favor, revisa tu correo, tanto en la sección principal como en la sección de Spam.Sí el correo no te ha llegado, por favor contáctate con la administración de ITR al Skype: lbotp-7
GRADUADOS Y
CONDECORADOS
Conectarse

Recuperar mi contraseña


El fin del camino y el principio de otro

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Tema Privado El fin del camino y el principio de otro

Mensaje por Stein el Sáb Abr 08, 2017 10:00 am


L
as sombras de la ciudad, un arma, una bala y su un ser que la dispare, el sonido fuerte del metal chocando con un cráneo humano, a la distancia, el destello de la batalla y muchos otros aspectos como este, hacían que mi trabaja en Crazy Famiglia, fuera interesante, era una empresa con la fachada de detectives privados, pero aceptábamos trabajos de todas clases aunque yo prefería tomar aquellos que servían para hacer justicia por mi propia mano, seguro me entienden a lo que se refiere, el dinero era bueno en este, pues la misión era acabar con un líder Yakuza no era un trabajo fácil, pues sabía que la seguridad para este tipo de situaciones era extremadamente exagerada, pero mi rango asesino, superaba los 1.5 kilometro, si alguien no entiende esto, era el mayor punto donde mi puntería con el rifle SVD era exacta, en esta podía disparar a una moneda en el aire sin problemas, la distancia parece demasiada, pero en realidad con el Angulo de inclinación del edificio donde me encontraba esto se veía reducida por unos 500 metros, en otras palabras si trazábamos una línea recta hasta el punto, solo estaba a 1 km de distancia.

Mi cabello verde marino, se movía hacia el oeste, mientras todo mi cuerpo se apoyaba en el piso de aquella azotea, mi uniforme de militar tenía un tono grisáceo como los que usaban las fuerzas armadas para el uso en ciudad, pero no era lo único, botas militares del mismo color y una boina hacían que mi equipo este completo, además poseía una gran variedad de armas, unas colt M1911 las cuales estaban acomodadas en mis piernas, en el cinturón llevaba dos cargadores para las mismas, dos kodachis, espadas cortas de estilo japonés y una bayoneta, sobre mi pecho colgaban dos granadas M2 de fragmentación y dos granadas incendiarias, mi equipo se completaba con un cargador para el Rifle SVD y una bayoneta incorporada en el mismo.

Con el viento del este, la humedad era traída del mar y con un leve olor a sal, junto con ella también, en el cielo se podía observar una enorme cantidad de nubes que se acercaban por el horizonte, mi cuerpo sabía bien que por las cargas eléctricas del amiente, que una gran tormenta se aproximaba hacia la ciudad, esto hacia que mi disparo se dificultara un poco más.

Lleve el serojo para atrás, hasta escuchar aquel click, el arma estaba cargada, mientras esperaba que mi objetivo bajara de aquel auto blindado, esperando el espacio justo para disparar, la gente comenzó a acomodarse y apunte al lugar exacto, mientras observaba todo por el cristal del lente de mi mira, estaba utilizando una estándar, ni siquiera tenía visión nocturna, pero aun los rayos del sol detrás de mí me favorecían, presione el gatillo segundos antes de que mi objetivo se colocara el lugar, el sonido del martillo golpeo aquella bala, haciendo que un sonido seco diera directamente contra la munición, un pequeño destello y un fuerte sonido, hiso que esta saliera del cañón y volara en línea recta hacia su objetivo, girando mientras viajaba, un solo disparo se necito para acabar con mi objetivo, atravesando el cráneo por detrás de la oreja del sujeto, viendo cómo se desplomo y mientras el revuelo comenzaba, tome mi rifle y di gracias a Ares por permitirme terminar con mi misión, pero la algo andaba mal, lo podía presentir dentro de mí, por lo que decidí escapar del lugar lo antes posible.

Mientras una pequeña radio de una de las habitación decía “Un detective de la ciudad ha sido asesinado el día de hoy, se dice que un francotirador ha disparado, no se ha encontrado al culpable, pero las fuerzas se están buscando al culpable, este iba a declarar contra una de las familias de la mafia japonesa, este era miembro de la agencia Wade Starson & Whitley”  en mi mente solo salían las palabras “Carajo la he cagado, la información que me dieron estaba mal” Sabia bien que tendría a toda las fuerzas policiales de Takemori sobre mí, esto era complicado, debía escapar a una zona segura lo antes posible y la única con el suficiente poder para contenerla eran las base de la Secta o la casa Frankenstein, ambas eran fortificaciones de gran poder, pero estaba lejos de ambas, muy lejos debía hacer algo y rápido.


                                                       

Viktor Frankenstein - Reki Frankenstein - Emily Frankenstein - Jeanne Frankenstein- Ban Boraychoo


avatar

Salón :
2 B
Edad :
29
Dromes :
9160
Reputación :
1
Mensajes :
143

Ver perfil de usuario
RAZA ÚNICA

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: El fin del camino y el principio de otro

Mensaje por Wade Starson el Jue Abr 20, 2017 5:49 pm

La “Agencia de detectives, Wade Starson & Whitley” cuenta con pocos detectives, la mayoría de ellos son marginados, proscritos o renegados de la sociedad que decidieron seguir a un dictador con cabello carmesí y a la elocuente esfera que lo acompaña solo porque era la única forma de darle algo de emoción a sus miserables vidas o porque le temían demasiado a su líder como para pedir una renuncia… o tal vez era un poco de ambos.

En cualquiera caso, Wade no se molestaba en aceptar nuevos reclutas. Las reglas eran claras, la paga solo se realizaba cuando un trabajo se finalizaba con éxito y él se llevaba un porcentaje de las ganancias, habiendo participado en la investigación o no. Quien no estuviera de acuerdo podía regresar a donde estaban antes de unirse a él: en algún callejón húmedo, oscuro y maloliente, consumiendo estupefacientes o lamentándose de la vida que les tocó vivir. En ocasiones, tal vez, con una soga abrazándolos al cuello.

Pero no todo era tan malo como parecía, algunos de los detectives de la agencia realmente servían en su labor y se comprometían a ayudar a las personas, por dinero, sí, pero también porque consideraban que eso era lo correcto. Wade elogiaba aquellos valerosos actos, en parte porque la ausencia de muchas de sus emociones lo volvía frío e ignorante para ciertas situaciones, y porque consideraba que, si personas con pensamientos tan nobles se unían a su agencia, algo debía estar haciendo bien.

Por esto, mientras observaba el cuerpo inerte de William Sickson, su mejor agente; tendido sobre su propia sangre, con un agujero de bala en el cráneo, supo que algo debía hacerse. Examinó la zona y su mente calculadora hizo todo el trabajo, casi de forma automática.

El disparo se produjo desde el oeste, justo cuando el sol estaba ocultándose en el horizonte. A juzgar por el viento y la inclinación que tuvo que tener la bala, el tirador se encontraba sobre uno de los edificios más altos, a unos 500 metros de distancia. Hizo el tiro y escapó antes que alguien lo viera —se repitió por tercera vez, como si de un mantra se tratara, mientras avanzaba por las oscuras calles de la ciudad, esquivando ligeramente los cuerpos—. Pero alguien vio una figura sospechosa alejarse en el momento que se hizo el disparo y avisó a las autoridades. El mensaje fue interceptado por Whitley e, inmediatamente después, también por mí. Según las descripciones que dio el testigo y la hora en la que se produjo la llamada, el sospechoso de asesinato escapó hacia esta dirección —Wade se detuvo frente a un callejón que parecía haber sido un elegante lugar hace un par de décadas, pero ahora no era más que un sucio ambiente de mala muerte. Una suave brisa recorrió el cuerpo del detective, el cual se irguió en toda su postura—. Luego se encontró al sospechoso colgado de un árbol. Decidió suicidarse antes que afrontar el juicio. Eso colocaré en el informe, ¿qué te parece?

El pelirrojo tenía dibujado en su rostro una expresión de pesadilla. A pesar de todo, se veía calmado, pero no es como si pudiera mostrar alguna otra emoción. Se podía decir que, de sentir algo, en ese momento era el propio odio reencarnado.

Expresión:

La esfera metálica que servía como su fiel compañero flotó a su lado, en silencio y con la vista fija en el oscuro callejón. El ojo en el centro de su cuerpo tenía un color violeta intenso y parecía interesado en lo que fuera a ocurrir.

—Se oye estupendo —admitió Whitley. De su cuerpo esférico escapaba una leve pulsación, casi invisible para el ojo humano, el mismo sondeaba el entorno y luego trasfería los datos directamente hacia la esfera—. Se mueve hacia el norte en esta misma dirección.
—Vamos de caza entonces —el Jetpack del traje de Wade se activó, elevando al pelirrojo 15 metros por encima del callejón. Portaba su arma completamente cargada, si veía al sospechoso no dudaría en disparar, serviría como advertencia, no tenía intenciones de que aquello fuera algo sigiloso.




"No puedes morir si ni siquiera estás vivo" —Whitley.
avatar

Dromes :
17244
Reputación :
12
Mensajes :
102

Ver perfil de usuario
ALIENS

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: El fin del camino y el principio de otro

Mensaje por Stein el Mar Mayo 02, 2017 6:24 am

En mis misiones, alrededor del mundo, había estado en diferentes campos de batalla algunos más peligrosos que otros. Siempre viví en zonas de guerra, se podría decir que estas habían sido mi hogar en la juventud. Generalmente, en los campos de batalla las fuerzas eran iguales o siempre teníamos compañeros, pero ahora me encontraba sola. Era yo contra todas las fuerzas policiales de Éadrom.

Baje de aquel edificio, a gran velocidad, tratando de encontrar una manera de salir desapercibida, aunque mi mente se encontraba un poco nublada por aquella noticia, la cual escuche en el pasillo del edificio. Sabía que no tenía mucho tiempo para actuar. Una vez en la recepción del edificio, decidí esconder mi rifle en uno de aquellos ductos de ventilación, rápida y con una precisión única, tome mi bayoneta y quite los tornillos de las rejas, para colocar el arma en el lugar. Trate de cerrarlo lo más rápido que pude, volviendo a colocar los tornillos en su lugar, dejando pequeñas muescas, debido a mi altura utilice una silla para subirme a aquel sitio. Salte de la banca, para caer en el suelo y luego tomar un sobre todo, de esas especies de capas que cubrían todo el cuerpo y tenían capucha, me quedaba grande pues solo media un metro cincuenta de altura y esta era para una persona de mayor altura que yo, por lo que me llegaba por debajo de la cintura y las mangas las arremangue hacia adentro, cubrí mi cabeza con aquella capucha, para que mi cabello de un color que era entre el verde y el azul quedara tapado. Saque una cajita de cigarrillos, en la cual llevaba goma de mascar. Una vez esta se encontraba afuera, saque una de las gomas y lance la envoltura al piso.

