Bienvenido a la ciudad de Éadrom, donde la alianza entre humanos y seres sobrenaturales se hace cada vez más fuerte y posible ¿O no?
CONOCE MÁS SOBRE LA HISTORIA
AMBIENTACIÓN
CONOCE NUESTRA HISTORIA

Febrero 2019
Durante muchos años, miles de seres sobrenaturales fueron cazados hasta la extinción. Hoy, existe un "rayo de esperanza", situado en alguna zona de japón llamado "Éadrom", donde es posible la convivencia entre seres sobrenaturales y humanos.

Cubierta por un manto de protección, la también llamada "Ciudad de la Luz" sirve de hogar para muchos que aún lo creen posible, otorgándole educación a las jóvenes promesas sin importar su raza en uno de los institutos más grandes de todo Japón: el Instituto Takemori.

ESTACIONES
cambiantes cada día

SISTEMA MONETARIO
Monedas: Dromes
Billetes: Soilses

Shiki Topsite!


CONEXIÓN
bienvenido a la ciudad éadrom
Conectarse

Recuperar mi contraseña



NAVEGACIÓN
links importantes



BÚSQUEDAS DE ROL
¡Publica tu búsqueda aquí!

A ESPERA
Título de la búsqueda
POR NICK
A ESPERA
Título de la búsqueda
POR NICK
A ESPERA
Título de la búsqueda
POR NICK
A ESPERA
Título de la búsqueda
POR NICK
A ESPERA
Título de la búsqueda
POR NICK
A ESPERA
Título de la búsqueda
POR NICK


ÚLTIMOS TEMAS
de habitantes
Últimos temas


MINI ANUNCIOS
¡colabora con la comunidad!

SE NECESITAN PROFESORES
Daremos una recompensa de 3 000 dromes. Reclámala aquí
NECESITAMOS LICÁNTROPOS & ÁNGELES
Daremos una recompensa de 3 000 dromes. Reclámala aquí



MEJOR POSTEADOR
¡de este mes!




¡FELIZ CUMPLEAÑOS!
¡colabora con la comunidad!






¡Ay!...me mandaron a la sala de castigo...[Shizukesa] A810

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Tema Privado ¡Ay!...me mandaron a la sala de castigo...[Shizukesa]

Mensaje por Invitado el Jue Nov 12, 2015 1:22 pm

Hacía un día bastante soleado. Era uno de los típicos que, al estar en clase y contemplar el sol relucir sobre las verdes plantas y, en general, el colorido lugar te invitaba a salir por esa misma ventana, trepar por el muro y saltar al preferentemente un lugar blando como alguna planta. Pensamientos como los de cómo escapar de aquella infernal clase de… –¿de qué cuernos era esta clase? La última vez que presté atención decían algo sobre células y ahora parece que dicen algo sobre…¿matemáticas? –abrí el ojo de par en par y siseé a mi compañera Bah, siseé a mi compañera de al lado, Yakoto, para que me hiciera salir de dudas –Yakoto…Yakoto…¡eh! ¡Maldición, Yakoto hazme caso! –grité en voz baja, medio agachada en el pupitre para que el profesor no me descubriera. Yakoto se giró hacia mí y me miró de forma interrogante –genial, por fin me haces caso, por un momento pensé que era invisible o me había convertido en una especie de espectro hipermegadimensionario…¿en qué clase estamos? La última vez que atendí recuerdo haber escuchado un rollo sobre células… –Yakoto que ya me conocía de sobre (se puede decir que era una “víctima” de mis bromas y mi única…se puede decir que amiga. Al menos es la única que es capaz de soportar mis bromas pesadas con una gran sonrisa y sin querer matarme al instante. Además, en muchas ocasiones la había convencido para que me acompañara los tantos días que había escapado para ir a la azotea y…vaguear como nunca hube vagueado. Yakoto se llevó una mano a la frente y tras un largo y pesado suspiro de “nunca vas a cambiar, Lisara”, me respondió –claro que sí, Lisara…pero de eso fue hace tres horas. Ahora estamos en clase de eticocívica…y lo de las células sólo fue un apunte del profesor a la asignatura de biología…pero era ciencias…sí, Lisara, también estamos a viernes –dijo con cierto tono sarcástico. Alcé el dedo índice para cortarla y poder defenderme de tales golpizas verbales –para mi defensa, estuve mirando el día que hizo…y…para mi otra defensa…¿en serio estamos a viernes? ¿Y qué cuernos hago en clase perdiendo el?... –estaba tan concentrada hablando que apenas me di cuenta que el profesor dejó de habar y se acercó hacia nosotras con cara de pocas migas…

