6 AÑOS
Instituto Takemori Rol [ITR] es un foro de rol libre basado en una escuela que acepta seres sobrenaturales y humanos para que estos interactuen y se vea así que la paz es posible. Sin embargo nada puede ser utópico. No existe la paz eterna. Takemori se encuentra en una ciudad 'mágica' llamada Éadrom, la ciudad de la luz, creada por un ángel para que todo aquel que habite allí esté protegido. El ambiente es siempre agradable y puedes encontrar diversos secretos en este. Atrévete a interactuar con nosotros en un foro donde todo es posible.
¡CONFIRMACIÓN DE CUENTAS!
A partir del 8 de Junio, las cuentas nuevas deben ser confirmadas vía E-mail para evitar usuarios troll. Por favor, revisa tu correo, tanto en la sección principal como en la sección de Spam.Sí el correo no te ha llegado, por favor contáctate con la administración de ITR al Skype: lbotp-7
Conectarse

Recuperar mi contraseña


The art of conquering women (Priv. Tooru Honda)

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Tema Privado The art of conquering women (Priv. Tooru Honda)

Mensaje por Dylan Kuroki el Mar Abr 04, 2017 1:46 am


M

e encontraba sentado con la cabeza reclinada sobre el brazo, que su vez se encontraba apoyado en el escritorio de madera caoba, mi mirada estaba fija en la ventana, suspiré y luego fruncí el ceño mientras veía a un insecto merodear por la ventana decidiendo si entrar o no. No se escuchaba ruido alguno, más que el de los lápices ejerciendo presión y deslizándose sobre las hojas de papel, todos estaban concentrados en esas inútiles páginas sin apartar la vista de ellas; el sonido del reloj analógico retumbaba en toda el aula y a la vez ejercía mayor presión a los demás estudiantes, el tiempo corría para todos por igual, pero para mí caminaba lento, muy lento… “Esto es demasiado aburrido… me voy a podrir aquí antes de que se acabe el maldito examen” Yo no era la clase de estudiante modelo que asistía a todas las clases y continuaba estudiando en casa, me parecía estúpido derrochar la vida de esa manera, después de todo, cuando uno se vuelve profesional, el trabajo es un encierro entre cuatro paredes. Mi padre era un reconocido empresario quien quería que siguiera sus pasos y por otro lado mi abuelo quería que me encargara del dojo que habíamos heredado la familia desde varias generaciones atrás, pero yo no quería nada de eso, aunque… tampoco estaba seguro de que era lo que quería hacer con mi vida, no esperaba nada del futuro, solo quería disfrutar del presente.
 
Mientras me perdía entre pensamientos vagos, mi teléfono vibró y al encenderse la pantalla un nombre apareció junto con un mensaje, la remitente era Keyla, una guapísima chica de cabellos rojos que asistía aún al instituto,  cursaba el tercer año de secundaria y a veces salíamos juntos “Seguramente quiere hacer algo interesante…, de todas maneras esto ya se está poniendo aburrido” Revisé el mensaje por debajo de la mesa, sin que el profesor se diera cuenta: ((Senpai, por favor ven a la azotea en un rato :9)) No pude evitar sonreír ligeramente, mi carta de salida había llegado.
 
Me levanté del escritorio con la separata de hojas interminables del examen en mano totalmente llenas, podía haber dado la impresión de ser un vago pero eso no significaba que no fuera listo, me acerqué paso a paso al escritorio del profesor, mientras miradas tensas me observaban por la espalda, era el primero en acabar… -Profesor he terminado el examen, yo me tengo que ir a otro lado así que me retiro- dije caminando hacia la puerta para dirigirme al Instituto.
 
El miércoles pasado Sabrina en la cafetería, el viernes Hanon en la sala de música, el sábado Lilia en la el patio, el lunes Mia en la azotea, el mismo lunes por la tarde Daphne en la misma azotea y hoy también “No sería mala idea convertir la azotea en mi lugar de citas” reí ante la ridícula coincidencia. Mientras me dirigía hacia la azotea del instituto, corté una rosa morada del jardín –Todo listo- metí una mano al bolsillo y seguí el camino.
 
Abrí la puerta de la azotea y una brillante luz cegó mi vista por un momento, lo que me obligó a cubrirme con una mano, mientras buscaba a la peli roja en aquel escenario…
 
Keyla: Senpai– se acercó a mí con un leve sonrojo en su rostro -lo siento por llamarte así, no creas que te extrañaba o algo así, so… solo quiero que me aconsejes en algo.
 
Lucia nerviosa y algo atolondrada mientras decía aquellas palabras, era importante para mí escuchar atentamente las palabras dichas y no dichas por aquella chica, además de sus gestos para poder responder lo que necesitaba escuchar o quebrar esa mascara.
 
Me acerqué a ella y revolotee su cabello con mi mano diestra –tonta…- tome la rosa morada que acaba de recoger, ordené su cabello detrás de la oreja y coloqué la rosa en aquel lugar –¿Sabes que significa el color morado?- aguardé un momento –misterio…- sonreí mientras colocaba mi mano en su mejilla -¿Quieres que tus sentimientos se queden ocultos y sean un misterio para mí como el color de esta rosa?, eres hermosa, pero si no dices nada te quedarás toda la vida como una decoración- me alejé un momento, la expresión de aquella chica era de sorpresa, sus mejillas se habían puesto más rosadas, había cumplido mi objetivo.
 
Keyla: ¿Are?... ¿Cómo sabías?... o… olvídalo– La peli roja no sabía cómo reaccionar ahora que sabía de sus sentimientos, estaba con la mirada desviada y gacha, apretando con los puños una parte del doblez de su falda
 
Me acerqué a ella nuevamente, tomándola de la cintura y atrayéndola hacia mí de manera suave para que no sintiera que la estaba obligando a algo, gentilmente tome su barbilla y levante su rostro para que nuestros ojos se cruzaran –Si realmente te gusto, no evadas el beso que te daré- dije mientras acercaba mis labios a los de aquella peli roja y de un roce me apoderaba de aquellos rojos y carnosos labios. Ella simplemente se dejó llevar por mi ritmo…
 
Momentos más tarde, el timbre del cambio de hora interrumpió el momento perfecto que había creado para ella, obligándola a dejarla libre de nuevo –Creo que es hora de que vuelvas a clases, no querrás meterte en problemas- respondí de manera atenta y preocupado hacia ella.
 
Keyla: -T… tienes razón, me voy yendo, t…te veo después, a… adiós- fueron sus únicas palabras, mientras se llevaba los dedos a los labios y se perdía en sus pensamientos.
 
Metí mis manos al bolsillo y caminé un rato hacia la baranda, la azotea había quedado solo para mí en ese momento –Las mujeres son demasiado fáciles de convencer si se les trata con cuidado- la verdad era que me gustaba conquistarlas y luego dejarlas, la gente me llamaba mujeriego pero eso ya no me molestaba, porque de cierto modo era la verdad, solo que en el fondo había una razón especial por la que me había vuelto de esa manera, suspiré –A la mierda… espera a que te encuentre joder, maldito mago-


 • The art of conquering women • Dylan Kuroki & Tooru Honda • 11 hrs Salón de clases •


Última edición por Dylan Kuroki el Miér Ago 23, 2017 11:19 am, editado 8 veces


 


 
Hablo l "Pienso" l Narro
avatar

Salón :
Universitario(a)
Edad :
21
Dromes :
24506
Reputación :
14
Mensajes :
68

Ver perfil de usuario
HUMANOS

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: The art of conquering women (Priv. Tooru Honda)

Mensaje por Tooru Honda el Mar Abr 04, 2017 11:35 pm

11 hrs: biblioteca

Tooru era mejor 'conocido' por ser una pequeña rata de biblioteca, y al contrario de lo que pudiera pensarse, era respetado en su salón de clases pues solía ayudarlos con las cosas que no entendían. Igualmente no era que fuera un genio ni mucho menos, simplemente se esforzaba por estudiar arduamente todos los días aunque eso significara dormir poco, no podía dejar en mal la imagen que tenía la sociedad de 'su hermano' alguien por supuesto, amable e inteligente.

Aunque, como todo buen felino, aquello de estar en el encierro no iba con su persona además de que suele distraerse con facilidad cuando está rodeado de gente, su curiosidad felina a veces era su peor enemiga! Es por eso que prefería los lugares abiertos, ventilados y sin mucha gente para poner más atención a los libros. Probaba siempre lugares diferentes, empezando desde su propia habitación, algún árbol en un parque, alguna banca en el patio... Pero ningún lugar era tan tranquilo como la caseta de la azotea (o eso creía). Nadie subía ahí a ciertas horas del día y era cuando aprovechaba para estudiar, eso era al principio, pero, últimamente había cierto sujeto que le distraía y no precisamente de una buena manera (?)...

Había algo que le inquietaba de ese moreno, un comportamiento que nunca había visto antes, o sería que las otras personas eran más discretas con sus asuntos, a saber, el punto era que en esa semana con aquella pelirroja habían sido en total 3 mujeres distintas, lo más interesante de todo es que usaba palabras similares para aparentemente conquistarlas y conseguir ve tu a saber qué de ellas, la curiosidad le ganó ésta vez por completo, por lo que en cuanto escuchó su tono de voz y otra chica diferente, se arrastró sobre el techo de la caseta y acostado panza abajo, asomó apenas los ojos, prestando absoluta atención a la escena como si aquello se tratase de alguna telenovela. - Dios, es tan raro. Cómo es que se tragan toda esa bazofia? - A pesar de que siempre convive con hombres y se hace pasar por uno, piensa que nunca los conocerá en su totalidad.

Mira a la chica partir después de aquel intercambio de palabras, parecía completamente embelesada por la palabrería, posteriormente, sus orejas se mueven un poco al escuchar que el tipo sigue hablando solo - Ugh -  exclama en voz alta al escucharlo hablar de las mujeres fáciles, sin prestar atención a lo del mago (?), comienza a 'aplaudir' lentamente con una cara de incredulidad - Vaya, si que sabes conquistar chicas, eh? - dice en tono irónico, mirándole con cierto aburrimiento. Su tono de voz no es completamente grave, pero no es femenino, podía decirse que es el de un adolescente. El gorro de su sudadera cubría su cabeza, por lo que no se miraban muy bien sus facciones desde abajo, pero puede notarse que no está impresionado (?).
avatar

Salón :
Universitario(a)
Edad :
17
Dromes :
48752
Reputación :
8
Mensajes :
46

Ver perfil de usuario
SEMI ANIMALES

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: The art of conquering women (Priv. Tooru Honda)

Mensaje por Dylan Kuroki el Vie Abr 07, 2017 6:32 pm


T

enía un brazo apoyado en la baranda del frió metal, mientras veía el panorama desde la azotea, la universidad estaba bastante cerca en realidad y el sol estaba en su máximo apogeo, los rayos de luz se filtraban por todos lados en aquella azotea, pero el calor no era problema, ya que debido a la altura el viento traía la una fresca brisa desde el mar.
 
Ya había pasado cerca de un año desde que había entrado a la universidad de Takemori y más que estudiar tenía un objetivo claro allí, tenía que encontrar a una persona, aquella que me había convertido en lo que soy ahora, aquel mago que me había echado una maldición imposible de romper, vamos como iba a enamorarme de un hombre, ¿acaso estaba jugando conmigo joder? –tskk- no odiaba a los hombres, pero tener sentimientos o una relación con uno me parecía una blasfemia, algo que no debería existir y que sin embargo los humanos habían descubierto y algunos se sentían cómodos con ello, ¿entonces para que existían las mujeres? ¿Para usar de decoración? No tenía sentido y por una mierda de maldición no iba a cambiar mi forma de pensar… De vez en cuando, cuando pensaba en estas cosas, los recuerdos del pasado y de esa traumática escena en el gimnasio volvían a mi como una película antigua y obsoleta el cual solo reafirmaba mis pensamientos contra las relaciones homosexuales “Me dan asco”.
 
Mis pensamientos se vieron cortados cuando escuché a alguien aplaudir, voltee algo sorprendido pues no esperaba que hubiera alguien más allí, primero miré de frente esperando encontrar a alguien de un tamaño parecido al mío, pero luego bajé la mirada cuando este habló y me encontré con un enano, posiblemente me llegaba un poco más debajo de la barbilla , llevaba una caperuza que cubría parte de su cabello y rostro, pero podía notar los mechones de cabello rubio y  unos ojos grandes y algo agatunados observándome –Jooo… ¿así que estabas mirando enano?- me acerque un poco más a él, no me molestaba que nos hubiera visto, pero sería malo que las otras chicas se enteraran –Más te vale quedarte callado si no quieres problemas, si mi juego se termina, tu pacífica vida de instituto también- no sonaba tan serio pero si algo amenazante, no era mi intensión, pero quería evitar lidiar con cada una de las chicas después.
 
Observé más de cerca al chico, este cargaba algunos libros entre los brazos y parecía un debilucho, era como la imagen del chico que nunca quise ser, enfocado en los estudios para satisfacer el deseo de sus padres, alguien que iba en contra de sus sueños para poder ser alguien en esta dura sociedad, suspiré y luego le quité uno de los libros -¿Qué es todo esto? ¿Estabas estudiando?- pregunté mientras lo abría y veía el contenido de este –Con qué historia eh- bostece –Estas cosas son aburridas- tiré el libro por mi espalda y me mantuve en frente de él para que no lo recogiera –Dime una cosa, acaso… ¿te divierte estudiar y ser una rata de biblioteca?, hay cosas más divertidas para hacer en la vida que solo meter las narices en estúpidos libros- podía notar que el chico tenía cierto aire de tristeza a su alrededor y por eso me molestaba, odiaba a la gente que era lo opuesto a mí.


 • The art of conquering women • Dylan Kuroki & Tooru Honda •


Última edición por Dylan Kuroki el Miér Ago 23, 2017 11:19 am, editado 3 veces


 


 
Hablo l "Pienso" l Narro
avatar

Salón :
Universitario(a)
Edad :
21
Dromes :
24506
Reputación :
14
Mensajes :
68

Ver perfil de usuario
HUMANOS

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: The art of conquering women (Priv. Tooru Honda)

Mensaje por Tooru Honda el Vie Abr 07, 2017 9:47 pm

Terminó por acercarse al moreno quien volteo buscandole en su rango de visión, aunque por obvias razones, al menos para Tooru, eso era imposible. Miraba hacia arriba, esperando a que notara su, a diferencia de él, pequeña presencia. Cuando este bajó la mirada, sus miradas se cruzaron y cuando lo escuchó hablar haciendo una aparente 'amenaza', pensó que definitivamente había algo en aquel muchacho que no le agradaba. La mirada propia permanecía un tanto inexpresiva aún cuando el moreno le 'arrebató' su libro, parecía uno de esos abusones que se las va dando de cool por la vida. Suspiró, quizá un poco aburrido por la actuación del otro, no le gustaba pelear, odiaba hacerlo, pero si tenía que defenderse, lo haría sin dudarlo, después de haber vivido lo que vivió, comenzó a entrenar judo y otras artes marciales, no era un debilucho del todo, solo que su complexión no le ayudaba para espantar abusivos.

