6 AÑOS
Instituto Takemori Rol [ITR] es un foro de rol libre basado en una escuela que acepta seres sobrenaturales y humanos para que estos interactuen y se vea así que la paz es posible. Sin embargo nada puede ser utópico. No existe la paz eterna. Takemori se encuentra en una ciudad 'mágica' llamada Éadrom, la ciudad de la luz, creada por un ángel para que todo aquel que habite allí esté protegido. El ambiente es siempre agradable y puedes encontrar diversos secretos en este. Atrévete a interactuar con nosotros en un foro donde todo es posible.
Últimos temas
¡CONFIRMACIÓN DE CUENTAS!
A partir del 8 de Junio, las cuentas nuevas deben ser confirmadas vía E-mail para evitar usuarios troll. Por favor, revisa tu correo, tanto en la sección principal como en la sección de Spam.Sí el correo no te ha llegado, por favor contáctate con la administración de ITR al Skype: lbotp-7
Conectarse

Recuperar mi contraseña


Así comenzamos

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Tema Privado Así comenzamos

Mensaje por Evans Scaletta el Jue Mar 02, 2017 7:46 pm



Ya eh perdido la cantidad de veces que eh venido a este parque, no sabía porque pero siempre terminaba viniendo para este lugar en busca de experiencias nuevas. La primera vez logre disfrutar de una buenas comidas con mi amigo Ryutaro, la segunda termine siendo perseguido y a su vez perseguí a una chica un poco rara con unos cuervos aún más raros, pero que sirvieron como empujen a un dia que parecía sacado de una película. Debía admitir que aunque era un hombre que se había mudado no hace demasiado a esta ciudad, en los últimos meses eh logrado disfrutar y cooperar con mas de una persona en esta ciudad, aun claro sobrellevando las cosas con los problemas que ha tenido que superar la academia desde los destrozos por culpa de la secta.
Teniendo todo esto en mente, me encontraba completamente sentado en un banquillo en la parte peatonal del parque, mirando a cada pareja y muchacho que correteaba por el lugar. —, Por lo menos la gente puede disfrutar su día a día, a pesar de los problemas que han tenido que sufrir. —Musitaba a tono bajo, era algo que me decía a mi mismo y buscaba a su vez admirar el potencial de las personas de sobrevivir y adaptarse aun en la discordia.

Luego de estar prácticamente una hora observando y contemplando el escenario decidí por fin participar un poco, moviéndome por el lugar de manera cuidadosa y observadora, esperaba un momento donde la gente no fuese tan bulliciosa y me transformaba, o mas bien transformaba mi vestimentas a la de un Hombre disfrazado de una especie de gato humanoide grande con capa. Estaba seguro que mas de una vez logre asimilar en la televisión un programa infantil sobre un héroe para los niños de esta apariencia, así que preferí adoptar la forma de uno. Efectivamente, mas de un muchacho se me acerco de forma energética para pedir una foto a mi lado o bien que le cargara.

Alguno que otra madre dejaba a sus hijos que juraba conmigo y otras miraba el traje con cierto desdén de rareza, al fin de cuenta era un personaje que solo conocería o alguien muy infantil o bien un chaval en todo caso. Me mantuve en este sentido por varios minutos, no lo hacía por una ganancia o algo en concreto, solo quería disfrutar de de ayudar a que los jóvenes pudiera distraerse más de lo común en este día. Aun así por mas buenas intenciones que tuviera, estaba agotándome hacer esto de forma tan corrida, además que tanta gente siempre a mi alrededor causaba una cierta fatiga mental. Lograba escabullirme de los jóvenes que venían a mi persona, diciendo que necesitaba huir para prepararme contra el crimen; llegando a la zona de comidas rápidas del parque. No cambiaba mi forma aun, quería mantener un poco más mi traje, por lo que cuando iba hacia una de las tiendas de comida rápida ambulante, causaba que el hombre se me quedara viendo de forma larga y tendida, no lo culpo al fin de cuentas no era uno de los trabajadores regulares del lugar, pero tampoco era como si pudiera decirme algo.

Pedí de forma un poco disgustada por su mirada un helado de vainilla, a su vez que esperaba que lo preparase miraba a mi alrededor, fijándome de una chica que lograba captar mi atención, puesto que tenía una esencia que me hacía pensar en que quizás estaba perdida o sola. Como si fuera mi instinto paternal atacando sin cesar, pedía otro helado de vainilla de forma exigente; terminando por recibir una mueca del ajeno pero antes que pudiera decir algo sacaba mi cartera y pagaba por adelantado; viendo como su expresión cambiaba de inmediato a una de felicidad y atendía sin mas disgustos. Teniendo en mis dos patas de gato heroico los helados, acercándome a paso lento a la chica (Tu), con un tono de voz totalmente exagerado pero seguro, me dirigía a ella.
Gato maravilla viene lleno de alegrías y poderíos, para una joven sin mas. Un helado con lo mejor de lo mejor. —Ok sabia claramente que eso no ritmo una mierda, pero por lo menos estaba intentando hacer un buen gesto.





Firma:

Hablar - Pensar - Narrar
avatar

Salón :
1 A
Dromes :
30598
Reputación :
0
Mensajes :
138

Ver perfil de usuario
METAMORFOS

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: Así comenzamos

Mensaje por Rein Lavande el Jue Mar 02, 2017 9:33 pm

Normalmente la muchacha no era de las personas que fueran a ese tipo de sitios donde la felicidad solía albergar por cada rincón, de hecho solía evitar lugares como ese, podía escuchar las risas de todos, sentir la fragancia de los perfumes de aquellas chicas que se arreglaban porque tenían algún tipo de cita o quien sabe con sus parejas, soltando un suspiro pasaba su propia mano por el cuello blanco que tenía, intentaba pensar cómo era posible que hubiera llegado a aquel lugar, ¿Por qué diablo fue a un parque de diversiones? Rodo los ojos mientras podía escuchar desde aquella banca en la que estaba sentada a las parejas reírse y decirse mil y un cursilerías más que a ella en verdad le daba asco, mordiendo el interior de su mejilla intentaba recordar que fue lo que le había hecho tomar la decisión de ir hasta aquel malévolo lugar que albergaba tanta felicidad.

