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Festejo en lo profundo

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Tema Privado Festejo en lo profundo

Mensaje por Michail V. Ivanov el Mar Dic 06, 2016 8:03 pm

¿Sabías que alguien se va a presentar en el bar xxx?
¿Lo dices en serio? ¡Tenemos que verle!
Es esta noche, a las 8:30 p.m.

La gente podía ser bastante curiosa. Los festivos que hacían para divertirse eran un tanto raros pero al final, lograban su cometido. Mientras daba un pequeño recorrido por la ciudad de Éadrom, podía escuchar el cuchichear de varias personas, la emoción que transmitían en sus palabras mientras las contaban a sus compañeros. Muy bien. De alguna manera parecía interesante pero eran comentarios tan ambiguos que no estaba seguro a qué iban en realidad. Quizá era sólo un evento que sólo los humanos hacían para alegrar sus cortas vidas por unos momentos.


Noche, 8:35 p.m.


Al final, Mica terminó asistiendo, impulsado por su infinita curiosidad y sus ganas de entretenerse. Según los rumores de simples civiles, algo grande iba a ocurrir. No conocía en absoluto los nombres que mencionaron sobre artistas que supuestamente se iban a presentar, era ajeno al mundo de la farándula pero le fascinaba involucrarse en fiestas y la razón era muy simple; los humanos, al verse afectados por el alcohol podían comportarse de maneras muy graciosas y de esa forma podía manipularlos con tanta facilidad. No sólo los humanos, podría haber más razas mezcladas. Quizá hoy sería una noche memorable o quizá no. Lo cierto es que se encontraba caminando con sus manos escondidas en los bolsillos de la gabardina corta que en este caso se encontraba usando; se había colocado ropajes distintos para salir de la rutina y ¿por qué no verse bien de igual manera?

Vestimenta de Mica:

(El sueter beige da la impresión de ser una o dos tallas más grande)

A pesar de la imponente oscuridad que caía sobre la ciudad, múltiples luces de colores iluminaban las calles. Cada vez que alzaba la mirada, se encontraba con anuncios bien iluminados y luces de neón, haciendo todo lo posible por llamar la atención de potenciales clientes. La calle se encontraba especialmente poblada, demostrando que en realidad había una especie de mini evento a punto de comenzar. Locales vívidos y personas con expresiones de felicidad. Hasta los momentos todo se veía muy tranquilo, omitiendo el ruido ahogado de la música en los respectivos establecimientos. Pronto se toparía con el lugar que, según palabras que escuchó temprano, proporcionaría una presentación especial.

Se detuvo justo en frente, observando el logotipo del sitio y una fila de personas impacientes con deseos de entrar. –“Bien, parece que no será muy sencillo entrar.”–Pensó irónico mientras observaba el vigía en la puerta de fornido cuerpo. No tenía intenciones de formarse, ni loco pues, de todas maneras lo echarían para atrás ya que siempre lo toman por menor aunque técnicamente lo era, sin mencionar que el lujar se veía prestigioso, sólo para gente selecta. Se quedó allí parado, ladeando la cabeza mientras fijaba la mirada en la puerta y su cabeza analizaba la situación. De pronto, alguien llamó su atención.

¿Quieres entrar?
Tal vez.– Respondió ambiguamente sin voltearse a mirar.



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Tema Privado Re: Festejo en lo profundo

Mensaje por Invitado el Jue Dic 08, 2016 6:46 pm

¿Lo que sus ojos leían era cierto? No evitó pensar que a lo mejor se trataba de una broma o mensaje equivocado. Sin embargo, se trataba del tonto de Kotaro, lo que significaba que lo escrito ahí era verdad. ¿Quién se creía mandándole ese tipo de mensajes en la mañana? Acaso, ¿tenía la manía de arruinarle el día a las personas desde tan temprano?

¡Buenos días, niña!
Espero que hayas crecido algunos centímetros en estos días.
¿Te ha pasado algo? Si bien recuerdo, no puedes evitar perderte
entre tanta gente alta.





¿Ah? Es el chico con delirios de grandeza.
¿Ya llegaron mis padres a casa?
¿Te has alimentado bien? Hace unas semanas parecías un Pocky.
¿Estás diciéndome “enana” y que por eso me pierdo? Te demostrare
que puedo mantenerme invicta.
Ya depositaste el dinero correspondiente, ¿cierto?





Nope, aún no llegan.
Ja, al menos soy más alto que tú.
¡Espera un segundo! ¿Qué es lo que traes entre manos?
En verdad, iba hacerlo en unos minutos.





¿Yo?
No tramo nada, “querido”
Aunque sea no algo de lo que te enteres.
Asegúrate de hacerlo, antes de la noche.
¡Bye-bye!

Ambos hermanos hicieron muecas al momento de enviar/recibir el mensaje. Uno mostraba una sonrisa triunfal, camuflando la malicia que se reflejaban en sus ojos. En cambio, el otro se alertó por las palabras usadas, pese a que se negó sabía que ella planeaba algo. Haciendo uso de su rango social como vampiro, contrató a unas cuantas personas para que vigilaran sus movimientos.
Tsukiko tan solo apagó la pantalla del celular y suspiró, cansada. Agh, ese chico la sacaba de sus casillas a veces. ¿Qué lugar sería el más adecuado para llevar a cabo su plan? ¿Cuál de todos en Éadrom? Umm… Por ahora solo quería volver a dormir, y eso hizo.

8:30 p.m.


El bar. Ese fue el lugar elegido por ella. Tenía todo lo que el mencionaba, gente y al parecer gente mucho más alta que ella. Observaba el lugar detenidamente desde afuera, había llegado hace unos cuantos minutos atrás y aún no sabía el cómo iba a lograr pasar. La gente entraba y salía de ahí. No era una cantidad normal, parecía que en cualquier momento el establecimiento iba a sobreexplotarse de clientes, no tenía ningún conocimiento de lo que pasaría esa noche.

Inhalo y exhalo para darse la mayor fuerza de voluntad para entrar, sacudió su pequeño vestido con ambas manos. Usano se había quedado en casa por dos razones. Una porque le recordaba el mensaje de esa mañana, dos porque ¿Qué persona adulta carga un peluche de conejo?

Vestimenta:

¿Formarse? Sí, claro. Ella no estaba en posición de formar entre tantas personas. No quería que se les pegara el olor de sudor por cualquier cosa que hubieran hecho. Escuchando gritos e insultos (todos estos ignorados por ella) fue al principio de la fila, logrando llamar la atención del guarda que se encontraba parado en la entrada.

—Tengo una propuesta que hacerte. Es algo que nos beneficiara a los dos, ¿lo sabes? —mostrando un fajo de billetes por lo bajo, vio en sus ojos la avaricia. —Tan solo debo pasar por esta puerta. Si es así, este dinero será todo tuyo. Lo quieres, ¿no es así? —sonrió internamente al ver como el tipo tomaba el dinero, dejándole la puerta abierta. Un “gracias” salió de sus labios. Aumentando más las quejas de afuera.

“El dinero hace maravillas, te lo agradezco Kotaro”, pensó. Al fin estaba dentro.


Última edición por Tsukiko Mikage el Jue Dic 08, 2016 7:05 pm, editado 1 vez (Razón : Me olvide de agregar algunas cosa xd)
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Tema Privado Re: Festejo en lo profundo

Mensaje por Michail V. Ivanov el Dom Dic 11, 2016 11:29 am

Si tanto quieres entrar...–  

El extraño seguía hablando y Mica se había desconectado totalmente pues se encontraba perdido en sus pensamientos, tratando de idear alguna manera de pasar desapercibido. Ciertamente el rubio no era tan llamativo pero este caso era diferente, seguramente lo tomarían por menor y eso haría las cosas más complicadas. Suspiró. Tendría que intentar por el método de persuasión que todos los vampiros podían realizar.

Entonces, si quieres podría...
Largo.– Sentenció fríamente mientras se dirigía a la entrada. Aquel extraño sólo quería dinero a cambio, cosa que el ruso no haría.

Una vez frente al sujeto, le miró fijamente a los ojos con una sonrisa confiada y un aire ligero. Esperaba tener suerte esta vez pues siempre salían bien las cosas. –Hola. Sé que no estoy en la lista pero he sido invitado por uno de los clientes más prestigiados. El señor... ¿Sakamoto? ¿Le suena? Y la señorita...– Tuvo que pensar en un nombre japonés rápido y no estaba seguro de si era un apellido muy popular. Para su desgracia, el sujeto no le creyó, ni siquiera le dejó terminar su frase cuando ya lo estaba echando, algo que le hizo torcer el labio con cierta molestia.  

Ahora debía esperar otra oportunidad. ¿Sería buena idea utilizar su gran velocidad? Ah, pero no sería demasiado divertido. Mientras discutía internamente, llamó su atención cómo una chica de extraña cabellera sobornaba al vigía. Un brillo malicioso iluminó sus azules ojos. Una idea pasó por su cabeza al ver semejante actuación.

Bingo. Había visto su boleto de entrada. Intentó una vez más persuadir al guardia. –¿Ves? Vengo con ella y no me dejaste terminar.– Sin esperar respuesta ni reacción, se escabulló entre la gente y finalmente logró entrar.