Aquello era una costumbre aprendida en mis épocas de mercenaria, profesión que había abandonado el día que me volví a esta ciudad que me vio crecer. Si se preguntan, habían dos motivos porque hacia esto, en primer lugar todos mis excompañeros fumaban, debido al estrés de la guerra, yo en cambio había agarrado el habito de comer goma de mascar, ya que como era francotiradora experta, la goma de mascar no delataba mi posición, y sobre colocarlas en la caja de cigarrillos, era porque mis compañeros por lo general las tiraban, pero a mí me resultaba más cómodo y cool tenerlas en ese lugar.

Una vez mi arma oculta, que seguramente si todo salía bien luego la vendría a buscar y aquel sobre todo prendido, para que las otras que llevaba no se notaran, comencé mi caminata por las calles de la ciudad, mientras hacía pequeños globos de goma de mascar. Tratando de evitar las patrullas, agachando la cabeza como un auto reflejo, para ocultar mi rostro. Aunque la verdad no tenía necesidad, en mi mente decía “nadie sospechara de una niña que aparenta unos catorce años de edad” aunque en esta ciudad, personas comunes podían ser las más peligrosas. Un lugar donde seres extraños, tanto buenos como malos, venían a buscar refugio, motivo a pesar de pensar de esa manera, me movía con cuidado en esta ciudad.


avatar

Salón :
2 B
Edad :
29
Dromes :
9160
Reputación :
1
Mensajes :
143

Ver perfil de usuario
RAZA ÚNICA

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: El fin del camino y el principio de otro

Mensaje por Wade Starson el Mar Mayo 02, 2017 8:04 pm

Wade aterrizó en un edificio de gran tamaño. Según sus cálculos y los datos que obtuvo de los interrogatorios, ese era el ligar más probable en el cual se efectuó el disparo. Intentó actuar como si fuera el tirador, imaginando lo que sentiría esa persona y las decisiones que tomaría para evitar ser atrapado. Siguiendo sus propias instrucciones descendió por el edificio hasta la recepción, allí se detuvo en seco y examinó el lugar.

No pudo haber llegado hasta aquí con un arma, alguien lo habría visto. Es demasiado arriesgado —murmuró sin dejar de examinar el lugar. Sus ojos se fijaron en una silla que estaba fuera de su lugar, lejos del resto del mobiliario. Se acercó con cautela y examinó los alrededores. ¿Por qué estaba allí? Parecía haber sido arrastrada hasta allí, a menos de un metro la alfombra estaba arrugada—. ¿Alguien saltó desde la silla?

El detective subió, intentando imitar los pasos del sospechoso. Se vio de frente a la rejilla del ducto de ventilación. Al examinarla notó algunas marcas, alguien quitó los tornillos hacía poco. Wade sujetó las rejas y con un mínimo esfuerzo las arrancó de la pared junto al marco metálico que las sujetaba, tener una fuerza superior a la de un ser humano era útil cuando no se necesitaba hacer un trabajo que requería delicadeza.

En el interior del ducto encontró un rifle, lo analizó con cuidado y luego se lo acercó a Whitley.
¿Qué opinas? —dijo al tiempo que bajaba de la silla—. ¿Crees que es el arma homicida?
Es lo único aquí que podría serlo, dudo que las sillas o la pila arrugada de ropa sean capaces de lanzar una bala desde más de 500 kilómetros a una velocidad tal que…
Ya entendí, cállate de una vez —le silenció el pelirrojo, colgando el rifle en su hombro mientras fijaba su vista en la pila de ropa cerca de su posición. Faltaba una prenda. ¿Tal vez el asesino la utilizó para camuflarse? No estaba seguro, en cualquier caso, decidió salir del edificio, pasando por alto un envoltorio de goma de mascar que la suave brisa del viento elevó por encima de ambos—. Hasta ahora parece que seguimos a un hombre de unos treinta años, a juzgar por el arma de gran tamaño que utilizó para efectuar el disparo diría que debe ser alguien de gran musculatura, pero no muy alto. Tal vez de metro sesenta como máximo, de lo contrario no hubiera necesitado la silla para alcanzar la ventilación. Si estoy en lo correcto no puede estar muy lejos, si seguimos por este camino lo encontraremos tarde o temprano.
Y si te equivocas lo perderemos de vista para siempre —confesó Whitley con pesimismo.
Yo nunca me equivoco, Whit. No cuando se trata de trabajo —Wade se llevó la mano a la oreja y una tenue luz emitió un pitido cuando sus dedos lo rozaron—. A todas las unidades, rastreen mi posición y hagan una redada a doscientos kilómetros, el sospechoso se dirige hacia esa posición y va armado. No permitan que nadie salga de la zona hasta que llegue. Corto.
¿Crees que funcionará?
Claro que no. Este sujeto es un profesional, pero con esto ganaremos algo de tiempo. Tal vez se vea forzado a rodear el área, dudo que quiera pasar a través de una redada policíaca, no sin su rifle al menos —el pelirrojo torció por un callejón oscuro y avanzó a paso firme y veloz—. Esto servirá para reducir la distancia entre nosotros, si todo sale bien nos lo encontraremos de frente cuando intente buscar una salida por los callejones.
Eso siempre y cuando no pueda volar —aportó la esfera, siempre optimista.
Sí, siempre y cuando no pueda volar…

Aquello lo deprimió un poco, en una situación normal podría jugar al gato y al ratón, arrinconando a su presa e infundiéndole miedo hasta que cometa algún error que lo obligue a salir de su escondite, donde él estaría esperando para saltarle al cuello. Pero, si algo aprendió desde que llegó a esa ciudad de locos, era que había toda clase de ratones, desde los que volaban, hasta los que se convertían en enormes dragones o vampiros, como los que aparecían en las películas clásicas. Confió en que, si el sospechoso entraba en este segundo grupo, al menos estuviera lo suficientemente nervioso como para olvidarse de cómo sacar sus alas y emprender vuelo…




"No puedes morir si ni siquiera estás vivo" —Whitley.
avatar

Dromes :
17244
Reputación :
12
Mensajes :
102

Ver perfil de usuario
ALIENS

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: El fin del camino y el principio de otro

Mensaje por Stein el Sáb Mayo 06, 2017 11:21 am

C
aminaba por las calles de la ciudad con suma cautela, tratando de mezclarme en la muchedumbre, el sonido del viento mostraba que la tormenta se aproximaba y cada vez era más probable que la lluvia comenzara a caer, pues eso me ayudaría si pasaba.

Pero de repente sirenas de policía por todos lados comenzaron a sonar, formando un cierre perimetral, por lo que se veía, estaba armada por lo que decidí acudir a mi plan de apoyo, los callejones. Mientras caminaba me desvíe a uno de ellos, tratando de alejarme del gentío y de la policía, pues sabía que existían menos posibilidades de atraparme si me mentía en uno de estos.

Comencé a caminar, el lugar estaba repleto de cartones y basura, los ductos de ventilación hacían que el agua callera en pequeñas gotas, el callejón era estrecho y no más de dos metros de ancho, y solo se encontraban las paredes de grandes edificios a su alrededor, había un olor a humedad y basura en descomposición.

Continúe mi camino, tratando de trazar el mapa que llevaba en mi mente de la ciudad, era normal analizar las rutas de escape, por si algo salía mal, junto con ellas un plano de la cuidad para localizar los mejores puntos de extracción, pero esa bes me vi cercada por una valla de alambres y un candado.

Escuche detrás de mí –Alto policía-aquello me puso en alerta, sacando mi capucha y dejando ver mi rostro -¿Qué necesita oficial?- pregunte mostrando una actitud calmada, mientras mi corazón parecía palpitar a más de dos mil kilómetros por hora.

-¿Qué haces por aquí?-

No tenía respuesta a la pregunta formulada por el oficial, no se me ocurría ninguna convincente, solo me quedaba la opción de tratar de escapar, pues si me revisaba estaría en problemas. Me acerque con cuidado a él, mientras levantaba las manos para señalar que no era una amenaza.

Una vez llegue a su lado comente –Solo me perdí, pensé que era un atajo para llegar a casa- mientras sonreía, era extraño que se me escuchase hablar de mi en primera persona, pero lo hacía cuando estaba muy a gusto con la gente o cuando quería pasar desapercibida o como una persona normal. Este era el segundo de los casos.

-Muéstrame lo que llevas debajo del abrigo- comento en tono severo el oficial.

En ese momento aproveche, para dar tres pasos de combate, tomando por las manos a aquel hombre y darle una fuerte descarga eléctrica emanada de mi cuerpo. Dejándolo casi inconsciente. La técnica era conocida como Shock, una defensa para los agarres de mis rivales, consistía en concentrar la bio-electricidad de mi cuerpo y enviar una descarga directa sobre el oponente.

Luego de aquello, sin verificar el estado de aquel hombre, salte aquel vallado y comencé a correr, por los callejones, tratando de seguir el plan de memoria, pero estaba sobresaltada y simplemente me perdí. Había llegado a un callejón sin salida, lo mejor en ese caso era regresar sobre mis pasos, pero temía a tener que encontrarme con otra persona, un ruido se escuchó y observe.

Aquel pelaje blanco, solo podía pertenecer a una criatura y no estaba errada se trataba de mi lobo Hibiki, este estaba siempre a mi lado y comenzó a guiarme por el camino que debía ir.



avatar

Salón :
2 B
Edad :
29
Dromes :
9160
Reputación :
1
Mensajes :
143

Ver perfil de usuario
RAZA ÚNICA

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: El fin del camino y el principio de otro

Mensaje por Wade Starson el Mar Mayo 09, 2017 7:37 pm

El plan había funcionado, la policía local hizo una redada e impedía el paso de los pocos civiles que se aventuraban a caminar por las calles a esas horas. Wade observó desde la distancia, luego torció hacia la derecha y se dirigió hacia los callejones, no perdería el tiempo en ver a los sospechosos, todos y cada uno de ellos con total seguridad tenían antecedentes o escapaban de algo, pero ninguno era a quien el detective buscaba, eso estaba claro.