Notó como es que el largirucho se interponía entre su persona y el libro, así que levantó una ceja - Como qué? Andar metiendo mano a cualquiera que te pase por enfrente? - suspiró de nuevo - Acaso te conviene molestar a quien te ha atrapado? Recuerdo las caras de las chicas que haz traído aquí, y apuesto a que hay más. No subestimes a una rata de biblioteca - dijo con toda la tranquilidad del mundo para luego meter su mano derecha bajo el gorro y rascarse un poco la oreja la cual se movió bajo la tela - Mira, hagamos un trato, me das mi libro y ambos fingimos que esto nunca sucedió - bostezó un poco aburrido de toda esa faramalla - Aunque tendré que buscar otro lugar para estudiar, es molesto ver toda esa mala actuación - dijo en un susurro y con un poco de fastidio, pues aquel lugar le gustaba, solían pasar personas tranquilas a comer su almuerzo, o personas que no hacían mucho ruido, pero todo aquel teatro que se montaba el tipo este, le resultaba fastidioso.
avatar

Salón :
Universitario(a)
Edad :
17
Dromes :
48752
Reputación :
8
Mensajes :
46

Ver perfil de usuario
SEMI ANIMALES

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: The art of conquering women (Priv. Tooru Honda)

Mensaje por Dylan Kuroki el Dom Abr 09, 2017 10:24 pm


H

abía pensado que su reacción sería el de alguien cobarde y sin escrúpulos, pero me había equivocado, valientemente me encaró con su diminuta talla y cuerpo delgaducho, realmente no me lo esperaba y eso me hizo sentir algo tranquilo, pues sentía que no debía intimidarlo más de esa manera, se había ganado un poco de mi respeto. En el instante en el que el joven rubio intentaba pasar por mi lado, yo di media vuelta, me agaché y tomé de nuevo el libro mientras lo sacudía para quitarle el polvo –Ja…ja…- solté una pequeña carcajada por lo ofensivo que habían sonado aquellas palabras – ¿Me estás diciendo pervertido mocoso?- me di la vuelta para quedar frente a él, observándolo detalladamente sin rastro de la expresión seria que llevaba antes, estaba más calmado –Creo que te estas equivocando, lo único que hago es cortejarlas, ellas son felices así; solo quieren a un hombre que les haga sentirse amadas y yo les proveo de eso- y aunque lo dijera de esa manera muy en el fondo yo también esperaba aquello, pero me era imposible y por eso me había convertido en lo que era –Ja! Párale al coche…- dije mientras me acercaba un poco –En realidad me da igual si vas y le cuentas a alguien o a las mismas chicas, solo quería ahorrarme las molestias de tener que dar explicaciones…- me acerqué para devolverle el libro y dejarlo tranquilo, pero sus últimas palabras hirieron un poco mi orgullo, por lo que me detuve en seco, mi ojo derecho palpitaba de la molestia y mi sonrisa se volvió más falsa que una máscara –Acabas de decir… ¿Mala actuación mocoso?- respiré hondo y traté de calmarme un poco para no intentar agredirlo sin querer, a veces podía dejarme llevar por las emociones del momento –Si fuera mala actuación, ninguna de las chicas hubiera caído, obviamente tu eres hombre por eso ves a través de todas mis acciones, aunque… pfff…- intente no burlarme, pero no pude evitarlo y reí con ganas –Por como pintas, si te arregláramos un poco podrías parecer una mujer- no podía evitar molestar a otros en manera de broma, era alguien extrovertido que le gustaba disfrutar de la vida y reír era una de las cualidades de la que no cualquiera podía disfrutar; además con la maldición que tenía puesta en mí, había tenido que aprender a actuar como mujer de alguna manera, para poder aparentar al menos un poco frente a la sociedad.

En ese momento me pareció divertido molestarlo un poco y quería devolverle el favor por intentar pisotear mi actuación, aunque la verdad no estaba actuando del todo, simplemente intentaba divertirme de manera tal que aquellas mujeres obtuvieran algo de mí también, aunque pareciera que las engañaba… -Bien lo he decidido- coloqué el libro en mi morral y le devolví la mirada al chico –Si tan mal crees que actuó, vamos a ver como lo haces tú, luego de eso te devolveré el libro- antes de darle tiempo a quejarse comencé a empujarlo de manera amistosa hacia la puerta de la azotea para salir en busca de alguna chica, quizás el parque o los jardines era buena idea – Vamos, vamos no te detengas-


 • The art of conquering women • Dylan Kuroki & Tooru Honda •


Última edición por Dylan Kuroki el Miér Ago 23, 2017 11:18 am, editado 2 veces


 


 
Hablo l "Pienso" l Narro
avatar

Salón :
Universitario(a)
Edad :
21
Dromes :
24506
Reputación :
14
Mensajes :
68

Ver perfil de usuario
HUMANOS

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: The art of conquering women (Priv. Tooru Honda)

Mensaje por Tooru Honda el Vie Abr 14, 2017 8:48 pm

Prestó atención a cada movimiento del hasta ahora extraño, uno nunca sabía como se comportaría esa clase de sujetos (?), pero al parecer terminó por tomarse la situación con un poco de humor. Su cabeza se ladeó con cierta curiosidad hacia la derecha justo cuando le escuchó preguntar si Tooru le estaba llamando pervertido y es que, al menos para su persona, estaba más que claro que era un pervertido! Mirara por donde lo mirara, aquel comportamiento de gigoló no era precisamente de una persona santa, eso lo hacía un pervertido cualquiera, no? El rubio se limitó a levantarse de hombros, como respuesta, aunque al parecer el moreno pretendía justificar su comportamiento.

Realmente no sabía por qué se había 'molestado' en hablar con aquella persona, al final, Tooru solito se había metido en problemas, quizá inconscientemente por querer imitar aquel aire principesco que tenía su hermano al proteger a los demás o por su simple impulso de querer hacer lo correcto siempre... a saber...

Da igual su motivo, como de costumbre comenzaba a divagar cuando algo comenzaba a aburrirle, en esta ocasion pensaba en su almuerzo, ya tenía hambre, aquel pescado empanizado que se había preparado,  con ensalada. -Aah, tengo hambre - susurró justo después de que el moreno exclamara que quería evitarse las explicaciones, pero en cuanto parecía que al fin iba a devolverle su libro, de inmediato obtuvo su atención de nuevo. Sus orejas se movieron en su dirección, atento, estiró la mano para recibirlo cuando al parecer se arrepintió, se había molestado por lo que dijo? - Pero es la verdad, actúas mal - hizo una pequeña mueca, un puchero que se quedó a medias cuando escuchó que podía pasar por una mujer si se arreglara - Mmm - evitó hacer aquel puchero para no verse 'lindo' y en vez de eso torció los ojos - Probablemente sea porque lo soy - no era la primera vez que se lo decían y como siempre, tenía que fingir que no le gustaba la idea(?). Volvió a estirar su mano hacia el moreno -Me das mi libro? Tengo hambre - movió sus dedos en una pequeña ola, de arriba abajo un par de veces, pero lo único que obtuvo a cambio fue una propuesta completamente absurda. Miró su libro desaparecer en el morral ajeno, le miró con extrañeza -Que? - preguntó con el ceño ligeramente fruncido, sintiendo que se le erizaban los pelos de la cola oculta bajo su pantalón, pero sin siquiera poder oponerse, empezó a ser 'arrastrado' hasta entrar de nuevo al edificio donde se detuvo y se giró hacia él -Hey, ahora deten el... auto... movil?... - le sonó raro así que su rostro reflejó extrañeza, parpadeó un par de veces y retomó su tono molesto- lo que sea que estes haciendo tu - intentó repetir las palabras del moreno usadas anteriormente pero... las habia olvidado, negó un par de veces con la cabeza y rapidamente guardó los libros restantes en su mochila deportiva que colgaba de uno de sus hombros, se puso ambos tirantes para ponerla en su espalda mientras empezaba a maldecir internamente, volteando su mirar hacia un lado mientras pensaba que hacer.

No quería pelear pero no era buena idea correr, no tenía con qué pagar ese libro de la biblioteca si es que algo le sucedía. Fue entonces que le miró con decisión y quizá un poco de fiereza, tenía que recuperar su preciado libro! -Bien, si con eso dejas de molestarme - torció los ojos, se dio media vuelta se acomodó los tirantes de la mochila jalandolos un poco hacia enfrente- Haré que me devuelvas mi libro - refunfuñó mientras se quitaba el gorro de la sudadera descubriendo su cabeza, acomodó un poco su cabello y el pelaje de sus orejas ahora descubiertas -Ya verás - seguía murmurando, volteó a mirarle mal y después empezó a caminar a paso decidido, pero suavizando sus rasgos faciales mientras avanzaba, no sabía como lo iba a hacer pero... obtendría ese libro de vuelta.

No caminaron mucho cuando divisó en las lejanías (en el patio) a una chica que se veía tranquila, la clásica chica de lentes, quizá otra 'rata de biblioteca' a los ojos del moreno, retraída y un poco desaliñada - Aja! - exclamó acercandose a la ventana, se puso en cunclillas y levantó apenas la cabeza como para ver a través de la ventana, sosteniendose del marco de la ventana con las manos, mirando cual gato curioso a su presa. Sus ojos se afilaron un poco y sus orejas denotaban atención -Ella será - susurró- Si consigo su numero me devolverás mi libro! - le miró, aun con esa expresión decidida, señalandolo, aun agachado en cunclillas lo cual lo hacía ver incluso más pequeño (?).- Trato? -
avatar

Salón :
Universitario(a)
Edad :
17
Dromes :
48752
Reputación :
8
Mensajes :
46

Ver perfil de usuario
SEMI ANIMALES

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: The art of conquering women (Priv. Tooru Honda)

Mensaje por Dylan Kuroki el Sáb Abr 22, 2017 12:28 am


L

a verdad es que verlo torcer los ojos en lugar de molestarme me causó algo de gracia, obviamente a ningún hombre le gustaría que le ofendieran de tal manera como lo era vestirse de mujer, personalmente yo odiaba ese tipo de cosas vergonzosas y estúpidas –No me importa si tienes hambre enano, yo tampoco he almorzado y no me quejo- El chico reaccionaba de manera divertida ante cada acción que decidía tomar contra él y mientras más seguido sucedía, más ganas tenía de ponerle trabas y bromear con él –Bueno en marcha, camina y no te detengas mocoso- dije mientras bajábamos las escaleras, el chico se opuso al comienzo, pero terminó aceptando a regañadientes mientras guardaba sus cosas en la mochila –Y no se te ocurra huir, soy más alto que tú y podría alcanzarte rápidamente- Bromee mientras colocaba mis manos en los bolsillos laterales de mis pantalones y caminaba detrás de él para evitar que huyera o se escondiera.
 
La reacción del rubio no me afectó en lo absoluto, seguía siendo apacible y sereno mientras lo observaba –Claro, solo quiero que comprendas que no cualquiera puede hacer lo que yo hago, de esa manera entenderás que no estoy actuando mal y que tampoco tengo tan malas intenciones- me encogí de hombros para luego llevarme la mano diestra a la nuca y rascarme la cabeza de manera relajada –Eish… realmente es una molestia que piensen mal de mí- cambie mi expresión a una mirada más afilada –Así que… apresúrate en entenderlo enano-

Observe con algo de curiosidad al chico cuando se quitó la gorra, tenía el cabello medianamente largo “Pff… realmente este tipo podría pasar fácilmente por una chica, debería cortarse el cabello más pequeño para verse algo más varonil” solté una carcajada y me detuve en seco aclarando mi garganta sabiendo que el mocoso me escuchaba –Perdón, recordé algo…- me excusé mientras seguíamos caminando –Jooo… si me lo dices así mis expectativas aumentaran mocoso… tsk…- reí -Como dices tú: Ya veremos-
 
No tardamos en llegar al patio y ubicar a la candidata ideal para el mocoso, nada más y nada menos que una chica con las mismas cualidades y defectos que el rubio, me coloqué de cuclillas a su lado para espiarla un poco –Vaya vaya… supongo que las ratas de biblioteca solo pueden estar con otras ratas de biblioteca…- murmuré para que solo lo escuchara el enano –Aquella chica es una candidata fácil de persuadir, si no puedes con ella debería darte vergüenza llamarte a ti mismo hombre ¿entiendes?- dije aun de cuclillas, dándole la espalda a la pared y con una mirada seria y desafiante, suspiré –Bien, pero hay una cosa… si veo que pides su número como un favor olvídate de tu libro, además…- sonreí con algo de malicia –Deberás lograr una cosa más… puedes escoger entre las tres opciones que te voy a dar: El primero es darle un beso en la mano o mejilla, el segundo es lograr que ella se sonroje y el tercero es pedirle salir en una cita y que ella acepte- Terminé diciendo las opciones con tres dedos de la mano levantados –Créeme que son retos sencillos, no te he pedido que la beses en la boca o algo así- susurré mientras aguantaba las ganas de reírme, le di palmaditas en la espalda y levante el dedo pulgar –Suerte entonces, te estaré vigilando- dije antes de dejarlo ir, mientras yo salia por otra puerta y me situaba en los jardines del patio, sentándome y apoyándome en el tronco de un árbol lo suficientemente cerca para escucharlos y lo suficientemente lejos para pasar desapercibido.


 • The art of conquering women • Dylan Kuroki & Tooru Honda •


Última edición por Dylan Kuroki el Miér Ago 23, 2017 11:17 am, editado 1 vez


 


 
Hablo l "Pienso" l Narro
avatar

Salón :
Universitario(a)
Edad :
21
Dromes :
24506
Reputación :
14
Mensajes :
68

Ver perfil de usuario
HUMANOS

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: The art of conquering women (Priv. Tooru Honda)

Mensaje por Tooru Honda el Vie Mayo 12, 2017 5:14 pm

Le miró con bastante extrañeza cuando le escuchó decir que quería ser comprendido - Comprendido, eh? - musitó apenas, pensando en sí mismo por un par de segundos. Por un instante se dio cuenta de que no se había detenido a meditar en que le estaba juzgando muy pronto, aunque... Cambio de parecer rápidamente cuando empezó a criticar a las 'ratas de laboratorio' - Hey, las ratas de laboratorio también merecemos algo de comprensión - le miró mal - Candidata fácil? Pshh - resoplo, pensando en su misma persona, 'él' no caería tan fácilmente en artimañas tan baratas! Se necesitaba mucho más que una cara y palabras bonitas para conquistarlo y estaba seguro de que habían más mujeres como 'él' - No todos somos tan fáciles - nego con la cabeza mientras hacía un pequeño chasquido con la lengua en forma desaprobatoria.

