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Un nuevo festín - Priv. Michail V. Ivanov

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Tema Privado Un nuevo festín - Priv. Michail V. Ivanov

Mensaje por Invitado el Dom Nov 20, 2016 4:08 pm

No importa cuánto se es capaz de adaptarse al tiempo y espacio, es imposible ignorar el pasado y lo que en verdad uno es. La dama azabache había tenido una dura semana, todos se encontraban ya preparándose para la famosa y amada época de parciales; al caminar por los pasillos del instituto era capaz de inhalar ese exquisito olor de sufrimiento y lágrimas por parte de los alumnos, la frustración y cansancio de los profesores… El denso ambiente que se formaba, le era de lo mayor atractivo. Pero como siempre dicen “obtener todos los días un delicioso pastel de chocolate, después de un tiempo… se pierde la emoción, y se vuelve tan simple como una galleta”.

Por lo que su cuerpo le exigía descanso y comida “fresca”, desde el cuarto día de la semana se había sentido más anormal. Y pareciera que el exterior conocía su condición, grandes nubes de tonalidad grisácea cubrían el brillante cielo siéndole incapaz al sol penetrarlas. Daba un aspecto melancólico y frio, pero a su vez reconfortante debes en cuando caía una suave brisa que solo acariciaba las hojas de los más altos ramajes de los árboles.

Salió de su casa antes del atardecer, estar encerrada más tiempo e ignorar la oportunidad que le habían otorgado le consideraba una grosería, se vistió con un vestido negro liso que llegaba de largo a medio muslo, con dos listones como tirantes que exponían su tez pálida al igual que el escote en V que mostraba levemente sus dotes, y unas botas altas a la rodillas junto a su par de guantes oscuros, el paraguas y su maletín. La sociedad era ya escasa pero lo suficiente para programar un festín, por lo que se dispuso a caminar esperando que algún alma interesante y apetecible apareciera, abrió el paraguas y lo acomodo de forma que mantuviera en incognito su identidad pero que también incitara curiosidad, no bastaba con su vestimenta.

Bailoteaba de un lado a otro el maletín entretenida mientras tarareaba una melodía sin autor; cuando un olor agridulce aparece, por lo que se percata de la presencia de un hombre a unos cuantos metros de ella, alzo un poco el paraguas para distinguirlo bien y apresurar un poco el paso para lograr alcanzarlo. Los pasos eran firmes y agiles pero no mostraban suficiente interés como para sentir asecho y precaución. De forma hábil una vez que se encontraba a la altura del hombre, simulo como si hubiese resbalado. Dejando actuar el hombre a sujetarla “rescatándola de una fuerte caída”, expuso sus orbes violeta una vez que coloco sus brazos alrededor del cuello, enredándolos para asegurar a la presa, ladeo su rostro con un ligero toque de coquetería - ¿Está usted bien? – musito el caballero, respondiendo la dama con una suave sonrisa incorporándose completamente sin soltarlo, el paraguas bailaba ligeramente con el viento mientras que el maletín lo mantenía en su lugar impidiéndole un escape. De forma delicada fue alzando por el cuello su diestra acariciándole sin musitar algún agradecimiento, el ajeno se encontraba confundido por la situación. Desvió la mirada asegurándose de que nadie más le acompañase, que únicamente solo fueran ellos dos.

Tomo al hombre de las mejillas y centro sus orbes en los ajenos, dejando que sus labios pronunciaran una sola palabra- … Iruke… - susurro con un tono dulce y embriagador, acerco más sus labios dejando plasmado un pequeño beso en los labios otorgándole el silencio total, para después arrastrar su boca hasta el oído y continuar susurrándole ordenes que ayudaban a activar su poder, al igual que Drácula tenía el hipnosis con sus ojos, ella era por medio de palabras.

Le pidió al joven que la acompañara hasta un callejón sin salida, la luz era escasa y el cuerpo humano era fácil de confundirse entre las siluetas de los demás inmuebles, tomo el paraguas y su maletín para acompañarle, daba la situación y sin perder más tiempo, una gran sonrisa se dibujó en su rostro aquella belleza y coquetería se había borrado. Una sonrisa similar a un lobo hambriento exponiendo sus caninos y su lengua humedecía los bordes de su boca, sujeto el mentón ajeno y con agresividad lo ladeo dejando expuesta la yugular para así perforar la piel con sus caninos y extraer el más dulce líquido.

No te has dicho que interrumpir a una dama en la hora de la cena, es de mala educación… - musito conforme se alejaba del cuerpo y se relamía los labios, dirigiendo entonces sus orbes ahora de tonalidad carmesí hacia la avenida.
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Tema Privado Re: Un nuevo festín - Priv. Michail V. Ivanov

Mensaje por Michail V. Ivanov el Mar Nov 22, 2016 11:56 am

Se asomó por la ventana y contempló el cielo opacado por enormes nubes grisáceas haciendo que el día se viese oscuro y frío. Era un buen día. Por unos momentos meditó el qué debería estar haciendo pero la respuesta era obvia; debía estar afuera buscando qué hacer o a quién molestar. Corrió al baño y tomó una larga ducha. Ahora se sentía más fresco con sus rubios cabellos húmedos y brillosos. Miró su armario y observó su ropa, ya debía dejar descansar su gabardina por lo cual decidió llevar otro estilo igual de cómodo. Vistió un pantalón negro semi-ajustado, unas zapatillas de corte alto, color negro y suela blanca. Una franela suelta de color blanco con motivo abstracto y una chaqueta bastante amplia de un color azul eléctrico. Secó bien su cabello y finalmente se colocó un pasamontañas color gris que oprimía su flequillo en su frente. Ya estaba listo para salir y no desperdició  demasiado tiempo pues ya se encontraba fuera de la casa Ámbar.

No había demasiada gente rondando por aquellos lares. A donde girara su cabeza, sólo podía notar un par de personas hablando con sus compañeros, nada de lo que resaltar. Quizá se debía a la amenaza de lluvia. Al poco tiempo ya había dejado los terrenos del instituto y se encontraba caminando entre calles buscando llegar al centro de la ciudad. Sopesaba sus opciones, lugares que visitar y actividades por hacer mientras hacía su recorrido. Pronto su atención se dirigió a un pequeño ruido entre un montón de bolsas de basura. Se detuvo y observó por unos momentos el sitio hasta que de entre las negras bolsas, un perro de pequeño tamaño apareció y comenzó a ladrar. Mica se acercó al cachorro con toda la intención de juguetear con el aunque para su desgracia, el pequeño animal se asustó de su presencia y huyó despavorido. Trató de alcanzarlo, siguiéndole por unas cuantas calles pero su interés ante el cachorro no duró demasiado tiempo por lo cual decidió simplemente dejarlo ser y marcharse.

Escondió las manos en los bolsillos de su chaqueta mientras soltaba un pequeño suspiro. Casualmente el cachorrito corrió en cierta dirección haciendo que advirtiera la silueta de dos personas a lo lejos. Entornó los ojos con intención de ver mejor aunque obviamente no era necesario al ser vampiro y ser capaz de ver sin problemas en un entorno oscuro o alejado. ¿Esa era la nueva profesora de Química? –“Ah, es muy extraño ver a profesores fuera del instituto y sobre todo con vida social.”– Rió internamente. A aquellos dos, bien juntitos como se encontraban, no les tomó demasiado tiempo para retirarse pero... aunque parecían una pareja cualquiera, Mica percibió una extraña aura. Los siguió a pesar de todo y es que ¿qué más podía hacer en esos momentos? Sus deberes ya los tenía listos y no era una opción encerrarse en la habitación por más tiempo. Le intrigaba la profesora aunque ella estuviese acompañada con un hombre mayor que quizá era su novio o algún amante.