Caminó a paso apresurado hacia la chica de largos cabellos en un intento de evadir aquel guardia bien fornido. Aún no quería crear una situación de caos pues quería evaluar con más precisión su entorno y para eso, debía demostrar que sus palabras eran ciertas... o en lo que cabía de ellas. Debía actuar espontáneo y debía hacerlo rápido así que, cuando tuvo cerca a su “objetivo”, la tomó por la cintura con su mano derecha y con su izquierda apresó la mano ajena, obligándola a dar una vuelta como si ambos estuviesen en medio de un Vals. Se acercó a manera confidente para susurrarle en el oído mientras sus ojos estaban clavados en el guardia que los veía con cierta expresión de desconcierto.

Se podría decir que fue una victoria pues el hombre retrocedió un par de pasos y a continuación, lo único que se vio fue su espalda desaparecer detrás de la puerta. Ahora sí debía presentarse si quería evitar ser catalogado como acosador sexual o cualquier otra cosa. –Hola, mi nombre es Michail. Puedes llamarme como gustes y me disculpo por esto. Necesitaba una manera de entrar, entonces te vi.– Habló con tanta naturalidad que parecía que no se estuviese presentando, como si fuesen amigos desde antes. Se separó de ella, alzando sus manos en señal de paz. Una sonrisa divertida no dejaba su rostro, la verdad, todo le había hecho bastante gracia y estaba satisfecho de cómo marchaban las cosas.



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Tema Privado Re: Festejo en lo profundo

Mensaje por Invitado el Miér Dic 14, 2016 8:27 am

Un rápido movimiento de manos por parte de ella bastó para lograr su misión, se había encargado de quitarle disimuladamente el dinero al vigilante. No pensó en ningún momento volver a pie y mucho menos vivir el resto del mes preocupándose porque le faltara tal cosa. Al parecer Kotaro tuvo unas sospechas y no dudó en tomar medidas drásticas como fue disminuir el dinero de ese mes. Además, él no sabría que hacer con tanto dinero. ¿Regalárselo a los pobres? ¿Caridad? Ja, ella podría ocuparlo de una mejor manera.

Con paso tranquilo se adentró a ese lugar aún desconocido para ella. Pudo haber jurado escuchado una voz detrás de sí misma. Entre tantas personas que se encontraban ahí a lo mejor fue error suyo creer tal cosa. Tonterías, de seguro se refería a otra persona, con ese pensamiento en la mente trató de convencerse. Fue un error el desconfiar por primera vez de sus sentidos. Sin saber que eso le causaría unos cuantos problemas más adelante.

Justó cuando creía haberse salido completamente con la suya sintió como alguien la cogía de la cintura. ¿La habían descubierto? ¿Tan rápido se vería su plan frustrado? Lo siguiente que pasaría la dejo confusa. Por alguna extraña razón se hallaba en una pose algo rara (al menos en una situación como esa lo era) con un chico completamente desconocido, ¿Cómo se reaccionaba en momentos como estos? Un leve color carmín inundaba sus mejillas, expresando en aquel momento su estado. Sintió un alivio tremendo en cuanto notó que no era el guardia, por esa parte podría permanecer tranquila. Sin embargo, alguien o algo que tenía el chico frente a ella le resultaba inquietante, molesto. Concentrándose lo máximo que pudo, logró hallarlo.

Ese olor, el cual solo podría pertenecerle a ese tipo de raza. No, para su buena suerte no se trataba de licántropos. Vampiro, y no específicamente uno de su “tipo”. Ser tocada por alguien como él… ¡Ugh! ¿El olor se retiraría en poco tiempo? No iba quedarse toda la noche así, ¿no? Si gritaba o abofeteaba… No, no. No pensaba crear un problema, no sería digno de una persona con “modales”.

Cuando la liberó ella no pudo evitar alejarse unos cuantos pasos de él. Con una expresión de molestia y en posición de defensa, ella escuchó atentamente lo que dijo. ¿Quién se había creído para hablarle con tal confianza? —Así que… ¿Michail? No tengo la intención de volver a verte por lo que…—Esperen, lo último que dijo fue “Necesitaba una manera de entrar y te vi”, ¿cierto? —¿Uh? ¿Acabas de decir que me has usado como boleto de entrada a este lugar? —Si le decía al guardia sobre su presencia cabía la posibilidad de que se diera cuenta del dinero desaparecido, y terminarían sacándolos a los dos. Esa sonrisa que traía, la molestaba. ¿No conocía acaso su posición? —Haz lo que quieras, tan solo no te me acerques y mucho menos me toques. Olvida lo que pasó y el hecho de que existo, ¿entendido? — ¿Estaba siendo irrespetuosa? ¿En qué niveles? No fue muy directa, ¿o sí? ¿Era esto a lo que llamaban “indirecta muy directa”?
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Tema Privado Re: Festejo en lo profundo

Mensaje por Michail V. Ivanov el Miér Dic 21, 2016 5:34 pm

El peligro había pasado, el guardia ya se había regresado por donde llegaron. Advirtió completamente el color en las mejillas de la chica, algo que le divirtió y le pareció encantador al mismo tiempo así que no pudo evitar una sonrisa en su rostro. Ahora que la detallaba bien, era una chica de apariencia bastante curiosa y tenía toda la pinta de ser una chica mimada, acostumbrada a tener todo lo que pidiese. Pronto comprobó parte de su pensar al observar las expresiones que ésta hacía; ella se tomó unos segundos de escrutinio para analizarlo lo que le hizo erguirse presuntuoso. No podía evitarlo, a veces le gustaba presumir aunque la atención no era recíproca.

La chica había tomado distancia de él a pesar de haberla soltado y alzar sus manos demostrando que no tenía ninguna baja intención...por los momentos. Le dedicaba una sonrisa 'inocente' mientras la rubia le hablaba. Su comentario le hizo mucha gracia, al punto de morderse el labio para evitar que se le escapara una sonora carcajada. De inmediato cayó en la cuenta de la raza de la chica, era una vampiresa y una de pura sangre. Al ser Damphir debería sentir cierto recelo pero ese no era su caso, más, le interesaba. Soltó una risita cuando la chica captó la verdad detrás de sus palabras, confirmando plenamente ese hecho. Obviamente la había usado para entrar y ni siquiera la había detallado hasta ahora.

Bien, oficialmente había sido rechazado por una desconocida en una declaración indirecta de lo mucho que lo detestaba. Eso no podía ser más divertido. –¿Qué sucede? ¿Acaso tengo mal olor? Pero si me duché y me perfumé antes de venir.– Soltó una pequeña risa sarcástica pues había dicho ese comentario cargado de intención ya que entendía bien la jerarquía entre vampiros y cómo se identificaban. Gracias a ello, pensaba que había conseguido a alguien a quien fastidiar por lo menos lo que dure la velada. Aunque parecía tener tiempo límite porque de pronto, sus ojos percibieron un movimiento algo forzado en dirección de la entrada. Era nada más y nada menos que el gigantón de la puerta tocándose los bolsillos, como si buscara algo perdido. No tenía idea de saber qué buscaba pero suponía que no sería nada bueno para ninguno de los dos. Si dejaba a la chica, que era su primera opción en la lista, podían buscarlo a él de igual manera ya que había implicado que venían juntos así que lo descartó de una vez.

Finalmente tomó por el brazo a su compañera y la incitó a caminar y mezclarse entre la gente que bailaba a un ritmo lento y un tanto extraño. –No es muy seguro estar tan cerca de la entrada. ¿No lo crees?– Se excusó en tono bajo antes de guiñar un ojo.



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Tema Privado Re: Festejo en lo profundo

Mensaje por Invitado el Lun Dic 26, 2016 2:00 pm

¿Quién se creía? Pudo darse cuenta que al momento de “examinar” al chico, él tomo una posición pretenciosa como si mereciera su atención, eso le molestaba hasta el punto de quererse ir de ahí de inmediato. Sin embargo, tenía motivos suficientes para quedarse, y él no formaba parte de esas razones.

Oh, no lo hizo. ¿Se rio en su cara? A pesar de saber la respuesta prefirió dejarla pasar e ignorar el hecho. —Oh, disculpa, pero me parece saber que tú ya sabes la respuesta del porqué de esa “condición”. —Él ya lo sabía, su risa después de aquella pregunta lo había dicho todo por él. Bueno, no es como si le estuviera faltando el respeto o estaba intentando no hacerlo. ¡Ella había respondido! Agh, no podía ser cierto. Le mencionó al chico que olvidara su existencia, pero ella le estaba prestando atención. Se maldijo mentalmente por eso. Solo tenía que ignorarlo, hacer como si el no estuviera ahí, a su lado fastidiándola.

Si, ignorar. Se escuchaba como la respuesta a todo. Por más cosas que él hiciera, no haría nada. Si, la respuesta definitiva. Se lo tatuaría en la mano o en la frente, y si era posible crearía una canción con aquella palabra para que no se le olvidara jamás.

Silencio en su interior, pues el lugar estaba repleto de personas conversando y demás, y aun se podía escuchar la música dentro y fuera del recinto. ¿Estaría por fin en paz? Claro que no, nada dura para siempre y mucho menos lo perfecto. Sintió como el contrario había tomado su brazo. Desconocía lo que estaba sucediendo en la entrada con el vigilante, de saberlo quizá se hubiera escapado “disimuladamente y pacíficamente” del lugar, pero como no lo sabía no pudo más que darle una mirada de molestia detrás del hombro del chico, recibiendo una mirada de confusión por parte de una persona. Como si esa mirada no fuera para él sino para la persona detrás suyo. ¿Caminar? Lo haría, pero sin él presente. Retiro “delicadamente” la mano de su razón, sin que ninguna palabra saliera de su boca y con una mirada aliviada, según ella no había nadie ahí.