Su actitud de extrema seguridad le molestaba así que en cuanto le puso un reto extra, simplemente lo aceptó sin dudarlo u oponerse - Si no acepta no es porque sea poco hombre, sino porque tiene más de una neurona en la cabeza - dice molesto y se para, camina con paso firme hacia la muchacha aunque... conforme se va acercando, sus pasos se vuelven más lentos... - Ay por todos los cielos, en que me metí- pensaba, e iba a voltear a ver al moreno, quizá para arrepentirse pero, en tenía su libro! Además, debía comprobar su punto, no importaba si no recuperaba su libro, no todas las mujeres podían ser iguales! Verdad? (?)

Se detuvo un momento, recogió su cabello en un pequeño bombon y acomodó sus orejas... La chica ni siquiera había notado su presencia aún. Tragó saliva y suspiró... - Todo sea por mi libro - se animaba a si mismo en silencio. Se sentó casualmente al lado de la muchacha, recargandose ligeramente en el respaldo... Miró de reojo el libro que leía, parecía muy concentrada en ello y entonces por fin habló, recitando una porción que recordaba del mismo libro que sostenía la chica entre sus manos...

Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.

La chica dejó de leer entonces y volteó a mirar a Tooru quien le sonrió amablemente, ella al parecer se había quedado sin algo que decir por un momento, pero al siguiente, recitó una porción del mismo poema


Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía;

Para momentos después sonreír dulcemente - Es raro que a los chicos les guste la poesía - Tooru desvío un poco la mirada - Verdad? - dijo un poco perdido, ligar no era algo que hiciera nunca... - Si - le miró entonces la chica con un poco de interés, no es que fuera muy guapo ni mucho menos pero tenía otros encantos ocultos (?) - Te molesta si me quedo un momento? - preguntó acercándose un poco. La chica negó y no se movió aunque su rostro se sonrosó un poco al ver las facciones delicadas de Tooru más de cerca. Probablemente era de aquellas chicas a las que por lo general tachaban de 'feas' aunque no lo era realmente, quizá solo un poco desaliñada. Tooru con curiosidad genuina, notó que el libro se veía un poco gastado - Lo haz leído varias veces? - preguntó acercándose al libro, causando que la chica diera un pequeño respingo al oler el shampoo del rubio. Tooru volvió a alejarse y notó que la chica se agachó un poco, un mechón de su cabello calló al frente e inocentemente el chico estiró su mano para recogerlo tras su oreja, sonriendole de nuevo - T-tengo que irme - la chica se levantó nerviosa - Eh, espera! - su billete para recuperar su libro se estaba yendo!  El rubio atinó a levantarse tras ella, tomando su mano para detenerla, pero la fuerza que usó para hacerlo fue la suficiente como para hacerla girar, y por la torpeza de ambos, que tropezara, cayera sobre Tooru y como eran de la misma altura, sus labios chocaron entre sí...

La chica muerta de la vergüenza, se levantó y huyó... Tooru se quedó ahí tirado, con la mirada perdida en la nada (?).


Habla #ff3300 / Piensa / Narra

avatar

Salón :
Universitario(a)
Edad :
17
Dromes :
48752
Reputación :
8
Mensajes :
46

Ver perfil de usuario
SEMI ANIMALES

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: The art of conquering women (Priv. Tooru Honda)

Mensaje por Dylan Kuroki el Mar Mayo 23, 2017 9:53 pm


P

arecía haber molestado al rubio un poco con mi actitud, pero ya había empezado así que no pensaba detenerme –Perdón sabelotodo- puse los ojos en blanco e hice un gesto con las manos tratando de molestarlo –Tranquilo que si lo haces bien, te ganarás algo más de mi respeto- le di un par de palmaditas en la espalda  y  desvíe la mirada hacia la candidata de nuevo, observándola… cuando su comentario llamó un poco mi atención, haciendo que enarque una ceja – ¿De qué rayos hablas enano?- entrecerré los ojos observándolo con algo de extrañeza –Concéntrate, estamos hablando de chicas, a nadie le importa si tú eres fácil o no- resoplé.

 
Mientras el rubio se acercaba a la candidata, yo me acomodaba en el tronco del árbol, sentado, con los brazos cruzados tras la nuca, a unos 10 metros de allí; de modo tal que para la ubicación de ellos, yo me posicionaba de perfil, de esa manera la chica no me vería de forma sospechosa. Con el rabillo del ojo veía como el chico caminaba con pasos dudosos y eso me causaba algo de gracia “Tal vez me he pasado un poco” pensé mientras resoplaba y sonreía divertido, para luego concentrarme en las acciones del rubio.
 
Al observar el giro de los acontecimientos y ver en el suelo al rubio con la mirada perpleja y en estado de confusión, me levanté y me acerqué con ambas manos en los bolsillos, deteniéndome detrás de él y mirando cómo la candidata desaparecía en el camino –Oya oya… haz espantado a la chica- luego caminé otro paso y me coloque a su lado de cuclillas, apoyando ambos brazos sobre mis piernas, mirando aún el camino –Haz perdido…- sonreí –¿No tienes su número verdad?- luego ladee la cabeza y lo observé con una expresión seria –Quizás tu aliento apestaba a podrido cuando la besaste ¿te lavaste los dientes?- sostuve la expresión seria un poco más para ver como reaccionaba pero al final no pude soportarlo por mucho y comencé a reir –Ppfff jajajaja, pe...perdón es una broma jaja- poco a poco detuve la risa y volví a mirar al rubio… –Puede que no seas un chico fácil como dices, pero eres fácil de molestar idiota- acerqué mi mano a su nuca y le di un ligero golpe, me puse de pie y le tendí la mano para ayudarlo a levantarse –Esta vez tu ganas, aunque no hayas conseguido su número, conseguiste algo mejor je… haz tenido una maldita suerte hoy enano- acabando de decir aquello, saqué el libro del rubio de mi morral y se lo entregué –Y ahora…- coloqué mi mano alrededor del cuello del chico para arrastrarlo conmigo de nuevo –¡Vayamos por unas cervezas para brindar que ya no eres del todo una rata de biblioteca!- Nadie se podía librar tan fácil de mí y aunque el chico era un simplón, tenía algo que mataba mi aburrimiento.


 • The art of conquering women • Dylan Kuroki & Tooru Honda •


Última edición por Dylan Kuroki el Miér Ago 23, 2017 11:17 am, editado 1 vez


 


 
Hablo l "Pienso" l Narro
avatar

Salón :
Universitario(a)
Edad :
21
Dromes :
24506
Reputación :
14
Mensajes :
68

Ver perfil de usuario
HUMANOS

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: The art of conquering women (Priv. Tooru Honda)

Mensaje por Tooru Honda el Vie Jun 02, 2017 6:56 pm

Se había quedado anonadado por aquel pequeño e ínfimo beso. No era que no hubiera besado antes pero... a él no le gustaban las chicas! Y por enésima vez lo había comprobado (?)... Se sentó, mirando aun hacia ningún lado, sintiendo la terrible necesidad de tallarse la boca, de lavarse, de escupir o algo pero, tuvo que contenerse pues justo reaccionó cuando el moreno se puso en cunclillas a su lado para recalcarle que había perdido - Sigh - y era cierto, al final no había conseguido su numero... suspiró con desgane al escucharlo hablar de su aliento e inmediatamente levantó su mano derecha para soplar sobre su palma e inhalar su propio aliento de vuelta, notando que no olía mal- Yo siempre me lavo los dientes -lo miró de reojo con un pequeño puchero en sus labios para luego mirar hacia el suelo, haciendo su puchero más grande cuando lo escuchó reírse diciendo que aquello era una broma también... Había caído fácilmente en su juego, y no había conseguido su libro, vaya que podía ser fácil de molestar siempre a veces!

Su cabeza se inclinó un poco mas adelante cuando recibió aquel golpecillo, y lo dudó un poco pero terminó por aceptar la mano del contrario para ayudarse a incorporarse. Se levantó sacudiendo su trasero con las manos, aun con aquel puchero en sus labios pero, pronto aquella expresión cambió por una de incredulidad. -Gané?-  le miró de inmediato, levantó una ceja y ladeo su cabeza hacia su derecha, sin saber al principio a qué se refería con aquello de que obtuvo algo mejor... Así que lo meditó un par de segundos: la chica había huido después de besarle... Aquello no podía ser bueno (al menos no para él), aunque, era una de las condiciones 'extras' y al parecer era más que suficiente para el moreno quien le regresó su libro.

Los ojos de Tooru brillaron un poco al tomar de nuevo aquel tesoro en sus manos, se había salvado de esta, o eso creía pues pronto sintió su cuello ser rodeado por el extraño chico, lo que causó que el rubio abrazara el libro contra su pecho en un acto reflejo para tratar de evitar que se lo quitara de nuevo, pero pronto se enteró que esa no era la intención del otro, y cuando escuchó la nueva propuesta, sus ojos se abrieron con total sorpresa, sus cejas se inclinaron en 'preocupación' y dejó salir un quejido en voz alta - Eeeeh?! - dejando clara su inconformidad - Pero qué estás diciendo ahora?? - preguntó como si no entendiera el significado de sus palabras. Puso los pies firmes en la tierra para intentar detener aquel sujeto que pretendía arrastrarle pero era claramente más 'corpulento' - Tengo mucho que estudiar - así que aún pese a sus esfuerzos, estaba siendo llevado (?) - Además no me gustan las cosas amargas, prefiero los dulces, como pasteles, flanes y otros postres - miró muy seriamente al otro pero pronto se dio cuenta de que había hablado demás, se tapó la boca con una mano mientras que con la otra aún sostenía su libro - Aunque eso no significa que iré contigo aunque me compres algo dulce! - renegó con la boca tapada, mirando hacia arriba al moreno, frunciendo ligeramente el ceño para parecer molesto.


Habla #ff3300 / Piensa / Narra

avatar

Salón :
Universitario(a)
Edad :
17
Dromes :
48752
Reputación :
8
Mensajes :
46

Ver perfil de usuario
SEMI ANIMALES

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: The art of conquering women (Priv. Tooru Honda)

Mensaje por Dylan Kuroki el Dom Jun 11, 2017 2:18 am


A

quel rostro de sorpresa que mostraba el chico rubio me causaba gracia, hasta el punto de sonreír ante sus respuestas –Deja de quejarte, acaso… ¿Vas a rechazar mi amable invitación?- dicho aquello con sarcasmo y con la vista puesta en él, seguí avanzando mientras lo “arrastraba”, prácticamente lo estaba obligando a ir conmigo, aunque mis intenciones no eran malas, solo buscaba divertirme un rato y quería hacer algo diferente para variar.
Mientras caminábamos hacia la salida del instituto, el chico no dejaba de quejarse y de poner excusas, suspiré mientras mantenía el paso y con un tono de voz algo más serio le respondí –¿En serio prefieres regresar y encerrarte en tu habitación con una pila de libros como compañía?, la vida no se trata de solo estudiar, tómalo como un descanso o…- Lleve mi mano libre hacia su cabeza y lo despeiné para luego reír como siempre -… Tu cerebro hará cortocircuito- dicho aquello me relajé un poco y seguí arrastrándolo pues el chico parecía seguir resistiéndose, sin embargo pronto cayó en la trampa cual ratón en una ratonera (?), me sorprendí ante su respuesta, lo que me llevó a abrir los ojos un poco y alzar una ceja –Esa respuesta no me la esperaba... je…- comencé a reír llevando mi mano libre esta vez a mi cabello, para acomodarlo hacia atrás –Ok, vayamos a un café entonces- entrecerré los ojos observándolo y comencé a exagerar un poco los gestos  –Pero si quieres resistirte a la tentación de un suave flan con crema o unos esponjosos y dulces pasteles, allá tú, te lo pierdes… je…- voltee la mirada hacia al lado opuesto para que no me viese y luego sonreí con algo de malicia pues sentía que el chico era demasiado fácil de molestar.

Ya en la zona del estacionamiento afuera del instituto, caminé hacia el parqueo de motocicletas, allí esperaba mi adquisición más preciada obtenida con mi propio dinero, mi Harley Davidson. Cuando llegamos deslicé mi mano sobre los asientos de cuero de manera delicada, como si de una mujer se tratase, sus colores siempre eran un deleite para mis ojos, la seriedad y masculinidad del negro, la elegancia del dorado y el llamativo y vibrante plateado –Hola hermosa- atiné a decir como saludo al objeto, qué aunque inanimado, para mi tenía un significado especial, como todo hombre le tiene a su vehículo (?) –Bien…- tomé uno de los cascos y me acerqué al rubio –Iremos en mi motocicleta- dicho esto le coloqué el casco dorado que tenía y ajusté la correa, luego tomé el segundo casco el cual era negro y me lo coloqué también, me senté en la moto y coloqué la llave para encenderla, luego voltee la mirada hacia el rubio señalándole el asiento de atrás para que se montara también –¿Qué esperas para subirte? No tenemos todo el día enano- sonreí. Antes de arrancar, recordé algo, me giré levemente –Oye… no me has dicho tu nombre, ¿no puedo llamarte enano para siempre o sí?- dije con cierto sarcasmo –Yo soy Dylan Kuroki- Luego de las presentaciones, con el pie izquierdo presioné hacia adelante la palanca de cambio y aceleré con la mano derecha de a pocos hasta salir hacia la pista, rumbo a la ciudad.
Motocicleta:



 • The art of conquering women • Dylan Kuroki & Tooru Honda •


Última edición por Dylan Kuroki el Miér Ago 23, 2017 11:17 am, editado 1 vez


 


 
Hablo l "Pienso" l Narro
avatar

Salón :
Universitario(a)
Edad :
21
Dromes :
24506
Reputación :
14
Mensajes :
68

Ver perfil de usuario
HUMANOS

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: The art of conquering women (Priv. Tooru Honda)

Mensaje por Tooru Honda el Jue Jun 22, 2017 10:44 pm

- Ah... - le mira contrariado, en realidad el moreno no había sido grosero al invitarlo, pero, Tooru estaba siendo grosero él al resistirse? Con aquello en mente se resistía a medias mientras se debatía entre ir con él, buscar algún pretexto o simplemente ingeniárselas para huir. Le miró de reojo cuando le escuchó decir que su cerebro haría corto circuito, y podía ser un poco cierto, llevaba toda la semana estudiando en sus ratos libres pero en época de exámenes no le quedaba de otra si quería una puntuación alta.