Advirtió que ambos se dirigían hacia una especie de callejón sin salida y comenzó a preocuparse de que ambos comenzaran a hacer cosas pues a pesar de ser muy entrometido, no deseaba saber ese tipo de cosas. Se escondió detrás de una pared al inicio del callejón, justo en la avenida, ocultando su presencia lo más posible y para su sorpresa, lo que vio a unos metros de distancia, fue un pequeño festín. Se había acercado nuevamente a un cazador con su presa. Arrugó el ceño y justo en ese momento, oyó cómo la fémina lo llamaba. Se le escapó el aire por un instante. ¿Qué estaba pasado? ¿Es que ya todos podían ser capaces de percibir su presencia? Chasqueó la lengua reprochándose mentalmente hasta que curvó sus labios y ladeó la cabeza mientras escondía sus manos en los bolsillos de su pantalón. Salió de su escondite dejándose ver finalmente pues no le quedaba más remedio, ya lo habían descubierto. Quizá ya debería dejar de espiar a las personas, dejándose llevar por su increíble curiosidad y por supuesto, el punto era que cuando se sentía aburrido, se veía envuelto en cantidad de situaciones. Lo pensó mejor; quizá no. Era mejor así. Observó directamente las iris carmesí de aquella elegante mujer, Mica había aprendido que no era exactamente una simple doctora ni un simple vampiro.

Sí. Me lo han dicho varias veces pero parece que me es imposible hacer caso.– Inquirió con tono suave y un ligero toque juguetón. Quizá ella lo reconocería del instituto, quizá no. Sólo debía tener cuidado de no ser el blanco de la morena por si se había enojado por haber sido interrumpida aunque no mostró signos de retroceder a pesar de advertir los pasos de ella.



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Tema Privado Re: Un nuevo festín - Priv. Michail V. Ivanov

Mensaje por Invitado el Dom Dic 04, 2016 8:08 pm

Atrapada por aquel embriagante liquido de tonalidad carmesí, un beso apasionado situado en la arteria principal del cuerpo humano, para así satisfacer ese deseo insaciable que emergía desde lo más profundo de su cuerpo. Era un hombre joven, al parecer de buena vida y un futuro prometedor, aun con la ansiedad que padecía y pretendía curar con el alcohol.
¿Cómo lo sé? Ella me lo dijo” Toda esa información era posible para ella obtenerla una vez que prueba la sangre ajena, “son pequeños susurros

Sin embargo, la fémina se vio interrumpida por un tercero. Un nuevo personaje se hacía presente aun cuando su invitación no era válida; era imposible para ella no reconocer aquella esencia que solía penetrar su olfato. Aun cuando su contenedor se veía dulce y tranquilo, el contenido era peligroso… más peligroso que el mismo licor, un suave aroma que tentaba a pecar, pero la más mínima gota en su paladar podría quemarla e infectarla del peor veneno.

Hannya … eso era lo que era, no era un demonio ni tampoco un vampiro, no podía ser definida tan fácilmente. Dejo su alimento de lado y desvió su mirada al invitado después de ver pronunciado dicha pregunta. Su tez conjugada con el color de la luna tan pálida pero fresca y vivaz al igual que aquellos orbes rojizos, que exponían un ligero destello indicando como de nuevo era joven.

Relamió sus labios para limpiar excedentes escuchando atenta a la respuesta otorgada, no pudo evitarlo y soltó una pequeña risilla – Lo más molesto para un adulto es un niño que no tenga modales – continuo mirándolo fijamente, aun cuando su tono era vacilante por lo que se encamino hacia el- que hace un niño a estas horas… y solo? – debía comprender su aparición como ¿una casualidad? O ¿un delicioso postre?

Ignoraba completamente el hecho que era uno de sus estudiantes, su aspecto le era muy familiar pero como todo demonio hambriento, se ve sumergido en solo una idea y no la desechara hasta que la haya cumplido. En su modo demonio, la cordura y la moral no eran opciones. Su maletín se encontraba en medio de los participantes, chasqueo sus dedos la fémina provocando que este se abriera.

Las nubes comenzaron acumularse de nuevo para opacar la luna, incitando a la oscuridad reinar de nuevo la escena. El tiempo estaba llegando a su fin, y ella no estaba consciente de ello, una dosis de 4 que eran necesarias; 5 minutos de efecto y 30 de recuperación, tiempos sumamente importantes para ella. Bajo el rostro por lo que su azabache cabellera la cubrió como una máscara – Tsk … Eres un imprudente
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Tema Privado Re: Un nuevo festín - Priv. Michail V. Ivanov

Mensaje por Michail V. Ivanov el Mar Dic 06, 2016 7:41 pm

Había sido osado, completamente imprudente al hablar de esa manera y dejarse mostrar tan sencillamente, eso era lo que escuchaba gritar al fondo de cabeza, una vocecilla que lo criticaba. Por alguna razón que no podía comprender, no le había hecho caso. ¿Por qué será? Se preguntaba mientras observaba a la fémina que tenía en frente. Aquella mujer parecía estar en un claro estado de cazador, alguien que no perdona la más mínima ofensa. Quizá se había metido justamente con quien no debía...

Y allí estaba él, clavado en el suelo, con sus ojos fijos y totalmente alerta a los movimientos de la otra.

El comentario de la morena le hizo formar una sonrisa de medio lado en sus labios. Ladeó la cabeza pensando en cuán fácil era catalogado como “niño” por muchos. Quizá se debía a que no era demasiado alto para su «edad» o tal vez se debía a su complexión. –Mis más sinceras disculpas.– Comentó en cierto tono burlón que un tercero no podría decir si estaba siendo serio o no, pues la gracia le era notoria. Bueno, en realidad él nunca era serio en la vida. Sin embargo, al advertir la cercanía de la profesora, arqueó una ceja, irguiendo su espalda y alzando el mentón. –Quizá me he perdido y no encuentro mi camino de vuelta.– Decidió seguirle el juego, fingiendo un papel de niño inocente al proceder a mirarle de cierto ángulo en que sus expresivos ojos azules eran más notorios.

Pero no todo era risas y juego. El escenario se volvió aun más sombrío con la desaparición de la luz de luna. La profesora se comportaba de una manera extraña que le hizo subir sus defensas. No estaba seguro de qué era lo que iba a hacer a continuación ya que no tenía manera de ver sus expresiones en esa posición, algo que le hacía impacientarse de alguna forma. Mordía el interior de su labio mientras afilaba los ojos y descubría sus manos, dejándolas caer inertes a los costados de su cuerpo.

Woah, tranquilícese.– Alzó las palmas en señal de paz. –No creo que sea para tanto. Su novio aún la espera.– Volvió a su actitud burlona mientras se inclinaba para observar detrás de la profesora. Si con esperar se refería a estar tirado, desangrándose, por supuesto que había acertado.

Terminó haciendo un gesto con su mano, señalándose a sí mismo de manera sugestiva. –¿O es que soy lo suficientemente interesante como para dejar perder tan valiosa sangre?– Bromear era lo suyo, hacer enojar a las personas era cosa fácil y en especial provocar sentimientos negativos. Quería saber qué tanto podría mantener bajo control la situación antes de que la empeorara.