No es como si fuera hacerle caso sobre lo de alejarse de la entrada, por el momento quiso sentarse y al parecer las mesas toda estaban ocupadas. —Debí haber venido mucho más antes. No quiero quedarme parada toda la noche. —Se dispuso a caminar a la barra de bebidas, parecía el único lugar desocupado debido a la mayoría de gente dispersada en el local. Tomo asiento y recostó su cara sobre sus manos ante la sorprendida mirada del barman. —No se atreva a decir algo, por favor. ¿Si? —Una sonrisa dulce se dibujó en su rostro, con un aire de complicidad. A lo que él solo pudo asentir y seguir con su trabajo.
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Tema Privado Re: Festejo en lo profundo

Mensaje por Michail V. Ivanov el Miér Ene 04, 2017 2:35 pm

Vaya, le había tocado una buena compañía para esa noche, no sólo muy graciosa, sino bastante educada. A simple vista parecía una chica que no perdía la compostura con facilidad, algo que le gustaría comprobar de alguna forma posible. Trataría, aunque la fémina no quería saber nada de él, seguiría intentando; su apariencia le había resultado bastante encantadora de igual forma y es que le gustaba apreciar la belleza de cualquier tipo según su opinión personal. Hasta los momentos, la obligaba a estar con él mientras huían del guardia para evitar cualquier incidente futuro que les afectara a ambos, no quería ser echado tan pronto todavía. Era ajeno a las miradas de terceros pero lo que sí podía estar seguro es la mara cara que hacía la rubia mientras caminaba aferrado a ella. De la nada, sintió como el brazo de su compañera era deslizado con delicadeza y alejado de su mano lo cual hizo que se volviera, dándose cuenta de lo lejos que ya se encontraba su «compañera».

Una sonrisa se dibujó en sus labios al ver como trataba de mantener la compostura con una naturalidad que él cuestionaría al alejarse simplemente con indiferencia hacia la barra. –¿Iría por alguna bebida? No parece del tipo que toman.– Simplemente se encogió de hombros respondiendo a su propia pregunta mental. ¿Por qué querría alejarse de él? No la había tratado mal, ¿o sí?. No lo pensó por mucho tiempo y se decidió a acercarse movimientos rápidos y gráciles hacia la barra en donde se sentó a un asiento de distancia de la vampiresa. Apoyó sus codos sobre la barra y reposó su mentón sobre ambas manos. –Los Pura Sangre son tan curiosos...– Pensó antes de seguir molestando a su víctima.

¿Sabes una cosa?– Empezó sin mirarla directamente. –Creo que te están buscando. Hmm...– Prosiguió. Miró hacia el techo por unos segundos, como si buscase alguna respuesta que le fue aclarada de inmediato. –A los dos, probablemente.– Añadió con gracia mostrando sus blancos dientes en una sonrisa, al igual que sus colmillos. Volvió su mirada hacia ella esperando saber su reacción ante sus palabras.

El barman era ajeno a ambos vampiros, en realidad, no le interesaba sus asuntos más sin embargo, se mostraba cordial ante ellos. Ese era su trabajo. En sus manos limpiaba un vaso de cristal, chato, con una toalla blanca; alzó su mirada nuevamente e hizo su pregunta más mencionada. –¿Va a tomar algo, señorita?– El sujeto miró de igual forma al ruso, quien le sonrió de vuelta y meditó sobre lo que podría ingerir.



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Tema Privado Re: Festejo en lo profundo

Mensaje por Invitado el Lun Ene 09, 2017 9:23 pm

Tranquilidad.

Oh, silenciosa y perfecta tranquilidad... que fue interrumpida de nuevo por ese tipo molesto. Es que, de todos los asientos libres que quedaban ahí, ¿por qué tenía que sentarse a su lado? No, no hay nadie ahí excepto el barman; recordó, manteniendo una leve sonrisa en el rostro. —Sabes que al final esto no servirá. —Evitar que aquel pensamiento viniera a su cabeza fue imposible. Al final terminaría tomándole atención y su esfuerzo hasta ese momento se iría a la punta de un pino. ¿Eh? Por lo visto obtuvo su atención antes de lo que creía.

Siguió tarareando, mirando al frente, una melodía sin sentido al mismo tiempo que analizaba lo que acababa de oír. ¿Buscarlos? ¿A ellos? En efecto, se sentía observada y desconocía de donde provenían esas miradas, pero no solo se enfocaban en ella sino en ambos rubios. ¿Por qué? Las razones que pasaron por su cabecita en ese momento ignoraron dos grandes posibilidades, y en un futuro cercano -de seguro- problemas: el suceso del dinero con el guardián y la conversación con su prometido. ¿Olvidaría tan rápido a esos dos? Si, ¿por qué no debería? Los únicos pares de ojos que los observaban no pertenecían al tonto guardián, por esa noche dos “amigos” se unirían al juego; los enviados de su hermano, quienes cumpliendo su labor como buen trabajador le informaron al jefe sobre la posición exacta, estado de salud y grata compañía de la persona en cuestión. Imposible el escape. Negó con la cabeza repetidamente, despejándose de imaginaciones sin sentido. Debía enfocarse más en hallar una respuesta, le gustaría haber dicho eso.

¿Beber algo? Las bebidas alcohólicas nunca fueron lo suyo, lo tenía muy bien grabado. Poseía una pésima resistencia para cualquier bebida que contuviera alcohol en su preparación. Un gran “no” quiso salir de su boca, no podía. Fingió toser, para posteriormente señalar su garganta con una perfecta cara apenada, dando a entender que se encontraba enferma. M-E-N-T-I-R-A. Si, en todas sus letras. ¿Un vampiro contagiado de un virus humano? Imposible. Como si estar en esa situación no fuera incomodo, el celular que traía escondido empezó a sonar. ¿Era una broma? El nombre de quien menos quería ver se leía en la pantalla, Kotaro.

No muy convencida presionó en la pantalla “Contestar”. —Dime tu nombre y apellido completo, señorita. ¿En dónde estás ahora mismo? Rápido. —cualquier rastro de burla que usualmente él utilizaba fue dispersado, tanto que respondió automáticamente. No quería meterse en problemas innecesarios.

Mi nombre es Tsukiko Mikage. Estoy en casa. —mintió, no iba a decirle donde se encontraba. Cuando cumpliera lo que tenía planeado le comentaría su logro. Tal vez…¿Para qué quieres saberlo?

Quería confirmar si podías mantenerte en pie. —¿En pie? Eso significaba… ¡No! ¡No! ¡No! ¡Era imposible que él se enterara de aquello, no era más que una coincidencia! ¿Cómo lo averiguó? — ¿Segura de que estas ahí? ¿Por qué la música suena tan alto? ¿No que te gustaba el silencio? —No sonaba para nada convencido. ¿Qué responder? Estaba en aprietos.

Una risita nerviosa salió de sus labios, pensando lo siguiente que diría. —Sobre eso... ¡Cambios de aire, querido! ¡Adiós! —no le dio oportunidad siquiera para formular su siguiente pregunta pues su llamada fue cortada por Tsukiko apenas hubo dicho eso. Pobre.
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Tema Privado Re: Festejo en lo profundo

Mensaje por Michail V. Ivanov el Lun Ene 23, 2017 8:48 am

Observó a su alrededor, inspeccionando a los sujetos sentados en frente del bar, justo como él, incluso los más alejados con el fin de seleccionar otra víctima. Ubicó al mejor vestido y mejores accesorios entre todos mientras ya se había decidido por tomar algo dulce, no podía negar que era débil ante ese tipo de sabor y justo cuando ordenó la bebida, el barman le dedicó una mirada suspicaz. ¿No cree que tengo la edad suficiente? En teoría, no se equivoca... Puede creer que no tengo el dinero. Lástima. Sonrió ante su pensamiento, y tras leer la nueva expresión del barman, contestó con aire confiado, señalando a aquella persona que había escogido mentalmente sería el responsable de costear sus gastos. Al principio el sujeto detrás de la barra se mostró reacio pero tras unos momentos, terminó siendo convencido. Quizá fue por su habilidad de persuasión al ser vampiro o simplemente acertó con el hombre que invitaba a todos en la noche al estar muy contento. Sea cual sea la razón, todo está saliendo casi perfecto. Casi.

Ahora faltaba convencer a la chica de pasar un rato ameno con él. Advirtió que ella había sacado su móvil y ahora contestaba una llamada. ¡Ajá! Ya había escuchado finalmente el nombre de su compañera y ahora que lo sabía, se cambió de asiento con movimientos rápidos, justo al lado de ella y volvió a su posición de recargar su mejilla ahora en una de sus manos. Cualquiera diría que escuchar conversaciones ajenas está mal pero valiosa información podía ser obtenida de estas. Esperó a que colgara para poder hablarle. –Entonces, Tsukiko. ¿Puedo llamarte Tsuki? Es un nombre muy bonito. Tsuki.– Le dedicó una sonrisa que podría catalogarse como sincera. –¿No te dejan estar aquí? Eso tiene sentido, no te ves como una chica que le guste este tipo de lugares.– Volvió a comentar con toda la confianza del mundo. –¿Es que te van a regañar?– Bromeó sin poder evitarlo mientras observaba el rostro de la rubia, esperando ver alguna buena expresión. Soltó una ligera risa antes de que el barman trajese su pedido. –Hmmm... no sonó a que fuese tu padre.– Probaba a la chica con el fin de ver hasta qué límite llegaría. Eso le buscaría problemas en algún punto y estaba consciente de eso.