Se distrajo por un segundo pensando en aquello cuando la proposición cambió a - Café y flan con crema?? Pasteles dulces y esponjosos?!... - tragó saliva de solo pensar en ellos, su estomago le empezó a recordar que tenía hambre, causando que pusiera su mano derecha sobre su abdomen como si con eso evitara que rugiera. Frunció ligeramente el ceño mientras miraba hacia su estomago, comenzando a caminar por voluntad sin ser completamente consciente - Bueno, podría comer uno y ya... - pensó para si mismo cuando sin darse cuenta llegaron al estacionamiento y fue entonces que levantó la vista, mirando al chico acercarse a una motocicleta. El rubio ladeó su cabeza hacia un lado (aun sosteniendo su estomago) con cierta curiosidad al ver que el largirucho saludaba a su motocicleta como si fuese una chica... - Aah, a simple vista si que parece un hombre común y corriente - murmuró mirándolo con los ojos entrecerrados y con cierto 'fastidio', pero luego aquella expresión cambio a una curiosa cuando este se acercó a colocarle un casco - Ah? Es... - siendo incapaz de resistirse pues mas pronto que tarde ya lo tenía puesto y hasta ajustado. Aquel muchacho era como un torbellino, hacía lo que quería antes de que siquiera pudiera oponerse a él - Qué sucede con este tipo?? - se preguntó levantando su mano derecha en un puño - Es más, por qué sigo haciendole caso? - resopló por estar dejándose arrastrar, pero tenía hambre y hace un par de días que no comía algo dulce - Sigh... - se rindió ante la sabrosura y caminó rápidamente hasta pararse al lado - No, no me puedes llamar enano para siempre - se quejó, subiendose en la parte de atrás, mirando hacia todos lados, buscando de donde agarrarse, después de todo, era la primera vez que se subía a una - Soy Honda... - dijo su apellido primero por costumbre y tradición, haciendo una pequeña pausa para su nombre, el cual agradecía fuera 'muy' masculino - Tooru - apenas dijo cuando el otro aceleró para salir del estacionamento, causando que un pequeño chillido saliera de sus labios - Iigh - pues no había encontrado de donde pescarse, causando que por el mero impulso y por tenerlo en frente, se pescase del moreno, aferrándose a su cintura... Aquello era más aterrador de lo que se había imaginado! Se veía tan natural como la gente iba y venía en esas cosas pero... de pronto le había dado un poco de miedo... así que quizá se aferró con un poco de fuerza a el otro sin importarle mucho si se quejaba por agarrarle fuerte y sin ningún aviso, después de todo había sido su idea!


Habla #ff3300 / Piensa / Narra

avatar

Salón :
Universitario(a)
Edad :
17
Dromes :
48752
Reputación :
8
Mensajes :
46

Ver perfil de usuario
SEMI ANIMALES

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: The art of conquering women (Priv. Tooru Honda)

Mensaje por Dylan Kuroki el Sáb Jul 01, 2017 5:25 pm


A

l momento de salir del estacionamiento, pise el acelerador para tomar las calles y posteriormente la carretera en dirección a la ciudad, sonreía de lado a lado debajo del casco, me agradaba la brisa y las emociones que se sentían al tomar velocidad. Además que los deportes extremos siempre habían sido lo mío y trataba de incluirlos en mí día a día.

 
Cuando estábamos en la carretera con la velocidad en aumento gradual, sentí como alguien me rodeaba la cintura con fuerza como si su vida dependiera de ello, lo cual hizo que me incomodara y en esos escasos segundos la motocicleta se desequilibrara y perdiera el control, felizmente mientras se tambaleaba logre obtener el control de nuevo por lo cual di un suspiro aliviado, sin embargo aún estaba incómodo. Miré rápidamente hacia mi abdomen y vi los brazos del chico enroscados en mí, lo cual me molestó, fruncí el ceño –Tsk…- me quejé -¡Oye! ¿Podrías soltarme? Es molesto que otro hombre me toque de esa manera- dije en voz alta casi gritando para que el chico me escuchara dentro del casco. Aparentemente me había escuchado, pero seguía sosteniéndose de esa manera –Demonios…- me volví a quejar, tomando el control de la moto solo con una mano y con el otro intentando quitarme los brazos del chico – ¡Atrás de ti tienes un pequeño respaldar metálico, sujétate de ahí enano!- dije ahora gritando para que se me oyera.

Fue en ese momento que me arrepentí de haberle dejado el control de la moto a una sola mano, uno nunca sabe cuándo un accidente automovilístico puede afectarle a uno también… Un auto blanco que iba a demasiada velocidad perdió el control, se descarriló y terminó cruzando para nuestro lado de la carretera, en ese momento observé como se venía encima nuestro, literalmente volando hacia la moto – ¡Carajo!- grité, mientras soltaba los brazos del chico y tomaba el control completo de la moto de nuevo. No sé si era por la adrenalina, pero comencé a ver todo en cámara lenta, como si fueran los últimos segundos de vida que teníamos, sin embargo no pensaba morir por la negligencia de un conductor –¡Sujétate!- grite, luego aceleré con todo lo que la moto me permitía, me incliné hacia el lado derecho contrario al auto y luego de esquivarlo, intenté inclinarme hacia la izquierda para no salir volando de nuestro carril, pero al hacer eso la moto no cedió y nuevamente se descontroló, sabía que ya no podría controlarlo de nuevo por lo que sin pensarlo, sabiendo que tenía a alguien detrás, lo agarré con fuerza de su chaqueta y lo lancé fuera del carril, en donde había tierra y gras. Luego de eso la moto patinó y comenzó a dar vueltas conmigo allí, me golpee la rodilla derecha, el hombro izquierdo y felizmente mi cabeza salió bien librada por el casco, después de tantos golpes, caí de la moto rodando en el suelo varias veces…, parecía que ya había terminado todo, el cuerpo me dolía como los mil demonios y no lo podía mover, pero aún estaba algo conciente y lo único en lo que podía pensar era: “¡Mierda, mierda, mieeeerda!”


 • The art of conquering women • Dylan Kuroki & Tooru Honda •


Última edición por Dylan Kuroki el Miér Ago 23, 2017 11:16 am, editado 1 vez


 


 
Hablo l "Pienso" l Narro
avatar

Salón :
Universitario(a)
Edad :
21
Dromes :
24506
Reputación :
14
Mensajes :
68

Ver perfil de usuario
HUMANOS

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: The art of conquering women (Priv. Tooru Honda)

Mensaje por Tooru Honda el Vie Jul 07, 2017 7:05 pm

Por alguna razón el moreno perdió el control de la moto por un instante, lo que hizo que Tooru se aferrara aun más a él - Que no sabes manejar?! - hablo fuerte y asustado, ya sabía que no era buena idea y aún así se había subido - No es como si quisiera tocarte! Tonto! - se quejó cuando el otro confesó sentirse incómodo por el hecho de que el pequeño se sujetara de su cintura como si su vida dependiera de ello, no sabía que fuera tan terrible subirse a una moto, se quería bajar de inmediato, era todo lo que pasaba por su mente, por lo que, aun sintiendo las manos del otro intentando apartar las propias, no lo soltó - No me voy a soltar! Si quieres que me suelte orillate y me bajo! - Que rayos pasaba con ese sujeto?! No era para tanto! Iba a volver a pedir que le dejara bajar cuando, alguien invadió su carril. Sus ojos se abrieron por completo, mirando en cámara lenta como aquel vehículo rodaba hacia ellos - Que - sus labios apenas se abrieron, nada pasó por su mente en aquellos segundos, simplemente intentó agarrarse, pero su fuerza no era suficiente y en el momento en que pensó que se soltaría, se sintió jalado y como por obra divina, salió volando del carril hacia donde había tierra y pasto. Sus reflejos felinos le hicieron caer en 4, minimizando el impacto, pero por la fuerza que llevaba, terminó rodando un par de metros, terminando solo con raspones en las manos - Ah... - se quejó aun en el suelo pensando que le dolería mucho el cuerpo por la caída pero, realmente no le había pasado nada...

Fue entonces que se levantó de un brinco - Dylan - susurró asustado, mirando en la dirección en la que empezaba a acumularse la gente. Sintió su respiración detenerse, sus ojos abrirse por completo, quedarse paralizado un segundo, mientras que al siguiente se obligaba a moverse. Se quitó el casco tirándolo a un lado y corrió de vuelta hacia el muchacho, sin pensar mucho en el por qué estaban tan lejos el uno del otro. Se abrió paso entre la gente como pudo - Dylan! Dylan! - lo llamaba hasta que llegó a un lado de su cuerpo, se tiró de rodilas, cerca de su cabeza, sin tocarlo pues sabía que era peligroso mover a alguien bruscamente en un accidente. Parecía que respiraba al menos - Dylan - volvió a llamarlo estando más cerca mirándolo a los ojos - No te muevas, espera - sus manos temblaban, tenía miedo pero aún así se obligó a reaccionar, buscó su teléfono de entre sus cosas pues la gente simplemente miraba como idiota. Marcó al numero de emergencias, pidiendo una ambulancia. Había una cerca por lo que, no tardaría en llegar. No sabía que tan grave había sido la caída, pero comenzaba a sentirse culpable por ello, le miraba acongojado, mientras según él, intentaba tranquilizarlo, aunque no dejara de temblar - No va a tardar Dylan, espera por favor -

Lo que fueron minutos, le parecieron horas, la ambulancia apareció y los trasladó al hospital de Eádrom. Tooru apenas necesitó desinfectante para sus manos pero, a Dylan lo sometieron a una revisión más exhaustiva. Aquel hospital le trajo malos recuerdos, eso aunado a la culpa que sentía en ambos casos, le hicieron romper a llorar apenas estuvo solo, apretando en sus manos sus pantalones mientras sollozaba con la cabeza gacha en la sala de espera - Si lo hubiera soltado, hubiera reaccionado más rápido?... - con la mirada perdida en el piso. No se había dado cuenta de que habían pasado un par de horas y que sus ojos estaban hinchados, hasta que de pronto una doctora se acercó, avisándole que no había sido grave y que podía pasar a ver a su amigo quien probablemente saldría pronto. Al escuchar las buenas noticias, Tooru se levantó de inmediato, se limpió los ojos, y sin pensarlo, se apresuró a ir a la habitación de Dylan...

Aunque - Estará molesto? - se quedó allí de pie, tomando el pomo de la puerta y por un momento pensó en no entrar, después de todo, la doctora había dicho que estaba bien - Le hablarán a su familia y vendrán a recogerlo seguramente - iba a quitar la mano cuando una enfermera abrió del otro lado - Ah, vienes a visitar a tu amigo? - sonrió amable, abriendo la puerta de par en par dejandolo en evidencia - Eh... - desvió su mirada hacia otro lado para evitar mirar al pelinegro a los ojos - Eh... - pero no dijo nada - Anda, anda, pasa - rio la enfermera, haciéndolo pasar para irse y cerrar la puerta. Tooru solo se quedó de pie allí, manteniendo la mirada hacia un lado mientras apretaba sus pantalones con las manos - Me dijeron que estarás bien - dijo un poco nervioso, para luego, mirarle apenas de reojo - Yo... - iba a disculparse pero, al final no dijo nada y desvió la mirada al suelo.


Habla #ff3300 / Piensa / Narra

avatar

Salón :
Universitario(a)
Edad :
17
Dromes :
48752
Reputación :
8
Mensajes :
46

Ver perfil de usuario
SEMI ANIMALES

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: The art of conquering women (Priv. Tooru Honda)

Mensaje por Dylan Kuroki el Sáb Jul 15, 2017 10:52 pm


M

i vista estaba puesta en el frío pavimento, la gente comenzaba a conglomerarse alrededor mío y del auto blanco que habíamos logrado esquivar momentos antes, solo podía ver los zapatos de las personas y varios flashes porque aún llevaba el casco y no podía moverme. Si hubiera estado bien los hubiera mandado a todos al carajo por tomar fotos de mi tragedia, pero el dolor era tan intenso en mi hombro y rodilla, que no tenía espacio para otros pensamientos “¡Joder!” cerré los ojos con fuerza, como si al hacer eso pudiera apaciguar el dolor… Pronto noté que alguien llamaba por mi nombre varias veces, pero no podía ver bien quien era, hasta que se arrodilló cerca de mi “Ah… enano… parece que estás bien, al menos logré salvarte el pellejo” pensé un momento, mientras que el dolor se acumulaba aún más “Seguramente me he dislocado o roto algo en el peor de los casos” Pronto comencé a perder el conocimiento y a sudar frío debido al intenso dolor que ya no podía soportar más y me terminé desmayando, antes de que siquiera llegara la ambulancia.

 
Por un momento recuperé la conciencia mientras estaba en la ambulancia camino al hospital y pude ver la cara del rubio bastante preocupado y con ganas de llorar “Creo que estas exagerando” segundos después me volví a dormir.
 
Ya en el hospital, desperté cuando el dolor había disminuido bastante, abrí los ojos y me encontré con las cuatro paredes blancas de la habitación del hospital, mientras un médico me enyesaba la pierna y la enfermera me colocaba el suero “Así que ya estoy aquí” la cabeza me daba algo de vueltas por lo que lleve mi mano libre hacia mi frente como acto reflejo, el otro brazo lo tenía vendado – ¿Qué tan mal estoy?- pregunté, a lo que me respondieron que solo tenía un esguince en el hombro y una dislocación en la rodilla.
 
Médico: La verdad es que has tenido mucha suerte joven, ese auto te pudo haber golpeado o podrías haber perdido el control de la moto de la peor manera posible, a veces ni el casco te puede ayudar.
 
Los médicos podían ser personas muy frías… Suspiré algo aliviado apoyando la cabeza sobre el respaldar de la camilla -¿Y qué hay del chico que estaba conmigo? ¿Está bien?-
 
Enfermera: Ah, él a diferencia de ti solo tuvo unos raspones, nada de qué preocuparse. Pero estuvo allá afuera esperando y llorando todo este tiempo, parecen ser buenos amigos.
 