Última edición por Michail V. Ivanov el Mar Dic 06, 2016 8:42 pm, editado 1 vez (Razón : Mejoras~)



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Tema Privado Re: Un nuevo festín - Priv. Michail V. Ivanov

Mensaje por Invitado el Mar Dic 06, 2016 9:22 pm

Una tempestad se aproximaba, y como siempre cualquier experto recomendaba quedarse dentro de sus casas y no exponerse ante la posible tormenta. El comunicado se había dado en la hora de almuerzo cuando los televidentes son mayores. Con ello se explicaba la ausencia de la sociedad en las avenidas pese el día de la semana; sin embargo, no era motivo suficiente para aquella fémina y el rubio acataran con placer.

El callejón se envolvió en la oscuridad, la dama se mezclaba perfectamente en ella. La luz de la luna ya era nula, las nubes se movían a gran velocidad para cumplir su misión; el rubio indeciso en los argumentos pues las reacciones de la dama no eran suficientes para definir su estado.

Las palabras ajenas se encontraban en un rumbo vago, vacilante y burlón. Tal como un niño resonaba en su interior, se limitó a musitar alguna palabra, por lo que simplemente centro sus grandes orbes carmesí en él. Entre más lo observaba la curiosidad se despertaba en ella desde lo más profundo de su interior, comenzó a mover los dedos y poco a poco irlos tronando como si se estuviera preparando… ¿Preparando… para qué?

Podía oír a pesar de la distancia el segundero del reloj que se situaba en la mano diestra de su invitado principal y eso la ponía más impaciente, el tiempo se estaba agotando y su energía era limitada, un ataque, solo eso. Bajo el rostro y suspiro una vez que escucho el argumento del joven – ¿Mi novio?– a penas y se entendió su pregunta cuando inicio una pequeña risilla entre sus dientes que lentamente se fue propagando hasta que se convirtió en una carcajada, aquellas que se escuchan en las series de terror, cuando el asesino se ve contemplando su victoria -  Tienes muy mala suerte niño – lentamente fue alzando su rostro con esa sonrisa de lobo hambriento mostrando sus caninos, su mirada se había transformado, su pupila se había vuelto tan afilado como sus dientes - ¿ O eres lo suficiente idiota como para acercarte cuando dos adultos se están divirtiendo?

Miro de reojo al cuerpo medio moribundo, que tal como el joven lo había descrito se encontraba fluyendo una gran cantidad de sangre por el cuerpo del joven creando un pequeño charco alrededor de los zapatos – Es hermoso no crees? – Argumento con una voz baja y de tono burlón – La forma tan cálida en que baja y acaricia la fría piel, tiñéndola de ese color carmesí. Una caricia que recorre todo el cuerpo y hace estremecer al ajeno, tal como si fuera la mano de la vida quien te estuviera deleitando y llenando de placer...-incorporo de nuevo su cuerpo y dirigió sus carmesí nuevamente al rubio, un pestañeo y los segundos intermedios para el otro fueron perfectos para aparecer detrás del joven. Al ser un hibrido de dos razas no podía comparar su velocidad a la raza pura, pero se encontraba satisfecha con sus dotes, pues le permitía ser ágil y obtener su nueva presa.

Acerco sus labios a la oreja izquierda – Y si… eres lo suficientemente interesante como para que deje mi comida para atender a mi nuevo invitado… - su voz se había convertido a una melosa y seductora voz. Adentro su rostro en la cabellera del joven olfateando su aroma, era deliciosa aun cuando el peligro se hacía presente. – Acaso no te dijo tu mama que no te metieras en problemas? – adopto el mismo tono burlón del joven. Coloco sus manos a la mitad de la espalda del chico y lentamente fue alzándolas por todo el cuerpo hasta llegar al cuello, donde levemente fue acariciando la vena principal.

Tienes miedo? – Susurro, acompañada de una risa-
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Tema Privado Re: Un nuevo festín - Priv. Michail V. Ivanov

Mensaje por Michail V. Ivanov el Miér Dic 07, 2016 12:30 am

La tormenta se estaba anunciando, imponente y sin condescendencia ante nada. El viento adquiría un poco más de poder provocando un sonido tenebroso, un sonido grave que calaba los oídos de los presentes y haría estremecer a cualquiera. Parecía como si Éadrom se hubiese hundido en un mundo de absoluta tiniebla. La oscuridad no era un impedimento para Mica. Su visión era excelente al ser vampiro aunque, a pesar de ello, los demás sentidos se agudizaron de igual forma rehusándose a pasar algo por alto. Por lo cual, los dedos que la mujer hizo sonar, se escucharon fuerte y claro. No se sentía muy seguro de cómo interpretar la risa de su contraria haciendo que simplemente sonriera contagiado.

Eso…–Intentó replicar, decir un buen comentario en contra pero nada vino a su mente y de sus labios se escapó una risita. –Eso puede ser lo más acertado.– Admitió al final. Nunca en su vida tomaba los insultos en serio, que lo hicieran enfadar era algo difícil de conseguir y pero no imposible.

Sus ojos se posaron de vuelta una vez más en el lejano cuerpo que yacía a unos metros de ellos, en inercia y escuchó en silencio las palabras de la mayor. ¿Quién lo diría? La profesora había hablado de una manera poéticamente oscura que muchos encontrarían escalofriante pero este no era el caso. Se imaginó vívidamente cada una de sus palabras y en su rostro de acentuó una expresión que podría ser catalogada como pacífica aunque él no lo describiría así. Pero tan rápido como esa expresión apareció, su rostro se contrajo opacando cualquier rastro de expresión, volviéndose frío y quizá con aire severo. La fémina había sido rápida pero sus ojos también lo eran, anticipando sus acciones.

Permaneció inmóvil en su sitio, con la mirada fija en la dirección que instantes anteriores se encontraba la mayor. Nada más su ropaje y sus rubios cabellos opacados por la tenue luz de luna que hacía últimos esfuerzos por iluminar, se sacudieron fieramente a causa de aquellos rápidos movimientos de la Profesora para posarse detrás de él y hacer de las suyas.

Al sentir el cálido aliento en su oreja, inclinó su cuello ligeramente hacia el lado contrario en una reacción, un reflejo por ser un área sensible. Sus ojos rápidamente se afilaron y se clavaron directamente en el cazador al que osaba a darle la espalda. –¿Debería sentirme halagado?– Se burló con una sonrisa de medio lado, demostrando picardía. Su sonrisa se amplió después del comentario ajeno con el mismo tono que él acostumbraba a emplear. –“Esto es un juego.”– Un peligroso juego.

Sintió las caricias ajenas. Manos finas que siguieron la curvatura de espalda hasta llegar a su cuello en donde todas sus alertas se activaron y los vellos de su piel se erizaron. Ignorando completamente la provocación de la morena, apartó aquella peligrosa mano antes de partir de su lado, tomando impulso de un salto en un movimiento en extremo rápido provocando otra ráfaga incrementada con el mal tiempo que los envolvía. Hoy sería de mucha ayuda su increíble velocidad. Dio unos pequeños y ágiles saltos más hasta estar lo suficientemente lejos de la fémina.

Se escuchó una carcajada sarcástica. –¿Miedo? No lo creo. ¿Por qué lo tendría? Sólo opino que tal vez no sepa muy bien. Sólo decía.– Comentó juguetón. Ciertamente no sentía miedo, era simplemente su cuerpo reaccionando con extrema cautela a consecuencia de su naturaleza desconfiada y aun así, sabiendo que no debería provocar demasiado, le era imposible de evitar. Pudo advertir el cuerpo inerte de aquel tercero. –“Está más que muerto.”– Le dedicó una mirada despectiva por unos momentos mientras balanceaba el peso de su cuerpo de un pie a otro. Detrás de él se alzaba un muro, un final sin salida, sin embargo, no le sería un problema saltarlo. Tenía bien presente que la mujer que tenía en frente estaba dispuesta a jugar y él también.