Bien, no todo para él era burla, la verdad es que no podían desperdiciar demasiado tiempo a simple vista pues el vigía seguía en su búsqueda por lo que podía notar al mirar por encima de su hombro. Pronto el barman le entregó una gruesa copa de cristal en la que podía relucir varios tonos de azul a azul marino, una sombrilla miniatura de color rojo pálido y una rebanada de piña junto a una pequeña y redonda cereza. Era un cóctel de piña muy bien presentado. No le dio oportunidad de probarlo pues se levantó con rapidez e hizo voltear el asiento móvil en donde se encontraba la chica; ahora tendría en su campo de visión a aquel hombre que les buscaba y, por si fuera poco, contaba con dos hombres más que le ayudaban.

¿Ves ese hombre de allá? Tengo el presentimiento de que nos busca a ambos.– Comentó en tono suave, confidente, cerca del oído de la rubia para que sólo lo escuchase ella y sin el inconveniente de la alta música. –Ven, finge que bebes, que no tienes idea de que sabemos sus intenciones.– Le acerca la copa a la boca y justo cuando el cristal toca los labios ajenos, empuja dicho objeto para obligarla a tomar el dulce líquido en el cual no podía percibirse con facilidad el alcohol pues estaba muy bien preparada.

Acto siguiente, la obligó a dejar su asiento y adentrarse más entre la gente, dirigiéndose a cierto punto en donde estaban distribuidas un conjunto de mesas con asientos acolchados color beige con bastante elegancia, por encima de cada mesa caía una larga lámpara que daba un aire de intimidad al lugar. Tenía previsto que la rubia se alejara de él nuevamente debido a su repulsión hacia los damphir. ¿Qué podía esperar de una pura sangre tan refinada?

Se estaba divirtiendo, no había duda de ello, gustaba jugar al gato y el ratón y ver quién sería el victorioso del juego aunque no contaba con tropezarse con alguien más. –Ten más cuidado. ¿Quieres?– Era una mujer quien ahora los miraban a ambos con una ceja arqueada.



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Tema Privado Re: Festejo en lo profundo

Mensaje por Invitado el Vie Ene 27, 2017 5:28 pm

Incluso en ocasiones como esas sentía que Kotaro estaba al tanto de cada paso que daba, como si mandara que alguien siempre la vigilara. Tonterias. ¿Uh? ¿Otra vez él? Tachó mentalmente la palabra “Ignorar” en su lisa imaginaria de soluciones, empezaría de cero y se lo diría de forma correcta, para no dejar espacio a dudas. —Disculpe, pero no, no permitiré que usted me llame así. —respondió serena, aguantándose las ganas de hacer cualquier cosa menos entablar una conversación con él. —Temo decirle que eso no es de su incumbencia. —Mantener el control no era lo suyo. —No me pueden regañar…—continuo, esta vez un poco exasperada. Le dirigió una mirada de enojo tras escucharlo reír… ¡Ella ya no era una niña pequeña a la que debían cuidar! —Me estás dando varios motivos para que te enseñe a respetarme. —golpeando, levemente, la barra con sus dedos; sonrió internamente. Y créeme, te educare muy bien a mi manera.

Nuevamente se recostó sobre sus brazos, por esa noche tan solo quería descansar un poco, aun no se acostumbraba a rodearse de ruido de ese tipo, era irritante, en estos casos preferiría mantener una pacífica con sus lindas muñecas. Por lo menos, estaría tranquila el tiempo que quedaba, al parecer el chico se olvidó de ella al recibir su bebida. Puedo acostumbrarme a esto…

¡Oops! Habló –o pensó- muy rápido, en unos segundos y se vio movida de su zona de confort, llevándose un golpe como extra. Solo eso bastó para que empezara a sollozar como un infante. ¿Qué es lo que decía sobre “No soy una niña pequeña”’? —E-ESTÁS HACIENDO ESTO S-SOLO PARA MOLESTARME ¡¿V-VERDAD?! —su llanto se vio cortado al distinguir al vigilante, fue en esas circunstancias donde las palabras –antes y en ese momento- dichas tomaron sentido para ella. ¡El vigilante quería de vuela su lindo dinero! Escuchó la idea que le ofrecían, razón por la que negó repetidas veces con la cabeza. —¿Qué cre---…—reaccionó demasiado tarde, todo lo hecho para detenerlo fue ignorado, irónico. Terminando por beber el contenido entero. A pesar de su apariencia, la bebida sabia inesperadamente bien; sin embargo, eso no retiraba el hecho de que fuera una falta de educación el obligar a una persona hacer algo que no quiere. —Debo dec---…

Sin terminar lo que quería decir fue sacada de su asiento. —¡Escucha a la gente cuando te habla! O-Oi…—El alcohol comenzaba a surgir efecto en su organismo, logrando que se mareara un poco, Lo que antes se consideraría imposible, estaba ocurriendo. Jadeando un poco, se aferró al brazo ajeno, quedando detrás suyo, al mismo tiempo que tiraba de su gabardina en un intento de llamar su atención. —O-Oye, ¿Qué fue lo q-que me diste? R-Respóndeme, por favor…—pidió en voz suplicante. Si tan solo ella se viera en qué condiciones se hallaba.

A unos pocos minutos chocaron con una mujer claramente molesta, a lo que ella contesto imitando la acción de la mujer, arqueando una ceja. —Usted, ¿está molesta porque chocamos contra usted? Já, fue usted la que debió darse cuenta de eso. —La mujer quedo confusa, aunque su expresión estaba entre enojada y media despistada. Tsukiko rio, al principio, su cara… su cara era todo un poema. —¡Esa expresión! ¿Quiere respuestas o está enojada? ¡Qué expresión tan horrible…!—señalándola, entre risas, a duras penas completo lo que quería decir.

Cielos… Chico, creo que deberías llevar a tu amiga a su casa. —En un disimulo de mantener la compostura, la mujer le dirigió la palabra al único acompañante de la chica. —No deseamos que te meta en muchos problemas ¿o si? — La rubia al darse cuenta de esto, soltó el brazo ajeno, situándose en medio de ambos, rodeando al chico con sus brazos, manteniendo un puchero e su cara. —¡No le hagas caso a esa mujer! Solo tienes que obedecerme a mí, ¿entiendes? —se comportaba como una niña malcriada, quería toda su atención solo para ella, no dejaría en que ningún momento se lo quitaran. Miro sobre su hombro, advirtiendo a tres hombres que venían en dirección hacia ellos. Umm, le parecían conocidos. ¿De dónde?Nee, mira, por favor…—Volvió a tirar de su vestimenta, señalando a los hombres tras suyos. —Solo dos han sacado celulares, uno habla por teléfono y el otro parece estar tomando una foto. —solto una pequeña risa. —Nee, ¿no sería agradable aparecer en esa foto? Neee…
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Tema Privado Re: Festejo en lo profundo

Mensaje por Michail V. Ivanov el Mar Ene 31, 2017 3:56 pm

Le divierte la forma en que ella le trataba. Conseguía poco a poco sacarla de sus casillas de una manera muy fluida. —¿Usted?— Cuestionó con una nota de diversión en su voz. Ahora se sentía “señor” por la manera tan formal que había empleado la vampiresa aunque duró demasiado pues advirtió la nota de exasperación que escondía aquellas palabras calmadas. Alzó sus cejas cuando la chica amenazó golpeando la barra, no pudo evitar encontrarlo muy gracioso viniendo de ella y quiso ser condescendiente por primera vez así que mordió su labio interno con el fin de evitar carcajearse en su cara.

Sin embargo, ya no podía continuar molestándola con su palabrería pues debían ponerse en acción. Ya se había alertado y había compartido su información con la chica pero lo que jamás se esperó fue que su acompañante rompiera en llanto aunque sólo haya durado unos momentos. ¿Qué diablos fue eso? Se quedó perplejo por unos segundos mirándola con una ceja arqueada hasta que se percató que su pequeña idea de hacerla tomar un poco de alcohol para endulzarla había funcionado más que bien... ¡Ella se había tomado todo el vaso de un golpe! No sabía si admirarla o simplemente tacharla de inmadura, pues, cualquiera con conocimientos generales sabría que los cócteles eran una de las bebidas más peligrosas al dejarse engañar por el dulce sabor e incluso si desconocía lo que era, debía imaginarse lo que se sirve en un bar.

¡Wao, chica!— Soltó una pequeña risa. —De verdad que no esperaba que te tomaras todo de un solo trago y menos cuando dije «fingir».— Su sonrisa se amplió, bastante complacido de los resultados. Aquellas palabras estaban llenas de ironía pues él había sido el causante de que tomase en primer lugar.

No dio chance a réplicas, incluso el barman que había sido el único espectador que los miraba como si fueran bichos raros pero sin decir palabra alguna; al parecer, el sujeto decidió seguir con su trabajo de limpiar más vasos como si nada hubiese pasado. Ya estaría más que acostumbrado. Ahora sólo se enfocaba en salir del campo de visión de aquellos guardias, si lograba engañarlos una vez más por un corto periodo de tiempo, se darían por vencidos y dejarían de buscarles. Eso sería lo ideal. En ese momento sintió un peso en la manga de su chaqueta lo cual le fue algo muy extraño, volvió su cabeza para mirar por encima del hombro y lo único que encontró fue a la rubia con una extraña expresión. Había escuchado sus palabras de su compañera en un tono lastimero que le hizo arrugar el ceño. ¿Qu-? No tuvo tiempo de terminar su pregunta interna ni mucho menos de articular una cuando la mujer con quien se había topado comenzaba a hablarles. Oh, vaya… Suspiró internamente, parecía que todos comenzaban a interponerse en que se quedara en ese club.