Le miré con expresión incrédula a la enfermera y luego reí un poco, para luego quejarme del dolor – ¿Me creería si le digo que nos acabamos de conocer hoy?- comencé a reír de nuevo -¿De verdad estaba llorando? Quizás solo estaba asustado… no todos los días ves morir a alguien que conoces- Asiente –Eso debe ser.-
 
Al terminar de colocarme el yeso, tanto el médico como la enfermara se dirigieron a la puerta para retirarse, cuando el rubio apareció al otro lado. Ingresó a la sala por invitación de la enfermera, esquivando mí mirada y con los hombros encogidos, su rostro estaba todo hinchado y sus ojos rojos “Realmente haz llorado…tonto” estaba perplejo, pero mantuve la mirada seria y serena. – ¡Tooru!- lo llamé por su nombre por primera vez con la voz algo elevada –Ven aquí- el enano parecía bastante nervioso y asustado.  Suspiré –No estoy tan mal, solo un par de golpes, ¡Pero tú!...- Lleve rápidamente mi mano a su cabeza como si fuera a atinarle un golpe, pero en lugar de eso desordené su cabello –Me alegro que estés bien enano, al menos mis golpes valieron la pena- Suspiré nuevamente –Me hubiera sentido terriblemente mal si te hubiera sucedido algo, porque quedaría como el idiota que dejó morir a alguien que iba con él, así las chicas no se atreverían a subirse a mi moto nunca más- bromee como siempre, para que el chico dejara de sentirse culpable –Además ¿Por qué tienes los ojos tan hinchados?, ¿Eres un bebe llorón?, ¿Crees que con algo así me iba a morir idiota?- Me seguí burlando de él –Si te sientes algo culpable ve a comprarme algo de comer entonces, me ha dado hambre luego de tal desgracia…, cómprate algo para ti también, que debes de estar en las misma condiciones que yo, además de que te había prometido comprarte algo dulce…- Mire mi pierna –Perdona que no te pueda llevar al café del que hablaba… supongo que la próxima vez será Chibi-chan- Sin querer le había puesto un apodo… Le di mi billetera en la mano, sonriéndole –Mas te vale traerme algo bueno, que la comida de aquí es asquerosa.-


 • The art of conquering women • Dylan Kuroki & Tooru Honda •


Última edición por Dylan Kuroki el Miér Ago 23, 2017 11:15 am, editado 1 vez


 


 
Hablo l "Pienso" l Narro
avatar

Salón :
Universitario(a)
Edad :
21
Dromes :
24506
Reputación :
14
Mensajes :
68

Ver perfil de usuario
HUMANOS

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: The art of conquering women (Priv. Tooru Honda)

Mensaje por Tooru Honda el Vie Jul 21, 2017 10:57 pm

El chico era un mar de nervios, no sabía que hacer o como actuar, era muy tarde para huir... O eso creía... - Se verá muy mal si simplemente salgo corriendo por la puerta? - Tragó algo de saliva pues no quería saber cual sería la reacción del pelinegro, pero... De pronto le escuchó hablarle 'fuerte' lo cual le hizo dar un pequeño respingo, debía admitir que se había asustado un poco al escucharlo hablarle en ese tono tan diferente al que había usado cuando lo conoció. Se encogió un poco más cuando le pidió que se acercara. Lo dudó un poco pero al final caminó hasta pararse a un lado de su cama, y entonces escuchó esas palabras - No estoy tan mal, solo un par de golpes, ¡Pero tú!... - causando que sus ojos se abrieran con total horror, sintiendo su corazón palpitar rápidamente - Por qué no fuiste tu, Tooru?! Por qué tu hermano?! Por qué?! - aquellas palabras frías las escuchó nuevamente y cuando vio su mano elevarse hacia su cabeza, no hizo más que cerrar los ojos con fuerza y encogerse con temor, esperando el 'golpe', lo merecía... -Por tu culpa...!! - Por mi culpa... -... Pero en lugar de eso... Sintió su cabello ser alborotado, en eso el otro siguió hablando y entonces los ojos del pequeño se abrieron de golpe, mirando al moreno con sorpresa, e incluso al ir escuchando sus palabras, sus labios se entre abrieron como si quisiera decir algo, pero no cabía en él su asombro, pues cualquiera pensaría que estaría molesto. Se había lastimado y a saber si su motocicleta se había descompuesto y Tooru estaba como si nada... Por qué no se veía enojado?...

-N-no estaba llorando - sintió su mirada nublarse por las lagrimas que amenazaban con salir de nuevo, lagrimas de alivio porque Dylan parecía estar bien e incluso bromeaba -  Me sudaron los ojos... - su voz se quebró ligeramente pero se talló los ojos con la manga de su sudadera mientras se obligaba a no llorar de nuevo - Que bueno que estás bien - susurró con la cabeza gacha pero levantando la mirada hacia Dylan, dándole la apariencia de un cachorro arrepentido, mientras continuaba escuchando el deseo del enfermo, pero... - Chibi-chan? - ladeo su rostro hacia un lado, con las orejas bien levantadas al escuchar aquel aparente apodo, será que no se acuerda de su nombre? - Si estoy arrepentido... Por mi culpa... - hizo una pausa, mostrando un rostro lleno de arrepentimiento, disculpandose al fin - Perdón por no soltarte, tal vez las cosas hubieran sido diferentes... - dijo un poco nervioso pues a pesar de que Dylan no pareciera molesto, creía que había sido en parte su culpa y el hecho de verlo así, le hacía sentirse realmente mal - pero... - le regresó la billetera suspirando ya  más tranquilo al ver que su nuevo amigo parecía estar bien, bueno, a excepción por aquel yeso que adornaba su pierna - Te van a regañar si te ven comiendo cosas que no debes - suspiró de nuevo, esta vez de forma pesada pues no quería empeorar las cosas para el pelinegro, además de que, Tooru estaba tan nervioso que en lo que menos pensaba era en comer. Pronto entró la enfermera con un jugo y una manzana hervida, anunciando que sería todo lo que comería Dylan por el momento. Aún tenían que checar que las cosas estuvieran en orden así que la dieta 'fea' era parte de ello (?). Después de dejar la 'comida', la enfermera se puso a checar la canalización de Dylan. Tooruy se sentó en una silla que estaba al lado y miró con seriedad a Dylan - Ves? No puedes comer otras cosas - susurró para que la enfermera no 'escuchara' pero esta alcanzó a oir y sonrió - Si son buenos amigos, eh? - dijo antes de irse nuevamente. Tooru le miró con curiosidad mientras se retirab para luego volver su vista al moreno. - Ya llamaron a tu casa? Van a venir a cuidarte?- preguntó con curiosidad pues no sabía si alguien más vendría a verlo, tendría padres? Hermanos?


Habla #ff3300 / Piensa / Narra

avatar

Salón :
Universitario(a)
Edad :
17
Dromes :
48752
Reputación :
8
Mensajes :
46

Ver perfil de usuario
SEMI ANIMALES

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: The art of conquering women (Priv. Tooru Honda)

Mensaje por Dylan Kuroki el Vie Jul 28, 2017 2:04 pm


I

ntenté no reírme ante la aparente y patética excusa del rubio, pero no pude y tuve que cubrirlo con la finta de una tos, cubriéndome la boca con el dorso de la mano –Claaaaro, te sudaron los ojos, digamos que fue así entonces…- asentí con una mirada poco creíble y una sonrisa fingida. Al verlo algo confundido por el apodo que le había puesto “Chibi-chan”, iba a responderle de no ser porque sus cabellos se alzaron en forma de extrañas orejas, que reconocí inmediatamente como las orejas de un gato  por lo que tenía cierto apego a los animales “Eh… ¿Qué demonios estoy viendo?, ¿Tan fuerte me he pegado en la cabeza?” me pregunté, mientras me frotaba los ojos y al mirarlo de nuevo, habían desaparecido “Creo que necesito descansar un poco” Fruncí el ceño ante la respuesta del pequeño y con mirada seria le respondí: -Ninguno tiene la culpa, ni el mejor profesional se hubiera podido salvar de esa- hice una pausa y luego sonreí con cierto sarcasmo –No todos los días un auto te salta encima de esa manera, así que deja de culparte… además… si no te hubieras sujetado de esa manera quizás hubieras salido volando antes que el accidente hubiera ocurrido je…- me terminé burlando un poco de él, era mi forma despreocupada de hacer que se olvidara del tema, lo que menos quería en ese momento era ver al mocoso llorando, pues eso significaría que tendría que confortarlo y la idea no me agradaba para nada, después de todo, odiaba tener demasiada cercanía con los hombres, llámase “homofobia” a mi problema.

Tomé la billetera de nuevo con una expresión algo estupefacta, pues había pensado que con tal de sentirse mejor el rubio haría cualquier cosa, pero ¿me había equivocado?, entrecerré los ojos y lo miré algo molesto – ¿Jaaaa…?- suspiré –Pensé que me tendrías un poco de consideración enano- luego baje un poco el tono de voz para que no me escuchasen de afuera -¿Sabes lo espantosa que es la comida de hospital?- Sin embargo justo en ese momento la enfermera entró a la habitación con la comida –Demasiado tarde…- Suspiré, negando con la cabeza. La enfermera dejó la comida que no me pensaba comer a un lado y mientras revisaba la canalización y cambiaba el suero, me palmee la frente ante el comentario innecesario del pequeño –No me regañes como si fueras mi madre por dios…- Sin embargo los gestos del rubio no buscaban compensación personal, parecía que realmente estaba preocupado y eso lo hacía una buena persona, -Sería raro llamarnos buenos amigos cuando nos acabamos de conocer y en menos de 24 horas le he hecho la VIDA IMPOSIBLE al chico- remarqué lo último corrigiéndole a la enfermera y mirando al rubio mientras sonreía con algo de malicia, no porque tuviera algo personal contra él, sino que me gustaba molestar a las personas.

Luego de que la enfermera se retirase, Tooru me abordó con una pregunta “¿Familia?”, me quedé pensativo un momento –Ah… cierto- Me había olvidado de ellos desde que me había ido de casa y me mantenía por mi cuenta, no quería hablar de ellos ni llamarlos, si podía evitarlos era mejor para mí, seguramente vendrían corriendo porque su legítimo heredero se había ido a la mierda por un accidente, el abuelo no dejaría de golpearme por abandonar el dojo y volverme débil según su perspectiva de vida, mis padres vendrían preocupados derramando lágrimas por doquier y Hyde, mi pequeño hermano atraería las miradas de las enfermeras y finalmente los reporteros vendrían por tal conmoción y seguramente mi accidente saldría en primera plana en los diarios del día siguiente. Sí, mi familia era bastante conocida y odiaba eso…, me gustaba llevar una vida tranquila y ganarme la vida por mi cuenta sin recibir sus riquezas. Desde pequeño, siempre había evitado ser visto con mis padres, de esa manera nadie nunca me reconoció y viví una vida tranquila en la escuela, y en el caso de los torneos de artes marciales en los que participaba, pues simplemente me laceaba el cabello gracias a una de las estilistas de Hyde y usaba mi segundo nombre en lugar del primero, ¿bastante listo no?, así es como mantuve un bajo perfil todo este tiempo, por eso nadie más debería saberlo. Miré al rubio quién esperaba una respuesta, mientras me cruzaba de brazos y suspiraba –Pues… ellos no vendrán… viven muy lejos de aquí, en otro mundo- Quería sonar ambiguo sin mentirle, así que dije cualquier estupidez que se me viniera a la mente, para mí era como decirle que ellos vivían en el mundo de los ricos, pero allá él como lo interpretara (?). –Vivo solo y se cuidarme, así que no te preocupes, pero si te sientes aún culpable…- Miré la bandeja con la manzana, el jugo y resople –Ve a comprarme algo de comida entonces- insistí, señalando la puerta. En ese instante recordé algo –AAAAHHH… RAYOS ¿Qué hora son?- Había olvidado que me tocaba entrar temprano al trabajo para hacer horas extras como había acordado con Lev, miré la hora desde el celular – ¿LAS CINCO?- “Oh… rayos, OH RAYOS” comenzaba a sudar frio –Debí de avisar hace rato…- tragué saliva y rápidamente comencé a escribir un mensaje de texto al jefe, disculpándome por la tardanza y explicándole mi situación  con la foto de mi pierna enyesada para que me creyera –Bueno ya está… espero que no me mate por esto…- Suspiré y luego miré al pequeño, rascándome la nuca –No es nada, solo debí avisar al trabajo apenas desperté… y pues mi jefe es bastante especialito, je…- “Por eso no lo llamé, no me imagino que me diría por teléfono…” –Verdad…- volví la mirada al rubio –Chibi-chan ¿no tienes que ir a casa para estudiar? No quiero que después me eches la culpa por bajar tus notas– sonreí de lado, esperando que cayera y fuera a comprar algo de comida, ¿psicología inversa?.


 • The art of conquering women • Dylan Kuroki & Tooru Honda •


Última edición por Dylan Kuroki el Miér Ago 23, 2017 11:14 am, editado 2 veces


 


 
Hablo l "Pienso" l Narro
avatar

Salón :
Universitario(a)
Edad :
21
Dromes :
24506
Reputación :
14
Mensajes :
68

Ver perfil de usuario
HUMANOS

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: The art of conquering women (Priv. Tooru Honda)

Mensaje por Tooru Honda el Vie Ago 11, 2017 6:02 pm

Era cierto que ni el mismo se hubiese creído la pequeña mentira aquella del sudor en los ojos, pero admitir que había llorado, eso no lo iba a hacer en voz alta! Los hombres... se supone que no lloran... Sonrió apenas un poco, quizá más tranquilo pues parecía que Dylan intentaba hacerlo sentir mejor y bueno, si tenía animo de burlarse, seguro se recuperaría pronto. Ante tal pensamiento, Tooru suspiró con alivio, pensando mejor las cosas, tenía razón, aquel auto era el que había perdido el control en primer lugar, solo había sucedido que estaban en el lugar equivocado a la hora equivocada y ahora que lo pensaba... que habría sido del sujeto del auto?... Se distrajo un momento pensando en aquello, poniendo su indice sobre su mejilla hasta que le escuchó quejarse por no cumplir con su petición de la comida de 'mejor' calidad, causando que su ceño se frunciera ligeramente, si el médico decía que no, era que no, que muchacho tan necio e iba a replicarselo si es que no interrumpía a la enfermera con aquel comentario de que de hecho le hizo pensar en que era cierto, no llevaban tanto tiempo de conocerse y no le habían pasado cosas muy buenas que digamos desde entonces...