En los vagos recuerdos que lograba tener de la mañana, notaba como sus decisiones le habían hecho tomar un vestido pomposo para decorar su nada curvoso, plano y delgado cuerpo, le llegaba hasta un poco más arriba de las rodilla, caía de forma delicada desde la cintura hacia abajo, para arriba era apegado al cuerpo, a aquel cuerpo que no tenía nada que demostrar en verdad, era de un color rojo con lunares blancos, rojo como la sangre, fue lo que pensó cuando lo vio en la tienda, en el maniquí, el cual incluso tenia más pecho que ella, se  veía sumamente bien, en ella parecía solo un vestido infantil, a veces esas cosas no podían evitar que pusiera una mueca en sus labios torciéndolo, mordisqueando levemente el inferior, era un vestido sin mangas, solo de tirantes, y a veces si te fijabas bien podrías ver que le quedaba un poco grande, como cuando una niña quiere ponerse los zapatos de mama y le quedan demasiado grandes, de esa misma forma si la mirabas detenidamente en el pecho te darías cuenta de ese detalle.  

También llevaba el cabello atado en una coleta alta, pero algunos mechones caían de forma lenta por su nuca, no llevaba nada de maquillaje y tenía puesto unos zapatos planos de color rojo que iban a juego con su vestido, el bolso que sujetaba en sus manos era negro y así vestida como un intento de verse adulta sin ningún logro en verdad, salió de su hogar, camino quizás durante una hora y sin darse cuenta termino llegando al parque de diversiones.

Ahora ahí sin que nada tuviera sentido, su cuerpo se encontraba inmovilizado, completamente aburrida sin nada que hacer, no tenía ni siquiera con quien hablar, busco en su bolso el móvil para ver si lograba contactar con alguien, pero se detuvo en seco cuando en sus recuerdos llego el mensaje de ‘IMBECIL TU NO TIENES AMIGOS’ como si fuera un grito recordándole lo asocial que era en verdad, mordió su labio inferior, tan horrorosamente triste era aquella situación, se levantó mirando alrededor, tenía que buscar a una víctima para acechar a alguien que cumpliera sus caprichos, más que eso, una persona que fuera tan fácil de manejar, se sentía sola y eso no le gustaba.

La hora pasaba, se acercaba la de almuerzo y su estómago comenzaba a rugir como si un oso habitara en él, busco en su bolso dinero para ir a comprar algo para comer, sin éxito alguno soltó un suspiro embarazoso lleno de pereza al aire, al parecer la muy torpe había dejado su billetera en casa ahora tendría que conseguir a una víctima, convencerla de que le comprase comida y quien sabe cómo tendría que hacerlo, o en eso estaban sus pensamientos hasta que vio a aquella extraña figura frente a sus ojos, una sonrisa se dibujó en sus labios cuando vio el helado, lo tomo como cuando una persona arrebataba a la fuerza algo, pero antes de jalarlo calmo su instinto salvaje de querer comer algo y miro a los ojos a aquel ser, alguien en una situación como esa seguramente diría algo tan sencillo como ‘Muchas gracias’, el problema es que Mirai no era cualquier persona y no era de las chicas que agradecían o hablaban demás por las puras, una sonrisa sarcástica se dibujó en sus labios y llevo su mano diestra a la pata del gato, con la zurda sostenía el helado y jalo suavemente la pata del gato

-Ahora estarás obligado a cumplir cada uno de mis caprichos- su tono de voz era entre dulce pero a la vez mezclado con sarcasmo, aquella mirada que tenía la chica era como si no hubiera tenido que buscar a alguien para que jugase con ella o mejor dicho ella jugase con esa persona –Digo si eres un gato maravilla, puedes hacer maravillas y alegrar mi día- esta vez uso un tono de voz completamente infantil y algo mezclado con dulzura, llevo su lengua al helado y lo relamió feliz, hizo un gesto cerrando sus ojos y saboreando aquel sabroso toque de vainilla que tenía, la textura suave de este le encantaba, y como hacía calor lo helado igual le lograba refrescar.


○ [Miraienne Couteau] ahora es [Rein Lavande]

Salón :
3 B
Dromes :
135548
Reputación :
0
Mensajes :
12

Ver perfil de usuario
VAMPIROS

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: Así comenzamos

Mensaje por Evans Scaletta el Jue Mar 02, 2017 10:31 pm


   

Por alguna razón la respuesta y acción inicial de la ajena, me dejaba un poco choqueado. Alzando una ceja que no sería visible por el disfraz «Algo me dice muy en el fondo que me eh vuelto involucrar en algo peculiar» No podía evitar examinar a la joven a su vez que le escuchaba nuevamente —, Así es, mi trabajo es alegrar y demás, a los jóvenes. —Hacia una pose comparable a la de ese programa de televisión “Los Powers Ranger”, terminando aquel pequeño acto. Termine por fijarme como la ajena probaba el helado y a su vez me daba oportunidad de detallarle. Tenía unas vestimenta que no cuadraba para nada con el lugar, ubicaba más a la chica en un teatro o quizás en una vitrina llena de muñecas de porcelana, pero no era algo que realmente asociara con una joven en un parque, aunque no negaría que era llamativo a la vista. Pero debido a la diferencia brutal de tamaños, podía fácilmente ver encima de ella y con ello notar el pequeño vacío entre su ropaje y busto, mirando hacia un lado por instinto «Espero los dioses le favorezca a futuro, porque a este paso creo que hasta una chica de prescolar le gana», sintiendo un poco de pena por la ajena.