Pensó rápido en una manera de calmar a la mujer y justo cuando abrió la boca para persuadirla, su compañera mostró otra faceta que no esperaba en absoluto. Fijó su mirada en la rubia que no hacía más que desafiar a la mujer en un estado muy cuestionable. Al igual que la extraña, Mica estaba confuso por lo cual no supo cómo responder en ese momento más que dejarle rienda suelta a la rubia en toda su charla. Sus labios se curvaron en una sonrisa, contagiado por la risa ajena y por supuesto, sus nuevas expresiones; cualquiera que la viese pensaría que ella se lo estaba pasando en grande. Desvió su mirada hacia la mujer que ahora le hablaba con moderación, sin caer en el juego de la provocación; le devolvió una mirada y una sonrisa condescendiente, expresando que él no tenía idea de porqué la rubia de comportaba de esa forma tan curiosa.

Pero las sorpresas no terminaban allí, ¡qué va! Que la rubia se aferrara a Michail de esa forma tan posesiva y respaldada con ese comentario, lo dejó atónito. Fue en ese momento en que se dio cuenta de lo que sucedía. ¡El cóctel! ¡Claro! Cómo no lo había pensado. Ingerir semejante cantidad de un solo trago y levantarse de inmediato generó el que el efecto se presentara con mayor rapidez. No pudo evitar una risa y justo en ese momento atendió a las palabras de la rubia; se volvió para descubrir lo que fuese que estuviese diciendo y cayó en la cuenta de que ¡los guardias se habían percatado de su presencia! Miró rápidamente hacia la mujer con esperanza de que les fuera de ayuda pero eso se encontraba lejos de la realidad pues la expresión que transmitía era de suspicacia y desprecio, parecía no tener demasiada paciencia para ellos por lo cual, Michail desechó la idea de inmediato.

Los guardias comenzaron a avanzar a paso acelerado hacia ellos, empujando a cualquiera que se interpusiera en su camino lo cual alertó al rubio provocando que se le escapara una risa antes de forzar su huída junto a su ebria compañera a quien guiaba con su brazo alrededor de ella. Antes de que avanzaran lo suficiente, las luces se apagaron por completo en un apagón. Varios murmuros de duda y sorpresas se escucharon en medio del silencio. ¿Qué estaba pasando? ¿Era parte del espectáculo que supuestamente iban a presentar? De repente, una luces tenues iluminaron un modesto escenario al estilo moderno, poco después, tres luces más presentaron a tres personas individualmente. Finalmente había aparecido la banda que tanto había escuchado en las calles y ahora las personas se amontonaban para poder verlos de cerca. Michail era empujado de un lugar a otro y de alguna, junto a la vampiresa, fueron arrastrados hacia hacia la primera fila frente al pequeño escenario. Gracias a ello, se habían ganado algo tiempo.

Un tipo de música diferente comenzaba a escucharse, cierto ritmo movido; el vocalista principal, un muchacho entre los 20 años o más estaba dando un buen espectáculo, transmitiendo sus sentimientos en la canción y en su actuación en el escenario. Pronto divisó a la rubia de curiosos cabellos, llamando su atención para así estirar su mano y subirla al escenario con él.

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Tema Privado Re: Festejo en lo profundo

Mensaje por Invitado el Dom Feb 05, 2017 9:53 pm

¿Se estaba riendo de ella? ¡Sus palabras iban en serio! ¡No dejaría que obedeciera a esa extraña! Su pregunta, en cierta forma, fue ignorada. ¡No la tomó en cuenta! —¿Ignoras mi pregunta? …En verdad que no eres más que… ¡Un insolente! ¡Ah, que cruel!

Sorprendida, al emprender una nueva corrida, se despidió de la mujer con ambas manos mientras le sacaba la lengua. ¡Ella había ganado! Lo último que observó antes de que ocurrirá el apagón de luces, fue la aun molesdida (palabra creada al último momento por ella) cara de la mujer.  Casi al instante, en el escenario, aparecieron tres personas. ¿Qué significaba? Fuera lo que fuera a pasar, la gente quería ver y eso significaba nada más que desorden. Trayendo como consecuencia que ambos terminaran cerca al escenario.

¿Uh? ¿Qué, qué? Siguiendo el ritmo de la canción, alguien tomó su mano, y ella andaba aun distraída, tomándola desprevenida. Aunque ebria, ella podía entender perfectamente la letra de la canción, era una de esas canciones cortavenas en las que alguien, de un modo u otro, perdía a su amor y canta afligidamente. Solo tenía algo que decir: —¡Aburrido! — reclamó. Nadie se esperaba eso hasta el cantante calló. El momento perfecto. Le arrebató con rapidez el micrófono de las manos, ahora ella lo haría más animado (o eso quería creer). Ah, ¿Qué debería cantar? No tuvo la oportunidad, el micrófono volvió a donde debía, pero volvió a quitárselo. El tipo buscó ayuda en sus compañeros, ellos habían decidido dejarlo solo con esa pirada. Muchas cosas podrían dar miedo, una mujer borracha pertenecía a esa clase de miedos.  

¡S-Suéltalo!

—¡No, no lo haré!

Inició un forcejeo entre ellos, uno quería continuar con su actuación y otra quería iniciar la suya. En unos momentos de dieron cuenta que ya ninguno tenía el micrófono en sus manos, al mismo tiempo, que se escuchó un quejido proveniente de uno de los espectadores (el objeto le había caído de lleno en la cara). Para después oírse un pitido como consecuencia de que el aparato al fin había tocado tierra firme. El tiempo pareció detenerse. El ruido del recinto (excepto la música) se vieron silenciados, las miradas del resto se clavaron en los rostros de los responsables, el chico y Tsukiko. Que, al parecer, ambos, aun se encontraban confundidos.

Tres segundos más tarde, se percibieron las voces de los anteriormente mencionados, quienes ahora se hallaban en medio de plena discusión, defendiéndose de las acusaciones del otro. ¿Quién fue el culpable?

Señalándola con el dedo índice, lo primero que se escuchó fue:—¿Ves lo que causas? Cielos… ¿Cómo puede pasarme esto a mí? —inculpo a la chica, lamentándose el mismo de su mala suerte. ¿Por qué se habría fijado en ella? Ah, claro, su cabello, el cual fue causante de la disputa por mantener el micrófono. Uh, que problemático.

Posó su mano sobre su pecho, ofendida. ¡Imperdonable! —¿Qué? No es mi culpa que no les hiciera caso a mis indicaciones. Además…— en un intento de tono serio, hizo una breve pausa para continuar—… Es de mala educación tocar a una señorita sin su consentimiento. —su rostro adquirió una sonrisa de superioridad al decir aquello.

¿Por qué debía de hacerle caso una persona ebria? Si hubiera sabido esto al principio, no te hubiera subido al escenario. —contrarrestó, dejándole claro las razones del porque era ella la culpable. ¿Se equivocaba? Bueno, quizá el culpable “original” no fuera ella, quizá él se encontrara observando divertido la escena, disfrutando del show.

¿Ebria? ¡No hay forma en que lo esté! —Ella en su mente, aún, pensaba que tenía control total de sus acciones y demás, cuando en realidad era todo lo contrario a lo que creía. Apenas si se podía mantener en pie, su cuerpo temblaba como gelatina, y ni decir del como hablaba…

Si no quieres causar más problemas, en serio, te aconsejo que bajes de este escenario rápido. —realizó un movimiento vago con las manos, abreviando, la echaba del escenario. —De todos modos, ¿desde cuándo se les permite la entrada a niños? —acompañado de un suspiro, trató de ubicar a sus compañeros con la mirada, debían informar que la presentación se postergaría; las quejas, de diferentes partes del bar, se empezaban a oír.

Estuvo cerca de lograrlo, más, se detuvo al sentir como un líquido se derramaba sobre él, manchando parte de su cabello y en efectivo, su cara. ¿Quién había sido? Tsukiko, al escuchar la palabra “niños”, con su inexistente paciencia, le quito una copa a un incauto (sí que recibió un grito) y con una mirada dulce se lo vertió sobre su cabeza. ¿Una niña? ¡Ahora sí que podía considerarla una niña!

Ciertos comentarios nacieron al contemplar aquel acto, rompiendo el silencio antes formado, incluso algunas carcajadas, multiplicándose por cada segundo que pasaba. Al pasar su mano por su cabello, tratando de averiguar lo obvio, dando una imagen más patética.

¡Oye! —se quejó y entonces, rápidamente, le quito a otra persona que estaba cerca una copa (aún llena), lanzándoselo a ella. Surtió los mismos efectos, reaccionando ella con una mueca de molestia y asco. —¡Já! ¡Eso es lo que pasa cuando te metes con alguien como yo!

…Su vestido… su bello vestido… ¡Él haba arruinado su vestido! —¡Eww! ¡Es tan asqueroso! ¿Quién te crees para hacer esto? ¡No te lo perdonare! ¡No tiene ningún derecho para hacer esto! —¿Acaso ella lo tenía? Claro que lo tenía, y los demás no. Sonaría algo muy cuestionable para otra persona.

¡Yo puedo hacer lo que se me venga en gana! —exclamó. ¡Ella fue la que comenzó, solo se estaba vengando!