Probablemente quien debería estar 'molesto' debería ser otro pero vaya, hablamos de Tooru (?) quien por cierto, solo lo miró con sospecha, cual gato que analiza a una persona con la pura mirada mientras esperaba respuesta sobre donde estaría su familia, pero en cuanto escuchó las palabras 'otro mundo', sus ojos se abrieron con sorpresa mientras lo miraba con los labios ligeramente abiertos... - Son aliens? - preguntó en voz baja pero pronto se olvidó del tema cuando volvió a pedirle comida - Ya te dije que no puedes comer cualquier cosa - hizo una expresión fugaz de molestia mientras tronaba la lengua, valiéndole que le comparara con su madre, al menos él no empeoraría la situación del moreno, que tal si le daba diarrea o algo por comer cosas que no debía y... tampoco le sería muy fácil ir al baño en realidad... (?). E  iba a continuar con su sermón si es que el moreno no le interrumpía de nuevo, parecía preocupado por avisarle a su jefe, pero aunque sea 'especialito' debería comprender una pierna rota no? Su teléfono vibró segundos después, parecía haber recibido un mensaje casi de inmediato, sería su jefe? Miró con curiosidad por si es que Dylan miraba su telefono pero en vez de eso brincó ante la suposición del mayor - Aaah! es cierto! - exclamó, mostrándose un poco nervioso, tenía examen y un resumen que terminar. Se levantó rápido de la silla acomodó el gorro de la sudadera y verificó que trajera todo en su mochila - Regreso en un rato! - dijo convencido, sin siquiera preguntarle al otro si quería ayuda, Tooru sabía que la necesitaría, y las enfermeras no estaban las 24 hrs pegadas a los pacientes - Come tu comida - dijo con total simpleza antes de salir rápidamente por la puerta sin mirar atrás...

7pm - Casa de Tooru...
No se había dado cuenta del tiempo transcurrido hasta que entró a casa y su madre salió a recibirlo con lágrimas en sus ojos - Yuu, Yuu! Por que no contestabas el teléfono - le abrazó sin voltear a ver su rostro, algo a lo que estaba acostumbrado - Perdón - se rascó la mejilla pues no podía decirle que estuvo en un accidente no hace mucho - Es que tenía un trabajo que terminar - quitó amablemente los brazos de su madre para entrar - Hoy me voy a quedar en casa de un amigo a terminar el trabajo, solo vine por ropa y algo de comida - Eh?  Tan pronto te vas? - Tooru asintió, con un pequeño dolor en el pecho, probablemente por lo que había sucedido hoy pues le había traído malos recuerdos - Ok, te prepararé algo para llevar mientras te arreglas - sonrió su madre con la cabeza gacha, caminó a la cocina - Podría ser para 2? - preguntó antes de ir a su cuarto por ropa (sudadera gris azulado con un lema blanco con cuello de tortuga holgado sin capucha, gorro de tela negro, pants y tenis deportivos negros), después al baño a darse un baño rápido, echar todas sus cosas para la escuela al día siguiente y salir aun con el cabello húmedo - Ya me voy -  dijo en voz alta antes de tomar la comida e ir a la sala donde su madre veía TV - Está bien Yuu, ve con cuidado y mantén prendido tu teléfono - apenas ladeo el rostro para verle - Sip - contestó Tooru con una pequeña sonrisa - Te dejo algo de dinero en la mesa - dijo antes de salir para volver al hospital.

9pm Hospital
Mostró un pase de visita que había pedido antes de salir del hospital, justo había llegado rayando el horario de entrada de 'familiares' por lo que antes de entrar en la habitación, tomó aire, no quería que se riera de él por ir prácticamente corriendo... Tocó un par de veces y abrió la puerta para después entrar hasta la cama del moreno, metió la mano en su mochila y sacó una caja de bento mediana - No es comida chatarra pero seguro es mejor que la comida de hospital - le miró con seriedad pues no iba a comprarle comida chatarra. Se sentó de vuelta en la silla y secó discretamente una gota de sudor que recorrió su frente - Como quizá es algo difícil que tu familia venga a verte, te cuidaré hasta que te den de alta - dijo con decisión mientras sacaba su libro y se ponía a leer sin más (?), igual no era como si pudiera salir de nuevo...

Mensaje de Lev (?):
Tsk, tienes huesos de cristal? Apurate a recuperarte o consigo un reemplazo!


Habla #ff3300 / Piensa / Narra

avatar

Salón :
Universitario(a)
Edad :
17
Dromes :
48752
Reputación :
8
Mensajes :
46

Ver perfil de usuario
SEMI ANIMALES

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: The art of conquering women (Priv. Tooru Honda)

Mensaje por Dylan Kuroki el Dom Ago 13, 2017 7:57 pm


M

e hizo gracia verlo sorprendido sobre mi respuesta de a donde se encontraban mis padres, sin embargo no pude evitar sonreír y casi burlarme cuando escuché su deducción de que mi familia era alienígena, no me esperaba realmente que tuviera esa clase de conclusión, su imaginación sí que volaba ¿Acaso los alienígenas existían en primer lugar?, pensaba en decirle algo, pero era mejor que siguiera pensando que era de esa forma, así dejaría de preguntarme sobre mi familia que era de los temas que menos quería tratar.

 
En realidad solo estaba molestando al rubio con la comida, con la excusa de que el pudiese alimentarse, ya que recordaba constantemente que desde la azotea del instituto, el enano ya tenía hambre y por mi culpa no había podido comer apropiadamente, eso me hacía sentirme algo culpable, sin embargo la insistencia del mismo de no ir, comenzaba a aburrirme un poco hasta el punto de rendirme.
 
Poco después de mandarle el mensaje a Lev, mi celular vibró, sin embargo no lo cogí en el acto, ya que el rubio parecía haber recordado que tenía que estudiar y eso me distrajo por unos segundos. Asentí algo despreocupado —Aunque… con lo mucho que estudias no deberías preocuparte tanto, pero supongo que uno no puede quitarse costumbres de la noche a la mañana ¿verdad?- A mí, por mi parte me parecía tonto esforzarse tanto como lo hacía él, pero eran sus decisiones, así que no lo iba a detener. — ¿Eh?...- Me sorprendí un poco, para luego fruncir el ceño —No seas idiota, no tienes que regresar aquí- suspiré algo molesto porque no parecía hacerme caso, estaba todo alborotado intentando irse rápido —De todas maneras dentro de un rato se acabarán las visitas, deberías quedarte en tu casa estudiando enano, yo puedo arreglármelas solo- Sin embargo el rubio se fue sin decir nada más que coma mi comida “Aaahh… en serio no tiene por qué tratarme como a un crio” me sentía estúpidamente avergonzado por recibir ese trato, era un fastidio, ¿Quién era en todo caso él, para preocuparse de esa forma? Solo nos habíamos conocido unas horas atrás, solo quería molestarlo un rato, pero terminó siendo de esa forma, “Supongo que es el karma.”
 
Cuando el rubio ya se había ido, tomé el celular una vez más, parecía que Lev me había respondido, me puse algo nervioso —Eso…, eso fue rápido- murmuré, mientras revisaba el mensaje y me tranquilizaba por fin “Huesos de cristal… me pregunto cómo hubiera acabado el jefe en un accidente como este” Al menos me alegraba que no me echara de buenas a primeras, después de todo no me había roto la pierna a propósito.
 
Suspiré mientras me recargaba en el respaldar de la cama para estar más cómodo “El hospital es taaaan aburrido…”, no había nada que hacer aparte de ver el techo y la comida no era buena. Miré la bandeja un momento — ¿En serio tengo que comer eso?- Sin embargo apenas dije eso mi estómago rugió “Ah… maldita sea, tengo hambre”, miré otro rato más la bandeja y me rendí ante sus pobres encantos, uno podía soportar cualquier clase de comida cuando tenía hambre. Comí a medias lo que me habían traído, pero no era suficiente “Quizás debería llamar a alguna de las chicas para que me traiga algo de comida y así divertirme un rato” pero después recordé que el enano iba a regresar ¿volvería para empezar? Se pondría algo molesto si me viera comiendo cualquier cosa y después seguramente echaría mi comida, suspiré y me rendí ante la idea, negando con la cabeza —Ni siquiera puedo llamar a casa- suspiré —Esta situación es estúpida- me dije a mi mismo, mientras apoyaba la mano en mi frente.
 
Poco después tocaron la puerta, seguramente sería alguna de las enfermeras, pero no fue así, el rubio había regresado, por lo que me quedé anonadado un rato, realmente no esperaba que volviera —Te dije que no regresaras enano, acaso te lo tenía que decir en…- Iba a terminar de hablar, sino fuera porque el enano sacó de su mochila una caja de bento — ¿Y eso?- pregunté enarcando una ceja mientras me lo entregaba —Cualquier cosa es mejor que la comida de hospital, no eres tan molesto como suponía chibi-chan- Dije en broma y era mi forma de agradecer —Pero ¿Tú ya comiste?- pregunté algo preocupado pues no quería ser el único comiendo.
 
—Ya empezamos de nuevo-  entrecerré los ojos —No tienes que cuidarme, ya te lo dije no sé cuántas veces- suspiré por la terquedad del enano, mientras probaba el primer bocado del bento, estaba muy bueno y era muchísimo mejor que lo que había comido antes. —Vale, como esto está bueno te dejaré quedarte esta noche, pero a partir de mañana te vas a dormir a tu casa ¿me entendiste?- dije seriamente. —Puedes venir un rato por las tardes de todos modos.-
 
Poco después terminé el bento y lo dejé a un lado, mientras veía como el rubio leía un libro… “¿Cómo puede estudiar en un lugar como este?” negué con la cabeza. Tomé el teléfono para llamar a atención —Hola, soy Dylan, sí, pueden por favor traer una de esas camas desplegables, mi amigo aquí se va a quedar haciéndome la guardia- dije, mientras asentía y finalmente colgaba. Diez minutos después ingresó la enfermera con alguien de almacén trayendo una cama. —Supongo que después de todo si son amigos- la enfermera se río un poco, mientras yo mantenía los brazos cruzados y una mirada seria —Supongo que la situación lo amerita- dije algo seco pues aún estaba un poco molesto de que el rubio tuviera que quedarse, no por su presencia en sí, sino por las consecuencias de ello, no quería hacerme responsable si no estudiaba lo necesario, no podía descansar bien o simplemente se despertaba tarde por la mañana para ir a clases. Luego de instalar la cama a mi lado, ambos se retiraron de la habitación, mientras yo volteaba a mirar al rubio —Creo que dormiré pronto para no molestarte- Dije suspirando, algo aburrido mientras tomaba el teléfono para jugar un rato con él.


 • The art of conquering women • Dylan Kuroki & Tooru Honda •


Última edición por Dylan Kuroki el Miér Ago 23, 2017 11:15 am, editado 2 veces


 


 
Hablo l "Pienso" l Narro
avatar

Salón :
Universitario(a)
Edad :
21
Dromes :
24506
Reputación :
14
Mensajes :
68

Ver perfil de usuario
HUMANOS

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: The art of conquering women (Priv. Tooru Honda)

Mensaje por Tooru Honda el Vie Ago 18, 2017 2:45 pm

Iba a continuar con su lectura cuando escuchó al otro hablarle, causando que levantara su vista hacia el moreno, resoplando en el momento en que fruncía ligeramente su ceño, haciendo un puchero cuando le dijo que no era tan molesto - Aun no tengo hambre - dijo rascandose la mejilla, de hecho el estómago le estaba doliendo un poco de puros nervios, solía tener gastritis desde que entró a la universidad por alguna razón, mucho estrés quizá... - De todas maneras, no tienes quien te cuide no? No es como si pudiera estar tan tranquilo estudiando en mi casa sabiendo que puedes necesitar ayuda - entrecierra los ojos para mirarle con sospecha - Solo te haré caso si consigues a alguien que pueda ayudarte mientras te recuperas o te acostumbras a traer el yeso - suspiró, si que sonaba como una madre regañona pero, la situación lo ameritaba, aquel joven parecía un tanto impulsivo y le daba la impresión de que podría lastimarse más (?). Claro, lo había conocido apenas pero Tooru no era la clase de personas que podía dejar pasar por alto cuando alguien requería ayuda... aunque no la quisiera - Y me llamo Too-ru - le mira mal pues seguía llamandolo con aquel apodo, sería que no se acordaba de su nombre? En ese momento se le ocurre una idea y sonríe de forma traviesa - A menos que quieras que te ponga un apodo también - quizá sonó aquello a una amenaza infantil pero pensaba que podía funcionar para que al menos recordara su nombre.

Volvió a su lectura, por lo que no notó que Dylan llamó para pedir una cama extra, estaba concentrado leyendo, que incluso se olvidó un momento de su dolor de estómago. Traía una porción un poco más pequeña de comida, pero por ahora prefería esperar a que su estómago dejara de revolotear. Que por qué estudiaba mucho? En cuestión de estudios y de buenas notas hay dos clases de personas, las que necesitan esforzarse más y las que son inteligentes por naturaleza, y si, Tooru era de la primera clase, no era una persona especialmente brillante pero tenía otra característica, era bastante perseverante y se esforzaba para alcanzar sus objetivos, en este caso, quería terminar su carrera universitaria y eso implicaba estudiar más que los demás para lograrlo.

Por alguna razón, se acordó de una vez que se cayó de un arbol... Al pequeño felino siempre le ha gustado trepar a lugares altos pero, cuando era pequeño no era muy hábil. Aquella vez se raspó tanto la pierna que su hermano terminó llevándolo sobre su espalda a casa para posteriormente curar sus heridas - Tooru, cuando sea grande quiero ser un gran doctor para poder cuidarte - aquellas palabras, el recordar su sonrisa, le hizo sonreír del mismo modo, casi con ternura, y fue cuando se dio cuenta de que Dylan le habló de nuevo para avisar que dormiría pronto, levantó su vista, aquella sonrisa desapareció para dejar ver una cara de sorpresa - Aah! Es cierto, soy muy desconsiderado, debes descansar para reponerte - miró la cama extra que había aparecido de pronto, quizá para eso era la llamada telefónica? Según recordaba no a cualquiera le tenían aquella clase de atenciones, y es que, había sido visitante frecuente en su corta vida. - Probablemente la enfermera es muy amable -  sonrió un tanto nervioso - No te hubieras molestado en pedir la cama, quepo en cualquier lado (?) - se rascó la nuca - Y no te preocupes, me falta poco para terminar, apagaré pronto las luces - dijo una mentira blanca mientras sacaba una libreta para al menos terminar su resumen, ya se levantaría más temprano para terminar sus deberes antes de la escuela.