Silenció su comunicador, no quería interrupciones. Si encontraba al asesino no planeaba llevarlo a la justicia y, si él no era capaz de hallarlo, nadie lo haría. Por esto el comunicador interceptando las llamadas de la policía sólo sería distracción, una lluvia incesante de datos irrelevantes y cualquiera con suficiente tiempo libre podría resolverlos. Wade tenía un trabajo mucho más jugoso, peligroso y emocionante.

Se detuvo al escuchar un leve sonido, casi inaudible. Parecía un gemido de dolor. Lo siguió hasta la intercepción de un callejón, en el suelo encontró el cuerpo de un policía que intentó hacerse el héroe. Se acercó y tocó al pobre hombre, para su sorpresa aún estaba vivo, no parecía tener heridas de ningún tipo. ¿Por qué lo dejarían allí?

S… síguela —consiguió decir el agente mientras señalaba con un ademán perezoso el estrecho espacio oscuro que se extendía al otro lado de la verja—. No dejes…
¿Femenino? —inquirió Whitley cuando vio que el policía perdía el conocimiento—. No puede ser nuestro hombre.
Al parecer es mujer —el pelirrojo se puso de pie y suspiró. Ya imaginaba cómo sería el encuentro, probablemente daría con una mujer robusta, tal vez una ex militar o alguien que se encerró en un gimnasio durante años hasta volver al mundo real solo para vengarse de todos los hombres. Ya pasó por situaciones similares en el pasado y lo odiaba—. Andando, no puede andar muy lejos.

El arma que llevaba al hombro, la cual le pertenecía al asesino, comenzaba a pesarle. ¿Cómo harían los asesinos para cargar con instrumentos tan pesados? Ni siquiera era algo cómodo, incluso llegaba a entorpecerlo. Si alguien salía del callejón y le tendía una emboscada no podría esquivar el ataque en su totalidad. Cuando saltó el alambrado comenzó a lamentar la decisión de llevar el arma consigo y consideró la posibilidad de dejarla allí, pero no podía hacerlo, tarde o temprano daría con el dueño y quería ver la expresión en su rostro cuando descubriera que alguien se adueñó de su instrumento de trabajo. Sería una buena forma de entablar una conversación, sin duda.

Whitley examinó el suelo húmedo, había pequeñas huellas marcadas, como de un animal. Si tuviera una boca, probablemente la esfera hubiera esbozado una sonrisa, en vez de eso decidió apartarse, evitando así que Wade sospechara y decidiera investigar. Ambos continuaron hacia el final del callejón con cautela, pero el pelirrojo no estaba concentrado, la molestia en su hombro a causa del arma secuestrada se intensificaba a cada paso, al igual que su mal humor y ganas de matar a todo lo que se le cruzara. Por unos momentos incluso consideró la idea de dispararle a la esfera con el rifle, solo para probar la potencia y disminuir el estrés. Abandonó ese pensamiento, no era una buena idea dispararle a alguien temperamental y con un gran arsenal de poderes destructivos que no dudaría en utilizar contra el primero que lo fuerce lo más mínimo.

Con todo llegó a olvidarse de la carga en su hombro, pero también de lo que sucedía a su alrededor. Cuando vuelva a casa lo haré, le dispararé con este cacharro. Se dijo con entusiasmo. Lo mismo acaba matándolo, eso espero.




"No puedes morir si ni siquiera estás vivo" —Whitley.
avatar

Dromes :
17244
Reputación :
12
Mensajes :
102

Ver perfil de usuario
ALIENS

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: El fin del camino y el principio de otro

Mensaje por Stein el Mar Mayo 16, 2017 12:07 pm

La joven elemental, comenzó a caminar siguiendo los pasos del lobo, el cual se detuvo para gruñir hacia la dirección de donde ambos habían venido. La chica viéndose acorralada, se sacó aquella enorme capucha. Mientras que el agua comenzó a caer del cielo con finas gotas, tocando el cabello turquesa de la joven – Parece que ha encontrado a Reki- dijo en un tono de angustia esperando ver el rostro de quien se había tenido la capacidad de seguirla hasta aquí. El juego del gato y el ratón se había terminado para a chica.

Miro hacia las sombras del callejón, mientras que el animal, acostumbrado a no meterse en las peleas de la joven, se limitaba a gruñir fieramente mostrando sus colmillos, con el pelaje encrespado, derramando baba por el hocico.

Era la primera vez que Reki, había visto al animal actuar de esta manera, por lo que entendió que esta era su última batalla, tomo el cuello del animal, despreocupándose por el enemigo y menciono –Tranquilo Hibiki, todo saldrá bien. Si he de morir, mejor será luchando- comento entendiendo, que tal vez sea la última vez que ella enfrentaría alguien.

No poseía en sus movimientos corporales rastros de temor, ya que ella nunca le tuvo miedo a la muerte. Siempre luchaba como si sus batallas actuales fueran las últimas y hasta ese momento, no había perdido una sola batalla.

Miro en la direccione en la que el animal daba su estado de alerta. Desenfundo ambas Colt M1911, extendió las piernas y se colocó en posición de defensa, con ambas armas en apuntando hacia el lugar, la pose parada a una de artes marciales el brazo derecho extendido a la altura de su rostro, con el arma de costado mientras que el brazo izquierdo estaba flexionado, en forma de L apuntando hacia el frente a la altura de su pecho. Las piernas estaban cruzadas, quedando completamente de perfil, rodillas apenas flexionadas y sus orbes ámbar miraban directamente al lugar, como si se tratase de una fiera al asecho.

Suspiro profundamente y aquellas palabras que siempre decía, salieron de su boca al estilo de un mantra –Soy una simple bala. No tengo corazón. Por lo tanto no pienso, solo viajo en línea recta hacia mi objetivo- tratando de concentrarse exclusivamente en la batalla.

-A Reki, no le interesa quien seas, Reki peleara y acabara contigo, muestra tu cara para que ella pueda destrozarla- comento tranquila, pero amenazante la joven, mientras esperaba ver el rostro de su perseguidor. El lobo, se metió en uno de los callejones como acostumbraba, cuando las cosas se ponían difíciles, tratando de permanecer en calma, como su ama le había enseñado.


avatar

Salón :
2 B
Edad :
29
Dromes :
9160
Reputación :
1
Mensajes :
143

Ver perfil de usuario
RAZA ÚNICA

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: El fin del camino y el principio de otro

Mensaje por Wade Starson el Jue Mayo 18, 2017 7:17 pm

Durante sus años como Agente Espacio-Temporal, Wade recorrió un centenar de planetas en diferentes galaxias y universos, enfrentándose a cientos de enemigos diferentes. Desde enormes insectos con tentáculos que harían enloquecer a cualquier amante del hentai, hasta hordas de zombies con armamento nuclear e inteligencia muy superior a la de una hormiga promedio. Toda clase de demonios o criaturas que parecían sacadas de las peores historias de Lovecraft, horribles en verdad, pero al menos todas ellas compartían algo, una cualidad que claramente faltaba en el enemigo que tenía frente a él en ese momento: ninguno era una niña armada hasta los dientes.

Eso sin duda lo dejó sin palabras, llegó a pensar en la posibilidad de que Whitley le estuviera haciendo una broma de mal gusto. Se volteó con lentitud para observar a su esférico compañero, él estaba tan sorprendido como Wade. Si tuviera un rostro con expresiones reales, sin duda en estos momentos tendría la mandíbula enterrada dos metros bajo el suelo. El pelirrojo no estaba muy lejos, lo único que evitó que abriera la boca era su ausencia casi total de emociones y la idea de que, al hacer el esfuerzo, se tragara una bala.

Debe ser una broma —comentó una vez recuperó la cordura—. ¿Eres una niña o una de esos raritos que cambien de forma? ¿Cómo se llamaban, Whit?

Whitley estaba atónico, aún sin palabras.

Lo que sea, que sepas que en circunstancias normales evitaría esto —Wade descolgó el arma secuestrada y la lanzó unos metros hacia delante. Su rostro se ensombreció un poco—. Pero has hecho algo que no puedo perdonar y ahora tendrás que afrontar las consecuencias de tus acciones, como un adulto.

Wade aprendió a no subestimar a sus rivales, aunque te dieran como misión acabar con una pequeña bola de pelos que no se alzaba más de unos pocos centímetros del suelo, nunca se sabía en qué momento dejaría ver sus tentáculos tan largos como los hoteles de Las Vegas. Era una noche que jamás olvidaría y utilizaba ese recuerdo siempre que encontraba un rival inusual, como esa niña. Mientras más pequeña sea, mayor fuerza tienen sus tentáculos, solía repetirse.

Desenfundó Timerline-gun y presionó el pequeño botón en uno de sus lados, se escuchó un leve sonido y el arma aumentó unos centímetros su tamaño, adquiriendo un color cromado. Volvió a mirar a Whitley, no parecía importarle que no lanzara la moneda para decidir quién atacaría primero. Wade se tomó el privilegio e inició una carrera frontal hacia su rival con gran agilidad. Si la mujer efectuaba algún disparo, utilizaría uno de los contenedores de basura dispersos en el callejón para esquivar los impactos, posteriormente vaciaría el cargador del arma contra su rival, esperando dañar alguna de sus extremidades para reducir su movilidad o al menos distraerla para cesar el fuego y embestirla.




"No puedes morir si ni siquiera estás vivo" —Whitley.
avatar

Dromes :
17244
Reputación :
12
Mensajes :
102

Ver perfil de usuario
ALIENS

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: El fin del camino y el principio de otro

Mensaje por Stein el Dom Mayo 21, 2017 2:46 pm

Reki, estaba apartada a unos veinticinco metros de lo que se había convertido en su objetivo. Un sujeto alto, para ella que apenas media 1.50 Cm con suerte. Pelirrojo, con gafas, vestido de manera norma, solo que llevaba el SVD, sobre su hombro. Motivo suficiente para que la elemental, se diera cuenta que estaba tras ella. Junto a él una esfera hecha de algún tipo de metal, con una pantalla negra y una especie de ojo que se encontraba en el centro de color azul.