Pronto, pequeñas gotas de lluvia comenzaron a caer, lentamente, como si se sintieran cohibidas por el momento que se desarrollaba en aquella oscura y desolada calle.



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Tema Privado Re: Un nuevo festín - Priv. Michail V. Ivanov

Mensaje por Invitado el Vie Dic 09, 2016 9:24 pm

Uuuuuh sabes cómo moverte niño – replico al sentir como este se apartaba de su caricia – acaso no te ha gustado estar tan cerca de una mujer? – alzo la ceja, al igual que él deseaba provocar y burlarse. Era consiente que era un niño después de todo. Aunque sus reacciones demostraban algo más, una vez cerca de él pudo percibir completamente lo que su interior trataba de decirle. Era igual que ella, o cierta parte. Su esencia era parecida a la que ella desprendía en esos momentos, aun con la falta de sed.

¿Pero… quien realmente es este niño?” se cuestionó en su mente, no podía determinarlo, era consciente de que en este territorio los seres sobrenaturales eran el pan de cada día por lo que no podía precipitarse. Lo irónico que algo muy fuerte yacía en su cuerpo, sugiriendo que tentara al joven, que averiguara quien era en realidad. Pero no debía rebasar los límites, los movimientos ajenos fueron rapidez aun con la torpeza, no presentaba signos de que fuera hábil en combate. Lo que claramente era una ventaja para ella; miro nuevamente su maletín estaba abierto, por lo que estaba listo para realizar las invocaciones “ Ryuu…Sorata…Megumi… quien jugara esta noche?” entusiasmada por la utilización de sus compañeros ignoro todo a su alrededor. El sarcasmo y la arrogancia que desprendía el rubio, las gotas que caían cada vez con más enjundia y sobretodo el despertar de su invitado.

Sin embargo, dicha concentración se rompió una vez que la cuestiono - Oh no no, no debes preocuparte por ello… No tengo un paladar muy exigente, además… eres joven y tienes muy buena condición – dicho eso su lengua hizo su aparición lamiendo el borde de sus labios rosados- Y ya que has interrumpido mi cena…

Tick tack… tick tack… El reloj marcaba el compás de la noche al igual que las gotas al golpetear el aluminio de los contenedores de basura. Sus orbes penetrantes estaba tan determinados en obtener al joven, esa piel blanca resaltaban los profundos ojos azules y esa cabellera rubia que rosaba las mejillas- veamos…- ladeo su rostro y comenzó a dirigirse al chico, sus pasos eran suaves y delicados sin ninguna prisa, su voz comenzaba a ser gentil y agradable. Debía mostrarle seguridad, tenía que acercarse lo suficiente como para utilizarlo de nuevo. Era la única manera de obtener la última dosis.

Pero… Si al tener un cuerpo ya a disposición de consumo, ¿Por qué el deseo de otro?

La fémina era especial y exigente, aun con su aura profesional tenia indicios de ser una niña caprichosa y sus preferencias eran altas, mucho más cuando el apetito se apoderaba de su razón.

Los humanos se pelean por obtener los alimentos de primera calidad y fresca. Entonces los demonios, bueno… ¿Qué hay más fresco que un niño?

Cuál es tu nombre? – resonó la pregunta entre las tres paredes. Las pisadas de la carmesí se abrían paso entre los charcos, se encontraba ya a tan solo dos metros por lo que se detuvo. Tengo el ligero presentimiento que nos conocemos pero… - se tomó la libertad de bajar sus carmesí e inspeccionar al joven de pies a cabeza, analizo superficialmente el cuerpo, un hábito bastante descortés y ventajoso gracias a su profesión. Pero existía algo que llamaba mucho su atención, ese azul le recordaba algo … o más bien alguien.
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Tema Privado Re: Un nuevo festín - Priv. Michail V. Ivanov

Mensaje por Michail V. Ivanov el Sáb Dic 10, 2016 11:34 pm

Hizo un gesto de modestia después de ser elogiado. –Oh, claro que me gustó.–Respondió con cierto sarcasmo en su tono. Ciertamente le había provocado escalofríos que hasta ahora nadie lo había hecho. Se llevó la mano hasta su cuello y así sobar la zona que momentos antes, la morena había acariciado. –Pero no estoy muy seguro de sus intenciones. Debería invitarme primero a salir o... ¿debería hacerlo yo primero? ¿Me aceptaría?– Bromeó. Sonreía gustoso de que la morena le siguiera el juego.

Advirtió el cambio de dirección en los orbes carmesí de la mayor. –¿Un maletín?– Afiló los ojos suspicaz y arqueó una ceja. No podía ser una buena señal. Tampoco podía imaginarse qué podría llevar dentro. ¿Ropa? ¿Libros de su investigación? ¿Un arma? Descartaba la idea de que fueran instrumentos quirúrgicos pues el vestuario de la mujer no sugería que iría a alguna consulta o algún hospital. La curiosidad le fue grande pero presentía que sería peligroso esperar a descubrirlo.

Sus cejas se alzaron en sorpresa tras la confesión de la Profesora. No debería sentirse apreciado por un cazador pero lo hacía. Fingió un gesto de sentirse halago al hacer un ademán con la mano. ¿Quién lo diría? De igual forma, no era su intención terminar de esa manera. ¿Sería de alguna forma divertido? Se preguntaba varias veces mientras inclinaba su cabeza a un lado. Pero podía sentir la penetrante mirada ajena, traspasando su pálida piel.

¿Mi nombre? Mi nombre es Michail Van Ivanov.– A continuación hizo una profunda reverencia en un gesto de galantería al posar su mano derecha sobre su pecho y la izquierda extenderla, como si agradeciera al público de una sola persona después de haber hecho alguna actuación o presentándose como si de un noble se tratara. Una sonrisa afilada corría en los labios del ruso al reincorporarse. –Seguro que sí...– Respondió en tono bajo, sin dar ninguna explicación. El simple hecho de decir: “La he visto en el instituto, Profesora” no sonaba demasiado atractivo así que optó la ambigüedad. Le era imposible dejar de advertir cómo la distancia entre ellos era cada vez menos. Una especie de sentimiento emocionante afloró en su pecho y sí, ciertamente podría comportarse como todo un niño al momento de buscar la preciada adrenalina. En un instante, tomó impulso hasta caer en el borde del muro de varios metros de altura que bloqueaba cualquier vía de escape.

Las gotas de lluvia se volvían cada vez más fuertes, armando una sinfonía al golpetear sin piedad cualquier objeto que estuviese en su camino. El viento era frío, calándose en la piel mientras la ropa se humedecía y se volvía más pesada. Sin aviso, un relámpago hizo su aparición resonando fuertemente, iluminando el cielo por unos instantes.

Le diré algo.– Extendió sus brazos en un gesto llamativo, como si de verdad quisiera toda la atención de aquella hermosa fémina quien parecía bendecida con los tenues rayos de luna que pronto desaparecerían. –Haré lo que usted me pida, cualquier cosa, si logra atraparme.– Sentenció. Volvería a repetir la jugarreta. Completamente confiado en su velocidad y agilidad retó a la cazadora pues mientras más recibía atención, más presuntuoso podía volverse... y codicioso. Otro relámpago hizo se anunció sin piedad. El callejón se iluminó completamente y como si hubiese sido un incentivo, sin esperar alguna respuesta, se dejó caer de espaldas como cualquier suicida... la diferencia es que el rubio no moriría, no, aterrizaría con gracia y se haría paso entre más oscuras calles para continuar su “juego”. Para cuando la oscuridad retomó su lugar, el ruso ya se había marchado.