Pasó un rato mientras él escribía en silencio para no molestar al convaleciente pero, había comenzado a bostezar y a tallarse los ojos, mientras se agarraba la barriga ocasionalmente por el dolor. Había olvidado sus medicamentos pero, estaba en un hospital no? Podía conseguir algo pero no quería causar más molestias, quizá una siesta le ayudaría - Solo 10 minutos -... Asintió somnoliento para sí mismo. Cerró su libro y su libreta de golpe para ponerlos de lado. No podía darse el lujo de acomodarse mucho por lo que la cama no era opción de momento, pero tampoco quería que el cuello le doliera así que... tenía la solución perfecta.

Se levantó de la silla, se estiró pesadamente, acomodó su gorro en forma de cuneta sobre la silla, y en un parpadeo, y detrás de una cortinilla de vapor poco espeso, cambió de forma, un pequeño gato calicó ahora daba un par de vueltas sobre el gorro para acurrucarse y cerrar sus pequeños ojos ambar para tratar de descansar, estaba tan agobiado que poco le importaba lo demás, simplemente se quedó echo bolita como un gato despreocupado cualquiera - Mi pancita - pensaba mientras intentaba descansar un poco...

Tooru gato:


Habla #ff3300 / Piensa / Narra

avatar

Salón :
Universitario(a)
Edad :
17
Dromes :
48752
Reputación :
8
Mensajes :
46

Ver perfil de usuario
SEMI ANIMALES

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: The art of conquering women (Priv. Tooru Honda)

Mensaje por Dylan Kuroki el Jue Ago 31, 2017 3:26 pm


C

onseguir a alguien más que me cuidara…” sabía que no necesitaba que nadie lo hiciese, pero el mocoso era demasiado insistente —Realmente si tanto te interesa mi estado, podrías simplemente llamarme por teléfono para preguntarme ¿Sabes?- Suspiré algo frustrado, porque hasta eso era innecesario, solo éramos conocidos —Y ya te dije que no vendrá nadie… ¿Por qué simplemente no actúas como si no me conocieras enano?- Entrecerré los ojos esperando que entendiera, pero por alguna razón sabía que seguiría cerrándose a su idea.

Arqueé una ceja mientras le prestaba atención, luego crucé los brazos negando con la cabeza mientras esbozaba una sonrisa y luego soltaba una risa —Oye, sé que tu nombre es Tooru, no tengo mala memoria y tampoco creo que me haya hecho daño en el cerebro con el accidente…– negué, señalando mi cabeza con el dedo índice con aire sarcástico —Pero es que mírate enano, eres tan pequeño y menudo… que no puedo evitar llamarte por ese apodo- Levanté un poco los hombros para hacer un gesto sin embargo me quejé ligeramente por el intenso dolor, llevando mi mano derecha al lugar, no era consciente de que me había golpeado tan fuerte hasta ese momento “Mierda… no puedo mover mucho el hombro” Observé al rubio —Llámame como quieras, pero luego no te quejes de las consecuencias- No era el tipo de personas que caía en mis propios juegos, sino que metía a otros en ellos.

Poco después, mientras jugaba un interesante juego de bombardeos en el celular, el rubio se disculpó conmigo, a pesar de que lo escuché, no lo miré, pues estaba concentrado en la pantalla —No te preocupes por mi, tengo un antifaz para dormir, la luz no me molestara- dije, tratando de comprender su situación también —Aunque mañana hablaré con la enfermera para que no te dejen quedarte a dormir- estaba diciendolo en broma, pero mi tono de voz sonó serio sin darme cuenta por lo que estaba concentrado en bombardear tanques en el juego. Sin embargo poco después algo de lo que dijo llamó mi atención, por lo que le puse pausa al juego —¿Quepas en cualquier lugar?- Lo miré seriamente algo extrañado —Chibi-chan ¿Acaso eres algún tipo de vagabundo que se duerme en cualquier lugar?- Dije en tono sarcástico, mientras sonreía por lo tonto que sonaba —Vale, si te sientes más cómodo en la silla o en el suelo, es tu problema- negué, riendo y preguntándome a mí mismo si sería capaz de verlo hacer eso.

Había sido un día bastante largo y extenuante, cargado de adrenalina y golpes, así que unos quince minutos después de jugar con el celular, mis párpados comenzaron a cerrarse, además de cabecear —Aquí caigo yo- murmuré bastante bajo, acomodandome en la cama, dejando el teléfono en la mesita de al lado y dando un largo bostezo. Miré por última vez al enano que aún estaba concentrado en sus estudios y me coloqué el antifaz para así dormirme finalmente y caer en un profundo sueño.

Tres horas más tarde me desperté porque sentía la garganta seca y necesitaba algo de agua, me quité el antifaz confiado de que iba a estar todo oscuro, pero la luz de la habitación me abrumó la vista, obligandome a cubrirme con la mano —¡Aahh! ¿Acaso sigues estudiando enano?- Susurré mientras me adaptaba a la iluminación, miré la hora del reloj… eran las 2:00 a.m, “Que tarde es...” Busqué con la mirada al rubio pero no lo encontré —¿Habrá ido al baño?- Sin embargo cuando mi vista ya estaba perfectamente adaptada, me fije que había algo peludo dentro de la gorra que parecía haber dejado el rubio —¿Qué rayos es eso?- Estiré el brazo para tomar la gorra, con algo de nerviosismo y curiosidad, ya que no sabía qué cosa era “¿Un peluche quizás?” pero al levantarlo ésta pesaba un poco “Espera… ¿Es un animal?” Al tenerlo en mi regazo, levante al pequeño con ambas manos, era un pequeño gatito “¡Pero qué demonios!” Lo miré incrédulo —Chibi-chan es tu dueño ¿verdad? ¡¿Cómo se le ocurre traer mascotas aquí?!... Aunque…- Lo miré un momento y se me pasó el enfado —Eres bastante lindo- le sonreí de una manera diferente de la que solía sonreír normalmente, una sonrisa más sincera causada por la ternura del pequeño, ya que me gustaban los animales, sobre todo los gatos. Sin embargo el pequeño parecía incómodo por algo —¿No te sientes bien?- No sabía que tenía… —Tsk… ¿A dónde se fue tu dueño en un momento como este?- Me gustaban los gatos, pero nunca había tenido uno como para adivinar lo que le estaba molestando.

Poco después alguien tocó la puerta —Joven Kuroki voy a pasar- dijo la enfermera desde el otro lado “Mierda, si te ve, tu y Chibi-chan se meteran en problemas” Pensé rápidamente en alguna solución, pero no se me ocurrió otra cosa más que colocar al gatito dentro de la cama, sobre mi regazo, cubriéndolo con las sábanas. La enfermera entró a la habitación y me quedó mirando —¿Todo bien joven Kuroki? ví la luz encendida desde el jardín y pensé que algo sucedía- Negué con la cabeza, —Todo está perfectamente bien, salvo que no se ha dónde se ha ido mi amigo- Miré la silla para que la enfermera entendiera, —Quizás fue a los servicios- Esta vez asentí —Sí, yo también pienso lo mismo- La enfermera sonrió y se dispuso a irse —Bien, joven Kuroki, cualquier cosa nos llama por el teléfono, trate de no dormirse muy tarde, ya que necesita descansar- Hice un gesto con la mano para despedirla, mientras cerraba la puerta y suspiraba relajado de haber salido del problema —Bien ahora… ¿Qué haré contigo pequeño?- “Si Tooru no vuelve pronto, serán dos problemas” Resoplé.



 • The art of conquering women • Dylan Kuroki & Tooru Honda •


Última edición por Dylan Kuroki el Dom Sep 10, 2017 11:33 am, editado 1 vez


 


 
Hablo l "Pienso" l Narro
avatar

Salón :
Universitario(a)
Edad :
21
Dromes :
24506
Reputación :
14
Mensajes :
68

Ver perfil de usuario
HUMANOS

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: The art of conquering women (Priv. Tooru Honda)

Mensaje por Tooru Honda el Vie Sep 08, 2017 10:50 pm

Ignoraba por completo las palabras del moreno, aunque si que escuchaba lo que decía... No le dejaba tranquilo el hecho de que realmente no iba a ir nadie a cuidarle, así que eso en vez de persuadirlo, le hacía querer permanecer allí, al menos hasta que viera que o se las podía realmente arreglar solo o que aunque sea algún amigo suyo le hiciera compañía. Se hizo de oídos sordos hasta que el otro mencionó lo menudo que era, causando que resoplara en ese momento y una vez mas cuando empezó a decir que le 'acusaría' con la enfermera con tanta seriedad, pero el rubio estaba decidido y a veces podía ser tan persistente que resultaba odioso, se limitó a asentir cuando le preguntó si cabía en algún lugar y luego de que se durmió, no tardó en llegar a la situación mencionada.

Llevaba un par de horas durmiendo en la silla, según él no queriendo ponerse cómodo pero, estaba tan calientito y el dolor había cedido aunque fuera un poco que, fue inevitable, siguió durmiendo más de lo debido, tan agotado que no se dio cuenta que fue levantado en el aire para posarse sobre algo más cálido y cómodo (su regazo), por un momento ronroneo de lo a gustito que estaba justo antes de ser levantado por unas manos grandes y masculinas. No fue hasta que se sintió suspendido en el aire que abrió los ojos con pereza y un poco de malestar que miró con atención al muchacho que le sostenía - Dylan? - maulló en respuesta a su pregunta, no era obvio que no era una mascota? (?), pero por un segundo su mirada se tornó un poco sorprendida al ver aquel extraño cambio en su cara, era una sonrisa aquello, pero por alguna razón sintió algo diferente en ella... Mas no tuvo momento en reparar en eso pues el dolor le incomodó de nuevo. Un maullido mas bajo salió de su pequeña boca en cuanto le preguntó si se sentía mal, no era como si pudiera hablar en esa forma... inclinó las orejas hacia atrás y movió su cola de un lado a otro, mostrando su incomodidad, pero obviamente no sabría que es lo que le ocurría si no se lo decía.

Iba a volver a su forma original cuando la enfermera tocó la puerta y terminó nuevamente sobre el regazo del chico justo antes de que la enfermera entrara... Por acto reflejo se quedó completamente quieto pues ahora que lo pensaba, estaba en un lugar demasiado incómodo, entró en pánico, pues estaba seguro que en un hospital, lo unico que se les permitía llevar era aquella fina bata... volteó hacia un lado y hacía otro, optando por mejor cerrar los ojos y quedarse tan quieto como una piedra... intentó guardar la calma hasta que la enfermera por fin se marchó, aquellos minutos le parecieron agonizantes soltó un largo suspiro antes de arrastrarse por un lado para evitar pasar por zonas peligrosas, saliendo de las sabanas para finalmente sacudirse, caminar hasta los pies de la cama, sentándose para mirarle desde allí, desapareciendo tras una nube de vapor, pero tomando su forma real, sentado en la misma pose sin ocultar sus orejas y su cola que se movieron un par de veces, mirando al moreno con aquella misma mirada incomoda  y perezosa de antes debido al cansancio y al malestar - Solo me duele un poco el estómago, mia... - tosió para evitar maullar - Pero ya se me pasará - suspiró para luego mirar el reloj, tapándose la boca para evitar gritar, aunque igual habló un poco fuerte - Las 2?! Dormí mucho! - se bajó de inmediato de la cama poniéndose de cuclillas de espaldas a la misma y frente al libro que había apartado anteriormente, clavando la cara en él mientras suspiraba, el dolor había vuelto, no podría concentrarse.

Se desanimó un poco pero, inmediatamente se recuperó, no podía parecer que aquello le daba problemas porque eso le daría problemas a Dylan y de verdad no lo dejaría venir, así que solo sonrió y guardó sus cosas. - Bueno, ya lo haré mañana - dijo con una sonrisilla volteando hacia Dylan, al fin que él no sabía para cuando tenía que tener listo eso - Deberías dormir, apagaré la luz, ok? No necesitas algo antes de que lo haga? - colocó ambas manos sobre su cintura en una pose confiada, esperando su respuesta.


Habla #ff3300 / Piensa / Narra

avatar

Salón :
Universitario(a)
Edad :
17
Dromes :
48752
Reputación :
8
Mensajes :
46

Ver perfil de usuario
SEMI ANIMALES

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: The art of conquering women (Priv. Tooru Honda)

Mensaje por Dylan Kuroki el Dom Sep 10, 2017 5:09 pm


A

pesar de que no entendía lo que me quería decir el pequeño por obvias razones (¿quién entendería un maullido?) podía interpretar de que algo le estaba molestando al felino “Mmm… Quizás tenga hambre o se sienta mal…” pensé mientras lo observaba con detenimiento. Sin embargo tenía que dejar mis deducciones para más tarde pues la enfermera había ingresado a mi habitación. No había tenido más remedio que ocultar al pequeño visitante entre las sabanas y qué mejor lugar que sobre mi regazo, la verdad es que no se me había ocurrido otro lugar mejor donde pudiera controlarlo para que no se delatara y tampoco me detuve a pensar que era vergonzoso para él o para mí, después de todo solo era un gato…

 
Luego de que la enfermera se fue, sentí como el pequeño se arrastraba fuera de las sábanas –Uhm…?- Lo observé y analizando un poco la situación, me pareció extraño que en todo momento se haya quedado quieto, como si supiera que debía hacerlo para no delatarse frente a la enfermera “Quizás es un chico listo” sonreí  –Joo… Me caes bien pequeño, quizás pasar demasiado tiempo con una rata de biblioteca, haya influido en ti también- terminé riéndome un poco, mientras este se dirigía al pie de la cama y se sentaba mirándome, le presté atención un momento con los brazos cruzados, pues parecía como si fuera a hacer algo, tenía un mal presentimiento pero no sabía por qué. Un ligero tic se mostró en mi mirada –Oi oi oi… No se te vaya a ocurrir mearte aquí o te echaré a patadas con tu dueño- Dije algo serio esperando de manera estúpida que un gato me entendiera. Sin embargo una nube de vapor comenzó a envolver al pequeño gato, fruncí en ceño ante ello sin entender que estaba sucediendo – ¿Y ahora que mierda pasa?- dije intentando disipar la neblina agitando una revista que había sobre la mesa de noche, pero las respuestas llegarían solas con la nueva apariencia del gato cuando la neblina se consumió… era nada más y nada menos que la apariencia del enano –¿Qué?...- Estaba realmente impactado, sin poder asimilar la situación –Espera… tu eres… ¿Qué?- Mi ojos recorrieron al rubio de pies a cabeza observando las inusuales características como las orejas o la cola, entrecerré los ojos –¿Chibi-chan eres… medio gato?- Nunca antes había visto algo parecido, sabía de la existencia de algunas razas diferentes a la humana por Takemori, pero era la primera vez que me cruzaba con algo mitad animal… y asumía que era mitad por su apariencia humana –Esto es… raro, pero tiene sentido- Asentí, mientras mi mirada se quedaba fijo en él, me resultaba curioso e interesante.
 
