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¿Estas preparado para escribir tu propia historia en el Instituto Takemori? Adéntrate en el mundo mágico de Éadrom en donde casi todo es posible. Convive junto a otros seres sobrenaturales y humanos. Comprueba si es posible que ambas especies vivan en paz y armonía. Diseña tus propias aventuras, persigue los objetivos que te trajeron hasta aquí y por sobre todo pásatelo en grande! Estas a un paso de formar parte de esta gran historia! Adelante!
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Tema Privado Noche sin estrellas ||Priv. Ryutaro Takahashi||

Mensaje por Invitado el Lun Ene 30, 2017 8:16 am

¿Por qué habrá sido que las estrellas no se asomaron aquella noche? Las nubes que cubrían el firmamento estaban tristes y en las alturas su pomposa figura provocaba una atmósfera de nostalgia. Las luces de la ciudad solo conseguían dejar rastros de frustración en la inocente mirada de Riuko; no eran estrellas, no cargaban los mismos sueños ni esperanzas, mucho menos el misticismo. Bajo el manto opaco de la noche nublada, la pequeña bruja se desplazaba por el bosque, huyendo del salvaje bullicio de la ciudad hacia la calma del bosque.

Seis luceros resplandecían a centímetros de sus dedos, guiando su camino entre la densa oscuridad del bosque. De vez en cuando, dejaba que alguno siguiera el rumbo del viento y se perdiera en la oscuridad, en una de esas, llegaba hasta el cielo y convencía a los astros de iluminar la noche una vez más.

Había algo en esa noche que no le gustaba para nada, que la angustiaba. Tres astros ya quedaban haciendo su recorrido en espiral sobre sus dedos pálidos para cuando un ruido entre los arbustos le provocó un respingo. Ante la súbita sorpresa, el control sobre las tres estrellas que poseía se perdió, creándose éstas su propio rumbo a través del bosque.

Retuvo la respiración unos momentos, intentando poner atención a su alrededor. Las hojas se mecían a merced del suave viento y una que otra rama crujía a la lejanía. Todo parecía estar en perfecto orden, por lo que Riuko decidió permitirse la luz una vez más.

Desde las yemas de sus dedos, una esfera lumínica emergió, flotando sobre la palma de su mano e iluminando nuevamente el lugar. Una cariñosa sonrisa se formó en sus labios para finalmente destruirse en una mueca de espanto al toparse con la aparición que tenía frente sí.

Dos ojos amarillentos de pupilas inertes la miraban fijamente, una maquiavélica sonrisa de oreja a oreja ensanchando el blanco rostro de la criatura frente a ella. Sus rasgos estaban inmóviles, no parecía un rostro de carne y hueso. No, definitivamente no era un rostro; se trataba de una máscara.

H-hola…—murmuró Riuko forzando una sonrisa nerviosa.

Un ligero movimiento se denotó en la máscara frente a sí, arriba y abajo, estaba asintiendo. Riuko estaba por retroceder cuando súbitamente la máscara se levanta quedando cara a cara con el cielo. Frente a ella, ya no había una sonrisa ni ojos vacíos, solo un par de fauces con enormes colmillos lanzándose sobre ella a gran velocidad.

Un grito de espanto escapó de la boca de la niña a medida que elevaba su cuerpo un poco más y retrocedía acelerada en un intento por escapar de la bestia. Otro lucero se formó en su mano, seguido de otros tres más, desparramándose por la arboleda e iluminando en su totalidad la escena.

La bestia era, fácilmente, tres veces más grande que Riuko. Ocho espectrales patas le permitían desplazarse ágilmente por los alrededores cuál araña en una pared. Su cuerpo—si así podía ser llamado— era una deforme masa negra en la cual lo único reconocible eran unos espantosos colmillos y la máscara reposando sobre ellos.

En un arranque de desesperación, un quinto lucero emergió entre las yemas de Riuko, tomándolo como una bola de nieve y estrellándolo contra el bestial cuerpo que tenía a menos de un metro de sí misma.

La bestia chilló, enfurecida, a lo que Riuko se refugió tras un árbol con lágrimas en los ojos. “¿Y qué hago ahora?” se preguntó desesperada, correteando de árbol en árbol en busca de un refugio eficaz. El arácnido monstruo corría con facilidad por entre las ramas dificultando el escape de la asustada bruja.