–¿Con que no quieres estar en mi clase, señorita Allen? Muy bien, puede recoger sus cosas e irse a su casa. Está expulsada de esta clase –me quedé mirándole sin comprender demasiado al principio…no me creía que algo tan bueno estuviera pasando…hasta que sentí una gran felicidad en mi interior. Di un salto y con una gran y radiante sonrisa, recogí mis cosas –señorita Allen…la veo demasiado contenta. Y yo que pensaba que ir a la sala de castigo iba a ser buen castigo… –aquello cayó como un jarro de agua fría a mi indomable autoestima –oh, oh, oh, ooooh, un momento, profesor…¿sala de estudios?... –rápidamente me corrigió –no, no, señorita, sala de castigo… –nada más escuchar aquel nombre, de nuevo aquella sonrisa volvió a mi rostro –aaah, ¡qué susto me dio profesor!, pensé por un momento que me iba a hacer estudiar… –rápidamente antes de que dijera algo, tomé la mochila y me fui de aquella clase corriendo –que se ha creído que voy a ir a la sala de castigos… –murmuré.
Tan pronto como pude, me dirigí hacia la azotea Instituto donde había un lugar perfecto: el mirador. Cuando llegué allí me aseguré de que no había nadie. Fue en ese momento en el que pude sacar la camiseta por fuera de la falta y estirar completamente mis extremidades –por fiiiiiin libre…odio esas clases infernales… –fruncí el ceño y me apoyé en la barandilla –¿por qué debería ir a esas clases?…no lo entiendo…–refunfuñé
Anonymous
InvitadoInvitado
field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: ¡Ay!...me mandaron a la sala de castigo...[Shizukesa]

Mensaje por Invitado el Miér Nov 25, 2015 12:08 am

Un día más en este raro, grande, y sobre todo, interesante centro educativo o al menos, eso era lo que esperaba. Si bien llegué con muchas expectativas a aquel lugar, cada día era igual al de cualquier otro instituto humano, todas las criaturas que lo habitaban se contraían para poder mantener una apariencia que no siempre coincidía con la que tenían en realidad, y no me refiero solo al aspecto físico, hago alusión más directamente al hecho de ocultar sus verdaderos objetivos, sentimientos y hasta saberes. Lo único bueno que podía resaltar del Instituto Tamekori era que la enseñanza no era muy exigente, por lo cual podía regresar a casa y leer todos los libros que quisiera, al menos así podría recibir una educación decente y excitante, aunque, tristemente, sea de una manera autónoma.

Mi rutina diaria comenzaba como estaba acostumbrado, un pequeño desayuno, la cantidad necesaria no más no menos, nunca tuve algún afán por mantener buena estética o una salud maravillosa, simplemente planeé mi vida para poder gastar el menor tiempo posible en cosas triviales y así poder concentrarme en aprender todo lo que quisiera, sin descuidar mi estado vital. Faltaban 30 minutos para iniciar las clases, y como solía suceder, antes de darme cuenta ya había comenzado a leer un pasaje de un libro cercano a mí. Esto ya me había causado uno que otro problema con los profesores, pero siempre solía librarme elegantemente, debido a mi condición actual y el hecho de que tengo que "trabajar" y estudiar al mismo tiempo, pequeñas faltas como estas solían ser olvidadas sin problemas.

El tiempo transcurrió como era de esperar, para cuando terminé con mi "corta" sección de lectura ya habían pasado más de una hora y esto suponía que la primera hora de clases ya había terminado, y la segunda estaba a punto de comenzar. Tuve que ponerme en marcha a una velocidad mucho más alta de lo usual, a pesar de la excusa que tenía siempre, el profesor que dictaba esa clase era bastante específico con sus reglas, si llegabas tarde, no podías ingresar. Si bien dejaba claro que el no entrar a clases no tiene repercusiones directas en las notas de conducta, perder clases podría ser mal visto por mis compañeros. No estaba interesando en generar relaciones con ellos, pero tampoco quería crear anticuerpos, al menos no tan pronto.

Finalmente llegué, seis minutos después de iniciada la clase del profesor que mencioné anteriormente, y bueno, ya sabía lo que significaba. Faltaba mucho tiempo para que su clase terminara, así que decidí ir a la biblioteca y leer algo en lo que terminaba su lección. Efectivamente, por segunda vez, me quedé leyendo y leyendo, y perdí la noción del tiempo una vez más. Ya habían pasado un par de horas más y no había vuelta que darle, ya había perdido ese día pedagógico. Pedí prestado el libro a la encargada y salí de ahí. Con el apuro que tuve al salir de mi casa no me había percatado del grandioso día que alumbraba al ambiente, era bastante impactante el poder pensar que aun había cosas que me pudieran sorprender del instituto o bueno, para ser exactos, del lugar de la tierra donde estaba ubicado el instituto. Sin pensarlo dos veces me dirigí hacia la azotea, ahí podía leer mi libro mientras disfrutaba del hermoso paisaje que el clima había dibujado.

Después de muchos minutos caminando y subiendo escaleras, logré divisar la puerta del mirador, la cual estaba entre abierta. Pasé por ella y como esperaba, el lugar era increíble, además de que caía muy bien con el clima que se estaba dando, no mucha gente iba hacia allá así que no había lugar más propicio para disfrutar de una buena lectura. Al dar unos pasos más, con el fin de encontrar un lugar con un poco de sombra para poder estar fresco, me di con la sorpresa de que no me encontraba tan solo como pensaba, había una señorita muy relajada en ese mismo lugar, no me molestaba, pero tampoco me hacía mucha gracia. Saludé amablemente y pregunté: ¿No hay problema si me siento aquí?. Y señalé el lugar dónde planeaba quedarme a leer, sonreí y me quedé tranquilamente esperando una respuesta...