Una reacción rara se desencadeno entre la mayoría de los espectadores al ver tal espectáculo, incluidos los compañeros del vocalista, empezaron a tirar todo lo que se podría tener en mano. El sitio se vio convertido en un campo de guerra. Los vasos eran principales armas de guerra, echando su contenido sobre su víctima y hallar su fin, al terminar rotos en el suelo. Los tacones de las chicas se volvieron mortales. El caos lo invadía todo, la diversión también, ¿cierto?

Psdt.:
Mi prima le pide disculpas por la demora, la electricidad en su ciudad se vio afectada por las lluvias y me pidió que se lo mandara. Disculpe por las molestias.
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Tema Privado Re: Festejo en lo profundo

Mensaje por Michail V. Ivanov el Jue Feb 09, 2017 7:51 pm

¿Eh?— Pestañeó un par de veces al ver el arrebato de la rubia. ¿Había hecho algo malo? No sabía si reír o preguntarse el porqué de su cambio tan drástico de personalidad. Tenía que admitirlo, la encontraba bastante encantadora así que simplemente la observó en el tiempo que les permitió esa oleada de gente que los atrajo hacia la tarima. Su compañera había tomado otro rumbo, algo que no pudo evitar pues era apretujado entre los cuerpos ajenos. Ahora, ¿qué pasaría, entonces? Su mirada se fijó en los tres artistas que pretendían dar un buen ambiente al lugar aunque fue algo dramático ese cambio de luces, a su parecer. Se intrigó cuando el vocalista había extendido su mano y subió a su lado a un participante del público. No fue nada más ni nada menos que la rubia que tanto ha molestado en la noche. —¿Oh?— Le hizo gracia la idea de verla sobre el escenario junto a ese muchacho.

Pronto, la presentación no pudo ponerse mejor. ¿Qué estaba viendo? Esa chica sí que era osada al interrumpir al vocalista y querer dar su propia presentación. Mica, por su parte, comenzó a echarle porras desde su posición. Por supuesto, las personas a su alrededor lo miraron bastante extraño. Pero el extraño no era él, que va, extraño se había vuelto la discusión que mantenía la rubia junto al muchacho. ¿Qué más podía hacer si no era reír? Creía que sus carcajadas estimulaban a las personas a reír con él pues en el fondo también se escuchaban risotadas. No dejaba de observar atento los movimientos de su compañera cuando pudo percibir algo.

Oh, sí, esa bebida que consiguió la chica no fue de ningún incauto, fue el mismo ruso quien le tendió el vaso tras leer sus intenciones y que había arrebatado de alguien más (de allí provino el grito, se podría decir), sabiendo que en el estado actual de ella, no repararía en su presencia. Ah, no paraba de reír, fue mucho mejor de lo que se imaginó cuando la vampiresa efectivamente bañó al muchacho con el líquido.


¡Splash! Otro baño más.



Se carcajeó tan fuertemente que tuvo que sostener su estómago mientras se agachaba ligeramente. Duele... ¿Qué fue eso? ¿En verdad ese tipo arremetió contra ella de esa manera? No podía creerlo. Decidió dejar el papel de espectador y se enfocó en el muchacho con una sonrisa zorruna en sus labios. —¿Qué rayos sucede contigo? ¿De verdad le hiciste eso una mujer? ¿Acaso eres mariposa?— Aunque no era quién para criticar... pero que tenga ciertas tendencias no significa que hiciera semejante acción tan penosa ¿o tal vez sí lo haría dada las condiciones necesarias? Pregunta difícil.Eres patético.— Gritó con sus manos ahuecadas entre su boca para aumentar el volumen de su voz. Se rió en la cara del muchacho, complacido al ver su expresión colérica. El público femenino parecía apoyarlo y esa era su intención, incrementar la revuelta que ya se había formado debido a la obra de la rubia. Sus palabras tuvieron su claro efecto, la cara de aquel muchacho se tiñó tan roja como un tomate; se regocijó, acertó al atacar la imagen del sujeto.

¡¿Qué dijiste?! ¡Maldito seas! ¡No sabes con quién te metes!— Chilló el vocalista. Su rabia se direccionó de igual forma hacia sus otros dos compañeros quienes estallaron en risa. Buenos compañeros.

Todas las luces se prendieron nuevamente dejando al descubierto el desastre que había formado ese puñado de gente al dejarse llevar por una ‘actuación’. Era increíble, a decir verdad. Varios muebles presentaban daños, montones de vasos en el suelo bajo su propio charco del líquido que contenían acompañados de pequeños fragmentos de cristal. Una locura. No, Locura fue darse cuenta que los guardias seguían en su búsqueda. ¡Qué no tienen nada mejor que hacer! Mierda. ¡El grandote ya tenía a la chica en sus manos! La rabia ese guardia era haber sido timado de esta forma tan humillante, hecho que desconocía el ruso. De igual forma, a él no lo iban dejar por fuera, otros dos se acercaban a él. Demonios... sí que son persistentes. En ese momento se le ocurrió que era mejor volver a la oscuridad así que rápidamente trató de ubicar la caja del cableado para apuntarse a la acción; estaba justo detrás de la barra. ¿Cómo lo sabía? Simple intuición o más, corazonada.

Corrió hacia la barra empujando gente en su camino y justo cuando estuvo de frente, tomó impulso con su mano izquierda y salto sobre la barra hasta aterrizar del otro lado. El barman, por supuesto, le dedicaba una mirada de shock y se le notaba lo desentendido que estaba de la situación; Mica simplemente le dedicó un saludo militar y acto siguiente estropeó el cableado eléctrico. La penumbra envolvió el lugar y un gran suspiro de sorpresa resonó entre las paredes. Vaya que se estaba divirtiendo mientras causaba desgracias para los terceros. Esto le era un enorme juego y como todo juego, siempre debe haber un ganador y un perdedor.


OFF-ROL:
No hay problema -wink wink- (?)



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Tema Privado Re: Festejo en lo profundo

Mensaje por Invitado el Mar Feb 14, 2017 4:23 pm

¡En serio que era asqueroso estar cubierta de alcohol! Ugh. Y es que ella no se equivocó al decir que el cantante carecía de modales. ¿Que se podía hacer con ese tipo de gente? ¡Nada! Sin embargo, en medio de todo ese desmadre salió una voz defensora (una razón más para creer en el mundo). De seguro si no se encontrara en tales condiciones le hubiera agradecido (aunque al darse cuenta de quién era, pretendería que nada pasó). La misma voz recibió un gran apoyo por parte del público en forma de gritos. Encantada tras ver las reacciones de ambas partes, aún más orgullosa que antes apartó, sonriente, al chico de su camino. —Con permiso. — Bajó, según ella, con elegancia. Una verdadera suerte (y lástima para algunos) el que no se cayera.

¿Han presenciado que cuando uno prende las luces de la cocina las cucarachas van corriendo a su escondite? ¿Si? Pues al igual que ellas Tsuki también quiso esconderse, le costó acostumbrarse a la luminosidad del lugar después de estar un tiempo en la oscuridad. Se dejó ver un escenario que no esperaba, cualquiera diría que un tornado pasó por ahí. No, no. No tenía tiempo para preocuparse en problemas no suyos. Debía limpiarse si o si, la suciedad era molesta. ¿Dónde estaría el baño? Pensó justo antes de iniciar una nueva travesía, viéndose detenida cuando dos grandes manos se posaron sobre sus hombros, aprisionándola. Giró la cabeza para averiguar quién era y se dio cuenta de que se trataba del hombre de antes. Pero, ahora que se daba cuenta... ¡la estaba persiguiendo desde hace rato! —¿Dónde está el dinero de antes? ¡Eh, dámelo! — vociferó, agregando fuerza al agarre. No lo iba a engañar con esa cara de niña inocente. ¿Dinero? ¿Qué dinero? Su mente se convirtió en un lío, recordaba perfectamente unas cosas y olvidaba otras. —No sé de qué dinero me habla, disculpe. — su rostro expresaba confusión. Cambiando después a uno de soberbia. —Aun si lo tuviera, ¿piensa que se lo entregaría tan fácilmente?

Como un toque final para aquella situación su teléfono volvió a sonar por la misma persona que antes (para darle cierto toque, incluso las luces se apagaron). Ahí fue cuando no se pudo tornar peor la situación. —A pesar...—un susurro tan bajo que apenas ella misma pudo oírlo. —A pesar de que se lo he dicho mil veces... —un sollozo salió de sus labios, seguido de muchos otros. —¡Él no deja de hacerlo! ¡Lo odio! ¡Lo odio! ¡Lo odio! —inicio su pataleta, dando fuertes golpes en el suelo con sus pies. La oscuridad solo ayudó que en su berrinche como consecuencia saliera perdiendo el contrario; con el taco de sus zapatos dio en el pie ajeno, librándose de su jaula. Mostró la pantalla de su celular, en la cual se mostraba a su prometido sonriente. —¿Lo ve? — Su rostro adquirió un color pálido. Oh, claro que lo veía, y agradecía verlo visto. Esa sonrisa la reconocería cualquiera que tuviera relación con el bajo mundo o alguna conexión con el mundo de los demonios. ¿Qué relación tenia ella con ese chico? —¿Le conoce? ¿Sabe? aún no puedo creer que me deba casar con él, sí que es tonto mandándome a vivir en una casa tan pequeña en esta ciudad. —explicó, al observar la forma en la que él había reaccionado. Por su lado, él no podía creer que esa mocosa era su prometida. Lo mejor sería alejarse, preferiría mil veces perder dinero a que otra cosa. Se retiró, despidiéndose del mejor modo, dejando a la chica confundida.