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Tema Privado Re: Un nuevo festín - Priv. Michail V. Ivanov

Mensaje por Invitado el Sáb Dic 17, 2016 12:54 am

Hahahaha eres un joven muy coqueto. Bueno, quizá podemos tomar este lindo encuentro como nuestra primera cita, no crees? – el sarcasmo parecía ser el ingrediente principal en el festín, ambas lenguas se desenvolvían con tal agilidad que pareciera que se conocían años atrás, al igual que esas sínicas sonrisas. De aquellas que parecen ser cómplices de los delitos inimaginables, la dama se posó con los brazos cruzados contemplando los movimientos del joven con el fin de prevenir una mala jugada. Se percató de como visualizo su maletín, logro ver cierta curiosidad en aquellos azules lo que le provocó una sonrisa, pero mayor fue la sorpresa al escuchar el nombre ajeno.

Mika-chan – de forma pausada pronuncio con ese tono burlón y esa sonrisa con toque de picardía, ladeando su rostro como si dicho apodo expresara ternura dando a su vez pequeños aplausos por la improvisada presentación. No podía negarlo, no solamente su físico le causaba curiosidad sino esa seguridad, es porque es un niño pensó su interior.

Es un gusto conocer el nombre de mi cita… -se tomó unos segundos para después musitar con tal lujuria- y mi cena…-susurro al ritmo del viento

A penas y había terminado de pronunciar la última letra, cuando el joven se precipito en realizar un movimiento que no estaba en la jugada, rápidamente la dama cambio su posición a ofensiva al igual que su mano diestra, para hacer accionar a uno de sus compañeros pero esta espero unos segundo; siguió al ajeno con sus carmesí cuidando que no se alejara más del rango. La figura del rubio se perdía entre las sombrías nubes y los pequeños rayos que otorgaba la luna debes en cuando; sus hombros se relajaron al igual que si cuerpo pues no había reacción de que fuera a irse de inmediato mas no descuido el contraataque. Cuando escucho el imprudente juego, no pudo evitarse romper en una carcajada, bajo el torso al igual que el rostro dejando que la carcajada durara unos segundos más.

Llevo su zurda a su cabellera donde la peino hacia atrás y comenzó a incorporarse para iniciar la búsqueda, sus pasos se volvieron firmes y determinantes- Muy bien Mika-chan, hahaha hagamos nuestra cita inolvidable – musito con una inmensa felicidad por la invitación. Se acercó a su maletín sujetándolo con la zurda decidida a ir tras el joven, aun se encontraba cerca y debía aprovechar antes de que perdiera el rastro. Sus pisadas se habrían campo entre los charcos conforme se aproximaba al muro decidida a saltarlo, pero esta se vio detenida tras escuchar aquel reclamo ahogado de su antiguo invitado.

Ah! Cierto … -volteo algo decepcionada por la interrupción, dio unos cuantos pasos al cuerpo olvidado – Lo siento cariño, cambio de menú. Ya no eres tan apetecible… pero… no te preocupes, quizá nos volvamos a encontrar –guiño su ojo algo coqueta. Con totalmente imprudencia y descortesía aproximo su diestra al saco del joven para tomar el móvil y hacerle llamar una ambulancia, aun siendo un demonio ya no le era atractivo dejar morir a un humano. Y más aun, no gastaría su energia en curar a unas sobras.

Dejando en el olvido tal cuerpo, se incorporó de nuevo ladeando su cabeza hasta tronar su cuello- mmmm…. Donde estarás Mika-chan? – murmuro algo triste. Dando un salto sin problema hacia uno de los muros, se paró con clase y elegancia visualizando el panorama que le había otorgado la altura, era perfecta, pues le era posible visualizar en mayor magnitud el rango de localización. Desconocía completamente los poderes del joven, al igual que él los del demonio; por lo que dichas palabras las consideraba tan imprudentes. Muchos años ya habían pasado pero el pasado nunca se olvida y mucho menos la verdadera naturaleza.

Podía sentir como en su interior se creaba una emoción, una sensación del recuerdo, cuando aún le era factible cazar sin ningún problema. Su sangre comenzaba a hervirse de la emoción, se sentía viva de nuevo y la excitación se hacía aún mayor. Permitió que sus ojos vagaran por unos segundos alrededor en busca del rubio cuando por fin… Eres mío… -perdida la frase en el viento por la velocidad en que su cuerpo, debía ser ágil. Minutos tan solo habían pasado y el rubio tomo una gran ventaja, era cuestión de metros para que este llegara al límite del rango. Sus piernas se volvieron ligeras, al grado que la dama podía ser confundida con una acróbata y bailarina, pues sus dinámicos movimientos le hicieron llegar con excelencia al lugar.

Se dejó caer sobre el camellón de una avenida, la luz de los faroles la anunciaban completamente. Los establecimientos que adornaban la acera se encontraban ya despoblados al igual que sus alrededores, convirtiéndose la zona en un pequeño parque de diversiones.

Mikaaaa-chaaaan! –Grito sin prudencia alguna – Donde estas? ... Sabes no deberías dejar a una dama sola...
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Tema Privado Re: Un nuevo festín - Priv. Michail V. Ivanov

Mensaje por Michail V. Ivanov el Vie Dic 23, 2016 8:38 pm

Así fue como ambos personajes comenzaron un intercambio de mutuo sarcasmo. Cada uno burlándose a su manera, disfrutando el uno del otro. Parecería que no era necesario una presentación. Al escuchar la forma en que era llamado por la mayor, su sonrisa se amplió de inmediato. Aún no se acostumbraba a las costumbres japonesas por lo que el sufijo 'chan' le hizo bastante gracia. No sólo eso, se ganó un buen aplauso por su presentación lo cual le hizo reír. ¿Qué más podría pedir? La escena era encantadoramente oscura y su único público era una hermosa dama quien prefirió su compañía sobre la de aquel pobre hombre que yacía moribundo. Aunque no precisamente era cosa buena. Cita. Cena. Interesante selección de palabras.

El hecho de que aceptaran su propuesta de manera tan positiva fue algo que lo satisfizo. El juego se estaba tornando mucho más interesante y no desaprovecharía la oportunidad.

Le gustaba mucho ese tipo de juegos y ahora contaba con una excelente ventaja que era la lluvia. El olor se veía distorsionado a causa de esta precipitación así que ninguno de los dos podría valerse con ese sentido. La visión era diferente. Estaba consciente de que la raza de la profesora era híbrido de vampiro y quizá de algo más oscuro, por lo que ella también contaría con ese sentido desarrollado. Mientras tanto, debía aprovechar la distancia que había conseguido entre ambos.

Pasaba rápidamente entre oscuras y desoladas calles, adentrándose en lo profundo de la ciudad hasta llegar a lugares desconocidos. Las residencias quedaron atrás y ahora sólo eran muros delineando varios caminos. A lo lejos pudo escuchar la sirena de alguna ambulancia realizando un rápido viaje hacia algún lugar. También apreciaba la voz de la mujer que lo llamaba delatando su ubicación, haciendo que se le escapara alguna que otra sonrisa. Después de unos rápidos movimientos esquivando paredes, algunos botes de basura y demás obstáculos, decidió dar una pista de su ubicación al silbar su tonada favorita a un paso más tranquilo con sus manos escondidas en los bolsillos de su chaqueta.