Pensaba el comerme mi helado sin más preámbulos, pero recordaba que estaba enfrente de una joven y no creía que fuera lo más inteligente quitarme la máscara enfrente de ella, no aun en todo caso; creía fervientemente en seguir un poco más el espectáculo solo para no romper las ilusiones de una jovencita. Por lo mismo preferí hacer algo un poco más fantástico, cambiando otra vez mi forma pero de una manera casi imperceptible. ¿Por qué?, sencillo, cambie mi forma por dentro del traje y parte del traje, a manera que aquella forma de gato grande humanoide con gran cabeza y cuerpo afelpado, fuese realmente ahora un cuerpo orgánico y funcional. Abriendo la gran boca animada que tenía, visualizándose una lengua felina y boca igual, era una imagen seguramente sorprendente para muchos, pues sería como ver un gran gato grande parado en dos patas y con torso parecido al de un humano.

Debido a la diferencia de mi mandíbula, ahora algo tan sencillo como un helado no estaba hecho para este cuerpo, por lo que lo lance sin más a mi boca y luego lo masticaba de manera rápida pero alegórica. Pero obviamente lo acabe prácticamente en un parpadeo, logro refrescarme pero no fue de mi completo placer, dando un pequeño suspiro y diciéndome a mis adentros que luego disfrutaría de muchos más. Fue entonces que me agachaba lo suficiente para poder ver medianamente a la misma altura a la joven, ladeando mi cabeza felina un poco para dar un poco más de ambiente.
¿Y que se supone que hace una bella damita, por acá sola? —Iba a preguntar por sus padres, pero ya tenía experiencia de sobra en este jodido lugar para saber que la gente es de lo m
as extraña, quizás hasta preguntar por padres seria imprudente a este punto. Por lo que veía tanto como profesor como por mi propia ética, el hecho de ser guardián brevemente, claro siempre y cuando la chica lo permitiese, tampoco quería llevarme un fiasco. —, ¿Quieres que te acompañe en el Gato maravilla te acompañe a alguna atracción o te complazca en algo?, el deber de Gato Maravilla es proteger y salvar a bellas princesas. —O dios que cutre dialogo, enserio me preguntaba a veces porque terminaba viendo ese tipo de canales, pero luego recordaba que normalmente llegaba totalmente cansado a mi departamento y dejaba la tele encendida, sin cambiar canal o algo; por ender siempre terminaba viendo por inercia aquel tipo de cosas, sabiendo los diálogos del personaje. Además que suponía que como era una joven con atuendo tan cuidado, tendría su ego; por lo que veía conveniente ser un poco condescendiente y mantenerle animada en ese aspecto.




Firma:

Hablar - Pensar - Narrar
avatar

Salón :
1 A
Dromes :
30598
Reputación :
0
Mensajes :
138

Ver perfil de usuario
METAMORFOS

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: Así comenzamos

Mensaje por Rein Lavande el Vie Mar 03, 2017 11:02 am

Estaba completamente perdida en el sabor delicioso de aquel helado que esa persona, gato, fuera lo que fuese le había ofrecido, en su interior amaba el helado, no importaba el sabor que fuera, ni si estaban en estación para tomarlo, ella simplemente amaba aquel delicioso, cremoso y sabroso sabor que se desparramaba por su boca cada vez que se llevaba un bocado hasta ellos,  su concentración iba en ‘saborear’ aquel postre que se le asemejaba a estar en el paraíso, aunque pronto necesitaría comer de verdad, pero no importaba le gustaba el frio contacto que le daba ese dulce, a pesar de que ella ya solía tener la piel y cada centímetro de su cuerpo interiormente hablando congelado.

Trago lo que tenía en la boca cuando escucho aquellas palabras que provenían del gato, humanoide, esa cosa extraña que estaba frente a ella, en su confusión decidió que le llamaría ‘ente’ en sus pensamientos hasta al menos saber cómo se llamaba en verdad, el verlo comer de esa forma el helado hizo que frunciera el ceño, prácticamente acababa de devorarse un helado que ella disfruto hasta la punta del cono como si fuera lo último que comería en toda su desgraciada vida, apretó los dientes sin dejarlos resonar, como es posible que él se comiera de un mordisco prácticamente aquel delicioso placer que había sido creado por los mundanos, soltó un bufido casi como si se quejara por ese acto del.

Al final termino por volver a sonreír, de esa forma traviesa que tenía ella, llevando su mano a su nuca jalando alguno de los cabellos que tenía suelto en uno de sus dedos enredándolos de forma suave y tirando de ellos hacia abajo mientras clavaba sus ojos sobre los de aquel ‘ente’ –Entonces- comenzó a decirle mientras pasaba su mano despacio por su cintura dejándola apoyada en esta y volvió a entonar con un tono de voz lento, suave y  algo tierno –Usted me alegrara, pasara toooda la tarde conmigo, y cuando le diga que me lleve en sus hombros lo hará sin refunfuñar- había hecho un énfasis en la palabra ‘toda’ mientras la alargaba como si fuera una niña pequeña, estaba siendo sumamente confianzuda con una persona que ni siquiera sabía su nombre aun.