OFF:
Sorry, había pasado un tiempo desde que no hacía estas cosas, y me quedé sin imaginación (?)
Anonymous
InvitadoInvitado
field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: ¡Ay!...me mandaron a la sala de castigo...[Shizukesa]

Mensaje por Invitado el Sáb Nov 28, 2015 10:26 am

Adoraba estos momentos de soledad y los disfrutaba como si fuera un raro espécimen en mi día a día. En verdad estaba tan acostumbrada a la soledad, a no hablar con nadie que se había convertido un hábito, y el mero hecho de romperlo me hacía buscar desesperadamente fuera donde fuere, la soledad que tanto echaba de menos –oh, ¿en serio, Lisara? Te estás convirtiendo en una de esas típicas niñas asociales y emos que se hacen fotos aún más raras y emos para exaltar su condición. ¡Ah! Sí, y que una gran mayoría de esas fotos salen con un bote de tomate detrás. El mismo que usaron para fingir que se habían cortado –había veces que pensaba que estaba loca al hablar conmigo misma en mi mente, pero luego pienso que eso es lo que hace un 95% de las personas, y que esa condición se diferencia de la locura en que los locos discuten en voz alta consigo mismos…y que finalmente, tras esas discusiones, todos pierden. Abrí la boca para bostezar sonoramente. El sol, el calor que desprendía y calentaba mi cuerpo me relajaba en sobremanera. Por no hablar del silencio que había en este lugar que, normalmente está atestado de gente y lo que era peor, de parejas enamoradas. Con todo aquel mortal conjunto creado para hacerme caer en las garras de Morfeo, poco a poco fui cerrando el ojo descubierto de forma inconsciente. De forma inesperada y sin apenas darme cuenta, terminé por quedarme dormida con los brazos cruzados, la espalda apoyada en la barandilla y…sí. De pie.

Por ello apenas me di cuenta de la presencia de otra persona hasta que me habló y di un terrible cabezazo hacia delante. Me desperté tan sobresaltada como avergonzada, no por haberme quedado dormida, sino más bien porque alguien me ha visto dormir –¡mierda! ¡Mierda! ¡Mierda! Alguien me ha visto en una actitud débil e indefensa…¿por qué cuernos se me ha ocurrido quedarme dormida en un lugar como este? ¡Maldición! Tengo que disimular de alguna forma, pero…¿cómo? –estaba tan sumergida en los cientos de pensamientos de posibles cosas que haya podido pensar de mí el chico que me había hablado que siquiera me preocupé en ocultar, ni el ligero malestar, ni el notable rubor que me hacía parecer literalmente, un tomate cocido al sol –pues… –sacudí la cabeza hacia un lado y hacia otro para volver a la situación e intentar no ser demasiado evidente con los motivos del sonrojo de mi rostro. Por ello, empecé a abanicarme agitando mis manos hacia arriba y hacia abajo –no, claro que no molestas….¡uff! joder, qué calor hace aquí arriba, ¿no?... –carraspeé al terminar de decir aquella frase –soy la maldita reina del disimulo. Me estoy dando asco ahora mismo. No me extrañaría que el chico que tenía delante me pegara un par de golpes… –pensé  casi al instante de haber pronunciado mi “coartada para salvarme de ser llamada perezosa yanqui dormilona”

Tras haber quedado horriblemente mal con aquel muchacho y más que probable enemigo, me di media vuelta y tomé la funda de guitarra que tenía a mi lado. Dentro de ella guardaba mi espada Shinigami, la cual, al verme tan nerviosa empezó a brillar, completamente excitada por si el motivo de mi estado, era un posible combate –shhhh…Shinigami, por ahora no podemos partir la cara a nadie… –le susurré mientras me sentaba en el suelo, con la funda de guitarra encima. Sin embargo, al parecer estaba demasiado nerviosa como para hacer que mi espada se calmara y en vez de intentar que no brillara tanto…la encendí aún más, de forma que el brillo traspasaba de la funda y era visible en el exterior –oh…genial…no me digas que voy a tener que entrenar contigo y ahora… –resoplé con sonoridad y, como si fuera lo más normal del mundo, abrí la funda de guitarra y saqué la espada, poniéndome en pie –no te preocupes, “Chico del Libro”, prometo que no gritaré demasiado…

Off:
No te preocupes, jajajaja ^^
Anonymous
InvitadoInvitado
field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: ¡Ay!...me mandaron a la sala de castigo...[Shizukesa]

Mensaje por Invitado el Jue Feb 04, 2016 4:21 am

¡Ay!...me mandaron a la sala de castigo...[Shizukesa] FkwrK1C

TEMA CERRADO
Tema cerrado y trasladado a la papelera debido a que lleva más de dos meses inactivo.
Si desean volver a abrirlo pedirlo aquí.

➢ Lugar: Mirador - Azotea
Anonymous
InvitadoInvitado
field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Tema Privado Re: ¡Ay!...me mandaron a la sala de castigo...[Shizukesa]

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado
field_id-18

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.