Sin saberlo una molestia desapareció, quedaban solo los vigilantes contratados por Kotaro. A los cuales su misión fue modificada un poquito. «Cambio de opinión. Cuiden y traten de llevar a su hogar a la señorita Mikage. Por cierto, averigüen todo lo que saben del chico que la acompaña. Deben informarme de cualquier cambio de plan que tengan, es todo» Ambos compañeros debían moverse rápido entre ese antiguo campo de guerra y la oscuridad que lo cubría. Decidieron separarse, Guardia1 fue por Tsukiko, Guardia2 por el rubio restante. Su segundo objetivo vio una oportunidad de escaparse al irse la luz, tendrían que volver a ubicarlo. Al objetivo primordial se le detecto muy fácil. Cada uno distinguió a su blanco, utilizando a la gente como un camuflaje, corrieron hacia ellos.

El guardia respectivo tomo a la rubia del brazo con delicadeza— Señorita Mikage, ¿verdad? —ella asintió aun confundida. ¿Qué estaba pasando? En otro punto del bar, mientras su compañero hablaba con la chica, él también consiguió “capturar” a su objetivo. Diferente a la situación anterior, unos brazos por detrás rodearon cuello y brazo, inmovilizándolo. No debía usar ninguna gentileza, no era una mujer. —Lo encontré, debe responder lo que necesito. — Les había causado distintos problemas, no quería tener trabajo extra y era obvio que su compañero menos. Sonrió triunfal. Era imposible escapar ahora.  ¿Se terminaba el juego para ambos? No, no, aún falta poco para acabar. De todos modos, ¿no que en la mayoría de juegos se tienen tres vidas?
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Tema Privado Re: Festejo en lo profundo

Mensaje por Demian Serkin el Dom Abr 30, 2017 11:33 am


TEMA CERRADO
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Este tema ha sido cerrado y trasladado a la papelera debido a que lleva más de dos meses sin presentar actividad o una de las cuentas a sido eliminada.
Para a abrirlo, por favor, acuda aquí.
Ubicación: Ciudad de Éadrom ─ Bares y discotecas




Otras cosillas:

Gracias a la genialosa de Noire por la firma ♡
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Tema Privado Re: Festejo en lo profundo

Mensaje por Michail V. Ivanov el Mar Mayo 09, 2017 5:03 pm

“¿Siempre debe haber un ganador y un perdedor, eh?” En esos momentos se preguntaba quién estaba en cada bando. En primer lugar, ¿por qué las luces se habían encendido como si él no hubiese hecho absolutamente y esa maniobra que hizo al saltar la barra (que fue bastante genial a su parecer, cabe destacar) había sido en vano. Sí, en vano. ¿Por qué? Ahora estaba en brazos de un hombre fornido que no parecía ser cualquier hombre de seguridad; le apretaba el cuello con el enorme antebrazo amenazándolo con asfixiarlo o estrangular su delgado cuello. De cualquier forma, ambas no eran buenas opciones y su mente seguía divagando en los posibles escenarios mientras el hombre lo llevaba como una especie de muñeco de trapo. ¡¿Es que soy tan liviano?! Pregunta retórica.

En el rostro de Michail se podía apreciar diversas emociones, entre las cuales la risa y quizá esa expresión que se hace al verse asfixiado eran las más presentes mientras pensaba en retrospectiva, el porqué de sus acciones...

( . . . )

Perfecto~— Murmuró bastante complacido por la absoluta oscuridad que había plantado. Para sus ojos, distinguir su entorno era pan comido pero para los humanos corrientes el caso no sería el mismo. Fue un gusto escuchar ese aliento de sorpresa que soltaron al unísono los presentes y como acto siguiente, se percibía el sonido de varios murmullos combinados. Una amplia sonrisa recorría su rostro cuan niño victorioso, incluso, notó como el vigía hizo un par de señas hacia sus compañeros para finalmente abandonar la persecución. El ruso tildó la cabeza un tanto confundido aunque sin borrar la sonrisa que curvaba sus labios. —¿Hm? ¿Así no más? Creí que darían más pelea~— Alardea el que minutos antes se quejaba internamente de la constante presión ajena. —Qué se le va a hacer~

. . .— El barman estaba confundido e incapaz de expresarlo en palabras, sin embargo sólo se quedaba allí oyendo las palabras de un adolescente en medio de la oscuridad. —No me pagan lo suficiente...— (?)

El ruso escondió sus manos en los bolsillos de su pantalón y comenzó a silbar alguna canción mientras comenzaba a alejarse, disfrutando de su victoria hasta que en cierto punto sintió una presencia tras de sí sin embargo, fue demasiado lento como para esquivarlo, lo siguiente que supo fue un sentimiento de presión en su cuello y brazo detrás de su espalda. —H-hey, hey, más cuidado, trátame con cariño~— Cerraba su ojo derecho aguantando la incomodidad que le otorgaba el desconocido.
Lo encontré, debe responder lo que necesito.— El rostro del sujeto era amenazante y su sonrisa mostraba una victoria silenciosa tras haber capturado a su presa con semejante facilidad. Eso ocurre cuando se está distraído. Sólo quería seguir disfrutando mi noche y me salen con eso... Suspiró internamente.
No te conozco, debes invitarme a salir si quieres saber de mí.— Se quejó, obviamente burlándose del hombre que le amenazaba.
¿Cuál es tu relación con la señorita Mikage? ¿Qué quieres de ella? ¿Para quién trabajas?— Hizo un buen trabajo en ignorar las palabras del rubio.
¿Señorita...? ¡Ah! Ella es mi novia, por supuesto. Nos estábamos escapando juntos para tener una velada muy, muy, muy romántica como puede ver pero ustedes lo han arruinado todo.— Respondió con una confianza y fluidez bastante convincente. En cuanto al significado de su respuesta, fue lo primero que procesó su cerebro en base a:

1.- El sujeto no tenía conocimiento alguno sobre él.
2.- No podía decir que la había estado acosando en toda la noche, podría matarlo.
3.- Era la opción más divertida de escoger. Y la más tonta.

( . . . )
Y eso fue lo que pasó...
El sujeto que lo apresaba se mantenía en silencio y con una expresión severa mientras caminaba hacia la salida mientras las luces comenzaban a parpadear y las personas en el club recuperaban la compostura, siendo ajenas a la situación de los dos vampiros. Mica buscó con la miraba a la rubia vampiresa rápidamente aunque fue incapaz de encontrarla lo cual le hizo pensar que había llegado el final de su diversión. Otro suspiro interno. Debía buscar la manera de librarse de ese sujeto antes de que lo lleve a quién sabe dónde pero, de la nada, un auto negro con vidrios ahumados y aparentemente blindado aparcó en la salida del club y para su sorpresa, fue arrojado dentro de este cuando la puerta trasera es abierta. —Qué delicados... Ugh... ¿Oh?— Cuando alzó su rostro después de sobar el lugar que dolía, se encontró con los dorados ojos de la rubia. Acto seguido, suelta dramáticamente el aire para enfatizar su sorpresa. —Pensé que te habían matado estos tipos.— Se echó a reír, reincorporándose. —Por cierto, ¿a dónde nos llevan?— Cuestionó al sentir el auto en movimiento justo después del golpeteo de las puertas. Sinceramente, no tenía idea idea de lo que ocurría en estos momentos.



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Tema Privado Re: Festejo en lo profundo

Mensaje por Invitado el Dom Jul 09, 2017 9:08 pm

El leve toque del hombre la había hecho reaccionar, aunque confundida y con un segundo de retraso, el alcohol en verdad seguía en su organismo. —¿Uh?— parpadeó, tratando de comprender. Su cerebro iba lento. Recordando, segundos posteriores, que habían dicho su apellido. —¡S-Sí, soy y-yo!—perdida aún, pero sus ojos observaban al hombre que tenía cerca. —¿Desea algo?— preguntó, echando un poco la cabeza al lado, como si buscara una perspectiva para ver mejor —de hecho, eso hacía—.

Al recibir una respuesta afirmativa, supo que su misión ahí estaba casi completada. Lo único faltante era llevarla a donde le habían indicado. —Necesito que me acompañe a un lugar, por favor—. Poniendo una cara amable, y esta vez tomándole de la mano izquierda, se encaminó con dirección a la salida.

Tsukiko no se movió de su lugar, por lo que, no hubo gran avance. —¿A dónde piensa va a llevarme? —podía estar borracha, pero aún tenía sus precauciones, no iba a caer tan rápido.  El hombre se detuvo, ¿por qué no podía ser más fácil todo? Ahora atendría que dar explicaciones.

La soltó por segunda vez, pero con cuidado de vigilar cada movimiento que hacia la rubia. —Un joven llamado Kota…¡Oye!—No importó en lo más mínimo que el guardián no terminará su oración, él escuchar tan solo el “Kota” fue suficiente, sabia a quien se refería (y dudaba quisiera decir “Kotaeru”). La suerte no estaba de su lado, el alcohol y toda la suciedad no pudo evitar que Tsukiko tropezara, cayendo de pecho y quedando peor que antes. Quien la había estado observando no pudo evitar el darse un facepalm, no era en serio…

Con o sin ganas de ayudarla, debía levantarla sino quería recibir una gritada de quien era su “jefe” hasta que le pagara. Tomando su mano nuevamente, la levantó. Ella solo hizo un puchero, acomodándose lo mejor que podía, y dirigiendo una mirada de “No diga nada”. Sin oponer ya resistencia, se dirigieron a la salida y vio a un auto estacionado frente a ellos.