El chico se aproximó hacia ella, diciendo algunas palabras, extrañas para la elemental, aunque si conocía a personas que cambiaban su aspecto físico, como sus hermanas, pero ella era diferente y se lo hiso notar al joven diciendo -¿Cambiar de forma? Reki, no cambia de forma ni nada, Ella, es lo que ves- Señalo sin siquiera mover un musculo, fijando el arma sobre su contrincante.

El primer movimiento fue hecho por él, quien comenzó a correr en zigzag hacia donde la chica, de cabellos color del mar se encontraba, una mescla entre el azul y el verde, la lluvia comenzaba a caer en aquel momento. Con los cascos a la altura de su cuello, se podía escuchar una melodía de fondo. Un globo de goma de mascar salía de su boca, mientras escuchaba las amenazas sin sentido del joven, o mejor dicho, sin sentido para ella.

-Simplemente, Reki, cumplió con la misión que se le había encomendado. Date la vuelta y vete, aun estas a tiempo, no tengo nada contra ti y lo que sucedió no fue nada personal, solo un error en los datos entregados a Reki. – Comento segura de sí misma, mientras comenzaba a ver como el joven se movía en el campo.

Ella era paciente y sabia como pelear, aunque el estrecho callejón limitaba el movimiento de ambos, con el arma que se encontraba de frente disparo dos balas, para tratar de arrinconar a su enemigo, mientras hacía esto llevo su mano hacia la espalda, colocándola sobre una de las granadas de Fragmentación MK2, granadas comunes, que utilizaban diversos ejércitos alrededor del mundo, la llevo a su boca mientras se efectuaba el tercer disparo, con el arma cromada. Sacando el seguro de la misma, con un movimiento de piernas y de brazo, lanzo la granada, cambiando su posición. Ahora en vez de mirar hacia la derecha miraba hacia la Izquierda, tomo el arma con ambas manos y mientras se hacía efecto el explosivo apunto al posible punto de escape del joven para dar una ronda de dos municiones.

Miraba atentamente, al chico, pero no se movió de aquel lugar por otro factor, el compañero del sujeto, pues no sabía si tenía habilidades ocultas, similares a la muñeca de su amigo, que en paz descanse, llamado como Xerxes Break. Por lo que estaba actuando con cautela a pesar de la difícil situación en la que se había metido la elemental. Pues tenía miedo de correr y ser sorprendida por un ataque del flotante, con pinta de androide.


avatar

Salón :
2 B
Edad :
29
Dromes :
9160
Reputación :
1
Mensajes :
143

Ver perfil de usuario
RAZA ÚNICA

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: El fin del camino y el principio de otro

Mensaje por Wade Starson el Sáb Mayo 27, 2017 8:59 am

¿El nombre de esa niña era Reki? Al menos eso fue lo que pudo suponer el detective al escuchar como ella se presentaba en tercera persona, como si fuera un villano de Marvel o algún psicópata de película. No importaba realmente, cada uno era libre de estar tan desquiciado como quisiera, pero Wade comenzaba a cansarse de escucharla hablar de aquella forma.

¡Cállate ya! —exclamó furioso. La muchacha pareció seguir su consejo cuando efectuó dos disparos contra el pelirrojo. Torció hacia la derecha para sortear el ataque sin disminuir su velocidad, cuando se trataba de combate de campo Wade contaba con su experiencia y entrenamiento recibido en la Academia. Para situaciones como aquella, ser encerrado en habitaciones en llamas, recibir tortura por electricidad o jugar al quemado con balas de cañón casi era algo que agradecer… casi.

Efectuó un disparo contra la granada que lanzó su rival en el momento en que estuvo en el aire. La explosión lo lanzó unos metros hacia atrás, utilizó sus manos para reducir el daño del impacto y, luego de un par de giros en el suelo, acabó de pie. Sabía que el combate no sería fácil, el enemigo era experto en combate y parecía tener un arsenal militar completo a su disposición, el pelirrojo se preguntó cuánto tiempo podría seguir esquivando y atacando en un callejón tan estrecho antes de que recibiera una herida mortal.

Apuntó hacia las armas de la mujer y disparó las cuatro balas restantes de su cargador, su objetivo era conseguir que se separara de ellas el tiempo suficiente para poder acercarse más y tener un enfrentamiento directo. En el momento en que la Timerline-gun indicó que el cargador estaba vacío, uno de los disparos hechos por Reki le alcanzó el brazo izquierdo. El pelirrojo observó como una fina línea de sangre bajaba hasta su antebrazo y compuso una expresión desdeñosa. Su resistencia superior a la de un humano normal evitaría que la herida fuera más profunda, pero eso no lo hacía a prueba de balas.

¿Necesitas ayuda, colega? —preguntó Whitley, quien al parecer ya había vuelto en sí.
No la tuya —respondió Wade, cortante, mientras contemplaba como su traje se regeneraba de la rasgadura producida por la bala. Le lanzó una mirada desafiante a Reki y reanudó su carrera, esta vez con paso doble.

A medida que avanzaba su cerebro se encargó de repasar los sucesos, desde el primer ataque realizado por Reki, pasando por la granada de fragmentación que lanzó para distraerlo hasta acabar con los últimos dos disparos, el cual uno le alcanzó. No podía predecir si repetiría el proceso, pero el pelirrojo no se detendría a averiguarlo. Activó su Jetpack y se elevó cinco metros por encima del suelo cuando estuvo a mitad de camino, duplicando su velocidad con el primer salto y posicionándose en la espalda de la muchacha, pero sin tocar el suelo. Giró en el aire y, aprovechando el impuso de su jetpack, lanzó un potente golpe con su pierna derecha esperando impactar contra el perfil derecho de Reki.

Avísame si me necesitas —anunció Whitley con un tono bromista. Su ojo se oscureció un poco, al igual que su tono de voz—. Recuerda que no soy muy paciente.




"No puedes morir si ni siquiera estás vivo" —Whitley.
avatar

Dromes :
17244
Reputación :
12
Mensajes :
102

Ver perfil de usuario
ALIENS

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: El fin del camino y el principio de otro

Mensaje por Stein el Sáb Mayo 27, 2017 6:27 pm

Al escuchar aquel grito furioso del pelirrojo, Reki se dio cuenta de que esto era algo más que una simple batalla, aunque en su corazón, sabia este hecho, era un asunto personal de joven contra ella. “Nunca huiré de una batalla, por fuerte que sea la tempestad yo luchare” se dijo en su mente mientras, observaba como aquella explosión se daba antes de lo previsto. Cubrió sus ojos con el rostro, perdiendo la posición de batalla que había estado sosteniendo desde el inicio de la batalla.

Respiro profundo, al ver que unas balas de luz se acercaban hasta ella, trato de moverse pero fue alcanzada por una de ellas, esta le dio justo en el abdomen, a unos centímetros sobre la cadera derecha. Lanzo una maldición al aire, mientras hacia presión en aquella parte, la munición traspaso incluso su ropa blindada de un lado hacia al otro.

La joven elemental, no se quedo quiera, movida por el impulso de aquel salto termino ocultándose tras uno de los conteiner mientras escuchaba hablar al joven y la esfera, una detective y mercenaria como ella, se daba cuenta de estas cuestiones con facilidad. “Estoy jodida, esa esfera parece tener vida propia y por lo que oí puede atacarme en cualquier momento. Tengo que encontrar la manera de hacerle frente a esto”. Guardo la colt, que estaba completamente cargada y se inclinó con cuidado, para observar lo que estaba pasando, pensó en volver a utilizar la misma técnica, pero sabía que no daría resultado, mientras maquinaba el plan, vio como el sujeto se elevó por los aires.

Había encontrado una solución rápida, aunque no estaba segura de que funcionaría como era debido. Estiro los dedos de la mano que no poseía ningún arma, mientras estaba arrodillada en aquel lugar, lanzo su técnica eléctrica, conocida como Viper, cuatro rallos salieron de su mano y comenzaron a seguir a aquel chico, ella los estaba dirigiendo directamente a los pies del hombre, en especial atacar a sus botas para provocarle una caída y evitar que esa facultad de volar, le comenzara a ser molesta.

No se movió de aquel lugar, pues no quería quedar como blanco perfecto de aquella esfera, con habilidades desconocidas, buscaba un 1 contra 1 en esta batalla, aunque la desventaja numérica estaba a favor del joven. Ya que Hibiki, quien estaba en esperando a su ama, no se interpondría en la batalla, ya que solo era un lobo común, pues no tenía mucho que hacer hacia los artefactos de ciencia ficción del joven y su amigo metálico.

Esperaba que todo acabara rápido, aunque le dolía aquella parte del cuerpo, siguió manteniendo el poder por todo el tiempo que pudo, mientras estaba en el campo. La decisión de usarlo era simple, el había demostrado que no era un humano común. Sino uno de esos tipejos complicados que parecían seguir a la peliverde a la batalla.

“sobreviviré por mi familia, venceré por ellos, Ver a la comandante, abrazar a mi padre e intercambiar golpes con Emily, además esta Harry el ha sido un gran amigo desde que llegue a la ciudad. El maestro Tashiro… no a ese viejo no lo quiero ver… como cansa con lo de que tengo que ser de las buenas” Sonrió la joven pensado en cada persona que había visto desde que llego a esta extraña ciudad. “¡Por todos ellos, tengo que vivir!”

PODER

Viper:
Spoiler:
Viper o en su nombre original Thunder Viper, esta técnica fue creada para misiones de campo, generalmente para incursiones en edificios. Su utilidad era poder dañar a los oponentes, quedándose a salvo del fuego enemigo.
La técnica Viper, funciona cuando el usuario, lanza cuatro rayos pequeños provenientes de los dedos de la mano, estos pueden ser controlados por el usuario, para bordear obstáculos y/o ataques enemigos rápidos.
El rango de ataque es de 0 a 15 mtrs de diametro.
Durasion 1 post
Daño30%
Recarga: 3 post.
Contra: Este ataque se desvanece, cuando golpea una vez que golpee algo, sea una puerta, una mesa o algún objeto sólido, otra de sus dificultades, el usuario no puede moverse del lugar donde se encuentra.


avatar

Salón :
2 B
Edad :
29
Dromes :
9160
Reputación :
1
Mensajes :
143

Ver perfil de usuario
RAZA ÚNICA

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: El fin del camino y el principio de otro

Mensaje por Wade Starson el Dom Mayo 28, 2017 9:17 am

El pelirrojo se desplazó en el aire con gran destreza y velocidad, como una hoja que danzaba a la par con la suave brisa de otoño. Wade disfrutaba utilizar su jetpack, le daba una gran ventaja en el aire y, siempre que tuviera suficiente combustible temporal, podría abusar de ello tanto como quisiera.