Pero que, posiblemente ella era mucha peor persona que aquel ente extraño que se situaba delante de sus ojos, la posibilidad de que el fuera malo o le hiciera algo malo ni siquiera se le paso por la cabeza a la albina, para que estábamos con cosas que con todo lo que ya había vivido en su anterioridad, realmente nada podría llegar a ser peor que eso. Ella era así, cuando una persona caía prácticamente de forma liberada en su red, no dudada en tomar aquel almuerzo y sacarle todo lo que pudiese, por esa razón cuando dijo la palabra ‘toda’ alargándola deliberadamente, no solo se refería a aquella tarde, si no que había una inequívoca posibilidad de que fuera por el resto de los días que pudiera hostigar al chico, ella era así, terminaba por apoderarse de las personas como si fueran de ella, pero por una extraña razón, la verdad es que no tenía amigos por lo mismo, usualmente solo buscaba alimento para un día y que ya nunca más la molestasen, a veces los dejaba seco hasta que su vida se fuera de una y otras les dejaba una cantidad de sangre para que pudieran vivir. Aunque había una remota idea de que no podría hacer eso con aquel personaje, entonces de adueñaría de la vida del, una u otra cosa para que este no se olvidara de su existencia.

Tantos pensamientos se basculaban dentro de su cabeza que no lograba concentrarse en una idea en concreto,  al fin y al cabo se estaba dejando llevar como siempre lo hacía, la chica tenía esa forma de ser, caprichosa, decirle a la gente que debía hacer y esta solo debía asentir y aceptar sus palabras, o si no podría ser mucho peor, sonrió de forma suave ante la pregunta que el acababa de hacerle, paso su mano hacia arriba de su cabello hundiendo los dedos en el apretando aquella coleta que tenía.

Quería que su cerebro formulara alguna respuesta al cuestionamiento de por qué se encontraba sola en aquel lugar, ni ella lo sabía en verdad, había llegado ya que sus estúpidos pies la habían terminado por situar en un sitio demasiado alegre, aunque con bastantes victimas posibles para saciar aquel apetito que solía crecer a veces dentro de si, lo controlaba y a veces no tanto, hasta ese momento no lo había pensado de esa forma, ladeo la cabeza mientras sacaba su mano de su cabello y seguía con la otra apoyada en su cintura, soltó una risa por la palabra ‘damita’ espera ¡La estaba tratando como si fuera una niña! Frunció el ceño al darse cuenta de eso y bufo como si realmente fuera pequeña.

-La verdad es que no tenía planes y termine por venir acá- tomo la pata del entre sus delgadas manos mirándolo a los ojos felinos que tenía –pero ahora ya no estoy sola ¿No?- sonrió de forma traviesa y como si una coquetería la hubiera invadido en ese momento le guiño el ojo.

No se lo aguanto mas, dentro de si necesitaba reírse por aquel dialogo que el acababa de decir sobre acompañarla y salvar a princesas, una risa infantil se apodero de sus labios y comenzó a trasmitirla en carcajadas suaves, jalando la pata de el de arriba abajo intentando calmarse, aunque la verdad ella no era de las chicas que se solían reír así, usualmente también mantenía las distancias, esta vez quería actuar como lo que según el era, una niña.



○ [Miraienne Couteau] ahora es [Rein Lavande]

Salón :
3 B
Dromes :
135548
Reputación :
0
Mensajes :
12

Ver perfil de usuario
VAMPIROS

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: Así comenzamos

Mensaje por Evans Scaletta el Vie Mar 03, 2017 1:57 pm


   

Muchas cosas en mi persona, estaban diciéndome de una forma continua que tuviera cuidado con aquella chica, pero como yo era un ser prácticamente hasta ahora inmortal, no sentía relmente que envejecía o bien que llegara a hacerlo, sencillamente se que mi vida es efímera; nunca sentía que perdía nada, sencillamente acumulaba más recuerdos. Baje mis hombros ante sus palabras —, Claro, con gusto pasare toda la “Tarde”, contigo, si con ello te hace sentir bien, damita. — Por alguna razón o más bien reflejo, no pude evitar remarcar también la “Palabra tarde”, quizás era mi experiencias con otras locas enfermiza mentales, en especial yuno. Esa alumna de clases que siempre hacia preguntas de acoso sexual, aunque yo era quien le enseñaba; había aprendido en nuestro ultimo encuentro a ser más “Especifico” a la hora de aceptar cualquier dialogo.

Aunque cuando de repente la chica cambiaba la forma de dirigirse a mi persona y parecía tomar un tono un poco más “Coqueto”, me daba la sensación de tres posibilidades “O bien esta niña tiene fantasías con seres mayores que ella, o bien era una de esas furris locas de esta nueva juventud. En el último de los casos seria que buscaba salir de mi perspectiva de “Pequeña nene”, pero aun si pensaba estas cosas, no era como si pudiera tener una respuesta en claro. —, ¿También viniste sin ningún plan? — Me frene en seco, parece que termine por revelar el hecho que también termine en el parque, prácticamente sin ninguna idea en concreto. Sentí sus manos tocando mis patitas (Mano) de felino, era una sensación rara y cómica a su vez porque me hacía pensar en esos cuentos de una gran criatura acompañando a una niña (Mi amigo totoro), pero antes de poder tan siquiera responder a su afirmación, terminaba por alarmarme era yo notar como ella exageraba aquella risa tan juvenil.

Sin darme cuenta termine por sentirme hasta un poco “Viejo” por su sola forma de actuar, cambiando de forma por reflejo sin realmente estar consciente del cambio en sí. Estando ahora en mi forma humana, la de un hombre blanco que media un poco más de 1.90, cabellos negros hacia atrás de pelos liso, además muy cuidado. Unas facciones refinadas y a su vez una nariz un poco perfilada, pero que resaltaba sobre todas las cosas mis ojos color carmesí. En mi cambio de apariencia obviamente traía mi juego de ropa favorito, este era mi camisa de botones manga largas con mis jeans negros, que hacia juego con mis zapatos negros. Un estilo refinado que iba bastante a juego irónicamente con el vestuario de muñeca de la joven, puesto que daba la apariencia de un hombre de negocios de lugares exóticos o bien de espectáculos misterioso.