La mirada de quien le acompañaba le dijo todo, sin decir media palabra entró al automóvil. Los minutos pasaban y nada interesante ocurrió, escuchando luego como se abría la puerta y alguien era tirado dentro. Era un rubio… Ah… ¡Ah! ¡Él no era el chico de antes! Escuchando lo que decía, una sonrisita en su rostro pasó a ser una risa –casi- delicada que pudo ser escuchada por todos. ¡Qué buena broma! En definitiva, esa no era Tsukiko, ¿cierto? CUALQUIERA podría decir que no, pues ella no sería capaz de ir riendo a todo pulmón y luego casi derramando lágrimas, por tanto, ¿verdad? —¡Claro que no me habían matado! —siguió riendo, y no exactamente porque le hacía gracia el chiste o lo que se supone que fuera. ¡Si hasta le dio al chico una palmada leve en la altura del hombro! —Estoy completamente bien~—  Debía tranquilizarse, pero, pero, pero su cuerpo no lo permitía. ¡Una verdadera lástima!

¿Quiere saber a dónde nos llevan~?— El auto en movimiento no ayudaba mucho, para nada, tan solo lograba que aumentaran las sensaciones de mareo. Sin importarle, y ni pedirle permiso, dejo caer su cuerpo al lado del rubio, quedando su cabecita en el hombro ajeno. Aun así, debía contestar la pregunta. ¿A dónde se dirigían? Según el hombre le había explicado la razón de que estuvieran ahora en ese auto era solo una, y poseía un nombre: Kotaro. Y como mínimo la llevarían devuelta a su hogar, claro~ Se dio un leve golpe en la frente, y su mano termino golpeándola en la mejilla. ¿Se estaba auto bofeteando? ¡Claro que no! Solo era una Tsuki confundida.  Tanto pensó que nunca respondió a la pregunta. ¡Vaya!

El auto siguió en movimiento, por su lado, ella solo se quedaba recostada y tarareando una canción de quien sabe Dios a la persona que le pertenecía y a que tiempo, también. Miraba de un lado para otro, como niña curiosa. ¿Cuánto faltaba para llegar? …Ya habían llegado. Bueno, no es como si hubiera estado tan lejos, de todos modos. Prosiguieron a entrar a su “pequeño” hogar, ¡si los tipos tenían hasta las llaves!

Por cierto, todo lo que está pasando será reportado.— Comentó uno de ellos, de camino a la sala principal. Los ojos de la pequeña se agrandaron por la sorpresa, sí que debía ser una pésima broma. En ese momento quiso la tragara la tierra —el subsuelo no era el mejor lugar para esconderse, pero ella preferiría estar cubierta de barro—. No, no, no. Negó repetidas veces, lo hacía involuntariamente hasta con la cabeza. —Pero antes, aún tienen que responder preguntas… Va para ambos—aclaró, alternando su mirada para ambos chicos.

¿Están listos? —No pasó nada de tiempo, para que continuara—Pregunta número uno, ¿cuál es la verdadera relación que tienen ustedes dos?—¿Qué relación tenía con ese chico…? Estaba muerta, en ambos sentidos.
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Tema Privado Re: Festejo en lo profundo

Mensaje por Michail V. Ivanov el Dom Jul 23, 2017 3:01 pm

¿Que si Michail se estaba preocupando por cómo se desarrollaban las cosas? No, qué va. Le parecía un juego muy divertido. ¿Se preocupaba por el comportamiento de la rubia a la que había molestado durante toda la noche? Eso sí era un tema diferente y que de alguna forma le hacía gracia. Había logrado acomodarse en el auto que se puso en marcha en el mismo momento en que le arrojaron dentro y sacudió su ropaje para sentarse en un intento de aparentar gran dignidad después de todo. Observó a la rubia que parecía estar en un estado delirante al no darle ninguna respuesta concreta o con sentido alguno. Arqueó una ceja, observándola con detenimiento. —Oye... ¿Qué te sucede?— La dio por perdida cuando se dejó caer sobre él cuan vulnerable se veía. Ese hecho le hizo soltar una risita. Cuanto me sorprende su resistencia ante el alcohol. Bufó internamente mientras volvía la mirada hacia las ventanillas en un intento vano de memorizar el camino sin poder distinguir la dirección.

Soltó un suspiro resignado aunque su sonrisa no le borraba del rostro, así era él de despreocupado. Pero ahora no podía dejar de mirar a la chica quien había cambiado de personalidad múltiples veces. Comenzó a picarle las costillas para llamar su atención. —Hey, Tsuki.— Susurró. —No me has respondido. ¿A dónde nos llevan? ¿Se supone que esos sujetos eran tus guardaespaldas? ¡Sabía que te habías escapado de casa!— Divagando en sus palabras después de las preguntas no consiguió las respuestas que quería de ella... no parecía ella. Terminó suspirando de nuevo.

Justo en el momento en que se disponía a revisar el auto en busca de más información con qué evaluar su situación, el auto se detiene demostrando que habían llegado a su destino final y que ya no le quedaba tiempo de idear un escape en el peor de los casos. Al bajar del automóvil actuaba completamente tranquilo y dejándose llevar por la curiosidad a pesar de recibir uno que otro empujó por esos sujetos que los escoltaban y apremiaban a apresurar el paso sin detenerse una vez. Una vez llegado a la sala principal, el interrogatorio había empezado. El ruso escrutaba en el rostro de la rubia para poder identificar las respuestas que podría dar; ahora no se podía dar el lujo de responder tontamente... ¿o sí?

Esperen, ¿es en serio? ¿Qué importancia tiene eso? ¿Me ven cara de secuestrador? No, no respondan a eso.— Frunció el ceño, parecía estar haciendo un leve puchero mientras pensaba qué rayos podía decir o hacer ante una situación como esa.

Silencio. La pregunta va para la señorita. Después vendrá tu turno, enano.— Escupió el sujeto con claro desagrado e irritación.

Responda, por favor.— Se impacientó más el primer hombre. Con eso demostraban que ninguno de los dos tenían ganas de jugar pero Michail sí.

No sean tan fríos. Tsuki y yo sólo nos estábamos divirtiendo en un bar. ¿No es así?— Rodeó los hombros de la chica en un gesto muy encimoso mientras le sonreía ladino, ajeno a cualquier perjuicio que pudieran tener. —A quien deberían estar interrogando es a ese sujeto, el de la banda, que se atrevió a agredir a la “señorita”, ¿no ven el mal estado en que están sus ropas? Sin mencionar el olor a alcohol.— Esquivó el tema rápidamente al echarle la culpa, por supuesto, sin mencionar ni una vez que él tenía la culpa de todo en su mayoría.



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Tema Privado Re: Festejo en lo profundo

Mensaje por Invitado el Vie Sep 22, 2017 9:59 pm

¿Ah. . .? ¿Relación. . .?—se había quedado completamente en blanco ante esa pregunta, aunque desde antes su pequeña cabeza no procesaba las cosas como eran ya. A pesar de ello, su mente terminaba ese lapsus brutus con cada momento que pasaba, su conciencia tendría que recuperarse. Y bueno, en lo que volvía a la normalidad, tendría que afrontar esa pregunta con lo que le parecía correcto (en ese estado, ¡lo correcto en ese estado!). —Si, ya respondo. . . —bajó la mirada, observando el brillante suelo y su rostro reflejado en él.

Al escuchar lo que decía el chico de cabellos rubios, siguió con sus ojos el movimiento de su cuerpo hasta sentir los brazos sobre ella. Por su parte, ella en sus mueve que te le mueve la cabeza, parecía un loquita de la calle, de esas que ademas de abandonadas, con desordenes mentales. Negaba con la cabeza y luego asentía, procesaba un poco lo que decía el muchacho, y bueno, creyó era una buena idea en ese momento. En sí, no le vio ningún mal o doble sentido a esa frase simple. —Sí, solo nos estábamos divirtiendo, nada mal, está bien todo. . . —una risita falsa salió de sus labios. No mentía, si estaba bien, pero lo primero de divertirse no lo podía afirmar tan segura.

Si, como dice. . . dice. . . —tanteaba en su memoria para recordar el nombre de quien había estado y seguía estando a su lado esa noche. ¿Con qué letra empezaba su nombre...? ¿Terminaba en -ca. . .? Um. . . —¿Cosita?— dudaba, en primer lugar, ¿por qué le llamaba cosita a un completo desconocido? No era alguien que conociera hace mucho, pero... tenía que salir de esa, como fuera.— Si, ¡lo que dice cosita! —toqueteó su vestimenta, mientras fingía tristeza y asco por su situación, eh, ¡el asco si lo sentía, no todo era mentira! Hasta la mareaba un poco. . .

Sus piernas temblaban, ¿estaría volviendo al inicio de ese problema? La vista se le volvía borrosa, paulatinamente, primero un pequeño borrón que luego se hacía mas grande, el control sobre su cuerpo desaparecía y su mente no era de mucha ayuda.

Dejó al rubio atrás suyo, separándose como pudo, y casi arrastrándose subió a su habitación, dejando atrás a todos. Estaría mejor en su cama, descansando. Una vez en ella, media adormecida percibió algo; y ella podía jurar por su vida, aún incluso cuando lo sintió entre sus delirios, que alguien le estaba acariciando la cabeza. Tonterías. . . Abrazó a Usano, quien para su suerte, se hallaba en la cama. Ese aroma se le hacía conocido, en definitiva. Cerraba los ojos, si. . .
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Tema Privado Re: Festejo en lo profundo

Mensaje por Harry Blume el Mar Dic 05, 2017 10:49 pm

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