Por lo general, quienes contemplaban el momento en que el detective comenzaba a volar, permanecían inmóviles por unos momentos, asombrados por la majestuosidad de su danza aérea o rezando para que la mierda que les caería luego no doliera tanto. Pero la muchacha a la que se enfrentaba ahora el pelirrojo fue rápida, se ocultó detrás de un contenedor, desapareciendo de su vista en el momento oportuno. Eso no importaba realmente, llegaría hasta ella y…

¿Esas son luces led? Se preguntó al tiempo que observaba como cuatro rayos se acercaban a él. ¡Lo sabía! ¡Son tentáculos!

Su pie derecho se vio aprisionado por el ataque de Reki, lo que provocó que perdiera el impulso e hizo que el detective se estrellara contra el suelo. Wade rodó y utilizó brazos y piernas para reducir el impacto. Acabó de pie, algo mareado y adolorido, soltó un juramento y rengueó un poco. Llevó su vista hacia el escondite de la mujer, no se había movido del lugar, el pelirrojo no estaba seguro si eso era algo bueno o malo. Tal vez estuviera preparando algún otro truco, sabía que contaba con un arsenal militar de bolsillo y no le sorprendería de nuevo con otra granada de fragmentación.

Eso dolio, enana —dijo Wade al tiempo que recuperaba el aliento—. He de admitir que eres escurridiza, hacía tiempo que no me topaba con alguien como tú. Ese entrenamiento… ¿eras militar? —el joven empuñó su espada y arrastró el filo de la punta contra el suelo, produciendo una profunda grieta en cada trozo que tocaba, como si estuviera cortando mantequilla—. No es que importe realmente, pero tal vez quieras recordar los momentos felices ahora.

Wade se detuvo unos momentos y se llevó una mano a la cabeza, todo le daba vueltas y notó algo húmedo al tocar su frente. Al parecer no consiguió detener por completo la caída y recibió un buen golpe, eso le acarrearía problemas a futuro, probablemente sus reflejos no responderían como era debido y eso, en un combate, era equivalente a morir. Apoyó su mano izquierda contra la pared del callejón para conseguir algo de estabilidad, con eso consiguió que el mareo se redujera un poco, lo suficiente como para mantenerse erguido. Retomó su marcha.

Recuerda, recuerda, ese cinco de noviembre… —citó al tiempo que blandía su filosa espada, esta vez en alto. Lanzó un rápido corte transversal con la intensión de cortar a la mitad la cobertura de Reki, así como también de dañar a la muchacha si no estaba atenta al ataque.

La espada otorgada a los Agentes Espacio-Temporales de alto rango poseía un filo envidiable, capaz de cortar prácticamente cualquier objeto con total facilidad. Si se utilizaba contra seres vivos el resultado solía ser… desagradable para la víctima del corte. Wade no esperaba matarla con un simple ataque, eso no sería divertido, pero tal vez una demostración de lo que es capaz de hacer con una simple espada sería suficiente para perturbar a la mujer. Si desesperaba, el pelirrojo habría ganado el combate.

Mientras tanto Whitley se quedó en su lugar, paciente como un perro educado. No es como si estuviera siendo honorable, sino más bien le parecía un buen combate, entretenido a ratos. Una parte de él esperaba que Reki ganara el enfrentamiento así podría participar y divertirse un poco. La otra mitad de su esférico cuerpo quería lanzar una lluvia de misiles contra ambos en ese preciso momento, enterrando a los combatientes en un montón de escombros. Aquella idea parecía cada vez más apetecible.

Espada láser:
Una espada con gran filo, capaz de cortar hasta diamante con facilidad. Tiene dos fases, la primera provoca daño de normal y aumenta la velocidad de ataque un treinta por ciento; y la espectral, que provoca daño de luz.
Consumo: 10 cargas por activación.
Contra: Es posible separar a Wade de su espada, al hacerlo la misma se desactivará y no podrá volver a activarse.

Cargas temporales restantes: 85




"No puedes morir si ni siquiera estás vivo" —Whitley.
avatar

Dromes :
17244
Reputación :
12
Mensajes :
102

Ver perfil de usuario
ALIENS

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: El fin del camino y el principio de otro

Mensaje por Stein el Lun Mayo 29, 2017 12:20 am

Reki se había quedado inmóvil en lugar mientras atacaba, pues tenía dos razones para ello. La primera era debido a la herida producida por aquel extraño arma, parte de sus órganos habían sido dañados, lo que le impedía el movimiento fluido de sus técnicas marciales. La segunda era elaborar una estrategia que le permitirá dar tiempo, para contratacar.

Escucho las palabras del joven, pero pensó que no era el momento de responder a aquellas preguntas, hecho un vistazo rápido, para darse cuenta de que la espada que el lunático tenia, era algo así como la espada de su hermana, o simplemente el filo era similar. Una grieta profunda se marcaba en el pavimento, respiro profundo, tratando de menguar el dolor de su herida. Cuestión que no pudo hacer, pronto su uniforme se había teñido de aquel color borgoña, sabía que estaba en apuros, pero también que si se quedaba en el lugar lo único que le esperaba era la muerte. Movida por el impulso de sobrevivir, espero.

Escucho atentamente los pasos del joven, para tener una distancia aproximada, saco la última granada de fragmentación que le quedaba y la deposito en la esquina del conteiner, sin hacer ningún ruido. Se podía escuchar como esa espada desgarraba todo a su paso, apoyo la pierna izquierda en el conteiner en ese momento y salto para alejarse del joven. Solo hubo un problema, aquella espada cortó parte del brazo de la joven que caía de espaldas al suelo, lanzando un fuerte alarido de profundo dolor y desesperación. El corte del arma, había dañado los músculos de su brazo derecho, dejándolo inservible para el uso en batalla, la sangre brotaba como un torrente de esa herida, dejando un charco carmesí en el lugar donde había caído, se levantó con cuidado, pero veloz, mientras observaba que el chico estaba en el lugar. Lo miro a los ojos y dijo Como bien mencionas, Reki tiene entrenamiento militar, fue mercenaria, aunque en realidad el término correcto para referirse a ella es Niña Soldado.-

Aquellas palabras eran correctas, la joven elemental había pasado su pubertad peleado en diferentes lugares de este sucio mundo, criada desde pequeña en los artes militares. Y entrenada para matar. Su buena memoria y su capacidad de aprendizaje rápido, la habían hecho destacar en el campo de batalla, pero había algo más. Su valor y terquedad eran algo único, nunca se había rendido ante nadie, a pesar de lo fuerte que sea, a pesar de estar en dificultades ella seguía luchando como una fiera salvaje. Aquellas extrañas palabras que utilizaba como mantra eran prueba fehaciente de ello. “Soy una simple bala” daban su carácter de que ella era un objeto con solo una intención matar. “No tengo corazón” indicaba que debía ser fría en todo momento y no dejarse invadir por sentimientos a la hora de pelar. “Por lo tanto no pienso” su disciplina a la hora de seguir las ordenes de sus superiores. “Solo viajo en línea recta hacia mi objetivo” esta era la que indicaba su valor, a pesar de estar en un peligro de muerte, ella seguiría luchando firme para salir victoriosa.

Una vez dichas las palabras antes mencionadas, Reki apunto directamente con el arma al joven, disparando dos de las tres municiones que le quedaban a dicha arma, pero al apuntar la tercera cambio de dirección abruptamente y sin previo aviso, esta vez la el plomo fue dirigido hacia otro sector, la esquina del conteiner, la Colt calibre 45, dio un destello y la munición giro para dar en el dispositivo detonador de la granada, antes colocada haciéndola estallar, al estar tan cerca del lugar, la explosión la alcanzo enviándola hacia atrás, rebotando en el suelo, como si hubiera sido lanzada en un vehículo en movimiento, cortes y quemaduras aparecieron por todas las partes de su cuerpo. La Colt, salió disparada quien sabe dónde.

Se levantó con cuidado, apoyando su mano buena en la rodilla, un fuerte zumbido se escuchaba en sus oídos, la pérdida del equilibrio era evidente, apenas se podía mantener en pie. Mientras observaba la nube de polvo que se encontraba en el lugar.


avatar

Salón :
2 B
Edad :
29
Dromes :
9160
Reputación :
1
Mensajes :
143

Ver perfil de usuario
RAZA ÚNICA

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: El fin del camino y el principio de otro

Mensaje por Wade Starson el Lun Mayo 29, 2017 6:45 pm

El resultado del ataque fue mejor de lo que el detective hubiera imaginado, no solo consiguió que el ratón saliera de su escondite, sino también le propinó un buen corte. Al menos ahora la situación se emparejaba un poco, Wade estaba sufriendo una contusión y su enemigo tal vez corriera peligro de desangrarse, en peores situaciones se había visto envuelto el pelirrojo. No iba a presentar ninguna queja.

Escuchó las palabras de la muchacha y recordó las historias de muchos otros mercenarios, huérfanos y hambrientos, se sumergen en ese oscuro mundo porque se niegan a morir, rechazan que el mundo los trate como basura. Esa clase de actitudes merecían el respeto del pelirrojo, en otras circunstancias incluso podrían haberse llevado bien… en otro momento, otro lugar, otra vida y en otra dimensión. No en esta.

Cuando alzó su espada, dispuesto a dar el golpe final, vaciló unos instantes. No porque sintiera pena, no es una emoción que un agente espacio-temporal pueda sentir muy a menudo, sino más bien porque intentó recordar cuántas veces pasó por situaciones similares. En un trabajo como el suyo, uno se mueve entre la fina línea de la realidad, curvándola a voluntad, y como resultado obtienes la oportunidad de ver y sentir cosas que ningún otro ser podría ser capaz siquiera de soñar. Desde lo más básico como presenciar el nacimiento de nuevos colores, hasta ser partícipe de la colisión entre galaxias, un evento que sacude cada dimensión posible. Así como se sacudió el cuerpo y alma del pelirrojo al ver como Reki efectuaba un disparo, pero no dirigido hacia él, sino al contenedor a su espalda.