Cuando por fin me daba cuenta de mi cambio, miraba mi cuerpo hasta mi mano; la cual estaba agarrando la mano de la ajena y a su vez notaba como más de una mirada se posaba sobre nosotros; no solo por mi cambio que causo impresión en algunos (Aunque muchos otros ni se inmutaron ya que Eadrom era una ciudad con muchos seres místicos), sino por la diferencia de tamaño y look de cada uno. Era como si vieses a una ardilla al lado de un león, cosa que causaba mas de uno interpretara nuestra unión momentánea, mas por el hecho que no soltaba aun su mano.
Eh.. Bueno, perdón. Creo que la eh jodido. —Me mostré completamente apenado, tímido y totalmente arrepentido.
¡No podía de creer que quizás arruine los sueños de una joven!, ahora quizás su héroe El maravilloso gato, descubriría que era sencillamente un hombre. Movía mi mano libre en círculos, prácticamente para lograr hablar de una forma que fuese entretenida. —, Jovencita, perdonar pero en verdad… solo soy uno… uno de los ayudante maravillas de Maravilloso Gato, el me dio fue la misión de cuidar de la princesa, mientras el lucha con el mal. —Sonreía de forma torpe a su vez que decía todo aquello, sabia lo estúpido que sonaba. Pero bajo mi lógica, esto era lo mas sensato para no arruinar las fantasías de una joven.




Firma:

Hablar - Pensar - Narrar
avatar

Salón :
1 A
Dromes :
30598
Reputación :
0
Mensajes :
138

Ver perfil de usuario
METAMORFOS

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: Así comenzamos

Mensaje por Rein Lavande el Vie Mar 03, 2017 10:05 pm

Los pensamientos de la cabeza de Mirai eran tan complejos como cuando intentabas entrar a un laberinto y salir el mismo segundo, se peleaban por ver cuál era el que salía a flote para ser traducido en palabras aun así la chica frunció el ceño de forma ligera al notar aquel énfasis en la palabra tarde llegando incluso a morder su propia lengua, a jalar uno de sus cabellos de forma suave y apretar el puño contra el cuero cabelludo de forma suave sin llegar a jalarlo  que se le salieran algunos hilos de su albina cabellera, mordisqueando su lengua con uno de sus colmillos intentando que no saliera sangre, dejo de hacerlo cuando el dolor pronunciado se demostró en una mueca en el rostro de la joven.

Se sentía de cierta forma estafada como si el chico hubiera descubierto su plan antes de siquiera ponerlo en marcha pero no importaba todo aquello no haría que siguiera comportándose como una chiquilla caprichosa a la que debían cumplirle cada uno de los deseos que tenía si no querían que hiciera berrinche o incluso comenzara a desgarrar los cueros de sus uñas para no tener que sacar uno de sus cuchillos y terminar clavándolo en alguna parte del cuerpo ajeno, esa forma que tenía ella para calmar su ira era peculiar.

Recordaba la primera vez que clavo un cuchillo, disfruto el cómo se hundía en el musculo del ajeno dejando una herida profunda que no demoro en sangrar  y esa sangre se le antojo como si fueran dulces para un niño.  A pesar de todo aun sostenía la mano del sujeto, pero sus pensamientos que comenzaban a afrontarse entre si mismos para salir uno, solo la hacia centrarse en si misma, quería decir algo, pero no cualquier cosa, comenzó a apretar con cierta fuerza la mano del chico a pesar de que la chica era pequeña tenia aquella fuerza que no era como la de una niña realmente, sino más bien como la de una persona adulta que debería saber controlar un apretón para que no duela, pero mientras más pensaba mas apretaba.

‘Sin ningún plan’ cuando la chica escucho esas palabras, sus pensamientos dejaron de buscar una respuesta, pues una sonrisa, una verdadera sonrisa se había dibujado en sus labios, el no tenía ahora ninguna excusa para poder escapar de sus garras, si había ido hay es por qué no tenia nada mejor que hacer al igual que ella, entonces podría divertirla y jugar con ella todo lo que esta quisiera como no ser feliz cuando una buena noticia aparecía sola de los labios del extraño , ahora no tendría ninguna razón para salir arrancando de la nada, o tendría que pensar en  algo que ella fuera capaz de creer para escapar de sus garras, quiso comenzar a reír por la torpeza que acababa de mostrar el felino humanoide, pero su mano dejo de apretar aquella mano cuando noto que había cambiado de forma.

Una ceja se alzo en su rostro, sus ojos rojizos tal cual el ruby o el fuego demostraron sorpresa al toparse con un chico tan alto que hacia que se sintiera diminuta incluso aquella palabra no lograba englobar lo que acababa de sentir, pero ese no era el problema, el problema es que ella conocía aquella figura alta, de sonrisa amable y cabellos peinados, lo había visto mas de una vez por los pasillos del instituto, no lograba comprender lo ella lo conocía, pero el no a ella y eso era normal al fin de cuentas ella lograba pasar desapercibida y eso era algo que le encantaba, estaba confundida como podría seguir el juego de ‘soy pequeña así que mímame como la niña que soy’ cuando sabia que ese hombre era profesor de su instituto, que algún día quizás la descubriría, no eso no debería importarle ahora, negó un par de veces y golpeo sus propias mejillas con las palmas dejando un rubor marcado en su rostro.