Estaba ya cerca de alcanzar el ciprés tras el que se refugiaba cuando Riuko decidió escapar. Su cuerpo tomó un impulso, más un tirón de su manga le impidió abandonar su posición. Tiró, tiró, tiró. Gritos desesperados abandonaban sus labios a medida que hacía esfuerzos inútiles por huir. Su manga acababa de quedar atascada en una rama.

El golpe del monstruo sacudió su cuerpo al minuto siguiente. Un pequeño chillido de Riuko se dejó oír antes de caer al piso. El impacto fue fuerte, su cabeza acababa de golpear el tronco de un árbol y el mundo parecía dar vueltas, estaba aturdida.

Miuko…—murmuró débilmente, a medida que los enormes y afilados colmillos del monstruo se abalanzaban sobre ella.

¿Por qué había salido? No, no, ésa no era la pregunta. ¿Por qué no había estrellas? Todo sale mejor cuando alumbran las estrellas, al fin y al cabo, ¿en qué se diferencian su brillo y un milagro?

Con lágrimas en los ojos, la pequeña bruja cerró los ojos, anticipando la sensación de los feroces colmillos de la bestia sobre su cuerpo, ya rendida ante el fatal destino que le esperaba.
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Tema Privado Re: Noche sin estrellas ||Priv. Ryutaro Takahashi||

Mensaje por Ryutaro Takahashi el Lun Ene 30, 2017 9:47 am

La criatura se había alejado de la niña con un grito estremecedor, dejándo un rastro de sangre negra a medida que iba retrocediendo. El grito de aquella bestia era ensordecedor. Agitaba su cuerpo de lado a lado tratando de explicarse que había sucedido con su cuerpo. La máscara incluso tenía tres cortes en diagonal profundos. Aquel objeto se mantuvo unido, pero pronto partes de este comenzaron a desprenderse, hasta romperse por completo y caer al suelo.

Tres profundos cortes simulando las garras de un dragón habían impactado en el cuerpo de la criatura del infierno, mientras que otros tres lo habían atacado por la parte de arriba del cuerpo. Un hombre con armaduras había caído frente a Riuko para impedir el paso de aquella cosa que le daba asquito.

-Cuando el conejito deja de luchar por su vida, se vuelve presa del halcón... - Mencionó para la niña, comenzando a caminar hacia aquella criatura de la noche. Pero ¿cómo había llegado el al lugar?

Spoiler:

Retomando varius minutos al pasado: No era la primera vez que el vampiro iba al bosque y pasaba algún tipo de ataque. El se dio cuenta que, por las noches, el bosque tenía varios tipos de actividades un poco interesantes para su gusto. Ryutaro se dio cuenta que los ataques estaban siendo más frecuentes en Éadrom, así que decidió ir al bosque a seguir sus entrenamientos, pues sabía que pronto haría uso de sus armas para alguna catástrofe mayor.

Así que allí estaban, blandiendo su espada con maestría hacia los lados, de arriba hacia abajo, dándo vueltas sobre su propio pie para hacer un ataque giratorio. En un momento llegó a utilizar la telequinesis para hacer que una roca que había en el suelo saliera volada hacia su persona a gran velocidad. Utilizaría su arma para cortar aquella piedra en dos y cambiarle el curso con movimientos rápidos, para evitar que le diera en la cara.

Escuchó un grito y se quedó en alerta. Enfundó su arma, atento a lo que pasaba a su alrededor. Los gritos volvían a aparecer con más frecuencia, y fue ahí cuando decidió ir a socorrer la persona.

Volviendo al presente: El samurai caminaba con porte hacia la criatura. Su determinación estaba en darle el golpe final para terminar con la cosa de una vez y por todas. ¿Cómo reaccionaría el enemigo de la noche?


[Ficha] [Relaciones & Cronología]

"A Dragon's scales never come off until it dies. Not a single one."



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Tema Privado Re: Noche sin estrellas ||Priv. Ryutaro Takahashi||

Mensaje por Invitado el Jue Ago 17, 2017 11:08 pm

Si desea volver a abrir el tema puede hacerlo Aquí.
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Tema Privado Re: Noche sin estrellas ||Priv. Ryutaro Takahashi||

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