Por unos momentos Wade se relajó, pero no tuvo el tiempo suficiente como para suspirar, pues la explosión que vino luego lo golpeó como un tren de carga y lo lanzó contra la pared con gran fuerza. El golpe lo mareó al punto de querer vomitar sangre, lo único que impidió que perdiera el conocimiento fue el gran trozo de hierro que se clavó en su pierna derecha, probablemente impulsado por la explosión.

El detective soltó un grito de dolor y desesperación al notar el escosor en su brazo, pierna y espalda, así como también la presencia del arma incrustada en su cuerpo, rasgando músculos y hueso. A juzgar por el dolor en el resto de su cuerpo, Wade concluyó que la explosión lo quemó, si no llevara su traje incluso podría haber muerto. Enfundó su espada, la cual se mantuvo fija a su mano aún con tal explosión. Se llevó ambas manos a la pierna, con una de ellas rodeó la zona herida y con la otra efectuó un rápido movimiento, sacando de un tirón el trozo de hierro. El traje se regeneraría y se encargaría de tratar la herida, pero la sangre perdida era otro asunto…

Soltó otro grito, esta vez de ira, al no ver a su enemigo por ninguna parte. Todo a su alrededor era una nube de polvo, fuego y escombros, el dolor que lo invadía se intensificaba y su cabeza parecía estar a punto de explotar. Apenas podía ver u oír lo que sucedía, intentó calmarse, respirando profundamente y soltando el aire con calma. Unos segundos después, al abrir sus ojos, los mismos se habían tornado de un color octarino, muy similar al violeta. Hizo un ademán para difuminar un poco el polvo y obtener una mejor visualización de la zona, en especial para ver a su enemigo. La encontró.

La observó con un gesto inexpresivo, si se emocionaba demasiado su psicoquinesis dejaría de funcionar y, en ese preciso momento, era su as bajo la manga. Llevó ambos brazos hacia delante, la regeneración que le otorgaba su habilidad aliviaba el dolor lo suficiente como para que pudiera mover sus extremidades sin sentir tanto dolor… aunque seguía doliendo como mil infiernos. Con un ademán perezoso levantó tres trozos de escombro que se formaron luego de la explosión y los lanzó contra Reki a gran velocidad, uno a uno. Cuando el último proyectil se disparó, Wade permaneció inmovil en su lugar, observando con atención los movimientos de su rival, esperando una reacción, una apertura para embestirla.


Psicoquinesis:
Psicoquinesis: gracias a los tratamientos que realiza la Agencia Espacio-Temporal a todos sus agentes durante la graduación del Instituto, algunos de los sobrevivientes logran despertar ciertas habilidades que permanecen dormidas en el cerebro. Entre estas se encuentra la Psicoquinesis, la cual le concede a la persona la capacidad de influir en la materia y energía, desafiando el espacio-tiempo, provocando que sea capaz de mover objetos que solo se encuentran en el campo visual con su mente. Una de las habilidades más notables pues, además de otorgar la capacidad de mover objetos con un peso similar o mayor al de Wade, también brinda Biopsicoquinesia, haciendo que el usuario pueda manipular la materia viva del personaje (células , bacterias, etc. No cura enfermedades), mejorando la regeneración de heridas leves y moderadas; también le permite moverse por un máximo de dos post a una velocidad de 100km/h, pudiendo usarlo tanto para escapar como para plantarle cara a un adversario.
Wade también posee un escudo de energía creado al activarse la psicoquinesis, invisible para la vista, que le otorga una mayor protección en combate. El mismo rodea su cuerpo y se extiende hasta un máximo de un metro a su alrededor. Mientras más concentrado esté en la batalla, mayores serán los beneficios que obtendrá, siendo capaz de reducir hasta un 45% el daño recibido por impactos o ganando inmunidad a los ataques con armas contundentes. Una de las principales desventajas de la habilidad es que sus poderes solo funcionan si consigue entrar en un estado sereno, de lo contrario queda anulada.


Clasificación: ofensivo/defensivo  
Duración: 2 post
Post de recarga: una vez por tema.
Contra: puede ser desactivado si Wade sufre un cambio abrupto en su estado emocional o si ha sufrido demasiados daños en combate (si su cosmotraje entró ya en sobrecalentamiento, este poder ya no puede ser activado). Al acabar el efecto, Wade estará desorientado por un post, esto impedirá que use sus armas hasta que pase el efecto. Sufrirá un 50% más de daños durante 1 post al desactivarse su escudo de energía.




"No puedes morir si ni siquiera estás vivo" —Whitley.
avatar

Dromes :
17244
Reputación :
12
Mensajes :
102

Ver perfil de usuario
ALIENS

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: El fin del camino y el principio de otro

Mensaje por Stein el Mar Jun 06, 2017 9:15 pm

Reki entendía que en una batalla el compás con que se la llevaba era algo importante. Tenía que hacer que el pelirrojo bailara al ritmo de la elemental, cosa que había logrado. Pero con serias consecuencias. Su brazo Izquierdo estaba inmovilizado, poseía una herida de bala en su estómago. La explosión la había dejado en un estado de sordera temporal y pérdida del equilibrio, apenas se podía mantener en pie por la falta de sangre en su cuerpo y su ropa encontraba cubierta y oscurecida por el fluido carmesí. El dolor era terriblemente agudo, tanto que la chica mordía su labio inferior para evitar gritar o llorar a causa del mismo.

Sus ojos habían perdido gran parte del campo de visión, no solo por el polvo levantado por la explosión, sino también por una extraña bruma, la cual complicaba la puntería de la elemental, como esas que pasan momentos antes de desmayarse. Sabía que tenía poco tiempo para actuar, pues la pérdida de sangre y sus heridas necesitaban tratamiento. Clavarse un cuchillo como en las películas no era una opción aceptable, tampoco poseía habilidades que pudieran detener el sangrado o recuperar las heridas. Lo que volvía el asunto realmente complicado para la chica.

En cuanto al campo de batalla no era el mejor para el uso de sus habilidades y sabía que esa extraña esfera metálica estaba por el lugar, pero se encontraba acorralada y sin opciones aparentes, así que decidió actuar de una manera que comúnmente no lo aria. Comenzó a cargar la energía que se encontraba en su mano derecha, mientras esta formaba una esfera de unos  treinta centímetros, era una locura si tomamos en cuenta que esto era bio-electricidad. Mientras la esfera estaba en su mano esta con un ademan como si estuviera lanzando un balón salió disparada, apuntando al rango de los diez a quince metros de distancia, calculando a tientas la posición del joven.

-Al diablo con la chatarra metálica- comento refiriéndose al acompañante del oficial.- Te llevare a la tumba conmigo- dijo la chica mientras lanzaba su mayor habilidad. En cuanto a poder destructivo se trataba. La esfera comenzó a tomar velocidad y al llegar al punto de impacto comenzó a extenderse para cubrir un radio de Diez metros, donde todo lo que tocaba la electricidad quedaba destruido, a excepción de los seres vivos. Dejando un gran cráter en el lugar la onda expansiva se hiso notar lanzando a la chica hacia atrás, mientras sacaba una de sus espadas cortas para arrodillarse en el suelo. Tratando de menguar el impacto.

La chica que siempre se mostraba seria, por primera vez sonreía, estaba alegre. Sabía que esta era su última batalla, algo dentro de ella se lo decía. Pero por extraño que parezca y lo fuerte que era el dolor que sentía, ella estaba feliz. Terminaría sus días como los empezó luchando por sobrevivir a este mundo plagado de maldad, contaminación y gente que no merecía vivir. En su rostro el reflejo de haber tenido su batalla final, la hacía sonreír. Había aceptado su destino.


avatar

Salón :
2 B
Edad :
29
Dromes :
9160
Reputación :
1
Mensajes :
143

Ver perfil de usuario
RAZA ÚNICA

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: El fin del camino y el principio de otro

Mensaje por Wade Starson el Vie Jun 09, 2017 8:36 pm

Algo que disfrutaba hacer Whitley, más que estar en combate, sacar de quicio a las personas e intentar matar a Wade, era presenciar una gran batalla. Los combates frenéticos, sangrientos y emocionantes que parecen sacados de una película de Marvel o un anime de lucha con una excelente animación provocaba que la esfera metálica se mantuviera inmóvil, no quería arriesgarse a actuar y estropear tan glorioso espectáculo. La idea de mantenerse al margen y presenciar todo desde una posición estratégica era un papel perfecto para una bola que casi todo su cuerpo estaba conformado por un único ojo.

Por esto, cuando toda la zona que actuaba com o una enorme pantalla de cine se vio envuelta en una cortina de humo, el pequeño Whitley se vio obligado a abandonar su asiento y elevarse para buscar una mejor posición. Paseó su mirada por el lugar, esperando no perderse las mejores escenas por culpa de un poco de humo. No tardó en encontrar a Wade, quien daba pequeños pasos, ayudándose con la pared del callejón. Parecía bastante mascullado, pero Whitley no se inmutó, presenció cómo el pelirrojo escapaba de situaciones mucho más complicadas que aquella.

Recordó una situación en concreto, cuando aún la Agencia no los había expulsado. Se encontraban en una estación espacial, una prisión concretamente. El pelirrojo fue encerrado luego que Whitley insultara a algunos guardias e intentara matar al director de la cárcel espacial. Wade se las ingenió para forzar un motín, lo que provocó que los prisioneros enloquecieran e hicieran todo lo que estaba en su poder para escapar. Todo iba de acuerdo al plan hasta que un guardia no muy listo, ignorando por completo lo que sucedía cuando se disparaba un arma de plasma dentro de una cúpula de contención, efectuó un ataque, generando un orificio en el interior de la habitación, expulsando a todos los presentes a la oscuridad del espacio.

El detective sobrevivió gracias a la protección que le otorgó su traje, pero recibió quemaduras graves y estuvo tres días en coma por la falta de oxígeno, la congelación repentina de su sangre y el hecho de que estuvo doce horas flotando en el espacio hasta que la señal que emitió el sistema de reserva del cosmotraje fue captada por la Agencia. Fueron unas bonitas vacaciones.