Movió un par de veces sus manos cuando escucho aquello de que la había jodido rio de forma inusual, quizás por primera vez fue una risa sutil, como si realmente no tuviera que forzarla, natural, si esa era la palabra que podía describir aquella risita que había dejado escapar de sus labios –No ev- se detuvo en seco al darse cuenta que casi decía el nombre del profesor, mordió su lengua y volvió a sonreír –No, no has jodido nada, la verdad prefiero tu forma así, así cuando me lleves en tus hombros seré muuuuuy alta- nuevamente volvía a alargar las palabras para hacer énfasis en ellas.

Todo iba bien por el momento hasta que sitio que su tripa dio un revolcón por todo su estómago, llevo una de sus manos hacia el apretándolo contra ella de forma suave comenzaba a tener la necesidad de beber sangre, miro hacia todos los costados y luego volvió a verlo a el –Si el ayudante del gato maravilla quiere salvar a esta princesa, podría conseguirle algo de comer…ya mismo- su tono de voz amable sonó solo hasta la palabra ‘comer’ luego de eso, las otras parecían hacerlo en un tono de mandato como si se lo exigiera más que nada.


○ [Miraienne Couteau] ahora es [Rein Lavande]

Salón :
3 B
Dromes :
135548
Reputación :
0
Mensajes :
12

Ver perfil de usuario
VAMPIROS

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: Así comenzamos

Mensaje por Evans Scaletta el Vie Mar 03, 2017 10:30 pm



Ok, de nuevo me llegaba esa sensación de que estaba metiéndome donde no me llamaban cuando ella volvía alargar una palabra de manera tan llamativa, era como si sencillamente me era un poco salido de tono por así decirlo. Me alegraba de cierta forma que ella no le alarmara el hecho de que cambie de forma tan drástica, aunque si pude notar que tenia una pequeña fuerza que no era para nada la de una joven, esto si era algo que le di mucha atención. Al fin de cuenta mi especialidad era anatomía humana y ya con esto, podría sacar con facilidad que esta chica no era una “Niña común”, o bien era un ser sobrenatural como yo, o quizás alguien de forma variante, esto era algo muy preocupante; ya que muchas veces estas criaturas eran mucho mas inteligente y sabias de lo que podría dar entender su apariencia, esto es algo que eh podido de aprender hasta con una de mis alumnas, la dragona tetona con síndrome de sueño (Surya).

Mi sonrisa paso a ser una amable, a una un poco mas picara; estaba obviamente pasando ya un poco a la defensiva, sabía bien cuando empezar a tener un poco de margen y error. No me molestaba que me pidiera algo de comer, al fin de cuenta mi deber como profesor y hombre, era buscar complacer a una dama si así lo necesitaba, pero el hecho de que ella, lo exigiera saco enseguida una pequeña mueca de mi parte. La cual volví adoptar mi filosa sonrisa seca, una que detonaba sobre todo que estaba más al pendiente de la situación. Fue entonces que enseguida empecé a caminar sin soltarle la mano, para que ella pudiera seguirme el paso —, Bueno, entonces vamos por algo de comer. Mi querida, princesita. —No sabía exactamente que estaba jugando la ajena, pero lo mejor sería seguirle el juego un poco, además el hecho de tenerla cerca me daba una ventaja tremenda.
Llegamos hasta un hombre que vendía hamburguesa y perro calientes, aunque era un hombre que le encantaba las buenas comidas, nunca tenía suficiente tiempo para cocinar por el trabajo y mi vida agitada, asi que vivía mas que todo para la comida rápida o de restaurantes, desconocía lo que era la calidez de un hogar en esos aspecto, pidiendo con una naturalidad tremenda una hamburguesa con todos los contornos, ignorando cual caloría tuviese cada una de las cosas que le agregara, al fin de cuenta mi metabolismo como meta morfo era sorprendentemente envidiable.

Vamos no te cortes mi querida acompañante, pide lo tuyo. ¿O es que no es suficiente para ti?, entendería si una jovencita no pudiera comerse una hamburguesa como la mía. —Lo primero seria jugar con lo que hasta ahora eh estado observando, es que la chica parece que le gustaba “Ser algo mandona”, suelo tratar mucho con adolescentes y sobre su cultura, así que puede estar esa consideración de que ella sea hasta como en algunos términos dicen “Tsundere”, así que esto era mas que todo formas de saber como ella reaccionaria, sintiéndome en parte mal por estar manejando la situación de esta manera; pero me era divertido el hecho de notar alguien quería tomarme el pelo, quizás me equivocaba pero la paranoia en esta ciudad es lo que ayudaba a sobrevivir.





Firma:

Hablar - Pensar - Narrar
avatar

Salón :
1 A
Dromes :
30598
Reputación :
0
Mensajes :
138

Ver perfil de usuario
METAMORFOS

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: Así comenzamos

Mensaje por Rein Lavande el Sáb Mar 04, 2017 5:46 pm

Palabras al azar que no tenían sentido para nada, aquellas que revoloteaban por el aire como si no tuvieran ningún sentido buscando significado, palabras solo eran palabras sin sentido una conversación trivial, una situación sin futuro, todo aquello que alguna vez la chica conocía, se desvanecía como las palabras en el viento, aquello aunque quisiera que fuera permanente, aquello que mas le gustaba también se iría, soltó un bufido, sus pensamientos incluso los mas crueles llegaban a su cerebro, a controlar sus emociones, aquellas que siempre se salían por completo de sus manos.