Tonada:


Era una costumbre que hacía más apretado el juego; le obligaba a agilizar su visión del terreno para ideal una estrategia o verse en la necesidad de halllar un buen escondite. Podía sentir los pasos de la morena cerca. La caza era una buena actividad pero huir no lo era todo. Quería saber que tan poderosa era su cita, de otra forma, se aburriría de un simple cazador promedio además, ¿por qué no estar un rato más cerca de aquella fémina? Sí, quería ver qué tipo de reacciones haría en otra clase de escenario.

Se detuvo en seco en medio de una oscura calle. Sus facciones eran serias, sin ninguna expresión. Por su mente bailaban ideas de posibles escenarios y acciones. Baile. Sí, eso sonaba bien. Sólo le faltaba atraer su atención.

Evaluó el terreno, viendo qué posibles objetos podrían usarse como armas para 'sorprender'. Tomó un par de botellas y las rompió, ahora sería capaz de usar los trozos como pequeñas dagas en el momento en que ella se mostrara ante él. La recibiría con una pequeña sorpresa que estaba seguro no ser la gran cosa. Eso sí, sólo si lo hallaba.



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Tema Privado Re: Un nuevo festín - Priv. Michail V. Ivanov

Mensaje por Invitado el Mar Dic 27, 2016 10:38 pm

Era como si un canino estuviese jugando con un zorro, este podía ser lindo y dócil con los humanos pero era hábil en la caza y más con la raza contraria aun con la falta de experiencia, volviendo el interés de acorralarlo mayor. Pero no se debe olvidar la virtud que tienen los zorros por naturaleza, eran tan astutos y traicioneros, que podían robar la belleza de los caninos volviéndose exóticos para algunos.

Pero… en este juego quien era el zorro? Y quien era el canino?

Y para ello se tenía toda la noche para averiguarlo. La fémina continuaba llamándolo una y otra vez, de manera suave y quizá un tanto provocativa incitándolo a salir pues su intención era alargar la cita todo lo que fuera posible.

Bailaba de un lado al otro el maletín impaciente, pues se encontraba dudosa de la localización perfecta de su pareja. Aun con su séptimo sentido de detección de aura le era difícil conocer satisfactoriamente la posición y peor aún que no se encontraba con el cien por ciento de su fuerza, si acaso contaba con un 35%, lo óptimo es atrapar a este niño reprocho su interior.

No podría valerse de la localización, ni del olfato pero contaba con la visión y la audición pues el gusto lo guardaba para el final, deleitarse de ese fresco y cálido liquido carmesí que exigía su paladar con mayor furia. Pero no deseaba ser dura con el chiquillo, por lo que decidió dejar caer su maletín en la acera junto a un árbol mientras se encaminaba a uno de los establecimientos; deseaba dejarse guiar por el instinto pero su cuerpo le exigía más. Abrió sus ojos y fue atenta a casa sonido que se manifestaba a su alrededor, el choque de las ramas de los árboles, el chiflido del viento así como el golpetear de las gotas contra el concreto.

Mostro una sonrisa ladina – debo suponer que no estás acostumbrado a las chicas – lanzo el comentario al aire – no debes ser tímido, prometo ser dulce… - sus palabras contenían una gran cantidad de engaño y dulzura, una mezcla totalmente delatora, pero era lógico que el chico sabia a la perfección a que… No, más bien con quien está jugando. O eso pensaba la dama.

En la espera de una respuesta pasaron unos cuantos minutos para que esta apareciera, un arrogante silbido resonó cerca de un establecimiento de calzado y vestimenta, el sonido rebotaba entre las paredes hasta hacerse llegar al lugar abierto. No pronuncio una palabra pero eso no quiere decir que no tuviese reacción, pues una sonrisa de gran tamaño, lo suficiente para mostrar con descaro su dentadura blanca. Comenzó a caminar golpeando el tacón de sus botas firmemente contra el concreto y los charcos que se formaban gracias a la ligera llovizna que adornaba el escenario – Mika-chan…- de sus labios se escapó el nombre ajeno, a penas y terminaba de pronunciar la última letra cuando se percató de como cristales aparecían en la escena. Algo confundida del movimiento del rubio desvió su mirada al maletín, no muy lejana a él (aproximadamente unos 3 metros), chasqueo sus dedos haciendo abrir este inmediatamente.

Así que vamos a jugar?
–murmuro entre dientes. Preparada para cualquier movimiento llevo sus manos, una con la otra y lentamente se fue despojando de los guantes que cubrían sus pálidas manos, dejando mostrar sus dedos largos y delgados con uñas un tanto afiladas de tonalidad carmesí como sus ojos. Bajo su diestra a la altura de su cadera con el dedo anular y pulgar listos para la orden, entre cerro sus labios dejando una pequeña comisura perfecta para dejar escapar debes en cuando el aire que exhalaba. No se limitó y continúo con su camino, una fuerte ventisca se aproximó agitando los ramajes revoloteando las hojas caídas, una perfecta entrada. Deslizo su dedo índice de la diestra por la separación que había entre los ladrillos del edificio como si afilara su uña.

10…9…8…7…6…-comenzó con un conteo de forma lenta y con un tono algo dulce que poco a poco se fue intensificando en diversos aspectos conforme se acercaba al uno- …5…4…3…2…1…- una voz juguetona pero no tan empalagosa como las anteriores apareció – Listo o no… Haya voy… - habilitando su velocidad se introdujo entre aquella calle oscura desconociendo la longitud de esta y la posición del rubio.
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Tema Privado Re: Un nuevo festín - Priv. Michail V. Ivanov

Mensaje por Michail V. Ivanov el Lun Ene 09, 2017 10:15 am

Sólo le restaba esperar. Se sentó encima de un bote en el que pudiese reclinar una de sus piernas en el borde y meditar. Estiró su cuello para fijar su mirada al cielo mientras las largas gotas de lluvia impactaban en su rostro. Podía escuchar el llamado de la morena en ese tono provocativo y burlón que empleaba cada vez que se dirigía a él o quizá sea así con todas sus presas; el sonido de la lluvia al golpear el suelo con furia y la tempestad formada en el cielo tenían su propio escenario. ¿Cómo debería sentirse en estos momentos? En ese preciso momento se sentía a la expectativa y de alguna forma podía mantenerse sereno. Tal vez se estaba conteniendo. Tal vez no. No tenía forma de saberlo y la causaba bastante gracia.

Pero no por mucho perduró aquel sentimiento. Otra vez podía sentir ese nudo en su pecho cuando la fémina se burlaba de él y su presunta inexperiencia con las mujeres. Chasqueó la lengua y sus expresiones se agravaron. –Vaya mujer.– Sintió la necesidad de demostrarle lo contrario y eso le hizo sonreír irónico pues normalmente no se comportaría de esa forma. Normalmente no le importaría, se comportaría indiferente y hasta se reiría en su propia cara. Y no dejaría de hacerlo tampoco, no caería en la provocación por los momentos. Esperaría.

Su cazadora estaba a unos metros de él, había llegado el momento de la acción así que una vez divisó la figura de la mujer, arrojó los cristales en su dirección. Mica gozaba de excelente puntería pero su objetivo no era dañarla precisamente, sólo sorprenderla. Sus labios se curvaron ligeramente hacia arriba cuando su “sorpresa" había resultado exitosa. Había logrado colocarla en guardia y finalmente conocería lo que hay dentro de aquel maletín, confirmando sus iniciales pensamientos. “No podía ser algo bueno”.

Ladeó su cabeza, dedicándole una fija mirada que no podría ser quebrantada ni por las fuertes gotas de lluvia que caían sobre ambos. No le respondió verbalmente pues su cuerpo lo hizo por él, dejando su asiento para quedar firmemente parado sobre el suelo con sus rodillas ligeramente flexionadas. La cuenta regresiva resonó entre las paredes que se alzaban rodeando las calles; sabía que debía prepararse y que lo que se había planteado en su cabeza podía salir muy mal con su falta de experiencia en demasiados combates, sin embargo, tenía la esperanza de provocar un buen momento de caos.