Whitley encontró también a la mercenaria. Parecía haber efectuado un ataque en dirección hacia donde estaba la cortina de humo. El ataque no afectó a Wade, quien parecía estar meditando o planeando su siguiente paso, pero sí causó una gran destrucción a toda la zona circundante ¿Por qué lanzaría un ataque de tal magnitud si ni siquiera afecta a un ser orgánico? Se preguntó la esfera, intrigada. Luego su procesador se encargó de responder aquella pregunta.

Serás zorra…

Whitley se escabulló entre el humo, posicionándose algunos metros por encima de Stein. La observó unos momentos, luego una voz metálica resonó: PROTOCOLO DE ATAQUE, ACTIVADO. SEA PRUDENTE.

Row row, fight the power, bitch —comentó la esfera al tiempo que disparaba una lluvia de misiles sobre la muchacha de pelo verde.

Esperaba atraparla desprevenida, aprovechando la confusión causada por la onda expansiva que se produjo con el ataque de la mujer. Todos sus sistemas funcionaban al máximo de su capacidad. Si Whitley fuera un humano, lo que sentía en ese momento se traduciría como: Excitación.

Protocolo de ataque:
Lanzacohetes: misiles guiados por el calor y con sistema de detección de proximidad, lo que les permite esquivar por su cuenta los disparos que vayan dirigidos hacia ellos. Los mismos hacen daño de fuego gracias a las capsulas altamente inflamables que se dividen y activan al momento de impactar.
Munición: 5 disparos, alcance 30 metros.




"No puedes morir si ni siquiera estás vivo" —Whitley.
avatar

Dromes :
17244
Reputación :
12
Mensajes :
102

Ver perfil de usuario
ALIENS

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: El fin del camino y el principio de otro

Mensaje por Stein el Vie Jun 16, 2017 11:29 am

La joven elemental se encontraba en grabes problemas. Más de los que podía imaginar, pues su ataque Ball había fallado, aunque este tenía un enorme poder destructivo era demasiado volátil y no dañaba del mismo modo a las criaturas como a las cosas, pero provocaba daño en los seres vivos. El problema es que el polvo y la visión nublada no le permitían apuntar correctamente. De repente un destello blanco, la esfera estaba haciendo sus movimientos.

Miro hacia ella, aunque no pudo escuchar sus palabras, los oídos le zumbaban en un bip constante, llegando hasta lo más profundo del cerebro lo último que logro ver eran aquellos misiles aproximándose a gran velocidad hacia ella, trato de cubrirse utilizando su técnica Shild, pero su cuerpo no aguantaba, se había quedado sin electricidad. Todo el daño recibido por el pelirrojo, la pérdida del sangre el frio sudor la habían vuelto solo una bala, un producto obsoleto de esta maldita ciudad, de este maldito mundo, a quien ella había jurado proteger.

Reki observo como el dolor dejaba de afectar su cuerpo, dañado hasta el extremo. Como su vida era arrebatada por una esfera metálica. La explosión resultante la envió varios metros atrás, si no fuera por su ropa blindada su cuerpo ahora sería simples tirones de carne desparramados por todo aquel callejón. Sus ropas estaban rasgadas y muy dañadas. Su cuerpo se encontraba completamente destrozado. No podía moverse en el suelo, pero aun así no había perdido completamente la conciencia. Dos lágrimas recorrían su rostro, mientras una sonrisa sincera estaba en boca. –La verdad que ha sido una vida maravillosa- dijo con dificultad, mientras la sangre obstruía su garganta y una tos aguda le hacía escupirla por la boca.

El frio comenzó a apoderarse de ella, mientras que ladeo la cabeza para ver por última vez a aquel sujeto, trato de localizarlo con sus ojos. Estirando la mano, que tenía en mejor estado, buscando a su fiel compañero, aquel rifle SVD. Su primera arma de fuego y simplemente dejo este mundo.

Un aullido, más fuerte que cualquier otro se pudo escuchar, aquel animal escondido en el callejón salió disparado como un rayo blanco hacia donde se encontraba la chica. Con diferentes lamentos, aullidos e incluso mordidas, trataba de levantar a la chica que si siquiera se movía. Miro ferozmente a los dos sujetos sacando sus colmillos. Pero sin moverse de la posición, por unos minutos mantuvo esta postura. Hasta que se dio por vencido y se hecho sobre su ama, tratando de darle calor. Mientras trataba de levantarla, el lobo había perdido a su alfa, a su manda y ya no tenía razones para vivir. Solo le quedaba esperar el abrazo frio de la muerte junto a ella. Su pelaje blanco se tiño de carmesí, su lengua lamia la cara de la chica tratando de despertarla de aquel profundo e interminable sueño.

Mientras tanto en otra Realidad:

“¿Dónde diablos estoy?” mientras su cuerpo desnudo flotaba en un espacio completamente en blanco. Sus heridas, sus miedos todo habían desaparecido. Poco a poco todo se fue aclarando, sus ojos comenzaron a ver una enorme puerta de oro. Detrás de ellas casas palacios enormes de mármol blanco y refinado. Uno más grande que el otro, ubicados en una especie de montaña.

-Bienvenida hija- Se escuchó en todo el ambiente, una voz que parecía provenir de todos lados y al vez de ninguno en específico. Era cálida, afectuosa y amable, se trataba de una mujer.

-¿Quién es?- dijo asustada la chica, mientras observaba hacia todos los lados posibles sin encontrar rastro de ella.

-Soy Gea madre de todas las cosas- comento mientras una mujer vestida con plantas o mejor dicho, formada de plantas aparecía ante ella –Y tú eres mi hija- comento la mujer con calma mientras cogía forma.

“Esto parece Star War”
pensó ella… -¿Qué diablos tratas de decir? Yo soy una Frankenstein. Una hija del rayo y al único que reconozco como mi padre es a Viktor- comento furiosa la elemental.

-Entiendo tus motivos, pero dame la mano y te explicare todo de principio a fin- comento la mujer.

La chica paso su mano con duda pero al instante de tocarla una especie de Flashblack recorrió su mente, conocimiento de tiempos antiguos, como la humanidad fue evolucionando y como poco a poco el planeta estaba sufriendo. Además de escuchar el clamor de los animales, las plantas pidiendo que toda esta destrucción provocada por el hombre se detuviera.

Al ver todas aquellas escenas entendió su propósito y por qué había sido enviada a la tierra. Aquellos sentimientos de culpa y aquel dolor hacia su pasado desaparecieron y su mirada se volvió firme nuevamente.

-No hay mucho que pueda hacer- Dijo Reki a su madre.

-¿Te olvidas con quien estás hablando?- Menciono en un tono extremadamente fuerte –Es hora de que vuelvas y cumplas con tu misión. Señora de la guerra y la destrucción- Luego de ello incrusto una roca un rubí en el pecho de la joven – Estos son mis dones para ti y el conocimiento de cómo utilízalos, cumple tu tarea que el olimpo te espera-

Ciudad de Éadrom:


Mientras tanto, solo habían pasado unos minutos en este plano dimensional, la tormenta comenzó de la nada el viento se apodero de las calles y una especie de remolino tomo forma en las nubes.

El lobo que parecía inamovible le alejo con prisa poniéndose a cubierto sin dejar de observar a su ama. Cuando un enorme rayo impacto sobre la misma haciéndola elevar por los aires flotando en centro de la inmensa masa de energía eléctrica. El cuerpo de la elemental se comenzaba a recuperar, mientras una armadura se comenzaba a formar alrededor, rasgos de un lobo aparecían por partes de ella. Una vez esta se formó, la armadura brillaba como una estrella en el firmamento. La joven había despertado y vencido a la misma muerte. Sus ojos brillaban como los de un lobo buscando a su presa. Mientras ya se encontraba arrodillada en aquel pavimento húmedo.

-¿A quién llamaste perra?- fueron las palabras de la Holly.


avatar

Salón :
2 B
Edad :
29
Dromes :
9160
Reputación :
1
Mensajes :
143

Ver perfil de usuario
RAZA ÚNICA

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: El fin del camino y el principio de otro

Mensaje por Wade Starson el Lun Jun 19, 2017 7:59 pm

El “plan” funcionó. La niña de pelo verde probó los misiles de Whitley como si fueran chocolates y acabó con un coma diabético. La esfera podía festejar su triunfo, pero no lo hizo. Aquello fue demasiado aburrido, Wade fue quien recibió la mejor parte, provocó la mayor cantidad de daño y acabó como un héroe de película. Él simplemente llegó a dar el golpe final a una persona que apenas se mantenía en pie. Era decepcionante. Estaba decepcionado y muy furioso.

El ojo ubicado en el centro de su esférico cuerpo se tiñó de un color carmesí, tan brillante como una farola. ¿Por qué sucedió eso? Por unos momentos pensó en todo lo que podría hacer, tal vez podía haber invitado a la niña a tomar un café, luego irían a divertirse matando algunos delincuentes o vagabundos en oscuros callejones. Tal vez incluso, si tenían suerte, podrían extorsionar a algún político corrupto o un ricachón infiel. Ese era un buen futuro, algo divertido.

Claro, aquello solo se concretaría si la joven hubiera sido más resistente y no una delicada flor de loto que se rompe con la primera explosión. ¿Qué tan difícil podía ser sobrevivir a un par de misiles? Desde que él tenía memoria, jamás le resultó un problema algunas bombas, llamaradas ni las lluvias de balas.

Por unos momentos creí que llegaría a ser divertido —dijo con un tono melancólico—. No es divertido si no se levantan luego de un empujón.

La esfera dio la espalda al cuerpo inmóvil de la mujer, el cual parecía estar a punto de ser devorado por un lobo que apareció en el callejón. Una muerte poco digna. Observó hacia donde se produjo la explosión provocada por la muchacha y pudo ver a Wade ponerse de pie con dificultad y avanzar algunos pasos, tropezar y luego volver a levantarse para seguir avanzando.

Tú sí te levantas, bastardo afortunado —comentó con algo de entusiasmo.  

En el tiempo que llevaba con vida, algo más de seis siglos, según lo que tenía archivado en su base de datos, la esfera se enfrentó a pocos rivales que se levantaran con aquellas heridas. La mayoría huía, enloquecía por el exceso de dolor o simplemente se dignaba a morir. Algo lamentable, la vida era demasiado valiosa como para desperdiciarla muriendo.