¿Por qué a veces se perdía completamente de la realidad? Como si huyera por completo en sus pensamientos, cuando el deseo de comer era grande, cuando sus dientes afilados comenzaban a querer marcar un lugar, sus pensamientos eran una forma de intentar hacer que aquella necesidad de sangre no existiera, aunque debía admitir que amaba el sabor de esta, espeso, caliente, deslizándose por sus dientes, llegando a quemar de a poco su garganta, a veces dulce otras veces mas amargo, le cargaba cuando estaba pasado en hierro el sabor, su favorita era la de los niños o de los hombre mucho mayores que ella, los ancianos se podría decir, comenzó a negar, sus tripas resonaban mas fuerte a pensar en sangre, debía perderse en pensamientos distintos, debía necesitaba irse lejos de aquella necesidad.

Alguna vez en tu vida habias sentido tantas ganas de clavarle el diente a algo y no poder, pues asi se sentía la chica, comenzaba a oler de a poco el aroma de aquel chico, le parecía algo delicioso, pero debía mantener su imagen, el creía que era una niña, aquel trato de princesita le hacia feliz, porque para que estábamos con cosas, ella era y siempre seria una princesa, una reina inclusive si tenia el valor de alzar la voz para decir aquellas palabras.

Sosteniendo aquella mano, que era mucho mas grande que ella, de forma suave y ligera, sin apretar ahora a chica camino detrás del profesor, por suerte este no había notado el hecho que ella casi soltaba su nombre como si nada, mordía su labio inferior en una ansiedad y abstinencia enorme, cuando llegaron frente al lugar de hamburguesas soltó un bufido, ojala la comida mundana pudiera llenarla, no es que no comiera esas cosas, pero la verdad es que aunque comiera algo de eso no le llenaría en absoluto.

Solto una suave carcajada al oírlo hablar viendo aquella petición exagerada sobre la hamburguesa, llevo sus brazos para cruzarlo por debajo del pecho nulo que existía en su cuerpo, ladeo la cabeza y alzo una ceja mirándolo fijamente, una sonrisa suave y tierna se dibujo en sus labios, enredado uno de los cabellos sueltos en un dedo mientras tiraba de el hacia abajo enredándolo en su dedo, mantenía el codo apoyado sobre la mano del brazo que estaba cruzado.

-¡Oooh!- exclamo mirándolo de forma divertida, como si estuviera jugando, relamio sus labios de una forma inusual y solto una carcajada leve –¿Me desafias?- pronuncio en un tono de voz lleno de entusiasmo como si realmente el hecho que la estuviera desafiando la animase, enarco una ceja y ladeo los labios levemente en una sonrisa algo caprichosa –Puede darme dos de esas- le dijo al vendedor acercándose de forma atrevida hasta el, quedando al lado del profesor –Aunque en realidad eso no me llenaría- confeso mientras jalaba al hombre hacia ella y acercaba sus labios hasta el oído del ajeno –Lo único que me llenaría seria tu sangre o la de alguien mas profesor- canturreo con un tono de voz suave, travieso y alejándose de golpe mientras lo miraba, acababa de admitir el hecho que sabia quien era y no le importaba en verdad.


○ [Miraienne Couteau] ahora es [Rein Lavande]

Salón :
3 B
Dromes :
135548
Reputación :
0
Mensajes :
12

Ver perfil de usuario
VAMPIROS

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: Así comenzamos

Mensaje por Evans Scaletta el Jue Mar 16, 2017 2:45 pm



No puedo decir con seguridad que ella sea fácil de provocar, pero por lo menos había tomado mi anzuelo, o eso es lo que puedo pretender creer al ver como ella pedía dos hamburguesas de las mías, a lo que yo pedía unas dos más para pasar el rato igualmente. Estaba comiendo de lo más a gusto, intentando a su vez prestarle atención como pudiese pero sentí como ella me jalaba del brazo, optando por tener que agacharme un poco para poder darle el debido cuidado a su capricho de hablarme. Pero pare enseguida de comer, puesto que su comentario hizo que mis ojos se pusieran como platos al escucharle mencionar sangre. Le mire de manera precisa y hasta un poco feroz, esto fue más que todo por instinto, no porque realmente sintiera que debía ser agresivo con ella o algo por estilo.
Logre recobrar la postura con rapidez, no hice movimientos brusco y mucho menos me aparte de su persona, en cambio preferí optar por una sonrisa y un gesto amable por asi decirlo.
Bueno, estaría encantando de poder ayudarte con eso pero mi sangre es un poco… insana. —Aunque este quizás era un detalle un poco fuera de contexto, hice que por mis venas mi propia sangre fuera venenosa y un poco corrosiva, unas de las tantas ventajas de tener control completo sobre la forma y materia, al ser un cambia forma. —Aun así, tampoco podría decir que estoy del todo de acuerdo de sangre de otros. Como profesor, claro está. Aunque tengo entendido que en la academia dan bolsas y otros aperitivos para la clase nocturna o dependiente.
Esto fue un comentario preciso, estaba muy consciente que las instalaciones de aquella academia estaba acondicionadas para irónicamente su diversidad de especies tan peculiares, por lo mismo sabía que en la misma enfermería disponían hasta de una doctora que era mitad vampiro, ayudaba a mucho de los adyacentes.