Una carcajada sarcástica se escapó de sus labios cuando la presión del viento anunció la proximidad de la mujer. Primero lo primero, el primero en atacar siempre tenía más posibilidades de vencer así que ideó una manera de usar el entorno a su favor. La calle era estrecha por lo que aprovechó su agilidad para posar justo detrás de la morena cuando ella osara a atacar, tomando impulso en las paredes haciendo una especie de caminata rápida.

Ahora que tenemos una cita, la he llevado a otro lugar. ¿No le gusta?– Comentó con sorna refiriéndose a las oscuras calles y poco atractivas para una una pareja normal. –¿O es que quiere que la lleve a otro lugar? Yo preferiría un baile aquí, si me lo pregunta.– Extendió sus brazos invitándola cordialmente a él como si en verdad ninguno planeara nada bajo y que en verdad eran conocidos. Esa era una de sus habilidades, siempre burlarse con su lenguaje corporal. Una vez que ella se detuviera a hablarle, con un movimiento rápido, aprovecharía en tumbarla al suelo al patear su tacón. –Se vería muy bien en suelo.

Sonrió de medio lado con su pensar, pero sólo se complacería si lo lograba. De igual forma, escondía una de sus manos en el bolsillo de su chaqueta, aferrándose firmemente a su navaja.



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Tema Privado Re: Un nuevo festín - Priv. Michail V. Ivanov

Mensaje por Invitado el Dom Feb 05, 2017 10:04 pm

Las sorpresas de la noche podían ir mejorando conforme los pasos de la azabache se marcaban en los charcos formados por la lluvia. Adivinar los movimientos de su cita le perdía el sentido a tan agradable reunión, el joven se había tomado la molestia en divertirla después de tantos años, hacia tanto que un platillo no podía tanta resistencia, medito una vez que estaba a punto de doblar la esquina.

Similar a un pequeño silbido se escuchaba acercándose a ella, sus ojos despertaron y miro como se aproximaba a ella a gran velocidad, un ligero brillo apareció una vez que la luz de la luna se vio liberada ante las nubes. La velocidad en que estas viajaban no eran mayor a su habilidad pero esta simplemente de detuvo y una sonrisa ladina se dibujó después que llegara el impacto, tres cortes habían tenido éxito rasguñando la piel de su brazo, un trozo de su mechón oscuro… y un corte superficial en su mejilla, permitiendo que su sangre emergiera de modo abundante marcando un sendero por su tez pálida.

Vaya vaya… Veo que tengo una cita… muy provocativa – alzo su voz en un tono algo pícaro – No te lastimaste? Los niños no deberían jugar con objetos peligrosos – aun con la oscuridad podía observarlo detalladamente, aquellos gestos eran sin duda desafiantes y burlescos para la dama, una actitud arrogante e infantil. Su paciencia era escaza y aun con el placer que le atraía jugar con su comida, todo tenía un límite y su hambre se hacía más feroz.

Hahahaha debo suponer que tu inexperiencia con las mujeres atribuyen a tus modales tan… torpes – una vez que termino la frase, dejo que su lengua hiciera acto de presencia. Aquella húmeda y larga lengua deslizándose por la comisura de los labios hasta llegar a la mejilla predestinada, acaso debo educarte? – lanzo la pregunta al aire ladeando su rostro dejando que su cuello tronara.

Las palabras del chico eran realmente encantadores, había pasado tanto tiempo que no se divertía, se sentía tan viva que estaba altamente agradecida con el chico. Quizá por ello la demonio le daba tiempo para poder escapar, mentira eso sería imposible, solamente le daba tiempo para asimilar su destino. Limitarse a usar verdadera fuerza y usar métodos convencionales como todos aquellos seres que se habían prometido convivir en paz con los humanos.

Pero ¿Por qué se mantenía aferrada con un joven no mayor de 18 años? ¿Por qué su cuerpo se sentía excitada ante aquel olor que emanaba aquel cuerpo tan joven? ¿Cómo era posible que todos sus instintos se centraban en ese punto tan delicioso? ¿No había alguna manera en que sus oídos dejaran de escuchar ese latir tan vivaz del chico?

Estas nervioso? … - musito después de escuchar la primera pregunta centrando sus orbes rojizos en los contrarios– Hahahaha deberías aprender a cuidar tu lengua, una mujer con mi edad no vacila tan fácil. No podre permitir que te vayas tan rápido si continuas provocándome así – su tono cambio a uno más sensible y suave, al igual que él jugaba con los cambios de voz y utilizaba el lenguaje corporal. La timidez poseyó su cuerpo, llevo su diestra hasta su cabello bajo la mirada apenada y tras un movimiento lento acomodo su cabello tras la oreja; se tomó unos segundos para dar una fuerte inhalación.  Con una sonrisa en los labios se encamino hacia el chico sin dudar más, la invitación estaba hecha y aceptarla podía ser el peor error de todos, llevo sus manos hacia atrás de su cuerpo.

Mika-chan …
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Tema Privado Re: Un nuevo festín - Priv. Michail V. Ivanov

Mensaje por Michail V. Ivanov el Mar Feb 21, 2017 9:14 pm

Vaya, parecía que su sorpresa había funcionado correctamente. Si bien no fue un ataque como tal, había logrado rasgar la piel de la fémina demostrando un hermoso color carmesí que se diluía poco a poco con la lluvia y que, por desgracia, el olor tampoco sería tan fuerte. —Diría lo mismo de esa cortada en su mejilla.— Respondió de vuelta con la mirada fija y deleitada en esa pequeña herida. Pero allí seguía ella afincándose en el tema de la inexperiencia lo que le hizo hacer un gesto de leve frustración aunque seguía esa misma sonrisa que no se borraba de sus labios, tomándolo a modo de broma como han estado haciendo desde que se conocieron. Sin embargo, podía sentir cierto recelo ante semejantes comentarios y posiblemente se deba a el orgullo que todo hombre tiene. No tenía remedio.

Le seguiría la corriente pues le parecía bastante divertido. Sacó su navaja y con un grácil movimiento, expuso la filosa hoja y atravesó la piel de su propia palma. —¡Mire! Parece que tenía razón, me he lastimado al jugar con usted.— Le mostró su palma abierta, luciendo la herida mientras la sangre se diluía con facilidad gracias a las gotas de lluvia que parecían aumentar su fuerza.

Sus ojos se iluminaron con una pequeña chispa al interpretar a su conveniencia las palabras de la mujer, devolviéndole una mirada y una sonrisa zorruna. —¿Está segura de eso? Puede que le de problemas como estudiante~— Soltó en tono cantarían. —Y usted no se ve de mucha paciencia.— Añadió en tono pensativo y con ese aire relajado, como si ninguno de los dos estuviese en riesgo de ser atacado por el otro. Como si no existiese aquella tensión entre ellos.

¿Nervioso? Quizá un poco. Sea gentil conmigo, ¿puede? Ya que tanto dice que soy nuevo en este tipo de cosas...— Soltó en tono suave, fingiendo nuevamente una inocencia que jamás tendría ni quisiera tener. No se contuvo en soltar una carcajada. —No diga eso, lo hace sonar como una anciana y para mis ojitos, usted no es nada de eso.— Con ese comentario, confirmó su sospecha sobre la larga existencia que tendría aquella mujer. Le gustaba obtener más información entre líneas pero ese placer se vio interrumpido por el abrupto cambio en el lenguaje corporal de la morena. ¿Qué le pasaba? Michail desconfió con toda la definición de la palabra de cualquier movimiento que ésta pudiese realizar y esa desconfianza lo demostró al borrar inconscientemente toda su fachada burlesca y arrogante para reemplazarla por una desentendida y tensa.