Recordó el tiempo que estuvo en Neocity, cuando fue encontrado y encerrado en aquellas instalaciones. Al principio, todos los ingenieros iban de valientes, pero poco a poco abandonaron esa idea al ver lo que era capaz de hacer una esfera alienígena. La mayoría de las veces ni siquiera debía recurrir a sus armas, bastaba con algo de palabrería soez e insultos varios para quebrar a cualquiera, pero hubo una persona que no sucumbió a ninguno de sus ataques.


¿Por qué lo haces? —preguntó la mujer con interés—. ¿Por qué te cierras a lo nuevo? ¿No confías en nosotros?
¿Por qué debería hacerlo? ¿Qué gano con eso? —respondió la esfera con desdén.
Nos ayudarías a mejorar, salvarías la vida de muchos.
No quiero ayudar. No quiero salvar a nadie.
¿Por qué no? ¿Tienes miedo a lo que pensaría la gente?
No tengo miedo.
Demuéstralo. ¿Por qué no compartes algo de tu tecnología al menos conmigo? —la mujer se acercó más allá de la línea de seguridad, liberando a la esfera de su contención y dedicándole una mirada cargada de desafío—. Comencemos con una presentación. Soy Arya Novalane, ¿cuál es tu nombre?
No tengo ninguno.
Te daré uno entonces. Todos necesitan un nombre, es lo que nos representa, nos fortalece e, irónicamente, nos condiciona y debilita.
Y así fue como aquellas conversaciones se volvieron cada vez más extensas, más profundas… más peligrosas.


Cuando decidió ayudar a la Agencia, lo hizo solo porque aquella mujer se lo pidió y lo que recibió como recompensa fue traición. Obtuvo su venganza, pero no fue suficiente.
Ahora ya no me permiten decir tu nombre —dijo Whitley—. ¿Qué tan lejos planeas ir?

La esfera se volteó con lentitud al escuchar una voz familiar. Pudo ver, con total claridad, como la mujer que hasta hacía algunos momentos yacía inerte en el suelo ahora se ponía de pie.

Hijadeputamecagoentusmuertosdoñamariadolores —exclamó Whitley rápidamente, con tono nervioso y agitado—. No me des esos sustos, creí que estabas muerta. Dios, ¿podrías ser algo más considerada? Si vas a revivir como un zombie, lo mínimo que podrías hacer es dar algún aviso, ¿no lo crees? Tal vez un gemido, un alarido o una frase cliché como: “CEREEEEEBROOOOOOOOOOS”. No lo sé, cualquier cosa, pero avisa antes de revivir, maldita. Que puto susto.

Su ojo cambió a un color morado y más apagado. Ya había olvidado lo que estaba haciendo antes de todo aquello.

¿Te encuentras bien? ¿Quieres que hablemos? —la esfera no pensó en realizar otro ataque, nunca había visto un zombie en su vida y esta era la oportunidad perfecta para estudiarlo—. ¿Quieres cerebros? Hay uno por aquí, tal vez no sea muy grande, pero es mejor que nada, ¿no?




"No puedes morir si ni siquiera estás vivo" —Whitley.
avatar

Dromes :
17244
Reputación :
12
Mensajes :
102

Ver perfil de usuario
ALIENS

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: El fin del camino y el principio de otro

Mensaje por Stein el Mar Jun 27, 2017 7:49 pm

Reki cambio su postura de batalla, ladeando la cabeza hacia un costado, al escuchar las palabras de la IA. Un calor de familiaridad había llegado al pecho de la joven, una corazonada con olor a hogar. “Esta esfera, me recuerda a Padre” fue lo primero en su mente cuando menciono el asunto de los zombis. En ese momento se sintió feliz, por estar viva y lo único que deseaba por ahora, era regresar a casa con su padre y sus hermanas. Ese deseó, había hecho desaparecer las ganas de vengarse de la esfera similar a Viktor Frankenstein.

-Reki, no es un zombi, es un caballero sagrado de la Orden de Gea- dijo con calma tratando de explicar que era lo que realmente estaba pasando –Ella ha vuelto a la vida, sí, pero fue por gracia de Gea, un ser considerado un dios en este mundo- comento, pensando que todo lo que hablaba Whitley era literal, ya que ella no entendía nada que no fuera de este modo. Comenzó a caminar en línea recta, hacia donde el ser blanco flotaba, dando pasos suaves y tranquilos –ella ya no tiene intenciones de pelear- se dijo de sí misma. Al escuchar que debía haber llamado la atención, observo todo lo que había sido destruido por aquel rayo, llevo su mano hasta la barbilla y sin realmente comprender dijo dubitativa -¿Cerebros? ¿No fue suficiente con el rayo?- ya cerca de la esfera clavo sus ojos, color ámbar, en el ojo azul del de la máquina, depositando un beso en el costado derecho de la misma, para decirle en un susurro -¿Deseas ver este ´put+ mundo arder?- pregunto dando una sonrisa, cargada de malicia.

Sus objetivos habían cambiado radicalmente en el pequeño lapso del olimpo. Y había visto en el por su manera de actuar antes de morir, que le apasionaban los combates tanto como a ella.

Cambio de dirección, mirando al sujeto de cabello rojo. Su semblante cambio de alegre a serio completamente –Dile a Reki tu nombre- menciono sin decir más en forma de orden. Su fría mirada, se clavó en el objeto que el portaba. –Tienes algo que le pertenece- menciono refiriéndose al rifle de mano factura rusa. Estirando la mano para tomarlo, soltando las correas de su arma y cargándoselo a la espalda. –No busques a Reki, su deuda contigo ha sido saldada, si la buscas para matarla, ella no dudara de meterte una bala entre tus ojos- comento con voz calmada, pero completamente fría. Sin rastro de que estuviera mintiendo.

Una vez recuperado el arma, pregunto a la esfera -¿Me dirías tu nombre?- Reki, solo hablaba en primera persona de sí misma cuando alguien ganaba su respeto, como era en el caso del ser blanco. –Algún día, are que este mundo arda, espero que cuando ese día llegue estés a mi lado para verlo, junto con tu mascota- refiriéndose al humanoide como animal. Para luego alejarse rápido de la zona de batalla. El lobo se había ido, como si de un fantasma se tratase hacia salido sin dejar rastro en las calles.


avatar

Salón :
2 B
Edad :
29
Dromes :
9160
Reputación :
1
Mensajes :
143

Ver perfil de usuario
RAZA ÚNICA

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: El fin del camino y el principio de otro

Mensaje por Wade Starson el Lun Jul 03, 2017 5:50 pm

Whitley presenció cómo la muchacha de cabellos verdes se acercaba a él con un paso lento, pero tranquilo. La esfera no podía negar que la niña tenía coraje, acercarse de una forma tan tranquila y libre de todo sentimiento de rencor hacia la persona que momentos antes disparó contra ti era… respetable.
La esfera, quien no poseía rasgos faciales, estaba convencida de que en ese momento estaba esbozando una amplia sonrisa. Ni se molestó en volver a sacar sus armas, no porque la muchacha llamada Stein admitiera que ya no tenía la intención de pelear, sino porque simplemente en ese momento tampoco le hubiera importado. Permaneció inmóvil mientras Stein le daba un beso, no lo sintió, claro; pero el que se tomara la molestia de tratarlo como si fuera un ser orgánico fue todo un detalle.

Claro que sí, cariño —respondió Whitley con una voz que denotaba sadismo. No había nada que lo atara a ese mundo y, en su tiempo como lean IA de apoyo para los incontables y efímeros agentes Espacio-Temporales, la esfera fue partícipe en la extinción de razas enteras. Así era la vida, no había nada que se pudiera hacer para evitarlo, y en la mayoría de los casos eran los propios agentes quienes se aseguraban que acabara en el menor tiempo posible.

Wade, por otro lado, contempló la extraña situación desde una distancia prudente, no porque tuviera miedo, sino porque apenas podía mantenerse en pie como para acercarse hacia los otros dos. Sus ojos se encontraron con el de la muchacha cuando ésta se volteó y escuchó su pregunta de forma distante, ahogada.

Vete a la mierda —consiguió decir el pelirrojo con dificultad. Seguía intentando mantenerse en pie, pero cada segundo parecía un infierno. Observó cómo cogía el rifle que Wade encontró momentos antes de la batalla en aquel edificio. Aquello parecía ser tan distante, como si hubieran pasado años dese la última vez que se sintió bien y la sangre se mantenía dentro de su cuerpo, no en el exterior—. No me intimidas, mocosa —dijo al final, en un tono que sonaba a reto, pero en su estado actual no estaba seguro que hubiera logrado el resultado deseado.

Cuando la muchacha se volvió una vez más hacia Whitley, Wade se apoyó contra una pared. Aquello no se sentía mejor, pero al menos lo había intentado.

Suelen llamarme Whitley —respondió la esfera al cabo de unos momentos, la pregunta lo agarró desprevenido, nunca nadie se había molestado en preguntarle su nombre desde que llegó a ese planeta. Por lo general se dirigían a Wade para hablar, tratándolo como si él fuera basura solamente porque era superior a todos los seres orgánicos conocidos. Su ojo se tornó de un color carmesí con bordes de un extraño color amarillo azulado, el color octarino—. Cuenta con ello. Sin duda traeremos algo de diversión a este decadente mundo.

Una esfera con graves problemas sociales y una asesina experimentada que ha vuelto a la vida. ¿Podría ser aquello en surgimiento de alguna extraña y sádica amistad? Tal vez, pero los resultados que surgirían de ésta solo los dirá el tiempo. ¿Qué tan malo podía ser?




"No puedes morir si ni siquiera estás vivo" —Whitley.
avatar

Dromes :
17244
Reputación :
12
Mensajes :
102

Ver perfil de usuario
ALIENS

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: El fin del camino y el principio de otro

Mensaje por Contenido patrocinado



Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.
El SIGUIENTE DISEÑO HA SIDO CREADO POR JONSEI ESPECIALMENTE PARA ITR. varios de los códigos aquí son de mi autoria y algunos otros editados. agradecemos a sr.smith, Mikae y Roshio por guiarme y prestarme sus códigos.