Me fui por fin apartando un poco de su persona, para terminar mi hamburguesa y acto seguido tomar la otra que había pedido, causando un pequeño silencio breve que admito asfixiaba un poco. Le miraba de reojo, examinaba más su cuerpo. ¿Razón?, quizás solo estaba tomándole más en cuenta al saber que era un vampiro ahora por su pequeño comentario, o quizás una criatura de igual magnitud. Pero la razón de esto es que seguramente sería más madura de lo que daba entender su apariencia, por lo que ya perdía completamente ese concepto de jovencita que pudiera tener alguna vez de ella, aunque ahora llegaba a poder verla como una mujer.
Ahora que lo pienso.
Fue inmediato, volví a mirar hacia ella de forma precisa, notando aquel pequeño vacío que causaba su ropa en la parte de sus pechos. Acercándome ahora yo a su oído de forma suave pero un poco apenado por mi parte.
Como pensaba anteriormente que eras solo una mortal, no le di mucha importancia. Pero se te ven los pechos. Aunque admito que están cuchis. —¿Se supone que un hombre puede decirle a los atributos femeninos, cuchis?, bueno ignoraba este pequeño detalle. Pero por lo menos lograba cumplir mi labor como hombre en avisarle algo tan importante a la ajena.
Terminando mis hamburguesa con completo placer, y tomando la mano de ella nuevamente, sea lo que sea que viniera ahora estaba seguro de algo. No estaba con una niña normal por lo menos, y sobre todo parece que me había involucrado de nuevo con alguien peculiar. Pero bueno, ¿siempre es interesante tratar con nuevas personas, no?, ademas que ella era linda. Aunque muy joven en apariencia, tanto que llegaba a volver a sentirme un poco viejo en esencia solo por ello.





Firma:

Hablar - Pensar - Narrar
avatar

Salón :
1 A
Dromes :
30598
Reputación :
0
Mensajes :
138

Ver perfil de usuario
METAMORFOS

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: Así comenzamos

Mensaje por Rein Lavande el Sáb Abr 29, 2017 3:23 pm

La muchacha tenia el ceño fruncido, al fin de cuentas el comerse aquellas hamburguesas solo lograba llenar, como decían los mundanos, ¡Ah si! Los espacios vacíos que habían en sus muelas, con suerte lograba llenar aquel agujero, mas su estómago aun podía escucharse rugir con ferocidad, lo que hacia que el hombre que los había atendido con anterioridad la viera con asombro, las palabras del profesor habían dolido como dagas en su corazón, tsk, no quería morirse de hambre, pero ese tipo no le servía como aperitivo, tsk y mas tsk.

Paso una de sus manos por su cabello, intentando pensar, las palabras del profesor eran tan aburridas que prácticamente la obligaron a bostezar, llevando su mano hasta la boca ¿En que momento algo le parecía aburrido? A si, cuando algo malo se transformaba en algo bueno, o cuando sus macabros planes no se podían llevar a cabo, recorcholis.

-¿Entonces sugieres que vayamos al instituto a buscarme comida?- elevo una ceja mirándolo fijamente, mordisqueo su labio, y solto un suspiro casi sin pensarlo mucho, eso era aburrido.

La mente de la chica era un caso perdido, no le gustaba estar pensando mucho las cosas y algo le hacia click en la cabeza, debería pensar mas o debería pensar menos y ahí estaba ahora en el dilema de si ir al instituto por comida o simplemente buscar a una humana que tuviera un olor lo suficientemente tentador para clavarle el diente, aunque también podía buscar algun animal, sus tripas seguían sonando, como si fuera una melodía tétrica, y ella solo se perdia entre la multitud de sus pensamientos sobre como conseguir algo que silenciaran a las ruidas coristas que se encontraban en su estomago.

Y en ese instante se pregunto ¿Por qué diablos pensaba tanto? Ella , ella era la prioridad, miro al chico con una sonrisa, cuando escucho las palabras sobre su pecho, cualquier otra chica se sonrojaría, seguramente le gritaría cosas, ella solo arreglo un poco su vestido, sin mucho éxito y mordisqueo su labio de forma leve.

-No pensé que un profesor le viera tan descaradamente el pecho a alguien- dijo como si nada, su mano se situaba en su pelo, la defensa del era que ‘ella usaba algo que lo dejaba en evidencia’ aun asi ella estaba riéndose de una forma sarcástica al pensar en esas palabras podrían salir de su boca, dios, debería dejar de hacer esas cosas, las coristas pasaban a ser ya cantantes principales.

-Deberiamos conseguirme algo de comer- alargo la palabra ‘comer’ pues si no lo hacían los gruñidos de su estomago harian denotar que ya no aguantaría mucho el hambre e incluso le clavaria el diente al tipo que los había anteriormente, ya que no podía hacerlo por obvias razón con el profesor.

-Que con hambre me pongo de muy mal humor, y usualmente ya tengo un humor de perros-
dijo al final, le tomo la mano al profesor, jalándolo hacia un camino para comenzar a caminar y buscar su verdadero almuerzo, no esperaría mas que el hombre hiciera algo, parecía demasiado lento como para comprender que si seguían ahí le importaría un comino que su sangre le hiciera daño mientras pudiera comer daría igual.

Ella tenia que ser la que controlara la situación, de esa forma ella podría sentirse cómoda con el.



○ [Miraienne Couteau] ahora es [Rein Lavande]

Salón :
3 B
Dromes :
135548
Reputación :
0
Mensajes :
12

Ver perfil de usuario
VAMPIROS

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: Así comenzamos

Mensaje por Alcalde de Saltadilla el Dom Ago 20, 2017 9:08 pm

TEMA CERRADO
Éste tema ha sido cerrado y trasladado a la papelera debido a que lleva más de 2 meses de inactividad.
Si desean volver a abrirlo pueden pedirlo Aquí

Lugar: Ciudad de Éadrom - Parque de diversiones
avatar

Dromes :
95895
Reputación :
6
Mensajes :
480

Ver perfil de usuario
PROTECTORES DE LA NATURALEZA

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: Así comenzamos

Mensaje por Contenido patrocinado



Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.
El SIGUIENTE DISEÑO HA SIDO CREADO POR JONSEI ESPECIALMENTE PARA ITR. varios de los códigos aquí son de mi autoria y algunos otros editados. agradecemos a sr.smith, Mikae y Roshio por guiarme y prestarme sus códigos.