Hubiera querido hacerle más preguntas sobre su raza, pero me preocupó un poco cuando dijo que le dolía el estómago -¿Quieres que llame a la enfermera para que te chequee? ¿O es qué solo te puede revisar un veterinario?- Ladee un poco la cabeza en visto de que estaba algo confundido, no sabía mucho de criaturas como él. Sin embargo el rubio me dio a entender que estaría bien, por lo que supuse que era algo normal –Bien, de todas formas, me avisas cualquier cosa.-
 
Me sorprendió mucho cuando se quejó en voz alta – ¡Shhh! No grites idiota- susurré –Estamos en un hospital- dije algo serio con el ceño fruncido, sin embargo no estaba molesto, entendía un poco la situación en la que estaba –Enano, ¿te quedaste dormido estudiando cierto?- Por su reacción asumía que no había terminado y eso me molestaba, porque me hacía sentir culpable en cierta medida –Hagamos algo…- Tome mi teléfono celular y configuré la alarma –Despertémonos temprano y te ayudaré a estudiar o lo que sea que tengas que hacer ¿De acuerdo? Pero esta es la única vez que te ayudaré, la próxima vez hazlo desde tu casa, no necesito que vengas todos los días de todos modos… al final de una u otra forma me estás molestando más así- Puede que sonara algo frío, pero ya no sabía de qué otra forma evitar que se preocupara por mí, me estaba irritando aquella situación, no por su presencia en sí, sino porque sentía que lo estaba perjudicando en los estudios ¿Pero desde cuando me preocupaba yo por alguien que recién conocía? No tenía sentido, resoplé –No necesito nada, solo duérmete- señalé la cama de al lado –Si te duele el estómago, creo que sería mejor que te durmieras en una cama abrigado y no en cualquier lugar arrinconado, no seas terco…- dicho aquello, las luces se apagaron, la habitación estaba casi en completa oscuridad de no ser por la luz de la luna llena, infiltrándose a través de las persianas e iluminando suavemente el lugar. Me recosté de nuevo en la cama y cerré los ojos, no me costó mucho conciliar el sueño una vez más pues todo el trajín de la tarde me había terminado por agotar casi en su totalidad –Buenas noches enano- dije finalmente antes de sumergirme en un profundo sueño.
 

Una música de rock estridente comenzó a sonar interrumpiendo mi sueño… – ¡Ahhhrrgg! ¡Qué mierda!- Me quejé tratando de cubrirme los oídos con las almohadas para después recordar que me encontraba en el hospital… con la mano derecha y los ojos aún cerrados, comencé a tantear en la mesa que se encontraba al lado de mi cama, hasta encontrarlo y finalmente retirarle la batería…  “Joder, había olvidado cambiar el sonido…” Estaba aún cansado, el cuerpo me dolía más y el sueño amenazaba con volver a consumirme, pero sabía que le había prometido al rubio ayudarlo, así que despabilé y me retiré la almohada del rostro para ir desperezándome. Eran poco más de las seis, bostecé como nunca mientras intentaba estirarme un poco, para después mirar en dirección a la cama del enano, el cual seguía durmiendo –No puedo creer que no te hayas despertado con tanto ruido…- Estiré un poco el brazo que estaba sano y le di unos golpecitos al hombro del chico –Ooooiii despierta- pero no parecía reaccionar, así que volví a intentarlo zamaqueándolo un poco –Enano, no hagas que desperdicie mi valioso tiempo despertándote- Fruncí el ceño, esperando una respuesta, pero algo parecía andar mal –Oye…Tooru-



 • The art of conquering women • Dylan Kuroki & Tooru Honda •


 


 
Hablo l "Pienso" l Narro
avatar

Salón :
Universitario(a)
Edad :
21
Dromes :
24506
Reputación :
14
Mensajes :
68

Ver perfil de usuario
HUMANOS

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: The art of conquering women (Priv. Tooru Honda)

Mensaje por Tooru Honda el Vie Sep 15, 2017 5:41 pm

Sintió un pequeño tic en su ceja cuando el contrario insinuó que se orinaría... Que acaso no sabía que los gatos eran incluso más limpios que un humano? Aquello provocó que resoplara justo antes de transformarse pero había sido más la angustia por la hora que no prestó más atención a eso o al detalle de que parecía sorprendido por el hecho de que el rubio hubiese resultado medio gato... Y bueno, si bien lo ocultaba bastante bien, estando en una ciudad como Eadrom y en un instituto como Takemori, le era  curioso el hecho de que Dylan se sorprendiera por algo tan simple como un semi animal, así que ante la pregunta de su raza se había limitado a asentir rápidamente para después a negar rápidamente ante la pregunta de si necesitaba una enfermera, aunque frunciendo ligeramente el ceño ante la pregunta del veterinario, como si le juzgara con la mirada. En serio estaba preguntando eso? Bueno, puede ser un poco confuso pero, era mayormente humano, así que al menos a él le parecía un poco obvio.

Trató de no parecer preocupado pero desvió la mirada en cuanto el moreno se dio cuenta de que no había terminado sus deberes - A... ja... ja... - un intento de risa bastante malo salió de sus labios - N-no es tan importante - dijo casi en un susurro, e iba a continuar con su 'treta' para intentar hacer que Dylan no prestara atención a aquel 'ínfimo' detalle cuando algo inesperado sucedió, el mayor se estaba ofreciendo para ayudarle con los deberes? Un pequeño brillo apareció en sus ojos por un segundo y solo un segundo porque al siguiente parecía estarle regañando... causando que bajara las orejas cual gato regañado, mirándolo con ojitos de cachorro, pero tenía razón - Solo le estoy causando más problemas - sostuvo su estómago un pequeño momento, sintiendo un escalofrío recorrer su espalda debido al dolor que se hacía cada vez un poco más intenso pero... - al final de una u otra forma me estás molestando más así - de inmediato cambió su semblante, sonriendo un tanto nervioso - Lo siento - le miró con aquella sonrisilla en sus labios rascándose la mejilla aun con las orejas inclinadas, pero al momento volvió a levantarlas, junto con su cola que se ondeaba de un lado a otro - Entonces si no necesitas nada, te haré caso y dormiré - rascó su nuca con un poco de nerviosismo por otro escalofrío que recorrió todo su cuerpo e inmediatamente corrió a apagar las luces, ya no podía fingir más, le dolía a horrores el estómago...

Desde el inicio parecía que solo le causaba problemas - Buenas noches entonces! - canturreo, corriendo nuevamente hasta la cama, tapándose de inmediato para hacerse bolita para tratar de apaciguar el dolor, apretando los dientes para no hacer ruido - No debo causarle más molestias - se repetía para tratar de ignorar aquello y volverse a dormir, probablemente después de una siesta estaría mejor y saldría por la puerta temprano antes de que su alarma sonara, no estaba siendo de ayuda después de todo, por ahí dicen que 'mucho ayuda el que no estorba'...

Tardó mucho, después de un rato logró dormir, olvidándose por un par de horas del intenso dolor, aunque este no tardó en volver y recargado, era tal su dolor que incluso su temperatura se había elevado y tiritaba como si muriera de frío. La universidad le estaba matando muy lentamente, lo sabía, no estaba 'hecha' para cosas tan complejas, era demasiado 'despistada', debía esforzarse mucho más que alguien promedio, pero, debía hacerlo, por su hermano, ese era el sueño de su hermano - Yu.. Yu quería hacerlo - Podía que la fiebre le hiciera alucinar? Empezó a tener sueños borrosos y a escuchar voces, fue entonces que escuchó la voz de Yu - Oye Tooru... Que quieres ser cuando seas grande? - sería que realmente estaba haciendo lo correcto? - ... No lo sé - estaba tan perdido que no escuchó la ruidosa alarma ni tampoco el primer toque en su hombro, no fue hasta que sintió un movimiento brusco que entreabrió sus ojos, escuchando su nombre otra vez, pero no era la voz de su hermano, era Dylan llamándole... sentía el cuerpo húmedo del sudor causado por su fiebre y los continuos escalofríos. Enfocó la vista hacia enfrente (estaba dándole la espalda), por un momento no supo donde estaba, hasta que sintió aquel dolor agudo en el estómago, causando que se quejara en voz baja mientras se encogía, recordando la situación - No debo causarle más molestias - Dylan - susurró con voz quejumbrosa - Vuelve a dormir, ayer no te lo dije porque parecías molesto - habló tratando de sonar lo más normal posible aunque era obvio que no era así - Pero como toda buena rata de biblioteca, hago las cosas con días de anticipación - se rió un poco apretando sus ropas para tratar de controlarse, se sentó en la orilla de la cama, dándole aun la espalda en la oscuridad metiéndose los zapatos, tratando de controlar sus temblores - Perdón por causarte tantas molestias - giró ligeramente su rostro hacia él, con una pequeña sonrisa en los labios - Dejaré de ser necio y volveré a casa ahora - se levantó, pero en cuanto puso un pie en el suelo, se desplomó, quedándose de rodillas en el suelo, sosteniendo su estómago, haciéndose bolita de nuevo sintiendo ganas de vomitar, sostuvo su boca para contener sus nauseas, sintiendo sus ojos húmedos - Perdón - susurró - dame solo un momento - dijo aquello pero no podía siquiera moverse... Y al parecer seguía alucinando, pues escuchó fuerte y claro las palabras de su madre hacia su persona tiempo atrás - Solo eres un estorbo... Solo soy un estorbo -


Habla #ff3300 / Piensa / Narra

avatar

Salón :
Universitario(a)
Edad :
17
Dromes :
48752
Reputación :
8
Mensajes :
46

Ver perfil de usuario
SEMI ANIMALES

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: The art of conquering women (Priv. Tooru Honda)

Mensaje por Dylan Kuroki el Vie Sep 29, 2017 1:46 am


M

Mis intentos de despertarlo por fin habían rendido fruto, sin embargo presentía que algo no estaba bien en aquella situación. El rubio me estaba dando la espalda por lo que no podía verlo a la cara, sin embargo su voz sonaba diferente, más apagado que el día anterior, aunque quizás era mi imaginación y simplemente era la pereza de la mañana —¿Me estás diciendo que vuelva a dormir luego de haberme despertado SOLO para ayudarte?. — Hice énfasis en una de las palabras y entrecerré el ojo derecho por la respuesta del chico gato, yo no era la clase de persona que era muy paciente durante las mañanas, me gustaba... más bien disfrutaba de dormir, y si no descansaba lo suficiente despertaba un poco fastidiado sin exagerar. Pero por eso mismo me molestaba la actitud que había tomado el rubio hacia mi disposición para ayudarlo, me aclaré la garganta —No seas perezoso y levántate de una vez. Dudo que hayas terminado de hacer tus deberes, las ratas de biblioteca siempre tienen algo que estudiar… tss… aunque no entiendo porque se esfuerzan tanto innecesariamente. —Esto último lo dije casi en un susurro para mi mismo ya que realmente no entendía muy bien a la gente que se esforzaba hasta los límites de su capacidad.

Al ver su silueta sentándose en la camilla para ponerse los zapatos encendí la lámpara que se encontraba a mi lado, notando así un rastro de sudor en sus ropas, lo que me pareció extraño pues no estaba haciendo calor ¿Es que algo andaba mal con el chico? —¡¿AH?!. —Le interrumpí sin entender el porqué de sus palabras. Eran cosas que le había dicho horas atrás, pero vamos que es obvio que así hablamos los jóvenes de ahora, no se supone que uno se lo deba tomar tan en serio todo ¿Es que acaso había sonado demasiado cortante? O ¿Este chico tenía problemas de autoestima?. Me removí un poco de la cama —Oye ¿Qué horas crees que son? No te he echado de aquí, al menos no en estos momentos, digo… no te tienes que tomar tan en serio las cosas que digo, tú, niño idio… —Antes de acabar de insultarlo “por así decirlo”, observe como el rubio se desplomaba en en suelo e inmediatamente me alarme, llamándolo por su nombre —¡Oye! ¡Tooru! ¡¿Qué te pasa?! —Estaba algo nervioso temiendo que algo le sucediera al chico e inmediatamente recordé que antes de irnos a dormir, le estaba doliendo el estómago ¿Podría haberse agravado la situación? Lo peor de todo es que quería correr para ayudarlo, pero con la pierna enyesada no podía moverme libremente. —Te desplomas y lo único que se te ocurre decirme es que espere… te faltan tornillos enano. —Las palabras del rubio podían resultar desesperantes, rápidamente presioné el botón de emergencia, podría haber llamado por teléfono, pero quién sabía que tan grave podía estar el chico. Un minuto más tarde entraron corriendo la enfermera que me había atendido hasta ahora y un médico de guardia.

Enfermera: —Señor Kuroki ¿Sucedió algo?

Rápidamente negué con la cabeza y señalé al rubio. —No es a mi, es a él. Ha estado con dolores de estómago desde anoche y se acaba de desplomar. Por favor ayúdenlo yo me encargaré de los gastos.

Enfermera: —¡Oh! ¿Cómo sucedió esto? —Tanto la enfermera como el médico levantaron al rubio del suelo y lo colocaron en la camilla, revisando su estado, mientras que él seguía quejándose de dolor. Luego me encargaría de darle una reprimenda por no haber dicho nada hasta ahora, sin embargo por ahora solo esperaba a que el médico diera un diagnóstico de lo que tenía. Suspiré “Creo que esto ya se me escapa de las manos, la factura del hospital me saldrá un ojo de la cara”, tomé el celular para mandar un mensaje de texto.

—Hey Hyde, necesito que me hagas un favor...


 • The art of conquering women • Dylan Kuroki & Tooru Honda •


Última edición por Dylan Kuroki el Lun Oct 09, 2017 4:21 pm, editado 1 vez


 


 
Hablo l "Pienso" l Narro
avatar

Salón :
Universitario(a)
Edad :
21
Dromes :
24506
Reputación :
14
Mensajes :
68

Ver perfil de usuario
HUMANOS

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: The art of conquering women (Priv. Tooru Honda)

Mensaje por Contenido patrocinado



Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.
El SIGUIENTE DISEÑO HA SIDO CREADO POR JONSEI ESPECIALMENTE PARA ITR. varios de los códigos aquí son de mi autoria y algunos otros editados. agradecemos a sr.smith, Mikae y Roshio por guiarme y prestarme sus códigos.