La profesora parecía una persona totalmente distinta, como si fuese una simple persona queriendo demostrar su mejor y más puro lado de sí. Obviamente esto era una trampa, un engaño. Obviamente. El ruso lo sabía y sin embargo le desagradaba considerablemente. No podía evitarlo, simplemente era una extraña sensación que le provocaba irritación y no quería eso pasara. Esa mujer había captado su atención tal como era, cazadora, y ahora se comportaba como colegiala. Rogaba con todas sus fuerzas que no lo tratara de la misma forma en que pretendía actuar y si lo llegaba a hacer, haría lo que fuera para lograr que lo odiase... para su propio placer, pues en su cabeza, esa forma retorcida de ver las cosas era algo bueno para él. Y esas intenciones serían las que lo llevarían a su propia perdición. El rubio parecía no importarle más la cautela ni la seguridad de su persona como minutos antes lo había demostrado, ahora buscaba todo lo contrario al caminar con pasos seguros hacia la mujer que de igual forma acortaba la distancia. Mirando fijamente los orbes ajenos con expresión plana, una vez que la tuviese cerca, alzaría su mano con un rápido movimiento para envolverla en ese delgado cuello y estrangularla manchándole con su propia sangre... Quizá así lo odie como él quería... O quizá se encontraría con todo lo contrario.



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Mensaje por Demian Serkin el Dom Abr 30, 2017 11:04 am


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Tema Privado Re: Un nuevo festín - Priv. Michail V. Ivanov

Mensaje por Invitado el Dom Mayo 14, 2017 9:29 pm

Tan sucia y descuidada, era su sentir cada vez que tenía que fingir dulzura ante cualquier ser frente a ella. Pero para no aburrir al joven desea jugar plácidamente aun cuando este lograra aburrirse, una risita escapo de sus labios tras ver la reacción que este plasmo una vez que noto su comportamiento, asco y repudio, se había enamorado de tan pura reacción.

Continuo caminando a un paso lento y marcado hacia el sin eliminar esa sínica sonrisa y penetrando esos orbes violeta en los azules, ¿deberíamos comenzar a jugar de verdad? – musito tan suave como la brisa que los acobijaba, las nubes oscurecían cada vez más el escenario, los árboles se movían de un lado a otro proyectando sus sombras como si bailarines fueran, un escenario romántico gracias a ese dulce y exótico olor. Pero que gran desperdicio – pensó cambiando así su semblante a uno serio y molestia, una vez que vio caer las gotas de sangre del chico. Chasqueo su lengua y cerro sus ojos dejando escapar un suspiro, comenzó a tronar sus dos dedos índices por siguiente el corazón y anular de ambas manos cada uno con los respectivos pulgares.

Hahahahaha … un estudiante problema? … mmmm…. –ladeo su rostro- no creo que eso sea problema, siempre existen maneras para enderezar a un joven de tu edad. Solo … se debe encontrar la arma perfecta… -sonrió ampliamente mostrando sus caninos una vez que preparo su diestra para hacer el llamado- Y ya que eres lindo chico… debería presentarte a mi linda chica… -susurro, sin dudar más la dama chasqueo sus dedos apareciendo de la nada su maletín abierto, se agacho hasta él y adentro su mano - … Megumi … -lentamente fue sacando una de sus mayores posesiones de guerra, la hoja filosa emanaba un genuino brillo mientras que la dama se enderezaba, espero unos segundos para incorporarse y fijar su mirada en el chico, para que justo en el momento sin avisar se lanzó la dama hacia él, veloz como un vampiro pero hábil como demonio empuño con ambas mano el arma arrojando hacia el rubio el primer tajo. No te preocupes cariño, prometo ser dulce… ¿Por qué sería mala con mi primera cita? –con cierto tono de sarcasmo pero sin omitir ese lado seductor y burlesco de la personalidad de la fémina; sin tener éxito en el primer golpe, la azabache se queda sorprendida ante los reflejos del joven provocando la excitación dentro de su ser.

A pesar de que su intención no era matarlo, si era el herirlo, apuntaba directamente a las extremidades; en uno de los golpes al tratar de esquivarlo, el rubio apego sin querer su cuerpo a la azabache dándole la oportunidad de que esta lo tome de la muñeca con gran fuerza acercándola a su boca, cierra levemente sus ojos permitiéndose dejar llevar por ese olor tan cítrico que provenía el chico, saco sin lengua e imprudentemente paseo con gran placer la orilla de la herida adquiriendo una pequeña probadita.
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Tema Privado Re: Un nuevo festín - Priv. Michail V. Ivanov

Mensaje por Michail V. Ivanov el Vie Jul 07, 2017 8:11 pm

Se detuvo en su avance, dejando caer su mano ensangrentada con la misma plana expresión sobre su rostro mientras observaba a la dama mientras sin importar el mal tiempo acortaba la distancia entre ambos a un paso mortalmente lento. El ruso se mostraba neutral ante cualquier intención que tuviera la contraria, si bien no le parecía su cambio de actitud, sabía que no era más que uno de los tantos trucos que las mujeres eran capaces de hacer; levantó el mentón, mirándole por lo bajo esperando el siguiente movimiento. Los músculos de su cuerpo se encontraban ligeros, eso dictaba su silueta y en realidad esa era su naturaleza pero eso no significaba que no estuviese preparado para cualquier acción repentina; sin embargo, la mujer no hacía más que alargar el suspenso. Michail bajó su rostro, escudriñando en aquella persona que podría ser hasta más impredecible que él, ladeó el rostro como un reflejo de ésta, quizá más, pero esta vez se mostraba curioso de cómo aquella sonrisa partió el rostro ajeno. —Hmm...— Finalmente sabía lo que había dentro de ese maletín. Hace nombre a su profesión. Acreditó la singular arma.

Así, sin previo aviso, la mujer atacó sin un ápice de piedad. Si hubiese sido unos segundos más lento, aquella brillante y afilada hoja estaría teñida de sangre. Es rápida. Michail sonrió ante el pensamiento. En ese mismo instante blandió su filosa navaja sin tener mucha suerte en su objetivo y para su mala suerte, había dejado una abertura en la cual la cazadora alzó su mano izquierda, justo donde se había infligido daño a sí mismo. Sintió el calor proveniente de la lengua ajena sobre el frío de las gotas de lluvia, al parecer debía ser más serio en la batalla pero eso es algo que decidiría después. Un centellazo iluminó la escena por un instante, tiempo suficiente para que el rubio apartara bruscamente su mano y contratacara de vuelta, propinándole un codazo en abdomen en lo que intercambiaba la navaja de mano. Tomó distancia, repasaba mentalmente el entorno y en un rápido movimiento, arrojó unas tapas de botes de basura con fiereza al mover su mano hacia su objetivo usando su telequinesis levantando una gran cortina de humo en el momento del impacto después de un fuerte estruendo. Era su turno de reír.

Está consiguiendo divertirme, profesora~— Soltó con burla y arrogancia al mismo tiempo que se le veía saltando de un lado a otro, gozando de su joven cuerpo ágil.



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Tema Privado Re: Un nuevo festín - Priv. Michail V. Ivanov

Mensaje por Harry Blume el Dom Sep 10, 2017 1:10 am

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